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Historias, sentimientos y anécdotas sobre Ricardo Luti                                                1991Sinceramente coi...
Cerro AzulComo estudiante yo ayudaba en el Centro de Ecología en lo que hiciera falta para aprender.Un día Luti nos compro...
Tucumán, 1958Cuando organizamos el curso de Políticas de Conservación en 1995 con John Cartwright, un profesorde Canadá, a...
1978Luti siempre se caracterizó por ser muy correcto al hablar; nunca le escuchamos decir una grosería,salvo una oscura no...
Con los niños era muy juguetón y consentidor. A Alfredo, que era muy chiquito para entonces, leencantaba ir al departament...
Mendoza, 1982La verdad que a Luti, el mundo le quedaba chico. En cualquier rincón por donde anduviera, encontrabaa algún c...
1991Luti fue antes de empezar mi carrera una persona querida para mí. Él fue el ayudante de mi papá enlas cátedras del Mon...
Cuando un grupo de compañeros de carrera nos reunimos motivados por la idea de crear unaagrupación de Biología, creo que c...
1992Yo tengo una anécdota, pero desde cuando iba al Monse, en 4o. año, él nos daba biología junto conJuan Carlos Barrera c...
haber conocido y disfrutado de su amistad, era un espíritu libre, sin ataduras, un ser excepcional. Fueun impulsor de que ...
Yo tengo tres recuerdos de nuestra relación con tan bella persona (entre otros) pero creo Miranda. Esanoche fue muy dura, ...
al mismo estilo con el nudo hecho. En una oportunidad que fuimos a verlo por temas de Ecotipo, nosatendió y luego se calzó...
escapando o volver a ayudarla. Decide volver. Entre corridas y disparos, entre policías y manifestantes,son los únicos que...
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Historias de Ricardo Luti

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Material con fotos y anécdotas del Profesor Ricardo Luti, distribuido en el acto en su homenaje el 30 de marzo del 2011 en la Facultad de Cs.Exactas, Físicas y Naturales.

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Historias de Ricardo Luti

  1. 1. Historias, sentimientos y anécdotas sobre Ricardo Luti 1991Sinceramente coincido plenamente en lo que Ricardo Luti fue, un ser excepcional, un grande,solamente los que estuvimos al lado de él sabemos lo que fue. Profesor, amigo y compañero, conhermosas anécdotas de sus viajes que te los hacia vivir a pleno sin viajar. Nunca se olvidaba cuandoregresaba de sus viajes y nos traía alguna artesanía o cualquier souvenir que nos ponía muycontentos.Pero seguramente que lo veremos más adelante y seguiremos hablando como solucionar losproblemas de este mundo. José CasermeiroSeguramente volverá a visitar indígenas del Amazonas que volverán a llamarlo Aricaro, tendrá nuevastarántulas y boas de mascotas, coleccionara miles de diapositivas tomadas en los cientos de nuevoslugares que visitara. Seguramente que volverá a encontrar algún otro Champaquí, algún otro cerro paradescubrir nuevos horco molles, horco quebrachos y tabaquillos. Y después volverá para contarles(seguramente a los Ángeles esta vez) sobre sus interminables aventuras, para enseñarles a reconocerlas nuevas especies vegetales y para descubrir un nuevo lugar que valdrá la pena transformar enreserva natural.Ricardo fue uno de esos faros que guían el camino. Y lo seguirá siendo para muchos de nosotros. David Gorla -1-
