Orientaciones y disposiciones
pastorales del Sínodo Diocesano
Una Iglesia de Discípulos en camino
• Búsqueda humana de
Dios.
• Discípulos de Jesús.
• Valoración de la
religiosidad popu...
Búsqueda humana de Dios
• Reconocemos y damos gracias porque a cada uno llama el
Señor por su nombre y por la variedad de ...
En el hombre hay una sed del Dios vivo
y un deseo de entrar a ver su rostro
Discípulos de Jesús
• Guiados por Jesús oramos sin gritos, sin palabrería, sin
pretender que nuestros rezos sean “poderoso...
Valoración de la religiosidad popular
• Reconociendo la necesidad de revisar nuestras expresiones
religiosas, reconocemos,...
María en la tradición de la Iglesia
y la fe del pueblo.
• Reconocemos con gozo que
Dios ha querido “estar con
nosotros” y ...
La escucha de la Palabra
• La Biblia libro del Pueblo de Dios. Jesús es “la” Palabra de
Dios. Él es el que nos abre la com...
La iniciación en el discipulado cristiano
Celebrar el bautismo: iniciar un camino

• Nos comprometemos en nuestra Diócesis a celebrar
cuidadosamente el don de Dios ...
Una Iglesia de comunión y participación
• Identidad, pertenencia,
corresponsabilidad.
• Vocaciones diversas en la
Iglesia:...
Una Iglesia de comunión y participación
• Identidad Católica, frente a la expansión de una “cultura
evangélica”, hemos de ...
Compromiso cristiano de los laicos
• Queremos promover las vocaciones al diaconado
permanente.
• Es importante animar y mo...
Pastoral Vocacional
• Los presbíteros tienen la responsabilidad de animar y
organizar la Pastoral Vocacional. Se debe crea...
La Palabra llama a cada uno
personalmente
Lugares o estructuras de comunión
Estructuras de comunión
• Diócesis
• La parroquia
• CEB’s o pequeñas
comunidades
• Asoci...
Las CEBs, asociaciones y movimientos en la Parroquia
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La Parroquia debe ser entendida
como comunidad de comunid...
Organismos de comunión:
Consejos y comisiones de Pastoral
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Para que los consejos pastorales sean
fieles a su nat...
Una Iglesia que celebra la Fe
• Orientaciones Generales:
Liturgia y espiritualidad,
formación y participación.
• Orientaci...
Espiritualidad litúrgica
• La verdadera espiritualidad litúrgica se arraiga en los
principales misterios de Cristo, de la ...
Orientaciones específicas para cada sacramento:
Eucaristía y Reconciliación
• Hemos de poner un cuidado, esmero e interés ...
Unción de enfermos
• Conviene preparar a las personas
que visitan a los enfermos y a los
miembros de la pastoral de la
sal...
El Matrimonio y la familia
• Es necesario hablar con frecuencia del amor verdadero, de la fidelidad, y
de la gracia que ot...
IV. Una Iglesia en estado permanente de misión
• Evangelización, Misión
permanente
• En y de nuestra realidad:
Encarnación...
Evangelizar: llevar la Buena Nueva a
todos los ambientes de la humanidad
• Evangelizar constituye la dicha y vocación prop...
Testimonio en la vida y misión.
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Toda actividad misionera tiene su
fundamento en el testimonio. Es la
coherencia...
Evangelizar es tarea de todo cristiano
• Pedimos a los presbíteros y delegados que cuiden especialmente las
celebraciones,...
El Evangelio que anunciamos no son ideas o escritos. No anunciamos
algo sino a alguien, a Jesucristo. Al anunciar a Jesucr...
Familia y escuela transmisora de valores
• La globalización es un fenómeno complejo y poderoso que integra
dimensiones eco...
Apoyar la educación de los adultos
• La pastoral educativa ha de
reforzar la coordinación de los
educadores católicos en l...
Es necesario afrontar la cultura de la muerte con la cultura de la vida.
Evangelizar la paz. Reconocemos que la tarea nos ...
Transmitir la fe
• Transmitir la fe es presentar la salvación del Dios que escucha el
grito de su pueblo y libera. Dios, e...
MCS y evangelización.
• Convocar a los profesionales
católicos que laboran en este
ámbito para que reflexionen
sobre su re...
Una Iglesia sacramento de amor,
solidaridad y justicia
• Espiritualidad de la
Caridad.
• Estilo de vida pobre,
sencillo, y...
