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“Shadow-cliff:
La Biografía de Patricio Hevia y Los Masters”
No. de Inscripción de Propiedad de...
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Claudio Gajardo Cornejo
Nació el 25 de julio de 1973 en Santiago de Chile. Es Magíster en Artes con
mención en Musicolog...
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Palabras
“Lo que pasa es que nosotros teníamos a nuestros referentes que
eran Los Shadows y a través de éstos conocimos ...
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Desde marzo de 2011 hasta enero de 2015, el autor compartió con los
ex-músicos que integraron Patricio Hevia y Los Maste...
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DEDICADO A:
DIOS; a LOS MASTERS (Fernando, Patricio y Tilo González,
así como a Carlos Rodríguez, Fernando Hurtado y a P...
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PRÓLOGO
Escribir estas palabras para este libro resulta complicado para mí…
Escribo para un papá, al cual no tuve la opo...
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ÍNDICE
PALABRAS ...........................................................................................................
7
Patricio Hevia es rechazado por el Sello Pleno ...................................................... 133
Destino de Car...
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INTRODUCCIÓN
En los años ’60, mientras el gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964-
1970) impulsaba la Reforma Agraria, l...
9
“Esto ocurre con la autonomía que comienzan a adquirir algunos jóvenes, que los
hace, habitar con mayor plenitud la casa...
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anteriores no comulgaron con su contracultura, puesto que la gran mayoría
prefirió representar una “imagen limpia”4 (en...
11
Capítulo
Quilpué: Cuna de Patricio Hevia y Los Masters
“En los carnavales estaba la ‘creme de la creme’ cuando actuó
ge...
12
Figura 1: Estación de Quilpué cerca del año 1870.
(Hurtado, Julio. El Mercurio de Valparaíso, 4 de mayo de 2008)
http:/...
13
Complementando lo enunciado, Raúl Rivera, uno de los autores del
libro, “Pasas por Quilpué recorriendo su historia”, ex...
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inmigrantes recién llegados, provenientes de otras zonas de Chile, o desde otros
países y continentes. En esos años, Qu...
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Igualmente, con el fin de aportar más antecedentes a sus bondades
climáticas, El Mercurio de Valparaíso, señaló por med...
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como para los propios veraneantes. De aquí, entonces, su fama mundial. (La
Unión [de Valparaíso], Suplemento: Por la ru...
17
A raíz de lo anterior, como la densidad demográfica de las áreas satélites
a Valparaíso se fue ampliando a través del t...
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también internacional. Por cierto, si analizamos cuál fue el evento más
popular de esta naturaleza -en el cual el escen...
19
fiestas populares se explican como el resultado de una organización
compleja y estructurada que mantuvo entusiasta a un...
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alrededores. Por ello, don José González (Q.E.P.D.) y su equipo de
colaboradores trabajaron muy duro en la organización...
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Figura 6: Afiche del Primer Carnaval del Sol.
(La Unión [de Valparaíso], 17 de febrero de 1962: 4)
La presente crónica,...
22
durante todo el día y la noche continuará desarrollándose el gran Carnaval
Quilpueíno. Para los vecinos de Valparaíso y...
23
Tilo González expresa que muchas veces los carnavales también
terminaron cerca de las 4 de la madrugada y que el públic...
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esfuerzo de las autoridades, en función de enaltecer a Quilpué como la
atracción del verano en la zona misma, así como ...
25
Ante el cierre del Cuarto Carnaval del Sol, El Mercurio de Valparaíso
publicó la noticia, “Fue coronada la reina del ca...
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domingo inscribirán a las candidatas del Carnaval de Quilpué”, destacó el
sacrificio y costo económico que la organizac...
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Figura 12: Titular del artículo, “Desde el 5 al 16 de febrero se hará Carnaval Quilpueíno”.
(La Unión [de Valparaíso], ...
28
Capítulo II
Sus inicios, historia musical y carrera ascendente
“Los tres hermanos tuvimos la suerte de que como nuestro...
29
cada vez más hegemónico American Way of life. El mundo infantil parecía diluirse
entre los doce y trece años, y el desp...
30
cantante y su grupo musical, The Rock Kings, se transformaron en los
primeros artistas rockanrroleros criollos en mostr...
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rock del mundial, que se convirtió en el más vendido de los años ’60. En este
contexto, el rock n’ roll tuvo enorme ace...
32
Figura 16 y 17: Long Play, The Shadows (1964, en Chile).
Lado A y Lado B (EMI-Odeon OS-34015) (Segunda Edición).
Así co...
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juveniles de Santiago de mediados de 1963 e incorporado al repertorio de varios
grupos chilenos de la época”. (González...
34
Figura 20: Cliff Richard para la portada de R .Juvenil. Figura 21: Cliff Richard para la portada de R. Juvenil.
(Rincón...
35
“Nos gustaba mucho Los Shadows porque tocaban muy bien. Ahora, resulta que Los
Shadows antiguamente se llamaban The Dri...
36
Análogamente, David Ponce, en su libro, “Prueba de Sonido: primeras
historias del rock en Chile (1956-1984)”, revela la...
37
Concerniente a la guitarra, ésta se había transformado en un
instrumento accesible de conseguir debido a su bajo costo ...
38
“Lo que dice el ‘negro’ [Fernando González] es verdad porque no sé cuántas ‘patadas
en las canillas’ me costó, en reali...
39
permanente y empezó con sus primeros intentos de reproducir el tema, Apache, de
Los Shadows que era considerado como un...
40
“No creo que nuestros padres hayan tomado en cuenta esas cosas que dice Carlos
[Rodríguez], en relación a que ‘como era...
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eligió las percusiones y Carlos Rodríguez fue testigo del momento en que su
primo menor tuvo su primer elemento artesan...
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Figura 25: Boceto del “chin26” de la “batería de tarros” de Los Jets27.
(Ilustración de Patricio González, 15 de noviem...
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Si bien Tilo contó con la caja y el bombo (ambos instrumentos
artesanales), el hecho es que su suerte se debió gracias ...
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Figura 27: Los hermanos González y Carlos Rodríguez, junto con todos los invitados, en el
casamiento de un familiar29. ...
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madera para poner el pie. Al palo principal se le ponía ‘cera de vela’ porque si no
era así, se quedaba pegado. Entonce...
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presentaciones de La Retreta, sino que también para otros números
artísticos como resultaron ser los shows de Luis Dima...
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enchufe por ninguna parte y que era la mía, por supuesto. Una de las canciones que
grabamos fue Buen rock esta noche de...
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respecto a cómo tenían que sonar las canciones. Sencillamente, tocábamos diez
veces las canciones porque queríamos toca...
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Ante los hechos que permitieron desarrollar el profesionalismo de estos
músicos, se debe tener presente que Carlos Rodr...
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Comprando, gradualmente, todo lo que sus hijos necesitasen. Carlos
Rodríguez enuncia:
“El tío Pepe ‘tenía un muy buen p...
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Figura 28: Tilo González con su primera batería profesional (de color rojo).
(Archivo personal de Tilo González Morales...
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Figura 29: Los Stereos35, emulando la carátula del primer long play de The Shadows36.
(Archivo personal de los hermanos...
Shadow-cliff: La biografía de Patricio Hevia y Los Masters
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Shadow-cliff: La biografía de Patricio Hevia y Los Masters

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La presente publicación digitalizada del musicólogo chileno, Claudio Gajardo Cornejo, corresponde a la biografía de uno de los "grupos semilleros" de Congreso: Patricio Hevia y Los Masters.

Cabe señalar que el autor exige, a todos los lectores, que si desean extraer material de "Shadow-cliff: La biografía de Patricio Hevia y Los Masters" deben citar la fuente (autor, año, página, país, etc). Para comunicarse con el autor pueden escribirle al e-mail:gajardocornejo@gmail.com, o bien, contactarse por medio de su facebook: www.facebook.com/gajardoc.

Published in: Education

Shadow-cliff: La biografía de Patricio Hevia y Los Masters

  1. 1.   “Shadow-cliff: La Biografía de Patricio Hevia y Los Masters” No. de Inscripción de Propiedad de Registro Intelectual: 250275 Biografía Autorizada
  2. 2. 1 Claudio Gajardo Cornejo Nació el 25 de julio de 1973 en Santiago de Chile. Es Magíster en Artes con mención en Musicología; Magíster en Educación y Formación Universitaria; Profesor de Artes Musicales; Licenciado en Educación y Bachiller en Música. Ha conducido programas musicales televisivos, así como también ha redactado artículos para medios escritos y para revistas académicas. Del mismo modo, es autor del libro, “Sólo tu nombre puede cortar las flores: la biografía de Los Sicodélicos”, el cual fue material consultado y mencionado por la “Bloomsbury Encyclopedia of Popular Music of The World. Volume IX. Genres: Caribbean and Latin America”, cuyo organismo editor es la IASPM (International Association for the Study of Popular Music). Dentro de sus 17 años en la Pedagogía Musical, ha dictado Conferencias sobre problemáticas concernientes a la música actual y ha sido académico de universidades de la Región Metropolitana. Asimismo, es Compositor, Intérprete y Productor de 6 registros fonográficos (y un single) de su proyecto de música popular, Claudio Gajardo & The Rocket Blues (1993-2015). Actualmente, creó el formato teórico-musical “Memorial” como innovación educativa para el proceso enseñanza-aprendizaje del bajo en una composición musical a tres voces. 2015
  3. 3. 2 Palabras “Lo que pasa es que nosotros teníamos a nuestros referentes que eran Los Shadows y a través de éstos conocimos a Cliff Richard pero, luego, nos derivamos a escuchar a otros ‘grupos agresivos’ que vinieron después. Ahora, como el comienzo de nosotros fueron estos cuatro grandes músicos -que eran Los Shadows-, cada uno soñó tocar, ojalá, como ellos. Si te das cuenta era algo bastante ‘iluso’ para ese tiempo porque todo lo ‘aprendimos de oído’. Sin embargo, lo bueno de esto es que se fue transformando en una meta para cada uno de nosotros porque hizo que nos esforzáramos en ‘sacar muchos temas a la pata’”. (Tilo González, 7 de mayo de 2012). Aquí se presenta, en formato digital, “Shadow-cliff: La biografía de Patricio Hevia y Los Masters” del autor, Claudio Gajardo Cornejo, que continúa a su investigación, “Sólo tu nombre puede cortar las flores: La biografía de Los Sicodélicos”. ¿Por qué publicar la biografía de Patricio Hevia y Los Masters? Porque para comprender el éxito de un proyecto musical como lo sigue siendo Congreso se deben conocer los caminos previos que se fijaron para lograrlo. En este caso, todas las decisiones que tomaron los hermanos González, junto a Carlos Rodríguez, Fernando Hurtado y Patricio Hevia (Q.E.P.D.) no fueron por mera casualidad, sino más bien son respuestas a la materialización de un sueño colectivo que guardó relación con la proyección de una carrera musical que tuvo como propiedades: la disciplina, la perseverancia, el sacrificio, el trabajo en equipo y la fuerza mental. En “Shadow-cliff: la biografía de Patricio Hevia y Los Masters”, conoceremos la historia de sus integrantes, cuyo testimonio sólo había sido conservado por medio de la “memoria colectiva” de éstos. Sin embargo, este testimonio, ahora, es revelado y publicado de la manera que el musicólogo presenta al público. Conforme con lo enunciado, esta investigación estudia los inicios musicales de Los Jets, Los Stereos, Patricio Hevia y Los Masters para terminar finalmente con la grabación del primer single de éstos sin su cantante.
  4. 4. 3 Desde marzo de 2011 hasta enero de 2015, el autor compartió con los ex-músicos que integraron Patricio Hevia y Los Masters1, así como con personas que conocieron su proyecto musical. Es, por ello, que se otorgan los agradecimientos (en nombre de todos los que amamos a la música chilena) a los hermanos González (Fernando, Patricio y Tilo), a Carlos Rodríguez y a Fernando Hurtado, por haber construido una historia musical que deja muchas enseñanzas de vida. Al margen de lo anterior, el musicólogo transcribió, en partitura, la canción, Unidos Todos, de Patricio Hevia (Q.E.P.D.) para el posterior análisis de otros investigadores musicales, así como para la interpretación de músicos populares que estudian en todas las academias del mundo. Finalmente, esta investigación reivindica frente al público chileno y extranjero la participación de Patricio Hevia dentro de un conjunto musical que fue uno de los “semilleros” de Congreso. ¡¡Hasta siempre Patricio Hevia (1946-2009) (Q.E.P.D.) !!... Claudio Gajardo Cornejo Magíster en Artes con mención en Musicología Universidad de Chile Santiago, Chile, Enero de 2015 1 Todos menos Patricio Hevia, puesto que éste falleció en el año 2009.
