Revista CEB_ enero 2013

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Revista ceb enero 2013

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Revista CEB_ enero 2013

  1. 1. R E V I S T A CEB CONTINENTAL Número especial – Enero 20013: Artículos y TestimoniosPublicación periódica de las Comunidades Eclesiales de Base del Continente Americano
  2. 2. Contenido REVISTA CEBPRESENTACIÓNINTRODUCCIÓNPROCLAMA DEL ENCUENTRO.ARTICULOS: 1. Significado de la celebración del Encuentro en Centroamérica. – María Elena Sanabria 2. Una radiografía de los participantes – Socorro Martínez Maqueo, rscj 3. La inseguridad, rasgo esencial de la migración. - P. Ismael Moreno, S.J. 4. Las CEBs: Paradigma de la inculturación al de la interculturalidad. - Fr. Jit Manuel Castillo 5. Somos comunidad porque Dios es comunidad. Metáforas para un modelo eclesial comunitario y en equidad. – Aleyda Gómez 6. Jóvenes CEBs a nivel continental. - Natalie Parra Coloma 7. El ministerio de los profesionales en las CEBs. - Ana Laura Vulcano 8. El ministerio sacerdotal en las CEBs.- P. Juan Carlos Palacios 9. ¡Ecología en las CEBs, CEBs en la ecología! - Liz Maria da Silva Marques 10. El oficio divino en las CEBs de Brasil. - Mercedes de Budallés Diez 11. Articulación continental de las CEBs. – P. Benedito Ferraro 12. Las CEBs: la mejor síntesis entre el Vaticano II y la Teología latinoamericana de la liberación. - Sergio Ricardo Coutinho 13. Amenazas y formas de diluir las CEBs. – P. José Marins y Teolide TrevisanTESTIMONIOS: 1. Venidos para bien, para tramar el Reino de Dios. Edwin Miguel López González – El Salvador. 2. Trabajando por y con el mismo sentir. Fany Mercedes Feliz - República Dominicana. 3. Luchar juntos por la justicia y la paz. Hno. Francisco Ixtapa – Guatemala. 4. Evangelio Vivo. Gustavo Ramos García – El Salvador. 5. A ejemplo de las primeras Comunidades Cristianas. Hna. Lidia Mendoza Pérez - Bolivia. 6. Gotitas del Reino. Iturbide González – Panamá.
  3. 3. 7. La acción profética de las comunidades ha construido su identidad. Hna. Leonízia Izabel da Silva – Brasil. A atuação profética das comunidades tem sua identidade construída. Hna. Leonízia Izabel da Silva – Brasil.8. Las CEBs son expresión del proyecto comunitario de Jesús. Izalene Tiener – Brasil As CEBs são expressão do projeto comunitário de Jesus. Izalene Tiene – Brasil.9. Un grito de Fe y Esperanza. José Rafael Alarcón – Venezuela.10. Compartiendo con alegría lo vivido. Kora Martínez – Nicaragua.11. “Iglesia” en primera persona. P. Mario Gazzola – Uruguay.12. Todo el apoyo de un continente. Melecio Figueroa – México.13. Capacidad de sanar los dolores del pueblo. Myrian Oyarzun – Uruguay.14. La comunidad ha sido fundante en mi forma de ver el mundo. Natalie Parra Coloma – Chile.15. Las CEBs de Haití, están presentes en América. Hna. Neuza Maria Lovis, ICM – Haití. As CEB no Haiti estão presente na América. Irmã Neuza Maria Lovis, ICM – Haití.16. Han sobrevivido con valentía. María Eugenia Morales – Colombia.17. Poder construir un mundo más inclusivo. Nicolás Valente – Argentina.18. “Las CEBs no mueren, cada día resucitan”. María Olimpia Lara - Honduras.19. CEBs, Savia nueva para la Iglesia. P. Héctor Donoso Lecaros - Chile20. De fuentes o manantiales a ríos a mares. Estela Padilla – Filipinas. From SPRINGS to RIVERS to SEAS. Estela Padilla. Philippines.21. Un movimiento del Espíritu encarnado en la realidad de hoy. Jenny Carolina Wilder. – Estados Unidos. Pertenece a la Iglesia “United Church of Christ”.
  4. 4. PresentaciónEsta publicación está dedicada a compartir y difundir diversas reflexiones en relación al IXEncuentro Latinoamericano y Caribeño de CEBs, celebrado en San Pedro Sula,Honduras, del 16 al 21 de junio de 2012, no sólo a las comunidades del Continente, sinotambién a la Iglesia y sociedad en general.Las CEBs, desde 1980, realizan cada cuatro años encuentros a nivel latinoamericano ycaribeño, con el fin de percibir el proceso continental, profundizar sobre aspectos de sumisión, compartir y celebrar la vida, así como para asumir compromisos concretosderivados de la lectura de la realidad y de los procesos de las CEBs. Participan lasdelegaciones de cada país, conformadas por laicos y laicas, religiosas y religiosos,presbíteros y obispos. Además, invitados de otras iglesias y continentes.Este IX Encuentro de CEBs, es el primero que se realiza en la región Centroamericana yel trabajo estuvo orientado a: Compartir, evaluar, proyectar y celebrar el proceso derelanzamiento de las Comunidades Eclesiales de Base en el continente para continuarsembrando semillas y frutos de nueva sociedad e iglesia, como signos del Reino.Participaron 174 personas de 19 países del continente y una delegada de la región deAsia.En esta publicación encontraremos dos secciones: la primera, ARTÍCULOS, orientada a lareflexión y profundización de temas abordados durante el encuentro, sobre los cualesvolvemos con el afán de fundamentar y analizar nuevos elementos. La segunda sección,TESTIMONIOS, donde encontramos la vivencia de algunos de los participantes y enambos, la memoria del paso de Dios, que confirma este modo de ser Iglesia.
  5. 5. IntroducciónLos encuentros latinoamericanos y caribeños de las CEBs son un espacio privilegiadopara compartir y celebrar realidades, experiencias y logros, así como para articularprocesos regionales. Un aporte fundamental para el caminar de las CEBs es el colocar lostemas y acentos fundamentales para la misión en el hoy de la historia, que son del interésde las comunidades, con una perspectiva que supera la visión local y que permitevisualizarlos en un contexto mucho más amplio.Los artículos que se presentan en este número están dedicados a retomar las temáticasdel IX Encuentro Latinoamericano y Caribeño de CEBs.María Elena Sanabria, enlace nacional de El Salvador, nos revela las implicaciones quetuvieron como región sede del encuentro, primordialmente en lo que se refiere al avanceen su proceso de articulación regional y el Significado del Encuentro en Centroamérica“ de reencuentro con aquellas personas y experiencias que mantenemos esa vivenciade CEBs, con un modelo de vida que entreteje la fe y la vida, preocupadas por losdistintos acontecimientos socio económico políticos y encarnando el Evangelio en estarealidad, siendo siempre el centro de nuestra mística la construcción del Reino de Dios yestando animados por el testimonio de los mártires”.Socorro Martínez M., responsable del equipo de servicio continental, asesora de CEBsnos muestra Una radiografía de las Comunidades Eclesiales de Base desde elencuentro continental en Honduras 2012, que reunió a delegados de CEBs de todaspartes del Continente. La diversidad de culturas, edades, servicios y realidades hizo quela experiencia de hermandad se enriqueciera y se fortaleciera la identidad comunitaria.Detenemos la mirada en el país anfitrión del encuentro. Para ello, el P. Ismael Moreno,S.J., Director de Radio Progreso en Honduras, despliega un aspecto de suma importanciade la realidad hondureña, con su artículo La inseguridad, rasgo esencial de laMigración. El fenómeno de la migración es un asunto que resulta de la inseguridadhumana y, como resultado, de ausencia de políticas públicas que den seguridad a losciudadanos. Si bien se aborda desde las peculiaridades locales, nos abre a lo que pareceser una de las principales problemáticas del mundo globalizado.Otros aspectos que permiten hablar de un cambio de época son aquellos que caracterizana nuestra sociedad actual: ser postmoderna, plural, multicultural y multiétnica. Fr. JitManuel Castillo, Asesor de CEBs República Dominicana, sugiere en su artículo LasCEBs: Paradigma de la inculturación al de la interculturalidad, que nuestras CEBspasen de la inculturación a una propuesta evangelizadora intercultural, con el propósito decolocarnos a la altura de nuestro tiempo.Actualmente las reivindicaciones de género en todos los espacios de la sociedad sehacen presentes, Aleyda Gómez, Asesora CEBs Colombia, y Coordinadora de la escuelavirtual Oscar Arnulfo Romero de las CEBs Continental, nos brinda en su artículo Somoscomunidad porque Dios es comunidad. Metáforas para un modelo eclesialcomunitario y en equidad, un acercamiento y reflexión sobre este tema y nos recuerdaque “ en Dios no hay jerarquías, ni subordinaciones, ni exclusiones, sino honda
  6. 6. alteridad; es por eso que podemos apostarle nosotros y nosotras a ser comunidades depersonas en equidad de género, en comunión de vida, en relaciones alternativas a unmundo patriarcal, machista o sexista que establece un orden social y eclesial desigual conseres de primera y seres de segunda”.El Encuentro contó con una significativa participación de jóvenes en CEBs, Natalie ParraColoma, animadora juvenil parroquial y parte del Equipo de formación de la Vicaría ZonaSur, Santiago, Chile, nos introduce a la experiencia de Jóvenes CEBs a nivelcontinental: “ nos desafiamos para construir juntos y juntas la Iglesia latinoamericana,de la mano de quienes han marcado rutas en los años anteriores. Mamamos, como nosdirán nuestros hermanos y hermanas argentinas, de su experiencia para revitalizar eimpulsar nuestro caminar”.Al interior de las comunidades hay personas que son profesionistas, que cuentan conestudios en diversas disciplinas, Ana Laura Vulcano, abogada de profesión, Delegadadiocesana de CEBs del Sur de Mar del Plata y delegada al Equipo Nacional de CEBs, nosatestigua cómo ejercer su ministerio en el artículo: El ministerio de los profesionales enlas CEBs, nos exterioriza su aprendizaje: “ tejiendo nuestros saberes con otros y otras,nos ubicamos de otra manera, nos permite descubrir inmensas riquezas en aquellos queno pasaron por los claustros, pero que nos enriquecen enormemente, haciendo entretodos y todas una construcción colectiva de conocimiento”.El servicio y testimonio de los sacerdotes es muy apreciado en la vida de la comunidad, elP. Juan Carlos Palacios, de la Diócesis de San Pedro Apóstol, en Paraguay y asesor deCEBs, plasma en su artículo El ministerio sacerdotal en las CEBs algunas reflexionesdesde su experiencia como sacerdote en y con las CEBs: Hoy en nuestras comunidadeses necesario el testimonio sencillo pero decidido de los sacerdotes y obispos.Necesitamos vivir y testimoniar: desprendimiento y solidaridad, pasión por los derechoshumanos, por la verdad y la libertad, compromiso firme con la justicia y la liberación detoda esclavitud y discriminación social, cultural y religiosa”.La situación de emergencia ecológica por la que atraviesa el planeta como consecuenciadel modelo dominante de producción y consumo, nos incumbe resolverla a todos sinexcepción. Liz Maria da Silva Marques, de la articulación de CEBs de Sao Paulo ymiembro del equipo Ampliada Nacional de CEBs Brasil, en su artículo ¡Ecología en lasCEBs, CEBs en la ecología! expone esta problemática y los compromisos que comoCEBs asumimos, teniendo en cuenta que “Los límites de la TIERRA son los límites de laVIDA. Los límites de la VIDA son los límites de la TIERRA”.Mercedes de Budallés Diez, asesora nacional CEBs Brasil, comparte una forma deoración que ha sido adaptada a las comunidades, El oficio Divino en las CEBs deBrasil. Esta experiencia es un ejemplo de la profundidad y creatividad de las oraciones delas CEBs, que surgen como parte de un proceso de inculturación y adaptación a laoración de los pobres y donde confirman el compromiso con el Dios de la vida.El P. Benedito Ferraro, asesor del Equipo Ampliada Nacional de las CEBs de Brasil yparte del grupo de Asesores de la Articulación Continental de CEBs, en su artículopresenta y fundamenta el servicio de Articulación Continental de las CEBs. En suaporte, ubica a la articulación como “ una responsabilidad conjunta (co-responsabilidad)que complementa las iglesias locales dentro de la más grande de un país o un continente,en relación con el Reino de Dios, a la misión que atraviesa los espacios cerrados por la
  7. 7. estructura oficial de la Iglesia”. Al mismo tiempo, valora el desempeño de la ArticulaciónContinental de las CEBs como efectivo y sólido, en comunión con las articulacionesregionales y locales y manifiesta la relación de acogida respetuosa con las Iglesias deÁfrica, Asia y Europa.En el artículo de Sergio Ricardo Coutinho, presidente del Centro de Estudios de Historiade la Iglesia en América Latina (CEHILA-Brasil) y asesor de la Comisión EpiscopalPastoral para el Laicado de la Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil (CNBB),Las CEBs: la mejor síntesis entre el Vaticano II y la Teología latinoamericana de laliberación, el autor realiza un recorrido por las experiencias eclesiales que en elcontinente han prevalecido, caracterizadas por una intensa práctica popular delcatolicismo, viendo en ellas el antecedente de las CEBs y de los elementosfundamentales para la futura sistematización de la Teología de la Liberación.El equipo itinerante P. José Marins y Teolide Trevisan de Brasil, que cuentan con años deexperiencia e itinerancia misionera en el servicio de formación a las CEBs en el continenteamericano y más allá de éste, nos presenta las Amenazas y las formas de diluir a lasCEBs, que constantemente viven las comunidades. “Es decisivo evaluar si las amenazase intentos de diluirlas están debilitando su voz profética y responsabilidad de ser célulainicial de estructuración eclesial, señal y primicia del Reino”.Iniciamos este número compartiendo la Proclama del encuentro en la que están lamística vivida y los compromisos adquiridos.
