San Francisco Javier Camino de Japón         Por Francisco Barberá   VIDA DE SAN FRANCISCO JAVIER         Nagoya Japón 9 j...
PADRES Y HERMANOS        Juan de Jaso Atondo y Maria Azpilcueta Aznarez son los padres de Javier.       Aquel es natural d...
EL CASTILLO NATAL  Donde el rio Aragon empieza a regar las fertiles tierras de la ribera de Navarra existia uncastillo med...
JUVENTUD DIVERTIDA  Paris siempre ha tenido fama de ciudad alegre y divertida; pero ninguno de sus barrios era tanbullicio...
Y es designado Javier, quien acepta el encargo con extraordinario entusiasmo.  Recibe del Papa la mision de evangelizar el...
moral de gobernantes, comerciantes y soldados portugueses.b) CON LOS PAGANOS. Esta fue la labor principal a la que se dedi...
San Francisco Javier   7-4-1506. Nace en el Castillo de Javier (Navarra, Espana).   1525. Marcha a Paris para estudiar en ...
Castillo de Javier (Navarra, Espana)En Navarra, cerca del rio Aragon, en un valle austero proximo alos Pirineos, estaba el...
Nuestra Senora de JavierEs una antigua imagen, patrona de la villa. Una escultura romanica, probablemente del siglo XIII,s...
Una vez, cuando Javier tenia 13 anos, pasaron muchos rebanos de contrabando. Pero el guarda ylos tres hermanos del castill...
No entendia lo que es tiempo infinito. Un dia se metio en la sierra. Cuando descansaba junto auna fuente de agua fria y cr...
El dia de la Asuncion de Nuestra Senora de 1534 fueron todos a la capilla de Montmartre. Dijo lamisa Fabro, recien ordenad...
En Venecia abrazan a IgnacioSirven a los enfermos del hospital: "Haciamos -dice Simon Rodriguez- las camas, barriamos loss...
pasaje, el capitan se enfurecio. Desembarcaron en Ancona para empenar un breviario y poderlepagar: Consiguieron bastante d...
Se fueron reuniendo pasada la fecha de su peregrinacion a Palestina. Ignacio llamo a Javier paraque le hiciera de secretar...
A la manana siguiente de ser destinado a la India, fue Javier a pedir al Papa su bendicion. Despuesde remendar su sotana y...
Contorno de AfricaCostas poco accesibles. No tiene golfos profundos. Son una linea uniforme. Los litoralessuelen ser malsa...
otra nave.Llegan a MelindeEra una ciudad de nobles edificios y mezquitas, rodeada de murallas, con amplios jardines ybosqu...
Los portugueses terminaron con el imperio musulman. Y establecieron plazas fuertes,escalonadas en todas las costas, que de...
Javier cambia el ambiente pagano de GoaA la civilizacion hindu y musulmana se unio la portuguesa. Llegaron funcionarios po...
los Mandamientos. Pronto acudieron mas de trescientos. En vista del exito, el obispo mando queen todas las iglesias se hic...
Con el ocaso del imperio portugues, fue desapareciendo la importancia de Goa. Vinieron a tierracasi todos los grandes edif...
Conocio que se pervertiria y que moriria en Malaca de un tiro de arcabuz.Comenzo a perder el habla" En cuanto vi esto -dic...
Tumba de San Francisco JavierLo desenterraron, y quedaron admirados: estaba fresco, como siestuviera vivo. Lo metieron en ...
Capilla de Musica de la Catedral de Pamplona y el coro de monjes del Monasterio de Leyreofreceran un concierto.Asimismo se...
Tres grandes exposiciones, en las que quedaran reflejados distintos momentos de la historia deNavarra, asi como su present...
aseguro que este evento se conforma como el "mayor acontecimiento publico" de la ciudad enmas de 10 anos.ORACION ESPECIAL ...
Por otra parte, se estan desarrollando diversas actividades fuera y dentro del aula con uncaracter educativo mas activo: c...
Francisco Javier...". Esto es un gran elogio.Empezo a ser misionero a los 35 anos y murio de solo 46. En once anos recorri...
su oracion. De vez en cuando exclamaba: "Basta Senor: si me mandas tantos consuelos me vas ahacer morir de amor". Con razo...
Visito muchas islas y en cada una de ellas enseno la religion cristiana. Sus viajes eran penosos ysumamente duros, pero es...
olas de hasta 30 metros. La cantidad de agua de un tifon es de hasta varios billones de toneladas.Los sitios por donde pas...
Renunciando a los deseos quitamos la causa de los sufrimientos. El alma se reencarna en seressuperiores o inferiores, segu...
La familia de Angero se hizo pronto cristiana. Todos los dias, al taner de su campanilla,convocaba Javier a la gente para ...
veces leia el hermano Fernandez, que sabia algo.de japones.Pronto hubo entre el publico dos tendenciasMuchos se burlaban y...
Meaco (hoy Kyoto) era -segun decia Javier- una ciudad de noventa mil casas. Tenia una granuniversidad y mas de 200 monaste...
El Santo empezo a predicar por las calles y a discutir con los bonzos, a quienes dejaba sinpalabra. En la India pescaba al...
Hacia Goa y MalacaJavier habia escrito: "La gente de Japon es la mejor descubierta hasta ahora". Sin embargo, quisoir a la...
gran amigo con el.En la isla de Sanchon (1552)Estaba a unos diez kilometros del continente chino. Por su proximidad a la c...
PODEIS VER 45 LIBROS GRATIS ALGUNOS SOBRE SAN FRANCISCO JAVIER AQUIhttp://books.google.com/books?q=related:ISBN8427122063&...
Castillo San Javier NavarraDonde fué bautizado Castillo San Javier
Padre jesuita lleva toda una vida cuidado el castillo San Francisco Javier
A los 19 años se fue a Frnacia a estudiar
San Francisco Javier: ÅgJapon es la delicia de mi corazonÅh, Ågel pais de Oriente mas adaptado alcristianismoÅhEl par de a...
recientes devolvieron la vision dantesca: miles de craneos aparecieron junto a toscas cruces deplomo.Se cerraba asi un cap...
bombas atomicas no hayan sido tiradas al azar. La pregunta es por lo tanto inevitable: ?como asise escogio para la segunda...
identificarlos. El efecto de la bomba fue tan terrible que practicamente todo ser vivo, humano yanimal, fue literalmente c...
debe temer al sufrimiento, solo a la verguenza de un mal acto, uno por debajo de quienes somos.Japon ÅgdebiaÅh ser bombard...
Sin embargo tuvo muchas dificultades en Malaca para encontrar un barco. Todas lasembarcaciones querian invernar en las cos...
por otro daimyo, el gran senor feudal de Bungo, Otomo Yoshisigue, que decia querer abrazar elcristianismo, pero que no se ...
Mundial, en la que los escuadrones de pilotos suicidas sacrificaban sus vidas por defender la delemperador. Parte de esa i...
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
 San Francisco Javier Camino de Japón
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

San Francisco Javier Camino de Japón

3,421 views

Published on


San Francisco Javier Camino de Japón



Por Francisco Barberá

VIDA DE SAN FRANCISCO JAVIER



Nagoya Japón 9 julio 2011

Llevo una semana recopilando información sobre San Francisco Javier, si lo desean puedan ver la información recopile en ese tiempo. dar añadir http://www.facebook.com/bmrealty , tiene videos de larga duración,libros,fotografías ,composiciones artísticas creada por mi y escritos sobre la vida de San Francisco Javier. Un cordial saludo desde Japón.

