Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

1965, Zaire: Se alza el telón. Artículo publicado en la Revista LOS RIOS. Revista nº 250

107 views

Published on

Articulo publicado en la Revista LOS RÍOS. Revista nº 250. Articulo elaborado en conmemoración de los 50 años en el Congo.

Published in: News & Politics
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

1965, Zaire: Se alza el telón. Artículo publicado en la Revista LOS RIOS. Revista nº 250

  1. 1. so AÑOS EN EL CONGO José Ignacio Iturmendi i965, ZAIRE: SE ALZA EL TELÓ Zaire fue el último país con el que se comprometió MMDDVV, y el rítmico que, junto o Ecuador que fue el primero, mantiene una presencia activa sobre el terreno. Diecísiete misioneros vascos, un sinfín de religiosas, y un seglar, hicieron crecer aquella semilla plantada el 21 de febrero de 1965, domingo, en Mufungn, pmrvincia de Kntnnga, en elZaire (actual RepDem. del Congo). Los primeros en marchar fueron Ltjs Etxeberria y Florencio Llorente. que con la daculpa de refor- zar la mision de Ruanda viajan a aquel pais en fe- brero de 1964. Para no viembre, ya están en el Zaire. y pasan unos pri- meros meses ayudando a m Padre Bertediotino, en una mision del interior de la sabana. a la espera de un destho definitivo. Meses rms tarde, febre- rode 1965, llegarían Pru- den Escobar, Gerardo Akhma, y Luis M‘ Ge rrkagoiila. El domingo 21 de febrero, al caer de la tarde (ya en la oscu- ridad atricana) pisabaI tierra de Niufunga. Su destho: tomar el relevo de los tres Padres Bene- dictinos hasta entonces responsables de la M- sión de Muftnga, situa- da a 385 kïns ai norte a partir de Lubumbahi (entonces Élsabethvile), en plena sabana. Terri- torio de ma extension eqdvalente. más o rne- nos, a las provincias de Vizcayay fxhvanajtntas. De los tres Padres Be- nedlcfinos que habian encontrado al llegar a Muftnga, dos de ellos fueron dejando Ia Misión progresivanente. en po- cos meses. Sólo el Pa- dre Pio, Padre Superior hasta aquel momento. se quedó con ellos hasta enero de 1966. A mecida que iban asu- miendo su responsabi- lidad, dos ¡inn a se Im razones queles lrrpulsa- ria a buscar "colabora- dores’: - Ei primer lugar, Ia gran extmsión del te- rrntarlc de la Misión de Mufunga, ya citada, y el numero de sus ha- bitantes (por erttonoes. unos 50.000 miD. Añá- dase a ello Ia dificultad de acceso a muchos de aquellos pobados (unos B0 en todo el te- FWVVAh-“¡w rritorio de la misión): a pie, en bicicleta, en pi- ragua. .. A algunos de los poblados, cuando las dromstancias lo permitan. tantbién en un "todoterreno". - Y en segundo lugar -sin duda la razón m3 importante- Ia comple- jichd de la "cultura" del ser africano (con res- pecto a la nuestra): su concepcion de la vida y b muerte: la Hibr- medad y su origen; la “intervención” de de- n. Lus M- Cttrkzgcfln en less terminados “espiritus”. en general para causar mal, etc. Es verdad que sus an- tecesores. los Parres Benedlctirtos, ya con- taban con algunos de los maestros que traba- iaban en determinadas escuelas del interior del territorio, a los que ha- bian encomendado la ‘Celebración de la Pala- bra" dominiml en aque- llos pueblos alejados, en los que trabajaban y en- sonaban. De ahi que, por su parte, poco a poco, a medida que iban co- nociendo ‘de cerca" a algunos de los que ya eran maestros en Es- cuelas de la Mision, y a otros que iban acce- diendo al nivel de maes- tros, progresivamente irían proponiéndcles colaborar en el terreno de Ia pastoral. Algunos de estos jóvenes ya ha- bian estado implicados en Movimientos de Ju- O i. Í F, . _! ventud. Poco a poco, irían propcrtiéndoles su colaboración -por enci- ma de su trabaio como maestrcs- enla labor de "Catequista". De Iorma que ya fuera durante las vacaciones. c bien en fi- nes de semana esporá- dlccs, ies acompañaran en algunas de sus visitas a Comunidades del inte- rlor de Ia sabana. La idea del arzobispo de Luburnbashi era que los sacerdote vascos fue- ran haciéndose cargo de Ia pastora en lafranja ruralde la diócesis, yasi. Las Edwverm en uuaesusqns üvostotms an Kmáflgiefl ¡sao y a mada‘; me msm" R-EENCUENTRO DE UN MISIONERO CON CONGO José Luis Ormijana fue mislonero en Congo durante doce años. 35 años despues, ha visitado Katanga hace unos meses y ha relatado sus Impresiones en un artlmlo que, pcrfalta de espacio, no podemos repro- dudr en este número, pero se publica íntegramente en wwwmisloakorg. En el, narra con emoción que atll se ha encontrado con gente conodda y con antiguos mcnaguilos de las mislones de Bunkeya y Mwadhgus- ha de las queme parrocoy que ahora “son ellos párrooos de Importantes parroquIas de la arcnIdiooesIs". En su escrito José Luis Ormijana reflexiona sobre ‘El nuevo Congo que ha encontrado‘. ¿tw "e k img; Ilemndo ms sacerdo- tes. se hicieron cargo de Bunkeya, Panda (enton- ces Jadotville), Mwadin- gusna, Katsenla. .. ade- más de Mufmga. La religiosa zaireña, ca- pucnina, Hna. Anasta- sa Nhtomoo-Kapya, en una carta de agradeci- miento a los misioneros vascos, subrayara que todos ellos se distin- guieron por su amor al pueblo. por su interes por la evangelización y la catequess, por su respeto al rtornbre, por sus trabajos a favor del desarrollo. .. / /// 23

×