El plan del Foro de Sao Paulo contra las FF.AA.

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El plan del FSP contra las Fuerzas Armadas en LatAm, es un plan maquiavelicamente concebido para crear Fuerzas Armadas a la medida de gobiernos totalitarios de izquierda, fusionados con imperios transversales en busqueda de afianzar un proyecto supranacional que incluye la manutencion en el poder de dichos regimenes via la manipulacion electoral y el uso desmedido de los medios. Las FF.AA, juegan un papel fundamental una vez ajustadas a este modelo, dado el hecho de que su transformacion no solo es ideologica, sino dinamica en materia represiva y corrupta por los tales imperios, definidos en el narcotrafico, el terrorismo y el trafico de armas. Caudales de dinero son invertidos en cupulas de mando para en forma relampago bozalear liderazgos militares, que una vez juraron protejer, la Constitucion de sus paises y la Soberania de sus pueblos. Esta publicacion es un llamado a toda la Sociedad Civil Democratica y las mismas FF.AA, en sus sectores aun institucionales a realizar la crudeza del serio problema que enfrentamos y que debemos solucionar. El caso mas patetico es el de Venezuela donde se le ha abierto la puerta a un gobierno despotico y totalitario como el Cubano, para que venga a acelerar el paso de dicha destruccion de nuestras FAN y subyugar en lo mas profundo de su libertad al manso pueblo venezolano. LO VEMOS A DIARIO EN LA REPRESION ABIERTA Y ABANDERADA DE EL REGIMEN FORAGIDO Y EN LA IZADA DE BANDERAS MUY LEJANAS A SER NUESTRO RESPLANDECIENTE TRICOLOR .... ACTIVATE PARA QUE NO LO OPAQUEN.

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  • ACABARIAN CON LAS FUERZAS MILITARES Y EJERCITOS LEGALMENTE CONSTITUIDOS Y NOS IMPONDRIAN A LOS SICARIOS Y FRANCOTIRADORES DE SUS EJERCITOS TIRANCICOS AL SERVICIO Y CON EL MAS SADICO ENTRENAMIENTO DE LOS NARCO TERRORISTAS FARC ,LIERALES, IZQUIERDISTAS, VERDES POLO DEMOCRATICO Y SOCIAL COMUNISMO...Y QUE VIVA Y TRIUNFE EL NUEVO OCEANO INDEFINIDO DE SANGRE AUSICIADO POR FARCSANTOS, SUS ARRODILLADOS, APATRIDAS Y CRMINALES AMIGUIS, ESCUDADOS EN EL MAS VIL CHANTAJE, LA FIRMA DE SU PASSSSS, PASSSSS, PASSSS
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  • El caso mas patético es el de Venezuela donde se le ha abierto la puerta a un gobierno despótico y totalitario como el Cubano, para que venga a acelerar el paso de dicha destrucción de nuestras FAN y subyugar en lo mas profundo de su libertad al manso pueblo venezolano.
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El plan del Foro de Sao Paulo contra las FF.AA.

  1. 1. El plan del FORO DE SÃO PAULO para destruir las FUERZAS ARMADASCompilación elaborada por la Unión de Organizaciones Democráticas de América - UnoAmérica Septiembre de 2009
  2. 2. ÍndiceIntroducción1. ¿Qué es el Foro de São Paulo?2. ¿Por qué el Foro de São Paulo quiere destruir las FuerzasArmadas?3. El desmantelamiento de las Fuerzas Armadas en Argentina4. El desgaste axiológico de las Fuerzas Armadas en Bolivia5. El Foro de São Paulo afecta a Colombia6. Perú: La Guerra Jurídica contra las Fuerzas Armadas7. El Foro de São Paulo y el desmantelamiento de las FF.AA.en Uruguay8. El Socialismo del Siglo XXI contra las Fuerzas Armadas enVenezuelaConclusión2
  3. 3. Introducción Las Fuerzas Armadas latinoamericanas son objeto de unataque sin precedentes. La ofensiva se realiza en todas las na-ciones -aunque con métodos diferentes- para lograr un mismofin: la destrucción definitiva de las instituciones armadas. En Bolivia, Ecuador y Venezuela, las transforman, cam-biándoles la identidad, sustituyendo la doctrina tradicional pornuevos conceptos emanados del Socialismo del Siglo XXI. Elcaso más emblemático es el de Venezuela, donde obligan a losmilitares a gritar “Patria, Socialismo o Muerte”. El objetivo finales convertir a estas Fuerzas Armadas en guardias preto-rianas al servicio de los regímenes socialistas. En Argentina, Chile y Uruguay, enjuician a los militaresque combatieron la subversión armada, derogando las leyes deamnistía y obediencia debida, y aplicando retroactiva e ilegal-mente los efectos de dicha derogación. En la mayoría de loscasos, se trata de juicios políticos, precedidos de una propa-ganda feroz, donde no se presentan pruebas, ni argumentosválidos. Ciertamente, algunos militares cometieron excesos; peroel objetivo de estas acciones no es hacer justicia, sino cobrarvenganza y acabar con las instituciones castrenses. Porque sibuscasen justicia, también condenarían a los terroristas deizquierda, que cometieron delitos de lesa humanidad, al colocarbombas, realizar atentados y asesinar víctimas inocentes. 3
  4. 4. Invariablemente, se criminaliza sólo al sector castrense,mientras que los terroristas del pasado siguen indemnes y, enmuchos casos, ostentando altos cargos. En Colombia, donde el gobierno trabaja hombro a hom-bro con las Fuerzas Militares, las ONGs de izquierda, finan-ciadas desde el exterior, hacen de las suyas, acusandoinjustamente a héroes militares, para minar la moral de la Ins-titución. La teoría de los “falsos positivos”, inventada por laizquierda, está haciendo estragos en Colombia, al convertir amuchos terroristas y narcotraficantes, en supuestas “víctimas”del sector castrense. El hecho de que la ofensiva exista de manera casi idén-tica en naciones con gobiernos de diferente ideología, demues-tra que se trata de una estrategia supranacional, orquestadadesde fuera de nuestros propios países. El compendio que publicamos a continuación, servirápara conocer mejor los detalles de esta estrategia y para diseñarmecanismos de defensa que la contrarresten.Soplan vientos de cambio Durante la década de los ochenta y noventa, casi todoslos partidos tradicionales latinoamericanos perdieron su razónde ser, por no contar con un proyecto de nación y, sobre todo,por no haber solucionado el problema más grave de la región,el de la pobreza. Como consecuencia, en al menos quince países fueronobjeto de un voto castigo generalizado, que los desalojó del4
  5. 5. poder y lo entregó a manos de los partidos pertenecientes alForo de São Paulo (FSP). Sin embargo, luego de años gobernando, los integrantesdel FSP tampoco han resuelto los problemas más acuciantes denuestras naciones; por el contrario, en algunos casos los hanagravado, porque -en lugar de gobernar para los más pobres,como habían prometido- se dedicaron a promover un proyectoabsurdo y fracasado, basado en el Socialismo del Siglo XXI. Por este motivo, los pueblos latinoamericanos también sedesilusionaron de los gobernantes izquierdistas, y buscan lamanera de apartarlos del poder. En algunos casos, la transición será pacífica, siguiendolos caminos democráticos e institucionales, como ya ocurrió enPanamá, con el triunfo de Ricardo Martinelli; y como se esperaocurra pronto en otras naciones, como por ejemplo en Chile yUruguay. Sin embargo, en otros países -entre ellos lospertenecientes al ALBA: Bolivia, Ecuador, Nicaragua yVenezuela- el cambio será traumático, puesto que sus gober-nantes no pretenden reconocer los verdaderos resultados elec-torales, ni están dispuestos a abandonar el poder por ningúnmotivo. De hecho, ya Chávez y Ortega han cometido fraudeselectorales, y sin duda seguirán cometiéndolos en el futuro. En estas naciones, se presentarán crisis político-militares,muy parecidas a la que experimentó Honduras, cuando Zelaya-también miembro del ALBA- quiso unilateralmente modi-ficar la Constitución para perpetuarse en el poder. Obligadosa defender la vigencia de la Carta Magna, el Congreso y la 5
  6. 6. Corte Suprema de Justicia, tuvieron que destituir legalmenteal mandatario y ordenar a los militares hacer cumplir la de-cisión. Durante los próximos meses -sin proponérselo- lasFuerzas Armadas de al menos cinco países se verán arrastradashacia conflictos no deseados. Se verán forzadas a tomar una de-cisión moral, como ocurrió con los militares hondureños. ¿Aquién obedecerán? ¿Al presidente de turno? ¿O al mandatoconstitucional de defender la democracia y las libertades? Dado que el sector castrense está obligado a prevenirposibles conflictos y a prepararse adecuadamente para en-frentarlos con éxito, sería contrario a su propia naturaleza noconsiderar realidades evidentes y palpables, como las que seavecinan en el horizonte. Es por eso que UnoAmérica ha decidido publicar uncompendio que ofrezca a los integrantes de las Fuerzas Armadaslatinoamericanas un panorama general de la situación cas-trense; y así contar con suficientes elementos de juicio que lespermita defender su institución y cumplir con la delicada mi-sión que su patria les ha encomendado.Alejandro Peña EsclusaPresidente de UnoAméricawww.unoamerica.org6
  7. 7. 1.¿Qué es el Foro de São Paulo? El 3 de julio de 2009 se cumplieron diecinueve años dela fundación de una organización política denominada el Forode São Paulo (FSP), que agrupa a casi todas las izquierdas deIberoamérica, incluyendo a los movimientos guerrilleros arma-dos. Se llamó así porque su primera reunión se llevó a cabo enesa ciudad brasileña. El FSP fue convocado por el Partido de los Trabajadores(PT) de Brasil y el Partido Comunista de Cuba, con el fin de re-definir los objetivos y las actividades de la izquierda, luego dela caída del muro de Berlín y el derrumbe del comunismo enla ex Unión Soviética. A la convocatoria acudieron originalmente sesenta yocho fuerzas políticas pertenecientes a veintidós países lati-noamericanos y caribeños. Pero desde su primera reunión elFSP ha crecido notablemente. En el VI Encuentro, realizado en 1996 en la ciudad deSan Salvador, estuvieron presentes ciento ochenta y siete de-legados pertenecientes a cincuenta y dos organizaciones miem-bros; ciento cuarenta y cuatro organizaciones invitadasrepresentadas por doscientos ochenta y nueve participantes; ycuarenta y cuatro observadores integrantes de treinta y cinco or-ganizaciones de América, África, Asia y Europa. 7
  8. 8. El Foro de São Paulo no posee una sede conocida, perodesde su creación ha sostenido quince encuentros en ciudadesdistintas, aproximadamente uno cada año: São Paulo (1990),Ciudad de México (1991), Managua (1992), La Habana (1993),Montevideo (1995), San Salvador (1996), Porto Alegre (1997),Ciudad de México (1998), Managua (2000), La Habana (2001),Antigua-Guatemala (2002), São Paulo (2005), San Salvador(2007), Montevideo (2008) y Ciudad de México (2009). Entre las organizaciones miembros se encuentran: ElEjército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas ArmadasRevolucionarias de Colombia (FARC), el Polo Democrático Al-ternativo de Colombia, el Partido de los Trabajadores (PT) deBrasil, el Frente Amplio de Uruguay, el Partido Socialista deChile, la Izquierda Unida del Perú, el Movimiento Bolivia Librey el Movimiento al Socialismo de Bolivia, el Partido SocialistaEcuatoriano, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV),el Partido de la Revolución Democrática (PRD) de México, elFrente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) deEl Salvador, el Frente Sandinista de Liberación Nacional(FSLN) de Nicaragua, la Unidad Revolucionaria NacionalGuatemalteca (URNG), el Partido RevolucionarioDemocrático de Panamá, el Movimiento Lavalas de Haití, ytodos los partidos comunistas de la región, incluyendo -porsupuesto- el de Cuba. Los presidentes iberoamericanos que forman parte delForo de São Paulo son: Lula da Silva, Raúl Castro, HugoChávez, Tabaré Vásquez, Evo Morales, Rafael Correa, DanielOrtega, Mauricio Funes, Leonel Fernández y René Preval.8
