COLECCIÓNPalabras Esenciales
Fidel CastroLa historia me absolverá               y otros discursosMinistro del Poder Popular para la Comunicación y la I...
La historia me absolveráFidel Castro RuzColección P a l a b r a s E s e n c i a l e sMinisterio del Poder Popular para la ...
La historia me absolverá                                                         Discurso pronunciado en el juicio        ...
una ocasión como ésta con palabras que sean san-         y vosotros sabéis de sobra, señores magistrados,gre del corazón y...
la libertad, dar un ejemplo de abnegación sin pre-      falsamente comprometidos en la causa, se lo debocedentes y librar ...
faz de la nación y del mundo la infinita desgracia       Ellos no pudieron ser más caballeros y me expli-de este pueblo, q...
perderla mil veces. Para dar a entender que esta-             Caso insólito el que se estaba produciendo,ba resuelto a luc...
Pensaba plantear este problema en la sesión              A medida que se desarrolló el juicio, los pa-siguiente como cuest...
Os recuerdo que vuestras leyes de procedi-               Sólo una cosa voy a pedirle al tribunal; esperomiento establecen ...
fiel a la Constitución de la República, venir aquí en     individuo: se discute sobre cuestiones fundamen-nombre de un gob...
¿En qué país está viviendo el señor fiscal?          Constitucionales del Estado. Más tarde volveré so-¿Quién le ha dicho ...
Haber creído durante un solo minuto lo que        son ni militares ni patriotas. Más difícil fue organi-dijo es suficiente...
la posta tres. Fue aquí precisamente donde se inició     como un hecho indudable el altísimo espíritu de ca-el combate, al...
comencé a retirar nuestros hombres en gruposde ocho y de diez. La retirada fue protegida porseis francotiradores que, al m...
Tuve que ir disminuyendo los hombres en pe-                                             queños grupos; algunos consiguiero...
Esta actitud nuestra, pocas veces vista por su       reunir después a los militares e invitarlos a aban-gallardía y grande...
pueblo y la situación presente y futura de la socie-          Puede hacerse, por tanto, una segunda afir-dad en que vive. ...
Conforme lo defendí entonces, ahora, cuando               Claro que el 10 de marzo no tuvo más reme-todos callan otra vez,...
el más escandaloso favoritismo con los parientes y              Guardias triples, acuartelamiento constante,allegados de l...
con cartuchos de dinamita, derrotaron y aplastaron                     Se reconstruyó el pasaje culminante de la tragedia:...
entendemos por tal a los sectores acomodados y          a los quinientos mil obreros del campo que habitanconservadores de...
títulos deseosos de lucha y llenos de esperanza para    proceder a la implantación efectiva de la voluntadencontrarse en u...
caña y cuota mínima de cuarenta mil arrobas a to-        otra serie de leyes y medidas también fundamenta-dos los pequeños...
problema del desempleo, el problema de la edu-                 Salvo unas cuantas industrias alimenticias,cación y el prob...
tipo elevado de renta, después no colocan una pie-         asesinato de una criatura, pero permanece crimi-dra más aunque ...
preocupáis en absoluto por las condiciones socia-                como aquél del Antiguo Testamento que derribó lales del m...
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]

1,965 views

Published on

Fidel Catro: La historia me absolverá y otros discursos [2009]

  1. 1. COLECCIÓNPalabras Esenciales
  2. 2. Fidel CastroLa historia me absolverá y otros discursosMinistro del Poder Popular para la Comunicación y la Información
  3. 3. La historia me absolveráFidel Castro RuzColección P a l a b r a s E s e n c i a l e sMinisterio del Poder Popular para la Comunicación y la InformaciónAv. Universidad, Esq. El Chorro, Torre Ministerial, pisos 9 y 10,Caracas-Venezuelawww.minci.gob.ve / publicaciones@minci.gob.veDirectorioMinistra del Poder Popularpara la Comunicación y la InformaciónBlanca EekhoutViceministro de Estrategia ComunicacionalFreddy FernándezViceministro de Gestión ComunicacionalMauricio RodríguezDirectora General de Difusión y PublicidadMayberth GraterolDirector de PublicacionesGabriel GonzálezCoordinadora de PublicacionesIngrid RodríguezCorrecciónFrancisco ÁvilaDiseño y montajeLuis CardozoDiseño de portadaLorena CollinsFotografías El Comandante en Jefe del Ejército Revolucionario cubano,Cubaperiodistas.com (p. 139) doctor Fidel Castro Ruz.José Lobo (p. 247)Depósito Legal: lf87120093201467ISBN: 978-980-227-069-9Impreso en la República Bolivariana de VenezuelaMayo, 2009
  4. 4. La historia me absolverá Discurso pronunciado en el juicio por el asalto al Cuartel Moncada, 16 de octubre de 1953 señores magistrados: Nunca un abogado ha tenido que ejercer su oficio en tan difíciles condiciones: nunca contra un acusado se había cometido tal cúmulo de abruma- doras irregularidades. Uno y otro son, en este caso, la misma persona. Como abogado, no ha podido ni tan siquiera ver el sumario y, como acusado, hace hoy setenta y seis días que está encerrado en una celda solitaria, total y absolutamente incomunica- do, por encima de todas las prescripciones huma-Desembarco del yate Granma. nas y legales. Quien está hablando aborrece con toda su alma la vanidad pueril y no están ni su ánimo ni su temperamento para poses de tribuno ni sensacio- nalismo de ninguna índole. Si he tenido que asumir mi propia defensa ante este tribunal, se debe a dos motivos. Uno: porque prácticamente se me privó de ella por completo; otro: porque sólo quien haya sido herido tan hondo, y haya visto tan desampara- da la patria y envilecida la justicia, puede hablar en
  5. 5. una ocasión como ésta con palabras que sean san- y vosotros sabéis de sobra, señores magistrados,gre del corazón y entrañas de la verdad. cuántas presiones se han ejercido para que se me despojase también de este derecho consagrado en No faltaron compañeros generosos que qui- Cuba por una larga tradición. El tribunal no pudosieran defenderme, y el Colegio de Abogados de La acceder a tales pretensiones porque era ya dejarHabana designó para que me representara en esta a un acusado en el colmo de la indefensión. Esecausa a un competente y valeroso letrado: el doctor acusado, que está ejerciendo ahora ese derecho,Jorge Pagliery, decano del Colegio de esta ciudad. por ninguna razón del mundo callará lo que debeNo lo dejaron, sin embargo, desempeñar su misión: decir. Y estimo que hay que explicar, primero quelas puertas de la prisión estaban cerradas para él nada, y qué se debió la feroz incomunicación a quecuantas veces intentaba verme; sólo al cabo de mes fui sometido; cuál es el propósito al reducirme aly medio, debido a que intervino la Audiencia, se le silencio; por qué se fraguaron planes; qué hechosconcedieron diez minutos para entrevistarse con- gravísimos se le quieren ocultar al pueblo; cuál esmigo en presencia de un sargento del Servicio de el secreto de todas las cosas extrañas que han ocu-Inteligencia Militar. Se supone que un abogado rrido en este proceso. Es lo que me propongo hacerdeba conversar privadamente con su defendido, con entera claridad.salvo que se trata de un prisionero de guerra cuba-no en manos de un implacable despotismo que no Vosotros habéis calificado este juicio públi-reconozca reglas legales ni humanas. Ni el doctor camente como el más trascendental de la historiaPagliery ni yo estuvimos dispuestos a tolerar esta republicana, y así lo habéis creído sinceramente,sucia fiscalización de nuestras armas para el juicio no debisteis permitir que os lo mancharan con unoral. ¿Querían acaso saber de antemano con qué fardo de burlas a vuestra autoridad. La primeramedios iban a ser reducidas a polvo las fabulosas sesión del juicio fue el 21 de septiembre. Entre unmentiras que habían elaborado en torno a los he- centenar de ametralladoras y bayonetas que inva-chos del cuartel Moncada y sacarse a relucir las te- dían escandalosamente la sala de justicia, más derribles verdades que deseaban ocultar a toda costa? cien personas se sentaron en el banquillo de losFue entonces cuando se decidió que, haciendo uso acusados. Una gran mayoría era ajena a los hechosde mi condición de abogado, asumiese yo mismo y guardaba prisión preventiva hacía muchos días,mi propia defensa. después de sufrir toda clase de vejámenes y maltra- tos en los calabozos de los cuerpos represivos; pero Esta decisión, oída y trasmitida por el sargen- el resto de los acusados, que era el menor número,to del SIM, provocó inusitados temores; parece que estaban gallardamente firmes, dispuestos a confir-algún duendecillo burlón se complacía diciéndoles mar con orgullo su participación en la batalla porque por culpa mía los planes iban a salir muy mal; 8 9
