1838 marino[1]

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1838 marino[1]

  1. 1. PROPUESTA PARA EL MANEJO INTEGRADO DE LAS ZONAS COSTERAS A PARTIR DE LA REVISIÓN DEL CODIGO NACIONAL DE LOS RECURSOS NATURALES RENOVABLES Y DE PROTECCIÓN AL MEDIO AMBIENTE Y LA NORMATIVIDAD VIGENTE Fabián Navarrete Le Bas – Biólogo Marino.I. IntroducciónLos procesos ambientales son complejos por naturaleza debido a que sepresentan interacciones entre los componentes bióticos y abióticos tanto a suinterior como entre ellos. Como consecuencia de lo anterior los problemasambientales se encuentran estrechamente vinculados o influenciados unos con losotros y no reconocen límites o fronteras político administrativas. Este es el casoparticular de los problemas ambientales que se presentan en el ambiente marino -costero, en donde para enfrentar estas problemáticas deben considerarse lasinterdependencias ecológicas y físicas existentes entre los océanos, zonascosteras y los sistemas hídricos continentales asociados en busca de solucionesintegrales a situaciones que en muchos casos tienen su origen a muchoskilómetros de distancia y que son transportados y acumulados a través de lascuencas hidrográficas.Este es el caso de la región Caribe colombiana que a través de los sistemashídricos, es la receptora de todos los resultantes ambientales de los procesosnaturales y antrópicos de la región Andina que, en conjunto con la propia regióndel Caribe, alberga cerca del 90% de la población del país, y soporta el mayorgrado de transformación de la base natural (Steer. R, et al 1997)1.Los procesos ambientales y los sistemas ecológicos son influenciados por lossistemas sociales y económicos y viceversa, se dan en el mismo territorio. Unbuen porcentaje de la población nacional vive en las zonas costeras y laspersonas allí asentadas derivan su sustento del uso y aprovechamiento, nosiempre adecuado, de los recursos naturales que ofrecen nuestras costas ymares, o del empleo generado por las actividades asociadas a estos usos o de lasoportunidades que surgen en las zonas costeras por su potencialidad para eldesarrollo del turismo y la recreación.Sin embargo, la presión que se ejerce por el crecimiento poblacional y lasdinámicas sociales en el territorio, asociadas con las tendencias del desarrolloeconómico y la situación de orden público entre otras, que concentran la población1 Steer R, F. Arias, P. Sierra, D. Alonso y P. Ocampo. 1997. Documento base para la elaboración de la "Política Nacional deOrdenamiento Integrado de las zonas costeras colombianas. Documento de consultoría para el MMA. Serie de publicacionesespeciales No. 6. 390 pp. 1
  2. 2. en los centros urbanos o peri - urbanos, y el incremento en la demanda porespacio y recursos, combinado con el pobre desempeño de las economías localesy regionales y el empobrecimiento generalizado de la población costera, atentancontra la sostenibilidad de los ecosistemas marino - costeros y sus recursos y porlo tanto plantean un escenario incierto para el desarrollo económico y social deestas regiones del país en el corto plazo.Esta situación no es exclusiva de Colombia ya que en el ámbito global tanto losproblemas ambientales de los océanos como de los litorales o zonas costeras,como sus causas identificadas y documentadas, permanecen latentes desde hacevarias décadas con el agravante que este status quo ha facilitado en algunoscasos llevar a situaciones muy críticas a muchos de los ecosistemas marinos ycosteros, fundamentales por la oferta de bienes y servicios ambientales queprestan a la sociedad y el ambiente, como las formaciones coralinas, pastosmarinos, manglares, estuarios, deltas, lagunas costeras, playas y acantilados.Aunque se han tomado medidas para enfrentar algunos problemas concretosderivados de la contaminación marina y en mejorar la calidad ambiental de ciertasáreas o regiones costeras, la degradación del ambiente marino continúa y enalgunos casos, como es el ejemplo nacional de la Bahía de Cartagena, CiénagaGrande de Santa Marta, Buenaventura y Tumaco, se ha intensificado.En resumen se puede decir que la tendencia pasada y actual en el uso de losecosistemas costeros y marinos en Colombia, es desarrollar actividades que sejustifican más por su rentabilidad a corto plazo y por los beneficios que producenpara sectores particulares, que por los beneficios que aportan en el largo plazopara la calidad de vida de la Sociedad Colombiana en su conjunto. Comoresultado se observa un crecimiento desordenado del turismo, planificación yordenamiento