El seguimiento de Jesucristo nos lleva a
vivir como él vivió.
• “La naturaleza íntima de la Iglesia se expresa en una trip...
Aprender a amar iluminados por San Vicente de Paúl
• Hemos recibido en nuestra
Diócesis en estos 50 años y en
los 47 anter...
Caridad y Justicia.
• Sabemos que el arte de amar integra dimensiones diversas y exige
estar atento a acoger a cada uno en...
Acoger, acompañar, comprometerse
• Nos comprometemos a que antes de un año se estructure en cada
parroquia el correspondie...
Rostros sufrientes de Cristo
Nos comprometemos a mantener abierto el oído
a ese grito de los pobres porque en él está el Señor.
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Alcoholism...
Movilidad humana. “Maras”. MCS.DSI.
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La emigración interna y hacia el exterior es un fenómeno al que estamos
dando...
I Sínodo de la Diócesis de San Pedro Sula (Honduras)
Decreto de aprobación y promulgación de las Constituciones Sinodales....
GRACIAS A TODOS LOS QUE HAN HECHO HECHO
POSIBLE EL SÍNODO DE S.P.S. SEA UNA REALIDAD QUE
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Orientaciones

  1. 1. Orientaciones y disposiciones pastorales del Sínodo Diocesano
  2. 2. Una Iglesia de Discípulos en camino • Búsqueda humana de Dios. • Discípulos de Jesús. • Valoración de la religiosidad popular. • María en la tradición de la Iglesia y la fe del pueblo. • La Escucha de la Palabra. • La Iniciación en el discipulado cristiano.
  3. 3. Búsqueda humana de Dios • Reconocemos y damos gracias porque a cada uno llama el Señor por su nombre y por la variedad de caminos y búsquedas de la Verdad y del Amor que están presentes entre nosotros. Compartimos la sed del Dios vivo y el deseo de entrar a ver su rostro. • Desde la experiencia vivida (en el Sínodo) nos proponemos la elaboración de los planes pastorales y deseamos que se celebren nuevos Sínodos con cierta regularidad. • Sabemos que no somos poseedores de la verdad y nos comprometemos a mirar con respeto el camino de cada uno en su búsqueda de Dios, al tiempo que esperamos y pedimos respeto por nuestra búsqueda, por nuestra fe y por el deseo de proponerla y compartirla como fuente de vida y alegría para todos.
  4. 4. En el hombre hay una sed del Dios vivo y un deseo de entrar a ver su rostro
  5. 5. Discípulos de Jesús • Guiados por Jesús oramos sin gritos, sin palabrería, sin pretender que nuestros rezos sean “poderosos” y recordando que el Padre sabe lo que necesitamos antes de que abramos nuestra boca. Nos comprometemos a revisar los modos de orar reconociendo en el padrenuestro la oración por excelencia. • Nos guían las palabras de Jesús, pero sobre todo, su vida entregada, crucificada y resucitada. Desde Jesús crucificado, sabemos de la solidaridad de Dios con nosotros. Redimidos por su amor, reconocemos que no somos discípulos si no tomamos la cruz de nuestra realidad, si no amamos como él nos ha amado, si no entregamos la vida. Por eso queremos cada día estar más cerca de los pequeños, de los que sufren, de los excluidos y verificar ahí la autenticidad de nuestra fe en el compromiso con la justicia.
  6. 6. Valoración de la religiosidad popular • Reconociendo la necesidad de revisar nuestras expresiones religiosas, reconocemos, igualmente, el valor de una religiosidad vivida en la tradición de las gentes sencillas. • Es necesario que todos los agentes de pastoral conozcan bien los modos en que se vive y expresa lo “religioso”, cómo unifica y da sentido a la persona y cómo puede deformarse y resultar enfermizo y destructor. • Es importante conocer nuestra historia religiosa.
  7. 7. María en la tradición de la Iglesia y la fe del pueblo. • Reconocemos con gozo que Dios ha querido “estar con nosotros” y nacer de mujer. Por eso, confesamos a María como Madre de Dios y dichosa por haber creído. • Ha de ser distintivo de nuestra espiritualidad católica este compromiso de ahondar en la fe, de modo que María aparezca como reflejo y presencia del Evangelio de Dios.
