Kitto apuntes2010

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Kitto apuntes2010

  1. 1. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 Apuntes de clase para los alumnos de Griego I KITTO. LOS GRIEGOS CAP. 1 Introducción El pueblo griego tiene el mérito exclusivo de haber puesto a la luz, por primera vez, cuál debía ser la función del espíritu del hombre. Los griegos dividían a los hombres en helenos y bárbaros, este último no es peyorativo, significa extranjero, por la onomatopeya de “bar, bar”. Ser bárbaro no significaba menosprecio, muchos griegos admiraban el código moral d e los persas y la sabiduría egipcia. No se los confundía, pero se los agrupaba. Los hebreos también fueron conscientes de ser diferentes al resto de los pueblos, esto que podría ser un hilo de cohesión entre ambos pueblos no lo fue. Recién durante las conquistas de Alejandro el pensamiento griego gravitó sobre el pensamiento hebreo, tal como puede verse en el Eclesiastés (cfr.) ambas culturas tenían como característica común, el sentimiento religioso, los hebreos con la razón y los griegos como humanistas. Estos elementos constituyeron la base de la cultura europea posterior: la religión cristiana. Por un lado griegos y hebreos tuvieron una concepción racial y religiosa; los demás pueblos asiáticos sólo incidentalmente racial y religiosa. Podría afirmarse que mientras las viejas civilizaciones orientales eran en extremo eficaces en la resolución de sus problemas prácticos y en su arte eran tan valiosos como los griegos, fueron estériles desde el punto de vista intelectual. No tuvieron memoria de las experiencias de la vida de tantísimas generaciones. La experiencia moría con ellos. Lo que afina y preserva la experiencia de un pueblo es la literatura. Antes de los griegos, los hebreos habían cultivado poesías tanto religiosa como erótica, y la oratoria de los profetas, pero la literatura en todas sus formas conocidas (excepto la novela) fue creada y perfeccionada por los griegos. Tucídides no sólo relata la historia sino que la hace comprensible para los demás. La poesía épica, la historia y el drama, la filosofía en sus distinas ramas, desde la metafísica hasta la economía política, la matemática y muchas ciencias naturales, comienzan con los griegos. Los griegos fueron conscientes de que eran hombres libres, frente a la esclavitud del extranjero. Esto significa que el griego percibe que el gobierno de la ciudad respeta sus derechos, aunque ellos mismos no fueran los gobernantes. Los asuntos de estado eran asuntos públicos, no privados. La Ley, que a su vez respetaba la justicia. La democracia de los griegos no fue ejercitada por ninguna civilización moderna. La arbitrariedad en la cosa pública era una ofensa. Eleuthería, libertad, es una traducción incompleta. La esclavitud y el despotismo constituyen estados que mutilan el alma, como dice Homero: “Zeus despoja al hombre de la mitad de su hombría, si llega para él el día de la servidumbre”. La obediencia oriental significaba esclavitud para el griego, una afrenta a la dignidad humana. El griego sabía muy bien que no era un dios, pero tenía conciencia de ser hombre.1 Además, existían otros bárbaroi, que vivían en tribus, no en palacios. El griego había desarrollado la célula social de la ciudad-estado. Polis. El marco donde se desplegaba y fomentaban todas las aptitudes del ser humano. Llegó a ser el centro de la vida social, moral, intelectual, estética, etc. Este fenómeno no volvemos a encontrarlo ni antes ni después. Esto permitió que hallaran el mejor modo de vivir, la pregunta socrática pw=j dei= zh=n; también Aristóteles ha afirmado que el hombre es un animal político, en el sentido de que la esencia del ser humano, gregario, es vivir en el marco de la polis. Si esto no era así, vivía por debajo de su condición. Los bárbaros no alcanzaron esa convivencia social y eso el griego lo supo y valoró sus posibilidades. 1 Finley afirmaba que el misterio del milagro griego consistió en que los griegos miraban hacia los dioses y se formaban a su imagen y semejanza, se elevaban, ejercían la sublimación de la realidad. 1
  2. 2. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 Cap. II. La formación del pueblo griego. Los griegos encontraron en el mar el camino que los llevaba de regreso a casa. Thálassa, agua salada, fue el grito de alegría que tuvo la expedición a Asia menor y en la cual después de tres meses encontraron más allá de los acantilados. A pesar de lo arraigado del vocablo en griego, no es una palabra de raíz indoeuropea. El indoeuropeo fue un tronco común de lenguas, del cual deriva el latín, el sánscrito y las lenguas célticas y germánicas. Al principio pueblos originarios de Europa central, en las sucesivas migraciones las llevaron hacia el sudeste, hacia Persia y la India, de modo que el raj indio es pariente del rex latino del roi francés, también se desparramaron por las penínsulas balcánicas e itálica y hacia Irlanda. Parece un resabio de un pueblo oriental extinguido, según cuenta el mismo Jenofonte. Otras palabras griegas que no son de origen indoeuropeo. Las terminadas como thálassa en –assos, o –essos, generalmente nombres de lugar como Halicarnaso, patria de Heródoto, y Kórinthos, labýrinthos. Más sorprendente, Atenas tampoco es un nombre griego, y tampoco la diosa Atenea. Es curioso en un pueblo que quería ser autókhthones, “nacidos de la región”. El otro pueblo eran los arcadios, que se habían establecido en Arcadia antes del nacimiento de la luna. Arcadia está en la región montañosa central de Peloponeso, muy difícil de conquistar, como lo comprobaron los turcos, y Ática, el territorio de los atenienses, posee un suelo pobre, poco atractivo para los invasores o inmigrantes. Atenea entonces no es griega, y hay motivos para suponer que ella y su pueblo son anteriores a los griegos, lo cual es una cosa muy distinta. Otra leyenda ateniense es el conflicto entre Atenea y Poseidón. Poseidón era un dios griego, mejor diríamos helénico, y Atenea no helénica. En este relato mítico vemos el choque entre un pueblo que llegaba y un pueblo aborigen, y el desenlace fue pacífico, pues los naturales absorbieron a los colonizadores. Fenómeno de sincretismo. Los pelasgos eran parte de esa población no helénica cuyos sobrevivientes se conservaron en los tiempos clásicos y hablaban su propio idioma. Herodoto se interesó en las corrientes migratorias griegas y consideró que el pueblo griego estaba formado por dos ramas principales: los jónicos y los dorios, y los jónicos eran de ascendencia pelásgica. Así, para distinguirlos de los jónicos, llama a los dorios “helénicos”. En resumen: Civilización cretense, minoica o egea: 4000ª. C, en la edad neolítica, ha alcanzado la edad de Bronce hacia el año 2800 y posteriormente florece, con períodos de gran esplendor alternando con épocas de relativo estancamiento, hasta que Cnossos es saqueda y destruida alrededor de 1400.2 Abarca la isla de Creta con capital en Cnossos, luego hacia las islas del Egeo y costas del Asia Menor y hasta Palestina. La figura del minotauro. (mito). Teseo y Ariadna. Evans fue el descubridor de Cnossos, y la arquelogía demostró que adoraban al toro. A partir de 1600 algunas zonas del continente rivalizan con Cnossos y cuando la ciudad es destruida el foco cultural y comercial se traslada a ellas, principalmente Micenas. La ausencia de fortificaciones confirma que se asentaba políticamente en el poder marítimo, thalassocracia. El complejísimo plano del palacio de Cnossos sugiere que era un centro de administración más que una fortaleza. Los vasos pintados, los frisos, estatuillas etc muestran que era una civilización de gran elegancia, vigor, alegría y bienestar material. Se conoce la famosa parisienes, del vaso de Creta. (foto). Tenían sistema de desagüe, como si fuera ingeniería inglesa. Alfarería colmada de adornos con líneas curvas, reflejaban la flora y fauna marinas. Se destacan la cacería, las acometidas 2 Un período tan extenso como el comprendido entre la caída de Roma y nuestros días. 2
  3. 3. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 de toros3 y las acrobacias. Tenían la escritura del lineal A, todavía no traducida completamente. Pertenecían a la raza “mediterránea” de hombres delgados, de piel oscura y cabellos negros, oriundos del norte de África. Civilización micénica (1400): puede establecerse que los griegos dorios llegaron alrededor del 1100, y que no fueron los portadores de la lengua griega en Grecia, puesto que fueron precedidos por lo menos en dos siglos por los griegos aqueos. La edad micénica llegó a su fin al concluir el siglo 12. Micénicos: sus palacios tenían más aspectos de fortalezas por las condiciones más turbulentas de subsistencia, con cuartos menos abiertos, como para climas más rigurosos. Además, adquiere relevancia la figura humana en la pintura de vasos, por ejemplo escenas de procesiones y carreras de carros. Esta civilización, ¿fue un desprendimiento de Creta? O bien es una población predominantemente no griega, ya muy influida por Creta y semejante al pueblo cretense, pero dominada por una aristocracia griega de aurigas recién llegados? Entonces si es así, Herodoto estaba en lo cierto, eran jonios helenizados, convertidos en micénicos. Los aqueos, rubios de ojos azules, o de cabellos rojizos, ca/nqoi, distintos a los de cabellera negra a quienes gobernaban. Los Atridas, Atreo, Agamenón y Menelao eran aqueos.4 También Aquiles. Las armas aqueas de hierro habían demostrado ser superiores a las micénicas de bronce, pero en general la cultura micénica era más elevada. Fueron llamados akhaiwashi en Egipto y es un nombre aproximado a akháivoi, aqueos en Homero. Este pueblo toma la primacía en los siglos 15 y 16 a.C. Troya. La homérica la VI se supone que fue destruida entre 1194 y 1184 a. C. Troya la de las anchas calles, amplias avenidas, grandes torres, etc. Comentar En busca de Troya de Schliemann. En Homero la genealogía de los héroes asciende a la tercera generación, luego venía un dios. ¿Significa esto “Y sólo Dios sabe quién era el padre de él?” a su vez, estas genealogías desaparecen dos generaciones después de la guerra de Troya, lo cual nos llevaría a la fecha tradicional de la invasión doria, alrededor del 110, en cuyo tiempo todas las ciudades del continente fueron destruidas. Atenas y Argos, tenían como deidades patronales a dos diosas: Atenea y Hera argiva. No obstante, muchas imágenes del culto han sido descubiertas en Creta y ellas muestran patentemente que este pueblo adoraba a una diosa. Si había un dios, estaba subordinado. La diosa era sin duda una diosa de la naturaleza, un símbolo de la fertilidad de la tierra. Las deidades helénicas fueron preferentemente masculinas. Zeus es una palabra de origen helénico. Latín deus. Su consorte era Dione, pero en la mitología griega la consorte fue Hera. Ella se había negado a la unión. Una vez más vemos la fusión de dos pueblos de diferentes culturas, en apariencia de distintas lenguas y posiblemente de otro origen racial. Dioses y diosas. El panteón olímpico de los doce dioses, presidido por Zeus, parece de una imponente solidez, pero no tanto. Las diosas ni siquiera tienen nombres griegos, y el matrimonio d eZeus y Hera parece un mero matrimonio dinástico. Los verdaderos cultos olímpicos se basaban en ideas de un dios que protegía la tribu, el estado o la familia, que tomaba al huésped o al suplicante bajo su custodia. El dios estaba, por lo tanto, íntimamente relacionado con el organismo social. Era un dios de la naturaleza en tanto explicaba ciertas fuerzas naturales: Zeus enviaba la lluvia y el rayo; Posseidón irritaba el mar y sacudía la tierra. Atenea fue enteramente absorbida dentro de ese sistema: se convirtió en la hija de Zeus, la protectora armada de la ciudad, dispensadora 3 En general las mujeres agarraban el toro por las astas. 4 Atreo fue rey de Micenas, hijo de Pélops que dio su nombre al Peloponeso. Pélops es un nombre griego que significa “rostro rojizo”, y él vino desde Lidia, Asia Menor, . 3
