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Reflexiones tras copenhague llorenç serrano

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II Universidad de Verano de los Verdes, Beire 2010

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Reflexiones tras copenhague llorenç serrano

  1. 1. Reflexiones tras Copenhague: un enfoque sindical para una decisión europea Llorenç Serrano i Giménez Secretario confederal de Medio Ambiente de CCOO a estas alturas ya son muchas las valoraciones hechas sobre lo acaecido en la conferencia de naciones unidas sobre cambio climático. también sobre las razones que no permitieron llegar a un acuerdo global, ambi- cioso y vinculante que era el objetivo europeo y de la confederación Sindical internacional. Sobre los motivos y consecuencias de la evidente pérdida de liderazgo de la unión Europea en las negociaciones sobre el clima, poco puedo añadir sobre lo ya dicho en múltiples análisis y creo que lo fundamental es ver qué propuestas y estrategias deben desarrollarse en el futuro. Sin embargo, sí creo que debo aprovechar la ocasión para explicar cual ha sido la posición sindical en la coP15. EL SindicaLiSmo intErnacionaL el calentamiento, sus causas antropogénicas y, antE LoS acuErdoS cLimáticoS en todo caso, la utilidad o conveniencia de polí- ticas de mitigación que afectasen a los procesos Las altas expectativas depositadas en la cumbre productivos. de Copenhague comportaron un alto grado de asistencia y de trabajo previo de muchas orga- Este acuerdo sindical ha sido posible por basarse nizaciones sindicales de todo el mundo. Ello en cuatro puntos fuertes. En primer lugar, com- ha sido provocado por el gran nivel del trabajo partir una visión de desarrollo sostenible basada desarrollado en los últimos años por la Con- en las ideas fuerza de empleos y economía ver- federación Sindical Internacional –CSI–. En el de, que apoyándose en el informe político de pasado no nos fue posible tener una posición PNUMA ha ganado espacio y credibilidad, so- común y en Copenhague hemos defendido con bre todo entre los sindicatos de los países emer- fuerza objetivos compartidos ante los distintos gentes y en vías de desarrollo. estados y en el plenario de la Conferencia. Para valorar la importancia de este cambio baste re- En segundo lugar, la aceptación de los diagnós- cordar cómo algunas organizaciones sindicales ticos y recomendaciones del Panel Internacional de países desarrollados negaban, no hace tanto, para el Cambio Climático (IPCC). 10 90 / Marzo 2010
  2. 2. Algunas organizaciones sindicales de países desarrollados negaban, no hace tanto, el calentamiento, sus causas antropogénicas y la utilidad o conveniencia de políticas de mitigación que afectasen a los procesos productivos. Foto Rafael G. Dobarganes. 90 / Marzo 2010 11
  3. 3. Llorenç Serrano i Giménez En tercer lugar –quizá el más importante– , el bre los objetivos voluntarios y la posibilidad de convencimiento de que un acuerdo global y recuperar la senda de Bali en México 2010. vinculante es la mejor salvaguarda para las ten- taciones proteccionistas y para el dumping –que La primera preocupación, la descarada impugna- si es ambiental, también lo es social–. Éste es el ción del mecanismo de Conferencia de Naciones fundamental punto de encuentro entre los sin- Unidas para abordar las negociaciones sobre el dicatos del norte y del sur. clima. Es cierto que el requisito de la unanimi- dad para un acuerdo, y la propia mecánica de En cuarto lugar, el objetivo de un compromiso las sesiones facilitan entorpecer las negociaciones ambicioso de financiación del “desarrollo limpio” –cosa que no tendría ninguna importancia si lo y de la adaptación para los países en desarrollo. practicasen pequeños países, pero no fue el caso–. Ello provoca que no se avance en los trabajos Y por último, pero fundamental, un objetivo pro- previos hasta que se tiene la sensación de estar pio –aunque cuente con la comprensión y apoyo al borde del abismo –y en esta ocasión el vértigo del resto de la sociedad civil– como es el princi- no fue un acicate para el acuerdo, sino para una pio de “transición justa” aplicado a todas las po- salida al margen de la conferencia–. También es líticas y medidas que se deben emprender para cierto que hay una confusión entre el papel del contener y adaptarnos al calentamiento global. Secretariado de Naciones Unidas para la Confe- rencia, la función del país organizador y los lide- Estoy convencido