Zonas De Silencio

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Debemos aprender a examinar la manera en que pensamos la tecnología: si puede y debe ser utilizada

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Zonas De Silencio

  1. 1.   Zonas de silencio: Un marco más allá de la brecha digital Autor. Amelia Bryne Potter Traducción. Omar Villota Hurtado • Los trabajos digitales se dividen a menudo ya que se asume que las TIC serán útiles, y que se llegarán a utilizar con fines educativos, económicos, y para otros proyectos "que valen la pena" • Desde la brecha digital se refleja otra profunda división (social, racial, geográfica, educativa, económica) que divide a la sociedad, imaginando que todos pueden tener acceso a una computadora e Internet pero estos no van a resolver todos los problemas, como a veces parece asumirse con optimismo, 1  • Debemos aprender a examinar la manera en que pensamos la tecnología: si puede y debe ser utilizada Abstract No hay duda de que mucho trabajo de la brecha digital - incluyendo las iniciativas de conectividad, los programas de transferencia de tecnología, y otros proyectos - se hace con buena intención. Sin embargo, como ha sido ampliamente reconocido, el marco conceptual de la brecha digital es un factor limitante. El lenguaje de la brecha digital no se limita a poner la gente en categorías simplistas “tener”/”no tener”, elaborando suposiciones sobre la solución a “la pobreza de información” con poca atención al contexto local, su lógica también incluye un paradigma de desarrollo que se relaciona con lo global del Sur sólo en el punto de lo que "carece". Propongo un marco, que proporcione una amplia y más matizada lente para mirar. El trabajo se enfoca en vías y en áreas constantemente pasadas por alto por la brecha digital, en particular sobre la realidad, las voces y las complejidades de su desconexión, - la llamada zona de silencio es "no tienen" espacios. Fomentar la discusión crítica de las hipótesis y la comprensión de los contextos locales y puntos de vista, es un marco de esa zona de silencio, una forma de ampliar el diálogo sobre la comunicación global y acceder a la información más allá de un discurso de necesidad, a uno de cuestionamiento mutuo, intercambio y aprendizaje. Empiezo con una breve crítica de la brecha digital, seguido de una definición marco de esta zona de silencio y la forma en que puede ayudarnos a ver y examinar las cuestiones de manera diferente. Luego sugiero tres áreas donde el trabajo desde esta perspectiva podría empezar. Contenido Introducción Como diseñador de sitios Web para un proyecto de conexión de Canadá, Brasil y Angola empecé a ser afectado con la forma, y si, sería útil a los tres equipos de proyectos. El objetivo del proyecto era desarrollar y compartir conocimientos sobre la construcción de la seguridad alimentaria (capacidad de las personas para acceder a alimentos asequibles y aceptables) a través de cursos en línea, talleres y proyectos piloto locales. La comunicación por Internet fue clave para el diseño del proyecto, pero además de las diferencias de lengua, me di cuenta de que sabía poco sobre el contexto en el que estaría el sitio Web y sus recursos utilizados fuera de Canadá. Según las estadísticas, Internet y el acceso a una computadora diferenció significativamente entre los tres países, pero ¿qué significa esto? ¿Qué tipo de información sería más relevante para cada socio? ¿Cuántos recursos útiles escritos sólo en Inglés podrían ser? ¿Dónde y cómo acceder a los miembros del equipo de proyecto de Internet? ¿Su acceso y uso de las computadoras difiere de la mía? Tal vez una de las posibilidades más emocionantes de Internet es el potencial que tiene para conectar a personas que tienen ideas, historias y consejos para compartir con los demás. En la actualidad, los fondos de tecnología para proyectos de desarrollo se destinan a permitir esto. Hacer posible el acceso a las computadoras y el Internet es visto como un medio para superar la "brecha digital". O bien, como una forma de aliviar "la pobreza de información" al ayudar a las comunidades o familias de los países, donde el acceso a la tecnología de información y comunicación (TIC) no es fácil disfrutar - tener el mismo tipo de recursos de información que la información "que tienen". Se argumenta que, con el acceso a nuevos recursos y expertos, la gente será capaz de resolver muchos de los problemas que se enfrentan a nivel local. Zonas de silencio: Un marco más allá de la brecha digital Amelia Bry ne Potter
