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Asociación de Usuarios de Medios Audiovisuales en Argentina. Entrevista completa al Dr. Sebastián Sánchez (Univ. de Valencia)

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El Dr. Sebastián Sánchez Castillo, docente de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Valencia (España) explica por qué la TV sigue siendo un referente cultural y de entretenimiento de masas. En tiempos de consumo multipantalla y usuarios más participativos, Sánchez Castillo postula que la institución televisiva debe estar reglada "bajo criterios de consenso político y de servicio público". El rol de las asociaciones de teleespectadores y de los observatorios de medios.

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Asociación de Usuarios de Medios Audiovisuales en Argentina. Entrevista completa al Dr. Sebastián Sánchez (Univ. de Valencia)

  1. 1. Proyecto de investigación “Hacia la creación de la Asociación de Usuarios de Medios Audiovisuales en Argentina: propuesta interdisciplinaria para promover la “participa-acción” de las audiencias argentinas” Observatorio de la Televisión, Universidad Austral, Facultad de Comunicación. Entrevista en profundidad al Dr. Sebastián Sánchez Castillo (Universidad de Valencia, España) Por: Carolina Roncarolo, asistente de investigación. ¿Qué busca hoy el televidente en la televisión? ¿Cuáles son sus expectativas? ¿Para qué y cómo se vincula con el medio? La televisión generalista1 y en abierto sigue siendo un referente cultural y de entretenimiento de masas. Las nuevas propuestas multipantalla y los relatos híbridos no han desplazado la pantalla familiar, a la vez que se han alejado las viejas concepciones apocalípticas. La pantalla es parte de la familia al ofrecer una ventana abierta al conocimiento, el entretenimiento y a la información. El televisor ocupa un lugar privilegiado en el entorno familiar, un espacio de reunión y comunión. Se sigue aceptando de forma equivocada que lo que dice la televisión no se discute, siempre posee la razón y articula los tiempos de relación familiar. El televidente del siglo XXI no difiere mucho de la última década, al concebir el medio televisivo como un relato adoctrinador. La televisión es fácil, barata y muy entretenida. Ideal, para los referentes sociales y evidentemente para los políticos. 1 La televisión generalista se caracteriza por una gran heterogeneidad en la programación, además de ser el paradigma de la concentración de audiencias. Ha sido el modelo televisivo que ha perdurado durante décadas, hasta la implantación de los canales temáticos y más recientemente su convergencia con Internet. La audiencia generalista supone todavía el gran nicho de telespectadores capaz de condicionar los principios lucrativos de sus productos publicitarios. Esta gran audiencia acumulada tiene un gran interés comercial y evidentemente también político. La unidireccionalidad y pasividad de esta tipología de espectadores le confiere una gran vulnerabilidad ante los posibles abusos en la programación, por lo que los observatorios y asociaciones de espectadores son especialmente necesarios.
  2. 2. En su tesis doctoral Ud. define a la TV como una “institución pública”, responsable de “proyectar valores simbólicos y culturales”. ¿Cómo recibe el público esta “proyección de valores” y qué hace con ella? ¿Qué aspectos de dicha “proyección de valores” se problematizan y cuáles se naturalizan? La actual Televisión generalista y en abierto mantiene su hegemonía en la creación de la opinión de masas. Su presencia justa y ordenada produce una proyección del país donde se desarrolla, de sus actividades y de su contexto histórico, político, social y económico. La programación debe estar sujeta a estos valores irrenunciables; los de propiciar espacios de debate, facilitar la crítica social y dar sustento a las culturas y sectores minoritarios más vulnerables. En definitiva, el público debe percibir la Televisión como una plataforma de divulgación para sus creaciones y opiniones. La Televisión puede incitar a la reflexión y al pensamiento si se hace un buen uso del medio. Desde la cultura se le pide a la Televisión que haga un servicio cultural, pero lo cierto es que no se considera al propio medio como un elemento cultural. Los agentes culturales están más preocupados por mantener altas cuotas de pantalla que por denunciar los efectos desculturizadores de algunas formas de Televisión actual, caracterizada por su zafiedad. La problemática no reside tanto en la recepción como en la gestión. La institución televisiva debes estar reglada bajo criterios de consenso político y de servicio público, no descartando otras formulas de negocio. ¿Considera que hoy existe un debate público acerca de los contenidos televisivos? ¿Dónde y cómo se da? ¿Sobre qué temas se conversa y por qué? ¿Qué actores tienen “voz y voto” en dicho debate y cuáles no? Los contenidos televisivos se han convertido en productos regulados bajo la perspectiva de la rentabilidad. Si se considera correcta esta afirmación, los contenidos televisivos de interés “público” deberían ser regulados desde una perspectiva neutral, alejada de manifiestos interesados y orientada desde fuerzas de consenso. Lo importante no es “qué” se ve sino “cuándo” y “cómo”. En este sentido, la programación debe ser variada y llegar al máximo número de ciudadanos.