  8. 8. Proclama del IX Encuentro Latinoamericano y Caribeño deCEBs. Del 16 al 21 de junio del 2012.San Pedro Sula, Honduras “De lo más profundo de todo aquel que crea en mí brotarán ríos de agua viva” (Jn. 7,38)En el contexto del 50 aniversario del inicio del Concilio Vaticano II, de los 44 años de la 2ªconferencia Episcopal latinoamericana de Medellín, los 180 participantes en el IXEncuentro Latinoamericano y Caribeño de las Comunidades Eclesiales de Base, desdeSan Pedro Sula, Honduras enviamos un saludo fraterno a las hermanas y hermanos delos 17 países de América Latina y del Caribe, de EEUU y Filipinas, representados en esteEncuentro.Con gran preocupación constatamos, una vez más, que en nuestros países continúadominando el sistema neoliberal autoritario que expande la criminalidad, la desigualdadeconómica y social, destruyendo la vida de millones de personas y la creación; que sonpaíses productores y consumidores de droga, en los que el crimen organizado creainseguridad creciente y ha llegado a controlar territorios. Viven el problema de lamigración. Hay un deterioro creciente del medio ambiente, por la explotación irracional delos recursos naturales. Sin embargo, los movimientos sociales emergentes y en algunoslugares, la misma sociedad civil están presionando para que esta situación cambie ycrean propuestas alternativas.Ante esta realidad de muerte, nos anima la esperanza, en una sociedad que defienda ypromueva la vida digna y que ya se hace realidad en hechos pequeños o grandesarticulados. Jesús es el Agua que se convierte en nuestro interior en un manantial deAgua viva (Cf. Jn4, 14). Las Comunidades Eclesiales de Base son así fuente de la cualbrota Agua viva. Ellas como el Agua, dan vida, son fuente de energía para enfrentar lasdificultades que se presentan en el cumplimiento de la tarea de contribuir para que elReino de Dios acontezca ya desde este mundo, ellas, como el agua, son discretas, no sehacen notar, pero están presentes, acumulan fuerza y ellas purifican.Ellas tienen su raíz en Jesús, el Evangelio de la vida. Como El, viven y sienten el dolor delos empobrecidos; como él anuncian la buena nueva a los pobres, la liberación a losoprimidos, dan luz a los ciegos, y anuncian el año de Gracia del Señor (Cf. Lc. 4, 18-19).Como él, las CEBs sanan a los enfermos, hacen caminar a los paralíticos, hacen oír elclamor de los pobres, resucitan a los que tienen muerta la esperanza (Cf. Mt.9, 35-36).Ellas unen la fe con la vida, porque son lugar de encuentro con Dios y con los hermanosy hermanas, de encuentro con el perdón de Dios y donde se comparte el Pan de laPalabra, de la Eucaristía y el pan que nos hermana; en ellas se vive y profundiza laespiritualidad de Jesús y su propuesta de su Reino y la mística. Buscan incidir en laeconomía del mercado total con la gratuidad, en la exclusión con la proximidad y en lacorrupción con la ética de la honestidad y del servicio.
  9. 9. Ellas son expresión del proyecto comunitario de Jesús, que se esfuerzan por vivir suidentidad de Iglesia, ahí donde el Pueblo se juega la vida. Son Comunidades ecológicas,que por ser comunidad y por tener hambre de Pan y no de Oro, se esfuerzan por convertireste modelo de desarrollo basado en el hambre de oro, de explotación de la personahumana y de la naturaleza, en un modelo fundado en la dignidad de la persona y en elamor.El relanzamiento que iniciamos en el VIII Encuentro en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia,ha tenido resultados positivos en la formación, en la articulación, en la reanimación de lasComunidades de Base, que se habían perdido o estaban en las catacumbas, y en laapertura y participación en luchas y movimientos sociales.La presencia y participación de los jóvenes en este IX Encuentro ha sido muy significativay esperanzadora, y son una interpelación a nuestro caminar. De igual forma, laparticipación de calidad y más propositiva de la mujer ha sido notable. Nuestraespiritualidad se enriqueció con los momentos de oración, enraizada en la pluriculturalidadde nuestros pueblos, que nos coloca ante el desafío de una propuesta evangelizadoraintercultural.Asumimos en este Encuentro los compromisos de: 1. Fortalecer y consolidar los logros alcanzados por el relanzamiento de las CEBs. 2. Acompañar los procesos de CEBs de manera estratégica, haciendo uso de los más diversos medios tecnológicos y presenciales, para una mejor proyección e incidencia. 3. Asumir nuestro ser ecológico como tarea prioritaria, conscientes de su conflictividad y la conversión que implica. 4. Continuar fortaleciendo la pertenencia de los jóvenes a esta manera de ser iglesia y que ella sea el espacio para alimentar su fe y compromiso, su creatividad y expresiones propias. 5. Ante el cierre de fronteras a los migrantes, la violencia y discriminación y la violación de sus derechos humanos más fundamentales, queremos ser solidarios con ellos siendo comunidades que incluyen, apoyan y denuncian los atropellos a que son expuestos. Queremos terminar esta proclama rogando al Padre-Madre de todos y todas, a Jesús, el fundamento de nuestras Iglesias, y al Espíritu, nuestra fortaleza: Padre, no queremos que el viento sople más fuerte en nuestras casas y apague la vela de la esperanza en un futuro cada vez más incierto; queremos el fuego fuerte de tu Espíritu, que siempre venza. No queremos seguir trabajando de sol a sol, para que el amo se quede con nuestro sudor, con nuestra comida, con nuestro dinero, con nuestro esfuerzo. Queremos dignidad para luchar por lo nuestro.
  10. 10. Seguiremos clamando que Tú ves el sufrimiento de tus hijos e hijas y que has bajado para liberarlos. Tu cuerpo, nuestro cuerpo, Señor Jesús, ha de tener los ojos profundos, imperturbables,serenos, acusadores y consoladores de Oscar Romero y las hermanas Maryknoll: Dorothy Kazel, Jean Donovan, Carla Piette, Ita Ford y Maura Clarke. Tu cuerpo, nuestro cuerpo, hade ser radicalmente fiel como Francisco de Asís y las hermanas Alice Domon, Léonie Duquet y Yolanda Cerón. Tu cuerpo nuestro cuerpo, pretende ser incansable y fuerte, como lo fue fray Bartolomé de Las Casas y Margarita María Alves. Tu cuerpo, nuestro cuerpo ha de ser cercano como lo fue con los indígenas, Mons. Leónidas Proaño y la hermana María Correa. Tu cuerpo, nuestro cuerpo, Ha de exhalar el hambre de verdad, que desprendía Mons. Gerardi y Marianela García Tu cuerpo, nuestro cuerpo, ha de ser testimonio firme y consecuente como Lo fue el obispo Angelelli y la hermana Silvia Maribel Arriola1. Señora de la esperanza, sostén el ritmo de nuestra espera en el Reino que ya despunta en nuestra América Latina. LOS PARTICIPANTES AL IX ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE CEBS.Oscar Romero: Su fidelidad insobornable al evangelio le llevó a una muerte martirial el 24 de marzode 1980, arzobispo de San Salvador, El Salvador, profeta y mártir.Las hermanas Maryknoll: Dorothy Kazel, Jean Donovan, Carla Piette, Ita Ford y Maura Clarke.Secuestro, violación y asesinato de tres religiosas y una seglar en El Salvador: el 2 de diciembrede 1980.Francisco de Asís De ser hijo de un rico comerciante de la ciudad en su juventud, pasó a vivir bajola más estricta pobreza y observancia de los Evangelios. Su vida religiosa fue austera y simple, porlo que animaba a sus seguidores a hacerlo de igual manera. Muere el 3 de octubre de 1226.Alice Domon, Léonie Duquet: Religiosas, y sus compañeras, mártires de la solidaridad con losfamiliares de desaparecidos políticos en Argentina. Detenidas y asesinadas el 8 de diciembre de1977.1 RODRIGUEZ MARTIN J. R. Cuerpo humano, Lectura martirial de 1 Cor 12,12.www.servicioskoinonia/org/martirologio/textos/cuerpo.htm
  11. 11. Yolanda Cerón: Muere asesinada el 19 de septiembre de 2001. Religiosa de la Congregación de laCompañía de María, acompañaba a comunidades indígenas y afrocolombianas y realizaba unalabor de denuncia permanente sobre la grave situación de los derechos humanos de la región,comprometida por la paz y la justicia en Colombia.Fray Bartolomé de las Casas: muere el 17 de julio de 1566, fue un fraile dominico español,cronista, teólogo, obispo de Chiapas, México, filósofo, jurista y apologista de los indígenas. Le fueotorgado el título de "Protector de los indios".Margarita María Alves: muere asesinada el 12 de agosto de 1983, presidenta del Sindicato Ruralde Alagoa Gande, Paraíba, Brasil, mártir de la lucha por la tierra.Mons. Leónidas Proaño: Muere el 31 de agosto de 1988, «obispo de los indios», en Riobamba,Ecuador.María Correa: muere el 30 de Mayo de 1994 Religiosa, hermana de los indígenas mbya, y profetade la denuncia en su tierra paraguayaMons. Gerardi: Obispo guatemalteco, asesinado el 26 de abril de 1998, el símbolo de laconflictividad que conlleva la lucha por la pervivencia de la memoria de los genocidiosMarianela García Villas: muere el 14 de marzo de 1983 asesinada junto con veintinuevecampesinos y campesinas en Guazapa. Abogada de los pobres, fundadora de la Comisión deDDHH de El Salvador, mártir de la justicia.Obispo Enrique Angelelli: Obispo de La Rioja, mártir, asesinado con un accidente provocado el 4de agosto de 1976. Comprometido con la causa de los pobres.Silvia Maribel Arriola: Enfermera, primera religiosa mártir en un frente de combate, acompañando alpueblo salvadoreño. Es asesinada el 17 de Enero de 1981.
