LAS PERSPECTIVAS DE LA HISTORIA DE AMERICA LATINA.
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CRITICAS AL DISCURSO DE LA ORTODOXIA LIBERAL DOMINANTE, por Francisco Tomás

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09/12/2009. COMENTARIO DE LOS TEXTOS: “El discurso de la neutralidad económica y la globalización del capitalismo fondomonetarista” (Teivo Teivainen) y “Las utopías y las corrientes de la globalización” (Jussi Pakkasvirta).

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CRITICAS AL DISCURSO DE LA ORTODOXIA LIBERAL DOMINANTE, por Francisco Tomás

  1. 1. LAS PERSPECTIVAS DE LA HISTORIA DE AMERICA LATINA. COMENTARIO DE TEXTOS: “El discurso de la neutralidad económica y la globalización del capitalismo fondomonetarista” (Teivo Teivainen). “Las utopías y las corrientes de la globalización” (Jussi Pakkasvirta) IDEAS PRINCIPALES DE LOS TEXTOS. Para Teivo Teivainen, “una de las maneras de legitimar la dominación social es declarar el discurso de uno como neutro y universal”. Esta suerte de “estrategia de neutralización discursiva”, que aplica de manera magistral la “Ortodoxia Liberal Dominante”, ha demostrado una gran eficacia en derrotar, incluso antes de que comiencen, los diversos intentos por revertir el proceso de dominación social puesto en marcha por el capital transnacional en el marco del proceso de Globalización y del Sistema-Mundo. Teivainnen analiza el modo de operar de este discurso tomando como ejemplo el Fondo Monetario Internacional (FMI). Para el autor, el FMI es el ejemplo paradigmático de cómo se intenta legitimar la dominación social, expresada en este caso en la estructura antidemocrática de la Institución, a través de una “doble sacralización”: el “espacio internacional apolítico” y la “neutralidad económica”. El primer concepto se refiere a que “la comunidad política legítima más grande es el Estado Nación, y que por consiguiente el espacio de relaciones internacionales no constituye ninguna esfera política o pública donde las demandas democráticas puedan ser válidas”. Esto quiere decir que, dado el carácter multilateral del FMI, éste no tiene porqué operar con los mecanismos democráticos que se aplican a los estados; es decir, está situado fuera del ámbito político. En el segundo concepto se argumenta que el FMI “maneja asuntos estrictamente económicos, y que los asuntos económicos no tienen nada que ver con la política”. En este sentido al estar tratando cuestiones de carácter técnico, “los supuestos básicos del conocimiento neoliberal producido por el FMI son presentados como algo tan natural que modificarlos parecería ser imposible”. Lo anterior equivale a decir que “las posibilidades de cambios significativos en el sistema-mundo dominado por instituciones como el FMI, están fuera de la agenda de discusión”. El argumento básico del autor es que “la doble sacralización del FMI tiene efectos importantes sobre el poder” y por lo tanto en la “constitución de la comunidad política mundial” que actualmente se está gestando. Esos efectos se concretan en un proceso de “ocultamiento”, y simultánea “construcción”, de la realidad. Ocultamiento por cuanto “la doble sacralización del FMI es, en efecto, una construcción ideológica en el sentido de la ilusión impuesta”, pero además tiene efecto reales en términos de poder, por cuanto restringe “los cambios democráticos en el sistema de gobernancia mundial”. Lo anterior es de radical importancia si se tiene en cuenta que “la comunidad política mundial es parte de ésta realidad, y su democratización no es posible sin luchas que tratan de romper la hegemonía de las fuerzas sociales que (re)producen el discurso que mantiene que tal comunidad no exista”. Como bien señala Teivainen, para el discurso dominante “los que se desvíen de la verdad tienen que ser disciplinados”, como en el caso de las medidas de ajuste estructural comprendidas en las “condicionalidades” impuestas por el FMI a los Países Latinoamericanos, o desde la perspectiva histórica de la Conquista de América, “los Otros han de ser convertidos”. “Neutro” en cuanto se presenta el conocimiento como “algo que de alguna manera está más allá de las pugnas de poder”. “Universal” en cuanto se declara ese mismo conocimiento, “como cierto y válido” y por lo tanto incontestable.