  8. 8. La escucha de la Palabra • La Biblia libro del Pueblo de Dios. Jesús es “la” Palabra de Dios. Él es el que nos abre la comprensión de las Escrituras. • Nos alegramos comprobar cómo se difunde cada vez más la Biblia en nuestra diócesis y deseamos que se facilite aún más su presencia en cada familia. • Optamos por difundir la lectura orante de la Biblia tal como Aparecida y la Verbum Domini nos exhortan. • Deseamos se edite por separado y se difunda ampliamente el texto de los evangelios de manera que sea para todos, en su lectura constante, el camino de iniciación y comprensión de todos demás textos bíblicos. • Es imprescindible hacer uso de las introducciones y de las notas que acompañan las diversas ediciones de la Biblia y que se facilite, a los más posibles, el acceso a cursos y talleres presenciales o a distancia sobre la Biblia.
  9. 9. La iniciación en el discipulado cristiano
  10. 10. Celebrar el bautismo: iniciar un camino • Nos comprometemos en nuestra Diócesis a celebrar cuidadosamente el don de Dios que se expresa en el bautismo, a vivirlo congruentemente y a proclamarlo con entusiasmo. Consideramos esta tarea como prioritaria para realizar nuestra vocación de discípulos. • La realidad familiar tan diversas, con una gran proporción de madres solteras, de madres adolescentes o de parejas en “unión libre” , supone una necesidad especial de discernimiento y acompañamiento de cada persona que evite el excluir a los pequeños del don de Dios y, por otra parte, no traiga consigo una desvalorización de ese don. • Se debe de entender la catequesis como un proceso que configura al discípulo a lo largo de toda su vida. • Prioridad en la evangelización de adultos no bautizados o bautizados y no evangelizados, o que no han experimentado un encuentro vivo con el Señor. Acompañar el camino de estos adultos es mucho más que ofrecerles unas “charlas”. • Es imprescindible, igualmente, contar con materiales adecuados para guiar las etapas del catecumenado, así como formar a las personas que puedan acompañar al catecúmeno.
  11. 11. Una Iglesia de comunión y participación • Identidad, pertenencia, corresponsabilidad. • Vocaciones diversas en la Iglesia: Obispos, presbíteros, diáconos, laicos, consagrados, pastoral vocacional. • Estructuras de comunión: Diócesis, Parroquias, CEB’s, movimientos. • Organismos de comunión: Consejo Pastoral, Comisiones de Pastoral, Planificación.
  12. 12. Una Iglesia de comunión y participación • Identidad Católica, frente a la expansión de una “cultura evangélica”, hemos de cuidar y usar el lenguaje, los cantos, los símbolos, la teología, los sacramentos católicos, uniendo tradición y actualización. • Es tarea de todos invitar, ofrecer oportunidades, implicar en actividades a los menos comprometidos. Sin conversión al Señor no hay servicio. • Se debe promover una espiritualidad de la comunión. Los Obispos están llamados a hacer de la Iglesia una casa y escuela de comunión. Los presbíteros cuiden con esmero las actitudes que favorecen la comunión con los fieles: la valoración y aprecio, escucha de sus aportaciones y situaciones, humildad y mansedumbre, caridad cristiana, evitando el autoritarismo.
  13. 13. Compromiso cristiano de los laicos • Queremos promover las vocaciones al diaconado permanente. • Es importante animar y motivar actitudes de disponibilidad, generosidad y cooperación en los laicos, como exigencia interior de su bautismo, para el servicio en las diversas áreas pastorales, evangelización, comunión, liturgia y caridad. • Anímense los laicos a formar parte de los consejos y comisiones pastorales, cumplan responsablemente su función, participen en el discernimiento de los asuntos o de los planes, en la toma de decisiones y en su ejecución.
  14. 14. Pastoral Vocacional • Los presbíteros tienen la responsabilidad de animar y organizar la Pastoral Vocacional. Se debe crear la comisión de Pastoral Vocacional en la Parroquia. • Poner sumo interés en la formación común y específica de los agentes de Pastoral Vocacional. • Se ha de cuidar el acompañamiento personal de todo vocacionado y contar con personas preparadas. • Debe darse continuidad y profundización a la reflexión , formación y operatividad en torno a lo que la diócesis llama “cultura vocacional”, de manera que esta “cultura vocacional” empiece al interior de la misma Iglesia.
  15. 15. La Palabra llama a cada uno personalmente
  16. 16. Lugares o estructuras de comunión Estructuras de comunión • Diócesis • La parroquia • CEB’s o pequeñas comunidades • Asociaciones y movimientos Diócesis • Fomentar en todos los fieles el conocimiento y aprecio y la valoración de nuestra Iglesia diocesana. • Participar regularmente en las reuniones, encuentros, etc. de carácter dicesano para que la parroquia no quede al margen de la vida diocesana. • Conocer y secundar el Plan Pastoral Diocesano como muestra de comunión pastoral y unidad.