inadecuados de la línea de costa, contaminación a lo largo de lostramos más densamente poblados y fuertemente explotados, erosión de la líneade costa, degradación y pérdida de hábitats y disminución progresiva de la pesca.Este cúmulo de problemas se debe también a una mala planificación yordenamiento del uso del suelo en los litorales y a procedimientos igualmenteequivocados para el control del desarrollo, uso excesivo o nocivo de los recursoscosteros y en las cuenca hidrográficas aportantes, sobrecarga de la capacidad desustentación y a un manejo, monitoreo y vigilancia deficientes por parte del sectorpúblico (MAVDT, 2000)2.El desarrollo legislativo de Colombia, ha permitido fijar algunas pautas generales yprincipios para el ordenamiento del recurso hídrico, consolidar en algunasregiones procesos de reconversión hacia una producción más limpia, alcanzarmetas parciales de descontaminación y afianzar una cultura de tratamiento de2 Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, 2000. Política Nacional Ambiental para el desarrollo sostenible de losespacios oceánicos, zonas costeras e insulares de Colombia. 2
  3. 3. efluentes. Así mismo, estos procesos han permitido consolidar el fortalecimientode la capacidad técnica de las autoridades ambientales en asuntos relacionadoscon la contaminación (PNICM, 2004)3.El marco normativo vigente en nuestro país (ver recuadro siguiente), relacionadocon la prevención, control y reducción de la contaminación del medio marino,comprende las reglamentaciones expedidas para regular el uso del agua,establecer el manejo de vertimientos y definir los instrumentos económicos,administrativos, de planificación e institucionales necesarios para la ejecución delas políticas, planes y programas ambientales vigentes (PNICM, 2004).Según el análisis efectuado en el proceso de formulación del Programa Nacionalde investigación, evaluación, prevención, reducción y control de fuentes terrestresy marinas de contaminación al mar, adoptado por el Gobierno Nacional en lasesión ordinaria de la Comisión Colombiana del Océano de Junio de 2004, laaplicación de la legislación se ha visto afectada por diferentes factores como:debilidad institucional para fijar objetivos y metas de calidad ambiental marina yllevar a cabo programas de control y seguimiento; insuficiente información;ausencia de una cultura de evaluación en la aplicación de instrumentos, con el finde ajustarlos; fallas en la articulación de los diferentes instrumentos normativos; yfalta de continuidad en el desarrollo de programas de asistencia técnica por partede las autoridades ambientales a los entes ejecutores.Además, la normatividad existente generalmente se ha enfocado al manejo delrecurso hídrico superficial continental y no ha tratado específicamente el manejo ylos impactos ambientales de las actividades desarrolladas en el continente sobrelas aguas estuarinas, costeras y marinas y los ecosistemas asociados a estas.El Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables (Decreto Ley 2811 de1974), en su título VI, sobre uso, conservación y preservación de las aguas, serefiere a la prevención y control de la contaminación, le da al Estado la potestadde realizar la clasificación de las aguas y fijar su destinación y posibilidades deaprovechamiento y de ejercer control sobre la calidad de las aguas y fijar losrequisitos mínimos para los sistemas de eliminación de aguas servidas y para ladeterminación de los casos en que no es permitido el vertimiento de residuos auna fuente receptora así como para someter a control las aguas que se conviertenen focos de contaminación y fija cuáles son las aguas sujetas a protección ycontrol especial.En la parte IV -Del Mar y su Fondo-, le asigna al Estado la obligación dedeterminar la calidad, los límites y concentraciones permisibles de desechos que3 Programa Nacional de investigación, evaluación, prevención, reducción y control de Fuentes Terrestres y Marinas de Contaminaciónal Mar. Comité Nacional de contaminación marina. CCO, 2004. 3