  12. 12. ARTICULOS
  13. 13. Significado de la celebración del Encuentro en Centroamérica María Elena Sanabria Enlace Nacional CEBs El Salvador El SalvadorCentroamérica, el subcontinente que conecta con América del Norte y América del Sur, esconsiderada como una de las zonas más violentas del mundo, donde los países de laregión son víctimas de la actividad ilícita como el narcotráfico, las maras y pandillas.Sin embargo, frente a lo que en los medios de comunicación de la burocracia privada sedice con mayor énfasis sobre Centro América, también vemos una región rica en“experiencia de Dios”, caracterizada por grandes valores e ideales, luchas y esperanzasinquebrantables de hombres y mujeres que trabajan desde: las CEBs, el movimientopopular, las cooperativas, el movimiento estudiantil universitario, los grupos de mujeres,la defensa de nuestra madre tierra y muchos otros, con una mística heredada por héroesy mártires que animan el proyecto de levantar vida y esperanza por los caminos de CentroAmérica como Monseñor Romero, Monseñor Gerardi, Héctor Gallego, César AugustoSandino, otros y otras, cuyos testimonios de vida, nos ratifican que otro mundo es posibley cuyo ejemplo sigue siendo semilla de nuevos y comprometidos cristianos.Es por lo anteriormente señalado que desde el 2008 durante el VIII EncuentroLatinoamericano y Caribeño de CEBs realizado en Santa Cruz, Bolivia se pusieron losojos en Centro América para realizar el IX Encuentro en Honduras; la alegría, elentusiasmo, los retos, las reflexiones y los desafíos marcaron nuestro caminarcentroamericano hacia el 2012.El desafío era asumir como Centro América un encuentro que brinda cada cuatro años laposibilidad de hermanarnos continentalmente, de sentirnos una Patria Grande, más alláde las fronteras y tener como referente nuestras culturas. Por eso, la preparaciónsignificaría para Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Honduras y Panamá,primordialmente un proceso de Articulación Regional.Proceso de Articulación Latinoamericana.Por tal razón, del 08 al 11 de julio de 2010, realizamos en Tocoa, Trujillo, Hondurasnuestro II Encuentro Regional Centroamericano de CEBs con el tema: Relanzamiento yArticulación de las Comunidades Eclesiales de Base, para proteger, cuidar y lucharpor una vida digna, y con el lema: Por el clamor de nuestros pueblos nos relanzamoshacia un nuevo Pentecostés. Todo esto con la finalidad de fortalecer la articulación anivel de Centro América desde nuestra identidad y espiritualidad, conocer solidariamentela situación de las comunidades de Honduras a un año del golpe de estado y prepararnoscon las condiciones necesarias para el Encuentro Latinoamericano y Caribeño.Fueron cuatro días que, ante la crisis que genera la realidad de nuestros países,compartir experiencias, reflexionar y definir como centroamericanos de CEBs las bases,desde los valores del Reino para la transformación a una vida más digna, unificar yfortalecer los diferentes esfuerzos existentes para dar respuestas concretas a losclamores de nuestros pueblos. Visión que nos acompañaría como Región hacia el 2013,
  14. 14. cuando realicemos en Guatemala nuestro III Encuentro Regional Centroamericano deCEBs.Pero antes, tendríamos el desafío de organizar logísticamente el EncuentroLatinoamericano, lo que implicaba suscitar las condiciones que garantizaran localadecuado, hospedaje, comida, buses, aeropuerto, comisiones, para el aproximado de 200participantes de América Latina y El Caribe. Ciertamente que todo lo práctico recaía sobrela sede de Honduras, pero como países hermanos queríamos integrarnos a toda lapreparación, por lo que los diferentes enlaces y/o articuladores de país mantuvimoscomunicación vía e-mail, conferencias vía skype y dos reuniones anuales: el 19 de enerode 2011 y el 18 de enero de 2012, en la Casa de la Juventud en Managua, Nicaraguapara vivir y compartir nuestros esfuerzos de CEBs y discutir los avances, compromisos yacuerdos que teníamos como Centro América de cara al IX Encuentro en coordinacióncon Socorro Martínez.En este sentido, el primer sentir de estar reuniones anuales regionales, ha sido elcompartir como hermanos y hermanas fortalezas, avances y limitantes en nuestro caminarcomo CEBs, y como irnos acompañando y motivando como región: recoger, inspirar y dar.Una segunda idea era preparar la logística para el IX Encuentro Latinoamericano yCaribeño de CEBs, teniendo como primer acuerdo -desde la misma imposibilidad quecomo países tenemos económicamente- autofinanciar como Centro América el Encuentro,a lo que se sumaría un costo por inscripción de cada participante.A nivel regional el mayor aporte económico fue asumido por Honduras, con aportesmínimos pero no menos importantes, de Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Panamá,donde las CEBs de forma creativa recolectaron recursos dentro de sus comunidades paraque entre todos y todas fuéramos construyendo el IX Encuentro Latinoamericano,garantizando a la vez la movilización y participación de sus respectivas delegaciones.Este ejercicio nos ha llevado a no perder de vista la autonomía financiera que como CEBsvamos teniendo o debemos tener para el desarrollo de nuestros encuentros y/oactividades; ha sido un avance significativo para generar mayor autonomía y fuerza.Sin haberlo propuesto, con los pre encuentros centroamericanos, estábamos gestando unproceso de “Articulación Regional” motivándonos con el Relanzamiento, y fortaleciendo lacomunicación y el intercambio de experiencias, no solo a través de los encuentrosanuales de los enlaces antes mencionados, sino también a partir de la presencia dedelegaciones de los países centroamericanos en los encuentros nacionales organizadostambién por Guatemala y Nicaragua. Sin embargo, aún nos falta la incorporación deCosta Rica, con intentos anteriores de contactos fallidos, pero que aún continuamosbuscando.De esta manera, llegábamos al IX Encuentro, con una participación aproximada de 80participantes por la región. Ya se imaginarán lo que significaron en algunos momentos lasreuniones como Centro América, sin embargo, la cantidad no opacó el espíritu del reencuentro, del compartir, del reflexionar y vivir juntos la experiencia de iglesia sencilla.Ratificamos nuestras coincidencias esperanzadoras y enriquecedoras como países de laregión: memoria martirial, diversidad cultural, espíritu de lucha, de resistencia frente a losmegaproyectos de muerte (minería, represas ), de movernos en minoría, de reproyectar
  15. 15. continuamente las formas de vivir el Reino de Dios, aquí y ahora, de lucha por laliberación de las potencialidades de la vida, de entretejido con la iglesia de AméricaLatina; pero también encontramos coincidencias que nos duelen como la desigualdadsocial, los índices de criminalidad más altos de la historia, la crisis climática, la migración,las drogas, el proceso de militarización en la región.. Toda una realidad que necesita de lalucha activa de cada uno de nosotros y nosotras con los valores e ideales de Jesús, deser esa presencia de Jesús hoy.Ha significado para Centro América reencontrarnos con experiencias, con hombres ymujeres que mantenemos una vivencia de CEBs, con un modelo de vida que entreteje lafe y la vida, preocupadas por los distintos acontecimientos socio económico políticos yencarnando el evangelio en esta realidad, siendo siempre el centro de nuestra mística laconstrucción del Reino de Dios.Cierro este compartir de lo que ha significado el IX Encuentro Latinoamericano y Caribeñode CEBs en Centro América, con la canción creada por un animador de la CEBs Pueblode Dios en Camino de El Salvador: EncuentroVenimos a tu encuentro en ésta tierra de historia pintada por Misquitos, Lencas yTolupanes; Garifunas y Chortis, Payas y Tawahcas, que se unen a nosotros como hilosde una hamaca.Coro:Se alegra la orquídea que expande sus olores; recibe a nuestra gente con sus belloscolores.Se escucha al Guacamayo que canta en la sierra, se escucha a Lempira: bienvenidos aésta tierra.Venimos con abrazos como el sol de un mañana, se estrecha la cultura de nuestra PachaMama.No existen las fronteras somos un solo pueblo. Que hoy se une con sus manos, conrumbo a un mundo nuevo.Somos comunidades conscientes de la historia, camina con nosotros Jesús en lamemoria. En nuestro compromiso marchamos firmemente, la sangre de los mártires aquíse hace presente.Se une nuestra sangre, igual nuestras visiones, llenamos la vasija para nuestras misiones.Creemos que mañana continuara la historia, sembrando la semilla no muere la memoria.
  16. 16. Una Radiografía de las Comunidades Eclesiales de Base desdeel Encuentro Continental en Honduras 2012 Socorro Martínez Maqueo, rscj Responsable del equipo de servicio continental, Asesora de CEBsDel 16 al 21 de junio celebramos el IX Encuentro Continental de las ComunidadesEclesiales de Base, dato ya en sí significativo porque desde 1984 se han realizado cadacuatro años, de forma ininterrumpida. Esto nos dice que hay una fuerte motivación paraahorrar, prepararse, elegir a sus delegaciones y movilizarse para intercambiar, celebrar,relacionarse, aprender, analizar juntos y tomar acuerdos para continuar el proceso; es unsigno inequívoco de que esta manera de ser iglesia ¡está viva!Nos encontramos en Honduras, región CentroaméricaPor vez primera el Encuentro Continental se realizó en un país centroamericano, hechoque refleja que las CEB siguen firmes en ser pobres y estar comprometidas con su causaporque si bien en todos los países hay dificultades esta región está sacudida por laviolencia y la impunidad. Algunos rasgos tomados de la exposición del Padre Melo: • Índices de criminalidad más altos de la historia. • Desigualdad social, concentración de riquezas, drogas y armas. • Países productores, de tránsito y consumidores de drogas. • Guerras civiles dejaron las condiciones para la violencia criminal organizada. • Corredor migratorio más importante del mundo.No se trata ahora de hacer un análisis de la realidad sino de ubicar el lugar donde sedesarrolló el encuentro. Sin desconocer este contexto tuvimos oportunidad, como partedel programa de salir a visitar cuatro lugares y experiencias y así pudimos ver la “otracara” la de su gente alegre y acogedora, luchadora, joven; seguramente esrepresentativa de la mayoría de la población pero ésta difícilmente aparece en los mediosde comunicación.Es ahí en estos contextos de cizaña y trigo en las periferias y en las poblaciones ruralespobres en donde surgen y se desarrollan las CEB, creando espacios de vida digna.Lo intergeneracionalPareciera que hoy los jóvenes y mayores no fueran en nada compatibles por susintereses tan diferentes en este mundo que hoy corre a una velocidad antes noexperimentada, suscitando cambios vertiginosos; sin embargo resultó muy estimulante elintercambio entre las diversas generaciones que conforman esta expresión eclesial. Lafuerza movilizadora del Reino de Dios unifica el caminar; sus actividades, expresiones,símbolos, retos son muy diferentes pero la mirada está fija en lo mismo: el proyecto deJesús-el Reino. El grueso de los asistentes dio un promedio de 46 años, mientras que elde los jóvenes presentes (considerando a los menores de 30 años) dio un promedio de 25años. Los mismos jóvenes pidieron y valoraron el ser parte de un único proceso, y, sibien, en ocasiones tener espacios propios, no desligarlos del proceso general junto conlos adultos. Lo lindo es que entre las diferentes generaciones desde 82 años (unapersona en el encuentro hasta una de 19) formamos y vivimos la comunidad.