  17. 17. Las CEBs, asociaciones y movimientos en la Parroquia • • • • La Parroquia debe ser entendida como comunidad de comunidades. Continuar el proceso, inciado el año 2010, de renovación de la parroquia en las cuatro dimensiones: comunitaria, misionera, samaritana y pascual. En cuanto a las CEB’s concluir la reflexión y el discernimiento iniciado en la diócesis sobre los rasgos fundamentales que han de caracterizar nuestras CEB´s Que la comisión encargada siga preparando y enviando los materiales para las CEB´s aprovechando la experiencia de los grupos sinodales y su diálogo sobre los “cuadernillos” y teniendo en cuenta la experiencia y materiales de las CEBs de otros países de AC y del continente • • • Todo movimiento sea de jóvenes, adultos, familia, etc. Debe tener sus representantes en la comisión diocesana respectiva como punto de información y coordinación. Lo más propio es que los miembros concretos de la asociación o movimiento se integren en la vida y acción de la parroquia a la que pertenecen, aunque el movimiento tenga un carácter supra parroquial. Las orientaciones y líneas formativas y pastorales dadas a los movimientos por sus dirigentes tienen que integrarse y aplicarse según las dadas por la autoridad diocesana para toda la diócesis.
  18. 18. Organismos de comunión: Consejos y comisiones de Pastoral • • • • Para que los consejos pastorales sean fieles a su naturaleza y funciones cuidaremos con diligencia: La elección de los miembros. La preparación del consejo. La participación de todos. La relación con la comunidad. Las constituciones sinodales serán la base de la elaboración del nuevo PPD 2014-2019 A partir de este PPD, las parroquias, comisiones, asociaciones y movimientos diocesanos deberán hacer su Plan Pastoral o revisar el existente. Es importante hacer y dar a conocer la programación anual a todos a los que afecte, evitando superposiciones de actividades y desconciertos.
  19. 19. Una Iglesia que celebra la Fe • Orientaciones Generales: Liturgia y espiritualidad, formación y participación. • Orientaciones para cada sacramento. • Otros aspectos: liturgia de las horas. • Religiosidad popular y liturgia.
  20. 20. Espiritualidad litúrgica • La verdadera espiritualidad litúrgica se arraiga en los principales misterios de Cristo, de la Iglesia y de la vida humana celebrados en la liturgia. La liturgia y la vida van unidas y no pueden separarse como si fueran realidades paralelas. • En nuestras celebraciones litúrgicas han de recoger la vida de la comunidad concreta, y han de motivar el compromiso cristiano con la realidad económica, sociopolítica, cultural y religiosa en que se vive. • La celebración de cada sacramento ha de ir precedida de una verdadera preparación, y a esta formación ha de darse continuidad también después de la recepción del sacramento. Es necesario asegurarse que los fieles no reciben los sacramentos solo por costumbre social. Cada sacramento es un encuentro personal con Dios.
  21. 21. Orientaciones específicas para cada sacramento: Eucaristía y Reconciliación • Hemos de poner un cuidado, esmero e interés especial en la preparación, ambientación y participación de la Eucaristía por parte de todos, especialmente por parte de los sacerdotes y de los equipos litúrgicos, de manera que la celebración dominical sea un acontecimiento intenso de fe, comunión y alegría. • Debemos esforzarnos para garantizar que en cada comunidad haya celebración dominical de la Eucaristía o de la Palabra, con comunión si hay ministro extraordinario. • Debe ampliarse la distribución de la comunión bajo las dos especies siempre que sea posible y especialmente en ocasión de la primera comunión, confirmación o matrimonio. • Los párrocos cuidarán de preparar y revisar la homilía con los Delegados de la Palabra de Dios de su Parroquia. • El sacramento de la reconciliación debe presentarse no como acción puntual en la vida del cristiano sino como parte cualificada del proceso de conversión permanente que lleva a la santidad, conversión que es acogida, ayudada y potenciada por el sacramento de la Iglesia.