  5. 5. 4 DEDICADO A: DIOS; a LOS MASTERS (Fernando, Patricio y Tilo González, así como a Carlos Rodríguez, Fernando Hurtado y a Patricio Hevia); a Tito Kroff, Patricio Hevia Pacheco y a Carlos Rodríguez Hevia; a Hugo Lévano (escritor peruano del libro, “Sótano Beat: Días Felices”), a Gustavo Pitrau (disc- jockey argentino de Radio KLA, Mar del Plata); a mi difunto padre, Manuel Gajardo; a mi madre, Ena Cornejo; a mi esposa, Mariana Zamorano; a mi hija, Renata, y a mis hermanos, Carlos, Juan y Jeannette. AGRADECIMIENTOS A: Patricio Hevia Pacheco y a Carlos Rodríguez Hevia por facilitarme material fonográfico de Patricio Hevia Tejeda; a Claudio Farías Báez (profesor) por facilitarme fotografías de los carnavales de Quilpué; a Pedro Lazo y a Fernando Rojo por facilitarme etiquetas discográficas de Los Masters; y a Sergio “Pirincho” Cárcamo, Franco Palma y a Tito Kroff por sus recuerdos y testimonios. EL AUTOR EXIGE: Respetar su trabajo investigativo mediante su nombre y sus dos apellidos cuando los lectores, periodistas, musicólogos u otros investigadores reproduzcan texto e imágenes en cualquier medio de difusión. GAJARDO CORNEJO, CLAUDIO, 2015. Shadow-cliff: La biografía de Patricio Hevia y Los Masters. Santiago, Chile: autoedición. pp. 191.
  6. 6. 5 PRÓLOGO Escribir estas palabras para este libro resulta complicado para mí… Escribo para un papá, al cual no tuve la oportunidad de conocer, un papá que es un rompecabezas para mí… Es en resumidas cuentas: unas fotos, tres cassettes de música con su voz, una guitarra muy desgastada y carreteada por el tiempo y uso, así como muchas historias que me han contado de gente que compartió y vivió con él y que se convierten en piezas que se suman a este rompecabezas… Sé que fue un tipo que buscó, en la música, su vida…, su pasión que quiso lograr en este difícil mercado de la música y que fue quedando en el camino como tantos otros. Fue importante para él ser parte de este grupo que formaron en un principio y dentro de una época que no fue fácil darse a conocer, pues todos soñaban con ansias el éxito. Tengo la seguridad que este libro pondrá en la historia de Los Masters a Patricio Hevia, en su justa participación y en la parte más difícil de todas: mostrarse en un mercado pequeño y con medios muy limitados para una época como lo fue la década del ’60. Y termino con estas palabras que muestran a Patricio Hevia como parte de la génesis de un grupo como Los Masters que evolucionó hasta lograr lo que todos buscaron en un principio: el éxito. ¡¡Te amo, Papá!! Patricio Hevia Pacheco
  7. 7. 6 ÍNDICE PALABRAS .................................................................................................................2 PRÓLOGO...................................................................................................................5 ÍNDICE.........................................................................................................................6 INTRODUCCIÓN ..................................................................................................... 8 CAPÍTULO I QUILPUÉ: CUNA DE PATRICIO HEVIA Y LOS MASTERS.....................................11 Patricio Hevia-Los Masters y Quilpué ............................................................................. 11 Quilpué, etimología y breve historia................................................................................ 11 Quilpué bajo la mirada de los años ‘60 ........................................................................... 15 Quilpué y el Carnaval del Sol (1962-1966)................................................................... 17 CAPÍTULO II SUS INICIOS, HISTORIA MUSICAL Y CARRERA ASCENDENTE .........................28 Sus inicios: Los Jets y su “batería de tarros” .............................................................. 36 Los Stereos: Los Hermanos González y su Primo Carlos .....................................49 Patricio Hevia se integra como cantante de Los Stereos...................................... 63 De Los Stereos a Patricio Hevia y Los Masters.......................................................... 66 Patricio Hevia y Los Masters en el IV Carnaval del Sol ....................................75 Carrera ascendente de Patricio Hevia y Los Masters ............................................ 80 Patricio Hevia y Los Masters ante el terremoto de 1965.....................................86 Patricio Hevia y Los Masters: Su primer show en Santiago.................................94 Sus primeras apariciones en shows radiales............................................................. 95 Patricio Hevia y Los Masters en el V Carnaval del Sol ....................................... 106 Patricio Hevia y Los Masters como “teloneros” en el Séptimo Festival de la Canción de Viña del Mar.................................................................................................... 111 Episodio doloroso tras la renuncia de Carlos Rodríguez.................................. 116 Fernando Hurtado: El nuevo bajista de Los Masters .......................................... 121 El Quinteto de Quilpué concursa para Rincón Juvenil ...................................123 Los sellos independientes y el Sello Pleno .............................................................. 130
  8. 8. 7 Patricio Hevia es rechazado por el Sello Pleno ...................................................... 133 Destino de Carlos Rodríguez y de Patricio Hevia ................................................. 141 CONCLUSIONES.............................................................................................................144 BIBLIOGRAFÍA .............................................................................................................160 GLOSARIO.......................................................................................................................176 ANEXO (Partitura de una pieza musical de Patricio Hevia).........................188 Unidos Todos (versión acústica) ................................................................................... 189
  9. 9. 8 INTRODUCCIÓN En los años ’60, mientras el gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964- 1970) impulsaba la Reforma Agraria, la Nacionalización del Cobre y la Reforma Universitaria, la sociedad chilena siguió expandiéndose con mayor fuerza desde lo rural hacia lo urbano2. En este contexto, muchos modelos arquitectónicos de viviendas urbanas generaron cambios en las formas de sociabilidad al interior de la familia criolla. Tomando en cuenta lo anterior, la influencia estadounidense sobre nuestras familias urbanas generó que éstas se sometieran a nuevas formas de consumo, gracias a una publicidad activa de productos culturales que respondieron a nuevos paradigmas de vida familiar moderna. Es así como se organizaron nuevos espacios domésticos que produjeron ciertas autonomías en muchos jóvenes que reivindicaron el derecho de apropiarse del tocadisco de la casa para darle lugar en sus dormitorios. Juan Pablo González, Óscar Ohlsen y Claudio Rolle en su publicación, “Historia Social de la Música Popular en Chile (1950-1970)”, expresan que la unión de los discos, los pick-up, la radio a transmisores, el cancionero y la guitarra en el dormitorio incrementarán la autonomía de los jóvenes en torno, al acceso, a la música. Más aún, añaden que esta autonomía también los impulsará a disponer del living para escuchar programas de sus disc- jockeys favoritos, así como también para pololear, organizar fiestas, e, incluso, para ensayar con sus instrumentos musicales: 2 Gonzalo Planet en, “Se oyen los pasos”, explica que la población rural chilena experimentó una desigualdad social debido a que vivió dentro de un sistema feudal decimonónico. No obstante, con la Ley de la Reforma Agraria, este periodista indica que nuestro país avanzó hacia un cambio no tan sólo social, sino que también económico y político: “A inicios de los años sesenta Chile contaba con una población de 7.341.115 habitantes, de los cuales 2.125.000 se encontraban en Santiago, la capital. Es una década de modernización que se hará cargo de muchos desafíos para este país pequeño comparado incluso con sus vecinos, aún pobre, tremendamente desigual, con una importante población rural aferrada a un sistema feudal decimonónico que recién se modificaría bien entrados los años sesenta con la ley de Reforma Agraria. Chile no estará ajeno a los vaivenes de las grandes potencias en plena Guerra Fría. En poco tiempo el país cambiará radicalmente en términos sociales, económicos y políticos con el gobierno democratacristiano de Eduardo Frei Montalva que se inicia en 1964”. (Planet, 2013: 13).
  10. 10. 9 “Esto ocurre con la autonomía que comienzan a adquirir algunos jóvenes, que los hace, habitar con mayor plenitud la casa, convirtiéndose en amos y señores de sus dormitorios. Además, llegan a disponer del living para escuchar a sus disc-jockeys favoritos en la radio familiar, organizar bailoteos, pololear, y hasta ensayar con sus instrumentos acústicos y electrónicos. […] La fértil combinación entre radio portátil, tocadiscos, cancionero y guitarra desarrollará todo su potencial en el dormitorio del adolescente chileno de fines de los años cincuenta”. (González, Rolle y Óhlsen, 2009: 59). Ante este hecho, sin duda que las relaciones familiares entre padres- hijos e hijos-padres experimentarán nuevos vínculos que se explicarán por los cambios socio-culturales anglo-americanos que influirán en Chile. De este modo, la “brecha generacional” tendrá un impacto real en aquella sociedad conservadora, marcando un antes y un después en la historia de nuestro país. En este sentido, la industria cultural jugará un papel relevante, en la medida que dirija con maestría a los agentes transformadores de conciencias humanas. A partir de lo anterior, Gonzalo Planet se refiere a la influencia de los medios masivos que unió a Chile con el mundo: “La juventud chilena también logra un vuelco enorme. Asume un rol activo en la evolución de su realidad local ya sea desde el trabajo o la universidad, y al mismo tiempo se conecta como nunca antes con el resto del mundo, gracias a la relevancia que cobra el desarrollo de los medios de comunicación masivos, estratégico puente informativo entre Chile y el resto del globo, principalmente Estados Unidos y su influyente despliegue de contenidos de todo orden hacia Latinoamérica tras la Segunda Guerra Mundial”. (Planet, 2013: 13). De acuerdo a lo expuesto anteriormente y como bien pudimos aprender de la biografía de Los Sicodélicos, éstos respondieron al formato de conjunto colérico que derivó de la filosofía e ideología de grupos musicales como The Beatles que promulgaron la “brecha generacional” entre padres e hijos3. Sin embargo, aunque muchos artistas chilenos de la Nueva Ola se inspiraron en el trabajo de los fab four, lo cierto es que los 3 Los Sicodélicos están clasificados dentro de la corriente musical, Beat Progresivo-Psicodélico Chileno.
  11. 11. 10 anteriores no comulgaron con su contracultura, puesto que la gran mayoría prefirió representar una “imagen limpia”4 (entre comillas) ante los adultos. En concordancia con lo enunciado, uno de estos artistas-jóvenes que planificaron su carrera musical, en función al trabajo profesional, riguroso y puritano, fueron los hermanos González que aquí son presentados bajo sus proyectos musicales durante el período 1962-1966: Los Jets, Los Stereos, así como Patricio Hevia y Los Masters. 4 Señalamos entre comillas “imagen limpia” porque antes de la aparición de la música de The Beatles hubo ciertos críticos que catalogaron de coléricos a los cantantes chilenos nuevoleros. ¿La razón? Parte de su repertorio musical derivaba del rock n’ roll: corriente musical definida como irreverente ante al orden social.
  12. 12. 11 Capítulo Quilpué: Cuna de Patricio Hevia y Los Masters “En los carnavales estaba la ‘creme de la creme’ cuando actuó gente como Los Tigres, Los Blue Splendor, Cecilia, Los Ramblers, o bien, cuando hicieron su show, humoristas como ‘Firulete’. En realidad, vinieron todos los músicos que estaban sonando en Chile, y Quilpué marcó mucho para las ciudades cercanas como Viña [del Mar] y Valparaíso que aún no lo habían hecho. Incluso, vino hasta el cantante ‘gringo’, Deen Reed”. (Fernando González, 31 de marzo de 2011). Patricio Hevia-Los Masters y Quilpué Hasta antes de los años ’60, Quilpué era conocido por ser la localidad donde pereció el prócer de la Guerra del Pacífico, Carlos Condell (1843- 1887). No obstante, a fines de la década mencionada, obtendrá mayor reconocimiento cuando artistas ilustres como el escritor, Daniel de la Vega (1892-1971); o bien, grupos musicales como Los Masters, Los Fratellos, Los Sicodélicos y Congreso emergerán de su tierra para proponer un discurso musical que llamará la atención no tan sólo de la industria cultural de Viña del Mar o Valparaíso, sino que también de nuestra capital, Santiago. Los protagonistas de este libro con una vida adolescente muy vinculada a la música lograron la admiración de una urbe como Quilpué y sus alrededores. Patricio Hevia y Los Masters nacen, aquí, en esta zona que es conocida internacionalmente como la “Ciudad del Sol”. Quilpué, etimología y breve historia El Dr. Juan Grau nos manifiesta; en su publicación, “Voces indígenas de uso común en Chile”; que el nombre de Quilpué procede etimológicamente de la lengua mapuche, de külpu= tórtola y we= lugar5. Vale decir, “Lugar de Tórtolas” (Grau, 1998: 294). 5 Grau agrega: “Zenaida auriculata u otra especie de tórtola. Proponemos otro étimo (del quechua: qipo= buenaventura, la dicha en cosas superiores. La é final podría haber sido agregada con el significado de: hue o we=lugar. ‘Lugar dichoso”. (Grau, 1998: 294).
  13. 13. 12 Figura 1: Estación de Quilpué cerca del año 1870. (Hurtado, Julio. El Mercurio de Valparaíso, 4 de mayo de 2008) http://www.mercuriovalpo.cl/prontus4_noticias/site/artic/20080504/pags/20080504163808. html Por otro lado, El Mercurio de Valparaíso por medio del artículo, “Quilpué celebra hoy 70 años de existencia”, citó a ciertos lingüistas como Armengol Valenzuela o a historiadores como Vicuña Mackenna, quienes también explican sus propias definiciones de la palabra “Quilpué”: “Según el gran lingüista, Armengol Valenzuela, el origen del nombre vendría de cúllpo, tórtola, y de hué, lugar, que en buen araucano significa lugar de tórtolas. El ilustre historiador, Vicuña Mackenna, aludiendo a la costumbre de la flebotomía que tenían los indios, hace derivar la palabra del araucano queipués, nombre con que designaban los indios a los guijarros agudos y afilados que les servían de instrumentos contundentes para practicar las sangrías. Y como en Quilpué abunda el granito peculiar de la región con que se fabricaban esas lancetas de cirujano, cree Vicuña Mackenna que el nombre de queipués, por una metonimia, se trasladó de la cosa localizada al lugar. La explicación referida, dicha en otra forma, d[a] el significado de la palabra al lugar donde hay superabundancia de piedra jaspeada o vetada, llamada vulgarmente ‘alamosca’, que es el caso de Quilpué”. (El Mercurio de Valparaíso, 25 de abril de 1968: 1).
