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Programa de trastornos de personalidad de la clínica psiquiátrica universitaria un enfoque multidisciplinario

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Programa de trastornos de personalidad de la clínica psiquiátrica universitaria un enfoque multidisciplinario

  1. 1. Revista chilena de neuro-psiquiatríaversión On-line ISSN 0717-9227Rev. chil. neuro-psiquiatr. v.39 n.1 Santiago ene. 2001 Rev Chil Neuro-Psiquiat 2001; 39(1): 69-76 ARTÍCULO ORIGINAL Programa de trastornos de personalidad de la Clínica Psiquiátrica Universitaria: un enfoque multidisciplinario. The University Psychiatric Clinic Personality Disorder Program: a Multidisciplinary Approach Sonia Jerez, Luis Alvarado, Angélica Paredes, Angélica Montenegro, Cristián Montes, Lucía Venegas Clínica Psiquiátrica Universitaria, Facultad de Medicina, Campus Norte, Universidad de Chile. A Personality Disorder Program for the study and treatment of personality disorders has been opened at the University of Chile Psychiatric Clinic. A multi- disciplinary, professional team made up of psychiatrists, psychologists, occupational therapists, and nurses combine efforts to treat patients, teach, and do research in the area of personality disorders. This article describes how the program functions, as well as the difficulties and challenges it has faced since opening three years ago. It proposes a multi-disciplinary approach, integrating biological and psychosocial therapies in treating personality disorder patients. Key words: personality disorders, treatment, psychotherapy, pharmacotherapy Introducción Los trastornos de personalidad son muy comunes. Se estima que entre el 10% y el 13% de la población general tiene algún trastorno de personalidad. En la consulta psiquiátrica ambulatoria esa cifra se eleva del 30% a 50% (1). Por otra parte, el diagnóstico de trastorno de personalidad parece ir en aumento; Loranger ha señalado que en un hospital universitario en Norteamérica dicho diagnóstico aumentó desde el 19,1% al 49,3 % al pasar desde la era del DSM-II a la del DSM-III (2). La naturaleza de los trastornos de personalidad permite anticipar algunas de las dificultades del tratamiento, ya sea farmacológico, psicoterapéutico o de manejo ambiental. Como sabemos, los pacientes con trastorno de personalidad difícilmente establecen un vínculo terapéutico (lo que es parte de sus problemas), presentan baja adherencia al tratamiento farmacológico y una notable tendencia a autoprescripción de medicamentos. Su historial de tratamientos suele registrar numerosas intervenciones previas, que en términos generales son interrumpidas prematuramente. Las complejidades que ofrece el diagnóstico y tratamiento de estos cuadros han puesto de relieve la necesidad de desarrollar estrategias de abordaje específicas (3, 4). En psiquiatría, del mismo modo que ha ocurrido en otras especialidades médicas, la concentración de esfuerzos en determinadas
  2. 2. áreas de la patología ha llevado a la creación de subespecialidades que permitenque equipos de trabajo concentren sus recursos y logren un mayor progreso en elconocimiento de la clínica, etiopatogenia y terapéutica de las enfermedades. Eneste contexto, en la Clínica Psiquiátrica Universitaria (CPU) surgió la inquietud decrear una unidad multidisciplinaria que diera cobertura de modo integral a lospacientes con trastornos de personalidad. Esto es, que estuviese en condicionesde proveer el espectro de intervenciones necesarias para el diagnóstico y manejoterapéutico (psicoterapia, farmacoterapia, terapia ocupacional, psicoeducación,etc.) y que permitiese a la vez el desarrollo de la docencia e investigación en esteámbito clínico. Esta Unidad, creada en julio de 1997 en la CPU, fue llamadaUnidad de Trastornos de Personalidad (UTP). En este trabajo queremoscomunicar el modo de funcionamiento de esta modalidad de atención, pionera ennuestro país, así como compartir las dificultades y los resultados que hemosencontrado en su implementación.Descripción y funcionamiento del equipoEl equipo terapéutico está conformado por dos médicos psiquiatras, dospsicólogos clínicos, una terapeuta ocupacional y una enfermera universitaria. Unaasistente