El estado de la situación de las competencias

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  • Es una buena pregunta, que continúa desafiando a las organizaciones y las empresas en la actualidad. Si los individuos más brillantes y con más experiencia no siempre tienen éxito en el trabajo, ¿qué se puede hacer para identificar los que tienen más probabilidades de tener éxito? Si la diferencia entre una persona que hace las cosas bien y otra que no las hace bien no depende sólo de la formación que tenga, o del dinero que gane o de las ganas que tenga de cumplir con su trabajo, ¿de que depende?. La búsqueda de las razones que llevan a las personas al éxito o el fracaso en su labor es la que ha llevado a la identificación de las competencias como la más plausible de las respuestas por el momento Esta búsqueda ha tenido un recorrido que merece la pena conocer al menos en sus hitos más significativos.
  • Esta definición expresa lo que las gente consideramos de forma intuitiva de lo que es un “profesional competente”. Por ejemplo, cuando acudimos a un taller de mecánica con un problema en nuestro coche y nos atienden satisfactoriamente solemos referirnos a quien nos atendió como “profesional competente”. No decimos que sea competente “sólo” porque demuestra tener mucho conocimiento sobre el problema mecánico de nuestro coche, sino también porque ha tenido la habilidad necesaria para repararlo en poco tiempo y la actitud amable de no hacernos esperar y sacarnos del apuro. Existen de todas formas otras definiciones de competencias, más o menos complejas, como: “ Capacidad o característica personal estable y relacionada causalmente con un desempeño bueno o excelente en un trabajo y organización dados”. (Richard Boyatzis 1982) "Las competencias constituyen el conjunto de habilidades, capacidades, conocimientos, patrones de comportamiento y clases de actitudes que definen un desempeño superior"( OPS/OMS, 2000 )
  • La propuesta de Parsons de 1949 parece “obvia” y cabe preguntarse ¿Cómo es posible valorar el trabajo de una persona si no es por los resultados que obtiene?. Sin embargo hasta entonces y mucho después, la valoración del trabajo y su máxima expresión (la retribución económica) no se hace por los resultados. El plantea como paradigma de este absurdo la valoración en base a la “buena cuna”, o lo que es lo mismo, promover a una persona hasta puestos directivos porque es “hija de”, lo que identificó como un serio problema para el éxito de las empresas. ¿A que todos conocemos de casos de negocios que se fuero a pique cuando paso a dirigirlos un “hijo de”? Que el dinero es un buen incentivo no hacía falta demostrarlo, cualquiera lo sabe. Lo que demostró Atkinson en 1958 es que el dinero actúa como incentivo siempre que se vincula a resultados específicos. Eso fue lo novedoso. En nuestro país de eso se han enterado sólo hace unos años y lo más frecuente es que quien obtenía mejores resultados no ganara más que quién no los obtenía. A los profesionales no se les explicitaban cuales eran los resultados que se esperaban de ellos y, por tanto, el empeño de los profesionales por hacer mejor su trabajo no se traducía en recompensa económica, sólo en su propia satisfacción o en cansancio. En nuestro medio más cercano, el SAS, la introducción de los contratos programa de las Unidades de Gestión Clínica suponen por primera vez una descripción explícita y concreta de los resultados que se esperan y de las recompensas económicas vinculadas a ellos. Más vale tarde que nunca.
  • La propuesta de Parsons de 1949 parece “obvia” y cabe preguntarse ¿Cómo es posible valorar el trabajo de una persona si no es por los resultados que obtiene?. Sin embargo hasta entonces y mucho después, la valoración del trabajo y su máxima expresión (la retribución económica) no se hace por los resultados. El plantea como paradigma de este absurdo la valoración en base a la “buena cuna”, o lo que es lo mismo, promover a una persona hasta puestos directivos porque es “hija de”, lo que identificó como un serio problema para el éxito de las empresas. ¿A que todos conocemos de casos de negocios que se fuero a pique cuando paso a dirigirlos un “hijo de”? Que el dinero es un buen incentivo no hacía falta demostrarlo, cualquiera lo sabe. Lo que demostró Atkinson en 1958 es que el dinero actúa como incentivo siempre que se vincula a resultados específicos. Eso fue lo novedoso. En nuestro país de eso se han enterado sólo hace unos años y lo más frecuente es que quien obtenía mejores resultados no ganara más que quién no los obtenía. A los profesionales no se les explicitaban cuales eran los resultados que se esperaban de ellos y, por tanto, el empeño de los profesionales por hacer mejor su trabajo no se traducía en recompensa económica, sólo en su propia satisfacción o en cansancio. En nuestro medio más cercano, el SAS, la introducción de los contratos programa de las Unidades de Gestión Clínica suponen por primera vez una descripción explícita y concreta de los resultados que se esperan y de las recompensas económicas vinculadas a ellos. Más vale tarde que nunca.
  • El psicólogo de la Universidad de Harvard, David McClelland, confirmó en un artículo publicado en 1973 titulado “Testing for competence rather than for intelligence“ (Examinar las competencias más que la inteligencia) que si se quiere contratar a personas con mayores probabilidades de éxito hay que descartar las pruebas de Coeficiente Intelectual y otras que miden el intelecto. McClelland resumió varios estudios que demostraron que las pruebas de aptitud, usadas tradicionalmente por los psicólogos para predecir desempeños, en realidad no lo predecían. También descubrió que otras medidas tradicionales utilizadas en el proceso de contratación, tales como resultados de exámenes y referencias, tampoco eran buenos indicadores del éxito en el puesto. McClelland se encaminó a buscar una alternativa a las pruebas de aptitud e inteligencia tradicionales, lo que lo llevó a medidas más profundas que denominó “competencias ”. Según McClelland “ Una competencia se define como una característica subyacente de una persona que le permite demostrar un desempeño superior en un determinado puesto, rol o situación ”.
  • No existe una clasificación consensuada para enmarcar las competencias. En cualquier caso las distintas clasificaciones y tipologías varían de una organización a otra, y se construyen a medida, según las necesidades. Se habla así de competencias genéricas, competencias específicas, competencias técnicas, competencias directivas, competencias de potencial, competencias operacionales, competencias interpersonales, gerenciales, de eficacia personal, competencias de influencia, competencias sociales, de logro y acción. En nuestro caso siempre intentaremos utilizar las clasificaciones que se han aplicado en la elaboración de los mapas de competencias del Sistema Sanitario Público Andaluz que se describen en las siguientes diapositivas.
  • Las competencias se pueden clasificar en tres áreas : Conocimientos : el conjunto de los saberes teórico-prácticos y la experiencia adquirida a lo largo de la trayectoria profesional, necesarios para el desempeño del puesto de trabajo. Habilidades : capacidades y destrezas, tanto genéricas como específicas, que permiten garantizar el éxito en el desempeño del puesto de trabajo. Actitudes: características o rasgos de personalidad del profesional que determinan su correcta actuación en el puesto de trabajo.
  • COMPETENCIAS NUCLEARES: Son las que actualmente afectan a todos los profesionales del sistema sanitario, con independencia de su puesto o categoría, y se utilizan para la Evaluación del Desempeño Profesional en el SSPA. COMPETENCIAS TRANSVERSALES: Suelen presentar semejanzas de unos colectivos a otros, si bien se concretan y se expresan en el desempeño profesional con buenas prácticas diferentes. Tienen que ver con los contenidos esenciales en el ámbito sanitario. Estas competencias están formuladas en un lenguaje más cercano al profesional sanitario y a su ámbito de práctica, aunque algunas de ellas guardan relación con las utilizadas en otros entornos (por ejemplo, conocimiento organizativo, resolución de problemas,…). Todos los profesionales sanitarios de una determinada especialidad o grupo profesional comparten las mismas competencias generales y transversales. COMPETENCIAS ESPECÍFICAS Estas competencias se ajustan a las llamadas competencias técnicas, “hard”, o funcionales, y están relacionadas con un puesto o rol concreto (por ejemplo, electrofisiología cardiaca intervencionista, para un puesto de cardiólogo en una unidad especializada de arritmias). Estas competencias son determinadas por el Centro o la Unidad en función de su cartera de servicios y de sus necesidades particulares, y sumadas a las competencias generales y transversales del mapa de ese grupo profesional o especialidad. Las competencias específicas se incorporarán del mismo modo al catálogo de competencias antes citado. Es oportuno tratar de consensuarlas, estableciendo un catálogo de competencias específicas en relación con la cartera de servicios diferencial (por ejemplo, técnicas subespecializadas de diagnóstico o quirúrgicas, etc.) y las competencias clave identificadas en los procesos asistenciales integrados.