  2. 2. Cerro AzulComo estudiante yo ayudaba en el Centro de Ecología en lo que hiciera falta para aprender.Un día Luti nos compromete para ir a censar las clausuras al Cuadrado y allí fuimos.Era mi cumpleañosy sin que nadie le dijera, cuando bajó a comprar víveres para el día me trajo de regalo un guindado.¡¡¡Adoro el guindado!!!! Trabajamos todo el día y volví quemada como un cangrejo, pero fue uno de mismejores cumpleaños.En esos altos pastizales yo me perdía fácilmente a la vista por ser petiza. Luti siempre decía que meiba a poner un globo para saber dónde estaba. Cecilia EstrabouSeguro nuestro mundo se llenó de tristeza, por el impacto esperado de la noticia, pero pasaron estosdías y vienen a mi (quizás muchos compartan) las innumerables vivencias tan bien relatadas por David,pero indudablemente que lo más fuerte que deja Luti es su posicionamiento frente al mundo suausencia de discriminación frente a la gente y su cultura, su respeto inmensurable sobre cada alumnotratando de ver cuál era el resquicio de cada pasión escondida y así incentivarla posesionándolo conlos otros, esas pequeñas atención luego de sus viajes, ese brillo cuando lo invitabas a viajar, a serparte de un festejo o a apadrinar o discursear en entidades ignotas o universidades de "prestigio", todo eso más su espíritu de aventura, su pequeño gran escritorio abarrotado de mágicas fotos, contactos ocartas escritas de todo el mundo, su mirada docente, su soledad diferente, esto me dio Ricardo, al quesiempre recuerdo con mis pasados y actuales alumnos esa referencia ese mojón en la vida, no hahecho otra cosa que iniciar un nuevo viaje, gracias, LUTI. Marcelo Miguel (el turco) uno más...entre todos nosotros. -2-
  3. 3. Tucumán, 1958Cuando organizamos el curso de Políticas de Conservación en 1995 con John Cartwright, un profesorde Canadá, al finalizar no reunimos social y gratamente en mi casa.La cosa dio para danzar... en un momento Ricardo me invito a bailar una especie de Fox Trot; fueglorioso volábamos al son de la música sin cansancio y dejando a los asistentes de una pieza,asombrados por esa demostración de pericia, incluida yo que iba arrebatada y tratando de mantener elpaso para hacer los honores a tamaño bailarín.Debo acotar que a mi me encanta y se me da bien el ritmo, pero Ricardo por lejos ha sido la personacon la que mejor, baile en toda mi vida. Tal vez alguien más pueda atestiguar lo mismo. Maura Beatriz Kufner -3-
  4. 4. 1978Luti siempre se caracterizó por ser muy correcto al hablar; nunca le escuchamos decir una grosería,salvo una oscura noche viajando, en la Pepa, por la provincia de San Luis. De pronto y quien sabe dedónde, un tipo medio borracho, en bicicleta, sin luz, se nos vino encima dándonos un tremendo susto.Ricardo se puso tan nervioso al pensar que lo podíamos haber matado que le grito: "Póngase unalucecita aunque sea en el culo"; casi simultáneamente se escuchó la carcajada de todos los queíbamos en la Pepa (que no éramos pocos).También era (hablo en pasado por el tiempo transcurrido sin verlo y no por otra cosa) muy respetuosode los reglamentos. Sobre todo si el no respetarlos perjudicaba a terceros. Por ejemplo (no recuerdo siestabas en aquella ocasión) en el refugio del Club Andino había que hacer silencio a partir de las 22 hs.El grupo era grande, acabamos de de cenar, se comenzaron a intercambiar chistes, a entonarcanciones, etc. Pero parece ser que ya había gente interesada en descansar (incluido él) y el resto... nien cuenta la hora. Se enojó mucho y nos hizo salir del refugio. Al principio no hubo problema (seguimosplaticando, cantando, compartiendo la botellita de ginebra hasta que el sueño y el frío hicieron añorarnuestras bolsas de dormir. Llamamos suavemente un par de veces, pero ¡nada! Hasta queencontramos la solución: ¡¡¡Le dimos una serenata!!! Por supuesto nos abrió y nos dejó entrar. Porsupuesto que a la mañana siguiente tuvimos, literalmente, nuestro "sermón de la montaña". -4-