de que el consenso conse- razgos que informalmente se reconocen. Incluso guido se mantendrá, y que el próximo congre- estoy de acuerdo en que el trabajo maratoniano so de la CSI en el próximo mes de junio reafir- con horarios irracionales no son la mejor forma mará estos objetivos para la próxima COP. Sin de afrontar negociaciones tan delicadas Ahora embargo, es obvio que el resultado de Copen- bien, todas estas cuestiones que habrá que mejo- hague no ayudará a que así sea. La ausencia de rar, no son las que impiden el acuerdo deseado. un acuerdo vinculante volverá a dar argumen- Si no hubo un acuerdo vinculante en Copenha- tos a los que, en defensa de intereses legítimos, gue es porque entre las altas y diversas expectati- ven con temor políticas de mitigación ambicio- vas que allí confluyeron y lo que se puso encima sas y proponen como forma de compensarlas de la mesa no había casación posible. Con obje- políticas arancelarias que pondrían en riesgo el tivos más ambiciosos y posiciones más generosas sistema de comercio mundial. Éste es el debate de los países ricos y grandes emisores, el acuerdo que puede romper la cohesión sindical expre- hubiese sido posible y el farragoso mecanismo de sada en Copenhague. este tipo de conferencia no hubiese sido siquiera mencionado. LaS incóGnitaS SobrE LoS Creo que estamos en grave riesgo de que se mEcaniSmoS y ParticiPación hurte a la Conferencia de Naciones Unidas su En LaS confErEnciaS dEL cLima papel, y que en futuras COP ésta sea la pantalla que disimule una nueva forma de negociación Señalado esto, de Copenhague nos trajimos otras entre los “grandes”. Si ello es así, auguro que incertidumbres, aparte de las fundamentales so- será a costa de la ambición en los objetivos y Con objetivos más ambiciosos y posiciones más generosas de los países ricos y grandes emisores, el acuerdo en Copenhague hubiese sido posible y el farragoso mecanismo de este tipo de conferencia no hubiese sido siquiera mencionado 12 90 / Marzo 2010
  4. 4. Reflexiones tras Copenhague: un enfoque sindical para una decisión europea dejando un rastro de desconfianza y rechazo que ya afloró en Copenhague. Quizá el pro- tocolo de Kyoto ha sido un espejismo que he- mos sobrevalorado, dado que –por distintas causas y mecanismos– no comprometió a los grandes emisores. Ahora que éstos han pasado a un primer plano, parece difícil mantener la esperanza de que las conferencias sobre cam- bio climático respondan políticamente a las recomendaciones de la comunidad científica. El gran problema es la falta de tiempo para to- mar las decisiones inaplazables que este nuevo equilibrio pospone. Y dentro de esta preocupación por el mante- nimiento del carácter de las próximas confe- rencias, está la incertidumbre sobre cuál será el papel de la sociedad civil. En mi opinión, lo ocurrido en Copenhague no fue una cuestión de mala organización. En las colas y en el in- terior del Bella Center lo que percibimos fue que molestábamos. Aparte de la represión de manifestaciones y otros actos paralelos, se trata de que se vetó la entrada a miles de personas acreditadas con meses de antelación. Y se trata de varias declaraciones en que se ridiculizaba el papel de los observadores cómo si se tratase de “turistas de conferencia”. Yo puedo enten- der que se fije un límite de observadores, que se asigne un número de ellos a las organiza- ciones con carácter previo a la inscripción –es muy difícil medir la representatividad de estas para asignar los puestos, pero un criterio sería el seguimiento histórico con algún factor que compensara la evidente preponderancia de los países desarrollados–. Nosotros mismos nece- En mi opinión, los mejores aliados de Naciones El acuerdo sindical para sitamos que se establezca y garantice qué ac- Unidas en las conferencias son las personas que Copenhague tos se podrán organizar en la convención, que asisten como observadores. Sin éstos, la verdad ha sido posible se nos diga a qué sesiones pueden asistir los científica y la preocupación social pierden peso por basarse, entre otros observadores y, cuáles no. Creo que la confe- en las cabezas de los negociadores, constreñidos puntos fuertes, rencia debe ser lo más abierta posible a los ob- por otros intereses que no necesitan estar repre- en compartir una visión servadores. Y creo que si se pide contención a sentados ahí para hacerse evidentes. Creo que si de desarrollo las delegaciones de la sociedad civil, lo mismo se pierde o diluye la presencia de observadores sostenible basada en las debe hacerse con las gubernamentales. Pero de la sociedad civil se perderá visión, ambición ideas fuerza todas estas consideraciones deben servir para y generosidad en las conferencias. La cuestión de empleos y economía verde. reforzar la participación de la sociedad civil, no no es que sin nosotros sea más fácil presentar Foto: Roberto para excluirla con argumentos de operatividad como avances lo que en mi opinión ha sido un Anguita. que esconden la incomodidad de los gobiernos fracaso, sino que la posibilidad de llegar a los ante el escrutinio público de sus actos. acuerdos necesarios será aún más remota. 