  4. 4. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 de sabiduría social. La lechuza recuerda su origen: fue una diosa de la naturaleza y no una diosa de la tribu. (nombrar dioses del panteón, todos) Los dioses olímpicos atañen al grupo. Hay otros dioses basados en los misteriosos poderes vivificantes de la naturaleza. Estos cultos interesaban al individuo, mientras los olímpicos atañían al grupo; aquéllos admitían a cualquiera, esclavo o libre, estos sólo admitían a los miembros de la comunidad. Podemos afirmar que la concepción del dios es europea y la concepción de la diosa mediterránea. Las diosas procedían en línea recta de la Creta minoica. Civilización doria S. XII. Provenientes de la Grecia septentrional y central. Fue un destructivo alud de hombres. Produjeron una Edad Oscura, tres siglos de caos, después del cual empieza a surgir la Grecia clásica. Los jónicos se trasladaron más allá del Egeo, excepto los atenienses. El nombre Acaya se redujo a la estrecha planicie a lo largo de la costa meridional del golfo de Corinto, y los aqueos, de cabellos rojizos, junto con los dorios que los tenían de igual tono, si es que eran de ese color, fueron absorbidos por el tipo de cabello oscuro que produce Grecia, de mismo modo como los celtas rubios de Galia se convirtieron en morenos franceses. Fue una etapa desconocida, a no ser por el súbito e inexplicable resplandor de Homero. Hoy se han descubierto piezas valiosas. Los metales: se introdujo el hierro y la pintura en alfarería, aunque sin tanta elegancia, libertad e invención de la primera época. En el S. IX se produjeron vasos Dípylon en Atenas, como los minoicos, están decorados con modelos geométricos, pero con la figura humana, nada común en Creta. También hombres remando en trirremes, escenas fúnebres, carros. Figuras estilizadas con finas líneas en lugar de brazos y piernas un círculo en lugar de cabeza y un triángulo en lugar de torso, todo primitivo técnicamente, pero muy logrado en el diseño general. En resumen: el arte en Grecia clásica no fue runa creación sino más bien un Renacimiento. La confusión de migraciones produjo una fusión: un nuevo pueblo que asimiló las virtudes de los dos pueblos progenitores. El arte clásico combina dos principios opuestos: 1) claridad, dominio y seriedad. 2) esplendor, imaginación y pasión. Por ejemplo el Partenón, una tragedia de Esquilo, un diálogo platónico, una pieza de orfebrería, etc. Aun el discurso histórico de Tucídides posee un intelectualismo indiscutible junto con una energía y una pasión que sobresalen por estar enmarcadas con tanta inteligencia. El arte minoico tiene estas condiciones, salvo el consumado intelectualismo. La escultura de gran tamaño también es una característica del arte griego. Los minoicos sólo esculturas pequeñas. La característica “intelectual” remite a los helenos. Cuando bajaron de las montañas del norte, no traían consigo arte alguno, pero sí el idioma en el cual en su íntima estructura se encuentran esa claridad, el equilibrio y la exigencia de rigor que se advierte en el arte clásico y que se echa de menos en el anterior. Siguen más ejemplos de la estructura arquitectónica del griego y el empleo de coordinación para distinguir los pilares estructurales. Cap. III. El país. Grecia es de una geografía irregular. Es una tierra de montañas calizas, valles angostos, golfos extensos, escasos ríos y numerosas islas, elevaciones sobrevivientes de un sistema de montañas sumergido. Hay pocas llanuras. Algunas son costeras, como la angosta y fértil llanura de Acaya, a lo largo de la costa meridional del Golfo; otras en el interior, como Lacedemonia (Esparta); otras casi aisladas del mar por cadenas de montañas, como las llanuras de Tesalia y Beocia. Beocia significa “tierra de vacas”. Los atenienses los llamaban “cerdos beocios”. Gran variedad de climas. Cohabitan las condiciones mediterráneas y subalpinas, llanuras fértiles alternan con montañas 4
  5. 5. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 abruptas. Hoy también encontramos contrastes en Grecia. Como todos los países en vías de algún desarrollo, las capitales son modernas y a pocas cuadras la población vive como lo hizo históricamente, en el más rudimentario ritmo. En el S. V casi todos los ciudadanos se dedicaban a las tareas de granja. Aristófanes retrata que Atenas conservó mucho de ciudad campesina. La ciudad y el campo estaban íntimamente unidos. La Grecia clásica no conoció la resignada inmovilidad de los hombres de la estepa y experimentó muy escasamente las torpes veleidades de la multitud urbana. El estado se bastaba a sí mismo, gozaban de autarqueia o autarquía. Para el griego, era el principio básico en la idea del estado. Si bien todos los estados tenían llanura y montaña, había algunos característicos. Por ejemplo las aceitunas de Ática, el mármol de Melos, el vino de la islita de Pepareto. Esto fomentaba el intercambio comercial. Nota: los Apeninos en la península itálica sirvieron de frontera. Los latinos no se encontraron con la antigua cultura del sudeste del Mediterráneo firmemente afincada en la península que invadieron. La influencia minoica fue escasa en la península itálica. El clima es agradable y estable. El invierno es severo en las montañas, pero benigno y soleado en el resto. El verano es caluroso pero no abrumador, salvo en los valles cerrados. La lluvia es desconocida en verano. En el S. V, hay gran cantidad de longevos: Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, Sócrates, Patón, Isócrates, Gorgias, Protágoras, Jenofonte. Más de 70 años, y hasta 90. De este tema habla Diógenes Laercio Vida de los filósofos. A Empédocles se le atribuyen 150 años de vida, evidentemente son fechas legendarias o simbólicas. Todos tuvieron larga vida y energía prolongada. Edipo en Colono de Sófocles fue escrita a los 90 años y Agesilao rey d e Esparta, pelaba en el campo de batalla a la edad de 80. Dieta: no tuvieron lujos de nada. Un acemilero griego actual puede aguantar días enteros con una hogaza de pan y unas pocas aceitunas. Su antepasado del S. V A. C. era igual. Pan de cebada, aceitunas, un poco de vino, pescado como un regalo, carne solamente en los feriados importantes. Zimern describió la comida ática: 1º plato: una especie de potaje. 2º plato: también una especie de potaje. Dieta escasa, aunque debidamente interrumpida por libaciones. En Homero, los héroes se comen un buey cada doscientos o trescientos versos; comer pescado es un rasgo de extrema miseria, en los tiempos clásicos, el pescado era un lujo y la carne casi desconocida. ¿Por qué Grecia era tan pobre? Platón en Critias dice algo. Ática es el esqueleto de lo que era en el pasado pues se sale del continente y se interna en el mar, como un peñasco-que es lo que significa Ática, y el mar que lo rodea es profundo”. Explica que los diluvios han barrido el humus del continente y quedó el hueso, las rocas de las montañas. Festivales: en Atenas, el primer festival dramático del año, al aire libre, es en febrero, ya no hay lluvias. Pero era un festival sencillo en comparación con la celebración dionisíaca (Las grandes dionisas) que se realizaba a principios de abril, cuando acudían visitantes de todas las ciudades de Grecia. El hombre griego tenía más tiempo libre que nosotros. No se preocupaba por el confort. No obstante, se apoyaban en la esclavitud. Evidentemente tiene algo que ver, pero no tanto como la facilidad de prescindir de las tres cuartas partes de cosas que necesitamos nosotros. Al estar al aire libre, mantuvieron una asidua comunicación con el prójimo. Pocos pueblos han sido tan plenamente sociables. La prueba irrefutable es la aparición de un ciudadano como Sócrates. Cambió la orientación del pensamiento humano sin haber escrito una sola palabra? La educación eficaz se impartía en los lugares de reunión: en la plaza del mercado, en el peristilo o el gimnasio, en las asambleas 5
  6. 6. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 políticas, en el teatro, en los recitales públicos de Homero, y en las celebraciones y procesiones religiosas. Ese fue un beneficio del clima: poder reunirse al aire libre. La vida pública ateniense fue accesible para todos porque estaba bajo la luz del sol. Pero no fue sólo eso. Homero y Hesíodo nos enseñan algo sobre la vida económica. La agricultura se desarrollaba con inteligencia, el cultivo de la vid era bien entendido. En Odisea, al describir la ciudad de los feacios, Homero nos pinta huertos y jardines bien cuidados, abundosos y pulcros. Canto VI. El palacio de los feacios también es descrito. Si bien la descripción remite a un país utópico, Homero tiene la imagen de lo que él conoce. En el último canto de Odisea, vemos la huerta de Laertes, el padre del héroe. Observamos a los reyes en sus dominios, aunque el rey de Ítaca es un señor feudal. Emplea trabajadores libres y esclavos, pero él también trabaja mucho. Laertes sabe cómo se cava alrededor de la vid y el propio Odiseo se jacta d e poder abrir un surco tan derecho como el que más. Hesíodo describe al pequeño granjero que trabaja su tierra con sus hijos y un esclavo cuando puede o bien con mano de obra asalariada. En todos los casos la finca abastece la economía familiar, esa es la regla. Arete, la reina feacia, teje junto a la lámpara, Penélope en Ïtaca es la tejedora más famosa con la túnica. Mito. El palacio d e Alcínoo “tiene cincuenta doncellas de servicio: unas realizan la molienda, otras tejen, hacen girar los husos.” etc. Sólo conocemos dos oficios especializados, el de forjador y el de alfarero. Estos eran demiourgoi, “hombres que trabajan para el pueblo” y que no consumen ellos mismos el producto de su trabajo. El demiurgo es el artífice, en Platón, el creador; de ahí el Demiurgo de Shelley en su Prometheus Unbound. Estos dos son los únicos oficios que tienen representantes divinos: Hefesto (Vulcano, el forjador, y Prometeo, también dios del fuego pero en el culto del Ática el dios de los alfareros. Los trabajos de metal labrados o la confección de una elegante pieza de alfarería “¿Cómo ha sido elaborada?- algún dios debe haberla inventado”. Por eso Hefesto, en la historia escandalosa de Ares y Afrodita, que Homero cuenta en el octavo canto de la Odisea, forjó una red de hierro, tan ligera como una gasa y tan fina que ni los bienaventurados dioses podían verla; y fingió que se iba a Lemnos; y Ares dijo: “Ven, amada mía, tu esposo ha ido a Lemnos a visitar a sus bárbaros amigos los sintios”; y Afrodita fue; pero la red cayó sobe ellos y los aprisionó muy firmemente. Entonces Hefesto llamó en su rabia a los demás dioses, quienes presenciaron el ultraje de los amantes y cuando vieron el astuto ardid de Hefesto, rieron. Los artículos de lujo que se ven en los palacios procedían de oriente, venían en barcos fenicios, los que también traían esclavos. Eumeo, el fiel porquerizo de Odiseo, fue uno de ellos. En Odisea, es el mayordomo de la granja. El comercio internacional estaba en manos de los fenicios hasta fines del S. III a. C. Cartago era una colonia fenicia –de aquí el nombre de “Guerras púnicas”- y los cartagineses se las compusieron para mantener a los comerciantes griegos fuera del triángulo formado por el extremo occidental de Sicilia, el estrecho de Gibraltar y el extremo oriental de los Pirineos. Los griegos se ocupaban del comercio en la costa. Hesídodo, en Los trabajos y los días, da instrucciones sobre las estaciones del año apropiadas para la navegación y las que no. Hesíodo mira con desprecio la actividad comercial. Él era granjero. Homero, anterior, habla de un puerto en regla, el de los feacios. No hay duda que Homero lo conoció. Se ve que no era lo normal y que estos sobresalieron en el arte de navegar. 6