  5. 5. Con los niños era muy juguetón y consentidor. A Alfredo, que era muy chiquito para entonces, leencantaba ir al departamento de Luti y jugar con la colección de huevos de piedra y de madera que,por cierto, estaban a su disposición. En las tres oportunidades que nos visitó en México, el regalo paraAlfredo fue (obviamente) huevitos de piedra y también unos muy bonitos de madera.Sigo... Era tanta la chochera que se tenían mutuamente con Alfre, sumado el hecho del pelo blanco deRicardo que, durante la primera visita que nos hizo aquí en México, Alfre le dijo: "¿Oye Luti, no quieresser mi abuelito?" Fue tal la risa que le dió, que se le caían las lágrimas... Estábamos festejando lallegada del 1982 en Valle de Bravo. Vaquerías, 1974...Así lo recuerdo a Ricardo. A veces se reía tanto (sobre todo cuando se ponía a contarnos historias desu familia, en especial de una tía) que nos contagiaba y terminábamos, como se dice, "llorando derisa". -5-
  6. 6. Mendoza, 1982La verdad que a Luti, el mundo le quedaba chico. En cualquier rincón por donde anduviera, encontrabaa algún conocido. Cuando estuvo visitándonos aquí en Xalapa pasó algo bien simpático. Regresando ély yo de andar caminando por el centro de la ciudad, mi madre le dice que acababa de hablarle unseñor y que le pedía se comunicara con él a "x" número telefónico. ¿Cómo se dio esto? El señor, queera un gran amigo de Ricardo, pasaba en taxi justo ente a la catedral cuando nos vio caminando yreconoció a Luti. Se puso a pensar como localizarlo y, muy listo de su parte llamó al Instituto deEcología preguntando por un Biólogo argentino llamado Ricardo Luti. Le dijeron que no sabían de élpero que lo comunicarían con otro biólogo argentino llamado Carlos Montaña. Entonces confirmó quesí se trataba de Ricardo, supo que paraba en nuestra casa y pudieron encontrarse. ¡¡¡Estuvoincreíble!!! Además fue muy lindo para todos pues se trataba ni más ni menos que del papá de JoanBáez (una de nuestras cantantes favoritas..."allá lejos y hace tiempo").Una vez que estuvo en África volvió cargadísimo y como compró muchas cosas a último momento enun mercado, metió todo en unas bolsas de red. Así bajó del avión en el aeropuerto, donde loesperaban "personalidades" de la universidad y del gobierno de Córdoba, cargado con bolsas demercado y con lanzas que le habían regalado y otras que había comprado. Se veía muy chistoso. Loprincipal de esto es que refleja su sencillez y la poca importancia que le daba a las apariencias. Josefina Barbano -6-
  7. 7. 1991Luti fue antes de empezar mi carrera una persona querida para mí. Él fue el ayudante de mi papá enlas cátedras del Monserrat (mi papá amó ese colegio y fue la última actividad de la que se retiró)Ya en la facu lo fue como para todos, una persona excepcional, un referente, un aventurero y muchomás.Tengo una anécdota pero no creo que de para publicarla, vos sabrás a qué apuntan con esto.Estaba yo rindiendo creo que mi último parcial de Geobotánica en un escritorio en la cátedra (habíaotro más rindiendo conmigo que no recuerdo si era Mary Lantieri), a libro abierto, "solos" al estilo "Luti",al rato pasa y pregunta ¿necesitan algo? a mi se me partía la cabeza y quería una aspirina, le digo sino es mucha molestia sería buenísimo un vaso de agua.Viene el vaso, me pongo la aspirina en la boca y me mando un trago sin analizar demasiado nada(estaba concentrada rindiendo) cuando me doy cuenta (ya tragado) que era algo muy fuerte de alcoholy lo escupo, volvió matándose de risa, era un pisco peruano que le habían regalado en su último viaje yle pareció genial la idea de darme como agua, él sabía que yo no tomaba ni cerveza. Dalmira ClariáEste era simplemente para comentarte algo que posiblemente mucha gente desconozca respecto a laagrupación de Biología Ecotipo que estuvo relacionada con el querido Flaco Luti. -7-