  22. 22. Unción de enfermos • Conviene preparar a las personas que visitan a los enfermos y a los miembros de la pastoral de la salud para que conozcan mejor el sentido de este sacramento. • La Unción de enfermos, como todo sacramento, es eclesial por lo que es conveniente que la comunidad no se desentienda de sus enfermos, más bien les visite y les ayude solidariamente. • Se propone que en cada comunidad los párrocos y los responsables pastorales: de liturgia, salud, CEBs, etc. Cuiden de que haya acompañamiento a las familias que han perdido un ser querido
  23. 23. El Matrimonio y la familia • Es necesario hablar con frecuencia del amor verdadero, de la fidelidad, y de la gracia que otorga el sacramento del matrimonio para que los esposos vivan las exigencias del amor conyugal. • En algunos casos, las parejas no se deciden a casarse porque consideran que tendrían que incurrir en gastos que no pueden afrontar. Deseamos que estas parejas reciban apoyo económico por parte de grupos, comisiones, etc. para que la situación económica no sea un obstáculo para el sacramento. • Para el matrimonio, se requiere una preparación inmediata que no debería durar menos de tres meses. Las charlas han de ser de mayor profundidad, y ha de tener cabida la tecnología (videos, documentales, material actualizado y atractivo). Las personas que las impartan deben tener la formación que requiere este tema. Conviene acudir a especialistas en temas de interés para la pareja: el aspecto espiritual, sexualidad según los planes de Dios, aspecto económico, legal, etc. • Urge a nivel diocesano y parroquial, orientar sobre la paternidad responsable y para ello deben especializarse más personas en estos campos. Deben crearse centros de asesoría familiar.
  24. 24. IV. Una Iglesia en estado permanente de misión • Evangelización, Misión permanente • En y de nuestra realidad: Encarnación-liberación • Evangelización y cultura: (Cultura de la Paz, de la Vida, Vocacional, MCS) • La transmisión de la fe (la familia, la educación católica)
  25. 25. Evangelizar: llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad • Evangelizar constituye la dicha y vocación propia de la Iglesia. • Con Aparecida recordamos las palabras de Jesús en la sinagoga de Nazaret y hacemos nuestra su opción por el anuncio del evangelio a los pobres. • No podemos conformarnos con estar muy ocupados. Nos comprometemos, como agentes de pastoral, a revisar los tiempos y la energía dedicados a cada una de las tareas y a preguntarnos si son conformes con la opción misionera y evangelizadora. • Es tarea prioritaria del Seminario formar misioneros que, sean ya, desde esta etapa de discernimiento, testigos entusiastas del evangelio. • Asumimos la opción de Aparecida por una misión permanente que haga presente en nuestra Diócesis la propuesta de Jesucristo: la oferta de una vida plena para todos. • Queremos transparentar la atractiva oferta de una vida más digna en Cristo. No queremos hacer proselitismo, queremos compartir esperanza y dignidad. Al mismo tiempo, desde la libertad y sin complejos queremos proclamar, con obras y con palabras, la Buena Noticia que da sentido a nuestra vida y nuestra opción por los valores del Reino.
  26. 26. Testimonio en la vida y misión. • • • • Toda actividad misionera tiene su fundamento en el testimonio. Es la coherencia entre la fe y la vida en la persona lo que hace de ella un verdadero testigo. Es necesario para ello un serio proceso de conversión personal y pastoral. Todo anuncio del evangelio, toda predicación que olvida la realidad en la que vivimos no es verdaderamente cristiana porque no asume el principio de la encarnación. Por eso nos comprometemos a profundizar el estudio de la DSI, promover su estudios en los diversos ámbitos pastorales. Establecer cauces de encuentro y diálogo con creyentes y no creyentes sobre las propuestas éticas de la DSI
  27. 27. Evangelizar es tarea de todo cristiano • Pedimos a los presbíteros y delegados que cuiden especialmente las celebraciones, en las que, por motivos sociales o familiares, están presentes personas no creyentes, alejados o pertenecientes a otros grupos religiosos de modo que en la homilía y en toda celebración hagan presente el evangelio de la gracia. • El anuncio del evangelio es propuesta dirigida a la libertad y que genera libertad por lo que evitaremos cualquier especie de obligatoriedad e imposición, de condena o exclusión, en la escucha del mensaje. • Evangelizar es tarea de todos, la opción por la misión implica a todo el pueblo de Dios. Asumimos, por tanto, la prioridad de dedicar los mejores esfuerzos a la convocatoria y a la formación de laicos misioneros. • La opción por la misión nos lleva a abrir el horizonte más allá de Honduras y seguir compartiendo generosamente recursos para la misión en otras naciones y en otros pueblos. • La realidad social y cultural de nuestra Diócesis es profundamente diversa y esto exige que la convocatoria y formación de laicos misioneros responda a esa diversidad de modo que el Evangelio se inculture realmente en esta diversidad.
