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Liderazgo en el espiritu

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Liderazgo en el espiritu

  1. 1. LIDERAZGO EN EL ESPÍRITU Descubra el secreto para una vida de fruto, mucho fruto y fruto permanente. Alexander Dorado Alban Sonia Esperanza González Galindo Material en revisión, tomado del Programa Teoterapia para el Espíritu que se emite lunes a sábado, 5:00 a 5:30 AM por Colmundo Radio Cali.
  2. 2. Contenido Dedicatoria Carta de los autores Introducción 1. ¿Hay Espíritu? 2. La vara que reverdece 3. Una sola cosa es necesaria 4. La importancia de perseverar 5. La matricula en la vida de fe 6. El origen de la vida en la carne 7. El lenguaje del Espíritu 8. Eligiendo una vida sobrenatural 9. El discernimiento del líder 10. Ministre al hombre integral 11. La importancia de la preparación 12. Áreas de responsabilidad y de intimidad 13. De Romanos 7 a Romanos 8 14. Como hacer el descubrimiento 15. Una vida de sabiduría 16. El llamado a no apagar el espíritu 17. El uso de la Palabra de Dios 18. El Manejo de las emociones 19. La vida de disciplina 20. El arte de formar discípulos 21. Vida por prioridades 22. Ser instrumento
  3. 3. Dedicatoria A Papa Dios, que nos ha dado el más hermoso regalo para disfrutar de una vida abundante, su Espíritu.
  4. 4. Carta de los autores Dice la Biblia, “examinadlo todo, retened lo bueno”, con esta frase tomada del manual de vida, quisiéramos invitarle a leer y estudiar este libro; decimos, retener lo bueno, porque lo excelente, Dios se lo mostrara directamente a usted a través de su palabra y por su Espíritu. Pero si hay muchas enseñanzas buenas en este estudio, que son fruto del tratamiento personal de Papa Dios a nuestras vidas, del estudio minucioso y disciplinado de su Palabra, y principalmente, de la inspiración que nos da, al abrir nuestra mente y corazón sus verdades. La vida en el Espíritu, es una verdadera aventura, y hacer el descubrimiento, significa dar un giro de 180 grados en la manera de vivir; al hacerlo allí se estará cifrando nuestra felicidad y realización plena. Este libro lo hemos escrito en calidad de lo que somos, siervos de Dios, y esta dirigido en primera instancia, a hombres y mujeres que servimos a Dios, desde las diferentes esferas de la vida, y que tenemos la meta de vivir la calidad de vida que Dios quiere que vivamos. El libro tiene un hilo conductor, la vida en la carne, v.s la vida en el Espíritu, entendiendo por vivir en la carne, en el esfuerzo propio y dependiendo de nosotros mismos, sin tener en cuenta a Dios, sus recursos y riqueza inagotable. Y el enfoque es para líderes, porque somos conscientes de la inmensa responsabilidad que tenemos aquellos, a quienes Dios ha escogido para entregarles la encomiable y noble tarea del discipulado en cumplimiento de la Gran Comisión. De manera reiterativa, vamos a citar frases y enseñanzas de una persona que es muy especial para nosotros, a quien consideramos nuestro Padre en la fe y Mentor por Excelencia, el Dr. Néstor Chamorro, fundador de la Familia Centi, o Cruzada Estudiantil y Profesional de Colombia; es innegable el no dimensionable aporte que el hizo a nuestras vidas y a la vida de miles de personas en Colombia y en el mundo, y que lo sigue haciendo a través del legado que dejo a la familia de la teoterapia. Cada capitulo, que se ha escrito de manera breve, y sencilla para cualquier lector, no busca presentar un discurso muy elaborado, pesado ni pretensioso, ya que el mismo Salomón, nos habla, sobre esto, “que el mucho estudio es fatiga de la carne, en realidad el fin de todo el discurso, es teme a Dios y guarda sus mandamientos”. Luego, nos interesa que usted, haga de cada enseñanza una meditación y que esta enseñanza le acompañe por el resto de la vida. Lo que aparece escrito, no podríamos afirmarlo es nuestra autoría, porque somos el fruto de las múltiples enseñanzas que hemos recibido, y de la riqueza de una familia, lo que aparece en el libro, es un legado, una riqueza que Dios nos ha dado a la familia de la Teoterapia y que lo contamos desde la experiencia particular que hemos vivido en el
  5. 5. estudio de la palabra de Dios y desde el trato personal recibido, lo que nos permite ilustrar lo que ya sabemos y hemos aprendido. Es decir, no vamos a encontrar nada nuevo ni diferente a lo que ya sabemos, o que aparece en nuestros materiales de estudio, libros de la teoterapia y manuales de los cursos de formación. La base doctrinal y teoterapica es la que ya tenemos y en esto no hay necesidad de crear nada nuevo. El valor agregado en este libro, es refrescar, recordar, reforzar estos conocimientos, y disfrutar de la riqueza y consistencia de la Palabra de Dios. Este libro se enfoca en el carácter del líder más que en su desempeño; no hemos buscado seleccionar habilidades o competencias de liderazgo, sino las pautas de un liderazgo en el Espíritu, y como desde esta dimensión, se puede ser ejercer con efectividad la función y responsabilidad del liderazgo. Por supuesto, que demanda del lector una actitud de fe, y así no se tenga un conocimiento de la Biblia, esta es una oportunidad para empezar a familiarizarse con la Palabra de Dios como manual de vida. Si usted quiere sacar mayor provecho de este material, si es necesario que usted conozca, lo que en la Familia de la Teoterapia, llamamos la Agenda de Instrucción Básica, que son las primeras Siete (7) citas del curso de formación básico, que le dará a usted una bases solidas para tener una mayor comprensión de la vida de fe y un conocimiento básicos de los principios de la vida espiritual y por supuesto, de cómo opera la teoterapia. A propósito, váyase familiarizando con el concepto de Teoterapia, TEO= Dios, TERAPIA= tratamiento. La Teoterapia es el tratamiento de Dios al Individuo en sus tres dimensiones básicas: espíritu, alma y cuerpo. Y como desde el conocimiento de la Biblia, usted haya respuesta, solución y guía a los diferentes problemas y situaciones de la vida. El tema no se agota al finalizar el libro, y creemos que seria imposible agotarlo, porque la vida en el Espíritu es inagotable, pero hemos logrado abordar algunos temas que son pertinentes, otros se han quedado por fuera, no por ser menos importantes, sino porque hemos seguido, en primer lugar, la guía del Espíritu en la preparación de este material, y en segundo lugar, porque esto es un proceso debe cursarse paso a paso, y en cocción a fuego lento. En todo caso, ha sido una experiencia muy satisfactoria, volver a lo básico de nuestros materiales, volver a refrescar muchas de las enseñanzas del Padre en la fe, y a reforzar nuestras estacas, ahora que nos estamos extendiendo hasta lo ultimo de la tierra en la etapa de la conquista, y al comienzo de la Década del Cumplimiento, que es la visión que hemos recibido de nuestros lideres, y para la cual, la vida en el Espíritu, se convierte en el baluarte de nuestro trabajo. Alexander y Sonia.
  6. 6. Introducción Dice la Biblia en Hechos 1:8 “…” Quiero hablarles de lo que es un liderazgo en el Espíritu y lo que es un liderazgo en la carne, en el esfuerzo, y créame que las diferencias son bien notorias. Incluso, es posible que en el esfuerzo propio, usted obtenga algunos resultados, pero el fruto, mas fruto, mucho fruto, fruto permanente, solo se logra en el Espíritu. Cuando uno lucha en sus propias fuerzas, en su propia carne, en su esfuerzo personal, no podemos negar, que obtendrá algún resultado, porque así la biblia lo dice, “en toda labor hay fruto”, hay algún tipo de resultado, pero son resultados de la carne, no son los resultados, o no es el fruto del Espíritu. Y eso se puede evaluar en cantidad, calidad y continuidad; una cosa es el liderazgo humano, y otra el liderazgo en el Espíritu. Incluso hemos conocido personas que en el mundo han sido líderes destacados, pero en el ministerio no funcionan. Porque en el ministerio, que es una obra espiritual, la persona no podrá depender de si misma, sino del Espíritu. La pregunta, es ¿los discípulos ya eran testigos? Claro, ya ellos eran testigos; ellos habían sido testigos de las maravillas del Señor. El apóstol Pedro asi lo confirma, I Pedro 5:1 “…”; ellos habían sido testigos presenciales. En 2 Pedro 1:16 “…” Ellos fueron testigos oculares, ellos estuvieron con el en el lugar de los hechos. El apóstol Juan en 1 Juan 1:1-4, nos dice, “los que hemos visto, lo que hemos oído, lo que hemos contemplado y palpado, eso os anunciamos”. Ellos habían sido testigos. ¿Quién es un testigo? Alguien que estuvo en el lugar de los hechos, alguien que puede dar un testimonio fiel de lo que sucedió, porque estuvo allí, lo vio con sus ojos, lo escucho con sus oídos, no se lo conto alguien; el estuvo allí. Luego, porque el Señor dice, “y recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos”. Luego, ¿aun no estaban listos para ser testigos? Y es aquí donde debemos diferenciar, entre comunicar el don en el esfuerzo, y comunicarlo en el Espíritu. Ellos habían sido testigos, pero una cosa es ser testigo sin el poder de Dios y otra es ser testigo con el poder de Dios. Allí esta la clave. Por eso, lo que tenemos es que vivir en el Espíritu, porque en la vida cristiana lo que cuenta no es el conocimiento, no es la experiencia, no es la trayectoria, es la vida en el Espíritu; hay personas que pueden saber mucho, y viven envanecidos; porque el “conocimiento envanece, el amor vivifica”. Aquí no se trata de conocimiento, sino de poder espiritual, porque el “reino de los cielos no consiste en palabras sino en poder”: por eso algunos no ven los frutos
  7. 7. esperados. Los discípulos habían sido testigos presenciales y oculares, pero a menos que ellos fueran dinamizados por el Espíritu Santo, ellos podrían ser testigos eficaces y efectivos. La evidencia de esto la da una persona que tiene autoridad, porque a veces, nosotros solo le hacemos caso a quien tiene autoridad, o quien es autoridad en la materia; entonces, mejor escuchemos a alguien que tiene la autoridad para hablar del tema, alguien que es un doctor, que es venerado y admirado; porque eso es muy de la cultura nuestra, le creemos mas al de afuera que al de adentro; le creemos al que tiene mas cartones que un tugurio. Escuchemos al que es autoridad en la materia. Dice en hechos 5:34-42 “…” Pedro y Juan estaban siendo perseguidos, y entra en defensa de ellos ante el sanedrín un hombre maravilloso, Gamaliel, un destacado fariseo, doctor de la ley; no era cualquiera, era el más venerado. Pablo cuando saco sus laureles, hablando de sus logros personales, dijo, “yo fui instruido a los pies de Gamaliel”. Fue uno de los maestros de Pablo. Que interesante, lo que dice Gamaliel, “si este consejo, si esta obra es de los hombres se desvanecerá, pero si es de Dios, no la podréis destruir, no seáis pues, hallados luchando contra Dios”. Luego, se da cuenta la diferencia. Por eso debemos hacer sociedad con Dios, lo que tenemos que permitir es que la obra sea de Dios y no de los hombres. Los hombres somos instrumentos, colaboradores; pero aquí la única estrella es Jesucristo. Como dice Pablo en 1 Corintios 3:7, “así que ni el que planta es algo ni el que riega, sino Dios que da el crecimiento” ¿Quién es el que da el crecimiento? Dios. El que planta y el riega son una misma cosa, aunque cada uno recibirá recompensa de acuerdo a su obra. No puedo menospreciar ni subestimar la labor del que me precedió. A veces pasa, “aquí no había nada”, “no dejaron nada”. Vaya uno saber, que es un ministerio que se ha sostenido por la gracia de Dios. “Nadie puede poner otro fundamento que el que ha de ser puesto, el cual es Cristo”, por allí tenemos que empezar. ¿Cuál es el fundamento de esa labor, de esa obra? ¿Es Cristo o es un ministerio que rinde culto al ego de alguien? Porque tarde que temprano toda obra será puesta a prueba, y si la obra de alguno que sobreedifico, permanece, recibirá recompensa; sino, recibirá perdida. Por eso, dice la Palabra de Dios, “ninguno se engañe”. Finalmente, lo importante es que la obra sea de Dios, porque si la obra es de Dios va a permanecer, si la obra no es de Dios se va a desvanecer. Debemos entender que somos participes de una obra sobrenatural, que es Dios quien hace la obra y que nosotros solo somos instrumentos en sus manos.