  8. 8. Cuando un grupo de compañeros de carrera nos reunimos motivados por la idea de crear unaagrupación de Biología, creo que corría el año 1976, nos sentimos con la necesidad de hacer conoceresta inquietud a algunos docentes de la carrera y pedir su apoyo. A uno de los primeros que fuimos aver fue al Dr. Luti. Entre sus eternas pilas de papeles y desorden ordenado de su oficina nos atendiócon la predisposición de siempre. Ojo, no era cualquier momento de la historia Argentina. Allí leexpusimos nuestras ideas respecto a la agrupación. Como era común en el "Flaco" nos tiró todasbuenas ondas y se entusiasmó con el proyecto. Cuando nos preguntó si teníamos el nombre y antenuestra respuesta negativa nos propuso el nombre de Ecotipo. Argumentó que unos años antes otrogrupo de alumnos habían organizado también una agrupación que se desagregó y que habíanadoptado ese nombre. Pensaba que si lo utilizábamos íbamos a tener algunas gestiones facilitadas.Por supuesto la sugerencia nos gustó y nos apropiamos y aplicamos el término de inmediato.Con este simple relato quería resaltar el hecho que la agrupación de Biología Ecotipo le debió su apoyoy su nombre, entre cuántas cosas más, al querido Dr. Luti, y que el Flaco se las podía jugar encualquier cancha. Jaime PolopCuando Luti tuvo que corregir mi "seminario" fui un sábado a la cátedra y estuvimos toda la tarde creoque terminamos a las 19 hs. Yo había usado la palabra marrón para describir el leño del "mato" yRicardo me explicó que esta palabra era de origen francés - algo que obvio no tenía idea- y que suequivalente era pardo. Me encantó haber compartido con él ese día de tanto aprendizaje, tenía la virtudde explicarnos con ternura cuando cometíamos errores....eso sí siempre que fuera sábado.Otra anécdota: cuando nos fuimos al sur a Parque Lanin él nos acompañó pero nuestro ómnibus teníauna manguerita que perdía combustible y se paraba en todos lados. El en un momento debió seguirviaje y separarse de nosotros pero nos prometió que al pasar por Bariloche avisaría - no recuerdo aquién - para que nos dieran albergue. Llegamos allí y nadie sabía nada de Luti... terminamos en unedificio en construcción en donde guardaban el ómnibus tirando las bolsas de dormir. Eso sí jamás noshizo faltar en las caminatas los chocolates, las nueces y las frutas secas.La última. Se fue de viaje no se a donde y había superabundancia de estudiantes haciendo losseminarios - llegamos a ser once en esa época- pero a su regreso trajo un regalo para cada uno denosotros. Collares para Nelly, Alicia Solís, Mary etc y a nosotras nos trajo anillos de coco muy lindos.Por cierto cuando él regresaba se hacia un brindis al que estábamos invitados todos. Alejandra Losano -8-
  9. 9. 1992Yo tengo una anécdota, pero desde cuando iba al Monse, en 4o. año, él nos daba biología junto conJuan Carlos Barrera como ayudante.Con ese curso se planeó un viaje a Cerro Colorado, lugar que por entonces era casi inexplorado, estoyhablando 1967, por su puesto era toda una aventura, todos varones en carpas, a la orilla de un arroyo,con alguna guitarra y chacareras de por medio al anochecer con el fueguito alumbrando nuestrosrostros, y el Flaco, contando sus historias por África y el Amazonas.Fue esa noche, a mis 15 años, que pensaba lo lindo que sería ser biólogo, y aprender de plantas yaves que eran mi pasión desde chico, recorrer países, conocer maravillas naturales como él lo hacía.Y así fue, desde ese viaje inolvidable de compañerismo y reconocimiento de cuantas plantas, animalesy observaciones que el Dr. Luti nos hacía, no me pude alejar de esta noble ciencia.Hoy estoy en esta Institución, el CERNAR, que es un ejemplo en cuanto al cuidado del ambiente, delos recursos, de servicio a la comunidad, y de enseñanza para los alumnos de nuestra U.N.C. José ToledoConocí a Ricardo en la facultad, el era docente, yo estudiante. Como yo era un amante de lasmontañas y "aventurero" nos hicimos amigos. Ricardo, una de esas personas que uno se alegra de -9-