  2. 2.   Durante la última década este problema de la brecha digital ha sido objeto de atención por parte de los organismos de desarrollo, investigadores, ONG, gobiernos y sector privado. Habida cuenta de esta atención, yo esperaba encontrar una buena cantidad de trabajo en lo que es vivir y trabajar "al otro lado de la autopista de la información", los lugares donde el acceso a las computadoras y la Internet es difícil o inexistente en la actualidad, y donde los organismos de desarrollo, empresas, investigadores y otros, creen que este acceso mejoraría la vida. Al escuchar historias sobre aquello o de esos lugares, sentía que me ayudaría para empezar a aprender a trabajar con mis socios del proyecto en Brasil y Angola por mostrarme preguntas que podrían ser importantes para iniciar preguntando. Sin embargo, la búsqueda de estas historias era difícil. La investigación actual ofrece muy pocas imágenes de lo que es, de hecho, querer ser sin "no tener" o vivir y trabajar en ese "otro lado" de la brecha. Estos espacios no conectados se definen en la mayoría de los casos como lugares, comunidades o familias necesitadas de las TIC. La visión simplista de estas regiones pobres y sin voz, que carecen, refleja la dicotomía lógica "tener" / "no tener" de la brecha 2  digital. Esto no quiere decir que las personas que trabajan en proyectos de brecha digital necesariamente comparten este punto de vista. Muchos no lo hacen, pero en general las perspectivas son difíciles de articular dentro del discurso. Más preocupante, la falta de atención a estos espacios apunta a las maneras en que la brecha digital es en cierto modo una continuación de "Occidente conoce mejor" (modernización) paradigma del desarrollo. El discurso de la brecha digital incluye ideas acerca de la importancia del contexto local, por ejemplo, mediante la promoción de proyectos que proporcionan con las TIC las comunidades acceden a la información para "resolver sus propios problemas". Sin embargo, a menudo el trabajo de la brecha digital asume, uno: que las TIC serán útiles, y dos: que las van a utilizar con fines educativos, económicos, y otros proyectos "que valen la pena". Al igual que con los programas de transferencia de tecnología del pasado, las ideas de Occidente sobre la utilidad de la tecnología y cómo serán utilizados, no son necesariamente exactos (por ejemplo, ver Dagron, 2001; Gunkel, 2003; Prahalad, 2005). Habida cuenta de estas discrepancias, ¿cómo podemos empezar a ver la información y la comunicación en contextos de forma más matizada? ¿Cómo podemos escuchar y hablar con, la "necesidad" al lado de la brecha digital? ¿Cómo se podrían alterar las formas en los proyectos de TIC diseñados? Y, ¿podemos hacer estas preguntas desde dentro del marco de brecha digital? Si bien hay ejemplos de estudios que se dedican a cuestiones complejas desde el marco de la brecha digital, los resultados son a menudo invisibles: se hunden bajo la lente de reducción del paradigma de tal manera que sigue siendo posible leer y hablar sobre estos proyectos de manera simplista. Creo que es necesaria una nueva manera de ver el problema. En este artículo, me referiré brevemente a explorar las formas en que la lógica de la brecha digital es un factor limitante. Luego a mostrar cómo una "zona de silencio" marco puede funcionar, no como un reemplazo de la "brecha digital", sino como una manera de ampliar nuestra forma de trabajar en iniciativas de comunicación más allá de las áreas que cubre la brecha digital mediante el apoyo a un enfoque único de contextos, y definiciones relativas a la información y a la pobreza. Las limitaciones de la brecha digital La brecha digital es un punto común de interés para investigadores, gobiernos, agencias de desarrollo y sector privado. El término "brecha digital", sí es móvil y, en la última década, se ha utilizado para definir todo lo que diferencia entre la tecnología de adoptantes tempranos y tardíos, lo que diferencia el acceso a las TIC practicado por ciudadanos de los países desarrollados y en desarrollo. De hecho, algunos argumentan que el término es probable que continúe flexible y tenga múltiples significados - como debería - debido a la rápida tasa de cambio que se está apreciando mientras emergen las nuevas tecnologías (Gunkel, 2003). Sin