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Artículo "Psicología de Urgencias y Emergencias: ¿Mito o realidad?"

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Artículo "Psicología de Urgencias y Emergencias: ¿Mito o realidad?"

  1. 1. Psicología de urgencia y emergencias: ¿mito o realidad? Cavanillas de San Segundo, Mercedes1. Martín-Barrajón Morán, Pedro. REVISIÓN PSICOLOGÍA DE URGENCIAS Y EMERGENCIAS: ¿MITO O REALIDAD?Cavanillas de San Segundo, Mercedes1. Martín-Barrajón Morán, Pedro2.1 Psicóloga en Práctica Privada. Docente. Psicóloga Voluntaria en SAMUR-Protección Civil2 Psicólogo Red pública de Atención Social a personas con enfermedad mental grave y duradera. Docente. PsicólogoVoluntario en SAMUR-Protección Civil. RESUMEN El presente artículo, tiene como propósito iniciar la aportación de voces autorizadas en la psicología de emergencias para el enriquecimiento mutuo y el desarrollo “proporcionado” de esta especialidad incipiente de la psicología. Para ello, planteamos el debate sobre la necesidad real de la participación de psicólogos en situaciones de crisis. Partiendo de la evolución histórica de la especialidad hasta nuestros días, pasamos a revisar las Psicológicos (PAP), junto con ciertas recomendaciones y aspectos a tener en cuenta en cualquier interven- ción en crisis. Finalmente, aportamos una serie de datos que avalan la conveniencia de la participación de los psicólogos en situaciones de crisis de una manera no indiscriminada. Palabras clave: TEPT, Víctimas, Primeros Auxilios Psicológicos, trauma, evitación, negación, factores protectores, factores de riesgo. ABSTRACT The purpose of the present article is to bring together different authorities on emergency psychology, to further enrich and develop this emerging specialisation within the discipline. In order to do this, the real need for psychologists’ participation in crisis or emergency situations is debated. Using the historic evolu- revised. The basic principles of “Psychological First Aid” (Primeros Auxilios Psicológicos; PAP) are then covered, along with certain recommendations and important aspects to take into account in any psycholog- ical intervention in a crisis situation. Finally, some data is analysed that indicate the convenience of having psychologists participate indiscriminately in crisis situations. Key words:INTRODUCCION HISTORICA de víctimas y equipos de socorro en 1906, duranteEl interés por la atención a víctimas de desastres se el terremoto de San Francisco resultan un importanteinicia a partir de mediados del s. XIX, inicialmente antecedente a dichos estudios.desde una orientación básicamente clínica, que irá Pero lo que marca el inicio de la intervención psico-evolucionando hacia orientaciones psicosociales. social en crisis de la época moderna son los trabajosEntre los años 1857 y 1885, aparecen las primeras de Liderman y sus colaboradores, tras el incendio deldescripciones de sintomatología compleja (angustia, local nocturno Coconut Grove en Boston (1942) en elemotividad exagerada, depresión, insomnio, alte- que fallecieron 492 personas.raciones de la memoria) en víctimas de accidentesde ferrocarril y de guerra. Estas alteraciones, que Dichos investigadores se centraron en conocer losse presentaban en ausencia de lesiones físicas evi- síntomas psicológicos de los supervivientes (ansie-dentes, se atribuían a la conmoción cerebral (“shock dad, depresión, alteraciones psicosomáticas), ennervioso”) y en la terminología de la época aparece aquellos sujetos que utilizaron la negación comodenominado como “neurosis traumática”. (1) principal mecanismo defensivo, así como el proceso de duelo que atravesaban aquellas personas que ha-Desde una perspectiva psicosocial, los estudios se ini- bían perdido un ser querido.cian hacia mediados del siglo XX. Las observacionesdel psicólogo William James sobre el comportamiento 27