  3. 3. Cuando alguien decide asistir a una sesión de cine, previamente elije la película y la hora de proyección. Con la televisión debería ocurrir lo mismo. Ser críticos y selectos. Pero, eso no es lo que sucede. Los políticos y las grandes corporaciones multimedia crean una agenda mediática de interés propio. Obligan a ver ciertos contenidos avalados por la comodidad del hogar y la facilidad de elección. ¿Considera que hoy existe voluntad de asociación, expresión y participación por parte de los telespectadores? ¿Qué casos concretos podría ejemplificar al respecto? El conocimiento social que sobre la Televisión se tiene es cada vez mayor, al entender la gran capacidad socializadora y cultural que este medio tiene para vertebrar unas sociedades más justas y democráticas. Al aceptar que la Televisión, como actor activo, forma parte indiscutible de una sociedad, han ido surgiendo mecanismos de control de sus contenidos para salvaguardar los derechos inherentes de los espectadores. Las asociaciones de telespectadores nacen con la función de fiscalizar los contenidos audiovisuales bajo los siguientes criterios: - Necesidad de unos medios de calidad - La Televisión como “educadora” de la infancia - Contenidos respetuosos, en especial con la protección al menor, la integridad física y moral, la diversidad y el respeto a la dignidad humana - Los padres y educadores deben ser responsables de transmitir una actitud crítica con la audiencia infantil y juvenil - Propuesta para una clasificación de contenidos audiovisuales por edades homogénea e independiente - El espacio audiovisual debe ser una creación activa de la participación ciudadana En definitiva estas iniciativas se basan en la creencia que una sociedad no es libre si no está bien informada. En España existen en la actualidad numerosas agrupaciones de telespectadores,
  4. 4. conscientes del derecho que los ciudadanos y usuarios de la Televisión tienen de influir y modificar los contenidos audiovisuales. En Argentina destaca el Observatorio de la Televisión, dependiente de la Universidad Austral, institución académica que realiza análisis exhaustivos sobre la calidad de los contenidos televisivos en abierto, e informa sobre su impacto, por ejemplo, en la infancia. El Observatorio es una potente herramienta para teorizar sobre los contenidos televisivos e intentar orientar las decisiones gubernamentales sobre la cuestión. En cuanto a los realizadores audiovisuales, ¿cree que son capaces de establecer un vínculo con el público, que les permita identificar y capitalizar sus inquietudes? ¿De qué manera lo hacen? Los realizadores de TV son los responsables encargados de asegurar la continuidad del relato audiovisual. De entre la realidad que nos rodea, estos profesionales seleccionan el encuadre, el punto de vista y la coherencia de la imagen con el sonido. Esto les capacita para crear una relación directa con las necesidades del público. Deben conocer cuales son las inquietudes del gran público y ser capaces ofrecer calidad y persuadir con estrategias visuales más o menos conocidas y eficaces. No se trata que el realizador conozca las técnicas de edición y de puesta en escena, es necesario que tenga la sensibilidad necesaria para acercarse a las distintas propuestas audiovisuales que mutan actualmente a una velocidad de vértigo. Debe ser capaz de ofrecer formulas narrativas que puedan satisfacer a todos los públicos, dentro de un contexto de respeto y de igualdad social. El público es lector-usuario de sistemas multiplataformas, internet, videojuegos, telefonía, multimedia, etc., y por esta razón los realizadores deben ofrecer relatos actualizados para aquello que interesa a los usuarios, tanto en los contenidos como en la forma de consumir los mismos. ¿De qué modo la nueva oferta de contenidos, soportes y alternativas de participación que ofrece Internet ha modificado los hábitos de consumo del público? Lo primero que Internet ha producido en la gestión televisiva es la desaparición
  5. 5. definitiva de las parrillas fijas de programación. Las televisiones convencionales tienen que creer que habrá un cambio inminente en los hábitos de consumo televisivo. Los espectadores van a dejar de consumir Televisión vinculada a una estructura temporal, provocando que la audiencia generalista en abierto puede caer el 20% o el 30%. Ocurrirá con Internet lo mismo que pasó con el nacimiento de la televisión, al desterrar los peores augurios que anunciaban la desaparición de la radio y del teatro. Las tecnologías se acumulan, compiten, pero no se destruyen entre sí, tal es la necesidad de comunicación del Hombre. La comunicación humana es compleja y es un error pensar que sólo la técnica ayudará a mejorarla. No es verdad. Creamos nuevas técnicas y nacen nuevas frustraciones sobre nuestras expectativas de comunicación. Mientras que en la televisión el colectivo de espectadores como en la prensa o en la radio está atento a una misma oferta, en Internet domina la lógica de la demanda, el colectivo de internautas ve lo que quiere y cuando quiere. Aunque sin olvidar lo que señalaba Wolton2, “Internet es una herramienta espléndida, pero fomenta lo que llama la soledad interactiva”. En este contexto de cambio tecnológico, ¿qué hay de nuevo y qué permanece constante en el vínculo que las audiencias tienen con la televisión? La revolución tecnológica ha hecho emerger una nueva cultura, generando contenidos audiovisuales específicos, formas nuevas de comunicación y un nuevo espacio cultural desterritorializado: la red. La mentalidad del televidente de la Web 2.0, es decir, el modelo en red y multiplataforma, le lleva a exigir que sus contenidos se desplacen con él y sean accesibles en cualquier dispositivo. Dichos contenidos son demandados bajo la necesidad personal de disfrutarlos cuando y donde se desee. La libertad de elección de contenidos es únicamente comparable con la libertad de lectura de los mismos. La convergencia de los medios ha venido para quedarse, y aunque está siendo implantada con menos celeridad de la esperada, las nuevas generaciones seguirán 2 WOLTON, D. (1992). Elogio del gran público: una teoría crítica de la televisión. Barcelona, Gedisa.
  6. 6. disfrutando de los contenidos audiovisuales televisivos, con un nuevo alfabetismo basado en formatos multimedia para generar espacios basados en un conocimiento que no se ha explorado todavía. Este cambio de paradigma es necesario observarlo desde el prisma de la integración, donde se posibilita la creación de usuarios más participativos, contenidos más abundantes y personales así como una mayor capacidad de decisión. En definitiva, una comunicación social más democrática.

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