  14. 14. 13 Complementando lo enunciado, Raúl Rivera, uno de los autores del libro, “Pasas por Quilpué recorriendo su historia”, explica que se han escrito tres teorías que guardan relación con el origen de la palabra “Quilpué”: “Se han escrito tres teorías referidas al origen de la palabra ‘Quilpué’. Todas coinciden en que se trataría de una palabra compuesta derivada del mapudungun y que la terminación ‘ué’ correspondería al vocablo ‘hue’, ‘lugar’. Las teorías difieren en la caracterización de este ‘hue’. El lingüista Armengol Valenzuela, autor de la teoría más conocida, relaciona al lugar con tórtolas, en mapudungun ‘cullpo’. La tórtola, aunque es común entre las regiones de Coquimbo y Aysén,’… Para anidar, escogen cualquier arbusto o árbol, a poca distancia del suelo, de preferencia en las cercanías del agua’6. Según Vicuña Mackenna, el lugar habría sido sitio de extracción de material para fabricar los ‘Queupús’, en mapudungun ‘piedras para sangrar’. Las piedras de granito con que se fabricaban, son efectivamente características de Quilpué por lo que también debemos considerar esta teoría como razonable. La tercera teoría nos habla de la palabra ‘keipú’, nombre de una piedra negra, es decir, ‘lugar de piedra negra’”. (Rivera y otros, 2009: 6). La historia de Quilpué comienza cuando, el 26 de abril de 1547, el Cabildo de Santiago dona a Don Rodrigo de Araya las tierras de Quilpué (López Azcárate, 2012: 15-16)7. Tres siglos después, el 13 de enero de 1891, éstas se constituyen en circunscripción municipal y, más tarde, el 25 de abril de 1898, recibe bajo el gobierno del presidente Errázuriz, el Título de Ciudad. Tomando en cuenta lo referido, Raúl Rivera y otros indican: “La confirmación ‘oficial’ de Quilpué como comuna, a finales del siglo XIX, tiene 3 eventos: el 13 de enero de 1891, el presidente Balmaceda decreta como circunscripción municipal a Quilpué. Decreto que fue invalidado por el siguiente gobierno, pero el 14 de octubre de 1893 J. Montt vuelve a darle la misma categoría con un nuevo decreto presidencial. Por último el presidente Errázuriz le otorga a Quilpué el título de ciudad, el [25] de abril de 1898. Esto ocurre veinte años después que su vecina Viña del Mar (1878), y siglos después que la capital de la provincia; Valparaíso (que recibe oficialmente el título de ciudad al menos en tres oportunidades: 1608, 1796 y 1802). Sin embargo, la comuna de Quilpué no abarcaba la extensión territorial que conocemos ahora; por ejemplo, en esta época también se creaba la comuna de Marga-marga, ubicada a 27 km. de la estación de Quilpué, con carácter rural de productividad agrícola, sector que ahora es parte de la comuna de Quilpué. Pero más que decretos oficiales, el inicio del siglo XX en Quilpué es el de una ciudad nueva, con una población formada en su mayoría por 6 Lamentablemente, el número de página de la cita no es mencionado por Raúl Rivera y otros. Sólo aparece su bibliografía: Goodall, Johnson y Philippi (1946). Las aves de Chile, su conocimiento y sus costumbres. Buenos Aires: Platt Establecimientos Gráficos. 7 Leer, "Quilpué: De floreciente villa a ciudad capital” de Juan José López Azcárate.
  15. 15. 14 inmigrantes recién llegados, provenientes de otras zonas de Chile, o desde otros países y continentes. En esos años, Quilpué estuvo marcada e impulsada por un elemento de desarrollo urbano que tuvo trascendencia para toda la región; la construcción del ferrocarril desde Valparaíso a Santiago“. (Rivera y otros, 2009: 73). Figura 2: Titular de la crónica, “Ciudad que tiene más horas de Sol”. (El Mercurio de Valparaíso, 25 de abril de 1968: 13). En otro orden de cosas, en cuanto a las propiedades meteorológicas de esta urbe, La Unión [de Valparaíso] publicó la crónica, “Mejor clima se encuentra en Quilpué”, para destacar sus bondades referidas, así como de vegetación: razón por la cual atraía, tanto a los veraneantes chilenos como extranjeros. En dicha crónica, se informó que los médicos recomendaban a las personas vivir en una ciudad como la aludida, puesto que era una zona rica en oxígeno. Debido a lo anterior y a las numerosas horas de sol durante el año que acumula día a día, Quilpué se fue ganando el nombre de “Ciudad del Sol8. (La Unión [de Valparaíso], Suplemento: Por la ruta de las vacaciones: Valparaíso y Aconcagua. 1 de enero 1962: 25). 8 El siguiente párrafo describe el valor medicinal para los residentes con depresión que eligieron vivir en Quilpué. La historia cuenta acerca de un chileno que viajó a Alemania en busca de remedios medicinales que combatieran sus achaques. La sorpresa, sin embargo, se la llevó el propio compatriota cuando el médico alemán le recomendó que se trasladara a Quilpué porque su clima sería una excelente solución terapéutica: “Quilpué tiene fama mundial en cuanto a su clima y condiciones para la vivienda humana. He aquí una anécdota: Un chileno cansado de viajar y buscar remedio, llegó hace algunos años a Alemania en busca de salud. Fue a ver a un médico de esa nación y le contó sus pesares, sus angustias y achaques. El facultativo le dijo: Usted para sanar tiene que ir a Chile y ubicarse en una ciudad llamada Quilpué. En ella Ud. encontrará lo que desea y será indiscutiblemente una persona feliz. Este enfermo volvió a Chile y se ubicó en nuestra ciudad y pudo comprobar que el médico extranjero tenía toda la razón, ya que en esta ciudad se mejoró por completo y pudo contar a cuantos pudo lo que le había sucedi-
  16. 16. 15 Igualmente, con el fin de aportar más antecedentes a sus bondades climáticas, El Mercurio de Valparaíso, señaló por medio de la columna, “Ciudad que tiene más horas de Sol”, que las propiedades atmosféricas de Quilpué se basaban en cambios de temperatura muy suaves y atenuados, lo cual generaba un clima ideal para sus residentes. Asimismo, mediante estudios estadísticos metereológicos, dicho diario notificó que Quilpué era el punto de la región que más horas de sol tenía durante todo el año9: “Muchos se preguntarán el por qué se denomina a Quilpué como ‘La Ciudad del Sol’. Para aquellos que viven en la ciudad y también para los numerosos veraneantes que la visitan, la contestación surge de inmediato. Mientras en Valparaíso, distante sólo 20 kilómetros o en Viña del Mar, a ocho kilómetros, puede estar nublado, en Quilpué brilla un sol esplendoroso. La ciudad tiene una altura de 103 metros sobre el nivel del mar, pero está separada, puede decirse, de Viña del Mar, por un cordón de cerros de poca altura que seguramente deben influir impidiendo la pasada de nubes. Es notable el cambio que se experimenta al viajar hacia el mar y se nota visiblemente después de pasar el túnel de Paso Hondo, que está antes de llegar a la Estación El Salto. No queremos decir que en Quilpué siempre haya un tiempo caluroso y que el sol queme como en los mejores días de verano. Muy por el contrario, su clima es ideal, muy suave y de cambios atenuados. Las variaciones de temperatura no se producen con brusquedad. En el verano los atardeceres y las noches son de una suavidad extraordinaria, que invitan a recorrer los distintos paseos de la ciudad. Según estadísticas obtenidas de estaciones meteorológicas, es Quilpué la ciudad de la región que tiene más horas de sol durante el año. De aquí ha salido el nombre de ‘Quilpué’, la ciudad del sol’”. (El Mercurio de Valparaíso, 25 de abril de 1968: 13). Quilpué bajo la mirada de los años ‘60 Para 1962, esta urbe tenía 50.000 habitantes y se le consideraba como una ciudad que crecía en torno al progreso. ¿La razón? Quilpué lucía calles pavimentadas, hermosos edificios, grandes industrias, próspero comercio, agua potable, alcantarillado y excelente servicio de energía eléctrica que la convertía en una de las zonas más modernas de la provincia. Por ello, Quilpué se le definió como una urbe excepcional, tanto para los quilpueínos do antes de conocer a Quilpué. Casos como este hay muchos y por esta situación es que la población de Quilpué, ‘La Ciudad del Sol’, como ha sido considerada por sus numerosas horas de sol en el año, aumenta día a día en forma extraordinaria”. (La Unión [de Valparaíso], Suplemento: Por la ruta de las vacaciones: Valparaíso y Aconcagua. 1 de enero 1962: 25). 9 De hecho, todas estas ondas climáticas referidas siguen existiendo en Quilpué.
  17. 17. 16 como para los propios veraneantes. De aquí, entonces, su fama mundial. (La Unión [de Valparaíso], Suplemento: Por la ruta de las vacaciones: Valparaíso y Aconcagua. 1 de enero 1962: 25). Figura 3: Mapa del Plano Regulador de Quilpué. (El Mercurio de Valparaíso, 27 de marzo de 1966: 21) Para marzo de 1966, El Mercurio de Valparaíso publicó el reportaje, “El plano regulador de Quilpué”, para indicar que si bien esta urbe era autónoma, de igual forma, estaba conectada con Valparaíso y Viña del Mar dentro de lo que se denominó como el Gran Valparaíso. En este sentido, como Quilpué dependió de las actividades administrativas, comerciales, educacionales y de entretención de las ciudades referidas, recibió el rol de “ciudad dormitorio”. De modo similar, la columna informó que dada las características fisiográficas presentes en la metrópoli del Gran Valparaíso, el desarrollo de la población se fue dosificando, primero hacia Viña del Mar y posteriormente hacia el valle interior del Marga-Marga donde Quilpué se encuentra localizado. (El Mercurio de Valparaíso, 27 de marzo de 1966: 21).
  18. 18. 17 A raíz de lo anterior, como la densidad demográfica de las áreas satélites a Valparaíso se fue ampliando a través del tiempo, el informe expone mediante un cuadro la fecha en que éstas alcanzaron una población de 10.000 habitantes: Viña del Mar: 1890 Quilpué: 1910 Villa Alemana: 1942 De la misma manera, la columna añade que las tasas anuales de crecimiento de población en el Gran Valparaíso para el período 1952-1960 fueron las siguientes: Valparaíso: 1,69% Viña del Mar: 3,74 % Quilpué: 5,41% Villa Alemana: 5,74 % En concordancia con los datos expuestos, la crónica estimó que para el futuro crecimiento de población en el Gran Valparaíso se preveía que para 1990 la población se duplicaría. (El Mercurio de Valparaíso, 27 de marzo de 1966: 21). Quilpué y el Carnaval del Sol (1962-1966) A comienzos de los años ’60, en la provincia de Valparaíso y sus alrededores, comenzaron a gestarse carnavales veraniegos durante los cuales se invitó, a la comunidad, a ser partícipe de procesiones festivas, junto con la elección de una reina y variados show artísticos. Estos números no tan sólo correspondieron a artistas de nuestro medio nacional, sino que
  19. 19. 18 también internacional. Por cierto, si analizamos cuál fue el evento más popular de esta naturaleza -en el cual el escenario potenció al artista y éste, a su vez, al anterior-, sin duda que responderíamos el Carnaval del Sol. Ahora bien, cabe resaltar que este evento no habría tenido la preponderancia que tuvo, si detrás de su organización no hubieran ejercido responsabilidad y compromiso, las juntas de vecinos y comerciantes, en compañía de la propia Ilustre Municipalidad de Quilpué. ¿La razón? Todos estos organismos empujaron y dieron vida a esta ciudad por medio de este carnaval -en todas sus versiones- que sólo trajeron beneficios de toda índole. Sin ir más lejos, Fernando González rememora la participación masiva de Quilpué y de sus alrededores a esta fiesta artística: “Hubo una época en que participó toda la ciudad en el carnaval de Quilpué y aquello había sido una cosa que antes no se había dado y tampoco se dio nunca más. Imagínate que si te dijera que los taxis se disfrazaron, en el sentido que hicieron un ‘carro alegórico’ y hasta los marinos que estaban en la base aeronaval de El Belloto. Los niños, los padres, la juventud, es decir, todo el mundo se disfrazó en relación al carnaval y salieron, a la calle, a participar”. (Fernando González, 31 de marzo de 2011). Como antecedente histórico, se debe tener presente que Quilpué ya había dado cátedra de protagonismo cultural dentro de la zona. En décadas anteriores, los ciudadanos de esta urbe habían sido organizadores de manifestaciones artísticas-culturales como la Fiesta de la Primavera y la Semana Quilpueína que emergieron, a partir de 1920 y 1945, respectivamente10. En efecto, resulta primordial comprender que estas 10 Pese a la apertura de la Fiesta de la Primavera en 1920, Rivera y otros puntualizan que dicha celebración popular se suspendería en 1923 y 1924 debido a motivos que parecen encontrar lógica en la convulsión política y social que se vivió en la época y que trajo por consecuencia el debilitamiento del desarrollo normal del gobierno de Arturo Alessandri Palma. En tanto, el silencio que apagó las celebraciones de la Fiesta de la Primavera entre 1930 a 1935, encuentran razón en la crisis económica mundial que perjudicó a nuestro país durante el período indicado. Finalmente, también presumen que la segunda guerra mundial pudo haber sido un factor predominante para que, en 1941, se suspendiera esta fiesta definitivamente y volviera a reinaugurarse, en 1945, pero bajo el nombre de Semana Quilpueína. Por último, como Rivera y otros manifiestan que sólo poseen registros de que la Semana Quilpueína perduró hasta 1958, lo cierto es que esto último nos hace suponer que cuatro años tuvieron que pasar para que recién, en 1962, se pudiera reanudar una nueva celebración popular en Quilpué. (Rivera y otros, 2009: 97-98).
