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RELATOS DE AVENTURAS 
ALUMNOS de 4ºA 
CEIP Cristobal Valera. Albacete 
TUTORA, Pilar Atiénzar Fuentes
LA CIUDAD DESAPARECIDA 
Elvira Felipe 
Un verano mi padre me propuso ir a conocer la casa donde 
había nacido mi abuelo.Al...
Después de varios días encontramos una cascada marcada 
en el mapa. Al lado de la cascada vimos a un duende y le 
pregunta...
AVENTURA EN EL DESIERTO 
María López-Tello 
Una noche, mientras María dormía se abrió la ventana de 
su cuarto, apareciend...
Siguió andando y se presentó el hechicero ante ella y le 
dijo: 
_¿Quién eres? 
Ella muy astuta dijo: 
_ Soy la doncella d...
SARA Y EL MONSTRUO 
Saralú González 
Sara era una niña muy traviesa, siempre hacía 
travesuras, como pintar de lunares las...
Se le ocurrió pintar un monstruo verde. De repente, el 
monstruo parpadeó y se salió del mantel, ¡había 
cobrado vida! Per...
Aventuras en Lunneta 
Lucía Berenguer 
Era sábado en Lunneta, la ciudad y a la vez país de 
Lucía. Ella se levantó del sil...
poco viejo, la puerta estaba abierta y ella entró. Tenía 
muchísima curiosidad. Cuando entró vio unos muebles 
viejos y mu...
LA MÁQUINA DEL TIEMPO 
Miguel Picazo 
Había una vez dos niños, llamados Juan y Pedro. Una 
tarde, jugando, encontraron una...
En un descuido de los cavernícolas, se desataron y 
escaparon corriendo hasta la máquina, pensando que se 
los iban a come...
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Relatos de aventuras