  2. 2. Para el autor, la pretensión universalista de la “Ortodoxia Liberal Dominante” pueden ser clasificadas en tres modalidades: La que pretender ser aplicada sólo a las economías occidentales, la que es válida para todas las economías del mundo, y por último la que se considera como la base de toda interacción humana. Frente a esta “hegemonía discursiva de la ortodoxia neoliberal universalista” se señalan las corrientes críticas surgidas “en círculos neoizquierdistas, ecologístas y posmodernos de Europa y los Estados Unidos, muchas veces en colaboración con intelectuales tercermundistas” Para el autor sin embargo el rechazo total al universalismo a secas puede ser contraproducente para la construcción e imaginación de futuros alternativos”. En este sentido, señala que “pensar en la democracia como atributo de un futuro posible de la comunidad mundial implica muchos elementos universalistas”. En resumen: “El problema principal de la ortodoxia liberal dominante no es necesariamente que tiene elementos “metafísicos” como "la mano invisible" la "validez universal", sino que dichos elementos “son utilizados para reprimir cambios democráticos en el sistema-mundo jerárquico y para destruir los espacios sociales de la otredad y diversidad”. Jussi Pakkasvirta, se centra en primer lugar en exponer las diferentes interpretaciones entorno al concepto de “Globalización” clasificándolas en tres grandes apartados: Las que parten del mundo académico y de los científicos sociales, que la consideran desde la perspectiva de la historia global, como “las diferentes fases históricas del mundo moderno y de la historia de la modernización”. Los que la consideran como la “última fase del capitalismo”, es decir, el momento actual en el que impera la ley del mercado sin mayor control” y que está representada por “los significados tecnológico-económicos del término global”, es decir, “los nuevos productos “intangibles” como la información, el conocimiento, las marcas y los logos; la infraestructura global basada en redes de comunicación e información como Internet, celulares y computadoras portátiles”. Por último los que la entiende como el “crecimiento de la conciencia global”. El análisis del autor se centra en estudiar la oposición a la dinámica impuesta por la globalización económica, en la que la “ciencia económica liberal ortodoxa”, como afirma Pakkasvirta “se ha convertido en una especialidad abstracta y técnica, dirigida a círculos cada vez más restringidos”. Es desde estos “círculos de poder deslocalizado” desde donde se impone un modelo de sociedad, “que forma cada vez más la médula de los asuntos que afectan nuestras vidas” pero sobre el que no tenemos ningún control o poder de decisión. Para Pakkasvirta “Lo más paradójico del pensamiento económico neoliberal ortodoxo de finales del siglo veinte es que, cuando el mundo se aparta de la teoría ortodoxa, la que falla no es la teoría sino el mundo”. “En suma, los críticos de la globalización económica unilateral cuestionan los mercados mundiales sin restricciones ni reglas, donde reinan los accionistas y sus empleados—los “analistas”—que pueden generar ganancias millonarias en un segundo con un simple apretón de enter en el teclado de la computadora”. El autor señala la “curiosa” confluencia de “aparentes contrarios”, en las fuerzas de oposición a la globalización, en donde se agrupan “las voces del tradicional populismo nacional y de la derecha radical”1 y los “movimientos que llaman a la auténtica democracia, a la protección del ambiente y a la disminución de las brechas de distribución de ingreso nacionales y globales”. En el primer caso las razones para la movilización contra la globalización estriban en que ésta “los aleja de la toma de decisiones, hace desaparecer los empleos en sus países, abre puertas a los extranjeros y a la invasión cultural extranjera, o sea, temen que se pierda lo que perciben como el derecho tradicional a la autodeterminación y a las costumbres locales”, mientras que en el segundo caso “se oponen a la globalización con base en la misma mentalidad de “buen enemigo” que en este caso se “identifica” con instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Para el autor un asunto central es establecer como “¿Cómo podemos influir en los grandes asuntos que nos incumben?”, puesto que “las cuestiones y decisiones políticas: democracia, 1 Un interesante ejemplo puede encontrarse en: http://www.madboxpc.com/foro/La-caida-de-la-Republica-El-mundo- para-el-NWO-t109763.html&pid=953682