90 / Marzo 2010 13
  5. 5. Llorenç Serrano i Giménez También es ¿antE La ParáLiSiS, hechos y por los ya comprometidos, las emisio- fundamental el acuerdo sobre quÉ dEbE hacEr EuroPa? nes europeas serán una fracción relativamente el objetivo de pequeñas de las totales, y que por tanto el in- un compromiso Pero, si alguna cuestión me quedó clara a la centivo de reducir nuestras emisiones como aci- ambicioso de financiación vuelta de Copenhague, es la necesidad de que cate para que otros hagan lo mismo, será cada del “desarrollo Europa se dote de una estrategia de desarrollo vez menos relevante. En la práctica esto ha sido limpio” y de la adaptación para propia que sea más que una baza en las nego- así en Copenhague, donde la oferta europea de los países en ciaciones sobre el clima. reducir nuestras emisiones en un 30% por cien- desarrollo. Foto: Álvaro López to en el año 2020, en lugar del 20% por ciento, Europa debe negociar mejor. Cuesta entender en el supuesto de un buen acuerdo, no ha servi- cómo no consigue posiciones comunes con do para llegar a éste. los países más vulnerables al cambio climático cuando está dispuesta a hacer mayores esfuer- La posición europea tiene mucho de responsa- zos de reducción de emisiones y de financiación bilidad pasada –hemos sido cuna de la revolu- que otros. Es evidente que la multiplicidad de ción industrial y por consiguiente de la mayoría voces que hablan en nombre de Europa no ayu- de los gases de efecto invernadero que campan da a que se la tenga en cuenta por su peso real. por la atmósfera– y también de responsabilidad Que parece que pusimos todas las expectativas con el futuro, de acuerdo. De aquí a que parez- en el liderazgo del presidente Obama sin cali- ca que queremos dar lecciones al mundo sólo brar lo que esto suponía. Pero más relevante de hay un paso y creo que muchos en el mundo todo esto es que en el futuro, por los esfuerzos lo perciben así. Nuestra disposición al esfuerzo 14 90 / Marzo 2010
  6. 6. Reflexiones tras Copenhague: un enfoque sindical para una decisión europea en reducción de emisiones no ha conmovido y con objetivos de reducción para 2020 por en- a nadie más en el mundo, mientras en Europa cima de los de nuestros socios y competidores, buena parte de la sociedad, los poderes y los tiene a buena parte de su industria y sociedad intereses estiman que estábamos dispuestos a ir preocupada y angustiada porque piensa que esos demasiado lejos. La posición europea –que, me compromisos menguan nuestra competitividad temo, sigue siendo la misma para el futuro– no y, en consecuencia, nuestro bienestar futuro. es sólida. Y conforme disminuya el peso relativo de nuestras emisiones, todavía lo será menos. Cómo consecuencia, Europa no se plantea objetivos de reducción de emisiones mayores Con el resultado de Copenhague, conocidos ya –aunque estaría en condiciones de hacerlo– si los objetivos voluntarios que no han ido más los otros países –desarrollados y emergentes- no allá de lo que se anunció con carácter previo a lo hacen asimismo. El mensaje implícito pero la Cumbre, con las crecientes dificultades en el poderoso que estamos trasladando a la sociedad Congreso de los Estados Unidos para la aproba- europea es que nuestros objetivos son el fruto de ción de la ley de cambio climático, con el des- un compromiso entre responsabilidad ambien- conocimiento de quien sustituirá a Ivo de Boer, tal y competitividad. Quienes albergan temores con el anuncio de China que no habrá acuerdo razonables sobre cómo les pueden afectar esos sobre, clima en 2010… Con todas estas noticias objetivos, desarrollarán –en tiempos de crisis, que no puedo considerar positivas, es difícil es- aún más– estrategias para posponerlos. No he- perar grandes avances en la COP16 de México. mos sido capaces de hacer visible que