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PENSAMIENTOS
¿Al mirar el cielo que pienso?, pienso en lo infinito y lo cambiante.
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  1. 1. PENSAMIENTOS ¿Al mirar el cielo que pienso?, pienso en lo infinito y lo cambiante. Sentada en una de las escaleras de mi colegio me puse a pensar en todo lo que hay a mi alrededor, todas esas cosas hermosas que no le doy importancia porque se me hacen tan comunes. Todos los días paso bajo un árbol de flores amarillas, que desde la primera vez que lo vi, me pareció simplemente hermoso y vivaz. Tiene días buenos y malos; en los buenos está en todo su esplendor, el amarillo de sus flores contrasta de la forma más alucinante con el verde de las hojas, es simplemente fantástico. En esos días malos y grises, sus flores caen con más frecuencia y puedo sentir que está más opaco. Es como la vida misma, tenemos días muy buenos, días alegres que son simplemente mágicos; pero también hay malos, tan malos como un incendio que con su fuego consume poco a poco todo lo que se aprecia, todo lo que se tiene. Apreciar y sentir lo que hay a mi alrededor, me lleva fuera de mi misma por un tiempo; me remoto al tiempo en el que feliz podía disfrutar con mis hermanos, ese tiempo en el que no creía en el mal del mundo, en el que no tenía perjuicios y sólo soñaba un mundo “feliz”, en ese mundo no existía el hambre y mucho menos la tristeza; donde era más importante el buscar ser feliz, ser feliz, que adquirir cosas materiales. Pero no es bueno vivir en el pasado, este como tiene cosas buenas tiene unas muy malas, se debe de recordar, pero no permanecer en los recuerdos. Debemos vivir y disfrutar el presente, soñar, esperar y crear un futuro. Un llamado de la profesora me saca de mi abstracción, concluyo que aunque el mundo no sea como me lo imaginaba, debo de crear mi propio mundo feliz, buscar ser feliz. Mientras me dirijo a el salón de clases, continuo pensando en que debemos ser como arboles, con raíces firmes, que soporten cualquier tormenta, que frente a los días malos continúe ahí firme; frente a los buenos reluciendo, estando ahì para recibir todas las oportunidades que el mundo nos ofrece y que a veces no aceptamos; lo podemos convertir en abono que nos haga crecer.

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