  9. 9. Cristina Kirchner, Michelle Bachelet y Fernando Lugo, nopertenecen formalmente al FSP, pero sí algunos de los partidosque las respaldan. El FSP alega que "no es ni pretende ser una nueva interna-cional, ni una estructura orgánica que impone condicionamientos aquienes participan, ni un transmisor de unanimidades" 1. Pero si bienes cierto que no existe unanimidad total dentro de sus miem-bros -como tampoco la hay en ninguna otra organizaciónpolítica- de hecho funciona como una internacional y tiene unaestructura orgánica bien orquestada. Posee un modo perma-nente de comunicación, un sistema de coordinación y centra-lización de sus actividades, una revista propia denominadaAmérica Libre y, lo que es más importante, un objetivo comúnclaramente definido: la toma del poder en Iberoamérica. Los integrantes del Foro de São Paulo no presentanpropuestas concretas para resolver los problemas de la región;y en la práctica no los han solucionado cuando han llegado alpoder. Su único discurso consiste en criticar el orden existente:la globalización, el neoliberalismo, el libre comercio, el impe-rialismo y los partidos políticos tradicionales. Armados de estadísticas, los miembros del FSP hablanconstantemente del fracaso del capitalismo moderno: Mientras en 1960 el 20 por ciento más rico de la población mundial disponía de un ingreso 30 veces mayor que el del 20 por ciento más pobre, hoy esa relación es de ¡82 a uno! Existen actualmente 358 personas, las más ricas del mundo, cuyo ingreso anual es superior al ingreso del 45 por 9
  10. 10. ciento de los habitantes más pobres, o sea, 2.600 millones de personas... 30 millones de personas mueren por hambre cada año y más de 800 millones están subalimentadas. 2 Argumentan que tales contradicciones no podránsostenerse y que, más pronto que tarde, el modelo neoliberal sederrumbará, dando así una oportunidad para el resurgimientodel comunismo o de alguna de sus variantes. La ola de triunfalismo neoliberal, que, al son de trompetas y estimulada por la caída del muro de Berlín, pre- tendió pasar por encima de todo, debe vencer ahora resisten- cias cada vez más fuertes. Hay un amplio y creciente rechazo social a una globalización concebida como pillaje planetario... Este orden mundial que está destruyendo el planeta nos pone de cara a nuevos estallidos sociales. 3 En efecto, los integrantes del FSP aprovechan los esta-llidos sociales para crecer y fortalecerse, aplicando nuevas y va-riadas formas de lucha. El FSP opina que la izquierda debe coordinar y cen-tralizar las reacciones contra el neoliberalismo, provengan o node sus propias filas, y captar las organizaciones populares quesurjan como respuesta a las injusticias provenientes del modelocapitalista moderno: desde grupos pequeños que se formanpara resolver un problema concreto, como la construcción deuna escuela, hasta los movimientos más amplios que luchanpor los derechos de la mujer, la preservación del medio am-biente, la defensa de los derechos de los indígenas, etcétera.10
  11. 11. Claro está, muchas de estas “organizaciones populares” no sontales, sino simples oportunistas buscando el beneficio propio,esgrimiendo como justificación su pretendida lucha contra las“injusticias provenientes del capitalismo”. Este reagrupamiento de carácter flexible les ha permitidocrecer rápidamente. Según sus dirigentes, en su seno existen: Fuerzas de izquierda de los más diversos orígenes, algunas con ocho décadas de historia y otras creadas recien- temente; marxistas y no marxistas; de inspiración social cris- tiana -algunas de las cuales identificadas con la Teología de la Liberación-, grupos nacionalistas o de raíz anarquista; sec- tores desprendidos de viejos partidos históricos, liberales, so- cialdemócratas o demócrata cristianos; organizaciones con dilatadas trayectorias dentro del sistema político legal de sus respectivos países, otras obligadas a extensos recorridos por los caminos de la clandestinidad, entre ellas varias que en de- terminados períodos han transitado por la vía armada. 4 Después de diecinueve años de existencia, hay sufi-cientes elementos para juzgar las actuaciones del FSP. Ya nopuede alegar que se trata de un foro de discusión y de disquisi-ciones teóricas, puesto que muchos de sus miembros ejercenfunciones importantes de gobierno. Desde su fundación, elForo de São Paulo ha estado signado por una serie de con-tradicciones, las cuales se han profundizado con el tiempo. El Foro de São Paulo hace de la democracia un baluarte,pero a la vez defiende la revolución comunista cubana, recha-zada en el mundo entero por ser una dictadura implacable, que 11
  12. 12. ha asesinado y encarcelado a decenas de miles de opositores, ycercenado sin ninguna contemplación la libertad y la libre ex-presión de sus ciudadanos. El FSP se opone verbalmente al terrorismo y la violencia,pero dentro de sus filas existen grupos guerrilleros, como lasFARC y el ELN, que practican diariamente el terrorismo y laviolencia. Igualmente condenan el narcotráfico, pero existenpruebas irrefutables de la vinculación de algunas de sus organi-zaciones con la producción y comercialización de narcóticos,siendo los más conspicuos los movimientos guerrilleros colom-bianos. No todos los del FSP se identifican con la lucha armaday con los procedimientos ilegales que utilizan los grupos másradicales del Foro. Sin embargo, en lugar de desvincularse deellos y denunciarlos públicamente, se sientan en la misma mesay comparten una misma estrategia de acción, lo cual demuestrala carencia de principios sólidos y el pragmatismo que losmueve, idéntico al de los grupos políticos tradicionales quedicen combatir. El Foro rechaza la corrupción, pero cuando sus miem-bros llegan al poder, no la combaten, sino que la acrecientan,como ocurre en Venezuela, donde se evidencia el enrique-cimiento personal de los funcionarios públicos y el finan-ciamiento ilegal para sus planes de expansión continental.Muchos dirigentes del Foro de São Paulo se presentan como an-tiimperialistas, pero luego subordinan el interés de su patria alos del castro-comunismo.12
  13. 13. La principal bandera que enarbola el Foro de São Pauloes la lucha contra el neoliberalismo, alegando que con ese mo-delo “las elites pueden acumular más riquezas a expensas delcrecimiento de la pobreza” 5, y asegura que esa organización esla alternativa popular y democrática al neolibera-lismo; perodespués de 50 años de gobierno, el régimen cubano ha creadosu propia elite, rodeada de privilegios, mientras que el resto delos cubanos vive en la más absoluta miseria. Tantas contradicciones demuestran que el principal ob-jetivo de los miembros del Foro de São Paulo es mantenerseen el poder, no para resolver los problemas de los marginados,cuya representación exclusiva se atribuyen, sino para usufructu-arlo ellos. Irónicamente, los más perjudicados son los pobresque, aparte de sufrir un nuevo desengaño, continúan experi-mentando las penurias del subdesarrollo, pero en grado aúnmayor, porque además pierden la libertad.NOTASEste capítulo es un extracto actualizado del libro El Foro de São Paulo contraÁlvaro Uribe (2008), Peña, A. Ediciones Fuerza Productiva. Caracas.1 Baráibar, C. y Bayardi, J. “El Foro de San Pablo ¿Qué es y cuál es su historia?”(23, agosto, 2000). Disponible en http://www.analitica.com/va/interna-cionales/noticias/7026753.asp.2 “Radiografía del Foro de São Paulo” (julio, 2000). Cita tomada del Docu- 13
  14. 14. mento que sirvió de base al IX Encuentro del Foro de São Paulo, realizadoen Managua en febrero de 2000. Disponible en http://www.fuerzasoli-daria.org/WebFS/FuerzaProductiva/RadiografiaFSP.html3 Ibíd.4 El Foro de San Pablo ¿Qué es y cuál es su historia?. Ibíd.5 Radiografía del Foro de São Paulo. Ibíd.14
  15. 15. 2.¿Por qué el Foro de São Paulo quiere des-truir las Fuerzas Armadas? La sección “Eventos” de la revista del Foro de São Paulo,América Libre, contiene una transcripción de intervencionesrealizadas en mesas de trabajo, donde se discutió el rol de lasFuerzas Armadas. Allí queda claramente plasmada la perversaconcepción que tienen los integrantes del FSP sobre las FF.AA.latinoamericanas: La mayoría de los ejércitos latinoamericanos han sido diseñados, no como guardianes de la democracia, ni de la soberanía nacional; todo lo contrario, han sido diseñados por el capital internacional, precisamente para ahogar la ver- dadera democracia y para ser policías del capital interna- cional. 1 Los integrantes del Foro de São Paulo consideran quelas Fuerzas Armadas son un instrumento de dominación de losbloques dominantes: El accionar de las FF.AA. no es nunca un accionar autónomo, históricamente actúan en consonancia con los bloques dominantes o hegemónicos. En todos los golpes de Estado, las FF.AA. han sido los emergentes de relaciones de poder que no podían llegar a establecerse de acuerdo a la le- 15
  16. 16. galidad burguesa. Las oligarquías, cuando pierden su hege- monía, actúan por el lado del golpe militar, basándose en la doctrina de la seguridad nacional. 2 Según esta distorsionada opinión, se requiere de unanueva concepción -un nuevo modelo- para las Fuerzas Ar-madas, a fin de amoldarlas a los objetivos del socialismo. Eldocumento es explícito, en cuanto a la necesidad de controlarlas instituciones armadas para asegurar el poder de la izquierdaen la región: El tema militar tiene que estar en la estrategia de los revolucionarios para romper la dominación; porque, con las diferencias que puedan haber en cada país, éste es uno de los factores de poder fundamentales con el cual tiene que lidiar un proceso revolucionario; ya que precisamente, en una revolución, su principal problema es el del poder, de alcanzar el poder; y éste es uno de los baluartes del poder. 3 De estas definiciones se desprende que las Fuerzas Ar-madas latinoamericanas -tal como están concebidas en la ac-tualidad- deben ser destruidas, o transformadas en otro tipo deinstituciones, para que funjan como brazo armado de la re-volución, con el único objetivo de asegurar la permanencia enel poder de los abanderados del socialismo. Pero aparte de esta motivación, hay otra, aún máspreocupante y peligrosa. Además de ser una corriente política, el Foro de SãoPaulo es una mafia criminal, que sirve de vaso comunicante16
  17. 17. para los llamados “imperios transversales”, como lo son el nar-cotráfico, el terrorismo y el tráfico de armas. Se les denomina imperios, por el enorme poder que os-tentan y por las multimillonarias cantidades de dinero quemanejan; y se les llama transversales, porque no pertenecen es-pecíficamente a un territorio, sino que se comunican, des-plazan y movilizan a lo largo y ancho del globo, prácticamentesin ninguna limitación. Aun así, los imperios transversales necesitan de espaciosdeterminados en los cuales materializar dichos negocios, y losintegrantes del Foro de Sao Paulo se los proporcionan, ge-nerándose así una simbiosis del mal, en la que todos los parti-cipantes obtienen un importante rédito. Todos los integrantes del Foro de São Paulo -apelando ala máxima: el fin justifica los medios- son, en el mejor de loscasos, permisivos con los imperios transversales del crimen; y enel peor de los casos, se transforman en uno de ellos. El ejemplomás evidente lo constituyen las FARC, que dejaron de ser unasimple guerrilla con fines políticos, para convertirse en el máspoderoso cartel de la cocaína. La información contenida en los computadores y dispo-sitivos electrónicos incautados a alias Raúl Reyes, durante laOperación Fénix, demuestra la relación que existe entre lasFARC y los dirigentes políticos de toda América Latina quepertenecen al FSP. La revista América Libre no esconde su rechazo a quelos militares luchen contra el narcotráfico y el terrorismo; porel contrario, opina que el combate contra el narcoterrorismo es 17
