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Intervenciones

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Publicaciòn realizada por el pastor adventista Romel Aquino

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Intervenciones

  1. 1. En el mes de noviembre del año 2009, mientras hacía planes de salir de Honduras para estudiar Teología en Argentina, no sabía cómo afrontaría mis gastos de viaje y de autenticación de los documentos requeridos.Tampoco sabía cómo haría para pagar el pasajedeavióny otrosdetalles. Colportando (vendiendo libros de salud y espirituales) más de una vez tuve el gozo de ver cómo Dios satisfacía mis necesidades y respondía mis oraciones.Tenía la convicción de que Él seguiría «supliendomis necesidadesconformea su riqueza engloria». Cada día le encomendaba a Dios mis planes, de manera que, acorde con su amor y misericordia me guiara. La promesa bíblica que más repetía en mi mente es la que dice: «Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan” 58:11. Los obstáculos que fui encontrando en el camino, en vez de desanimarme, me incentivaron a seguir avanzando con la conviccióndequeDios meestabapastoreando. 1 PARACAIDISTAS LOCOS PARACAIDISTAS LOCOS Capítulo 1 «Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantialdeaguas, cuyasaguas nuncafaltan» 58:11.
  2. 2. urgencia a causa de una apendicitis que se estaba tornando en un cuadro grave. Durante el tiempo de la espera de la intervención nos pusimos a conversar, a cantar y orar suplicando al Señor que acompañaraasu madreyquesu voluntadfuerahechaensu vida. De pronto, el médico entró a la habitación para informar a la familia que la cirugía duraría mucho y que era riesgosa. Poco tiempo después llevaron a la enferma al quirófano, y nosotros continuamosorando. Solo habían pasado tres horas desde que ella entró a la sala de operaciones, cuando el cirujano salió a dar el parte médico a la familia, quedamos sorprendidos por la alegría que se reflejaba en su rostro. Además de que esperábamos que la cirugía fuera más prolongada,recuerdoqueéldijo: –Fue un milagro, no sé cómo explicarles lo que aconteció, fue un milagro,todosalióbien. Mientras lo escuchábamos atentamente nos llenamos de alegría y de gratitud hacia a Dios por su maravillosa intervención,atravésdelequipomédico. Antes de que esta paciente fuera intervenida, su nuera había viajado desde Estados Unidos para acompañarla en todo el proceso.Al despedirme de esta señora a quien hasta entonces yo no conocía, vio un libro en mis manos que le llamó la atención y enesemismomomento,medijo: –Vuelvemañana porquemeinteresa ellibro quetienes. Muy temprano al día siguiente volví al hospital. Gracias a Dios, la enferma ya estaba evolucionando favorablemente. Tres meses antes de planear salir de mi país hacia laArgentina, estabaviviendoenTegucigalpa,capitaldeHonduras. Una mañana de mucho bullicio en los puntos principales de la ciudad, debido a que hacía poco tiempo se había decretado un golpe de estado. El ruido era por las huelgas de quienes estaban apoyando al derrocado ex presidente de la república. Ese día escogíun sectordelaciudadparahacervisitascasaporcasa. Para trabajar con tranquilad tomé la decisión de ir fuera de la capital, pero tuve que recorrer una gran distancia caminando hasta llegar a un lugar donde tomar el autobús porque los vehículos no podían circular a causa de la huelga. Cuando finalmente llegué a una estación que estaba despejada, cansado de tanto caminar, tomé un autobús y emprendí viaje hacia Valle de Ángeles, una hermosa región que está situada a 22 kilómetros de Tegucigalpa. Un lugar atractivo por su gastronomía, arquitectura colonial y agricultura, entre otras características. Allí visité varias casas para ofrecer los libros. Gracias a Dios, durante toda la jornada fui bendecido y en varios hogares decidieron quedar con los libros de esperanza que estaba vendiendo. Al atardecer regresé a Tegucigalpa. Entrando a la ciudad sonó mi celular: una hermana en la fe me estaba llamando para decirme que su madre estaba grave en el hospital y ella quería quefueraavisitarla.Desdeluego,inmediatamentefuiparaallá. Cuando llegué, esta hermana me estaba aguardando en la entrada del hospital y me llevó enseguida a la pieza donde estaba su madre internada. La señora estaba por ser intervenida de 32 PARACAIDISTAS LOCOSPARACAIDISTAS LOCOS