Published in: Education, Travel, Business
3 Comments
1 Like
Statistics
Notes
  • Las pinturas de la vida de San Francisco Javier del Convento de la Merced de Quito: fuentes
    gráficas y literarias
    Paintings of the life of St. Francisco Javier in the Convento de la Merced at Quito: graphic and literary sources
    Alonso Rodríguez G. de Ceballos Catedrático Emérito de la Univerdidad Autónoma de Madrid
    Miembro de N ŭmero de la Real Academía de Bellas Artes de San Fernando
    Resumen
    Los treinta cuadros de la Vida de San Francisco Javier en el Convento Máximo de Quito son la serie más numerosa de pinturas compuesta nunca sobre este Santo. Su autor no ha podido ser identifi- cado hasta ahora pero hay que relacio- narlo con el entorno de Manuel de Samaniego a mediados del XVIII. Se ana- lizan su contenido iconográfico, sus fuen- tes literarias y gráficas y sus característica de estilo, popular y al mismo tiempo culto.
    Pala bras clave: Francisco Javier, icono- grafía, Quito, pintura ecuatoriana
    Abstract
    The thirty pictures titled the Life of San Francisco Javier in the Convento Máximo at Quito constitute the longest series ever painted about this saint. Although the 18th century author has not been identi- fied to date, he was certainly a member of Manuel de Samaniego's inner circle. The iconographic content, literary and graphical sources of these paintings, as well as their characteristic style, popular and at the same time refined, are ana- lyzed in the present study.
    Key words: Francisco Javier. iconogra- phy. Quito, Ecuadorian painting.
    La admiración. devoción y culto de San Francisco Javier en la América española fue muy grande, propagado por los jesui- tas quienes, llegados mucho más tarde
    que los franciscanos, dominicos y agusti- nos a evangelizar el Nuevo Continente, intentaban por este medio acreditar que el prototipo del misionero había sido aquel santo de la Compañía de Jesŭs, Apóstol, por tanto, lo mismo de Oriente que de Occidente. Por esta razón se le representó en la pintura, con cierta fre- cuencia y de una manera aparentemente absurda, predicando y bautizando a gru- pos de aztecas e incas, seg ŭn J.Cuadriello (2006:200-232)-. Acaso este flagrante ana- cronismo se explique también porque San Francisco Javier fue el continuador de la evangelización de la India por el apóstol Santo Tomás, cuyo sepulcro fue a visitar en Meliapur en la costa oriental de aquel país, y fue precisamente este após- tol quien se supuso por algunos criollos mexicanos y peruanos del XVII, emperia- dos en propagar esta leyenda, que había llevado también la fe a los primitivos habitantes del valle del Anahuac con el nombre de Quetzalcóatl, y luego a las culturas más arcaicas de Perŭ, fe que se fue evaporando antes de la Ilegada de los esparioles, pero de la que quedaban todavía algunos vestigios, como ha estu- diado David A.Brading, entre otros (1991:398-399).
    En la América hispana, ademas de numerosas imágenes sueltas, se realiza- ron también series enteras de la vida del santo, quizás más que en la propia metrópoli. La expulsión de los jesuitas en 1767 tuvo como consecuencia el que se dispersaran, muchas se perdieran y de otras no llegaran más que cuadros aisla- dos. La profesora Teresa Gisbert (2006:334-337) recuerda la del famoso pintor colombiano Gregorio Vásquez de Arce. que se guardaba en la iglesia de la Compañía en Bogotá, de la que sólo per-
    ANALES DEL MUSE0 DE AmEiuc4 15 (200'). PÁGS. 89-1021891
    ALONSO RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS
    001 ANÁLEsDEL MuseoDE AMÉRICA 15 (2007).PÁGs.89-102
    duran tres lienzos. En la iglesia de San Marcelo de Lima, procedente de algŭn establecimiento de la Compariía, se con- servan ocho pinturas que parece fueron ejecutadas en Sevilla a finales del XVII por Matías de Arteaga. Otra serie, que consta de siete lienzos es la del convento del Carmen de Santiago de Chile, firmada por Manuel Tello, pintor del que no se conoce más que esta obra emparentada con la de los talleres que, en Cuzco, pro- ducían lienzos de forma casi industrial para exportarlos tanto a Bolivia como a Chile. Recientemente he tenido noticia de otro ciclo de siete cuadros en la capilla dedicada a San Francisco Javier en la igle- sia de la Vera Cruz (México capital), dudosamente atribuidos al pintor del siglo XVIII Miguel Cabrera, y limpiados y restaurados en 1968 por diligencia del cura párroco don Ernesto Santillana Ortiz. Sin embargo, la serie más numero- sa e integramente conservada es la que cuelga hoy de los muros del claustro superior del Convento Máximo de La Merced, en la ciudad de Quito. Y no sólo es la más copiosa de América sino que superó a los ventidos lienzos de que se componía la del Colegio Imperial de Madrid, encargada al pintor napolitano Paolo de Matteis en 1692, y de la que actualmente sólo se conservan seis (I.Gutiérrez Pastor, 2004: 91-112).
    Muchas veces citada pero escasamente estudiada, merece que le prestemos aquí la atención debida. Se compone nada menos que de treinta pinturas, todas ellas de igual tamario, 1,70 por 1,30 cm.. que abarcan desde el nacimiento de Javier en el castillo familiar de Navarra hasta el entierro definitivo de su cadáver inco- rrupto en Goa. De las treinta escenas representadas tres están dedicadas a su infancia y a su juventud en París (Nacimiento, Estudios en París, Conver- sión), cinco a los años que pasó en Italia (Penitencia singular, Vísión de los futuros trabajos, Sueño de llevar un indio sobre los hombros, Succión de llagas de un enfermo, Nombramiento de Delegado
    Apostólico en la India por Paulo ), una a su estancia en Lisboa donde se embar- có para la India (Curación de Simón Rodrigues), once a su actividad y prodi- gios en la India, Malaca y las islas Molucas (Principe de los mares, Don de lenguas, Bautismo de diez mil indios, Liberación de Goa, Compendio de mila- gros, Milagro del cangrejo, Expulsión de demonios, Batalla de los Badagas, Confesión de un soldado, Profecía sobre la muerte de un amtgo, Victoria de los
    portugueses en Malaca), dos a su estancia en Japón (Viaje a Yamaguchi, Disputa ante el rey de Bungo), cuatro a su muerte frente a China y a su sepultura (Llegada a la isla de Sancian, Muerte en Sancian, Sepultura y traslado a Malaca, Corte del brazo en Goa) y, finalmente, cinco a mila- gros obrados por Javier después de su muerte (Curación del P.Mastnlii, Milagro con Manuel de Silva, Lluvia de trigo en Baviera, Curación de un niño moribun- do en Jerez de la Frontera, Milagro del hombre derribado del caballo ).
    Aparte de otras fuentes biogáficas anti- guas que pudieron servir al pintor quite- rio para idear tantas escenas, como las vidas del santo compuestas por el portu- gués Manuel Texeira en Goa, el ario 1573, y la del italiano Orazio Tursellino, publi- cada en Roma en 1594, mencionaré otras más modernas para explicar la aparición en la serie quiteria de bastantes milagros obrados por Javier después de su muerte. En primer lugar, el libro del P.Diego Luis de San Vítores titulado El Apóstol de las
    Yndias y de Nuevas Gentes San Francisco Javter.., epítome de sus apostólicos hechos, virtudes, enseñanzas y prodigios antíguos
    y nuevos, México en 1660, donde recogía 242 milagros javerianos recientes, ocurri- dos algunos en el Nuevo Mundo. Tam- bién la popular Vida de San Francisco Javier, Apóstol de las Indias, compuesta en 1685 por el P.Francisco García y enor- memente difundida, que dedicó los ŭlti- mos capitulos a recoger esos milagros recientes, comenzando por el de la repentina curación del P.Marcello Mastrilli en Nápoles y terminando por otros ocu- rridos en otros muchos lugares del viejo y del nuevo mundo. De los cinco represen- tados en la serie de pinturas de Quito, el del P.Mastrilli y el del sosiego de una tem- pestad en que estuvo a punto de naufra- gar el mercader Manuel de Silva, que navegaba en su galera desde Cochin a Bengala, fueron relatados por el mencio- nado P.Francisco García. Los otros tres sucedieron en el XVIII.. El primero tuvo lugar el ario 1738 en cinco aldeas de Baviera, azotadas por una terrible cares- tía, que remedió el santo navarro con una Iluvia de trigo. El segundo aconteció en
    Jerez de la Frontera en 1740, donde una reliquia del Javier restituyó la vida al nirio de pocos arios, Joaquín Virués. El tercero fue la recuperación de la caida mortal de un caballo de un personaje que invocó al santo, cuya cirunstancias y fecha precisas no aclara la cartela que describe el pro- digio.
    Por lo que hace a las fuentes gráficas, no parece que el pintor de la serie quite- ria conociese y milizase la más antigua, la serie de grabados que compuso el burilis- ta flamenco, residente en Roma, Valerien Regnart, con motivo de la canonización del santo por el Papa Gregorio XV en 1622, que ha estudiado y publicado
    J.Iturriaga (1994, 467-514). La integraban 22 estampas que formaban un librito cuya portada llevaba el título Sancti Francisci Xaverii, Indiarum Apostoli, queadan miractsla a Valeriano Regnartio delineata et sculpta. Más bien parece que los jesuitas de Quito que encargaron el ciclo de pinturas proporcionaron al pin- tor grabados más modernos de la vida y milagros del santo. Entre ellos fueron muy importantes las series de ellos que se estamparon en Viena (1690) e Innsbnick (1691), estampas que, en gran número, cubrían prácticamente toda la vida y prodigios atribuidos al santo misionero Sin embargo, no hemos podi- do hallar huella de su influjo en el ciclo quiteño. Mucho menos pudieron ser refe- rentes los contenidos en la Vida Iconológica del Apóstol de las Indias San FranciscoJavier, publicada por el exjesui- ta argentino Gaspar Suárez en 1798 y vuelta a publicar recientemente en edi- ción facsímil por Gabriela Torres el año 2004, mucho después de terminada la serie de pinturas de Quito. El pintor que realizó ésta, por lo que hemos podido comprobar y se verá más adelante, más que hechar mano como modelo de series contínuas y sistemáticas, como las enu- meradas, se sirvió de estampas sueltas que le proporcionaron los padres jesuitas del colegio quiteño, algunas de las cuales hemos podido averiguar.
    Tradicionalmente se han atribuido las pinturas de esta serie a Fernando de Ribera, de origen sevillano aunque naci- do en Panamá, quien ingresó en la Compañía como hermano coadjutor en Quito, el año 1622, cambiando su nom- bre y apellido por el Hernando de la Cruz. Abandonó El Ecuador y marchó a Esparia en 1642, falleciendo en Granada dos años después. Segŭn relaciones con- temporáneas colmó de pinturas tanto la vieja iglesia de San Jerónimo de Quito, terminada en 1591 (la actual y magnífica de San Ignacio que la sustituyó es de 1689), así como los tránsitos y aposentos de la residencia de los jesuitas y las aulas del seminario de San Luis, pinturas que fueron, como recordaba el P.Juan de Ve- lasco, desterrado a Italia en 1778, 'el asombro del arte y el más inestimable teso-
    ro' (J. G. Navarro, 1991:56-59). Sin em- bargo, un somero análisis estilístico lleva a la conclusión de que la serie fue realiza- da a mediados del siglo XVIII, lo que con- firman las inscripciones de algunas carte- las que refieren milagros hechos por el santo en los arios, como vimos, de 1734 y 1740. Por otra parte, un grabado de los hermanos Klauber que copió su autor literalmente Ileva la fecha a ŭn más tardía de 1750, circunstancia que retrasa enor- memente la composición de la serie, situándola entre los arios 1750 y 1767, año en que los jesuitas fueron expulsados de Esparia y América por el rey Carlos III.
    Todas las cartelas, colocadas en la parte superior de los marcos dorados que encuadran los lienzos, son ovaladas y están enmarcadas por grandes golpes de rocalla, decoración que aparece contí- nuamente en arquitecturas, muebles y otros objetos figurados en los cuadros. Resulta, pues, imposible que la serie actual la pintara el Hermano Hernando de la Cruz antes de 1642, ario en que abandonó Quito. La conclusión es que si realmente este artista pintó una serie pri- mitiva de San Francisco Javier, o quedó destruida durante el terremoto que asoló la ciudad en 1660 y dejó inservible la antigua iglesia y residencia de San Jerónimo, o se deterioró tanto que tuvo que ser sustituida por una nueva, como opina Carcelén (2003: 251-255). Hasta ahora no se ha podido identificar al pin- tor que realizó la actual serie, pero pen- samos que debió ser una artista que se movía probablemente en el círculo de Manuel de Samaniego; éste ŭltimo fue un pintor erudito quien, como ha recordado Alesandra Kennedy (2002:.49) compuso un Tratado de Pintura, y la serie muestra indudablemente rasgos de erudición, además de algunas coincidencias con su estilo. Fuese quien fuese quien la realizó, tuvo que hacerlo, como dijimos, entre
    1750 y 1767. Los cuadros fueron traslada- dos al convento de la Merced depués de la expulsión de los jesuitas en 1767, no como se ha escrito porque la Compañía tuviera una deuda económica con aquél, que de este modo se solventó, seg ŭn afir- ma J.M.Vargas (1967:184-185), sino senci- llamente porque le fueron adjudicados por el gobierno o el convento mercedario los adquirió en una subasta, como suce- dió en casos similares.
    Las inscripciones de las cartelas de cada cuadro son prolijas con la clara intención de que el visitante se apercibie- se del significado de cada escena, de suerte que, después de contempladas
    LAS PINTURAS DE LA VIDA DE SAN FRANCISCO jAVIER DEL CONVENTO DE LA MERCED DE QUITO: FUENTES GRÁFICAS Y LITERARIAS
    ANALESDE1MUSE0DEANIERICÁ 15(2007).PÁGS.89-102 1911
    ALONSO RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS
    Figura 1. Anónimo, Predicación de San Francisco Javier, Convento Máximo de La Merced, Quito.
    [921ANALES DEL MUSE0 DE AMÉRICA 15 (2007). PAGS. 89-102
    todas ellas, quedase perfectamente ente- rado de la vida y de la enorme fuerza tau- matŭrgica de San Francisco Javier, pues su fama de santo extraordinariamente milagrero fue la que le conquistó espe- cialmente fama y prestigio. Cuanto a las fuentes literarias de que se sirvió el pin- tor y que le serían proporcionadas por algun experto iconógrafo jesuita, se puede serialar como cierta la ya serialada Vida de San Francisco Javier escrita en 1685 por el P.Francisco García. Por lo que hace a los modelos gráficos, los pocos autores que se han ocupado de esta serie ecuatoriana acuden al lugar comŭn de que fueron grabados flamen- cos, sin especificar cuales y de qué auto- res. Pero el repertorio de estampas que debió utilizar el pintor debió ser mucho más amplio.
    La primera pintura del ciclo, la del nacimiento de San Francisco Javier en el castillo familiar de Navarra, demuestra ya que siguió al pie de la letra alguna estampa o pintura del Nacimento de la Virgen o de San Juan Bautista, ateniéndo- se al esquema inmemorial con que desde los mosaicos bizantinos se representaba dicho asunto, haciendo las sustituciones inprescindibles. Así, doria María de Azpil- cueta, madre de Javier, está tendida en una cama de dosel mientras una sirvien- te le trae un caldo para reponerse del parto.A su lado, sentado en un sillón, se halla su esposo don Juan de Jaso. En el centro, una comadrona está fajando al
    niño recién nacido, a quien una mujer con un jarro de agua ha lavado anterior- mente, mientras otra dispone la cuna donde recostarlo.
    Ximena Carcelén (2003:251) ha seriala- do que en el cuadro donde Javier compa- rece predicando a personas de distintas lenguas que, sin embargo, le entienden cada uno en la suya propia (fig.1), está calcado de un grabado del francés Gerard Edelinck (16490-1707), que ilustra la Vie de Saint François Xavier, Apótre des Indes et du Japon, publicada en París en 1683 por el P.Dominique Bonhours (fig.2). Este cuadro más que la represen- tación de un episodio concreto es una suerte de alegoría del don de lenguas del que, segŭn algunos, estaba poseido
    Javier. Pero hay algunos cuadros más en el ciclo que podrían ser considerados ale- gorías. Así, en aquel en que la cartela dice 'Convierte San Francisco Javier a la
    fee a varios principes y mucbos pueblos en la costa de África y en las yslas del Oriente e instruidos los bautiza', aparece a un lado el santo en un islote bautizan- do a un grupo de negros, episodio al que asocia anacrónicamente el célebre mila- gro del cangrejo; ocupando el otro lado del lienzo están una serie de personajes de distintas razas y vestidos con diferen- tes atalajes contemplando extasiados el episodio, algunos de ellos encaramados inverosimihnente en unos barcos fantásti- cos, cuya proa o popa está decorados con abundantes rocallas (fig.3). El uso de
    este caprichoso elemento decorativo se puso de moda durante el sigo XVIII y sus mejores propagadores fueron los herma- nos Klauber de Ausburgo, y en efecto la pintura quiteria calca al pie de la letra un grabado de los mencionados hermanos, fechado en 1750 y realizado seg ŭn dibu- jo de Johann Wolfgang Baumgarten, del que ŭnicamente ha prescindido de la orla y de la amplia leyenda debajo de la estampa con dedicatoria a la emperatriz María Teresa de Austria (fig.4). Este dibu- jo se encuentraba en la colección del mejor estudioso de San Francisco Javier, el jesuita alemán Gerorg Schurhammer, y ha sido publicado por R.Fernández Gracia (2006:117).
    Otro lienzo que no representa exacta- mente ningun suceso histórico, sino que es mera alegoría de la contínua navega- ción del santo por todos los mares de Extremo Oriente, buscando nuevas tierras que misionar, es aquel cuya cartela reza de este modo: 'El divino Peregrino de mar y tierra San Francisco Xavier, Apóstol de las Yndias Orientales y Occidentales, Thaumaturgo y Principe de los mares'. En él comparece el santo ves- tido de peregrino y navegando por el océano, como un Neptuno a lo divino, sobre un carro de rocalla tirado por caba- llos marinos y acompariado por tritones y nereidas (fig.5). Con toda seguridad el asesor iconográfico de la serie dió a conocer al pintor el libro de Lorenzo Ortiz, titulado El Principe del mar, San
    Francisco javier, publicado en Sevilla en 1682, donde aquel hermano coadjutor jesuita escribió una vida del santo en la que figuraban única y exclusivamente sucesos y prodigios que le acontecieron mientras navegaba a lo largo de los mares o relacionados de una u otra manera con el líquido elemento. Este libro, editado recientemente en edición facsímil por el profesor Ignacio Arellano, lo dedicó a don Francisco Echave y Asu, Corregidor y Justicia Mayor mayor de Lima en vísperas de su retorno a la península, quien a peti-
    Figura 2. G.Edelinck, Predicación de San Francisco Javier (grabado) en Dominique Bonhours, Vie de Saint Francois Xavier, Apótre des Indes et du Japon, Paris, 1683.
    Figura 3. Anónimo, Milagro del Cangrejo por San Francisco Javier, Convento Máximo de La Merced, Quito.
    LAS PINTURAS DE LA VIDA DE SAN FRANCISCO jAVIER DEL CONVENTO DE LA MERCED DE QUITO: FUENTES GRÁFICAS Y L1TERARIAS
    ÁN.v.E.s DEL 11.1usE0 DE AMÉfUCA 15 (2007). PÁcs. 89-102 193]
    ALONSO RODR1GUEZ G. DE CEBALLOS
    Figura 4. Hnos. Klauber, Milagro del Cangrejo por San Francisco Javier (grabado), en la Colección foto- gráfica de G. Shurhammer.
    Figura 5. Pedro de Villafranca, San Francisco Javier Principe del Mar, en Lorenzo Ortiz, El PrincIpe del mar, San Francisco Javier, Sevilla,1682.
    ción de los cónsules del comercio de la ciudad, había proclamado al santo santo navarro 'Principe del Mar' y patrono y protector de los mares del Perŭy de su comercio. Pues bien, tal título iba ilustra- do con un grabado de Pedro de Villafranca segŭn dibujo de Juan de Valdés Leal, en el cual Javier aparece navegando sobre una concha arrastrada por caballos marinos y Ilevando en la mano izquierda una bandera con el ana- grama de Jesŭs, cuya hasta termina en tri- dente (fig.6). Posiblemente esta estampa sirvió al pintor de Quito como modelo de su cuadro, aunque también pudo seguir un grabado que ilustró un Catecismo e
    Instrucción cristiana, realizado por Nicolás Bagay en 1752, del que existe un ejemplar en la Biblioteca Nacional de Madrid. En este grabado como en la pin- tura quiteria hay una cartela con el versí- culo de evangelio de San Marcos (16,15): 'Euntes in universum mundum predicate Evangelium omini creaturae'.
    Relacionada con el tema del dominio de Javier sobre los mares hay otra pintu- ra del ciclo de Quito cuya inscripción reza así: 'San Francisco Javier patrono especial de los navegantes libra de emi- nente naufragto a Manuel de Silva que navegaba de Cocbín a Bengala y en otras ocasiones sosegó los mares de China y
    lapón y desbizo uracanes salvando a los navíos y pasajeros que en esos peligros le invocaron'. Se trata de un milagro relata- do por el P. Francisco García en su céle- bre y difundida Vida _y milagros de San Francisco JavierApóstol de las Indias, publicada en Madrid en 1685, quien lo describió así: 'Navegaba desde Cochin a Bengala Manuel de Stlba con otros pasa-
    jeros, cttando de repente se alteraron los vientos, se embraveció el mar, amenzó el cielo con rayos, espantó el mar con bra- midos, tronchóse el mastil de la nave, rompióse la antena, las velas se rasgaron,
    perdieron los pilotos el arte ...; mas en tan grande peligro se acordaron de Javter e, invocándole con gran confíanza, por la parte que venían las olas más bravas, al oír su nombre, como si tuvieran sentido y razón, se partían por medio o se retira-
    1941 ANALES DEL MUSE0 DE ASIERKA 15(2007).PÁGs.89-102
    S. F RANCISCOXAVIER. Princie delMar.
    ban como buyendo de reverencia o temor.,y de esta manera Ilegaron todos a salvo a Bengala'(F.García, 1685: 480-81).
    El artista se ha atenido fielmente a esta enfática narración. Abajo se debate entre las olas embravecidas y sacudido por los vientos un galeón con parte de la vela mayor agujereada mientras lo mari- nos tratan de resolver el peligro mientras invocan al santo, que se aparece en el cielo sobre una nube. Pero a la izquierda
    ha añadido de su cosecha a Neptuno, el rey mitológico de los mares, navegando sobre su carro, teniendo como fondo un caprichoso acantilado de la costa por el que desciende un manantial de agua (fig.7). Ya en 1670 el oratoriano Francisco de la Torre en un tomo publicado en Valencia, titulado El Peregrino Atlante S.Francisco javier, Apóstol de Oriente. Epítome bistórico y panegírico de su vida y prodígios, había comparado al santo navarro con Neptuno y con otros héroes de la mitología y de la historia antigua, a quienes superó en hechos y virtudes.
    Hay otro lienzo que demuestra palma- riamente el conocimiento, por parte del anónimo pintor de la serie, del famoso cuadro de Rubens para la iglesia de los jesuitas de Amberes, hoy en el Kunsthis- torisches Museum de Viena, que compen- dió los milagros de San Francisco Javier, presentándole como taumaturgo por exce- lencia. Aunque de esta celebérrima pintu- ra grabó una estampa Marinus van der Goes en 1633-1635, el pintor quiteño se apropió de su asunto pero no mediante el grabado mencionado sino a través de la estampa de Matheus Kŭssel (Ausburgo,
    1629-1681) segŭn diseño del pintor y dibujante Michael Tobrias (Munich, 1677), que siguió a letra (fig.8); la estampa figura igualmente en la colección del P. Schur- hammer (R.Fernández Gracia, 2006:139). El santo está a la derecha en el atrio de una iglesia sobre una escalinata. Una mujer se dirige a él serialándole un niño
    Figura 6. Anónimo, San Franctsco Javier Principe del Mar, Convento Máximo de La Merced, Quito.
    Figura 7. Anónimo, San Francisco Javier salva del naufragio a un mercader, Convento Máximo de La Merced, Quito.
    LAS PINTURAS DE LA VIDA DE SAN FRANCISCO jAVIER DEL CONVENTO DE LA MERCED DE QUITO: FUENTES GRÁFICAS Y LITERAR1AS
    ANALES DEL MUSE0 DE AMÉRICA 15 ( 2007 ). PÁGS.89-102[95]
    ALONSO RODFt1GUEZ G. DE CEBALLOS
    Figura 8. M. Küssel, Milagros de San .Francisco Javier, en la Colección fotográfica de G. Shurhammer.
    [96)ANALESDELMUSE0DEAMERICA 15(2007).PAGS.89-102
    muerto y depositado en una cuna (milagro del pozo). También le está mirando un hombre cojo apoyado en un bastón (cura- ción que tuvo lugar en Japón). A la izquierda hay un poseso a quien un jesui- ta muestra un crucifijo, mientras las perso- nas que le rodean serialan con su gesto la figura de Javier (curación de varios poesi- dos de espiritus malignos a él atribuidos en las hagiografias) (fig.9).
    También en otros lienzos el anónimo pintor quiterio quiso demostrar que no se supeditaba enteramente a los grabados existentes, sino que obraba con indepen- dencia. Hay en la serie dos cuadros del mismo tema: la muerte de Javier en isla de Sancian frente a la costa de China. Uno de ellos se debe indudablemente al artista que realizó la serie, mientras el otro me parece ariadido posteriormente a ella, procedente de otra parte, pues ni siquiera tiene cartela explicativa. En cam- bio la del primero es bien elocuente: 'San Francisco Xavier, Apóstol del Oriente, después de baver andado 22 mil leguas y bautizado un millón y 200 mil almas, murió en sumo desamparo en ki
    _vsla de Sancbon a 2 de diciembre de 1552 de edad de 46 años'. El artista se atiene a lo esencial de los relatos literarios del fallecimiento del santo, que traduce a su manera, sobre todo en las figuras de los dos indigenas que le asistieron en aquel trance, uno indio y otro chino, a quienes retrata como dos indigenas ecuatorianos vestidos ŭnicamente con un taparrabos.
    No tuvo en cuenta ni la estampa de Giovanni Carlo Mallia, grabada seg ŭn el célebre cuadro de la muerte de Javier pintado por Carlo Maratta para la iglesia romana del Gesŭ, ni la más socorrida de Benedict Farjat, que popularizó el mismo tema pintado por Giovanni Battista Gaulli para el noviciado de San Andrés del Quirinal. En cambio, en el segundo de los cuadros de la muerte de Javier del ciclo quiterio su autor copió casi literal- mente esta ŭltima.
    Escena sobrecogedora es la del corte del brazo derecho del santo, sepultado definitivamente en Goa, para enviarlo a Roma como reliquia en 1614, que el pin- tor quiterio trató no como algo puramen- te narrativo y anecdótico, sino como un milagro y un ejemplo de la odediencia de
    Javier aun después de muerto (fig.10). Efectivamente, la cartela explicativa dice: 'Después de algunos años de la muerte de San Francisco Xavier le cortan un brazo para enviar de reliquia a Roma: se resiste el santo y tiembla tres veces la tierra, mándale el visitador se lo deje cortar, obe- dece y corre sangre viva del corte con asombro de los allf presentes'.
    La fuente literaria se encuentra proba- blemente, como ha recordado Gabiela Torres (2006:208-209) en un sermón del célebre orador lusitano Antonio Vieyra traducido al español en 1734, que dice así: 'Habiéndose ordenado llevar como reliquia el brazo de San Francisco, suce- dió en Goa un espectáculo nunca visto. El
    lugar que se eligió fue una capilla interior a donde se trasladó el santo cuerpo...., el tiempo el más secreto de la media noche..., los asistentes el visitador, el pro- vincial, el prepósito y tres consultores de la provincia, el jecutor un hermano lego.. quien levantó el brazo, tan natiiraly fle- xible como como si fuese de un cuerpo que estuviese durnziendo, y yendo a cor- tarle veis aquí que sŭbitamente tembló la tierra...Volvieron segunda vez a intentar el golpe y no sólo el pavimento más las
    paredes con segundo temblor pareció que se querían arruinar desencajágandose las piedras.... Habló entonces uno de los prelados: Bienaventurado santo, bien sabeis vos que venimos aquí no tanto por nuestra voluntad cuanto por obediencia de nuestro padre general y pues en vida fuisteis tan obediente, dadnos ahora des- pués de muerto licencia para que poda- mos ejecutar lo que se nos ordena envian- do esta reliquia de vuestro cuerpo que la pide el Sumo Pontifice. En oyéndose el nombre del Sumo Pontlfice, del Padre General y esta palabra 'obediencia', obe- deció el santo ..,y el brazo se dejó cortar manando de la berida tanta sangre que Ilenó un vaso de plata y bañando en él una toalla,que para este efecto iba prepa- rada, la cual despités de nuchos años Ilevó el Conde de Linares, Virrey de la India, para presentarla al rey Don Felipe IV'. De este suceso realizó una estampa el grabador madrilerio Matías de Irala (1680-1756), que no debió conocer nues- tro pintor, pues en nada se parece su lienzo a ella.
    La serie quiteria de la vida y milagros de San Francisco Javier no fue pintada inte- gramente por un solo artista principal; a éste los estudiosos le atribuyen siete u ocho escenas, siendo las demás producto de su taller. Pero todo el conjunto no carece de calidad, aunque lo que nos seduce en él no sean tanto la perfección del dibujo, la corrección de la perspecti- va, los primores del pincel y las audacias del estilo cuanto esa amable ingenuidad que nos trasporta a un mundo de maravi-
    F•gura 9. Anánimo, M •lagro de San Francisco Javier, Convento Máximo de La Merced, Quito.
    Figura 10. Anánimo, Corte del brazo de San Francisco Javier en Goa, Convento Máximo de La Merced, Quito.
    LAS PINTURAS DE LA V1DA DE SAN FRANCISCO jAV1ER DEL CONVENTO DE LA MERCED DE QUITO: FUENTES GRAFICAS Y LITERAR1AS
    ANALESDELMUSE0DEAMER/C.A15(200-1.PAGS.89-102071
    ALONSO RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS
    Figura 11. Anánimo, Conversión de San Francisco Javier en París, Convento Máximo de La Merced, Quito.
    Figura 12. Andnimo, San Francisco Javier chupa las Ilagas de un enfermo en Venecia, Convento Máximo de La Merced, Quito.
    [98] ANALES DEL MISECI I>E MIÉRICA 15 (2007). PAGs. 89-102
    llas traducido al lenguaje más popular y asequible. Lo verdaderamente interesante de estas pinturas es el modo cómo trasla- dan episodios sucedidos en tiempos muy anteriores y en lugares muy remotos geo- gráfica y culturalmente de América, a los escenarios, costumbres y tradiciones loca- les de El Ecuador a mediados del siglo XVIII, actualizándolos y acercándolos al pueblo sencillo.
    Predominan, por tanto, todo los recur- sos narrativos y descriptivos necesarios para hacer que la vida legendaria, y ya elevada a mito del santo Apóstol de la Indias Orientales, conservara todavía todo el encanto y la seducción de la leyenda, de suerte que fuera inmediata- mente creida y participada por el espec- tador, que, en la mente de los jesuitas que encagaron el ciclo, era el objetivo
    que se pretendía alcanzar. Aŭn así el artista también domina otros registros y es capaz, cuando el asunto lo requiere, de elevarlo a símbolo o alegoría casi abs- tracta. Por ejemplo, en la pintura que refiere la conversión a Dios que experi- mentó Javier en París, no lo hace presen- tándolo, como en estampas y pinturas anteriores que ha dado a conocer G.Torres (2005:349-371), mientras escu-
    chaba atentamente las exhortaciones de Ignacio de Loyola, quien le recordaba la inanidad de las gloria terrena frente a la salvación etema del alma, sino que pintó al personaje ensimismado y reflexionan- do como en una 'Vanitas', rodeado de los objetos que simbolizan las tentaciones y halagos del mundo (fig. 11), a la mane- ra como lo hicieron Antonio de Pereda o juan de Valdés Leal. Esto demuestra una
    LAS P1NTURAS DE LA VIDA DE SAN FRANCISCO jAV1ER DEL CONVENTO DE LA MERCED DE QU1TO: FUENTES GRÁFICAS Y LITERARIAS
    Figura 13. Anónimo, San Francisco Jav•er se despi- de del Padre Simón Rodríguez, Convento Máximo de La Merced, Quito.
    Figura 14. Anónimo, San Francisco Javier discutien- do con los bonzos del Jabón, Convento Máximo de La Merced, Quito.
    ANAw.DELMUSE0DEA_MÉRJCÁ15(2007).PÁGS.89-102[991
    ALONSO RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS
    [1001 .A..NALES DEL MUSEO DE AMÉRICA 15(2007).PÁGS. 89-102
    vez más que, por mucho que el estilo de representar los hechos y escenas en este pintor quiterio rayara en lo popular, su cultura y la de sus asesores jesuitas estu- vo muy por encima de lo que el pueblo Ilano podía superficialmene captar.
    Sin duda para la disposición de los enmarcamientos arquitectónicos de algu- nas de sus escenas debió echar mano de algunos grabados y tratados cultos de arquitectura. En este sentido destacan dos episodios ocurridos a Javier antes de mar- char al Oriente, ambos en un hospital. El primero transcurre en el hospital de Venecia donde, para dominar sus repug- nancia y vencerse a sí mismo, succionó las Ilagas purulentas de un sifilltico. El espacio es una curiosa costrucción rec- tangular profunda, a cuyos lados se abren las celdas de los enfermos, y en cuyo fondo se sitŭa un arco que conduce al patio de entrada profusamente iluminado (fig.12). Esta estructura arquitectónica rememora la de los hospitales italianos y esparioles de comienzos del XVI por ejemplo el de Santo Spirito en Roma y el de Santa Cruz de Toledo que, segŭn José Gabriel Navarro (1991: 57) todavía estaba vigente en ciertos establecimientos de beneficencia quiterios del siglo XVIII. Por el contrario, el hospital donde se encon- traba enfermo en Lisboa el compariero de Javier P.Simón Rodriguez y al que este visitó devolviéndole la salud, es una construcción semicircular en que los apo- sentos de los internados son arcos de medio punto separados por pilastras tos- canas sobre las que corre un entablamen- to (fig.13). Esta disposición arquitectóni- ca, más propia de una iglesia de planta centralizada que de un hospital, parece tomada probablemente de ilustraciones del libro tercero de arquitectura de
    Sebastiano Serlio, traducido al castellano en Toledo en 1554 por Francisco de Villapando, o bien la que representa la ruina del templo de Minerva Medica o la que reproduce la exedra ideado por Bramante para cerrar el patio del Belvedere del Vaticano.
    La pintura que Ileva como inscripción
    'San Francisco Xavier en Funay, capital del reyno de Bungo, en una disputa delante del rey D.Francisco confunde al bonzo Fucarandono con otros siete bon- zos y convierte a muchos de la corte a la fee católica', ofrece una construcción espacial bastante compleja, si bien no dispuesta segŭn una perspectiva total- mente correcta (fig.14). Aunque la escena del santo discutiendo con los bonzos japoneses transcurre en un salón interior del palacio a tenor decomo la describe el P.Francisco García ( ed.1906:287-289), éste se abre a un paisaje marítimo al que abocan, como bambalinas, dos grandes edificios a la europea. La apertura consis- te en un complicado arco escenográfico que ofrece bastantes analogías con algu- nas de las treinta láminas que ilustran la obra de Giuseppe Galli Bibiena Architet- tura e Prospettive, publicada en Viena el ario 1740.
    Muchos de los cuadros de la serie de Quito sobre la vida y milagros se San Francisco Javier se encuentran en un lamentable estado de conservación, des- coloridos, desgarrados y polvorientos, debido a la incidencia de los accidentes atmosféricos al estar expuestos al aire libre en la galería alta del claustro principal del Convento Máximo de La Merced. Ojalá algŭn día puedan ser limpiados y restaura- dos como merecen. y llevados a un lugar de este convento en que estén más res- guardados de las inclemencias climáticas.
    Bibliografía
    BRADING, D.A. (1991): Orbe indiano. De la monar- quía católica a la republica criolla. Fondo de Cultura Económica, 398-399, México.
    CARCELÉN DE CORONEL (2003): en Catálogo de la Exposición Filzpinas, puerta de Oriente, Sociedad Estatal para la Aacción Cultural Exterior, 251-255, Madrid.
    CUADRIELLO, J. (2006): 'Xavier indiano o Ios indios sin Apóstol', en Catálogo de la Esposición San Franciscolavier en las Artes. El Poder de la imagen, Gobierno de Navarra, 210-232, Pamplona.
    FERNÁNDEZ GRACIA, R. (2006): El fondo iconográ- fico del P Scburbammer, La memoria deJavier en las imagenes, Universidad de Navarra, 117, 139,
    Pamplona.
    GARCíA, F. (1685): Vida y milagros de San Francisco Javier. de la Compalla de Jesŭs, Apóstol de las Indias, edición moderna 1906, Apostolado de la I'rensa,
    480-4821, Madrid.
    GISBERT, T. (2005): 'San Francisco Javier en América a través deI arte', en LARELLANO (coord), Sol, Apástol, Peregrino. Sall Francisco Javier en szt Centenario, Gobierno de Navarra, 334-337, Pamplona.
    GUTIÉRREZ PASTOR, I (2004): 'La serie de la Vida de San Francisco Javier del Colegio Imperial de
    Madrid y otras pinturas de Paolo de Matteis en España', Anuario del Departamento de Historia y Teoría del Arte, XVI, Universidad Autónoma, 91-112, Madrid.
    ITURRIAGA LÓPEZ, J. (1994): 'Hechos prodigiosos atribuidos a San Francisco Javier en unos grabados del siglo XVI'. Principe de Viana, 2003, 467-514, Pamplona.
    KENNEDY, A. (2004): 'Algunas consideraciones sobre el Arte Barroco en Quito y la interrupción ilus- trada', en A.KENNEDY (Ed.), Arte de la Real Audiencia de Quito. siglos Fuenterrabía. Nerea, 58-59.
    NAVARRO, J.G. (1991): La Pintura en El Ecuador del siglo X1,7 al XIX, Dinediciones, 65-59; Quito.
    TORRES OLLETA, M.G. (2005): 'La Iconogralia de San Franci.cco Javier y sus fuentes', en I.ARELLANO (coord), Sol, Apóstol, Peregrino. San FranciscoJavier en su Centenario, Gobierno de Navarra, 349-371, Pamplona.
    TORRES OLLETA, M.G. (2006): Milagros y prodigios de San FranciscoJavier, Funación Diario de Navarra, 208-209, Pamplona.
    VARGAS, J.M. (1987): Patrimonio Artístico Ecua- toriano, editora Santo Domingo, 184-185, Quito
    LAS PINTLTRAS DE LA VIDA DE SAN FRANCISCO JAVIER DEL CONVENTO DE LA MERCED DE QUITO: FUENTES GRÁF'ICAS Y LITERARIAS
    AXALES DEL SItseoDE AMÉR1C1 15(2007).PAGs.89-102[1011
       Reply 
    Are you sure you want to  Yes  No
    Your message goes here
  • COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN HECHA POR SAN FRANCISCO JAVIER
    EDICIÓN, INTRODUCCIÓN Y NOTAS DE CELSA CARMEN GARCÍA VALDÉS
    Pamplona, 2010
    COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN HECHA POR SAN FRANCISCO JAVIER
    EDICIÓN, INTRODUCCIÓN Y NOTAS DE CELSA CARMEN GARCÍA VALDÉS
    EDICIONES DIGITALES DEL GRISO, SERVICIO DE PUBLICACIONES DE LA UNIVERSIDAD DE NAVARRA PAMPLONA, 2010
    Este trabajo se integra en el proyecto «Patrimonio teatral clásico español. Textos e instrumentos de investigación (TECE-TEI)» patrocinado por el programa CONSOLIDER-INGENIO 2009 del Plan Nacional I+D+I (código CSD2009-00033) del Ministerio de Ciencia e Innovación del Go- bierno de España.
    Derechos reservados © Celsa Carmen García Valdés, 2010.
    D. L. NA-3091/2010 ISBN 84-8081-071-8
    ÍNDICE
    Introducción ...............................................................................9
      El manuscrito. Características e incidencias.................................9
      Autoría y fecha ....................................................................... 11
      El texto: estructura y contenido............................................... 12
      La loa..................................................................................... 13
      El Coloquio ............................................................................. 13
      Fuentes .................................................................................. 24
      Sinopsis temática..................................................................... 26
     
    Acto I. Preparación del viaje................................................ 26
      Acto II. En el Japón: dificultades y ayuda divina ................... 28
      Acto III. Llegada y estancia en Bungo. Recepción real.
    Conversiones............................................................... 31
      Sinopsis métrica...................................................................... 33
      Resumen y porcentajes ....................................................... 35
      Observaciones a la métrica del Coloquio: ............................... 36
      Esta edición............................................................................ 37
     
    Bibliografía ................................................................................ 39
     
    Coloquio de la conquista espiritual del Japón hecha por San Francisco Javier .......................................................................................... 43
     