  6. 6. la libertad, dar un ejemplo de abnegación sin pre- falsamente comprometidos en la causa, se lo debocedentes y librar de las garras de la cárcel a aquel a la total adhesión y respaldo de mis heroicos com-grupo de personas que con toda mala fe habían sido pañeros, pues dije que ellos no se avergonzarían niincluidas en el proceso. Los que habían combatido se arrepentirían de su condición de revolucionariosuna vez volvían a enfrentarse. Otra vez la causa jus- y de patriotas por el hecho de tener que sufrir lasta del lado nuestro; iba a librarse contra la infamia consecuencias. No se me permitió nunca hablarel combate terrible de la verdad. ¡Y ciertamente que con ellos en la prisión y, sin embargo, pensábamosno esperaba el régimen la catástrofe moral que se hacer exactamente lo mismo. Es que, cuando losavecinaba! hombres llevan en la mente un mismo ideal, nada puede incomunicarlos, ni las paredes de una cárcel, ¿Cómo mantener todas sus falsas acusacio- ni la tierra de los cementerios, porque un mismones? ¿Cómo impedir que se supiera lo que en reali- recuerdo, una misma alma, una misma idea, unadad había ocurrido, cuando tal número de jóvenes misma conciencia y dignidad los alienta a todos.había ocurrido, cuando tal número de jóvenes es-taban dispuestos a correr todos los riesgos: cárcel, Desde aquel momento comenzó a desmoro-tortura y muerte, si era preciso, por denunciarlo narse como castillo de naipes el edificio de mentirasante el tribunal? infames que había levantado el gobierno en torno a los hechos, resultando de ello que el señor fiscal En aquella primera sesión se me llamó a de- comprendió cuán absurdo era mantener en prisiónclarar y fui sometido a interrogatorio durante dos intelectuales, solicitando de inmediato para ellas lahoras, contestando las preguntas del señor fiscal y libertad provisional.los veinte abogados de la defensa. Puede probar concifras exactas y datos irrebatibles las cantidades de Terminadas mis declaraciones en aquelladinero invertido, la forma en que se habían obteni- primera sesión, yo había solicitado permiso del tri-do y las armas que logramos reunir. No tenía nada bunal para abandonar el banco de los acusados yque ocultar, porque en realidad todo había sido lo- ocupar un puesto entre los abogados defensores, logrado con sacrificios sin precedentes en nuestras que, en efecto, me fue concedido. Comenzaba paracontiendas republicanas. Hablé de los propósitos mí entonces la misión que consideraba más im-que nos inspiraban en la lucha y del comporta- portante en este juicio: destruir totalmente las co-miento humano y generoso que en todo momen- bardes calumnias que se lanzaron contra nuestrosto mantuvimos con nuestros adversarios. Si pude combatientes, y poner en evidencia irrebatible loscumplir mi cometido demostrando la no participa- crímenes espantosos y repugnantes que se habíanción, ni directa ni indirecta, de todos los acusados cometido con los prisioneros, mostrando ante la 10 11
  7. 7. faz de la nación y del mundo la infinita desgracia Ellos no pudieron ser más caballeros y me expli-de este pueblo, que está sufriendo la opresión más caron la verdad: esa misma tarde había estado encruel e inhumana de toda su historia. la prisión el coronel Chaviano y les dijo que yo “le estaba haciendo en el juicio un daño terrible al go- La segunda sesión fue el martes 22 de sep- bierno”, que tenían que firmar un certificado dondetiembre. Acababan de prestar declaración apenas se hiciera constar que estaba enfermo y no podía,diez personas y ya había logrado poner en claro los por tanto, seguir asistiendo a las sesiones. Me ex-asesinatos cometidos en la zona de Manzanillo, esta- presaron además los médicos que ellos, por su par-bleciendo específicamente y haciéndola constar en te, estaban dispuestos a renunciar a sus cargos y ex-acta, la responsabilidad directa del capitán jefe de ponerse a las persecuciones, que ponían el asuntoaquel puesto militar. Faltaban por declarar todavía en mis manos para que yo decidiera. Para mí eratrescientas personas. ¿Qué sería cuando, con una duro pedirles a aquellos hombres que se inmolarancantidad abrumadora de datos y pruebas reunidos, sin consideraciones, pero tampoco podía consentir,procediera a interrogar, delante del tribunal, a los por ningún concepto, que se llevaran a cabo talespropios militares responsables de aquellos hechos? propósitos. Para dejarlo a sus propias conciencias,¿Podía permitir el gobierno que yo realizara tal cosa me limité a contestarles: “Ustedes sabrán cuál esen presencia del público numeroso que asistía a las su deber; yo sé bien cuál es el mío”.sesiones, los reporteros de prensa, letrados de todala isla y los líderes de los partidos de oposición a Ellos, después que se retiraron, firmaronquienes estúpidamente habían sentado en el banco el certificado; sé que lo hicieron porque creían dede los acusados para que ahora pudieran escuchar buena fe que era el único modo de salvarme la vida,bien de cerca todo cuanto allí se ventilara? ¡Prime- que veían en sumo peligro. No me comprometí aro dinamitaban la Audiencia, con todos sus magis- guardar silencio sobre este diálogo; sólo estoy com-trados, que permitirlo! prometido con la verdad, y si decirla en este caso pudiera lesionar el interés material de esos buenos Idearon sustraerme del juicio y procedieron profesionales, dejo limpio de toda duda su honor,a ellos manu militari. El viernes 25 de septiembre que vale mucho más. Aquella misma noche, redactépor la noche, víspera de la tercera sesión, se presen- una carta para este tribunal, denunciando el plantaron en mi celda dos médicos del penal; estaban que se tramaba, solicitando la visita de dos médicosvisiblemente apenados: “Venimos a hacerte un re- forenses para que certificaran mi perfecto estado deconocimiento” —me dijeron. “¿Y quién se preocupa salud y expresándoles que si, para salvar mi vida,tanto por mi salud?” —les pregunté. Realmente, tenían que permitir semejante artimaña, preferíadesde que los vi había comprendido el propósito. 12 13
  8. 8. perderla mil veces. Para dar a entender que esta- Caso insólito el que se estaba produciendo,ba resuelto a luchar solo contra tanta bajeza, añadí señores magistrados: un régimen que tenía miedoa mi escrito aquel pensamiento del maestro: “Un de presentar a un acusado ante los tribunales; unprincipio justo desde el fondo de una cueva puede régimen de terror y de sangre, que se espantabamás que un ejército”. ante la convicción moral de un hombre indefenso, desarmado, incomunicado y calumniado. Así, des- Ésa fue la carta que, como sabe el tribunal, pués de haberme privado de todo, me privaban, porpresentó la doctora Melba Hernández, en la sesión último, del juicio donde era el principal acusado.tercera del juicio oral del 26 de septiembre. Pude Téngase en cuenta que esto se hacía estando enhacerla llegar a ella, a pesar de la implacable vigi- plena vigencia la suspensión de garantías y fun-lancia que sobre mí pesaba. Con motivo de dicha cionando con todo rigor la Ley de Orden Públicocarta, por supuesto, se tomaron inmediatas repre- y la censura de radio y prensa. ¡Qué crímenes tansalias: incomunicaron a la doctora Hernández, y a horrendos habrá cometido este régimen que tantomí, como ya lo estaba, me confinaron al más apar- temía la voz de un acusado!tado lugar de la cárcel. A partir de entonces, todoslos acusados eran registrados minuciosamente, de Debo hacer hincapié en actitud insolente epies a cabeza, antes de salir para el juicio. irrespetuosa que con respecto a vosotros han man- tenido en todo momento los jefes militares. Cuantas Vinieron los médicos forenses el día 27 y cer- veces este tribunal ordenó que cesara la inhumanatificaron que, en efecto, estaba perfectamente bien incomunicación que pesaban sobre mí, cuantas ve-de salud. Sin embargo, pese a las reiteradas órde- ces ordenó que se respetasen mis derechos más ele-nes del tribunal, no se me volvió a traer a ningu- mentales, cuantas veces demandó que se me pre-na sesión del juicio. Agréguese a esto que todos los sentara a juicio, jamás fue obedecido; una por una,días eran distribuidos, por personas desconocidas, se desacataron todas sus órdenes. Peor todavía: encientos de panfletos apócrifos donde se hablaba de la misma presencia del tribunal, en la primera y se-rescatarme de la prisión, coartada estúpida para gunda sesión, se me puso al lado una guardia pe-eliminarme físicamente con pretexto de evasión. rentoria para que me impidiera en absoluto hablarFracasados estos propósitos por la denuncia opor- con nadie, ni aun en los momentos de receso, dandotuna de amigos y alertas y descubierta la falsedad a entender que, no ya en la prisión, sino hasta en ladel certificado médico, no les quedó otro recurso, misma audiencia y en vuestra presencia, no hacíanpara impedir mi asistencia al juicio, que el desacato el menor caso de vuestras disposiciones.abierto y descarado... 14 15
