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Drinks without ice in the heart of New Orleans
By Natalia Martín Cantero
EFE News Services, Sep 2005
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''Doctor Love'' warns of the dangers of walking around the neighborhood at night, and he is
right.
The city is under marti...
Copas sin hielo en el corazón de Nueva Orleans
por Natalia Martín Cantero Nueva Orleans (EEUU), 6 sep (EFE).- Cuando todo ...
"Doctor Love" advierte de que es peligroso andar de noche por el barrio, y en esto lleva
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La ciudad se encuentra baj...
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  1. 1. Drinks without ice in the heart of New Orleans By Natalia Martín Cantero EFE News Services, Sep 2005 New Orleans.- When everything is against it, keeping up traditions is almost impossible, but in Johnny White's, a local classic on Bourbon Street, in the heart of the French Quarter, which cherishes never having closed, they've managed the impossible. 'You have to drink somewhere'', said Dedre, the waitress at Johnny White's, a bar that is considered an institution in this touristic neighborhood of New Orleans. The bar, which proudly displays a sign stating ''We haven't closed in 16 years'', has become these past few days a refuge where the curious local fauna gather with journalists from all over the world and a fair share of vagabonds and drunks. Amongst the locals in this strange refuge where they serve all sorts of beverages –without ice, of course– Philip Turnck, who they call ''Doctor Love'', stands out, and as he says to EFE, he miraculously survived the hurricane swimming through the putrid water until he go to the French Quarter where he lives. ''Doctor Love'' is an entertainer. In a matter of seconds, and at the request of the of the public gathered there, he starts up an imitation of James Brown and Ray Charles, his deep and passionate voice reverberates strangely through the streets littered with foul-smelling trash and debris from the disaster. Turnck, 61, is not the only local resident that continues to enjoy the Bourbon Street blues. Two alcohol-soaked youths who wished not to give their names tell how they stayed in the Quarter to look after their 82 year-old neighbor who didn't want to leave her home. Cocktail after cocktail, the youths certify the talk around town as to the motives of why this neighborhood was almost unscathed in the middle of so much desolation. According to the rumors, the local authorities had levees destroyed in such a way as to flood other neighborhoods to save this part of the city, where all the financial institutions and almost all the tourism are located. The youths, who live a stone's throw from Johnny White's, would have kept going if it hadn't been for a woman who could barely stand interrupting them to ask for some money ''to forget''. Meanwhile, journalists from all over the world, from the Tokyo public TV (Tokyo Broadcasting System) to a Dallas channel, WFAA, or the daily Puerto Rico El Nuevo Día, take the opportunity to pour one back and cool their heels for a moment while talking to the locals.
  2. 2. ''Doctor Love'' warns of the dangers of walking around the neighborhood at night, and he is right. The city is under martial law and walking the streets after 8 p.m. is prohibited. Without electricity, but with the strong stench of rot and disaster, going for a stroll around the streets is less than desirable at any rate. One street down, Finis Helnutt, the owner of Pattot's, a Creole restaurant, prepares special portions to be handed out by the military police (grilled chicken and a bun). ''It's not all that bad given the circumstances'', says Helnutt. And even though the French Quarter did hold up against the battering of the hurricane, the circumstances are harsh. Apart from the peculiar mix of characters that these exceptional moments bring together, there is only a glimmer of what was once, perhaps, the most boisterous city in the country. The Blues and the jubilation of Mardi Gras, around the music venues, restaurants and sex shops, have been replaced with sand bags In place of hoards of cheerful tourists who have had one too many and women willing to lift their tops to show off their charms, one finds military personnel carriers and police armed to the teeth, finger on the trigger, patrolling the streets of the capital of the blues and jazz. EFE
  3. 3. Copas sin hielo en el corazón de Nueva Orleans por Natalia Martín Cantero Nueva Orleans (EEUU), 6 sep (EFE).- Cuando todo se pone en contra, mantener las tradiciones es casi imposible, pero el Johnny White's, un local clásico que se precia de no haber cerrado nunca en Bourbon Street, en el corazón del Barrio Francés, lo ha conseguido. "En algún sitio tienes que beber", dice Dedre, la camarera del Johnny White's un local que se considera toda una institución en el barrio más turístico de Nueva Orleans. El bar, que luce orgulloso el cartel "no hemos cerrado en 16 años", se ha convertido estos días en un refugio donde a la curiosa fauna local se unen periodistas de todo el mundo y no pocos vagabundos y borrachines. De entre el personal local en este extraño refugio donde sirven todo tipo de bebidas -sin hielo, eso sí- sobresale Philip Turnck, a quien llaman "Doctor Love", que según señala a EFE, se salvó de milagro del huracán nadando en las putrefactas aguas hasta llegar al French Quarter (Barrio Francés), donde vive. "Doctor Love" es un artista. En cuestión de segundos y a petición del pequeño público que lo rodea imita a James Brown y Ray Charles, y su voz profunda y apasionada retumba extrañamente en la calle atestada de basura maloliente y restos del desastre. Turnck, de 61 años, no es el único residente local que continúa disfrutando del blues de Bourbon Street. Dos jóvenes empapados de alcohol que no quieren dar su nombre señalan que se quedaron en el barrio para cuidar de su vecina de 82 años que no quiso abandonar su casa. Entre copa y copa, los jóvenes aseguran que son ciertas las habladurías sobre los motivos por los cuales este barrio ha quedado prácticamente intacto en medio de tanta desolación. De acuerdo con estos rumores, las autoridades locales habrían hecho explotar los diques de manera que inundaran otros barrios, para que se salvase esta zona de la ciudad, donde están las instituciones financieras y prácticamente todo el turismo. Los jóvenes, que viven a escasos metros del Johnny White's, probablemente seguirían y seguirían, si no fuera porque una mujer que a duras penas se mantiene en pie interrumpe su relato y pide dinero "para olvidar". Mientras tanto, periodistas de todo el mundo, desde la televisión pública de Tokio (Tokyo Broadcasting System) hasta un canal de Dallas (en el estado de Texas), WFAA o el diario de Puerto Rico El Nuevo Día, aprovechan para tomarse una copa y relajarse unos momentos mientras charlan con los locales.
  4. 4. "Doctor Love" advierte de que es peligroso andar de noche por el barrio, y en esto lleva razón. La ciudad se encuentra bajo la ley marcial y está prohibido recorrer las calles después de las ocho de la tarde. Sin luz, con un fuerte olor a putrefacción y a desastre, pasear por estas calles no resulta nada apetecible, de todas maneras. Una calle más allá, Finis Helnutt, el propietario de Pattot's, un restaurante de comida criolla, prepara unas raciones especiales que reparte la policía militar (pollo a la plancha con un bollito). "No está nada mal, dadas las circunstancias", dice Helnutt. Y a pesar de que el French Quarter ha resistido el embate del huracán, las circunstancias son durísimas. Al margen de la mezcla peculiar de personajes que estos momentos excepcionales ha colocado juntos, quedan sólo un resquicio de la alegría de la que quizá fuera la ciudad más bulliciosa del país. El blues y la alegría de Mardi Grass (el Carnaval de Nueva Orleans) han sido reemplazados por sacos de arena alrededor de los locales de música, los restaurantes y los sex shops. En lugar de las bandas de turistas animados con unas copas de más y mujeres dispuestas a subirse la camisa y enseñar sus encantos, las tanquetas militares y los policías armados hasta los dientes, con el dedo siempre a punto en el gatillo de los fusiles, recorren ahora las calles de la capital del blues y del jazz. EFE nmc/mla/jma/egn  

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