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Relatos de aventuras

  1. 1. RELATOS DE AVENTURAS ALUMNOS de 4ºA CEIP Cristobal Valera. Albacete TUTORA, Pilar Atiénzar Fuentes
  2. 2. LA CIUDAD DESAPARECIDA Elvira Felipe Un verano mi padre me propuso ir a conocer la casa donde había nacido mi abuelo.Al entrar vimos una caja encima de la mesa, mi padre se acercó, la abrió y empezó a sacar ropa, fotos… Al fondo de la caja se encontraba un papel doblado. Yo lo cogí y lo abrí. Era un mapa de una ciudad abandonada llamada Yonsí. Le pregunté a mi padre si había oído alguna vez hablar de aquel sitio. El me dijo que su padre le contó una vez que era una ciudad muy bonita y que algún día le llevaría a ese lugar. Pero murió cuando él tenía 6 años y no lo pudo cumplir. Mi padre me miró sonriente y yo averigüé qué me quería decir. Cogimos las mochilas y las llenamos de comida, un saco de dormir y algunas mudas. Cuando terminamos de prepararlo todo nos pusimos en marcha.
  3. 3. Después de varios días encontramos una cascada marcada en el mapa. Al lado de la cascada vimos a un duende y le preguntamos cómo podíamos atravesarla. Nos dijo que él era el guardíán y que sólo la podríamos atravesar adivinando un acertijo que nos propondría: “¿Qué animal va por la vida con los pies en la cabeza? ¿Qué animal así camina?” Al rascarme la cabeza para pensar, me acordé de que ese invierno había tenido piojos, y exclamé: “¡Los piojos! ¡Son los piojos!” El duende se quedó boquiabierto porque ¡lo había acertado! Entonces el pequeño hombrecillo le dio a una palanca, el agua se paró y pudimos pasar. Al entrar vimos alimentos creciendo de los árboles, agua por todas partes, criaturas maravilllosas y un cartel donde ponía: “YONSÍ”. Con razón mi abuelo quería llevar a mi padre a ese lugar tan estupendo. Mi padre me prometíó que todos los veranos iríamos con toda la familia.
  4. 4. AVENTURA EN EL DESIERTO María López-Tello Una noche, mientras María dormía se abrió la ventana de su cuarto, apareciendo subido a una alfombra mágica un jeque árabe, pidiéndole ayuda para salvar a su familia. María, que era muy valiente le dijo: _ ¿Qué tengo que hacer? La subió a la alfombra y la llevó al desierto. _Tienes que entrar en el oasis y coger un poco de esa agua, luego subir a las dunas y coger arena y, lo más difícil, coger pelo del camello del hechicero. María comenzó a andar por el desierto buscando el oasis, pero no llegaba nunca a alcanzarlo. Era como si sólo lo viera en su cabeza. Entonces se concentró y serenamente pudo entrar en él y coger el agua. Luego siguió andando hacia las dunas con gran esfuerzo y consiguió coger la arena.
  5. 5. Siguió andando y se presentó el hechicero ante ella y le dijo: _¿Quién eres? Ella muy astuta dijo: _ Soy la doncella de la princesa Dunia, que me he caído del camello. El hechicero, enamorado de Dunia le dijo: _ Sube, que yo te llevo. Cuando María subió al camello, le agarró fuerte del pelo y éste se desvaneció. De pronto sonó el despertador y, sobresaltada, se levantó de la cama y sonrió al pensar que todo había sido un sueño. Cuando miró en la mesita, vió una carta que decía: “Gracias, María, por salvar a mi familia”
  6. 6. SARA Y EL MONSTRUO Saralú González Sara era una niña muy traviesa, siempre hacía travesuras, como pintar de lunares las flores del jardín, quitarle las canicas y cromos a su hermano, tirar por la ventana los pololos de la abuela, comer caramelos sin permiso, hacer aviones de papel con los planos del trabajo de su padre, etc. Un día, que estaba sola en casa, decidió pintar el mantel de la mesa con lunares, rayajos y esas cosas, pero no le quedaba pintura, entonces fue a la papelería y compró unas acuarelas de una marca que nunca había utilizado, porque ya había agotado las pinturas que usaba en pintar las flores, los calzoncillos de su hermano y las paredes de su cuarto.
  7. 7. Se le ocurrió pintar un monstruo verde. De repente, el monstruo parpadeó y se salió del mantel, ¡había cobrado vida! Persiguió a Sara por toda la casa, se escondió detrás del sofá y leyó la tapa de la caja de acuarelas. En una etiqueta que estaba dentro de la caja ponía: “Bajo ningún concepto, usen la pintura verde o su dibujo cobrará vida” Entonces, pintó un super-héroe y le pintó la cara, el pelo y los ojos verdes. Agarró al monstruo por la cola, lo mentió en una olla e hizo con él una sopa verde que, al instante, se la bebió. Justo en ese momento, llegaron sus padres, la abuela y su hermano, el super-héroe salió volando por la ventana y Sara nunca más volvió a cometer una travesura, (mejor dicho, casi nunca)
  8. 8. Aventuras en Lunneta Lucía Berenguer Era sábado en Lunneta, la ciudad y a la vez país de Lucía. Ella se levantó del sillón donde estaba sentada y, de pronto, su metro y 50 centímetros se quedaron en 10 centímetros. Estaba en la calle, cuando de pronto una bici se le acercó. Rápidamente ella se echó para un lado, pero la bici se echó para el mismo lado que ella, al final no le dio tiempo a reaccionar y se cogió a los radios de la bici, que parecían una noria. Iba rapidísima y, mareada, subió a uno de los hierros. Descansó un poco, pero al atravesar un paso de peatones, por el fuerte viento que empezó a soplar, Lucía salió disparada, esta vez a un campo un poco seco y con un imponente castillo. Parecía antiguo y un
  9. 9. poco viejo, la puerta estaba abierta y ella entró. Tenía muchísima curiosidad. Cuando entró vio unos muebles viejos y muchas ratas y, lo más extraño, un brebaje de un color violeta azulado que tenía una etiqueta donde ponía: “bébeme”. Lucía se fio del brebaje. Fue esquivando ratas y sigilosamente llegó, se lo bebió y ¡pleno!, de nuevo consiguió su metro y 50 centímetros. Volvió a casa andando feliz.
  10. 10. LA MÁQUINA DEL TIEMPO Miguel Picazo Había una vez dos niños, llamados Juan y Pedro. Una tarde, jugando, encontraron una casa abandonada y entraron a mirar. Vieron un cartel que ponía: “MÁQUINA DEL TIEMPO” Decidieron entrar a ver qué hacía la máquina. De repente la máquina se cerró y empezó a girar cada vez más rápido, entonces se paró y aparecieron en un bosque rodeados de personas corpulentas. Llevaban pieles por el cuerpo, llevaban hachas y estaban flipando. Juan y Pedro se dieron cuenta de que estaban en la edad de piedra. Entonces les llevaron a su cueva, los ataron y empezaron a preparar un fuego muy grande y afilar las piedras con las que partían la carne.
  11. 11. En un descuido de los cavernícolas, se desataron y escaparon corriendo hasta la máquina, pensando que se los iban a comer. La máquina empezó a girar y regresaron a su época cansados y asustados.

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