  18. 18. una mera excusa para golpear la revolución: El imperialismo, una vez que ya no tenía a mano la justificación de la doctrina de la seguridad nacional, ni el an- ticomunismo, ha inventado nuevas funciones para las FF.AA. para golpear a la fuerza revolucionaria: el narcotráfico y ahora el terrorismo. Son vehículos que han sustituido al anticomu- nismo. 4 Estas dos motivaciones -transformar a los militares enbrazo armado del socialismo, y neutralizar la lucha contra elnarcotráfico y el terrorismo- son de carácter supranacional. Esoexplica que las Fuerzas Armadas estén siendo atacadas de ma-nera casi idéntica en toda la región, pese a las diferenciasideológicas que existen entre los distintos gobiernos latinoame-ricanos. Como se explica más adelante, el Foro de São Paulo noes la única organización que pretende desmantelar las FuerzasArmadas, hay otras (enquistadas no sólo en América Latina,sino en Estados Unidos y Europa) que también quieren ha-cerlo; sin embargo, hemos colocado el énfasis en el FSP porque,en este momento, constituye la amenaza más inmediata a la in-tegridad de las FF.AA. En los seis capítulos que siguen a continuación, presen-tados en orden alfabético -Argentina, Bolivia, Colombia, Perú,Uruguay y Venezuela- el lector podrá conocer los métodos quese utilizan en cada país para desmantelar a las Fuerzas Armadas.Sin embargo, también podrá detectar claras semejazas, que re-velan un objetivo común y un hilo conductor.18
  19. 19. Cada capítulo fue escrito por un equipo diferente,perteneciente a cada uno de los países referidos. La mayoríaestá conformado por militares retirados; pero en algunos casostambién participaron civiles conocedores del tema militar. Deallí los diferentes estilos de presentación y redacción. Esta obra está concebida como un primer aporte, sujetoa ser mejorado y ampliado, para incluir los capítulos co-rrespondientes a Brasil, Chile, Ecuador y otras naciones. Espe-ramos sinceramente que analistas de otros países decidan incor-porarse al esfuerzo de develar el complot que existe paraaniquilar a las Fuerzas Armadas de América Latina.NOTAS1 Revista América Libre. Disponible en:http://www.nodo50.org/americalibre/eventos/mesaffaa0903.htm2 Ibíd3 Ibíd4 Ibíd 19
  20. 20. 3.El desmantelamiento de las Fuerzas Armadasen ArgentinaColaboración del Centro de Estudios Históricos Verdad y Equidadpara ser Nación1. IntroducciónReferencia histórica sobre la “guerra revolucionaria” en nuestropaís En 1959 durante la presidencia constitucional del Dr.Arturo Frondizi se detectó y neutralizó un grupo que intentabainiciar una guerrilla rural en Tucumán bajo el nombre de “Utu-runcos”. En 1963, con otro presidente constitucional, el Dr.Arturo Illía, recaló en el país el “Ejército Guerrillero delPueblo” encabezado por el “Comandante Segundo” -Jorge O.Massetti- mediante una invasión desde territorio boliviano a laprovincia de Salta. El grupo, enviado por el Che Guevara, es-taba compuesto por 50 argentinos y extranjeros, entre los queresaltaban miembros del ejército cubano. La actividad prepara-toria en la zona de Orán comenzó en junio de ese año y paramarzo del año siguiente -1964- ya había sido desbaratada por laGendarmería Nacional: muertos, desaparecidos, presos o eva-didos, marcaron el fracaso de este primer intento cubano de20
  21. 21. intervención militar en nuestro país. En la Tricontinental de la Habana (1966) y en la Orga-nización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS 1967) fuecuando Cuba multiplicó la formación político-ideológica y mi-litar de sudamericanos, bajo la consigna de “hacer la revoluciónmediante la lucha armada”, para lo cual instó a todos los paísesdel subcontinente a organizar Ejércitos de Liberación Nacionalpara acompañar al Che en su intento insurreccional en Bolivia,donde halló su muerte. Después de la muerte de Guevara la violencia se ex-pandió: movimientos insurreccionales en las principales ciu-dades de nuestro país, magnicidios e incremento sustancial deaparentes delitos comunes (asaltos, robos, secuestros) quebrindaron los fondos para dotar a las tres organizacionespolítico-militares que nacieron en 1970: Montoneros, FuerzasArmadas Revolucionarias (FAR) y Ejército Revolucionario delPueblo (ERP). Las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), cuyonombre intentaba ocultar la ideología marxista de gran parte desus integrantes, las precedían desde 1964 y estaban en el ápicede su desarrollo. Desde entonces y sin importar el tipo de gobierno (jureo facto) en ningún momento detuvieron las acciones subversi-vas y mantuvieron inalterable su objetivo de tomar el poderpara instaurar un sistema socialista, previa destrucción de lasinstituciones vigentes. El conjunto de acciones subversivas du-rante el decenio 1969-1979 determinó un promedio de seis he-chos diarios de esas características, pero el índice se eleva a 10hechos diarios si se considera el trienio 1973-74 y 75. Debe 21
  22. 22. aclararse que este significativo aumento fue una consecuenciadirecta e inmediata del decreto del presidente Cámpora, del25 de Mayo de 1973 y la consecuente ley de amnistía a los dosdías posteriores, por la que irresponsablemente se liberaronalrededor de 2000 subversivos condenados y procesados sin exi-girles renuncia previa a la acción armada y entrega de su arma-mento. Hasta esa fecha en la Argentina se había luchado contrala subversión terrorista con la ley en la mano, gracias al trabajode la Cámara Federal en lo Penal de la Nación, unainstitución pionera en el mundo para contrarrestar judicial-mente al terrorismo, que fue ideada por el Ministro de Justiciadel general Lanusse, Jaime Perriaux, en 1971. En 1975, dado el caótico estado imperante en el país, laPresidente Constitucional ordenó a las FF.AA. hacerse cargo einiciar operaciones tendientes a aniquilar la subversión. A par-tir de esa decisión las organizaciones terroristas fueron objetode un asedio incesante, tanto en el ámbito rural como en elmedio urbano y comenzaron a sufrir crecientes bajas que losindujeron a introducir cambios en la estrategia mantenidahasta ese momento. Un año antes había nacido la estructura dependientedel ERP “Solidaridad Internacional” (o “Cuarto Pilar”) me-diante el establecimiento de contactos con organizaciones si-milares de Europa y Asia, y el inicio de las denuncias por vio-laciones a los derechos humanos ante organismosinternacionales encargados de la defensa de los mismos, através de decenas de Organizaciones No Gubernamentales(ONG) de siglas variadas que se fueron constituyendo, básica-22
  23. 23. mente con exiliados argentinos. El éxito obtenido por la sociedad argentina contra la sub-versión terrorista comenzó a ser desacreditado por esa campañacontra el gobierno de facto que regía al país, comparándolo conlos regímenes nazi o fascista donde se habían comprobadogenocidios (los de la URSS no se mencionaban). La propa-ganda repicaba las muletillas consabidas: “jóvenes idealistas queeran eliminados por disentir” con militares totalitarios quehabían asaltado el poder constitucional “para imponer un sis-tema económico contrario a los intereses po-pulares”. Pese a loburdo de la propuesta y a la flagrante omisión de los objetivosy crímenes cometidos por las organizaciones terroristas, la Ar-gentina comenzó a ser objeto de una presión internacional ten-diente a frenar su acción contra aquéllas. En 1982 la Argentina fue derrotada por Gran Bretaña(con ayuda de la OTAN ) en la guerra iniciada por la recu-peración de sus islas Malvinas. Pese al apoyo casi unánime delos países del subcontinente (exceptuados Chile y Colombia),el aislamiento a nivel internacional fue muy profundo e influyóde manera terminante en la finalización del gobierno del Pro-ceso Militar. En este cuadro de situación tan desfavo-rable, lasFFAA argentinas entregaron el gobierno al presidente electo,Dr. Raúl R. Alfonsín, el 10 de diciembre de 1983, y comen-zaron a sufrir los embates de otro tipo de guerra, más sutil perono por ello menos destructiva: La Guerra Cultural. 23
  24. 24. La guerra cultural toma vuelo en Argentina Es oportuno recrear este concepto como: el en-frentamiento en el ámbito de una nación para imponer unaconcepción contraria a los principios trascendentes quesostiene, mediante una alteración del “sentido común” (enten-dido este último como el común sentir de la gente ante deter-minados hechos que históricamente deben prevalecer en losintegrantes de una sociedad). Según la concepción de Gramsciy en abierta oposición a la teoría leninista que requiere de laconquista plena del Estado para imponer al mar-xismo, es im-prescindible ganar al pueblo destruyendo sus valores y tradi-ciones, sustituyendo su cultura por una nueva forma de pensar,actuar y ver la vida. De allí la importancia que Gramsci asignaba a los in-telectuales frente al conjunto de la sociedad para alcanzar latoma del poder político, y la gravitación que en tal sentidoposeen los medios de comunicación en la sociedad moderna,como multiplicadores de las ideas propugnadas por aquéllos,para imponer ese “sentido común” -horizontal y homogéneo-que permita asimilar a la sociedad política. Es fundamentalcomprender el concepto de materialismo que sustentaGramsci como un rechazo visceral por la cosmovisión religiosade la existencia, de la trascendencia, del más allá. Por eso su in-tención de desacralizar y su odio manifiesto a las religiones, lacatólica en particular. Con esta suerte de “estrategia indirecta” Gramsci logróimponer, a través de sus conceptos, un euro-comunismo en24
  25. 25. aquellos países latinos en los cuales los escritos de Marx o lapraxis de Lenin habían resultado ineficaces. De lo sintéticamente expuesto surgen en forma naturallos objetivos perseguidos por la guerra cultural: • Desacralizar, desprestigiar y ridiculizar a las religiones. • Modificar a la familia tradicional mediante creciente injerencia estatal. • Infiltrar y corromper el sistema educativo. • Desprestigiar y minimizar el rol de las FF.AA. • Imponer modelos y valores afines a su concepción me- diante el control de los medios de comunicación social y expresiones culturales y artísticas. Nótese como a partir de 1983 -en ese escenario que ca-lificamos como desfavorable para las FF.AA. Argentinas- se fueavanzando sin pausa en la consecución de los 5 objetivos prece-dentes, con la finalidad de constituir en el orden nacional uncuadro de situación netamente propicio para la instalación deun sistema de clara concepción marxista.La “Guerra social”, el eslabón que faltaba Como repetición agravada de turbulencias sociales yavividas en 1989,1994 y 1995, en diciembre del 2001 una seriede manifestaciones populares -violentas y masivas- sesucedieron en toda la República Argentina, con particular vi-rulencia en la Capital Federal y el cono urbano de la provinciade Buenos Aires. En apariencia se trataba de “movimientos so- 25
  26. 26. ciales espontáneos y apolíticos”, integrados por decenas demiles de personas cuya motivación principal consistía en llamarla atención por la grave situación que afectaba económicamentea un sector mayoritario de la población. La crisis explotó inicial-mente por el congelamiento de los depósitos bancarios de par-ticulares (“corralito”), dio por tierra con la presidencia deFernando de la Rúa e inició un período de inestabilidadpolítica y anarquía que dejó profundas secuelas. Los métodos usados por los manifestantes fueron lossaqueos a comercios -en particular supermercados- destrozos eincendios indiscriminados, ocupación de establecimientos,cortes de calles y rutas de acceso a las principales ciudades porparte de grupos de activistas, que desde entonces fueron carac-terizados como “piqueteros”. Es oportuno recordar que algomás de un año atrás, en julio del 2000, se realizó el “EncuentroAntiimperialista: Congreso Internacional de Movimientos So-ciales” en la Universidad de Manta (Ecuador). Allí se expresópúblicamente por primera vez que la estrategia para el conti-nente en la actual coyuntura latinoamericana era la “GuerraSocial”, versión actualizada de la clásica guerra insurreccionalde masas. Sin perjuicio de lo anterior se preveía dar apoyo a laguerrilla colombiana y otros grupos similares. Para materializar el concepto previo se decidió trabajarpromoviendo protestas sociales, sectoriales y sindicales. En laprimera etapa fueron elegidos Ecuador, Colombia y Perú; unasegunda instancia incluía a Brasil, México y la Argentina.26