  17. 17. Sin duda, seguimos teniendo el reto de rejuvenecer a las CEB y es parte delrelanzamiento de las mismas. Tenemos una franja minoritaria de entre 10 a 12% dejóvenes (no adolescentes) que tiene un aporte significativo y dinamizador.Experiencia de caminar en CEBTuvimos la bendición de que el Equipo Marins, gran impulsor de este modelo de iglesiaestuviera presente, así como muchos otros que tienen una larga trayectoria ycompromiso; también estuvieron aquellos que llevan un número considerablementemenor y que van renovando los procesos en sus países y fortalecen así lo continental.El siguiente cuadro está incompleto porque participamos 174 y aquí únicamente aparecen152; esto se debe a que ya no pudimos registrar a los que se inscribieron tarde, pero decualquier manera es bastante indicativo. Años en CEB Número de Participantes De 3 a 10 años 51 De 11 a 15 años 19 De 16 a 20 27 De 21 a 25 14 De 26 y más 41Como se puede observar entre los más recientes de 3 a 10 años y los más antiguos sonlos que ocupan el mayor número de delegados equilibrando y nutriéndose unos de otros,desde los primeros pasos hasta un camino recorrido lleno de experiencia. Podemosobservar que hay una consistente representación entre los 11 a 20 años.También tuvimos en cuenta la equidad de género y participaron 98 varones y 76 mujeres.Es un dato a tener en cuenta pues si bien no es demasiada la diferencia es de tomar encuenta que las comunidades de base están en un 70% conformada por mujeres y siguesiendo una realidad que en los eventos suele haber un mayor número de varones.Diversidad de saberesEn las CEB se da un auténtico compartir de saberes; de acuerdo a la educación populartodos tenemos saberes, muy diferentes unos de otros y nos enriquecemos mutuamente alponerlos en común. Mucho puede saber académicamente un catedrático perodifícilmente le dará cátedra a un experimentado agricultor. En el encuentro esto se hizoevidente y así sucede en la vida de las CEB a lo largo y ancho del continente. Tuvimos: Amas de casa, párrocos, abogadas, docentes y profesores de distintos niveles y materias, diseñador gráfico, pastoralistas, trabajadores sociales, asistente financiero, técnica en educación popular, misioneros/as, teólogos/as, administrador de empresa de economía solidaria, agricultores, empleado en librería comunitaria, comunicadores populares, enfermera, mecánico soldador, estudiantes, técnico bilingüe, profesor en alfarería, periodista, operario de máquina de calzado, comerciante, técnico en teología, perito mercantil, contadora, secretaria bilingüe, mecánico industrial, pedagoga, educadora social, organizadora comunitaria, masajista, filósofo, entre otros.
  18. 18. Contamos los saberes propios del oficio de cada uno y aquellos adquiridos en las CEB ymencionamos algunos:Animación - Equipos Nacionales de Animación - Animador Zonal - Coordinadores de Parroquia e interparroquial; - Representantes ante el Consejo Parroquial Equipo Pastoral de la Parroquia - Coordinador de la formación de laicos en la diócesis - Coordinador del equipo nacional de jóvenes en CEB - Coordinación de la mesa de pastoral –Nicaragua - Animación a través del canto; Enseñanza de la guitarra básica; del deporte - Elaboración de temas de formación; - Animador del equipo de pastoral bíblica con los celebradores de la Palabra - Animación de las CEB en diferentes diócesis del Estado (Estados Unidos) - Animadora del grupo base - Equipo de liturgia - Párrocos - Catequistas - Misioneros/as; Equipo misionero de relanzamientoArticulación - Articuladores regionales del continente - Articuladores de cada país de la Articulación Continental - Articuladores nacionales - Coordinadores regionales en su país - Contacto o enlace de los jóvenes de CEB en su país - Articulación de las comunidades a nivel parroquial - Secretario ejecutivo de coordinación nacional desde noviembre 2011. - Secretaria General de la Oficina de CEBs Guatemala Coordinadora del Equipo Facilitador de Formación NacionalFormación y Capacitación:Escuela bíblica - Coordinadores de la escuela bíblica Mons. E. Angelelli - Creación de las Escuelas Bíblicas para la formación permanente. - Coordinación escuela virtual Mons. Romero - Tutores virtuales de la escuela Mons. Oscar A. Romero - Formación y acompañamiento a las parroquias en CEB - Equipo de formación de las comunidades - Formación de Animadores –animadoras - Formación de iniciación a nuevos jóvenes - Animador y facilitador en la escuela de formación - Formador de Animadores - Acompañante a nivel nacional, facilitador, productor de materiales escritos y audiovisuales. - Coordinadora nacional de la formaciónAsesores/as: - Asesores diocesanos y regionales, arquidiocesano
  19. 19. - Asesores de equipos regionales y nacionales - Asesora Continental por el Cono Sur para los Jóvenes - Representante del Vicariato - Asesores de la articulación continental - Responsable de la Secretaría Nacional de CEB - Responsable de consultoría y asesoría hacia el 13 intereclesial de Brasil - Acompañamiento a las comunidades en parroquia, sectores, región - Equipo de reflexión departamento de comunidades Vicaria Zona oeste del Arzobispado de Santiago, - Coanimador regional de Bogotá, asesoro lo atinente a la formulación de proyectos orientados a procesos formativos, de intervención comunitaria y productiva. - Participo como representante legal de la Asociación de las CEBs, en Neiva. - Elaboración de cartillas y materiales para las reuniones de las CEBs. Social - Presidenta de la organización de la Feria campesina, salida desde las CEBs. - Participación en el Equipo Operativo de APAC (Economía Solidaria de APAC). - Obras sociales que van encaminadas a ayudar a los más pobres y marginados por la sociedad. - Trabajo de Medio Ambiente; Organización Comunitaria. - Coord. Comité de Becas de la CEB Monseñor Romero, Jardines de Colón. - Programa radial. - Integrante y Coordinación del Equipo Nacional de Ecología en CEBs. - Equipo de mujeres en CEB. - Animadora Diocesana, Animadora de Base, Comité Diocesano en defensa del Rio Verde (COPUDEVER), Consejo De Pueblos Unidos En Defensa Del Rio Verde. Consejo de pastoral Diocesano y Parroquial. - Animador Diocesano e integrante de la comisión de organizaciones básicas. - Promotora de salud en la medicina tradicional y alternativa. - Encargada de un grupo de medicina natural en mi comunidad. - Proyecto ollas. - Miembro del equipo animador y coordinadora del proyecto natras (niños-niñas trabajadoras) animadora-educadora social.Esta amplia gama de servicios es en vista a alentar, articular, organizar, fundamentar,evaluar y proyectar los procesos de CEB.Por tratarse de un encuentro continental la mayoría de los delegados/as están en unservicio amplio en sus países ya sea en equipos parroquiales, diocesanos, regionales,nacionales y algunos continentales.Sabemos que las CEB unen fe y vida por lo que queda la pregunta de por qué noaparecen suficientes servicios en vista de lo social, quizás se deba a que no hubo unapregunta explícita al respecto, pero de cualquier manera en esta radiografía es unaausencia a tomar en cuenta.Jerarquía que camina con su pueblo – presbíteros y obisposLa tarea de animación se ejerce en todos los niveles y es llevada a cabo por laicos ylaicas que fieles al Espíritu forman parte de la comunidad y van animando a lascomunidades. El rol del sacerdote como animador de la comunidad sigue siendosignificativo. En esta ocasión estuvieron presentes 37 sacerdotes y apenas 9 religiosas.
  20. 20. Esto también es indicativo de lo que puede ser un signo de los tiempos, la rápidadisminución de la vida religiosa femenina y también el haber dejado la labor pastoral enlas parroquias.Una notable ausencia es la de los pastores. El pueblo de Dios se siente reconfortado yacompañado con su presencia pero de tiempo completo únicamente estuvo el obispoDom Giovane de Brasil. Hubo presencia de obispos de Honduras en diferentesmomentos. Uno se hace la pregunta sobre lo que han escrito y declarado, lo más recienteen la conferencia de Aparecida. Recordamos el párrafo que fue borrado pero que quedóen el corazón y mente “queremos decididamente acompañar a las CEB ” ¿será quesolamente se borró del documento o también de su compromiso?InvitadosLa presencia de Estela Padilla de Filipinas ensancha la radiografía y evidencia el que lasCEBs están en otros continentes y cómo se teje la articulación más allá de lo propio.AsesoresLos asesores/as que caminan con el pueblo de Dios en esta expresión eclesial prestancon generosidad sus talentos y saberes, sea preparando el análisis de la realidad,iluminación sobre algún tema, trayendo de manera sistematizada los avances ypreocupaciones del caminar en sus países y reflexionando sobre el conjunto de las CEBsen el continente.Las CEBs cuentan también con la asesoría de especialistas que con mucho gustocolaboran en temáticas específicas; en esta ocasión sobre la ecología con el aporte deHoracio Machado (Lachito).Celebrar la vidaA las CEBs les gusta celebrar la vida con sus alegrías, dificultades, sinsabores y ponerladelante de Dios con diferentes símbolos, cantos, expresiones que evidencian el manantialque las mantiene vivas y que bajo el soplo del Espíritu siguen adelante. Esto fueampliamente demostrado y vivido durante el Encuentro y es alimento para continuar elcamino en la vida cotidiana.La radiografía desde el Encuentro celebrado en Honduras manifiesta su potencial, suriqueza, su diversidad y también ausencias, límites, y desafíos.