social con formación en terapia familiar colabora cuando lascircunstancias clínicas lo requieren, si bien no está formalmente adscrita a launidad. A estos recursos se debe añadir un número variable de egresados de lacarrera de Psicología, que permanecen en la unidad uno o dos semestres, ymédicos becarios de Psiquiatría que cumplen una rotación de 4 meses.La UTP recibe pacientes derivados desde las unidades de Hospitalizados,Consultorio Externo y otras unidades especializadas (Adicciones, TrastornosAlimentarios). Los criterios de inclusión son: pacientes adultos, de ambos sexos,con diagnóstico de trastorno de personalidad, independientemente que presentencomorbilidad con patología del eje I del DSM-IV (5). Son criterios de exclusión lostrastornos psicóticos, los trastornos alimentarios gravemente descompensados ylas adicciones en etapa activa. Tampoco se atiende pacientes con trastornoantisocial de personalidad severo, por ser cuadros prácticamente intratables, queconstituyen un serio riesgo para los demás y porque no existe una infraestructuraadecuada para intentar estrategias especialmente diseñadas para ellos(hospitalizaciones de larga estadía, etc.).A su ingreso, el paciente es evaluado por un médico psiquiatra. Los datosepidemiológicos y clínicos son compilados en un formulario de registroconfeccionado especialmente para este propósito. La evaluación clínica incorporael diagnóstico clínico fenomenológico, los aspectos biológicos involucrados y undiagnóstico psicodinámico. En los casos que ofrecen dudas diagnósticas yrequieren un estudio más profundo o con fines de investigación, el diagnóstico detrastorno de personalidad se complementa mediante el Inventario Internacionalde Trastornos de Personalidad (International Personality Disorder Examination,IPDE) y con la prueba de Rorschach.El IPDE consiste en una entrevista clínica semiestructurada, diseñada paraevaluar los trastornos de personalidad de acuerdo a los criterios del DSM-IV y dela CIE-10 (6). Está organizado de modo tal, que proporciona un balance óptimoentre una entrevista clínica espontánea y una estructurada. El módulo del IPDEpara DSM-IV (clasificación a la que nos adscribimos por su amplia utilización enla literatura y en la investigación) examina en cada individuo la presencia oausencia de todos los criterios de los trastornos de la personalidad. Proporcionaademás una puntuación dimensional constituida por un valor para cada categoríadiagnóstica, independientemente de que se cumplan o no los criterios para uno omás trastornos de personalidad.Finalmente, el equipo terapéutico en conjunto diseña una estrategia detratamiento multidisciplinaria, la que es propuesta y convenida con el paciente.
  3. 3. Se ofrecen diferentes niveles de tratamiento según la intensidad y complejidaddel cuadro clínico. Cabe destacar que el mismo equipo se hace cargo del pacientetanto si requiere tratamiento ambulatorio u hospitalario. Se recurre a lahospitalización cuando es necesario estabilizar una patología severa del eje I opara manejar las manifestaciones propias del trastorno de personalidad cuandoson incontrolables en un régimen ambulatorio (amenazas o intentos de suicidio,agresividad descontrolada, etc.) (7).Modalidades de intervención terapéuticaIntervenciones psicofarmacológicasEl empleo de psicofármacos es una herramienta terapéutica de gran utilidad enalgunos de estos pacientes. La prescripción es realizada de acuerdo a los datosdisponibles acerca de las bases neurobiológicas de los trastornos depersonalidad (8-10). Se utilizan en aquellos pacientes que presentancomorbilidad con otros cuadros clínicos, hecho frecuentemente observado y en elcontrol de la sintomatología y de las manifestaciones específicas de los casos másseveros de trastornos de personalidad, siempre en el marco de una aproximaciónclínica psicodinámica (11)En general se emplean antipsicóticos en dosis bajas para tratar las distorsionescognoscitivas y las micropsicosis frecuentemente observables en los trastornoslímite de personalidad, inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina(ISRS) para el control de la impulsividad, estabilizadores del ánimo para elcontrol de la agresividad y la labilidad afectiva. Se trata de evitar en lo