  27. 27. Puede considerarse que las siguientes instituciones, orga-nizaciones o grupos de nuestro país están enrolados en algunamedida en el desarrollo de la Guerra Social, ya sea por su perte-nencia al Foro de San Pablo, como a la activa participación enacciones violentas del tipo expuesto. La mayoría de ellas empleala técnica de “ganar la calle” para ocupar espacios de poder a laespera del momento oportuno para propinar el “puñetazo alparalítico”: ONGs vinculadas con residuos de la guerrilla delos 70: “Madres de Plaza Mayo”, “Abuelas”, “Hijos”; partidospolíticos de izquierda; movimientos feministas; sindicatos com-bativos; comunidades de gay y lesbianas; sectores sociales de-primidos: desocupados y jubilados; grupos promotores de“Democracia Directa”: Asambleas barriales, “Barrios enLucha”; grupos carenciados: “Sin Tierra”, “Sin Techo; organi-zaciones “ecologistas”; asociaciones indigenistas; organizacionesestudiantiles; organizaciones de autogestión; comités de fábri-cas ocupadas; grupos marginales violentos: “Barras bravas”. A las entidades precitadas deben incorporarse todosaquellos elementos que componen específicamente elMovimiento Piquetero Nacional, entre los que pueden com-putarse más de quince Movimientos, Agrupaciones, Frentes yFederaciones liderados principalmente por partidos o enti-dades de izquierda extrema, muchos de ellos dirigidos por fun-cionarios vinculados con la gestión gubernamental. Vale destacar que al asumir la presidencia Néstor Kirch-ner en el 2003, el problema piquetero entró en progresióngeométrica, en gran parte por la anticonstitucional consigna 27
  28. 28. impuesta por la autoridad de “no judicializar las protestas so-ciales”, como así también por la incorporación rentada por elgobierno de ciertos grupos que ha utilizado como fuerzas dechoque o intimidación contra sectores disidentes u opositores.2. Aplicación de las ideas de Gramsci y Marcuse antesde la creación del FSP En 1983, el gobierno militar de facto (1976-1983), comose dijo, llamó a elecciones generales de acuerdo con lo estable-cido en la Constitución Nacional. Como consecuencia de las mismas resultó electo presi-dente el doctor Raúl Ricardo Alfonsín 1 cuyo partido había ex-presado que el objetivo respecto al sector militar era: “disminuirde una vez y para siempre el papel político de las FF.AA. en el país”.Esta declaración de contenido lógico y aceptado por los inte-grantes de las mismas fuerzas por las experiencias históricas vivi-das, tenía un acento político que iba a ir mucho más allá de susignificado literal y que terminarían afectando notablementela Defensa Nacional. Como iremos viendo en el desarrollo de este docu-mento, a pesar que en esta época no existía aún una estructurasupranacional (Foro de San Pablo), en los círculos de izquierdaradicalizada y en especial en las universidades circulaban lasideas de Gramsci y Marcusse como parámetros aptos para lo-grar los objetivos de toma del poder dentro de nuestro país.28
  29. 29. Los “Derechos Humanos” usados como estrategiapolítica para debilitar las FF.AA. A los tres días de asumir Alfonsín dictó dos decretospara enjuiciar: por un lado, a los miembros de las tres primerasjuntas militares; y por el otro, a un pequeño número de diri-gentes subversivos terroristas, dentro del cual llamaba la aten-ción que sólo uno de ellos pertenecía al PRT-ERP y todo elresto a Montoneros. Por estos decretos -que daban por iniciadoel conflicto armado a partir del 24 de marzo de 1976-, cuandoera público y notorio que el conflicto había comenzado másde una década antes, va a surgir la denominación de “teoría delos dos demonios” (ver Google “Nuestra_historia_70” Boletín105) como desfiguración del conflicto armado acaecido ennuestro país, (terroristas contra militares) la que tenía un falsodoble mensaje a la opinión pública: • “Los políticos no somos responsables” (ni de la guerra ni de los muertos) • “El gobierno es ecuánime al juzgar a ambos actores del conflicto armado interno”. Para ratificar la hipocresía del gobierno de Alfonsín, esinteresante transcribir algunos párrafos del libro “Memorias deGorriarán Merlo”, un terrorista asesino confeso. 2 Alfonsín en sus decretos no reconoció que en Argentinahubo una guerra no convencional (“guerra revolucionaria”),contradiciendo el espíritu de lo que expresara como defensor 29
  30. 30. de terroristas en 1972. Tampoco reconoció que las acciones ter-roristas en su enfrentamiento con las instituciones del Estadohabían comenzado antes el 24 de marzo de 1976 (inicio del go-bierno militar de facto), ya que a esa fecha y durante los gobier-nos constitucionales desde 1973 ya se habían producido másde 900 desaparecidos y otra cifra similar de muertos entre laspartes enfrentadas (los terroristas y la sociedad con sus institu-ciones republicanas). A las 48 horas de dictar los decretos expresados dictó eldecreto 187/83 creando una “Comisión Nacional sobre la De-saparición de Personas-CONADEP” (destinada a determinar eidentificar -mediante el procesamiento de denuncias- a todaslas personas desaparecidas), comisión especial anticonstitu-cional de hecho, por estar explícitamente prohibida por el Art.18 y por invadir la competencia del Poder Judicial. Los miem-bros componentes de la misma, en general, no garantizabanecuanimidad ni seriedad en su trabajo ya que varios eranideológicamente de izquierda, enfrentados a las FF.AA., y doseran padres de desaparecidos. La persona de más prestigio antela comunidad, el doctor René Favaloro, a poco de andar, re-nunció porque observó “falta de ética y de objetividad” en lastareas encaradas (Ver Google ó Yahoo “Nuestra_historia_70”Boletín Nro. 100). La CONADEP tenía el apoyo de todos los militantes delas organizaciones subversivas, de los familiares de muertos ydesaparecidos, de los partidos políticos de izquierda radica-lizada, del Partido Comunista y de las ONGs de DD.HH. quesólo defendían a los terroristas, atacando a las FF.AA., de Se-30
  31. 31. guridad y Policiales, actuantes en la guerra contra el terrorismosubversivo. Posteriormente las denuncias presentadas sirvierontambién para un “gran negocio” para abogados y familiares deterroristas subversivos muertos y desaparecidos. Unos días después, el gobierno, con la intención de con-tinuar su prevista “estrategia Gramsciana”, contra las FF.AA.,promulgó la Ley 23.040, que anuló la Ley de Amnistía GeneralNro. 22.924, llamada “de Pacificación Nacional”, san-cionada el 23 de septiembre de 1982 por el Gobierno Militar,que era la acción recomendada por el Derecho Huma-nitario. 3 De resultas del trabajo de la comisión, produjo un “In-forme” titulado “Nunca Más”, elevado al presidente Alfonsínen septiembre de 1984. De acuerdo a sus “conclusiones”, seconfeccionaron 7.380 legajos de personas supuestamente desa-parecidas (de los cuales sólo 4.905 tenían datos completos iden-tificatorios, incluyendo el número de documento).Increíblemente en esa parte final se expresa que se estimabaque los desaparecidos eran 8.960 (?), sin fundamentar donde es-taban los eventuales 1.580 legajos faltantes o las razones de esaestimación. Como veremos, hasta el día de hoy -arbitrariamentey como un recurso de acción psicológica tendiente a con-figurar la figura de “genocidio”- se difunde por todoslos medios y organizaciones que los desaparecidos fueron¡¡30.000 !! . Debemos dejar constancia que posteriormente “variosdesaparecidos”, consignados como tales en el Informe de laCONADEP, declararon en el posterior juicio a los coman- 31
  32. 32. dantes, otros fueron encontrados en el extranjero e inclusoaparecieron años después en distintos e importantes cargos ofi-ciales de gobiernos posteriores (actual miembro de la CorteSuprema de Justicia de la Nación, actual juez federal, actualProcurador General de la Nación, etc.). El juicio a las Juntas Militares fue el inicio de la cam-paña de desprestigio, no sólo de los comandantes de las fuerzas,sino de todas las FF.AA. por los procedimientos utilizados enla lucha contra el terrorismo, mostrándolas como victimarias dejóvenes “idealistas” que actuaban políticamente. Al respecto,el máximo dirigente montonero Mario E. Firmenich desmintióesto último en una entrevista publicada el 17 de marzo de 1991cuando expresó al periodista Jesús Quinteros: “Habrá algunoque otro desaparecido que no tenía nada que ver, pero la inmensa may-oría eran militantes y la inmensa mayoría eran montoneros. A mí mehubiera molestado muchísimo que mi muerte fuera utilizada en el sen-tido de que un pobrecito dirigente fue llevado a la muerte. Hombres ca-paces de elegir su vida y de dejar posibilidades laborales, intelectuales,lo han hecho con conciencia, con pasión, con sacrificio, con patrio-tismo, con amor al prójimo y todo eso se transformó en una estupidez.No hay derecho.” Con Alfonsín también se inició la llamada “des-malvinización”; es decir, las acciones de crítica a la guerra con-tra Gran Bretaña, apoyadas por una campaña de desprestigio alos oficiales y suboficiales, y ensalzamiento a los jóvenes solda-dos. Además hubo en general una falta de protección del go-bierno a los veteranos ex combatientes, muchos de los cualesposeían secuelas típicas de todo conflicto armado, que origi-32
  33. 33. naron un número importante de suicidios y de otros problemaspsicológicos. Tampoco se arbitraron las medidas para dar unresarcimiento económico y moral a quienes expusieron susvidas en el frente de batalla con el apoyo de todo el pueblo ar-gentino.La campaña de acción psicológica contra las FF.AA. Los dirigentes trotskistas y comunistas (aún algunos condisfraces de peronistas), además de instruirse en Cuba, dondese aprecia concurrieron unos 5.000 militantes a lo largo de casiquince años para ser adoctrinados y adiestrados en técnicas deguerrilla urbana y rural, también tuvieron aceitados lazos congobiernos, sindicatos y ONGs europeas de izquierda, iniciadosen 1974 por la estructura “solidaridad internacional” yareferida, y profundizada notablemente durante el exilio que segeneralizó a partir de 1977, incluyendo a las cúpulas de las or-ganizaciones terroristas, debido a la cantidad de militantes pre-sos que estaban delatando a sus compañeros. Fieles a sus convicciones ideológicas, continuaron desdeallá atacando al gobierno y FF.AA. con las frases hechas de: “enArgentina hay un genocidio”, “los opositores políticos son se-cuestrados torturados y desaparecidos”, “no existe el estado dederecho”, “es una dictadura feroz”, “hay 30.000 desaparecidos”,etc. Eran frecuentes las reuniones de prensa en las que se pre-sentaba a algún liberado de los “centros de reunión de pri-sioneros” (liberados por haber colaborado con las fuerzaslegales) quienes denunciaban apremios y torturas inimagi- 33