  8. 8. Es Dios quien toma su Palabra que pronuncian nuestros labios, la lleva por su Espíritu, y la siembra en un corazón seco, árido, estéril y luego ese corazón se convierta en huerto de riego, fértil, eso es un milagro. El que toma la palabra, la lleva, la siembra y hace que no vuelva vacía, sino que sea prosperada es todo aquello para lo cual fue enviada, es el Espíritu. Cuantos se sienten cansados, fatigados, frustrados por no ver los resultados esperados, pero tal vez, la reflexión, no es tanto, “que” estamos haciendo, sino “como” lo estamos haciendo. Como dice Pablo en 2 Corintios 3:15-16 “…” Nuestra competencia proviene de Dios, El es quien nos hace competentes, el es quien nos hace ministros competentes de un nuevo pacto. No de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, el Espíritu vivifica; el conocimiento envanece y la experiencia hasta endurece. Que sea Dios tomando nuestra vida, mientras nos negamos a nosotros mismos, abandonamos nuestro ego; es necesario que el crezca y que mi yo mengue. Es hora de dejarle actuar, a menos que “el grano de trigo caiga en tierra y muera, no llevara fruto”.
  9. 9. 1. ¿Hay Espíritu? Hemos dicho que una cosa es un liderazgo en la carne, en el esfuerzo, en las capacidades humanas, y otra cosa muy distinta, es un liderazgo en el Espíritu. Las diferencias son bien notorias. Cuando se lucha en la carne se obtienen algunos resultados, pero nada que ver con los frutos que se obtienen cuando se vive en el Espíritu. Se obtiene fruto, mucho fruto, fruto permanente. Y eso se puede medir en calidad, cantidad y continuidad. Hemos conocido personas que en el mundo se han destacado como lideres, pero en el ministerio no funcionan, porque siguen dependiendo de si mismos y no de Dios. Hemos visto el caso, de situaciones de la Biblia que nos hablan de manera contundente, como es el caso de los discípulos. Era necesario que los discípulos fueran investidos con poder de lo alto, solo entonces, solo hasta entonces podrían ser testigos efectivos y eficaces. Hablamos del Doctor Gamaliel, cuando en defensa de Pedro y Juan que eran perseguidos por el sanedrín, dijo: “mejor es que no se metan con ellos, porque si este consejo o esta obra es de los hombres se desvanecerá sola, pero si es de Dios no la podréis destruir; tengan cuidado, no sea que os hallen luchando contra el Dios vivo”. Luego, notemos las diferencias y comprendamos que no somos competentes por nosotros mismos, como para pensar algo de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios. He incorporado un estudio, porque me parece demasiado elocuente, evidente o incuestionable en relación a lo que estamos hablando, Liderazgo en el Espíritu. Se encuentra en Hechos 18:18- “…” No me quiero referir de manera indiscreta a Apolos, pero tengo que reconocer algunas cosas, comencemos resaltando sus características, porque realmente Apolos era un gran hombre, un maravilloso discípulo. Dice la Biblia que Apolos era un “varón elocuente” y quiero que de una vez diferencie, entre lo que es hablar con el denuedo humano y lo que es hablar, enseñar o predicar con el denuedo en el Espíritu. Apolos era un varón elocuente, poderoso en las escrituras, había sido instruido en el camino del Señor; había sido formado, entrenado, capacitado, adiestrado. Además, dice que era de espíritu fervoroso, era un apasionado por la obra de Dios y que enseñaba diligentemente en lo concerniente al camino del Señor. Cinco características importantísimas. Uno diría, este tenia lo necesario, lo suficiente para ser efectivo en el ministerio, pero de esas situaciones providenciales, van y lo visitan dos de los discípulos bien cercanos a Pablo, pegaditos a la doctrina, bien conocedores de lo que es el liderazgo en el
  10. 10. Espíritu. Y cuando ellos escucharon hablar a Apolos, seguramente lo felicitaron, “que gran capacidad de oratoria”, “con que denuedo habla”, “que conocimiento de la Biblia”, “con que pasión se entrega a la gente”, “que espíritu fervoroso se percibe en el”, “como negar que con diligencia enseña lo concerniente al camino del Señor”. Pero hay algo que no nos gusta, algo no nos cuadra, y no nos termina por dejar tranquilos, algo le falta a este señor. Lo llaman aparte, porque es aparte que se hacen los correctivos, no hay necesidad de exponerlo públicamente, ni desautorizarlo ni desacreditarlo ante su comunidad. Si algo hay que decirle a un líder, se le dice aparte; no hay que descalificarlo delante de la gente que lo respeta. Entonces, le comienzan a hacer una entrevista pastoral, y terminan animándolo a que vaya a otra parte a actualizarse; lo que llamamos hoy en dia, ir al Ceneti de Actualización, en nuestro lenguaje actual. Lo mandan a que revise sus bases doctrinales. Y llega a ese lugar, a ese territorio, a Efeso, Pablo. Llega al ministerio que habia dejado Apolos, y lo primero que hace Pablo, porque el va de frente a lo que es, de una vez se mete con el ministerio del Espíritu Santo y pregunta, “¿ustedes recibieron el Espíritu Santo cuando creyeron?” Y aquí viene la respuesta que le dieron, “ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo”. ¿Cómo así? Y entonces, que hizo Apolos, que paso con toda esa altilocuencia, todo ese poder escritural, toda su instrucción en el camino, todo ese camino fervoroso, toda esa enseñanza diligente, no le había sido suficiente, para hablar de lo mas importante. ¿Y cual eran las consecuencias de todo esto? Pues que el ministerio de Apolos, no superaba doce (12) hombres. “Eran por todos unos doce hombres” Y eso es lo que vemos todo el tiempo, el líder se esfuerza, trabaja, lucha, se quiebra el alma, tratando de sacar adelante un grupo, pero como su trabajo es en el esfuerzo, en la capacidad, en sus dones, habilidades y talentos; no se puede negar que era un hombre muy talentoso y habilidoso; Pero, y del Espíritu Santo, ¿Qué? Para resumir la historia, hay evidencias del ministerio en el Espíritu, hay evidencias cuando el liderazgo es el Espíritu.  Primera evidencia: Muchos son ganados por la y la evangelización. (Vers. 10) Pablo se quedo inicialmente por tres meses y luego se animo a quedarse dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y Griegos oyeron la palabra.  Segunda evidencia: Suceden milagros extraordinarios. “Y hacia Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo”. (Vers. 11)  Tercera evidencia: La obra de Dios se hace notoria y es magnificado el Señor. Dieron a conocer la obra en todo Éfeso y el nombre del Señor era magnificado. Conquistaron la ciudad. (Vers. 17)
  11. 11.  Cuarta evidencia: Hay una autentica conversión. “…” (Vers. 18)  Quinta evidencia: Hay un gran avivamiento. La palabra crece y prevalece poderosamente. “…” (Vers. 20) Porque el reino de los cielos no consiste en palabras sino en poder.  Sexta evidencia: Se hace necesario enviar misionero locales a atender la obra en otras regiones (Vers. 22)  Séptima evidencia: La obra crece y el ministerio se extiende. Pablo no solo hablo en Efeso, sino en toda Asia. (Vers.26) Pero, ¿Cual es la clave? La clave nos la da el Vers. 21 “pasadas estas cosas, Pablo se propuso ir en Espíritu a Jerusalén”. Todo lo que se propone hacer, lo hace en el Espíritu. Todo lo que se propone emprender. Era un hombre de visión, también de visión de Jerusalén, lo vemos aquí. El no se quedaba en un solo lugar, el veía la necesidad de ir a Macedonia, Acaya, ir hasta Roma si es necesario. Porque así actúa un hombre lleno del Espíritu. El no se acomoda a un lugar, su parroquia es el mundo, el mundo le queda pequeño, su mentalidad es gran comisionista, su actitud es expansionista. Esa es la diferencia entre un ministerio en la carne y un ministerio en el Espíritu. Dios nos ha implementado con capacidades extraordinarias, pero mas extraordinario es el poder del Espíritu Santo, podemos ser como un violín Stradivarius, pero de que sirve, sino hay quien lo toque. Hay una clara diferencia, entre lo que es luchar en las fuerzas a dejar actuar al Espíritu Santo en nuestra vida. Cuando el Espíritu actúa, muchos, muchísimos son ganados; hay milagros, señales, maravillas, prodigios; hay una autentica conversión, aun los de corazón mas duro, caen de rodillas; se produce un despertar espiritual, un avivamiento sin precedentes, y la obra de Dios se extiende hasta lo ultimo de la tierra.
  12. 12. 2. La vara que reverdece Una de las ventajas de cultivar un liderazgo en el Espíritu, es que la persona del líder no tiene que salir en defensa de si mismo ni de su autoridad, Dios es su defensa y Dios mismo manifiesta en el o en ella, su autoridad. Desde los tiempos mas remotos los seres humanos se rebelan contra la autoridad, resisten a quien esta en autoridad, y lo hacen, porque no se rebelan contra la persona, sino contra lo que la persona representa, el principio universal de la autoridad. Desde la fundación del mundo lo encontramos en las escrituras; se rebelaron contra Moisés y Aarón a pesar de todas las maravillas y prodigios que Dios había hecho por mano de Moisés; y ningún hombre, hizo cosa alguna como las que Moisés hizo, sin embargo, para los hijos de Israel, eso no fue suficiente. Por eso, si usted esta en liderazgo, se le ha conferido la dignidad de ser autoridad, indefectiblemente se vera en esa situación, tendrá que encarar este hecho, que la gente se contra la autoridad, solo que no lo tome personal; entienda que la persona no se esta rebelando contra usted, sino contra lo que usted representa. Por supuesto, puede darse el caso, que la persona cuestione su conducta, su proceder, su comportamiento, eso ya es otro tema, eso ya es el ejercicio de su autoridad, como usted ejerce la autoridad. Porque la persona si puede cuestionar su comportamiento, porque no es consecuente con la dignidad de autoridad que se la ha dado. Por eso en Teoterapia enseñamos, que la sumisión es absoluta, la obediencia es relativa. La persona puede estar sujeta al principio de la autoridad, pero no obligada a obedecer a aquel o aquella que no hace un buen ejercicio de la autoridad. Esta sujeta, sumisa; la sumisión es a Dios, la sujeción es al principio; la obediencia a la persona. Yo me sujeto al principio de la autoridad, pero no estoy obligado a obedecer a alguien que va en contra de los principios de Dios; me sujeto al principio de la autoridad, pero no tengo que hacer o obedecer a alguien que me demanda violar los principios de Dios. “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”. En Números 16 y 17, encontramos un caso de esos que no pueden pasar inadvertidos en la Biblia. Dice que dos cientos cincuenta de los príncipes de los hijos de Israel, del Consejo, varones de renombre, se rebelaron contra Moisés y Aarón, diciendo: “¡Basta ya de vosotros!”. ¿Qué le parece? ¿Sera que es el hombre el que pone termino a la autoridad, siendo que es Dios el que quita y pone reyes? ¿Quiénes hicieron esto? No eran cualquier persona. Eran los príncipes, este caso se conoce como la Rebelión de Core.