  7. 7. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 Cap. IV. HOMERO Cuestión homérica. Heródoto afirma: “cuatro siglos antes de mi época y no más”. Tiene razón. Ilíada y Odisea: “la ¨Biblia de los griegos”. Los recitales de Homero eran ejecutados por profesionales que iban de ciudad en ciudad (al modo de los juglares en la EM.). en Ion de Platón se habla de ellos: “Debe ser maravilloso, Ion, andar, como haces tú, de sitio en sitio arrastrar una densa multitud adonde quiera que vayas y tener a todos pendientes de tus labios, y ponerte tus mejores ropas”. Fue fuente de inspiración para todos los artistas posteriores. Se dice que Esquilo afirmaba que su obra era sólo “migajas del banquete homérico”. Proporcionó cohesión al pueblo griego. Todos se identificaban con los relatos homéricos. Ilíada, comienzo. Todos los hombres importantes y aquellos que no lo fueron conocieron de memoria durante toda su vida los primeros cantos de la Ilíada. Se ha dicho, incluso Horacio lo hacía, que Homero comienza el tema in medias res. Esto es un signo del genio literario. Homero no divaga sobre los diez años de la guerra, se contenta con una fase de ella, y concluye sin relatarnos la toma de Troya. Realmente no hablará de la guerra sino en tanto como materia prima para elaborarla en el tema que le interesa que es explícito en los cinco primeros versos de todo el poema. El poeta no habla de nada exterior, como el conflicto bélico, sino la trágica concepción de que una pelea entre dos hombres acarreará dolor, muerte y deshonor a muchos otros. Qué significa “Cumplíase el plan de Zeus? Más bien lo contrario, que es parte de un Plan universal, algo que no se da ocasionalmente sino que proviene de la verdadera índole de las cosas. No es pues, una referencia a lo particular, sino a lo universal. Ese es el tema. Leer “Así dijo rogando. Oyóle Febo Apolo, ”…. peste apolínea. Aquiles promete ayuda a Calcas, aunque deba enfrentarse al mismo Agamenón. El cambio de botín frustrado por el momento. Aquiles no recupera a Briseida. Aquiles dice a Agamenón: “Borracho, que tienes cara de perro y corazón de ciervo”… después de esta pelea entre ambos, sobrevino tanto sufrimiento para los griegos. Queda clara la “perversa arrogancia” de Agamenón y la “funesta ira” de Aquiles. Estos temperamentos descritos tan vivamente “precipitaron al Hades muchas almas de héroes. Y así se cumplía el plan de Zeus.” También es curioso que en el relato el marco natural, el paisaje no aparece. No vemos las torres de Troya ni el Escamandro, no sabemos dónde transcurre la acción, si en una tienda o en una ladera o en la costa. Lo mismo que ante los vasos griegos pintados, la atención se concentra en las figuras humanas. Lo mismo sucede en la tragedia griega. Acción divina: llamados “el aparato de dioses”, parecen los que mueven las piezas de ajedrez. Son deidades caprichosas e irresponsables. Sin embargo, es difícil conciliar esta idea con la descripción de agentes humanos autónomos y responsables que Homero forja para nosotros con tanto esfuerzo. Homero carece de teología dogmática. En realidad, todavía no existe ni la mera idea de pensamiento sistemático. Descenso de algunos dioses al campo de batalla, otros que adquieren aspecto de guerreros y engañan a los compañeros o a los propios enemigos, trampas. Por ejemplo Atenea ayuda a Aquiles a envainar la espada. Nosotros diríamos: “Por un sobrehumano esfuerzo de autodominio”… los griegos decían: “por la ayuda de algún dios”. Canto VI. Rasgos de humanidad. Héctor encarga a las mujeres de Troya que oren a los dioses, y “a muchas produjo gran pena”. Héctor envía nuevamente a la lucha a Paris, a quien una diosa había retirado del campo de batalla y llevado junto con Helena. Encuentro entre Héctor y Andrómaca. En esa despedida familiar (a destiempo) vemos el imperativo ético del héroe, no luchar por los demás sino por su propia areté, excelencia, virtud. Briseida representa esa areté, no es sólo una muchacha. También es memorable el encuentro entre Diomedes y Glauco. 7
  8. 8. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 La Ilíada tiene un trasfondo trágico, pensamiento habitual en los griegos. Esto se debe a que el griego pensaba que la vida no era una pobre cosa. Era sentido de tragedia, no de melancolía. Homero vio todo con intenso interés. Los griegos sentían la más vehemente atracción por la actividad en todos sus aspectos: física, mental, emocional, un inagotable placer en realizar hazañas y en contemplar cómo se hacían. Épica burlesca: la Bratracomiomaquia o Batalla de las ranas y los ratones. El griego deleitaba lo cómico tanto como lo trágico. Posiblemente por la doble vertiente de su manera de ser: intelectualismo y humanidad. Aquiles prefiere ser el último de los mortales bajo la luz del sol.(canto IX Odisea). La magnífica autoconfianza en la humanidad no volveremos a encontrarla sino en el Renacimiento. La nota trágica que se advierte en toda la literatura griega es producida por la tensión entre dos fuerzas. Un apasionado deleite por la vida y una clara comprensión de su estructura inalterable. (símil de las hojas que caen como las generaciones humanas, canto VI Ilíada). Este símil también se halla en un texto hebreo. Otro ejemplo. Lo que es más digno de tenerse puede ser poseído solamente con peligro de la propia vida. El héroe demuestra su valor y obtiene la gloria solo quizás en su muerte, para dolor de sus deudos. La belleza tiene como vecinos el peligro y la muerte. Príamo dice a Helena:”fueron los dioses”, no significa que deslinda responsabilidades, sino un reconocimiento de que tales cosas forman parte del destino humano. Odisea: según Longino, un poema de carácter más que de pasión, lleno de amor por la aventura y los cuentos extraños, y como la Ilíada, un poema que pudo haber sido un costal de historias añejas y, en cambio, tiene una unidad artística e inteligente que surge inevitablemente de una sola idea central: en este caso una creencia en una justicia trascendente. ¿Qué pasaría si todos los hombres tuvieran a Homero como la fuente primordial en la educación? Cap. V. LA POLIS. Polis es la palabra griega que se traduce por “ciudad-estado”. Ni era sólo una ciudad ni tampoco un estado. ¿Qué era la polis? En Ilíada hay reyes, como Aquiles, que gobiernan su pueblo, y está el gran rey, Agamenón, señor feudal. Tiene la obligación de consultar a los demás reyes. Cuando se produce la asamblea, el cetro como símbolo de la autoridad es tenido por el que habla en ese momento. Después de la Época oscura, es diferente, ya no hay un Agamenón de amplio poder. En Creta, donde Idomeneo ha gobernado como único rey, encontramos más de cincuenta póleis independientes, 50 “estados” pequeños en lugar de uno. Esto pasa también en toda Grecia. En Jonia, las islas, el Peloponeso, con excepción de Arcadia, Grecia central, excepto las regiones occidentales, y el sur de Italia y Sicilia cuando se volvieron griegas. Tanto en la República de Platón como en la Política de Aristóteles se habla de las ciudades. Aristóteles habla de 100.000 ciudadanos en la polis. Sólo tres poleis tenían más de 20.000 hab. Siracusa y Acragas (Agrigento) en Sicilia y Atenas. Cuando comenzó a guerra del Peloponeso, la población de Atica era más o menos de 350.000 hb., la mayoría atenienses, una décima parte residentes extranjeros y el resto esclavos. Esparta o Lacedemonia tenía menos superficie urbana y más rural. Los griegos conocían un gran estado: el Imperio Persa, y les parecía muy conveniente… para los bárbaros. Es posible que las invasiones dóricas se fragmentaran en tribus o clanes y que se apoderaran de tierras diseminadas por el Peloponeso. Ante el cuadro de invasiones la fortaleza estaba en lo alto de la colina, la “Acrópolis”, ciudad alta, fue fortificada y era la residencia del rey. Llegó a ser todo el lugar de la Asamblea y el centro religioso. Esto 8
  9. 9. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 es el origen. El crecimiento se debe principalmente al comercio. Necesitaron un mercado o ágora. Contexto histórico: los griegos tuvieron exclusividad en el Mediterráneo oriental durante el tiempo suficiente para afirmarse. En Asia, el Imperio hitita había sucumbido; el reino de Lidia no se mostraba agresivo y el poderío persa que eventualmente venció a lidia, era aún embrionario en los lugares apartados del continente. Egipto se hallaba en decadencia, Macedonia, destinada a poner en quiebra el sistema de la polis, permanecía en la penumbra y siguió por mucho tiempo debatiéndose en un estado de semibarbarie inoperante; la hora de Roma todavía no había llegado ni se conocía ningún otro poder en Italia. Existían, por cierto, los fenicios, y su colonia occidental, Cartago, pero éstos eran ante todo mercaderes. Por lo tanto, el pueblo griego pudo afianzarse históricamente sin ser absorbido por un imperio. Acrópolis. Centro de la vida pública. Alrededor fue creciendo la población, astu. Algunas veces el territorio y la ciudad tienen nombres diferentes. Ática es el territorio ocupado por el pueblo ateniense, inclusive Atenas- la polis en su sentido más restringido-, el Pireo y muchas aldeas, pero sus habitantes en conjunto eran atenienses, no áticos. Todos eran atenienses, cualquiera fuera el lugar donde vivieran en Ática. Cita del discurso de Creon en Antígona. La imagen de la nave del estado. Hay confusión o indiferenciación entre estado y pueblo. Los asuntos de gobierno incumbían a todo el pueblo, no sólo de una élite gobernante. A Creón se lo acusa de destruir la polis, no el estado. Yocasta en Edipo Rey: ella argumenta que a Layo lo mató un grupo de bandidos, no uno solo. Lo escuchó la polis. En ese sentido el término alude a la población. Demóstenes, el orador, habla de un hombre que “evita la ciudad”, nada dice sobre su domicilio sino significa que él no participaba en la vida pública, y por lo tanto, tenía algo de excéntrico. A la clase adinerada se la obligaba a cumplir con ciertas “liturgias”, “obras populares”. Por ejemplo mantener una nave en guerra durante un año, si quería podía ser su comandante, o financiar la representación de tragedias en el Festival, o dotar una procesión religiosa. Esto daba orgullo a los ciudadanos. La oración fúnebre de Pericles recreada por Tucídides, ilustra la relación estrecha del hombre y la polis. Compara la polis ateniense con la espartana y señala que los espartanos admiten a los visitantes extranjeros de mala gana y que a veces los expulsan. Ellos permiten que su polis sea común a todos. Pericles quiere decir que ellos abren las puertas de la vida cultural. Agrega “ni le negamos ninguna instrucción o espectáculo”, dado que el drama, trágico y cómico, la ejecución de himnos corales, los recitales públicos de Homero, los juegos, eran partes necesarias y normales de la vida “política”. Esto está aludido cuando Pericles menciona la instrucción y el espectáculo. Cuando Pericles ensalza las condiciones en las que se desarrolla la vida ateniense, justamente ensalza ese modo de vida. Lo mismo cuando alude a Atenas como la “escuela de la Hélade”. Los griegos concebían la polis como una cosa activa, formativa, que educaba la mente y el carácter de los ciudadanos. El aprendizaje de la virtud, que el estado medieval encomendaba a la iglesia, la polis lo consideraba como empresa propia, y el estado moderno lo deja a la buena de Dios. La polis, pues, al principio sólo la ciudadela, puede significar tanto toda la vida comunal, política, cultural, moral, incluso económica de un pueblo. Religión: los dioses olímpicos eran adorados en toda Grecia, pero cada ciudad tenía sus propios dioses o cultos particulares. En Esparta se adoraba a Atenea de la Casa de Bronce, pero para los espartanos no fue igual que para los atenienses el culto a Atenea. 9