  34. 34. nables al sólo efecto de reducir el sentimiento de culpa por susdelaciones, que habían colaborado en forma gravitante en ladestrucción de las organizaciones terroristas subversivas de lasque formaban parte. En los principales países europeos se crearon organiza-ciones, comités de apoyo y solidaridad, y de DD.HH., a travésde los cuales se difundía información falsa, incompleta o distor-sionada para imponer en la opinión extranjera que la subver-sión y el terrorismo no existían, sino que eran una invenciónde la dictadura imperante para justificar sus represiones. Unode los miembros más activos en esos comités era casualmenteRodolfo Mattarollo. 4 Algunas de las organizaciones de falsos DD.HH. creadaspor terroristas argentinos fueron: Comisión Argentina de losDerechos Humanos (CADHU); Comisión de Solidaridad deFamiliares de presos, muertos y desaparecidos en la Argentina(COSOFAM); Comité Argentino de Información y Solidaridad(CAIS), creado por la “Junta Coordinadora Re-volucionaria”(JCR), integrada por ERP, MIR chileno, Tupamaros y ELN deBolivia. Es necesario recalcar que a lo largo de todos los gobier-nos constitucionales a partir de 1983, se realizó y se sigue rea-lizando, una campaña de acción psicológica contra los militaresen relación a los procedimientos utilizados en la guerra no con-vencional librada contra el terrorismo subversivo. Es difícil en-contrar una campaña de ese tipo contra un sector de lasociedad tan prolongada (lleva 25 años ejecutándose), tan inci-siva, tan constante y en la cual hayan sido utilizados tantos34
  35. 35. medios, procedimientos y recursos financieros aportados por elEstado. Justamente contra el sector que es constitucionalmenteel brazo armado de la Nación.Desarrollo del ataque a las FFAA por parte del go-bierno neomarxista Mientras tanto, por la renuncia de los integrantes de laSuprema Corte de Justicia de la Nación que actuó durante elllamado “Proceso Militar”, Alfonsín nombró los cinco juecespara cubrir las nuevas vacantes, asegurándose el manejo de lajusticia al más alto nivel. El Dr. Leopoldo Schifrin, un enemigoideológico de las FF.AA., fue designado secretario. Esa Justicia, no actuó conforme a derecho ya que, im-pulsada por el poder político, creó nuevas normas no existentesal momento de los hechos que se imputaban, y utilizó otras queviolentaban los preceptos constitucionales y del Derecho Inter-nacional. Entre ellas: • El gobierno modificó la ley 14.029 (Código de Justicia Militar) a efectos de sacar a los miembros de la Juntas Mi- litares de sus jueces naturales, en violación del Art. 18 de la Constitución Nacional. También ordenó que el juicio se realizara con característica de sumario (para impactar en la opinión pública nacional e internacional y no se diluyera en el tiempo) e impartió instrucciones para que no se aceptase que había habido una guerra (Ver en Google o Yahoo: “Nuestra_historia_70“, B117 y otros). 35
  36. 36. • Se violó el Art. 18 que dice: “Ningún habitante puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del pro- ceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa”, ya que se juzgó imputando delitos inexistentes en nuestro código penal y “por una comisión especial” carente de idoneidad y competencia. • Se violó la norma del derecho de aplicación de la ley más benigna. • Se violó el principio constitucional de inocencia con la aplicación de prisiones preventivas permanentes, no ajus- tadas a sus fines cautelares. • Se violó el principio de cosa juzgada y negación de los derechos adquiridos. Esta perversa e inequitativa interpretación de la justicia,en línea con los postulados de Gramsci para destruir y debilitarlas FF.AA., permitió que a la fecha (30 años después) sólo existaun único grupo de perseguidos por la guerra contra el terro-rismo: los miembros de la institución militar que habíanrecibido del poder político constitucional la orden deaniquilarlo. La realización de los juicios a los Comandantes fue unenorme show para el país y el exterior con el fin de hacer apare-cer a Alfonsín como el paladín de los DD.HH., camino al“Nobel de la Paz”. Los testigos y los presuntos torturados,instruidos por los abogados de DD.HH. -cuya estrategia ibamucho más allá de ese juicio-, relataron cosas aberrantes para36
  37. 37. impactar a la población, que a su vez era “bombardeada” poruna aviesa campaña de acción psicológica que presentaba a losmilitantes de organizaciones armadas terroristas comoinocentes jóvenes que sólo habían sido críticos del gobierno. Mientras tanto el gobierno utilizó varios subterfugios eincluso dos leyes con normas para conmutar penas y presentarimpugnaciones a condenas firmes dictadas por tribunales mi-litares. En poco tiempo todos los terroristas detenidosquedaron libres. Las sentencia condenatoria a los Comandantes abrió laspuertas para impulsar nuevos y masivos juicios a los integrantesde las FF.AA. y a otras fuerzas que actuaron subordinadas, almargen de su jerarquía. Sin embargo esa sentencia, luego rati-ficada por la Corte Suprema de Justicia –adicta al PoderPolítico- en su lado positivo dejó establecido que no hubo con-denas por delitos de genocidio, lesa humanidad, ni plan sis-temático de apropiación de menores. Delitos todos que aúnhoy se intenta imputar a los mismos actores. La avalancha de citaciones e imputaciones a oficiales ysuboficiales, que en la época de los hechos eran subalternos,provocó gran inquietud en los cuadros, quienes entre 1987 y1989 produjeron varios motines en el Ejército contra los jefesde Estado Mayor, por considerar que no defendían adecuada-mente a sus subordinados. A raíz de esas acciones, el gobierno -que no quería dictaruna Ley de Amnistía y que había anulado la dictada por el go-bierno militar antes de entregar el poder- envió dos leyes alCongreso Nacional que fueron aprobadas: la Ley de “Punto 37
  38. 38. Final” y la de “Obediencia Debida”. Con esto -veremos quetemporariamente- la persecución política por medios jurídicosa los cuadros de las FF.AA. y elementos subordinados, sedetuvo.La nueva ley de Defensa Nacional 23.554 del go-bierno radical Fue promulgada en 1988 luego de tres años detratamiento. Es incompleta y pesa de anacrónica al no consi-derar -por razones ideológicas- las "Nuevas Amenazas", que endefinitiva son las generadoras de la casi totalidad de conflictosque suceden en el siglo XXI dentro de la categoría de “Crimeninternacional organizado”: como el fundamentalismo religioso,terrorismo, narcotráfico y lavado de dinero, además de las ame-nazas energéticas y a los recursos naturales. El tiempo transcurrido desde la promulgación y sureglamentación (casi 20 años) fue responsabilidad constitu-cional de los distintos presidentes que gobernaron el país. Porsu parte el Consejo de Defensa no cumplió en hacer los proyec-tos de leyes mínimas necesarias para completar el Sistema deDefensa. La suma de estas omisiones demuestra el desinterés,la falta de conciencia e ignorancia de nuestra dirigencia políticasobre la necesidad de establecer una política de Seguridad Na-cional, imprescindible para establecer cuáles son los desafíos yamenazas y cómo enfrentarlos. ¿Es posible que aún (año 2009)no se hayan promulgado leyes mínimamente necesarias, porejemplo la ley orgánica de producción para la defensa?,38
  39. 39. ¿Podemos prepararnos para un conflicto armado sin ley demovilización y entrenamiento de las reservas?... por citar sólodos de las normas que aún no han llegado al Congreso -20 añosdespués de ordenar la Ley de Defensa- que se debían concretardentro de los 365 días de promulgada dicha ley. La síntesis final de las consideraciones relativas a la Leyde Defensa vigente y su instrumentación se puede resumir enuna sola frase: "Nuestro país, Argentina, quedó y está total-mente indefenso por voluntad y decisión de nuestros gober-nantes". En diciembre de 2001 el gobierno del Dr. Menem pro-mulgó la Ley 25.520 o Ley de Inteligencia Nacional. En co-herencia con la anterior -Ley de Defensa- prohibía a las FF.AA.realizar la inteligencia en el país, necesaria para poder preveniro enfrentar las “nuevas amenazas”. El proporcionar la informa-ción e inteligencia necesaria para esos casos se asignaba comoobligación de la Secretaría de Inteligencia (SI) dependiente dela Presidencia de la Nación. En su contenido prohíbe formar parte del sistema de In-teligencia Nacional a quienes registren antecedentes porcrímenes de guerra, contra la humanidad o por la violación deDD.HH. que figuren en los archivos de la Secretaría deDDHH, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Hu-manos. La Ley establece también el control parlamentario,antes inexistente. 39
  40. 40. 3. Destrucción de la Industria para la Defensa Na-cional (1983 - 1989) En términos económicos, la “Seguridad y la Defensa Na-cional” se define como un bien público intangible, necesariofundamentalmente para garantizar la independencia, la sobe-ranía y la integridad territorial del Estado; un concepto queamplía, y de ninguna manera obstruye, principio alguno que sepueda deducir del contenido de la Constitución de la NaciónArgentina.Necesidad de utilización de la experiencia de la “Guerra deMalvinas” 5 Las recomendaciones del informe respecto a la industriapara la Defensa fueron: • Mantener la capacidad fabril para la fabricación de mu- nición y explosivos. • Mantener la capacidad fabril y o mantenimiento de ve- hículos de combate terrestre, aéreo y naval. • Generar condiciones favorables para la creación de tec- nología de sustitución y de fabricación de elementos nuevos de materiales de guerra. Todas estas acciones debieron ser consideradas en lapolítica de Defensa de los gobiernos posteriores a 1983. La40
  41. 41. realidad fue opuesta a estas recomendaciones como veremosmás adelante.Disminución del presupuesto de Defensa Nacional Durante el gobierno del doctor Alfonsín y gobiernosposteriores, se disminuyó notablemente el presupuesto del áreade Defensa lo que paralizó en gran parte las actividades de lasdistintas fabricas militares y las tareas de mantenimiento asícomo las compras de material extranjero -más necesarias quenunca- luego de la notable pérdida de material, además devidas, producida durante la guerra de Malvinas (Abril-Junio1982). Ese bajo presupuesto también influyó en la falta de ade-cuado adiestramiento de las fracciones de los distintos coman-dos y unidades, con la consecuente reducción en la capacidadoperativa y de conducción de los distintos niveles.• Ejército Argentino (EA) La Dirección General de Fabricaciones Militares(DGFM) creada por Ley 12.709 del 9 de octubre de 1941 comoelemento orgánico del Ejército Argentino era un enorme com-plejo industrial-militar. Hasta 1983 estaba integrada por unaDirección de Desarrollo de la que dependían las 14 grandes so-ciedades en las que la DGFM tenía participación accionaria, yatendía todo lo relacionado con el sector siderúrgico y minerosegún lo establecía la ley. Se completaba su organización con laDirección de Producción de la que dependían 12 estable- 41
  42. 42. cimientos fabriles que producían elementos estratégicos paralas FF.AA. argentinas y de algunos países de Latinoamérica. Diez días después de asumir, Alfonsín dispuso por de-creto que Fabricaciones Militares pasara a depender del Mi-nisterio de Defensa, y un mes y medio después designópersonal civil sin conocimientos o ajeno a la empresa, para ocu-par la cúpula de toda la estructura, lo cual no era malo en símismo, sino que la medida tenía más intencionalidad políticaque dirigencial en cuanto no se había realizado un adecuado es-tudio de factibilidad para modificar la dependencia y estructuradel sistema. Hasta ese momento la DGFM había sido manejadacomo un holding en el que las empresas más rentables per-mitían el funcionamiento y producción de otras cuya actividadera necesaria aunque no rentable. La modificación significó eldesmembramiento de las distintas sociedades que antes eranconducidas como un holding, lo que originó una situaciónanárquica en algunas de las empresas y fábricas cuyos nuevosgerentes civiles con poco conocimiento de lo que debían ad-ministrar, entraron en el juego de intereses políticos y económi-cos. En síntesis, el gobierno de Alfonsín, por razones par-tidarias e ideológicas, perdió una importante oportunidad paramejorar la organización industrial militar a través de un pro-grama coordinado, toda vez que los cambios no se produjeroncomo consecuencia de un estudio meduloso, en el que parti-ciparan especialistas en el tema, sino por una decisión política-inducida por una particular visión histórica, sectaria y teñidade cuestiones ideológicas- preconcebida para disminuir la in-42