  • En la siguiente diapositiva se muestra un ejemplo de competencias con su código y con tres niveles “avanzado, experto y excelente”
  • Obsérvese que en este ejemplo se muestra: A quien se refieren las competencias: Enfermería de Atención Primaria El código: C-0161. Nótese que habitualmente los códigos son C para las competencias de conocimientos, H para las de habilidades y A para las de actitudes Figura también la denominación de la competencia y los tres grados de desarrollo posibles en este caso: Avanzado, Experto, Excelente. No siempre los grados de desarrollo se denominan así, otras veces se denominan “De selección” si es el grado que debe tener una persona en el momento de seleccionarla para el puesto de trabajo y “De experto” si es el exigible para alguien que adquiere ese grado en la empresa
  • Disponer de un repertorio de competencias permite que haya una relación directa entre las competencias requeridas y los contenidos de los programas de formación. Se forma a las personas para que conozcan lo que deben hacer, tengan habilidades para hacerlo y las actitudes adecuadas. Quienes diseñan la formación tendrán un referente para adecuar sus programas y quienes demanden sus servicios tendrán la seguridad que se adaptan a las necesidades. La formación tiene un valor estratégico en la Gestión por Competencias siempre que se enfoque en función de las necesidades del ciudadano y de la organización sanitaria y adopte un enfoque sistémico. Desde esta perspectiva, la formación necesita la evaluación posterior de la eficacia, eficiencia y rentabilidad de todos los programas. Un Plan de formación integrado en los planes estratégicos de la organización, en el que se alineen de forma eficiente y eficaz todas las etapas formativas, resulta clave en el desarrollo de la Gestión por Competencias, pues nos permite actuar tanto a corto plazo como prepararnos para el medio y largo plazo. Por otra parte, la selección, evaluación, incentivación y promoción de las personas en el trabajo cuenta con una herramienta en la gestión por competencias en la medida en que establece los resultados esperados en cada puesto de trabajo y las características objetivas que deben tener las personas para desempeñar las funciones y tareas del puesto
  • FORMACIÓN PREGRADO El proceso de reforma iniciado en el marco de creación del Espacio Europeo de Educación Superior (Declaración de Bolonia) establece como uno de sus puntos clave la necesidad de estructurar los curricula sobre la base de competencias. Por citar un ejemplo, la Sociedad Española de Educación Médica (SEDEM) ha formulado una declaración que enumera los puntos básicos para la Evaluación de competencias profesionales en el pregrado1, donde plantea la idoneidad de establecer un contrato Facultad-Alumno a partir de las competencias que la Facultad debería enseñar y el alumno aprender, y alude a la conveniencia de establecer un proceso que conduzca a la elaboración de un plan de estudios basado en las competencias definidas, en el que participen activamente todos los agentes implicados (administración, proveedores de servicios de salud, sociedades científicas,…) En el ámbito de pregrado, la Consejería de Salud viene trabajando junto con las universidades andaluzas en un nuevo marco de colaboración que permita orientar el desarrollo adecuado de las competencias básicas en el alumnado de pregrado de las titulaciones sanitarias, implicando de forma proactiva a toda la organización sanitaria.
  • FORMACIÓN POSTGRADO Y FORMACIÓN ESPECIALIZADA En el ámbito del postgrado, el desarrollo de competencias de carácter transversal y general, clave en la mejora de la calidad y para un adecuado desarrollo profesional, ha sido una prioridad desde la puesta en marcha del I Plan de Calidad. Estamos en el cuarto año del Programa de Formación Común Complementario para los especialistas internos residentes en las instituciones sanitarias de Andalucía (PCCEIR) para potenciar el desarrollo de aspectos bioéticos, de responsabilidad social, de comunicación, de investigación, etc. El nombre mismo del programa nos señala las dos características básicas del mismo. Por una parte es común a los residentes de todas les especialidades y está pensado para que sea válido para todas ellas; ya sean médicas, quirúrgicas o las que corresponden a servicios centrales. Por otra parte es complementario al programa específico oficial de cada especialidad con el objetivo de proporcionar una formación más integral, que facilite al futuro especialista una mejor respuesta a nuevas necesidades. Los centros continúan teniendo total autonomía para organizar las actividades formativas que crean más oportunas. El PCC no pretende más que dar una formación de mínimos, de calidad para todos los residentes En este mismo ámbito, la Consejería de Salud ha desarrollado un modelo de acreditación de tutores de residentes para promover el desarrollo competencial adecuado en los profesionales sobre los que debe pivotar la formación de especialistas. (Instrucción 1/2005 de la Dirección General de Calidad, Investigación y Gestión del Conocimiento).
  • La demanda constante de adaptación de los profesionales a las situaciones cambiantes obliga al desarrollo de programas de formación continuada que den respuesta a los planes individuales de formación que cada uno de los profesionales debe realizar y a la máxima explotación de la capacidad de formación de nuestro sistema sanitario. La acreditación de la formación continuada se convierte en la herramienta clave del sistema sanitario para garantizar una formación de calidad y para su reconocimiento en Andalucía y en el Sistema Nacional de Salud, así como en otros países europeos. El Plan Individual de Formación debe enmarcarse en el concepto más amplio de Desarrollo Profesional Continuo que permite trabajar al individuo en el Desarrollo de las Competencias adecuadas a sus expectativas de puestos de trabajo y utilizando todo los recursos disponibles de las organizaciones, tanto de formación reglada como a través de realización de actividades o estancias en diferentes ámbitos de trabajo. Desde el año 2003 se viene trabajando en la estandarización de los Planes de Desarrollo Individual para su vinculación posterior con el Plan de Formación Continuada de cada centro. La Ley 55/2003 establece el derecho del personal estatutario a una formación continuada adecuada a la función desempeñada, así como el deber del personal estatuario de mantener debidamente actualizados los conocimientos y aptitudes necesarios para el correcto ejercicio de la profesión o para el desarrollo de las funciones que correspondan a su nombramiento. En este contexto, desde el Servicio Andaluz de Salud se crea la figura del Coordinador de Formación , que dependerá del Director del centro o, en su caso, de la Dirección que tiene asignada la gestión de la formación, o de la Dirección General de Personal y Desarrollo Profesional si se trata de los Servicios Centrales. Será el que presidirá la Unidad Integrada de Formación y será seleccionado conforme a la normativa que regule la selección de cargos intermedios.
  • Aplicar la Gestión por Competencias a los procesos de selección es también una tarea progresiva, abordable en varios niveles y en función de los instrumentos de evaluación de los que sea posible disponer. En el Acuerdo de 21 de noviembre de 2002, de la Mesa Sectorial de Negociación de Sanidad, sobre política de personal, para el período 2003 a 2005, se aprobó diseñar un mecanismo de selección basado en la valoración de las competencias profesionales. Posteriormente, la Ley 55/2003 de 16 de diciembre, del Estatuto Marco del Personal estatutario de los servicio de salud, en su artículo 31, sobre sistemas de selección, establece en los puntos 2, 3 y 4 cómo se han de desarrollar éstos, concretamente la oposición, el concurso y los baremos de méritos, c entrándose todos ellos en pruebas dirigidas a evaluar la competencia SELECCIÓN TEMPORAL Respecto a la Selección de Personal Temporal, el Acuerdo de 21 de noviembre de 2002, además de la creación de una bolsa única centralizada, consistió en: • Competencias básicas necesarias para el acceso, con carácter temporal, a las diferentes categorías y puestos de trabajo identificados en el SAS. • Sistema de evaluación de dichas competencias básicas. Pero no sólo es útil para la empresa, para quien busca empleo hace posible manejarse dentro del concepto de "empleabilidad" definido como la "capacidad de cada persona para, desde sus condiciones personales, poder hacer algo con lo que sabe". Quien quiere formarse para un trabajo puede encontrar la respuesta a su pregunta ¿en que debo mejorar mi formación para acceder a ese puesto?