embargo, en la actualidad, la brecha digital en términos generales se refiere a la brecha "entre los que puede utilizar eficazmente la información y las herramientas de comunicación, como Internet, y aquellos que no pueden" (Gunkel, 2003, p. 504, citing Benton Foundation). A pesar de la investigación y el debate en torno a la brecha digital, ha contribuido a lograr una crítica de la ciber-utopía - la creencia de que las TIC, con facilidad, resuelven muchos problemas de la sociedad, el término así es "conceptualmente simplista y teóricamente poco desarrollado" (Selwyn, 2004, p. 343). El concepto, de hecho, es popular en parte por su simplicidad, permitiendo a los responsables políticos y otros a seguir una lógica clara: "hay una brecha entre quienes tienen acceso a la tecnología y los que no tienen este acceso. Si este es el problema, la solución es proporcionar a quienes carecen de la tecnología, esta tecnología". Zonas de silencio: Un marco más allá de la brecha digital Amelia Bry ne Potter
  3. 3.   En consecuencia, el trabajo sobre la brecha digital ha expandido a la gente a insertarse en un modelo dicotómico de la tecnología "tienen" y "no tienen" (Selwyn, 2004). En cambio, algunos argumentan, que es más útil ver la brecha digital como un continuum (Gunkel, 2003). En otras palabras, no es simplemente una cuestión de ver si la gente tiene acceso o no, sino también de mirar la jerarquía de acceso entre quienes lo hacen. Por otra parte, si bien muchos programas centrados simplemente en proporcionar tecnología, el acceso a las TIC no es necesariamente igual a uso de las TIC, o "información al instante". Hay una variedad de razones sociales, relacionados con la edad, psicológicos, educativos, económicos, y lo más importante, pragmáticos por qué la gente no utiliza las TIC (Selwyn, 2004). Es decir, sólo porque la gente tiene la oportunidad de usar Internet (u otras tecnologías), no significa que lo harán, y si lo hacen, no será necesariamente en las formas en que las organizaciones que facilitan el acceso podrían anticipar. Por otra parte, los críticos del trabajo sobre la brecha digital sostienen que, en el gran esquema de cosas, no es particularmente útil hablar de la brecha digital. Esto se debe a que es 3  un síntoma, no la causa de oportunidades socio-económicas desiguales (Gunkel, 2003). En esencia, ya que la brecha digital refleja otra profunda (sociales, raciales, geográficas, educativas, económicas) la sociedad se divide, haciendo posible que todo el mundo acceda a un ordenador e Internet no va a resolver todos los problemas, como a veces parece ser, optimista. Así, afirman que "los esfuerzos para reducir la brecha digital sólo tendrán éxito si van acompañados de iniciativas políticas audaces para reducir las desigualdades estructurales, por ejemplo en la educación y el empleo, que de otro modo daría lugar a diferencias en las habilidades en el uso de computadoras y sistemas de Internet" (Sonaike, 2004, p. 45). Por último, formular la brecha digital a partir que hay quienes «tienen información» y «no tienen información", aunque útiles para identificar las desigualdades tecnológica y social existentes, tiene consecuencias éticas potencialmente inquietantes, sobre todo cuando se aplica en un contexto global. Para distinguir los "que tienen información" de "los que no tienen información”, la tecnología privilegiada sitúa sus experiencias con la tecnología como norma, para quienes no tienen acceso a los sistemas y capacidades similares se percibe como deficiente y carente" (Gunkel, 2003, p. 507). Así, la brecha digital es sin lugar a dudas la tecnología "que tienen" el punto de vista - "usted no tiene lo que tenemos". También es una continuación del paradigma de desarrollo, en la que lo que carece el sur global se convierte en protagonista de las primeras discusiones mundiales actualmente. ¿Cómo podemos empezar a hablar, y hablar con el sur global, de otros casos? ¿Cómo podemos pasar a un diálogo acerca de qué tipo de comunicación es importante, y decidir la mejor forma de aprender y ayudar a los demás? Como se dijo anteriormente, creo que vamos a tener dificultad a partir de este diálogo, desde dentro de un marco de la brecha digital. Los críticos que han seguido utilizando el término brecha digital para enmarcar su trabajo, han tenido poco éxito en cambiar el paradigma, como se ve por el gobierno, el desarrollo y el sector privado, para