  21. 21. La inseguridad, rasgo esencial de la Migración P. Ismael Moreno sj Director de Radio Progreso HondurasLas políticas públicas que tienen que ver con la seguridad y la migración para los paísesde tránsito y destino de nuestros migrantes, no tienen como punto de partida primordial laprotección, los derechos humanos y la dignidad de los migrantes. Al contrario, las políticasde seguridad se definen a partir de los intereses de seguridad de los Estados y de lossectores económicos y políticos de poder, y lo hacen ante todo para proteger susintereses frente a quienes representan una amenaza, entre ellos los migrantes o lospotenciales migrantes. Por lo tanto, las políticas de seguridad en lo fundamental, seelaboran desde fuera de los migrantes, sin los migrantes y en la mayoría de las veces encontra de los migrantes.Las políticas de seguridad, que se definen sobre la base de entender que los migrantesson una amenaza, tampoco son coherentes con las legislaciones nacionales, porque enlos hechos las políticas públicas tienden a priorizar los factores coercitivos por encima delos de protección de los derechos y la vida de los migrantes, lo que contradice el Estadode Derecho para el cual la persona y su bienestar es formalmente su fin supremo.Las políticas de seguridad, en lugar de salvaguardar la vida y la integridad de losmigrantes, son una carga más de inseguridad en el camino y drama de los migrantes. Lapersona que emigra se sitúa en una conceptualización de discriminación, dentro de unconglomerado que se define desde una “igualdad para abajo”. Una población hundida enla inequidad económica, social y política, busca el camino de la migración como un modode salir de su círculo infernal de empobrecimiento y discriminación. El migrante procedede un ambiente en donde ya ha sido víctima de las políticas de seguridad del Estado.El joven que decide emigrar ya ha enfrentado a una policía, a unas autoridades y a unainstitucionalidad que lo ha maltratado y lo ha discriminado por el hecho de vivir en unbarrio marginal, por ser joven desempleado, por reunirse y organizarse en una pandillajuvenil o por el hecho de vestirse rompiendo con el standard establecido. La inseguridaden el camino o cuando ya está en el lugar de destino, es la prolongación de la inseguridadque le ha tocado vivir por pertenecer al conglomerado que se define por “la igualdad haciaabajo”, como expresión de la inequidad económica, social y cultural. Cuanto menosoportunidades, y cuanto más inseguridad existe en la sociedad, más condiciones se danpara el aumento del fenómeno migratorio, y cuanto más aumente el fenómeno migratoriomás coercitivas y discriminatorias serán las políticas de seguridad.En el caso hondureño, y siguiendo un estudio que realizó el Equipo de Reflexión,Investigación y Comunicación (ERIC-SJ) de los jesuitas de Honduras en la zona del Vallede Sula, en la costa del atlántico hondureño, la mayoría de los que emigran hacia Estadosunidos lo hacen a través de modalidades irregulares, constituyéndose cuando logranllegar a su destino, en población primordialmente “indocumentada”. En nuestra zona deestudio, cerca del cincuenta por ciento de los hogares están afectados por esta modalidadde migración irregular. Por su parte, los rangos de edad en el fenómeno migratorio enesta misma zona oscilan entre los 18 y los 49 años, y la banda más ancha de esta edad,
  22. 22. se sitúa entre los 18 y los 29 años, lo que indica no sólo un drenaje constante hacia elextranjero de la población económicamente activa, sino la fuerza laboral más joven, conlas consecuencias que para la economía nacional representa para el futuro.El fenómeno de la migración, en el caso hondureño, articula tres factores queensamblados expresan el detonante para que el fenómeno en lugar de disminuir aumente:1) El creciente empobrecimiento de la población como expresión dialéctica de la alta ycreciente acumulación de riqueza, en el marco de la inequidad económica sistémica, yque se acrecienta con la ausencia de políticas públicas que activen el agro, implementenun sistema educativo extensivo y de calidad y fomenten la producción nacional. Cada añose incorporan al mercado laboral un promedio de cien mil personas como poblacióneconómicamente activa, y el mercado laboral apenas tiene capacidad para absorber adiez mil trabajadores. 2) Erosión del tejido social y político, el cual se expresa en los altosniveles de corrupción, la pérdida de credibilidad en la política y en los políticos, ladebilidad institucional unida a la politización partidaria de las instituciones públicas y a laausencia y descrédito de los organismos responsables de la aplicación de la justicia. 3) Eldeterioro del ambiente y depredación de los recursos naturales, lo que unido a los dosanteriores convierte a amplias capas de poblaciones urbanas y rurales en damnificadas ycon un creciente proceso de pérdida de calidad de sus niveles de vida y de sobrevivencia.En el caso hondureño, el fenómeno de la migración masiva y creciente arranca en ladécada de los noventa, justo cuando se experimenta una profunda articulación de estostres factores anotados: La puesta en marcha de los programas de ajuste estructural de laeconomía que trajo consigo un creciente desempleo juvenil, llegando al final del siglopasado a más de un millón de personas afectadas directamente por la falta de un trabajoy salario digno; una dinámica de corrupción pública impactante, especialmente en lasinstituciones responsables de la justicia, y finalmente el huracán Mitch, con lasconsecuencias suficientemente estudiadas y conocidas en relación con la explosión delfenómeno migratorio.Estos factores están empujando y expulsando a la población económicamente activahacia el exterior, fundamentalmente hacia los Estados Unidos. De manera que una vezque un miembro del núcleo familiar emigra y lograr llegar y colocarse en el país dedestino, se genera una reacción en cadena, que implica que otros miembros de la mismafamilia siguen los pasos del primero, hasta convertirse en una telaraña de verdaderas ybien imbricadas redes familiares.El perfil educacional de nuestros emigrantes corresponde al de un trabajador otrabajadora no calificada, y aunque la minoría de los que emigran son analfabetos –apenas un dos por ciento del universo que emigra—el grueso de los que cruzan lasfronteras se sitúan entre aquellos que apenas lograron culminar con los estudiosprimarios. Esto significa que quien emigra no accede a empleos y a salarios de calidad, alo que también contribuye su situación de “indocumentado” en un país extranjero.Quienes se logran situar en un empleo como trabajador o trabajadora no calificadagarantiza el envío de las remesas que en el caso hondureño se constituye en el principalrubro de ingreso de divisas al país, y la principal fuente de captación de dinero para loscomerciantes y banqueros del país. En el caso de nuestra zona de estudio, las remesasse usan para satisfacer necesidades básicas, lo que define al fenómeno migratorio comoemigración de supervivencia, que se convierte en alternativa inevitable para la juventuddesempleada.
  23. 23. La población sujeto del fenómeno migratorio se sitúa en un contexto de escaso o casi nuloacceso a la justicia y a los diversos derechos humanos. La experiencia de la justicia,normalmente es aquella que se aplica en contra de los pobres. La gente se suma alcamino de la migración hacia el exterior, especialmente hacia los Estados Unidos, porqueen su ambiente de origen, su vida es de creciente inseguridad, y porque se sientecondenada a vivir en igualdad de condiciones con muchísima más gente, pero para abajo.El destino es hacia abajo. La migración es oportunidad para lograr salir de ese círculovicioso de hundimiento.En el caso hondureño, la presión hacia la migración hacia el exterior se agudizó a partirdel golpe de Estado ocurrido el 28 de junio de 2009. Si ya los indocumentadoshondureños ocupaban uno de los primeros lugares en los Estados Unidos, así como entrelos deportados, con la creciente inestabilidad política y la crisis económica que seprofundizó en Honduras, esta situación empeoró. Una de las casa de atención al migranteen el Estado de Veracruz, México, reporta que de cada cien migrantes que cruzansiguiendo la ruta del tren, al menos 70 son hondureños menores de 30 años, y estascifras se han disparado justamente a partir del segundo semestre del año 2009, y secorresponde con la población juvenil que no tiene capacidad para pagar un coyote opollero.El fenómeno de la migración es un asunto que resulta de la inseguridad humana, y comoresultado de ausencia de políticas públicas que den seguridad a los ciudadanos. Si enHonduras lo que define a la sociedad hondureña en este período es la inseguridad y lainestabilidad, el fenómeno de la migración, especialmente juvenil, seguirá siendo unadramática y creciente realidad. Buscando salir de la inseguridad, la migración los arroja aun mundo todavía de mayor inseguridad. Y en este terreno, nuestros estados protegerán,ante todo, a los sectores que primordialmente representan, y seguirán viendo por ello, alos migrantes como amenaza de la que hay que protegerse. La inseguridad es entoncesel principal rasgo que caracteriza a la población emigrante, acrecentada con las políticasde seguridad que implementan nuestros Estados.Esperar que la seguridad de los migrantes cambiará drásticamente en el tránsito a sudestino final, sin que se transformen las condiciones de discriminación y de inseguridaden el lugar expulsor de migrantes, es una esperanza sin fundamento, que a lo sumo seexpresará en paliativos, porque la inseguridad de los migrantes es un asunto sistémico.En el caso hondureño, la demanda de seguridad para los migrantes en su tránsito hacia ellugar de destino, hemos de unirla a la demanda por la institucionalidad que propongapolíticas públicas que hagan frente al modelo productor de inequidad y discriminación,buscando romper ese círculo de “igualarnos hacia abajo”. En definitiva, la relaciónarmónica y complementaria entre seguridad y migración, comenzarán a ser posiblescuando ataquemos los patrones económicos, sociales, institucionales, políticos yculturales productores de la migración como fenómeno negativo y amenazador para lavida del propio migrante y para nuestras sociedades.
  24. 24. Las CEBs: Paradigma de la inculturación al de lainterculturalidad Fr. Jit Manuel Castillo Asesor de CEB República DominicanaDescrita como un túnel, un mundo líquido, roto y desbocado, nuestra actual sociedad secaracteriza por ser postmoderna, plural y multiétnica. Con razón podemos hablar de uncambio epocal, una transformación de nuestra forma de comprender el mundo, latrascendencia y a nosotros mismos. Dado que no ha de haber un divorcio entreparadigma teológico y cambios culturales, sugerimos que nuestras ComunidadesEclesiales de Base pasen de la inculturación a una propuesta evangelizadora intercultural,con el propósito de colocarnos a la altura de nuestro tiempo. Sólo la interculturalidad tiene chance de ofrecer las herramientas y forjar la mentalidad necesaria para que se pueda inventar un nuevo modo de ser iglesia en la realidad contemporánea y para que la evangelización pueda realizarse como un proceso de 2 configuración en Cristo.1. INTRODUCCIÓNEl epígrafe con que iniciamos este artículo revela la profundidad de su planteamiento:Apuntalar el paradigma intercultural con su alto potencial liberador como una granoportunidad para las CEBs en esta coyuntura histórica y mostrar que éstas, por sunaturaleza y aspiración a un nuevo modo de ser iglesia, son un lugar privilegiado dóndeéste puede encarnarse.Personalmente, el tema de la interculturalidad me interesa por la particular relación que seda entre República Dominicana y Haití y porque es una bella manera de retomar el sueñocaribeño y latinoamericano, que posibilita formas inéditas de relacionamientos, además deabrirnos horizontes para repensar nuestro continente en el marco de la geopolíticamundial.Mientras trabajaba esta temática, tuve como paño de fondo la Canción con todos, quecompusieran Cesar Isella y Armando Tejada Gómez, magistralmente interpretada porMercedes Sosa y tantos otros artistas latinoamericanos, que se ha convertido en unhimno continental y de la humanidad.32 Carmem Lussi, Mobilidade humana e evangelização: contribuições a partir do contexto brasileiro, en DelirBrunelli y Sinivaldo S. Tavares (Orgs), Evangelização e interculturalidade, Vozes, Petrópolis 2010, p. 27.3 Salgo a caminar/ por la cintura cósmica del sur/ piso en la región/ más vegetal del tiempo y de la luz/ sientoal caminar/ toda la piel de América en mi piel/ y anda en mi sangre un río/ que libera en mi voz/ su caudal./Sol de alto Perú/ rostro Bolivia, estaño y soledad/ un verde Brasil besa a mi Chile/ cobre y mineral/ subodesde el sur/ hacia la entraña América y total/ pura raíz de un grito/ destinado a crecer/ y a estallar./ Todaslas voces, todas/ todas las manos, todas/ toda la sangre puede/ ser canción en el viento./ Canta conmigo,canta/ hermano americano/ libera tu esperanza/ con un grito en la voz!