  2. 2. Psicología de urgencia y emergencias: ¿mito o realidad?A través del seguimiento de los familiares de muchas de la sociedad al llamado “Estado del Bienestar” (ende las víctimas del suceso descubrió, sorprendido, que la actualidad en grave crisis), ha derivado hacia unala mayoría de ellos no habían desarrollado síntomas sociedad hedonista, que huye y evita el dolor y el malestar.era a consecuencia de no haber experimentado el ciclo Por ello, se han eliminado muchos de los recursos “tradicionales” que preparaban y ayudaban a la re-De este modo, su informe clínico sobre los sínto- cuperación psicológica tras una situación traumática;mas psicológicos de los sobrevivientes se consti- por ejemplo, los rituales que acompañan al hecho detuye como la piedra angular para las teorizaciones la muerte han ido acortándose o desapareciendo (elsubsecuentes sobre el proceso de duelo, una serie velatorio se realiza en lugares acondicionados parade etapas mediante las que el progreso del doliente ello, con tiempo limitado, los periodos legales de bajaequivale a aceptar y resolver la pérdida (2). Además laboral temporal por fallecimiento de un familiar…,aportó un principio esencial en la intervención en cri- etc.). Es por ello que, cuando ocurre una situaciónsis: las personas disponen de una gran cantidad de traumática, los individuos no están preparados pararecursos internos con los que pueden enfrentarse a ello, y recurren a todo lo que pueden para continuaruna crisis súbita en su vida (3).No obstante, en oca- evitando ese dolor.siones, los recursos de afrontamiento del individuopueden verse desbordados. Destacaron como po-dían existir profesionales que con su ayuda en el pri- DEFINICION DE CRISIS: -cas posteriores. Comenzaba así a cobrar relevancia “un estado temporal de tras-el enfoque preventivo de la intervención en crisis. torno y desorganización, caracterizado principalmen-En los últimos años ha existido y existe una crecien- te por una incapacidad del individuo para manejarte demanda social y política de apoyo psicosocial situaciones particulares utilizando métodos acostum-cuando se produce una situación traumática, espe- brados para la solución de problemas y por el poten- cial para obtener un resultado radicalmente positivoconsiderados como potenciales generadores de o negativo.” Se caracteriza por una gran desorgani-daño psicológico. Ante esta popularización del apoyo zación emocional, perturbación y un colapso en laspsicosocial en catástrofes, se plantea el debate de si estrategias previas de enfrentamiento. Evidentemente, a lo largo de la vida existen muchosla historia de la humanidad se han producido trage- tipos de crisis; la más relevante en este contexto esdias que conllevaban pérdidas personales y mate-riales sin que los sujetos implicados contaran con y Mitchell (1999) como “una respuesta aguda a un In-apoyo psicológico. Y es legítimo plantearse dicho cidente Crítico como un desastre masivo, un eventodebate, ya que efectivamente no todas las personas traumático, o un ataque terrorista”, en donde:afectadas por una situación traumática desarrollansintomatología psicopatológica. 1. La homeostasis (balance) psicológica se rompe.Lo que parece estar claro es que, al margen del 2. Los mecanismos normales para hacer“eco mediático”, dicha necesidad es genuina; ante frente a las situaciones estresantes fallan.cualquier crisis vital, se producen secuelas psicoló- -gicas, que remiten en la mayoría de los casos; pero cativo.el apoyo psicosocial puede ayudar a reducir la mani- 4. Existe clara evidencia de sufrimiento, dolorfestación de dichas secuelas, su severidad y posible (4) , así como la mortalidad. 