abarcar una mayor complejidad. Aunque el poder de los críticos puede dejar en claro su definición de "brecha digital", y lo que están investigando, no es unidimensional, el término establece la forma de una visión en blanco y negro. ¿Cómo podemos hablar de manera diferente sobre la compleja problemática que la brecha digital tiende a pasar por alto y todavía ser oído por los que operan dentro de este marco? Escuchando en las zonas de silencio: Una herramienta para superar la brecha digital Propongo un plazo y un marco que no es un sustituto de la "brecha digital", pero la atención se desplaza hacia algunas de las complejidades que el discurso de la brecha digital omite. El término, "zonas de silencio", proporciona un enfoque en tres ideas claves. En primer lugar, en voz. Es decir, lo que la gente en el "lado equivocado" de la brecha digital tiene que decir sobre sus vidas. En segundo lugar, en comunicación. O sobre cómo y por quién las personas son escuchadas, y por qué esto es importante. En tercer lugar, en contexto. O en la diversidad de espacios, que abarca la brecha digital, y sus interconexiones. Comienzo por la definición de "zonas de silencio", a continuación, analizo con más detalle cómo se puede utilizar ese marco. Como uso el término zonas de silencio, significa espacios invisibles, aparentemente reservados, de la escasa tecnología de la brecha digital. Mientras Mansell y Al (1998), escribieron sobre los países en desarrollo y el sistema internacional de gobernanza, yo utilice la frase en el sentido de los lugares, que se encuentran en el mundo en desarrollo, donde las comunidades son efectivamente "silenciosas" debido a la falta de acceso a las TIC. No desarrollo el término, pero creo que puede ser utilizado para nombrar una idea más grande. En mi Zonas de silencio: Un marco más allá de la brecha digital Amelia Bry ne Potter
  4. 4.   definición, las zonas de silencio, si bien puede haber niveles relativos de silencio, se da en todas partes. Son lo que Castells denomina "apagar" las regiones en la economía mundial digital: "estos patrones de inclusión y exclusión desafían nuestras visiones sobre la geografía y la economía política de la comunicación. No podemos seguir refiriéndonos adecuadamente a Primer y Tercer Mundo, Norte y Sur, y así sucesivamente, sino que hay que reconocer las regiones que están cableadas a redes y flujos de información y por tanto, encendidas, y las vastas regiones del mundo desconectadas o apagadas" (Winseck, 2002, p. 401, citing Castells, 1996). Zonas de silencio existen en países con poca conectividad por completo, así como en áreas de alta conectividad. Son lugares, comunidades y hogares desarrollados / en desarrollo en el mundo - debido a la falta de acceso a las TIC - las voces de la gente están, efectivamente, excluidas de su comunidad inmediata, sin conexión y sin motivos. Lo fundamental es que, aunque estas voces no se pueden conectar a la red mundial de comunicaciones, esto no significa que las zonas de silencio están en silencio! La gente habla, debate, escribir, dialoga, produce programas de radio y televisión, argumenta, en directo. Sólo 4  se silencian algunos. Usar la palabra "silencio" en el término es un riesgo, ya que tiene el potencial para reforzar la idea de que no hay nada aquí. Pero, es un riesgo que vale la pena, porque la presencia de "silencio" implica que hay personas que son parte de ese silencio. Un marco de zonas de silencio mueve nuestra atención desde una división (digital) a un espacio. Por lo tanto, se aumenta la pregunta: ¿son las zonas de silencio realmente silenciosas? Si no, ¿por qué se parecen al silencio? ¿Tiene alguna importancia el silencio? ¿Qué tiene que decir "el silencio"? O, en términos generales, se cambia nuestro objetivo de "¿Qué necesita la gente?" por "¿Qué dice la gente?" Por lo tanto, la cuestión de una zona de silencio no es el punto de vista, "¿Qué es lo que necesitan para ser igual a nosotros?" Pero, "¿Quién eres tú? Y, ¿qué se siente estar donde estás?" Las personas pueden hablar de sus necesidades, o bien, pueden discutir muchas otras cosas. Por supuesto, sigue siendo importante ayudar a las personas que no tienen acceso a las TIC para conseguir el acceso si así lo desean. Con el fin de hacer una diferencia significativa, eficaz y positiva en las vidas de la "información que no tienen", hay que escuchar sus historias, opiniones, experiencias y