Mediación penitenciaria

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Mediación penitenciaria

  1. 1. MEDIACIÓN PENITENCIARIA   José Castilla María José González Jerez. Octubre 2011
  2. 2. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011BLOQUE1 • Ronda con la experiencia de cada uno en prisión y con la mediación (formación y/o práctica en la misma, expectativas) • Experiencia y recorrido nuestro • Justicia Restaurativa, marco político y filosófico (todo tuyo) • Distintos actores participantes en prisión, rol de cada uno y forma de entender la 2  cárcel y posiblemente la mediación (Ministerio del Interior, SGIP, Dtor de la prisión, equipos técnicos, funcionarios de vigilancia, los propios internos, sus familias) • Conflicto en prisión desde su punto de vista y experiencia: influencia a nivel personal, social, etc. • Mecanismos institucionales y legales para RC en prisión.BLOQUE2 • Mediación, principios básicos. • Objetivos MP: cuáles nos guían a nosotros y cuáles persiguen ellos (concretos y generales) • MP: fases • Herramientas para la MPBLOQUE3 • Trabajo práctico: microsituaciones y/o caso completo a través de role-playing
  3. 3. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011Índice 1. Introducción. 2. ¿Quiénes son los principales implicados en el contexto penitenciario? ¿Cuál es su función? ¿Cómo entienden el sistema penitenciario? 3. El conflicto. ¿Cómo se origina, mantiene e intensifica un conflicto? ¿Qué dificultades existen para la gestión de los conflictos? ¿Qué requisitos son imprescindibles para gestionar el conflicto? 3  4. ¿Qué características tiene el conflicto interpersonal en el ámbito penitenciario? Consecuencias de la adaptación a la vida en prisión. Características de la vida en prisión. 3.3 Características de la prisión como sistema para el diálogo 5. ¿Qué mecanismos institucionales y legales de prevención y solución a los conflictos interpersonales tiene la administración penitenciaria? 6. ¿Qué métodos se suelen utilizar para la resolución de los conflictos? 7. Dimensión política del Conflicto. 8. ¿Qué es la mediación? ¿Qué ventajas y límites tiene la mediación? ¿Cuál es el mapa conceptual de la mediación?¿Qué valores pedagógicos presenta la mediación? Modelos teóricos. ¿Qué diferencia la mediación penitenciaria de otras mediaciones? 9. ¿Qué objetivos se han conseguido con la mediación en el ámbito penitenciario en las experiencias desarrolladas?. 8.1 Objetivos encaminados al tratamiento penitenciario. 8.2 Objetivos encaminados a la convivencia penitenciaria. 8.3 Objetivos encaminados al beneficio de las personas privadas de libertad. 10. La incorporación de la mediación al ámbito penitenciario. Fases del proceso de Mediación. 10.1.-Fase de derivación. 10.2.-Fase de acogida e información individual I. 10.3.-Fase de acogida II: aceptación y compromiso. 10.4.- Fase de encuentro dialogado. 10.5.-Fase de seguimiento. 11. Criterios de trabajo. 12. Inicio del proyecto. Aspectos para la reflexión. 13. ANEXO I de técnicas de mediación. Bloque I: elementos y habilidades básicas. Bloque II: afirmaciones. Bloque III: preguntas. Bloque IV: otras técnicas complementarias. 14. ANEXO II. Documentos. 15. ANEXO III: Trabajo práctico. Microsituaciones. 16. Bibliografía.
  4. 4. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 1.- Introducción. El conflicto es una realidad latente en todos los países, sociedades einstituciones. Tiene un alcance internacional e interpersonal. En todos aquellos lugaresdonde conviven personas existen conflictos que pueden generar violencia,enfrentamientos, respuestas institucionales represivas. Ante su presencia, laspersonas e instituciones desarrollan diversos modos de resolución: evitación, denunciaante el ámbito judicial o administrativo para que imponga una decisión final, opcionesvindicativas -respuesta por medio de la violencia verbal o física-, arbitraje, conciliacióno mediación. 4  No obstante, existen personas enfrentadas que no encuentran una víaadecuada para poner fin a sus contiendas de forma que el conflicto quede resueltofavorablemente devolviendo la tranquilidad a sus vidas. Esto suele suceder en buenaparte en los conflictos que se originan dentro de los centros penitenciarios. Laconvivencia en ellos está marcada por la concurrencia de una inevitable violenciainstitucional e interpersonal, tanto entre internos, como de éstos con quienes lescustodian. Las reyertas y atentados contra la convivencia producidas en un espaciovital tan reducido, son prueba de ello. La resolución de los conflictos se suele llevar acabo a través de métodos que tienen en común la utilización de la violencia; en últimoextremo, cuando son detectadas, encuentran casi como única respuesta institucionalla aplicación del régimen disciplinario a través de un sistema reglado de instrucción,enjuiciamiento y, finalmente, de sanción. Ésta forma de afrontar los problemas esnecesaria, pero genera consecuencias, con cierta frecuencia, nada favorables parauna resolución eficaz del conflicto: privación o limitación de derechos, aislamiento,regresiones a primer grado, traslados, restricción o suspensión de los permisos o delacceso al régimen abierto. Se trata de soluciones institucionales que neutralizantemporalmente el conflicto, pero que mantienen e intensifican las causas que dieronlugar al mismo: incremento del miedo, de la violencia, de la rabia por las posibles“ganancias” del otro, la consiguiente tensión por la posible pérdida de los permisos o laeventual regresión en grado. Esta violencia, en último extremo, puede, eventualmente,descargarse contra otro interno, contra la institución o funcionarios que trabajen enella. Para ello, y sin minusvalorar la importancia de los mecanismos institucionalesexistentes que tienden a conseguir el orden, la convivencia ordenada y la protecciónde la vida e integridad física de las personas, se hace necesario explorar otrosmétodos de resolución de conflictos que complementen a los ya existentes. Entre losposibles, existe uno que está adquiriendo en todos los ámbitos sociales especialprotagonismo. Se trata de la mediación entre las personas enfrentadas. Así, en elámbito escolar, en el civil para la articulación de los convenios reguladores en materiade separación y divorcio, y las actuales tendencias en el ámbito penal entre víctima einfractor que han encontrado acomodo en las legislaciones europeas desde la decisiónmarco de la Unión Europea 1 de 15 de marzo (2001/220/JAI), relativa al estatuto de la                                                            1  La regulación normativa que fundamenta la posibilidad de la incorporación de la mediación al sistema de justicia penal es: Convenio Europeo para la protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (4 de Noviembre de 1950; Recomendación R (83) 7 de 23 de junio de 1983 del Comité de  Ministros  del  Consejo  de  Europa;  Recomendación  R  (85)  II  de  28  de  junio  de  1985,  del  Comité  de Ministros  del  Consejo  de  Europa  sobre  la  posición  de  la  víctima  en  el  marco  del  Derecho  Penal  y  del procedimiento penal; Recomendación R (87) 21 del 17 de septiembre de 1987, del Comité de Ministros del  Consejo  de  Europa  sobre  la  “asistencia  a  las  víctimas  y  la  prevención  de  la  victimización”;  
  5. 5. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011víctima en el proceso penal, en la que se establece que: "Los Estados miembrosprocurarán impulsar la mediación en las causas penales […]. Velarán para que puedatomarse en consideración todo acuerdo entre víctima e inculpado que se hayaalcanzado con ocasión de la mediación […]. Los Estados miembros pondrán en vigorlas disposiciones legales necesarias para dar cumplimiento a lo estipulado, a mástardar el 22 de marzo de 2006" (Art. 10 y 17). La idea de un proyecto de mediación penitenciaria surge en 2005, tras unaserie de reflexiones cuyo principal objetivo consistía en la posibilidad de adaptar elproceso de la mediación a un contexto enormemente conflictivo, punitivo y 5 jerarquizado como es la prisión. La idea nace de un grupo de profesionales que creen en las personas y supoder para responsabilizarse de las decisiones que toman, buscar soluciones que lesayuden a resolver sus conflictos de convivencia de forma activa y hacerse plenamenteprotagonistas de sus propias historias. Así, el planteamiento inicial partió de utilizar la mediación como herramientapara devolver a las personas privadas de libertad parte de la percepción de controlsobre sus vidas, a través de una forma alternativa de resolver sus conflictos deconvivencia, y como fin último, pacificar las relaciones y disminuir parte de la tensiónpropia del espacio que obligadamente deben compartir. En marzo del año 2005 se iniciaba en el Centro Penitenciario Madrid III,Valdemoro un programa que continúa en la actualidad y que se extendió a otrascárceles españolas: Málaga, Nanclares de Oca, Zuera, Daroca, Madrid IV. El modelo de mediación penitenciaria ha ido evolucionando y dando lugar aotros programas paralelos que trabajan en grupo la gestión de los conflictos deconvivencia y con objetivos más preventivos. Un ejemplo de estos programas son losdesarrollados por la “Asociación ¿hablamos?” en las cárceles de Zaragoza (Zuera yDaroca). A comienzos del año 2006 se puso en marcha el proyecto de MediaciónPenitenciaria en el Centro Penitenciario de Zuera El proyecto de mediaciónpenitenciaria en el Centro Penitenciario de Zuera se basaba en la mediación depersonas que habían sido marcadas con una incompatibilidad por el propio Centro, dela misma manera que se hace en el Centro Penitenciario Madrid III, de Valdemoro. Lo cierto es que en el primer año de experiencia en mediación penitenciariaadvertieron que efectivamente las incompatibilidades se retiraban pero que no seejercía la posibilidad de regresar al módulo de procedencia, principal consecuencia de                                                                                                                                                                              Declaración de las Naciones Unidas sobre los principios fundamentales de Justicia para las Víctimas de delitos y del Abuso de Poder de 1985; Decisión marco del Consejo de la Unión Europea de 15 de marzo de 2001, relativa al estatuto de la víctima en el proceso penal (2001/220/JAI) (Diario Oficial nº L 082 de 22 de marzo de 2001 p. 0001‐0004).  