  10. 10. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 Atenea Polias, Atenea guardiana de la ciudad para los atenienses. Hera en Atenas fue adorada especialmente por las mujeres, como la diosa del corazón y del hogar; pero en Argos Hera Argiva era la patrona. Además, cada polis tenía sus deidades locales menores, “héroes” y ninfas; cada uno con sus ritos. Los dioses son los copartícipes invisibles en el bienestar de la ciudad. Orestíada, Esquilo deja ver cuán ligados estaban el pensamiento político y el religioso. Esta trilogía está compuesta en torno a la idea de justicia ella lleva del caos al orden, del conflicto a la reconciliación, y obra en dos planos a la vez, el humano y el divino. Comentar el argumento. Para Esquilo, la polis perfecta se logra por medio de la Ley sin provocar caos, ya que la justicia pública reemplaza a la venganza privada y los derechos de la autoridad se concilian con los instintos de la humanidad. Aristóteles dice en Política que el hombre es zoon politikon, una criatura que necesita la ciudad para su realización. Cap. VI. LA GRECIA CLÁSICA: EL PERÍODO PRIMITIVO. Algunos nombres griegos: Sebastopol, Alejandría, Benghazi, y Apolonia, Siracusa, Nápoles, Mónaco. Todos de origen griego. Alejandría conmemora a su fundador, Alejandro Magno. Sebastopol en griego es “ciudad de Augusto”, por consiguiente una fundación de los tiempos de la Roma imperial; Benghazi es Berenike, en griego macedónico Ferenike, portador de la victoria, nombre de una de las reinas de la dinastía macedónica de los Ptolomeos que gobernó a Egipto desde los tiempos de Alejandro (320 a.C.) hasta Cleopatra, la que fascinó a César, a Shakespeare, y a Bernard Shaw. Muchos de esos nombres datan de los siglos VIII, VII y VI. Marsella era Massilia y fue fundada por los griegos alrededor del 600. Mónaco en honor a Heracles Monoikos, Heracles el que vive solo. Niza era Níkaia, Victoria, Antibes es Antípolis, la ciudad opuesta, Agde es Agathé, el buen lugar. En el sudoeste de Italia está lleno de nombres griegos: Nápoles es Neápolis, Ciudad nueva y Reggio es Rhégion, la griega, así llamada por el angosto estrecho. Nombres griegos llegan hasta la India. En el Mar Negro, inclusive en Crimea, a lo largo de la costa Libia, al sur y al oeste de Italia, en Sicilia, en la costa sur de Francia y la costa oriental de España. Sicilia y las regiones vecinas de Italia fueron conocidas como la Magna Grecia: fue de allí y no de la madre patria de donde llegó a Roma la civilización griega. Otras migraciones. Por ejemplo cuando Ciro el Grande conquistó Jonia en el año 545 a.C., los habitantes de dos ciudades, Tenos y Focea, resolvieron emigrar en masa antes de vivir sometidos a Persia. Los tenios se establecieron en la costa de Tracia, y fundaron Abdera, pero los focenses fueron mucho más lejos. Fueron a Córcega. Sumergieron un pedazo de hierro en el puerto, según relata Heródoto, y juraron que no regresarían hasta que el hierro flotara. Pero antes de mucho tiempo, algunos de ellos volvieron, abrumados por la nostalgia. Los demás continuaron y se incorporaron a la ya existente colonia de Eulalia en Córcega, luego se llamó Aleria y aún existe con ese nombre un villorrio. Estas ciudades no fueron sólo comerciales, ni factorías. El griego era granjero y quería seguir su actividad tradicional. Hubo históricamente revueltas por tenencia de tierras. Aunque fue la tierra y no el comercio el objetivo primordial, la colonización estimuló aquella actividad como la industria. Por ejemplo, la ruta del ámbar procedente del Báltico, se alcanzaba más cerca. Corinto por ejemplo, construía barcos, trabajaba el bronce y la alfarería, en un estilo pictórico naturalista. Otras ciudades prósperas en comercio e industria fueron Egina, Calcis en Eubea y Mileto en Jonia. 10
  11. 11. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 Aspectos políticos de la colonización. La voz griega apoikía significa “un hogar lejano”. Tampoco era una extensión o dependencia de la metrópoli, era una fundación nueva e independiente. La metrópoli organizaba la expedición, con frecuencia miembros de otras poleis eran invitados a incorporarse. Aquella debía elegir entre sus propios miembros un conductor oficial. Este vigilaba la distribución de las nuevas tierras y se lo honraba como el fundador. Se consultaba el oráculo de Delfos antes de emprender el establecimiento de una nueva colonia. Al acudir a Delfos, el griego esperaba recibir la bendición de los dignatarios religiosos y algún experimentado consejo de la oficina de Investigaciones Coloniales. El fuego que ardía en su hogar público había sido encendido en la ciudad originaria. Cada nueva fundación de colonias replicaba las simpatías y odios de la metrópoli. JONIA. Homero, el primer poeta occidental, era jonio. Hay una anécdota que cuenta Heródoto acerca de remeros jonios. Se habían confiado a Dioniso. Remaron bajo el sol abrasador de Grecia bajo su mando. No acostumbrados a tales ejercicios, lo toleraron durante siete días, pero luego reflexionaron y advirtieron que estaban sujetos a un loco vanidoso de Focea, un lugar que sólo pudo contribuir con tres arcos-y Dioniso se apoderó de ellos y los martiriza. Todos enfermos o en mal estado de salud, abandonaron el barco, se pasaban los días en la costa con el resultado inevitable. Es una historia con una dosis de insidia, pero algo de eso hay. Cita del pasaje del Himno “homérico” a Apolo. La gracia y el encanto son los rasgos del arte jónico, así como la fuerza y la belleza lo son del dórico. En arquitectura, el estilo jónico envuelve una levedad general, con gráciles volutas del capitel, contrastan con el estilo dórico. Ambos pueblos se esforzaban en expresar el ideal atlético. En la escultura jónica hay una delicada sensualidad que no vemos en la dórica. En general, Jonia produce una impresión muy grata y muy alegre, con una sugestión de molicie oriental o al menos meridional. S. VI: época de la poesía lírica monódica. Provino mayormente de Jonia, incluye a las poetisas eólicas de Lesbos, la más representativa es Safo. Hay un verso: “Me enamoré de ti una vez, Athis, hace tiempo.” Este verso fue citado en el s. II a.C. por Hefestión, un versificador común y sumamente tonto. También se hallan fragmentos citados por Plutarco. La más famosa oda de Safo es el apasionado poema de amor traducido al latín por Catulo. En general, los poetas jonios se diferencian de los espartanos y atenienses, les interesan los temas sobre individuos, su poesía no es política, como la poesía de Tirteo y de Solón. Quedan fragmentos. Poco queda de Arquíloco, jonio, quien empleaba la sátira personal; Anacreonte cantó al vino y el amor, o con tristeza sobre la llegada de la vejez. El dicho espartano de regresar con el escudo o sobre él, por decir que sólo muerto, nunca derrotado, esta máxima es adaptada por el espíritu jonio por Arquíloco: “Algún feliz tracio tiene mi noble escudo: Para poder huir lo arrojé en un bosque. Así me quité estorbos, a Dios gracias. ¡Así queda Mi escudo! Conseguiré otro, tan bueno como ése.” Filósofos jonios, los filósofos de la naturaleza Thales, Anaxímenes, Anaximandro, etc. ESPARTA Los dorios eran más graves y menos individualistas. Tirteo en Esparta incitaba a sus conciudadanos a elevarse a cimas heroicas en la lucha contra sus enemigos en Mesenia, y Alcmán componía graves y deliciosos himnos corales para entonar en los festivales. 11
  12. 12. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 Lo jónico y lo dorio representan en estado de pureza dos concepciones opuestas de la vida. Lo dinámico y lo estático, lo individualista y lo comunitario, lo centrífugo y lo centrípeto, según las diferencias que hoy podemos comprobar entre el este y el oeste. Atenas es el foco de conciliación que se necesitaba. La escultura y la arquitectura áticas combinaron la austeridad doria con la gracia jónica y el drama logró en Atenas una armoniosa y orgánica síntesis entre el himno coral colectivo y el arte del actor, así también concertaron la libertad individual jónica con el sentido dorio de la disciplina y la coherencia. Esparta es una ciudad llena de extrañas contradicciones. Los dorios tomaron posesión de la mayor parte del Peloponeso y los espartanos, una minoría dominadora y orgullosa, se instalaron en uno de los valles meridionales más fértiles del continente europeo. Cuando Esparta decayó y sucumbió, no fue por falta de energía sino por carencia de ciudadanos y de ideas y ella sola fue la única responsable. Hubo dos acontecimientos críticos. 1º: la determinación de mantenerse alejados de la población conquistada. Tenían el sentido de que ellos constituían una comunidad muy unida. Conservaron sus propias pautas sin admitir influencia de los pueblos conquistados. La sociedad en Lacedemonia se estratificó de un modo excepcional (algo parecido pasó en Tesalia): en la cima, los espartiatas, los únicos espartanos verdaderos; luego los periecos “vecinos”, una clase que era libre pero sin derechos políticos, y en la parte más inferior: los ilotas, que no eran esclavos personales de los espartanos, sino siervos de la comunidad. La mayoría de ellos trabajaba la tierra y entregaba la mitad de lo producido a los ciudadanos a quienes estaban asignados. 2º acontecimiento crítico. También fundaron algunas colonias, como Tarento, pero no muchas. Para obtener la posesión de más tierras conquistó a su vecina occidental Mesenia, anexó el territorio y redujo a sus habitantes a la servidumbre. Era un hecho raro en Grecia. Tenían un ejército permanente en esa zona. Esta esclavitud de Mesenia hizo que los espartanos constituyeran una minoría en su propio país, y muy amenazada. Quizás la rebelión mesenia indujo a los espartanos a adoptar las famosas instituciones de Licurgo. A fines del S. VII desaparecen la gracia y el encanto de la vida espartana y adquiere su reconocido aspecto de cuartel. El cuerpo de ciudadanos llega a ser una minoría dominante que sojuzgaba y explotaba a una población mucho más numerosa de siervos activos y peligrosos. El espartano se dedicaba exclusivamente a ser soldado profesional. Los ilotas trabajaban las granjas, comían en comedores públicos, a los cuales contribuía con una parte de su granja, si dejaba de contribuir, perdía su condición de ciudadano. Los niños débiles eran eliminados, los demás vivían con sus madres hasta los 7 años; desde los 30 recibían la instrucción militar pública. Las jóvenes también eran adiestradas. Practicaban juegos y las muchachas usaban muy poca ropa. No había ninguna educación intelectual, aunque se insistía en la modestia de la conducta y también, naturalmente, en el valor y en la virtud de la obediencia. Los ilotas vivían en el más absoluto sometimiento. Licurgo mantuvo la máquina bélica siempre preparada y aisló a la ciudad del comercio y el intercambio con el extranjero. La xenofobia puede compararse a lo que ocurre en nuestros días. Mientras Atenas empleaba monedas de oro que eran aceptadas incluso en la Galia, Esparta seguía con monedas de hierro, incómodas. Constitución política: también resultaba algo absurda. Constaba de dos reyes, al modo de los dos cónsules de la República romana. El efecto era evitar la autocracia. Internamente, los reyes estaban supeditados a los éforos (supervisores), cinco 12