  9. 9. Pensaba plantear este problema en la sesión A medida que se desarrolló el juicio, los pa-siguiente como cuestión de elemental honor para peles se invirtieron: los que iban a acusar salieronel tribunal, pero... ya no volví más. Y si a cambio de acusados, y los acusados se convirtieron en acu-tanta irrespetuosidad nos traen aquí para que voso- sadores. No se juzgó allí a los revolucionarios, setros nos enviéis a la cárcel, en nombre de una lega- juzgó para siempre a un señor que se llama Batis-lidad que únicamente ellos y exclusivamente ellos ta... ¡Monstrum horrendum!... No importa que losestán violando desde el 10 de marzo, harto triste es valientes y dignos jóvenes hayan sido condenados,el papel que os quieren imponer. No se ha cumplido si mañana el pueblo condenará al dictador y a susciertamente en este caso ni una sola vez la máxima crueles esbirros. A Isla de Pinos se les envió, en cu-latina: cedant arma togae. Ruego tengáis muy en yas circulares mora todavía el espectro de Castellscuenta esta circunstancia. y no se ha apagado aún el grito de tantos y tantos asesinados; allí han ido a purgar, en amargo cau- Más, todas las medidas resultaron comple- tiverio, su amor a la libertad, secuestrados de latamente inútiles, porque mis bravos compañeros, sociedad, arrancados de sus hogares y desterradoscon civismo sin precedentes, cumplieron cabal- de la patria. ¿No creéis, como dije, que en tales cir-mente su deber. cunstancias es ingrato y difícil a este abogado cum- “Sí, vinimos a combatir por la libertad de plir su misión?Cuba y no nos arrepentimos de haberlo hecho”, de- Como resultado de tantas maquinacionescían uno por uno cuando eran llamados a declarar, turbias e ilegales, por voluntad de los que mandane inmediatamente, con impresionante hombría, y debilidad de los que juzgan, heme aquí en estedirigiéndose al tribunal, denunciaban los crímenes cuartico del Hospital Civil, adonde se me ha traí-horribles que se habían cometido en los cuerpos de do para ser juzgado en sigilo, de modo que no senuestros hermanos. Aunque ausente, pude seguir me oiga, que mi voz se apague y nadie se entere deel proceso desde mi celda en todos sus detalles, gra- las cosas que voy a decir. ¿Para qué se quiere esecias a la población penal de la prisión de Boniato imponente Palacio de Justicia, donde los señoresque, pese a todas las amenazas de severos castigos, magistrados se encontrarán, sin duda, mucho másse valieron de ingeniosos medios para poner en mis cómodos? No es conveniente, os lo advierto, que semanos recortes de periódicos e informaciones de imparta justicia desde el cuarto de un hospital ro-toda clase. Vengaron así los abusos e inmoralida- deado de centinelas con bayonetas calada, porquedes del director Taboada y del teniente supervisor pudiera pensar la ciudadanía que nuestra justiciaRosabal, que los hacen trabajar de sol a sol, cons- está enferma... y está presa.truyendo palacetes privados, y encima los matan dehambre malversando los fondos de subsistencia. 16 17
  10. 10. Os recuerdo que vuestras leyes de procedi- Sólo una cosa voy a pedirle al tribunal; esperomiento establecen que el juicio será “oral y públi- que me la conceda en compensación de tanto exce-co”; sin embargo, se ha impedido por completo al so y desafuero como ha tenido que sufrir este acu-pueblo la entrada en esta sesión. Sólo han dejado sado sin amparo alguno de las leyes: que se respetepasar dos letrados y seis periodistas, en cuyos pe- mi derecho a expresarme con entera libertad. Sinriódicos la censura no permitirá publicar una pa- ello no podrán llenarse ni las meras apariencias delabra. Veo que tengo por único público, en la sala justicia y el último eslabón sería, más que ningúny en los pasillos, cerca de cien soldados y oficiales. otro, de ignominia y cobardía.¡Gracias por la seria y amable atención que me es- Confieso que algo me ha decepcionado. Pensétán prestando! ¡Ojalá tuviera delante de mí todo el que el señor fiscal vendría con una acusación terri-Ejército! Yo sé que algún día arderá en deseos de la- ble, dispuesto a justificar hasta la saciedad la pre-var la mancha terrible de vergüenza y de sangre que tensión y los motivos por los cuales en nombre delhan lanzado sobre el uniforme militar las ambicio- derecho y de la justicia —y ¿de qué derecho y de quénes de un grupito desalmado. Entonces, ¡ay de los justicia? —se me debe condenar a veintiséis añosque cabalgan hoy cómodamente sobre sus nobles de prisión. Pero no. Se ha limitado exclusivamenteguerreras... si es que el pueblo no los ha desmonta- a leer el artículo 148 del Código de Defensa Social,do mucho antes! por el cual, más circunstancias agravantes, solicita Por último, debo decir que no se dejó pasar para mí la respetable cantidad de veintiséis años dea mi celda en la prisión ningún tratado de derecho prisión. Dos minutos me parece muy poco tiempopenal. Sólo puedo disponer de este minúsculo códi- para pedir y justificar que un hombre se pase a lago que me acaba de prestar un letrado, el valiente sombra más de un cuarto de siglo. ¿Está por ven-defensor de mis compañeros: doctor Baudilio Cas- tura el señor fiscal disgustado con el tribunal? Por-tellanos. De igual modo, se prohibió que llegaran a que, según observo, su laconismo en este caso semis manos los libros de Martí; parece que la censu- da de narices con aquella solemnidad con que losra de la prisión los consideró demasiado subversi- señores magistrados declararon, un tanto orgullo-vos. ¿O será porque yo dije que Martí era el autor sos, que éste era un proceso de suma importancia,intelectual del 26 de julio? Se impidió, además, que y yo he visto a los señores fiscales hablar diez vecestrajese a este juicio ninguna obra de consulta sobre más en un simple caso de drogas heroicas para soli-cualquier otra materia. ¡No importa en absoluto! citar que un ciudadano sea condenado a seis mesesTraigo en el corazón las doctrinas del maestro y en de prisión. El señor fiscal no ha pronunciado unael pensamiento las nobles ideas de todos los hom- sola palabra para respaldar su petición. Soy justo...,bres que han defendido la libertad de los pueblos. comprendo que es difícil, para un fiscal que juró ser 18 19
  11. 11. fiel a la Constitución de la República, venir aquí en individuo: se discute sobre cuestiones fundamen-nombre de un gobierno inconstitucional, factual, tales de principios, se juzga sobre el derecho de losestatuario, de ninguna legalidad y menos morali- hombres a ser libres, se debate sobre las bases mis-dad, a pedir que un joven cubano, abogado como mas de nuestra existencia como nación civilizadaél, quizás... tan decente como él, sea enviado por y democrática. Cuando concluya, no quiero tenerveintiséis años a la cárcel. Pero el señor fiscal es un que reprocharme a mí mismo haber dejado prin-hombre de talento y yo he visto personas con menos cipio por defender, verdad es decir, ni crimen sintalento que él escribir largos mamotretos en defen- denunciar.sa de esta situación. ¿Cómo, pues, creer que carez- El famoso articulejo del señor fiscal no me-ca de razones para defenderlo, aunque sea durante rece ni un minuto de réplica. Me limitaré, por elquince minutos, por mucha repugnancia que esto momento, a librar contra él una breve escaramuzale inspire a cualquier persona decente? Es induda- jurídica, porque quiero tener limpio de minucias elble que en el fondo de esto hay una gran conjura. campo para cuando llegue la hora de tocar el de- Señores magistrados: ¿Por qué tanto interés güello contra toda la mentira, falsedad, hipocresía,en que me calle? ¿Por qué, inclusive, se suspende convencionalismos y cobardía moral sin límitestodo género de razonamientos para no presentar en que se basa esa burda comedia que, desde el 10ningún blanco contra el cual pueda yo dirigir el de marzo y aun antes del 10 de marzo, se llama enataque de mis argumentos? ¿Es que se carece por Cuba justicia.completo de base jurídica, moral y política para ha- Es un principio elemental de derecho penalcer un planteamiento serio de la cuestión? ¿Es que que el hecho imputado tiene que ajustarse exacta-se teme tanto a la verdad? ¿Es que se quiere que mente al tipo de delito prescrito por la ley. Si no hayyo hable también dos minutos y no toque aquí los ley exactamente aplicable al punto controvertido,puntos que tienen a ciertas gentes sin dormir desde no hay delito.el 26 de julio? Al circunscribirse la petición fiscal ala simple lectura de cinco líneas de un artículo del El artículo en cuestión dice textualmente: “SeCódigo de Defensa Social, pudiera pensarse que yo impondrá una sanción de privación de libertadme circunscriba a lo mismo y dé vueltas y más vuel- de tres a diez años al autor de un hecho dirigido atas alrededor de ellas, como un esclavo en torno a promover un alzamiento de gentes armadas con-una piedra de molino. Pero no aceptaré de ningún tra los Poderes Constitucionales del Estado. Lamodo esa mordaza, porque en este juicio se está sanción será de privación de libertad de cinco adebatiendo algo más que la simple libertad de un veinte años si se llevase a efecto la insurrección”. 20 21