esos ob- Por lo tanto, creo que podemos convenir que jetivos nos convienen. No seremos capaces de Europa deberá renovar la Estrategia de Lisboa hacerlo mientras los condicionemos a lo que sin que existan cambios relevantes en los conte- hagan los demás. En este sentido, la propues- nidos de los acuerdos sobre cambio climático. ta de negociación que parecía bien encaminada antes de Copenhague, se ha demostrado nega- tiva para la asunción en Europa de objetivos de Por una EStratEGia EuroPEa hacia reducción ambiciosos. una Economía baja En carbono Creo que Europa debe hacer una valoración so- Toda mi argumentación siguiente debe enten- bre qué ha supuesto el cumplimiento del Proto- derse en clave europea, aunque también espa- colo de Kyoto en términos de tejido productivo ñola y para cualquier espacio social o territorial y competitividad. Yo pienso que Kyoto ha sido que la considere aprovechable. Pero creo que el un factor positivo para Europa, que nos ha en- mayor obstáculo para desarrollar las políticas señado el camino para ser menos dependientes públicas hoy necesarias están en el ámbito y la de los combustibles fósiles que importamos, escala europeos. que nos ha hecho ser más eficaces y eficientes en el uso de la energía y que nos ha llevado a ser En primer lugar, Europa, impulsora del proto- líderes en sectores industriales nuevos aún por colo de Kyoto, cumplidora de sus compromisos desarrollar plenamente. Kyoto ha sido un factor positivo para Europa, que nos ha enseñado el camino para ser menos dependientes de los combustibles fósiles que importamos, que nos ha hecho ser más eficaces y eficientes en el uso de la energía y que nos ha llevado a ser líderes en sectores industriales nuevos aún por desarrollar plenamente 90 / Marzo 2010 15
  7. 7. Llorenç Serrano i Giménez Es en la revisión de la Estrategia Europea donde debe hacerse la gran apuesta por la economía baja en carbono, por el cambio de modelo productivo hacia la sostenibilidad. Debe ser en el camino europeo por la calidad del empleo y el bienestar, donde debemos inscribir el cambio a una economía baja en carbono y objetivos de reducción de emisiones más allá de lo comprometido hasta ahora Es éste el año en que Europa debe rehacer su nados a lo que hacen los demás, y, puesto que estrategia, el objetivo seguirá siendo el de una estábamos dispuestos a hacerlo, llegar hasta una economía intensiva en conocimiento y de una reducción del 30%, que además nos situaría en mayor sostenibilidad ambiental, para ser “la la banda baja de las recomendaciones de IPCC economía más competitiva del mundo”. La ac- para los países desarrollados. tual Estrategia de Lisboa no ha alcanzado sus objetivos y es opinión ampliamente compartida Este objetivo tiene la ventaja de estar ya estu- que ha sido debido a la multiplicidad de obje- diado y preparadas las modificaciones de obje- tivos y a la falta de instrumentos comunitarios tivos que suponen para cada Estado miembro. para alcanzarlos. Sin embargo, quiero resaltar cómo este objetivo que nos remite a los acuerdos internacionales Lo que nos hace falta, no es tanto una simplifi- de cambio climático, forma parte de una visión cación de los objetivos a conseguir en los dis- donde éstos son un elemento importante a tener tintos campos: formación, investigación, infra- en cuenta, pero no el fundamento de nuestra estructuras, sostenibilidad ambiental, etc., que visión. Es en la revisión de la estrategia europea a veces parecen incluso contradictorios y sin donde debe hacerse la gran apuesta por la eco- jerarquía entre ellos, como adoptar una visión nomía baja en carbono, por el cambio de mode- que los comprenda y señale una dirección clara lo productivo hacia la sostenibilidad. Debe ser en la que movernos. en el camino europeo por la calidad del empleo y el bienestar donde debemos inscribir el cam- Evidentemente, estoy señalando una economía bio a una economía baja en carbono y objetivos baja en carbono como el horizonte deseable, no de reducción de emisiones más allá de lo com- sólo en términos ambientales y para mitigar el prometido hasta ahora. calentamiento global, sino cómo estrategia para garantizar la actividad económica y el bienestar Europa necesita reforzarse, institucionalmente, en Europa. Creo que Europa debe dejar de ac- pero sobre todo necesita desarrollar el sentido tuar como locomotora de los acuerdos interna- de pertenencia de la ciudadanía que la confor- cionales de cambio climático –de hecho ya nos