  6. 6. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011ser marcado por una incompatibilidad. Igualmente advertíamos que el hecho de estarcolgados de la Subdirección de Seguridad evitaba que hubiera un conocimiento porparte de la Subdirección de Tratamiento de los avances de las personas presas por elsólo hecho de participar en mediación. Por eso en la primera memoria de evaluaciónde la experiencia los mediadores solicitaron que hubiera un refuerzo positivo de lasconductas por parte del equipo de tratamiento (educador/a del módulo, trabajador/asocial…) para cualquier persona que participara en el proceso de mediación, y nonecesariamente porque llegaran a un acuerdo, sino por el simple hecho de haber dadoun paso tan importante como haber decidido, en un entorno de tanta violencia, dar unpaso voluntario hacia el diálogo con la otra persona con la que ha tenido un conflicto. 6  En el segundo año de experiencia las propuestas de modificar la dependenciadel proyecto hacia la Subdirección de Tratamiento y de que hubiera este refuerzopositivo no fueron atendidas. El trato con la Subdirección de Seguridad seguía siendoexcelente, pero se necesitaba algo más, que acercara el programa a la realidad y a losesfuerzos que las personas presas ya estaban haciendo al participar en lasmediaciones. Así que los mediadores decidieron asumir ese plus de actividad en loque al refuerzo positivo de conductas se refiere. Ese segundo año al final del cursoreunieron de una sola vez a todas las personas que habían participado en losprocesos de mediación de ese año en el Centro Penitenciario, bien con resultado deacuerdo o sin él, la clave era juntar a todos aquellos que al menos habían participadoen la fase de encuentro dialogado. El resultado fue tremendamente positivo: siempre en una clave de pedagogíaactiva se desarrollaron durante dos días actividades de rol en el que todos asumían unrol diferente (mediador, víctima o infractor) a aquel que habían desempeñado en larealidad con el objeto de vivenciar el esfuerzo del otro. De alguna manera el objetivoera conocer no sólo lo que yo he vivido sino también lo que la otra persona debió vivirdesde el otro lado en mi proceso de mediación, aumentando así el valor tanto delproceso como del resultado en el caso de haber logrado un acuerdo. A lo largo del resto de estos años pocas mejoras ha habido más en el ámbitode la mediación penitenciaria. Esta experiencia del Centro Penitenciario de Zuera nosllevó a reflexionar sobre las oportunidades de la mediación penitenciaria tal y comoestá establecida, pero también de sus limitaciones. Por eso cuando el CentroPenitenciario de Daroca propuso a la “Asociación ¿Hablamos?” trabajar algo similar ensu centro, les hicieron una contraoferta que les permitiera avanzar y superar laslimitaciones de la mediación penitenciaria. Y así surgió el proyecto de Gestión de Convivencia en el Módulo de Respetodel Centro Penitenciario de Daroca, que se desarrolló en el año 2010. Este proyectoparte del modelo integrado de Juan Carlos Torrego para IES de la Comunidad deMadrid. En resumen nuestro proyecto parte de las siguientes premisas: por un lado laconsideración del Módulo como una comunidad de vida en la que convivenfuncionarios de seguridad, funcionarios de tratamiento, y personas presas.Evidentemente cada una desde su rol. Por otro lado la creencia firme en que comopersonas que desean una convivencia pacífica y agradable en el módulo, todas las
  7. 7. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011personas se comprometen a la cogestión y a la corresponsabilidad en esa convivenciapacífica. En tercer lugar la creencia firme en que todo aquello que es cogenerado portodas las personas de la comunidad tiene un valor colectivo que protege el resultadode los quebrantamientos individuales en nombre de “como esto no es mío, o yo no heparticipado, lo puedo romper”, es decir evitar por la vía de la construcción colectiva lastraiciones individuales, que en el fondo, en este caso, no serían sino traiciones a loque yo mismo he construido. Y por último en la creencia igualmente firme de que laspersonas que están en prisión tienen capacidad suficiente para generar buenasprácticas que incluso superen las buenas prácticas de fuera de prisión. 7  En este sentido y de forma resumida el proyecto consiste en la creación de unacarta de derechos y de obligaciones propia del módulo, realizada con dinámicas departicipación colectiva de todas las personas de la comunidad, y el establecimiento deun sistema de resolución pacífica de conflictos propio del módulo que parta deinstituciones formales como la mediación o las conferencias restaurativas, perotambién de las informales (las maneras pacíficas propias que en el día a día yafuncionan en el interior del módulo y que responden a la diversidad de las personasque lo forman). Este proyecto es un proyecto a tres años vista y contempla, comoarquitectura metodológica, un proceso de información, de permeabilización de todaslas personas implicadas, de formación general a todas las personas de la comunidad(funcionarios y personas presas), de formación específica a los agentes clave delmódulo, y de apoyo para la consolidación de las estructuras que se vayan generandocomo propias en el módulo. Como resumen de toda la intervención de “¿hablamos?” en la progresión defórmulas restaurativas el ámbito penitenciario destacaríamos: de mediaciónpenitenciaria pasamos a un refuerzo de conductas positivas, y de ahí a un modelo degestión de conflictos y de la convivencia propio que no precise de un refuerzo positivopuntual sino que el mismo sistema genere ese refuerzo positivo por su quehacercotidiano. En el fondo es la consideración de la gestión de conflictos como un procesoeducativo, pedagógico, de gestión de valores, y de visibilización de alternativas,válidas tanto para personas presas como para funcionarios. Sí, por encima mismo delvalor de la gestión de conflictos, nuestra intervención en prisión es una intervenciónpedagógica, de creencia firme en las personas adultas para la gestión de susconflictos, de aprendizaje del valor de las conductas positivas, y de enorme capacidadhumana para recorrer un camino individual y colectivo que, más allá del tratamientopueril de evitación del conflicto (cada uno a un rincón de la pared), permita a laspersonas descubrir posibilidades escondidas presentes en todos nosotros como sonlas vías más cooperativas o colaborativas orientadas al aprendizaje mutuo.
  8. 8. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 2.- Principales implicados. ¿Cuál es su función? ¿Cómo entienden el sistema penitenciario? • Ministerio del Interior: Se rige por criterios generales de búsqueda de seguridad ciudadana y orden. Dirige la política criminal de forma concreta en función del momento político y social, así como de la alarma social que exista en la población en una época 8  determinada. Desde esta institución se desconoce la realidad de los centros penitenciarios, sus problemas y conflictos; se ignoran las cuestiones concretas que afectan a los ciudadanos presos y a los trabajadores. Trabajan claves políticas: p. ejemplo: en épocas de elecciones se ordena la restricción en la concesión de permisos o clasificaciones en régimen abierto que tengan riesgo de quebrantamiento. Ello unido a las campañas de inseguridad que desde los medios de comunicación se suelen iniciar. La cárcel es entendida como un espacio necesario para dar tranquilidad y seguridad a los ciudadanos. Normalmente se suele dar a entender a los ciudadanos que el incremento de las penas y del tiempo de encarcelamiento, disminuye el número de delitos. • Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (SGIP): Es la Institución encargada de velar por el cumplimiento de las directrices de política criminal dictadas por el Ministerio del Interior. Normalmente sus trabajadores conocen el medio penitenciario, pues han trabajado previamente en él y suelen buscar este destino como salida profesional más tranquila que el trabajo en las cárceles. Ejercen el control sobre la gestión de los centros penitenciarios a través del director de cada cárcel. El trabajo de gestión/control se desempeña a través de los informes emitidos por las Juntas de Tratamiento y los profesionales de los centros penitenciarios. Se tiene una visión global del sistema penitenciario. Se preocupa de la gestión, pero se despreocupa, salvo situaciones excepcionales, de los problemas concretos y cotidianos de los funcionarios y de los presos; los delega en la dirección del Centro Penitenciario. La SGIP no quiere que se conozcan públicamente situaciones conflictivas porque erosionan el ámbito político del gobierno. Ahora bien, los sindicatos, como saben que es un ámbito sensible políticamente utilizan informaciones reservadas en épocas de negociación de convenios colectivos: muertes, malos tratos, malas condiciones de infraestructura, permisos quebrantados, vinculación ETA terrorismo islámico a través de una fotografía en Puerto I, etc… Desde la percepción de la SGIP las cárceles son estructuras arquitectónicas que salvaguardan la vida y salud de los presos, bien equipadas: gimnasio, piscina, profesionales y con las actividades necesarias para la rehabilitación del ciudadano condenado a la pena de prisión. Viene a ser, en palabras de algunos de ellos como la convivencia en un Colegio Mayor o en un antiguo seminario. Es quien da el visto bueno para la implantación de programas novedosos, como el que nos ocupa.