  13. 13. Eran dos cientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, los del consejo superior, varones de renombre. Tal vez, ese fue su problema, que se les subieron las credenciales a la cabeza. Comenzaron a darse mayores ínfulas; eran príncipes, eran los del consejo superior, eran los varones de renombre, entonces ya se creyeron con derechos a exigir quien debía ser su autoridad, y se rebelaron contra Moisés y Aarón, se sindicalizaron, se amotinaron, y les dijeron: Basta ya de ustedes. “Se les acabo el reinado, Señores, Moisés y Aarón; no queremos mas, que sigan siendo nuestros lideres”. Entre nosotros también hay gente que lo puede ser, también hay gente santa y Dios esta con ellos. ¿Porque tienen que ser ustedes? ¿Por qué se levantan sobre nosotros? No vamos a entrar a hacer un estudio minucioso y el desarrollo de la historia, pero si mencionemos la respuesta de Moisés: “Mañana Dios mostrara quien es suyo, quien es santo y hará que se acerque a el; al que el escogiere, hará que se acerque a el”. Como comenzamos diciendo, una de las ventajas de cultivar el liderazgo en el Espíritu, es que la persona no tiene que salir en defensa de si mismo, ni de su autoridad; Dios es su defensa, Dios manifiesta su gloria. Por supuesto, que Moisés sabía en que lio se estaba metiendo el pueblo con Dios, ya que estaban juzgando a Dios, no a Moisés y Aarón. Lo que realmente estaban diciendo era: “¿y quien se ha creído Dios, de colocarlos a ustedes como nuestros lideres?” Realmente, estaban cuestionando el carácter de Dios, es lo que se conoce como el pecado de Rebeldía, una ofensa a la soberanía de Dios. A pesar que Moisés medió por estos hombres, ellos no hicieron caso y terminaron sufriendo las consecuencias de su rebeldía, porque “la paga del pecado es”. En Números 16:28, dice Moisés: “En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que nos las hice por mi propia voluntad”. Centrando la atención en Números 17, observamos que estos señores demandaban para si un argumento lo suficientemente valido que los convenciera. Y a pesar que había sucedido una gran mortandad, porque vino una crisis terrible, y que esto no había sido para ellos suficiente. Entonces, el Señor dijo: “…” (Vers.1-11) ¿Por qué el Señor se ve en la necesidad de demostrar su respaldo a sus ungidos? Muchas veces Dios tiene que actuar de manera contundente e incuestionable saliendo en defensa de sus siervos; ¿para que?
  14. 14.  Primero: para que cesen la rebeldía, en realidad no va a cesar, para que se atenué.  Segundo: para que cesen las quejas, porque es muy difícil trabajar en un ambiente lleno de quejas, criticas, cuestionamientos, de señalamientos a la autoridad. Al menos para hacer cesar las quejas.  Tercero: para hacer cesar la murmuración, que son las expresiones o palabras de personas que están llenas de rebeldía en su corazón.  Cuarto: Lo mas importante, para que no mueran. Porque de todas maneras, a pesar del pecado, Dios ve con su misericordia a su pueblo. Para preservarles la vida. Vemos entonces que el tema de la autoridad es bien delicado, de allí la importancia que su liderazgo sea en el Espíritu. Porque si no esta en el Espíritu, ¿Cómo puede salir Dios en defensa suya? También puede suceder, que su vara esta cual “vara seca”, y aunque en usted, en su vida esta el respaldo de Dios, usted ha sido escogido, elegido, llamado; Dios le escogió para si; le atrajo a el, le ha puesto en posición de privilegio; aun la gente, sabe que usted esta allí porque Dios le puso. Pero usted sabe, en lo profundo de su corazón, que usted es una vara seca, que con el tiempo se ha secado, se ha marchitado. Y lo que usted necesita es volver a entrar al tabernáculo, volver a estar en la presencia de Dios, volver a renovar su compromiso, su voto. Para que al día siguiente, tal vez no sea exactamente al día siguiente, tal vez tomara un tiempo de restauración, un proceso, mientras el Señor restaura su vida; mientras el Señor vuelve hacer florecer la corona que ha puesto en su cabeza. Pero si algo es necesario, es que en usted, se perciba una unción fresca; nada más triste que un líder venido a menos; nada más patético que un líder que ha perdido el brillo de la unción. Esa autoridad y poder, es triste. Y el Señor quiere tomar su liderazgo o su vida, cual vara seca, y hacerla reverdecer, como un olivo verde en la Casa de Dios; que vuelva a florecer, que venga la primavera del Espíritu Santo a su vida. Le quiere renovar, comenzando por la mente, que se renueve de tantos esquemas mentales y creencias erróneas; de tantos paradigmas y por supuesto, que vuelva a producir fruto; porque solo el Señor le puede hacer producir fruto.
  15. 15. Para que comenzando por usted mismo, y por supuesto, por los demás, a nadie le quede la menor duda, que en su vida esta la presencia, la bendición y el respaldo de Dios. La mejor ilustración de lo que es la vida en el Espíritu, la encontramos en el Salmo 1:1-3, “…” Debemos gracias a Dios por habernos elegido, no por ser mas que otros, tal vez éramos menos, pero el tuvo de nosotros misericordia, y nos ha hecho entender lo que significa estar en autoridad y los conflictos que se suscitan. Pero, quien vive en el Espíritu, sabe que Dios es su defensa, y es el quien sale en su respaldo, el que cuida nuestro frente y espalda. Es importante reconocer, si nos hemos ido secando, marchitando, si se ha ido perdiendo esa frescura y lozanía que da la unción. Y es necesario que el vuelva a ungirnos con aceite fresco, que haga florecer sobre nuestra vida una corona renovada; que suceda el milagro, fruto de estar en la presencia de Dios, en su tabernáculo, que al día siguiente, ya se comience a experimentar el renuevo. Tal vez, la más grande necesidad es precisamente esa, que el Señor nos haga reverdecer, florecer, renovarse y volver a dar fruto.
  16. 16. 3. Una sola cosa es necesaria Hay un principio fundamental de la vida espiritual, lo encontramos en Romanos 8:5-6 “…” Créame que aquí hay una importantísima regla de oro para vivir, “la carne para nada aprovecha, el Espíritu es el que da vida” (Juan 6:63) Lo que quiero decir, es que quien depende mas de su esfuerzo propio, al final no habrá un pleno aprovechamiento, o lo que es peor, no habrá ningún aprovechamiento. Por eso estamos hablando, de un liderazgo no en el esfuerzo, esto ni significa que no se haya que esforzarse, al contrario, se requiere esfuerzo mas para vivir en el Espíritu, que para vivir en la carne; pero el fruto es mayor. Pero quien vive en la carne, se esfuerza más y los resultados son menos. Parece juego de palabras, pero no lo es. Se requiere mayor esfuerzo para vivir en el Espíritu que para vivir en la carne; por eso dice la Biblia, “esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús”. Esfuérzate a vivir en el Espíritu, y quien se esfuerza a vivir en el Espíritu se gasta menos, se fatiga menos, se estresa menos, se cansa menos. Porque así lo registra el manual de vida, si los jóvenes que tienen toda esa vitalidad y resistencia, se fatigan y se cansan, cuanto más los mayores. Por incansable que aparentemente sea usted, somos seres humanos; no somos maquinas, Usted también tiene un limite, todos tenemos un limite. Pero, cuando usted vive en el Espíritu, experimenta lo que dice Isaías 40:29-31 “el da esfuerzo al cansado, el multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas; los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan en Dios, tendrán nuevas fuerzas, levantaran alas como las águilas, correrán y no se cansaran, caminaran y no se fatigaran”. Usted es un ser humano, no es una maquina, usted tiene limites, limitaciones, debilidades; el Señor le fortalece en su debilidad, pero usted no se sobredimensione. Los que se sobredimensionan son los que luego se enferman, se neurotizan; tienen una vida compulsiva. Se vuelven compulsivos. ¿Por qué el estrés se ha convertido en el enemigo silencioso del siglo XXI que sigue cobrando vidas? Porque la gente vive sobredimensionada, porque las personas se colocan cargas superiores a las que están en capacidad de llevar o sobrellevar. Porque todos tenemos un límite. Hay personas que pierden de vista de esto, que el cuerpo y el alma necesita descanso. Y muchas veces por los retos y desafíos que nos establecemos, nos exigimos mas de la cuenta, se demanda un gran esfuerzo humano.
  17. 17. No cabe duda, que el ser humano tiene una gran capacidad, que el ser humano es el resultado de las exigencias a su productividad, que nada sabe de lo que es capaz hasta cuando lo intenta; que hay un gigante dormido en nuestro interior queriendo despertar; todo eso es verdad, es cierto, no lo podemos negar. Pero también es cierto, lo que dice el sabio Salomón, “en vano trabaja todo aquel que se afana”. Es decir, la vida llena de afanes solo produce fatiga de la carne. Todo el que se afana, todo el que vive preocupado, le pasa exactamente a lo que le paso a una mujer en la Biblia, llamada Marta. Y allá quiero llegar. Porque hay dos maneras de vivir, en la carne o en el espíritu. Cuando digo en el espíritu, no es que usted tenga una vida mística o contemplativa; sino que sepa que esta dependiendo, de su capacidad humana o del poder que da Dios. Porque, por mucha reserva humana que tenga, por mucha fortaleza física que usted posea, por mucha tolerancia que tenga al sufrimiento, al exigencia, al arduo trabajo, al dolor; así usted tenga una gran capacidad de resistencia y trabajo, por muy dotado que sea, todo tiene un limite, y llega un momento en que se le agotan las energías, en que se cansa. El único que no desfallece, el único que no se fatiga con cansancio y el único que su entendimiento no hay que lo alcance, es Dios, según lo dice Isaías 40:28 “…” Pero ni usted ni yo, somos Dios; le necesitamos a el. El es el que da esfuerzo al cansado; el es el que multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, mas los mayores, por condición natural. Los jóvenes flaquean y caen, mas los mayores; pero los que esperan en Dios, jóvenes y mayores, tendrán nuevas fuerzas; levantaran alas como las águilas. Cuando usted piensa que ya no puede mas, que ha agotado todas sus fuerzas y recursos, el señor le puede dar poder, recargar, re potencializar. Pero usted tiene que permitirlo. “correrán y no se cansaran; caminaran y no se fatigaran”. Una de las tantas promesas que Dios nos da en su palabra, dice: “Si alguno esta cansado o trabajado, venga a mi, que yo le hare descansar” (Mateo 11:28) Es lo que hay que hacer. Pero les decía que hay dos formas de vivir, y en la Biblia se nos ilustra. Usted tiene que elegir donde quiere estar, en que grupo o que estilo de vida quiere llevar. En el evangelio de Lucas se nos habla de estos dos estilos, nos habla de una mujer llamada Marta y de una mujer llamada María, eran hermanas. Cada una representa el estilo de vida que puede llevar. Lucas 10:38-42 “…”
  18. 18. Marta es el estilo de vida de una persona que vive llena de preocupaciones, con demasiados quehaceres, con un activismo abrumador, y por supuesto que esta mas ocupado de sus quehaceres, de sus afanes, de sus preocupaciones, de sus tareas y no tiene tiempo para cultivar la vida espiritual. Vive en función de lo urgente, lo acuciante, el activismo, el inmediatismo, apagando fuegos, no hay tiempo; por supuesto, es una persona que vive presa del enojo, la ira, la amargura, la critica, el reproche, el reclamo. Tiene dificultades para relacionarse con otros, comenzando con los de su propia casa; aun alterca con Dios mismo. Adopta actitudes de victima, y de auto conmiseración; se siente sola, aunque en realidad, se aísla de los demás. Es la persona en la que en su vida se observa, el cansancio, la fatiga, el estrés; neurosis, comportamientos compulsivos. Y es a esta forma de vida, es a quien el Señor le dice: “Marta, marta, turbada y afanada estas con muchas cosas; vives con enfermedades y achaques, porque por el estrés, sus defensas se bajan. Esta el otro estilo, el de María; eran hermanas, vivían bajo el mismo techo, compartían la vida, y gozaban de las mismas oportunidades, pero en el interior de María había una visión de la vida muy distinta a la que tenia Marta. Y el Señor el dice: “Marta, Marta, turbada y afanada estas con tantas cosas, viviendo een la carne, en el esfuerzo; luchando en tus propias fuerzas, dependiendo de tu musculo, pero “una sola cosa es necesaria hacer, y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”. Ya es hora que elijamos lo esencial, ,lo excelente y lo eterno.