  10. 10. haber conocido y disfrutado de su amistad, era un espíritu libre, sin ataduras, un ser excepcional. Fueun impulsor de que nos uniéramos los amantes de la montaña y de la aventura.Marcelo Pensa fue sin duda quien plasmo la idea. un día nos reunimos un grupo y allí quedo formadala primera comisión directiva del Club Andino Córdoba. Ricardo no formo parte de dicha comisión perosiempre la apoyo.Cuando surge la idea de hacer una excursión al Aconcagua oficialmente un viaje de estudiosfinanciado en parte por la Universidad. Ricardo se anotó en primera fila. Para solventar los gastos huboimportantes aportes privados (comercios de Córdoba) y personales.La excursión fue rigurosamente planificada, no se improviso nada. Se prepararon cajas, cada una deellas contenía los alimentos y vituallas para cada día. En eso estuvo la mano de Ricardo. En lamontaña, el fue el gran compañero, cordial, alegre, entusiasta, conciliador.Establecimos el campamento base en Plaza de Mulas, al pie del cerro. Desde allí hicimos dos intentosde hacer cumbre. El primero se frustro cuando estábamos más arriba del nido de cóndores, a 5600metros sobre el nivel el mar (nido de cóndores esta a 5300 metros) a causa de un temporal. Cuatrodías después, habiéndose estabilizado el tiempo, hicimos el segundo intento (eso fue el 4-3-55).Pernoctamos en u refugio de montaña construido por el ejercito a unos 5700 metros. EstábamosPensa, Luti, Angeleri, Murra y experiencia; yo no pude acompañarlo y la verdad que no recuerdo si lohizo o no.Frecuentemente íbamos a Los Gigantes a veces por varios días, donde compartíamos con el doctorOtto Schlaginweit, gran conocedor de esos cerros tan hermosos, profesor y amigo mío. Julio Miranda - 10 -
  11. 11. Yo tengo tres recuerdos de nuestra relación con tan bella persona (entre otros) pero creo Miranda. Esanoche fue muy dura, Murra se puso mal y regreso al campamento base. En la mañana siguienteseguimos ascendiendo. Cuando estábamos a 6500 metros Alberto Angeleri se sentó en una piedra ydijo no va mas, se encontraba mal, se dormía y no razonaba bien, apunado total. Era muy peligrosodejarlo, debía regresar de inmediato algo que Pensa resolvió adecuadamente. Fue Ricardo quien deinmediato dijo yo regreso con Angeleri, sacrificando su deseo de ir a la cumbre, encontrándose enbuenas condiciones físicas. (Va la foto donde esta conmigo desde el lugar en donde regreso alcampamento base).Con Pesa seguimos hasta la Canaleta a metros de la cumbre. Si te interesa algún día te cuentocompleta la historia que ahora no viene al caso. Recuerdo que un verano, en las vacaciones Ricardome dijo si lo acompañaba a la vendimia en Mendoza, ojo! no a la fiesta si no a la cosecha de la uva,como cosechero.Le pregunté por qué querría ir así; la respuesta es que tenía muchas ganas de hacer esa que estos 3 loretratan bien en diferentes aspectos:1) En noviembre de 1988 yo fui operado del corazón para reemplazarme una válvula cardíaca dañadapor una endocarditis bacteriana. En esos momentos recibí el apoyo y ayuda económica de muchagente de la Facultad. Ricardo fue a visitarme en dos oportunidades al volver a mi casa convaleciente:en la primera nos llevó un cheque por una suma importante para apoyarnos económicamente y en lasegunda ya cerca de Navidad, fue con un pan dulce y una sidra para hacer un brindis.Lamentablemente no pudimos hacerlo con él ya que habíamos ido con mi esposa Nelly a un controlmédico y no nos encontró, por lo que dejó lo que llevaba con un familiar nuestro.2) En su tan particular oficina de la Facultad, llena de libros, revistas, fotografías y recuerdos varios desus múltiples viajes (lo que lo hacía para mí un lugar fascinante y acogedor), él tenía detrás de suescritorio un perchero de pie y allí colgados un saco a cuadros bastante pasado de moda y una corbata - 11 -