  9. 9. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 • Director: Es un puesto de libre designación y, por tanto de confianza de la SGIP. Tiene que velar por cumplir las directrices de la SGIP, por que el orden y seguridad existan dentro del Centro Penitenciario y por las convivencia de los dos grandes colectivos de personas: trabajadores penitenciarios –unos 500 en las macrocárceles- y los presos –unos 1500 aprox. en las macrocárceles-. Su tarea es de gestión de los colectivos y de cumplimiento de la legalidad; los problemas concretos de los profesionales y de los internos se conocen pero se delegan en los subdirectores y demás profesionales. Para ellos las cárceles son estructuras arquitectónicas que 9  salvaguardan la vida y salud de los presos, bien equipadas: gimnasio, piscina, profesionales y con las actividades necesarias para la rehabilitación del ciudadano condenado a la pena de prisión. Desde este puesto, las dificultades se incrementan porque se perciben claramente las fisuras del sistema: almacenamiento de seres humanos llenos de problemas, falta de profesionales necesarios para cumplir todas las tareas, dificultades de información y atención al colectivo de funcionarios, dificultad para poder preservar el necesario equilibrio entre la aplicación de la ley y la salvaguarda de la vida e integridad física de las personas. Recibe órdenes de la SGIP pero es la Junta de Tratamiento la que se encarga de la marcha del programa, con los que se van resolviendo las dificultades que pudieran surgir. • Funcionarios: Son los que se encuentran diariamente con las personas y sus conflictos. Tienen que conseguir que se mantenga el orden y la convivencia, para asegurar la vida e integridad física de las personas encarceladas. Normalmente el trabajo se desempeña en los módulos. La interrelación es continua. Suelen ser dos o tres por turnos, para atender a ciento cincuenta presos. Saben de los dramas personales y angustias de las personas encarceladas, pero también sufren sus violencias verbales, y en ocasiones físicas. Dos formas de acercarse: viviendo a los presos como enemigos (“cacos”) o como personas (más adelante se desarrollará). La primera opción lleva al desgaste emocional. La segunda les permite sobrevivir aportando y recibiendo la dignidad que resulta de la escucha y la preocupación por la gente. Lo más frecuente es que sean personas honradas trabajando en un sistema/estructura que no deja espacio para solucionar los problemas. Todo debe resolverse en el patio, y, el principal instrumento de coerción son los partes disciplinarios. Suelen sentir el abandono de los directivos del CP y de la SGIP, por ello se afilian a los sindicatos. Perciben lo más negativo del sistema penitenciario. Pero, cambiando la mirada, podrían considerarse el eje del sistema de rehabilitación y tratamiento. Los funcionarios resultaron ser en un principio el sector más receloso respecto a la mediación. La tarea con ellos ha sido lenta y del día a día. No siempre era comprendida la labor del mediador, ya que en ocasiones ha sido vista como una amenaza a su propio trabajo y su autoridad (sentían que los partes eran
  10. 10. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 cuestionados o que se anulaba su efecto, etc). Actualmente esa desconfianza ha disminuido notablemente. • Familias: Perciben la impotencia de la situación en que se encuentra el familiar encarcelado. Supone dolor, enfado y sufrimiento. Llegan a la cárcel desde el desconocimiento de la realidad penitenciaria. Por empatía con el familiar preso perciben el sufrimiento y la impotencia, que luego transmiten. No son capaces de ponerse en otro lugar que no sea el de su familiar. Desde ahí, no se comprende la labor del 10  funcionario. Son críticos y suelen pedir, decir, valorar, denunciar, desde el sufrimiento y la falta de horizonte. 3.- El conflicto. El conflicto 2 es un acontecimiento necesariamente unido al ser humano quepiensa, siente, expresa, y que vive en un contexto social con coordenadas históricas,socioculturales y económicas concretas. Frente a percepciones que lo vinculan a laamenaza, el miedo, la crisis o a la pérdida, se hace posible vincularlo a otras queinvocan más positividad. El conflicto no es correcto ni erróneo; tan sólo supone laoportunidad para un mayor conocimiento personal y social. 3.1.- ¿Cómo se origina, mantiene e intensifica un conflicto? - El conflicto se origina: o Ante la existencia de diferentes intereses sobre una realidad o cosa sobre la que cada parte se quiere atribuir la posesión o propiedad. Se trata conflicto en el que los adversarios persiguen el mismo fin aunque de manera competitiva o Ante la existencia de diferentes formas de entender una misma situación. o Cuando varias personas tienen distintas metas que chocan entre sí, y en el proceso por alcanzarla se hace determinante la influencia o el control total de la conducta de otro. o Ante la presencia de distintas maneras de interpretar una realidad, o de la existencia de diferentes valores. o Cuando una persona o institución niega la existencia de un derecho de otra sobre un bien que le pertenece.                                                            2   El  Diccionario  de  la  Real  Academia  de  la  Lengua  define  el  conflicto  como  “lo  más  recio  de  un combate…  Punto  en  que  aparece  incierto  el  resultado  de  la  pelea…  Antagonismo,  pugna, oposición,  combate  y  angustia  de  ánimo...  Apuro,  situación  desgraciada  y  de  difícil salida…”. 
  11. 11. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 o Ante dificultades de comunicación interpersonal en la solicitud de intereses y necesidades propias. - El conflicto se mantiene siempre que el contexto en el que se desenvuelve la relación facilite que una parte sienta que pierde algo (amenaza) en beneficio exclusivo de otro al que no otorga legitimidad. Exige, por tanto, una interdependencia, voluntaria o forzada, bien por el contexto o por la emoción negativa generada por la situación conflictiva. 11  - El conflicto se intensifica como consecuencia de una activación emocional caracterizada por la hostilidad y la defensa a ultranza de la posición (cosa, idea, interés, punto de vista). Esta situación dificulta un tratamiento racional del conflicto en el que el pensamiento refuerza las posiciones propias frente a las de la otra parte. Aparecen sentimientos de inseguridad, confusión, incertidumbre, necesidad de defenderse, imposibilidad de empatizar, sobrevaloración personal negando la validez del otro, autojustificación de los errores propios. Se produce, de esta forma, el efecto de polarización, donde se reactivan e incrementan las posiciones a través de conductas verbales y no verbales, normalmente agresivas. - El conflicto se agudiza ante la interacción de las partes (bien personas o instituciones). Las personas interactúan mediante la dinámica acción-reacción, donde la respuesta de uno sirve de estímulo al otro, reiniciándose el proceso de hostilidad en el que cada persona se reafirma en sus posiciones, generando acciones agresivas y de defensa basados en el enfrentamiento y en los deseos de venganza. Se incrementa, de esta forma, la hostilidad y la violencia interior dificultando una solución pacífica y dialogada al conflicto. Cuanto mayor es la intensidad de la posición personal inicial ante el conflicto, mayor es el incremento de la violencia emocional generada, puesto que la percepción se vuelve selectiva (visión de túnel), imposibilitando apreciar y valorar los aspectos positivos “del otro”. Las reacciones de la otra parte se perciben como consecuencia de su intencionalidad perversa (distorsión atribucional), viendo, sin embargo, como bien intencionadas las acciones propias. Al final, las partes van realizado tal inversión emocional que se les hace muy difícil retroceder y abandonar su posición, “atrincherándose” en ella, olvidando en realidad, el interés perseguido (efecto de polarización). La necesidad de ganar, de derrotar, de salir con el beneficio de la victoria, de reconocer que se encuentran en posesión de la verdad, se convierte en un fin en sí mismo, imposibilitándose la visualización de otras soluciones. No existen unos mínimos de objetividad para que las personas implicadas adopten criterios razonables que posibiliten el abandono de la posición personal en orden a una salida dialogada y pacífica. 3.2.- Dificultades para la gestión del conflicto - Las partes enfrentadas conocen bien sus propios argumentos y desconocen los de la otra parte. Se tiende a imponer la versión unilateral del conflicto (visión de túnel + polarización). La realidad siempre es compleja y poliédrica, por lo que las partes siempre tienen parte de razón, pero ignoran la del adversario.
  12. 12. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 - Normalmente se suele identificar la persona con el conflicto negando los aspectos humanos que configuran a la persona. - En los procesos de solución se valoran más las pérdidas que las ganancias. Por ello, con independencia del método que se utilice en la gestión del conflicto, las partes tienen que sentir que ganan algo. - La inundación emocional que se sufre. La intensidad en la emoción no permite a las partes ver más allá de su posición, lo que lleva a la paralización y 12  enquistamiento del conflicto. 3.3.- Requisitos imprescindibles para la gestión efectiva del conflicto - Voluntad de las personas implicadas (no es suficiente pero sí imprescindible) para su resolución. Con frecuencia, se llega a esta posibilidad después de la desactivación emocional y ante la valoración de lo que puede perder o dejar de ganar. Se trata de reenfocar la atención racional hacia el interés que se persigue. - Existencia de un proceso dialogado que se desarrolle en un espacio de seguridad en el que las personas implicadas puedan sentirse comprendidas en sus posiciones como requisito previo a que éstas sean abandonadas y, posteriormente, que sean capaces de ceder parte de su interés, para obtener un beneficio final conjunto que les permita sentirse satisfechas. Se trata de comprender que se puede ganar algo frente a la posibilidad de perder todo. Esto permite que el conflicto sea vivido como una oportunidad en vez de una amenaza. - Habilidades mínimas para la comunicación, basadas en la escucha y la empatía. Estos conceptos se explicarán con detenimiento más adelante.