5. Se produce un estado de confusión y/o agi- taciónExisten varias razones que avalan la intervenciónpsicosocial en crisis. La primera es la indiscutible En general, la persona puede entrar en este tipo deaparición de sintomatología psicopatológica en un crisis si se enfrenta a una situación traumática, queporcentaje de la población afectada por sucesos “acontecimiento que constitu- ye una amenaza grave para la integridad psicológicala OMS (1948) indica que es «un estado de comple- o física del individuo que lo sufre” (6)to bienestar físico, mental y social, y no solamente Sus características principales son que se produzcala ausencia de afecciones o enfermedades.», y, por quiebra en el sentimiento de seguridad (desborda-tanto, su restablecimiento incluirá el trabajo en los miento de las propias estrategias de afrontamiento),tres ámbitos. “El dolor puede combatirse con analgé- vivencia súbita de indefensión, percepción de incon-sicos, pero la culpa no”. (5),Adicionalmente, es de reseñar un aspecto más, rela- básica en sí mismo y en los demás (7).cionado con los países industrializados; la evolución 28
  3. 3. Psicología de urgencia y emergencias: ¿mito o realidad? Cavanillas de San Segundo, Mercedes1. Martín-Barrajón Morán, Pedro.EL TRAUMA A NIVEL BIOLOGICO muerte, diagnósticos crónicos en salud mental, en- fermedades terminales, catástrofes, comunicaciónA nivel psicobiológico, el cerebro funciona de la si- de malas noticias…etc.), tienen en común algún tipoguiente manera: el input sensorial llega a la amígda- de pérdida que requiere de un esfuerzo adaptativo ala, que realiza una primera integración parcial y, si es la nueva situación.necesario, nos activa hormonal y automáticamenteante un suceso antes de darnos cuenta cognitiva- En este esfuerzo, media un intervalo temporal quemente del mismo, proceso que se produce, en un contribuye a amortiguar el impacto de las conse-momento posterior, en la asignación cognitiva atri- cuencias emocionalmente violentas, en el que el doliente pondrá en marcha (con más o menos éxitoel neocórtex. Esto es lo que hace que, por ejemplo, para su futura adaptación), las estrategias de afron-si vemos una forma alargada y retorcida en un ca- tamiento que forman parte de su repertorio habitual.mino por el bosque, nuestro cuerpo empiece a dar La negación/evitación de esa nueva realidad, puederespuestas de lucha-huida antes de ver si se trata o suponer una respuesta adaptativa para evitar que elno de una serpiente. daño del impacto desborde al afectado, darle tiempo - - mación relativa al trauma, y poner en marcha otrostán reguladas por un sistema neurobiológico endó- recursos de afrontamiento más adecuados, ante unageno que se activa en función de la importancia de situación donde puede ser imposible ejercer control.las mismas. Cuando la persona entra en situación de crisis puedeAnte una situación de crisis, la amígdala se sobre- reaccionar de muy diferentes maneras, y todas ellasestimula; dicha sobreestimulación puede interferir en pueden resultar adaptativas, ya que su expresiónla activación del hipocampo, y éste, fracasar en su fenomenológica permite la integración del suceso,misión de integración de la información traumática; e inicia la reestructuración: negación, tristeza, shockasí, para la integración no fragmentada del suceso, o embotamiento emocional, agitación, agresividad,existen dos “necesidades”: irritabilidad, estrechamiento cognitivo, llanto incon- Que el sistema no se active por encima del tenible, crisis de pánico, nostalgia, desesperación, umbral de sintomatología que cause un sufri- trastorno por estrés agudo…, y un adaptativo cues- miento intolerable (mediante respuestas de tionamiento de los supuestos básicos. desconexión o negación que pueden dar lugar Hay personas, más cercanas en un hipotético conti- a la integración “fragmentada” de la información nuo al polo de la introversión, que no tienen necesi- - dad de ventilar emociones después de una situación ración de la víctima). traumática, porque nunca lo han hecho, no forma - parte de su repertorio habitual. Por eso, es erróneo vo para que se dé el procesamiento de forma pensar que siempre es preciso que el doliente se adecuada, (mediante