  13. 13. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 magistrados anuales más o menos elegidos por votación; pero el ejército espartano en el exterior era siempre mandado por uno de los reyes, que en ese caso tenía poderes supremos. Había también un Senado y una Asamblea de todos los espartanos, pero ésta no debatía, y expresaba sus decisiones- para burla de los otros griegos- con votos, sino con gritos: el grito más fuerte salía triunfante. Para los teorizadores griegos este comportamiento fue desconcertante, pues no sabían si se trataba de un régimen monárquico, una aristocracia, una oligarquía o una democracia. Esta constitución de Licurgo no abolía nada antiguo (los reyes, por ejemplo) y tampoco desarrollaba nada nuevo hasta sus conclusiones lógicas. Esta rigidez en la forma de vida influyó finalmente en la moral, lo intelectual y lo económico, que fue ruinoso. No obstante, algunos griegos admiraron la modalidad espartana, antes de la G. del Peloponeso. Esta forma de vida llevó a decir la siguiente expresión: “Ahora comprendo por qué los espartanos no temen a la muerte”. Diógenes el Cínico, estando en Olimpia, observó a un joven de Rodas que llevaba ropas muy hermosas y profirió. “¡Afectación!” Luego vio a algunos espartanos con sus ropas raídas y dijo: “¡Más afectación!” Una anécdota más: un anciano buscaba un asiento en un estadio de los juegos olímpicos. El populacho se burlaba de él. Cuando llegó al lugar de los espartanos, todos los jóvenes y otros mayores se levantaron para ofrecerle un lugar. La muchedumbre aplaudió a los espartanos, pero el anciano dijo suspirando: “Todos los griegos saben lo que está bien, pero sólo los espartanos lo hacen”. El griego consideraba las leyes colectivas, nómoi, de su pólis, como una fuerza oral y creadora. Ellas estaban para asegurar la justicia en los casos individuales y para inculcarla. Por eso un joven ateniense, durante los dos años que pasaba bajo bandera, era instruido en los nómoi, que son las leyes básicas del estado y deben distinguirse de las disposiciones específicas que regulan otras cosas, tales como las luces de los autos: estas ordenanzas eran psephísmata o “decretos votados”. Los griegos no crearon algo así como un Ministerio de Educación, la pólis enseñaba a los ciudadanos sus deberes morales y sociales por intermedio de las leyes. Esparta era admirada por su Eunomía, su “buena legislación”, porque más allá de estar de acuerdo o no, mediante sus leyes educaba a sus ciudadanos en este ideal. Ella consiguió que sus ciudadanos desinteresadamente se consagraran al bien común. Esparta no cambió su legislación durante siglos. Ellos consideraban que había que imponer una norma a la vida y no acomodarse a las exigencias de ésta. Las leyes de Licurgo, aprobadas por el santuario de Delfos, no merecían ser cambiadas. En la iglesia católica los dogmas no se han modificado en el curso de los siglos y no se nos ocurre sonreír. Las leyes de Licurgo eran una norma de Virtud, areté, la excelencia humana. Es una concepción estrecha que irrita a los modernos humanistas. ATENAS Ocupaban el territorio del Ática, en dos siglos y medio, nacieron Solón, Pisístrato, Temístocles, Arístides y Pericles entre los estadistas. Equilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes y Menandro entre los autores dramáticos. Tucídides, el más fascinante de todos los historiadores y Demóstenes, el más grandioso de los oradores. Mnesicles e Ictino, arquitectos de la Acrópolis y Fidias y Praxíteles, los escultores. Formio, uno de los más brillantes jefes navales. Sócrates y Platón. Todavía quedan más hombres talentosos sin mencionar. En ese período Atenas rechazó a los persas con la única ayuda de mil hombres de Platea, en Maratón. Hizo más que todo el resto de Grecia junta para obtener la decisiva 13
  14. 14. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 victoria de Salamina; y dio forma al único imperio griego conocido. Durante una considerable parte de esta época, los vasos atenienses exquisitamente dibujados y pintados, eran buscados y cotizados en todo el Mediterráneo y en Europa Central, y lo más extraordinario, convirtió el entretenimiento popular, equivalente al cine de nuestra época, en el drama más excelso y exigente que jamás haya existido. La prueba de que la mayoría de los ciudadanos acudía al teatro se halla en la crítica rigurosa de Aristófanes a los trágicos. El aporte de esta ciudad a la cultura griega y europea es único. Desde el año 480 y hasta el 380 a.C. Atenas debe ser considerada como la comunidad más culta forjada hasta el presente. Como dice un médico ateniense, todas las enfermedades eran llamadas “milagrosas” o “enviadas por un dios”, pero uno de los escritores médicos manifiesta muy razonablemente que ninguna enfermedad es excepcional. Todas son naturales y al mismo tiempo “enviadas por un dios”. Kitto explicará el fenómeno ateniense del S. V bajo esta premisa. En la épica homérica Atenas no sobresale en el relato. Fue la posterior unión de las doce pequeñas póleis en Ática lo que facilitó el camino a la grandeza ateniense. El imperio ateniense duró 50 años, y el romano 500. El rasgo más importante de este genio del pueblo era la disposición general para tratar los disturbios sociales como un pueblo razonable, actuando en conjunto y no como los niños o los fanáticos, por medio de la violencia. Discuten y aceptan el veredicto las clases privilegiadas. El interés común to koinón, es atendido. Dracón 621 a.C. promulgó el código legal. Solón fue llamado el más grande economista de la antigüedad, en realidad no sabía mucho de economía política, pero para él, la fuente de disturbios no era el sistema, sino la voracidad y la injusticia. Así lo dice en sus poemas. Le otorgaron poderes de dictador durante el tiempo necesario para solucionar el malestar. Terminó con la esclavitud por deudas, limitó la extensión de las propiedades, restituyó las tierras que habían sido perdidas por los deudores e hizo retornar a Ática a los que habían sido vendidos en el extranjero. El gran servicio a la economía ática fue establecer su agricultura sobre una nueva base. Fomentó la especialización. Promovió la producción y exportación de aceite de oliva y alentó la industria, artesanos extranjeros fueron invitados con la promesa de la ciudadanía ateniense para que se establecieran en el Ática y ordenó que los padres enseñasen a sus hijos un oficio. Esto desdice la creencia de que los griegos eran esencialmente aristocráticos y que despreciaban el trabajo. Resultados: el auge de la artesanía muy pronto obtuvo el monopolio de aquellos magníficos vasos que recorrieron todo el mundo. El problema económico traía aparejado el problema político. Atenas se regía por arcontes “gobernantes” anuales, elegidos entre algunas familias nobles por la Asamblea de todos los ciudadanos propietarios. Estos arcontes, después del año de su mandato, pasaban a ser miembros del antiguo Consejo del Areópago (“Colina de Marte”). Estos aristocráticos arcontes constituyeron, desde el punto de vista histórico, la antigua monarquía en servicio activo y el consejo que pasaban a integrar llegó a ser algo similar al Senado Romano, un cuerpo cerrado y poderoso. Solón no se metió para nada con el antiguo consejo, pero abolió la prerrogativa del nacimiento y la sustituyó por una condición relativa a la propiedad. De ese modo la nueva clase de los comerciantes podía aspirar a los mayores cargos y con el tiempo se modificaría el carácter del Consejo. Todos los ciudadanos fueron admitidos en la Asamblea. La Asamblea tuvo un consejo electivo de 400 personas, una especie de comité ejecutivo, que preparaba sus tareas. Después de estos cambios profundos, Solón abandonó su cargo y volvió a sus viajes. Tanto los ricos como los pobres odiaron a Solón, pero todos tenían el concepto de que el 14
  15. 15. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 bien común era más importante que las ventajas individuales. Esta disconformidad y sus revueltas produjeron el surgimiento del tirano, igual que en otras ciudades griegas. Pisístrato: fue un tirano de tipo corriente, salvo en un aspecto. Tanto él como los otros tiranos griegos fueron hombres aristocráticos y cultivados. Algunos ocuparon un lugar en la nómina posterior de los Siete Sabios. Pisístrato fue un ejemplo. Constituyó un tercer partido. Administró bien veinte años: 546-527ª.C. ayudó a los granjeros más pobres de varias maneras, distribuyó la tierra de las fincas confiscadas, construyó un acueducto para dar agua a Atenas y contribuyó al bienestar del Ática y la estabilidad. Pisístrato tuvo una corte de gran esplendor, como otros tiranos. La alfarería y la escultura florecieron con elegancia y ostentación. Llevó a su corte a poetas jónicos como Simónides y Anacreonte, así como Hierón, tirano de Siracusa, atrajo más tarde a la suya al propio Simónides, a Baquílides, al grave Píndaro y hasta a Esquilo. Construyó el templo de Zeus Olímpico, pero fue terminado por el emperador Adriano. Sus ruinas constituyen aún hoy uno de los panoramas más grandiosos de Atenas. También reorganizó algunos de los festivales nacionales. Por ejemplo el de Dioniso, un dios de la naturaleza. De este modo otorgó carácter colectivo a un nuevo arte: el drama trágico. No sólo tragedias sino también danzas dramáticas, representaciones rituales en honor de Dioniso, eran miméticas, es decir, pantomimas. También el himno ditirámbico y la danza dedicados a Dionisos fueron adquiriendo jerarquía dramática, según explica Aristóteles cuando el director del coro se separó de él para mantener un diálogo lírico con el resto de sus integrantes. Uno de los antecesores de estas artes teatrales fue Tespis. Pisístrato le otorgó dignidad al incorporarla a su nuevo festival. El primer certamen trágico fue en 534 y ganó Tespis. Este gobernante también impulsó la poesía épica. Los recitales de Homero fueron incluidos en el gran Festival panatenaico, el “Festival de Atenas Unida”. Se le atribuye a Pisístrato haber fijado el primer texto definitivo de Homero. La palabra tirano, no griega sino Lidia, no tuvo en su origen las connotaciones que adquirió posteriormente. Pocas tiranías sobrevivieron a la tercera generación. La de Pisístrato terminó en la segunda. Su hijo Hiparco fue asesinado, el otro Hippias, sospechó motivos políticos. Por consiguiente, se volvió más opresor, hasta que fue expulsado por una familia noble desterrada, los Alcmeónidas, con la ayuda de Esparta y el apoyo general de los atenienses. Pisístrato había mantenido las formas de la constitución democrática moderada de Solón, en el lapso de una generación el pueblo ateniense adquirió el hábito de administrar sus propios asuntos, bajo una prudente tutela. Después de la caída de la tiranía, la vida pública de Atenas siguió su ritmo normal. Clístenes. Realizó una reforma completa de la constitución. El poder de los nobles dentro de la ciudad centralizada en forma nominal procedía del hecho de que para la elección de arcontes la pólis se dividía en “tribus”, o grupos de familias, de modo que el jefe reconocido de cada grupo tenía asegurada la elección. Estos grupos habían demostrado ser demasiado fuertes para la seguridad de la ciudad. Clístenes encaró este peligro con la creación de una extraña constitución teórica que se ajustó con precisión a los hechos previstos. Creó diez tribus completamente nuevas, todas con sus respectivos antepasados, integrada cada una por un número más o menos igual de demos (o “parroquias”), pero no contiguas: este era el punto principal. Clístenes dividió el Ática aproximadamente en tres áreas: la capital, el interior y la costa; cada una de las nuevas tribus contenía parroquias pertenecientes a las tres divisiones; por consiguiente, cada una era un corte transversal de la población total. Aunque deliberada, la división fue aceptada por novedosa. El objetivo fue la integración de la polis, dejaba a los atenienses su demo para la gestión de los asuntos locales, entre los cuales uno era la admisión de 15