    INTRODUCCIÓN
    Las representaciones dramáticas tuvieron un importante papel en el programa de instrucción clásica y humanista de los jesuitas, favo- recidas por ser los mismos padres de la Compañía autores y produc- tores de las obras representadas y los estudiantes sus actores. Toda fiesta, conmemoración, recepción o despedida de personalidades era celebrada con églogas, coloquios, o comedias, representaciones que tenían su justificación en los objetivos morales y evangelizadores que pretendían los jesuitas, además de su finalidad didáctica como teatro escolar. En los últimos años del siglo XVI el teatro jesuítico, por su frecuencia, ya era un hecho casi cotidiano1.
    Ahora bien, gran parte de esa producción dramática o se ha per- dido o yace oculta en la ingente documentación de los archivos jesuíticos. Con la edición del coloquio de La conquista espiritual del Japón hecha por San Francisco Javier, me he propuesto sacar a luz uno de esos textos inéditos. Todavía en 1990 Ignacio Elizalde comenta bre- vemente esta pieza «no citada hasta ahora por ningún autor»2.
    El manuscrito. Características e incidencias.
    El texto del coloquio de La conquista espiritual del Japón hecha por San Francisco Javier se encuentra manuscrito en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia de Madrid, sección «Papeles de jesui- tas», con la signatura 9/2575 (antigua colección Cortes, núm. 394). Son 103 folios en 8o, con letra de principios del siglo XVII, de los cuales el 6v, 7r y 99 (recto y vuelto) se encuentran en blanco, y figuran repetidos los folios número 47, 61 y 69. El coloquio termina
    1 Y no sólo en España. Harvey L. Jonson (An edition of Triunfo de los Santos, pp. 7-49), en un enjundioso estudio acerca del teatro escolar de los jesuitas en México desde el año 1574 hasta 1650, documenta las numerosas representaciones que tuvieron lugar durante esos años.
    2 Elizalde, 1990, p. 133.
    10 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    en el folio 98v quedando el folio 99 como guarda; posteriormente se añadieron los folios 100 a 103 para escribir una versión distinta en sustitución del texto de los folios 41 a 43 que ha sido tachado.
    La principal dificultad que presenta el manuscrito, aparte de su lectura en ocasiones perturbada por correcciones hechas sobre lo ya escrito con el emborronamiento correspondiente, ha sido la orde- nación del texto. El manuscrito en su estado y numeración actual es el resultado de la unión de varios cuadernos o pliegos. Una vez completado un cuaderno, si el escritor quería hacer alguna adición o dar una nueva versión de determinados pasajes, debía hacerlo en otro cuaderno que no estuviera completo. Si las adiciones o cam- bios son breves se encuentran en el margen o, tachados los versos que se pretenden sustituir, se escriben los nuevos versos interlinea- dos. Hay folios completos tachados cuyo texto ha sido utilizado posteriormente, a veces con variantes mínimas, en otros pasajes del propio coloquio (ver nota al verso 1542). También se encuentran versiones de un mismo pasaje escritas para ser representadas ante públicos distintos, en algunos casos más cultos a juzgar por el estilo de esas versiones. Así es la versión en octavas de endecasílabos esdrú- julos paralela a los versos 19-48 del Coloquio, que recojo en nota al verso 19, o la escena en que aparece la joven resucitada por el santo, que se encuentra en nota al verso 2312.
    Expongo a continuación las principales incidencias del manus- crito:
    Después del v. 48 se anota: «Jap. Aquí los tercetos que comienzan “Volad ligero etc.”, y en lugar del verso suelto “Soberano Sr.” este romance», con lo cual del folio 5r hay que ir al 8r, donde seguimos el texto hasta el folio 10r (versos 49-127 del coloquio y acotación). Finalizada esta acotación es necesario regresar al folio 5r donde co- mienza el romance «Cristo soberano rey» (versos 128-155).
    A continuación del verso 155 se lee en el Ms.: «Aqui la respuesta de Cristo Nuestro Señor que está folio vuelto deste quaderno, pág. 2: “Una cosa habéis pedido etc.”». Se trata del fol. 10v en la actual numeración.
    Después del verso 1542, siguen los folios 41, 42 y 43 tachados, con un texto paralelo que, en gran parte, se ha utilizado en otros pasajes del Coloquio, como explico en nota a ese verso; para conti- nuar con el texto de la obra es necesario ir a los folios 100-103, últimos del manuscrito. En el fol. 100, después de copiar los versos
    INTRODUCCIÓN 11
    1541-1542, que se encuentran «en el quaderno 5, fol. 7», añade: «y luego lo que se sigue», que son los versos 1543-1645 y acotación. Al finalizar la acotación copia el verso 1646 «“Venid japones apriesa etc.” Quaderno 6, fol i, pag. 2», con lo que se regresa al folio 43v.
    En los folios 46 y 47 se encuentran los versos tachados de la esce- na en que aparece la joven resucitada (recogidos en nota al v. 3212).
    Con el verso 3172 termina el folio 72v y la continuación del tex- to se encuentra en fol. 75r, para regresar a los folios 73 y 74 y conti- nuar en los folios 83 y 84 hasta el verso 3296 y acotación. Después de la acotación se anota: «Rey. Aora digo que es mui poco etc. En la hoja siguiente», que en el manuscrito en su estado actual equivale a regresar al folio 76 y seguir hasta el folio 82 (v. 3631). La continua- ción se encuentra en el fol. 85 (los folios 83 y 84 ya han sido leídos), y sin más incidencias termina el texto en el fol. 98.
    Autoría y fecha
    No consta el nombre del autor o autores, y todo hace pensar en algún jesuita aficionado al arte dramático y muy diestro en el arte métrico, dada la variedad de metros y estrofas empleados.3 El ano- nimato era lo habitual en las obras escritas por los padres jesuitas y representadas en sus colegios. En muchos casos lo más que se dice es que sus autores «fueron los maestros de retórica y latinidad»4, pues no hay que olvidar que el teatro jesuítico, además de objetivos mo- rales y religiosos, tiene un propósito docente en cuanto ejercicio retórico, —de ahí, quizá, la variedad estrófica—, como aplicación de conocimientos previamente adquiridos en las aulas.
    El autor es una persona culta, con conocimientos profundos de la doctrina cristiana y del dogma, así como de los escritos sobre la vida y hechos de San Francisco Javier y, sobre todo, de sus Cartas,
    3 No era habitual que los padres jesuitas publicaran las obras que escribían, por diversos motivos. Del padre Bernardino de Llanos, escribe Andrés Pérez de Rivas: «Sucediole hacer por orden de los superiores algunos desvelos literarios para recibimiento y entradas de Virreyes y Arzobispos, en que procuraba poner todo su estudio y conato, y tal vez por justos impedimentos no salían al público [fuera] del tablado o cátedra» (Corónica y historia religiosa..., p. 44). La Égloga que escribió el padre Bernardino de Llanos a la llegada del padre Antonio de Men- doza, representada en el Colegio de San Ildefonso, poco después de su funda- ción en 1588, no fue publicada hasta 1975.
    4 Rojas Garcidueñas, 1973.
    12 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    que sigue en muchos pasajes casi textualmente, como se puede comprobar en los textos que recojo, como referencia, en las notas de la edición.
    El texto del manuscrito es autógrafo, a juzgar por las enmiendas, adiciones y supresiones que el autor hace sobre la marcha. Los tres últimos folios, sin ninguna corrección ni enmienda, parecen copia- dos en limpio de otro cuaderno como se indicó más arriba.
    En cuanto a la fecha del Coloquio, si se tiene en cuenta el cono- cimiento que el autor muestra de los escritos del padre Javier y de sus primeras biografías, en especial de la de Turselino del año 1600, aparte de otras particularidades que se irán viendo a lo largo de esta exposición, podría haber sido escrito en los primeros años del siglo XVII. Sin embargo, aunque no es demostrativo, el hecho de que siempre se trate de santo al protagonista, y de que figure como tal incluso en la relación de personas que intervienen en el coloquio, haría retrasar su datación a fechas cercanas a 1622, año de los festejos de la canonización, y, probablemente, escrito para ser representado en alguno de los colegios o casas de la Compañía con ese motivo.
    El texto: estructura y contenido
    Se trata de una obra dramática de 4200 versos repartidos en tres actos, de desigual extensión (1041, 1655 y 1504 versos, respectiva- mente) a la que se da el título de Coloquio, denominación muy frecuente en el teatro jesuítico. No es una obra larga dentro de este tipo de teatro; alrededor de 6000 versos tiene cada una de las dos partes de La vida de San Eustaquio incluidos algunos entremeses cómicos que forman parte de la propia obra, y que se consideran imprescindibles para amenizar argumentos escasamente dramáticos5. La mayor brevedad de La evangelización del Japón en relación con otras obras sugiere que su puesta en escena iría acompañada por algunas piezas breves que hoy desconocemos.
    La obra dramatiza la evangelización del Japón por el padre Fran- cisco Javier desde su salida de Goa hasta su regreso a esta ciudad. El autor procura amenizar un relato dramáticamente monótono con variedad de estrofas y tendencia al cambio estrófico, de modo que son escasas las tiradas de versos bajo un mismo modelo de estrofa,
    5 La vida de San Eustaquio, comedia jesuítica del Siglo de Oro, ed. A. de la Granja.
    INTRODUCCIÓN 13
    aunque, como en todo el teatro del Siglo de Oro, busca la corres- pondencia entre la situación y el metro empleado.
    La loa
    Precede al coloquio una loa en octavas reales en la que, siguien- do el modelo tradicional de este género dramático, se hace un pa- negírico del santo, se anuncia el tema del coloquio, se solicita la atención del público, y en este caso cuenta además con una cuarta función: poner en antecedentes al espectador, de manera muy su- cinta, acerca de los hechos principales de la vida de San Francisco, toda vez que, como ya se dijo, el coloquio dramatiza exclusivamen- te la etapa de su estancia en el Japón.
    Comienza la loa con la culta y simbólica descripción de un alcá- zar magnífico, construido a base de piedras preciosas (amatistas, zafi- ros, topacios, berilos, rubíes...) que no es otro que «la iglesia de Dios», donde esas piedras preciosas simbolizan vírgenes, confesores, anacoretas, mártires, etc. Las robustas columnas de pórfido que sos- tienen ese edificio maravilloso son los apóstoles y, desaparecidos estos, otros lo continuaron sosteniendo con el mismo vigor, entre los que descuella Javier, dando paso a una relación panegírica de los periplos y lugares que recorrió en su labor misionera. Se crea así una interdependencia temática entre la loa y el coloquio que se refleja incluso en la disposición física del texto en el manuscrito.
    El texto de la loa se encuentra a continuación de la lista de per- sonajes, como formando parte del propio coloquio. Una sencilla raya horizontal separa el final de la loa de los primeros versos del coloquio que comienza ex abrupto, sin ninguna acotación inicial, aunque en el manuscrito se ha dejado un espacio en blanco, con la intención, probablemente, de poner la acotación una vez escrito el texto.
    El «Coloquio»
    El diálogo entre el Imperio del Japón y su Arcángel protector inicia un argumento que sigue linealmente el itinerario y hechos de Francisco Javier, intercalando, con el fin de darle más valor especta- cular, algunas escenas propias de las comedias hagiográficas.
    La relación de personas que intervienen en la obra es larga: cua- renta y nueve personas que, como actores podrían quedar muy
    14 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    reducidos, de tratarse de una obra escrita para ser representada en los corrales. Pero, precisamente, en el teatro jesuítico lo que se preten- de es que la participación sea muy numerosa. Escrito para ser repre- sentado por los propios alumnos, la concurrencia de familiares y amigos sería más nutrida cuanto mayor fuera el número de actores. Durante las fiestas que se hicieron en Madrid a la canonización de San Ignacio, San Francisco Javier, San Isidro, Santa Teresa y San Felipe Neri, los padres de la Compañía celebraron con una máscara triunfal, en la que participó, cito una Relación escrita en la época, «toda la juventud que asiste en estas escuelas a estudiar la lengua lati- na, como son la mayor parte hijos de personas nobles y ricas»6.
    La mayor parte de las personas que se relacionan en La conquista espiritual del Japón está en función del protagonista, de Javier; pajes, criados, cortesanos carecen de vida propia, no participan de acción o intriga alguna; tienen únicamente la misión de contribuir con su presencia a la vistosidad del espectáculo. Otras, con mayor peso en la obra, son personajes históricos, mencionados por el padre Javier en sus Cartas: los padres Paulo de Santa Fe, Juan Fernández y Ber- nardo; los reyes de Satsama y Bungo, o el Capitán de Malaca, Duarte de Gama.
    La estructura de la obra, coherente con el carácter lineal del ar- gumento, va engarzando los episodios en escenas sucesivas, en las que el autor, dada la lentitud de la acción, o, si se quiere, la falta de acción, intenta despertar el interés de los espectadores intercalando episodios nuevos o de efectos espectaculares. Entre esos se encuen- tran las escenas con los bonzos que mantienen en ocasiones actitudes agresivas, las escenas de «apariencias» y las escenas protagonizadas por los demonios.
    Estos últimos desempeñan un importante papel en el coloquio. Sus maquiavélicos planes para impedir el viaje de Francisco Javier al Japón, abocados al fracaso, como conoce el espectador ya desde el título de la obra, sirven de soporte dramático a casi todo el primer acto. Lucifer, como jefe, se siente afrentado en su honor, si Francis- co Javier le hace perder terreno en las islas orientales. Con gran furia y alboroto, irrumpe en escena convocando a sus lugartenientes Le- viatán, Asmodeo y Behemot, a los que increpa por inútiles y des- cuidados, ya que no se preocupan de detener «la guerra que os hace
    6 Relaciones de actos públicos celebrados en Madrid (1541-1650), p. 175.
    INTRODUCCIÓN 15
    este insolente, / Javier». La aparición de los demonios en el escena- rio, saliendo entre llamas de fuego por un boquete del tablado, abierto ante una patada que le propina Lucifer, desde una perspecti- va actual, podría provocar risas en el público. En la época proba- blemente provocaría temor y espanto. Veían los espectadores con sus ojos el infierno que frecuentemente se les describía desde el púlpito7. Por ello, el autor, que nada dice sobre la caracterización y vestido de los demonios, insiste, sin embargo, en todo el aparato de fuego y llamas:
    Entra Lucifer con una corona de llamas de fuego, con grande furia, dando vueltas por el tablado [...] Da una patada en me- dio del teatro con que se quitará una tabla que ha de estar dis- puesta para esto, y abriéndose un boquerón saldrán por él mu- chas llamas y tras ellas demonios cercados de estopa ardiendo, y en las bocas unos palillos encendidos atravesados en los dientes, que soplando hacia fuera echan centellas, y a dos o tres veces que soplen despedirán los palillos para poder hablar.
    Cada uno de los demonios desaparece, una vez dicho su papel, haciendo reverencias a Lucifer, quien, finalizada la escena, se hunde en el infierno:
    Se abre aquella boca por donde salieron los tres demonios y se hunde Lucifer por ella, y a este tiempo han de salir algunas lla- mas de fuego.
    La escena, aparte de su espectacularidad, tiene una importante función en el desarrollo del coloquio: Lucifer pide a cada uno de sus lugartenientes que ponga su arte y mañas en impedir a Javier realizar su intento de ir a Japón. Los problemas y dificultades que, para impedírselo, planean entre todos y que a la postre resultarán inútiles, son las que irán vertebrando las sucesivas escenas de la obra. Ya en tierra japonesa, en una carta a sus compañeros de Goa cuenta Francisco Javier cómo fueron superadas esas dificultades una tras otra, y concluye: «De manera que ni el demonio ni sus ministros pudieron impedir nuestra venida, y así nos trujo Dios a estas tierras,
    7 Ver Arróniz, 1979.
    16 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    que tanto deseábamos llegar, día de nuestra Señora de agosto, año de 1549»8.
    Es un acierto del autor este episodio, de gran eficacia dramática, que contribuye, junto con las escenas de «apariencias», a amenizar la linealidad del argumento. En la primera de estas, casi al comienzo del texto, el padre Javier se encuentra en oración dando gracias a Dios por las victorias logradas en la evangelización de la India, a la vez que le expresa su deseo de continuar la tarea iniciada:
    ¿Oh, quién, Señor, pudiera, aunque a costa de sangre de mis venas hacer que os conociera el mundo todo, pues las duras penas, la atroz y cruda muerte, padecida por vos es feliz suerte. (vv. 122-127)
    Aquí se ha de correr una cortina y descubrirse un trono en el cual ha de estar sentado Cristo nuestro redentor, y al pie del trono ha de estar hincado de rodillas el Ángel protector del Japón, y el santo Javier se ha de hincar de rodillas adorando a Cristo. Tocaranse en esta ocasión las chirimías...
    El ángel traslada a Cristo la petición del imperio del Japón que desea ser evangelizado. El santo se ofrece a ello y Cristo acepta dándole su bendición, no sin antes hacerle ver los trabajos y sacrifi- cios que le esperan.
    La escena termina corriendo la cortina, con lo que desaparece el trono de Cristo y el ángel, y queda el padre Javier solo, mientras continúa sonando la música de chirimías.
    Esta escena casi inicial (vv. 128-155), de pretendido impacto en el público, escrita en octosílabos, tiene en el manuscrito una intere- sante versión fragmentaria más solemne en octavas reales de versos esdrújulos, moda importada de Italia a la que no escapó Luis de Góngora, entonces joven poeta, que celebra con esdrújulos la tra- ducción de Os Lusíadas hecha por Luis Gómez de Tapia: «Suene la trompa bélica / del castellano cálamo», obra, al decir de Dámaso Alonso, «atiborrada de vocabulario culto», necesario, por otra parte, para encontrar léxico proparoxítono, escaso en nuestra lengua. En
    8 Cartas y escritos de San Francisco Javier, pp. 352-353. En adelante citado como Cartas.
    INTRODUCCIÓN 17
    La evangelización de Japón se encuentran los recursos propios de este tipo de mecanismo métrico en coincidencia con el poema gon- gorino9: superlativos (en -érrimo: misérrimo, pulquérrimo, nigérrimo; en -ísimo: Altísimo, encendidísimo, bellísimo), los llamados «falsos esdrú- julos», en el afán de acomodar la prosodia latina al castellano (inmun- dicia, justicia...), y el predominio de voces cultas: lucífero, signáculo, salutífero, varón alígero, deífica, humílimo, agílimo, etc. Al empleo de vocabulario culto, que se encuentra también a lo largo de la obra aunque de forma más aislada que en las octavas anteriores, se une al uso frecuente del hipérbaton, con correcciones sobre el texto, a veces mínimas: «nacidos seis mil leguas del Japón» corregido en «seis mil leguas nacidos del Japón», o «por extremo ha holgado» corregi- do en «ha por extremo holgado», siempre en busca de un hipérba- ton, recurso considerado culto.
    Otras escenas de «apariencias» semejantes a la anterior, bien que con distinta función y contenido, se encuentran en los actos segun- do y tercero. La escena del acto segundo es técnicamente idéntica a la que acabo de comentar, al punto de utilizar la misma tramoya:
    Córrese una cortina y aparece Cristo nuestro Redentor en un trono, y híncase el santo de rodillas y el hermano Juan Fernán- dez.
    Aquí la aparición de Cristo está en función de pedirle que de- vuelva la vida a la hija única de un pariente de Paulo de Santa Fe, en un momento de la acción en que se hacía necesario un hecho so- brenatural que convenciese a los bonzos de la verdad de la ley de Dios. El desdichado padre acude a Javier fiado en la palabra de Pau- lo: «me dijo Paulo mi amigo, / que en vuestras manos están / vida, salud, y la dan, / como desto es buen testigo».
    San Francisco procede con humildad: quisiera poder remediar tan gran dolor, pero devolver la vida es algo que sólo está en manos de Dios. Pide al desesperado padre que tenga fe y promete pedir a Dios por la vida de su hija. Ante la oración de Javier, en estrofas aliradas como en la primera escena, se produce la aparición de Cris- to, quien no sólo resucita a la joven sino que concede a Javier «la gracia de sanidad» para que haga milagros que redunden en conver-
    9 Ver para el poema gongorino y la moda de los esdrújulos, Micó, 1990, pp. 21-30.
    18 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    siones: «Con esto mil maravillas /en este reino haréis,/almas muchas ganaréis /que en el cielo ocupen sillas».
    El milagro (vv. 2166-2321) sigue puntualmente la narración de Turselino:
    Sucedió en este tiempo en Cangoxima una cosa, la cual ayuda mucho al acrecentamiento de la fe de Cristo y al crédito y fama del padre Fran- cisco Javier. Había un ciudadano rico y honrado, aunque gentil, al cual se le murió una hija que amaba tiernamente. Decía y hacía con el dolor y pena cosas como un loco. Fuéronle a ver y consolar y hallarse en el entie- rro y honras de la difunta, entre otros, algunos nuevos cristianos amigos y parientes suyos. Viéndole hacer tantos extremos y llantos, movidos de compasión, le aconsejaron que fuese lo más presto que pudiese a verse con el padre Francisco, varón santo venido del otro mundo, como del cielo, y le pidiese remedio para su trabajo, que sin duda resucitaría su hija.
    Presto lo acabaron con él. Fue adonde estaba el padre Francisco, yendo triste y lloroso por la pérdida de su amantísima hija. Cuéntale el caso, suplícale humildemente remedie su soledad y desamparo. Entonces el pa- dre Francisco compadeciéndose de la desgracia de aquel buen hombre, se recogió con el padre Juan Fernández, su compañero, a hacer oración a Dios nuestro Señor. Levantose de ella con una nueva alegría espiritual y dijo al hombre tuviese buen ánimo, que su hija estaba viva y despidiole.
    Indignose el gentil con oír decir esto, habiéndola él dejado muerta y fuese muy enojado, pensando que el padre le había desmentido o que no se dignaba de ir a su casa. Yéndose a ella saliole al encuentro un criado a decirle que su hija estaba viva y sana. El padre vuelta toda su tristeza en gozo corrió a ver a su hija resucitada, la ve viva y no cree que lo estuvie- se, y bañado en lágrimas de gozo preguntaba a su hija cómo había vuelto a esta vida. Ella respondió que en muriendo la rodearon unos feísimos sayones, los cuales arrebatándola la querían echar en un pozo de fuego, pero de repente aparecieron dos hermosísimos varones, los cuales la libra- ron de las manos de aquellos sayones y la volvieron a la ciudad10.
    Del milagro, cuyos requisitos como tal quedan muy explícitos en el coloquio como hecho prodigioso realizado por Dios, interesa sobre todo su valor de signo: necesidad de la manifestación de Dios. La escena anterior a la del milagro termina con el empecinamiento de los bonzos en sus paganas creencias. A Francisco Javier le mueve,
    10 Turselino, Vida del padre Francisco, fol. 174.
    INTRODUCCIÓN 19
    en primer lugar, la compasión que siente por el atribulado padre que ha perdido a su hija, pero ve también la oportunidad que se presenta para convencer a aquellos bonzos descreídos:
    E insiste:
    a esta gente perdida mostrad, mi Dios, a aquestos desleales, que a vuestro brazo fuerte sujeta está la vida, está la muerte. (vv. 2213-2216)
    Mirad. Señor, conviene regar con tal prodigio y maravilla la tierra que ya tiene del sagrado evangelio la semilla, para que así, copioso, dé a vuestro paladar fruto sabroso. (vv. 2223-2228)
    No en vano, Dios predica con la lengua del Cielo, como llama a los milagros el padre Francisco García11. De aquí se deduce que la posterior conversión de bonzos y gentiles es la consecuencia lógica del milagro y la respuesta esperada12.
    Al igual que en otro pasaje anteriormente comentado, hay en el manuscrito un largo texto (folios 41, 42 y 43) suprimido. En el texto de La conquista espiritual del Japón que edito, la joven no aparece en escena. El espectador conoce los hechos por los parlamentos de otros personajes. En el texto suprimido el milagro tampoco tiene lugar en escena, pero posteriormente el padre lleva a su hija resuci- tada a presencia de Francisco Javier a quien ella da las gracias y se
    11 «Cuando las palabras del santo no tenían fuerza, empezó Dios a predicar con milagros, que son las lenguas del cielo, y a confirmar la doctrina de su após- tol con señales de que después hay tanta copia que nos han de hacer parar muchas veces en el curso de su predicación» (Francisco García, Vida y milagros de San Francisco Javier de la Compañía de Jesús, Apóstol de las Indias, p. 84).
    12 No se cuentan más hechos milagrosos en el coloquio pero sí se da a en- tender que el santo los hacía. Paulo de Santa Fe así lo afirma ante el rey de Satsuma: «El mar se rinde a su voz, /el aire obediente está, / y aun hasta al mismo demonio /hacen sus voces temblar. /A muchos ha dado vida /con su oración eficaz, /y sanan reliquias suyas /de cualquier enfermedad» (vv. 1291- 1298).
    20 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    convierte así como toda su familia y los bonzos que presenciaron el milagro.
    Es decir, en el conjunto del manuscrito contamos con un texto A, que se escribió para ser representado en circunstancias determi- nadas de público y de lugar, y un texto B, en gran parte coincidente con A, pero con algunas escenas distintas, como las que he comen- tado y otras, que podría ser representado en otro contexto con un público quizá más académico.
    En las escenas «de apariencias» precedentes la aparición de Cristo tiene lugar ante la oración, ante la invocación de creyentes: el Ángel y San Francisco, en la escena del acto primero, o San Francisco en el acto segundo. En el acto tercero, la aparición, esta vez de un ángel, tiene lugar ante un gentil. No es, pues, solicitada, así que la técnica empleada varía: tendrá lugar durante un sueño. Otomo Yoshishige, rey de Bungo desde el año 1550, afiliado a la secta Zen, pero que desde el primer momento favoreció a San Francisco, aun- que está convencido de la verdad de la doctrina y ley de Cristo que enseña el «bonzo portugués», como llaman a San Francisco, duda en hacerse cristiano por no perder un reino que le costó mucho lo- grar. Fatigado de tanto pensar y repensar el asunto, se recuesta en la silla y se duerme. Con un fondo de música y canto (La música canta alguna cosa, dice la acotación) se le aparece un ángel que le da argu- mentos y consejos. El ángel desaparece y, al despertarse, el rey está decidido a abrazar el cristianismo. Posteriormente, este rey se bau- tizó, tomó por nombre Francisco y persuadió a 70.000 de sus súbdi- tos a imitarlo. Murió en 1587 como cristiano ejemplar.
    Al lado de las escenas de «apariencias», comunes —como decía— a las comedias hagiográficas en general, quizá la del infierno y los demonios sea más característica del teatro jesuítico, se encuentra en el coloquio, siguiendo la norma del docere et delectare, una escena propia de comedia palatina.
    Francisco Javier va a ser recibido por el rey de Bungo. Siguien- do los consejos del capitán Duarte de Gama acepta que este le orga- nice una suntuosa entrada en palacio. Con ello pretendía el capitán que los japones comprendieran que se trataba de una persona muy importante, pues acostumbrados como estaban a la pobreza de in- dumentaria y vida que llevaba el padre Francisco le tenían en hom- bre de poco.
    INTRODUCCIÓN 21
    Sale el criado a avisar que entre el santo; tocan las chirimías y comienzan a entrar los portugueses que acompañan al santo con la mayor bizarría, de plata y oro que fuere posible, y el número será todos los más que ser pudiere. Delante de todos, Duarte de Gama, con un bastón, como mayordomo; cinco de los que le siguen han de traer en cinco salvillas, el primero, el li- bro del catecismo en una bolsa de raso blanco; el segundo, una imagen de la Virgen cubierta con un damasco carmesí; el terce- ro, un bonete también cubierto; los otros dos, las salvillas vacías con sus tafetanes encima. Estos de las salvillas se han de quedar a la puerta aguardando al santo. Los demás han de pasar a la parte opuesta de la puerta, y al pasar delante del Rey le han de hacer gran reverencia, y él los ha de recebir en pie junto a su silla haciéndoles una moderada inclinación con la cabeza. El santo ha de venir vestido de una buena sotana de seda, encima un ro- quete con muchas puntas, y al cuello una estola —dice la histo- ria del padre Lucena que era de terciopelo verde y guarnecida de brocado—, con báculo en la mano, el mejor que se hallare y chinelas de terciopelo negro; sombrero con cordones de seda ver- de. En asomando el santo por la puerta, se han de hincar de ro- dillas a sus pies los dos que traen las salvillas vacías, y uno ha de tomar en la una el báculo que trae el santo, y otro en la otra las chinelas, y levantarse y apartarse para que lleguen los otros dos que traen el bonete y libro del catecismo, los cuales, hincados de rodillas, han de ofrecer al santo primero el bonete y tomar el sombrero, y después el libro del catecismo, que ha de llevar el san- to de la mano yéndose hacia el Rey. El Rey le saldrá a recebir dos o tres pasos de su asiento y, arrojándose el santo a sus pies, lo le- vantará y sentará junto a sí y a su hermano también; y entre los demás ha de entrar tras el santo un bonzo llamado Fajion- dano.
    La acotación que describe el cortejo, para la que el autor se ha documentado rigurosamente en las primeras biografías del santo, es la más cuidadosa y detallada de la obra. Al describir la estola que lleva Francisco Javier, anota el autor: dice la historia del padre Lucena que era de terciopelo verde y guarnecida de brocado, en referencia a Historia de la vida del P. Francisco Javier, publicada en Sevilla, por Francisco de Lyra, en el año 161913. El dato también se encuentra en la biografía
    13 J. Lucena, Historia de la vida del P. Francisco Javier. Y de lo que en la India Oriental hicieron los demás religiosos de la Compañía de Jesús, 1619.
    22 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    de Turselino, publicada diecinueve años antes, en la que se describe el orden del cortejo seguido por el autor del coloquio casi al pie de la letra:
    Llevaba una rica sotana y encima una capa carmesí, colgaba desde el cuello a la rodilla una estola de terciopelo verde con un pectoral o joyel de oro como entonces la usaban los sacerdotes. Iba delante el capitán y patrón de navío como mayordomo mayor con un bastón en la mano. Iban cabe el padre Francisco cinco mancebos muy bien aderezados en forma de pajes. Uno llevaba el breviario en una talega carmesí, otros unos pantuflos de terciopelo, otro un báculo de un junco de la India, con ex- tremos de oro, otro un sombrero, finalmente llevaba el postrero una rica imagen de nuestra Señora envuelta en una cubierta de damasco carmesí, los demás portugueses iban tras él en dos hileras14.