  • Mediante el Decreto 97/2004, de 9 de marzo, por el que se aprueba la oferta de empleo público para el año 2004 de los centros sanitarios del Servicio Andaluz de Salud. En la mencionada norma se explicita que “El incremento de los servicios que el Servicio Andaluz de Salud presta a los ciudadanos, la implantación de los nuevos procesos asistenciales, la adaptación de nuevas tecnologías y la necesidad de potenciar los servicios que se vienen prestando, hacen necesaria la constitución de equipos de trabajo estables acordes a lo que exige la Gestión por Competencias en una administración moderna ”. Muchos de los profesionales que se presentaban a la OPE se desconcertaban ante el hecho de que se les preguntaran cosas que “nada tenían que ver con su especialidad”. La mayoría desconocía que se les estaba valorando sobre la base de otras competencias que no fueran sus conocimientos como especialistas (cosa que ya acreditaban con el título de la especialidad) sino en base a competencias de otros conocimientos como la cartera de servicios de su empresa (SAS) o las prioridades de la misma, o valorando actitudes.
  • Pero no sólo es útil para el formador, para quien busca empleo hace posible manejarse dentro del concepto de "empleabilidad" definido como la "capacidad de cada persona para, desde sus condiciones personales, poder hacer algo con lo que sabe". Quien quiere formarse para un trabajo puede encontrar la respuesta a su pregunta ¿en que debo mejorar mi formación para acceder a ese puesto?
  • Desde el año 2003, se está trabajando en el SAS con un modelo de Evaluación del Desempeño Profesional mediante el cual se evalúan las competencias de actitud (presentes en todos y cada uno de los mapas de competencia de las categorías del SAS): • Aprendizaje y mejora continua. • Trabajo en equipo. • Orientación a resultados. • Orientación al usuario. La forma de llevar a cabo la evaluación del desempeño se muestra en la siguiente diapositiva
  • Desde el año 2003, se está trabajando en el SAS con un modelo de Evaluación del Desempeño Profesional mediante el cual se evalúan las competencias de actitud (presentes en todos y cada uno de los mapas de competencia de las categorías del SAS): • Aprendizaje y mejora continua. • Trabajo en equipo. • Orientación a resultados. • Orientación al usuario. La forma de valorar estas competencias es a través de una entrevista personalizada entre el responsable directo y el profesional evaluado, utilizando un cuestionario en el que se emplea una escala que puntúa entre cero y diez el nivel de desarrollo alcanzado por cada profesional para cada una de las cuatro competencias. Una vez valorada cada una de las cuatro competencias, el siguiente paso es establecer un Plan de Desarrollo Individual (PDI). El PDI se convierte en uno de los elementos centrales de mejora continua de los profesionales del SSPA. En el seno de la entrevista anual entre responsable y colaborador, se definen las áreas de mejora de las cuatro competencias evaluadas en la EDP y se pactan mediante consenso actividades dirigidas hacia la minimización de esos puntos débiles. Los resultados obtenidos de la realización de esas actividades pactadas se valorarán en la entrevista de la EDP del año siguiente. Todo el proceso de EDP está basado en una entrevista entre profesional y responsable inmediato.
  • Los Programas de Acreditación de Competencias Profesionales están orientados a reconocer los logros del profesional en su día a día, a ayudarle a hacer más visibles sus méritos, más brillantes sus resultados. En términos generales, las competencias son etiquetas que se refieren a un conjunto de comportamientos observables y medibles, y, por tanto, susceptibles de mejora, que están relacionados con un desempeño bueno o excelente en un trabajo y organización determinados. En nuestro ámbito, se definen también como la aptitud del profesional sanitario para integrar y aplicar los conocimientos, habilidades y actitudes asociados a las buenas prácticas de su profesión para resolver las situaciones que se le plantean. (Ley de Cohesión y Calidad del SNS). Esos comportamientos observables producto de las competencias de las personas, en los que se mezclan conocimientos, habilidades y actitudes, se denominan Buenas Prácticas. Para que el profesional desarrolle las Buenas Prácticas , es decir, los comportamientos observables asociados a una competencia (hacer), es necesaria la presencia conjunta de sus conocimientos (saber); de su habilidad para poner en práctica esos conocimientos (saber hacer), de su repertorio de actitudes, su querer hacer (motivación) y de la aptitud, y la disponibilidad de los medios (poder hacer). En este marco, se ha establecido la metodología para el diseño de los diferentes Programas de Acreditación de Competencias Profesionales.
  • Así, para cada categoría profesional o especialidad, se han revisado los Mapas de Competencias existentes en el SSPA (elaborados por los Centros y Unidades de Gestión Clínica), descartando aquellas competencias que no son transversales, cuyo contenido ya se encuentra recogido en otra, y aquellas cuya medición presenta una alta dificultad. A partir de aquí se definen las Buenas Prácticas como las que figuran en el ejemplo de la diapositiva. Y se identifican las Evidencias o criterios de verificación para determinar la presencia de las Buenas Prácticas, y las Pruebas ( instrumentos de medición para observar el cumplimiento de dichas evidencias). En cada caso, la definición de las buenas prácticas y evidencias, y el diseño de las pruebas es obra de los Comités Técnicos Asesores, constituidos por profesionales expertos, y con representación de las Sociedades Científicas correspondientes.
  • Los Comités Técnicos Asesores (los propios profesionales y los representantes de sus Sociedades Científicas) son quienes han realizado este trabajo de concretar, de acotar las competencias en estos elementos reconocibles, que tengan que ver con los contenidos específicos de un determinado puesto (o especialidad) y con los resultados que se han de alcanzar en nuestra organización. En todos los casos, el Manual de Competencias Profesionales resultante está estructurado en 5 BLOQUES Y 10 CRITERIOS en torno a los cuales se agrupan las Competencias, Buenas Prácticas y Evidencias especificadas por los Comités Técnicos Asesores que son las que figuran en la diapositiva Para cada uno de estos bloques y criterios los Comités Técnicos Asesores identifican competencias de conocimientos, habilidades y actitudes; se definen las bunas prácticas observables y se determinan las evidencias o pruebas que se utilizarán para evaluarlas.
  • La fase de evaluación de competencias conlleva a su vez tres fases o etapas: • Una fase de SOLICITUD : La acreditación de competencias profesionales es un proceso voluntario, que se inicia con una solicitud formal que contiene la información necesaria para la correcta Identificación del profesional y de su opción de acreditación. Se hace vía web • Una fase de AUTOEVALUACIÓN , en la que el profesional recopila y aporta pruebas, que le permiten evidenciar un determinado nivel de competencia, de desarrollo profesional que tenía previamente o que ha alcanzado durante el propio proceso de acreditación. • Una fase de RECONOCIMIENTO Y ACREDITACIÓN de competencias: Una vez concluida la autoevaluación, y según las evidencias contenidas en las pruebas aportadas, la Agencia emite el Informe de Evaluación de Competencias Profesionales correspondiente. En función de los porcentajes de evidencias obtenidas de los grupos I, II y III, el resultado podrá ser una propuesta de: • Acreditación Avanzada. • Acreditación Experto. • Acreditación Excelente.
  • Esta es la página de inicio de la web de la Agencia de Calidad Sanitaria. Se accede a ella en la dirección que figura en la diapositiva y se entra por Programas de acreditación (señalado con la flecha). Para quienes estén interesados en los detalles de cómo es el proceso de acreditación hay un manual y un vídeo que lo explica muy claramente. Es importante aclarar que la Agencia tiene el papel de ayudar a los profesionales e su procedo de acreditación de competencias, de hecho, se les asigna un tutor además de facilitarle el manual. La acreditación corresponde a la Dirección General de Calidad, Investigación y Gestión del Conocimiento que es la autorizada para ello
  • El modelo Iceberg de Spencer (Spencer, L. Y Spencer S. (1993). Competence at work: Models for superior performance, Usa: Wiley.) muestra diferentes niveles de competencias. En este modelo l as competencias son como un iceberg cuyo vértice está formado por las habilidades y el conocimiento. Los elementos subyacentes de las competencias son menos visibles, pero dirigen y controlan en gran medida la conducta superficial. El rol social y la autoimagen existen en un nivel conciente; los rasgos y las motivaciones existen debajo de la superficie, más cerca del núcleo de la persona. El modelo muestra que mientras algunos elementos son fácilmente identificables sobre la superficie y mensurables, hay otros que son más difíciles de detectar y que, sin embargo, son más significativos en la mayoría de los casos. El principal reto de la evaluación de las competencias es intentar hacer mensurable lo que es difícilmente visible pero es tanto o más importante que lo visible. El problema es evaluar lo que una persona sabe, o las habilidades que tiene a través de los que hace no a través de lo que responde a un cuestionario en el que no es muy difícil imaginar las respuestas que el evaluador espera recibir. Para eso se diseña un modelo basado en la Pirámide de Miler que se verá más adelante.