  28. 28. El Evangelio que anunciamos no son ideas o escritos. No anunciamos algo sino a alguien, a Jesucristo. Al anunciar a Jesucristo queremos encarnar su estilo de vida y desde ahí proponer los valores que dieron sentido a la vida de Jesucristo, los Valores del Reino. Los católicos estamos en medio de la sociedad viviendo y proponiendo los valores del evangelio. Desde Jesucristo discernimos, asumimos y compartimos los valores que generan vida para todos. No hacemos proselitismo.
  29. 29. Familia y escuela transmisora de valores • La globalización es un fenómeno complejo y poderoso que integra dimensiones económicas y culturales, por eso hoy hablamos no tanto de una época de cambios sino de un cambio de época. El cambio cultural actual afecta a la misma visión del mundo, el hombre, la historia y por supuesto de Dios. Sólo desde una espiritualidad misionera que sabe reconocer confiadamente que el tesoro que lleva está en vasos de barro podremos afrontar esta tarea. • Familia y escuela transmisoras de valores. En nuestra realidad la familia y escuela son realidades frágiles y con múltiples deficiencias. Es necesario profundizar en nuestro compromiso en el cuidado y servicio a la multiplicidad de situaciones de las familias de nuestra diócesis. Urgimos a las personas vinculadas a asociaciones y movimientos familiares a realizar una tarea decididamente evangelizadora que evite la tentación de encerrarse en su propio ámbito social y cultural y de fragmentarse y aislarse unos de otros y de las opciones pastorales de conjunto.
  30. 30. Apoyar la educación de los adultos • La pastoral educativa ha de reforzar la coordinación de los educadores católicos en la escuela pública. • Necesitamos realizar una presencia más significativa en los centros públicos de enseñanza, especialmente en los que forman a los futuros educadores. • Es necesario aprovechar la experiencia de la Campaña Infantil y realizar una oferta seria de formación en valores en las escuelas, colegios y universidades. • Llamamos a potenciar y apoyar la educación de los adultos, a suscitar más voluntarios, a ofrecer recursos para su realización y aprovechar todos los nuevos medios para hacer posible su mejor realización.
  31. 31. Es necesario afrontar la cultura de la muerte con la cultura de la vida. Evangelizar la paz. Reconocemos que la tarea nos sobrepasa y que necesitamos escuchar al Señor Resucitado que nos invita a la paz. La experiencia de oración confiada, la cercanía con todos los llamados a evangelizar, la capacidad por aprender especialmente de los pequeños, son rasgos de una espiritualidad misionera que hemos de seguir cuidando. “Felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios.” Mt 5,9
  32. 32. Transmitir la fe • Transmitir la fe es presentar la salvación del Dios que escucha el grito de su pueblo y libera. Dios, en Jesucristo quiere que nuestra vida sea feliz. Nos ofrece, en el Evangelio, el camino para hacerla posible. • Necesitamos una más decidida y profunda opción por los jóvenes que nos ha de llevar a destinar y prepara más agentes de pastoral a esta tarea. • Igualmente, la toma de conciencia de que nuestra diócesis es industrial y universitaria, nos lleva a cuidar a las y los jóvenes trabajadores –muchos de ellos sin empleo- y a los jóvenes universitarios- muchos de ellos con graves dificultades para el estudio. • La transmisión de la fe exige escucha constante para expresarla en un lenguaje comprensible para los jóvenes de hoy en su diversidad.
  33. 33. MCS y evangelización. • Convocar a los profesionales católicos que laboran en este ámbito para que reflexionen sobre su responsabilidad y compartan iniciativas y proyectos para estar al servicio de los valores del Reino, especialmente de la verdad, la belleza, la solidaridad, la paz y el compromiso con la justicia. • Buscar y aprovechar espacios en los diversos medios de comunicación no sólo en los de la Iglesia, para hacer visible los valores del evangelio. • Hay que considerar la presencia de nuestra Iglesia en la red y en las redes sociales; para proclamar el mensaje evangélico.
  34. 34. Una Iglesia sacramento de amor, solidaridad y justicia • Espiritualidad de la Caridad. • Estilo de vida pobre, sencillo, y evangélico. • Niveles de la acción social: Asistencia, promoción y estructuras. • Rostros sufrientes de Cristo: Alcohólicos, drogadictos, migrantes, campesinos pobres, etc.