ma. Una estrategia europea encaminada con cla- han dejado fuera de este lugar- para pasar a de- ridad a la economía baja en carbono supone y sarrollar una función ejemplarizante. Lo impor- necesita de políticas comunes y dirigidas desde tante ya no será cuantas emisiones reducimos a la Comisión que devuelvan sentido a la Unión, cambio de la reducción de otros, sino demostrar debe desarrollarse un sentimiento de proyecto cuan eficaces y competitivos podemos ser redu- compartido entre toda la ciudadanía europea y ciendo emisiones. este reto puede ser una poderosa palanca para hacerlo. Sólo será posible aunar esfuerzos si so- Por tanto, Europa debería fijarse objetivos pro- mos capaces de señalar objetivos de bienestar y pios de reducción de emisiones no condicio- cohesión social para los cuales el cambio hacia 16 90 / Marzo 2010
  8. 8. Reflexiones tras Copenhague: un enfoque sindical para una decisión europea la economía ambientalmente sostenible puede cho, es una argumentación destinada a man- ser el medio y la garantía. El atractivo de Euro- tener las inercias e intereses actuales, obviando pa para los países que hemos ingresado después que el tejido productivo está permanentemente de su fundación –hoy ya la mayoría– ha sido reestructurándose y renovándose. un modelo de economía social de mercado que debemos revisar, no en sus contenidos sociales, En realidad, el supuesto mayor coste ambiental sino en nuestras formas de producción y consu- que soporta la producción de bienes y servicios mo, para garantizar la continuidad de nuestra en Europa poco tiene que ver con la pérdida de capacidad de competir sin hacerlo a costa de peso relativo de nuestra industria a nivel global nuestros derechos. La ciudadanía europea en- ni con la deslocalización de centros de produc- tenderá y apoyará los esfuerzos así explicados y ción. En la mayoría de los casos, ello tiene que no si se explican con las reservas y temores que ver más con fenómenos que no podemos cam- implica no atrevernos a reducir nuestras emisio- biar, como la cercanía a mercados emergentes y nes si otros no lo hacen. a fuentes de materias primas o que existen hace años sin que hayamos hecho nada relevante por A este planteamiento se objeta el argumento cambiarlos, como han sido los menores costes y de que incorporar la sostenibilidad a la activi- ausencia de derechos laborales. dad económica supone un sobrecosto que no se puede asumir sin incurrir en una pérdida Creo que, descartados los factores más relevan- de competitividad. Este enfoque ignora las ex- tes que he enumerado, el desarrollo de activi- ternalidades negativas de nuestros modos de dades y sectores más sostenibles ha compensa- producción –costos que se transfieren no sólo do con creces la posible pérdida de actividad y a generaciones futuras sino al conjunto de la empleo que se haya dado por la exigencia de sociedad, que debe hacerse cargo de muchas mayor rigor ambiental. Y creo que se ha dado en de sus consecuencias negativas– y no tiene en actividad empresarial de futuro aunque también cuenta las oportunidades del cambio hacia una ha sido significativo el desarrollo de servicios economía ambientalmente sostenible. De he- públicos asociados a una mayor sostenibilidad. Objetivos ambiciosos en el transporte, en minimización y gestión de residuos urbanos y ganaderos, etc., se alcanzarán si se cuenta con el esfuerzo de las administraciones regionales, locales y con la sociedad civil. Foto: Roberto Anguita. 90 / Marzo 2010 17
  9. 9. Llorenç Serrano i Giménez Por ejemplo, la pérdida de empleo en un sector desarrollo de las tecnologías de la información tan tradicional como el carbón –que está en el y cambios en los mercados financieros y de pro- origen de la propia Unión Europea– tiene más ductos. que ver con los precios del carbón de importa- ción y por su sustitución por otros combusti- Ante ello, la respuesta europea no puede ser in- bles fósiles que con las políticas de reducción crementar la dualización social presionando a la de emisiones. Por supuesto, éstas le afectarán en baja las condiciones de bienestar y trabajo de la el futuro, pero mucho menos que los cambios mayoría de la población activa. Debemos man- del último cuarto del siglo pasado en que aún tener el grueso de nuestro tejido productivo, no existían y cuando eran incipientes otras me- pero también poner en pie nuevas actividades, didas ambientales de preservación del entorno altas en conocimiento e intensivas en