cuando recuerdo este suceso, siento un escalofrío…Ernesto era un excelente muchacho y no se merecía la suerteque esa noche...
la noche de la tragedia, cabalgábamos rumbo a una ciudad sureña…después de un rato, ante lo caluroso del ambiente, decidim...
Al bajar de nuestros caballos, apareció en la puerta de esamisteriosa choza una viejecita.Materialmente la viejecita era u...
Ella observo mi mano algunos minutos y dijo:El seños ha sufrido mucho, pero todos sus pesares se veráncompensados por el a...
-¡pobre muchacho! ¡y tan joven!...Como es natural, incrédulo, pero tensos los nervios ante loignorado y con cierto espanto...
Ella me respondió:¡A h o r c a d o!Ernesto, que se había acercado, se echo a reír y me dijo:- Pero, Jorge, ¡como crees en ...
Contagiado por el buen humor de mi compañero, aleje de mi mente laridiculez de mis temores .pronto la noche caería, nos fu...
De pronto, -que cosa mas inconcebible-, todo fue tan rápido que aunhoy, me espanto al recordarlo.A la mitad del sendero, e...
En medio de la penumbra de la selva, algo destacaba sus nítidosperfiles en el espacio.Era el cuerpo de mi amigo…¡B a l a n...
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Ghe la prediccion (la oscuridad de la noche)

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Ghe la prediccion (la oscuridad de la noche)

  1. 1. cuando recuerdo este suceso, siento un escalofrío…Ernesto era un excelente muchacho y no se merecía la suerteque esa noche corrió… LA OSCURIDAD DE LA NOCHE LA P R E D I C C I O N
  2. 2. la noche de la tragedia, cabalgábamos rumbo a una ciudad sureña…después de un rato, ante lo caluroso del ambiente, decidimosdescansarDe pronto, a la vereda del camino que seguíamos, vimos surgir delimprovisto , aquella choza…Me extraño un poco, porque hacia tiempo que no frecuentaba esa ruta,no recordaba nunca haberlo visto…Así que Ernesto y yo decidimos quedarnos en ese lugar…
  3. 3. Al bajar de nuestros caballos, apareció en la puerta de esamisteriosa choza una viejecita.Materialmente la viejecita era un milagro que –dado su aspecto-,aun viviese era una mujer de edad avanzadísima y en la queúnicamente los ojos -pequeños, negros y de extraordinariavivacidad-, reflejaban la vida.Después de ofrecernos agua, se brindo a adivinarnos el porvenir porunas cuantas monedas…Aburridos como estábamos, aceptamos mas que nada por teneroportunidad de obsequiarle algunos centavos.
  4. 4. Ella observo mi mano algunos minutos y dijo:El seños ha sufrido mucho, pero todos sus pesares se veráncompensados por el amor de una mujer, que alzara el espíritu porsobre todo lo pasado.Como lo dicho, no comprometía a nada, le di la espalda conindiferencia.-ahora le toca a usted- le dijo a Ernesto…Ella tomo su mano, y a los pocos minutos… la vi palidecer, sus ojosse agrandaron y dijo…
  5. 5. -¡pobre muchacho! ¡y tan joven!...Como es natural, incrédulo, pero tensos los nervios ante loignorado y con cierto espantoso presentimiento, pregunte que veíaen la mano de mi compañero.Ella, en voz muy baja, me dijo:-Su amigo morirá esta noche, ¡nadie puede salvarlo!...-Espantado ante tal revelación, solo atine a preguntar: -¿y comomorirá?
  6. 6. Ella me respondió:¡A h o r c a d o!Ernesto, que se había acercado, se echo a reír y me dijo:- Pero, Jorge, ¡como crees en semejante disparate! Deja eso paralos ignorantes; piensa que, a menos que seas tu quien meahorque, no hay un alma viviente en 20 kilómetros a la redonda, ¡ yno pienso matarme! Por otra parte, tengo la vanidad de creer quemi cabeza se asienta admirablemente sobre mis hombros.
  7. 7. Contagiado por el buen humor de mi compañero, aleje de mi mente laridiculez de mis temores .pronto la noche caería, nos fuimos de la choza y tomamos el caminoabandonado.Para llegar mas pronto, Ernesto, que era un magnifico jinete, propusoacelerar la marcha y aunque el camino se convertía –en un tramo-en casi un sendero, no por eso aflojo la velocidad,y nuestro caballos sudorosos y jadeantes avanzaban velozmente.
  8. 8. De pronto, -que cosa mas inconcebible-, todo fue tan rápido que aunhoy, me espanto al recordarlo.A la mitad del sendero, el caballo de mi amigo, nunca supe porquecausas, se espanto… llevando a mi amigo hacia lo mas espeso deaquel bosque oscuro…Detuve a mi caballo, esperando a que mi amigo –hábil jinete-, volvieraluego de dominar a su caballoPero un grito ahogado me hizo ir al lugar donde calculaba seencontraba mi amigo
  9. 9. En medio de la penumbra de la selva, algo destacaba sus nítidosperfiles en el espacio.Era el cuerpo de mi amigo…¡B a l a n c e a n d o s e!Una liana que colgaba, había pasado alrededor de su cuello, y sucaballo, en plena carrera, dio el ímpetu suficiente para producir laestrangulación…¡la espantosa profecía…Se había cumplido!...
  10. 10. GARROBOHOMEENTERTAINMENTMas allá de la imaginación…

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