  12. 12. ¿En qué país está viviendo el señor fiscal? Constitucionales del Estado. Más tarde volveré so-¿Quién le ha dicho que nosotros hemos promovi- bre el Código para refrescarle la memoria al señordo alzamiento contra los Poderes Constitucionales fiscal sobre ciertas circunstancias que lamentable-del Estado? Dos cosas resaltan a la vista. En pri- mente se le han olvidado.mer lugar, la dictadura que oprime a la nación no Os advierto que acabo de empezar. Si enes un poder constitucional, sino inconstitucional; vuestras almas queda un latido de amor a la pa-se engendró contra la Constitución, por encima de tria, de amor a la humanidad, de amor a la justicia,la Constitución, violando la Constitución legítima escucharme con atención. Sé que me obligarán alde la República. Constitución legítima es aquella silencio durante muchos años; sé que tratarán deque emana directamente del pueblo soberano. Este ocultar la verdad por todos los medios posibles; sépunto lo demostraré plenamente más adelante, que contra mí se alzará la conjura del olvido. Perofrente a todas las gazmoñerías que han inventado mi voz no se ahogará por eso: cobra fuerzas en milos cobardes y traidores para justificar lo injustifica- pecho mientras más solo me siento y quiero darleble. En segundo lugar, el artículo habla de Poderes, en mi corazón todo el calor que le niegan las almases decir, plural, no singular, porque está conside- cobardes.rado el caso de una república regida por un PoderLegislativo, un Poder Ejecutivo y un Poder Judicial Escuché al dictador el lunes 27 de julio, desdeque se equilibran y contrapesan unos a otros. un bohío de las montañas, cuando todavía quedába- mos dieciocho hombres sobre las armas. No sabrán Nosotros hemos promovido rebelión contra de amarguras e indignaciones en la vida los que noun poder único, ilegítimo, que ha usurpado y reuni- hayan pasado por momentos semejantes. Al pardo en uno solo los Poderes Legislativos y Ejecutivo que rodaban por tierra las esperanzas tanto tiempode la nación, destruyendo todo el sistema que pre- acariciadas de liberar a nuestro pueblo, veíamos alcisamente trataba de proteger el artículo del Código déspota erguirse sobre él, más ruin y soberbio queque estamos analizando. En cuanto a la indepen- nuca. El chorro de mentiras y calumnias que ver-dencia del Poder Judicial después del 10 de marzo, tió en su lenguaje torpe, odioso y repugnante, sóloni hablo siquiera, porque no estoy para bromas... puede compararse con el chorro enorme de sangrePor mucho que se estire, se encoja o se remiende, joven y limpia que desde la noche antes estaba de-ni una sola coma del artículo 148 es aplicable a los rramando, con su conocimiento, consentimiento,hechos del 26 de julio. Dejémoslo tranquilo, espe- complicidad y aplauso, la más desalmada turba derando la oportunidad en que pueda aplicarse a los asesinos que pueda concebirse jamás.que sí promovieron alzamiento contra los Poderes 22 23
  13. 13. Haber creído durante un solo minuto lo que son ni militares ni patriotas. Más difícil fue organi-dijo es suficiente falta para que un hombre de con- zar, entrenar y movilizar hombres y armas bajo unciencia viva arrepentido y avergonzado toda la vida. régimen represivo que gasta millones de pesos enNo tenía ni siquiera, en aquellos momentos, la es- espionaje, soborno y delación, tareas que aquellosperanza de marcarle sobre la frente miserable la jóvenes y otros muchos realizaron con seriedad,verdad que lo estigmatice por el resto de sus días discreción y constancia verdaderamente increí-y el resto de los tiempos, porque sobre nosotros bles; y más meritorio todavía será siempre darle ase cerraba ya el cerco de más de mil hombres, con un ideal todo lo que se tiene y, además, la vida.armas de mayor alcance y potencia, cuya consigna La movilización final de hombres que vinie-terminante era regresar con nuestros cadáveres. ron a esta provincia desde los más remotos pueblosHoy, que ya la verdad empieza a conocerse y que de toda la isla se llevó a cabo con admirable preci-termino con estas palabras que estoy pronuncian- sión y absoluto secreto. Es cierto igualmente que eldo la misión que me impuse, cumplida a cabalidad, ataque se realizó con magnífica coordinación. Co-puedo morir tranquilo y feliz, por lo cual no escati- menzó simultáneamente a las 5:15 a.m., tanto enmaré fustazos de ninguna clase sobre los enfureci- Bayamo como en Santiago de Cuba, y, uno a uno,dos asesinos. con exactitud de minutos y segundos prevista de Es necesario que me detenga a considerar antemano, fueron cayendo los edificios que rodeanun poco los hechos. Se dijo por el mismo gobier- el campamento. Sin embargo, en aras de la estrictano que el ataque fue realizado con tanta precisión verdad, aun cuando disminuya nuestro mérito, voyy perfección que evidenciaba la presencia de ex- a revelar por primera vez también otro hecho quepertos militares en la elaboración del plan. ¡Nada fue fatal: la mitad del grueso de nuestras fuerzas y lamás absurdo! El plan fue trazado por un grupo de mejor armada, por un error lamentable, se extraviójóvenes ninguno de los cuales tenía experiencia a la entrada de la ciudad y nos faltó en el momentomilitar; y voy a revelar sus nombres, menos dos decisivo. Abel Santamaría, con veintiún hombres,de ellos que no están ni muertos ni presos: Abel había ocupado el Hospital Civil; iban también conSantamaría, José Luis Tasende, Renato Guitart él para atender a los heridos un médico y dos com-Rosell, Pedro Miret, Jesús Montané y el que les pañeras nuestras. Raúl Castro, con diez hombres,habla. La mitad han muerto, y en justo tributo a su ocupó el Palacio de Justicia; y a mí me correspon-memoria puedo decir que no eran expertos milita- dió atacar el campamento con el resto, noventa yres, pero tenían patriotismo suficiente para darles, cinco hombres.en igualdad de condiciones, una soberana paliza a Llegué con un primer grupo de cuarenta y cin-todos los generales del 10 de marzo juntos, que no co, precedido por una vanguardia de ocho que forzó 24 25
  14. 14. la posta tres. Fue aquí precisamente donde se inició como un hecho indudable el altísimo espíritu de ca-el combate, al encontrarse mi automóvil con una ballerosidad que mantuvimos en la lucha.patrulla de recorrido exterior armada de ametralla- La disciplina por parte del Ejército fue bas-doras. El grupo de reserva, que tenía casi todas las tante mala. Vencieron en último término por el nú-armas largas, pues las cortas iban a la vanguardia, mero que le daba una superioridad de quince a uno,tomó por una calle equivocada y se desvió por com- y por la protección que le brindaban las defensas depleto dentro de una ciudad que no conocían. Debo la fortaleza. Nuestros hombres tiraban mucho me-aclarar que no albergo la menor duda sobre el valor jor y ellos mismos lo reconocieron. El valor huma-de esos hombres, que al verse extraviados sufrie- no fue igualmente alto de parte y parte.ron gran angustia y desesperación. Debido al tipode acción que se estaba desarrollando y al idéntico Considerando las causas del fracaso táctico,color de los uniformes en ambas partes combatien- aparte del lamentable error mencionado, estimotes, no era fácil restablecer el contacto. Muchos de que fue una falta nuestra dividir la unidad de co-ellos, detenidos más tarde, recibieron la muerte con mandos que habíamos entrenado cuidadosamente.verdadero heroísmo. De nuestros mejores hombres y más audaces jefes, había veintisiete en Bayamo, veintiuno en el Hos- Todo el mundo tenía instrucciones muy pre- pital Civil y diez en el Palacio de Justicia; de habercisas de ser, ante todo, humanos en la lucha. Nunca hecho otra distribución, el resultado pudo haberun grupo de hombres armados fue más generoso sido distinto.con el adversario. Se hicieron desde los primerosmomentos numerosos prisioneros, cerca de veinte El choque con la patrulla (totalmente casual,en firme; y hubo un instante, al principio, en que pues veinte segundos antes o veinte segundos des-tres hombres nuestros, de los que habían tomado la pués no habría estado en ese punto) dio tiempoposta: Ramiro Valdés, José Suárez y Jesús Monta- a que se movilizara el campamento, que de otroné, lograron penetrar en una barraca y detuvieron modo habría caído en nuestras manos sin disparardurante un tiempo a cerca de cincuenta soldados. un tiro, pues ya la posta estaba en nuestro poder.Estos prisioneros declararon ante el tribunal, y to- Por otra parte, salvo los fusiles calibre 22 que es-dos sin excepción han reconocido que se les trató taban bien provistos, el parque de nuestro lado eracon absoluto respeto, sin tener que sufrir ni siquiera escasísimo. De haber tenido nosotros granadas deuna palabra vejaminosa. Sobre este aspecto sí ten- mano, no hubieran podido resistir quince minutos.go que agradecerle algo, de corazón, al señor fiscal: Cuando me convencí de que todos los es-que en el juicio donde se juzgó a mis compañeros, fuerzos eran ya inútiles para tomar la fortaleza,al hacer su informe, tuvo la justicia de reconocer 26 27