  12. 12. al mismo estilo con el nudo hecho. En una oportunidad que fuimos a verlo por temas de Ecotipo, nosatendió y luego se calzó su corbatita, el saco sobre su simple vestimenta habitual (pantalón y camisa) ynos dijo que tenía una reunión con el Rector de la Universidad. En esa época 1977 ó 1978 creo,estábamos en pleno Proceso Militar y la presentación personal era un asunto que se exigía para esareunión...3) En uno de los viajes que hicimos con él a las Salinas, recuerdo que con su habitual buen humor yjovialidad nos relató en un momento de esparcimiento, que algunos estudiantes en esos viajes seguíanel siguiente itinerario en sus relaciones: Rumba, Amor...Mellizas... aludiendo a tres marcas de galletasdulces comunes en aquellas épocas y que seguramente muchos llevaban en los mismos...Lo recuerdo como un gran docente que nos enseñó Ecología con pasión y nos transmitió el amor por laconservación de nuestros ambientes naturales a los que nos hizo conocer en los viajes de estudio, elrespeto por la vida, y el trabajo del Biólogo como profesional comprometido con la realidad de nuestraNaturaleza.Lo recuerdo entusiasmándonos para reflotar Ecotipo en épocas de disolución de los Centros deEstudiantes y prohibición de hacer política en la Universidad, acompañándonos para crecer comoestudiantes de Biología o de Agronomía-y como seres humanos.Gracias Ricardo por tu ejemplo y grandeza de hombre de bien.-- Ricardo BlenginiCuando Cecilia Estrabou me incitó a escribir alguna anécdota sobre Ricardo Luti, me vinieron a lamente muchos recuerdos. Luti fue mi profesor de Geobotánica e hicimos tantos viajes en el ámbito deECOTIPO y del CONACO. Además, fue el director de todas mis becas del CONICET lo cual mepermitió compartir con él numerosos encuentros, actividades y fiestas del CERNAR. La verdad es quese me ocurrieron varias ideas, pero prefiero dejar de lado mis anécdotas ya que me parece másinteresante relatar una historia del propio Luti, una de las tantas que solía contar. No recuerdoperfectamente todos los detalles, en cambio, tengo todavía muy vívida su imagen relatando lassiguientes escenas.Lugar: la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Período: finales de los años sesenta,principios de los setenta, una época difícil para el país, una época que yo como tantos otros tendemosa olvidar. Afuera hay una manifestación y la policía ataca a los manifestantes. La Facultad ha cerradosus puertas por precaución, pero en su interior han quedado algunas personas. Se ha hecho muytarde, los disturbios continúan y se oyen bombas y balas por todos lados. Luti espera con unaestudiante detrás del portón principal. La chica acaba de terminar de corregir su tesis (en esa época sellamaba el Seminario). Parece muy angustiada pues había permanecido allí todo el día y su familiaseguramente no sabe donde está (y no había celulares). Aferra la tesis entre los brazos cuando Luti lepropone decidirse y salir. Abren el portón, afuera la gente grita, hay humo, barricadas y disparos. El esel primero, desciende corriendo la escalera del ingreso. La chica lo sigue por detrás, pero en laconfusión la carpeta se le escapa de las manos. Las hojas se desparraman en el aire. Son hojassueltas, escritas a máquina como se usaba en esos tiempos. La copia es única. A ella no le importanlos disparos, desesperada se pone a juntar las hojas que quedan a su alcance. Luti duda si seguir - 12 -
  13. 13. escapando o volver a ayudarla. Decide volver. Entre corridas y disparos, entre policías y manifestantes,son los únicos que parecen ajenos a lo que sucede en la esquina de Vélez Sarsfield y Duarte Quirós. Coral Acosta - 13 -

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