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El valor del
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José Raúl Marroquín
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Terminantemente prohibida la reproducción parcial o
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–EL PERDÓN-
Perdonar no es olvidar, es recordar sin
dolor, sin amargura, sin la herida abierta;
perdonar es recordar sin...
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y lejos de la amargura que produce el fruto
del árbol llamado “falta de perdón”.
Este árbol imaginario produce raíces ta...
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por conductas propias o ajenas, y estos
parásitos de ira y rencor pueden fácilmente
llegar a enraizarse en nuestra mente...
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Para muchos, el dolor empezó en la escuela
primaria dónde alguien se burlara de nuestra
forma de ser, reír o exponer en ...
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“La capacidad de una persona para perdonar
está en proporción con la grandeza de su
alma”
Recuerde que Dios nos dice que...
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“Aquel que no puede perdonar a otros,
destruye el puente sobre el cual debe pasar
él mismo”
Leí en alguna parte que el 8...
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por no habernos dado lo que nosotros
pensamos que era su deber darnos. Cuando
nosotros no perdonamos solo nos estamos
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Cuando una persona sufre de resentimientos,
usualmente empieza consigo mismo. He
conocido a lo largo de mi vida muchas
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Para poder perdonarnos a nosotros mismos
es importante hacer una confesión de todo
aquello que no soportamos de nosotro...
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interior. Después de pedirle a Dios que le
perdone, entonces también perdónese usted
mismo, ya que Dios siempre perdona...
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Nosotros podemos responsabilizar a nuestros
padres de la educación y principios que nos
forjaron mientras vivamos bajo ...
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rencor hacia sus padres mientras desea
avanzar hacia una meta es como conducir su
automóvil guiándose por el espejo ret...
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Sin embargo, existen personas que no
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la basura la amistad, traicionando ...
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debemos ver las situaciones de la vida como
el agua del rio que pasa debajo del puente,
todos los días se renueva y no ...
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peso espiritual que cargaba a diario y me
señaló que, mientras ponía mi atención en
ella para no olvidarla en ningún la...
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El perdón es una declaración que puedes y
debes renovar a diario. Muchas veces la
persona más importante a la que tiene...
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alta y propia de los grandes, y necesaria en
los cristianos porque hemos sido perdonados
desde antes de existir, y así ...
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situaciones que pueden causar molestia y
enojo, pero eso no implica que se tengan que
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El Valor del Perdón- José Raúl Marroquín

  1. 1. 1 El valor del perdón José Raúl Marroquín
  2. 2. 2 ADVERTENCIA Terminantemente prohibida la reproducción parcial o total por cualquier medio (fotocopiado, radiado, televisado, inclusive como comentario periodístico) de la presente obra. Todos los derechos están reservados y pueden únicamente reproducirse con la autorización del autor. Consecuentemente, se perseguirá penalmente a cualquier violación de este material con derechos de propiedad intelectual. Cualquier pregunta al respecto puede hacerse al correo electrónico: radioemotiva@yahoo.com
  3. 3. 3 –EL PERDÓN- Perdonar no es olvidar, es recordar sin dolor, sin amargura, sin la herida abierta; perdonar es recordar sin andar cargando eso, sin respirar por la herida, entonces te darás cuenta que has perdonado. “El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió” En este capitulo quiero exhortarlo para que viva una vida llena de perdón y que no exista ni la mas mínima señal de resentimiento en su interior para vivir una vida placentera, con buena salud y llena de bendiciones, las cuales se obtienen a través del perdón hacia sí mismo y hacia los demás. Si usted confía en que esto es posible, lo invito a que continúe la lectura y encontrará que el valor del perdón equivale a una vida llena de felicidad
  4. 4. 4 y lejos de la amargura que produce el fruto del árbol llamado “falta de perdón”. Este árbol imaginario produce raíces tan profundas y duraderas que quienes abonan y riegan esta emoción venenosa, no pueden vivir vidas plenas y exitosas, sino por el contrario, viven vidas amargadas y fracasadas porque solo un vaso limpio de impurezas puede ser llenado con agua limpia. Pero si este vaso contiene un germen, por pequeño que sea puede contaminar el agua limpia que usted vierta en él. Creo que todos conocemos las consecuencias que produce en nuestro cuerpo por ingerir una microscópica ameba, no obstante, desconocemos los efectos que produce un rencor no tratado. “El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe” Al igual que nos encontramos susceptibles de contraer un parásito que se aloje en nuestro intestino, de igual manera somos susceptibles a enojarnos o decepcionarnos
  5. 5. 5 por conductas propias o ajenas, y estos parásitos de ira y rencor pueden fácilmente llegar a enraizarse en nuestra mente y nuestro corazón, haciéndonos conducirnos como personas derrotadas y no exitosas como es el propósito de todos nosotros. La falta de perdón es un tema bastante delicado porque está conectado directamente con nuestros sentimientos y emociones. La falta de perdón casi siempre tiene que ver con una traición. Posiblemente nuestra pareja hizo mal uso del amor que le brindamos o se aprovechó en alguna manera de nuestra entrega. Quizá nuestros padres abusaron de nosotros verbal o físicamente, haciendo un mal uso de la autoridad que se les diera como progenitores. Tal vez fue todo lo contrario, y fue nuestro hijo o hija que tomaron muy a la ligera la confianza que se les brindara y abusaron de ella, o nuestro mejor amigo o amiga reveló un secreto que nosotros con toda nuestra confianza le habíamos confiado.