  19. 19. 4. La importancia de perseverar Dice la Biblia en Juan 6:63 “el espíritu es el que da vida, la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado, son espíritu y son vida”. Una de las situaciones mas difíciles que enfrentamos las personas y particularmente quienes nos movemos en una dimensión espiritual, porque en la dimensión espiritual, también hay dificultades, obstáculos, luchas; una de las situaciones mas difíciles, no imposibles pero si difíciles, es la capacidad de perseverar. El Señor nos advierte de esto, la importancia de perseverar, de permanecer; ese es el problema de vivir en la carne, porque cuando se lucha en la carne, en el esfuerzo propio, cuando se depende de si mismo, de sus propias fuerzas, la brega se hace mas complicada, la tarea se hace mas dura, ardua; la lucha se torna mas difícil. Porque, quiéralo o no, aceptar o reconocer, se le agotara el combustible; se le puede agotar el vino apenas comenzando la celebración, como sucedió en Cana de Galilea; a menos que el Señor que les hubiera asistido, habrían terminado frustrados. Hay personas que hacen planes, piensan que ya tienen todo lo necesario para ser felices por el resto de la vida y antes de que se den cuenta, se les acaban los recursos y no se han presupuestado para esto. La fortuna esta en tener al Señor cerca. La vida cristiana no es una carrera de cien metros, es una maratón que dura toda la vida, y por eso necesitamos combustible para esa carrera de largo aliento, porque eso es lo que dice la palabra de Dios, es una maratón que dura toda la vida, solo que vamos de gloria en gloria. Se alcanza una meta y salimos hacia otra. Por eso el autor de Hebreos dice, “teniendo en derredor nuestro, tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y pecado que nos asedia y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe” (Hebreos 12:1-2a) Dos acciones muy inteligentes, no solo espirituales; en una lógica elemental, no tiene sentido correr con exceso de equipaje, por eso dice el Señor: “despójese de todo peso y pecado”; como se va a echar cargas a los hombros, cuando tiene que correr, ser rápido, cuando tiene que evitar la fatiga. Y “correr con paciencia la carrera que tiene por delante”; eso si, “puestos los ojos en Jesús”; porque si usted se pone a ver a las personas, a las circunstancias, a los problemas, a las situaciones de la vida, se va a desanimar, a desalentar.
  20. 20. El apóstol Pablo decía algo similar en Filipenses 3:13 “hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado, pero una cosa hago, olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que esta por delante, prosigo a la meta”. “Prosigo”, “prosigo a la meta”, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús, es un principio de la vida espiritual. No es fácil. Ahora bien, ¿en que contexto habla Jesús estas palabras? “el espíritu es el que da vida, la carne para nada aprovecha, las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida”. ¿En medio de que situación lo dice? Estamos en Juan 6, pero es bueno conocer el contexto. Es una situación que se le presento al Señor, en un momento en que muchos comenzaron a volver atrás, comenzaron a “bajar la guardia”, a “colgar los guantes”, comenzaron a renunciar, y ya no “andaban con el”. Aquí hay una palabra clave, “andar con el”; dice que “muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no andaban con el” (Vers.66) Hay “uno”, que eso es lo que quiere, que muchos vuelvan atrás y ya no anden con el. Para andar con el (Jesús), al ritmo y paso de el, con el talante de el, en el camino de el, a su sombra, sorteado las dificultades que el sortea, encarando con el, desafíos, retos, dificultades, problemas hay que entender un principio fundamental. Para andar con el, hay que andar en el Espíritu. Es lo que los discípulos no entendían, por eso se cansaban y les daba hambre y sed, no solo un hambre y sed física, ante todo espiritual. Por eso les decía: “si alguno tiene sed, venga a mi y beba; el que cree en mi, como dice la escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”. (Juan 7:38-39) Esto de Juan 6:66, se debía a que muchos de sus discípulos habían vuelto atrás y ya no andaban con el. Y por favor, tenga en cuenta que para andar con el, hay que andar en el espíritu. Para andar con Jesús, hay que andar en el Espíritu. Y el Señor nos muestra el secreto de la vida victoriosa en Juan 15. El Señor comienza diciendo, “Yo soy la vid verdadera”, como quien dice, puede haber una vid falsa, puede haber una viña que usted se haya fabricado, su propia viña; una forma de vivir a su medida y no a la medida de Dios. Una forma de vivir que se acomoda a sus propios parámetros y no los principios de Dios. Muchos están viviendo su propio cristianismo, han acomodado lo espiritual a su propia realidad. En lugar de “examinarlo todo, retener lo bueno y desechar lo malo”, lo que hacen es “retener lo malo y desechar lo bueno”. Toman lo que les sirve y desechan con lo que no están de acuerdo o lo que les cuesta.
  21. 21. “Yo soy la vid verdadera, mi Padre es el labrador…” “El pámpano no puede llevar fruto por si mismo sino permanece en la vid; así tampoco vosotros, sino permanecéis en mi”. “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mi y yo en el, este lleva mucho fruto; porque separados de mi, nada podéis hacer”. “Si permanecéis en mi, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”. “En eso es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos”. “Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos,, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor”. “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo este en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido”. “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos- Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando” “Ya no os llamare siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer”. “No me elegisteis vosotros a mi, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, el os lo de”. “Esto os mando: que os améis unos a otros”. No solo se trata de permanecer nosotros, sino nuestro fruto. Luego, Juan 15 nos da el secreto para vivir en el Espíritu. 1. El pámpano no puede llevar fruto por si mismo 2. Para llevar fruto el pámpano debe ser limpiado. 3. Para llevar fruto debe permanecer en la vid. Luego, ¿Quién es un discípulo, según Juan 15? 1. El que permanece en la vid 2. El que permite ser limpiado por el 3. El que permanece en sus palabras 4. El que lleva fruto 5. El que glorifica a Dios con su vida
  22. 22. Y si nosotros hacemos esto, si guardamos sus mandamientos, tendremos gozo. ¿Cuándo se pierde el gozo? Cuando no permanecemos, cuando no guardamos sus mandamientos. Es allí cuando se nos hace tan difícil amar, o cuando la necesidad de amar y ser amados se nos vuelve un conflicto. El principio rector es el amor, pero solo el que permanece en el, esta en capacidad de amar; porque solo la vida produce vida; porque solo el que esta lleno del amor de Dios, tiene salud mental; el que esta vacio del amor de Dios, genera dependencias emocionales con otros, apegos y conductas neuróticas. Las más grande muestra de amor, es dar la vida por los amigos. Finalmente, ¿para que hemos sido elegidos? Para llevar fruto y que es fruto permanezca. La única manera de andar con el, es andar en el espíritu. La voluntad de Dios es que nosotros perseveremos y que nuestro fruto permanezca. Por eso, dice su Palabra: “andad en el espíritu y no satisfagáis los deseos de la carne” (Gálatas 5:16)
  23. 23. 5. La matricula en la vida de fe Hemos insistido en una idea, mientras una persona viva en la carne, en el esfuerzo, dependiendo de si mismo, de sus capacidades, talentos, recursos, los resultados que obtendrá, no son ni siquiera comparables, si lo hiciera en el Espíritu, si lo hiciera dependiendo de Dios, en sociedad con el; si accediera a los recursos inagotables que el Señor le ofrece. Vivir en el Espíritu, es tomar la decisión de vivir en sociedad con Dios, es adoptar como estilo de vida una forma de vida sobrenatural, es creer que en sociedad con Dios, el pequeño viene a ser como mil; que podemos ser mil veces de lo que ahora somos; que aunque estado inicial sea pequeño, su postrer estado será grande. Que en sociedad con Dios vamos de gloria en gloria, de triunfo en triunfo, de testimonio en testimonio, de poder en poder, de lo bueno a lo mejor y de los mejor a lo excelente. En sociedad con Dios, así no seamos gigantes, pero por ser hombres de fe, llenos del Espíritu Santo, vencemos a los gigantes. Quien vive en sociedad con Dios, puede notar la diferencia, entre lo que es vivir en la carne, a expensas de si mismo y lo que es vivir en el Espíritu. Solo que usted tiene que tomar la decisión. Y esta decisión, tiene que ver con ¿de quien va a depender? ¿De usted mismo o de Dios? ¿En quien va a confiar más? ¿En usted mismo, en su capacidad, en su esfuerzo, o le va a creer a Dios? Es que no solo es creer en Dios, hasta el demonio cree en Dios y tiembla, es creerle a Dios. Creer que el es poderoso para hacer las cosas mucho mas abundantemente de lo que entendemos o pedimos. El problema de muchos, que ha sido una constante de la historia, desde la fundación del mundo, es vivir llenos de dudas, temores y preocupaciones: lo vemos en la Biblia, fue la exhortación que hizo Elías, “hasta cuando claudicareis entre dos pensamientos; fue la exhortación que hizo el Señor a los discípulos que dudaban, que cavilaban en sus corazones. Nadie puede servir a dos señores. ¿Cuál es entonces la decisión que debemos tomar? Tomar la decisión de vivir en sociedad con Dios, que equivale a decir, dejar que el tome el control. Es tomar la decisión de creerle a Dios, vivir por fe, andar en el espíritu. La palabra de Dios dice, “de la manera que habéis recibido a Jesucristo, andad en el”. ¿De que manera recibió al Señor? Por fe. Luego, debe aprender a vivir por fe, “porque el justo por la fe vivirá”. Hay una historia muy conocida en Lucas 5, el famoso pasaje de la pesca milagrosa. “Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre
  24. 24. el para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban en la orilla del lago; y los pescadores habiendo descendido de ellas lavaban sus redes” (Vers. 1-2) Si algo debemos entender es el amor de Dios para nuestra vida; dice, “habían dos barcas”, y el Señor pudo entrar en una o en otra, pudo elegir cualquiera de las dos. Las dos estaban cerca de la orilla. Porque a veces sucede, que unas están cerca de la orilla, en el embarcadero, y otras lejos de la orilla, en el centro del lago. En este caso, “las dos barcas estaban cerca de la orilla”, y “El entró en una de aquellas barcas, la de Simón”. Así pasa, aun en los tiempos proféticos sucederá así, “el uno será tomado y el otro será dejado”. Por pura misericordia y gracia de Dios, usted ha sido tomado. Cuando yo conocí de Jesús, cuando asistí por primera vez a una reunión, invitada por una compañera de la universidad, ese día, asistimos quince a esa reunión, y hoy en día, estoy solo yo. Hay otra compañera que esta en otro distrito, pero solo yo soy misionero. No fuimos nosotros quienes le elegimos a el, el nos eligió a nosotros; el pudo haber elegido otra barca, otra vida, pero le eligió a Usted, le escogió a usted desde la fundación del mundo. ¿Acaso el único que estaba en la playa era Simón? No, había una fila de pescadores, pasando por la misma situación. Pero el quiso que fuera Simón. Luego, lo primero que debe entender, es que si el lo eligió a Usted, usted debe elegirlo a El; si el se decidió por usted, usted debe decidirse por el; porque el no se equivoca. Muchos claudican, desechan la gracia de Dios. ¿En que condiciones halló el Señor a Simón? ¿En que condiciones le halló a usted? El estaba rendido, cansado, frustrado, toda la noche había estado trabajando, tal vez toda la semana, todo el mes, todo el año, y nada había pescado. Pero Jesús, elige esa barca, llamo a la puerta de su vida, entro en la barca, y se sentó y empezó a enseñar. De la manera que ha entrado a nuestra vida y se ha sentado a la mesa para empezar a darnos alimento espiritual. Simón se esforzaba en producir, pero ni siquiera había aprendido a vivir. Si algo necesitamos es aprender a vivir, someter el entendimiento a la revelación, porque a veces somos un mar de conocimientos pero con un centímetro de profundidad. Porque sabemos muchas cosas, pero ninguna nos ha servido para ser felices, porque en la vida no consiste en cuantas cosas sabe usted, sino cuantas son útiles; porque no consiste en cuantas cosas ha aprendido sino de quien ha aprendido.