puntos de vista - tanto positivos como negativos, en apoyo de las TIC y agendas, y de asuntos en contra. Hay mucho más que tal vez tengamos que hablar y aprender unos de otros que lo que "necesitan". Uno de los puntos del marco de las zonas de silencio es la necesidad - y abre el camino - de escuchar. Veo que también nos puede ayudar a reconocer con mayor facilidad zonas silencio la diversidad dentro de los espacios de la brecha digital. Para la mayoría simplemente, la noción de "zonas" es una metáfora muy diferente de "división". En una brecha hay dos tipos, uno blanco y uno negro, uno bueno y uno malo. Las zonas son más flexibles. Al interior de una zona, o entre zonas, hay muchos puntos de vista posibles, muchos grados y combinaciones posibles. Las zonas a diferencia de la división, también son continuas. Qué sucede en una zona o una parte de una zona si afecta al resto. Así, sin pensar en una "brecha digital", sino en una "zona de silencio", podemos ver lo siguiente. Uno, que no son simplemente dos tipos de personas - "tienen información (ricos)" / "no tienen información (pobres)". Existen diferencias dentro de una zona de silencio, no sólo en términos de acceso relativo a la tecnología, sino lo más importante, las opiniones, la vida cotidiana, las experiencias y los modos de comunicación. No podemos asumir que todas las zonas de silencio son lo mismo. Cada una tiene su propio contexto, su propio conocimiento. Dos, lo que ocurre si una zona de silencio afecta y es afectada por las zonas de su alrededor. No están separados o divididos, las zonas no están delimitadas entre sí. Nuestras acciones, o falta de acción, interacción con las acciones del resto del mundo. Tres, un marco de zonas de silencio reconoce que hay más categorías que información "tienen" / "no tienen". También que hay más de un tipo de información. El discurso sobre la brecha digital, cuando es definida por las personas como "información pobre", tiene en mente un tipo muy específico de "información". Esta "información" es importante, pero hay otros tipos de conocimiento. Los “información pobre” puede carecer de lo que la brecha digital define como "información ", pero esto no quiere decir que el conocimiento que tienen es menos útil o menos valioso. En la siguiente sección sugerimos maneras en que podemos comenzar a trabajar desde un marco de zonas de silencio. Maneras de empezar: Trabajando a partir de un marco de zonas de silencio Zonas de silencio: Un marco más allá de la brecha digital Amelia Bry ne Potter
  5. 5.   ¿Qué significa trabajar desde una mirada de zonas de silencio como referente? Sugiero tres áreas clave de investigación para ese marco, en pocas palabras como: ¿Qué está sucediendo? ¿Dónde estamos mal? Y, ¿quién se beneficia? El trabajo se está produciendo en cada una de estas áreas. Un marco de zonas de silencio puede contribuir a apoyar esto, y animar a más preguntas. 1. ¿Qué está ocurriendo en las zonas de silencio? El primer tipo de investigación es que un punto de vista de las zonas de silencio puede apoyar para responde a la pregunta: ¿qué está ocurriendo en las zonas de silencio? En particular, podríamos preguntarnos: ¿De qué manera es la comunicación que ocurre en las zonas de silencio? Cara a cara, oralmente, por escrito, a través del desempeño, a través de la tecnología, por otros medios? ¿Qué actitudes e ideas acerca de las tecnologías de comunicación, incluyendo radio, cine, video, televisión, teléfono, computadoras, e Internet, existen? ¿Dónde están las tecnologías utilizadas, cómo y en qué medida? ¿Cómo la gente habla acerca de las TIC?¿Cómo 5  esto repercute o difiere del discurso del desarrollo alrededor de TIC? También podríamos considerar interrogantes tales como: ¿Qué poder puede tener una persona al utilizar un computador (u otras tecnologías)? ¿Cuán fácil o difícil es conseguir esta tecnología, y lograr que funcione? ¿Cómo el clima, el suministro de energía, la economía local y las necesidades comunicativas afectan esto? Este trabajo puede bosquejar la investigación que ha tratado temas como la brecha digital para que no sea tan simplista, ni tan sencilla como se suele suponer. Así, esto podría incluir estudios como el de Clark, et al. (2004), que utiliza la etnografía para explorar las actitudes de las personas de diferentes niveles económicos hacia la brecha digital en los Estados Unidos; como la investigación de Salvador y Sherry (2004) sobre los obstáculos prácticos de la conectividad de las TIC en los Andes peruanos y los supuestos de los diseñadores de la tecnología en Occidente, o bien, el estudio de Barbatsis, et al. (2004) sobre la pertinencia y el atractivo de los sitios de Internet para diversos grupos sociales y éticos en los Estados Unidos. Esta reseña también puede dibujar de manera más general el estado etnográfico - observaciones detalladas u ocupaciones personales de la vida cotidiana - de las áreas geográficas dentro de las zonas de silencio. Para ser útil este trabajo etnográfico no necesita abordar la tecnología. Hay muchos factores - incluyendo la historia, el género y las relaciones de poder, el clima, el mercado de trabajo local, y las prácticas familiares y las expectativas – que influyen en la forma de comunicación, y son importantes para entender cómo la tecnología puede ser utilizada. Estos estudios muestran que en las "zonas de silencio", hay una abundancia de formas para hablar y comunicarse, un floreciente uso de la radio (Dagron, 2001), producción significativa de cine y de televisión para los mercados locales (por ejemplo, Banerjee, 2002), compromiso con una variedad de medios de comunicación (Downing, 2003), y diferencias de género en términos de acceso a las comunicaciones y otras tecnologías (por ejemplo, véase Prahalad, 2005). Este tipo de estudios se distinguen de los trabajos típicos de la brecha digital, teniendo en cuenta una amplia gama de personas, no sólo de los líderes de proyectos TIC o las TIC y uso de estadísticas. También admiten que la comunicación es mucho más grande que la tecnología, se preguntan que no apropiar más las TIC es necesariamente una respuesta. 2. ¿Dónde estamos mal? Cuestionando a los supuestos "Los investigadores en desarrollo de la comunicación han adoptado técnicas de investigación diseñadas para responder a las necesidades de las sociedades occidentales y que no siempre se adaptan a las culturas africanas o sociedades que se encuentran en las principales zonas rurales y analfabetos. Esto significa que la mayor parte del tiempo los estudiosos en comunicación han hecho o hacen preguntas equivocadas del todo o hacer preguntas correctas a las personas equivocadas" (Nyamnjoh, 2000, p. 146). Para los responsables políticos, investigadores, diseñadores o los que viven día a día dentro de las zonas de alta conectividad, que disfrutan de acceso a Internet de alta velocidad, tienen su propia computadora, mantienen fiabilidad y control de su ambiente interior, a veces es difícil de imaginar lo que podría ser trabajar con las TIC en otros lugares, y cómo y por qué la gente puede, de hecho, usarlos. Debemos aprender a examinar la manera en que pensamos a la tecnología, poder y deber ser utilizada. El peligro de hacer suposiciones acerca de la pertinencia y utilidad de las TIC se puede comprobar históricamente. Por ejemplo, en la década de 1960, trabajando bajo creencias similares a las de ahora que confiaban en proyectos con “información escaza”, la UNESCO recomienda un número mínimo de TIC per cápita como rasgo característico Zonas de silencio: Un marco más allá de la brecha digital Amelia Bry ne Potter
  6. 6.   de desarrollo (UNESCO, 1961). Una serie de gobiernos implementaron políticas para aumentar el acceso de las TIC. Muchos superaron el mínimo y, sin embargo no se desarrollaron las correspondientes mejoras en las condiciones sociales y económicas (Tehranian, 1990). En concreto, podríamos preguntar: ¿Qué se deduce sobre el uso y utilidad de la tecnología? ¿Estos supuestos se corresponden con la realidad? ¿Cómo estos supuestos tienen adaptadas nuestras preguntas y acciones? ¿Se han equivocado? Las cuestiones importantes a considerar son las posibles diferencias en el lenguaje, la alfabetización, la relevancia del contenido, la velocidad de conexión, el acceso a las TIC, y las pautas culturales de ocio y trabajo. Instrucciones útiles para la investigación futura no deben incluir solamente si nuestras suposiciones sobre el uso de las TIC corresponden con la realidad, sino cómo se forman estos supuestos y si se perpetúan. Por ejemplo, un proyecto interesante sería evaluar los planes y sugerencias formuladas por los organismos de desarrollo respecto a las TIC en comparación con el número de personas en las zonas de silencio. Realmente, imaginar y hacer uso de estas tecnologías: en la reciente explosión de programas de financiación 6  para proyectos de desarrollo basados en las TIC, ¿qué tipo de criterios de aplicación y directrices del proyecto han surgido? ¿Qué tipo de diseños de proyectos cuentan con apoyo o rechazo? ¿Por qué? En estos diseños lo que se hace son suposiciones? ¿Cómo conceptualizar a los trabajadores cedidos para las zonas de silencio y de qué manera las TIC pueden influir sobre ellos? ¿Cómo evaluar proyectos, y qué se considera como "éxito"? 