Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

Documento sin título

78 views

Published on

  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

Documento sin título

  1. 1. Un joven sin alegría y sin esperanza no es un joven auténtico, sino un hombre envejecido antes de tiempo." Juan pabloII Quizás hoy te sientes triste, agobiado, derrotado, sin fuerzas, para continuar en una sociedad que dice que nada es malo, que ha querido sacar a Dios de todos los lugares del mundo, donde las familias están destruidas, donde reina la lujuria, drogas, alcohol, libertinaje, asesinatos, maltratos a niños, mujeres y ancianos, violaciones, secuestros, crisis económicas, persecuciones cristianas, y un constante ataque a través de los medios de comunicación que nos llevan a caer en pecado. Quizás nadie te ha dicho que te ama y no encuentras en donde refugiarte. Pero hoy te tengo una buena noticia: buscar a Cristo en su Santa Iglesia es la mejor opción que puedes hacer en tu vida, y te aseguro que no te vas arrepentir. No busques llenar los vacíos del corazón con las cosas que te ofrece el mundo, la carne y el diablo, pues solo Dios es quien los puede llenar. Date la oportunidad de dejarte moldear por el Alfarero. Él te amó primero, escucha como está tocando la puerta de tu corazón para que lo dejes entrar y cenar contigo. Por amor hacia ti, derramó gota a gota su sangre por tu salvación, te dejó 7 perlas preciosas (sacramentos) y se quedó prisionero de amor por ti en el Sagrario para que vayas a verle, alabarle, adorarle, contarle tus problemas, tristezas, compartir tus alegrías, en fin hablarle como un amigo. Yo a los 18 años encontré a Dios, pues vivía creyendo en el sin conocerlo, actuando con ignorancia, como si él no existiera y rechazando a su Iglesia. Hoy a mis 22 años, digo que no me arrepiento de a ver dejando amistades, bailes provocativos, música vulgar y todas esas cosas que me alejaban de nuestro Redentor. El Señor te espera, queda en ti la respuesta.

×