  25. 25. Luego, entienda que Dios ha elegido, y que el Señor esta empeñado en que aprendamos a vivir. Y aquí viene el desafío a la vida de Simón, “boga mar adentro”. ¿Acaso el quería bogar mar adentro? Ya el había bajado las velas, había lavado las redes, el quería era irse a dormir. Pero hay ocasiones en que habrá que dar la milla extra, más si es el Señor quien lo pide. Es en esos casos, que hay que violentarse. Hay que creerle a Dios, es tomar la decisión de dejar de vivir en la carne para empezar a vivir en el espíritu. ¿Y que es vivir en el Espíritu? Es dejar de vivir por lógica para empezar a vivir por fe; dejar de vivir por emociones para vivir por principios; dejar la racionalización para vivir en la revelación; dejar de vivir por la experiencia y creer que en Cristo somos nuevas personas, que las “cosas viejas pasaron, y que he aquí, todas son hechas nuevas”. Es dejar atrás el sabor amargo de la frustración y la derrota y empezar a saborear las mieles del triunfo y de la victoria, porque en Cristo somos más que vencedores; es intentarlo una vez más, pero esta vez no en nuestras fuerzas sino en el poder y bajo la guía de Dios. A dejarle a el actuar, a yo vivir en una vida egocéntrica, sino Cristo céntrica. ¿Y cual fue el resultado, cuando el decidió creerle al Señor? ¿Cuándo decidió bogar mar adentro y echo las redes para pescar? Las redes se rompían y las barcas se hundían por el milagro. ¿Y que hizo Simón? Cayó de rodillas reconociendo que era un pecador. Pero, ¿Cuál era el pecado de Simón? Si pecado es un estado de separación, el pecado de Simón es que estaba llevando una vida separada de Dios. Hay mas ateos creyentes que no creyentes, ateo por definición es una palabra compuesta por un prefijo de negación, “a” que significa “sin”, y la palabra “Teo”, que significa, Dios. Luego, ateo es sin Dios. Ateo no es el no cree, es el que vive sin Dios, el que no le deja a Dios actuar. En que se diferencia un “incrédulo” de un “no creyente”. El ateo, es el que actúa por cuenta por propia, que busca hacer su terca y obstinada voluntad; el que actúa por emociones, por impulsos. El cayó de rodillas, ¿Pero el Señor que le dice? Simón, desde ahora serás pescador de hombres. Lo matriculo en la escuela de los agentes de cambio. No fue una casualidad ni una coincidencia, el eligió la barca de Simón, porque tenia planes con el. El quería empezar a bendecir a Simón a partir de ese día, como el quiere empezar a bendecirle a el, si tan solo lo permite. El espera de nosotros mucho más que amabilidad y cortesía. Es posible que usted haya sido amable con Dios, el no solo quiere que usted sea amable, sino que le ama a el, que se le entregue sin condiciones.
  26. 26. El no esta esperando de su parte amabilidad, cortesía, respeto, solamente; el quiere que usted sea su adorador. Que caiga de rodillas delante de el, levante sus manos al cielo, le abra su corazón a el, y le diga, Señor: “sin ti nada soy y separado de ti nada puedo hacer”. Que usted le exprese su cansancio de pasarse toda la vida bregando y bogando mar adentro y no pescando nada; pero en este momento, usted puede dar ese giro de 180 grados. Si tan solo entiende que el eligió a Usted por su pura gracia, que pudo haber sido otro, pero el le tomo a usted, porque tiene planes con su vida. Pero el necesita, que usted someta el entendimiento a la revelación, que tome decisiones, que deje de vivir por lógica, por emociones, racionalizando, deje de vivir con excusas, pretextos, justificaciones. Si decide creerle a Dios, estará seguro y si cree a sus profetas, será prosperado. Y tendrá que violentarse, así ya no le queden fuerzas ni ganas, va a tener que bogar mar adentro y sacar fuerzas debilidad, y volver a echar las redes, pero esta vez, por hacerlo en sociedad con Dios, sus redes se van a llenar. Y a usted le no le quedara ninguna excusa, porque ante la evidencia del milagro, terminara convenciéndose que es mejor hacer sociedad con Dios, que andar solo por el mundo, como “Cusumbo solo”; cuando usted entienda que el único pecado es andar separado de Dios. Es necesario dar gracias, porque Dios nos ha elegido, porque el nos quiere enseñar, como disfrutar de la vida con sentido y felicidad que nos ofrece, pero es necesario violentarse, que esta vez lo intente pero en sociedad con el. Que comprenda que nada hay imposible para Dios, que el es el Dios que hace maravillas, que aquello que nunca ha logrado, en un instante lo puede lograr pero en comunión con el. Estar convencido, que no hay mejor negocio que hacer sociedad con Dios que andar solo por el mundo. Tome la decisión, matricúlese en la escuela de la fe de los milagros, tome la decisión de no vivir por lógica y empiece a vivir por fe; comprenda que Dios le ama con un amor inalterable, que separado de el nada puede hacer, pero con Dios es mayoría, es un mas que vencedor, es un triunfador.
  27. 27. 6. Origen de la vida en la carne ¿Dónde se origina la tendencia de vivir en la carne, en el esfuerzo propio, dependiendo de nuestras capacidades? ¿Dónde se origina esa tendencia de vivir en el esfuerzo y no en el espíritu? En la autosuficiencia, en la auto exaltación del yo. Es tal el nivel de autosuficiencia en una persona que llega a creer que no necesita de nada ni de nadie más que de si mismo. Es tal el nivel de exaltación del yo, su envanecimiento personal, su egolatría y egocentrismo, que considera, que es suficiente por si mismo, y llega a ser tal, que ya ni siquiera tiene en cuenta a Dios. Allí se origina en el pecado, el engaño en el paraíso de Edén. Dios creo y diseño al hombre para que tuviera comunión con el, para que dependiera de el; pero el hombre dejándose extraviar en sus sentidos, cayo en un engaño, creyó que podría valerse por si mismo, creyó que podría llegar a ser como Dios, que no necesitaba del Señor. Opto por la autonomía, habiendo sido diseñado para la dependencia, y allí vino la caída. Desde entonces, todo lo que hace el hombre le cuesta mas, cuando decidió enemistarse con el, multiplico sus dolores, sus trabajos y aflicciones. Enemistarse con Dios trae como consecuencia, dolores, trabajos, aflicciones y en ultimas, la muerte. Implica que gran parte de nuestra vida, nuestros deseos serán regidos por otros, y muchos se van a enseñorear. Y que parte de esa decisión equivocada que tomo el ser humano, va a repercutir en la tierra. El hombre atrajo dolor para su vida, todos los días de su vida; y queriendo producir fruto, lo que produce es cardos y espinos; cambio en aceite de la santa unción, por el sudor del rostro y en el cuerpo. Prefirió conseguir el pan con sus propias manos y decidió morir. Esa es la vida en la carne. El engaño comenzó en el paraíso y el legado que nos ha quedado es la vida egocéntrica, fuimos diseñados para vivir en comunión con Dios, para llevar una vida teocéntrica, pero el legado es la vida egocéntrica. La personas autosuficientes creen que todo lo saben, todo lo pueden, todo lo controlan, confían demasiado en si mismos; una cosa es tener confianza personal y otra es ser autosuficiente. Su liderazgo gira en torno a su persona. Hoy en día, en el lenguaje secular, de cambiar el egocentrismo por el altero centrismo, es decir, no girar en torno de si mismo, sino de otros; aun el mundo lo percibe así, como una necesidad para el ser humano. La exaltación del yo, le lleva a ser individualista, independiente; una persona que vive exaltada en su yo, que le da preeminencia a su ego, que le rinde culto a su persona, es una persona cuya forma o estilo de vida es en la carne, no en el Espíritu.
  28. 28. Porque el estilo de vida en el Espíritu, es totalmente lo contrario, se basa en lo que dice el evangelio, “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, quedara solo”. Una persona que no muere a su ego, que tiene más alto concepto de si, quedara solo, porque tendrá dificultades en relacionarse con otros. Su enfoque siempre será “primero el o ella”; para el lo delos demás no cuenta ni es importante, es secundario; el busca eclipsar a otros, con su personalidad según piensa brillante. Lo de los demás no tiene importancia para el, porque su enfoque es “Yo gano, tu pierdes”; primero lo de el, y luego lo de los demás. Dice la Palabra de Dios en Romanos 12:3 “….” Y si sigue leyendo, habla de la importancia de tener buenas relaciones con otros, porque no todos tenemos la misma función y nos necesitamos los unos a los otros. El problema es cuando la persona un “complejo de superioridad” que en realidad es un complejo de inferioridad, y piensa que el universo gira en torno a su persona; que todos deben rendirle pleitesía; la Biblia dice, “piense de si con cordura”. Una persona que no tiene el concepto adecuado, apropiado o ajustado de si mismo, siempre tendrá la tendencia de verse por encima o por debajo de los demás. Por lo tanto, va a abrigar actitudes conflictivas y va a desarrollar conductas y comportamientos neuróticos, compulsivos. Su egocentrismo lo conducirá invariablemente a reclamar derechos o auto compadecerse. Siempre mostrara evidencias de su envanecimiento, de su orgullo, soberbia, altivez, buscara aplastar o provocara que le aplasten. Dese cuenta lo que es vivir en la carne, dependiendo de si mismo. Dice en Galatas 6:3, “….” El que se cree ser algo, no siendo nada, el que se cree mas de lo que es, asi mismo se engaña. Algunos se creen con unas ínfulas. Cada uno someta a prubea su propia obra, y solo entonces, tendrá motivo de gloriarse, de si mismo y no de otro. Porque cada uno llevara su propia carga. Y si usted sigue leyendo en Galatas, es bastante fuerte, “no os engañéis, Dios no puede ser burlado”. Usted le puede hacer creer a todo el mundo, que usted es la octava maravilla del mundo, pero a Dios no lo engaña. Porque usted no es mas que Dios. Porque todo lo que el hombre sembrare, eso segara. El que siembra para la carne, segara corrupción, pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu, segara vida eterna. Esa es la gran diferencia entre vivir en la carne y vivir en el Espíritu; “el que siembra para la carne, de la carne segara corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segara vida eterna”.
  29. 29. ¿Cuál es entonces la motivación? ¿Lo que buscan las gentes del mundo? Y que es lo que buscan las gentes del mundo, sino es la vanagloria y la vanidad. ¿Dónde tiene su mirada? ¿En las cosas de arriba o en las cosas de la tierra? ¿Dónde tiene su corazón? ¿Dónde esta atesorando? ¿Aquí en la tierra o en los cielos? Porque aquí en la tierra, el orín y la corrompen, los ladrones minan y hurtan. ¿Según que costumbres esta viviendo? ¿Según las del cielo o las de la tierra? Las gentes del mundo buscan su propia gloria, hablan por su propia cuenta: Jesús dejo muy en claro, “gloria de hombres no recibo”. El que anda tan preocupado, por recibir el aplauso de los demás, el reconocimiento de otros y rindiéndole culto a su ego, aquel que piensa, siente, habla, actúa por su propia cuenta, su propia gloria busca. Se la pasa buscando la gloria de los demás; se han vuelto, se han convertido en una sociedad de mutuo elogio como lo dice Juan 5:44 “…” Se la pasan buscando su propia gloria, se premian unos a otros, pero su corazón esta muy lejos de Dios. Sabe que el Señor se vacuno contra este síndrome social, contra la vanagloria cuando dijo, “Yo gloria de hombres no recibo”. Y esta es una gran liberación que una persona puede conseguir, ya no vivir pendiente del que dirán, ni esperando el reconocimiento de los demás. Si se trata de alabarnos, la única opción que nos da la Biblia la encontramos en Jeremías 9:23-24, de sentirnos orgullosos con nosotros mismos, y es cuando empezamos a conocer y entender a Dios, comprender las verdades profundas de la vida espiritual. Cuando comprendemos que nada somos, nada tenemos, ni conseguido por nosotros mismos, sino que todo lo que somos, tenemos y hacemos, lo hemos recibido de El. Necesitamos, “caer en tierra y morir”, como el grano de trigo, de lo contrario quedaremos solos y sin fruto. Es decir, morir a la vida egocéntrica. Hay que morir a las obras de la carne, para no quedar solo, viviendo a expensas de si mismo. Pero si muere, si se rinde, si se quiebra delante de ti, llevara mucho fruto.