  13. 13. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 4.- Características del conflicto interpersonal en elámbito penitenciario 4.1.- Consecuencias de la adaptación de las personas a la prisión Para la consecución de un mínimo de orden en espacios cerrados, hacinados, lacárcel y las personas que se dedican a su organización, fomentan una régimen de vidaen el que los reclusos pasan a ser una cifra, una unidad que se mueve en torno a un 13 sistema automático de vida a fin de conformar estrictos esquemas de dominio y disciplinapara la consecución de aquellos fines. El énfasis en la seguridad, en evitar la fuga, en elcontrol de la vida del preso en cada momento y, por tanto, en su sumisión, convierte a laprisión, en sí misma anormalizadora en función de su consideración de "ambiente total",en un hábitat que transmite al recluso una gran violencia. El ingreso en prisión comienza con una interrupción o, como ocurre confrecuencia, con una pérdida de la relación del preso con su medio familiar, social ylaboral. Esta ruptura con el mundo exterior va a provocar el comienzo de procesos dedistanciamiento y desarraigo. Además, implica el alejamiento de los valores, de lasnormas de comportamiento y de las leyes del mundo exterior, originándose, así, unsentimiento de desamparo, de vacío normativo y de rechazo social. A partir de estemomento las personas reclusas comienzan a sufrir una indeterminable experiencia deconvivencia que le conduce, a través de una adaptación anormalizadora a un mediosocial caracterizado por la omnipresencia de relaciones de dominación, disciplina,obediencia irracional, estancia obligada, sumisión permanente y tensión violenta en lasrelaciones, a una quiebra del yo y una pérdida definitiva de los roles y status socialesanteriores al ingreso. La adquisición de una nueva identidad, como consecuencia de laalteración de la identidad personal, y, de la forma de ser anterior, viene impulsada por elaislamiento de su entorno social y la imposición de los nuevos marcos de referenciapsicológicos y relacionales de la prisión. Ello hace que la cárcel se convierta en unauténtico sistema social donde el preso no puede prever las situaciones, circunstancia,ésta, que motiva el origen de un permanente peligro y de un notable estado de ansiedad. Las pautas de comportamiento cambian. La actitud permanente de desconfianzaante todos los que le rodean, frente a compañeros, a los funcionarios, e incluso hasta conla propia familia, se hace manifiesta. Esta actitud viene motivada por la necesidad dedesarrollar mecanismos de defensa, de autoconservación en un ambiente hostil yagresivo. Esta actitud se generaliza y la desconfianza se convierte a veces en unsentimiento o deseo de venganza hacia categorías abstractas (policía, sociedad), y sedispara hacia las personas más cercanas ante la necesidad de descargar la tensión yangustia acumulada. Al ser la institución penitenciaria una estructura poderosa frente a lacual el recluso se vivencia a sí mismo como débil, se ve obligado a autoafirmarse frente aese medio hostil para mantener unos niveles mínimos de autoestima. En este contexto,con frecuencia, el preso adopta una actitud violenta y agresiva. Ello origina la intervenciónde los mecanismos penitenciarios de disciplina que motivan, la pérdida de posibilidadesde obtener permisos, regresiones de grado, imposibilidad de acceder a situaciones de
  14. 14. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011contacto con el exterior, aislamiento, etc.... Estados o modos de vida que conllevan unagravamiento en la anormalización y en la desestructuración personal. Por otra parte, el internamiento carcelario origina una deprivación sensorial (vista,oído, olfato) y una alteración de los ritmos vitales anteriores al ingreso. Esta alteración esprovocada por la relación de dependencia absoluta a la institución debido a que lareglamentación de todas las actividades vitales (comida, sueño, ocio, relacionespersonales) son dirigidas al control de todos los actos a fin de evitar la autonomía delpreso y su capacidad de reacción. Esta situación conduce a un proceso de infantilización,de perdida de rol de adulto y crean un sentimiento íntimo de dependencia absoluta que 14 altera su identidad personal y social, su autoimagen y la conciencia de sí mismo. Elmiedo al aislamiento, que implica un sentimiento profundo de soledad y angustia vitalante la pérdida de puntos habituales de referencia, la tensión permanente, la violación dela intimidad motivada por el hacinamiento físico y psíquico, las humillaciones yamenazas, la monotonía, el tiempo vacío, agravan esta situación. Al salir de la prisión existen una serie de condiciones objetivas que influyen en eldesarraigo social. En este sentido, los graves transtornos psíquicos originados por lacárcel, la dificultad para relacionarse y mantener relaciones empáticas hacia otros sereshumanos, sin manipular ni engañar (actitudes necesarias aprendidas en la cárcel) la faltade posibilidades de trabajo, la carencia de habilidades socio-laborales; sin olvidar, lasituación familiar y de su entorno social próximo y, en no pocas ocasiones, la necesidadde un tratamiento socio-sanitario ante graves problemas de salud, sobre todo creadospor el consumo de drogas, hacen casi imposible la inserción social y la no reincidencia enlas conductas delictivas. No le dejan otras posibilidades. La cárcel sumerge a muchossumergidos; la sociedad o los factores de control se encargaran de ratificarlo. Esta actitudtan poco propicia del Estado y de la sociedad que sólo exige que el delincuente seacastigado echa por tierra toda política preventiva y resocializadora. 4.2.- Características de la vida en prisión La vida dentro de una cárcel presenta unas características que influyennegativamente en la interrelación personal. El contexto social en el que se enmarcanlas relaciones humanas dificulta la adopción de soluciones pacíficas a los conflictosviolentos. Estas características son las siguientes: - Convivencia obligada en un lugar cerrado, dentro de un espacio reducido yhacinado. Por tanto, la pérdida de libertad para ubicarse en un lugar que se considereseguro o para buscar personas de referencia que aporten seguridad, dificulta unaposible solución pacífica. Las partes enfrentadas permanecerán conviviendo, engeneral, en el mismo espacio, salvo en casos de violencia muy grave. Aún en el casode que una de las partes solicite el aislamiento como autoprotección, o laadministración penitenciaria aísle o traslade a una de ellas, las posibilidades de quevuelvan a encontrarse en esa cárcel o en otra, son muy elevadas. También existe laposibilidad de venganza a través de una tercera persona, que puede actuar por lealtado dinero. Por tanto, como el contexto físico y relacional en el que se genera el conflicto
  15. 15. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011no sufre alteración, y las partes continúan expuestas a la repetición reiterada de actosviolentos que son consecuencias de la dinámica acción-reacción, el conflicto tienedifícil solución por vías pacíficas y dialogadas. De este hecho se deduce claramenteque cada conflicto viene precedido de otros previos sobre los que necesariamente setiene que trabajar para que cada parte obtenga la satisfacción de su interés. - Inexistencia de un espacio físico para la intimidad y para la elaboraciónde procesos de reflexión sobre sentimientos y conductas. Tampoco existenprofesionales necesarios para ello, salvo situaciones excepcionales en las quepersonas pertenecientes a asociaciones de voluntarios puedan desarrollar esta tarea. 15  - Desconfianza generalizada al poner en conocimiento de laadministración penitenciaria la existencia de hechos que generan conflictosinterpersonales. Las personas suelen resolver sus diferencias de forma personal yclandestina –en el baño, o en lugares ocultos -. Cuando un conflicto aparece sueleencubrir situaciones conflictivas previas no resueltas. Los mecanismos de solucióninstitucionales agudizan el conflicto por dos motivos. Por un lado, la dinámica que secrea con su aplicación no está encaminada al descubrimiento “de la verdad” a travésde la sinceridad/honestidad de las partes que posibiliten la solución dialogada de lassituaciones conflictivas existentes –sin verdad no hay diálogo y sin él no hayposibilidades de reconocimiento del daño, y sin este reconocimiento no existereparación ni, posteriormente, perdón-. Por otro lado, al añadir mayor aflictividad conla imposición del castigo, la reacción posterior frente a la parte contraria/denuncianteserá mayor. Reaparecerá la venganza, pero incrementada. Por tanto, si el procedimiento disciplinario, como veremos posteriormente, sirvea los intereses de orden y seguridad, las posibles represalias entre las personasenfrentadas, debido a las dinámicas propias del contexto carcelario pueden,posteriormente, ser generadoras de nuevos conflictos. El procedimiento disciplinarioes útil, sin duda, como instrumento de referencia sobre las conductas que no estánpermitidas; además, es necesario para la reafirmación de las conductas pacíficas, paraprevenir mediante la disuasión ejercida por la eventual imposición de castigos y laposible pérdida de beneficios penitenciarios. También puede ser útil para que laspartes puedan iniciar un proceso de mediación. Como norma general, la mediacióntiene que ser voluntaria, pero el hecho de que se inicie un procedimiento por el interésindividual de eludir determinadas sanciones, no es obstáculo para que en las fasesprevias de entrevistas individuales, así como en las posteriores, las personasenfrentadas puedan “caer en la cuenta” de los aspectos positivos de la dinámicamediadora. 4.3.- Características de la prisión como un sistema para el diálogo La vida en prisión está condicionada por tres elementos comunes a todo sistema:la estructura en la que se convive, las personas que conviven en la estructura, y lasrelaciones que se generan en esa estructura. El estudio de cada uno de estos