  20. 20. 19 fiestas populares se explican como el resultado de una organización compleja y estructurada que mantuvo entusiasta a una urbe comprometida consigo misma. Raúl Rivera y otros enumeran las similitudes entre las fiestas populares que antecedieron al Carnaval del Sol con esta misma. ¿Ejemplos de similitudes? La existencia de una organización institucional que impulsara y velara por cada detalle en lo que refería a las comparsas, máscaras y competencias, así como los bailes y concursos, junto con la elección de una reina que se constituyó en el alma del festejo. (Rivera y otros, 2009: 96). Figura 4: Murga en uno de los carnavales de Quilpué. (Archivo personal de Claudio Farías Báez). En vista de lo anterior, como bien podemos comprender, para que resultara exitoso el Carnaval del Sol, éste debía emular aquellas particularidades de la Fiesta de la Primavera y de la Semana Quilpueína que tantos recuerdos imborrables habían dejado en la misma comunidad y sus
  21. 21. 20 alrededores. Por ello, don José González (Q.E.P.D.) y su equipo de colaboradores trabajaron muy duro en la organización del Carnaval del Sol, puesto que tuvieron serias pretensiones en que este evento estival pudiera permanecer y extenderse a través del tiempo. Figura 5: Caricatura de Lukas relacionada con el carnaval quilpueíno. (Lukas, La Unión [de Valparaíso], 19 de febrero de 1962: 6)
  22. 22. 21 Figura 6: Afiche del Primer Carnaval del Sol. (La Unión [de Valparaíso], 17 de febrero de 1962: 4) La presente crónica, “Indescriptible interés en el Carnaval”, de La Unión [de Valparaíso], notifica que la ayuda brindada por las instituciones quilpueínas, así como la ofrecida por el Círculo de la Prensa y de la Radio de Valparaíso se materializaron en esta fiesta popular. Del mismo modo, testimonia la gran respuesta del público local y también de los foráneos que contaron con locomoción de automotores dobles11, responsables de trasladarlos de vuelta a Viña del Mar y al puerto. En relación a los artistas, sólo este primer carnaval contó con la presencia internacional del cantante americano, Deen Reed, y con la animación de personajes ilustres como Raúl Matas: “QUILPUÉ – Una fiesta de alegría, bailes extraordinarios y atracción inolvidables, está viviendo no sólo Quilpué, sino que toda la provincia con la celebración del Carnaval Quilpueíno, organizado por la Municipalidad con la valiosa ayuda del Círculo de la Prensa y Círculo de la Radio de Valparaíso y de otras instituciones locales. Este Carnaval Quilpueíno 1962 ha superado todas las expectativas en espectáculo y asistencia de público y noche a noche la concurrencia supera la anterior y hace que una masa humana llene por completo toda la manzana que cubre el Carnaval. […]. Si interesantes han sido los números que se han presentado en cuanto a lo artístico se refiere gracias a la gentileza del Círculo de la Radio, que ha contado con la buena voluntad de los artistas, más aún sido los que se siguen presentando en el Escenario Monumental. El viernes en la noche fue presentado al público y obligado a actuar el gran cantante norteamericano, Deen Reed. […]. Hoy 11 Fernando González define lo que fueron los automotores dobles: “Un automotor doble es un tren pegado, es decir, dos trenes o quizás más, pero que estaban pegados unos con otros. Si lo comparamos hoy, sería como un metro, claro que con diferencias de tecnología” (Fernando González, 22 de julio de 2014).
  23. 23. 22 durante todo el día y la noche continuará desarrollándose el gran Carnaval Quilpueíno. Para los vecinos de Valparaíso y Viña del Mar, habrá como anoche un servicio extraordinario de Automotor doble hacia Valparaíso que saldrá después de la una de la madrugada. Para hoy, se espera un mayor público que las noches anteriores. Habrá orquestas y conjuntos musicales, comparsas y murgas que amenizarán los bailes”. (La Unión [de Valparaíso], 25 de febrero de 1962: 19). Figura 7: Raúl Matas animando en el Primer Carnaval del Sol (1962). (Archivo personal de Claudio Farías Báez).
  24. 24. 23 Tilo González expresa que muchas veces los carnavales también terminaron cerca de las 4 de la madrugada y que el público -que vivía en las ciudades contiguas a Quilpué- fueron recogidos por trenes que se dispusieron a transportarlos: “Me acuerdo que duraban cerca de seis días o algo así y terminaban muy tarde como entre 3 a 4 de la mañana. Imagínate que los carnavales eran tan importantes en la zona que ferrocarriles colocaba ‘trenes especiales’ para trasladar gente a Limache, Valparaíso o Viña [del Mar] cerca de las 4 de la mañana. De los artistas, me acuerdo que vino Deen Reed que era un ‘gringo comunista’, o sea una cosa muy curiosa”. (Tilo González, 7 de mayo de 2012). Figura 8: Plaza de Quilpué. (Foto registrada por el autor, el 28 de marzo de 2012). Tomando en cuenta lo señalado, tanto entusiasmo generaron todas las versiones del carnaval de Quilpué (sobretodo, las primeras) que muchas veces se realizaron conferencias de prensa con el fin de hacer un llamado masivo a los vecinos para que participaran de un evento que además de atraer al turista y al veraneante, también pudiera ayudar económicamente a la 2ª. Compañía de Bomberos de la ciudad. Así, en noticias de La Unión [de Valparaíso] como “El Carnaval del Sol se inicia en Quilpué” se observa que no resultaba extraño que se les recordara, a los quilpueínos, que valoraran el
  25. 25. 24 esfuerzo de las autoridades, en función de enaltecer a Quilpué como la atracción del verano en la zona misma, así como aledaña. (La Unión [de Valparaíso]. Sección 2, 1 de febrero 1964: 11). Figura 9: Titular de la noticia, “El Carnaval del Sol se inicia en Quilpué”. (La Unión [de Valparaíso]. Sección 2, 1 de febrero 1964: 11). En muchas versiones de los carnavales se pudo comprobar que la asistencia del público superó todas las expectativas, generando que calles aledañas, al escenario, estuvieran continuamente repletas de gente. Incluso, en repetidas ocasiones, la asistencia superó las 15.000 personas, provocando que el tránsito se interrumpiera. Por ende, no fue nada de extraño que las autoridades ofrecieran alternativas de entrada y salida de vehículos para cooperar con la fluidez de tránsito peatonal. En efecto, este tipo de experiencias ocurrieron en muchas jornadas de esta fiesta popular y para el Cuarto Carnaval del Sol no fue la excepción. Debido a lo anterior y considerando la expectación de los asistentes, la crónica de La Unión [de Valparaíso, “Millares de personas participan en el carnaval quilpueíno”, indicó: “QUILPUÉ. – Con extraordinario éxito y asistencia de miles de personas continúa desarrollándose en nuestra ciudad el Carnaval Quilpueíno, fiesta que ha superado las expectativas de sus organizadores, demostrando una vez más que Quilpué es el centro de la alegría, el optimismo y la atracción provincial en fiesta de esta naturaleza. La asistencia de público sigue aumentando día a día y el sábado y domingo tuvo el Carnaval Quilpueíno una asistencia superior a 15.000 personas que invadieron todas las calles que rodean la Plaza Irarrázaval y Plazuela Andrés Bello, debiendo interrumpirse el tránsito de vehículos y darle a los mismos otras zonas de llegada y salida. Las calles eran un verdadero mar humano. Gente de todas las edades repletaron el centro, especialmente la pista de baile frente al Escenario de la Plazuela Andrés Bello e Irarrázaval”. (La Unión [de Valparaíso], 8 de febrero de 1965: 14).
  26. 26. 25 Ante el cierre del Cuarto Carnaval del Sol, El Mercurio de Valparaíso publicó la noticia, “Fue coronada la reina del carnaval de Quilpué”, para informar que la reina escogida recayó en el nombre de María Luz I, así como también que el show de los números artísticos invitados fueron “largamente aplaudidos obligando a sucesivas repeticiones”. (El Mercurio de Valparaíso, 14 de febrero de 1965: 27). De este modo y teniendo presente que todo el público disfrutó de este evento estival, Tito Kroff, amigo y ex-chofer de los hermanos González, nos revela su testimonio: “La gente estaba en las calles adyacentes y todas hacia adentro. Y es cierto lo que dice el diario La Unión [de Valparaíso] porque, en realidad, había mucha, pero mucha gente para el día en que les tocó participar a los ‘cabros’ [Patricio Hevia y Los Masters]. Fue una época muy bonita porque la gente disfrutó de ese carnaval y de los otros que se hicieron”. (Tito Kroff, 25 de mayo de 2014). Figura 10: Persona disfrazada de robot junto a una de las reinas del Carnaval del Sol. (1962-1966) (Archivo personal de Claudio Farías Báez). En cuanto a asuntos técnicos, en todas las versiones del Carnaval del Sol, los comerciantes consiguieron recursos económicos para concentrarlos en la producción de este evento estival. A muestra de un botón, para el Quinto Carnaval del Sol, la crónica de El Mercurio de Valparaíso, “Hasta el
  27. 27. 26 domingo inscribirán a las candidatas del Carnaval de Quilpué”, destacó el sacrificio y costo económico que la organización demandó para el pago de artistas, publicidad, implementos y premios, así como para la construcción del escenario y su amplificación respectiva (El Mercurio de Valparaíso, 27 de enero de 1966: 6). Figura 11: Titular de la noticia, “Fue coronada la reina del carnaval de Quilpué”. (El Mercurio de Valparaíso, 14 de febrero de 1965: 27). Igualmente, el artículo de La Unión [de Valparaíso], “Desde el 5 al 16 de Febrero se hará Carnaval Quilpueíno”, notificó los pormenores de la organización, los shows, el escenario, la elección de la reina, los bailes populares, así como el entusiasmo del público fiel que legitimó este tipo de espectáculos locales, tan arraigado en el común de la población quilpueína: “QUILPUÉ. – Se ha fijado en forma definitiva la fecha del Carnaval Quilpueíno. Se llevará efecto entre el 5 y el 16 de febrero y todos sus espectáculos, salvo la Velada Artística, serán absolutamente gratis. […]. Su organización estará a cargo de los comerciantes de Vicuña Mackenna y Aníbal Pinto [,] los mismos que la hicieron el año pasado. […]. Habrá desde el 5 al 16 de febrero cuatro orquestas diariamente y también una serie de números artísticos de alta calidad. […]. Se utilizará en este Carnaval el mismo escenario monumental que se utilizó en el primer Carnaval de Quilpué. Su reconstrucción será financiada por la Municipalidad y los organizadores del carnaval. Será un escenario de gran magnitud y por él desfilarán diariamente los mejores artistas de la radio y del teatro. […]. Los organizadores del Carnaval han determinado el envío de circulares a las juntas vecinales, centros de madres y clubes deportivos invitándolos a participar en la elección de reina. La elección de la reina ha despertado gran entusiasmo y se ha formado ya algunos grupos para hacer triunfar determinadas candidatas. […]. Los bailes populares se iniciarán el 30 del presente y habrá buena música, que será transmitida por excelentes equipos amplificadores. […]. El anuncio del próximo Carnaval Quilpueíno ha despertado mucho entusiasmo en nuestra juventud, la que se prepara para participar en los diversos números del programa”. (La Unión [de Valparaíso], 13 de enero de 1966: 15).
