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Al pie de las palmeras crecían orquídeas
Y en ellas hacían los cangrejos sus nidos.
Los cangrejos eran muy importantes para los tejedores, ya que eran ellos los que arrancaban las duras fibras que recubrían...
Durante la primavera, la playa se cubría de orquídeas rojas, y los chupamieles, unos pequeños pajarillos, revoloteaban jun...
Los chupamieles al tomar el néctar metían la cabeza en la flor y se la manchaban de polen.
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¿Qué habrá pasado?  <ul><li>Se preguntaron ambos, sin saber que ellos mismos eran los culpables de aquella desgracia. </li...
 
 
Los niños y niñas de 3º A del CEIP Narciso Alonso Cortés de Valladolid damos las gracias a Clara, nuestra monitora de Caja...
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La extinción de los dodos

  1. 2. En una pequeña y montañosa isla del archipiélago de las Islas Mauricio, <ul><li>situado en el Océano Índico, al este de la gran isla de Madagascar, al sur-este del continente africano; allá por el 1660 vivían un matrimonio de tejedores, llamados Berto y Teresa. </li></ul>
  2. 3. <ul><li>Este matrimonio era muy famoso por la calidad de sus tejidos. </li></ul><ul><li>Nadie supo nunca su secreto. Nadie excepto yo. Y como los tejedores murieron hace muchos años creo que os lo puedo contar. </li></ul>
  3. 4. En la Islas Mauricio, crecían unas esbeltas palmeras. <ul><li>Las palmeras daban unos frutos del tamaño de un huevo de gallina, estos coquitos tenían la cáscara dura y gruesa, recubierta con una capa de fibras. </li></ul><ul><li>Esta fibra era la que utilizaban los tejedores para hacer sus tejidos. </li></ul>
  4. 5. Al pie de las palmeras crecían orquídeas
  5. 6. Y en ellas hacían los cangrejos sus nidos.
  6. 7. Los cangrejos eran muy importantes para los tejedores, ya que eran ellos los que arrancaban las duras fibras que recubrían los cocos y las ablandaban hasta dejarlas convertidas en unas suaves hebras, con las que fabricaban sus nidos.
  7. 8. Durante la primavera, la playa se cubría de orquídeas rojas, y los chupamieles, unos pequeños pajarillos, revoloteaban junto a las flores, tomando su néctar.
  8. 9. Los chupamieles al tomar el néctar metían la cabeza en la flor y se la manchaban de polen.
  9. 10. y así lo iban transportando a otras flores que producían semillas. <ul><li>Las semillas caían entre las grietas de los troncos de las palmeras, y las orquídeas crecían. </li></ul>
  10. 11. ¿Sabéis dónde vivían los chupamieles? <ul><li>En nidos en las palmeras jóvenes de 1 ó 2 años . No les gustaban las hojas de las palmeras viejas porque eran muy duras. </li></ul>
  11. 12. <ul><li>Todo hubiera sido perfecto para los tejedores si no existieran los dodos, pensaban ellos. </li></ul>
  12. 13. ¿Por qué les tenían tanta manía? <ul><li>Los dodos se tragaban de un bocado los cocos que tanto necesitaban los tejedores. </li></ul>
  13. 14. <ul><li>El dodo, grande como un pavo y parecido a una paloma, corría y corría, pues no podía volar ya que tenía unas alitas muy pequeñitas, </li></ul>
  14. 15. Pero como además era muy torpe y muy pesado, siempre era alcanzado por los tejedores que los mataban a garrotazos.
  15. 16. Hasta que un día… Sucedió que ya no hubo mas dodos. ¡Los habían matado a todos! <ul><li>Ya nadie se </li></ul><ul><li>comería los </li></ul><ul><li> frutos de la </li></ul><ul><li>palmera, ya no </li></ul><ul><li>habría más </li></ul><ul><li>problemas. </li></ul>