  15. 15. comencé a retirar nuestros hombres en gruposde ocho y de diez. La retirada fue protegida porseis francotiradores que, al mando de Pedro Mirety de Fidel Labrador, le bloquearon heroicamenteel paso al Ejército. Nuestras pérdidas en la luchahabían sido insignificantes; el noventa y cinco porciento de nuestros muertos fueron producto de lacrueldad y la inhumanidad cuando aquélla hubocesado. El grupo del Hospital Civil no tuvo másque una baja; el resto fue copado al situarse lastropas frente a la única salida del edificio, y sólodepusieron las armas cuando no les quedaba unabala. Con ellos estaba Abel Santamaría, el más ge-neroso, querido e intrépido de nuestros jóvenes,cuya gloriosa resistencia lo inmortaliza ante alhistoria de Cuba. Ya veremos la suerte que corrie-ron y cómo quiso escarmentar Batista la rebeldía yheroísmo de nuestra juventud. Nuestros planes eran proseguir la lucha en lasmontañas caso de fracasar el ataque al regimiento.Pude reunir otra vez, en Siboney, la tercera partede nuestras fuerzas; pero ya muchos estaban des-alentados. Unos veinte decidieron presentarse; yaveremos también lo que ocurrió con ellos. El resto,dieciocho hombres, con las armas y el parque que El comandante Fidel con parte de la guerrilla armada.quedaban, me siguieron a las montañas. El terrenoera totalmente desconocido para nosotros. Duranteuna semana ocupamos la parte alta de la cordillerade la Gran Piedra y el Ejército ocupó la base. Ni no-sotros podíamos bajar ni ellos se decidieron a subir.No fueron, pues, las armas; fueron el hambre y lased quienes vencieron la última resistencia. 28
  16. 16. Tuve que ir disminuyendo los hombres en pe- queños grupos; algunos consiguieron filtrarse entre las líneas del Ejército, otros fueron presentados por monseñor Pérez Serantes. Cuando sólo quedaban conmigo dos compañeros: José Suárez y Oscar Al- calde, totalmente extenuados los tres, al amanecer del sábado 1º de agosto, una fuerza del mando del teniente Sarría nos sorprendió durmiendo. Ya la ma- tanza de prisioneros había cesado por la tremenda reacción que provocó en la ciudadanía, y este oficial, hombre de honor, impidió que algunos matones nos asesinasen en el campo con las manos atadas. No necesito desmentir aquí las estúpidas sandeces que, para mancillar mi nombre, inventa- ron los Ugalde Carrillo y su comparsa, creyendo en- cubrir su cobardía, su incapacidad y sus crímenes. Los hechos están sobradamente claros. Mi propósito no es entretener al tribunal con narraciones épicas. Todo cuanto he dicho es nece- sario para la comprensión más exacta de lo que diré después. Quiero hacer constar dos cosas importantesFidel a su salida de la prisión enjuiciadopor el asalto al cuartel Moncada. para que se juzgue serenamente nuestra actitud. Primero: pudimos haber facilitado la toma del re- gimiento deteniendo simplemente a todos los altos oficiales en sus residencias, posibilidad que fue re- chazada, por la consideración muy humana de evi- tar escenas de tragedia y de lucha en las casas de las familias. Segundo: se acordó no tomar ninguna estación de radio hasta tanto no se tuviese asegura- do el campamento. 31
  17. 17. Esta actitud nuestra, pocas veces vista por su reunir después a los militares e invitarlos a aban-gallardía y grandeza, le ahorró a la ciudadanía un donar la odiosa bandera de la tiranía y abrazar larío de sangre. Yo pude haber ocupado, con sólo diez de la libertad, defender los grandes intereses de lahombres, una estación de radio y haber lanzado al nación y no los mezquinos intereses de un grupito;pueblo a la lucha. De su ánimo no era posible du- virar las armas y disparar contra los enemigos deldar: tenía el último discurso de Eduardo Chibás en pueblo, y no contra el pueblo, donde están sus hijosla CMQ, grabado con sus propias palabras, poemas y sus padres; luchar junto a él, como hermanos quepatrióticos e himnos de guerra capaces de estreme- son, y no frente a él, como enemigos que quierencer al más indiferente, con mayor razón cuando se que sean; ir unidos en pos del único ideal hermo-está escuchando el fragor del combate, y no quise sos y digno de ofrendarle la vida, que es la grandezahacer uso de ellos, a pesar de lo desesperado de y felicidad de la patria. A los que dudan que mu-nuestra situación. chos soldados se hubieran sumado a nosotros, yo les pregunto: ¿Qué cubano no ama la gloria? ¿Qué Se ha repetido con mucho énfasis por el gobier- alma no se enciende en un amanecer de libertad?no que el pueblo no secundó el movimiento. Nuncahabía oído una afirmación tan ingenua y, al propio El cuerpo de la Marina no combatió contratiempo, tan llena de mala fe. Pretenden evidenciar nosotros, y se hubiera sumado sin duda después.con ello la sumisión y cobardía del pueblo; poco fal- Se sabe que ese sector de las Fuerzas Armadas esta para que digan que respalda a la dictadura, y no el menos adicto a la tiranía y que existe entre sussaben cuánto ofenden con ello a los bravos orienta- miembros un índice muy elevado de conciencia cí-les. Santiago de Cuba creyó que era una lucha entre vica. Pero en cuanto al resto del Ejército nacional,soldados, y no tuvo conocimiento de lo que ocurría ¿hubiera combatido contra el pueblo sublevado?hasta muchas horas después. ¿Quién duda del va- Yo afirmo que no.lor, el civismo y el coraje sin límites del rebelde y pa- El soldado es un hombre de carne y hueso,triótico pueblo de Santiago de Cuba? Si el Moncada que piensa, que observa y que siente. Es susceptiblehubiera caído en nuestras manos, ¡hasta las mujeres a la influencia de las opiniones, creencias, simpa-de Santiago de Cuba habrían empuñado las armas! tías y antipatías del pueblo. Si se le pregunta su opi-¡Muchos fusiles se los cargaron a los combatientes nión, dirá que no puede decirla; pero eso no signifi-las enfermeras del Hospital Civil! Ellas también pe- ca que carezca de opinión. Le afectan exactamentelearon. Eso no lo olvidaremos jamás. los mismos problemas que a los demás ciudadanos No fue nunca nuestra intención luchar con los conciernen: subsistencia, alquiler, la educación desoldados del regimiento, sino apoderarnos por sor- los hijos, el porvenir de éstos, etcétera. Cada fami-presa del control y de las armas, llamar al pueblo, liar es un punto de contacto inevitable entre él y el 32 33
  18. 18. pueblo y la situación presente y futura de la socie- Puede hacerse, por tanto, una segunda afir-dad en que vive. Es necio pensar que porque un sol- mación: el Ejército jamás se ha sublevado contradado reciba un sueldo del Estado, bastante módi- un régimen de mayoría popular. Estas verdades sonco, haya resuelto las preocupaciones vitales que le históricas, y si Batista se empeña en permanecer aimponen sus necesidades, deberes y sentimientos toda costa en el poder contra la voluntad absoluta-como miembro de una familia y de una colectividad mente mayoritaria de Cuba, su fin será más trágicosocial. que el de Gerardo Machado. Ha sido necesaria esta breve explicación por- Puedo expresar mi concepto en lo que a lasque es el fundamento de un hecho en que muy pocos Fuerzas Armadas se refiere, porque hablé de ellashan pensado hasta el presente: el soldado siente un y las defendía cuando todos callaban, y no lo hiceprofundo respeto por el sentimiento de la mayoría para conspirar ni por interés de ningún género, por-del pueblo. Durante el régimen de Machado, en la que estábamos en plena normalidad constitucional,misma medida en que crecía la antipatía popular, sino por meros sentimientos de humanidad y deberdecrecía visiblemente la fidelidad del Ejército, a cívico. Era en aquel tiempo el periódico Alerta unoextremos que un grupo de mujeres estuvo a pun- de los más leídos por la posición que mantenía en-to de sublevar el campamento de Columbia. Pero tonces en la política nacional, y desde sus páginasmás claramente prueba de esto un hecho reciente: realicé una memorable campaña contra el sistemamientras el régimen de Grau San Martín mantenía de trabajos forzados a que estaban sometidos losen el pueblo su máxima popularidad, proliferaron soldados en las fincas privadas de los altos persona-en el Ejército, alentadas por ex militares sin escrú- jes civiles y militares, aportando datos, fotografías,pulos y civiles ambiciosos, infinidad de conspira- películas y pruebas de todas clases con las que meciones, y ninguna de ellas encontró eco en la masa presenté también ante los tribunales denunciandode los militares. el hecho el día 3 de marzo de 1952. El 10 de marzo tiene lugar en el momento en Muchas veces dije en esos escritos que era deque había descendido hasta el mínimo el prestigio elemental justicia aumentarles el sueldo a los hom-del gobierno civil, circunstancia que aprovecha- bres que prestaban sus servicios en las Fuerzas Ar-ron Batista y su camarilla. ¿Por qué no lo hicieron madas. Quiero saber de uno más que haya levanta-después del 1º de junio? Sencillamente porque si do su voz en aquella ocasión para protestar contraesperan que la mayoría de la nación expresase sus tal injusticia. No fue por cierto Batista y compañía,sentimientos en las urnas, ninguna conspiración que vivía muy bien protegido en su finca de recreohubiera encontrado eco en la tropa. con toda clase de garantías, mientras yo corría mil riesgos sin guardaespaldas ni armas. 34 35