  43. 43. jerencia en el poder político y económico del Estado por partede las FF.AA. -Tanque Argentino Mediano S.E. (TAMSE) El TAM (Tanque Argentino Mediano) fue un proyectonacido en la DGFM en cooperación con Thyssen de Alemania,acordándose en su oportunidad realizar dos prototipos: un Ve-hículo de Combate -tanque- de 30 Ton. con cañón 10.5 y unvehículo blindado de Transporte de Personal con cañón de20mm. Luego de probados los prototipos, que estaban a la al-tura de los mejores productos mundiales, se inició su fabri-cación en serie. Se fabricaron alrededor de 450 vehículosblindados. En 1980 se inició el desarrollo de un VC blindado paraartillería de 155 mm que fue logrado con éxito. Hasta 1996 seentregaron 17 de ellos a las unidades correspondientes. En1997 el gobierno del Dr. Menem ordenó la liquidación deTAMSE, la sociedad que fabricaba estos armamentos blinda-dos, cuyo trámite finalizó en el año 2000. Los activos quedaronen el Ejército.• Armada de la República Argentina (ARA) La industria naval argentina -para servir a un enormelitoral marítimo- estaba orientada a la construcción deunidades de pequeño, mediano y gran porte para la carga ypesca en la cual estaba muy bien calificada. En menor gradosatisfacía la construcción de unidades para la ARA y cubría sus 43
  44. 44. necesidades de mantenimiento. La modalidad de esta Fuerza,en lo que hace al equipamiento, se basaba en la compra deunidades usadas o nuevas con equipamiento completo, in-cluyendo los sistemas de armas. De todos modos para lasnecesidades de mantenimiento, desarrollos y actualizacionestecnológicas se valía de sus talleres de la Base Naval Puerto Bel-grano e instalaciones de empresas sobre las que ejercía influ-encia legal por participación accionaria. En función de las exigencias así planteadas el EstadoMayor General de la Armada al 31 de diciembre de 1983 teníabajo su mando la siguiente estructura de apoyo : -Talleres Navales Dársena Norte (Tandanor S.A.) Empresa inicialmente dirigida por la Armada Argentinay la Administración General de Puertos, bajo el sistema legal deuna sociedad anónima, con mayoría de capital estatal. Lostalleres tenían como capacidad la reparación de 400 buquespor año. En los años 1973 y 1974 además, se armaron y ensam-blaron allí las partes de los submarinos “San Luis” y “Salta” de1000 toneladas cada uno. Actualmente es una empresa privada. -Astilleros y Fábricas Navales del Estado (AFNE) Era el astillero argentino más importante, disponiendode una superficie (en todo su predio) de 1.010.000 m2. En élse fabricaron para la Armada Argentina buques como: eldestructor ARA Santísima Trinidad y las fragatas misilísticasARA Espora, ARA Spiro, ARA Parker y ARA Rosales, de laclase MEKO 140.44
  45. 45. El gobierno de Alfonsín modificó la política previaexistente en materia de construcciones de buques de guerra ycomerciales, quedando los astilleros de AFNE casi inactivos,con la seria afectación de mano de obra especializada. -Astilleros Manuel Domecq García S.A. Este astillero fue concebido para el propósito de fabricarlos submarinos TR-1700 y proporcionar el servicio de mante-nimiento al resto de los submarinos diesel de marinas de otrospaíses. Desde su pasaje a la órbita al Ministerio de Defensasufrió un progresivo desmantelamiento que anuló su capacidadcomo astillero. De los 4 tubos de submarinos depositados ensus talleres sólo queda uno en proceso detenido, mientras quelos tres restantes fueron canibalizados como repuestos de lossubmarinos en servicio. -Taller Aeronaval Central o Taller Aeronaval Espora En él se realizaba el 4to Escalón de Mantenimiento yServicio Autorizado de todo el material aéreo de la ARA . Elmasivo éxodo de ingenieros, capataces y técnicos especializadosen reparación de turbinas aéreas y navales provocado por losbajos sueldos, le ha hecho perder la finalidad principal quetenía como taller central. 45
  46. 46. • Fuerza Aérea Argentina (FAA) La Fuerza Aérea argentina desarrolló su capacidad demantenimiento y de producción aeronáutica en base a dostalleres regionales (Quilmes, en la provincia de Buenos Airesy Río Cuarto, en la provincia de Córdoba) sumados al ÁreaMaterial Córdoba donde, además de producir aviones, se fa-bricaron motores alternativos, armamento (misiles, cohetes ybombas), paracaídas e instrumental. La Fábrica Militar de Aviones Córdoba (1927) seconstituyó en el embrión industrial del interior del país y fuela mejor escuela industrial a través de muchos años, donde seformaron ingenieros, técnicos y operarios especializados. Du-rante setenta años en sus plantas se produjeron en serie ochoaviones bajo licencia (desde el AVRO GOSPORT 504 {1928} alDOUGLAS A- 4AR {1999}, pasando por el MENTOR B-45,que aun es de dotación de la Escuela de Aviación, tras cin-cuenta años de ser utilizado como entrenador básico). En el mismo período de sus talleres salieron treinta yseis sistemas de armas entre prototipos y de producción enserie, que integraron la dotación de la Fuerza Aérea. Entre losprototipos se destacaron el PULQUI I (1947), el ÑANCÚ(1948) y el PULQUI II (1950), de avanzada tecnología para laépoca. Los dos últimos desarrollos fueron el IAe 58 PUCARA(turbohélice de reconocimiento ofensivo y apoyo directo en elcampo táctico, que operó en el conflicto de Malvinas), y el IAe63 PAMPA, desarrollado con la colaboración de la industriaalemana (adiestramiento avanzado y ataque).46
  47. 47. La reducción presupuestaria operada sobre las FuerzasArmadas a partir de 1983 y la manifiesta despreocupación porla industria y actividad aérea, trajo como resultado que buenaparte de esa capacidad industrial haya quedado definitiva-mente en el pasado, restando sólo la capacidad de mante-nimiento mayor. Los embates contra la estructura aeronáutica conti-nuaron en forma sistemática, llevando al polo industrial hastacasi su paralización, hecho éste que sirvió para justificar la pri-vatización del Área Material, por parte del gobierno de Menem,el 15 de diciembre de 1994, que terminó con el Estado subsi-diando a una empresa extranjera, que no aportó trabajo ni tec-nología. Las motivaciones del desmantelamiento de la industriaaeronáutica se ven con más claridad si se repara en las manio-bras políticas y mediáticas que se han desatado durante los úl-timos veinticinco años y que dieron como resultado ladesvinculación total de la Fuerza Aérea con el control del trá-fico aeroespacial, del Servicio Meteorológico Nacional y de laAdministración Nacional de Aeronavegabilidad, entre otros,afectando seriamente la seguridad aérea. -Programa misilístico “Cóndor” En las postrimerías de la década de los setenta comenzóel proyecto y desarrollo de un misil balístico de mediano al-cance (MRBM) a cargo de la Fuerza Aérea, proyecto realmenteambicioso que fue evolucionando con la colaboración de variasempresas. entre ellas la MBB alemana y subsidiarias. La gran 47
  48. 48. formación técnica de los científicos argentinos, permitió avan-zar rápidamente en la tecnología del combustible sólido, losmotores y el sistema de guiado. El “Cóndor I” estuvo destinado a la investigación atmos-férica, con un apogeo de 300 km. y una carga útil de aproxi-madamente de 500 kgs. Los ensayos estáticos serealizaron a mediados de 1983 y el primer lanzamiento estabaprevisto a fines de1985, cosa que nunca se realizó. Su sucesorel “Cóndor II” era capaz de llevar una ojiva de media toneladaa más de 1000 km., cuyo bajo costo comparado con sus com-petidores no sólo favorecía su producción, sino que permitíavislumbrar la posibilidad de un buen mercado. Estos proyectosnacieron impulsados por la idea de lanzar satélites y ponerlosen órbitas de baja altura, sin contar con ayuda externa. Terminado apresuradamente el gobierno de Alfonsín, elnuevo gobierno de Menem pareció en un principio estar deacuerdo con el proyecto pero posteriormente cedió a las pre-siones que se ejercían y ordenó la cancelación del proyectoaduciendo inicialmente razones presupuestarias, para terminardando como causa las imposiciones internacionales (EEUU). Gran parte del material y equipo para el desarrollo delos cohetes fue desmantelado y enviado a los EE.UU. para sudestrucción en el año 1993. Paralelamente, todo lo que estabarelacionado con la investigación y desarrollo pasó a una nuevaorganización gubernamental civil, quitándole la responsabili-dad a la Fuerza Aérea.48
  49. 49. - Radarización y narcotráfico Con el vertiginoso desarrollo de la aviación en general yde la comercial en particular, la Fuerza Aérea fue impulsandoa lo largo de los años diferentes planes tendientes a lograr lavigilancia y control integral del aeroespacio, los cuales no lle-garon a materializarse por diversas razones. Así nacieron: el“Sistema Integrado de Control del Espacio Aéreo” (SICEA) enlos años 70 y 80; el “Plan Nacional de Radarización” en losaños 90 (aprobado por Decreto 145/96) y actualmente el lla-mado “Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial”(SINVICA) que lo remplazó. Este último prevé incorporar cu-atro radares militares en forma escalonada a partir del año2009/2010. Esta decisión, aún no cumplida, se está tomando40 años después de la última adquisición de radares militares,en la década del 70. Sólo el 11% de nuestro territorio se encuentra bajo con-trol radar, limitándose ello a radares para control de tránsitoaéreo instalados en los aeropuertos de Ezeiza, Córdoba, Men-doza, Mar del Plata y un radar secundario en Paraná. Desdehace mas de 15 años el Estado nacional no ha incorporadoningún radar para ir completando la red de control de tránsitoaéreo que es casi inexistente. Es evidente que ello se debe a unafalta de decisión política vinculada con aspectos de corrupciónadministrativa en un negocio de casi 2.000 millones de dólares(materiales, equipos y mantenimiento) y favorece especialmentelas actividades de contrabando y narcotráfico que se desarrollanpreponderantemente en las fronteras norte del país. La diversidad y la gravedad de los trastornos que se ori- 49
  50. 50. ginan en la sociedad argentina a partir del ingreso de estupefa-cientes al territorio nacional vía aérea y de la amenaza perma-nente del terrorismo, debería ser motivo suficiente parajustificar la asignación de partidas presupuestarias que permi-tieran la inmediata adquisición de equipos y radares que posi-bilitaran un adecuado y completo control del espacio aéreonacional. Otro problema no menor, en cuanto el control de espa-cio aéreo, es que nuestra Fuerza Aérea no está legalmente au-torizada a derribar aviones civiles en vuelo ilegal.4. Ataque a los cuarteles de La Tablada durante el go-bierno de Alfonsín Enrique Gorriarán Merlo, integrante del Ejército Re-volucionario del Pueblo (ERP) de nuestro país, fue asesor mi-litar del Foro de San Pablo -a partir de su creación- en sucalidad de “comandante” del ejército nicaragüense, grado alque había accedido por su apoyo militar y participación en larevolución del Frente Sandinista de Liberación Nacional(FSLN), que incluyó la planificación, dirección y ejecución delasesinato en Paraguay (Sep. 1980) del ex presidente deNicaragua, Anastasio Somoza, por encargo del gobierno re-volucionario nicaragüense. Gorriarán había sido creador en 1986, en Managua, delMovimiento Todos por la Patria (MTP) para actuar el la Ar-gentina, junto al actual Secretario de DD.HH. de Argentina,Eduardo Luis Duhalde, y otros militantes del ERP, mon-50