  16. 17. Pobres tejedores no sabían lo que iba a suceder. <ul><li>Pasó un año y todo parecía igual que de costumbre en la pequeña isla. Sin embargo se dieron cuenta de que no habían visto ningún brote nuevo de palmera. Pero, no se preocuparon porqué había muchas. </li></ul>
  17. 18. <ul><li>Pero al año siguiente volvió a suceder lo mismo: ni un solo retoño de palmera apareció en aquel lugar. </li></ul>
  18. 19. Entonces ambos se preocuparon un poco, pero como había tantas palmeras, pronto olvidaron aquel fenómeno extraño.
  19. 20. Y ahora os contaré un secreto que ni Berto ni Teresa supieron: <ul><li>Las palmeras viejas fueron muriendo poco a poco, y ningún retoño de palmera volvió a aparecer jamás en aquel lugar. </li></ul>
  20. 21. No había palmeras nuevas, porque no había dodos. <ul><li>Normalmente </li></ul><ul><li>los cocos, </li></ul><ul><li>que son las semillas de las palmeras, </li></ul>caen al suelo y al cabo de un tiempo el embrión en su interior produce una raíz.
  21. 22. Un pequeño tallito verde asoma al aire… <ul><li>y empieza a crecer. Y en poco tiempo una esbelta palmera agita sus hojas junto al mar. </li></ul>
  22. 23. Berto no entendía por qué no brotaban las palmeras de los cocos.
  23. 24. Pero..¿Os acordáis que la piel de los cocos era muy gruesa y dura? <ul><li>Tan dura y tan gruesa que la raíz por mucho que empujara era incapaz de romperla, de forma que nunca hubiera brotado </li></ul><ul><li>ninguna palmera, </li></ul><ul><li>a no ser que tuviera </li></ul><ul><li>alguna ayuda. </li></ul>
  24. 25. Y ahí estaban los dodos. <ul><li>Cuando los dodos se tragaban los cocos ni siquiera los masticaban sino que pasaban de largo a través de todo el tubo digestivo del dodo. </li></ul>
  25. 26. <ul><li>Así que al final el coco volvía a ser depositado sobre la arena en medio de una hermosa mierda de dodo, que es un excelente abono para las plantas. </li></ul>Allí, los músculos trituradores y los jugos gástricos reblandecían la cáscara pero sin llegar a romperla del todo.
  26. 27. Y al cabo de un tiempo el embrión en su interior producía una raíz, <ul><li>la raíz crecía, y ¡crac! rompía la cáscara ahora reblandecida y se enterraba en la arena. </li></ul>
  27. 28. Como podéis ver, <ul><li>eran los dodos los que al tragarse aquellos coquitos permitían la reproducción de las palmeras. Desaparecieron los dodos y no hubo palmeras nuevas. </li></ul>
  28. 29. Pero lo peor sucedió al tercer año: <ul><li>No volvieron </li></ul><ul><li>los chupamieles. </li></ul><ul><li>Berto y Teresa </li></ul><ul><li>no sabían por qué. </li></ul><ul><li>¿Y vosotros? </li></ul>
  29. 30. ¿Dónde hacían sus nidos los chupamieles? En las palmeras jóvenes. Así que los chupamieles se fueron a otra parte a hacer sus nidos.
  30. 31. Pero al irse los chupamieles… <ul><li>Nadie polinizó las flores de la orquídeas. Y al no polinizarse las flores, estas no dieron semillas. Y al no haber semillas, al año siguiente tampoco hubo orquídeas. </li></ul>
  31. 32. Y al no haber orquídeas… <ul><li>¿Qué pasaría con los cangrejos? </li></ul>
  32. 33. Que no encontraron donde hacer sus nidos. Y al cuarto año cuando Berto y Teresa bajaron a la playa a buscar nidos de cangrejo no encontraron ninguno.
  33. 34. ¿Qué habrá pasado? <ul><li>Se preguntaron ambos, sin saber que ellos mismos eran los culpables de aquella desgracia. </li></ul>
  34. 37. Los niños y niñas de 3º A del CEIP Narciso Alonso Cortés de Valladolid damos las gracias a Clara, nuestra monitora de Caja Burgos, por contarnos la historia de la extinción del pájaro dodo en forma de cuento. Nosotros lo hemos cambiado un poquito y hemos hecho las ilustraciones.

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