  • La diapositiva muestra la Pirámide de Miler. ( Miler G.E., The assesment of clinical skills/competence/performance. Academic Medicine (Supplement) 1990, 65:S63-S67). A efectos de su evaluación, Miller representó la competencia profesional con una pirámide, como se puede apreciar en la gráfica anterior, compuesta por varios niveles que resume bien el constructo de la competencia y permite enfocar su medición, identificando hasta cuatro niveles en la evaluación de la práctica profesional, que se relacionan con diferentes instrumentos de medida: • En el primer nivel se situaría lo que el/la profesional “Sabe” (sus conocimientos) , • El segundo nivel alude a cuando el/la profesional “Sabe Cómo” integrar y aplicar conocimientos, habilidades y actitudes en el contexto de su práctica asistencial. • El tercer nivel “Mostrar”, se centra en lo que el/la profesional demuestra cuando se encuentra en situaciones parecidas a la realidad • El vértice de la pirámide se corresponde con lo que el/la profesional “Hace” con sus pacientes en situaciones reales, con sus resultados… La pirámide se puede contemplar desde dos perspectivas: la de la calidad profesional (izquierda dela figura), definida como producto del conocimiento y el comportamiento; y la de la evaluación de dicha calidad en forma de evaluación de la competencia Los niveles “saber y saber cómo” se relacionan con el conocimiento y con el aprendizaje, mientras que los niveles “mostrar y hacer” se relacionan con el comportamiento y con la forma en que la persona puede mostrar lo que hace y hacerlo en circunstancias reales
  • La pirámide de Miller permite enfocar la medición de las competencias, identificando en los cuatro niveles la evaluación de la práctica profesional, que se relacionan con diferentes instrumentos de medida: • El primer nivel “Sabe” (conocimientos) , puede medirse a partir de instrumentos como: exámenes tipo test, exámenes orales, de respuesta corta… • El segundo nivel “Sabe Cómo” se puede evaluar con pruebas como el desarrollo de casos prácticos. • El tercer nivel “Muestra Cómo”, se puede evaluar mediante simulación de centra en lo que el/la situaciones parecidas a la realidad y tiene que ver fundamentalmente con la actuación frente a maniquíes (simulación robótica), actuación ante pacientes simulados (simulación escénica), y simulación virtual. • El vértice de la pirámide se corresponde con lo que el/la profesional “Hace” con sus pacientes en situaciones reales, con sus resultados… Representa la forma ideal de evaluar y acreditar las competencias del profesional. Los indicadores de la práctica real son el instrumento fundamental de medida en este nivel. Los métodos más utilizados son la Evaluación de Competencias Estructurada (ECOE), la auditoría de registros (incluidas las historias clínicas y otros documentos o bases de datos y el portafolio. El modelo establece que la mejor manera de medir las competencias que posee una persona es cuando demuestra poseer estas competencias en un entorno real, es decir, en su práctica diaria. Dependiendo de para qué, a quién, dónde, etc. se realice la evaluación de competencias, se optará por la metodología y los objetivos implícitos en un determinado nivel o en varios, para seleccionar los instrumentos de evaluación más adecuados para cada caso.
  • En un primer momento, en los centros y Unidades de Gestión Clínica se elaboraron con una intención didáctica, especialmente para la planificación y programación de actividades formativas, una serie de Mapas de Competencias que relacionan de manera exhaustiva los conocimientos, las habilidades y las actitudes que se deben considerar en cada puesto. También bajo esta configuración, en cada uno de los documentos sobre Procesos Asistenciales Integrados publicados por la Consejería de Salud, figura el Mapa de Competencias correspondiente de los y las diferentes profesionales que intervienen. Una de las aplicaciones prácticas de la Gestión por Competencias más visible en nuestro sistema tiene que ver con la implantación en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Evaluación para el Desempeño Individual (EDP) , tras el Acuerdo de 21 de noviembre de 2002, de la Mesa Sectorial de Negociación de Sanidad sobre política de personal para el periodo 2003 a 2005.
  • A lo largo del año 2003, se publican tres leyes estatales de aplicación al ámbito del Sistema Nacional de Salud en este sentido: Estas tres leyes incumben de una u otra manera a los profesionales que trabajan en el SSPA, sean estatutarios o funcionarios, sean de profesiones sanitarias o no, tenga ya definida una carrera profesional o no En las siguientes diapositivas se describen los detalles más relevantes
  • Esta Ley establece, en su artículo 4.6, que “ ...los profesionales sanitarios realizarán a lo largo de su vida profesional una formación continuada y acreditarán regularmente su competencia profesional.” En su artículo 15.2, sobre el carácter y objeto de la formación especializada, determina que: “ ...la formación especializada en Ciencias de la Salud tiene como objeto dotar a los profesionales de los conocimientos, técnicas, habilidades y actitudes propios de la correspondiente especialidad, de forma simultánea a la progresiva asunción por el interesado de la responsabilidad inherente al ejercicio autónomo de la misma." De la misma manera, en su artículo 33.1, sobre principios generales de la formación continuada establece que: "...la formación continuada es el proceso de enseñanza y aprendizaje activo y permanente al que tienen derecho y obligación los profesionales sanitarios, que se inicia al finalizar los estudios de pregrado o de especialización, y que está destinado a actualizar y mejorar los conocimientos, habilidades y actitudes de los profesionales sanitarios ante la evolución científica y tecnológica y las demandas y necesidades, tanto sociales como del propio sistema sanitario.” Esta Ley plantea en su artículo 38, alusivo al desarrollo y reconocimiento profesional, expone que la obtención de los distintos grados requerirá la evaluación favorable de los méritos del interesado, en relación con sus conocimientos, competencias, formación continuada acreditada, actividad docente e investigación.
  • El artículo 31.4 de esta Ley, sobre sistemas de selección, establece que: "...los baremos de méritos en las pruebas selectivas para el acceso a nombramientos de personal sanitario se dirigirán a evaluar las competencias profesionales de los aspirantes a través de la valoración, entre otros aspectos, de su currículo profesional y formativo, de los más significativos de su formación pregraduada, especializada y continuada acreditada, de la experiencia profesional en centros sanitarios y de las actividades científicas, docentes y de investigación y de cooperación al desarrollo o ayuda humanitaria en el ámbito de la salud.” Y define en el artículo 40 los criterios generales de la carrera profesional: “ La carrera profesional supondrá el derecho de los profesionales a progresar, de forma individualizada, como reconocimiento a su desarrollo profesional en cuanto a conocimientos, experiencia y cumplimiento de los objetivos de la organización a la cual prestan sus servicios.”
  • Para contextualizar lo que dice el Estatuto este es el párrafo (página 16272): “ Sin imponerlo a todas las Administraciones Públicas, el Estatuto Básico permite que se configuren modelos de carrera horizontal, desvinculada de los cambios de puesto de trabajo y basada en el desarrollo de las competencias y en el rendimiento. De esta manera podrá reducirse la inflación orgánica y la excesiva movilidad voluntaria del personal, que ha acabado por caracterizar al modelo en vigor, ya que concentra todas las oportunidades de carrera en el desempeño sucesivo de puestos de trabajo. Ello no obstante, el Estatuto permite también continuar con esta modalidad de carrera en aquellas Administraciones o áreas del empleo público en que se considere conveniente y adoptar otras que combinen elementos de carrera horizontal y vertical. Elemento fundamental de la nueva regulación es, en cualquier caso, la evaluación del desempeño de los empleados públicos , que las Administraciones Públicas deberán establecer a través de procedimientos fundados en los principios de igualdad, objetividad y transparencia. La evaluación periódica deberá tenerse en cuenta a efectos de la promoción en la carrera, la provisión y el mantenimiento de los puestos de trabajo y para la determinación de una parte de las retribuciones complementarias, vinculadas precisamente a la productividad o al rendimiento .”