    Tomadas del padre Lucena están las escenas de la discusión con los bonzos15. Fucarandono, bonzo tenido por sabio e irrebatible en sus juicios, es llamado por sus compañeros para que discuta con el bonzo portugués. La discusión tiene lugar ante el rey de Bungo que hace de juez.
    La escena, muy mejorada en el coloquio, se encuentra calcada de un episodio contado por el padre Lucena:
    Preguntó el bonzo al padre Francisco si le conocía. –De vista no — respondió el padre—, porque nunca nos encontramos. A lo cual sonrién- dose decía muy sobre sí vuelto a sus compañeros: Hombre que no me conoce poco hay aquí que hacer. Y volviendo a continuar lo comenzado con el padre: –¿Tienes todavía, dice, de aquella hacienda que me vendis- te en Finemoiyama? Y el padre Francisco: – Si hablas para que te res- ponda declárate, porque yo no respondo al que no entiendo. De mí sé que nunca fui mercader ni estuve en Finemoiyama y que esta es la pri- mera vez que te veo y hablo contigo. –Mil y quinientos años hace ahora que tú me vendiste en Finemoiyama cien fardeles de seda, por señas que hice yo de ellos después de muy buen dinero. Entonces le preguntó el padre Francisco, pidiendo primero licencia al rey, de qué edad se hacía y él respondió que de cincuenta y dos años. – Pues ¿cómo ha mil y qui-
    14 H. Turselino, Vida del P. Francisco Javier de la Compañía de Jesús, fol. 198r.
    15 Hay varias disputas con los bonzos en el coloquio. En la primera de ellas los bonzos llegan a agredir al santo.
    INTRODUCCIÓN 23
    nientos —replicó el padre—, que comprabas y vendías y más en Fine- moiyama...?16.
    Incluso el detalle de la arrogante actitud del bonzo que «son- riéndose decía muy sobre sí vuelto a sus compañeros» en Lucena, pasa al coloquio:
    Fucaran S. Javier Fucaran
    S. Javier
    Fucaran.
    ¿Conoceisme, bonzo amigo? De vista, no.
    Pues bien presto con un suceso funesto
    y de mi saber sois testigo. ¿Acordaisos de la seda que ha mil y quinientos años me vendistes con engaños? Mas hice buena moneda vendiéndola a los extraños. No entiendo lo que decís,
    y me espanto lo digáis en el teatro en que estáis. Cierto, o fábula fingís o parece que soñáis. ¿Yo seda os vendí en Japón y tantos mil años ha? El bonzo olvidado está,
    Vuélvese a los presentes. y así piensa que es ficción;
    su flaqueza muestra ya. (vv. 3777-3795)
    Francisco Javier salió victorioso en el debate, pues, escribe el pa- dre Lucena «lo hizo aquí con tanta luz sobrenatural y con tanta evi- dencia de razones, propiedad de semejanzas y majestad de senten- cias, que el rey de Bungo y toda la corte con los ojos, con los gestos, con las palabras apellidaban la victoria y se espantaban y reían de la arrogancia y contumacia del bonzo»17.
    16 Padre Lucena, Historia de la vida, pp. 671-674. 17 Padre Lucena, Historia de la vida, p. 674.
    24 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN Fuentes
    Las fuentes de la obra, aparte de episodios puntuales, algunos ya comentados, que toma de las primeras biografías (Turselino, Luce- na...), son las cartas y escritos de San Francisco Javier, que el autor demuestra conocer en profundidad, especialmente las cartas escritas durante el viaje y estancia en Japón, como queda de manifiesto en la anotación a la edición del coloquio con textos paralelos. Pondré únicamente un par de ejemplos.
    El coloquio comienza con un diálogo entre Japón y su Arcángel protector. Japón pide al Ángel que sea su valedor ante Dios y de- fienda su deseo de ser evangelizado. En carta del 5 de noviembre de 1549, desde Cangoxima, a sus compañeros de Goa, escribe el padre:
    desconfiamos de nuestras fuerzas, poniendo toda nuestra esperanza en Jesucristo nuestro Señor y en la sacratísima Virgen Santa María su madre, y en todos los nueve coros de los ángeles, tomando por particular valedor entre todos ellos a San Miguel arcángel, príncipe y defensor de toda la iglesia militante, confiando mucho en aquel arcángel, al cual le es come- tida en particular la guarda de este grande reino de Japán, encomendán- donos todos los días especialmente a él, y juntamente con él a todos los otros ángeles custodios que tienen especial cuidado de rogar a Dios nues- tro Señor por la conversión de los japanes, de los cuales son guarda. (Car- tas, 367).
    En otros pasajes de Cartas se afirma esa buena disposición del Japón a ser evangelizado:
    Llegando a esta ciudad de Malaca, nos dieron muchas nuevas de Japón, por cartas de mercaderes portugueses que de allá me escribieron, en que me hacían saber que un señor grande18 de aquellas islas de Japón quería ser cristiano, y para esto pedía por una embajada que mandaba al gober- nador de la India, padres que le declararan nuestra ley (Cartas, 335).
    Acá [Malaca] nos dieron grandes nuevas de Japón, de la mucha disposi- ción que en la tierra hay para hacerse cristianos [...] que desean ver allá padres que les declaren las cosas de Dios (Cartas, 330).
    18 En nota aclara el editor de Cartas que solamente podía ser uno de los dos señores cuyos puertos frecuentaban los mercaderes portugueses: o el señor de Satsuma, o el señor de Bungo.
    INTRODUCCIÓN 25 Los japones mandan una embajada al rey de Portugal, en la que le
    mandan pedir padres, para enseñar la fe de los cristianos (Cartas, 318).
    En el coloquio (vv. 122 y ss.), el padre Francisco manifiesta su deseo de evangelizar Japón, deseo que se une a la petición del Arcángel.
    Por la mucha información que tengo de la grande disposición que hay en las islas del Japón, para acrecentar nuestra santa fe, [...] determiné pe- dir a Dios nuestro Señor que me hiciese tanta merced que, siendo más servicio suyo de ir a estas partes, me diese a sentir dentro de mi alma su santísima voluntad, y fuerzas para perfectamente cumplirla. Quiso su di- vina Majestad darme a sentir dentro de mi alma que era servicio suyo que yo fuera a Japón, y así partí de la India, para cumplir lo que Dios nuestro Señor muchas veces me dio a sentir acerca de irlo a servir a Japón (Cartas, 322).
    El motivo de la imagen de la Virgen que Paulo de Santa Fe muestra al rey de Bungo, la veneración con que este la adora y la hace adorar, su deseo de mostrársela a su madre, el gusto con que esta la recibe y la petición que hace de sacar una copia de la imagen y de un escrito con los fundamentos de la ley que predican los pa- dres, son detalles todos que sigue puntualmente en el coloquio el texto de las Cartas de Francisco Javier.
    Cuando Paulo fue a hablar con el duque, el cual estaba cinco leguas de Cangoxima, llevó consigo una imagen de nuestra Señora muy devota, que traíamos con nosotros, y holgó a maravilla el duque cuando la vio, y se puso de rodillas delante de la imagen de Cristo nuestro Señor y de nuestra Señora, y la adoró con mucho acatamiento y reverencia, y mandó a todos los que con él estaban que hiciesen lo mismo; y después mostráronla a la madre del duque, la cual se espantó en verla mostrando mucho placer. [...] de ahí a pocos días mandó la madre del duque un hidalgo para dar orden cómo se pudiese hacer otra imagen como aquélla, y por no haber materiales en la tierra, se dejó de hacer. Mandó pedir esta señora que por escrito le mandásemos aquello en que los cristianos creen, y así Paulo se ocupó algunos días en lo hacer. (Cartas, 364).
    En La conquista espiritual del Japón se encuentra el episodio en los versos 1347 a 1466:
    26
    COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    Diome esta imagen sagrada de la reina celestial, para que la veáis, señor, y adoréis con humildad. (vv. 1347-1350) ................................................ Y dadme acá ese retrato
    que, cierto, gran dignidad muestra su rara beldad, compostura y rostro grato.
    Toma el retrato en las manos, y híncase de rodillas y hace que sus criados hagan lo mismo para adorarle.
    Hola, hincad las rodillas, que lo habemos de adorar y para esto es bien dejar, hasta los reyes, sus sillas. (vv. 1371-1378) ..........................................
    No es justo deje de ver la reina tan rica pieza. (vv. 1395-96) ........................................... Yo vengo ya de la pieza en que mi señora está. Ha por extremo holgado ver esta imagen tan bella, y manda se saque della al punto un vivo traslado. Escrita me manda pida la ley del Dios verdadero a aqueste bonzo extranjero, y le dé la bienvenida. (vv. 1457-1466)
    Sinopsis temática
    Acto I. Preparación del viaje
    vv. 1-91. El Imperio del Japón, acompañado por dos criados, se dirige a su Arcángel protector pidiéndole solicite para el Japón la luz divina igual que la tienen otras naciones. Para ello nada mejor que le envíen a Javier, «del orbe, luz; de Oriente, fuego». El Japón se siente discriminado, aunque reconoce que, dados sus excesos, en justicia no puede pedir nada, «mas como a otras naciones / valga misericordia a los japones». El diálogo tiene lugar en estrofas aliradas
    INTRODUCCIÓN 27
    (abbacC, de heptasílabos y endecasílabos). El Arcángel se va a cum- plir su petición y Japón, en un monólogo en tercetos encadenados, reflexiona sobre su situación espiritual. Termina la escena con las palabras de consuelo de los criados del Japón, en quintillas.
    vv. 91-127. Javier, en oración, da gracias a Dios por la conversión de toda la India e islas cercanas, y manifiesta su deseo de evangelizar el resto del mundo. Estrofas aliradas del tipo aBaBcC de heptasílabos y endecasílabos.
    vv. 128-255. Una acotación detalla como ha de aparecerse Cristo sentado en un trono. Ante él el Ángel relata la petición del Japón (vv. 128-155 en romance); la respuesta de Cristo, la insistencia del Ángel y las razones que aduce Javier ofreciéndose para intentar la conversión de los japones, se encuentra en quintillas. El Señor ac- cede y hace ver a Francisco los males que le esperan pero también le predice la conversión del país.
    vv. 256-286. Monólogo de Francisco dándose ánimos para em- prender tal empresa. Pide ayuda al cielo para tener noticias de un imperio que no conoce ni sabe de nadie que lo conozca. La métri- ca en villancicos de endecasílabos (–AA BCBC CAA) enfatiza con la repetición de un verso a modo de estribillo: «nuevo fervor, Fran- cisco, nueva vida».
    vv. 287-541. Encuentro de Francisco Javier con el Capitán de la Nao de Sanchón que regresa de un largo viaje. El Capitán hace una larga relación en romance (vv. 327-478) en la que describe el viaje y los graves peligros sufridos hasta que pudieron arribar a una tierra desconocida que resultó pertenecer al gran imperio del Japón del que da cuenta de algunas particularidades. Cuando la nave partió de regreso, un joven japón, que deseaba buscar la salvación eterna, quiso embarcarse con ellos. Parece una respuesta del cielo a la peti- ción de Javier, que da gracias a Dios y alaba su grandeza en unos solemnes tercetos encadenados (vv. 479-501). A continuación despi- de al Capitán, a quien agradece el haberle traído al joven japón que se queda en su compañía para ser instruido en la verdad cristiana (vv. 502-541).
    28 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    vv. 542-735. Escena con cuatro demonios principales, Lucifer, como jefe, Leviatán, Behemot y Asmodeo, introducidos por una acotación espectacular. Lucifer, muy enojado por el descuido en que viven los demonios no enfrentándose a Javier, los llama a capí- tulo. Les expone la situación y les pide que pongan a trabajar su ingenio y malicia para frustrar los planes de Javier. Las instrucciones que les da van a coincidir con las dificultades con que Javier se en- contrará a lo largo del coloquio.
    Métricamente la escena es simétrica: la primera parte, con las imprecaciones de Lucifer y la respuesta de Leviatán (vv. 542-589), en octavas reales; segunda parte, versos 590-719 en quintillas, para ter- minar, vv. 720-735, de nuevo en octavas con la intervención de Lucifer.
    vv. 736-1041. Diálogo, en tercetos encadenados (vv. 736-781), entre el Capitán de Malaca y el Capitán de la nao. El primero re- crimina al segundo por haberle dado noticias a Javier de las islas de Japón, a donde este quiere ir a evangelizar. Se ponen de acuerdo para impedírselo.
    Llega el santo, acompañado del hermano Juan Fernández y del japón. Los capitanes se esfuerzan en hacerle ver las dificultades insal- vables, según ellos, con que se va a encontrar si sigue con la idea de marchar al Japón (vv. 782-921 en quintillas). Francisco Javier, en un parlamento en serventesios (vv. 922-1001), alega razones que les con- vencen de la necesidad de ese viaje. Puestos de acuerdo, se dirigen todos al puerto (vv. 1002-1041 en octavas reales).
    Acto II. En el Japón: dificultades y ayuda divina
    vv. 1042-1226. Javier, el hermano Juan Fernández y Paulo de Santa Fe han llegado al Japón el día de la Asunción de Nuestra seño- ra, y precisamente a la ciudad de Paulo de Santa Fe que les dará alojamiento (vv. 1093-1108 redondillas). Dan gracias a Dios (vv. 1042-1092 en estancias). Diálogo reflexivo entre Francisco Javier y el hermano Juan Fernández (vv. 1109-1156 en octavas reales). Encuen- tro con los parientes de Paulo de Santa Fe. Javier envía a Paulo a pedir una audiencia con el rey, y le manda que le muestre una pin- tura con la imagen de la Virgen. (vv. 1157-1226 quintillas).
    INTRODUCCIÓN 29
    vv. 1227-1518. Entrevista de Paulo con el Rey que se interesa por saber quiénes son y a qué van (vv. 1227-1266 quintillas). Larga relación de Paulo (vv. 1267-1354 romance). Reacción extraña del rey ante el retrato de la Virgen, a no ser que se atribuya a influjo divino, e idéntica reacción de la reina (vv. 1355-1482 redondillas). Se va Paulo y el rey mantiene un pequeño diálogo con sus pajes acerca de la caza (vv. 1483-1518 continúan las redondillas).
    vv. 1519-1646. Recibimiento del rey. Saludos en octavas reales (vv. 1519-1542). Francisco Javier hace al rey una relación de la doc- trina que predica (vv. 1543-1574 romance) y le pide licencia para poder predicarla en su reino (vv. 1575-1594 romance pero con distinta asonancia). El rey accede y su diálogo con el santo continúa en redondillas (vv. 1595-1626). Se va Francisco Javier; el rey dialoga con los cortesanos (vv. 1627-1646 redondillas).
    vv. 1647-1966. El padre Francisco Javier y el hermano Juan Fernández tocan una campanilla para llamar a los japones a la cate- quesis. Entran cuatro japones con ánimo de pelea, pero Javier se dirige a ellos amistosamente (vv. 1647-1678 redondillas) y les expone los fundamentos de la ley que predica (vv. 1679-1782 romance). Los japones se mofan y hacen varias observaciones (vv. 1783-1826 re- dondillas). Javier las toma en serio (vv. 1827-1838 redondillas) y se las aclara con más profundidad argumentativa, para lo que pasa del romance al serventesio (vv. 1839-1898); los japones continúan con su actitud insolente y uno de ellos llega a agredir al santo que decide retirarse junto con el hermano Juan Fernández (vv. 1899-1966 re- dondillas).
    vv. 1967-2167. Dos bonzos, uno de ellos anciano, se unen al grupo de los japones. El bonzo anciano se queja de que el rey haya permitido al bonzo extranjero (Javier) predicar una nueva ley y alaba la actitud de los japones que le atacaron (vv. 1967-1996 quintillas). Se van los japones.
    El bonzo anciano expone (vv. 1996-2012 en tercetos encadena- dos) a su compañero la traidora actitud del monarca hacia sus dioses y este le aconseja dirigirse a palacio y atemorizar al rey con los males que le pueden suceder si no cambia de actitud (vv. 2013-2042 quin- tillas).
    30 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    Llegan Francisco Javier y el hermano Juan Fernández. Después de los saludos y ante un comentario del anciano acerca de que todo termina con la muerte, Javier expone su doctrina; los bonzos se excusan con la visita que harán al rey y se van. Toda la escena con los bonzos (vv. 2043-2167) está en redondillas excepto los vv. 2111- 2141, que corresponden a la exposición doctrinal de Javier, en ter- cetos encadenados.
    vv. 2168-2323. Resurrección de la hija de un amigo de Paulo de Santa Fe. El padre de la muchacha acude con Paulo a pedir al santo la resurrección de su hija. Javier le contesta que dar la vida a un muerto sólo está en manos de Dios, pero que tenga fe y él, por su parte, se lo pedirá al Señor (vv. 2168-2212 quintillas).
    Escena de apariencias semejante a la del acto primero: Córrese una cortina y aparece Cristo nuestro redentor en un trono, y híncase el santo de rodillas y el hermano Juan Fernández. El santo pide al Señor un mila- gro, que en ese momento considera necesario para hacer recapacitar a los descreídos bozos (vv. 2213-2236 en estrofas aliradas). Cristo se lo concede y le otorga el don de sanidad para que pueda ganar más almas para el cielo (vv. 2237-2252 redondillas). Oración de gracias de Francisco Javier (vv. 2253-2268 en octavas reales).
    Se lo comunican al apenado padre a la vez que un paje llega con la misma noticia de la que cuenta los detalles y la impresión que ha causado; se convierten todos los que presenciaron el milagro (vv. 2269-2323 quintillas).
    vv. 2324-2475. El rey regresa de la caza. Piden audiencia los dos bonzos. El bonzo anciano explica una aparición que tuvo en la que los dioses Jaca y Amida se mostraron indignados con el comporta- miento del rey y le envían a avisarle de la ruina que le espera a él y a su reino si no revoca la licencia dada a Javier para predicar y les aplaca con una generosa limosna (vv. 2356-2399 romance). El rey lo toma a broma: probablemente no fue una aparición sino un desva- necimiento a causa del ayuno; en lo sucesivo debe cenar antes de ponerse en oración. Los bonzos se van indignados.
    El rey no piensa revocar el permiso dado a Javier porque consi- dera que de esa forma vendrán a su reino naves portuguesas que aportarán riqueza, pero ahora se entera por un cazador que las naves que estaban en el puerto se habían ido a Bungo, así que ordena
    INTRODUCCIÓN 31
    revoquen la licencia. Todo este bloque temático está en redondillas, excepto los versos del relato del bonzo.
    vv. 2476-2696. En escena un japón de nombre Fajiva manifiesta en un soliloquio su alegría por haber abandonado las tinieblas de la gentilidad en que vivía y haber encontrado la luz de la verdad. La estrofa utilizada es el villancico endecasílabo (–AA BCBC CAA) con la repetición del verso «ya no es Fajiva, no, quien ser solía» (vv. 2476-2506).
    Encuentro de Fajiva con Francisco Javier a cuyos pies se arroja. Fajiva es el japón que había atacado a Javier. Ahora se ofrece a acompañarle y servirle mientras tenga vida.
    Les llega la noticia de la revocación del permiso real. Javier toma la determinación de partir para Meaco, acompañado por Fajiva, y dejar al hermano Juan al cuidado de los cristianos de la localidad.
    Todo el bloque está en quintillas, excepto el soliloquio de Faji-
    va.
    Acto III. Llegada y estancia en Bungo. Recepción real. Conversiones
    vv. 2697-2960. El capitán Duarte de Gama y otros portugueses que se encuentran en Bungo esperan a Francisco Javier. Este llega exhausto, llagado, vestido de harapos, acompañado del hermano Bernardo. Les cuenta las penalidades de un viaje por Meaco y otras regiones predicando en todos los lugares la doctrina evangélica y logrando muchas conversiones. Duarte de Gama, a su vez, le da noticia de su amistosa relación con el rey de Bungo y de la buena disposición que este tiene hacia el que llaman “el bonzo portu- gués”. Javier le pide que le consiga una audiencia con el rey y el capitán se compromete a ello siempre que Javier acepte que corran por su cuenta los gastos y se haga con el orden y boato que conside- re convenientes. Teme el capitán que si el rey y los cortesanos ven a Javier con sus desharrapados vestidos le tengan en poca considera- ción. Así que se esfuerza en presentarle como un gran personaje al que todos los portugueses reverencian Todo el bloque temático en redondillas.
    vv. 2961-3321. El rey, su hermano el infante y cortesanos conver- san acerca de la salva con que la nave portuguesa ha recibido a Javier como si se tratase de una persona real. El rey envía un embajador a la
    32 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    nave para que salude a Javier y sobre todo para que le observe a ver si se parece a sus propios bonzos, a los que no tiene en gran estima. Regresa el embajador para comunicar que los portugueses ya se diri- gen a palacio; continúan los comentarios sobre la santidad de Javier, sus milagros, su amor a la pobreza, etc. (vv. 2961-3100 quintillas).
    Una larga y detallada acotación da cuenta de la suntuosidad y protocolo con que Duarte de Gama preparó la entrada en palacio. Entre las palabras de saludo y bienvenida el rey comenta su deseo de que no se parezca a los bonzos japones, a lo que replica indignado Fajiandono, un bonzo que se encuentra presente. Le invitan a irse y el rey pide a Javier le explique en términos claros la ley que predica (vv. 3101-3200 quintillas).
    La explicación doctrinal, vv. 3201-3248, se desarrolla en octavas reales. Tanto al rey como a los nobles les parecen muy convincentes las razones expuestas pero consideran que deben reflexionar antes de convertirse. No obstante, le dan permiso para que enseñe su doctri- na con libertad. Se despiden con el mismo orden protocolario con que entraron (vv. 3249-3296 en redondillas).
    Durante los vv. 3297-3321, en quintillas, continúan los comenta- rios entre el rey y cortesanos.
    vv. 3322-3626. Fajiandono y otros dos bonzos intentan dejar en ridículo a Francisco Javier y para ello invitan a Fucarandono, el bonzo más docto y prestigioso de todo el reino, a que ante el rey y en público discuta con el santo (vv. 3322-3377 octavas).
    Entran Javier y el hermano Bernardo tocando la campanilla para convocar a la gente a la doctrina. Al ruido se acercan tres japones. Javier saluda a los bonzos; estos le responden con sarcasmos negando que haya un Creador de todas las cosas (vv. 3378-3462 en quintillas).
    Javier les pide atención y les explica sencilla y razonadamente la necesidad de un creador (vv. 3463-3506 en cuartetos). Fajiandono replica que no está mal, pero que hay muchas objeciones que hacer, no ahora, que tienen prisa, sino otro día en palacio. Saqui- girán, uno de los japones presentes, personaje muy distinguido y de gran influencia en la corte, dice que a él le ha convencido el bonzo portugués y que está dispuesto a profesar su religión. Los bonzos discuten con él afeándole su determinación, pero los japones pre- sentes también se convierten siguiendo a su maestro Saquigirán (vv. 3507-3626 en redondillas).
    INTRODUCCIÓN 33
    vv. 3627-3991. Escena cortesana. El rey comunica al infante la buena noticia de que ha sido elegido rey de Amanguchi. Un minis- tro (duque) lee la carta que han enviado las Cortes de esa región. Rey y cortesanos felicitan al infante (vv. 3627-3666 quintillas, excep- to la carta en prosa).
    Llega Francisco Javier. Es recibido con deferencia y cariño. Da cuenta de la conversión de Saquigirán y otros japones; el rey, a su vez, le comenta el nombramiento del infante, que supone una gran alegr- ía y esperanza para el santo, pues en Amanguchi dejó un grupo de cristianos que el nuevo rey promete ayudar (vv. 3667-3751 quintillas).
    Se presenta el bonzo sabio Fucarandono con el encargo de enta- blar discusión con Javier. El vencedor es Javier y el rey, como árbi- tro, así lo reconoce. El bonzo se insolenta y es arrojado de palacio. El rey desea convertirse mas no lo cree conveniente en su posición (vv. 3752-3955 quintillas).
    El rey dialoga con el ministro y este le hace ver los desórdenes que provocaría en el reino si decide cambiar de religión (vv. 3956- 3991 serventesios).
    vv. 3992-4200. Se queda solo el rey y se duerme. Se le aparece un ángel que en sueños le reconforta y anima a convertirse (vv. 3992-4026 quintillas). Se despierta y manifiesta en un soliloquio sus impresiones y decisión de recibir el agua del bautismo (vv. 4027- 4086 estrofas aliradas aBaBcC)
    Llegan Francisco Javier con Duarte de Gama y otros portugueses. El rey les comunica su decisión (vv. 4099-4134 romance). Alegría general (vv. 4135-4200 quintillas).
    Sinopsis métrica
    Acto I (1041 versos)
    estrofas aliradas tercetos encadenados quintillas estrofas aliradas romance -ée quintillas villancicos de endecasílabos
    Versos
    1 - 48 49 - 76 77 - 91 92 - 127
    128 - 155 156 - 255 256 - 286
    No de versos
    48 28 15 36 28
    100 31
    34 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN
    quintillas romance -ó tercetos encadenados quintillas octavas reales quintillas octavas tercetos encadenados quintillas serventesios octavas reales
    287 - 326 327 - 478 479 - 501 502 - 541 542 - 589 590 - 719 720 - 735 736 - 781 782 - 921 922 - 1001 1002 - 1041
    Versos
    1042 - 1092 1093 - 1108 1109 - 1156 1157 - 1266 1267 - 1354 1355 - 1518 1519 - 1542 1543 - 1574 1575 - 1594 1595 - 1678 1679 - 1782 1783 - 1838 1839 - 1898 1899 - 1966 1967 - 1996 1997 - 2013 2014 - 2043 2044 - 2111 2112 - 2143 2144 - 2167 2168 - 2212 2213 - 2236 2237 - 2252 2253 - 2268 2269 - 2323
    40 152 23 40 48 130 16 46 140 80 40
    No de versos
    51 16 48
    110 88 164 32 32 20 84 104 56 60 68 30 17 30 68 16 24 45 24 16 24 55
    Acto II (1655
    versos)
    estancias redondillas octavas reales quintillas romance -á redondillas octavas reales romance -úo romance -ío redondillas romance -éo redondillas serventesios redondillas quintillas tercetos quintillas redondillas octavas reales redondillas quintillas estrofas aliradas redondillas octavas reales quintillas
    redondillas romance -ó redondillas villancicos de endecasílabos quintillas
    Acto III (1504 versos)
    redondillas quintillas octavas reales redondillas quintillas octavas reales quintillas cuartetos redondillas quintillas serventesios quintillas sextillas aliradas redondillas romance -é quintillas
    Resumen y porcentajes
    1er ACTO Cuartetos.............. –––– Estancias............... –––– Estrofas aliradas.. 84 Octavas................. 104 Quintillas.............. 465 Redondillas.......... –––– Romance.............. 180 Serventesios......... 80 Tercetos................ 97
    2324 - 2355 2356 - 2399 2400 - 2475 2476 - 2506 2507 - 2696
    Versos
    2697 - 2960 2961 - 3200 3201 - 3248 3249 - 3296 3297 - 3321 3322 - 3377 3378 - 3462 3463 - 3506 3507 - 3626 3627 - 3955 3956 - 3991 3992 - 4026 4027 - 4086 4087 - 4098 4099 - 4134 4135 - 4200
    32 44 76 31
    190
    No de versos
    264 240 48 48 25 56 85 44 120 329 36 35 60 12 36 65
    INTRODUCCIÓN
    35
    2o ACTO ––––
    51
    3o ACTO 44
    TOTALES 44 (1%) 51 (1.2%)
    168 (4%)
    328 (7.8%) 1705 (40.5%) 1048 (25%)
    504 (12%) 176 (4.2%) 114 (2.7%)
    24 120 460 604 288 60 17 31
    –––– 60 104 780 444 36 36 –––– ––––
    62 (1.5%) TOTALES 1041 1655 1504 4200
    Villancico de end. 31 _________________________________________________
    36 COLOQUIO DE LA CONQUISTA ESPIRITUAL DEL JAPÓN Observaciones a la métrica del Coloquio:
    Hay que resaltar, en primer lugar, la variedad de metros y estro- fas empleados e, incluso, en cada una de las estrofas la utilización de todas las combinaciones posibles, aun las menos usadas habitualmen- te, como se comprueba en las quintillas o en las estrofas aliradas.
    Como metro predomina el octosílabo (77’5 %) seguido del en- decasílabo (17’2%) y como forma estrófica la quintilla (40’5%) que con la redondilla (25%) se reparten gran parte de los diálogos colo- quiales. El romance (12%) se emplea exclusivamente en las relaciones. Para los diálogos más trascendentes, oraciones, soliloquios, etc., se emplean los endecasílabos en sus diversas combinaciones estróficas.
    En segundo lugar, la sinopsis métrica pone de relieve la abun- dancia de pasajes19: 19 en el primer acto, 30 en el segundo y 16 en el tercero, que contribuyen a dinamizar la escasa acción del coloquio.
    En cuanto a la rima y al cómputo silábico juega el autor con algunos vocablos que tienen la posibilidad de doble forma: mesmo y mismo (v. 1694); formas cultas arcaizantes con restos de la –e paragógica: felice, infelice y feliz, infeliz (v. 1012, 1854); priesa y prisa (vv. 643, 785, 786, 1052, 1674, 2148, 2987, 3460, 3461); ahora y agora; los demostrativos este, ese y sus formas alargadas aqueste, aquese, con sus morfemas de género y número; asimila- ciones necesarias para la consonancia; traellas ‘traerlas’ (v. 1429) para que rime con bellas, matallo ‘matarlo’ (v. 2685) que debe rimar con caballo; formas verbales más arcaicas y más largas que alternan con las más moder- nas y ayudan a regularizar la métrica: habemos (v. 1082), supiésedes (v. 488), sudáredes (v. 1821), vide (v. 2532). Con todo, a causa de las correcciones hechas en el texto sobre la marcha (ver nota a los vv. 3108, 3549, 4080) quedan algunos versos cortos que, en ocasiones, han sido enmendados por el propio autor generalmente cambiando el orden de las palabras; otros se subsanan mediante diéresis, y algunos más con anomalías de me- dida o rima (vv. 709, 736, 1566, 1614, 1624, 1634, 1914, 1943, 2150, 2250) han podido ser enmendados en mi edición.
    Se encuentran algunas consonancias pobres con el empleo de la misma palabra si bien morfológicamente distinta (vv. 2219 y 2221, 2324 y 2325, 2612 y 2614)20.
    19 Utilizo pasaje con la acepción de «cambio estrófico» que le dan S. Griswold Morley y Courtney Bruerton, 1968.
    20 En nota a los vv. 1543, 1578, 1594, 1793, 2024 y 3832 pueden verse otros comentarios sobre la métrica.
    Esta edición
    INTRODUCCIÓN 37
    Edito el texto del manuscrito inédito 9/2575 que se custodia en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia de Madrid, sección «Papeles de jesuitas», una vez ordenadas las distintas secciones que lo componen, según se explica en la «Introducción». En el aparato de notas, además de las aclaraciones pertinentes aporto textos paralelos tomados de las Cartas de San Francisco Javier que el autor del Colo- quio tiene muy en cuenta; también edito en nota versiones que no se utilizaron para esta representación y han sido tachadas en el ma- nuscrito; probablemente sirvieron para ser representadas en circuns- tancias distintas.
    Aplico los criterios editoriales del GRISO, que pueden verse en: http://www.unav.es/griso/docs/inicio/principal.html
    BIBLIOGRAFÍA
    Arróniz, O., Teatro de evangelización en Nueva España, México, Universidad Nacional Autónoma, 1979.
    Aut. Diccionario de Autoridades, Real Academia Española, ed. facsímil, Ma- drid, Gredos, 1990, 3 vols.
    Boccaccio, G., Genealogía de los dioses, ed. M. C. Álvarez y R. M. Iglesias, Madrid, Editora Nacional, 1983.
    Calderón de la Barca, P., La vida es sueño, ed. C. Morón, Madrid, Cátedra, 1978.
    — Obras completas, III. Autos sacramentales, ed. Á. Valbuena Prat, Madrid, Aguilar, 1987.
    Cartas y escritos de San Francisco Javier, anotadas por el P. Félix Zubillaga, Ma- drid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1979.
    Cascales, F., Cartas Filológicas, III, ed. J. García Soriano, Madrid, Clásicos Castellanos, 1969, 3a ed.
    Cervantes, M. de, Los trabajos de Persiles y Sigismunda, ed. C. Romero Mu- ñoz, Madrid, Cátedra, 1997.
    Corominas, J. y J. A. Pascual, Diccionario crítico etimológico castellano e hispáni- co, Madrid, Gredos, 1980-1991, 6 vols.
    Correas, G., Vocabulario de refranes y f
       Reply 
    Are you sure you want to  Yes  No
    Your message goes here
  • DESCRIPCION DEL JAPON Y SUS GENTES POR EL PADRE VISITADOR DE LA COMPAÑIA DE JESUS ALEJANDRO VALIGNANO