posible elempleo de benzodiazepinas por el riesgo de adicción y porque en algunospacientes pueden producir descontrol emocional.Actividades educativas e intervenciones psicosocialesConsiderando que en estos pacientes es frecuente la transgresión de lasindicaciones médicas, advertimos la necesidad de reforzar este aspecto medianteactividades educativas realizadas por la enfermera. El objetivo de esta actividades hacer que el paciente participe en su tratamiento, instándolo a adoptar unpapel más activo en éste. La enfermera le explica los efectos esperados de sumedicación, así como la eventual emergencia de efectos colaterales. Refuerzaademás la importancia de una adecuada adherencia al tratamiento y los riesgosderivados de aumentos o suspensiones bruscas de los fármacos.También es parte de esta actividad manejar la ansiedad y la gran variedad demolestias que suelen experimentar estos pacientes frente a la administración demínimas dosis de medicamentos que, la mayor parte de las veces, no se explicadesde efectos propiamente farmacológicos. Otro modo de contribuir a reforzaruna buena alianza de trabajo es comprometer al núcleo familiar en ella. Sepersigue crear un clima de cooperación mutua respecto del tratamiento, el quesuele ser largo, costoso y muchas veces extenuante para el grupo familiar.Asimismo, se intenta acoger y manejar las características ambivalenciasexperimentadas por la familia, sentimientos de culpa y responsabilidad, rabia,desesperanza, etc., frente a lo que le acontece al paciente.Desde la perspectiva de la terapia ocupacional se propende a la inserción delpaciente a su medio social y laboral cumpliendo los roles adultos que le sonpropios. Inicialmente se realiza una evaluación de la red social, con el propósitode identificar factores de riesgo y diseñar estrategias preventivas y demejoramiento de la calidad y cantidad de los vínculos.Para ello se aplica un instrumento denominado Mapa de Red Social, el quepermite evaluar los aspectos cuantitativos y cualitativos de las relaciones
  4. 4. vinculares disponibles, lo que facilita promover con el familiar más próximo laadherencia al tratamiento (12). Por otra parte y de acuerdo a cada caso, a vecesse interviene la red, particularmente cuando existe una deficiente calidad de lasinteracciones, fenómeno frecuente de encontrar en estos pacientes.En nuestra experiencia, la mayoría de los mapas de red aplicados se sitúan en lacategoría de "red negativamente recíproca", caracterizada por la asimetría de susinteracciones. Las ligazones establecidas en su interior suelen ser manipuladoras,carentes de compromiso real y de reciprocidad. En ellas el paciente se beneficiade la relación mediante el recurso de profitar de otros integrantes de la red sinretribuir ni reconocer tal actitud.Una forma de abordaje que resulta beneficiosa frente a estas actitudes es elentrenamiento en habilidades sociales básicas, con especial énfasis en torno a lamodificación de claves comunicacionales. El objetivo final de esta intervención espromover el tránsito desde un estilo de interacción egocéntrico a uno máscooperativo, procurando que estos cambios perduren en el tiempo. Se intentaademás mejorar el concepto de sí mismo mediante técnicas de orientacióngestáltica y terapia corporal. Desde la terapia ocupacional pueden abordarsetambién otros aspectos tendientes a mejorar la autoimagen, reconocercaracterísticas e intereses propios y refuerzo de actitudes adaptativas. En estecontexto se realizan, por ejemplo, evaluaciones vocacionales y análisis depuestos de trabajo.Intervenciones psicoterapéuticasEs necesario precisar que los pacientes atendidos en la UTP son particularmentecomplejos, habitualmente limítrofes graves, con severas perturbaciones en suadaptación psicosocial, con alto riesgo de auto y hetero agresión, con soportefamiliar y económico precario y que suelen presentar comorbilidad psiquiátricaimportante, especialmente con trastornos del ánimo, del control de impulsos, deansiedad, abuso de sustancias, etc.Las intervenciones psicoterapéuticas que se ofrecen están orientadas a ayudar alpaciente a descubrir, comprender, asumir y modificar aquellos aspectos de supersonalidad que se traducen en imágenes distorsionadas de sí mismo y