  • En estos dos artículos se muestran los trabajos realizados en EEUU y UK: The Public Health Functions Project. The Public Health Workforce: an agenda for the 21st Century. Washington D.C.: US Department of Health and Human Services; 1997 [accedido 14 Ene 2005]. Disponible en: http://www.health.gov/phfunctions/ pubhlth.pdf The Report of the Chief Medical Officer. The Chief Medical Officer’s Project to Strengthen the Public Health Function. Londres: Department of Health; 1999. En este artículo (Fernando G. Benavidesa / Carmela Moyab / Andreu Segurab / M. Lluïsa de la Puenteb / Miquel Portaa / Carmen Amela y el Grupo de Trabajo sobre Competencias Profesionales en Salud Pública. Las competencias profesionales en Salud Pública. Gac Sanit. 2006;20(3):239-43) “se presentan las competencias nucleares que debe poseer todo profesional de salud pública, independientemente del ámbito donde desarrolle su actividad profesional (administración, hospital, área de salud, universidad, empresa, etc.) y de la actividad que desarrolle (vigilancia, gestión, protección, promoción, docencia, investigación, etc.). Asimismo, de manera expresa, en este documento se ha obviado definir quién puede desarrollar estas competencias. El artículo evita entrar en las competencias transversales, es decir las que corresponderían a los profesionales de Salud Pública a la vez que a otros profesionales del sistema sanitario. Tampoco aborda las competencias específicas ya que estas están vinculadas al puesto de trabajo y la definición de estos varía entre los sistemas da cada autonomía. Con todo es un buen punto de partida.
  • El estado de la situación de las competencias

    1. 1. El estado de la situación de las competencias en Salud Pública Manuel Rodriguez
    2. 2. I Fonturbel El desarrollo de los profesionales para la mejora de la atención. EASP 2002 Podemos enseñar a un pavo real a trepar pero probablemente nos iría mejor si contratásemos a una ardilla
    3. 3. ¿De que vamos a tratar? <ul><li>¿Qué son las competencias? </li></ul><ul><li>¿Qué tipos de competencias hay? </li></ul><ul><li>¿Para que sirve la gestión por competencias? </li></ul><ul><li>¿Cómo se evalúan las competencias? </li></ul><ul><li>¿Cuál es el estado actual de la cuestión en Salud Pública? </li></ul>
    4. 4. ¿Qué son las competencias? <ul><li>Dos personas inteligentes y con buenos resultados académicos se enfrentan a un mismo problema en el trabajo, una de ellas lo resuelve con éxito y la otra fracasa </li></ul><ul><li>¿Por qué? </li></ul><ul><li>Esta es básicamente la pregunta que da pie al enfoque de la gestión por competencias </li></ul>
    5. 5. ¿Qué son las competencias? <ul><li>Las competencias son un conjunto de conocimientos , habilidades y actitudes necesarias para que un profesional desarrolle adecuadamente las funciones y actividades que le son propias. </li></ul>
    6. 6. UN POCO DE HISTORIA <ul><li>En 1949, T Parsons, propone valorar a una persona por la obtención de resultados concretos </li></ul><ul><li>en vez de hacerlo por una serie de cualidades que le son atribuidas de una forma más o menos arbitraria. ( Acheviement vs Ascription // Resultados vs Buena Cuna ). </li></ul>Papá le montó Arbusto y él la hundió Luego le montó Bush Exploration y también la hundió Luego le montó Espectrum 7……que también quebró Ahora ……………………………..
    7. 7. UN POCO DE HISTORIA <ul><li>Casi diez años después, en 1958, Atkinson lograba demostrar de forma estadística la utilidad del dinero como un incentivo concreto que mejoraba la producción </li></ul><ul><li>siempre que el mismo estuviese vinculado a resultados específicos. </li></ul>¿A mi por que me pagan? Por ver 50 pacientes al día Por aplicar bien los procesos Por estar aquí de 8 a 3 Contrato programa
    8. 8. <ul><li>En 1973 David McClelland, publica: “ Evaluar la competencia en lugar de la inteligencia ” </li></ul>los expedientes académicos y los test de inteligencia por si solos no son capaces de predecir el éxito profesional ¿hay otras variables? David McClelland, psicólogo de la Universidad de Harvard y experto en teoría de la motivación SI LAS HAY Y SE LLAMAN COMPETENCIAS
    9. 9. ¿Qué tipos de competencias hay? <ul><li>Competencias técnicas : también llamadas “hard”, funcionales o relacionadas con el puesto. </li></ul><ul><ul><li>Se refieren en general a CONOCIMIENTOS y HABILIDADES . </li></ul></ul><ul><ul><li>En su aplicación, generan listas largas y complejas que afectan a un tipo concreto de puesto o rol, o a una familia de puestos relacionados. </li></ul></ul><ul><li>Competencias de conducta : también conocidas como “soft” </li></ul><ul><ul><li>Se refieren a las ACTITUDES . </li></ul></ul><ul><ul><li>Suele ser un número reducido y bastante similar en unos puestos y en otros. </li></ul></ul>
    10. 10. LOS CONCEPTOS <ul><li>Conocimientos : Lo que sabe una persona para hacer una determinada tarea porque ha estudiado y por la experiencia que tiene </li></ul><ul><li>Habilidades : La destreza que tiene una persona para hacer una determinada tarea porque ha aprendido como hacerla y la ha practicado </li></ul><ul><li>Actitudes : La forma de actuar que tiene una persona para hacer una determinada tarea porque está motivada e interesada en hacerla bien. </li></ul>
    11. 11. TIPOS DE COMPETENCIAS SEGÚN LA PROFESIÓN Y EL PUESTO DE TRABAJO <ul><li>Nucleares (core) o comunes a todas las profesiones </li></ul><ul><ul><li>Actitud de aprendizaje y mejora continua. </li></ul></ul><ul><ul><li>Trabajo en equipo. </li></ul></ul><ul><ul><li>Orientación a resultados. </li></ul></ul><ul><ul><li>Orientación al ciudadano, respeto por los derechos de los pacientes . </li></ul></ul><ul><li>Transversales a grupos relacionados de profesionales </li></ul><ul><ul><li>Oferta de servicios y conocimiento organizativo. </li></ul></ul><ul><ul><li>Educación para la salud, consejo sanitario, estilos de vida y medidas de prevención. </li></ul></ul><ul><ul><li>Visión continuada e integral de los procesos. </li></ul></ul><ul><ul><li>Adecuada utilización de los recursos disponibles. </li></ul></ul><ul><li>Específicas del puesto de trabajo </li></ul>Ejemplos Ejemplos
    12. 12. ¿CÓMO SON LAS COMPETENCIAS? <ul><li>Cada competencia tiene un código , una denominación y una definición verbal precisa para que se pueda medir. </li></ul><ul><li>Existe un Glosario de Competencias que las define. </li></ul><ul><ul><li>Ejemplo del glosario: </li></ul></ul><ul><ul><li>Código (C/H/A) : A-0018 </li></ul></ul><ul><ul><li>Denominación : Honestidad , sinceridad, sentido de la justicia </li></ul></ul><ul><ul><li>Definición : El/la profesional es coherente consigo mismo y con el entorno. Piensa lo que dice, dice lo que piensa y hace lo que piensa y dice </li></ul></ul>
    13. 13. Cada competencia tiene tres niveles que son grados de experiencia y calidad Excelente Experto Acceso
    14. 14. ¿Para que sirve la gestión por competencias? <ul><li>Para definir la formación que se debe dar a las personas </li></ul><ul><ul><li>Formación pregrado. </li></ul></ul><ul><ul><li>Formación especializada. </li></ul></ul><ul><ul><li>Formación continuada. </li></ul></ul><ul><li>Para mejorar la gestión de las personas en el trabajo </li></ul><ul><ul><li>Selección de personas </li></ul></ul><ul><ul><li>Evaluación del Desempeño Profesional para la retribución de incentivos </li></ul></ul><ul><ul><li>Acreditación de competencias para la carrera profesional. </li></ul></ul>
    15. 15. ¿Para que sirve la gestión por competencias? <ul><li>Formación pregrado: </li></ul><ul><ul><li>El proceso de reforma iniciado en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior (Declaración de Bolonia 1999 ) establece como uno de sus puntos clave la necesidad de estructurar los curricula sobre la base de competencias. </li></ul></ul><ul><ul><li>También establece que los créditos “españoles” de los alumnos que ahora se basan en horas lectivas (10 horas 1 crédito) deben cambiar para basarse en la adquisición de competencias </li></ul></ul><ul><ul><li>La fecha límite para la reforma es 2010 </li></ul></ul>