  6. 6. 6 Para muchos, el dolor empezó en la escuela primaria dónde alguien se burlara de nuestra forma de ser, reír o exponer en clase y cuando años después alguien se ríe de nosotros, traemos a nuestra mente aquellas burlas de niñez y no podemos perdonar a quien ahora se burla de nosotros, aunque lo haga de manera inocente o amigable. “Si no perdonas por amor, perdona al menos por egoísmo, por tu propio bienestar” Vivir con la falta de perdón no es vivir, porque pareciera que caminamos por la vida con un resentimiento que es como una mochila atada a nuestra espalda, que no nos deja avanzar de la manera en la que deberíamos. Un abuso a nuestra integridad, quizá un abuso sexual no es fácil de perdonar, pero debemos comprender que cuando no perdonamos no es a la persona contra quien sentimos el rencor a la que estamos perjudicando, sino que nos estamos perjudicando a nosotros mismos.
  7. 7. 7 “La capacidad de una persona para perdonar está en proporción con la grandeza de su alma” Recuerde que Dios nos dice que no somos nosotros los que debemos buscar vengarnos de los demás ya que es Él quien se encargará de nivelar las cosas de manera justa. Si hay alguien que le hizo mal, no dude ni por un instante que Dios le reivindicará a usted por esa pérdida o agravio y la persona causante pagará acorde a la justicia Divina. Pero si usted intenta hacerlo por su cuenta, Dios ya no meterá sus manos porque usted ha decidido dejarlo fuera de su problema. Sin embargo, usted no tiene el poder para hacerlo sin dañarse a sí mismo en el proceso, ya que haciéndolo podría estar violando la ley y/o dejando escapar la bendición de reivindicación que Dios tenga planeada para usted, debido que la misma falta de perdón hacia los demás, es la misma que bloquea la falta de perdón de Dios hacia usted.
  8. 8. 8 “Aquel que no puede perdonar a otros, destruye el puente sobre el cual debe pasar él mismo” Leí en alguna parte que el 80% de la población vive molesta por alguna situación que se le presentara en su vida, pero que aún después de haber superado la situación, estas personas continúan con el resentimiento de lo sucedido. Esto significa que la etapa se superó, pero solo a medias porque la secuela de lo acaecido no pudo llegar a ser superada por la persona envuelta en el problema. La gente no se da cuenta, pero al crear odio hacia otras personas solamente está envenenando su propia vida sin que la otra persona sea lastimada en lo más mínimo. Cuando nosotros no perdonamos no estamos hiriendo a la compañía que nos despidió sin un motivo real, no estamos hiriendo a la persona que nos abandonó, no estamos hiriendo a un padre o madre que no nos dio el afecto o protección que nos debía o incluso no herimos a Dios cuando no lo perdonamos
  9. 9. 9 por no habernos dado lo que nosotros pensamos que era su deber darnos. Cuando nosotros no perdonamos solo nos estamos hiriendo a nosotros mismos. “Equivocarse es humano y perdonar es divino” Yo quiero retarlo el día de hoy a que sea fácil de perdonar. Así como somos fáciles para ofender o sentirnos ofendidos, así debemos ser rápidos para dejar en el pasado cualquier ofensa que hayamos recibido. Es posible que muchas de esas ofensas que hayamos recibido, ni siquiera se hayan hecho con la intención de herir a alguien, pero el enemigo está presto para hacernos reflexionar y tergiversar las palabras de los demás. Recuerdo un amigo que frecuentaba en el valle de San Fernando, en California. Este amigo solía malinterpretar toda broma, sugerencia o mirada de otra persona. Parecía siempre estar a la defensiva cuando las personas no estaban ni siquiera buscando la manera de ofenderle.