  30. 30. 7. El lenguaje en el Espíritu Veíamos en días pasados, y es una situación que vivió el Señor, y fue que muchas personas comenzaron a retirarse, y al ver esto, dijo a sus discípulos, “¿acaso ustedes también quieren irse?” Y entonces los discípulos, abanderados por Simón dijeron: “Señor, ¿a quien iremos, solo tu tienes palabras vida eterna?” Así es el lenguaje de una persona que esta en el Espíritu, el Señor por su lenguaje marco la diferencia. Dice que mucha gente se agolpaba para oírle, porque el enseñaba no como los escribas y fariseos, como los religiosos de la época, sino como “quien tiene autoridad”. Ninguno podría decir, enseñar o hacer lo que el hacia, a menos que Dios estuviera con el. Cuando el apóstol Pablo fue a Corintio, el deja constancia de esto, de cual debe ser el lenguaje de una persona que se anda y se mueve en el Espíritu, “hermanos, cuando fui a vosotros….” (1 Corintios 2:1-4) Luego, debemos entender, que un liderazgo en el Espíritu, se deja conocer por el lenguaje que usa. Dice el manual de la vida, “De la abundancia del corazón, habla la boca”, Uno puede conocer como esta una persona por dentro, cual es su realidad, a partir de su lenguaje. Uno puede saber como esta ese corazón por las palabras que salen de su boca. Y las palabras no son otra cosa que la expresión, la extensión de los pensamientos. Por eso no se trata tanto de regular las palabras sino de transformar la mente; no se trata de esforzarnos en controlar la lengua, sino de ser transformados en el espíritu de la mente, es decir, de someter el entendimiento a la revelación. De ser despojados, desocupados de nuestros pensamientos y ser llenos de los pensamientos de Dios. Una persona que anda en el Espíritu que no habla por su propia cuenta, sino que “la palabra de Dios esta en su boca y la ley de Dios la ha puesto en su corazón”. Por eso, el apóstol Pablo nos deja muy en claro en esto, “nuestra palabra, enseñanza y predicación, no puede ser con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración de Espíritu y Poder”. Algunos se esfuerzan enormemente para persuadir o disuadir, pero lo hacen en la carne y no en el Espíritu, por eso no producen cambios, por eso no llegan al corazón ni logran mover voluntades. “Muchos hablan, pero pocos comunican; de los que comunican, solo algunos llegan al corazón y logran mover voluntades y crear compromiso.
  31. 31. En mi caminar con Cristo y en la vida ministerial, uno tiene todo tipo de discípulos, por ejemplo, esta el discípulo que es necio. ¿Sabe que dice la Biblia? “Al necio no se le corrige con palabras”. Hay discípulos, a quienes ya no hay nada mas que decirles, ya se les enseño, ya se les dijo, ya se les recordó, ya se les redarguyo, se les instó, se les reprendió, ya se les consoló, ya se les dijo todo lo que había que decirles. Pero al necio no se le corrige con palabras, ¿Qué hacer en esos casos? Orar. Tratarle con amor, con espíritu de mansedumbre, buscando restaurarle, porque eso también dice la Biblia, pero no trate de convencerlo con palabras y mucho menos con palabras de humana sabiduría, porque, hay si que menos. Muchos se arman de argumentos, se esfuerzan en dar contenidos lógicos, buscando convencer al otro. Cuando nosotros no convencemos a nadie. El único que convence al mundo, de “pecado, de justicia y de juicio” es el Espíritu Santo. Nadie convence a nadie. Usted no se esfuerce en tratar de convencer al otro. El efecto que produce es el contrario, entre mas insiste usted en convencerle, el otro mas se embota, mas se endurece, mas se cierra. Para vivir en el Espíritu, hay que renovarse en el espíritu de la mente, lo que equivale a decir, hay que someter el entendimiento a la revelación. Las palabras son la expresión de los pensamientos. La lengua no esta desconectada del cerebro. Luego, lo que hablamos es lo que pensamos. Algo que debemos entender es que nuestros pensamientos no son los pensamientos de Dios, y el lo deja muy en claro en su palabra. Por eso debemos ser renovados en el espíritu de la mente, pero esta renovación se da por la palabra de Dios. “…” (Isaías 55:8-11) La palabra de Dios, que sale de la boca, del aliento de Dios, no vuelve vacía, sino que hará lo que Dios quiere y será prosperada en todo aquello para lo cual ha sido enviada. ¿Qué es lo que produce la renovación? ¿Qué es lo que produce el cambio, la transformación? Una persona que anda en el Espíritu, es aquella que ha hecho de la Palabra de Dios, su guía de vida, su manual de vida por excelencia. Hay un verso de los salmos, que particularmente me golpea mucho, “…” (Salmo 119:71) Bueno, dice el salmista, haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos. ¿Cuántas veces tenemos que lamer el polvo? ¿Cuántas veces tenemos que experimentar que nuestro ego se hace pedazos? ¿Cuántas veces tenemos que ser humillados para reconocer cuan equivocados estamos? No porque esa el método a seguir, No porque eso sea lo que Dios tiene o quiere para nuestra vida, pero el permite que sea asi, porque si no es de esa manera, que nosotros mismos nos hemos fabricados, no aprendemos, no reconocemos nuestro pecado, o no
  32. 32. salimos del error. Y terminamos humilladas, expuestos públicamente, para aprender a vivir por principios. El salmista dice, “lámpara es a mis pies tu palabra, lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105) Para aprender a vivir en el Espíritu, debemos permitir que el Señor hable a nuestro corazón. ¿Cuál es nuestra más grande necesidad? Que el hable, que el nos enseñe; porque su palabra no vuelve a el vacía. Porque cuando el emite su palabra, la palabra cumple el propósito para el cual ha sido enviada, hace lo que el quiere, es prosperada en todo aquello para lo cual ha sido enviada. La palabra de Dios es poder transformador; es viva y eficaz. Así opera la teoterapia, Dios usa su Palabra. Cual bisturí de Dios, el la usa para operar la cirugía que necesita nuestro corazón. Es lo que dice el manual “…” (Hebreos 4:12) Así opera el tratamiento, Dios usa su palabra para quebrar todos esos esquemas mentales, creencias erróneas, paradigmas, esas formas equivocadas de pensamiento. Que hermoso lo que dice el manual, aquí es donde la sicoterapia, la sicología, la logoterapia se quedan cortas, no pueden hacer nada frente a la teoterapia, nada que hacer frente a esta realidad de la Biblia, “la ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma” (Salmo 19:7) Es perfecta, no lo busque imperfecciones. Lo que no puede hacer ninguno argumento humano por valido y certero que sea, lo consigue la palabra de Dios. De allí la importancia de escuchar la palabra de Dios; “el justo por la fe vivirá”, pero es que “la fe es por el oir, el oir por la palabra de Dios”. Luego, lo que usted necesita es ir al manual, y permitir que Dios por su Espíritu hable a su corazón, porque solo la ley de Dios, que es perfecta, convierte el alma, alumbra los ojos y hace sabio al sencillo.
  33. 33. 8. Eligiendo vivir sobrenaturalmente Elegir vivir en el espíritu es una elección. Dios nos dio la mente para pensar en el, los sentimientos y las emociones para amarle y experimentar su amor; y la voluntad para decidirnos por el. Luego, vivir en el Espíritu, es un acto de la voluntad, es una elección personal; es escoger una forma de vida sobrenatural, en la cual Dios, además de estar presente, su presencia es dinámica, activa, poderosa. Dios no esta interesado en asumir una presencia pasiva en nuestra vida, el quiere venir a hacer morada, pero también manifestarse en nosotros. Luego, la presencia de Dios es activa, dinámica, poderosa, sobrenatural, visible. El quiere actuar y manifestarse; el es Emanuel, “Dios con nosotros”. Una persona que vive es un testimonio vivo, fehaciente del poder de Dios, en condiciones normales, lo que esa persona vive, cualquier otro, no lo soportaría, se rendiría, desfallecería, abdicaría, volvería atrás. Lo que vive una persona en el Espíritu, es imposible de vivirlo en la carne; ya vimos cuales son las consecuencias de la vida en la carne en Génesis 3, se multiplican los dolores, los trabajos y las aflicciones y en ultimas la muerte. El apóstol Pablo, nos da varios ejemplos de esto, vamos a referirnos a tres, en los cuales, el mismo se coloca como un testimonio ejemplarizante de alguien que aprendió a vivir en el Espíritu; que eligió y se decidió por esta calidad de vida. No que siempre lo haya hecho, sino que un día entendió lo que se padece viviendo en el control del Yo, y decidió abandonar ese síndrome de la angustia que es vivir en la carne, para matricularse en la vida victoriosa de lo que es vivir en el Espíritu. Luego, hay tres situaciones a las que me quiero referir, que vuelven un tormento total si se viven en la carne; no son solo difícil, sino imposible de sobrellevar y obtener victoria en estas situaciones, haciéndolo en la carne. Por eso debemos elegir la vida en el Espíritu, hemos visto como la teoterapia es el trato de Dios, es Dios enseñándonos a tratar con las diferentes situaciones de la vida. Hay tres aspectos en los cuales Dios nos da la victoria, pero esa victoria es una consecuencia o una derivada de vivir en el Espíritu. La victoria sobre la enfermedad, la escasez o la pobreza y las situaciones o problemas de la vida. Jesús se refirió a tres situaciones que era inevitable que se presentaran, la pobreza, los problemas y la aflicción. Pero, “esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”. LA ENFERMEDAD
  34. 34. Dios más que tratar con la enfermedad lo hace con la persona, con el enfermo y lo hace de manera integral; la teoterapia es trato, tratamiento; si bien la teoterapia es salud, no necesariamente significa sanidad de la enfermedad. Usted puede experimentar salud en medio de la enfermedad; salud metal, por ejemplo. Usted aprender a tratar con la enfermedad, Pablo nos da ejemplo de esto; aprendió a encarar la enfermedad, a aceptar la enfermedad como parte del Plan de Dios para su vida; a entender esto. El no murió por la enfermedad, ni se deprimió por la enfermedad. El Señor nos enseña a tratar con la enfermedad. Se presume que la enfermedad que el padecía era una laceraciones en sus ojos. A algunos de sus discípulos, les hizo un reconocimiento al respecto, cuando les dijo, “si hubiera sido posible, si estuviera en sus manos, me habrían entregado sus propios ojos, con tal de no verme padecer”. Era un gran amor el que ellos sentían por el, y no lo querían ver padecer; por eso les dice eso, en Gálatas 4:15 “doy testimonio, de que si hubieseis podido, os hubieseis sacado vuestros propios ojos para dármelos”. En la segunda carta a los Corintios, el apóstol Pablo se refiere a esta situación cuando dice: “Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor que lo quite de mi, y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriare mas bien en mis debilidades, para que repose sobre mi el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Corintios 12:7-10) Cuando el apóstol Pablo dice, “tres veces he rogado al Señor lo quite de mi”, es una forma de decir, “he orado muchas veces”, para que el Señor aparte lo que el llama un “aguijón en la carne”. Sabemos que “a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien”; no que todas sean buenas, ni que todas nos salgan bien, sino que todas ayudan a bien, todas cursan un propósito; todas tienen que ver con un plan soberano, superior. El apóstol Pablo llego a entender cual era el propósito de esa enfermedad, y el mismo lo dice, “me fue dado un aguijón, para que yo no me exaltase desmedidamente”. Ya vimos, como la vida en la carne se inicia en la exaltación del yo. Luego, el apóstol entendió que el propósito de ese aguijón, era evitar que el se exaltase. El era un hombre que había sido bendecido enormemente, que había estado en el paraíso mismo, que había escuchado palabras inefables que no le es dado a hombre expresar; era un hombre que era necesario mantenerlo con los pies en la tierra, a