  16. 16. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011elementos es imprescindible para poder entender las condiciones del juego de diálogoque queremos establecer en prisión. 4.3.1.- Estructura:Podemos definir a la cárcel como una institución total, en cuanto:”donde un grannúmero de individuos en igual situación, aislados de la sociedad por un períodoapreciable de tiempo, comparten su encierro en una rutina diaria, administradaformalmente”. Este tipo de instituciones totales se caracterizan por las siguientescaracterísticas: 16  a) sometimiento inapelable y coercitivo a la autoridad jerárquica; b) separación efectiva del modo o contexto de procedencia; c) las diferentes necesidades están cubiertas, junto con una regulación pormenorizada de los aspectos de la vida cotidiana; d) se pretende domesticar la personalidad del sujeto; e) se tiende a ir eliminando las distinciones entre ámbito de ocio y de ocupación.La prisión por lo tanto como institución total produce en la mayor parte de lasocasiones un proceso de despersonalización y de desocialización Ruptura con el mundo exterior Procesos de desadaptación social y desidentificación personal Proceso de adaptación al medio carcelario Procesos de desvinculación familiar Intensificación del desarraigo social 4.3.2.- Personas:Las personas que habitan la prisión pertenecen casi todas a un estrato socialcaracterizado por la marginación social y la desestructuración familiar y personal. Noes extraño que el perfil de las personas presas se repita insistentemente en todas lascárceles del mundo en su mayor o menor medida en función de los grados dedesarrollo. Pero en cualquier caso, y para lo que nos interesa de cara a un procesopedagógico de resolución de conflictos basado en el diálogo, nos encontramos conpersonas con una escasa formación reglada, baja empleabilidad, con problemas deadicción a drogas, problemas de salud mental, y con una tipología delictiva muyvinculada a la captación de escasos recursos para la supervivencia personal (pequeñotráfico de drogas, delitos contra la propiedad, …). 4.3.3.- Relaciones:Las relaciones en el entorno de prisión se podrían calificar en un doble sentido: • Relaciones entre iguales: relaciones entre las personas presas entre sí. Normalmente estas relaciones están basadas en relaciones de poder, fundamentalmente físico o de violencia, estableciendo una jerarquía entre grupos e individuos. La desconfianza, la violencia, y el intercambio suelen
  17. 17. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 dominar estas relaciones, pero al mismo tiempo valores como la amistad, la camaradería entre iguales de un grupo suele estar por encima de lo que se vive en libertad. • Relaciones entre desiguales: relaciones entre funcionarios y personas presas. Estas relaciones están igualmente basadas en criterios de poder expresados en este momento por las normas y reglas que rigen la institución penitenciaria. Sólo en situaciones de abuso aparece la violencia como criterio que sostiene esas relaciones de poder. La desconfianza, las relaciones superficiales y de corrección así como la transgresión de la norma (ruptura de la vigilancia por el vigilado) se convierten en el núcleo de estas relaciones. 17 
  18. 18. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 5.- Mecanismos institucionales y legales de prevencióny solución de conflictos interpersonales con que cuenta laadministración penitenciaria La legislación penitenciaria para reducir el número de conflictos interpersonalesen la cárcel, interviene sancionando las conductas manifestadas (régimen disciplinario)y potenciado la prevención mediante un sistema de obtención de beneficios y depérdida de los mismos. (Este capítulo está redactado conforme a la legislaciónespañola, se trata entonces de contrastar ahora su equiparación con el sistema 18 argentino): - Aplicación del régimen disciplinario. Está dirigido a garantizar la seguridady el buen orden regimental y a conseguir una convivencia ordenada, de manera que seestimule el sentido de la responsabilidad y la capacidad de autocontrol dentro del CP(Art. 231 RP 1996). Previene algunas conductas violentas debido a la intimidación quesupone el sometimiento a un proceso y la aplicación de una sanción que, además desus efectos aflictivos, genera una serie de consecuencias negativas colaterales queposteriormente analizaremos (pérdida de permisos, dificultad para progresar degrado). Este método puede reducir algún conflicto, puede hacer que las partes looculten, pero al tener su fundamento en una reacción exclusivamente negativa, nogenera aprendizajes positivos. - Exigencia de “buena conducta” como requisito para obtenerdeterminados regímenes de vida El efecto preventivo más importante del sistema sebasa en métodos intimidatorios de pérdida de beneficios penitenciarios. Se concretanen la exigencia legal o reglamentaria de tener “buen comportamiento” para obtenerdeterminados beneficios o poder gozar de determinadas situaciones regimentalescercanas o próximas a la libertad: o Cumplimiento del requisito de “no observar mala conducta” para la obtención y disfrute de permisos (art. 47.2 LOGP). o La progresión de grado se condiciona a la conducta favorable (art. 65.2 LOGP 3 ). o La aplicación de la libertad condicional tiene como requisito, entre otros, la buena conducta (Art. 90.3 CP). - Motivación hacia el buen comportamiento con la concesión debeneficios penitenciarios (Art. 202.2 RP): o Adelantamiento de la libertad condicional a las 2/3 partes (art. 205 RP y 91 CP) 4 .                                                            3  Art. 65.2 LOGP. “La progresión en el tratamiento dependerá de la modificación de aquellos sectores o rasgos  de  la  personalidad  directamente  relacionados  con  la  actividad  delictiva;  se  manifestará  en  la conducta global del interno, …” 
  19. 19. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 o Propuesta de un indulto particular (art. 206 RP) 5 . o La concesión de recompensas (art. 263 RP): concesión de comunicaciones especiales y extraordinarias, adicionales, becas de estudio, donación de libros y otros instrumentos de participación en las actividades culturales y recreativas del centro penitenciario, prioridad en la participación en salidas programadas para realizar actividades culturales, reducción de sanciones impuestas, premios en metálico, notas meritorias. o Reducción de los plazos de cancelación de las sanciones con notas meritorias. o Atribución de destinos o puestos en actividades culturales, deportivas u 19  ocupacionales. Estos mecanismos preventivos tienen cierta eficacia porque pueden motivar auna persona a eludir determinados conflictos, presentan, no obstante, dos aspectoscríticos. Una, la supeditación del tratamiento a la buena conducta. Otra, que no puedeprevenir los comportamientos más violentos que sean fruto de la propia dinámicaconvivencial –ej. conflictos derivados de las normas y valores de la denominadacultura carcelaria: violencia ejercida contra personas que han cometido determinadosdelitos (contra la libertad sexual), contra quienes han denunciado a la autoridaddeterminadas conductas -los denominados “chivatos”-; los conflictos que se derivan delas adicciones ej- conflictos que surgen de los consumos de determinadas sustanciasprohibidas, y las formas de adquirirlas: -robos, deudas no satisfechas-. Los derivadosde interpretaciones sesgadas de la realidad generadas por la hipersugestibilidad quegenera el internamiento carcelario –una mirada que se interpreta amenazante, ungesto de desconsideración-.                                                                                                                                                                              4  Art. 205 RP. “Las Juntas de Tratamiento de los Centros penitenciarios, previa emisión de un pronóstico individualizado y favorable de reinserción social, podrán proponer al Juez de Vigilancia Penitenciaria el adelantamiento  de  la  libertad  condicional  para  los  penados  clasificados  en  tercer  grado,  siempre  que hayan extinguido las dos terceras partes de su condena o condenas y siempre que sean merecedores de dicho beneficio por observar buena conducta…” 5  Art. 206 RP. “ La Junta de Tratamiento, previa propuesta del Equipo Técnico, podrá solicitar del Juez de Vigilancia  Penitenciaria,  la  tramitación  de  un  indulto  particular,  en  la  cuantía  que  aconsejen  las circunstancias, para los penados en los que concurran, de modo continuado durante un tiempo mínimo de dos años y en un grado que se pueda calificar de extraordinario, todas y cada una de la siguientes circunstancias: a) Buena conducta…”. Resulta significativo que este requisito no se exija por el art. 91.1 del Código Penal que otorga cobertura legal a este beneficio; de manera que la buena conducta como requisito  al  ser  introducido  por  el  Reglamento  y  no  por  la  Ley  Orgánica  –de  mayor  rango‐,  podría  no exigirse al conceder este beneficio.   
  20. 20. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 6.- Métodos de resolución de conflictos El conflicto, en cuanto acontecimiento natural en las relaciones personales einstitucionales, necesita para su superación, ser gestionado. Existe una variadaliteratura que analiza y explica los diferentes métodos en los que las personas einstituciones nos basamos para la resolución de los conflictos. Desde una perspectivabásica y esquemática, los diferentes medios 6 de abordaje de estas situaciones, enrelación con el contexto penitenciario, son los siguientes: - Evitación del conflicto. Este método requiere que al menos una de las 20 partes no quede vinculada emocionalmente de forma negativa y pueda desapegarsede la contienda. Exige, además de ciertas cualidades personales de madurez,equilibrio, capacidad de escucha, tolerancia y comprensión, que la pérdida ofrustración de expectativas que la acción u omisión causante del conflicto, no sean detal entidad que impida el desapego emocional reseñado. En los centros penitenciarios este método es de escasa utilización porque laspersonas enfrentadas continúan, salvo intervención de la administración, conviviendoen el mismo espacio, incluso en la misma celda. La evitación es tan difícil en estecontexto que, incluso aún separados físicamente por traslado de módulo o de prisión,nada impide que se vuelvan a encontrar con el paso de los años en otra prisión o enuna conducción, o que en último extremo, un tercero sirva de instrumento por amistado por recompensa, para “saldar la deuda” violentamente. Esta realidad descrita obliga a tener presente la necesidad de que la gestióndel conflicto se aborde desde el primer momento, y si puede ser de forma dialogada através de la mediación, las posibilidades de pacificación serán mayores, pues seposibilitará que ninguna de las partes se quede con la sensación de pérdida, al menos,al haber podido escuchar a la otra parte, en un espacio de seguridad, tal y comodetallaremos en los apartados siguientes. - Ejercicio de la violencia. Es la respuesta emocional más frecuente ante unaagresión o ante la pérdida injustificada o incomprendida de derechos, objetos oprivilegios. Este es uno de los métodos más empleados en el contexto penitenciario.                                                            6  Otras formas de resolución que la ONU establece son:   - Derivación:  ofrecimiento  a  las  personas  de  información  sobre  los  recursos  existentes,  propios  o  externos. En prisión si una de las partes en conflicto ve que tiene un problema de drogadicción o  de otro tipo, y lo identifica como causa conflictual puede pedir información a algún miembro del  equipo de tratamiento de cómo tratarlo. Cuestión distinta es si existen los medios para ello, y de  existir en qué medida sirven para satisfacer las necesidades.  - Asesoría:  ofrecimiento  de  información  sobre  derechos  y  responsabilidades  para  evitar  que  las  partes  se  creen  falsas  expectativas  acerca  de  eventuales  soluciones  del  problema  en  positivo  o  negativo. Esto puede permitir a las personas cambiar de perspectiva.  - Entrenamiento: cuando dos personas se apoyan mutuamente, pero también de forma grupal en  talleres, sesiones de discusión, habilidades de escucha.  - Facilitación: Un tercero ayuda a restablecer la comunicación entre las partes.  