  16. 16. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 nuevos ciudadanos, pues el niño recién nacido tenía que ser aceptado como legítimo por los miembros del demo. Además brindó una solidaridad más amplia dentro de la pólis: no solamente el ciudadano votaba por tribus, sino que también luchaba por tribus. De modo que esta nueva creación era asimismo su regimiento; y como los certámenes dramáticos fueron también realizados por tribus, el sistema encaminaba esta pasión de la rivalidad hacia un fin deliberadamente creador. Las reformas de Solón hicieron que todo ciudadano desempeñara su papel en el estado, aunque el de las clases más pobres era muy restringido. El aristocrático Clístenes continuó y casi completó lo comenzado por Solón. Se redujeron considerablemente los poderes del consejo del Areópago. La Asamblea de todos los ciudadanos fue el único y decisivo cuerpo legislativo, y los magistrados fueron responsables ante ella o ante sus miembros que actuaban como cuerpos judiciales. Solo le quedaba a la generación siguiente abolir la última de las discriminaciones, la que se basaba en la propiedad, y dar el paso final y aparentemente contraproducente para elegir a los arcontes por sorteo. Así el sistema político de Atenas fue tan democrático como lo permitió el talento del hombre. Tales fueron los acontecimientos que convirtieron a Atenas en una capital floreciente. El predominante sentido común de Atenas, que se elevó hasta el genio con Solón, Pisístrato y Clístenes, logró que la nobleza ateniense, en su conjunto, se interesase sinceramente por la política democrática mientras su areté era aún vigorosa. Los estadistas que siguieron procedían de las mejores familias, como Pericles. CAPÍTULO VII. La Grecia Clásica: el siglo quinto. Acontecimientos. En 560ª.C. el reino de Lidia, parte occidental de Asia Menor, tuvo un monarca, el fabuloso Creso. Sometió a las ciudades griegas de Jonia. Creso era un hombre civilizado y helenófilo, de modo que no fue destructivo, gobernó por medio de týrannoi griegos adictos. En tanto en Media, situado más al este, Ciro el Grande llegó al trono. Siendo rey en el norte de la Mesopotamia, se apoderó de Babilonia, gobernada a la sazón por el hijo de otra figura conocida, “Nabucodonosor, el rey de los judíos”. Una vez conquistada Babilonia, quiso conquistar Lidia. Estos pueblos ya habían estado en guerra que había finalizado con un eclipse total de sol. Se impresionaron tanto los guerreros que se negaron a seguir en lucha. Este eclipse fue pronosticado por Tales de Mileto. La segunda guerra fue iniciada por Creso. Consultó el oráculo de Delfos, por el cual tenía el mayor respeto y se le dijo que si atravesaba el río Halis, la frontera entre él y Ciro, destruiría un poderoso imperio. En efecto atravesó el Halis y destruyó su propio imperio. Puede verse que la política del oráculo era complicar a Creso y Ciro en una larga guerra, para ventaja de Grecia. Herodoto cuenta estos acontecimientos. Un griego narra la historia de la Mesopotamia. También relata el nacimiento de Ciro: un niño maravilloso nacerá y realizará hazañas extraordinarias. Alguien intenta impedir el nacimiento o matar al niño. Falla el propósito y la profecía se cumple inexorablemente. Una forma griega de esta fábula es el mito de Edipo y hay paralelismos entre el relato d Herodoto con el Edipo rey de su amigo Sófocles. Luego relata Heródoto una anécdota entre Creso y Solón, en la cual Creso pregunta al filósofo quién era el hombre más feliz. Y Solón responde en dos oportunidades gente común, que habían muerto honrados por la ciudad. Y añade que nadie debe llamarse “feliz” mientras esté vivo. Nunca se sabe qué puede suceder. (Como el pensamiento de Sófocles.) 16
  17. 17. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 Cuando finalmente Creso es derrotado por Ciro, este lo pone en la pira. Totalmente incendiada, Creso invoca a Solón tres veces, se le preguntó la razón y relató la moraleja de Solón, Ciro e apiadó, advirtió que ese destino también lo podría involucrar algún día. (Como Odiseo en Áyax). En suma, siguió la máxima griega: “Conócete a ti mismo”, lo cual significa: recuerda que eres hombre y estás sujeto a todas las condiciones y limitaciones de la condición humana. Por lo tanto ordenó extinguir el fuego, pero ya era tarde, entonces Creso invocó a Apolo que lo salvara, si sus ricas ofrendas le habían otorgado algún favor. Inmediatamente cayó un torrente de lluvia y el fuego se apagó. Luego ambos soberanos se hicieron amigos. Año 499: las ciudades jónicas se rebelaron contra el rey persa Darío. Cuenta Heródoto la anécdota entre Aristágoras, tirano de Mileto que había ido al palacio de Cleómenes, rey de Esparta, en busca de ayuda. Esta fracasó porque la expedición exigía que los griegos se alejaran de la costa del mar en un viaje de tres meses .luego intento una vez más corromper al rey, pero su hijita de 10 años lo impidió. Hubo algunas colaboraciones y batallas. Persia comprendió que nunca mantendría en paz a Jonia si no hacía una manifestación de su poder en el mar Egeo. Así, en el 490 fue enviada una expedición a las ciudades insolentes. Eretria fue saqueada y algunas tropas persas desembarcaron en la costa oriental de Ática: Maratón. Los persas traían consigo al amargado hijo de Pisístrato, Hippias, expulsado de Atenas hacía veinte años. Se proponía ser impuesto como tirano, bajo la protección persa. Los atenienses los enfrentaron solos, sólo con la ayuda de una pequeña tropa de mil hombres de Platea. Los vencieron con una pérdida de 192 soldados. Esquilo estuvo en esta lucha, junto con su hermano. Este fue muerto, pero Esquilo regresó. Después de la muerte de Darío, los persas estuvieron ocupados en Egipto. Esta década decidió el destino d e Atenas. En Sunio se descubrió una mina de plata y Temístocles propuso invertir las ganancias en una flota. Esto garantizaba la defensa de la ciudad y la expansión comercial. El segundo ataque persa fue en el 480. Fue una invasión a gran escala, por tierra. Las defensas desnorte cayeron unas tras otras. Las Termópilas fue un episodio glorioso, mas una acción naval en las aguas vecinas al cabo Artemisio alentó a los griegos, mostraron que sus barcos más pesados y más lentos-generalmente atenienses- podía luchar con esperanzas contra la flota enemiga, principalmente fenicia y jónica en aguas reducidas donde los otros no podían maniobrar. Pero luego los atenienses tuvieron que abandonar Ática y transportar a la población a Salamina, desde donde observaban cómo los persas incendiaban sus casas y destruían los templos de la Acrópolis. Así se llega a uno de los más importantes combates de la historia. Los griegos del norte, ya sometidos, luchaban a favor de Persia. Nadie enfrentaba a los invasores excepto los del Peloponeso, unas pocas islas y Atenas. El Ática también estaba perdida. Temístocles vio que el estrecho de Salamina daba a los griegos una probabilidad de victoria, mientras que en el istmo serían seguramente derrotados, incluso si la flota se mantenía unida. Temístocles persuadió urgentemente a Euribíades, comandante en jefe espartano, de que reanudara la lucha, según el relato d Herodoto. Este accedió y Temístocles convenció de luchar. Ahora había que inducir a Jerjes a luchar en mares angostos. Esto era sencillo, para Temístocles. Envió un esclavo en un bote al bando persa y dijo que venía de parte de Temístocles, quien secretamente estaba con los persas, lo cual era admisible. Los griegos se retirarían durante la noche, por la salida occidental del lado de la bahía de Salamina; así los persas podrían bloquear el estrecho por el oeste y sorprenderían a los griegos en una trampa. Pero los persas fueron por completo engañados. Un destacamento fue enviado a bloquear la salida oeste, el resto amontonó en la zona angosta. “Y al ponerse el sol ¿Dónde estaban?” Fue una victoria aplastante y a Atenas correspondió el mérito. El verano siguiente fue el turno de Esparta. En Platea, el ejército 17
  18. 18. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 persa fue derrotado gracias a la entereza de las tropas espartanas. Sólo faltaba liberar a Jonia y asegurarse que jamás volvería un rey persa a enfrentarse con los griegos libres. Pero ¡ay!, cien años después el rey pudo imponer una paz a su arbitrio sobre los estados griegos en guerra, sin librar ninguna batalla. A raíz de la victoria, elevó la autoestima de los griegos, más viva cuando se comparaban con los “bárbaros”. El amo asiático exigía obediencia apelando para ello al uso del tormento y del látigo; los griegos tomaban sus decisiones mediante el debate y la persuasión, y luego actuaban como un solo hombre y vencían. La libertad y la razón habían derrotado a la autocracia y al terror. Resumen: Solón liberó el suelo ateniense de la esclavitud impuesta por los ricos. Reformas de Pisístrato, quien facilitaba semillas de cereales a los pobres y convirtió a la ciudad en una capital conocida. Terminó la tiranía y surgió una nueva constitución liberal forjada por Clístenes. Estallaron conflictos. Las guerras contra los persas y el triunfo en Maratón, aunque todo estuviera incendiado. Pero la polis había triunfado y su esfuerzo había salvado a la Hélade. Grecia tenía dos defensores: Atenas y Esparta. La guerra fue un reactivo como para conocerse a sí misma, una especie de reconocimiento trágico.5 Con este transfondo histórico empezaría la era de Pericles. Influida también por el ideal homérico que enseñó este hábito mental, esencialmente aristocrático, en cualquier clase social, el cual anteponía la cualidad a la cantidad, la noble lucha al simple logro y el honor a la opulencia. La liberación de Jonia y la defensa del Egeo era una empresa marítima, por consiguiente de Atenas. Además Atenas era la cuna de la raza jónica. El cuartel general estaba centrado en la isla de Delos, todas las ciudades marítimas del Egeo contribuyeron con barcos o con dinero. Esto fue fijado por Arístides de Atenas, el justo. Nunca se discutió su accionar. La lucha duró varios años, luego surgió el problema insoluble del derecho de secesión. Naxos, una isla importante, se negó a continuar siendo miembro de la Liga. Los persas ya no eran una amenaza, entonces no tenía objeto seguir aportando contribuciones en beneficio de la preponderancia ateniense. Atenas replicó que si desaparecía la liga, no tardaría en resurgir la amenaza persa. Consideró la secesión como un levantamiento. Lo sofocó e impuso a Naxos un tributo en dinero. Todos los estados del Egeo fueron obligados a plegarse a la Confederación. Parecía justo porque el esfuerzo de la seguridad llegaba a todos. Hubo otras dos decisiones: el cuartel de Delos fue trasladado a Atenas, era una conveniencia administrativa y una manera de asegurar más el tesoro de la Liga. Estas medidas transformaron a la Liga en un imperio. Pericles continuó la política de Pisístrato y mandó construir o reconstruir la acrópolis. Era una forma de mantener la mano de obra ocupada. En el medio siglo que corrió entre la guerra de Persia y la guerra del Peloponeso, la política de Atenas fue dirigida primero por el aristocrático Cimón (hijo de Milcíades, el vencedor de Maratón) y luego por Pericles. Este gobernó desde el 461 hasta el 429 que murió, aceptó la hostilidad espartana como algo inevitable, llegó a un acuerdo con Persia y quiso hacer de Atenas una ciudad excepcional en Grecia. En el año 431 estalló la guerra que parecía inevitable. El detalle está en el cap. Siguiente. P. 168: u n párrafo de Tucídides que cita a los corintios cuando describen a lo atenienses. (I, 70). Luego Pericles, dos años después, en su discurso fúnebre (II, 40). En este párrafo citado es evidente la crítica a Esparta y ciudades como Corinto, comercial e industrial. Los atenienses aman la libertad y la capacidad de iniciativas, la riqueza brinda oportunidades, salvo para la vida ociosa. El hombre que no participa en los negocios públicos no es indiferente sino inútil. 5 Maratón 490. Salamina 480, creo. 18