    La gente de Japón es toda blanca y de mucha policía, porque aun los plebeyos y labradores son entre sí bien criados y a maravilla corteses, que perescen ser criados en corte; y en esto esceden no solamente a las otras gentes de Oriente mas a los nuestros de Europa.

    Es gente muy capaz y de muy buen entendimiento y los niños son muy ábiles para deprender todas nuestras sciencias y disciplinas, y decoran y aprenden a leer y escrebir en nuestra lengua mucho más fácilmente y en menos tiempo que nuestros niños en Europa; ni en la otra gente baxa hay tanta rudeza e incapacidad como en nuestra gente, antes comunmente son todos de muy buen entendimiento, bien criados y expertos.

    Tiene también otros ritos y costumbres tan diferentes de todas las otras naciones, que paresce estudiaron de propósito cómo no se conformar con ninguna gente. No se puede ymaginar lo que acerca desto passa; porque realmente se puede dezir que Japón es un mundo al reués de como corre en Europa; porque es en todo tan diferente y contrario, que quasi en ninguna otra cosa se conforman con nosotros; de manera que en el comer, en el vestir, con las honrras, en las cerimonias, en la lengua, en el modo de tratar, en el asentarse, en el edificar, en el seruicio de sus casas, en el curar los heridos y enfermos, en el enseñar y criar sus niños, y en todo lo demás, es tan grande la diferencia y contrariedad, que no se puede escrebir ni entender. Assimesmo los colores y cosas, que a nuestros ojos paresce muy bien, ordinariamente no les contenta tanto a ellos; y lo que agrada a su vista tenemos nosotros en menos cuenta; por lo qual lo blanco, que nosotros tenemos por color alegre y festiuo, tienen ellos por luto y tristeza, y se alegran mucho con lo negro y morado, que nosotros usamos y traemos por luto. Pues no es menor la contrariedad en el oydo; porque nuestras músicas de vozes y instrumentos comunmente les hieren las orejas, gustando en extremo de sus músicas, las quales realmente nos atormentan el oydo.

    Assimesmo muchas cosas, de que nosotros usamos para olores, como incienso benjuí y otras cosas semejantes, ellos no las pueden sufrir, usando ellos de otros, hechos a su modo.

    Y para que se entienda aún más algo de lo que acerca desto passa, me extenderé un poco: como nosotros quitamos la gorra o sombrero, y nos leuantamos en pie para honrar a los que vemos, assi ellos, por lo contrario, se quitan el zapato y se sientan, teniendo por suma descortesía recebir alguno en pie: nosotros gustamos de tener los cabellos ruvios y los dientes blancos, mas ellos assí los unos como los otros tiñen con tinta haziendolos negros, dexando para gente baxa y abatida los dientes blancos y cabellos ruvios. Nosotros cabalgamos en un caballo por la parte yzquierda, metiendo en el estribo el pie yzquierdo para cabalgar; ellos lo hazen al contrario, cabalgando por la parte derecha.

    Hasta las trévedes han de poner al revés de nosotros en el fuego, porque ponen los pies para arriba y el círculo para abaxo.

    Más causa de espanto es ver la manera del curar, de sus medicinas y maneras de regimiento, quán contrario lo tienen todo a lo que nosotros usamos; porque todo lo que nosotros concedemos a los enfermos les vedan ellos, concediéndoles, por el contrario, lo que nosotros les defendemos. Y assi tienen por cosa pestilencial para los enfermos, gallinas, pollos, cosas dulces, y casi todo lo demás que nosotros les damos: y danle ellos por cosa prouechosa pescado salado y fresco, limos, caramujos, y otras cosas amargas y saladas, y hallan por esperiencia que les hazen prouecho. Nunca sacan sangre, y las purgas que dan son tudas muy olorosas y suaues, en lo que nos lleuan mucha ventaja, siendo las nuestras tan hediondas y pestilenciales.

    Quanto a lo que toca al vestir y comer son tan particulares, que no se puede dar a entender lo que en esto passa; porque siendo su modo de vestir muy polido y limpio, en nenguna cosa se parece con el nuestro: y mucho menos se puede entender quál sea la manera de seruicio en su comer y sus guisados y potages; porque, guardando en todo mucha limpieza y grauedad, no tienen nenguna semejança con nosotros; porque cada uno come en su propria mesa, y sin tener nenguna manera de manteles ni seruilletas, ni cuchillo, ni tenedores, ni cucharas; solamente con dos palitos, que ellos llaman faxeis, se negocian con tanta limpieza y destreza, que sin tocar nenguna cosa con la mano, no dexan caer del plato en la mesa ni una sola migaja; y comen con tanta modestia y cortesia, que no tienen menos reglas acerca de como han de comer que acerca de las otras cosas. Y fuera del vino que hazen de arroz, con el cuel ellos huelgan mucho, siendo para nosotros muy pernicioso, al cabo de su comer siempre beuen agua caliente, inuierno y verano, y tan caliente, que no se puede pasar sino a tragos: y los manjares que comen son tales y guisados de tal manera, que no tienen cosa en que se parezcan, ni quanto a la substancia, ni quanto al sabor, con las cosas de Europa. En fin, es todo e manera, que hasta hombre que se acostumbre a sus comeres pasa mucho trabajo y pena.

    Y no menos se padece en su manera de asiento; porque están las rodillas en el suelo, asentados sobre sus pies, en cuclillas, como nosotros dezimos, cosa que para ellos es descanso, y para los otros grandíssimo cansancio y pena, hasta que poco a poco se van acostumbrando con el tiempo.

    En el modo de tratar son muy prudentes y discretos, porque nunca son pesados con quexas, murmuraciones y con contar sus miserias, como hazen los nuestros de Europa, porque ellos tienen para sí que cuando se va a visitar alguno no se le ha de dezir cosa que le de desgusto; y assi nunca vienen a contar sus trabajos ni agravios ni quexas, porque, como professan ser sufridores de todo trabajo y de mostrar grande ánimo en las aduersidades, digieren dentro de sus pechos sus cosas que padecen, como mejor pueden; y quando se encuentran o van a visitar a alguno, muestran siempre grande ánimo y alegre rostro, y o no tratan nada de sus trabajos, o no más que con una palabra los tocan riéndose dellos, como si no los sintiessen y no hiziessen dellos nenguna cuenta. Y como quiera que sean tan contrarios a todo género de murmuración, nunca tratan de vida agena, ni andan con quezas de sus príncipes y señores, mas tratan de otras cosas conforme al tiempo y otras ocasiones, detiniendose no mas de quanto les parece que pueden dar gusto y contentamiento a los que visitan.

    ..................

    Y finalmente tienen todos sus ritos y costumbres tan diferentes de las demás naciones, que no se puede fácilmente entender ni aprender, sino con mucho tiempo. Y cierto que es maravillosa cosa como pudieron inuentar tal trage de vestir, tales comeres, tal manera de tañer y cantar y baylar, y otras mil cerimonias que ellos usan, que a toda suerte de gente son tan nueuas, que, por prudentes y sabios que sean, los hombres se hallan en Japón niños y ygnorantes, de manera que les es necesario aprender a hablar, a assentarse, a andar, a comer y hazer otras mil cosas nuevas, las quales al principio parecen muy estrañas y fuera de razón, mas despues que hombre se acostumbra a ellas parecenle bien: y estan los japones tan casados con sus costumbres y cerimonias, que, aunque se hunda el mundo, no han de dexar ni un punto de su ordinario. Y a la verdad proceder entre ellos de otra manera es descortesía y poca criança; por lo qual los que no corren con sus costumbres son tenidos por hombres groseros, mal criados y de poca cuenta.


    Historia del principio y progreso de la Compañía de Jesús en las Indias Orientales, capítulo XVII.
    Monumenta Xaveriana, pags. 103-111.

    Gracias a Hoshi, que me facilitó el libro.
    www.fortunecity.com/victorian/operatic/294/libros001.htm
    Libros sobre San Francisco Javier
       Reply 
    Are you sure you want to  Yes  No
    Your message goes here
No Downloads
Views
Total views
3,421
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
3
Actions
Shares
0
Downloads
23
Comments
3
Likes
1
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