respuestas de conexión- “desahogue” expresando sus pensamientos y emo- aproximación. Si se recuerdan mejor las expe- ciones negativas para dirimir el dolor. riencias de peligro, se está más preparado para evitarlas en el futuro. Es decir, la intervención en crisis, puede resultar ia- - trogénica, y darse un fracaso empático si se dirige lación afectiva tiene dos componentes: intervención a “aumentar la realidad de la pérdida” a través de la “ventilación emocional”, o a confrontar a) Las catecolaminas epinefrina (adrenalina) con una realidad que aún no se está preparado para y norepinefrina (noradrenalina) favorecen Insistir en que los pacientes deben en- - frentarse a la realidad de sus situaciones o expresar tivamente. sus sentimientos puede ser potencialmente perjudi- b) El complejo anatómico de la amígdala ce- cial>> (8). Si una víctima no necesita hablar y se le rebral. fuerza a hacerlo, puede llegar a sufrir una traumati-La inyección de adrenalina inmediatamente después zación secundaria.de una experiencia importante afectivamente au-menta el recuerdo de la misma actuando, sobre todo, Como respuesta del interviniente en la situación críti-a nivel de la amígdala cerebral. ca ante la incredulidad y la negación, el silencio puede ser una herramienta de información apropiada, ya queREACCIONES AL TRAUMA plantea, y en este sentido puede despejar sus dudas, - gunta. El silencio, también puede ser una muestra decomún y muy restringido de respuestas ante acon- apoyo, en especial en las situaciones muy emotivastecimientos vitales estresantes. Además de unas en las que posiblemente no haya nada que decir, y mucho más adecuado que cualquier “frase hueca”,de la nueva realidad (situaciones relacionadas con la 29
  4. 4. Psicología de urgencia y emergencias: ¿mito o realidad?puede ser el silencio acompañado de una mirada, ha- <<Si observamos las cosas buenas o malas que lesciendo entender que estamos ahí, y que la persona en suceden a los demás, existe una tendencia a la bús-situación de crisis cuenta con nuestro apoyo (9). queda de explicaciones; y si la gente las busca con (12)Ante este tipo de respuestas (negación/evitación),existe cierta equivocidad, relacionada con la pre- En ésa búsqueda de explicaciones habitual antedicción del desarrollo de un duelo complicado, o lanecesidad de apoyo psicológico posterior, cuando >> (“¿por quéla “víctima”, -en un momento inmediato postrauma- a mí?, ¿qué he hecho yo para merecer esto?, si nomuestra señales de aturdimiento o choque y, como le hubiese dejado solo, no se habría suicidado…, ¿yconsecuencia, emite conductas encaminadas a dis- si…?”) -minuir el sufrimiento asociado a los recuerdos de lo cleares o supuestos básicos.sucedido: ocuparse de los demás, rumiaciones obse-sivas sobre las circunstancias del evento estresante, Cuando alguien padece una experiencia traumáti-incredulidad o negación... Las investigaciones empí- ca, sus ideas sobre el mundo y sobre sí mismo sonricas demuestran que los individuos que reaccionan puestas en tela de juicio. La víctima o superviviente,menos intensamente tras el trauma tienen más éxito deberá reinterpretar el trauma de manera que resulteen el procesamiento emocional posterior. (10) previas. El crecimiento después de un trauma sóloÉstas últimas (incredulidad y negación), denotan las es posible si los esquemas son “sacudidos”. (6) -ción a la realidad. Sin embargo, protegen de las emo- Concluir “es culpa mía”, permite seguir creyendo queciones negativas, y se mantienen porque reducen la cualquier acontecimiento puede explicarse y contro-disonancia cognitiva que se deriva de la sobreesti- larse, y de esta manera, conservar las creencias so-mulación que genera el tener información relativa altrauma, que es incompatible con las creencias nu- el mundo y en los demás. “Si es culpa mía, llevarécleares sobre que el mundo es benevolente, seguro, mucho cuidado para que no se repita en el futuro