  19. 19. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 Kitto compara el discurso con el Partenón. De tamaño modesto, sólo 67 m. de largo y que produce una impresión tan abrumadora (foto).es el edificio que más estremece el ánimo. Como las tragedias de Sófocles, nada en ellas es superficial, ni hecho por ostentación a pesar de la soberbia técnica utilizada, ni secundario. Las piedras tienen algo de serena dignidad. En ninguna parte como en la Atenas de Pericles, uno está tan seguro de que no encontrará cosas vulgares, grotescas, caducas o superficiales. Incluso en la comedia. Tiene obscenidades pero nada que provoque la risa grosera. La razón reside en que aquel pueblo de tan fina condición vivía en un ambiente que lo acostumbraba a los grandes esfuerzos espirituales, mentales y físicos. La vida democrática de Atenas. En ella no intervenían en los asuntos públicos ni las mujeres, los residentes extranjeros ni los esclavos. Si definimos la democracia como la participación en el gobierno de toda la población adulta de un país, entonces Atenas no era una democracia, pero tampoco ningún país moderno que delega sus responsabilidades. Si la definimos como la participación en el gobierno de todos los ciudadanos, entonces Atenas era una democracia.6 El requisito para ser ciudadano era que por lo menos el padre, o ambos progenitores, fueran ciudadanos, pues el estado griego era, en teoría y en sentimiento, un grupo de parientes y no simplemente una población que ocupaba cierta superficie. Ahora la definición exacta no hace a la cuestión, veremos cómo las instituciones políticas de Atenas gravitaban sobre la vida y el pensamiento de los habitantes. Asamblea: era soberana. No existía en Atenas el riesgo de que este organismo asumiera el poder absoluto. Estaba constituida por todos los atenienses adultos varones, aceptados como legítimos por su demo y que no hubiesen sido privados de sus derechos por algún grave delito. No quedaba ningún vestigio de la discriminación por propiedades, salvo en el ejército. El que era suficientemente rico, luchaba en la caballería con su propio caballo, los más o menos acomodados formaban la infantería pesada, hoplitas, aportando su propia armadura, y el pobre que no podía contribuir con nada, salvo él mismo, servía como auxiliar o remaba en la escuadra. Los residentes extranjeros servían junto a los ciudadanos, pero los esclavos nunca fueron admitidos en el ejército o en la marina, salvo una vez de gran peligro, se los invitó con la promesa, cumplida, de la libertad y el pleno ejercicio de los derechos civiles, no políticos. La asamblea tenía el control completo de la administración y de la judicatura. El antiguo Areópago, compuesto de ex arcontes, ya no hacía nada salvo intervenir en casos de homicidio. Los arcontes, antes tan poderosos, ahora eran elegidos por votación anual de la Asamblea. Asamblea: se reunía una vez por mes, salvo que fuese convocada especialmente para tratar algo importante. Todo ciudadano podía hablar, si lograba que lo escuchasen, y podía presentar proyectos. Pero un cuerpo tan amplio necesitaba una comisión para preparar su tares y para tratar asuntos urgentes. Esta comisión constituía el Consejo (Boulé) de los quinientos. Sus miembros no se designaban directamente sino por un procedimiento secreto de votación y en la cantidad de cincuenta por cada tribu. En el Consejo no se desarrollaba un sentido de Cuerpo por los movimientos seguidos de gente. Ese era el propósito. No hacer sombra a la Asamblea. La mayoría de las juntas administrativas (departamentos de gobierno) estaban integradas por miembros de la Boulé. Pero como 500 hombres no podían sesionar permanentemente, había otro consejo interno, 6 Democracia dominio del pueblo, significaba la democracia política arriba mencionada, pero los teorizadores políticos, especialmente Platón y Aristóteles, la utilizaban en el sentido de “gobierno de los pobres”, y en consecuencia la condenaban por ser una forma inversa de la oligarquía o tiranía, gobiernos inspirados por intereses egoístas. Politeia era el nombre que se daba al gobierno constituido por el consenso general, sin referencia a ninguna clase. 19
  20. 20. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 El pritáneo, compuesto, a su vez, de los cincuenta hombres procedentes de cada una de las diez tribus, el cual permanecía en sesión una décima parte del año. Uno de estos era elegido por votación para presidir cada día. Si había una reunión de la Asamblea, él presidía; durante veinticuatro horas era la Cabeza titular el Estado. Para una fiscalización más estricta sobre la administración, todos los magistrados salientes debían someter a la Asamblea un informe de sus actos oficiales y su responsabilidad solo cesaba cuando pasaban esta “prueba”. Si no cumplían este requisito, no podían salir de Atenas ni vender ninguna propiedad. Los diez strategói o generales, almirantes, se elegían anualmente. También estaba permitida la reelección. Con frecuencia un ateniense que era general en una campaña era soldado raso en la siguiente. Un ejemplo de la concepción fundamental de la democracia: gobernar y ser gobernado. Ejercían gran influencia en todas las decisiones cívicas. Gracias a su designación para uno de estos empleos y a su ascendencia personal en la Asamblea, Pericles gobernó a los atenienses durante mucho tiempo. La asamblea fiscalizaba no solo la legislación y la administración, sino también la justicia, pues así como no había gobernantes profesionales, tampoco había jueces o defensores profesionales. El concepto consistía en que el hombre ultrajado acudía a sus conciudadanos en procura de justicia, en los tribunales locales para los asuntos sin mayor importancia, en los tribunales atenienses, civiles o criminales, para los de mayor envergadura. El jurado era una sección de la Asamblea, su número variaba entre 101 y 1001, según el caso. No había juez, solo presidente de fórmula, algo parecido a un presidente del jurado. No había defensores: las partes dirigían sus propias causas, si bien el demandante o el acusado podían recurrir a un “escritor de discursos” para aprendérselo y decirlo en la Asamblea. No cabía hacer una apelación. Si la ofensa era tal que la ley no establecía una penalidad precisa, el jurado tampoco podía formular la sentencia, el acusador proponía una pena, el acusado ofrecía una alternativa y el jurado debía elegir entre las dos. Esto explica el procedimiento en la Apología de Platón. Cuando Sócrates ha sido condenado, la acusación exige la pena de muerte, pero Sócrates sugiere al principio, como alternativa, la posibilidad de acogerse a la munificencia de la ciudad y luego propone, formalmente, no el destierro que hubiese sido aceptado con gusto por el jurado, sino una multa irrisoria. La conclusión es que los asuntos públicos en Atenas estaban manejados por aficionados. Todo ciudadano llegaba a ser, a su turno, soldado o marino, legislador, juez, administrador, si no como arconte, seguramente como miembro de la Boulé. Este procedimiento fue criticado por Sócrates y Platón, no tanto porque fuese ineficaz, sino porque dejaba en manos de los ignorantes el arte de la política, es decir, el arte de hacer mejores a los hombres. Más que aversión a los profesionales, consideraban que la participación hasta las últimas consecuencias de los ciudadanos era un deber consigo mismo. Eso los diferenciaba de los bárbaros. Para el ateniense, el autogobierno por medio de la discusión, la autodisciplina, la responsabilidad personal, la participación directa en todos los aspectos constituian una exigencia vital. Platón y Sócrates se planteaban lo siguiente: ¿Educaba esta forma de gobierno a los hombres para la virtud? Platón dice en Gorgias que Temístocles, Cimón y Pericles “llenaron la ciudad con fortificaciones y otras cosas inútiles por el estilo”, pero fracasaron en el primer deber de un estadista: hacer a los ciudadanos más virtuosos. Son muy pocos, sin embargo, los gobiernos que aspiraron a esta clase de objetivos. Un error histórico de la asamblea fue aprobar la invasión a Sicilia, aunque muy pocos sabían dónde estaba y la extensión de la isla. Los atenienses tenían tiempo para dedicarle a la cosa público por la mano de obra servil, que era mucha en aquella época. Además, los atenienses mantuvieron un nivel de vida muy simple. No se cosificaron ni lucharon ciegamente por el confort. Desecharon los lujos de toda naturaleza. Trabajaron sólo con luz artificial, no se regían por ningún 20
  21. 21. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 reloj. Por las tardes el ateniense también podía asistir a los baños o al gimnasio (centro atlético y cultural espacioso que el público proveía para su propio esparcimiento). El griego se levantaba de un salto en cuanto comenzaba a clarear, sacudía la manta con la que había dormido, se envolvía en ella con la mayor elegancia como si fuera un traje, usaba barba y no desayunaba y estaba listo en cinco minutos para enfrentar el mundo. La tarde no era la mitad de su jornada sino casi el final. Los miembros de la Boulé, los arcontes y otros funcionarios y los jurados que actuaban en los tribunales recibían paga, aunque modesta, de los fondos públicos, acumulados en buena medida por las ganancias del imperio. La democracia ateniense fue un laboratorio experimental irrepetible. CAP.VIII. LOS GRIEGOS EN LA GUERRA El mundo griego estaba dividido en dos. 1) El Imperio ateniense, que los hombres llamaban una “tiranía”; ejercía el dominio en el mar. Mayoritariamente jónico. Atenas insistía en que sus aliados tuviesen una constitución democrática. Luego 2) Esparta, la Liga del Peloponeso, un cierto número de estados, especialmente en Beocia, simpatizantes de Esparta, ejercían el dominio en tierra. Mayoritariamente dórico. Los espartanos ayudaban a las oligarquías, o bien a las democracias restringidas. Los espartanos criticaron la conducta de Atenas por coartar la autonomía de sus aliados nominales. Esto permitía a Esparta erigirse en campeona de la libertad griega. Además, existía la rivalidad comercial entre Atenas y Corinto. La guerra entre ambas ciudades fue un hito decisivo en la historia de la polis griega. Duro desde el 431 al 404 ininterrumpidamente, 27 años. Salvo en breves treguas, la lucha se desarrolló en casi todo el mundo griego, en el Egeo, en Calcidia, en Beocia, en las costas del Peloponeso, en el noroeste de Grecia, en Sicilia, donde fueron destruidas dos poderosas fuerzas expedicionarias de los atenienses, sin quedar casi ningún sobreviviente. El Ática, excepto la ciudad y el Pireo, defendidos por una línea de fortificaciones, quedó a merced de los ejércitos espartanos y fue arrasada sistemáticamente. En el segundo año de guerra, cuando los campesinos buscaron protección dentro de las murallas y vivían donde podían, comenzó la peste que hizo estragos y mató a Pericles. Tucídides señala el abatimiento moral que produjo en la población, pues desaparecieron la obediencia a la ley, la religión, la honestidad y la decencia. Murió una cuarta parte de los habitantes. No obstante, la Asamblea siguió funcionando. Ella elegía a los generales, abría frentes de batalla, discutía los términos de la paz, etc. Sólo después del fracaso de Sicilia flaqueó y entregó sus poderes a un cuerpo más pequeño, una pantalla de determinado grupo de oligarcas. Gobernó durante pocos meses y luego fueron derrocados, se implantó una democracia limitada, muy elogiada por Tucídides, pero luego se volvió a la antigua Asamblea, abierta a todos. A pesar de los desastres de la guerra, los atenienses siguieron con sus festivales, no como un escape sino como una parte de la vida por la cual luchaban. El drama de Sófocles hay que leerlo en ese contexto, como una reflexión sobre los problemas esenciales de la vida y del carácter humano. Eurípides exponía la vanidad de la victoria y la fealdad de la venganza, y lo más asombroso, Aristófanes seguía ridiculizando a los jefes populares, a los generales y al propio pueblo soberano, proclamando su aborrecimiento de la guerra y las delicias de la paz. Durante este tiempo Sócrates filosofaba en su ciudad natal, salvo mientras estuvo en Potidea, donde luchó heroicamente como soldado, tratando de convencer a quien se acercara que la virtud del alma era el supremo bien y la dialéctica rigurosa el único medio de alcanzarla. Finalmente este pueblo único, el los últimos años de la guerra entrega su futuro al inescrupuloso Alcibíades, traidor a Atenas y a Esparta, que convierte en 21