capital. inmediato. Debemos compensar, no tanto la pérdida relati- va del peso de nuestra industria en el escenario Podemos esquematizar un circulo virtuoso se- global, que me parece inevitable, como la pér- gún el cual los cambios en el sistema productivo dida de empleos en los sectores tradicionales, se han producido siempre buscando un incre- que serán en su mayor parte consecuencia de mento de la productividad que se consigue sus- incrementos de productividad y no tanto de las tituyendo trabajo por capital. Ello ha sido a la exigencias ambientales. vez consecuencia y causa del incremento de los costes salariales, comprendidos los directos y los Pero además, esto será insuficiente. Así como sus- indirectos. Ello ha tenido como consecuencia tituimos trabajo intensivo por capital y conoci- una necesidad de mayor capacitación de la gen- miento, debemos empezar a sustituir también los te trabajadora y el incremento de los empleos materiales. Por consciencia de los límites plane- de mayor calidad. Hasta aquí la evolución tipo tarios, porque el precio de éstos ya ha dejado de de las economías y sociedades de nuestro que el ser marginal, por lo insostenible de un consumo proceso de globalización ha distorsionado. basado en el uso y desecho –incluso e la adqui- sición y el no uso. Economía desmaterializada y Así, ha aparecido gran cantidad de mano de economía baja en carbono son sinónimas. Y ello obra con capacitación parecida a la europea y conllevará un incremento del valor del servicio mucho menos costosa. También el aumento de por encima de de producción, sin que suponga productividad por encima de la demanda de renunciar a la actividad industrial, por supuesto. mercado –especialmente cuando han apareci- do nuevos proveedores– ha truncado la espiral Éste me parece el único camino para que Eu- que vincula mayor productividad con mejores ropa mantenga lo que hoy son características condiciones de trabajo. Y también sabemos que sociales propias, y la forma de ofrecer al mundo –y España es buen ejemplo de ello–, pueden un modelo universalizable de bienestar. coexistir en un mismo espacio actividades de alto valor con otras basadas en empleo de poca ¿Es el camino hacia una economía baja en car- calidad en razón de su poca aportación a la ca- bono, con objetivos de reducción de emisiones dena de valor. Todo ello ha sido facilitado por el ambiciosos, un salto sin red? Creo que no, la Europa debe decidir si se esfuerza en mantener la ventaja que hoy tiene o si, por parálisis, la regala. Lo que está en juego es el liderazgo futuro en la mayor reconversión industrial por dimensión y profundidad que haya visto el mundo 18 90 / Marzo 2010
  10. 10. Reflexiones tras Copenhague: un enfoque sindical para una decisión europea mayor parte del esfuerzo hasta 2020 podríamos hacerlo en los sectores no sujetos a competen- Los países en desarrollo, en su mayoría, están desplegando planes de economía verde –fundamentalmente energías renovables– más cia exterior: el sector energético –sobre todo en ambiciosos incluso que los europeos. Foto: Roberto Anguita. ahorro y eficiencia– y en los sectores difusos. Podemos hacerlo sin mengua de nuestra compe- titividad. Objetivos ambiciosos en el transporte, en minimización y gestión de residuos urbanos y ganaderos, etc. se alcanzarán si se cuenta con el esfuerzo de las administraciones regionales, locales y con la sociedad civil. Otro argumento recurrente es que no es ahora el momento para el cambio productivo. Es una derivada de toda la visión que considera que éste conlleva una pérdida de competitividad y que la ambientalización productiva es un capri- cho de sociedad opulenta. Sin embargo, en el origen de la crisis están los enormes excedentes de liquidez –que había que colocar en algún sitio, aunque no fuese un pres- tatario solvente– generados por un modelo de globalización que trata los recursos naturales como infinitos y que aprovecha las desigual- dades sociales para aumentar sus beneficios. La crisis empezó a tomar cuerpo cuando el pe- tróleo se acercaba a los cien dólares el barril. Bajó el crecimiento y con ello la posibilidad de devolver los créditos temerarios. Desvincular nuestra economía de los combustibles fósiles es urgente, necesario y la receta para evitar una pronta recaída. tranSición juSta En EL cambio Un cambio productivo como el descrito gene- ra oportunidades y riesgos, las oportunidades son para los primeros en llegar. Europa no debe confundirse con la actitud de Estados Unidos, China y los demás países emergentes en las ne- gociaciones del clima. Posponiendo objetivos vinculantes y contrastables no están negando que deban producirse reducciones de emisiones importantes. Estos países están ganando tiempo porque, por razones distintas, consideran que sus economías no están preparadas para acome- ter la reducción y contención de emisiones que les correspondería sin sacrificar sus expectati- 90 / Marzo 2010 19