    16. 16. ¿Para que sirve la gestión por competencias? <ul><li>Formación especializada. </li></ul><ul><li>Programa de Formación Común Complementario para los especialistas internos residentes en las instituciones sanitarias de Andalucía (PCCEIR) ) para potenciar el desarrollo de aspectos bioéticos, de responsabilidad social, de comunicación, de investigación, etc. </li></ul>
    17. 17. ¿Para que sirve la gestión por competencias? <ul><li>Formación continuada </li></ul><ul><li>Planes individuales de formación </li></ul><ul><li>Acreditación de la formación continuada </li></ul><ul><li>Coordinador de formación </li></ul><ul><li>Unidad Integrada de Formación </li></ul>
    18. 18. ¿Para que sirve la gestión por competencias? <ul><li>Para la gestión de las personas en el trabajo </li></ul><ul><li>Selección de personas </li></ul><ul><li>Evaluación del Desempeño Profesional para la retribución de incentivos </li></ul><ul><li>Acreditación de competencias para la carrera profesional. </li></ul>
    19. 19. ¿Para que sirve la gestión por competencias? <ul><li>Para la gestión de las personas en el trabajo </li></ul><ul><li>Selección de personas </li></ul><ul><li>El objetivo de la selección por competencias es escoger al candidato más idóneo para un cargo específico, teniendo en cuenta su potencial y capacidad de adaptación. </li></ul><ul><ul><li>SELECCIÓN TEMPORAL </li></ul></ul><ul><ul><ul><li>Respecto a la Selección de Personal Temporal, el Acuerdo de 21 de noviembre de 2002 de la Mesa Sectorial de Negociación de Sanidad, además de la creación de una bolsa única centralizada, consistió en: </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Competencias básicas necesarias para el acceso, con carácter temporal, a las diferentes categorías y puestos de trabajo identificados en el SAS. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Sistema de evaluación de dichas competencias básicas. </li></ul></ul></ul>
    20. 20. ¿Para que sirve la gestión por competencias? <ul><li>Para la gestión de las personas en el trabajo </li></ul><ul><li>Selección de personas </li></ul><ul><li>SELECCIÓN DEFINITIVA </li></ul><ul><ul><li>En lo referente a la Selección de puestos básicos se acordó la publicación de Oferta Pública de Empleo de forma inmediata tras la OPE Extraordinaria, para lo cual se pactó: </li></ul></ul><ul><ul><li>Definir las competencias profesionales imprescindibles para el acceso a las diferentes categorías del SAS. </li></ul></ul><ul><ul><li>Definir los aspectos curriculares y de baremo que puedan ser acreditadores de algunas de dichas competencias. </li></ul></ul><ul><ul><li>Concretar los programas de materias que desarrollar en los correspondientes procesos selectivos. </li></ul></ul><ul><ul><li>Definir las pruebas y el orden de las mismas. </li></ul></ul><ul><ul><li>Adecuar el procedimiento de provisión de puestos de trabajo sobre la base igualmente de las competencias necesarias para su desempeño. </li></ul></ul>
    21. 21. ¿Para que sirve la gestión por competencias? <ul><li>Evaluación del Desempeño Profesional para la retribución de incentivos </li></ul><ul><li>Este mismo acuerdo aprobó en su punto cuarto sobre modelo retributivo: </li></ul><ul><li>Recompensar el desempeño individual y las competencias profesionales acreditadas mediante un modelo de Desarrollo Profesional. </li></ul><ul><li>La Evaluación del Desempeño Profesional (EDP) se entiende como aquel “proceso sistemático y periódico de estimación cuantitativa y cualitativa del grado de eficacia con el que las personas llevan a cabo las actividades, cometidos y responsabilidades de los puestos que desempeñan, realizado mediante una serie de instrumentos”. </li></ul>
    22. 22. ¿Para que sirve la gestión por competencias? <ul><li>Evaluación del Desempeño Profesional </li></ul><ul><li>Este proceso está constituido por tres pasos: </li></ul><ul><li>1º. IDENTIFICACIÓN: qué áreas de trabajo analizar para medir el rendimiento. Las relacionadas con el éxito en la empresa. </li></ul><ul><li>2º. VALORACIÓN: realizada por el evaluador sobre el rendimiento del evaluado para potenciar puntos fuertes y desarrollar áreas de mejora. </li></ul><ul><li>3º. DESARROLLO: La finalidad principal de la Evaluación del Desempeño . No es sólo medir los resultados de los trabajadores desde la perspectiva punitiva o de la felicitación, sino hay que buscar qué hacer para desarrollar su máximo potencial. </li></ul>
    23. 23. ¿Para que sirve la gestión por competencias? <ul><li>Evaluación del Desempeño Profesional </li></ul><ul><li>El modelo de Evaluación del Desempeño Profesional mediante el cual se evalúan las competencias de actitud (presentes en todos y cada uno de los mapas de competencia de las categorías del SAS): </li></ul><ul><ul><li>Aprendizaje y mejora continua. </li></ul></ul><ul><ul><li>Trabajo en equipo. </li></ul></ul><ul><ul><li>Orientación a resultados. </li></ul></ul><ul><ul><li>Orientación al usuario. </li></ul></ul>
    24. 24. ¿Para que sirve la gestión por competencias? <ul><li>Para la gestión de las personas en el trabajo </li></ul><ul><li>Acreditación de competencias para la carrera profesional. </li></ul><ul><li>Los Programas de Acreditación de Competencias Profesionales están orientados a reconocer los logros del profesional en su día a día. </li></ul><ul><li>Cuando una persona actúa profesionalmente demostrando sus competencias en conocimientos, habilidades y actitudes, las cosas que hace y cómo las hace se denominan “ Buenas prácticas ” </li></ul><ul><li>Las buenas prácticas son observables y mensurables y son la base de la acreditación de las competencias </li></ul>
    25. 25. Acreditación de competencias <ul><li>Ejemplos de bunas prácticas de un profesional asistencial: </li></ul><ul><li>Proporciona la información necesaria para promover la toma de decisiones compartida con el paciente. </li></ul><ul><li>Contribuye en lo posible a mejorar la accesibilidad de los usuarios para ser atendidos. </li></ul><ul><li>Lleva a cabo actividades educativas y de consejo para mejorar la salud de los usuarios que tiene asignados. </li></ul><ul><li>Coopera en la implantación y desarrollo de los procesos asistenciales en el Área de Salud. </li></ul><ul><li>Desarrolla actividades de carácter comunitario adaptadas a las necesidades de su población. </li></ul><ul><li>Colabora con las personas del equipo para el cuidado de los pacientes. </li></ul><ul><li>Está comprometido con la función docente de su trabajo en el SSPA. </li></ul><ul><li>Hace un uso adecuado de los recursos diagnósticos disponibles </li></ul>
    26. 26. Acreditación de competencias <ul><li>El Manual de Competencias Profesionales está estructurado en 5 BLOQUES Y 10 CRITERIOS en torno a los cuales se agrupan las Competencias, Buenas Prácticas y Evidencias </li></ul><ul><li>El ciudadano </li></ul><ul><ul><li>Orientación al ciudadano </li></ul></ul><ul><li>Atención Sanitaria Integral </li></ul><ul><ul><li>Promoción de Salud, Prevención y Atención Comunitaria </li></ul></ul><ul><ul><li>Atención al Individuo y la Familia </li></ul></ul><ul><ul><li>Gestión de Procesos Asistenciales Integrados </li></ul></ul><ul><li>El/la Profesional </li></ul><ul><ul><li>Trabajo en Equipo y Relaciones Profesionales </li></ul></ul><ul><ul><li>Actitud de Progreso y Desarrollo Profesional </li></ul></ul><ul><ul><li>Compromiso con la Docencia </li></ul></ul><ul><ul><li>Compromiso con la Investigación </li></ul></ul><ul><li>La Eficiencia </li></ul><ul><ul><li>Uso Eficiente de los Recursos </li></ul></ul><ul><li>Los Resultados </li></ul><ul><ul><li>Orientación a Resultados en el Desarrollo Profesional </li></ul></ul>
    27. 27. Acreditación de competencias <ul><li>Para evaluar las Buenas Prácticas son necesarias las pruebas o evidencias . </li></ul><ul><li>Las evidencias se clasifican en tres grupos: </li></ul><ul><li>Al GRUPO I pertenecen aquellas evidencias que contemplan aspectos de la atención del profesional relacionados con los derechos de los ciudadanos, los elementos estratégicos del SSPA, y del rol asistencial, docente, investigador y gestor de una actuación profesional que progresa hacia la madurez. </li></ul><ul><li>Las esenciales son un pequeño porcentaje de ellas que han de cumplirse necesariamente. </li></ul><ul><li>Las evidencias del GRUPO II contemplan, con mayor grado de exigencia los aspectos anteriores, y están en relación con una actuación profesional madura y consolidada. </li></ul><ul><li>Y el GRUPO III incluye evidencias que nos hablarían de un profesional referente para el resto del sistema. </li></ul>Excelente Experto Acceso Excelente Experto Avanzado