  21. 21. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011La vida en la cárcel está marcada por la violencia, bien institucional –funcionario/preso,normativa reglamentaria/preso, bien interpersonal –preso/preso-. Esta violencia puedeser física, verbal o emocional. Suele mostrarse con mecanismo de defensa ante lahostilidad del sistema penitenciario. Las posibilidades del diálogo en las relacionesinterpersonales son nulas debido a la desconfianza que se genera, o ante la necesidadde supervivencia física y emocional. La empatía, la capacidad de escucha y lacomprensión del otro se ven mermadas por la exigencia continua que tienen laspersonas de mantenerse alerta ante cualquier peligro, ante cualquier eventual pérdidaprivilegios/derechos –ej. permisos-, o ante la necesidad de llegar a alcanzar unosniveles mínimos de bienestar que permitan tener una existencia más tranquila, o 21 alcanzar las situaciones legales que les posibiliten conseguir cualquier régimen desemilibertad. Esta situación posibilita que muchas personas, como mecanismo deautodefensa, y a fin de exigir posiciones de respeto, ejerzan violencia contra quienrealice cualquier acto desafiante que le suponga una pérdida en cualquier sentido. Deahí que la violencia interpersonal sea la forma de solución, o mejor dicho, deperpetuación de los conflictos. - Intervención de la autoridad judicial o administrativa. Ante eldesencuentro de las personas como reacción al conflicto, acompañando o no a laviolencia, o al intento de evitación del conflicto de una de las partes, la autoridadjudicial o administrativa puede intervenir a instancias de cualquiera de las partes, porsu propia iniciativa, o porque un tercero active el mecanismo a través de la denuncia.Este instrumento tiene efectos positivos en cuanto sirve de coerción para que almenos una de las partes que no quiera negociar, o que quiera obtener todos losbeneficios en detrimento de otro, quede obligado a limitar/modular su pretensión enfunción de una ley existente y a través de la decisión de un tercero investido deautoridad pública (Juez o funcionario público destinado a tales efectos). En el contexto penitenciario, la actuación administrativa ante conflictos entrepersonas presas se suele iniciar porque los funcionarios tengan conocimiento de unasituación violenta. Normalmente, ninguna de las partes enfrentadas denuncia ante laautoridad judicial o la administrativa, por dos motivos. Por un lado, porque no lesaporta nada personal positivo a la resolución de conflicto y, muy posiblemente, genereconsecuencias negativas: imposición de sanción y demás consecuencias colaterales(sanción, pérdida de permisos, regresión de grado, traslados), inicio de unprocedimiento judicial y las consecuencias negativas que supone (traslados a juicio,enfrentamiento con la otra persona, posible imposición de una nueva pena). Por otro,que la otra parte reaccione violentamente por venganza. En el espacio penitenciario,entre las actitudes más repudiadas se encuentra la delación (“chivarse”). - Sometimiento a la decisión de un tercero. Es un sistema similar al anterior pero por voluntad de las partes se concede aun tercero ajeno a las instituciones, legitimidad para tomar la decisión. Este métodoexige que, al menos entre las partes, aún existiendo conflicto, no exista violencia.Necesita para su efectiva realización que al menos haya diálogo y acuerdo en unámbito: someterse a una tercero de carácter privado. En la cárcel esta práctica es muy
  22. 22. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011excepcional por la ausencia de un tercero que sea independiente, objetivo e imparcial.El desequilibrio de fuerzas existente en la interrelación social carcelaria, impide estosrequisitos. - Negociación. Las partes pueden negociar, pero se necesita un contexto seguro y pacífico,además de una mínima relación interpersonal que posibilite el diálogo sobre losaspectos conflictivos que deban resolverse. Este método se utiliza por convencimientode las partes, por estricta necesidad ante las eventuales pérdidas de ambas partes, o 22 porque una autoridad pública intervenga. La negociación puede llevarse a cabodirectamente entre las personas enfrentadas o por medio de representantes que alcarecer de implicación emocional directa, pueden alcanzar los acuerdos de forma másrazonable. En la cárcel este método es infrecuente. - La mediación. Es el método de solución pacífica de conflictos más eficaz en determinadoscontextos porque permite, entre otros aspectos, desde la expresión y la escucha, através de un tercero que reconduce el diálogo, llegar a acuerdos conjuntos yfavorables, responsabilizadores, en todo caso, al ser tomados desde el protagonismopersonal.
  23. 23. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 7.- Dimensión Política del conflicto.Cuando hablamos de convivencia, nos referimos: “Al establecimiento de relacionesarmónicas basadas en la aceptación del pluralismo y la diversidad social, cultivando eldiálogo como forma de resolver los conflictos y como una construcción activa,intencionada, sistemática en la que todos y todas participen”, necesitamos elcomponente de transformación de las personas, sobre todo, porque estos programasse desarrollan dentro de lo que se conoce como una Cultura de la Violencia (hoy, unade las formas culturales más extendidas a lo largo del mundo) y debe ir estableciendo 23 caminos que permitan transformarla en una Cultura de la Paz, o una Paz Positiva en lalínea desarrollada por Johan Galtung (2003).La construcción de una cultura de la paz pasa por ir modificando todas aquellasconductas sociales que glorifican, idealizan o naturalizan el uso de la fuerza o laviolencia, o que ensalzan el desprecio y el desinterés por los demás. Por ello, esnecesario trabajar con toda la sociedad, hacer programas integrales.La Construcción de la Paz se entiende como un concepto global que abarca produce ysostiene toda serie de procesos, planteamientos y etapas necesarias para transformarlos conflictos en relaciones pacíficas y sostenibles.Desde esta perspectiva cualquier conflicto, por nimio que sea, nos sitúa en tres nivelesde intervención: el político, el de la sociedad civil organizada, y la sociedad de base.En esta estructura que plantea Lederach en su matriz de calado de conflicto, nosadvierte como en diferentes horizontes temporales, y con diversos objetivos deimpacto, de acuerdo con lo establecido en su matriz, los niveles de intervención parala gestión de los conflictos y con ello la generación de una cultura de paz, no puededesconocer la necesaria intervención en cada uno de esos tres niveles y en cada unosegún sus necesidades.Esta matriz nos pone en la clave de que cualquier intervención sobre los conflictos o laconvivencia en los centros penitenciarios, como sistemas sociales que son, requierende una intervención en los tres niveles, aspecto este muy importante de recordar en unproceso de mediación penitenciaria por lo que normalmente tiene de olvidadizo en sudimensión política y de sociedad civil organizada. O acaso se puede pensar que laintroducción de un sistema de resolución pacífica de conflictos en el seno de lasprisiones no responde a una opción política, con consecuencias sociales y políticasimportantes, y que su puesta en marcha requiere de una aceptación y participación dela sociedad civil organizada, más allá de la mera resolución del conflicto entre laspartes involucradas en el conflicto (personas presas).La matriz del calado del conflicto, o matriz de paz de Lederach, nos sitúa por lo tantoen la necesaria toma de consciencia de que la intervención en prisión en clave demediación penitenciaria tiene repercusiones políticas, requiere de compromisospolíticos y produce política, de la misma manera que requiere de la participación de lasociedad civil organizada y que si sólo fijamos la mirada en la resolución temporal deese conflicto entre personas presas, podremos apreciar, tan sólo echando un vistazo a
  24. 24. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011esta matriz, que hay muchas cuestiones no cerradas en la gestión del conflicto y por lotanto flaco favor a una adecuada gestión de la convivencia en el seno de las prisiones. 24 
  25. 25. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 8.- Qué es la mediación La mediación es un proceso en el que una tercera persona neutral, que carecede poder para imponer una resolución, facilita a través del diálogo, la comunicaciónentre dos personas enfrentadas para solucionar relaciones perturbadas, por medio deun acuerdo mutuamente aceptado a través de un proceso narrativo. Es a la vez unatécnica y un arte. El propio proceso de resolución del conflicto tiene un potencialpedagógico específico de aprendizaje de actitudes tales como la escucha, el respeto yla empatía, entre otros, además de generar efectos fundamentales tales como la 25 revalorización y el reconocimiento. La persona que se encarga de gestionar la mediación y ayudar a las partes asolucionar el conflicto se denomina mediador. La intensidad en la intervención de estatercera persona perfila la existencia de tres técnicas distintas: la conciliación, lamediación y el arbitraje. La primera exige al tercero una función menos activa, ya quese limita a juntar a las partes en un contexto propicio para una discusión serena enbusca de acuerdo. Por su parte, la mediación exige del tercero, denominado mediador,una función que comprende a la precedente pero que le añade una parte más activaya que puede intervenir en las discusiones, reconducir el diálogo, hacer sugerencias,incluso formular recomendaciones con vistas a un acuerdo. Por último, en el arbitraje,el tercero, denominado árbitro tiene autoridad para tomar decisiones destinadas aresolver el conflicto, y su decisión es vinculante para las partes. 8.1.- Ventajas y límites de la mediación - La mediación promueve la equidad, estimula la reconciliación, invita a lacooperación, cohesión y la construcción de grupo, fomenta el ejercicio de libertades,así como la construcción y transferencia de aprendizajes. - En relación al conflicto reduce hostilidades y busca soluciones que beneficiana las dos partes, evitando determinar ganadores y vencidos. - En relación a las personas, legitima la diversidad, pues parte de lasaportaciones de cada parte. Se integra en un proceso humanizador yresponsabilizador que ayuda a las personas a pensar por sí mismo, favoreciendo elprotagonismo en la gestión de los propios conflictos. - En relación con los procedimientos judiciales, la mediación favorece ladescongestión institucional dirigida a la resolución de conflictos, ahorra tiempo ycostes económicos, respeta la confidencialidad y permite obtener unos acuerdos oresultados finales más ligados a los intereses de los protagonistas. - Las limitaciones que presenta la mediación devienen de las exigencias delpropio proceso y de las posiciones emocionales que tengan las personas enfrentadas,pues el propio proceso implica y compromete personalmente al exigir una actitud quepredispone a una transformación cognitiva y socioafectiva. Por su parte, el procesoexige una disposición para escuchar al otro, para querer comprenderlo y reconocerintereses y necesidades comunes; implica un esfuerzo en la búsqueda de soluciones a
  26. 26. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011problemas compartidos; pide a los participantes una actuación honesta hacia lamediación considerando los referentes éticos y socioculturales del entorno einterpelando, simultáneamente los propios y los ajenos para alcanzar el “nosotrossocial”. Todo ello nos lleva a afirmar que no siempre resulta adecuada para todos losconflictos ni todas las confrontaciones. 8.2.- Mapa conceptual de la mediación 26  Es frecuente que a la hora de iniciar y desempeñar cualquier proceso sea demediación o de cualquier otro tipo, invada la necesidad de conocer o más bien detener todas las respuestas a todas las preguntas y todas las herramientas para todaslas situaciones, a fin de poder garantizar la eficacia de nuestra intervención comoprofesionales. Es lícito pensar que teniendo en la cabeza o el papel cada fase, cadatécnica, cada respuesta a cada intervención podremos garantizar el éxito del procesodel que por otro lado somos garantes como profesionales. Ocurre que en muchasocasiones el propio método o preocupación por la técnica pueden hacer que perdamosel telón de fondo sobre el que estamos interviniendo y el fin último que perseguimos.Es por ello que antes de detallar de forma exhaustiva el proceso de mediación,ofrecemos en la siguiente tabla ese “telón de fondo” al que mirar para no serengullidos por las fases y técnicas que después de todo, no son sino herramientaspara el fin que perseguimos. Digamos que esta tabla representan la sota, caballo y reyde todo proceso de mediación y de alguna manera también puede constituir una ayudapara evaluar de forma sencilla cómo estamos actuando en ese proceso. La pregunta fundamental a la que hay que dar respuesta durante todo elproceso de mediación es ¿qué tiene que ocurrir para que se produzca un encuentroentre las personas en conflicto? La respuesta a esta pregunta no puede sercualquiera, sino que debe incluir elementos muy concretos que han de estarnecesariamente presentes en cualquier proceso de mediación y que de algún modonos pueden servir de indicadores de evaluación sobre la marcha del mismo. El método da respuesta al cómo vamos a conseguir que ese encuentro conesos elementos se produzca. El método nos indicará qué pasos ir dando y en quétiempos hacerlo. Por último las técnicas constituyen nuestra caja de herramientas paraque ese encuentro y el resultado del mismo se produzca con las característicaspropias de la mediación. De técnicas se hablará de forma muy detallada más adelantepero podríamos decir que casi todas esas técnicas se van a apoyar en dos que dealgún modo estarán presentes durante todo el proceso de mediación, son lalegitimación y el reconocimiento, sobre la forma de poner éstas y otras en práctica ycon ejemplos concretos hablaremos más adelante en el anexos adjunto.