  25. 25. Con este trabajo me uno al clamor de tantos hombres y mujeres del mundo entero, queaspiran a un canto en el que las voces de todos los pueblos, de todas las personas y detodas las creaturas entonen el polifónico himno para el que fueron convocadas a laexistencia. Es mi forma de contribuir para que la historia del ser humano sea menosuniforme y vaya adquiriendo “el carácter de una orquesta sinfónica en que la pluralidad devoces es el secreto del milagro de la armonía.”4Más allá de mis motivaciones personales, son muchas las situaciones que hacen de lainterculturalidad una urgencia. De acuerdo con Dina V. Picotti, tanto en las sociedadescontemporáneas en general como en América Latina en particular, el desafío que sepresenta a esta época globalizada y postmoderna se da en la relación ‘civilización’-culturas.5Este tema se hace necesario en el contexto de una Iglesia que da signos visibles deinvolución y romanización, en un esfuerzo por replegarse en el pasado para volver a lacristiandad, que aunque indeseable, va ganando fuerza en los grupos conservadores, queson los que hoy están más fortalecidos.En América Latina, cobra una gran vitalidad, dada las demandas de los grupos indígenasy afrodescendientes que se resisten a entregar sus tradiciones milenarias en manos deuna globalización hegemogenizadora y luchan por ser reconocidos.6En nuestro tiempo se aventuran nuevas cruzadas de los valores de la “democracia, lalibertad y la verdad”,7 que auguran una guerra de civilizaciones entre Oriente y Occidentepor motivos culturales y religiosos. Los mesianismos, fundamentalismos y terrorismos selevantan con fuerza. Por lo que conviene fundamentar una práctica evangelizadora que seescape a estos peligros, atreviéndose a soñar nuevos derroteros posibles, abriendocamino por veredas que incluso podrían parecernos peligrosas.Nuestro tema está dividido en cuatro apartados: en el primero, veremos el mundopostmoderno, plural y multiétnico en que vivimos; en el segundo, trataremos el desafío depasar del paradigma evangelizador de la inculturación al de la interculturalidad; en eltercero, señalaremos las principales características de una evangelización intercultural; yfinalmente, concluiremos con lo que supone para las CEBs el giro intercultural de supropuesta evangelizadora. 2. UN MUNDO POSTMODERNO, PLURAL Y MULTIÉTNICO4 Raúl Fornet-Betancourt, Transformación Intercultural de la Filosofía, Desclée de Brouwer, Bilbao 2001, p.60.5 Cf. Dina V. Picotti, Diálogo y poder en la cultura latinoamericana. El desafío intercultural, en Raúl Fornet-Betancourt (Ed), Cultura y Poder. Interacción y asimetría entre las culturas en el contexto de laglobalización. Documentación del IV Congreso Internacional de Filosofía Intercultural, Deslcée de Brouwer,Bilbao 2003, p. 277.6 Cfr. Juan Blanco, Aportes de Fornet-Betancourt en el debate sobre la interculturalidad, disponible en:[http://serrbal.pntic.mec.es/AParteRei]7 Cf. Gonzalo Gamio Gehri, La ilusión del destino. Identidades y conflictos en un mundo postmoderno, enPaginas, 216, vol XXXIV (diciembre -2009) 30-31.
  26. 26. Cambiar el mundo no basta. Nosotros lo hacemos de cualquier manera. Y, en gran medida, ese cambio acontece hasta sin nuestra colaboración. Nuestra tarea es también interpretarlo. Y eso precisamente para cambiar el cambio. A fin de que el mundo no 8 continúe cambiando sin nosotros. Y, al final, no cambie para un mundo sin nosotros.La época en que vivimos está marcada por procesos de individuación, por nuevassubjetividades en una cultura somática, por la revolución tecno-científica e informática, porla globalización y por el neoliberalismo. Cinco fenómenos emblemáticos, que apuntalanun cambio de paradigma, del patrón de nuestra macro comprensión del universo, de Diosy de nosotros mismos (teoría de Thomas Kuhn), el paso de la modernidad a laposmodernidad o a la hipermodernidad, dependiendo de la forma en que valoremos surelación con la época precedente.9Autores tan diversos como Paul Ricoeur, Jacques Derridá, Paula Sibilia y Néstor GarcíaCanclini,10 reconocen la importancia de las metáforas para describir el mundo en el quevivimos. Se habla de un túnel, de un mundo roto y desbocado y de una sociedad líquida.Cuatro metáforas que nos permiten evocar grandes verdades sin absolutizarlas y entraren el presente con profundidad: con lo que tiene de sombra y de límite, pero también conlo que tiene de promesa y posibilidad transformadora.Nos preguntamos ¿cómo pensar a Dios en medio del túnel en que vivimos?, ¿cómohablar en un mundo roto?, ¿cómo reflexionar sobre nosotros mismos si vivimosdesbocados? y ¿cómo predicar a Jesús en una sociedad líquida? Podemos confirmarlo que reza la famosa frase de Juan Pablo II: “nosotros no vivimos en una época decambios, sino en un cambio de época” y sus más profundas repercusiones se dan en elámbito de la cultura (DA 44, 51). En una perspectiva intercultural, las características másrelevantes de la postmodernidad son la pluralidad y la emergencia del grito étnico.La pluralidad ya no es una cosa lejana, que hemos de reconocer entre continentes ynaciones, sino que se nos ha hecho tan cotidiana, que hemos de vivirla al interior denuestros países, comunidades y familias. En esta pluralidad, el fenómeno migratoriomundial, junto a otros componentes, tiene un peso mayúsculo. Hoy por hoy ha alcanzadoniveles inimaginados y genera una reconfiguración de las identidades y las relacionesétnicas a nivel internacional y al interior de los países.11Lo más novedoso del mundo plural de nuestros días, es que no se trata sólo depresencias diversas conviviendo en un mismo espacio, lo cual más o menos siemprehemos tenido, ni de que esto se haya intensificado, sino de que los territorios dejaron deestar marcados por una cultura, una tradición religiosa o unas determinadas creencias.En América Latina se está dando una reconfiguración religiosa, cultural y social, quegenera un contexto muy interesante en términos de pluralidad. Ya no podemos hablar de8 G. Anders, L´uomo è antiquato, citado por Umberto Galimberti, Psiche e techne. O homem na idade datécnica, Paulus, São Paulo 2006, p. 599.9 Cf. Jean-François Lyotard, A condição Pós-Moderna, José Olympio, Rio de Janeiro 1998, p. 28, 69-74.10 Cf. Néstor García Canclini, La globalización imaginada, Paidós, Buenos Aires 2008, p. 57-58.11 Cf. Carmem Lussi, Mobilidade humana e evangelização: contribuições a partir do contexto brasileiro, enOp. Cit., p. 21. Según esta autora, el tema migratorio es un signo de los tiempos del momento presente, y hade ser valorado como un lugar teológico que cuestiona nuestras comunidades cristianas y la cualidad de susrelaciones, nuestros planes pastorales y nuestra concepción de parroquia.
  27. 27. un continente abrumadoramente católico, al menos como antes se pensaba:12 “En larealidad actual, caracterizada por la gran rapidez de las comunicaciones, por la movilidadcultural e interdependencia, el pluralismo religioso emerge como un dato experiencialcomún a todos.”13La otra cara del pluralismo actual es el fundamentalismo, que viene a ser algo así comouna reacción desesperada ante la pluralidad.14 Con todo, hoy valoramos la diversidad deotra manera. No sólo nos sabemos llamados a la tolerancia y la aceptación del otro quees distinto, sino también a la convivencia y a la interrelación.15Todo esto, coloca el cristianismo en una nueva situación: ¿Cómo pasar de la valoraciónde la pluralidad como amenaza o resultado de las limitaciones humanas, a entenderlacomo expresión del misterio multiforme de Dios, que se sigue revelando aquí y ahora,más allá de las instituciones religiosas? La actitud de Jesús nos constituye en una religióndialogante, que más que la adhesión, busca la justicia, la paz y el amor.En lo que respecta al mundo multiétnico, América Latina siempre ha convivido con ladiversidad. Al punto de que se habla de nosotros como un palimpsesto de culturas, unaamalgama multiforme y pluriforme con varias capas, a veces interpuestas, pocas vecesbien integradas: La población indígena en América Latina representa el 10% (40 millones) del total de la región, mientras la de origen africano el 30% (150 millones) [ ] Los migrantes europeos y asiáticos confirman cada vez más la riqueza cultural que entreteje la realidad latinoamericana [ ] No hay una identidad latinoamericana, sino múltiples identidades, 16 étnicas, nacionales, de género, etc., contenidas en dicho espacio.Realidad, reconocida por el Documento de Aparecida, cuando afirma que nuestrocontinente es un espacio multiétnico, donde cohabitan diversas culturas: las indígenas, lasafroamericanas, las mestizas, las campesinas, las urbanas y las suburbanas y la de lostantos emigrantes europeos que se establecieron en nuestra región (Cf. DA 56): “Estasculturas son dinámicas y están en intercambio permanente entre sí y con las diferentespropuestas culturales” (DA 57).Entre nosotros, crece el reclamo para que se reconozcan a los diferentes, desde el puntode vista social, ideológico, cultural, étnico y religioso, y para que se reduzcan lasdesigualdades.17 Por todos lados se escucha el grito de los más diversos grupos que se12 Cristián Parker Gumucio, ¿América Latina ya no es católica? Pluralismo cultural y religioso creciente enAmérica Latina Hoy, Universidad de Salamanca, España 2005, p.35.13 FaustinoTeixeira, Novos paradigmas resultantes do diálogo inter-religioso, en Márcio Fabri dos Anjos(Org), Teologia e novos paradigmas, Loyola, 1996, p. 105.14 Cf. Walter Fernandes, La globalización y la ética de una cultura única, en Raúl-Fornet Betancourt (Ed),Culturas y poder…, Op. Cit., p. 43-49.15 Marcelo Barros, Moradas do vento nos caminhos humanos. Para uma teologia da hierodiversidade, enConcilium 319 (2007) 56.16 Gabriela Zengarini, Tender puentes: misión desde la interculturalidad, en Nuevo Mundo 11 (2009) 43-44.Las cifras entre paréntesis están tomadas de otra fuente: Cf. Jonas Zoninsein, O caso econômico paracombater a exclusão racial e étnica, en Mayra Buvinic, Jacqueline Mazza e Ruthanne Deutsch (Eds), Inclusãosocial e desenvolvimento econômico na América Latina, Campus, Rio de Janeiro 2005, p. 41.17 Cf. Néstor García Canclini, Diferentes, desiguales y desconectados. Mapas de la interculturalidad, Gedisa,Barcelona 2004, p. 115.