  19. 19. Conforme lo defendí entonces, ahora, cuando Claro que el 10 de marzo no tuvo más reme-todos callan otra vez, le digo que se dejó engañar mi- dio que sacar a los soldados de las fincas privadas,serablemente, y a la mancha, el engaño y la vergüenza pero fue para ponerlos a trabajar de reporteros,del 10 de marzo, ha añadido la mancha y la vergüen- choferes, criados y guardaespaldas de toda la faunaza, mil veces más grande, de los crímenes espanto- de politiqueros que integran el partido de la dicta-sos e injustificables de Santiago de Cuba. Desde ese dura. Cualquier jerarca de cuarta o quinta categoríamomento el uniforme del Ejército está horriblemen- se cree con derecho a que un militar le maneje elte salpicado de sangre, y si en aquella ocasión dije automóvil y le cuida las espaldas, cual si estuviesenante el pueblo y denuncié ante los tribunales que ha- temiendo constantemente un merecido puntapié.bía militares trabajando como esclavos en las fincas Si existía en realidad un propósito reivindica-privadas, hoy amargamente digo que hay militares dor, ¿por qué no se les confiscaron todas las fincas ymanchados hasta el pelo con la sangre de muchos jó- los millones a los que como Genovevo Pérez Dáme-venes cubanos torturados y asesinados. Y digo tam- ra hicieron su fortuna esquilmando a los soldados,bién que si es para servir a la República, defender a la haciéndolos trabajar como esclavos y desfalcandonación, respetar al pueblo y proteger al ciudadano, es los fondos de las Fuerzas Armadas? Pero no: Geno-justo que un soldado gane por lo menos cien pesos; vevo y los demás tendrán soldados cuidándolos enpero si eso es para matar y asesinar, para oprimir al sus fincas, porque en el fondo todos los generalespueblo, traicionar la nación y defender los intereses del 10 de marzo están aspirando a hacer lo mismo yde un grupito, no merece que la República se gaste ni no pueden sentar semejante precedente.un centavo en ejército, y el campamento de Colum-bia debe convertirse en una escuela e instalar allí, en El 10 de marzo fue un engaño miserable, sí...vez de soldados, diez mil niños huérfanos. Batista, después de fracasar por la vía electoral él y su cohorte de politiqueros malos y desprestigia- Como quiero ser justo antes de todo, no pue- dos, aprovechándose de su descontento, tomarondo considerar a todos los militares solidarios de esos de instrumento al Ejército para trepar al poder so-crímenes, esas manchas y esas vergüenzas que son bre las espaldas de los soldados. Y yo sé que hayobras de unos cuantos traidores y malvados, pero muchos hombres disgustados por el desengaño: setodo militar de honor y dignidad que ame su carrera les aumentó el sueldo y después con descuentos yy quiera su constitución, está en el deber de exigir rebajas de toda clase se les volvió a reducir; infini-y luchar para que esas manchas sean lavadas, esos dad de viejos elementos desligados de los institu-engaños sean vengados y esas culpas sean castigadas tos armados volvieron a filas cerrándoles el paso asi no quieren que ser militar sea para siempre una hombres jóvenes, capacitados y valiosos; militaresinfamia en vez de un orgullo. de mérito han sido postergados mientras prevalece 36 37
  20. 20. el más escandaloso favoritismo con los parientes y Guardias triples, acuartelamiento constante,allegados de los altos jefes. zozobra perenne, enemistad de la ciudadanía, in- certidumbre del porvenir; eso es lo que se le ha dado Muchos militares decentes se están pregun- al soldado, o lo que es lo mismo: “Muere por el régi-tando a estas horas qué necesidad tenían las Fuer- men, soldado, dale tu sudor y tu sangre, te dedica-zas Armadas de cargar con la tremenda responsabi- remos un discurso y un ascenso póstumo (cuandolidad histórica de haber destrozado nuestra Consti- ya no te importe), y después... seguiremos viviendotución para llevar al poder a un grupo de hombres bien y haciéndonos ricos; mata, atropella, oprimesin moral, desprestigiados, corrompidos, aniqui- al pueblo, que cuando el pueblo se canse y esto selados para siempre políticamente y que no podían acabe, tú pagarás nuestros crímenes y nosotros nosvolver a ocupar un cargo público si no era a punta iremos a vivir como príncipes en el extranjero; y side bayoneta, bayoneta que no empuñan ellos... volvemos algún día, no toques, no toques tú ni tus Por otro lado, los militares están padeciendo hijos en la puerta de nuestros palacetes, porque se-una tiranía peor que los civiles. Se les vigila cons- remos millonarios y los millonarios no conocen atantemente y ninguno de ellos tiene la menor segu- los pobres. Mata, soldado, oprime al pueblo, contraridad en sus puestos: cualquier sospecha injustifi- ese pueblo que iba a librarlos a ellos inclusive de lacada, cualquier chisme, cualquier intriga, cualquier tiranía, la victoria hubiera sido del pueblo”.confidencia es suficiente para que los trasladen, los El señor fiscal estaba muy interesado en co-expulsen o los encarcelen deshonrosamente. ¿No nocer nuestras posibilidades de éxito. Esas posibili-les prohibió Tabernilla en una circular conversar dades se basaban en razones de orden técnico y mi-con cualquier ciudadano de la oposición, es decir, litar y de orden social. Se ha querido establecer elel noventa y nueve por ciento del pueblo?... ¡Qué mito de las armas modernas como supuesto de todadesconfianza!... ¡Ni a las vírgenes vestales de Roma imposibilidad de lucha abierta y frontal del pueblose les impuso semejante regla! Las tan cacareadas contra la tiranía. Los desfiles militares y las exhi-casitas para los soldados no pasan de trescientas en biciones aparatosas de equipos bélicos tienen portoda la isla y, sin embargo, con lo gastado en tan- objeto fomentar este mito y crear en la ciudadaníaques, cañones y armas había para fabricarle una un complejo de absoluta impotencia. Ningún arma,casa a cada alistado; luego, lo que le importa a Ba- ninguna fuerza es capaz de vencer a un pueblo quetista no es proteger al Ejército, sino que el Ejército se decide a luchar por sus derechos. Los ejemploslo proteja a él; se aumenta su poder de opresión y históricos a luchar por sus derechos. Los ejemplosde muerte, pero esto no es mejorar el bienestar de históricos pasados y presentes son incontables. Estálos hombres. bien reciente el caso de Bolivia, donde los mineros, 38 39
  21. 21. con cartuchos de dinamita, derrotaron y aplastaron Se reconstruyó el pasaje culminante de la tragedia: esos hombres, siguiendo a su esforzado jefe, el tenien-a los regimientos del ejército regular. Pero los cu- te coronel Pedro Delgado, habían obtenido la palmabanos, por suerte, no tenemos que buscar ejemplos del heroísmo; se arrojaron sobre las bayonetas con lasen otro país, porque ninguno tan elocuente y her- manos solas: el ruido del metal, que sonaba en torno a ellos, era el golpe del vaso de beber al dar contra elmoso como el de nuestra propia patria. muñón de la montura. Maceo se sintió conmovido, él, tan acostumbrado a ver la muerte en todas las posicio- Durante la guerra del 95 había en Cuba cerca nes y aspectos, y murmuró este panegírico: “Yo nuncade medio millón de soldados españoles sobre las ar- había visto eso; gente novicia que ataca inerme a losmas, cantidad infinitamente superior a la que podía españoles ¡con el vaso de beber agua por todo utensi- lio! ¡Y yo le daba el nombre de impedimenta!”...oponer la dictadura frente a una población cinco ve-ces mayor. Las armas del ejército español eran sin ¡Así luchan los pueblos cuando quieren con-comparación más modernas y poderosas que las de quistar su libertad: les tiran piedras a los aviones ylos mambises; estaba equipado muchas veces con viran los tanques boca arriba!artillería de campaña, y su infantería usaba el fusil Una vez en poder nuestro la ciudad de Santia-de retrocarga similar al que usa todavía la infantería go de Cuba, hubiéramos puesto a los orientales in-moderna. Los cubanos no disponían por lo general mediatamente en pie de guerra. A Bayamo se atacóde otra arma que los machetes, porque sus cartu- precisamente para situar nuestras avanzadas juntocheras estaban casi siempre vacías. Hay un pasaje al río Cauto. No se olvide nunca que esta provinciainolvidable de nuestra guerra de independencia na- que hoy tiene millón y medio de habitantes es, sinrrado por el general Miró Argenter, jefe del Estado duda, la más guerrera y patriótica de Cuba; fue ellaMayor de Antonio Maceo, que pude traer copiado la que mantuvo encendida la lucha por la indepen-en esta noticia para no abusar de la memoria: dencia durante treinta años y le dio el mayor tributo La gente bisoña que mandaba Pedro Delgado, en su de sangre, sacrificio y heroísmo. En Oriente se res- mayor parte provista solamente de machete, fue diez- pira todavía el aire de la epopeya gloriosa y, al ama- mada al echarse encima de los sólidos españoles, de tal manera, que no es exagerado afirmar que de cin- necer, cuando los gallos cantan como clarines que cuenta hombres, cayeron la mitad. Atacaron a los es- tocan diana llamando a los soldados y el sol se eleva pañoles con los puños, ¡sin pistola, sin machete y sin radiante sobre las empinadas montañas, cada día cuchillo! Escudriñando las malezas de Río Hondo, se encontraron quince muertos más del partido cubano, parece que va a ser otra vez el de Yara o el de Baire. sin que de momento pudiera señalarse a qué cuerpo pertenecían. No presentaban ningún vestigio de ha- Dije que las segundas razones en que se ba- ber empuñado el arma: el vestuario estaba completo saba nuestra posibilidad de éxito eran de orden y, pendiente de la cintura, no tenían más que el vaso social. ¿Por qué teníamos la seguridad de contar de lata; a dos pasos de allí, el caballo exánime, con el equipo intacto. con el pueblo? Cuando hablamos de pueblo, no 40 41