  3. 3. representación, libertad y posibilidades de participación” vienen determinadas por el factor económico global, cuyas actividades se deciden y realizan en “un espacio fuera del alcance de la toma de decisiones democráticas”. Para el autor, en la línea de lo señalado por (Teivainen 2002, Gill 2003), “las relaciones entre la democracia, la economía y la política pueden caracterizarse también por dos conceptos que las ciencias sociales emplean en los estudios de la globalización: la monarquización de la democracia y el nuevo constitucionalismo”. El primer concepto hace referencia a la idea de que “las instituciones democráticas de muchos estados son como una monarquía ceremonial sin poder: Los mecanismos de poder de la economía globalizada y el poder de los expertos de la información política y el poder ejecutivo y preparativo—respetados por los gobiernos—convierten a los órganos parlamentarios en la práctica, en letra muerta”. Mientras que “El nuevo constitucionalismo significa que por encima de las constituciones democráticas han surgido estructuras de acción económica invisibles y de nuevo tipo, con “obligaciones” similares a la constitucion”. Aunque “Las fuerzas del mercado han determinado el desarrollo social, las políticas sociales y las acciones de las personas a lo largo de la historia, en las condiciones de la globalización económica neoliberal, esas fuerzas han adquirido un poder nunca antes visto”. En el centro de todo este debate sobre la globalización se sitúa, como bien señala el autor, la interrogante sobre el futuro del estado-nación. Aspectos que constituían la relación entre lo “global y lo nacional” ahora han pasado a ser tratados en diversos niveles que escapan al control nacional directo, como por ejemplo “los mercados financieros, las corporaciones transnacionales y las organizaciones que regulan la economía mundial, como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o la Organización Mundial del Comercio”. “Los procesos de integración también han producido organizaciones regionales transnacionales como la Unión Europea. También, en el ámbito de la sociedad civil, los movimientos transnacionales como Greenpeace o Amnistía Internacional han incrementado su influencia, y el Foro Social Mundial está posiblemente convirtiéndose en un nuevo movimiento global de movimientos. Igualmente, parte del tradicional poder de decisión nacional ha sido transferido a órganos subnacionales”. Pese a la vigencia de lo internacional, en el que el Estado-Nación no ha perdido, sino que incluso ha fortalecido su presencia, es “Lo transnacional, que muchas veces atraviesa de forma casi imperceptible las naciones y borra los límites de lo nacional” lo que constituye la esencia de la globalización y es ahí donde el Estado-Nación tiene cada vez menos control. Por último el autor se interroga sobre “¿Cómo democratizar el espacio transnacional?”, planteando tres tipos de opciones: los movimiento por una “sociedad civil global”, “que conduce a la gente a darse cuenta de que los problemas globales se ubican no solo en los ambientes locales y nacionales sino que traspasan las fronteras nacionales y culturales”, las corrientes que apuestan por una “democracia cosmopolita” que promueva el llamado impuesto de Tobin (en transacciones internacionales) y la democratización de las Naciones Unidas y las instituciones de Breton Woods, para disminuir la especulación financiera” y los que proponen la construcción de “tercera vía”, en la que “se trate de buscar un mundo socialmente sostenible y basado en mecanismos de redistribución de ingresos”. SIMILITUDES Y DIFERENCIAS ENTRE AMBOS TEXTOS. En esencia los dos autores están analizando el mismo hecho, es decir, las causas y efectos de la Globalización Económica. Ambos coinciden en que dicho fenómeno traslada fuera del ámbito nacional de decisión política, buena parte de las actuaciones que determinan aspectos fundamentales de la vida de los ciudadanos. Los dos analizan, aunque con distinto grado, las fuerzas que impulsan y se oponen a este proceso, coincidiendo también en señalar la necesidad de democratizar el espacio transnacional controlado por los círculos de poder económico. En relación a la diferencias éstas pueden clasificarse en dos niveles, que tienen que ver con la forma de analizar el fenómeno de la Globalización Económica, por un lado “la perspectiva del análisis” y por otro el “foco” en que se centra dicho análisis.