  10. 10. 10 Cuando una persona sufre de resentimientos, usualmente empieza consigo mismo. He conocido a lo largo de mi vida muchas personas cuya vida se ve encaminada a la amargura debido a que no pueden perdonarse a sí mismos. Esto sucede porque a veces tomamos ventaja de otras personas, nos quedamos con dinero que no nos pertenece, engañamos a nuestra pareja, no realizamos nuestro trabajo de manera correcta, no cumplimos con lo que prometemos o todo lo anterior. Eso crea un sentimiento de decepción al no ser la persona que queremos ser y consecuentemente sentimos frustración hacia la persona que somos, proyectando ese resentimiento en alguien más que se nos parece, manifestando rencor y rencilla hacia ese espejo, aunque ni siquiera nos haya hecho algo. Usualmente cuando no nos perdonamos a nosotros mismos es consecuencia de proponernos metas que luego no cumplimos por flojera, temor o distracción.
  11. 11. 11 Para poder perdonarnos a nosotros mismos es importante hacer una confesión de todo aquello que no soportamos de nosotros mismos o pecados en los cuales incurrimos y que pensamos que no tienen ni perdón de Dios. Pero déjeme decirle que Dios no le perdonará una, ni dos, ni tres, ni cien, ni mil veces, sino todas aquellas veces en las que usted se acerque con un corazón arrepentido y humillado. Por supuesto, no estoy hablando de venir con el mismo pecado las mil veces. Venir con un corazón arrepentido significa comprometerse a hacer un cambio en el cual ya no incluya en su vida el pecado por el cual se está arrepentido. La gran ventaja de pedirle perdón a Dios es que usted sabe que no andará divulgándolo a los demás, por lo tanto, usted puede hacerlo de manera abierta y sincera. Sin ninguna reserva. De esta manera, usted se estará purgando y después de hacerlo verá como siente una sensación de alivio y limpieza
  12. 12. 12 interior. Después de pedirle a Dios que le perdone, entonces también perdónese usted mismo, ya que Dios siempre perdona, pero las personas son tan rencorosas que su propio perdón tarda mas que el de Dios. Los padres son el blanco primero y más fácil que encuentran los hijos para culparlos por sus fracasos. Pregúntele a cualquier adolescente quien es el responsable de que sea pobre, que no tenga educación, que deje materias en la escuela, que no tenga auto, que fume, que se drogue, que se haya embarazado, etc. Siempre le dirá que es responsabilidad de la madre o del padre. Aunque el padre o madre de familia sea responsable del futuro inmediato de sus hijos, no lo es a mediano o largo plazo. Las oportunidades de hacer las cosas de manera correcta son tan numerosas como las oportunidades para hacer el mal. Cada quien es como sus padres lo forjaron, pero como llegue a ser es su propia responsabilidad.
  13. 13. 13 Nosotros podemos responsabilizar a nuestros padres de la educación y principios que nos forjaron mientras vivamos bajo su tutela, pero cuando nosotros ya somos mayores de edad, ya no podemos utilizar ese argumento. Ese momento es el de tomar responsabilidad de nuestro presente y futuro mientras dejamos ir el pasado. Aún cuando hayamos vivido una vida de abandono y pobreza o de maltrato, no podemos dejar que esos recuerdos ensombrezcan nuestro futuro. La vida es demasiado corta para vivirla en amargura por situaciones que ya no existen y que posiblemente jamás se repitan. Dejar que el rencor eche raíz en nuestra vida nos hará producir frutos amargos, porque un árbol con raíces de rencor y amargura no puede producir fruto dulce. Cuando se encuentre deprimido o las cosas no estén saliendo como usted lo planificó, deje de culpar a sus padres o a los demás por esa situación. Mejor examínese usted mismo y vea si no es usted el que sigue atado a su pasado en lugar de ver hacia el futuro. Sentir
  14. 14. 14 rencor hacia sus padres mientras desea avanzar hacia una meta es como conducir su automóvil guiándose por el espejo retrovisor. Alguien a quien le daba el consejo para perdonar, me decía que no podía perdonar porque lo que sus hermanos le habían hecho era algo que no tenía perdón, pero usted no perdona para hacerles un favor a los demás, usted perdona para hacerse un favor a usted mismo. Cree acaso que el mundo se detuvo para aquellas personas que usted no perdona, ¡claro que no! La vida para ellos continúa a pesar de su falta de perdón. Con las amistades existe un vinculo mucho mas hermoso que el que existe con un hermano porque no se lleva un lazo por compromiso o por sangre ni aún por la costumbre de vivir juntos. La amistad es el regalo más grande que una persona le puede dar a otra, porque no existe un vínculo tan desinteresado que el de la amistad. Aún el noviazgo lleva un interés implícito, pero la amistad sincera es más solida que cualquier lazo.