  51. 51. toneros, sacerdotes de izquierda radicalizada y miembros delCentro de Estudios Legales y Sociales (CELS). En enero de 1989, durante el gobierno de Alfonsín, elMTP conducido por Gorriarán Merlo, atacó en nuestro país alRegimiento 3 de Infantería Mecanizada y al Escuadrón de Ca-ballería blindado 10, ubicados en los cuarteles de La Tablada(Provincia de Buenos Aires), los cuales fueron recuperados porel Ejército Argentino después de una cruenta batalla de dosdías que dejó un saldo de 39 muertos. Las razones y respon-sabilidades del hecho fueron confusas. El go-bierno no inves-tigó adecuadamente la participación de funcionarios de lajuventud radical cercanos al Presidente, que tenían relacióncon el terrorista Gorriarán. Veinte terroristas sobrevivientes del ataque fueron pri-sioneros y encarcelados, otros escaparon. Juzgados los primeros,tuvieron importantes condenas entre 10 años y prisión per-petua. Once años después, el presidente Dr. Fernando de laRúa les conmutó las penas y salieron en libertad, con excep-ción de Gorriarán Merlo, que recién seis años despuésdel hecho había sido capturado en México, traído al país, juz-gado, y condenado a cadena perpetua. En el 2002, Gorriaránfue finalmente indultado por el gobierno de EduardoDuhalde (homónimo del anterior). Las Madres de Plaza deMayo y otros integrantes del Foro de San Pablo impulsaron estaliberación (Ver en Google “Nuestra_historia_70” Boletines 146a 154). 51
  52. 52. Tiempo después de salir de prisión, Gorriarán formóuna nueva agrupación política (PTD) que se adhirió al Foro deSan Pablo, algunos de cuyos integrantes enviaron sus adhe-siones al partido creado. En el año 2006, murió por enfer-medad, estando en libertad. Contrariamente, en la Argentina,hoy están en prisión más de 400 oficiales y suboficiales de lasFF.AA., además de miembros de las Fuerzas de Seguridad ypoliciales, como consecuencia de la guerra contra el terrorismode los años 70. No hay ningún terrorista preso.El año 1989 marca el fin adelantado del gobierno radical “es-tatista” de Alfonsín En los primeros meses de 1989 se incrementó eldesprestigio de la administración radical que no pudo, o nosupo, contener el problema inflacionario y cuya gestión llevóa un descontrol tal de las variables económicas, que condujerona una hiperinflación (se llegó al 4.923 % anual) con el con-siguiente descontento social que produjo -especialmente en losgrandes centros urbanos- desmanes tales que provocaron 15muertos y docenas de heridos, todo lo cual obligó al gobiernoa entregar el poder anticipadamente. El 12 de junio el presidente Alfonsín renunció y trans-firió el mandato 6 meses antes, al candidato vencedor de laselecciones efectuadas el 14 de mayo, doctor Carlos SaúlMenem, del Partido Justicialista, quien asumió el 8 de julio deese año.52
  53. 53. 5. Creación del Foro de San Pablo. Se continúa con eldebilitamiento de las FF.AA. Como ya se indicó, en el año 1990 se creó el Foro deSan Pablo (FSP) con los objetivos que se expresan en elcomienzo de este documento. Meses antes, como dijimos, había accedido a la presiden-cia el Dr. Carlos Saúl Menem, del Partido Justicialista, al quepodemos caracterizar como un caso atípico, ya que fue un pe-ronista liberal en lo económico (que logró superar la inflacióny estabilizar los precios durante 10 años) cuyos dos períodos degobierno estuvieron signados por la privatización de la mayoríade las empresas en poder del Estado, que eran muchas. Su gestión en relación con las FF.AA. y la Defensa Na-cional se caracteriza por acciones contradictorias a saber. •Interés en pacificar el país mediante una serie de indul- tos, facultad que le otorgaba la Constitución Nacional en su carácter de Presidente. Con tal medida liberó o exo- neró a: -Los terroristas que aún quedaban acusados en diversos procesos y que se encontraban prófugos, detenidos o ex- carcelados. -Los altos jefes militares no alcanzados por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. -Todo el personal militar sumariado y personas civiles que intervinieron en los motines de Semana Santa (1987), Monte Caseros (1987), y Villa Martelli 53
  54. 54. (1988), por delitos contra la disciplina, -Los integrantes de la Junta Militar procesados por la guerra de Malvinas. • En marzo de 1998, con su impulso, el Congreso de la Nación sancionó la ley 24.952 por la que se derogaron las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, y la de Extin- ción de Acciones Penales. • Promovió en el Congreso Nacional el dictado de leyes que beneficiaron económicamente a los detenidos por tri- bunales militares (con $ 74,66 por día de detención) y a los familiares de los muertos y desaparecidos (con US$ 225.000), no otorgando similar beneficio con las vícti- mas a manos de los terroristas subversivos. • Mantuvo el presupuesto de las FF.AA. en un nivel muy bajo, afectando como su antecesor la reposición de mate- riales, el mantenimiento y el adiestramiento del personal. • Destruyó la capacidad de desarrollo tecnológico y de fabricación de los materiales para la defensa, por medio de las li-quidaciones de las empresas mixtas o del Estado que no eran rentables. • No dictó las leyes complementarias ordenadas en la Ley de Defensa que hubieran facilitado el planeamiento operacional y logístico desde tiempos de paz. • Dejó sin efecto el Servicio Militar Obligatorio que, además de preparar reservas instruidas, era una necesidad social de un país en vías de desarrollo (conocimiento del estado sanitario, el completamiento de la alfabetización y la integración social de jóvenes provenientes de distintos54
  55. 55. ámbitos geográficos, culturales y económicos) por lanecesidad política de obtener beneficios electorales. Elnuevo sistema de voluntariado no dispone de los recursosfinancieros necesarios para adquirir los materiales yequipos y disponer de la cantidad de recursos humanosnecesarios a efectos de poder funcionar con eficacia ycumplir con las exigencias de la defensa de nuestra sobe-ranía y de nuestros recursos. La notable disminución deefectivos, en especial de soldados, llevó aparejado el cierrede unidades o la inactivación de las mismas sobre la basede reestructuraciones cuya intención real ha sido debilitarla capacidad de las FF.AA.• Designó funcionarios de 2da y 3ra línea del gobierno aex militantes de la organización terrorista subversiva Mon-toneros. Entre ellos, ocuparon el cargo de Subs-cre-taria de DD.HH., dependiente del Ministerio de Justicia,lugar clave para los fines aviesos del uso discriminado delos DD.HH. y la política contra las FF.AA.• La desmalvinización continuó durante la década del 90a través de todos los medios de comunicación social (laprensa oral y escrita, cine y televisión), alcanzando su di-fusión con carácter negativo hasta las escuelas. Dirigida aun público crédulo, ignorante de la realidad histórica yal margen de los errores políticos y estratégicos militares,lo grave es que el tema presentaba un peligroso mensajepacifista que ponía de manifiesto su intención de destruirlos valores patrióticos que son el basamento de nuestraNación. 55
  56. 56. En Marzo de 1992 se produjo en Buenos Aires un aten-tado terrorista que destruyó íntegramente la Embajada de Is-rael, con un saldo de 29 muertos y numerosos heridos. Lainvestigación judicial no llegó a buen fin y el hecho se mantieneimpune hasta el día de hoy. Dos años después corrió la mismasuerte la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) con eltrágico saldo de 86 victimas fatales y más de un centenar deheridos. En esta ocasión se puso de manifiesto lo absurdo denuestra legislación en la materia, al impedirse a las Fuerzas Ar-madas Argentinas (leyes de Defensa y Seguridad Interior) in-vestigar el atentado, mientras se autorizaba a una unidad delEjército Israelí (Sahal) participar en la remoción de escombrosy tareas de inteligencia. Simultáneamente se infería un agravioa nuestra soberanía, ya que se trataba de un atentado sufridopor una organización civil ocurrido en territorio argentino. De nada valieron las pobres investigaciones judiciales, lademora y anomalías en los trámites, se fortalecieron las ver-siones que dieron pie a la creencia de que el gobierno deMenem habría preferido que no se investigara a fondo, parano echar luz sobre la fabricación y venta de armas Tal versiónvolvió a cobrar fuerza tras el descubrimiento del contrabandode armas a Croacia y Ecuador, que concluyó con la explosiónde la Fábrica de Río III donde se había acondicionado parte delarmamento (Nov. 1995). Con este hecho de carácter netamentedelictivo en lo político y comercial se volvió a involucrar a per-sonal de las FF.AA. A mediados de 1995, a raíz del escándalo generado poruna presentación televisiva de Adolfo Scilingo (un ex marino56
  57. 57. dado de baja por diversos delitos comunes que se asocióeconómicamente con el periodista montonero -presidente delCELS- Horacio Verbitsky, para escribir un libro sobre la elimi-nación de subversivos terroristas que luego tituló: “El vuelo”),los tres jefes de Estado Mayor de las FF.AA. habían acordadocon el Ministro de Defensa, Oscar Camilión, la convenienciade realizar una presentación en conjunto a efectos de hacerpúblicas expresiones relacionadas con la guerra contra la sub-versión terrorista. Sin embargo, una denuncia en un canal deTV efectuada por un suboficial de los servicios (de especialidadzapatero) contra quienes fueron sus superiores en Campo deMayo, relativa a derechos humanos, fue la justificación del Jefede estado Mayor del Ejército, el teniente general Balza, parapresentarse sólo e imprevistamente en un programa televisivode alto rating para realizar en nombre de esa institución un“mea culpa” por los métodos ilegítimos utilizados en la lucha,expresando que no existían listas de desaparecidos, haciendohincapié, como si fueran novedades, una serie de considera-ciones sobre la obediencia que siempre existieron en las normasmilitares. Esta presentación y su contenido no fue bien vistopor el personal subordinado en actividad, ni por los retirados,ya que todos esperaban una defensa de los su-bordinados quecumplieron órdenes. Aunque estas declaraciones tuvieron gran repercusiónen la opinión pública, no obtuvieron su contrapartida porparte de los terroristas subversivos, ni tampoco de los políticosque tuvieron responsabilidad en los sucesos que teñirían de 57
  58. 58. sangre la República en la década del 70, por acción u omisión. Durante varios años, a partir de los indultos del Presi-dente Menem y hasta el final del 2002, si bien la campaña con-tra los militares por los DD.HH. disminuyó notablemente,algunos jueces declararon en el 2001 la inconstitucionalidadde las leyes de Punto Final y de Obediencia Debida, y con elloel nuevo intento de las ONGs izquierdistas de reiniciar losjuicios por los DD.HH. (de los terroristas). El desmante-lamiento de las Fuerzas Armadas continuó tal como se ha ex-presado: la falta de presupuesto, la desaparición de la industriapara la Defensa, la disminución de efectivos por la desapari-ción del Servicio Militar Obligatorio, la campaña de despresti-gio de los cuadros, etc. Entre el año 2000 y el 2003, durante los gobiernos deDe la Rúa y Duhalde, ejerció la Jefatura del Estado Mayor Ge-neral del Ejército el general Ricardo Brinzoni. Durante sugestión se observaron importantes cambios que lo distin-guieron de su predecesor, el general Balza. Hubo una decidida acción de respaldo y apoyo a los ofi-ciales cuestionados por las organizaciones de derechos hu-manos y una acción institucional que reivindicójustificadamente el accionar del Ejército (y las otras fuerzas) du-rante la guerra contrarrevolucionaria y rindió homenajes per-manentes a los caídos en ella, evocando las acciones decombate más importantes. Tal acción se complementó con unapermanente apelación a la reconciliación nacional, buscandocerrar heridas, olvidar rencores inconducentes y terminar conla persecución vindicativa de los terroristas enquistados en sec-58