  35. 35. quien había que cuidarle su corazón, “sobre toda cosa guardada, guarda el corazón, porque del corazón mana la vida”. Hay tres razones por las cuales caen los siervos de Dios, el dinero, el sexo y el orgullo personal; la soberbia. Hay personas que tenemos que reconocer que han sido bendecidas por Dios, con dones, habilidades y talentos. ¿Y que decir de Pablo? ¿De que manera había sido bendecido? Había sido implementado por Dios de una manera sobrenatural, y era necesario mantener el equilibrio en el. Y lo entendió así. Hay muchas situaciones de la vida, difíciles de asimilar, pero a través de clamarle a Dios, el nos da entendimiento. El dice, “clama a mi, y yo te responderé; y te enseñare cosas grandes y ocultas que tu no conoces” (Jeremías 33:3) La respuesta de Dios no necesariamente es sanar a una persona, sino mostrarle el propósito de esa enfermedad. Cuando uno entiende el porque, esta en capacidad de soportar cualquier como. Ya mencionamos, que el origen de la vida en la carne, esta en la exaltación del yo, y este aguijón obligo a Pablo a vivir en el Espíritu, y para que luego el diera testimonio diciendo: “de buena gana me gloriare en mis debilidades, para que en mi repose el poder de Cristo”. La enfermedad es un primer aspecto, solamente hay una manera de vencer, de tener victoria sobre la enfermedad, y es viviendo en el Espíritu. A través de la Teoterapia, el Señor nos enseña a tratar con la enfermedad. LA ESCASEZ Si en algo podemos notar la manifestación divina, el amor, el poder, es la manera como el suple todas nuestras necesidades, porque el “suple todo lo que nos hace falta conforme a sus riquezas”; a propósito, la biblia dice, “no he visto un justo desamparado, ni descendencia que mendigue pan”, “abre tu boca y yo la llenare”. En Filipenses 4:11-13, el apóstol Pablo, da testimonio de eso. Hay personas que magnifican y mitifican la vida de fe; lo que le diferencia a usted de una persona del común, es solamente el fundamento sobre el cual se ha edificado; pero todos estamos expuestos a problemas similares, y el que usted sea cristiano no lo exime de tener problemas, sino que lo capacita para enfrentarlos, solucionarlos y sobreponerse a ellos. El apóstol pablo, “no lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera sea mi situación. Se vivir humildemente, y se tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre; así para tener abundancia, como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
  36. 36. Este hombre había encomendado su vida al Señor y el Señor se había hecho cargo de el. En eso, usted tiene que aprender a creerle a Dios. Habrán épocas de escasez y de abundancia, y usted debe aprender a a administrar la escasez y la abundancia y a estar contento cualquiera sea la situación y no perder el fuego de Dios y el gozo del Espíritu. Dios suple a sus hijos. Dios no permitió que su hijo naciera en un pesebre solo, frio, vacio; lo primero que hizo fue que le envió una comitiva de ángeles que le dieron una serenata celestial; lo segundo, envió pastores que lo rodearon de alimento y calor humano, y lo tercero, hizo venir unos magos, que le trajeron riquezas de oriente. Usted tiene que creerle al Señor, apropiarse de lo que dice Mateo 6:25-34, “no se afane, preguntándose: ¿Qué comeré? ¿Qué vestiré? ¿Dónde viviré? Las gentes del mundo se afanan por estas cosas, pero vuestro Padre que esta en los cielos, sabe de cosas tenéis necesidad antes que se las pidáis”. ¿Acaso usted no es padre? ¿Acaso no hace esfuerzos ingentes para que nada falte sus hijos? Cuanto mas Dios y de que manera lo hace. LAS SITUACIONES DE LA VIDA Jesús menciono que hay tres situaciones que siempre estarán con nosotros, la pobreza, los problemas y la aflicción. Sobre la pobreza, dijo: “a los pobres siempre los tendréis con vosotros”. Por supuesto que no se refería exclusivamente a la pobreza material, sino a la pobreza mental y espiritual. También dijo, “es imposible que no vengan los problemas, los tropiezos”. Y también dijo, “en el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo”; eso es lo que el mundo ofrece, aflicción. Pero también dice, “confiad, yo he vencido al mundo”. Ya sabemos donde se origina todo esto, en Génesis 3, cuando el hombre decide separarse de Dios, lo que consigue es multiplicar sus dolores, sus trabajos y sus aflicciones. Sin embargo, si vivimos en el Espíritu, podemos tener victoria en estos tres aspectos. ¿Cuál es entonces el comportamiento de un hombre o de una mujer que decidió vivir en el Espíritu, que eligió esta calidad de vida? Inicialmente, revisemos un primer caso. En 2 Corintios 4:7-11, dice el apóstol Pablo, “….” También dice en 2 Corintios 6:4-10, aquí encontramos a Pablo, relatando las diferentes situaciones que había tenido que vivir por amor al Señor y a la obra; dice “…” en el vers. 9-10. Las personas y las circunstancias nos afectan como nosotros lo permitimos. Viktor Frankl, el padre de la logoterapia y el inspirador de la proactividad, quien ofrece respuestas a los problemas humanos, desde el alma, no desde el Espíritu, pero sus escritos y estudios resultan muy útiles. Su libro, “El hombre en busca de sentido”
  37. 37. cuenta la historia de Frankl, siquiatra judío, vivía en Austria. Fue tomado de su familia, de su trabajo, y llevado a un campo de exterminio en Auschwitz (Alemania), el fue una de las victimas del holocausto nazi, pero sobrevivió. Y precisamente, el logro sobrevivir, porque en el campo de concentración aprendió una lección que luego la escribe en su libro, y que la resume en la frase, “las personas y las circunstancias nos afectan tanto como nosotros lo permitimos”. Decía Frankl, “cuando uno entiende el porque, esta dispuesto a soportar cualquier como”. Cuando se entienden los “porque” y los “para que”, la trascendencia de las situaciones de la vida, uno esta dispuesto a soportar cualquier como. Cuando Viktor Frankl llego al campo de concentración, el se propuso tres objetivos: Primero, Sobrevivir; Segundo, Servir, como efectivamente lo hizo desde su profesión, y tercero, lo mas trascendente, aprender algo en medio del holocausto. Y lo que el aprendió fruto de sus observaciones como estudioso del comportamiento humano, es que unas personas, a pesar de su vigor y fortaleza física, morían; en cambio otros, con menos fortaleza física, sobrevivían. Y el centro su atención en aquellos que sobrevivían, y encontró en ellos un común denominador, un elemento en común, todos tenia un sueño, todos abrigaban una ilusión, todos acariciaban un anhelo, una visión. Y esa motivación trascendente de la vida, les ayudo a sobreponerse a esa terrible experiencia. Soñaban con volver a casa y estar con sus hijos, con su familia; terminar un proyecto que habían iniciado. El mismo Frankl hizo lo mismo, se abstraía de la realidad presente que vivía, en medio del dolor, el hambre, el frio, la humillación, la desesperación; se proyectaba al futuro, y se veía a si mismo, en un confortable auditorio, en medio de una cálida audiencia, hablándoles de la experiencia que estaba viviendo, como una experiencia del pasado. Se olvidaba del presente y se imaginaba en el futuro, usaba el poder de la imaginación, y eso le permitió sobrevivir. El poder de una visión es muy fuerte, más si las visiones vienen de Dios. Si bien, Viktor Frankl nos deja ese legado de la logoterapia, que no puede compararse con la teoterapia, nos enseña y nos insta a oscultar el poder de la mente, porque Dios nos ha dado dos maravillosas capacidades o poderes, el poder de la fe, que es la capacidad de creer, y el poder de la imaginación que es la capacidad de crear, y cuando unimos estos dos poderes, los imposibles se hacen posibles; podemos transformar el mundo. Dice el manual de la vida, lo que pudiera ser el titulo de un éxito cinematográfico al estilo Hollywood, “pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma” (Hebreos 10:39) Como quien dice, “retroceder nunca, rendirse jamás”. Así es el que vive en el Espíritu, no se rinde, no retrocede. El ya entendió, que esta llamado a vivir una calidad de vida sobrenatural.
  38. 38. Como lo dice el Sabio Salomón en uno de los proverbios, “eres de baja calidad sino soportas la adversidad”. La adversidad hace parte de la vida, si algo debemos aprender a enfrentar es los vientos de la adversidad. Y sobre esto, en el apóstol encontramos un gran ejemplo, de alguien que no se dejo afectar ni por las personas ni por las circunstancias. En una de nuestras peregrinaciones a tierra santa, tuve la oportunidad de conocer la Cárcel Mamertina en Roma, que a pesar de haber sido acondicionada para la visita de los turistas, todavía hoy en día, se reciben las impresiones de soledad, frio, abandono, orfandad. ¿Quién estuvo allí? Pablo en el ocaso de su vida. Lo interesante es conocer lo que allí sucedió, porque en ese lugar Pablo escribe una de las hermosas joyas de la Biblia, una de sus mas brillantes cartas, la carta a los Filipenses, conocida como la carta del gozo, en medio de esas condiciones infrahumanas, prisionero sin haber perdido su libertad espiritual. En ese lugar ese hombre no dejaba de dar gracias. Sabe quienes son los desagradecidos, los que se les olvido la gracia de Dios; viven días sin gracia, hace rato dejaron de agradecer. La gratitud es la memoria del corazón. Y en ese lugar Pablo daba gracias. Y allí entendía, que todo lo que le había sucedido, había redundado para bien del evangelio, nada había sido en vano. Todo lo que el había sufrido había contribuido al progreso del evangelio, y eso lo hacia feliz. Cuando uno encuentra que aun el morir significa el progreso, entonces, bienvenida sea la muerte. El no tenia temor de la muerte, el decía, “para mi, el vivir es Cristo y el morir es ganancia”, sabia, que si había de morir, era para encontrarse con su Señor a quien servía desde sus prisiones. Y muchos cobraron ánimo con las prisiones de Pablo, se despertaron, reaccionaron, se decidieron a asumir un compromiso que hasta ese momento no lo habían tenido, y se esforzaron en hablar mas y mas la Palabra de Dios sin temor. Y el decía, si esto ha contribuido para que Cristo sea anunciado, en esto me gozo y me gozare aun, ¡bienvenidas estas cadenas! Solo que debían comportarse como es digno del evangelio; lo único que el quería saber de ellos, es que seguían unánimes luchando por la fe del evangelio, en nada intimidados, en nada amedrentados. Y habla de cómo ser un luminar en el mundo. Y no olvidemos que estaba en una situación bien adversa, esta solo, enfermo, viejo, preso y sin un centavo. ¿Cómo puede sentirse una persona en esas condiciones? Pero el no renunciaba, el sabia que debía estar firme por causa del evangelio. Y en esas condiciones decía, “hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado, pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo
  39. 39. que esta delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14) Aprovecha y dice, “porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo”. Hay discípulos por los cuales uno ha dado su vida, su alma, lo ha dado todo, y al rato se vuelven enemigos de la cruz, no son enemigos de uno, sino de la cruz. Y termina el apóstol Pablo dando siete claves, para hacer de la vida una victoria: 1. Regocíjense en el Señor, siempre. Por nada pierdan el gozo del Señor que es la fortaleza. 2. Por nada estéis afanosos. No dejen que el afán, la ansiedad, las preocupaciones les atrapen, eso es lo que hacen las gentes del mundo; pero ustedes desahoguen su alma y corazón por medio de la oración. Por nada pierdan la paz y el gozo del Señor. 3. Usen bien el poder de la mente; solo piensen en aquello que contribuye a crear, a construir en sociedad con Dios, para pensar en grande, no piensen en tonterías, en minucias, en lo que me dijeron, en lo que me hicieron. Ya no se culpen ni culpen a otros, no se critiquen ni critiquen a otros, ya no sean severos en el juicio. Piensen en lo verdadero, lo honesto, lo justo, lo puro, lo amable, lo que es de buen nombre, lo que es digno de alabanza. 4. Aprendan a estar contentos cualquiera sea la situación, que las personas y las circunstancias nos los afecten. Esto no significa asumir una actitud pasiva de resignación o conformismo. 5. Aprendan a vivir en al abundancia o en la escasez. Adaptarse rápidamente a los cambios y a las situaciones de la vida. No reñir, no luchar, no resistir cuando los cambios de todas maneras tienen que darse. 6. Crean que todo lo pueden en Cristo que les fortalece. 7. Confíen que Dios suplirá todo los que les hace falta conforme a sus riquezas. Y es desde la cárcel Mamertina que Pablo escribe esta carta, que ha servido para inyectarle ánimo, entusiasmo, gozo a la cristiandad universal a través de los siglos.