San Francisco Javier Camino de Japón

  1. 1. San Francisco Javier Camino de Japón Por Francisco Barberá VIDA DE SAN FRANCISCO JAVIER Nagoya Japón 9 julio 2011
  2. 2. PADRES Y HERMANOS Juan de Jaso Atondo y Maria Azpilcueta Aznarez son los padres de Javier. Aquel es natural de la Baja Navarra (hoy Francia), esta del Baztan. Juan de Jaso es doctor en Leyes por la Universidad de Bolonia, pertenece al Real Consejo deNavarra, del cual llega a ser Presidente, y en 1472 es nombrado Maestro de Finanzas del Reino. En 1494, al ser coronados los ultimos reyes de Navarra, es Juan de Jaso quien toma juramentode fidelidad a los tres Estados del Reino. Maria Azpilcueta desciende por su segundo apellido "Aznarez" de los monarcas pirenaicos.Como Aznarez, tambien, ha aportado al matrimonio el Castillo de Javier. Matrimonio de honda Fe, de vida intensa de piedad, "tenia especial empeño - nos cuenta el P.Juan de la Pena, contemporaneo de los parientes proximos al Santo - de criar bien a sus hijos yenseñarles bien en la Ley de Dios, aficionandolos a la virtud, conociendo ser esta la mejorherencia que les podian dejar" (MX, 25). Los hermanos de San Francisco Javier son Miguel de Jaso, el mayor y heredero de la familia,que vivira en el castillo; y Juan, que recibira el apellido de su madre, Azpilcueta, y que mas tarderesidira en Obanos y Tafalla, bajo el nombre de Capitan Azpilcueta. Su carrera son las armas. Dos hermanas tenia Francisco: Ana de Jaso y Magdalena. Ana de Jaso casara luego con Diego de Ezpeleta, senor de Beire, y tendra como nieto al famosoapostol del Gran Mogol de la India, P. Jeronimo de Ezpeleta. Magdalena es la mayor de las dos hermanas. Fue dama de honor de Isabel la Catolica. Pero,abandonando la Corte, se retiro al convento de Clarisas de Gandia, de donde fue abadesa. Finalmente, FRANCISCO, el quinto y el benjamin de todos, nacia el 7 de abril de 1506, martesde la Semana Santa.
  3. 3. EL CASTILLO NATAL Donde el rio Aragon empieza a regar las fertiles tierras de la ribera de Navarra existia uncastillo medieval, edificado en el siglo XIII sobre otro mas antiguo y renovado por sus padres. Coronado de macizas torres y rodeado de un foso con altos muros y puentes levadizos,demostraba a las claras su caracter defensivo frente al vecino Reino de Aragon. ADIOS A SU MADRE Mientras los criados preparan las cabalgaduras con los pertrechos para tan lago viaje,Maria de Azpilcueta da sus ultimos consejos a su hijo Francisco con el triste presentimiento deque nunca mas volvera a verlo en la vida. Javier espera triunfar en la vida y, cuando llegue a ser algo en la vida, ayudara a sus hermanos areconstruir el castillo, tal como lo vio en su ninez cuando la torre del homenaje erguiamajestuosa sus almenas hacia las nubes del cielo. Javier da el ultimo abrazo a su madre y a sus dos hermanos y con sus diecinueve anosemprende decidido su marcha a la Universidad de Paris.
  4. 4. JUVENTUD DIVERTIDA Paris siempre ha tenido fama de ciudad alegre y divertida; pero ninguno de sus barrios era tanbullicioso y jaranero como el Latino, donde se hacinaban los 50 colegios que componian laUniversidad. La sociabilidad innata de Javier unida a su jovialidad sera una constante hasta el fin de su vida. La extrema severidad de los reglamentos de esos Colegio Mayores no era obstaculo para Javierpara escapar del colegio de noche y respirar un poco de libertad por las timbas y tabernas, quetanto abundaban en el barrio Latino. A Javier le gustaba beber, jugar a las cartas y, sobre todo, cantar. Pero sin caer enobscenidades. Y asi hasta tropezar con San Ignacio de Loyola...JAVIER E IGNACIO Un buen dia Javier se encuentra con un estudiante guipuzcoano, cojitranco, reconcentrado ymuy devoto, con 16 anos por encima de los suyos y contra el cual habian luchado sus doshermanos mayores en las murallas de Pamplona. Era Inigo de Loyola. Y providencialmente acabaron hospedandose en la misma habitacion del Colegio Mayor de SantaBarbara. Mientras Javier era un joven fogoso, de porte distinguido y apuesto, con anhelos de gloria,queriendo brillar en el mundo... Ignacio solo ambicionaba glorificar a Dios y servir a la Iglesia. Pero Javier ante la reiterada pregunta de Ignacio "?De que le sirve al hombre ganar todo elmundo, si pierde su alma?" termino por renunciar al mundo y hacerse jesuita jurando sus votos.JAVIER ANTE EL PAPA Tras intenso apostolado de Javier por Italia, una vez aprobada la Compania de Jesus, el Papasolicita misioneros jesuitas para evangelizar las Indias bajo protectorado portugues.
  5. 5. Y es designado Javier, quien acepta el encargo con extraordinario entusiasmo. Recibe del Papa la mision de evangelizar el Lejano Oriente, siguiendo las rutas portuguesas. ADIOS A EUROPA Se dirigio a Lisboa para embarcar a Misiones. En la ciudad italiana de Bolonia, dondeanteriormente habia evangelizado, el pueblo le dispenso un recibimiento entusiasta. De camino se encontro y despidio de antiguos companeros de estudios y fatigas. Uno de ellos,Fabro, en carta a San Ignacio manifesto: "Despedirnos fue el mejor consejo, pero !sabe Dios!que ya con Javier no nos volveremos a ver en la tierra hasta que nos reunamos para siempre en elcielo" (EX, 11, 9).MISIONERO VIAJERO Cuatro grandes viajes realizo Javier en tan solo once anos y medio de apostolado misionero,ademas de otros muchos menos importantes:PRIMER VIAJE: Desde el puerto de Lisboa a la India (1541 - 42).SEGUNDO VIAJE: De la India a las islas Molucas (1545 - 46).TERCER VIAJE: De la India al Japon (1549 - 51).CUARTO VIAJE: De la India al Japon (1552). En total, mas de 100.000 Km. de recorrido; es decir, dos veces y media la vuelta a la Tierra. Correspondia a Javier una doble labor:a) CON LOS PORTUGUESES. Fue el apostol incansable que con su predicacion continua, suamistad con los grandes pecadores, su autoridad y prestigio extraordinarios, hizo revivir la fe y la
  6. 6. moral de gobernantes, comerciantes y soldados portugueses.b) CON LOS PAGANOS. Esta fue la labor principal a la que se dedico contoda la fuerza y entusiasmo de su espiritu.RUMBO AL JAPON Llego al Japon tras peripecias incontables.Intelectual y moralmente el Japon era muy superior - a pesar de sus defectos - a todos losdemas pueblos evangelizados. Los japoneses no abrazaran la Fe tan pronto como lo hicieron los paravas o los macuas. Pero,una vez convencidos de la Verdad, la seguiran sin vacilar, profesaran un cristianismo autentico yhasta se convertiran en magnificos propagandistas del Evangelio. Dos anos paso Javier evangelizando en Japon.MUERE FRENTE A LAS COSTAS DE LA CHINA Sancian o Sanchon es una pequena isla de 38 km. de larga por unos 22 km. de ancha. Aunquehoy sus habitantes pasan de 10.000, en tiempos del Santo estaba deshabitada. Es un islote arido y poco hospitalario se habia convertido en lugar de reuniones secretas demercaderes portugueses y traficantes chinos para sus transacciones comerciales. Distaba solo 10 km. de las costas de China. Anhelando disponer de barco que le traslade a China, Javier viajo hasta Sanchon, donde seestablece a la espera de poder llegar a China. Alli se siente enfermo de fiebres, que finalmente acaban con su vida. "Fallecio un sabado antes que amaneciera, a 3 de diciembre de 1552 en la isla de Sanchon, en unachoza de paja, ajena, diez anos despues de haber venido a estas partes" (MX, 896).CRONOLOGIA DE SAN FRANCISCO JAVIER
  7. 7. San Francisco Javier 7-4-1506. Nace en el Castillo de Javier (Navarra, Espana). 1525. Marcha a Paris para estudiar en la Sorbona. 15-8-1534. Hace los votos de Montmartre con Ignacio y otros cinco companeros. 24-6-1537. Ordenado sacerdote en Venecia. 1540. Destinado a las Indias. 7-4-1541. El mismo dia de su 35 cumpleanos sale de Lisboa. 6-5-1542. Llega a Goa. Desde alli, durante unos 7 anos evangeliza buena parte del sur de laIndia, Ceilan, Malaca, etc. 15-8-1549. Llega a Kagoshima, Japon. 1551. Regresa a la India y hace nuevos proyectos. 3-12-1552. Muerte en la isla de Sanchon, frente a las costas de China. 12-3-1622. Es canonizado junto a San Ignacio, Santa Teresa, San Isidro Labrador y San FelipeNeri por el Papa Gregorio XV. 1904. San Pio X le nombra Patrono de las Misiones.1 Cronologia 2 En el Castillo 3 En Paris 4 El Jesuita Apostol5 Rodea Africa 6 En la India 7 En la Pesqueria 8 En Japon9 Muerte de Javier 10 Novena de la gracia 450 aniversario de su muerte V centenario delnacimientoPrincipal Libro de firmas EN EL CASTILLOEl Castillo de Javier
  8. 8. Castillo de Javier (Navarra, Espana)En Navarra, cerca del rio Aragon, en un valle austero proximo alos Pirineos, estaba el Castillo de Javier. Flanqueado por cuatro elevadas torres, protegido porgruesas murallas y un profundo foso lleno de agua, que se atravesaba por un puente levadizo.Alli nacio, en el ano 1506, el gran apostol. Era el sexto hijo de dos excelentes cristianos, Juan deJasso y Maria de Azpilcueta.Su padre vivia poco en el castillo. Era uno de los hombres mas importantes del reino de Navarra,el de mas confianza del rey. Tenia que dedicarse a sus actividades politicas en Pamplona; y a lasdiplomaticas en Castilla y Francia,El Cristo milagrosoCristo sonriente o de la sonrisa (Castillo de Javier)Muchas veces iba Javier a la capilla delcastillo a rezar a un gran Cristo, que dicen sudo sangre cuando el agonizaba. Algun visitante subeahora de rodillas las escaleras semicirculares que llevan a esa capilla, y que tantas veces subioel santo.El Cristo es una talla de nogal de tamano mas que natural. Tiene una suave sonrisa. Fueencontrado en el hueco de un muro: estaba descolgado, con los brazos caidos, sujetos a laespalda por una cadena. Parece que estaba escondido alli desde el tiempo de los moros.Su madre moldeo a JavierElla le infundio la piedad y el amor a Jesus y Maria. Su padre estaba casi siempre ausente. Sushermanos, en sublevaciones y guerras contra Castilla. Su santa hermana Magdalena, que llego aser dama de honor de la reina Isabel de Castilla, habia entrado monja de las Clarisas de Gandiados anos antes de que Javier naciera. Ana apenas si pudo ensenarle a andar porque se caso muypronto. Sus otros hermanos fueron: Maria, Miguel de Javier y Juan de Azpilcueta.
  9. 9. Nuestra Senora de JavierEs una antigua imagen, patrona de la villa. Una escultura romanica, probablemente del siglo XIII,sentada y con el Nino Jesus en los brazos. Ante ella, por mandato de los senores del castillo, sehabia de cantar la "Salve Regina" todas las fiestas de precepto y algunas mas. Luego ordenarianque el canto fuera diario, al tocar la campana del castillo. Javier acudiria al canto de la "Salve"con su madre.Iglesia parroquial de JavierLos senores del castillo reconstruyeron y agrandaron la iglesia del pueblecito. Le cedieron aperpetuidad todos los diezmos de pan, vino, ganado, etc... de que ellos disfrutaban.Levantaron junto a la iglesia una Abadia, donde vivieran en comunidad un vicario, dos prebendados,un mozo de servicio y un escolar. Debia cantar la Misa diariamente: el sabado en honor de NuestraSenora; el lunes por los difuntos. Los domingos y fiestas debian decir la Misa Solemne. Javierasistiria a esas misas.Los rebanos de JavierLos rebanos y el queso eran la base de la economia. Los rebanos trashumantes, de la montana yla ribera, atravesaban por los terminos del castillo. Pagaban una cuota por el pasto que comian:un cordero y cinco sueldos. Pero si pasaban de contrabando, los rebanos eran quinteados: lesquitaban una oveja por cada cinco.
  10. 10. Una vez, cuando Javier tenia 13 anos, pasaron muchos rebanos de contrabando. Pero el guarda ylos tres hermanos del castillo corrieron tras ellos y les hicieron volver. El guarda retiro las 300ovejas que correspondian a la senora. Aunque luego hubo un arreglo amistoso, y la senora solose quedo con cinco.El molinoA media hora del castillo, y junto al cristalino Aragon, tenian un molino. Cuando el rio llevabasuficiente caudal, transportaba almadias compuestas de 18 troncos de los bosques pirenaicos,que iban hasta el Ebro. Las almadias se detenian cerca del molino para que les quitaran un troncoa cada una, por los danos que causaban en la presa. Javier controlaba las faenas del molino,cuando llevaba los asuntos familiares. En los archivos aparece representando a su madre en unarriendo del molino.Salinas del castilloAlgo mas lejos del molino, entre dos colinas cubiertas de brezo, brotaba un modesto manantial deagua salada. Se aprovechaba para obtener sal. Era propiedad de los senores del castillo. Parte dela sal se daba como diezmo al vicario de Santa Maria. Javier visitaria esta fuente y las demaspropiedades del castillo. Y sin duda que haria excursiones con algun companero por los montes,y pescaria en el rio Aragon, Tambien descansaria a la sombra de los encinares, robledales yhayedos.Monasterio de LeyreQuizas sea del tiempo de los godos. Esta en la ladera de una sierra. Lo habitaban los benedictinos.Alli se educaban los hijos de los reyes y de la nobleza. Por algun tiempo sirvio de panteon de losreyes de Navarra. Hoy sus cenizas estan en un sepulcro de marmol en la iglesia.La leyenda del abad Virila
  11. 11. No entendia lo que es tiempo infinito. Un dia se metio en la sierra. Cuando descansaba junto auna fuente de agua fria y cristalina, un pajarito comenzo a cantar maravillosamente. El abad quedoextasiado. Al despertar no acertaba con el camino. No reconocio el monasterio, que estabatransformado... Los monjes no le reconocian. Solo en los archivos pudo hallarse la memoria deun abad Virila, que habia desaparecido misteriosamente hacia 300 anos: los que el habia estadoextasiado oyendo al pajarito. Entonces comprendio lo que seria la felicidad eterna. Javier oiria masde una vez esta leyenda.En 1516 Navarra se subleva contra CastillaLos dos hermanos de Javier luchan con Navarra pero al fin vence Castilla. Y el cardenal Cisneros,entonces regente, ordena demoler las fortalezas navarras, entre ellas el castillo de Javier. Cuandolos dos hermanos vuelven a casa, solo encuentran un monton de ruinas y una hacienda deshecha.Mientras tanto Javier habia cuidado de los negocios familiares. Su padre habia muerto cuando eltenia 9 anos. Tenia el santo 11 anos cuando asistio, triste, a la demolicion del castillo y a lausurpacion de sus tierras por la gente. EL JESUITA APOSTOLEn MontmartreDespues que San Ignacio conquistara a Javier, se atrajo para su empresa a Lainez, Salmeron,Bobadilla y Simon Rodriguez.
  12. 12. El dia de la Asuncion de Nuestra Senora de 1534 fueron todos a la capilla de Montmartre. Dijo lamisa Fabro, recien ordenado sacerdote, y todos hicieron voto de pobreza, castidad y de ir a TierraSanta para dedicarse a salvar almas. Eran los primeros jesuitas. Junto a la fuente de un bosquecomieron y pasaron el dia en intima conversacion.A Venecia (1537)Ignacio volvio a su tierra a arreglar negocios y visitar a las familias de sus companeros. Estos leesperarian en Venecia, la ciudad edificada sobre el mar, surcada de canales y gondolas.Considerando que el viaje a Italia, atravesando Saboya, era muy peligroso a causa de la guerraentre Francisco I de Francia y Carlos, decidieron dar un rodeo por la Lorena, Alemania y Suiza.Vestian el sombrero de ala ancha de los estudiantes de Paris; llevaban sotana, rosario al cuello;morral con el breviario, la Biblia y apuntes.Javier cojea muchoYa no puede mas. Para hacer penitencia por su vanidad en los saltos de Paris, se habia atado auna pierna una cuerda anudada. Un medico dice que no se podra cortar sin cortarle la carne... Seponen todos en oracion, y la cuerda se corta sola.Continuaron el viaje por aquellos caminos nevados, embarrados y llenos de herejes, enemigos delPapa. Disputaron con uno, a quien dejaron sin palabra. Furioso dijo que les meteria en la carcel,pero ellos huyeron antes. Despues de atravesar los altos montes nevados de los Alpes con suspreciosos lagos, llegaron a Venecia.
  13. 13. En Venecia abrazan a IgnacioSirven a los enfermos del hospital: "Haciamos -dice Simon Rodriguez- las camas, barriamos lossuelos, fregabamos los utensilios, haciamos la limpieza general, atendiamos noche y dia a losenfermos, llevabamos los cuerpos de los muertos a las sepulturas, que nosotros mismoshabiamos abierto",Javier siente un dia mucho asco de las heridas purulentas de un enfermo. Para vencerse, las besacomo si besara las de Cristo. Y metiendo sus dedos en el pus, se lo chupa.Ignacio envia a Roma a sus companeros (1537)Van a recibir la bendicion del Papa para ir a Tierra Santa. El no quiere ir porque estaban alli susadversarios, el Cardenal Carafa (futuro Papa) y el Doctor Ortiz. Los rios estaban desbordados; elPo lo pasaron con el agua al pecho. Un dia Javier se despierta cansadisimo: - "?Que te pasa?", le dice Lainez.- "Que he sonado que llevaba a cuestas un indio pesadisimo. (Mucho sufriria luego en laconversion de los indios ... ).Desde Roma hasta Ancona fueron en un barco de cabotage. Pero como no tenian dinero para el
  14. 14. pasaje, el capitan se enfurecio. Desembarcaron en Ancona para empenar un breviario y poderlepagar: Consiguieron bastante dinero de limosna, desempenaron el breviario y pagaron el pasaje.En el Santuario de LoretoFueron al famoso santuario de Loreto, donde dicen que esta la casita de la Virgen de Nazaret, quelos angeles habian trasladado por los aires a Loreto. Pasaron tres dias felices dados a la oracion.Y se dirigieron a Roma campo traves. Cruzaron los Apeninos y los montes Sabinos. La lluvia y elbarro se les metian por todas partes. Iban hambrientos. En las ciudades dormian en el hospicio;en el campo, en las cuadras con el ganado o en las- cabanas abandonadas.Llegaron a Roma, y fue precisamente el Dr. Ortiz quien les recomendo al Papa Paulo III. Esteles propuso una disputa teologica, de la que quedo entusiasmado. Les dio 60 ducados para suviaje a Palestina. Ellos le pidieron permiso para ser ordenados sacerdotes, cosa que prontohicieron en Venecia.En BoloniaComo en Venecia no se podia salir porque el pirata Barbarroja apresaba a los cristianos, Ignaciorepartio por sitios distintos a sus companeros. Javier y Bobadilla fueron a Bolonia. Allipredicaban y cuidaban a los enfermos del hospital. Javier tuvo un extasis en una misa. Aunque elmonaguillo le tiraba de las vestiduras, el ni se entero.En Roma
  15. 15. Se fueron reuniendo pasada la fecha de su peregrinacion a Palestina. Ignacio llamo a Javier paraque le hiciera de secretario (1538-1540). Vivian en una miserable casucha.En Roma Javier es destinado a la IndiaSe presento a Ignacio el embajador de Portugal D. Pedro Mascarenas. Le pidio en nombre del reyJuan III seis misioneros para la India.- "Senor Embajador", le dijo Ignacio, "si mando seis para la India, ?cuantos me quedan para elresto del mundo? Os enviare dos".Senalo a Simon Rodriquez y a Bobadilla, a quienes el Papa nombraria sus nuncios. Pero comoBobadilla cayo enfermo, Ignacio llamo a Javier: - "?Quieres ir tu?", le dijo. - "Dispuesto estoy", contesto Javier.Parece ser que Javier ya sabia que iria a la India. Dice Jeronimo Domenech que en Bolonia "granparte de sus conversaciones versaban sobre la India y la conversion de los gentiles. Asimanifestaba su gran deseo de ir a las misiones". Un dia dice el mismo Javier: "?Os acordais,hermano mio Simon, de aquella noche que pasamos juntos en Roma y que os desperte con misgritos de "!Mas, mas!"? Sabed que fue por verme corno envuelto en grandes trabajos y peligrospor el servicio de Nuestro Senor... Yo creo que llega la hora en que se ha de realizar lo que mefue mostrado de antemano".
  16. 16. A la manana siguiente de ser destinado a la India, fue Javier a pedir al Papa su bendicion. Despuesde remendar su sotana y coger el crucifijo, el breviario, la Biblia y algun libro, salio con elembajador, que no podia esperar.En el camino hacia Lisboa era el servidor de todos. Hasta se ocupaba de sus caballos. Todos sequerian confesar con el. Un criado del embajador quiso lucirse y se metio a caballo en un riomuy crecido. Las aguas le arrastraron. El santo se puso de rodillas, y el hombre apareciomilagrosamente en la orilla.En Lisboa (1540)Javier llego agotado por el horrible calor y sus trabajos. Al abrazar a Simon Rodriguez, queestaba enfermo, le curo. Lisboa era la capital de medio mundo, descubierto por los portugueses.Vasco de Gama doblo el Cabo de Buena Esperanza y abrio el camino maritimo a la India. Losportugueses lucharon contra los musulmanes, que dominaban casi todo el Africa y el sur deAsia. Se apoderaron de Cochin y de Goa, y mas tarde de Malaca, la llave del oriente. Losportugueses vivian en las costas, desde donde podian defenderse con los canones de sus barcos.No entraban tierra adentro.Javier seguiria las rutas de los portugueses. Al llegar a Portugal, el rey llamo en seguida a losdos misioneros para que habitaran en su palacio y comieran a su mesa. Pero ellos consiguieron,con dificultad, vivir con los enfermos del hospital y comer de limosna. Por sus predicaciones lasgentes abarrotaban las iglesias, confesonarios y comulgatorios. Les quisieron detener en Lisboa,pero Ignacio y el Rey Misionero acordaron dejar alli solamente a Simon. Javier se despidio de lacorte; abrazo a Simon y desde un pulpito colocado en la playa hablo al pueblo, que lloraba porsu marcha.El 7 de abril de 1541, con dos companeros, Mansillas y Camerino, zarpo para la India. Muchos ibanen busca de riquezas; ellos en busca de almas.
  17. 17. Contorno de AfricaCostas poco accesibles. No tiene golfos profundos. Son una linea uniforme. Los litoralessuelen ser malsanos, llenos de lagunas y charcos. Largos trechos bajos. y arenosos, que impidenel arribo de los barcos. Las costas del Mar Rojo son generalmente altas y deserticas. Junto aellas se encuentran a menudo islas coralinas, malas para la navegacion.RODEA AFRICAEn el barco atendia Javier a los enfermos, predicaba y confesaba. Desde el principio, hubo grandesmarejadas. Durante los dos meses de travesia, el santo tuvo grandes mareos. "Mucho deseara-dice el mismo- escribir mas largo, mas la enfermedad no lo sufre; hoy me sangraron por septimavez, y hallome en mediana disposicion. !Dios sea loado!"Al acercarse al ecuador el calor aumentaba. El agua dulce se pudrio. Aumentaron los enfermos.Javier se desvivia por ellos, y hasta les lavaba la ropa. Por las noches, se acostaba rendido sobreunas maromas arrolladas, junto a los mas enfermos. Confesaba a los moribundos. Veia contristeza como los cadaveres eran arrojados al mar, donde se los comian los tiburones.En el Golfo de Guinea estuvieron parados 40 dias. Habia calmas terribles. Se declaro la peste enel barco, y el santo se contagio. Pero siguio cuidando a los enfermos... Al fin volvio a soplar elviento. Bordearon el Cabo de Buena Esperanza, y llegaron a Mozambique.En MozambiqueAlli tenian los portugueses un castillo. Dejaron a los enfermos en el hospital. Sangraron alsanto, que por fin curo. El gobernador de la flota quiso adelantarse y se embarco con Javier en
  18. 18. otra nave.Llegan a MelindeEra una ciudad de nobles edificios y mezquitas, rodeada de murallas, con amplios jardines ybosques de cocoteros. El rey musulman era amigo de los portugueses. Mucho se alegro Javier alver una gran cruz dorada en medio de aquella gentilidad. El iba a plantar la cruz en las Indias.En la isla SocotoraLa isla tenia palmeras de riquisimos datiles. Habia moros y unos cristianos muy ignorantes, consacerdotes analfabetos. El santo, para que pudieran ir al cielo, bautizo a muchos ninos quemoririan pronto. Le dieron ganas de quedarse con aquellos cristianos. Pensaria tambien en elAfrica inmensa, llena de negros que adoraban aun a las serpientes, y que daban poder sobrenaturala las cosas y a los animales. Pero mas le necesitaban en las Indias.EN LA INDIAGoaEn la costa occidental de la India, junto a la bahia del rio Mandovi, en una islita de cuatro leguasde circunferencia, estaba la ciudad de Goa. Un riachuelo separaba la isla de tierra firme.La habian edificado los indigenas. Habia estado gobernada por principes indostanicos. Luego estuvogobernada por los musulmanes, como todas las costas orientales.
  19. 19. Los portugueses terminaron con el imperio musulman. Y establecieron plazas fuertes,escalonadas en todas las costas, que defendian con sus potentes escuadras. No entraban tierraadentro, que no pudieran defender con los canones de sus barcos.El pequeno pueblo portugues domino el mar hasta las Molucas y el Japon.Fue el heroico Alfonso de Alburquerque quien, con un punado de hombres, tomo la ciudad deGoa, que pronto se convirtio en la capital del Imperio portugues de Oriente.Pudo compararse con las mayores ciudades europeas. Llego a tener 225.000 habitantes. Teniagran numero de iglesias y monasterios, de dominicos y franciscanos.Se la llamo Goa la dorada, por sus riquezas y esplendor cortesano. A su puerto afluian de todoel mundo asiatico. Las naves portuguesas llegaban rebosantes de riquezas. Era encantadora, cenidade bosques de cocoteros.Llega Javier a Goa"Era de noche -escribe Schurhammer- cuando la nave Capitana enfilo el abra (bahia) de Goa. A lamanana siguiente prosiguieron adelante, surcando el anchuroso rio Mandovi, entre orillassombreadas de oscuros cocoteros. Pronto se diviso, a mano derecha, una ciudad con muros ytorres, diques y arsenales; el palacio del Gobernador, la catedral, convento de franciscanos ycapillas. En la playa, una multitud de gentes blancas, morenas y negras, con sus panos blancos ala cintura y largos cafetanes (batas), turbantes 9 todo el abigarrado esplendor de los coloresorientales. Era Goa. Era el 6 de Mayo de 1542".Muchas villas emergian alrededor de la capital, entre oleadas de palmeras y cocoteros.
  20. 20. Javier cambia el ambiente pagano de GoaA la civilizacion hindu y musulmana se unio la portuguesa. Llegaron funcionarios portugueses,mercaderes, soldados y aventureros. La mezcla con aquel mundo pagano y sensual, el climaenervante, la escasez de sacerdotes, etc. relajaron la fe y costumbres de los portugueses.Solteros casi todos (no iban mujeres portuguesas) vivian publicamente amancebados... Goa erauna Babilonia...Javier visito enseguida al venerable obispo D. Juan de Alburquerque. Le mostro las bulas del Papa,en que le nombraba su Delegado, con enormes poderes. Pero le dijo que solo los usaria con supermiso. El obispo se admiro de su humildad y le abrazo. Los dos se hicieron muy amigos,Era el mes mas caluroso. Javier empezo su apostolado. Vivia en el hospital, atendiendo yconfesando a los enfermos. Dormia sobre una estera junto al mas grave. "Eran tantos -escribe, elmismo- los que venian aconfesarse que si estuviera en diez partes partido en todas ellas tuviera que confesar".Por las tardes iba a la carcel. Los domingos atendia a los leprosos. Por las calles tocaba una campanilla, gritando:-"Cristianos, amigos de Jesucristo, por amor de Dios, enviad a vuestros hijos y esclavos a ladoctrina". En una ermita cerca del hospital reunia a los ninos. Les ensenaba las oraciones, el Credo y
  21. 21. los Mandamientos. Pronto acudieron mas de trescientos. En vista del exito, el obispo mando queen todas las iglesias se hiciera lo mismo.Las catequesis de Javier eran modelo. Las dramatizaba, las intercalaba de oraciones y canticos*Le ayudaban catequistas indigenas. El santo, a veces, se invitaba a comer en casa de los senores que vivian mal. Las mismasconcubinas servian a la mesa. El apostol, despues de amena conversacion se marchaba, sin hacerel menor reproche. Esto hacia que el pecador le buscara para poner en regla su vida.Cinco meses estuvo Javier en Goa. En tan poco tiempo la cambio. Se abrieron escuelas ycatequesis. Se instauro la practica de los sacramentos. En las calles, en los campos, y el marse cantaban el Padre nuestro, el Ave Maria y los Mandamientos.Goa fue el centro de las cristiandades de OrienteLos misioneros que iban, en gran numero, al Oriente, lo hacian en las naves portuguesas quellegaban a Goa, que era el cuartel general, la capital cristiana de Oriente.De Goa partio.Javier para el Japon, y para las puertas de China. A Goa venia para repartir susmisioneros en todas direcciones. Acepto el seminario de San Pablo, cuando Ignacio le enviomisioneros para regirlo. Este seminario, para el clero indigena tuvo enorme influencia en laevangelizacion del imperio portugues de oriente.Aun despues de muerto Javier, los jesuitas siguieron partiendo de Goa durante dos siglos.Llegaron, con el Padre Andrade (1624) hasta el Tibet; se establecieron en la Pesqueria. Fundaron,con el P. Nobili (1606) la gloriosa mision del Madure. Evangelizaron Birmania, Bengala y Ceilan.Llegaron a Malaca, las Molucas, Japon, Siam, Conchinchina y Tonquin... Entraron en China, con elP. Ricci, llegaron a Zambeza, Madagascar y Etiopia.
  22. 22. Con el ocaso del imperio portugues, fue desapareciendo la importancia de Goa. Vinieron a tierracasi todos los grandes edificios...En 1554 entraba triunfante el cuerpo muerto del gran apostol, que descansa incorrupto en sumausoleo en la iglesia del Bon Jesus. Alli vienen a venerarle multitud de peregrinos.El santo sigue desde Goa suscitando misioneros que siguen sus huellas...MUERTE DE JAVIERCuerpo incorrupto de San Francisco Javier, Goa (India)El chino no venia a buscarle. Javier estabaen una pobrisima choza, con su fiel Antonio de Santa Fe, que iba a pedir alimentos al "SantaCruz" porque se morian de hambre. Un viento gelido barria la isla, y el Santo cogio una pulmonia.Estaba acabando su vida. Enrojecido por la fiebre, miraba a ver si venia el chino.- "?Te parece, Antonio, que vaya al barco de Pereira?", le pregunto.- "Me parece muy bien: alli tendra alimentos y quien lo cuide".Pero el Santo solo estuvo en la nave aquella noche, porque no podia soportar el balanceo. Por lamanana volvio a tierra, trayendo unos calzones para el frio y unas almendras. Parecia una brasaencendida por la fiebre. Un portugues amigo le llevo a su cabana y le sangro. El Santo sedesmayo. Luego le vinieron grandes delirios. Decia: "Madre de Dios, ten misericordia de mi... Jesus,Hijo de David, ten misericordia de mi". Asi estuvo durante cinco o seis horas, con mucho fervor. El dia 1, mirando con pena al indio Cristobal, le dijo: - "!Ay, triste de ti; ay, triste de ti; ay, triste de ti!".
  23. 23. Conocio que se pervertiria y que moriria en Malaca de un tiro de arcabuz.Comenzo a perder el habla" En cuanto vi esto -dice Antonio- me parecio que Nuestro Senor se lo queria llevar presto; yme prepare para velarle aquella noche del viernes al sabado. Y velandole yo toda la noche, y estandoel con los ojos puestos en su crucifijo, al romper el alba vile hacer un movimiento extrano; yponiendole una candela en la mano, estando yo solo con el, se durmio en el Senor". Una pazcelestial transfiguro el rostro sonrosado del Santo. Las estrellas latian en la noche. Cristollevaba al cielo el alma de su santo apostol. Asi murio al alba del 3 de diciembre de 1552, en la islade Sancian (China), el gran apostol de las Indias y del Japon. Tenia 46 anos. Habia recorrido120.000 kilometros, como tres veces la tierra. Habia ido robando corazones para Dios. Quienmiraba su rostro simpatico y sonriente, que reflejaba lo divino, se sentia alegre y mejor. Cuandopredicaba, mas que sus argumentos, convencia con su santidad y con la fuerza de sus milagros.Entierro de JavierEn seguida vinieron los portugueses del barco de "Santa Cruz". Antonio, ayudado de dos mulatos,metio el cuerpo del Santo, que parecia vivo, en una caja de madera y la llevo en una barca al otrolado del puerto. Los otros "por miedo al frio" no asistieron al entierro. Metio cal en el ataudpara que se, pudriera pronto la carne y se pudiera llevar mas facilmente el esqueleto. Pasarontres meses y el navio "Santa Cruz" se preparaba a volver a Malaca. Antonio dijo al capitan: - "?Vamos a dejar aqui el cuerpo del Santo?"