  27. 27. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 MODELO MÉTODO TÉCNICAS¿Qué es lo que tiene que ¿Qué pasos hay que dar ¿Qué herramientas voy apasar para llegar a un para que se produzca un utilizar para ir dando esosacuerdo y encuentro entre encuentro conciliador? pasos?las partes? Momentos que han de Dos herramientas clave:Elementos: darse: -Legitimación: tiene que ver-Voluntad. -Espacios de cooperación. con el lugar que cada uno 27  ocupa en la historia del-Comprensión del conflicto. -Definición del conflicto. conflicto. Legitimar sería la capacidad de colocar a todas-Cambio en los puntos de -Definiciones alternativas del las partes en un lugarvista. conflicto. positivo.-Comprensión mutua. -Nuevas opciones. -Reconocimiento: reconocer -Negociación o encuentro es identificar al otro como-Actitud hacia el compromiso. dialogado. sujeto que tiene necesidades.-Cambio del “yo tengo razón” Ver al otro, darme cuenta delal -Acuerdos. otro, descentrarme.“yo necesito” y al “nosotros”Los aspectos principales que deben tener en cuenta los mediadores son: o Considerar que la mediación es una oportunidad. o Flexibilidad. o Paciencia. o Conocimiento propio como mediador de lo que se es capaz para sacar partido a los recursos propios. o No responsabilizar a las técnicas del proceso. No olvidar que las técnicas sólo ayudan, no agotan el proceso ni las posibilidades del mismo. o No es terapia aunque el efecto que pueda tener sea en ocasiones terapéutico (no olvidemos que escuchar y sentirse escuchado tiene un efecto sanador en sí mismo). o Aprendizaje para dar solución a los conflictos de forma distinta, de ahí el valor pedagógico de este programa. o Creer en la mediación y en la capacidad de las partes para llegar a acuerdos. Éste es sin duda un presupuesto fundamental. o Devolver la responsabilidad y protagonismo a las partes (la responsabilidad de decidir, de optar favoreciendo su implicación activa). o El punto de partida es y será siempre el presente, nunca el pasado. o El punto de referencia al que mirar será siempre el futuro. o Hablar del problema, de necesidades no de soluciones. o Centrarse en el mensaje más importante que las partes transmiten. o No obsesionarse con el acuerdo; esto, en ocasiones es más una necesidad del mediador. o Trabajar la parte de la historia que sirva para resolver el problema. o Conseguir equilibrio de poder.
  28. 28. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 Todos estos aspectos para ser puestos en práctica requiere de la utilización yprevio conocimiento de una serie de técnicas que son explicadas con detalle en elAnexo a este trabajo. 8.3.- Valores pedagógicos de la mediación La mediación, a través del propio proceso, se convierte en una estructura decambio social y potencial educativo en diversos ámbitos: 28  -Aspecto intrapersonal. La mediación como proceso que favorece elaprendizaje. La mediación constituye un espacio para que las personas puedanreflexionar sobre sus ámbitos emocionales y cognitivos. El propio proceso puedemovilizar ideas, prejuicios, valores. Para ello, la voluntad de participación seconstituye en uno de los principios fundamentales de la mediación y se convierte engarante del valor pedagógico. -Aspecto interpersonal. La mediación como proceso que favorece laconvivencia. La mediación constituye una plataforma para trabajar sobre elconvencimiento de que la aceptación del otro y de sus diferencias se encuentra en labase de todo proceso social, posibilitando la desaparición de los miedos y prejuicioshacia los extraños. La mediación actúa como constructor de puentes entre laspersonas a deferencia de las normas o las leyes que tan sólo se ocupan de describirconductas aceptables o no y de penalizarlas, en caso de incumplimiento. -Aspecto intragrupal. La mediación como coeficiente de cohesión. Laspersonas forman grupos por motivos funcionales aunque los integrantes no se hayanelegido sino que hayan coincidido (grupos culturales). La mediación, constituye unaaspecto fundamental para que el grupo avance y forme a individuos, de modo quepara que ese grupo evolucione debe ser capaz de aprender de sí mismo y desostenerse en un equilibrio inestable, en caso contrario puede tender a fosilizarse ydejar de ser efectivo. -Aspecto intergrupal. La mediación como modo de intercomunicación. Aparte de la cohesión grupal entre los miembros de un mismo grupo, es evidente quecada grupo entra en contacto con otros. De este modo, la mediación facilitaría elfuncionamiento conjunto y efectivo estimulando el intercambio con vistas ademocratizar la toma de decisiones y promoviendo, una verdadera participación queaglutina en lugar de dividir. Los conflictos pertenecen a las personas que integran undeterminado contexto y no únicamente a las partes enfrentadas. De este modo laevolución que tome un determinado conflicto puede depender de cómo se posicione elresto del grupo. Esta idea no sólo da poder a las partes para tomar decisiones yresponsabilizarse del conflicto sino que también incluye al resto como comunidad ydota de responsabilidad social respecto de la comunidad. Siendo esto así, un tejidointergrupal bien elaborado actúa de red protectora que presiona hacia el consenso,primando la cohesión a la imposición de identidades haciendo de este tercer lado unaespecie de sistema inmunitario social que impide la difusión del virus de la violencia.
  29. 29. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 -Aspecto social. La mediación como cultura. La mediación desarrollacompetencias culturales y promueve actitudes de apertura hacia otras maneras deentender el mundo de modo que capacita al individuo para empatizar consignificaciones socioculturales. Es el reconocimiento y legitimación de las diferenciaslo que apunta a la globalidad de modo esperanzador y ciertamente optimista. 8.4- Modelos teóricos 29 La mediación, en cuanto proceso, se puede abordar desde distintos enfoques algunosde los cuales podrían ser los siguientes: - El Modelo Harvard (Fisher y Uy). Define básicamente la mediacióncomo una negociación colaborativa asistida por un tercero y su enfoque teórico sedirige a la resolución de problemas. Este modelo es el que de alguna manera se hacemás presente en el inconsciente colectivo cuando se habla de mediación. Desde estaconcepción el conflicto es la manifestación de un problema que es necesario resolver,y que existe debido a una incompatibilidad real o aparente de necesidades o interesesque vinculan irremediablemente la solución a la existencia de un ganador y unperdedor. La mediación desde esta perspectiva tendría por objetivo poner solución através de la negociación y la satisfacción de los intereses. El mediador controla lainteracción. El proceso está estructurado y los terceros se presentan generalmentecomo expertos en dirigir la discusión, expertos en derecho y conocedores del sistemajudicial. Este modelo focaliza poco en la comunicación entre las personas y representauna visión más individualista del conflicto. - El Modelo Transformativo (Bush y Folger). Se orientaeminentemente a la comunicación y a la relación entre las partes. El objetivo de lamediación, según este modelo, no es el acuerdo sino el desarrollo del potencial decambio de las personas al descubrir sus propias habilidades. Ponen el foco deatención en las relaciones humanas con la intención de fomentar el crecimientopersonal favoreciendo el reconocimiento y la revalorización de cada persona. Desdeeste modelo el conflicto se presenta como una oportunidad para el crecimiento y latransformación personal y social. La mediación se considera un instrumento dedesarrollo humano que no persigue el acuerdo como fin último del proceso demediación. - El Modelo Narrativo (Sara Cobb) pone su foco de interés en lasnarraciones de la gente en la mediación de modo que el objetivo es llegar a unacuerdo, pero con el énfasis puesto en la comunicación y en la interacción de laspartes. Para que las personas puedan llegar a un acuerdo necesitan transformar lashistorias conflictivas con las que llegan a la mediación en otras donde queden mejorposicionadas. Por ello, es importante conocer los significados que las personasatribuyen a los hechos y a las actitudes de los otros, las relaciones entre las personasy al contexto cultural. Este modelo representa de alguna manera una alternativa que
  30. 30. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011integra las ideas de los dos modelos anteriores, toda vez que el proceso de mediaciónofrece a los implicados la oportunidad de transmitir sus historias de modo diferente,haciendo posible que se produzca interacción novedosa y orientada al acuerdo. 30 
  31. 31. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 9.- Objetivos de la mediación penitenciaria en lasexperiencias desarrolladas 9.1 Objetivos encaminados al tratamiento penitenciario: - Asunción de la parte de responsabilidad de la conducta infractora y de su participación en el conflicto interpersonal. 31  En general, desde la experiencia de mediación desarrollada se ha advertido unpronto reconocimiento de la responsabilidad compartida. De manera tímida pero enprácticamente todos los conflictos, las personas han reconocido una ciertacorresponsabilidad. Se ha observado cómo el estado interno de cada persona en cadamomento es determinante para responder ante una provocación o un suceso de unadeterminada manera y no de otra. Y en este aspecto, se han observado los elementosde violencia estructural que lo provocan: la vida en celdas compartidas con un espaciovital ínfimo se convierte en muchas ocasiones en un elemento determinante deconflictos violentos que teniendo como detonantes cuestiones absurdas (ronca,cambia de programa de tv, es desordenado…) esconden en el fondo cuestiones dehabitabilidad que generan tensión y ansiedad. En otras ocasiones el ruido, la falta deintimidad, los gritos en espacios cerrados, generan tensiones, estrés. Se advierteigualmente como en determinadas ocasiones se ha puesto de manifiesto una dificultadimportante para la corresponsabilización en la participación en el conflicto simplementeporque los mediadores se han encontrado con personas que se encuentran en ellímite de una situación mental normal. En estos casos no sólo el proceso sancionador,sino el mismo proceso mediador, resulta inadecuado para el tratamiento de lasconsecuencias derivadas de comportamientos mediatizados por una situación dedebilidad mental. -Aprendizaje de conductas destinadas al reconocimiento de la verdad. En conflictos en los que las partes han mostrado desde el inicio unapredisposición a la mediación, minimizando el conflicto, por trivial, aquellas confrontansus verdades. Aparece un proceso de aprendizaje tendente a decir la verdad ante laimposibilidad, de mentir por la presencia de la otra parte y de los mediadores. En estesentido es gratificante llegar a una misma versión de los hechos, desde percepcionesdiferentes, una vez eliminada la subjetividad de la historia. -Aprendizaje de conductas de diálogo en las relaciones interpersonalesconflictivas y que pueden fomentar la preparación de la vida en libertad. -Aprendizaje de escucha dirigida a comprender la posición del otro. Se reconoce el diálogo como herramienta útil para resolver el conflicto. Una vezmás, la inercia de la cárcel, el temor al qué dirán, las conductas aprendidas, hacen quesea difícil que se pase de las palabras a los hechos en lo que al diálogo se refiere.