  28. 28. 27 Figura 12: Titular del artículo, “Desde el 5 al 16 de febrero se hará Carnaval Quilpueíno”. (La Unión [de Valparaíso], 13 de enero de 1966: 15). Con respecto al contexto del Carnaval del Sol, Raúl Rivera y otros no tan sólo otorgan su visión, sino que también citan el testimonio emotivo de uno de sus organizadores, don Joaquín Maturana. En el siguiente párrafo, se puede apreciar que las declaraciones mencionadas dan cuenta de una época en que difícilmente volverá a repetirse: “Claro está que esos eran otros tiempos y si bien es cierto, hacia la década de 1960, la juventud comienza a despertar el frenético ritmo del Rock and Roll y de la Nueva Ola, aún está el recuerdo de aquellos años donde se elegía una reina, se disfrutaba del colorido de los carros alegóricos y se bailaba al ritmo de las bandas musicales. Es quizás ese motivo el que entusiasma a las autoridades por llevar a cabo un carnaval en el año ’62. […] Y claro está que este carnaval tuvo un especial relieve. Artistas de la talla de Cecilia alegraron la fiesta y a los ciudadanos de Quilpué. Don Joaquín Maturana, que tuvo una activa participación en la organización del carnaval, recuerda aquella época: ‘El carnaval del ’62 fue único, porque tuvo mucho apoyo. Apoyo del Casino del Viña del Mar, apoyo de radios, del diario El Mercurio [de Valparaíso], del Festival de Viña, el círculo de prensa y la radio. Traíamos gente del Festival de Viña, sí pues, y del casino venía gente… No se programó nunca nada. Claro, todas las noches baile y todas las noches se podía venir disfrazado. También venían de los cerros de Valparaíso. En el tren, se organizaban y vamos bailando en el medio de la calle y alrededor de la plaza. Se llenaba el centro de Quilpué… se hizo una velada bufa, se cerró esa plaza que quedó contigua a la Municipalidad, donde hay una cuestión para patinaje. Ahí se cerró esa plaza, completamente, y se hizo la velada bufa, actuó ahí Antonio Prieto, Raúl [Matas] y una serie de artistas famosos”. (Rivera y otros, 2009: 106). A lo largo de esta investigación, entenderemos que la importancia del Carnaval del Sol para la historia de los hermanos González (Fernando, Patricio y Tilo) será proporcional a la importancia que éstos tuvieron para la historia del Carnaval del Sol.
  29. 29. 28 Capítulo II Sus inicios, historia musical y carrera ascendente “Los tres hermanos tuvimos la suerte de que como nuestro papá tenía un negocio en Quilpué, una vez a la semana o al mes, un sector del comercio hacía un show donde tocaban grupos profesionales de la zona (dentro de lo que se puede llamar ‘grupo profesional’ para esa época). Como te dije, la suerte de nosotros es que el negocio del papá quedaba justo al frente del escenario donde los shows se hacían los viernes y sábados. Entonces, del viernes al sábado, los instrumentos se guardaban en el negocio. Era una cosa así como que ‘el queso va donde el ratón’ porque después que se iban los músicos, nosotros íbamos a mirar los instrumentos, pero casi no los tocábamos porque no nos atrevíamos, ya que el papá tampoco nos dejaba. Bueno, la cosa es que de ahí nosotros empezamos a ver cómo eran los instrumentos y cómo funcionaban. Por lo menos, yo era muy ‘intruso’ para ver cómo era el mecanismo de la batería porque quería aprender cómo podía llevarlo a mis ‘tarros’”. (Tilo González, 7 de mayo de 2012). La historia musical de nuestros protagonistas comienza, a principios de los años ’60 en Quilpué, cuando Fernando, Patricio y Sergio (Tilo) González pasaban tardes enteras junto a uno de sus primos mayores más queridos, Carlos Rodríguez, compartiendo diferentes gustos y aficiones por el arte, así como por la música juvenil12. Las tardes placenteras que el cuarteto experimentó, en torno a las audiciones de los registros discográficos de los artistas angloamericanos, sin duda, indica el poder de influencia de la música juvenil en los adolescentes y jóvenes 13. Al respecto, González, Ohlsen y Rolle declaran: “La autonomía que logran los adolescentes […] aumentando el control de lo que escuchan y bailan, será, en parte importada junto al modelo proporcionado por el 12 Tilo González se refiere brevemente al progenitor de Carlos Rodríguez: “Su padre era ferroviario y manejó muchos trenes en Valparaíso”. (Tilo González, 7 de mayo de 2012). 13 Al respecto, González, Ohlsen y Rolle añaden: “[…]. El hogar es abordado como espacio de audición musical, considerando el consumo de música […], reproducida en los cada vez más potentes y sofisticados equipos de música instalados en el living, un aspecto de la vida doméstica sobre el cual el hombre de la casa tendrá un control absoluto”. (González, Ohlsen y Rolle, 2009: 60).
  30. 30. 29 cada vez más hegemónico American Way of life. El mundo infantil parecía diluirse entre los doce y trece años, y el despertar hormonal ya no era acompañado de un forzado ingreso al mundo adulto, sino por la demanda de un espacio propio, distinto al ofrecido por el núcleo familiar. En esta búsqueda adolescente de una identidad autónoma respecto de la ofrecida por las instituciones sociales, la música desempeñará un papel fundamental. Esto, por su capacidad de ofrecerles a los jóvenes un medio para expresar la ebullición que ocurre en sus cuerpos y asimilar mejor las contradicciones de su mundo emocional, que ya no encuentran respuestas en la familia, la escuela o la iglesia”. (González, Ohlsen y Rolle, 2009: 605). Figura 13: William Reb and The Rock Kings. (La Tercera, 25 de septiembre de 2010: 90) Si bien para fines de los años ‘50, el rock n’ roll estaba pasando de moda en Estados Unidos, aquí en Chile, aún estaría en pleno apogeo, en la medida en que artistas rockanrolleros porteños como Los Red Kings –que emergen poco después de los conjuntos extintos, William Reb and The Rock Kings y Harry Show and The Rock Time’s- se habían convertido en émulos de sus referentes americanos. Sobre este punto, el periodista de La Tercera de la Hora, Mauricio Jürgensen, escribió el reportaje, “Williams Rebolledo: la historia del olvidado primer rockero chileno”, para contar cómo este
  31. 31. 30 cantante y su grupo musical, The Rock Kings, se transformaron en los primeros artistas rockanrroleros criollos en mostrar su performance arriba de un escenario: “’Willito’ dice que a su viejo se le llenaban los ojos de lágrimas cuando se acordaba. Que se entusiasmaba cada vez que contaba ‘la hazaña’ de ese día de diciembre de 1956 en el Municipal de Viña. Fue para un concierto de Lucho Gatica, programado en ese escenario, que el locutor René Largo Farías necesitó a última hora un número adicional. Unos teloneros que calentaran el ambiente antes de que ‘Pitico’ saliera al escenario. No era fácil. Nadie en su sano juicio hubiera querido exponerse a la indiferencia que suponía ser el aperitivo del ‘Rey del Bolero’. Pero Farías dio con un chiquillo del barrio que estaba tocando un ritmo tan extravagante como revolucionario, como era el rocanrol, y que se presentaba como William Reb y Los Rock Kings. Ese era Williams Rebolledo y esa tarde de diciembre, con 21 años y un repertorio de Elvis Presley a cuestas, despeinó el municipal viñamarino. ‘Quedó la grande, tuvo que salir él a presentar a Lucho Gatica y pedirle a la gente que se calmara’, certifica el hijo del hombre que es considerado como el primer rockero chileno y que murió en 2001 con la sensación de nunca haber sido reconocido como un pionero. Mucho antes de la Nueva Ola, Peter Rock, Los Ramblers y el Mundial del 62, el rocanrol desembarcó en el puerto con los marinos mercantes de la zona y el playanchino Williams fue uno de los que sacó ventaja. ‘El rock llegó por mano y por mar’, comenta David Mac-Iver, otro porteño que en 1962, y junto a su hermano Carlos, formaría Los Mac's, otra banda embrionaria del rocanrol nacional. ‘En Valparaíso todos tenían un pariente marino y por eso el rock llegó primero al puerto que a cualquier otro lugar de Chile’, complementa Sergio ‘Pirincho’ Cárcamo, que nació en Santiago pero que vivía en Valparaíso hacia fines de los 50, cuando se empezó a escribir esta historia. Williams tenía padre y hermano marinos y fue este último, Ferto Rebolledo, el que llegó a principios del 56 con elepé a la casa. Uno de Elvis Presley, donde venían Hound dog y Heartbreak hotel y que él sacó en un par de días con amigos del barrio: Juan Silva, Gastón Alvarez y Manuel Fuentes. Con el grupo armado, empezaron a itinerar por festivales escolares y radios de la zona. Y todos coinciden que fueron los primeros14”. (Jürgensen, La Tercera de la Hora, 25 de septiembre de 2010: 90). Entrando en la nueva década, para el “Mundial de Fútbol de 1962”, Los Ramblers registrarán un rock n’ roll de “tomo y lomo” como fue el single, El 14 El mismo Mauricio Jürgensen comparte la postura del periodista, David Ponce, cuando éste afirma, en su libro, “Prueba de Sonido”, que William Reb and The Rock Kings son los primeros artistas rockanrroleros chilenos: “Por descarte de fechas y testimonios de los primeros testigos, todo indica que fue Williams Rebolledo el primero que tocó rock en el país’, cuenta el periodista David Ponce, autor del libro Prueba de sonido (2008), y que lo entrevistó en octubre de 2001, dos meses antes de que muriera de un infarto, a los 67 años: ‘No me pareció un hombre que estuviera esperando reconocimiento, pero sí consciente de que había estado ahí antes que nadie’". (Jürgensen, La Tercera de la Hora, 25 de septiembre). de 2010: 90).
  32. 32. 31 rock del mundial, que se convirtió en el más vendido de los años ’60. En este contexto, el rock n’ roll tuvo enorme aceptación dentro de la juventud urbana chilena y, más aún, si hacía sólo dos años que el propio Bill Haley había realizado conciertos, en nuestro país, tal como ocurrió en 196015. De acuerdo a lo expuesto, González, Ohlsen y Rolle manifiestan que el rock n’ roll permitió, en Chile, el comienzo de la autonomía juvenil: “El rock and roll se orientaba al público juvenil como ningún otro género lo había hecho hasta entonces, dándoles la posibilidad a chicos de 13 a 17 años de tomar el control de la casa, el salón de baile, la calle y, finalmente, la industria musical. […]. El rock and roll fue la expresión más evidente de esta autonomía juvenil, que tuvo un temprano impacto en Chile y que generó un acelerado proceso de réplica y apropiación”. (González, Ohlsen y Rolle, 2009: 609; 605-606). Figura 14: Carátula del Long play, The Shadows (1964)16 Figura 15: Carátula del Long play, The Sound of The (EMI- Odeon OS-34015) (Segunda Ed.) Shadows (1966)17 (Odeon - LDC 36557) (Primera Ed.). 15 Pese al éxito del rock n’ roll, en Chile, esta corriente musical debió competir contra al twist: moda musical que venía amenazante, también desde EE.UU. 16 Si bien este long play apareció, en Chile, en 1964, lo cierto en Inglaterra se publicó en 1961. 17 Aunque este larga duración se hizo presente, en nuestro país, en 1966, el hecho es que en Inglaterra se publicó en 1965.
  33. 33. 32 Figura 16 y 17: Long Play, The Shadows (1964, en Chile). Lado A y Lado B (EMI-Odeon OS-34015) (Segunda Edición). Así como la juventud urbana criolla enganchó con el rock n’ roll, del mismo modo, los hermanos González y su primo Carlos se identificaron con este estilo musical. En lo que atañe a lo anterior, González, Ohlsen y Rolle describen a los cantantes juveniles de otros países que sintieron el influjo del rock n ‘roll y de cómo la industria cultural los elevó a la categoría de ídolos locales: “La locura desatada por el rock and roll y la primicia alcanzada por una música hecha por y para jóvenes se transformó en un fenómeno que abarcó el mundo occidental en general. Más allá de admirar a artistas cuyas luces era proyectadas desde Estados Unidos, en muchos países se hizo necesario crear ídolos locales, a imagen y semejanza de aquéllos. Mal que mal, se trataba de reproducir en casa el American Way of Life, que se transformaba en el American Way of Music. De este modo, en América Latina surgirán una seguidilla de astros juveniles que basarán sus carreras primero en covers de éxitos norteamericanos y, luego, en sus propios aportes a la esfera del rock and roll en español y portugués. Si bien cada país latinoamericano tuvo sus estrellas locales del rock and roll, las de México y Argentina serán las primeras que alcancen impacto en Chile. En México se destacan Los Teen Tops, liderados por Enrique Guzmán, que serán populares en Chile desde 1962, con éxitos de Elvis Presley, Chuck Berry, Little Richard y Larry Williams traducidos al español. Guzmán como solista, popularizará, en castellano, los twists ‘Muñequita’ y ‘Adiós mundo cruel’, este último primero en los rankings radiales
  34. 34. 33 juveniles de Santiago de mediados de 1963 e incorporado al repertorio de varios grupos chilenos de la época”. (González, Ohlsen y Rolle, 2009: 611). Figura 18 y 19: Long Play, The Sound of The Shadows (1966, en Chile). Lado A y Lado B (Odeon - LDC 36557) (Primera Edición). Ahora, si bien el rock n’ roll fue una corriente atractiva para los hermanos González y para el primo Carlos, lo cierto es que el grupo musical que les marcará su juventud procederá de Inglaterra con una propuesta sonora que derivará del rock n’ roll como fue la música beat. ¿El nombre del grupo musical? The Shadows. A raíz de lo anterior, Carlos Rodríguez explica lo mencionado, así como la práctica recurrente de su tío, don José González, cuando le daba dinero a su primo, Fernando González, para que éste adquiriera todos aquellos registros fonográficos que más le atraían: “Recuerdo que pasábamos escuchando por largas sesiones los discos que llegaban de afuera, gracias a que Fernando [González] tenía la posibilidad económica de comprarlos y de buscar por aquí y por allá. Siempre aparecía con algunos long plays y llegaba a los ensayos con el último de Los Shadows o de Chet Atkins que era un ‘guitarrero americano’ que hizo una gran versión de Mr. Sandman. Ahora, Los Shadows nunca gozaron de la condición de ser un grupo estridente porque fueron más melodiosos y muchos grupos chilenos intentaron imitarlos. Hank Marvin y todos Los Shadows eran maestros”. (Carlos Rodríguez, 21 de agosto de 2011).