yordenado y predecible, y las personas somos valio- todo vaya bien”. (13)sas y capaces de cuidar de nosotros mismos y de los -nuestros(11) nos culpables, a sentirnos indefensos…Si evitación y negación, se instauran como resultadodel intento de adaptación a la pérdida (superando la PRIMEROS AUXILIOS PSICOLOGICOSfunción adaptativa inicial), entonces predicen un due-lo complicado, pero para determinar si una respuesta Los Primeros Auxilios Psicológicos son considerarlosde afrontamiento es o no efectiva, no son la intensi- la “intervención en crisis de mejor elección” para res-dad, frecuencia o incidencia, las que lo “determinan”, ponder a las necesidades psicosociales de personas afectadas por desastres o actos de terrorismo. (14)Por ejemplo: La “negación” al recibir un diagnóstico Los Primeros Auxilios Psicológicos (P.A.P.), serán elde enfermedad mental crónica (“yo no tengo esqui- conjunto de estrategias puestas en marcha de ma-zofrenia, esos son los que salen por televisión que nera inmediata por los intervinientes tras un sucesoroban y matan, y yo no he hecho eso nunca…), pue- crítico y que están orientadas a prevenir o disminuirde tener la función de “preservar” la autoestima, y consecuencias negativas en la salud mental de lospuede resultar “útil” como estrategia de afrontamien- afectados.to inicial, sin embargo, si se mantiene en el tiempo, Están diseñados para reducir a corto y largo plazoajuste farmacológico y de expectativas de rehabili- la angustia inicial producida por eventos traumáticostación psicosocial y laboral, que pueden conducir a y para promover el funcionamiento adaptativo y lasuna reagudización de síntomas psicóticos. habilidades de afrontamiento. Existe consenso en- tre los expertos en salud mental ante situaciones deLos cambios emocionales producidos por algún su- crisis, en que estos elementos constituyen manerasceso vital estresante, elevan el nivel de activación y efectivas de ayudar a los sobrevivientes a manejar ladesencadenan la búsqueda de una explicación cau- angustia y las adversidades después de un desastre,sal. Suele haber una interpretación del suceso, y una -búsqueda de sentido del mismo, y en este sentido, cionales. Los P.A.P., son comparables en dos aspec- de las tos a la Reanimación Cardiopulmonar (RCP): ambosvoces en el caso de pacientes con alucinaciones au- pueden realizarlos un amplio abanico de intervinien-ditivas -por bizarras que sus atribuciones sean-, delas circunstancias que rodean el suceso súbito e in-esperado, de “la cuota de responsabilidad personal” (en caso de precisar ayuda más especializada, seen la muerte violenta de un familiar…, etc.). 30
  5. 5. Psicología de urgencia y emergencias: ¿mito o realidad? Cavanillas de San Segundo, Mercedes1. Martín-Barrajón Morán, Pedro. - Trastornos gastrointestinales.des: explorar e instruir, pero también suponen una Trastornos adaptativos.intervención preventiva, y sus objetivos son: Descompensación de trastornos de personali- dad premórbidos. Intentar restablecer el nivel de funciona- miento previo al suceso: colaborando en la (suspicacia, hostilidad, dependencia emocio- solución de problemas inmediatos., intentando nal). calmar a la víctima…etc. Aislamiento social. Minimizar el impacto psicológico: reducir sin- Conductas hetero/ autoagresivas (suicidio o tomatología somática traumática. ideación suicida). Disminuir la probabilidad de aparición de psicopatologías Sin embargo, a pesar de la contundencia de los da- reestructuración cognitiva breve, evitar la di- tos anteriores, es importante reseñar que no todos sociación en el momento inmediato, facilitar la los acontecimientos negativos generan un trauma, ni “narrativa ordenada” del suceso para su inte- todas las personas expuestas a una situación trau- gración posterior. mática desarrollan sintomatología psicopatológica.Prevenir el riesgo de pérdidas de vida y/o redu- El desarrollo de sintomatología