3. ¿Quién se beneficia de la conectividad y cómo? Un supuesto clave del discurso sobre la brecha digital es que con el mayor acceso a la tecnología y, a través de esta, la información mejorará la calidad de vida. Esto puede ser verdad, pero, es importante tener en cuenta de manera más crítica quién y cómo se beneficia de la conectividad de las TIC. El capital global. Los intereses de las corporaciones internacionales y el capital global en alta velocidad, penetra las tecnologías de comunicación y generalmente se pasan por alto el trabajo sobre la brecha digital. Sin embargo, esta perspectiva es importante. O, en paralelo, "el trabajo es a menudo excluido de los debates sobre la Sociedad de la Información a pesar de ser uno de los componentes críticos. Las tecnologías de información y comunicación (TIC) están cambiando no sólo a las personas desde los actuales entornos de trabajo real, sino también a los mercados de trabajo y a la forma de trabajar" (Zachmann, 2004, p. 84). Usar Internet y otras TIC corporativas puede funcionar como transnacional lo cual se incrementa con facilidad. Las TIC hacen posible que no sólo la comunicación rápida con filiales en todo el mundo organice la producción y distribución, sino también a los consumidores, para comercializar y vender sus productos. De hecho, se argumenta, que ningún país puede aspirar a atraer la inversión extranjera sin una adecuada infraestructura de telecomunicaciones (Sonaike, 2004). Así, cuando los países son capaces de adquirir conexiones adecuadas se integrarán más plenamente en la economía mundial. ¿Es esto deseable? O, aún más, ¿cómo hacer posible la conectividad en una región para afectar el mercado laboral? De acuerdo con las personas quienes han sido afectadas de esta manera, tienen la experiencia, en última instancia, de que sea benéfico? ¿Hay alguna alternativa para unirse y trabajar en red? ¿Qué significaría seguir viviendo dentro de una zona de silencio? ¿Existen más maneras estratégicas de iniciar una conexión? Conexiones comunitarias, conexiones mundiales. Además de permitir el acceso a la información, las TIC se consideran a menudo como medio importante de oportunidades para incrementar la comunicación. Mientras que claramente tienen este potencial, es importante preguntar si las TIC son la mejor forma de comunicación en las zonas de silencio? ¿Qué medios de comunicación ya están en uso? Son medios de comunicación adicionales y necesarios? Estas preguntas son importantes porque la relación entre las TIC y la comunicación no es directa. Las TIC son un elemento de visión más amplia que las comunicaciones. De hecho, a pesar de la euforia de las TIC, las tecnologías más antiguas como la radio (Dagron, 2001), video (White, 2003), y el teatro (Riley, 1990), parece que siguen siendo las mejores herramientas de comunicación a nivel comunitario. Un diálogo eficaz no necesita de alta tecnología. Las TIC inicialmente pueden ser más útiles para ayudar a conectar entre sí a zonas de silencio geográficamente dispersas (Skint Stream at http://www.jelliedeel.org/skintstream/), así como conectar a zonas de silencio con zonas de conectividad de manera estratégica y socialmente provechosa. Son importantes las conexiones entre miembros de la familia localizados en el Zonas de silencio: Un marco más allá de la brecha digital Amelia Bry ne Potter