  3. 3. conversando con una chica conocida, le contó acerca de sus planesdeestudiarTeologíay ellalesugirió: –Porquéno vasalaArgentina;alláestála UniversidadAdventistadelPlata;posiblemente tendrástambiénlaoportunidaddetrabajar allí durantelosveranos para estudiar. Cristhian fue a buscarme desesperadamente para contarme acerca de la posibilidad de viajar a laArgentina, y al encontrarme medijo: – ¡Nos vamos paraArgentina!Sientoqueeslugar dondeDios quierellevarnos. Pero yo no reaccioné como él esperaba, porque no estaba convencido de la idea. No obstante, después de pensarlo mucho, me di cuenta que era una puerta que Dios estaba abriendo. Decidimos entregar todo en sus manos y le pedimos que si era su voluntadquenos ayudara. Después que terminó el retiro espiritual, volvimos a nuestro lugar de trabajo. Allí decidimos entrar a la página web de la universidad para leer toda la información concerniente a la carrera, para estar al tanto de los documentos requeridos para estudiar. Una vez que recaudamos toda la información que necesitábamos nos dimos cuenta que era imposible afrontar todos los gastos que implicaba el viaje. Se necesitaba un responsable financiero para estudiar, realizar los trámites de autenticación de nuestros documentos y pagar el tiquete de avión, ¡ ! Sin embargo, Dios fue supliendo Luego de haber saludado y orado por su salud, le entregué a su nueraellibroquemehabíasolicitado. –¿Cuántomecuestaendólares?–mepreguntó. –Cuarentadólares–lerespondí.Ellareplicó: –Tevoyadar ciendólaresycualquiercosa quenecesites deEE.UU,meavisas. Ese gesto suyo fue una bendición que no esperaba. Unos días después fui a un encuentro de colportores en la ciudad de San Pedro Sula, en la zona costera de Honduras. Cristhian Romero, había viajado también al evento. Él colportaba en la ciudad de Siguatepeque, situada en la meseta central de Honduras. Era la segunda vez que nos veíamos después que nos conocimos en una reuniónenTegucigalpa. Ese día hablamos sobre la bendición de llevar el mensaje de esperanza y de salud a distintos hogares. En el hotel donde se desarrolló el encuentro, decidimos ir a trabajar a la zona occidental de nuestro país, a las ciudades de Entrada Copán y Santa Rosa de Copán, a poca distancia de la frontera conGuatemala. Esta nueva experiencia en el occidente nos marcó profundamente y nos motivó para prepararnos más a fin de seguir trabajando en la causa de Dios. Por lo tanto, decidimos viajar a Costa Rica, a la Universidad Adventista de Alajuela, para estudiar Teología, pero lamentablemente, las cosas no se dieron como esperábamos. Sin embargo, un fin de semana fuimos a un retiro espiritual en un campamento, organizado por los jóvenes de las iglesias Adventistas del Occidente. Allí, Cristian, 54 PARACAIDISTAS LOCOSPARACAIDISTAS LOCOS
  4. 4. precio de nuestros pasajes. Cuando respondimos que sí, preguntó: –¿Acuántoestáelpasaje? Al contestarle que costaba entre 800 y 1400 dólares, replicó sinvacilar: –Bueno,quieroquemañana vayanalaeropuertoy averigüenelcostoactual;asumiré laresponsabilidad depagarles elaviónalosdos. Surespuestapara nosotros fueespectacular. A la mañana del día siguiente, nos levantamos temprano para iralaeropuerto.AntesdesalirCristhiansugirió: –¿Porquéno oramos aDios para quepor lomenos elpasajesalga unos quinientosdólares? Nos arrodillamos para agradecerle por sus bondades y entregar nuestras peticiones en sus manos. Luego de orar nos fuimos al aeropuerto a averiguar costos en las distintas aerolíneas, pero