  11. 11. Llorenç Serrano i Giménez vas. Pero al tiempo que lo hacen, en su mayoría la sociedad europea debemos beneficiarnos de están desplegando planes de economía verde la apuesta por el conocimiento que debemos –fundamentalmente energías renovables- más hacer; los trabajadores y trabajadoras europeos ambiciosos incluso que los europeos. Quiere debemos tener la oportunidad de adquirir las decir que llegará el momento en que se consi- nuevas capacidades necesarias para mantener derarán capacitados para liderar sectores en los nuestras expectativas de trabajar. que ahora la primacía es europea y lo es por los compromisos derivados del protocolo de Ello exige de la revisión de la Estrategia Europea Kyoto. Europa debe decidir si se esfuerza en un amplio abanico de políticas fiscales, norma- mantener esta ventaja que hoy tiene o si, por tivas, de formación e industriales de dimensión parálisis, la regala. Lo que está en juego es el europea. Instrumentos y capacidades que resi- liderazgo futuro en la mayor reconversión in- dan en el gobierno de la Unión y no en sólo en dustrial por dimensión y profundidad que haya los Estados miembros. visto el mundo. Políticas europeas, porque necesitamos de la de- Por tanto, debemos optar por el cambio pro- manda de todo nuestro mercado –el mayor del ductivo, hacia una economía baja en carbono, mundo– para las curvas de aprendizaje de las desde una perspectiva y compromisos europeos nuevas tecnologías y materiales, porque todos y debemos inscribir este cambio en el objetivo los países deben sostener solidariamente esta de mantener la cohesión y bienestar social eu- maduración de los sectores con futuro –el caso ropeos y como meta compartida que refuerce más relevante es el de las energías renovables– la identidad europea. La mejor manera de ha- y porque debe garantizarse que los beneficios cer visible esta apuesta es señalar objetivos de del cambio se extienden a toda la Unión. Tam- reducción de emisiones ambiciosos y no con- bién porque algunas de las medidas a tomar, en dicionados. Ello, junto con la necesaria solida- transporte, en pautas de comercialización en ridad con la financiación del desarrollo limpio y fiscalidad, no pueden convertirse en elementos la adaptación de los países más vulnerables, de- sobre los que distintos Estados miembros o re- bería permitir a Europa recuperar protagonismo giones busquen diferenciarse a la baja con una en la conferencias del clima o –más importan- visión a corto plazo. te– señalar el camino a seguir para el conjunto de economías. Políticas europeas que cuenten con la partici- pación y compromiso de la sociedad civil, de Ahora bien, cualquier cambio genera vulnera- empresas y trabajadores, de administraciones bilidad, la gente trabajadora puede quedar ex- locales y regionales, que superen la distancia puesta a consecuencias negativas. Por eso, los entre ciudadanía y el complejo gobierno de la sindicatos hemos puesto en pie el concepto de Unión. Transición Justa. En los compromisos para el clima, pero también en la revisión de la Estrate- Políticas europeas porque necesitamos reforzar- gia de la Unión, Transición Justa debe recogerse nos internamente, para actuar con una sola voz cómo visión y compromiso. que nos represente a todos y tenga capacidad de negociación, porque necesitamos objetivos Transición Justa no es sólo protección ante la comunes para reforzar los lazos de ciudadanía reconversión productiva, por supuesto estamos europea, y políticas europeas al fin, porque di- hablado de protección social, pero también de fícilmente tendremos acuerdos ambiciosos vin- beneficiarnos de las oportunidades, de generar culantes y verificables en el inmediato futuro, nuevos empleos verdes, sostenibles y de cali- pero esto no puede ser pretexto para dimitir dad, de “enverdecer” los actuales sin renunciar de nuestra responsabilidad ni para posponer el a ningún sector de actividad económica. Toda cambio deseable. ✤ 20 90 / Marzo 2010

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