  24. 24. Tumba de San Francisco JavierLo desenterraron, y quedaron admirados: estaba fresco, como siestuviera vivo. Lo metieron en una caja mejor que untaron de brea, y se lo llevaron a Malaca.Alli le recibieron con gran entusiasmo. Ceso en la ciudad la gran mortandad que habia. Un enfermole beso y quedo curado. En Goa le hicieron un gran recibimiento. Esta ciudad tiene el gran honorde tener todavia el cuerpo incorrupto del gran apostol.Javier fue canonizado el 12 de marzo de 1622 por Gregorio XV. Benedicto XIV le declaro, en 1748,patrono de Oriente. En 1904, el Papa Pio X, actualmente Santo, le nombro patrono de laPropagacion de la Fe y Patron Universal de las Misiones.Especial V centenario del nacimiento deSan Francisco Javier Tres Comisiones --del arzobispado de Pamplona, de los jesuitas y de las autoridadesciviles-- se han formado en Espana para organizar la celebracion del V centenario --el 7 de abrilde 2006-- del nacimiento del santo de origen navarro Francisco Javier, patrono universal de lasmisiones.Los aspectos logisticos y economicos de los actos conmemorativos son competencia de lacomision de las autoridades civiles, mientras que el arzobispado pamplones coordinara lasactividades liturgico-pastorales en la diocesis, confirmo a ŷFidesł el padre Ricardo Sada, rectordel Santuario de Javier, quien participa en la comision de los jesuitas.El 3 de diciembre de 2005, festividad de San Francisco Javier, se celebro la apertura solemne del VCentenario. Con ese acto dio lugar el comienzo de un importante numero de eventos destinados aconmemorar la vida y obra de este personaje universal.Entre dichos eventos destacan algunos actos de caracter religioso como la Javierada, laVeneracion de la reliquia de San Francisco Javier, o la celebracion eucaristica que tiene lugar eldia en que se cumple el quinto centenario del nacimiento de Francisco de Javier: 7-4-2006. Esedia a las 12 h. en el auditorio Francisco de Jasso, situado en Javier, tendran lugar . Asistiran SusMajestades los Reyes, Legado Pontificio, autoridades, cardenales y obispos, etc. Asimismo, la
  25. 25. Capilla de Musica de la Catedral de Pamplona y el coro de monjes del Monasterio de Leyreofreceran un concierto.Asimismo se ofreceran homenajes a personas destacadas en la divulgacion de la figura de estesanto y a los misioneros y cooperantes que han seguido sus huellas en el mundo de hoy; secelebraran reuniones de varones llamados "Javier" y de instituciones de todo el mundo que llevancomo nombre ÅgFrancisco de Javier; y, al final del centenario, tendra lugar un EncuentroInterreligioso que analizara la situacion actual de las distintas confesiones religiosas en elmundo.Arte y Cultura en JavierEl recinto del castillo de Javier abrira sus puertas para que los visitantes puedan recorrer lasestancias en las que vivio Francisco, desde su nacimiento hasta los 19 anos, y admirar elimportante conjunto de piezas artisticas que rememoran la vida y la obra de Javier.Entre los meses de abril y septiembre de 2006, el santuario de Javier albergara una importanteexposicion artistica sobre Francisco de Javier y su tiempo. Pintura, escultura, grabados yorfebreria de distintos paises simbolizaran el gran influjo que el arte tuvo en la difusion de lafigura de Javier en todo el mundo.Los visitantes del santuario de Javier podran admirar el archivo personal del mayor biografo deFrancisco de Javier, el jesuita aleman Georg Schurhammer, autor de ÅgFrancisco Javier. Su vida ysu tiempoÅh, trasladado especialmente desde roma y restaurado en el Archivo General de Navarra.Otras exposiciones artisticas sobre bibliografia, numismatica, filatelia y artesania de los paisesdel mundo que conservan la huella de Francisco de Javier se exhibiran en el entorno del Castillodurante el centenario.Exposiciones y Actividades Artisticas en Navarra
  26. 26. Tres grandes exposiciones, en las que quedaran reflejados distintos momentos de la historia deNavarra, asi como su presente, se exhibiran ese ano en la Comunidad Foral.Un amplio programa de actividades culturales, con conciertos, representaciones teatrales,ediciones de publicaciones y congresos internacionales se llevara a cabo. A lo largo del ano,diversos grupos artisticos ofreceran conciertos y audiciones con programas de obrascompuestas en honor de San Francisco Javier, y otras de su tiempo o de los distintos paises detodo el mundo que hoy conservan su memoria. Asimismo, distintas obras teatrales, clasicas yactuales, se representaran durante el Centenario, con el objetivo comun de transmitir el perfilhistorico y universal de Francisco de Javier.Otros eventosLa celebracion del V Centenario se complementara con otros muchos eventos y actividades cuyosdatos se iran publicando en este sitio web a medida que se concreten las fechas y lugares de sucelebracion. Entre ellos se pueden citar:Congresos internacionales sobre temas culturales, religiosos, turisticos y de cooperacion aldesarrollo.Peregrinaciones de distintas diocesis, arciprestazgos y parroquias, etc.Encuentros de jovenes, de navarros residentes en otras regiones y paises, etc.Goa prepara la exposicion de las reliquias de San Francisco JavierHay una muestra de las reliquias de San Francisco Javier, en la Basilica del Buen Jesus situadaen la parte antigua de Goa (La India). El gran acontecimiento tuvo lugar en el mes de noviembre de2004, segun ha informado la agencia internacional FIDES del Vaticano. La cita, ha hecho llegar allegar a Goa millones de peregrinos, y ha supuesto tambien, por lo tanto, una gran oportunidad depromocion turistica.El padre Olavo Velho Pereira, director del Centro para las Comunicaciones Sociales de Goa,
  27. 27. aseguro que este evento se conforma como el "mayor acontecimiento publico" de la ciudad enmas de 10 anos.ORACION ESPECIAL La archidiocesis, ademas de atender diversas publicaciones sobre lahistoria de la iglesia local, sobre la mision y la vida de San Francisco Javier, tambien ha difundidouna oracion especial que sera distribuida para ser rezada en todas las familias por el buenresultado del acontecimiento.Una comision encargada de atender la organizacion se ha reunido ya varias veces para definir losdiversos aspectos, desde los espirituales-liturgicos, a los catequeticos, logisticos yadministrativos. La Iglesia local quiere subrayar el valor espiritual del acontecimiento que no"sera solo una mera practica devocional sino una devocion que trae consigo formacion,conciencia social y accion. Se trata, sobre todo, de una ocasion para promover la armoniainterreligiosa", comento el padre George Aguira, responsable de la comision diocesana formadapara el acontecimiento.En la ciudad de Malaca se encuentran los principales recuerdos de la vida del santo. Goa, en lacosta occidental de la India, es la ciudad a la que en 1542 llego Francisco Javier (1506-1552),empezando en ella su aventura evangelizadora en extremo Oriente.La primera exposicion de las reliquias del santo jesuita tuvo lugar en 1782. Durante un tiempo elcuerpo del santo navarro se exponia todos los anos con ocasion de la fiesta de San FranciscoJavier, que se celebra el 3 de diciembre. Desde 1864 la exposicion se organizo con una menorfrecuencia debido a motivos de seguridad. Posteriormente se fijo cada diez anos, creando de estemodo un sentido de gran espera en toda la comunidad cristiana. La ultima muestra tuvo lugardesde el 21 de noviembre de 1994 hasta el 7 de enero de 1995.En Navarra, la Delegacion Diocesana de Ensenanza esta desarrollando un ambicioso proyectoeducativo con motivo del V Centenario del nacimiento de San Francisco de Javier. Las actividadesse estructuran en torno a dos lineas de actuacion. Por una parte, se estan preparando materialesdidacticos para todos los cursos de educacion Infantil, Primaria y Secundaria, de forma que losalumnos puedan conocer mejor la figura de este santo navarro.
  28. 28. Por otra parte, se estan desarrollando diversas actividades fuera y dentro del aula con uncaracter educativo mas activo: concursos de dibujos, viajes a lugares claves de la vida deFrancisco de Javier, obras de teatro y otras iniciativas con las que se pretende acercar su figuraa los ninos y jovenes de hoy.Web Catolico de Javier les mantendra informados de todos los eventos en esta pagina.San Francisco JavierMisioneroAno 1552Francisco Javier: maravilloso misionero;pidele a Dios que conceda un espiritu como el tuyoa todos los misioneros del mundo.Piensa en el final de tu vida y evitarasmuchos pecados (S. Biblia Ecl. 7, 36).El Papa Pio X nombro a San Francisco Javier como Patrono de todos los misioneros porque fuesi duda uno de los misioneros mas grandes que han existido. Ha sido llamado: "El gigante de lahistoria de las misiones". La oracion del dia de su fiesta dice asi: "Senor, tu has querido quevarias naciones llegaran al conocimiento de la verdadera religion por medio de la predicacion de San
  29. 29. Francisco Javier...". Esto es un gran elogio.Empezo a ser misionero a los 35 anos y murio de solo 46. En once anos recorrio la India (paisinmenso), el Japon y varios paises mas. Su deseo de ir a Japon era tan grande que exclamaba: "sino consigo barco, ire nadando". Fue un verdadero heroe misional.Francisco nacio cerca de Pamplona (Espana) en el castillo de Javier, en el ano 1506. Era de familiaque habia sido rica, pero que a causa de las guerras habia venido a menos. Desde muy joven teniagrandes deseos de sobresalir y de triunfar en la vida, y era despierto y de excelentes cualidadespara los estudios. Dios lo hara sobresalir pero en santidad.Fue enviado a estudiar a la Universidad de Paris, y alla se encontro con San Ignacio de Loyola, elcual se le hizo muy amigo y empezo a repetirle la famosa frase de Jesucristo: "?De que le sirvea un hombre ganar el mundo entero, si se pierde a si mismo?" Este pensamiento lo fue liberandode sus ambiciones mundanas y de sus deseos de orgullo y vanidad, y lo fue encaminando hacia lavida espiritual. Aqui se cumplio a la letra la frase del Libro del Eclesiastico: "Encontrar un buenamigo es como encontrarse un gran tesoro". La amistad con San Ignacio transformo porcompleto a Javier.Francisco fue uno de los siete primeros religiosos con los cuales San Ignacio fundo laCompania de Jesus o Comunidad de Padres Jesuitas. Ordenado Sacerdote colaboro con SanIgnacio y sus companeros en ensenar catecismo y predicar en Roma y otras ciudades.El Sumo Pontifice pidio a San Ignacio que enviara algunos jesuitas a misionar en la India. Fuerondestinados otros dos, pero la enfermedad les impidio marchar, y entonces el santo le pidio aJavier que se quisiera embarcar para tan remotas tierras. El obedecio inmediatamente y emprendioel larguisimo viaje por el mar. En el barco aprovecho esas interminables semanas, para catequizarlo mas posible a los marineros y viajeros. Con San Javier empezaron las misiones de los jesuitas.Son impresionantes las distancias que Francisco Javier recorrio en la India, Indostan, Japon yotras naciones. A pie, solamente con el libro de oraciones, como unico equipaje, ensenando,atendiendo enfermos, obrando curaciones admirables, bautizando gentes por centenares y millares,aprendiendo idiomas extranos, parecia no sentir cansancio. Por las noches, despues de pasar todoel dia evangelizando y atendiendo a cuanta persona le pedia su ayuda, llegaba junto al altar y derodillas encomendaba a Dios la salvacion de esas almas que le habia encomendado. Si el sueno lorendia, se acostaba un rato en el suelo junto al sagrario, y despues de dormir unas horas, seguia
  30. 30. su oracion. De vez en cuando exclamaba: "Basta Senor: si me mandas tantos consuelos me vas ahacer morir de amor". Con razon su palabra tenia efectos fulminantes para convertir. Era quellegaba precedida de muchas oraciones y acompanada de costosos sacrificios. Algunas noches noera capaz de levantar su mano derecha. Tan cansada estaba de tanto bautizar a los que se habianconvertido con sus predicaciones.La gente lo consideraba un verdadero santo y le llevaban sus enfermos para que los bendijera.Cuando se conseguian curaciones milagrosas, el consideraba que esto se debia a otras causas yno a su santidad, o a su poder de intercesion,Desde 1510 Goa era una ciudad portuguesa en la India. Y alla puso su centro de evangelizacionnuestro santo (en esa ciudad se conservan ahora sus restos). A los portugueses se les habiaolvidado que eran cristianos y lo unico que les interesaba era enriquecerse y divertirse. Asi quetuvo el misionero que dedicarse con todas sus fuerzas y su gran ascendiente a volver fervorososotra vez a aquellos comerciantes sin conciencia y sin escrupulos (el decia en una de sus cartas:"estoy aterrado de la variedad tan monstruosa de acciones que tienen estos hombres para poderrobar").Empezo a ganarse la buena voluntad de las gentes con su gran amabilidad (a uno de suscompaneros le escribia: "hagase amar y asi lograra influir en ellos. Si emplea la amabilidad y elbuen trato vera que consigue efectos admirables"). Establecio clases de catecismo para ninos yadultos. Popularizo la costumbre de confesarse y comulgar. Ensenaba la religion por medio dehermosos cantos que los fieles repetian con verdadero gusto.Por 13 veces consecutivas hizo larguisimos viajes por la nacion ensenando la religion cristiana aesos paganos que nunca habian oido hablar de ella. Los de las clases altas (los brahamanes) nole hicieron caso, pero los de las clases populares se convertian por montones. En cada regiondejaba catequistas para que siguieran instruyendo a la gente, y de vez en cuando les enviaba aalgun jesuita para enfervorizarlos. Esas gentes nunca habian oido hablar de Jesucristo ni de susmaravillosas ensenanzas.Francisco se esmeraba por asemejarse lo mas posible a la vida pobre de las gentes que leescuchaban. Comia como ellos, simplemente arroz. En vez de bebidas finas solo tomaba agua.Dormia en una pobre choza, en el suelo. Se ganaba la simpatia de los ninos y a ellos les ensenabalas bellas historias de la S. Biblia, recomendandoles que cada uno las contara en su propia casa,y asi el mensaje de nuestra religion llegaba a muchos sitios.
  31. 31. Visito muchas islas y en cada una de ellas enseno la religion cristiana. Sus viajes eran penosos ysumamente duros, pero escribia: "En medio de todas estas penalidades e incomodidades, sientouna alegria tan grande y un gozo tan intenso que los consuelos recibidos no me dejan sentir elefecto de las duras condiciones materiales y de la guerra que me hacen los enemigos de lareligion". Podria repetir la frase de San Pablo: "Sobreabundo en gozo en medio de mistribulaciones".Dispuso irse a misionar al Japon pero resulto que alla lo despreciaban porque vestia muypobremente (y en cambio en la India lo veneraban por vestir como los pobres del pueblo).Entonces se dio cuenta de que en Japon era necesario vestir con cierta elegancia. Se vistio deembajador (y en realidad el rey de Portugal le habia conferido el titulo de embajador) y asi contoda la pompa y elegancia, acompanado de un buen grupo de servidores muy elegantes y conhermosos regalos se presento ante el primer mandatario. Al verlo asi, lo recibieron muy bien y ledieron permiso para evangelizar. Logro convertir bastantes japoneses, y se quedo maravillado de labuena voluntad de esas gentes.Su gran anhelo era poder misionar y convertir a la gran nacion china. Pero alla estaba prohibida laentrada a los blancos de Europa. Al fin consiguio que el capitan de un barco lo llevara a la isladesierta de San Cian, a 100 kilometros de Hong ? Kong, pero alli lo dejaron abandonado, y seenfermo y consumido por la fiebre, en un rancho tan maltrecho, que el viento entraba por todaspartes, murio el tres de diciembre de 1552, pronunciando el nombre de Jesus. Tenia solo 46 anos.A su entierro no asistieron sino un catequista que lo asistia, un portugues y dos negros.Cuando mas tarde quisieron llevar sus restos a Goa, encontraron su cuerpo incorrupto (y asi seconserva). Francisco Javier fue declarado santo por el Sumo Pontifice en 1622 (junto con SantaTeresa, San Ignacio, San Felipe y San Isidro).EN JAPONEs un rosario de islas en forma de arco, que son las cumbres de dos cordilleras submarinasvolcanicas. En Japon hay 1.042 islas, y mas de 2.000 islotes. Las cuatro islas del centro son lasmayores: Yei, Hondo, Shikoku y Kyushu. Miden de norte a sur 3.700 kilometros. Por eso variamucho el clima de unas a otras: al norte hay inviernos rigurosos, y al sur hay un climasubtropical. Con frecuencia hay vientos fuertes y tifones; la velocidad de las nubes ardientes deun tifon llega a 500 kilometros por hora. Arranca casas, arboles, pedruscos. En el mar levanta
  32. 32. olas de hasta 30 metros. La cantidad de agua de un tifon es de hasta varios billones de toneladas.Los sitios por donde pasa esa masa de nubes negras quedan inundados. El tifon puede tener milkilometros de superficie.En Japon hay 200 volcanes; sesenta de ellos estan en actividad. El mas famoso es el Fujiyama, de3.775 metros de altura, coronado de nieves casi perpetuas. Es el monte sagrado y simbolico deJapon. Casi la tercera parte del pais es de terrenos eruptivos. El Japon es fundamentalmentemontanoso: solo la quinta parte esta formado por pequenas llanuras. Por los montes hay osos,zorros, jabalies, ciervos y monos.Los rios son impetuosos, llenos de gargantas y cascadas. En su curso forman bellisimos lagos,como el famoso Biwa, cerca de Kyoto (antes Meaco). Hacia la desembocadura dejan terrenos desedimentacion, buenos para arrozales. Por todas partes hay panoramas encantadores que,frecuentemente, tienen por fondo el mar. Hay bosques encantados y flores maravillosas portodas partes. Tambien muchas fuentes termales. Las fosas marinas alrededor de las islas sonprofundisimas. Ese enorme peso de agua produce fracturas en el fondo; esto, unido a la grancantidad de volcanes, da frecuentes terremotos y maremotos.Religiones del Japon: ShintoismoSegun esta religion, todo es de origen divino. Por eso se trata con respeto religioso al sol, a laluna, los montes, el mar, las cascadas, los rios, bosques, animales, flores, etc... Los montes ylos bosques estan llenos de pequenos templos: el Japon es un gran santuario lleno de altares.Deifican al emperador, a los hombres celebres, a los antepasados. El Shintoismo se mezclo conel Budismo importado de China.Budismo
  33. 33. Renunciando a los deseos quitamos la causa de los sufrimientos. El alma se reencarna en seressuperiores o inferiores, segun sean buenas o malas sus obras. No se puede matar ni a losanimales, ni robar, ni mentir, ni embriagarse, ni cometer adulterio; hay que ser amables y pacientesante los insultos, etc...Tambien existen templos budistas por todas partes. Mas tarde se adultero el Budismo, y losbonzos se pervirtieron: en los templos tenian muchachos para ensenarles a leer y escribir, peropecaban con ellos. Javier fustigo terriblemente este pecado.En Kangoshima (1549)El 15 de agosto, fiesta de la Asuncion de Nuestra Senora, el junco que llevaba a Javier entro enuna bahia ancha y profunda, junto a un escarpado volcan en actividad. Estaban en Kangoshima,ciudad de Pablo de Santa Fe. Era una villa pobre, el puerto mas meridional de la isla de Kyusiu, alsur de Japon. Sobre las casas de madera sobresalian algunas pagodas. Javier se hospedaria encasa de Pablo, con sus dos companeros, el P. Torres y el H. Fernandez.La casa japonesaTenia alrededor un jardincito, que representaba a la naturaleza en miniatura: arboles enanos,arroyuelos entre pedruscos, etc... La vivienda, de un solo piso, se elevaba unos 30 centimetrossobre unos soportes de piedra. El tejado era muy inclinado y graciosamente curvo. Al entrartodos se quitaban los zapatos, porque el suelo es de esteras. Las paredes son de armazon decanas, paja y arcilla, recubiertas de cal. Los tabiques y puertas son de papel. Las ventanas, querodean toda la casa, son muy amplias para que entre mucha luz. Los postes y vigas de maderatienen ranuras, para que los tabiques corredizos se puedan cambiar de sitio. Estos estanpintados de paisajes, flores, etc. Se sientan en el suelo en cojines. Las mesas son bajisimas. Secome con palillos. En el centro de la habitacion hay un braserillo, donde burbujea el pucherillodel te, que toman con largas ceremonias. Duermen en colchonetas, que durante el dia guardan enarmarios.
  34. 34. La familia de Angero se hizo pronto cristiana. Todos los dias, al taner de su campanilla,convocaba Javier a la gente para ensenarles la fe cristiana. La fama del bonzo extranjero seextendio por la ciudad. El rey, o "daimyo", quiso conocerle. Primero fue Pablo, llevando una imagende la Virgen y de Cristo. El rey las adoro y mando que todos hicieran lo mismo. Luego se lasenseno a su madre. A los pocos dias esta les aviso que le llevaran una reproduccion de la imageny un escrito, que explicara el cristianismo. La estatua de la Virgen no se pudo hacer.Recibimiento del reyLes acogio muy amable. Pablo le leyo el escrito hecho por el, y el rey quedo muy impresionado, yles dio permiso para predicar. Ademas les dijo que publicaria un decreto autorizando a todos parahacerse cristianos. El rey esperaba comerciar con los portugueses, pero al ver que sus barcosno iban a Kangoshima, se enfado con Javier. Entonces, incitado por los bonzos, prohibio a sussubditos hacerse cristianos bajo pena de muerte.Yamaguchi, o "Boca de montana"Era una ciudad de cien mil casas en la isla de Hondo, a tres leguas de la costa. Las casitasestaban construidas en la ladera de la montana, entre pintorescos jardines. Tenia cien monasteriosbudistas. El sonido del gong avisaba a la gente el momento de postrarse ante los dioses, queestaban en sus altares iluminados por farolillos de vistosos colores y envueltos en el humo delos pebeteros.Yamaguchi fue la ciudad predilecta de Javier. Un dia de octubre de 1550 aparecieron por las callesdos extranos peregrinos, el Santo y el hermano Fernandez. Su torpe hablar apenas se entendia.Javier sacaba un cuaderno que leia: hay un solo Dios verdadero, creador de todo; este Dios sehizo hombre y murio para salvarnos; tenemos una sola alma, y hay un cielo y un infierno... A
  35. 35. veces leia el hermano Fernandez, que sabia algo.de japones.Pronto hubo entre el publico dos tendenciasMuchos se burlaban y reian de su peregrina pronunciacion. Otros se impresionaban por lo quedecian, por la paciencia con que sufrian los insultos y las pedradas de los ninos. Decian queviniendo de tierras tan lejanas a predicar su doctrina, tenian que ser hombres de mucha estima.Fueron a ver al rey del lugar para que les diera permiso de predicar. Por su parte, el rey deseabaver a aquellos hombres, de quienes todos hablaban. Una vez en su presencia, se arrodillaron ehicieron dos profundas reverencias, conforme al protocolo. Con gran amabilidad, pregunto el rey aJavier por su doctrina. "Me envia -le contesto- el Dios del cielo y de la tierra". A indicacion delpadre, Fernandez comenzo a leer en su cuaderno: la creacion, los mandamientos, el juicio, elinfierno. Luego, con gran energia, condeno la idolatria y el vicio de la carne. El hombre que cometetales pecados es peor que los perros, que los puercos... El rey se enfurecio. Fernandez creyoque iba a cortarles la cabeza... Al terminar la lectura, se levanto sin decir nada y les despidio. Alsalir fuera, las turbas les insultaban.Salida hacia Meaco (Kyoto)Dejo Javier que se apaciguaran los animos, no sea que creyeran que huia. Y como el "daimyo" nole habia prohibido predicar, siguio haciendolo.A los dos meses el Santo decidio ir a Meaco, capital del imperio. Queria tener permiso delemperador para predicar en todo Japon. Antes de ir alli, fue a la isla de Findo donde estaba elbarco portugues, con el P. Torres y el H. Fernandez. El senor de la isla les recibio muy bien.
  36. 36. Meaco (hoy Kyoto) era -segun decia Javier- una ciudad de noventa mil casas. Tenia una granuniversidad y mas de 200 monasterios de bonzos. Tenian que recorrer mas de 400 kilometros pormar y tierra. Soportaban dias enteros en ayunas; subian casi a gatas aquellas montanas, yvadeaban rios y lagos helados. Eran la irrision de la gente por su aspecto.Habiendo perdido el camino, se ofrecieron como criados a un ricachon, que iba a caballo a lacapital. Muchas veces tenian que correr para poder seguirle. Dice el hermano Fernandez que elSanto daba saltos de alegria, tirando al aire una manzana. Y para hacer reir, llevaba, un gorrosiames. Iban descalzos por caminos de hielo y nieve, hasta sangrarles los pies. Se les hinchabanlas piernas... Iban agotados y hambrientos. A menudo vadeaban torrentes helados, con el agua a lacintura.Por fin, a los dos meses, llegaron a Meaco (1551). Pero la ciudad estaba dominada por un ejercitoenemigo: el Japon del siglo XVI era un mosaico de reinos feudales en guerras unos con otros. Elemperador era entonces una figura decorativa, que no mandaba nada. Javier quiso visitarle, pero selo impidieron al verlo tan pobre. Por eso volvio a Yamaguchi, al ver el gran poder de su rey. Peroesta vez se presentaria con gran pompa, para que le recibieran bien y apreciaran su doctrina.Otra vez en YamaguchiPrimero se dirigio a Firando, donde guardaba el P. Torres los regalos que habian traido de la Indiapara el emperador. Se los ofrecerian al rey de Yamaguchi. El Santo se vistio de ricos vestidos quele dieron los portugueses, y organizaron una solemne cabalgata. Al llegar a la ciudad sonaron loscanones de los navios portugueses, anclados en el puerto. El rey recibio admirado a Javier, y lesento junto a el.El Santo le presento los regalos: un clavicordio o caja de musica; un reloj que daba las horas;un arcabuz de tres canones; dos pares de gafas, con las que veian los viejos; un hermosoespejo; jarros de cristal; ricos panos, y vino de Portugal. El rey se alegro mucho y quiso darleregalos de oro y plata, que el Santo rehuso. Solamente le pedia permiso para predicar la ley deDios, cosa que le fue concedida. Les dejo tambien un templo antiguo.
  37. 37. El Santo empezo a predicar por las calles y a discutir con los bonzos, a quienes dejaba sinpalabra. En la India pescaba almas con red; en Japon las pescaba con anzuelo: se convertian muypocos."E] japones se convertira si el misionero practica lo que predica"Un dia predicaba Fernandez, y le escupieron en el rostro. El se limpio, y siguio predicando. Uno delos oyentes penso que hombres que tales cosas sufrian, tenian una religion santa. Fue a buscara Javier; se instruyo y se bautizo. Pronto otros siguieron su ejemplo. Dia y noche asediaban apreguntas a los misioneros. En toda la ciudad se hablaba de los misioneros y de la ley de Dios. Elhombre mas sabio habia dejado la bonceria: adoraba al Creador, y se convirtio. Toda la ciudadhablaba del caso. Se hicieron cristianos unos dos mil, que luego eran apostoles. Se convirtio unjoven que cantaba por las calles, acompanado de una especie de mandolina. Este saltimbanqui teniaun aspecto ridiculo: era ciego de un ojo y miope del otro, pero era muy listo y simpatico, y unbuen recitador de canciones. Este hombre buscaba ansiosamente la verdad. Se entusiasmo con elSanto, que le instruyo y le bautizo con el nombre de Lorenzo. Le empleo como interprete ycatequista. Hasta los bonzos, a quienes dejaba sin palabra, le respetaban, aunque algunos leperseguian llenos de rabia. El Santo recibio a Lorenzo como hermano coadjutor jesuita. Esteevangelizo a su pais con un celo devorador durante 30 anos.El rey de Bungo llamo a JavierTambien alli llego solemnemente y fue recibido triunfalmente. Hizo alli unos siete mil cristianos.(Despues de 300 anos, los descendientes de estos cristianos seguirian siempre fieles a su fe apesar de las persecuciones, y muchos moririan martires).Javier marcho a la India: una nueva gran empresa bullia en su corazon. Dejo al P. Torres alcuidado de los cristianos.
  38. 38. Hacia Goa y MalacaJavier habia escrito: "La gente de Japon es la mejor descubierta hasta ahora". Sin embargo, quisoir a la China para que se convirtiera el Japon. "?Por que los chinos no conocen tu religion, si esverdadera?" -le decian-; "los chinos son los mas sabios".Camino de Goa llego Javier a Sanchon, una pequena isla donde comerciaban los portugueses. Estaisla era pequena y montanosa, poblada de ciervos, jabalies y algunos tigres.Se embarco para Malaca. Le acompanaba su gran amigo Diego Pereira. Hablaron de sus planes paraentrar en China: Pereira iria como embajador del rey de Portugal, y el iria como agregado de laembajada. Llevarian grandes regalos para el emperador, a quien pedirian permiso para predicar elevangelio en todo el imperio. "Pero me temo -dijo un dia el Santo- que el demonio ponga grandesobstaculos en Malaca a nuestro plan".En Malaca habia recibido Javier cartas: en una le nombraba Ignacio provincial de todas las Indias.A fines de enero de 1552 llegaron a Goa. Javier arreglo todos los asuntos, nombro superiores,etc... y salio otra vez para Malaca.El demonio en MalacaD. Alvaro de Ataide era hombre de mezquino corazon. Era capitan general del mar; por eso noaguantaba que Diego Pereira fuera como embajador acChina. Queria ir el. Dio orden de tomar eltimon de la nave "Santa Cruz" de Pereira: eso representaba apoderarse del navio. En vano Javiermovio todos los resortes para que Ataide desistiera de sus propositos... Al fin, este consintioen que zarpara la nave, pero sin Diego Pereira. Javier marcho con una gran pena, por no llevar a su
  39. 39. gran amigo con el.En la isla de Sanchon (1552)Estaba a unos diez kilometros del continente chino. Por su proximidad a la ciudad de Canton ypor su abrigo, era ideal para que los portugueses comerciaran con los contrabandistas chinos.Estaba prohibido bajo pena de muerte entrar en China. A quien apresaban, le quitaban mercancias ynavio y era arrojado en horribles calabozos.Al llegar a Sanchon, Javier fue recibido con entusiasmo por los portugueses. Pusieron a sudisposicion sus chozas, y le hicieron una de adobes y paja para decir misa y confesar.Un chino, jugandose la cabeza, se ofrecio por veinte quintales de pimienta a llevar de noche aJavier y sus companeros a Canton. Estarian en su casa unos dias y luego, tambien de noche, lesdejaria a las puertas de la ciudad. Todos abandonaron a Javier por miedo. Solo le quedaronAntonio el chino, y Cristobal el malavar. Los mercaderes portugueses se preparaban para volver aMalaca. Tenian miedo de que los chinos apresaran a Javier y les persiguieran a ellos. Por eso lerogaron que no entrara en China hasta que ellos zarparan. En la ensenada, pues, solo quedo unjunco y el "Santa Cruz".1 Cronologia 2 En el Castillo 3 En Paris 4 El Jesuita Apohttp://webcatolicodejavier.org/japon.htmlVida y milagros de San Francisco Xavier S.J. Escrito por Francisco GARCIA 450 paginas ygratis !!Aqui podeis bajar otro libros n Francisco Javier: itinerario místico apóstol Escrito por XavierLéon-Dufour CAMINO DE JAPÓNhttp://books.google.com/books?id=k93PjQ5dX50C&printsec=frontcover&dq=san+francisco+javier&hl=es&ei=m5wTToyGGsndmAW3yICsDg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=2&ved=0CDAQ6AEwAQ#v=onepage&q&f=false