  35. 35. 34 Figura 20: Cliff Richard para la portada de R .Juvenil. Figura 21: Cliff Richard para la portada de R. Juvenil. (Rincón Juvenil. No. 34, 4 de agosto de 1965: 1) (Rincón Juvenil. No. 48, 17 de noviembre de 1965: 1) Fernando González declara su gusto por la música del grupo inglés referido, al igual que su primo, Carlos. Y tanto llega su admiración por The Shadows que reconoce que su guitarrista preferido desde su adolescencia fue Hank Marvin, aunque también fue consciente de que el resto de los integrantes calzaron a la perfección dentro de un cuarteto que reproducía una música muy atractiva para adolescentes como ellos mismos lo fueron en su época18. Es por esto que Fernando González reconoce que aún continúa escuchando su música, pues sigue siendo, en la actualidad, un fanático más de la carrera artística de este grupo anglosajón y, sobretodo, de Hank Marvin: 18 El resto de los integrantes que formaron la primera época de The Shadows fueron: Bruce Welch (guitarra rítmica), Jet Harris (bajo eléctrico) y Tony Meehan (batería).
  36. 36. 35 “Nos gustaba mucho Los Shadows porque tocaban muy bien. Ahora, resulta que Los Shadows antiguamente se llamaban The Drifters y acompañaban musicalmente a Cliff Richard que era el ‘Elvis Presley Inglés’. Después, no sé por qué razón Los Drifters se cambiaron el nombre a Los Shadows y salieron como grupo musical tocando en forma solitaria. A nosotros nos gustaba muchísimo este grupo porque todos sus integrantes eran muy ‘pulcros’ para tocar y porque sonaban muy claritos. Incluso, hasta también cantaban, en la onda inglesa, en una especie de coros. Por eso, nos gustaban Los Shadows y ya ‘sacábamos temas’ como Sleepwalk o Shadoggie que estuvieron muy en boga, en esa época. En otras palabras, nosotros éramos ‘Los Shaditos chicos’. Ahora bien, hasta el día de hoy, son un grupo ‘requete considerado’ y me sigue gustando su música, al igual que a mi primo, Carlos Rodríguez, que me prestó el dvd, Final Tour, donde hicieron una presentación espectacular, en el año 2008, Por otra parte, leí -no hace mucho- que hasta Jean Michel Jarré invitó a Hank Marvin a su recital, en Inglaterra, en algo que no fue tan chico sino tremendo. Imagínate que [Jean Michel Jarré] no sé cuántas baterías, equipos, teclados ocupa para su música. Entonces, por algo invitó a Hank Marvin19”. (Fernando González, 31 de marzo de 2011). A raíz de la influencia pujante que The Shadows ejerció, tanto en los hermanos González como en Carlos Rodríguez, González, Ohlsen y Rolle manifiestan que el cuarteto británico se convirtió en un prototipo musical no tan sólo para los grupos musicales chilenos sino que también para próceres de la guitarra eléctrica anglosajona como Jeff Beck, Jimmy Page, Eric Clapton o Ritchie Blackmore. A la hora de aprender guitarra, los investigadores aludidos puntualizan que estos guitarristas encontraron, en Hank Marvin, su arquetipo musical preferido: “El modelo proporcionado por la banda británica The Shadows (1959-1968), con Hank Marvin en guitarra solista, será preponderante entre las bandas chilenas de la primera mitad de los años sesenta, con su tema ‘Apache’ (Lordan) como referente principal. Marvin cultivaba un sonido limpio, procesado solamente por una cámara de eco y alterado, en parte, por la nueva palanca de vibrato que traía su guitarra Fender Stratocaster. Su capacidad como guitarrista lo convirtió en uno de los grandes modelos para los aprendices de guitarra en la era del rock and roll, como Jeff Beck, Jimmy Page, Eric Clapton, Mike Oldfield o Ritchie Blackmore, quienes, en sus inicios, imitaban a Marvin. De este modo, surgía una música instrumental electrónica y juvenil, que establecía una clara diferencia con la música orquestal, tan en boga en la época, que identificaba a los adultos”. (González, Ohlsen y Rolle, 2009: 675-676). 19 Carlos Rodríguez añade que mantiene, en su memoria, las veces innumerables en que Fernando González no paraba de escuchar su primer long play: “También recuerdo que el ‘Nano’ se compró el primer long play de Los Shadows y la aguja del tocadisco ya se le salía por el otro lado de tanto tocarlo”. (Carlos Rodríguez, 21 de agosto de 2011).
  37. 37. 36 Análogamente, David Ponce, en su libro, “Prueba de Sonido: primeras historias del rock en Chile (1956-1984)”, revela la influencia musical de The Shadows en conjuntos instrumentales criollos como Los Diablos Azules, Los Rockets o Los Dixon, así como también menciona que “éxitos nacionales de innegable electricidad como Jugando en la playa, Te quiero y Hola Ximena” (Ponce, 2008: 26-27) fueron producto de la influencia shadowniana. SUS INICIOS: LOS JETS Y SU “BATERÍA DE TARROS” Generalmente, la influencia de los hermanos mayores en los pequeños resulta ser natural y aquello se refleja en la imitación de las actividades que éstos realizan de los primeros. En concordancia con lo último, Patricio y Tilo comenzarán a emular la curiosidad que Fernando sentía desde hace tiempo por la práctica musical20. Imaginemos, entonces, las veces en que Fernando González practicaba y practicaba sin cesar en su casa los nuevos ejercicios de guitarra que iba aprendiendo y cómo sus hermanos menores fueron testigos de aquello. En este contexto, cabe señalar que el taller extraescolar de guitarra que impartía el Colegio Rubén Castro [de Valparaíso] se constituyó para Fernando González en el comienzo de una carrera que logró ser posteriormente profesional, tanto para él como para sus hermanos. Fernando rememora que, en esta época, necesitó de Patricio, para que lo acompañara con otra guitarra, a fin de practicar conjuntamente un repertorio de piezas musicales basadas en acordes y melodías21: “Nosotros no partimos con la idea de hacer una banda, sino que comenzó cuando yo estudiaba, en el Colegio Rubén Castro [de Valparaíso], y tuve que optar por unos cursos que habían como cerámica, ajedrez, guitarra, qué sé yo. En mi caso, opté por guitarra y aprendí a hacer acordes, a tocar y a puntear melodías, pero para ello tenía que haber alguien que me acompañara, en los ‘punteos’, que hacía y, por eso, le pedí a mi hermano, Pato, para que lo hiciera”. (Fernando González, 31 de marzo de 2011). 20 Fernando González cree, en cierto grado, que tanto él mismo como Patricio y Tilo González pudieron haber heredado el talento musical de algún familiar: “Me parece que habría una pianista como abuela o bisabuela que pudimos de ella haber heredado, quizás, algún talento por la música, pero no lo tengo, aún, muy claro”. (Fernando González, 31 de marzo de 2011). 21 Si bien en dicho establecimiento, Fernando estudió en un período junto a Patricio, el hecho es que tanto este último como Tilo se educaron en el Liceo Quilpué.
  38. 38. 37 Concerniente a la guitarra, ésta se había transformado en un instrumento accesible de conseguir debido a su bajo costo y a la factibilidad de aprenderlo, pues no requería de conocimientos teóricos musicales. González, Ohlsen y Rolle enuncian que el alfabetismo musical será reemplazado por la práctica del oído y los cancioneros asociados. En efecto, los jóvenes comprendieron que por medio de la guitarra no tan sólo podían lograr independencia para hacer música, sino que también podían construir “un tipo de identidad generacional, de grupo, de clase o, incluso, género”. (González, Ohlsen y Rolle, 2009: 61-72). Figura 22: Los hermanos González y Carlos Rodríguez con algunos invitados en el casamiento de un familiar22. (Archivo personal de Carlos Rodríguez Morales) A modo de anécdota, Patricio González declara que Fernando le enseñó guitarra mediante golpes en los pies para que no se desconcentrara. Desde su posición, una reacción mecánica, propia de músicos-adolescentes que buscaron una forma de comunicación efectiva y conspirada que les permitió encontrar el camino hacia la perfección musical que tanto anhelaban. Patricio González recuerda: 22 De izquierda a derecha: Un familiar, Carlos Rodríguez, Tilo González (más pequeño), otro familiar, ¿Fernando González?... y Patricio González.
  39. 39. 38 “Lo que dice el ‘negro’ [Fernando González] es verdad porque no sé cuántas ‘patadas en las canillas’ me costó, en realidad, aprender guitarra porque él era un profesor bastante ‘especial23’”. (Patricio González, 9 de septiembre de 2012). La idea de formar un conjunto instrumental fue naciendo, a medida que Fernando y Patricio fueron encontrando el feeling musical de sus dos guitarras. Así, mientras el primero se “rompía sus dedos” para tratar de emular fielmente el sonido de Hank Marvin, el último comenzaba a esforzarse, día a día, para cumplir el rol de guitarrista rítmico24. Carlos Rodríguez -que por aquella época era estudiante de Pedagogía en Inglés- recuerda que fue testigo de los primeros pasos del aprendizaje musical de Fernando y Patricio. Igualmente, el primo de los hermanos González se sensibiliza al evocar la aceptación que recibió de sus tíos, don José González (Q.E.P.D.) y doña Olga Morales (Q.E.P.D.), al punto de ser considerado como un verdadero guía para sus hijos. ¿Sus méritos? Él mismo explica que no fueron tan sólo por su condición de haber sido estudiante universitario sino porque fundamentalmente se había ganado la confianza y estimación de sus primos menores: “Las cosas se fueron dando paulatinamente con una ordenación casi divina. Yo vivía en Valparaíso, en el Cerro Barón y estaba estudiando, en la universidad, la carrera de Pedagogía en Inglés. En esa época, comenzaba a viajar, a Quilpué, a visitar, a mis primos, porque tenía mucha afinidad con ellos. Ellos me aceptaron y tenían muy buenas referencias mías porque yo era para ellos, el ‘primo estudioso y mateo’. Por eso es que mi imagen, ante los tíos era muy buena porque como era mayor, podía ser un guía para sus hijos. No debes olvidar que si bien yo era universitario, mis primos todavía estaban estudiando en el colegio. Bueno, la cosa es que como empecé, a visitar, a mis primos, en torno a cosas triviales como las revistas, el dibujo o el deporte, un día apareció Fernando [González] tocando guitarra de forma 23 Con respecto a la declaración respectiva de Patricio, Fernando añade con una gran dosis de humor: “Yo agregaría a lo que dice Pato que como ambos tocábamos, uno al lado del otro, cada vez que él se equivocaba, ¡¡pam!!, le llegaba la ‘patada’. Así que pienso que Pato aprendió, a ‘puntear’, base a las patadas y ‘puteos’ de mi parte….jajajajja”. (Fernando González, 16 de diciembre de 2012). 24 Fernando González asegura que aunque la pieza musical, Sleepwalk (Sonambulismo), había aparecido en el primer long play durante la primera mitad de los años ’60, lo cierto es que recién a fines de dicha década logró ser publicado como single: “Acá, en Chile, apareció el tema, Sonambulismo, como un 45’, pero mucho tiempo después del long play. Fue como seis o siete años después. Es verdad y no te miento. Recuerdo que, a mi mamá, le dije ‘¿Y, ahora, recién, vienen a publicar esta canción en formato single?’”. (Fernando González, 31 de marzo de 2011).
  40. 40. 39 permanente y empezó con sus primeros intentos de reproducir el tema, Apache, de Los Shadows que era considerado como un ‘clásico’ para la guitarra. Recuerdo que Fernando empezó a encontrar el ‘gustito’ por el sonido que podía ‘sacarle a este instrumento’. Fue, así, como él asumió la ‘guitarra líder’ con un interés y perseverancia, digno de elogios. Con el tiempo, apareció otra guitarra y la tocó Patricio, quien acompañó los ‘punteos’ de su hermano. De esta forma, Fernando llegó a ser el responsable de las melodías y de los temas más relevantes, mientras que Patricio fue quien lo apoyó incondicionalmente con su guitarra rítmica. Ahora, con respecto a Pato González, pocos podían acompañar como él en la guitarra rítmica, ya que tenía una agilidad tremenda en su muñeca. Por eso, él acompañaba muy, pero muy bien. Recuerdo siempre su buena disposición con que hacía su parte, superándose día a día”. (Carlos Rodríguez, 21 de agosto de 2011). Figura 23: Boceto de la “batería de tarros” de Los Jets. (Ilustración de Patricio González, 15 de noviembre de 2012). A pesar que Carlos Rodríguez fue un convencido que por haber sido “el primo estudioso y mateo” le permitió ganarse el cariño y afecto de sus tíos, el hecho es que Tilo no lo considera así, ya que piensa que la confianza ganada sólo se debió al feeling que su familia mantuvo con su primo:
  41. 41. 40 “No creo que nuestros padres hayan tomado en cuenta esas cosas que dice Carlos [Rodríguez], en relación a que ‘como era estudiante universitario tenía buena llegada con la familia’. En realidad, nuestros padres eran ‘amigos de nuestros amigos’ y, por eso, si ellos se daban cuenta que nosotros tres estábamos bien con mi primo, no creo que les haya importado si él era o no estudiante universitario. Así que conociendo como eran mis papás, éstos eran felices porque nosotros éramos felices con lo que estábamos haciendo25”. (Tilo González, 7 de mayo de 2012). Figura 24: Boceto de la caja de la “batería de tarros” de Los Jets. (Ilustración de Patricio González, 15 de noviembre de 2012). Concerniente al rol musical de Tilo, nosotros sabemos que frente al sonido de los “solos” de guitarra de Fernando y de los rasgueos de Patricio, el hermano menor de los González se motivó a participar de un proyecto conformado -hasta ese momento- por dos guitarristas. Desde luego, Tilo 25 Sobre esta declaración, el mismo Carlos Rodríguez añade: “Bueno, Tilo conociendo, a sus papás, más que yo, él piensa eso. Sin embargo, aunque el tío nunca me dijo: ¡Oye, guíate a los ‘cabros’!, yo siempre sentí que tenía esa responsabilidad”. (Carlos Rodríguez, 16 de diciembre de 2012).