enperturbaciones en las relaciones interpersonales en diversas áreas de su vida.Nuestro abordaje psicoterapéutico toma como referente teórico los trabajos deWinnicott y su énfasis en la generación de un ambiente terapéutico"suficientemente bueno" (13, 14). Particularmente útil nos ha sido la distinciónentre sostenimiento (holding) y manejo (management), como tipos deintervención a realizar en distintos momentos de la psicoterapia de un paciente.En ciertos momentos, una relación de contención o sostenimiento puedeconstituirse en el único tipo de relación que ese paciente en particular es capazde establecer, mientras que en otras etapas de su tratamiento, puede sernecesario trabajar de un modo más directivo y ordenador de la realidad, comoocurre en las maniobras de management. Estas intervenciones pueden ser etapasen el camino hacia relaciones de colaboración en que se descubran otros focosemocionales y en las que sea posible un trabajo más interpretativo.Se trata, pues, de una cuestión de énfasis e indicaciones terapéuticas de acuerdoal momento que vive el paciente. Usamos la contención en los pacientes másregresivos, transitando a maniobras más avanzadas en la medida que ello seaposible. En maniobras de sostenimiento o contención incluimos, por ejemplo,todos los esfuerzos encaminados a apoyar la farmacoterapia, evaluar y controlarel riesgo suicida y las actuaciones impulsivas; detectar y señalar los errores dejuicio y reducir la tendencia del paciente a devaluar o idealizar la psicoterapia o lafarmacoterapia. Un gran objetivo es evitar nuevas hospitalizaciones, incentivandoconductas de responsabilidad respecto a sí mismo.
  5. 5. Las maniobras de manejo (management) están destinadas a preservar los logrosbiográficos obtenidos: pareja, estudio, trabajo, etc., y gradualmente iniciar untrabajo con la autovaloración, propiciando la adquisición de nuevos logros.Generalmente los pacientes tienen una pobre imagen de sí mismos y susexpectativas o son muy altas e irreales o no están presentes. En estos momentosse refuerza toda acción constructiva iniciada por el paciente, la que da señales entorno a la mayor confianza en sí mismo y del inicio de un cambio en laapreciación y valoración de su propia persona.El estilo terapéutico está inserto en una relación de ayuda profesional neutra,empática y activa. Uno de los problemas con la psicoterapia de los trastornos depersonalidad es la tendencia de los pacientes a abandonar los tratamientos. Laanticipación y cuidado de este aspecto es fundamental, porque evidentemente nopuede haber psicoterapia en ausencia de un paciente dispuesto a ella. Ennumerosos casos, inicialmente esta relación sólo será cuidada y propiciada por elterapeuta y por ello no contraindicamos actitudes usualmente controvertidas enotros abordajes terapéuticos como, por ejemplo, contactar telefónicamente apacientes que faltan a terapia, etc. Sin duda que tales actitudes son entendidastransferencialmente en el trabajo terapéutico, aunque no siempre sonexplícitamente interpretadas.En el curso del funcionamiento de la UTP hemos comprendido que un agenteterapéutico importante es el propio equipo que trabaja en la unidad. Este papelha sido insistentemente enfatizado por los pacientes como una variable relevanteen los logros obtenidos. El poder terapéutico del equipo se utilizaconscientemente, recordándole al paciente que tras cada profesional que leatiende hay un grupo de profesionales que ha pensado y acordado con él lamejor forma de ayudarlo. Es un hecho reconocido con gratitud tanto por lospacientes como por sus familias, quienes reiteradamente destacan la disposiciónactiva del grupo profesional como un factor de enorme ayuda en el tratamiento.Dado el alto número de pacientes que se reciben en la UTP, cuando estáindicado, algunos de ellos son derivados a otras unidades de la ClínicaPsiquiátrica Universitaria, como la unidad de Psicoterapias Breves, o a otrasinstituciones externas que ofrecen psicoterapia individual, de pareja o de familia.No obstante, continúan vinculados a la UTP que actúa como instanciacoordinadora de ésta u otras prestaciones que reciban.Dificultades y desafíos para el equipo terapéuticoTrabajar con pacientes con trastornos severos de personalidad