    28. 28. Acreditación de competencias <ul><li>PROCESO DE ACREDITACIÓN DE COMPETENCIAS PROFESIONALES </li></ul><ul><li>El Proceso de Acreditación consta de 2 fases: </li></ul><ul><li>Fase de Evaluación de Competencias realizada por la Agencia de Calidad Sanitaria. Se hace vía web: http://www.juntadeandalucia.es/agenciadecalidadsanitaria/ </li></ul><ul><li>Fase de Acreditación de Competencias realizada por la Dirección General de Calidad, Investigación y Gestión del Conocimiento y sustentada en un procedimiento administrativo provisto de todas las garantías para el profesional. </li></ul>
    29. 30. Acreditación de competencias <ul><li>La fase de evaluación de competencias conlleva a su vez tres fases o etapas: </li></ul><ul><li>• Una fase de SOLICITUD </li></ul><ul><li>• Una fase de AUTOEVALUACIÓN , </li></ul><ul><li>• Una fase de RECONOCIMIENTO Y ACREDITACIÓN </li></ul><ul><li>En función de los porcentajes de evidencias obtenidas de los grupos I, II y III, el resultado podrá ser una propuesta de: </li></ul><ul><li>• Acreditación Avanzada. </li></ul><ul><li>• Acreditación Experto. </li></ul><ul><li>• Acreditación Excelente. </li></ul>Excelente Experto Acceso
    30. 31. COMPETENCIAS GENÉRICAS O ESPECIFICAS DE UN CAMPO COMPETENCIAS TRANSVERSALES ACTITUDES Y VALORES CONOCIMIENTOS HABILIDADES TÉCNICAS <ul><li>HABILIDADES SOCIALES </li></ul><ul><li>COMPORTAMIENTOS </li></ul><ul><li>ACTITUDES Y VALORES </li></ul><ul><li>RASGOS </li></ul><ul><li>CARACTERISTICAS PERSONALES </li></ul>Modificado de Spencer, L. (1984). In: OPS/OMS, 2000 10 El reto de la evaluación de las competencias El modelo Iceberg de Spencer EVALUADOR
    31. 32. ¿Cómo se evalúan las competencias? EVALUACIÓN DE COMPETENCIAS Modificado de Miler G.E., The assesment of clinical skills/competence/performance. Academic Medicine (Supplement) 1990, 65:S63-S67 Calidad profesional Comportamiento Conocimiento Impacto Aprendizaje Aplicación Evaluación Hacer Mostrar Saber cómo Saber PIRÁMIDE DE MILLER
    32. 33. ¿Cómo se evalúan las competencias? EVALUACIÓN DE COMPETENCIAS Hacer Mostrar Saber cómo Saber Modificado de Miler G.E., The assesment of clinical skills/competence/performance. Academic Medicine (Supplement) 1990, 65:S63-S67 Test de respuesta múltiple Otras pruebas de conocimiento Casos prácticos Informes Simulación escénica Simulación virtual Auditorias de registros Portafolio Métodos de evaluación
    33. 34. Las competencias en el SSPA La publicación por la Consejería de Salud del Plan de Calidad (2000-2004) supuso el punto de partida de la Gestión por Competencias en el SSPA. El II Plan de Calidad del Sistema Sanitario Público de Andalucía (2005-2008) señala la gestión clínica, la gestión por procesos y la Gestión por Competencias como herramientas fundamentales para garantizar la gestión de la calidad de los servicios sanitarios,
    34. 35. Las competencias en el SSPA <ul><li>Tres etapas han sido, elaborar mapas de competencias para: </li></ul><ul><li>Las U nidades de G estión C línica </li></ul><ul><li>Los P rocesos A sistenciales I ntegrados </li></ul><ul><li>La E valuación para el D esempeño I ndividual </li></ul>
    35. 36. Normativa básica del Sistema Nacional de Salud <ul><li>Ley 16/2003 , de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud . </li></ul><ul><li>Ley 44/2003 , de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias . </li></ul><ul><li>Ley 55/2003 , de 16 de diciembre, del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud. </li></ul><ul><li>LEY 7/2007 , de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público. </li></ul>
    36. 37. Normativa básica del Sistema Nacional de Salud <ul><li>Ley 44/2003 , de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias . </li></ul><ul><li>“ los profesionales sanitarios realizarán a lo largo de su vida profesional una formación continuada y acreditarán regularmente su competencia profesional ” </li></ul>
    37. 38. Normativa básica del Sistema Nacional de Salud <ul><li>Ley 55/2003 , de 16 de diciembre, del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud. </li></ul><ul><li>&quot;... los baremos de méritos en las pruebas selectivas para el acceso a nombramientos de personal sanitario se dirigirán a evaluar las competencias profesionales de los aspirantes ”… </li></ul>
    38. 39. LEY 7/2007 , de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público <ul><li>“ Elemento fundamental de la nueva regulación es, en cualquier caso, la evaluación del desempeño de los empleados públicos,…” </li></ul><ul><li>“… el Estatuto Básico permite que se configuren modelos de carrera horizontal, desvinculada de los cambios de puesto de trabajo y basada en el desarrollo de las competencias y en el rendimiento.” </li></ul>
    39. 40. ¿Y en el ámbito específico de la Salud Pública? <ul><li>En EEUU y en Reino Unido se ha iniciado un trabajo de definición de las competencias del ámbito de la salud pública </li></ul><ul><li>En España sólo existe una publicación de carácter teórico elaborada por un grupo de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) y la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) en el que se describen las competencias que ellos denominan nucleares </li></ul>
    40. 41. Grupo SESPAS
    41. 42. Dificultades específicas de las competencias en Salud Pública Puesto de trabajo Postgrado Pregrado
    42. 43. Tareas pendientes respecto a las competencias en Salud Pública: <ul><li>Competencias nucleares : </li></ul><ul><ul><li>No hay que definir cuáles son las competencias nucleares en Salud Pública porque son comunes a todas las profesiones del Sistema Sanitario Público Andaluz </li></ul></ul><ul><li>Competencias transversales : </li></ul><ul><ul><li>Son comunes a grupos relacionados de profesionales , esto no es difícil, aunque hay que definir las profesiones relacionadas en el entorno de la Salud Pública: ¿Biología, Derecho, Veterinaria, Ingeniería, Medicina, Psicología, Comunicación, Farmacia, Enfermería, Nutrición, Dietética, Economía, Sociología, etc? </li></ul></ul><ul><li>Competencias e specíficas: </li></ul><ul><ul><li>Relativas al puesto de trabajo. Sirven para construir los mapas de competencias y la acreditación </li></ul></ul>
    43. 44. Competencias e specíficas: Para elaborar los mapas de competencias hay que responder a las preguntas: <ul><li>¿Cuáles son los puestos de trabajo de la Salud Pública? </li></ul><ul><li>¿Cuáles son las funciones y los procesos que se asignan a cada puesto de trabajo? </li></ul><ul><li>¿Cuáles son los conocimientos, habilidades y actitudes que hay que tener en cada puesto para realizar esas funciones? </li></ul><ul><li>¿Cuáles son las competencias para el acceso o nivel de acreditación avanzada, para el nivel experto y el excelente? </li></ul><ul><li>¿Cuál es el glosario de las competencias nuevas? </li></ul>
    44. 45. ¿Cuáles podrían ser las competencias del responsable de Salud Pública de un Distrito? Contratemos al o la mejor
    45. 46. Listado de competencias en Salud Pública Conocimientos <ul><li>Sabe analizar la situación de salud de la comunidad manejando información epidemiológica, demográfica y socioeconómica </li></ul><ul><li>Sabe identificar y valorar las desigualdades en salud </li></ul><ul><li>Sabe describir y analizar las asociaciones entre los factores de riesgo y los problemas de salud, así como el impacto de las acciones sanitarias. </li></ul><ul><li>Sabe controlar las situaciones de emergencia o alerta y cómo comunicar con la población y con otras instituciones en situación de crisis </li></ul><ul><li>Conoce las políticas andaluzas de Salud Pública (Prevención, Promoción, Protección y Vigilancia Epidemiológica) y su marco político internacional y nacional de referencia </li></ul><ul><li>Sabe establecer prioridades y formular planes y programas </li></ul><ul><li>Conoce la legislación básica relacionada con la salud (medioambiental, laboral, agrícola-ganadera, alimentaria, de tabaco, educativas, etc.) </li></ul><ul><li>Sabe evaluar las intervenciones sanitarias teniendo en cuenta la eficacia, la efectividad, la eficiencia, la utilidad, la seguridad, la equidad territorial, social, étnica o de género </li></ul><ul><li>Sabe cómo estudiar y analizar la satisfacción de la población, de los profesionales y de los proveedores de los servicios sanitarios </li></ul>