  42. 42. 41 eligió las percusiones y Carlos Rodríguez fue testigo del momento en que su primo menor tuvo su primer elemento artesanal que trató de emular a una caja. Asimismo, añade que cuando Tilo dispuso de esta “caja hechiza” poco después contó con la presencia de un “bombo artesanal”. En vista de lo anterior, con el ingreso del hermano menor de los González, Fernando comenzará a construir un repertorio adecuado para un grupo conformado, ahora, por dos guitarras y una batería. ¿El nombre del proyecto musical? Los Jets: “El ‘pequeño genio’ intuyó que a las dos guitarras de sus hermanos les faltaba ritmo y empezó con unos elementos muy rudimentarios como una caja. Ahora, con respecto al sonido de ésta, recuerdo que Hucke vendía unas galletas que venían en unas cajitas cuadradas, en las que Tilo le puso semillas o porotos para obtener un sonido muy parecido a este elemento rítmico: todo un diseño artesanal. Bueno, la cosa es que cuando él ya tenía más o menos la caja y después un ‘bombo hechizo’, el grupo comenzó, siendo un trío. Ahora, sólo faltaría que Fernando comenzara a ‘guitarrear’ los temas que él mismo escogió de Los Shadows para ensayarlas con Patricio y Tilo por largas horas”. (Carlos Rodríguez, 21 de agosto de 2011). Aunque el rol de baterista prematuro partió como un “juego inocente”, Tilo rememora que fue tomando seriedad a medida que fue disponiendo de las piezas necesarias que le permitieron construir su batería. En el párrafo siguiente, el hermano menor de los González se refiere a sus primeras herramientas rítmicas: la “caja hechiza” y el buffet que fue el primer intento de un “bombo artesanal”: “Al comienzo, fue menos que una caja. En realidad, era un mueble que, en ese tiempo, se llamaba buffet donde se guardaban las copas. Ese fue el primer intento de incorporarme, a mis dos hermanos, a través de un mueble que tenía un sonido de bombo mediante un terciado que uno le pegaba con las rodillas y con las manos uno mismo, en la superficie, percutía por encima. Entonces, podríamos decir que yo ya tenía los dos elementos: la ‘caja’ y el ‘bombo’. Obviamente, era un poco ‘dificultoso’ andar acarreando un mueble con los instrumentos. Y ahí nace un poco lo que dice Carlos cuando empecé a ver cómo funcionaba una batería de verdad, en cuanto a los sonidos. También es cierto cuando él se refiere a que a la caja de galletas, yo le ponía porotos o maíz y por la superficie de lata –que no es donde está la tapa- se le ponía un paño grueso para que ‘colchara’ el golpe, a fin de que sonara más la semilla que la lata. Así fue y yo no recuerdo cuáles fueron exactamente los primeros temas que tocamos porque, quizás, yo tendría como 9 o 10 años”. (Tilo González, 7 de mayo de 2012).
  43. 43. 42 Figura 25: Boceto del “chin26” de la “batería de tarros” de Los Jets27. (Ilustración de Patricio González, 15 de noviembre de 2012). 26 El mismo Tilo recuerda en la entrevista, “Sergio ‘Tilo’ González ve la música en aromas y viajes”, que otorgó a la periodista, Milena Bahamondes, más detalles de su acoplamiento rítmico: “Partí siendo músico sin saber, como a los 10 años. Mis hermanos eran mayores y estudiaron guitarra en el colegio. Tocaban pero faltaba alguien que hiciera ritmos. Éramos niños sin más intención que jugar. Tocábamos todo el día en la casa y cuando no, jugábamos fútbol con una pandilla de amigos de Quilpué. […] Hasta ahí soy autodidacta absoluto, sacaba todo de ‘oreja’. Tocaba con tarros ni siquiera con un instrumento profesional. Con mis hermanos fabricamos una batería, que de lejos tenía aspecto de batería. Eran tambores. Mis papás tenían un emporio y vendían muchos dulces Ambrosoli [.] [P]or eso había cajitas y cilindros de helados en la casa y con eso armamos algo como una batería, que tenía los pedales de madera con elásticos para que se devolvieran”. (Tilo González, www.cartasdemilena.blogspot.com, 11 de julio de 2007). 27 Fernando González añade su comentario acerca del “chin”, un elemento especial de la “batería artesanal”: “Es que no puedo olvidar que ‘me mató el chin’ porque era la base de una lámpara que hacía el soporte, mientras que arriba iba acompañado de una lata cualquiera. Así que imagínate cómo era su sonido” (Fernando González, 16 de diciembre de 2012).
  44. 44. 43 Si bien Tilo contó con la caja y el bombo (ambos instrumentos artesanales), el hecho es que su suerte se debió gracias a que Patricio González fue el ideólogo de su “batería de tarros” que estaba construyendo mediante la unión de las piezas indicadas, junto con otros elementos que la conformaron28. Figura 26: Boceto del bombo y pedal de la “batería de tarros” de Los Jets. (Ilustración de Patricio González, 15 de noviembre de 2012). 28 En este aspecto, cabe señalar que el hermano menor de los González colaboró con todo lo que le solicitó Patricio para dicho proyecto de batería.
  45. 45. 44 Figura 27: Los hermanos González y Carlos Rodríguez, junto con todos los invitados, en el casamiento de un familiar29. (Archivo personal de Carlos Rodríguez Morales) En el relato siguiente, no nos puede dejar de asombrar que fueron tantas las ganas de Tilo de tener una batería que Patricio tomó ciertos enseres y adornos de la casa como un mueble y flores plásticas para emplearlas como bombo y baquetas, respectivamente. Por cierto, este último no tan sólo nos revela acerca de los detalles de aquellos elementos que dispusieron para fabricar el pedal del “bombo hechizo”, sino que también se tomó la molestia de dibujarnos, en cuatro ilustraciones (ver figuras 23, 24, 25 y 26), la estructura mecánica de aquella “batería de tarros”: “La batería apareció después de un mueble de los famosos aparadores que había antes y que tenía un sonido bastante ‘genial’ porque eran de terciados. Ahora, las baquetas eran unas rosas plásticas que -al tocarlas sobre el terciado- sonaban muy bien y con las rodillas sonaba el bombo. Claro que, al final del ensayo, la rodilla terminaba como ‘pelota de fútbol’, o sea, toda machucada. En cuanto al pedal, me acuerdo que era una tabla, un palo con una bisagra, un enrollado de género y la 29 Carlos Rodríguez comenta sobre la fotografía: “Este fue un evento social de mi hermano y fíjate en la facha del Tilo cuando tenía como 11 o 12 años. Está muy chico”. (Carlos Rodríguez, 21 de agosto de 2011).
  46. 46. 45 madera para poner el pie. Al palo principal se le ponía ‘cera de vela’ porque si no era así, se quedaba pegado. Entonces, nosotros marcamos un punto donde había un elástico que al soltar el pedal, lo tiraba para atrás producto de la bisagra. Era una ‘batería genial’, en realidad”. (Patricio González, 9 de septiembre de 2012). Pese a que Los Jets carecieron de batería profesional, Fernando González recuerda el entusiasmo de su hermano pequeño por el ritmo y para participar de un “juego musical” entre hermanos: “juego” que, por cierto, dejará de serlo, a medida que la constancia y dedicación de todos los involucrados lograra concretarse en un trabajo colectivo: “Si había una guitarra y otra guitarra tenía que haber alguien que acompañara con batería. Y Tilo que estaba ‘chiquito de edad’ armó con Patricio [González] una ‘batería de tarros’ para empezar a tocar entre los tres. Todo era en la casa tocando y nació, tal como te lo conté desde el comienzo: de la nada”. (Fernando González, 31 de marzo de 2011)”. Con respecto a lo anterior, ¿cuál pudo ser la motivación que sintió un niño tan pequeño como Tilo González para integrar un conjunto musical que proyectaba objetivos serios? Sobre este punto, existen situaciones que definen para siempre la vocación de algunos sujetos y que se producen cuando experimentan vivencias fuertes en algún momento de sus vidas. Este fue el caso de Tilo que, a sus 10 años de edad, quedó maravillado, presenciando a La Retreta: un conjunto de música bailable de Quilpué que realizaba sus shows, los domingos por la mañana. En Ecovisiones, revista que publicó la entrevista, “Congreso: entrevista a fondo”, el mismo Tilo responde: “Yo creo que en el caso mío haber escuchado a ‘La Retreta’ en Quilpué fue fundamental. Una banda municipal que tocaba los domingos y yo no me lo perdía. Eso fue como a los 10 años [. Ellos] eran muy alcohólicos [. Tenían] las narices rojas e hinchadas y se los conocía porque era una ciudad chica e igual estaban allí tocando los domingos en la mañana, con toda la dificultad que debe haberles implicado estar allí con la ‘caña mala’. Yo era muy pequeño ni siquiera era músico [.] [Imagínate,] en esa época [,] ellos tocaban tan emocionados haciendo eso. Se notaba que les costaba mucho porque se veían empaquetados, de corbata, de negro a todo sol, les corría la transpiración a unos viejitos gorditos y seguían tocando. Yo los veía y decía: ¡Oh! Es increíble. Yo lo sentía como algo muy noble”. (Tilo González, www.ecovisiones.cl, 2007: 6-7). A partir de la cita enunciada, Patricio González declara que fue muy amigo de Tilo y que, por ello, él lo acompañó no tan sólo para apreciar las
  47. 47. 46 presentaciones de La Retreta, sino que también para otros números artísticos como resultaron ser los shows de Luis Dimas en algunos carnavales de Quilpué. Incluso, agrega que otros eventos como las funciones de los circos, también fueron oportunidades para que los dos hermanos disfrutaran juntos: “En esa época, éramos muy ‘yuntas’ con el Tilo e íbamos, los dos, a ver a La Retreta, los carnavales e, incluso, hasta los circos. Me acuerdo de una vez que cerraron la ‘plaza vieja’ para hacer un carnaval y con el Tilo, nos quedamos escondidos entremedio de los árboles para ver la función de noche y, así, no pagar la entrada. La cosa es que había venido Luis Dimas, así como un grupo de samba y nosotros queríamos verlos”. (Patricio González, 9 de septiembre de 2012). Resulta interesante el testimonio de Tilo González cuando nos señala que, entre los años 1962-1963, Los Jets fueron responsables de grabar ciertos ensayos improvisados que realizaron con amigos-vecinos por medio de una grabadora portátil que acostumbraba a facilitárselas el padre de uno de estos camaradas. Tomando en cuenta lo referido, la producción musical de Congreso, Pichanga: Profecía de ecuaciones. Antipoemas de Nicanor Parra, es la que rescata un pequeño trozo fonográfico del período indicado. Tilo manifiesta: “Antes que llegara el primo, Carlos [Rodríguez], nosotros nos llamábamos Los Jets, aunque lo más probable es que pudimos haber tenido dos nombres más. En esa época, con otros amigos que llevaban unas grabadoras con cintas magnéticas -de un padre de ellos- grabamos varios ensayos entre los años ‘62 al ’63 y claramente el primo Carlos no aparece en dichas grabaciones. Ahora, actualmente, algunos ‘trocitos’ están en Pichanga: el disco que grabamos con letras de Nicanor Parra”. (Tilo González, 7 mayo de 2012). El vocalista responsable de aquellos registros fonográficos fue Patricio González, quien asegura que cuando grabó canciones como Buen rock esta noche de Los Teen Tops fue acompañado de una guitarra eléctrica, guitarra acústica y la “batería de tarros”. Ahora bien, ¿quién plasmó dicho material? Un antiguo vecino de nombre, Sergio Silva, quien acostumbraba a visitar, a los hermanos González, cada fin de semana: “En las grabaciones del disco, La Pichanga, nosotros éramos Los Jets y estábamos los tres [hermanos] y yo era el vocalista…qué te pasa….jajaja. Esas están grabadas con la ‘batería de tarros’, una guitarra eléctrica y una guitarra acústica que no tenía
  48. 48. 47 enchufe por ninguna parte y que era la mía, por supuesto. Una de las canciones que grabamos fue Buen rock esta noche de Los Teen Tops. Ahora, como dice el Tilo, sólo existe una grabación que nosotros pudimos recuperar y es justamente la que aparece, en Pichanga. Ese registro fue grabado gracias a un amigo que vivía al lado de nosotros y que se llama Sergio Silva. Recuerdo que él tenía una grabadora humilde y los fines de semana venía a grabarnos porque nosotros no teníamos cómo reproducirnos. Entonces, cuando él se la llevó le dijimos: ‘¡Oye, déjanos la cinta, para qué te la quieres llevar, si, así no tiene sentido!’ No sé, era ilógico, el asunto. Bueno, ahora, él vive en Estados Unidos”. (Patricio González, 9 de septiembre de 2012). En 1963, mientras Los Jets abandonaron este nombre artístico para dar paso a Los Stereos30, Carlos Rodríguez siguió viajando con mayor frecuencia, a Quilpué, para visitar a sus “primos músicos”. Y casi sin darse cuenta, el estudiante universitario comenzó a sumárseles para ocupar el papel de bajista dentro de un “grupo de amigos” que sólo interpretaba música como una mera distracción. Dado lo anterior, con el ingreso de Carlos Rodríguez, este nuevo conjunto instrumental quedó constituido de la siguiente manera: Fernando González, en guitarra solista; Patricio González, en guitarra rítmica; Carlos Rodríguez, en bajo eléctrico y Tilo González, en batería. En el párrafo siguiente, Tilo González expresa que cuando su primo se integró al proyecto, todos experimentaron una sincronía que se evidenció en la buena convivencia debido a que también acostumbraban a compartir otros placeres como las “pichangas de fútbol”: rito familiar que se hizo costumbre en el patio de la casa de los hermanos González: “Cuando Carlos [Rodríguez] llega al grupo, ya habían pasado varios amigos que se acercaban a ‘pasar las tardes’, pero para nosotros, Carlos era el primo y amigo más cercano de todos y, quizás, fue porque a éste le gustaba más la música que al resto. Yo supongo que esa fue la razón de integrarse a este juego porque nadie pensaba en hacer un ‘grupo profesional’, ya que yo me acuerdo que sólo era jugar al fútbol y después tocar para después otra vez jugar al fútbol y después tocar y así eran las tardes y los días, sobretodo, en verano, cuando eran ‘ensayos eternos’. En realidad, ni siquiera lo tomábamos como ensayos, ya que era sólo tocar porque no recuerdo que, al principio, existiera entre nosotros el término ‘rigurosidad’ ni disciplina con 30 Patricio González hace mención sobre la durabilidad de Los Jets: “Antes de formar Los Masters, nosotros éramos Los Jets y después Los Stereos. Ahora, Los Jets no duraron nada y tal como dice la frase: ‘salió, pero pasó’”. (Patricio González, 9 de septiembre de 2012).