  7. 7.   extranjero, entre miembros de poblaciones periféricas, y entre activistas e investigadores de todo el mundo. El poder de este tipo de comunicación ha sido demostrado en el trabajo de los Zapatistas en México, y los Kayapo en Brasil, que han utilizado las tecnologías de comunicación (Internet, video) para aumentar la sensibilización acerca de los problemas que han enfrentado las comunidades indígenas. A través de estos medios han logrado llamar la atención internacional. Esto ha generado presión en sus respectivos gobiernos, quienes en cierta medida y por lo tanto, modificaron sus políticas (Dagron, 2001). Estas preguntas retoman el tema del silencio y de la voz - ¿quién está siendo escuchado a quién? Primeros pasos. ¿Cómo podemos comenzar? Inicialmente es importante reunir a las personas cuyo trabajo tiene una visión matizada de la brecha digital con aquellos agentes cuya investigación deja fuera la discusión de la brecha digital - incluido el trabajo en medios locales de comunicación y medios comunitarios de comunicación, y sobre los factores sociales que influyen en la comunicación y el acceso a las TIC. Quizás aún más importante para incluir son 7  aquellos que han experimentado en vida y con trabajo en las zonas de silencio, así como en las zonas de conectividad, y que tienen una perspectiva sobre algunos de los supuestos equivocados que operan en las dos zonas. A la vez en esta etapa es importante pensar en las preguntas que hemos estado enunciando para encontrar otras maneras de formular las preguntas que debemos formularnos. Conclusión Muchas investigaciones sobre la brecha digital se ha hecho con buenas intenciones. Sin embargo, el marco conceptual de la brecha digital es un factor limitante. Necesitamos ver a través de un nuevo objetivo, más amplio, y más matizado. Un marco de zonas de silencio puede proporcionar parte de este objetivo. Se enfoca constantemente el trabajo excluido en los medios y en las zonas por las nociones tradicionales de la brecha digital, en particular sobre la realidad, las voces, y las complejidades entre sus desconectados, que "no tienen" espacios. Al fomentar un cuestionamiento crítico a las hipótesis y una mayor atención al contexto local y a los puntos de vista, es una forma de ampliar el diálogo entre las zonas de conectividad más allá de un discurso de necesidad, a uno de cuestionamiento mutuo, intercambio y aprendizaje. Acerca del autor Amelia Bryne Potter es candidato de MA en el Programa Conjunto de la York / Ryerson en Comunicación y Cultura, y tiene una licenciatura en Antropología de la Universidad de Columbia, Barnard College. Su trabajo se ha centrado en los encuentros entre culturas, narraciones de los cambios, y maneras de usar el trabajo intelectual y creativo para animar a la gente a considerar otros puntos de vista distintos a los tradicionales. En la actualidad trabaja en el uso del video al interior de procesos para explorar, crear y exponer niveles de imaginación y memoria en las historias que rodean las migraciones mundiales. Traductor. Omar Villota Hurtado es Magíster en Comunicación Digital (MCD-e: 2002), Especialista en Redes de Información Documental (2001), Comunicador Social (1996) de Colombia. Investigador, académico, autor de artículos varios sobre Convergencia digital y construcción de lo público, conferencista internacional en seminarios de Comunicación en la era virtual de la sociedad del conocimiento, experto en creación de Redes virtuales de conocimiento y estudios sobre temas de Cibercultura y nodos documentales virtuales. Su experiencia profesional y laboral la desarrolla a través de la Gerencia Estratégica de la Comunicación Digital y, debido a sus factores claves, su trabajo ha sido distinguido con varios premios internacionales y de Colombia como editor de medios impresos, digitales y periodista digital ambiental. Referencias Banerjee I., 2002. "Las huelgas locales Volver? Globalización y localización de los medios de comunicación en los paisajes de Asia Television New " Oficial: La Revista Internacional de Ciencias de la Comunicación, Volumen 64, número 6, pp. 517-535. G. Barbatsis, M. Camacho, L. y Jackson, 2004. "¿Es Speak to Me? Visual Estética y la brecha digital " Visual Estudios, Volumen 19, número 1, pp. 36-514. M. Castells, 1996. El ascenso de la Sociedad Red. Cambridge, Mass.: Blackwell. Demont Clark L., C.-Heinrich, y Webber S., 2004. "La entrevista etnográfica sobre la brecha digital", Nuevos Medios y Sociedad, Volumen 6, número 4, pp. 529-547. A. G. Dagron, 2001. "Haciendo Olas: Historias de Comunicación Participativa para el Cambio Social", en http://www.comminit.com/making-waves.html, Visitado el 18 de marzo de 2006. Downing J., 2003. "Radical Media y Globalización", En: L. Artz y VR Kamalipour (editores). La globalización de la hegemonía mediática corporativa. Albany: State University de Prensa de Nueva York, pp. 283-293. Zonas de silencio: Un marco más allá de la brecha digital Amelia Bry ne Potter
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