  15. 15. 15 Sin embargo, existen personas que no sabiendo valorar este precioso regalo, tiran a la basura la amistad, traicionando secretos, ofendiendo sentimientos, robando parejas o simplemente envidiando secretamente a sus amistades. La falta de perdón a los hijos, es muy difícil de encontrar. Es solo cuando un hijo o hija ha cometido un delito muy grave desde el punto de vista de la madre o el padre que estos terminan por crear un rencor hacia sus hijos. Pero el lazo que los une es mucho más grande que cualquier ofensa y debe trabajarse en el perdón porque este es el regalo más grande que ustedes podrían heredarle a un hijo. La vida está llena de situaciones en las que usted se sentirá con deseos de ofender, e incluso agredir a otra persona, pero tal como lo dice la Biblia; uno debe airarse pero no perdonar es pecar. El rencor es una ofensa del pasado y no perdonarla es vivir en el pasado. Nosotros
  16. 16. 16 debemos ver las situaciones de la vida como el agua del rio que pasa debajo del puente, todos los días se renueva y no puede contaminarse con lo que ya pasó. Muchas personas tardan demasiado en comprender el valor del perdón, porque cuando les nace el deseo o la necesidad de pedirlo u otorgarlo, este deseo o necesidad se vuelve frustración y amargura ante una tumba. Un día en la escuela, el tema del día fue el resentimiento, y el maestro nos había pedido que lleváramos papas y una bolsa de plástico. Debíamos tomar una papa por cada persona a la que guardáramos resentimiento, escribir su nombre en la papa y guardarla en la bolsa. Algunas bolsas eran realmente pesadas. El ejercicio consistía en llevar la bolsa con nosotros durante una semana. Naturalmente, la condición de las papas se iba deteriorando con el tiempo. La incomodidad de acarrear esa bolsa en todo momento me mostró claramente el
  17. 17. 17 peso espiritual que cargaba a diario y me señaló que, mientras ponía mi atención en ella para no olvidarla en ningún lado, desatendía cosas más importantes. Descubrí entonces que todos tenemos papas pudriéndose en nuestra “mochila” sentimental. Este ejercicio fue una gran metáfora del precio que pagaba a diario por mantener el resentimiento derivado de cosas pasadas, que no pueden cambiarse. Me di cuenta de que cuando dejaba de lado los temas incompletos o las promesas no cumplidas, me llenaba de resentimiento. Mi nivel de estrés aumentaba, no dormía bien y mi atención se dispersaba. Perdonar y “dejar ir” me llenó de paz, alimentando mi espíritu. La falta de perdón es como un tóxico que tomamos a gotas cada día, hasta que finalmente termina por envenenarnos. Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro, y no nos damos cuenta de que los únicos beneficiados somos nosotros mismos.
  18. 18. 18 El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario. Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo, por todas las cosas que no fueron de la manera como pensabas. La declaración de magnanimidad es la clave para liberarte. ¿Con qué personas estás resentido? ¿A quiénes no te es posible perdonar? ¿Eres infalible, y por eso no puedes perdonar los errores ajenos? Perdona, y así serás perdonado. Recuerda que con la vara que mides serás medido. "Pedir perdón no es lo mismo que disculparse, porque disculparse es excusar los motivos por los cuales uno ejecutó una acción con el objeto de que la persona afectada por ella pueda comprenderla. Pedir perdón es asumir la totalidad de nuestra falta, con toda ella, y sentir todo el mal que produjo, decir que aunque no puedas del todo repararla, te produjo dolor la acción, lo sientes, estás arrepentido, y quieres de vuelta procurar lo bueno... La estatura humana del perdón por ello es mucho más
  19. 19. 19 alta y propia de los grandes, y necesaria en los cristianos porque hemos sido perdonados desde antes de existir, y así como perdonemos se nos perdonará". "Perdonar no es olvidar, es recordar sin dolor, sin amargura, sin la herida abierta; perdonar es recordar sin andar cargando eso, sin respirar por la herida, entonces te darás cuenta que has perdonado. ¿Qué es perdonar? Perdonar es abrir una válvula de escape para permitir la salida del veneno acumulado por el rencor y el resentimiento. Cuando una persona perdona, no está ayudando a quien la ofendió, se está ayudando a sí misma, porque se está deshaciendo de los sentimientos negativos y está recuperando el equilibrio y la paz interior. En toda relación humana se generan problemas y desacuerdos, se producen
  20. 20. 20 situaciones que pueden causar molestia y enojo, pero eso no implica que se tengan que quedar cuentas pendientes. Hay dificultades y malos entendidos, incluso problemas graves de relación, pero si no se perdona, si se guarda rencor, la relación se va a corroer y la infelicidad de ambos va a ser la principal consecuencia.

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