  28. 28. resisten a ser anulados. Entre nosotros, la cuestión étnica se está tornando también unadiscusión política. Las categorías étnicas surgen con fuerza para reivindicar la diversidady reclamar reconocimiento: “En este rico contexto multiétnico, la interculturalidad, quiereiluminar nuevas relaciones interétnicas. Por lo que es muy actual, pertinente y de grantrascendencia.”18Esta realidad lanza un serio desafío al cristianismo y a la evangelización. El de sutransformación, que bien podríamos indicar como un cambio de paradigma: el paso de lainculturación a la interculturalidad.3. DE UNA EVANGELIZACION INCULTURADA A UNA EVANGELIZACIÓNINTERCULTURAL América Latina está conformada por países multiétnicos y pluriculturales, atravesados por procesos de globalización y postmodernidad, sin haber superado totalmente las secuelas del pasado colonial (desprecio, racismo, marginación). Hacer misión y reflexión 19 misionológica en este contexto exige una transformación intercultural.La relación intercultural en América Latina está hipotecada por el pasado colonial, por lasestructuras históricas de dominación y por la cultura hegemónica del pensamiento único.Es prerrequisito el fortalecimiento de las culturas a nivel personal y grupal, de modo queuna auténtica valoración de lo propio permita una relación con los otros en condición deigualdad. Para ello, la evangelización ha de ser liberada de su encierro en una tradiciónprepotente y de los dogmas del eurocentrismo para tornarla interdisciplinar ytransdisciplinar, polilógica, plurivisional y polifónica.A continuación mostramos cómo el magisterio latinoamericano está pasando de lainculturación a la interculturalidad y cómo se está dando este mismo proceso desde otraperspectiva, que puede ser muy iluminadora para las CEBs.a. De la inculturación a la interculturalidad en el magisterio latinoamericano:Si nos fijamos en el binomio evangelio-cultura a partir del Vaticano II se aprecianresistencias, retrocesos y avances, que nos llevan a concluir que la Iglesia parece percibirel cambio cultural que vivimos, aunque no tanto la transformación de suconceptualización, lo que dificulta la transformación intercultural de su propuestaevangelizadora.El paradigma de la inculturación constituyó un paso significativo hacia actitudes yprácticas de evangelización más liberadoras, pero infelizmente se vio afectado por losdocumentos eclesiales posteriores a la Catechesis Tradendae, que priorizan laromanización del catolicismo.Consideramos que la Evangelii Nuntiandi de Pablo VI es un documento paradigmático enla relación evangelio y cultura. Nos advierte sobre el peligro de una evangelización que notoque las raíces profundas de las culturas: “importa evangelizar -no de una maneradecorativa, como un barniz superficial, sino de manera vital, en profundidad y hasta sus18 Cf. Juan Blanco, Aportes de Fornet-Betancourt en el debate sobre la interculturalidad, consultado el 5 dejulio de 2011 en: [http://serrbal.pntic.mec.es/AParteRei]19 Cf. Gabriela Zengarini, Tender puentes: misión desde la interculturalidad, en Op. Cit., p. 51.
  29. 29. mismas raíces- la cultura y las culturas del hombre en el sentido rico y amplio que tienensus términos en la Gaudium et Spes” (EN 19-20). Con ello, sienta las bases para superarel paradigma de una misión como adaptación y acomodación del Evangelio para avanzarhacia la contextualización e indigenización, como primer esbozo de una misióninculturada, aunque todavía no con todo lo que ésta implica.En 1979, Juan Pablo II asumió el término inculturación en su magisterio pontificio, en unaalocución a los miembros de la Pontificia Comisión Bíblica, reconociendo que era unneologismo, que expresaba muy bien el misterio de la encarnación.20 Poco tiempodespués, lo retomó en la Exhortación Apostólica Catechesi Tradendae, con palabrasvalientes y proféticas, al decir que la Iglesia se sabe llamada a llevar la fuerza delevangelio al corazón de las culturas, lo que implica conocer sus componentes esenciales,aprender sus expresiones más significativas, respetar sus valores y riquezas propias (CT53). En sintonía con este documento, el texto del Sínodo Extraordinario de 1985, dirá que:“la inculturación es diversa de una simple adaptación exterior: ella significa una íntimatransformación de los auténticos valores culturales por su integración en el cristianismo yun enraizamiento del cristianismo en las diversas culturas humanas”.21En la Redemptoris Missio de 1990, se inicia un retroceso en su planteamiento. El acentoestá en los excesos que habría que evitar. Es sintomática su insistencia en que no sepuede comprometer la especificidad e integridad de la fe, a la que se refiere comodepósito, así como su imposición del criterio: en comunión con la Iglesia universal,además del de la compatibilidad con el evangelio (RM 53). Estos mismos criterios serepetirán, aunque con otras palabras, en la Eclessia en África (1995), donde se indica queno se debe quebrar ni el derecho divino ni la disciplina de la Iglesia (EAf 78); en laEclessia en América (1999), que muestra la ruptura entre evangelio y cultura con mayordramatismo; y en la Dominus Iesus (2000), que identifica la Iglesia universal con losdicasterios romanos e interpreta la comunión como un acatar lo que viene de Roma. 22En lo que respecta al magisterio de la Iglesia Latinoamericana, ni las Conferencias de Ríode Janeiro ni la de Medellín se ocupan de la inculturación del evangelio. Es en Puebla,cuando ésta se rescata. Con el magisterio general de la Iglesia proclamado en laEvangelii Nuntiandi, dirá que la inculturación no es una evangelización decorativa ysuperficial de las culturas, sino que ha de penetrar hasta sus raíces (DP 388). Laencarnación de Jesucristo es su fundamento teológico (DP 394). Valora una nuevasensibilidad cultural, en sintonía con la época emergente a partir de una concepcióndinámica de la cultura (DP 393). Afirma que entre nosotros estaban presentes lassimientes del Verbo antes de venir los misioneros (DP 401). Lo que busca laevangelización es que las culturas se renueven, eleven y perfeccionen por la presenciaviva del Resucitado (DP 407).La inculturación tendrá su más clara expresión teológica en el documento de SantoDomingo. Temática, que es quizás el punto más novedoso de esta conferencia. Quiereser respuesta a la cultura de la imagen en que nos encontramos, para que el mensajeevangélico sea expresión de Cristo. Relaciona evangelización, inculturación y promociónhumana, como los elementos inherentes de toda propuesta evangelizadora (SD 13cd),20 Cf. Mario da França Miranda, Inculturação da fé. Uma abordagem teológica, Loyola, São Paulo 2001, p.30.21 Ibíd., p. 31.22 Cf. Faustino Teixeira, Inculturação da fé e pluralismo religioso, Op. Cit., p. 85-86.
  30. 30. rescatando una visión integral (SD 243). En sintonía con este presupuesto, se invita a losmisioneros a descubrir en las diferentes culturas y sociedades, los muchos valores delReino que ya están presentes antes del anuncio explícito del evangelio (Cf. SD 244-245).La evangelización inculturada es la alternativa que se propone para la abrumadoratransformación cultural experimentada por América Latina (SD 230).A diferencia de los anteriores documentos, que responsabilizaban a la curia romana deeste proceso, aquí se encarga fundamentalmente a las Iglesias particulares, como unaexigencia de la naturaleza misma de la propuesta evangelizadora (SD 55d). Ésta ha dedarse en todas las áreas de la vida humana (SD 256), y en todos los tipos de culturas: lastradicionales y las más secularizadas, las indígenas y las afroamericanas (SD 30). Paraque dicho proceso ocurra, hemos de reservar un lugar privilegiado a la religiosidadpopular (Cf. SD 36). La preocupación no es tanto por lo que hay que evitar o por losexcesos, sino por la tarea pendiente, que toca todas las instancias de la vida eclesial: susestructuras, su organización ministerial, la liturgia, etc. (SD 43, 53, 248).En el documento de Aparecida, la inculturación aparece nuevamente en un tono deadvertencia, y se entiende más que todo como la traducción de los textos litúrgicos y de laBiblia a las lenguas vernáculas. Con lo que se reduce considerablemente suinterpretación (DA 94). Con clara referencias al discurso inaugural del papa BenedictoXVI, el texto afirma algo que nos parece una manipulación del proceso de evangelización-colonización que sufrieron nuestros pueblos cuando habla de la “acogida del evangelio”por parte de los pueblos originarios y de los esclavos africanos (DA 4).Como en muchos otros casos, se observa una Iglesia que es muy crítica con el mundo,más no tanto al interior de sí misma. Juzga los procesos de imposición de una culturahomogeneizante, la neoliberal globalizada, pero no dice nada del vínculo que se da entreevangelización y la cultura occidental, que han de asumir los pueblos por ella misionados:“Se verifica a nivel masivo una especie de nueva colonización cultural por la imposición deculturas artificiales, despreciando las culturas locales y con tendencias a imponer unacultura homogeneizadora en todos los sectores” (DA 46).El texto de Aparecida, ve con buenos ojos los esfuerzos de inculturación litúrgica, que hanrescatado la dimensión más festiva de la fe cristiana, centrada en el misterio pascual, y elcrecimiento de una religiosidad popular, en la que se valora cada vez más la eucaristía yla devoción mariana (Cf. DA 101). El documento nos advierte, que en la cultura actualaparecen luces y sombras. Por un lado, es promotora de un pluralismo cultural y religioso,que es positivo; mientras que por el otro, propaga una cultura globalizada, que erige elindividualismo como característica dominante, responsable por el relativismo ético y por lacrisis de la familia (DA 479). Compete a la Iglesia el papel de reorientar a sus fieles sobreesta ambigüedad de la cultura actual (Cf. DA 480), porque es en ella donde hemos deinculturar el evangelio (DA 479).En la conferencia de Aparecida es donde la Iglesia latinoamericana aventura sus primerospasos en dirección a la interculturalidad, afianzada en las tímidas propuestas del actualpapa y su predecesor y en el reconocimiento de los indígenas y afroamericanos que seinició en el documento de Santo Domingo. Ya, en el discurso inaugural, Benedicto XVI,luego de una amonestación para que los pueblos latinoamericanos “no vuelvan atrás,” enel sentido de retomar las religiones originarias, afirma que las culturas auténticas no estánencerradas en sí mismas, ni petrificadas en un determinado tiempo de la historia, sino que
  31. 31. buscan el encuentro con otras culturas, por lo cual han de abrirse al diálogo intercultural.23La pena es que una frase tan actual, esté en el marco de una visión que a nuestro modode ver, contradice la relación intercultural y resta importancia a la que ha de darse entrelos pueblos originarios y el catolicismo.El Documento de Aparecida, valora los afrodescendientes, que con sus luchas por larecuperación de las identidades, de los derechos ciudadanos y contra el racismo,constituyen una fuerza viva y son sujetos constructores de una nueva historia paraAmérica Latina y el Caribe (Cf. DA 97). Constata que la exclusión social, económica,política y cultural del continente tienen un fuerte tinte étnico, que los invisibiliza (Cf. DA 89-90). Lo que exige que se potencien relaciones interculturales para una auténticareconfiguración de nuestra identidad: “De ese modo, descolonizar las mentes, elconocimiento, recuperar la memoria histórica, fortalecer los espacios y relacionamientosinterculturales, son condiciones para la afirmación plena de la ciudadanía de estospueblos” (DA 96).Esta conciencia es el punto de partida para un avance eclesial hacia la interculturalidad,aunque no se escapan las advertencias, que evidencian una preocupación por controlareste proceso: Como Iglesia que asume la causa de los pobres, estimulamos la participación de los indígenas y afroamericanos en la vida eclesial. Vemos con esperanza el proceso de interculturación discernido a la luz del magisterio. [ ] Nuestro servicio pastoral a la vida plena de los pueblos indígenas exige que anunciemos a Jesucristo y la Buena Nueva del Reino de Dios, denunciando las situaciones de pecado, las estructuras de muerte, la violencia y las injusticias internas y externas y fomentemos el diálogo intercultural, interreligioso y ecuménico (DA 94-95).Como se ve, tanto Benedicto XVI como el magisterio latinoamericano empiezan a hablarde la interculturalidad con mucha timidez y ambigüedad. Su posición no brota de unradicalizar la inculturación. Sugieren el diálogo intercultural y no relaciones interculturales,que interpretan en un sentido distinto a su trayectoria histórica. Así planteada,sospechamos de esta propuesta, sin desistir de una auténtica transformación interculturalde la evangelización, como la que proponemos a continuación.b. De la inculturación a la interculturalidad en la perspectiva de las CEBs:La propuesta intercultural mantiene los mejores presupuestos de la teología de laliberación, como se muestra en su crítica al multiculturalismo así como su replanteamientode las relaciones primer mundo/tercer mundo y norte/sur, desenmascarando el reverso dela globalización, con énfasis en el problema del subdesarrollo y de las desigualdadessociales.24Entre los autores que ayudan a la construcción de este nuevo paradigma filosófico,destaca la figura de Betancourt como uno de sus fundadores, además de darle cuerpo asu conceptucalización. Este autor inicia su camino hacia la propuesta intercultural por elcarácter problemático de la categoría de inculturación, que se mantiene en unaperspectiva neocolonialista frente al necesario giro que exige la nueva constelación desaberes y culturas que determinan nuestro mundo.23 Cf. Documento de Aparecida, Paulinas, São Paulo 2007, Discurso inaugurar del papa Benedicto XVI, p.250.24 Cf. Edward Demenchonok, Diálogo intercultural y las controversias de la globalización, en Raúl Fornet-Betancourt (Ed), Cultura y Poder. Op. Cit., p. 93-96.