  35. 35. El seguimiento de Jesucristo nos lleva a vivir como él vivió. • “La naturaleza íntima de la Iglesia se expresa en una triple tarea: anuncio de la Palabra de Dios (Kerigma-martyria), celebración de los Sacramentos (leiturgia) y servicio de la caridad (diakonia). Son tareas que se implican mutuamente y no pueden separarse una de otra. • Hoy contemplamos a Jesucristo tal como nos lo transmiten los Evangelios para conocer lo que Él hizo y para discernir lo que nosotros debemos hacer en las actuales circunstancias”. DA139 • Todos los cristianos y, en particular, para los agentes de la caridad, la necesidad de la fe, del “encuentro con Dios en Cristo que suscite en ellos el amor y abra su espíritu al otro, de modo que, para ellos, el amor al prójimo no sea ya un mandamiento impuesto desde fuera, sino una consecuencia que se desprende de su fe, la cual actúa por la caridad”. • Hacemos una llamada especial a las familias católicas para no entrar en una competición por alardear de bienes y riquezas. Ya que esto resulta ofensivo en una realidad como las nuestra llena de empobrecidos y excluidos. Pedimos que esta llamada se tenga en cuenta, especialmente, en las celebraciones litúrgicas familiares que, aunque tengan esa dimensión, son siempre celebraciones de la Iglesia.
  36. 36. Aprender a amar iluminados por San Vicente de Paúl • Hemos recibido en nuestra Diócesis en estos 50 años y en los 47 anteriores del Vicariato la tradición de amor y entrega a los pobres de San Vicente de Paúl y recordamos esta enseñanza suya: “Es tan sólo por tu amor, y sólo por él que los pobres te van a perdonar el pan que tú les das…” Fieles al mandato de Jesús, hecho vida en tantos testigos, queremos aprender y enseñar cada día a amar y cuidaremos que esa sea tarea prioritaria de cada uno y de la acción pastoral de la diócesis.
  37. 37. Caridad y Justicia. • Sabemos que el arte de amar integra dimensiones diversas y exige estar atento a acoger a cada uno en su necesidad, a acompañarlo en la tarea de afrontar sus retos y a compartir con él la defensa de sus derechos. En ese trípode de asistencia inmediata, promoción y denuncia ha de apoyarse el compromiso de caridad de cada uno. • “La caridad va más allá de la justicia, porque amar es dar, ofrecer de lo “mío” al otro; pero nunca carece de justicia, la cual lleva a dar al otro de lo que es “suyo”, lo que le corresponde en virtud de su ser y de su obrar. No puedo “dar” al otro de lo mío sin haberle dado en primer lugar lo que en justicia le corresponde. • Necesitamos estar atentos a la necesidad de quien está próximo para dar respuesta a la misma. En una realidad como la nuestra, una situación de enfermedad, un accidente, un robo y cualquier acontecimiento imprevisto desequilibran la economía familiar y generan situaciones de dolor y desesperanza. Quizá se requiera cooperación de la comunidad local o parroquial, pero quien vive esa situación ha de saberse acogido como persona y no como un problema social que ha de presentar de oficina en oficina.
  38. 38. Acoger, acompañar, comprometerse • Nos comprometemos a que antes de un año se estructure en cada parroquia el correspondiente servicio de caridad que integre diversidad de acciones realizadas en la misma y se coordine en la Caritas Diocesana y en las diversas comisiones de Pastoral Social. • Las comisiones diocesanas o parroquiales de Pastoral Social, la Caritas o cualquier otro organismo actúan en nombre de la Iglesia y no en nombre propio y deben informar, motivar, orientar y animar el servicio a la caridad de cada creyente. • Se hace necesario que nuestra acción caritativa sea, además de organizada, una acción en red donde participen todas las pastorales y grupos de la acción social de la Parroquia o de la comunidad. • Rasgos de un servicio social de la Iglesia: Está abierta a todos sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza o religión. Promueve la participación de los grupos y personas receptores de ayuda y cuida, sobre todo, de defender su dignidad de hijo de Dios. Implica en la tarea de solidaridad a toda la comunidad cristiana y suscita reflexión, análisis y denuncia sobre las causas que generan empobrecimiento y marginación. Suscita un compromiso con la justica en el conjunto de la sociedad y esta abierta a colaborar con otras instituciones para conseguirlo. Informe adecuadamente y con total trasparencia de la utilización de sus recursos.