  49. 49. 48 respecto a cómo tenían que sonar las canciones. Sencillamente, tocábamos diez veces las canciones porque queríamos tocarlas. Entonces, por el hecho de repetirlas obviamente se iban mejorando31”. (Tilo González, 7 de mayo de 2012). Patricio González resulta generoso cuando nos otorga anécdotas sabrosas del contexto de su adolescencia dentro de una tribu de hermanos, primos y amigos que iban, a su casa, a divertirse sanamente, en torno a la música y a las “pichangas de barrio”. En este sentido, él cuenta cómo creó junto a Tilo la malla de un arco que hicieron en el patio de su casa para que la pelota no fuera a caer al otro lado de la pandereta: “Con respecto a lo que afirma Tilo, él no dice todos los goles que le metí….jajajaja. Bueno, la casa era muy grande y el patio tenía mucho espacio para ‘jugar a la pelota’. Uno de los esperados para ‘jugar a la pelota’ era el primo Martín –hermano de Carlos- porque con él, el equipo estaba completo para jugar, pero se hacía mucho de rogar. Ahora, como era un solo arco, todos teníamos que ‘chutear’, al Tilo, porque él era el único arquero. Incluso, hicimos un arco con la misma paciencia que hicimos la batería. Bueno, la cosa es que hicimos el arco y la malla, alargando los hilos para hacer los cuadritos con la idea de anudar punto por punto para que la pelota no fuera a dar al fondo del parrón porque era ‘inmenso’. Entonces, hicimos como dos mil nudos y pusimos la pelota entre medio de los nudos y pasó. Así que falló el nudo y tuvimos que hablar con la Tía Rosa. Recuerdo que ella tejía a palillos y sabía estas cosas de nudos- para que nos enseñara a que no se nos corriera el nudo, ni mucho menos, porque era una ‘lata’ ir a buscar la pelota al otro lado del arco y porque eran más lindos los goles cuando se inflaba la malla, ya que no era cualquier ‘gol’…jajajaja”. (Patricio González, 9 de septiembre de 2012). A pesar de que las “pichangas de fútbol” siguieron efectuándose, al igual que las prácticas musicales, la verdad es que la inserción de Carlos Rodríguez, a Los Stereos, será fundamental para la vida musical de los hermanos González. ¿El motivo? Su primo universitario les sugirió explícitamente formar un grupo musical que abandonara la idea primitiva de seguir siendo una “jugarreta de niños y adolescentes” para, ahora, plasmar un proyecto musical con fines más serios: convertirse en músicos que reprodujeran, “al callo”, el repertorio de The Shadows. 31 Fernando González se refiere al ingreso de Carlos Rodríguez a Los Stereos: “Después que Pato y yo aprendiéramos guitarra hace rato, mi primo, Carlos Rodríguez, se acopló con el bajo eléctrico y así nuestro objetivo se convirtió en ‘sacar temas’ y parecernos a Los Shadows”. (Fernando González, 31 de marzo de 2011).
  50. 50. 49 Ante los hechos que permitieron desarrollar el profesionalismo de estos músicos, se debe tener presente que Carlos Rodríguez y Fernando González trabajaron mucho, oyendo mil veces las notas precisas, así como los acordes de las canciones que empezaban a constituir el repertorio del nuevo proyecto musical. Si bien este ejercicio no resulta ser nada de fácil, la verdad es que el buen oído de Carlos Rodríguez y su metodología empujaron, a los hermanos González, a buscar la perfección técnica- instrumental de cada pieza que el cuarteto escogía. Tomando en consideración lo expuesto, este método de aprendizaje musical le será agradecido de por vida por sus propios primos. El propio Carlos Rodríguez manifiesta: “Lo que yo me acuerdo es que con Fernando [González] trabajamos harto en ‘pescar’ la nota y sus acordes. Entonces, mi buen oído lo aplicaba para eso porque ‘sacamos’ muchos temas, sobretodo, instrumentales”. (Carlos Rodríguez, 16 de diciembre de 2012). LOS STEREOS: LOS HERMANOS GONZÁLEZ Y SU PRIMO CARLOS Después de bautizarse como Los Stereos e incorporar a Carlos Rodríguez como bajista, el paso siguiente de los hermanos González convino con el mejoramiento de la calidad de sus instrumentos musicales. Desde esta perspectiva, sólo Fernando González dispuso de una guitarra eléctrica profesional y, en menor medida, Patricio contó con una “guitarra eléctrica hechiza”, después de encargársela a un lutier de Villa Alemana. En vista de lo anterior, como don José y doña Olga se entusiasmaron con la idea de tener, en la familia, a hijos adolescentes que estuvieran “abriéndose paso en la música”, el papá de los tres hermanos-músicos decidió apoyar económicamente la materialización de este proyecto32. ¿De qué manera? 32 Patricio González considera que sus padres fueron dos personas sensibles a la música y tanto fue así que cuando su progenitora quedó viuda, dicha sensibilidad le perduró hasta una edad avanzada, con la cual continuó disfrutando de las virtudes instrumentales del Tilo: “Para cuando ya éramos Congreso, aunque mi mamá estuviera enferma, iba a todos los recitales porque su pasión era escuchar al Tilo y esa cuestión no se le pasó nunca. Entonces, ella sabía dónde ponerse en el público para escucharlo bien y siempre lo hacía en frente del escenario porque sabía que ahí sonaba la batería. Bueno, eso sí que con el tiempo para cuando ya no podía caminar más y cuando los decibeles eran un poco más altos, ella dejó de ir a los recitales”. (Patricio González, 9 de septiembre de 2012).
  51. 51. 50 Comprando, gradualmente, todo lo que sus hijos necesitasen. Carlos Rodríguez enuncia: “El tío Pepe ‘tenía un muy buen pasar’, ya que él manejaba unos negocios de frutería y menestra, en los que llegó a tener dos o tres locales establecidos. Entonces, como ‘tenía billete’ pudo ayudar, a mis primos, para que compraran instrumentos. Por eso es que hay que resaltar el apoyo incondicional que siempre se encontró en la familia de mis primos. Si bastaba que, al Tío Pepe, le dijeran: ‘¡Papá, necesitamos esto!’ para que él pensara cómo conseguir lo que le estaban pidiendo. El amor que él sentía por sus hijos se notaba, pero a ‘la legua’ y todo se comunicaba de la siguiente forma: ‘¡Su deseo es mi orden!’ Entonces, si el niño necesitaba una guitarra, ya comprémosle una guitarra; si el niño quería una batería, ya comprémosle una batería. El tío Pepe vio progresar musicalmente, a sus hijos, a partir de cuando les compró sus instrumentos. Él les tuvo fe y, por ello, les abrió el camino en vez de cerrárselos porque vio que ellos estaban muy bien encaminados. Yo recuerdo que nunca le escuché, al tío Pepe, decir: ‘¡Dejen esas cosas y váyanse a estudiar!’”. (Carlos Rodríguez, 21 de agosto de 2011). Tilo González concuerda con Carlos Rodríguez cuando expresa que sus padres apoyaron humana y económicamente la empresa de Los Stereos y reconoce que, en ellos, encontraron, el respaldo que necesitaban para crecer como artistas. No obstante, en relación a la instantaneidad de conseguir los elementos, el hermano menor de los González discrepa con su primo porque –según su propia visión- él mismo tuvo que acomodarse por algunos años a su “batería de tarros”: “Exactamente, la frase que dice Carlos: ‘¡Ya, dejen esas cosas y váyanse a estudiar!’, nunca se escuchó en la casa y, en verdad, sí, ellos fueron muy atentos con nosotros y no tan sólo cuando le pedíamos ayuda económica, sino que también cuando le pedíamos permiso para ir a tocar a lugares después de las 12 de la noche o cerca de la 1 de la mañana: algo que no era muy bien visto en esos años. Pero si hablamos de que pedíamos algo y se daba alguna vez, tampoco tanto. Si era un gasto importante, las cosas que le pedíamos a mi papá, él veía si podía o no podía y, a veces, se demoraba un poco más, pero obviamente nunca era un ‘¡No!’. Recuerdo que siempre nos decía: ‘¡Bueno, vamos a ver cómo lo hacemos!’, etcétera, etcétera. En mi caso, yo toqué con ‘batería hechiza’ por mucho rato y era una batería que se veía como ‘profesional’, pero no sonaba como ‘profesional’ porque no tenía pedal de madera. En realidad, tenía un elástico parecido a una onda con un engranaje especial que hacía devolver el mazo. Era como una ‘batería de Los Picapiedras’, pero fíjate que mecánicamente funcionaba33”. (Tilo González, 7 de mayo de 2012). 33 Fernando y Patricio apoyan la postura de Tilo cuando declaran que todas las herramientas que
  52. 52. 51 Figura 28: Tilo González con su primera batería profesional (de color rojo). (Archivo personal de Tilo González Morales34). necesitaron Los Stereos para su proyecto musical fueron todas solucionadas por don José González, pero no con la velocidad que lo “miraba desde afuera” su primo, Carlos Rodríguez: “En el fondo lo que dice Tilo es verdad porque uno mismo sabía que las cosas que le pedíamos, a nuestro papá, iban aparecer de alguna manera, pero no inmediatamente. Por eso cuando dice Carlos su frase ‘su deseo es mi orden’ fue, en realidad, ‘entre comillas’”. (Fernando González, 16 de diciembre de 2012). 34 El periodista, David Ponce, indica que esta “foto está fechada el 4 de diciembre de 1965”. (Ponce, 2008). Patricio expresa sus remembranzas sobre la foto indicada: “Esta foto corresponde a la de un casamiento cuando hacíamos bailar a las novias (lástima que haya estado tan chico para eso). Ahora, en cuanto a esta batería roja, recuerdo que lo genial fue que como no tenía parche de plástico, no brillaba. Entonces, nosotros desarmamos el bombo y encima del cuero, le pusimos un papel negro y sobre éste, un plástico para que brillara…jajajaja…Y ahora todas las baterías tienen parches de cuero”. (Patricio González, 9 de septiembre de 2012).
  53. 53. 52 Figura 29: Los Stereos35, emulando la carátula del primer long play de The Shadows36. (Archivo personal de los hermanos González y Carlos Rodríguez Morales). 35 De izquierda a derecha: Carlos Rodríguez (arriba), Tilo González (abajo), Fernando González (arriba) y Patricio González (sentado). 36 Carlos Rodríguez explica la postura de Los Stereos para la cámara fotográfica: “Esta fue la idea copiada de la carátula del primer long play de Los Shadows”. (Carlos Rodríguez, 21 de agosto de 2011). Al igual que el anterior, Fernando González añade: “Esa foto está muy bien tomada y recuerdo que nosotros éramos ‘tontos’, pero unos ‘tontos lindos’. Imagínate que, en esa época, yo no usaba lentes, sino que me ponía unos, pero sólo para parecerme a Hank Marvin. En realidad, sólo vine a usar lentes con posterioridad, a los 44 años”. (Fernando González, 16 de diciembre de 2012).

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