psicopatológica de-cir la mortalidad: ayudando a establecer conductas pende de dos tipos de factores:adaptativas, evitar la “deambulación” que puede pro-vocar más víctimas, conductas autolesivas…, etc. Factores protectores: buena autoestima, ade- cuada gestión emocional, alto apoyo socialEntre un 8- 10% de las personas en duelo desarro-llan una patología. En España, hay aproximadamen-te 100.000 defunciones anuales por cáncer, según el trabajo- familia, aceptación de las propias limi-índice de duelo o grief index (6) hay un promedio de 6 taciones, una actitud positiva ante la vida, unpersonas afectadas por muerte; lo que supone que afrontamiento adecuado de la vida cotidiana,cada año tendríamos unos 60.000 nuevos casos de etc.duelos complicados en nuestro país, sólo por proce- Factores de riesgo: que indican que hay unsos oncológicos (6) mayor riesgo de aparición de psicopatología (psicopatología previa, presencia concomitante Si a esto le añadimos que: el 57% de las víctimas de otros problemas vitales: económicos, labora-de agresión sexual, el 54% de las de violencia de les, de pareja, familiares, escaso apoyo social,género, el 50% de las víctimas de terrorismo, el secuelas físicas graves, capacidad de afronta-33,3% de las personas que reciben un diagnósticode enfermedad grave, y el 12,3% de las víctimas de a cargo, inmigración en situación irregular, otras - pérdidas recientes o múltiples traumas (7), etc.trés postraumático (TEPT), -los índices más altos co- Teniendo en cuenta las estadísticas mencionadas,rresponden a aquellos sucesos que son provocados no es menos cierto, que también un porcentaje altísi-deliberadamente por el ser humano, y aquellos queson reiterados y permanecen el tiempo, respecto a (hasta un 87,7%), no desarrolla un TEPT como con-acontecimientos “fortuitos”, como desastres natura- secuencia del accidente.les-. (5), sin contar con otro tipo de víctimas como:heridos por arma de fuego o arma blanca, atropellos, Haciendo una comparativa de estos casos con lafamiliares de pacientes suicidas u otras muertes sú- medicina extrahospitalaria, la probabilidad de reani-bitas, secuestros con y sin robo o agresión, catás- mar a una persona en parada cardiorrespiratoria portrofes naturales, etc., la necesidad de los primeros sobredosis de cocaína, es mucho menor y sin em-auxilios psicológicos se hace patente en este tipo de bargo, dichos profesionales invierten hasta el últimosituaciones. de sus recursos por reanimar al paciente.Pero el duelo patológico o el desarrollo del TEPT Algunos estudios muestran que la mayoría de casosno son las únicas patologías que pueden aparecer de TEPT, se resuelven por sí solos entre el primercomo consecuencia de una situación “traumática”, y el cuarto mes(11). Solomon y Green(11) consideranen mayor o menor porcentaje pueden darse también que en desastres naturales, la mayoría de síntomaslas siguientes: han desaparecido espontáneamente a los 16 meses, Diferentes trastornos de ansiedad. salvo cuando hay una amenaza vital extrema o una Depresión -hasta un 47,6% en víctimas de vio- destrucción y duelo masivos. Esto apoyaría la idea lencia de género- (15) de que la mayoría de estos síntomas constituyen una Abuso o dependencia de sustancias. adaptación normal (frente una situación anormal) del Disfunciones sexuales. cuerpo humano, ante una agresión externa de ex- Trastornos del sueño. trema gravedad, y que su medicalización en estas Trastornos somatomorfos. primeras fases es un error. (11). 31