ofreceimportantes desafíos técnicos y emocionales al equipo terapéutico. Se trata depacientes que operan en un nivel de funcionamiento pre-edípico, utilizandefensas primitivas y tienen enormes dificultades para mantener un examen derealidad consistente y estable; están habitualmente dominados por intensosafectos, especialmente de rabia y presentan mínima tolerancia a la ansiedad. Enausencia de una estructura yoica estable, surgen dificultades con los límites y elcontrol de impulsos, por lo que el modo predilecto de expresión es la actuación yno la verbalización de los conflictos.El equipo terapéutico debe estar preparado para enfrentar apropiadamente lasfrecuentes transgresiones a los acuerdos, la resistencia a las normas deltratamiento, la tendencia a idealizar a algunos y devaluar a otros, el descontrolde impulsos, etc.En la UTP se realizan reuniones semanales para analizar casos clínicos. En éstasse otorga especialimportancia a las manifestaciones contratransferenciales quesurgen en el ejercicio terapéutico. Esto tiene un efecto catártico y de apoyo a losintegrantes del equipo que están más involucrados en cada caso, a la vez quefacilita la comprensión del propio paciente si se concibe la contratransferencia
  6. 6. como una forma especial de comunicación preverbal que, de otro modo,permanecería inaccesible.El equipo terapéutico debe desarrollar una gran tolerancia a la frustración sincaer en el desaliento. Debe aprender a regular las expectativas terapéuticas, asostener la alianza de trabajo y a manejar las ansiedades y todo tipo de intensasemociones que emergen. Se requiere un enorme esfuerzo para evitar gratificar,castigar, abandonar o establecer colusiones con los pacientes, comoconsecuencia de actuaciones contratransferenciales.Un elemento de complejidad adicional lo constituyen las rotaciones por la UTP,cada cuatro o seis meses, de psiquiatras y psicólogos en formación. Éste es unfactor de inestabilidad ambiental para pacientes que requieren la mayorconstancia y consistencia posibles. No obstante, se intenta compensar en parteesta dificultad, inevitable por tratarse de una unidad docente, con la continuidadque ofrece el equipo permanente y teniendo en cuenta esta situación durantetodo el proceso terapéutico.Docencia e investigaciónActividades docentesNuestra Unidad realiza docencia de pre y postgrado. La docencia de pregrado serealiza con los estudiantes de Psicología, los que efectúan parte de su prácticaprofesional con nosotros. Durante un período variable de 6 a 10 meses,dependiendo de su procedencia, los practicantes participan de todas lasactividades docentes (seminarios, reuniones clínicas y supervisión de pacientes),así como de las actividades de investigación.La práctica considera además que los estudiantes realicen tareas depsicodiagnóstico en trastornos de personalidad y se hagan cargo de lapsicoterapia de pacientes determinados. Toda esta tarea se realiza bajosupervisión permanente de psiquiatras y psicólogos.Docencia PostgradoLa docencia de postgrado se realiza a los becados de Psiquiatría, que efectúanuna rotación de 4 meses por nuestra unidad, a partir del segundo año de beca. Aligual que en el pregrado, la docencia está estructurada en torno a seminariosteóricos, supervisiones de casos clínicos, reuniones clínicas y asistencia depacientes.Los seminarios se realizan a razón de dos semanales, en temas que comprendenproblemas nosológicos, clasificatorios, psicopatológicos y psicodinámicos de lostrastornos de personalidad. Asimismo, se abordan temas específicos y sensiblesen esta patología, como la conducta suicida y automutilatoria, tratamientopsicofarmacológico, indicaciones de manejo hospitalario, manejo de laimpulsividad y agresión, etc.También se espera que los becados desarrollen destrezas clínicas en el manejopsicoterapéutico de los trastornos de personalidad, por medio de la supervisiónde sus casos.Actividades de investigaciónLa estructura y organización de la UTP facilita el desarrollo de variadasactividades de investigación. En la actualidad se desarrollan líneas de trabajo entorno a las bases neurobiológicas y estudios psicofarmacológicos y psicométricosde los trastornos de personalidad. Específicamente se encuentra en marcha unestudio sobre las bases neurobiológicas y terapéuticas de las dimensionesimpulsividad y trastornos cognitivos en los trastornos de personalidad. Incluye el