todas en las que preguntamos tenían precios altos. La última en la que consultamos, los precios eran muy caros. La aeromoza nos preguntó con qué planes íbamos a la Argentina; le contamos (estudiar teología) y sus palabras nos impactaron profundamente: –Les voyayudarvendiéndoleslospasajes aquinientos dólaresacadauno. ¡Eraunarespuestaanuestraoración! Cuando regresamos a la casa de la señora que había prometido ayudarnos, después de informarle sobre el costo de los tiquetes de vuelo, ¡nos entregó 1.600 dólares en la mano!; en ese cadaunadenuestras necesidades. Por otro lado, los pasajes de avión estaban entre 800 y 1400 dólares. Nuestra unidad monetaria se llama “lempira”. En aquel momento un dólar equivalía aproximadamente a diecinueve lempiras, no quedaban dudas, por lo tanto, de que en lo concerniente a la parte monetaria nada nos favorecía.A esto se sumaba el desastre económico que había provocado el golpe de estado en el país. Pero el Señor, en su infinita misericordia nos sostenía; asimismo, fortalecía nuestra convicción de avanzar con losplanesapesardelosobstáculos. Llegó el día en que teníamos que viajar a Tegucigalpa para legalizar nuestros documentos. Estando en la capital fuimos a visitar a la hermana en la fe que fue intervenida quirúrgicamente mesesatrás. En esta ocasión estaba bien recuperada en su casa y le agradó que hubiera vuelto a visitarla. Le presenté ami amigo Cristhian. Después de una larga conversación, le contamos sobre nuestros planes de viajar a la Argentina. Nos invitó a arrodilláramos para orarpor nuestros proyectos… Por último, le pregunté cuándo vendría su nuera de EE. UU. Nos dijoque laesperabanparael22 de diciembre¡y estábamosal día11 delmismomesdelaño2009! Al día siguiente volvimos a visitarla por la tardecita; para nuestro asombro, su nuera estaba en casa. Había realizado un viaje inesperado. Le contamos sobre nuestro deseo de salir del país para estudiar en la Universidad Adventista en la Argentina. Inmediatamente nos preguntó si ya sabíamos el 76 PARACAIDISTAS LOCOSPARACAIDISTAS LOCOS
  5. 5. esperar que fuéramos aceptados como alumnos. Por la gracia de Dios habíamos traído todos los documentos requeridos. Por otro lado, el preceptor de turno había tenido gentileza de concedernos temporalmente un lugar en el internado mientras esperábamos seradmitidos. Durante el tiempo de espera, el Señor nos dio el privilegio de conocer personas maravillosas, que nos acompañaron en el proceso y que oraban por nosotros. A pesar de estar lejos de la familia, sin saber qué nos deparaba el futuro, estábamos convencidos que no había vuelta atrás. Si no podíamos estudiar en la Argentina, estábamos decididos a ir a otros países de Sudaméricaparalucharpor nuestros sueños. Un día, después de tanto esperar, nos informaron que calificábamos para estudiar Teología. Pero faltaba algo muy importante: cómo afrontar la parte económica. Sería difícil empezar estudiar. Esa nueva noticia fue una invitación para seguir orando y solicitar la bendición de Dios para esa nueva etapa. Es más, el Señor nos dio la convicción para considerar ese nuevo desafío como una oportunidad para hacer maravillas en nuestravida.Solohabíaqueesperar. En esa etapa fue de mucha utilidad la promesa que dice: «Ustedes quédense quietos, que el Señor presentará batalla por ustedes» 14:14 . Además, en ese proceso conocimos la palabra “changa”, o sea, cortar pastos, lavar tanques de agua, ylavarautosparanuestrosostén,entreotrastareas. El Señor nunca nos desamparó, en cada instante nos cuidó. En el momento decisivo, cuando los alumnos estaban regresando al momento sentía que estaba viviendo un sueño. Nuevamente fuimosalaeropuertoparacomprarlospasajes. Indudablemente el Señor había respondido nuestras oraciones. Debo aclarar que no todas las oraciones que elevamos hacia el trono de la gracia fueron respondidas tal como pedíamos, pero es preciso reconocer que a cada necesidad que