  59. 59. tores de la vida democrática, en las ONGs izquierdistas que de-fienden “sus derechos humanos”, y en alguna prensa clara-mente definida como de izquierda y apologista del terrorismomarxista o genuflexa. Esto le costó al general Brinzoni críticas permanentes dela izquierda, en especial del periodista y terrorista montoneroHoracio Verbitsky, a través del periódico "Página 12". Inclusose intentó comprometerlo y acusarlo de hechos acaecidos du-rante la guerra, sin fundamentos sólidos o pruebas fehacientes.Al asumir Kirchner la Presidencia lo reemplazó por un generalque compartía su política de DDHH.6. La persecución se reinicia en el ámbito del personaly se agrava En el año 2003, luego de una crisis económica social degran envergadura y una situación política inestable y por mo-mentos anárquica, ocurrió que, en el lapso de apenas un mes(Dic. 2001 a Ene. 2002), hubo cinco presidentes constitu-cionales. Se efectuaron nuevas elecciones, cuyo desenlacequedó inicialmente abierto debido a que debía realizarse entrelos dos más votados un ballotage, por no alcanzar ninguno elporcentaje necesario para ganar. La disputa era entre Menem,quien iba por su tercer período, y Kirchner, el gobernador deuna provincia casi despoblada (200.000 habitantes), pero conabundantes recursos naturales. Menem se retiró de la con-tienda, asumiendo entonces como presidente el Dr. NéstorKirchner con el 25 % de los votos totales. 59
  60. 60. Los antecedentes de Kirchner sólo lo señalaban comomilitante de la Juventud Peronista en la Universidad, junto consu actual mujer. En el año 1976, después de recibirse de abo-gado, se radicó en Santa Cruz, su tierra natal, para dedicarse laactividad profesional y comercial. A fines de la década del 80se desempeñó como intendente de la ciudad de Río Gallegos,capital de esa provincia, donde en la década del 90 fue dosveces gobernador por el Partido Justicialista y estuvo muy iden-tificado con el presidente Menem. Jamás había realizadoningún acto o acción a favor de los DD.HH. y, por el contrario,había sido criticado por su falta de apoyo a esas ONGs. Surelación con las unidades militares de la zona pueden calificarsede normales. Sin embargo, en cuanto asumió la presidencia adoptóuna actitud confrontativa y agresiva hacia las FF.AA., utilizandouna estrategia de DD.HH. para que la izquierda activa no per-turbara su acción de gobierno, dándole como prebendas,además de cargos y dinero, todas las facilidades para iniciar unaenorme campaña contra las FF.AA. mediante las ONGs deDD.HH. (de los terroristas) liderada por “las Madres de Plazade Mayo”, de Hebe de Bonafini, una radicalizada izquierdistaque dirige una pseudo universidad “del odio” (con programaspara hacer la revolución marxista-leninista), y que actualmentegerencia una “empresa de construcciones” solventada por el Es-tado. Otro personaje destacado en su relación con el gobiernoes la maestra Estela Carlotto, presidenta de las “Abuelas dePlaza de Mayo” (quien nunca pudo demostrar que fue abuela),que tiene “su negocio político” en la recuperación de menores,60
  61. 61. hijos de desaparecidos, y que ubicó a sus dos hijos en cargos dediputados o secretarios de Estado de la provincia de BuenosAires. En el gobierno de los Kirchner -ya que la mujer sucedióa su marido en la presidencia de la Nación- los terroristasfueron premiados con cargos de primer nivel, como ministros,secretarios de Estado, asesores de gobierno, gobernadores, di-rectores de reparticiones públicas, jueces, etc. Desde sus altasposiciones, constituyen un equipo homogéneo en cuanto lasactividades de destrucción de las FF.AA., tanto del personalque actuó en la guerra contrarrevolucionaria como en los va-lores permanentes de esas instituciones y sus tradiciones. En los primeros años de gobierno hubo un ataque afondo para anular las “leyes de Punto Final y Obediencia De-bida”, y así juzgar nuevamente a la mayor cantidad de inte-grantes de las fuerzas legales, cosa que lograronanticonstitucionalmente por medio de un parlamento conver-tido en una “escribanía del gobierno”. En agosto de 2003, elPoder Legislativo, impulsado por el Ejecutivo, resolvió dictar laley 25.779, por la cual se declaran insanablemente nulas lasLeyes 23.492 y 23.521 (derogadas por Menem en 1998) ale-gando que se trataron de delitos de lesa humanidad, que sonimprescriptibles, inamnistiables e inindultables. El Congresode la Nación, arrogándose facultades que no posee, declaró lanulidad de esas leyes que habían sido promulgadas por un go-bierno constitucional y ratificadas por la Corte Suprema de Jus-ticia de la Nación de ese entonces, en más de 10 oportunidades.La actual Corte Suprema incurrió en un exceso mayor pues 61
  62. 62. aplicó rectroactivamente la ley de nulidad basándose en unafuente extranjera, para juzgar una guerra interna. A partir de allí y mediante un poder judicial en muchoscasos genuflexo e intimidado -y, en otros, ideológicamente afín-se reinició la persecución política por medios jurídicos y judi-ciales, aprovechando que habían quedado sin efecto por lasleyes que ponían punto final a los conflictos del pasado. La Corte Suprema de Justicia de la Nación, en sintoníacon el gobierno nacional y contra lo expresado por la CortePenal Internacional en sus fallos y también en su estatuto (alcual estamos adheridos), estableció que los “crímenes” cometi-dos por las FF.AA. tenían carácter “imprescriptible”. Con-trariamente, los crímenes de los terroristas fueron considerados“delitos comunes” y, en función al tiempo transcurrido, haoperado su prescripción sin posibilidad de acción legal contraellos. Así se contradice el Estatuto de Roma (de aplicaciónobligatoria a partir de su aprobación como ley interna por elCongreso Nacional) que claramente norma que los “gruposciviles no estatales”, al cometer delitos aberrantes deben tam-bién ser considerados por los Tribunales como incursos en deli-tos de lesa humanidad Con respecto a los veteranos de Malvinas, si bien ya lo-graron una pensión, la campaña de desprestigio sigue dirigidacontra los cuadros de las FF.AA., con artículos escritos e in-cluso con películas donde muestran a los oficiales comodespóticos y cobardes, que mientras los soldados estaban enpozos en el terreno y mal alimentados, ellos disponían de “pri-vilegios alimentarios” y de comodidades físicas, aspectos total-62
  63. 63. mente falsos de falsedad absoluta (el autor de uno de losguiones fue un ex soldado que, según sus propios compañeros,había demostrado una conducta miedosa y poco solidaria du-rante su estadía en las islas). Otra acción que realizan es iniciarjuicio por torturas (delitos de lesa humanidad) a oficiales quesancionaron a algún soldado indisciplinado con el “calabozode campaña” establecido en los reglamentos militares para estoscasos. En total conocimiento que las FF.AA. actuaron “insti-tucionalmente” durante el desarrollo de la guerra revolu-cionaria -salvo algún grupo minúsculo- y compenetradas con sumisión de “aniquilar al terrorismo subversivo”, de acuerdo condecretos emanados de la Presidente constitucional, los suce-sivos gobiernos posteriores al proceso militar han adoptadopolíticas alternativas para atacarlas y disminuirlas: • Persecución jurídica y judicial, sin tregua y sin límites legales, a aquellos militares cuya actividad antiterrorista era pública y manifiesta, de acuerdo con el destino y fun- ción que cumplían. • Persecución económica al restante personal retirado, al que se le ha recortado el sueldo en el 63% (siempre fue aproximadamente el 18%) respecto al haber de los activos mediante arbitrios ilegales que generan juicios inter- minables. Como resultado, han logrado una progresiva pauperización del personal en situación de retiro que tiene consecuente repercusión en las familias militares. Esta medida tiene también un efecto intimidatorio sobre los militares en servicio activo, ya que los disuade de dis- 63
  64. 64. entir con las políticas de Defensa implementadas por el gobierno, so riesgo de pasar a retiro en forma inmediata y así engrosar el sector de los “desposeídos” .El CELS, herramienta estratégica para dominar la políticade personal de las FF.AA. No podemos dejar de referirnos al CELS (Centro de Es-tudios Legales y Sociales) cuyo actual presidente es el terro-ristamontonero Horacio Verbitsky 6. Esta organización fue creada el 12 de abril de 1980 -tresaños antes que entregara el poder el gobierno militar- por ini-ciativa del doctor Emilio F. Mignone 7, quien fue su primerpresidente, acompañado por Augusto Conte Mc Donell (teníanhijos “desaparecidos”). En el Acta fundacional se dejó constan-cia que su finalidad principal era intervenir dentro y fuera delpaís en todo lo atinente al tema de los DD.HH. Sus objetivoseran políticos y partiendo de la recepción y selección de denun-cias pensaban llegar a involucrar a miembros de las FF.AA., deseguridad y policiales, mediante una acusación penal. Cono-ciendo esta finalidad entendemos que el CELS nació como de-fensor de los derechos humanos de sólo un sector,parcializados. Este enfoque se mantuvo a través del tiempo y explica elimpulso posterior que adquirió esta entidad y la forma en quese insertó en similares organismos internacionales y dirigió latarea y la acción psicológica de las ONGs de DD.HH. (de losterroristas) en nuestro país y en el exterior. El gran salto cuali-64
  65. 65. tativo del CELS se dio al morir Mignone y hacerse cargo de lapresidencia el ya nombrado terrorista Verbistsky, quienperteneció al servicio de inteligencia de Montoneros e inexpli-cablemente, fue el único que sobrevivió entre los identificadosque cumplían esa función. En 1989 y desde el diarioizquierdista “Página 12” (hoy vocero oficial del gobierno) fun-dado con los dineros suministrados por el histórico terroristaGorriarán Merlo, Verbitsky efectuaba denuncias contra ungrupo de “militares que querían realizar un golpe de Estadocontra el gobierno”. Curiosamente esos artículos coincidieronluego con el falso fundamento dado por Gorriarán y el MTPcomo causa del sangriento ataque a los cuarteles de la Tablada,al cual ya nos referimos. La trabajada relación de Verbitsky -debido a su cargo-con la OEA, le abrió numerosos contactos en cadena que con-virtieron a la entidad por su desarrollo, capacidad financiera yapoyo estatal, en la más influyente de sus similares en el campode los DD.HH., temática en la que a partir del 2003, con lapolítica del presidente Kirchner, agrega otras ventajas decisivaspara su accionar, al actuar el gobierno contra la FF.AA. e influiren los otros poderes del Estado. En cuanto a la relación con elministerio de Defensa, se puede afirmar -aunque parezca desca-bellado- que el CELS, y en especial Verbitsky, es el verdaderoartífice de la política de personal de las FF.AA. (Revisión delegajos de retirados y en actividad para encontrar indicios oevidencias que le sirvan para tomar medidas administrativas yjudiciales contra esos cuadros en relación a la guerra contra lasubversión terrorista e incluso de los ideológicamente contra- 65

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