  40. 40. 9. El discernimiento del líder Hay una facultad espiritual, porque no es una función del alma, sino del espíritu que no puede faltar en un líder, por supuesto en un líder que se mueve en el Espíritu, y esta facultad es el discernimiento. Es una capacidad especial para hacer una lectura correcta de las diferentes situaciones de la vida. ¿Qué es discernir? Es identificar la verdadera naturaleza de las cosas, es distinguir entre una cosa y otra; es probar, comprobar, verificar cuando algo proviene de Dios y cuando no. Es encontrar la raíz del problema sin dejarse llevar, distraer o desviar por los síntomas. Los seres humanos nos hemos vuelto sagaces, maliciosos, perspicaces, astutos; así actúan las personas que se mueven en la carne. El Señor dice algo muy diferente, “Sed niños en la malicia y maduros en el modo de pensar”; porque la sagacidad, la astucia, la malicia, son características de los que se mueven en la carne, en dimensión sicológica, de los que se ajustan a los parámetros del mundo, del medio, del entorno; que escuchan la voz de su corazón, y no la voz de Dios. Una de las actitudes que Dios quiere eliminar de nuestra vida es la malicia (Efesios 4:31) En el interior de todo hombre hay una gran lucha, se libra una gran contienda, una confrontación, entre los “deseos de la carne que batallan, que se oponen contra los deseos del Espíritu”; quien se deja guiar por su corazón, invariablemente caerá en el error; porque “engañoso es el corazón mas que todas las cosas”; es “perverso, ¿Quién lo conocerá?”. Una persona en condiciones normales, naturales, dice la Biblia, una persona que no ha recibido a Cristo en su corazón, esta imposibilitado de tener comunión con Dios; y quien no tiene al Espíritu de Dios morando en su ser, no esta en capacidad de conocer lo que viene de Dios. Dice la Biblia, “el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para el son locura y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. En cambio, quien ha recibido al Espíritu Santo, el regalo de Dios mas preciado, si podemos conocer las cosas de Dios. 1 Corintios 2:9-12 “…” Al hombre le queda muy difícil discernir espiritualmente sin el Espíritu; es una lógica elemental, para discernir espiritualmente, necesito al Espíritu de Dios; sino tengo al Espíritu de Dios, no puedo discernir espiritualmente. Y así se esfuerce en la carne, no podrá discernir, tal vez hará juzgamiento, pero no discernimiento. Porque el hombre
  41. 41. en condiciones normales, naturales, sin el Espíritu de Dios, le es imposible discernir. Porque el discernimiento es espiritual, y sino esta habilitado espiritualmente, ¿Cómo lo va a hacer? Discernir es la capacidad espiritual de conocer y comprender lo que Dios nos ha concedido, cosas ocultas, en la serie de “como conocer la voluntad de Dios”, desarrollamos ampliamente esto. Luego, discernir es la capacidad para identificar cuando Dios se esta manifestando a sus hijos. Para conocer lo que proviene de Dios, para comprender lo que Dios nos quiere enseñar. Hay que aprender a discernir, ejercitarnos en el discernimiento espiritual, porque todos los días, todo el tiempo, se ve abocado a discernir. Cuando entendí esta gran verdad, hice del discernimiento una de mi primeras y mas importantes y constantes peticiones a Dios, “dame la capacidad de discernir”. “El principio de la sabiduría es el temor a Dios”, y no quiero ofender la santidad y soberanía de Dios, actuando por mi propia cuenta, haciendo lo que a mi parece, actuando según mi parecer. Es tan fácil salirse del camino. Porque “hay caminos que al hombre le parecen derechos, pero al final son caminos de muerte”. Por eso, usted debe ejercitarse como se entrena un atleta para la competencia; como se ejercita un estudiante para la prueba académica; usted tiene que ejercitarse en el discernimiento. Hebreos 5:11-14 “…” El discernimiento es una evidencia de la madurez espiritual; el discernimiento se manifiesta en aquellos que han ejercitado sus sentidos. Necesitamos discernir para muchas situaciones de la vida: 1. Para conocer nuestros propios errores. Hay puntos ciegos que no nos dejan ver nuestros propios errores. Pero necesitamos sabiduría para aprender a conocernos. Salmo 19:12 “…” Tengo que aprender a discernir sobre mi propia vida. 2. Para probar todos los espíritus, porque no todos los espíritus son de Dios, no todas las motivaciones humanas han sido guiadas e influenciadas por el Espíritu de Dios; y mas en estos tiempos actuales. Debo discernir cuando alguien proviene de Dios y cuando no. 1 Juan 4:1 “…” hay muchos falsos profetas y maestros, que enseñan visión de su propio corazón y no de Dios. Enseñan mentiras, falsedades. Todo el tiempo somos consultados por personas buscando la luz de Dios para sus vidas, en estos casos, no podemos hablar desde la lógica humana o desde el corazón; cuando alguien pide consejería, no esta interesada en opiniones personales, no anda buscando escuchar la voz de hombres sino la voz de Dios. No viene a mi a pedirme mi opinión o concepto,
  42. 42. como si yo fuera un consultor; soy consejero, pero mis consejos no deben provenir de mi mente sino de la mente de Dios, de la palabra de Dios. 3. Para saber que hay en el corazón de las personas. Jesús en diferentes oportunidades no le siguió el juego a los religiosos de la época, que buscaban era hacerle caer, porque el sabia que había en el corazón de ellos. Como también discernía, cuando en el corazón de los discípulos estaba lleno de dudas, temores, incredulidad. También supo discernir la dureza del corazón de las personas; o conocer su hipocresía. De igual manera, supo apreciar la humildad, la generosidad, la fe que hallo en algunos. Lucas 5:22 4. Para saber cuando alguien o algo nos conviene y cuando no, porque no todo conviene, así sea licito. (1 Corintios 6:12) 5. Para comprender verdades profundas espirituales, si el Señor, hablando cosas terrenales a sus discípulos, no le entendían, ¿Cuánto mas si les hablara las celestiales? Juan 3:12 6. Para comprender la voluntad de Dios, para saber decidir, para comprender lo que me sucede y saber como actuar. “el sabio discierno el tiempo y el juicio”. Discernir me per mite encontrar el criterio correcto a la hora de tomar una decisión. Ec. 8:5 7. Para tener certeza entre las cosas que son de Dios y las que son del mundo; para distinguir lo santo de lo profano. Un líder espiritual, no puede darse el lujo de llenarse de mosto, sino mantenerse sobrio, equilibrado. El mosto no solo debemos tomarlo en el sentido estrictamente litera, sino también simbólico. Cuando el Señor dice: “no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, antes bien, sed llenos del Espíritu Santo”; el vino, no solo es el mosto, o la sidra; sino cuando una persona esta ensimismada, llena de si misma, embriagada de si mismo, de su lógica, de sus paradigmas, de sus creencias, de sus esquemas mentales. Hay que vaciarse de uno mismo, para llenarse de Dios. Lev.10:10 Estamos demasiado embriagados de nosotros mismos, de nuestra experiencia, conocimiento. Siempre recuerdo al Dr. Néstor Chamorro que decía, “no se profesionalicen”, “no piensen que se la saben todas”; dice Efesios 5;18 Hay que ser sobrios. Avanzando, hay que hacer algo que hizo el sabio Salomón, siendo muy joven, y habiendo sucedido a David su padre en el trono, y consciente de su inmadurez,
  43. 43. inexperiencia, que no sabia entrar ni salir, y consciente de su responsabilidad, el le hace una petición a Dios, cuando se le aparece en Gabaon. I Reyes 3:3-15 El reconocía, que era un incapaz para discernir, y como rey, precisaba del discernimiento para juzgar sabiamente al pueblo. El discernimiento le permite a un líder conocer que hay en el corazón de una persona y lo puede saber a través los pensamientos y las palabras. Por lo que una persona dice, uno puede saber que hay en su corazón. “de la abundancia del corazón, habla la boca”. Hay personas, que por vivir en la carne, no saben discernir entre la mano derecha y la mano izquierda. Es tan fácil juzgar según lo que se ve. El Señor Jesús decía: “Usted saben distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; pero no distinguen el tiempo de Dios para sus vidas”. Les decía, “no juzguéis y no seréis juzgados”, “juzgáis según las apariencias, juzgad con justo juicio”. (Juan 7:24) (2 Corintios 10:7) Quien se mueve en la carne, siempre estará juzgando según lo que tiene delante de sus ojos. Recordemos, que Dios no mira lo que el hombre mira, “porque el hombre mira lo que esta delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón” (I Samuel 16:7b) Es tan fácil mirar y juzgar según las apariencias. ¿Cuántas veces una persona acude a un líder, lleno de problemas y necesidades, pidiendo ayuda, y este líder, por andar tan ensimismado en sus asuntos, y por su falta de discernimiento, no se da cuenta de lo que pasa con la persona? ¿Cuántas veces el líder sigue viendo a la persona en su realidad pasada o presente, pero no le percibe en su realidad futura, el potencial que representa, en lo que la persona puede llegar a ser? Por lo tanto, no lo ayuda a enfilarse hacia ese objetivo o propósito de Dios para su vida. ¿Cuántas veces nos dejamos llevar por las cosas que vemos, sin darle importancia a las que no vemos, cuando sabemos que las cosas que se ven son temporales, pasajeras, pero las que no se ven, son eternas? Es un llamado que Dios hace, aprender a discernir, en lugar de dejarnos llevar por la lógica, la razón, las emociones, por una lectura equivocada de las circunstancias.
  44. 44. 10. Ministre al ser integral Un líder que se mueve en el Espíritu, tiene una comprensión del ser humano, de si mismo y de los demás, desde la perspectiva de Dios, de conformidad al diseño de Dios para el hombre. Es decir, percibe al ser humano, como seres integrales. Porque Dios creo e hizo, diseño al hombre en tres dimensiones básicas, espíritu, alma y cuerpo. Esto lo sabemos, porque así lo dice la Biblia, que es el manual de vida, y también lo hemos aprendido en la teoterapia. La teoterapia es precisamente el trato de Dios al hombre en sus tres dimensiones básicas, espíritu, alma y cuerpo. Tenemos una dimensión espiritual con la cual nos relacionamos con Dios; una dimensión sicológica, con la cual nos relacionamos con otros; y una dimensión física, con la cual nos relacionamos con el medio ambiente. Un líder debe tener esa visión del hombre. Una de las recomendaciones que hemos aprendido de nuestros mayores y que era un consejo insistente que nos hacia el Dr. Néstor, “ministre al hombre integral”, esto significa, no pierda de vista, que como seres tenemos necesidades a nivel físico, (necesidades biológicas), a nivel sicológico, (necesidades sicoafectivas) y a nivel espiritual, necesidades de naturaleza espiritual, que solamente pueden suplirse de esa manera. Si queremos lograr la mayor productividad de las personas debemos asegurarnos que estén siendo atendidas, suplidas de manera eficiente, eficaz y efectiva en sus necesidades básicas. No espere que un vehículo le de su mayor rendimiento sino no le surte de agua, de combustible, sino le revisa el aceite, si no se asegura que los cauchos y los frenos estén bien; y eso es maquina, cuanto mas un ser humano, ya que los seres humanos no somos maquinas; y un error que podemos cometer los lideres, es perder de vista la integralidad del ser humano. Entonces nos enfocamos en un solo aspecto; ¿Cuántos lideres han hecho de la fuerza y de la presión su estrategia rectora para intentar mover a un grupo humano y lo único que consiguen es incrementar resistencias? El anhelo de todo líder es contar con un gran grupo humano que le acompañe a la conquista de los sueños en común; porque no se trata de perseguir los sueños del líder sino los sueños en común. ¿Qué líder no se sentiría a gusto al contar con un gran ejército? Dice el sabio Salomón, que “la gloria del rey esta en la multitud del pueblo que lo acompaña”. Luego, es innegable, que para un líder seria una gran alegría contar con un gran grupo humano. Aunque sabemos que en la matemáticas de Dios esto no siempre es asi; y la historia también lo demuestra, que la humanidad esta dividida en tres grupos, los pocos que hacen que suceden las cosas, los muchos que ven las cosas que suceden y la inmensa mayoría que no tiene ni la mas remota idea de lo que esta sucediendo. No fueron las

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