    46. 47. Listado de competencias en Salud Pública Conocimientos <ul><li>Sabe evaluar servicios y programas (utilizando las medidas de estructura, proceso y resultados más apropiadas en cada caso, incluyendo calidad de vida, satisfacción, aceptación, etc.) </li></ul><ul><li>Sabe aplicar los criterios establecidos para la acreditación de los servicios y actividades sanitarias Sabe como realizar inspecciones y auditorias sanitarias </li></ul><ul><li>Sabe cuando y cómo proponer y/o adoptar medidas especiales (decomisos, intervenciones cautelares, etc.) </li></ul><ul><li>Sabe cómo elaborar guías y protocolos </li></ul><ul><li>Conoce los derechos y deberes de los usuarios </li></ul><ul><li>Sabe las bases de la prevención de riesgos laborales </li></ul><ul><li>Sabe Soporte Vital Básico </li></ul><ul><li>Conoce la Cartera de servicios del Sistema Sanitario Público de Andalucía </li></ul>
    47. 48. <ul><li>Sabe metodología de la investigación nivel básico (Elaboración de protocolos; recogida, tratamiento y análisis de datos; escritura científica, búsquedas bibliográficas, normas de publicación) </li></ul><ul><li>Conoce la metodología de actuaciones Basadas en la Evidencia y su aplicabilidad </li></ul><ul><li>Conoce las metodologías de modificación de conductas (Precede, Etapas de cambio, aprendizaje social, etc) </li></ul><ul><li>Conoce la Metodología de Calidad </li></ul><ul><li>Conoce la metodología de Dirección por Objetivos </li></ul><ul><li>Conoce la metodología de gestión de procesos </li></ul><ul><li>Sabe inglés, nivel básico </li></ul><ul><li>Conoce el manejo de las tecnologías para la información y las comunicaciones </li></ul><ul><li>Sabe cómo hacer la dirección de equipos de trabajo y Gestión de personas </li></ul>Listado de competencias en Salud Pública: Conocimientos
    48. 49. <ul><li>Interpreta adecuadamente la información epidemiológica </li></ul><ul><li>Valora la importancia y limitaciones de las fuentes de datos de fuera del sistema sanitario sobre salud y sus determinantes </li></ul><ul><li>Interpreta las evidencias (Habilidad para la lectura crítica de la información científica) </li></ul><ul><li>Evalúa los riesgos para la salud </li></ul><ul><li>Maneja informática, nivel usuario </li></ul><ul><li>Gestiona adecuadamente la adopción de medidas cautelares y la trascendencia de las mismas </li></ul><ul><li>Tiene visión continuada e integral de los procesos en protección de la salud </li></ul><ul><li>Tiene visión continuada e integral de los procesos asistenciales </li></ul><ul><li>Entiende y aplica los principios de gestión presupuestaria y de gestión de recursos económicos y materiales </li></ul><ul><li>Utiliza adecuadamente los recursos disponibles </li></ul><ul><li>Contribuye a diseñar y poner en marcha programas e intervenciones </li></ul><ul><li>Adapta los proyectos y buenas prácticas a entornos concretos </li></ul><ul><li>Es capaz de dar soporte vital básico </li></ul>Listado de competencias en Salud Pública: Habilidades técnicas
    49. 50. <ul><li>Entiende y valora los aspectos éticos y legales relacionados con la confidencialidad, la protección de datos y la información </li></ul><ul><li>Es capaz de preparar y proporcionar información escrita y verbal a personas y grupos de diversa procedencia </li></ul><ul><li>Tiene capacidad de análisis y síntesis </li></ul><ul><li>Tiene habilidad para la comunicación social </li></ul><ul><li>Es capaz de trabajar de manera efectiva y pro-activa con los medios de comunicación </li></ul><ul><li>Tiene capacidad de relación interpersonal (asertividad, empatía, sensibilidad interpersonal, capacidad de construir relaciones) </li></ul><ul><li>Maneja las Tecnologías de Información y Comunicación </li></ul><ul><li>Tiene capacidad de liderazgo </li></ul><ul><li>Entiende y aplica los principios de la buena práctica laboral, incluyendo la selección y contratación justa de personal </li></ul><ul><li>Tiene capacidad de trabajo en equipo, preparar agendas y tomar notas claras y concisas </li></ul><ul><li>Es capaz de dirigir o coordinar correctamente una reunión </li></ul><ul><li>Es capaz de resumir los contenidos clave de las reuniones. </li></ul><ul><li>Puede liderar y coordinar equipos humanos de procedencia diversa </li></ul><ul><li>Tiene capacidad para delegar </li></ul>Listado de competencias en Salud Pública: Habilidades sociales
    50. 51. <ul><li>Tiene capacidad de motivar (Puede ilusionar, incorporar adeptos y estimular el compromiso). </li></ul><ul><li>Puede gestionar equipos multidisciplinares y resolver situaciones de conflicto </li></ul><ul><li>Tiene habilidad negociadora y diplomática </li></ul><ul><li>Toma decisiones y promueve decisiones informadas </li></ul><ul><li>Tiene capacidad docente </li></ul><ul><li>Aprende de la experiencia </li></ul><ul><li>Utiliza métodos apropiados para promover el desarrollo profesional de su equipo </li></ul><ul><li>Identifica e implica a los líderes de la comunidad en la práctica de la salud pública </li></ul><ul><li>Se desenvuelve bien en entornos de interculturalidad </li></ul><ul><li>Asume riesgos y se desenvuelve bien en entornos de incertidumbre </li></ul><ul><li>Gestiona adecuadamente el tiempo </li></ul><ul><li>Involucra a los agentes más relevantes (asociaciones profesionales, expertos, representantes profesionales, de usuarios y de la comunidad, etc.) en la elaboración y aplicación de los proyectos </li></ul><ul><li>Escucha y ayuda a los grupos locales a articular sus preocupaciones de salud </li></ul>Listado de competencias en Salud Pública: Habilidades sociales
    51. 52. <ul><li>Actúa en defensa de los grupos con peor salud </li></ul><ul><li>Colabora y coopera </li></ul><ul><li>Muestra interés en el aprendizaje y la mejora continua </li></ul><ul><li>Actuar como un miembro efectivo del equipo </li></ul><ul><li>Promueve cambios y se adapta a ellos </li></ul><ul><li>Es amable con el personal y con los usuarios/as </li></ul><ul><li>Asume compromisos y los cumple </li></ul><ul><li>Tiene capacidad resolutiva </li></ul><ul><li>Es creativa/o </li></ul><ul><li>Es dialogante </li></ul><ul><li>Es discreto/a </li></ul><ul><li>Esta disponible cuando es necesario </li></ul><ul><li>Fomenta la participación social </li></ul><ul><li>Genera un clima de confianza y seguridad </li></ul>Listado de competencias en Salud Pública: Actitudes
    52. 53. <ul><li>Es honesto/a y sincera/o </li></ul><ul><li>Expresa adecuadamente sus juicios críticos </li></ul><ul><li>Tiene un talante negociador </li></ul><ul><li>Orienta su trabajo a la consecución de resultados </li></ul><ul><li>Orienta su trabajo a responder a las necesidades de los usuarios/as </li></ul><ul><li>Respeta los aspectos éticos de la documentación e investigación sanitaria </li></ul><ul><li>Respeta y valora el trabajo de los demás, </li></ul><ul><li>Es responsable </li></ul><ul><li>Actúa con sensatez </li></ul><ul><li>Muestra sensibilidad ante las necesidades de los demás y ante las desigualdades de sociales, culturales y de género </li></ul><ul><li>Muestra sentido de pertenencia: de ser un elemento integrador del SSPA </li></ul><ul><li>Tiene visión de futuro </li></ul>Listado de competencias en Salud Pública: Actitudes
    53. 54. <ul><li>Seguro que en algunos distritos la Dirección es así..... </li></ul><ul><li>.....la gestión por competencias podría servir para que lo fuera en todos </li></ul><ul><li>Muchas gracias </li></ul>

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