  7. 7. estudio de la función serotoninérgica mediante la prueba de estimulación deprolactina por dexfenfluramina (prueba dinámica para evaluar la respuesta delsistema serotoninérgico ante un estímulo específico), la medición de serotoninaen plaquetas y su relación con las dimensiones impulsividad y depresividad.También se estudia la función dopaminérgica mediante la determinación de ácidohomovanílico (principal metabolito de excreción de la dopamina en el serhumano) en plasma y su relación con las disfunciones cognitivas que caracterizana algunos trastornos de personalidad.Adicionalmente se estudia el efecto sobre los síntomas clínicos y sobre lasvariables neurobiológicas descritas de fármacos antipsicóticos y de inhibidoresselectivos de la recaptura de serotonina (Proyecto FONDECYT N1000889-2000).Datos estadísticos generalesEntre los años 1997 y 1999 hubo 25.811 consultas ambulatorias en la ClínicaPsiquiátrica de la Universidad de Chile. De ellas, 1.308 correspondieron apacientes atendidos por la Unidad de Trastornos de Personalidad, lo que equivaleal 5,1% de las atenciones.De los pacientes hospitalizados en ese período (1611), 167 fueron vistos por laUnidad de Trastornos de Personalidad, lo que equivale al 10,3% del total dehospitalizaciones. En estas cifras es necesario tener en consideración que la UTPrecibe pacientes derivados desde otras unidades clínicas y no la totalidad de lospacientes con diagnóstico de trastorno de personalidad que consultan.En la Tabla 1 se encuentran los diagnósticos de los pacientes hospitalizados entre1997 y 1999 en la Clínica Psiquiátrica Universitaria atendidos por la Unidad deTrastornos de Personalidad. Los diagnósticos están formulados acorde a lascategorías CIE-10, que es el sistema clasificatorio que la institución utiliza comoregistro (15).Se puede observar que la mayoría corresponde al diagnóstico Trastorno deInestabilidad de la personalidad (trastorno límite según DSM-IV) seguido porTrastorno de la personalidad sin especificación. El resto de los diagnósticos sepresenta con una frecuencia notablemente menor.La mayoría de los pacientes son de sexo femenino (137 mujeres y 30 hombres),de nivel socioeconómico medio y medio bajo, con educación media completa.Estas características corresponden al tipo de población que se atiende en estecentro universitario.La Tabla 2 muestra la comorbilidad observada en los pacientes hospitalizados condiagnóstico de trastorno de personalidad entre los años 1997 y 1999. En los 167pacientes se formularon 103 diagnósticos psiquiátricos, sugiriendo que sólo enuna minoría de pacientes la hospitalización obedecióprioritariamente al trastorno
  8. 8. de personalidad. La CIE-10 contempla como posibilidad diagnóstica el suicidio ylesiones intencionalmente autoinfligidas; si se tiene en consideración que lapoblación atendida tenía en alrededor de un 60% de los casos un trastorno límitede personalidad, es probable que esta comorbilidad corresponda también asintomatología derivada prioritariamente desde el trastorno de personalidad.Los trastornos del estado del ánimo dan cuenta de alrededor de 37% de lacomorbilidad, seguidos de los trastornos alimentarios en mujeres y de abuso desustancias en hombres. No obstante, estos dos últimos valores estándistorsionados pues la Clínica Psiquiátrica Universitaria cuenta con unidadesespecíficas para estos trastornos y sólo son derivados a UTP algunos casos yaestabilizados clínicamente.ComentarioLa creación de la UTP como una organización multidisciplinaria ha tenido elmérito de ofrecer un ambiente terapéutico sostenedor, coherente, con unenfoque común, a un grupo de pacientes de alta complejidad. En ella se brinda alos pacientes la oportunidad de examinar sus experiencias internas y externas enuna situación controlada, lo que facilita la adherencia al tratamiento y puededisminuir el número y la duración de las hospitalizaciones.Sin duda el funcionamiento de una unidad como la descrita es posible en elcontexto de una institución como la Clínica Psiquiátrica Universitaria, la quecuenta con una infraestructura básica