  22. 22. entendemos por tal a los sectores acomodados y a los quinientos mil obreros del campo que habitanconservadores de la nación, a los que viene bien en los bohíos miserables, que trabajan cuatro me-cualquier régimen de opresión, cualquier dictadu- ses al año y pasan hambre el resto compartiendora, cualquier despotismo, postrándose ante el amo con sus hijos la miseria, que no tienen una pulga-de turno hasta romperse la frente contra el suelo. da de tierra para sembrar y cuya existencia debiera mover más a compasión si no hubiera tantos co- Entendemos por pueblo, cuando hablamos de razones de piedra; a los cuatrocientos mil obreroslucha, la gran masa irredenta, a la que todos ofre- industriales y braceros cuyos retiros, todos, estáncen y a la que todos engañan y traicionan, la que desfalcados, cuyas conquistas les están arrebatan-anhela una patria mejor y más digna y más justa; do, cuyas viviendas son las infernales habitacionesla que está movida por ansias digna y más justa; la de las cuarterías, cuyos salarios pasan de las manosque está movida por ansias ancestrales de justicia del patrón a las del garrotero, cuyo futuro es la re-por haber padecido la injusticia y la burla genera- baja y el despido, cuya vida es el trabajo perenne yción tras generación, la que ansía grandes y sabias cuyo descanso es la tumba; a los cien mil agriculto-transformaciones en todos los órdenes y está dis- res pequeños, que viven y mueren trabajando unapuesta a dar para lograrlo, cuando crea en algo o en tierra que no es suya, contemplándola siempre tris-alguien, sobre todo cuando crea suficientemente en temente como Moisés a la tierra prometida, parasí misma, hasta la última gota de sangre. morirse sin llegar a poseerla, que tienen que pagar La primera condición de la sinceridad y de por sus parcelas como siervos feudales una partela buena fe en un propósito es hacer precisamente de sus productos, que no pueden amarla, ni mejo-lo que nadie hace, es decir, hablar con entera clari- rarla, ni embellecerla, planta un cedro o un naranjodad y sin miedo. Los demagogos y los políticos de porque ignoran el día que vendrá un alguacil conprofesión quieren obrar el milagro de estar bien en la guardia rural a decirles que tienen que irse; atodo y con todos, engañando necesariamente a to- los treinta mil maestros y profesores tan abnega-dos en todo. Los revolucionarios han de proclamar dos, sacrificados y necesarios al destino mejor desus ideas valientemente, definir sus principios y ex- las futuras generaciones y que tan mal se les trata ypresar sus intenciones para que nadie se engañe, ni se les paga; a los veinte mil pequeños comerciantesamigos ni enemigos. abrumados de deudas, arruinados por la crisis y re- matados por una plaga de funcionarios filibusteros Nosotros llamamos pueblo, si de lucha se tra- y venales; a los diez mil profesionales jóvenes: mé-ta, a los seiscientos mil cubanos que están sin tra- dicos, ingenieros, abogados, veterinarios, pedago-bajo deseando ganarse el pan honradamente sin te- gos, dentistas, farmacéuticos, periodistas, pintores,ner que emigrar de su patria en busca de sustento; escultores, etcétera, que salen de las aulas con sus 42 43
  23. 23. títulos deseosos de lucha y llenos de esperanza para proceder a la implantación efectiva de la voluntadencontrarse en un callejón sin salida, cerradas to- popular y de la verdadera justicia. A partir de esedas las puertas, sordas al clamor y a la súplica. instante, el Poder Judicial, que se ha colocado des- de el 10 de marzo frente a la Constitución y fue- ¡Ése es el pueblo, cuyos caminos de angustias ra de la Constitución, recesaría como tal Poder yestán empedrados de engaños y falsas promesas! se procedería a su inmediata y total depuración,No le íbamos a decir: “Te vamos a dar”, sino: “¡Aquí antes de asumir nuevamente las facultades que letienes, lucha ahora con toda tus fuerzas para que concede la Ley Suprema de la República. Sin estassean tuyas la libertad y la felicidad!”. medidas previas, la vuelta a la legalidad, poniendo En el sumario de esta causa han de constar las su custodia en manos que claudicaron deshonro-cinco leyes revolucionarias que serían proclamadas samente, sería una estafa, un engaño y una trai-inmediatamente después de tomar el cuartel Mon- ción más.cada y divulgadas por radio a la nación. Es posible La segunda ley revolucionaria concedía laque el coronel Chaviano haya destruido con toda propiedad inembargable e intransferible de la tie-intención esos documentos, pero si él los destruyó, rra a todos los colonos, subcolonos, arrendatarios,yo los conservo en la memoria. aparceros y precaristas que ocupasen parcelas de La primera ley revolucionaria devolvía al pue- cinco o menos caballerías de tierra, indemnizandoblo la soberanía y proclamaba la Constitución de el Estado a sus anteriores propietarios a base de la1940 como la verdadera ley suprema del Estado, en renta que devengarían por dichas parcelas en untanto el pueblo decidiese modificarla o cambiarla, y promedio de diez años.a los efectos de su implantación y castigo ejemplar La tercera ley revolucionaria otorgaba a losa todos los que la habían traicionado, no existiendo obreros y empleados el derecho a participar delórganos de elección popular para llevarlo a cabo, el treinta por ciento de las utilidades en todas lasmovimiento revolucionario, como encarnación mo- grandes empresas industriales, mercantiles y mi-mentánea de esa soberanía, única fuente de Poder neras, incluyendo centrales azucareros. Se excep-Legislativo, asumía todas las facultades que le son tuaban las empresas meramente agrícolas en consi-inherentes a ella, excepto de legislar, facultad de deración a otras leyes de orden agrario que debíanejecutar y facultad de juzgar. implantarse. Esta actitud no podía ser más diáfana y des- La cuarta ley revolucionaria concedía a to-pojada de chocherías y charlatanismos estériles: dos los colonos el derecho a participar del cin-un gobierno aclamado por la masa de combatien- cuenta y cinco por ciento del rendimiento de lates, recibiría todas las atribuciones necesarias para 44 45
  24. 24. caña y cuota mínima de cuarenta mil arrobas a to- otra serie de leyes y medidas también fundamenta-dos los pequeños colonos que llevasen tres o más les como la reforma agraria, la reforma integral deaños de establecidos. la enseñanza y la nacionalización del trust eléctrico y el trust telefónico, devolución al pueblo del exceso La quinta ley revolucionaria ordenaba la con- ilegal que han estado cobrando en sus tarifas y pagofiscación de todos los bienes a todos los malversa- al fisco de todas las cantidades que han burlado a ladores de todos los gobiernos y a sus causahabientes hacienda pública.y herederos en cuanto a bienes percibidos por tes-tamento o abintestato de procedencia mal habida, Todas estas pragmáticas y otras estarían ins-mediante tribunales especiales con facultades ple- piradas en el cumplimiento estricto de dos artícu-nas de acceso a todas las fuentes de investigación, los esenciales de nuestra Constitución, uno de losde intervenir a tales efectos las compañías anóni- cuales manda que se proscriba el latifundio y, a losmas inscriptas en el país o que operen en él donde efectos de su desaparición, la ley señale el máximopuedan ocultarse bienes malversados y de solicitar de extensión de tierra que cada persona o entidadde los gobiernos extranjeros extradición de perso- pueda poseer para cada tipo de explotación agrícola,nas y embargo de bienes. La mitad de los bienes adoptando medidas que tiendan a revertir la tierrarecobrados pasarían a engrosar las cajas de los reti- al cubano; y el otro ordena categóricamente al Esta-ros obreros y la otra mitad a los hospitales, asilos y do emplear todos los medios que estén a su alcancecasas de beneficencia. para proporcionar ocupación a todo el que carezca de ella y asegurar a cada trabajador manual o in- Se declaraba, además, que la política cubana telectual una existencia decorosa. Ninguna de ellasen América sería de estrecha solidaridad con los podrá ser tachada por tanto de inconstitucional.pueblos democráticos del continente y que los per-seguidos políticos de las sangrientas tiranías que El primer gobierno de elección popular queoprimen a las naciones hermanas, encontrarían surgiere inmediatamente después tendría que res-en la patria de Martí, no como hoy, persecución, petarlas, no sólo porque tuviese un compromisohambre y traición, sino asilo generoso, hermandad moral con la nación, sino porque los pueblos cuan-y pan. Cuba debía ser baluarte de libertad y no esla- do alcanzan las conquistas que han estado anhelan-bón vergonzoso de despotismo. do durante varias generaciones, no hay fuerza en el mundo capaz de arrebatárselas. Estas leyes serían proclamadas en el acto y aellas seguirían, una vez terminada la contienda y El problema de la tierra, el problema de laprevio estudio minucioso de su contenido y alcance, industrialización, el problema de la vivienda, el 46 47