  4. 4. En relación a la perspectiva, mientras Teivainen se concentra en el aspecto “discursivo” que desde la “Ortodoxia Liberal Dominante”, impulsa y justifica el modelo de dominación que impone la globalización económica (causas); Pakkasvirta está mas centrado en la realidad que produce la globalización económica (efectos) y en los movimientos y utopías que se le oponen. Además, mientras Teivainen emplea más la perspectiva histórica para analizar el fenómeno de construcción del discurso de Globalización Económica de la “Ortodoxia Liberal Dominante”, Pakkasvirta no acuden tanto a la perspectiva histórica sino que está más centrado en el momento presente. En cuanto al foco de análisis, aunque ambos tienen como centro de su estudio el aspecto económico de la Globalización, hay diferencias importantes entre ambos autores. En mi opinión, Pakkasvirta no está tan concentrado en el tema económico, sino que tiene un foco más amplio de análisis, considerando otros aspectos también muy importantes de la Globalización. En cambio Teivainen se concentra fundamentalmente en lo económico y dentro de éste tema reduce todavía más el ámbito de análisis al “capitalismo fondomonetarista”, para desde ahí extraer conclusiones globales. Al mismo tiempo Teivannen concentra más su análisis en América Latina, mientras que Pakkasvirta presenta referencias más globales. En términos generales considero que el análisis de Teivannen es mucho más profundo y especializado que el de Pakkasvirta, que pudiera considerase como de un carácter, si se quiere, más general o “divulgativo”. ANALISIS CRITICO. En términos generales comparto el análisis realizado por ambos autores sobre las causas y consecuencias del proceso de Globalización Económica así como sus conclusiones y propuestas para lograr democratizar éste fenómeno. Pese al estupendo análisis realizado por Teivainen sobre el “carácter neutro y universal” del discurso de la “Ortodoxia Liberal Dominante” y las reflexiones complementarias de Pakkasvirta sobre la Globalización Económica, en mi opinión, ninguno de los dos autores se escapa a la influencia neutralizante e universalista del discurso dominante; por cuanto realmente no cuestionan lo que considero el principal postulado del discurso liberal que no es otro que la pretendida vigencia del modelo capitalista como único sistema posible para el desarrollo de la humanidad. Dicho de otra manera, los autores sucumben también a la “metafísica de los curas modernos”, parafraseando a Teivainen, puesto que en las alternativas propuestas en los textos analizados no hay un cuestionamiento de fondo a la vigencia en sí del propio modelo capitalista, sino tan sólo a algunos de sus efectos nocivos, y en esto consiste mi principal crítica a ambos autores. En mi opinión, una de las consecuencias más sorprendentes del discurso “neutro y universal” de la "Ortodoxia Liberal Dominante" es su capacidad para convertir ese discurso en “mitos”. Además de los ejemplos propuestos por Teivainen sobre la “doble sacralización” del discurso “fondomonetarista”, existen otros ejemplos de cómo el discurso dominante intenta construir verdades de carácter sagrado e incuestionable. Me parece importante señalar, por acercarse mucho al cuestionamiento de fondo que quiero analizar, el propuesto por Gómez, Hernández y Arciniegas, (2008: 3) a saber: “la idea de que existe un único modelo de desarrollo, de relación entre el Estado y el mercado, que se puede aplicar por igual a todos los países en todas las circunstancias, modelo que se caracteriza (entre otros aspectos) por establecer una visión de la economía del mercado como antagónica del intervencionismo estatal”. Lo interesante de esta formulación del mito, no está en el rechazo al intervencionismo estatal, pues la actual crisis financiera internacional refuerza la idea y la práctica intervencionista, al menos provisionalmente, como lo demuestra la nacionalización de importantes empresas y bancos en Estados Unidos y otros países. Tampoco en el aspecto relativo al Estado y el Mercado, sino en lo tocante a la propia existencia de un "modelo económico único”, “que se puede aplicar a todos los países y en todas las circunstancias" y que está basado en el capitalismo. Me parece que este mito sí está plenamente vigente y escasamente cuestionado, pese a la fuerte crisis que está sufriendo actualmente todo el sistema capitalista. En este sentido hay algunas preguntas generadoras sobre las que hubiera sido interesante conocer la opinión de los autores analizados,
  5. 5. a saber: ¿es el capitalismo, pese a sus defectos, el único modelo económico viable?, ¿es posible imaginar un modelo económico distinto que sea algo más humano y democrático?. Creo además que estas son preguntas plenamente vigentes para el tiempo presente en América Latina, por dos motivos: la crisis económica se desarrolla en un momento en que la Región pareciera estar más preparada para afrontarla con éxito y además varios países del Subcontinente, entre ellos Venezuela, Bolivia, Ecuador, ensayan modelos de desarrollo, a nivel nacional y regional, que parecen confrontar y cuestionar de manera directa el discurso de la "Ortodoxia Liberal" en torno a la vigencia del propio modelo capitalista. Esta crítica se basa en los postulados del Socialismo del Siglo XXI y su modelo económico de “Economía de equivalencias” 2. También surgen en este caso algunas preguntas que deberán ser objeto, en otro momento, de un análisis más profundo, a saber: ¿se está realmente construyendo, en América Latina, un discurso alternativo a la "Ortodoxia Liberal Dominante" o estamos más bien ante una nueva versión del estatismo nacionalista y populista ya ensayado anteriormente en la Región?. PRINCIPALES FUENTES CONSULTADAS. GÓMEZ BUENDÍA, Hernando; HERNÁNDEZ, Andrés; y ARCINIEGAS, Elizabeth. Mitos o Errores Comunes Acerca de la Democracia en América Latina Ubicación: 2008. Editor: Escuela Virtual, PNUD. 2 Ver: http://es.wikipedia.org/wiki/Socialismo_del_siglo_XXI

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