  40. 40. PODEIS VER 45 LIBROS GRATIS ALGUNOS SOBRE SAN FRANCISCO JAVIER AQUIhttp://books.google.com/books?q=related:ISBN8427122063&id=k93PjQ5dX50C&hl=es&source=gbs_similarbooks_s&cad=1Vida y milagros de San Francisco Xavier S.J. Escrito por Francisco GARCIA 450 paginas ygratis !!Aqui podeis bajar otro libros n Francisco Javier: itinerario místico apóstol Escrito por XavierLéon-Dufour CAMINO DE JAPÓNhttp://books.google.com/books?id=k93PjQ5dX50C&printsec=frontcover&dq=san+francisco+javier&hl=es&ei=m5wTToyGGsndmAW3yICsDg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=2&ved=0CDAQ6AEwAQ#v=onepage&q&f=falsePODEIS VER 45 LIBROS GRATIS ALGUNOS SOBRE SAN FRANCISCO JAVIER AQUIhttp://books.google.com/books?q=related:ISBN8427122063&id=k93PjQ5dX50C&hl=es&source=gbs_similarbooks_s&cad=1http://www.slideshare.net/paconagoya/vida-y-milagrosdesanfranciscoxavier-8517436
  41. 41. Castillo San Javier NavarraDonde fué bautizado Castillo San Javier
  42. 42. Padre jesuita lleva toda una vida cuidado el castillo San Francisco Javier
  43. 43. A los 19 años se fue a Frnacia a estudiar
  44. 44. San Francisco Javier: ÅgJapon es la delicia de mi corazonÅh, Ågel pais de Oriente mas adaptado alcristianismoÅhEl par de anos de apostolado de San Francisco Javier (1549) fueron a tal punto fructifero quecon el paso del tiempo Japon se convirtio en la gran tierra misionera del Oriente. Una generaciondespues eran mas de 300.000 los catolicos, nobles y plebeyos. El santo amaba Japon como aninguna otra tierra de Oriente. Los tratados suscritos con Portugal en 1571 le constituian en elunico puerto abierto al exterior.La nobleza fue entusiasta al recibir la santa fe. Muchos de los conversos eran nobles samuraisde antiguos y heroicos linajes. Sobre sus trajes guerreros portaban cruces en sus cascos y unrosario junto a sus katanas, espadas tradicionales de la nobleza militar. Combatian al grito de Åg!Jesus y Santa Maria!ÅhPero el choque religioso no se dejo esperar. Protestantes holandeses y comerciantesportugueses instigaron al poder local para perseguir a loscatolicos. Se proscribio y expulso a la Compania de Jesus y se exigio cristianos renunciar a sufe y hacerse budistas. Los rebeldes serian perseguidos. Comenzaba la era de los martires. En 1596se crucifico a cristianos, misioneros y seglares.Los gobernadores administrativo-militares ? shogunes o Seii Taishogun recibieron ordenesimperiales para aniquilar a los catolicos. En 1614 expulso a franciscanos y jesuitas. Un punado desamurais se exilio en Manila bajo la proteccion del Emperador catolico espanol. En 1637 lasitucacion para los catolicos japoneses era insoportable.a los 26? seAqui comienza uno de los capitulos mas emocionantes de la historia nipona. Ancianos, mujeres yninos resistieron tan valientemente como los hombres. Se les vio resistir con amor teniendo a lavista los tormentos que les esperaban. Japon tiene en su hoja de vida la persecucion anticatolicamas exitosa de la historia.Se extendieron fumies en el piso - preciosos iconos de la Santisima Virgen con el Divino Infante- y se obligo a cada catolico a pisotear la sagrada imagen y firmar como apostatas para serpremiados y liberados. Sin distinguir si eran hombres o mujeres, ancianos o ninos, sanos oenfermos, nobles o plebeyos, se les quemo y acribillo con flechas o se les ahogo en el marcuando no fueron abandonados en balsas para morir quemados y sedientos a la deriva en el mar. Amuchos, incluso, se les colgo de lospies sobre fosas llenas de excrementos y cadaveres.37.000 fieles aplastados por los impuestos y dirigidos por ronins, samurais errantes que noaceptaron la proscripcion, se rebelaron en Shimabara, Nagasaki. Eran campesinos y artesanoscombatiendo al mando de la nobleza feudal, como tiempo despues se repetira en la Vendee bajo larevolucion francesa. 120.000 militares japoneses, apoyados por las armas protestantes de losbarcos de guerra de Holanda, masacraron a los catolicos. No se perdono una sola vida. Mas de3.000 fieles fueron decapitados a golpe de katana durante los ultimos tres dias. Las excavaciones
  45. 45. recientes devolvieron la vision dantesca: miles de craneos aparecieron junto a toscas cruces deplomo.Se cerraba asi un capitulo rojo y negro de la historia. Tres grandespersecuciones en la nacion.Kakures en elen apenas dos siglos sepultaron los restos de vida religiosasiglo XIXlos Tokugawa y la instauracion de la epoca Meiji en el siglo modernizaba gracias a la influenciacomercial con occidente.Con el fin de XIX, Japon se Era 1853 y Estados Unidos habia forzado un tratado comercial con elimperio del sol naciente. Esta apertura creo las condiciones para que se autorizase laconstruccion de una iglesia catolica en un pequeno pueblo costero: Nagasaki.La escena fue conmovedora. Los piadosos sacerdotes no salian de su asombro al ver bajar de lascolinas grupos y mas grupos de campesinos emocionados que venian a abrazar a los misioneros.Eran los Kakures.Durante 240 anos los fieles abandonados de toda direccion espiritual, sin instruccion, biblias ocatecismos, habian guardado la fe en secreto, transmitiendola de generacion en generacion comopodian. Las pobres almas, con la mejor disposicion, habian mezclado la fe con animismo, budismoy sintoismo.Misioneros y los herederos de una fe proscrita que al fin podian salir a la luz del sol, seabrazaron con la ternura de padres e hijos separados por mucho tiempo. Los religiososescuchaban el credo particular. Habian dejado de creer en la Santisima Trinidad y adoraban alÅgDios del armarioÅh. Un Dios que mantenian celosamente oculto entre ropas, verdaderasreliquias de martires disimuladas en un altar budista.Los fieles recitaron para los misioneros el Ave Maria. Siglos de olvido habian transformado ÅgAveMaria, Gratia plena, DominusÅcÅh en un initeligible ÅgAme Maria karassa binno DomisuÅh. Hoy endia cerca de 30.000 kakures permanecen reivindicando ser los verdaderos cristianos, negandose aabrazar a Roma, dando su extrano culto en unas 80 iglesias caseras como cuando los tiempos delas persecuciones.El despertar del siglo XXEl espiritu iberico renacia en la tierra amada por San Francisco Javier. En 1917 Nagasaki seenorgullecia de haber levantado - gracias a la caridad de los fieles japoneses - la mayor Catedralde oriente, consagrada a la Santisima Virgen.A principios del 1900 la comunidad de fieles cristianos en las aldeas de Hiroshima y Nagasaki eraprospera y miraba con esperanzas el futuro. La primera ostentaba la feliz noticia de ser la mayorcomunidad catolica del Japon, seguida de cerca por Nagasaki, tierra original del catolicismo nipon.El fatidico agosto de 1945 el comando aliado determino arrasar las dos pequenas e irrelevantesaldeas con el poder atomico. La decision del presidente norteamericano ? miembro destacado de laMasoneria ? no fue tan arbitraria como parece. En efecto, existian numerosos objetivos militarescerca, cuyo impacto por destruccion (centros de acopio de armamento, instalaciones militares,etc.) podrian haber justificado el bombardeo nuclear.Pero al decidir la destruccion de Hiroshima y Nagasaki se perseguia un fin adicional: arrasar conla fe catolica en el pais. Se determinaba entonces violar el Tratado de la Haya que prohibebombardear objetivos civiles aun cuando se detecten actividades militares en el perimetro. Unbombardeo en un objetivo militar, como se esperaba, habria sido ejecutado en un marcoperfectamente ilegal. Pero era tanta la necesidad de destruir las dos pequenas aldeas que sequiso pasar sobre todo con tal de arrasarlas.Anos despues reflexionaria el cardenal Biffi en sus Memorias: ÅgPodemos bien suponer que las
  46. 46. bombas atomicas no hayan sido tiradas al azar. La pregunta es por lo tanto inevitable: ?como asise escogio para la segunda hecatombe, entre todas, precisamente la ciudad de Japon donde elcatolicismo, aparte de tener la historia mas gloriosa, estaba mas difundidoy afirmado?Åh (Giacomo Biffi, ÅgMemorie e digressioni di un italiano cardinale [Memorias ydigresiones de un italiano cardenal]Åg, Cantagalli, Siena, 2007, pp. 640)El holocausto catolico que marco el fin de la guerra hizo desaparecer, en instantes, trescientascincuenta mil almas mas ciento cincuenta mil antes de finalizar el ano.Fue precisamente en esta ciudad donde se guardaban las reliquias de los santos martires de lossiglos anteriores. Con una de esas poesias con que se escribe la historia, la segunda bombaatomica cayo sobre la Catedral de Nagasaki, la iglesia mas grande del Japon y donde seconcentraban mas catolicos. Kokura era el objetivo indicado pero se encontraba cubierto denubes y se lanzo contra la Catedral de Nagasaki.A las 8:15 de la manana de ese 6 de agosto, una bomba explotaba a 580 metros del Hospital deShima, Hiroshima. En solo segundos la bola de fuego de 28 metros de diametro y unatemperatura cercana a los 300.000 grados centigrados, expandio en una ola de presion y calorque destruyo todo a su paso. Tres dias despues los aliados lanzan una segunda bomba.La ciudad catolica de Japon comenzaba su dia de trabajo. Los tranvias quedaron congelados enuna pesadilla dantesca: carros sin vida, llenos de pasajeros calcinados y sentados en su sitio, oapretados en las plataformas. Un viento con fuerza de 1.200 kilometros por hora se levantohaciendo caer las paredes en un radio de 1500 metros y arraso las ventanas hasta a 12 kilometrosdel Ågpunto ceroÅh. El calor de una fraccion de segundo fundio el granito de la tierra en un radiode al menos 1 kilometro desde la zona de explosion.Un hecho notable sucedia a menos de una milla del punto de detonacion. La pequena comunidadde misioneros jesuitas desayunaba cuando fue la explosion. Los ocho miembros escaparonilesos de los efectos de la bomba. Su presbiterio no sufrio danos, en tanto los edificios vecinostanto como todo lo que se extendia a su vista, estaba destruido.El jesuita aleman P. Hubert Schuiffer, tenia 30 anos y era companero del P. Arrupe, espanol.Tenia por aquel entonces 30 anos y vivio saludablemente hasta los 63. En 1973 aun sobrevivian seisde sus companeros de Hiroshima. En sus memorias narra sobre aquel dia en el pequenopresbiterio: ÅgEl 6 de agosto de 1945, luego de decir misa, me habia sentado a desayunar cuandohubo un destello brillante de luz".Como Hiroshima tenia una pequena instalacion militar, asumio que debio haber habido algun tipode explosion en la bahia. ÅgUna terrible explosion lleno el aire con un estallido atronador. Unafuerza invisible me levanto de la silla, me arrojo por el aire, me agito, me apaleo, y me hizo girarpor todos ladosÅh. Se puso de pie y miro alrededor, no podia creer lo que veia: todo,absolutamente todo habia sido devastado. El tenia heridas menores, nada serio. Examenesposteriores realizados por personal medico militar norteamericano y cientificos que acudieron allugar mostraron que ni el ni sus companeros sufrieron efectos malignos por el dano de laradiacion y la bomba. Junto a sus hermanos de la Compania de Jesus el Padre Schiffer sostuvoÅgsobrevivimos porque viviamos el mensaje de Fatima. Viviamos y orabamos el rosario diariamenteen esa casa.Åh Tanto el como sus companeros trabajaron arduamente auxiliando a los heridos ydeudos, sin proteccion alguna y muchas veces expuestos a radiaciones superiores a todo limitesoportado por el ser humano. Pero la caridad lo ordenaba.Dos dias despues Radio Tokio informaba: ÅgLas autoridades de Hiroshima, ocupadas en la tareade establecer un primer orden en el caos que produjo la nueva bomba enemiga, de origendesconocido, que exploto el lunes a la manana, no estan aun en condiciones de estimar lamagnitud de las perdidas ocasionadas entre la poblacion civil de la cuidad. Grupos sanitariostraidos de localidades vecinas no podian distinguir a los muertos de los heridos, ni que hablar de
  47. 47. identificarlos. El efecto de la bomba fue tan terrible que practicamente todo ser vivo, humano yanimal, fue literalmente carbonizado en el inmenso calor producido por la explosionÅh.ÅgMuertos y heridos estaban quemados hasta tal punto que era imposible reconocerlos. Todoslos edificios quedaron destrozados, logicamente tambien los puestos sanitarios y hospitales demodo que la labor de ayuda y rescate crecia hasta el agotamiento. La bomba habia destruido tododentro de un amplio radio. Quien en el momento de la explosion estaba en la calle fue quemadopor completo, la gente en las casas murio por la gigantesca presion y el calor.ÅhÅgEste es el suceso mas grandioso de la historiaÅh, comento el presidente norteamericano HarrySalomon Schippe Truman. Y posteriormente agrego: ÅgHace 16 horas que un avion estadounidenseha lanzado una bomba sobre Hiroshima. Si ahora no aceptan nuestras condiciones, les espera undiluvio de destruccion como jamas se ha vistoÅhStalin rompio su palabra y acababa de declarar la guerra con quien mantenia un pacto de noagresion y presiono para la destruccion del Imperio. Dos dias despues, aunque ya sin argumentospara continuar la guerra, iniciaba la invasion a Manchuria y el norte de Corea. Comenzaba asi otrogenocidio indescriptible.?Por que bombardear Japon?Desde el punto de vista militar, no existe ninguna justificacion para la masacre de Hiroshima yNagasaki. Las instalaciones industriales de Mitsubishi estaban paralizadas por la falta decombustible y la presencia militar en las aldeas no superaba al 3 por ciento. Los estrategasmilitares aliados sabian que tras meses de bombardeos Japon no representaba una amenaza. Todala infraestructura portuaria japonesa habian sido destrozada por la aviacion aliada y la flotajaponesa - mercante y militar - habia sido destruida. Los aviones que aun poseia Japon estabantan viejos que ni siquiera podian ser utilizados por la Tokubetsu Kogeki Ta (kamikazes) por temora que cayesen sobre poblacion civil antes de alcanzar el frente de Okinawa. Los oficiales niponesni siquiera podian repatriar las 35 divisiones aisladas ahora en el Sudeste del Asia, Manchuria yChina. La nacion moriria de hambre en cuestion de dias. Un bloqueo naval habria llevado a laderrota sin siquiera precisar un desembarco aliado. El Emperador y su primer ministro KantaroSuzuki iniciaron negociaciones para la paz antes de la masacre de Nagasaki.La Conferencia de Postdam ya habia decretado el bombardeo nuclear: en palabras del historiadornorteamericano Henry Elmer Barnes, se atacaria nuclearmente a Ågun enemigo vencidoÅh. El mismoinvestigador senala que el presidente norteamericacno reconocia antes del bombardeo a Nahasaki eHisroshima que Ågefectivamente tenia conocimiento de los deseos de paz de los japoneses,tambien de la falta de necesidad de continuar con cualquier accion militar adicional y de lasbuenas posibilidades existentes para la conclusion inmediata de un tratado de pazÅh.Hay un aspecto de la nobleza del espiritu japones que, de no ser comprendida, no permite entenderla situacion que se vivia. ?Que sentido tenia para Japon seguir combatiendo cuando a todas lucesla guerra se habia perdido?Para los japoneses era una cuestion de honor. Del ideal de orden que defendian pero porsobretodo estaba la cuestion del honor del Emperador, un monarca a quien no solo amaban contoda su mente, cuerpo y corazon. Literalmente le adoraban. Y eso les movia incluso a sacrificarsus propias vidas, como es el caso de los kamikazes, quienes llevando una fotografia delemperador y un crisantemo ? simbolo imperial ? morian por la gloria de su monarca dedicando suultima mirada, sonrisa y gesto de devoto amor, a su Senor. Japon continuaba su batalla sinimportar las condiciones externas. Luchaba porque debia hacerlo. Luchaba por amor, aunque lecueste al occidental de hoy en dia comprenderlo, pero no tanto al de antano ni, por supuesto, alas ordenes de caballeria.Para el Bushido ? codigo de conducta de la nobleza japonesa ? como para el sentimiento popular,la muerte no puede ser temida y actuar por lo superior distingue al hombre de un animal. No se
  48. 48. debe temer al sufrimiento, solo a la verguenza de un mal acto, uno por debajo de quienes somos.Japon ÅgdebiaÅh ser bombardeado y herido de modo que se quebrantase su espiritu noble yaguerrido o habria continuado solo la guerra.Hay que comprender la perspectiva japonesa. Quien haya visto el film inmortal ÅhEl Puente sobreel Rio KwaiÅh puede recordar el sentido de honra y admiracion por el ejercito enemigo. Japon sesentia ? con o sin razon ? superiores a todos y asi les trataron. Y asi prefirieron morir: dignos ycon honor. El 15 de agosto, seis meses despues de que los aliados lanzase bombas incendiariassobre casi 70 ciudades y villas de Japon y una semana despues de que se probase el podernuclear sobre la poblacion catolica japonesa con un resultado superior al millon de victimas sincontar los millares de muertes posteriores por efectos de la radiacion, el Emperador Hirohitoanuncio por radio la capitulacion incondicional del Imperio.Con voz noble y digna, pero quebrantado por el dolor, pidio a su pueblo un ultimo sacrificio:Ågsoportar lo insoportableÅh. Su subditos, conmovidos, comprendieron que deberian aceptar laocupacion del pais por las tropas extranjeras (demonios extranjeros, en japones). Por primera vezen su larga y gloriosa historia hecha de victorias militares, Japon seria invadido y dominado porextranjeros, despreciables en comparacion a los nobles conceptos del Bushido.Dias despues, instalado ya el General MacArthur en su cuartel general en Tokyo, recibe unasolicitud del Emperador para visitarlo. El militar norteamericano se preparo para oirle suplicar porsu vida. El general recibe al Emperador de Japon, divinidad viva para su pueblo y heredero de lamayor nobleza de su tierra, en simple y prosaico traje de fajina. Su Alteza se presenta enimpecable etiqueta, a la usanza occidental. Y le comunica al jefe militar aliado que Ågpuedenhacer con el lo que quieran; el es el responsable de todo lo ocurridoÅh. A cambio, pideÅgclemencia para su puebloÅh.El rudo y practico americano quedo impactado. Pese a su ramploneria y a todo lo que hizoposteriormente por romper el espiritu japones, desde ese momento considero al EmperadorÅgPrimer Caballero del JaponÅh.En tanto, el punado de catolicos superviviente - unido a las cuadrillasciviles que podian moverse pese a los danos y heridas - buscaba restos de parientes y hermanosentre los escombros. Todo habia sido arrasado.Lo que no pudo el odio anticristiano durante tres siglos, lo consiguio la orden premeditada de unejercito occidental y cristiano.http://www.facebook.com/sharer/sharer.php?src=bm&v=3&u=http%3A%2F%2Fwww.numendigital.com%2Findex.php%3Farticulo%3D549%26nocaching%3D2151783Regreso a Goa y viaje a JaponDesde Ternate, regreso Javier a Ambon para dirigirse a Malaca y desde alli a Goa, en la India.Embarco en La Banda, una nao real, anclada en el puerto de Ambon. La expedicion puso rumbo alnoroeste por mar abierto hasta avistar las islas del archipielago de Timor y continuo despues,junto a las costas de Flores, Bali, Java y Sumatra, hasta llegar a Malaca a comienzos de julio de1547.Un barco portugues, arrastrado por un tifon, habia descubierto casualmente la isla del Japon, lafamosa Cipango que habia visto Marco Polo. Aquellos navegantes salvaron la vida de un japonesllamado Yahiro, perseguido por la justicia de su pais. Este personaje tenia una inteligencia muydespierta y un gusto apasionado por la novedad. Oyo hablar de un gran sacerdote occidental queresidia en Malaca y quiso conocerlo. Fue este encuentro (1547) y la amistad que nacio de el loque desperto en Javier el deseo de viajar a Japon.Regreso Javier a Goa para consolidar todo lo trabajado hasta entonces y emprender despues suviaje a Japon. Partio de Goa el 15 de abril de 1549. Le acompanaban dos jesuitas espanoles, el padreCosme de Torres y el hermano Juan Fernandez, ademas de Yahiro y dos criados.
  49. 49. Sin embargo tuvo muchas dificultades en Malaca para encontrar un barco. Todas lasembarcaciones querian invernar en las costas de China, con lo que se perdia un ano entero.Finalmente el navarro recurrio al junco de un pirata chino que consintio en llevarlo. Rodeando lascostas de Indonesia y China, en medio de tormentas y tifones (era tiempo de monzon) y huyendode otros piratas, llegaron por fin a Kagoshima.De Malaca a Japon ampliarDe Malaca a Japon espace espace espace Su actividad en Japon (1549-1551)Japon era una civilizacion de raices milenarias, asentada en un inmenso archipielago y protegida delcontacto con el exterior por el mar. A mediados del siglo XVI mantenia pocas relaciones conotros paises, salvo con China y esto de forma irregular. Poseia una cultura refinada y practicabalas religiones sintoista y budista, que tenian grandes monasterios, donde los bonzos ejerciancomo maestros religiosos eintelectuales. Desde 1467 Japon vivia en la anarquia politica y militar. La autoridad del emperadorera puramente nominal, pues delegaba el gobierno efectivo en un shogun, canciller o valido, que amediados del siglo XVI tampoco gobernaba todo el territorio japones. De hecho el poder estabafragmentado, en manos de los senores feudales, los daimyos. Habia mas de doscientos, pero solouna veintena eran de primer rango. La anarquia feudal debilitaba a Japon y lo mantenia en laimpotencia pero favorecio el comercio exterior y la difusion del cristianismo. Los daimyos dellitoral meridional querian obtener armas y productos portugueses, por lo que aceptaron lapresencia de comerciantes y misioneros. El 15 de agosto de 1549 Javier y sus acompanantesllegaron a Kagoshima, el puerto mas meridional del Japon, situado en la isla de Kyoshu, una de lascuatro grandes que forman el archipielago. Era la ciudad de Yahiro, que actuo como introductorde los recien llegados. Despues de obtener el permiso del daimyo de Satsuma, llamado Shimadzu,permanecieron un ano en la region de Kagoshima. Javier afrontaba una situacion diferente. Eljapones era un pueblo intelectual y moralmente superior a los que antes habia conocido: "Sonlos japoneses mas sujetos a la razon de lo que nunca jamas vi en gente infiel; tan deseosos desaber que nunca acaban de preguntar y de hablar a los otros las cosas que respondiamos a suspreguntas". Comenzo a predicar en la calle, pero luego prefirio el trato personal, en losdomicilios, mediante conversaciones y disputas, en las cuales va apreciando la profundidad delalma japonesa. Las conversiones son fruto de la argumentacion y la discusion, se producen porconviccion, lentamente. Despues de un ano ha convertido a 150 personas en Kagoshima, empezandopor la familia de Yahiro. Se completan con otras quince en el vecino castillo de Ichiku,pertenecientes a la familia del senor feudal. En la vecina islita de Hirado paso tres meses(agosto-octubre de 1550) y formo una comunidad de un centenar de nuevos cristianos. Lasiguiente etapa estuvo definida por el paso a la isla de Honshu, la mas grande del Japon y sede desus instituciones centrales, en la que estuvo casi un ano, de noviembre de 1550 a septiembre de1551. Javier quiere llegar al corazon del pais. Se dirigio a Yamaguchi, donde predico durante un mesy fue recibido por el daimyo Yoshitaka, aunque con poco fruto. A mediados de diciembre decide ira la capital, Miyako o Meaco (actual Kioto) con el objetivo de que el emperador le concedierapermiso para predicar el cristianismo en todo el pais. Es un viaje duro, en lo mas crudo delinvierno, hecho por tierra y mar, soportando frios y nieves, sorteando peligros. La desilusion fuegrande: la ciudad estaba en ruinas y no consiguio una audiencia del emperador ni del shogun.Desilusionado, regreso de nuevo a Hirado. Volvio a Yamaguchi y se presento al daimyo Yoshitaka, aquien dio los regalos traidos desde la India para el emperador. Les concedio permiso para predicarel cristianismo y dio licencia para que sus subditos pudieran convertirse. Tras cinco meses deintensas predicaciones, logro convertir a un millar de personas, que formaron una fervorosacomunidad cristiana en Yamaguchi. En septiembre de 1551 dejo Yamaguchi y volvio a la isla deKyoshu, llamado
  50. 50. por otro daimyo, el gran senor feudal de Bungo, Otomo Yoshisigue, que decia querer abrazar elcristianismo, pero que no se convirtio hasta 1578. Una nave portuguesa que habia recalado alli letrajo noticias de la India y en noviembre de 1551 se embarco en ella para volver a la India.Mapa de Japon ampliarMapa de Japon espace Moderna iglesia de San Francisco Javier en YamaguchiampliarModerna iglesia de San Francisco Javier en Yamaguchi espace espace La huella de Javier enJaponEn los anos siguientes al viaje de Javier el cristianismo se desarrollo rapidamente, de tal formaque en 1570 los cristianos eran mas de 30.000. A partir de 1587 comenzaron las persecucionescontra ellos, que duraron dos siglos y medio. Durante la era Tokugawa el shogun restablecio elorden en el imperio, que se cerro sobre si mismo y persiguio ferozmente a los cristianos. En 1597en Nagasaki fueron ejecutados los 26 martires del Japon, presididos por San Pablo Miki. Aprincipios del siglo XVII la persecucion se recrudecio, se expulso a los misioneros, se prohibioel cristianismo y mas de 5.000 cristianos murieron en medio siglo. Muchos cristianosmantuvieron en secreto su fe y la transmitieron de generacion en generacion hasta que a partir de1865-1873 recobraron la libertad de culto.Torre de la iglesia de San Francisco entre templos budistas. Hirado ampliarTorre de la iglesia deSan Francisco entre templos budistas. Hirado espace espace espace El sintoismoEl sintoismo es una religion exclusiva de Japon y tambien la mayoritaria en la isla. Su filosofia hainfluido tanto en la historia nacional como en el caracter del pueblo. Conocido en japones con eltermino Kami-No-Machi, camino de los dioses, el sintoismo tiene su origen en los mitos de lospueblos tribales del antiguo Japon, quienes creian ser los unicos pobladores de la Tierra y losdescendientes de los dioses.Los seguidores del sintoismo rinden culto al espiritu del dios Kami que tiene presencia en todaslas cosas. Las deidades menores son los kami locales, los cuales protegen cada poblado enparticular, asi como los campos de cultivo de cada familia. La divinidad suprema es la diosa delsol Amaterasu, venerada en los templos imperiales de Ise en la Peninsula de Shima, en Honshu,donde se conservan los espiritus de todos los emperadores que ha tenido Japon.Los templos sintoistas --en japones jinja-- se encuentran repartidos por todo Japon. A laentrada de cada templo se encuentra una fuente con agua adonde acuden los fieles para limpiarselas manos y enjuagarse la bocaantes de realizar una ofrenda. El acceso a los jinja se identifica facilmente gracias a una puerta--llamada torii-- formada por dos vigas verticales y dos horizontales y flanqueada por dosestatuas que representan a una bestia mezcla de leon y perro. Una de las figuras tiene la bocaabierta y la otra cerrada. Simbolizan los sonidos "Ah" del nacimiento y "Mm" de la muerte. Losvisitantes de los templos pasan en medio de las dos estatuas y con ello se les recuerda que ladistancia entre la vida y la muerte es muy corta. En el sintoismo no existen libros sagrados niescrituras. Sus rituales y ceremonias consisten en recibir la bendicion de los dioses paraactividades o acontecimientos especificos. Esas bendiciones forman parte de la vida diaria de losjaponeses y las ofician los ministros sintoistas, que utilizan unos amplios trajes largos y unosaltos sombreros de seda lacada, conservando un estilo que no ha cambiado en mil anos. Elconfucianismo, que llego a Japon a traves de los comerciantes chinos, tuvo sobre las creenciassintoistas una influencia importante que aun se aprecia en las tradiciones de la sociedad japonesacontemporanea. El confucianismo es un codigo etico que recalca, como una de sus masimportantes reglas, la lealtad hacia la familia de la que el padre es la cabeza. Esta idea, junto conla creencia sintoista de que los espiritus de los muertos seguian vivos, produjo en el Japontradicional la cultura patriarcal de rendir culto a los antepasados. El emperador, como dios (kami)viviente, recibia el homenaje del pueblo por considerarse el padre simbolico y literal de la familiaconstituida por el pueblo japones. Tales creencias se mantuvieron hasta la Segunda Guerra
  51. 51. Mundial, en la que los escuadrones de pilotos suicidas sacrificaban sus vidas por defender la delemperador. Parte de esa influencia sigue siendo palpable en la actitud patriarcal de losempresarios japoneses hacia los trabajadores y en la lealtad que reciben de sus empleados. Es denotar que las creencias sintoistas no son un obstaculo para practicar otras religiones. Enmuchas casas de Japon se puede ver conjuntamente una ofrenda sintoista para los antepasados,una estatua budista y un crucifijo catolico. El sintoismo, que hace hincapie en la pureza basicade todas las cosas, funciono como caldo de cultivo para la asimilacion del budismo. Ambasescuelas de pensamiento no se han fusionado nunca, pero aun asi son seguidas por la mayoria delos japoneses. En realidad, muchos templos budistas contienen dentro de su recinto un templosintoista o estan muy cerca de uno. Los japoneses hacen uso de los rituales de una u otrareligion en las ocasiones senaladas de su vida; asi, por ejemplo, el matrimonio suele ser unaceremonia sintoista mientras que los funerales suelen ser budistas. espaceespace Biombo pintado en el que pueden distinguirse, abajo a la derecha, a un grupo defranciscanos y otro de jesuitas ampliarBiombo pintado en el que pueden distinguirse, abajo a laderecha, a un grupo de franciscanos y otro de jesuitas espaceTemplo budista de Kiyomizu (Agua Pura) en Kioto ampliarTemplo budista de Kiyomizu (Agua Pura)en Kioto espace espaceEl budismoLa religion es en Oriente sobre todo meditacion y reglas de vida. Por ello la influencia en lasociedad ha sido muy importante. El brahmanismo ha configurado la organizacion social de laIndia y el confucianismo ha presidido la vida politica de China.Entre la variedad de movimientos religiosos orientales destaca el budismo, que es una de lasgrandes religiones de Asia. Surge en la India, donde nacio su fundador Siddharta Gautama, llamadoBuda, que fue probablemente un principe que vivio en el siglo VI a. C. en el Nepal y predico susideas en la cuenca media del Ganges.Hoy en dia el budismo ha desaparecido practicamente de la India pero se extiende por Ceilan,Birmania, Tailandia, Camboya, Laos, Tibet, Vietnam, China y Japon. Cuenta con mas de 800 millonesde adeptos. La doctrina de Buda desprecia todo conocimiento que no conduzca directamente a lasalvacion, o sea, a la liberacion del proceso de reencarnacion. Segun el Buda, lo que lleva a losseres vivientes de reencarnacion en reencarnacion es el deseo, la voluntad de vivir. Si el hombremata en si todo deseo, incluso la voluntad de vivir, no vuelve a nacer y entra en el nirvana, estadoen el que el hombre queda libre de la reencarnacion y el dolor.espace espaceespace espace espace El arte japonesEl principio general del arte japones esta definido por esta frase del filosofo Suzki Daietsu: "Labelleza no esta en la forma, sino en el significado que esta encierra." Segun Fernando GarciaGutierrez S. I., las caracteristicas generales del arte japones, que se repiten de una forma uotra en todos los periodos de su historia, son las siguientes:- Conexion intima del arte con la naturaleza, de la que frecuentemente es expresion. No se copiala naturaleza, sino que se toman los elementos esenciales de la belleza que se encuentra en ella,que se reproducen de una forma abstracta y simplificada.- Sencillez o simplicidad esencial, que resulta de la misma conexion con la naturaleza y que llevaal empleo de formas abstractas. - Tendencia hacia las formas decorativas: riqueza en lacomposicion, que tiene caracter ritmico y claridad cromatica.- Gran facilidad para asimilar estilos y tendencias de fuera hasta llegar a darles personalidadpropia. El ejemplo mas cercano de arte japones es el parque de Yamaguchi, en Pamplona, y lasobras pictoricas conservadas en el castillo de Javier. espaceP

×