  6. 6. Psicología de urgencia y emergencias: ¿mito o realidad?BIBLIOGRAFÍA: 18. Labrador, F.J., Paz, P., de Luis, P., y Fernández- Velasco, R. (2004). “Mujeres víctimas de violencia 1. Robles Sánchez, J. I, y Medina Amor, J.L. (2008). doméstica. Programa de actuación”. Madrid. Pirá- “Manual de salud mental en desastres”. Editorial mide. Síntesis, Madrid. 19. Lacasta Reverte MA, García Rodríguez ED. “Duelo 2. Slaikeu, K. A. (2000). “Intervención en crisis. Ma- en cuidados paliativos”. SECPAL. Guías Médicas. nual para práctica e investigación”. 2ª Edición. Edi- Disponible en: http://www.secpal.com torial El Manual Moderno. - 3. Asociación Nacional de Víctimas de Delitos Violen- mos, M., Pereira, M., Del Val, M. y Guijarro, A. tos. Material didáctico curso: “Atención a Víctimas (2004). “Intervención Psicológica tras los atentados de la Violencia” Madrid, 2011 del 11 de Marzo en Madrid”. Clínica y Salud, 15, 4. Fernández Millán, J.M. (2005). “Apoyo psicológico 7-88. en situaciones de emergencia”. Madrid. Pirámide. 21. Montoya J. “El duelo. Biblioteca Básica de Tana- 5. Echeburúa, E., Corral, P. y Amor, P.J.(2001). “Es- tología”. Disponible en: http://montedeoya.homes- trategias de afrontamiento ante los sentimientos de tead.com/duelos.html 22. Pacheco Tabuenca. (2009) “El arte de comunicar Nº 116. malas noticias en el ámbito prehospitalario”. Revis- 6. Payás Puigarnau, A. (2010). “Las tareas del duelo. ta Prehospital Emergency Care (ed. esp.), Vol.2, Psicoterapia del duelo desde un modelo integrati- Num.1. vo-relacional”. Editorial Paidós. 23. Payás Puigarnau, A. (2008). “Funciones psicológi- 7. Echeburúa, E. (2005). “La superación del trauma: cas y tratamiento de las rumiaciones obsesivas en principios básicos”. Seminario internacional agre- - sión y violencia en psicología: perspectivas actua- quiatría., 2008, vol. XXVIII, n.º 102, pp. 307-323. 24. Perona Garcelán, S.; Cuevas Yust, C.; Vallina Fer- 8. Meichenbaum, Donald. (1987). “Manual de inocula- nández, O. y Lemos Giráldez, S. (2003).”Terapia ción de estrés”. Ed. Martínez Roca. Cognitivo-Conductual de la Esquizofrenia. Guía Clínica”. Madrid: Minerva Ediciones. 9. Parada Torres, E. (2008). “Psicología y Emergencia: Habilidades psicológicas en las profesiones de soco- 25. Perona Garcelán, S.; Cuevas Yust, C. y Martínez rro y emergencia”. Editorial Desclée de Brouwer. López, M. J. (2003). “Guía de tratamientos psico- 10. Ramos Díaz, N.S. (2000). “Variables cognitivas Pérez Alvarez; J. R. Fernández Hermida, C.; Fer- implicadas en el ajuste al trauma y asociadas a la nández Rodríguez y I. Amigo Vázquez (Eds.), “Guía comunicación emocional”. Tesis Doctoral. Málaga. Disponible en: Madrid: Pirámide. http://riuma.uma.es/xmlui/bitstream/hand- le/10630/2664/16272699.pdf?sequence=1 26. Robles Sánchez, J. I., y Medina Amor, J.L. (2003). “Intervención psicológica en las catástrofes”. Edito- 11. Pérez-Sales, P. (2006). “Trauma, culpa y duelo: ha- rial Síntesis, Madrid. cia una psicoterapia integradora”. Editorial Desclée de Brouwer. 27. Trejo Mares, B. y Trejo Mares, J. (2011). “Una revi- sión del trastorno de estrés postraumático (TEPT)”. 12. Goldstein, Jeffrey H. (1978) “Agresión y Delitos Vio- Disponible en: Psicologia.com http://hdl.handle. lentos”. México D.F. Ed. Manual Moderno. net/10401/4640 13. Sabouraud- Séguin, A. (2003). “Cómo superar un 28. Worden J.W. (2004). “El tratamiento del duelo: ase- trauma psicológico”. Editorial Síntesis. soramiento psicológico y terapia”. Barcelona: Edi- 14. Brymer, M., Jacobs, A., Layne, C, Pynoos, R., ciones Paidós Ibérica. Ruzek, J., Steinberg, A., Vernberg, E., Watson, P.. “Primeros Auxilios Psicológicos, Guía de operacio- nes prácticas”. National Child Traumatic Stress Ne- twork. Disponible en: http://www.nctsn.org/nctsn_ assets/pdfs/PFA_Spanish_Guide_Web042909.pdf 15. Labrador, F.J. (2005). “Tratamiento del TEPT en víctimas de violencia doméstica”. Seminario inter- nacional agresión y violencia en psicología: pers- pectivas actuales. Universidad Complutense de 16. Acinas Acinas, P. “Información a la población en situaciones de emergencia y riesgo colectivo”. In- tervención Psicosocial, 2007, Vol. 16 N.° 3 Págs. 303-321. 17. Echeburúa, E. (2004). “Superar un trauma. El trata- miento de las víctimas de sucesos violentos.” Ma- drid. Pirámide. 32

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