  22. 22. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 victoria la derrota y luego malogra ese triunfo y se vuelve ferozmente contra los generales que la obtuvieron. El relator también único de la guerra, como una exposición del carácter humano sin duda es Tucídides. Era un ateniense rico, admirador de Pericles pero no de sus sucesores, un estratego en las primeras etapas de la lucha y un escritor cuyo talento ejerce una irresistible atracción sobre el lector. Sólo comparable a Esquilo y a Homero en Ilíada. Cita de fragmentos de Pericles (192-3) para no hacer concesiones a Esparta. Pedido de moderación y de mantener el juicio. Sugirió dar una respuesta firme sin ser desafiante. La Asamblea aprobó la recomendación de Pericles. Los enviados espartanos regresaron a su ciudad y ya no volvieron a Atenas.7 La guerra se desató por un sorpresivo ataque de los tebanos sobre Platea. Los espartanos invadieron el Ática y emprendieron el saqueo de las tierras cercanas a la importante aldea de Acarnes. A los habitantes les resultó intolerable esta invasión y desordenadamente resolvieron la lucha, recriminándole a Pericles el discurso; pero Pericles, viéndolos irritados y lejos de la prudencia, pensó que lo propio era negarse a atacar al enemigo y no convocó a la Asamblea ni a ninguna otra reunión (informal), temiendo que determinasen obrar algo, antes por ira que por juicio y razón; por consiguiente, se preocupó de la defensa de la ciudad y de tenerla lo más tranquila posible. No obstante, mandó salir al campo alguna gente de a caballo para impedir que el enemigo se acercase a la ciudad. Posteriormente, en el curso del año, contraatacó con el envío de una flota destinada a saquear las costas del Peloponeso. Quedó demostrado que el mayor bien de Atenas era el buen sentido del pueblo. Otro discurso de Pericles. Lo único que no pudo preveer es la peste. El consejo de Pericles era no extender el imperio durante la guerra; sus sucesores hicieron todo lo contrario, llevados por la ambición y las ganancias particulares. En el año 428 Lesbos se levantó en armas contra Atenas. Era un aliado “independiente” y esperaron ayuda de Esparta que nunca llegó. El levantamiento fue aplastado, los lesbianos quedaron sometidos a merced de los atenienses. Correspondía decidir a la Asamblea. Ahora ese cuerpo era dominado por un curtidor de cueros llamado Cleón. Aristófanes lo parodia en Caballeros como un payaso violento e ignorante. Convenció a la Asamblea de castigar duramente a Lesbos, enviaron una nave a Mitilene, la capital, con instrucciones de matar a todos los hombres y vender como esclavas a las mujeres y los niños. Al día siguiente los atenienses reflexionaron y pareció injusto atar a todos y no sólo a los culpables. Se transcriben los discursos de Cleón y Diodoto y ganó él. Enviaron una nave lo antes posible (la primera iba lentamente por la misión que tenía que ejecutar) y salvaron de la destrucción a Mitilene. La defensa de Diodoto está basada en el sentido de la oportunidad (sumieron, como diría Aristóteles en Poética), el sentido común. Podemos suponer que esta misma Asamblea participaba de obras de Eurípides como Hécuba o Las troyanas, sobre el mismo tema, la crueldad y la inutilidad de la venganza. A medida que avanzaba la guerra fue ganando terreno la opinión de Cleón, con bastante irresponsabilidad y aplicando la doctrina de la fuerza, especialmente en el tratamiento cruel contra Melos, un estado neutral inocente. La Asamblea descargó su furor en los jefes que no triunfaban y aun en los que triunfaban. Así se precipitó la decadencia, gracias al sentido oportunista y la guerra agobiante. La historia de Tucídides refleja el análisis de la conducta humana en la política y en la guerra, no es sólo una crónica de guerra. Es probable que el trato de los espartanos con los platenses inspiró a Eurípides la Andrómaca, una tragedia sobre la esposa de Héctor cautiva, y llega a ser un vehemente ataque a la crueldad y la doblez espartanas. Los atenienses llegaron a límites parecidos, 7 Los espartanos solicitaban beneficios económicos. 22
  23. 23. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 cuando años después atacaron la isla de Melos, neutral e inofensiva y mataron o esclavizaron a sus habitantes. Luego también Tucídides relata el desastroso ataque ateniense a Sicilia. Como todos los artistas griegos, Tucídides es interpretativo, no representativo, y expresa sus pensamientos más profundos en la disposición arquitectónica de su material. (de este capítulo no están resumidas las últimas dos páginas con dos anécdotas de guerra.) CAPÍTULO IX. LA DECADENCIA DE LA PÓLIS. La guerra del Peloponeso significó virtualmente el fin de la ciudad-estado como fuerza creadora que adaptaba y conformaba la ida de todos sus miembros. El siglo IV trae otros modos de pensar y de vivir. Resumen del s. IV: la historia política de Grecia es confusa, tediosa y deprimente. Esparta había ganado la guerra, más que nada por errores atenienses y tuvo también más suerte que Atenas para obtener la ayuda persa, cuyo precio fue el abandono de Jonia. Lo que Atenas y Esparta juntas habían ganado a Jerjes, Atenas y Esparta en guerra se lo devolvieron a Artajerjes. EL Imperio ateniense llegaba a su término, pero la liberación prometida por los espartanos hacía añorar a muchos griegos la tiranía ateniense, pues implicaba casi en todas partes la imposición de oligarquías, con un gobernador espartano para mantener el orden. El espartano sacó lo pero de sí, nunca aprendieron a conducirse en el extranjero. La tan mentada libertad imperante en Grecia era la que gozaban los espartanos para provocar a quien le pareciese. La verdadera beneficiaria de la guerra fue Persia, pues había recobrado Jonia y Grecia desunida jamás podría rescatarla. Por consiguiente, todos deseaban la plena autonomía de cada ciudad helena, ya sea los griegos como Esparta y Persia. Entre las oligarquías establecidas o sostenidas por Esparta, hubo en Atenas un grupo cruel y sanguinario, conocido por los “Treinta”, dirigido por Critias, compañero de Sócrates. Gobernaron unos meses por medio del terror. Luego la democracia fue restaurada en Ática, con bastante moderación, no obstante, fue el gobierno que en el 399 a. C. concedió que había que condenar a muerte a Sócrates. Algunos atenuantes ante la decisión. No fue un acto de estupidez. Hay que pensar que la ciudad estaba derrotada, maltratada y desmantelada por los espartanos; la democracia derrocada y el pueblo asolado por la tiranía. El hombre que causó más daño a los atenienses y prestó más importantes servicios a Esparta fue el aristócrata ateniense Alcibíades y este había sido compañero permanente d e Sócrates y el temible Critias había sido otro. Aunque Sócrates había sido un ciudadano eminentemente leal, resultó también un franco crítico del principio democrático. Muchos atenienses pudieron haber considerado que la traición de Alcibíades y la furia oligárquica de Critias y sus secuaces fueran una consecuencia de la enseñanza d e Sócrates. Las calamidades de la ciudad podrían haberse atribuido al derrumbe de las normas tradicionales de conducta y moralidad, achacaban parte de la responsabilidad al interrogatorio continuo y público de todo lo existente que formulaba Sócrates. Un total de 60 sobre 501 fue el resultado para la pena de muerte, que dependió en gran parte de él mismo, se rehusó deliberadamente a proponer el destierro, y también, en forma terminante, se negó a ser sacado de la prisión. La muerte de Sócrates parece una tragedia hegeliana, un conflicto en el cual ambas partes tienen su derecho. El dominio de Esparta no duró mucho. Otras ciudades formaron una coalición, cuya lucha se conoce como la Guerra de Corinto. La paz se restableció en 387 en la desdichada forma de un edicto del rey de Persia, según el cual, una vez más, todas las ciudades griegas debían disfrutar de autonomía. Las tres ciudades principales eran ahora Atenas, Esparta y Tebas. Atenas se reponía lentamente, en lo económico y en lo 23
  24. 24. Apuntes elaborados por la Prof. Dra. María Inés Saravia de Grossi. 2010 político. Incluso llegó a formar una segunda Liga; una forma de autoridad central en los estados egeos. En 371 sucedió un acontecimiento: Tebas derrotó al ejército espartano en abierta lucha en Leuctra. Dos hombres, Pelópidas y Epaminondas, habían inventado una nueva y audaz táctica militar. En lugar de formar la infantería pesada en una hilera de ocho hombres (con la caballería y los guerrilleros en los flancos), ellos reducían un ala y el centro y formaban la otra ala con una profundidad extraordinaria de cincuenta hombres. Esta masa de infantes, actuando como un scrum de rugby, se abría paso por las filas espartanas por su propio peso, y así sucedió lo increíble. Pero Tebas no tenía una nueva idea política para ofrecer. Luego Epaminondas también ganó la batalla de Mantinea, pero murió en ella y se derrumbó la preeminencia de Tebas. Por el norte había una amenaza inesperada. Macedonia nunca había sido considerada perteneciente a Grecia. Era un país agreste y primitivo. La familia gobernante tenía pretensiones helénicas. Se atribuian pertenecer a la familia d e Aquiles, y la corte tentó a Eurípides hacia el fin de su vida. En 359 a.C. llegó al trono Filipo II, mediante una serie de asesinatos familiares. Era ambicioso, enérgico y astuto. Había vivido en Tebas y vio cómo se había debilitado Grecia y también aprendió algo de las tácticas militares de Pelópidas. Las adoptó y perfeccionó, así nació la famosa falange macedonia, que dominó el campo d e batalla hasta que fue batida por la legión romana. Filipo quiso dominar el mundo griego, con o sin Atenas. Parecía imposible. Macedonia estaba amenazada desde el noroeste por las salvajes tribus ilirias; era un país atrasado. ventajas: tenía muchos hombres y una mina d e oro recién descubierta, además del secreto, la rapidez y la fata de escrúpulos. Trató con los ilirios y aseguró así las espaldas de Macedonia en poco tiempo. Se apoderó de la ciudad griega de Anfípolis, la que hubiese obstruido el paso hacia el sur. Comienza un largo y trágico duelo entre dos grandes figuras de la política en el S. IV. Filipo y Demóstenes, el más grande orador de todos los tiempos. Ateniense, escritor profesional de discursos, un patriota formado en Tucídides. Advirtió el peligro, finalmente en toda su magnitud, y, en discurso tras discurso, rogó a los atenienses que adoptaran una firme actitud. La Atenas del 350 contrasta con la del 450. Entonces las fuerzas atenienses estaban en todas partes, sus ciudadanos dispuestos a cualquier sacrificio; ahora Demóstenes tenía que suplicarles que defendieran sus intereses más vitales: que lucharan con fuerzas compuestas por atenienses, no solo mercenarios. Los atenienses no querían oir verdades desagradables, sí creían a Filipo. Finalmente, cuando era demasiado tarde, Demóstenes venció. Atenas realizó un esfuerzo considerable y digno de elogio, había terminado la antigua lucha contra Tebas y los ejércitos combinados marcharon contra Filipo, pero el resultado fue “aquella deshonesta victoria/ en Queronea, fatal para la libertad”. Finalmente los griegos tuvieron que aceptar lo que se les ordenó. Filipo instaló guarniciones macedonias en tres ciudades estratégicas: “las cadenas de Grecia”. Dos años más tarde murió. Su hijo y sucesor Alejandro Magno, uno de los hombres más asombrosos que hemos conocido. Tenía 20 años y se movía muy hábilmente. En 15 meses sofocó una insurrección en Tesalia, marcho a Grecia y asustó a las ciudades que habían enviado sus anuencias(aprobaciones) a los asesinos de Filipo y pensaban rebelarse; realizó una rápida campaña hasta el Danubio para asegurarse la retaguardia y, como el oro persa persuadió a Tebas a levantarse contra su guarnición macedonia y a otras ciudades a que se rebelaran, fue por segunda vez a Grecia, se apoderó de Tebas y la destruyó. Dejó una sola casa en pie: la casa de Píndaro, cuando el Templo y la Torre habían sido derribados. Todo esto en 15 meses. Tanto Grecia como los pueblos del norte aprendieron su lección. En la primavera siguiente (334a. C.) Alejandro pasó a Asia. Once años después murió, a la edad de 33 años, pero todo el imperio persa era ahora macedonio y durante un breve tiempo, también el Panjab, nunca dominado por los 24

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