que incluye unidades de hospitalización, deatención de urgencias, de psicoterapia breve y de otras unidades orientadas alestudio y tratamiento de otras patologías específicas como farmaco-dependencias, trastornos alimentarios, etc., las que permiten dar un mejorsoporte adicional a las variadas complicaciones que estos pacientes puedenpresentar.Por su parte, el grupo profesional y docente de la UTP posee la capacidad técnicapara brindar asistencia, docencia y supervisiones clínicas apropiadas. Sin duda, larealidad clínica plantea exigencias que superan las posibilidades de sersatisfechas con los recursos disponibles. Sin embargo, de los datos estadísticosrecogidos surge imperativa la necesidad de poner en marcha intervencionesespecíficamente destinadas a atender el comportamiento suicida y parasuicida.Sería deseable, además, contar con hospitalizaciones diurnas, hospitalizacionesde larga estadía, psicoterapias de largo plazo, etc.No obstante las tareas pendientes, para el equipo terapéutico la creación de laUTP ha sido una experiencia altamente enriquecedora, que ha facilitado la laborasistencial y ha dado un gratificante impulso a la docencia y a la investigación.Se comunica la creación y puesta en marcha de una unidad destinada al estudioy tratamiento de los trastornos de personalidad en la Clínica Psiquiátrica de laUniversidad de Chile. Un equipo profesional, multidisciplinario, compuesto por
  9. 9. psiquiatras, psicólogos, terapeuta ocupacional y enfermera, desarrolla una laborasistencial, docente y de investigación en el campo de los trastornos depersonalidad. Se describe la forma de funcionamiento y las dificultades y desafíosque ha enfrentado en sus tres años de funcionamiento. Se propone un enfoquemultidisciplinario, que integra terapéuticas biológicas y psicosociales en eltratamiento de los pacientes con trastorno de personalidad.REFERENCIAS1. Gunderson JG, Phillips KA. Personality disorders. En: Kaplan HI, Sadock BJ,editores. Comprehensive Textbook of Psychiatry. Sixth edition. Baltimore:Williams & Wilkins, 1995 [ Links ]2. Loranger AW. The impact of DSM-III on diagnostic practice in a UniversityHospital. Arch Gen Psychiatry 1990; 47:672-5 [ Links ]3. Klein R, Orleans I, Soulé C. The axis II group. Treating severelycharacterologically disturbed patients. Int J Group Psychotherapy 1991; 4:97-115 [ Links ]4. Nehls N, Diamond R. Clinical care Update. Developing a system approach tocaring for persons with Borderline personality disorder. Comm Ment Health 1993;29:161-71 [ Links ]5. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistic Manual of MentalDisorders. Fourth Edition (DSM-IV). Washington D.C. American PsychiatricAssociation, 1994 [ Links ]6. Organización Mundial de la Salud. Examen Internacional de losTrastornos de la Personalidad (I.P.D.E.). Módulo DSM-IV. Madrid: Meditor, 1996 [ Links ]7. Gabbard G. Psychodynamic Psychiatry in Clinical Practice. Treatment inDynamic Psychiatry III: Dynamically Informed Hospital Treatment. WashingtonDC: American Psychiatric Press, 1997 [ Links ]8. Gurvits I, Koenigsberg H, Siever L. Neurotransmitter dysfunction in borderlinepersonality disorder. Psychiatr Clin North Am 2000; 23:27-40 [ Links ]9. Silk K. Overview of biological factors. Psychiatr Clin North Am 2000; 23:61-75 [ Links ]10. Soloff P. Psychopharmacologic treatment of borderline personality disorders.Psychiatr Clin North Am 2000; 23:169-92 [ Links ]11. Gabbard G. Psychodynamic Psychiatry in Clinical Practice. Treatment indynamic Psychiatry II: Group therapy, family/marital therapy andpharmacotherapy. Washington DC: American Psychiatric Press,1997 [ Links ]12. Bott E. Family and Social Network. Second edition. London: Tavistock, 1971 [ Links ]13. Winnicott DW. El proceso de maduración en el niño. Barcelona. Editorial Sara,1979 [ Links ]14. Winnicott DW. Primitive emotional development. En: Through Paediatrics toPsycho-Analysis. New York, Basic Books, 1945 [ Links ]15. Organización Mundial de la Salud. Décima revisión de la clasificacióninternacional de las enfermedades (CIE-10). Trastornos mentales y delcomportamiento. Madrid: Meditor, 1992 [ Links ]Recibido: julio de 2000Aceptado: diciembre de 2000

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