  39. 39. Rostros sufrientes de Cristo
  40. 40. Nos comprometemos a mantener abierto el oído a ese grito de los pobres porque en él está el Señor. • • • • • Alcoholismo. Como Iglesia necesitamos dar una respuesta más comprometida a este problema con campañas sistemáticas de prevención y de apoyo en las terapias y centros de rehabilitación. En cuanto a la drogadicción, cabe señalar la necesidad de unir esfuerzos e iniciativas con otras diócesis y aprovechar las experiencias de otros lugares. Colaborar con el narcotráfico aún en aspectos que pueden parecer secundarios supone para cualquier católico un pecado grave que excluye de la comunión con la Iglesia. El apoyo en la formación y capacitación de niños y jóvenes y, especialmente de los adultos, es un espléndido signo de amor comprometido que abre horizontes y dignifica al hermano. Lamentamos que la mayoría de la población no pueda acceder a una educación de calidad y consideramos que el amor cristiano pide una atención mayor a esta realidad para exigir respuestas adecuadas a las instituciones del Estado y para suscitar iniciativas solidarias con las que paliar las deficiencias del sistema. Los campesinos pobres sufren frecuentemente una mayor marginación. En nuestra diócesis la población rural es muy minoritaria con relación a la urbana, por eso hemos de cuidar una atención cercana y solidaria que dé ánimo a su desarrollo personal y que garantice la calidad de sus vidas.
  41. 41. Movilidad humana. “Maras”. MCS.DSI. • • * La emigración interna y hacia el exterior es un fenómeno al que estamos dando una respuesta todavía insuficiente. Necesitamos que la Comisión Diocesana de Movilidad Humana facilite una mayor información y promueva un mayor número de voluntarios para ofrecer un servicio eficaz e integral de orientación, acogida, acompañamiento y defensa del migrante y sus familias. El fenómeno de las “maras” es muy complejo en su origen y en su diversidad actual. La violencia, el dolor, la destrucción de la paz y la convivencia que generan son inmensas. Ante ello surge la tentación, también entre cristianos, de desear la muerte y el exterminio de estas personas. Ante esta realidad: Denunciamos esas actitudes y los asesinatos cometidos, financiados o promovidos en nombre de una mal llamada “justicia” que no puede ocultar, sin embargo, su carácter criminal. Nos comprometemos a continuar en la difícil tarea de buscar cauces de rehabilitación y reinserción de los caídos en las redes destructivas de las “maras”. Seguiremos apoyando programas y proyectos de prevención entre niños, adolescentes y jóvenes en situación de riesgo y marginación. Los MCS de la Iglesia en la Diócesis deben dedicar una parte importante de su programación a la necesaria tarea de difundir la DSI y motivar el compromiso solidario de todos y para informar de las tareas que se realizan y denunciar las situación de injusticia que generan pobreza y exclusión entre nosotros.
  42. 42. I Sínodo de la Diócesis de San Pedro Sula (Honduras) Decreto de aprobación y promulgación de las Constituciones Sinodales. “En virtud del ministerio episcopal recibido y a tenor del canon 466 del Código del Derecho Canónico, apruebo los textos, tal como a continuación son transcritos, como Constituciones Sinodales porque ellos recogen el sentir y el querer del Pueblo de Dios de Cortés y en ellos promulgo estas constituciones Sinodales en los siguientes términos: • • • Ellas marcarán el rumbo del caminar de nuestra diócesis en los próximos años y serán la base del nuevo plan pastoral diocesano 2014-2020 Invito a todos los fieles a recibirlas con disponibilidad, asimilar su letra y espíritu con el estudio, la oración y el dialogo y a cumplirlas con diligencia y alegría de corazón. • • Corresponde al obispo diocesano tanto la interpretación de estas Constituciones como la tarea de motivar a las personas y de coordinar los medios para que sean conocidas, aplicadas y revisado su cumplimiento contando especialmente con la ayuda del Consejo Presbiteral y del Consejo Pastoral. Entrará en vigor el día 2 de octubre, fiesta de los Ángeles Custodios. SPS, a 13 de julio del año 2013, celebración de los 50 años de la diócesis
  43. 43. GRACIAS A TODOS LOS QUE HAN HECHO HECHO POSIBLE EL SÍNODO DE S.P.S. SEA UNA REALIDAD QUE ENRIQUECE A LA IGLESIA

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