  25. 25. problema del desempleo, el problema de la edu- Salvo unas cuantas industrias alimenticias,cación y el problema de la salud del pueblo; he madereras y textiles, Cuba sigue siendo una facto-ahí concretados los seis puntos a cuya solución ría productora de materia prima. Se exporta azúcarse hubieran encaminado resueltamente nuestros para importar caramelos, se exportan cueros paraesfuerzos, junto con la conquista de las libertades importar zapatos, se exporta hierro para importarpúblicas y la democracia política. arados... Todo el mundo está de acuerdo en que la necesidad de industrializar el país es urgente, que Quizás luzca fría y teórica esta exposición, si hacen falta industrias químicas, que hay que mejo-no se conoce la espantosa tragedia que está vivien- rar las crías, los cultivos, la técnica y elaboración dedo el país en estos seis órdenes, sumada a la más nuestras industrias alimenticias para que puedanhumillante opresión política. resistir la competencia ruinosa que hacen las indus- El ochenta y cinco por ciento de los pequeños trias europeas de queso, leche condensada, licores yagricultores cubanos está pagando renta y vive bajo aceites y las de conservas norteamericanas, que ne-la perenne amenaza del desalojo de sus parcelas. cesitamos barcos mercantes, que el turismo podríaMás de la mitad de las mejores tierras de producción ser una enorme fuente de riquezas; pero los posee-cultivadas está en manos extranjeras. En Oriente, dores del capital exigen que los obreros pasen bajoque es la provincia más ancha, las tierras de la Uni- las horcas caudinas, el Estado se cruza de brazos y lated Fruit Company y la West Indies unen la costa industrialización espera por las calendas griegas.norte con la costa sur. Hay doscientas mil familias Tan grave o peor es la tragedia de la vivien-campesinas que no tienen una vara de tierra donde da. Hay en Cuba doscientos mil bohíos y chozas;sembrar unas viandas para sus hambrientos hijos cuatrocientas mil familias del campo y de la ciudady, en cambio, permanecen sin cultivar, en manos viven hacinadas en barracones, cuarterías y sola-de poderosos intereses, cerca de trescientas mil ca- res sin las más elementales condiciones de higie-ballerías de tierras productivas. Si Cuba es un país ne y salud; dos millones doscientas mil personaseminentemente agrícola, si su población es en gran de nuestra población urbana pagan alquileres queparte campesina, si la ciudad depende del campo, absorben entre un quinto y un tercio de sus ingre-si el campo hizo la independencia, si la grandeza sos; y dos millones ochocientas mil de nuestra po-y prosperidad de nuestra nación depende de un blación rural y suburbana carecen de luz eléctrica.campesinado saludable y vigoroso que ame y sepa Aquí ocurre lo mismo: si el Estado se propone re-cultivar la tierra, de un Estado que lo proteja y lo bajar los alquileres, los propietarios amenazan conoriente, ¿cómo es posible que continúe este estado paralizar todas las construcciones; si el Estado sede cosas? abstiene, construyen mientras pueden percibir un 48 49
  26. 26. tipo elevado de renta, después no colocan una pie- asesinato de una criatura, pero permanece crimi-dra más aunque el resto de la población viva a la nalmente indiferente ante el asesinato en masa queintemperie. Otro tanto hace el monopolio eléctrico: se comete con tantos miles y miles de niños queextiende las líneas hasta el punto donde pueda per- mueren todos los años por falta de recursos, ago-cibir una utilidad satisfactoria, a partir de allí no le nizando entre los estertores del dolor, y cuyos ojosimporta que las personas vivan en las tinieblas por inocentes, ya en ellos el brillo de la muerte parecenel resto de sus días. El Estado se cruza de brazos y mirar hacia lo infinito como pidiendo perdón parael pueblo sigue sin casas y sin luz. el egoísmo humano y que no caiga sobre los hom- bres la maldición de Dios. Nuestro sistema de enseñanza se complemen-ta perfectamente con todo lo anterior: En un campo Y cuando un padre de familia trabaja cua-donde el guajiro no es dueño de la tierra, ¿para qué tro meses al año, ¿con qué puede comprar ropasse quieren escuelas agrícolas? En una ciudad don- y medicinas a sus hijos? Crecerán raquíticos, a losde no hay industrias, ¿para qué se quieren escue- treinta años no tendrán una pieza sana en la boca,las técnicas o industriales? Todo está dentro de la habrán oído diez millones de discursos, y moriránmisma lógica absurda: no hay ni una cosa ni otra. al fin de miseria y decepción. El acceso a los hospi-En cualquier pequeño país de Europa existen más tales del Estado, siempre repletos, sólo es posiblede doscientas escuelas técnicas y de artes indus- mediante la recomendación de un magnate políticotriales; en Cuba, no pasan de seis y los muchachos que le exigirá al desdichado su voto y el de toda susalen con sus títulos sin tener dónde emplearse. A familia para que Cuba siga siempre igual o peor.las escuelitas públicas del campo asisten descalzos, Con tales antecedentes, ¿cómo no explicar-semidesnudos y desnutridos, menos de la mitad de se que desde el mes de mayo al de diciembre unlos niños en edad escolar y muchas veces el maes- millón de personas se encuentren sin trabajo y quetro quien tiene que adquirir con su propio sueldo Cuba, con una población de cinco millones y medioel material necesario. ¿Es así como puede hacerse de habitantes, tenga actualmente más desocupadosuna patria grande? que Francia e Italia con una población de más de De tanta miseria sólo es posible liberarse con cuarenta millones cada una?la muerte; y a eso sí los ayuda el Estado: a morir. Cuando vosotros juzgáis a un acusado porEl noventa por ciento de los niños del campo está robo, señores magistrados, no le preguntáis cuán-devorado por parásitos que se les filtran desde la to tiempo lleva sin trabajo, cuántos hijos tiene, quétierra por las uñas de los pies descalzos. La socie- días de la semana comió y qué días no comió, no osdad se conmueve ante la noticia del secuestro o el 50 51
  27. 27. preocupáis en absoluto por las condiciones socia- como aquél del Antiguo Testamento que derribó lales del medio donde vive: lo enviáis a la cárcel sin ira del profeta, no hacen milagros de ninguna clase.más contemplaciones. Allí no van los ricos que que- Los problemas de la República sólo tienen soluciónman almacenes y tiendas para cobrar las pólizas de si nos dedicamos a luchar por ella con la mismaseguro, aunque se quemen también algunos seres energía, honradez y patriotismo que invirtieronhumanos, porque tienen dinero de sobra para pa- nuestros libertadores en crearla. Y no es con esta-gar abogados y sobornar magistrados. Enviáis a la distas al estilo de Carlos Saladrigas, cuyo estadismocárcel al infeliz que roba por hambre, pero ninguno consiste en dejarlo todo tal cual está y pasarse lade los cientos de ladrones que han robado millones vida farfullando sandeces sobre la “libertad absolu-al Estado durmió nunca una noche tras las rejas: ta de empresa”, “garantías al capital de inversión”cenáis con ellos a fin de año en algún lugar aristo- y la “ley de la oferta y la demanda”, como habráncrático y tienen vuestro respeto. de resolverse tales problemas. En un palacete de la Quinta Avenida, estos ministros pueden charlar En Cuba, cuando un funcionario se hace mi- alegremente hasta que no quede ya ni el polvo dellonario de la noche a la mañana y entra en la cofra- los huesos de los que hoy reclaman soluciones ur-día de los ricos, puede ser recibido con las mismas gentes. Y en el mundo actual ningún problema so-palabras de aquel opulento personaje de Balzac, cial se resuelve por generación espontánea.Taillefer, cuando brindó por el joven que acababade heredar una inmensa fortuna: Un gobierno revolucionario con el respaldo ¡Señores, bebamos al poder del oro! El señor Valentín, del pueblo y el respeto de la nación, después de seis veces millonario, actualmente acaba de ascender limpiar las instituciones de funcionarios venales y al trono. Es rey, lo puede todo, está por encima de corrompidos, procedería inmediatamente a indus- todo, como sucede a todos los ricos. En lo sucesivo la igualdad ante la ley, consignada al frente de la Consti- trializar el país, movilizando todo el capital inactivo tución, será un mito para él, no estará sometido a las que pasa actualmente de mil quinientos millones a leyes, sino que las leyes se les someterán. Para los mi- través del Banco Nacional y el Banco de Fomento llonarios no existen tribunales ni sanciones. Agrícola e Industrial y sometiendo la magna tarea El porvenir de la nación y la solución de sus al estudio, dirección, planificación y realización porproblemas no pueden seguir dependiendo del inte- técnicos y hombres de absoluta competencia, aje-rés egoísta de una docena de financieros, de los fríos nos por completo a los manejos de la política.cálculos sobre ganancias que tracen en sus despa- Un gobierno revolucionario, después dechos de aire acondicionado diez o doce magnates. asentar sobre sus parcelas con carácter de dueñosEl país no puede seguir de rodillas implorando a los cien mil agricultores pequeños que hoy paganlos milagros de unos cuantos becerros de oro que, rentas, procedería a concluir definitivamente el 52 53

×