  32. 32. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011Pero en general no ha existido dificultad para llegar a la fase de encuentro salvo enaquellos conflictos en los que la violencia física ha estado muy presente, o en historiasdel pasado que enmarañan el conflicto, o más aún en algunos casos cuando se hantratado conflictos con ramificaciones en familias o pandillas. Pero, en general, en másde la mitad de las intervenciones, quitando aquellas en las que no se dan lascondiciones para la mediación, no ha habido problemas para llegar a la fase deencuentro, y por lo tanto en la toma en consideración del diálogo como herramientapara la solución de conflictos. -Aprendizaje de claves para la solución creativa y pacífica de las relaciones 32 conflictivas. En alguna mediación en la que se ha necesitado intérprete, las personas quehan participado como tales, han mostrado su disponibilidad a contribuir en esteproyecto. En especial personas de origen musulmán han mostrado su disponibilidad aser mediadores internos cuando el conflicto se da entre personas de su mismareligión. -Aprendizaje de adopciones de decisiones personales y autónomas sobre elconflicto. Este ha sido uno de los principales valores de la mediación penitenciaria: laspersonas se han sentido protagonistas de su historia, y han solucionado en suspropios términos el conflicto producido. Resulta paradójico cómo soluciones propias ydialogadas como devolver el dinero debido en diferentes pagos, el reconocimiento dela verdad, el reconocimiento del estado emocional tenso en el momento de la disputa,la explicación de un malentendido, pueden solucionar de manera pacífica y dialogadaun conflicto que sin la intervención de la mediación hubiera quedado enquistado en lavenganza mutua por las sanciones correspondientes a las conductas violentas en elinterior de la cárcel, y abordado sólo de una manera superficial y sin entrar en lascausas últimas del conflicto. 9.2 Objetivos encaminados hacia la convivencia penitenciaria: -Pacificación de las relaciones internas dentro de los módulos a través de ladifusión entre las personas presas de este sistema dialogado en la solución deconflictos; hecho que sin duda reduciría el número e intensidad de los mismos. Las experiencias existentes señalan como gratificantes comprobar cómo enlos ratos de espera de los mediadores en los módulos hasta que las personasimplicadas en el conflicto llegaban, muchas personas presas les preguntaban quiéneseran y que hacían; así como con el paso del tiempo la gente se acercaba parafelicitarles por su trabajo y por confiar en sus posibilidades para solucionar las cosaspor sí mismos.
  33. 33. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 De la misma manera no es baladí el hecho de que en el proyecto en la fase deacogida se distribuya el cómic explicando la mediación con el deseo de que circule porel módulo al menos entre los compañeros de las personas implicadas en el conflicto. No podemos asegurar que se reduzcan los conflictos en todos los módulos enlos que hemos estado, la educación en el aprendizaje de nuevas conductas es unalabor lenta que precisa de otros múltiples apoyos, pero sin duda la presencia de lamediación penitenciaria es una nueva realidad que actúa como una cuña. 33  9.3 Objetivos encaminados al beneficio de las personas privadas de libertad. - Reducción de los niveles de ansiedad y de tensión. En este punto queremos destacar cómo en dos conflictos de los tratados, enlos cuales una de las partes continuaba con cierta “extorsión” a la otra parte mediantelos contactos que tenía en el módulo en el que ahora se encontraba esa persona,cesaron tras las fase de acogida en un caso y en la fase de encuentro en el otro. Sinduda es la mejor muestra de que ante la oportunidad de hablar y confrontar las cosas,la tensión se reduce porque la persona se da cuenta que no tiene ningún sentidoseguir infringiendo violencia ciega que no lleva en ningún caso a la resolución delconflicto originario. En general, incluso en los casos en los que aparentemente había un acuerdotácito a mediar por minimización del conflicto, la tensión gestual y corporal del inicio dela sesión de encuentro, que ponía de manifiesto la permanencia de tensiones, haderivado en abrazos finales, en manos estrechadas, y abandono de tensiones.
  34. 34. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 10.- Fases del proceso de Mediación. 10.1.- Fase de derivación Es el punto de partida, el momento en que es recibida una solicitud de mediación.Esta solicitud proviene de la Subdirección de Régimen del Centro a través de tres víasdistintas: La incompatibilidad: los internos son calificados de incompatibles una vez producido el conflicto, lo cual significa que serán separados de todos los 34  espacios en los que previamente coincidiesen (módulo, escuela, patio…). La incompatibilidad “se arrastra” a lo largo de toda la estancia carcelaria, incluso con traslado a otro centro, lo que significa que no existe forma de eliminarla; actualmente es la mediación la única posibilidad para superar un incompatibilidad. La sanción: nada más producirse el conflicto se da apertura a un procedimiento disciplinario por el que la Comisión Disciplinaria del Centro decide la sanción a imponer a cada uno de los implicados en el mismo. Una parte de esa sanción se cumple de forma inmediata (aislamiento), mientras que la otra queda en suspenso durante un plazo que varía en función del centro penitenciario. El equipo de mediación recibe el parte en que se refieren los hechos acontecidos y la implicación de cada interno, siempre desde la óptica de los funcionarios de vigilancia, y sólo si Comisión Disciplinaria considera someter el procedimiento a mediación. Es durante este lapso cuando la mediación tiene cabida y pueda quizá influir en la decisión última respecto a la sanción pendiente. La instancia: se trata del procedimiento de acceso por el cual es el propio interno el que solicita entrevista con los mediadores para intentar poner fin a un conflicto con algún compañero Una vez el equipo de mediación recibe la información acerca del caso, decide lamejor línea de actuación con los internos en cuestión. 10.2.- Fase de acogida I Esta es la primera fase del proceso. Consiste básicamente en el establecimientodel primer contacto con cada uno de los implicados a través de una entrevistaindividual. Esta entrevista puede hacerse en un despacho del módulo donde resida elinterno, o en uno específico destinado a la mediación, en función de la situaciónconflictiva y de la disponibilidad de infraestructuras del centro penitenciario. Unaprimera sesión individual puede durar aproximadamente entre 30 y 60 minutos. Si sepueden realizar las sesiones individuales con cada parte en una misma jornada,mucho mejor.
  35. 35. Mediación Penitenciaria. Jerez, octubre 2011 En este primer encuentro, es necesario ofrecer una explicación clara de lamediación, sus principios y objetivos y también del papel del mediador desde losprincipios básicos que rigen su labor: neutralidad, imparcialidad, confidencialidad,independencia del centro penitenciario y carencia de potestad disciplinaria. Una vez establecidos los preliminares, comienza la indagación cuidada acerca delconflicto, al menos de forma superficial. Es en este punto cuando la personaentrevistada se encuentra en posición de decidir si está interesada en la mediación ono. Si acepta la mediación, se continúa con la entrevista investigando acerca de: 35  su estado regimental (permisos, destino en prisión, estancia en otros centros penitenciarios, etc.) su vida fuera de prisión los apoyos con los que cuenta su autoconcepto el conflicto (circunstancias en que ocurrió, emociones que le suscita, rol que se autoatribuye, consecuencias disciplinarias…) su disposición ante la mediación (expectativas hacia el otro interno y hacia el proceso, asunción de responsabilidad)Tras la obtención de toda la información, una vez establecida la necesaria confianzacon el mediador, trabajada la asunción de responsabilidad y conseguido elcompromiso de respeto y diálogo a lo largo del proceso, es el momento de contactarcon la otra parte, con la que se repite el proceso descrito.En caso de que la persona no acepte el proceso, se respeta absolutamente sudecisión, se le agradece su atención y se le informa de la manera de acceder alequipo nuevamente en caso de cambiar de idea (a través de la instancia al director).En este momento se cierra el expediente, puesto que ya no se considera oportunocontactar con el otro implicado. 10.3.- Fase de acogida II: Fase aceptación y compromiso Son los siguientes contactos con cada una de las partes enfrentadas antes de quese produzca el encuentro entre las mismas. A lo largo de estos contactos seprofundiza en el contenido del proceso de la mediación, confirmando la predisposiciónpositiva para la misma, la asunción de responsabilidad y las expectativas hacia elproceso. Es el momento igualmente para poder aclarar las dudas relativas a cualquieraspecto del proceso que se inicia. En ningún momento se da paso a la siguiente fase si no existe un compromisoclaro de respeto y apertura al diálogo y la escucha. El mediador tiene la última palabraa la hora de permitir la continuidad del proceso. Antes de pasar al encuentrodialogado, es necesaria la obtención de la firma del documento de Compromiso yAceptación del Programa, como forma de cerrar una etapa y abrir otra.

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