  32. 32. Esta propuesta es una seria crítica a las políticas económicas excluyentes delneoliberalismo, como reclamo del derecho de los pueblos a un mundo propio y adesarrollarse a partir de sus posibilidades, valores y metas. Se considera que toda culturaes una visión del mundo que tiene algo que decir a todos. Por lo que una propuestacivilizatoria que se precie de seria, ha de tomar en cuenta la diversidad cultural, la“pluralidad de visiones de mundo”, que se ha de articular interculturalmente.Para Raúl Fornet-Betancourt, la interculturalidad más que una posición teórica o undiálogo, es fundamentalmente una disposición, una experiencia y una actitud, que ponede manifiesto que los seres humanos estamos interrelacionados y que somos diversos.Esto supone un reaprendizaje relacional de nuestras propias referencias identitarias: interculturalidad quiere designar más bien aquella postura o disposición por la que el ser humano se capacita para [ ] y habitúa para vivir “sus” referencias identitarias en relación 25 con los llamados “otros”, es decir, compartiéndolas en convivencia con ellos.Para una transformación intercultural de la evangelización, es necesario superar elparadigma misionero de la inculturación. Esto no significa un mero cambio de nombre,sino una reedición del cristianismo que nos llegó occidentalizado. La inculturación ya noresponde al nuevo contexto ni tienen validez los principios y categorías antropológicas enlos que fue pensado. Hoy no sólo nos confrontamos con el dilema del colonialismo y lanecesidad de afirmar la diversidad cultural, sino que estamos frente a la urgencia de unainterrelación entre las culturas. Son muchos los autores que en una perspectiva liberadoraapuntan la necesidad de esta transformación. A continuación presentamos lo que alrespecto nos sugieren José Comblin, David J. Bosch, Luis Mujica Bermúdez, JohannBaptist Metz y Raúl Fornet-Betancourt, por su vínculo con la teología de la liberación ydesde ella con la propuesta de las CEBs.Para José Comblin, la inculturación parece ser un concepto muy ambiguo, usado lomismo por el papa, los conservadores, los progresistas, los teólogos de la liberación, losromanos. Para él, esconde la nostalgia de la sociedad de cristiandad, en la que lospueblos, más que al evangelio de Cristo, se convertían a la cultura helenísticaoccidental.26David J. Bosch, aunque valora positivamente la inculturación, reconoce que también tienesus limitaciones, y que éstas no son superficiales. Para él, el evangelio no se debeequiparar con las culturas, que no se han de destruir, pero tampoco absolutizar. Lainculturación esconde la idea de que la que se dio en Occidente no necesita renovarse,aprisionando el evangelio en la cultura occidental, con todos los conflictos que esto traepara su implementación.27Luis Mujica Bermúdez,28 desenmascara las artimañas de la aculturación y la inculturación,considerados axiomas inmutables, pero que esconden presupuestos implícitos, quedeben ser revisados: En la aculturación, el interventor se considera a sí mismo comoposeedor de la cultura y al otro como bárbaro, hombre natural, inferior o indio, que debe25 Raúl Fornet-Betancourt, Crítica intercultural de la filosofía latinoamericana actual, Op. Cit., p. 14-15.26 Cf. José Comblin, As aporias da inculturação, en Revista Eclesiástica Brasileira, 223 (1996) 671.27 Cf. David J. Bosch, Missão transformadora, mudança de paradigma na Teologia da Missão, Op. Cit., p.543-544.28 Cf. Luis Mujica Bermúdez, Aculturación, inculturación e interculturalidad: Los supuestos en lasrelaciones entre “unos” y “otros” Op. Cit. p. 55-61.
  33. 33. ser civilizado y exterminado si no se deja civilizar. La inculturación, supone un avancesignificativo, pero el deseo de dominación persiste, aunque de forma menos obvia. Larelación sigue siendo asimétrica y el otro siempre será visto como un mejor de edad,marginado o pobre, que necesita de la tutela del que ya ha madurado.Para Johann Baptist Metz, la inculturación, en su identificación con la encarnación,encierra un peligro teológico: “la idea de un cristianismo puro y desnudo que se iríacolocando distintos atuendos culturales sobre una identidad preestablecida al margen detoda cultura histórica”.29 Lo cual nos impide dejar de ser una iglesia monocéntrica paraconvertirnos en una iglesia policéntrica.Raúl Fornet-Betancourt, nos dirá que si el cristianismo quiere estar a la altura de nuestraépoca: tiene que tomar en serio el diálogo con la diversidad cultural y tiene que pasar delparadigma de la inculturación al de la interculturalidad, como criterio orientador de sumisión.30 Según su opinión, siete son las razones que justifican este pasaje:31 La primera,es que la inculturación todavía se maneja mediante una lógica sumamente agresiva: latradicional militancia misionera occidental. La segunda, es la objeción a lainstrumentalización de la pluralidad cultural, colocada al servicio de la “misión”. Latercera, es que al hablar de encarnar la fe cristiana en las diversas culturas, supone unavisión metacultural o transcultural del mensaje cristiano. La cuarta, que brota de ésta, esel peligro de la absolutización de la propia tradición y la relativización de las demás enaras a esta idea de un núcleo transcultural. La quinta, es la cantidad de dogmas, que seconvierten en un peso que dificulta el diálogo con otras tradiciones religiosas y culturales.La sexta, es la invitación a pasar del proceso encarnatorio del cristianismo, a uno deinterrelación, verdadero desafío que nos plantean la interreligiosidad y la interculturalidad.La última, es que se acredita en un núcleo transcultural y en una visión estática de lacultura, nacidos del peso de la formación eurocéntrica del cristianismo, que nos lleva aconfundir momentos específicos de su configuración con aquello que es universalizable.En esta perspectiva, la interculturalidad viene a ser la consecuencia lógica y laradicalización evangélica de la inculturación. El paso de una a otra ha de realizarse enconstante tensión dialéctica, como dos momentos indispensables de un solo proceso:primero, el agente evangelizador ha de inculturarse; y segundo, abrirse a la experienciade una relación intercultural. Esto es muy propio del cristianismo: por su insustituibleidentidad encarnada y su necesaria reencarnación en otras culturas, que ha de darse enel diálogo de los sujetos que se mutuo enriquecen en el encuentro y la relación.Para ello tenemos la tarea de repensar y reformular los objetivos y los métodos de lamisión cristiana. Lo cual inicia con la resignificación y reformulación de su lenguaje,muchas veces arcaico y hermético. Como misión e interculturalidad no cuadran, por sercontradictorios y mutuo excluyentes, este cambio pasa necesariamente por la sustitucióndel concepto misión por el de evangelización. Con ello, conseguiríamos superar unamisión ligada a la conquista y expansión colonial de Occidente, mantener la identidadoriginaria de este término, vinculado a la teología de la Trinidad y recuperar la29 Johann Baptist Metz, Hacia una Iglesia universal culturalmente policéntrica. La Iglesia Católica en Laactualidad, en Selecciones de Teología, 117 (1991) 65.30 Raúl Fornet-Batancourt, De la inculturación a la interculturalidad, en Juan José Tamayo y Raúl Fornet-Batancourt (Eds), Interculturalidad, diálogo interreligioso y liberación, I simposio Internacional de Teologíaintercultural e Interreligiosa de la liberación, Verbo Divino, Navarra 2005, p. 48-49.31 Raúl Fornet-Batancourt, De la inculturación a la interculturalidad, en Op. Cit., p. 48-54.
  34. 34. evangelización en el sentido amplio de la eclesiología del Concilio Ecuménico Vaticano II,cuyas raíces bíblicas y teológicas, entendidas a la luz del actual contexto, constituyen unhorizonte para el callejón sin salida en el que nos encontramos.4. CARACTERÍSTICAS DE UNA EVANGELIZACIÓN INTERCULTURAL Asumir la diversidad cultural, que es un imperativo del momento, envuelve superar los discursos que pretenden uniformar la cultura, con enfoques basados en modelos únicos (DA 59).En este apartado nos disponemos a delinear las principales características de unaevangelización intercultural para mostrar su sintonía con la propuesta liberadora de lasCEBs.Con la Evangelii Nuntiandi, rescatamos que evangelizar es la razón de ser de la iglesia,su gracia y su vocación más originaria, su identidad más profunda (EN 14). Es una tareacompleja, rica y dinámica, que no se reduce al anuncio de Cristo, a la predicación, albautismo, la catequesis ni a los sacramentos (EN 17), que busca impactar todas lasdimensiones de la vida humana (EN 18), hasta entrar en las raíces de las personas y lasculturas, penetrando sus criterios de juicio, sus valores, sus centros de interés, sus líneasde pensamiento, sus fuentes inspiradoras y sus modelos de vida (EN 19). Para ello, eltestimonio juega un papel importantísimo, como comprensión y acogida, comunión devida y destino con la humanidad (EN 21).La evangelización es más que proselitismo, que la predicación de la segunda venida deJesús, que una proclamación verbal y que la extensión de la Iglesia. Ella es un convitepersonal y contextual, es lucha por la justicia, que brota de la gratuidad de Dios, el sumobien y el amor total, en quien coinciden libertad y necesidad, gratuidad y obligación comonecesidad de gratuidad. Esto, porque aspira a la glorificación de Dios y la del pobre y a laredención de las injusticias.En la línea de la educación liberadora de Paulo Freire, no debemos evangelizar con losmétodos pedagógicos que llevan a la opresión. Ésta no es el acto de depositar, narrar,transferir o transmitir conocimiento, doctrinas y valores, sino de establecer una relacióndialógica entre “evangelizando” y “evangelizador” (ambos sujetos), diciendo su propiapalabra. Nadie evangeliza a nadie y nadie se evangeliza solo, sino que todos juntos nosmutuoevangelizamos. Por eso, no acontece de la noche a la mañana, sino que implica unproceso que dura toda la vida; la nuestra y la de las comunidades humanas con las queentramos en contacto.32Evangelizar es compartir herramientas para juntos interpretar mejor el mundo,sabiéndonos religados y mutuo implicados en la tarea de hacer la vida más plenamentehumana para todos y todas, incluida la propia creación. Para que esto se dé hace faltauna gran apertura de las culturas que entran en diálogo. “De quien emite el mensaje”, serequiere la capacidad de reconocer que en el “otro” viven elementos que explican mejor elcristianismo que en su cultura. “De quien lo recibe”, también ha de existir la disponibilidadpara ver que ese mensaje que se “trae”, sobre todo con el testimonio, contiene elementosque elevarían su cultura.32 Paulo Freire, Pedagogia do oprimido, Paz e Terra, Rio de Janeiro 1987.

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