presentábamos, Él nos auxiliaba. Gracias a la providencia divina, al finalizar ese año nos bendijo grandemente y tuvimos el placer de pasar las fiestas con nuestras respectivas familias, para luego emprender viajealaArgentina. El 12 de enero viajamos a la Argentina. No habíamos hecho contacto con la Universidad y no conocíamos a nadie.Al arribar, lo único que teníamos para guiarnos al lugar donde está ubicada la universidad, era una mapita que habíamos impreso del internet. La mañana del 13 de enero, llegamos a la Universidad Adventista del Plata, pero nadie sabía de nuestra llegada. En la primera entrevista que nos hicieron nos preguntaron cómo haríamos para afrontar los gastos que implica estudiar. Nuestro plan era trabajar, y confiar en la maravillosa providencia de Dios para suplir nuestras necesidades según su voluntad. La reunión se desarrolló en la oficina de Bienestar Estudiantil. La persona quenos entrevistóafirmó: –¡Ustedes son unos locosparacaidistas! Sin embargo, creíamos en la necesidad de esperar en Dios y esforzamos para conseguir un trabajo. Después de la entrevista realizamos los trámites de solicitud de admisión para luego 98 PARACAIDISTAS LOCOSPARACAIDISTAS LOCOS
  6. 6. año de estudios. De la misma manera siguió siendo un “instrumento de Dios” porque pagó cada año nuestra carrera. Me impactaronlaspalabrasdesu esposacuandonos explicó: – Tresdías después dequeustedesviajaron,miesposo medijo: –Si me va bien en los proyectos que estoy haciendo en mi empresa voyapagarlelosestudiosdeestosmuchachos. Indudablemente, el Señor lo bendijo porque nos pagó toda lacarrera. Apesar que no nos conocía en persona, su corazón fue tocado por el Espíritu Santo para responder nuestras oraciones. Me impresionó saber que Dios había provisto para nuestras necesidades varios días antes que recibiéramos la respuesta. Dios es fiel, Él cumple sus promesas, ha trasformado nuestras vidas, hemos tenido la bendición de terminar la carrera y graduarnos como Licenciados en Teología. Además, tuve la bendición y el privilegio de conocer a mi esposa, de ser papá de una hermosa niña y de trabajar como capellán en el Sanatorio AdventistadelPlata. Al mirar atrás puedo decir que a pesar de las circunstancias por las que atravesamos, Dios nos ayudó a acrecentar nuestra fe en Él y suplió nuestras necesidades. Creo que vale la pena depositar nuestra confianza en Él y en sus maravillosas promesas registradasenlaBiblia. Romel E. Aquino internado para el nuevo año académico, teníamos que salir de la pieza en la que estábamos.Aún bajo este nuevo desafío, el Señor hizoprovisiónparanosotros dándonos unlugardondevivir. Cada vez que me arrodillaba a orar por las mañanas, casi siempre venía a mi mente el texto bíblico que dice: «Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas» 1:9. Y continuamente un pensamiento llenaba mi mente que me decía “no te preocupes, tus estudios ya están pagados”. No podía entenderlo, hasta que más adelante supe el porquédeestepensamiento. En la espera de lo que el Señor haría en nuestra vida, una noche recordé que la señora que había pagado nuestro pasaje de avión nos había entregado todos sus números telefónicos en Estados Unidos, en caso de alguna necesidad. Inmediatamente busqué un teléfono público para llamarle; me respondió con mucha alegría al tener noticias nuestras, y durante la conversación se mostró muy interesada en saber cómo estábamos y si teníamos alguna necesidadenparticularparaayudarnos. Nos pidió que al día siguiente le llamáramos para informar a su esposo lo que necesitábamos. Cuando le llamamos, su esposo dijo: –Mesientouninstrumentoenlasmanos deDios alpoder ayudarles;despreocúpensepor losestudiosporquemeharé cargodeello. Pocos días después depositó seis mil dólares para comenzar las clases y posteriormente, otros tres mil para completar todo el 1110 PARACAIDISTAS LOCOSPARACAIDISTAS LOCOS

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