  4. 4. pueden ser arrojados al mar. El Decreto 1541 de l978, que reglamenta el DecretoLey 2811/74 referido a las aguas no marinas, establece la necesidad de obtenerpermisos de vertimientos y las cargas e impuestos y multas por infraccionesambientales; igualmente se propone la reglamentación de corrientes como unprimer indicio en relación con la ordenación y manejo de tramos de una cuencapara los diferentes usos.El Decreto 1594 de 1984, reglamentario de la Ley 9/79, se refiere a los usos delagua y al manejo de residuos líquidos y establece los límites máximos permisiblespara los diferentes usos del recurso hídrico.El decreto 2857 de 1981, reglamenta la Parte Xlll, Título 2, Capítulo lll del Decreto- Ley 2811 de 1974 sobre cuencas hidrográficas y se dictan otras disposicionesLa Ley 99 de 1993, le asigna al Ministerio de Medio Ambiente prepararreglamentos en materia de recuperación, conservación, protección, administracióny utilización sostenible de los recursos naturales y del medio ambiente. La Ley leconfiere a este Ministerio la potestad para establecer las reglas y los criterios deordenamiento ambiental del uso del territorio y de los mares adyacentes paraasegurar el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales renovables y delmedio ambiente y dictar regulaciones de carácter general relacionadas con elcontrol de la contaminación hídrica, del paisaje, sonora y atmosférica a nivelnacional. También tiene entre sus funciones, regular la conservación, preservacióny el manejo del medio ambiente y de los recursos naturales en las zonas marinasy costeras y coordinar las actividades de las entidades encargadas de lainvestigación protección y manejo del medio marino, de sus recursos vivos y delas costas y playas.Como parte del Sistema Nacional Ambiental – SINA - las CorporacionesAutónomas Regionales son las encargadas de la administración, control yvigilancia de los recursos naturales y el ambiente en sus respectivasjurisdicciones. Tienen dentro de sus funciones otorgar concesiones para el uso deaguas superficiales, autorizaciones y licencias ambientales requeridas por la leypara el uso, aprovechamiento y movilización de los recursos naturales renovableso para el desarrollo de actividades que puedan afectar el medio ambiente, fijar loslímites permisibles de emisión, descarga, transporte o depósito de sustancias quepuedan afectar el medio ambiente o los recursos y prohibir, regular o restringir ladisposición o vertimiento de sustancias causantes de degradación ambientalademás ejercer funciones de evaluación control y seguimiento ambiental de losusos del aguas, el suelo, el aire y los demás recursos naturales renovables, lo queincluye el vertimiento o incorporación de sustancias al agua. 4
  5. 5. Marco Legislativo y reglamentario • Decreto – Ley 2811 de 1974 - Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente. • Ley 9 de 1979 - Código Sanitario Nacional. • Decreto 1875 de 1979 - Prevención de la contaminación del medio marino. • Decreto 1594 de 1984 - Uso del agua y vertimientos. • Decreto 2324 de 1984 - Organiza la Dirección General Marítima • Decreto - Ley 919 de 1989 - Organiza el Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres • Ley 99 de 1993 - Crea el Ministerio del Medio Ambiente, y organiza el Sistema Nacional Ambiental. • Ley 142 de 1994 - Régimen de los servicios públicos domiciliarios. • Ley 373 de 1997 - Uso Eficiente y Ahorro del agua. • Decreto 901 de 1997 - Reglamenta las tasas retributivas por utilización del agua como receptor de vertimientos y su modificatorio Decreto 3100/03. • Decreto 93 de 1998 - Adopta el Plan Nacional para la Prevención y Atención de Desastres • Decreto 321 de 1999. Por el cual se adopta el Plan Nacional de Contingencia contra Derrames de Hidrocarburos, Derivados y Sustancias Nocivas. • Decreto 347 de 2000 - Organiza la Comisión Colombiana del Océano • Resolución 1096 de 2000 - Reglamento técnico del sector de agua potable y saneamiento básico - RAS. • Decreto 1713 de 2002 – Reglamenta el servicio de aseo y la Gestión Integral de Residuos Sólidos. • Decreto 1729 de 2002 - Reglamenta la Ordenación y Manejo de Cuencas Hidrográficas en el país. • Decreto 1604 de 2002 - Reglamenta la conformación de las Comisiones Conjuntas para el manejo de ecosistemas compartidos por autoridades ambientales. • Decreto 1180 de 2003 – Licencias Ambientales. • Ley 812 de 2003. Ley del Plan Nacional de Desarrollo 2002 – 2006 hacia un Estado Comunitario. • Decreto 0155 de 2004 - Reglamenta las tasas por utilización de aguas continentales, subterráneas y estuarinas.Fuente: adaptado de INVEMAR, 2004.Como podemos observar, no existe un marco legal específico con relación a laszonas costeras y marinas colombianas, aunque sí existen normas e instituciones 5
  6. 6. que tienen que ver con su manejo. En la actualidad, el manejo se determina pornormas sectoriales específicas en materia de pesca y acuicultura, minería,turismo, puertos y transporte marítimo, bosques y defensa nacional, las cuales,aunque brindan un marco legal no tienen una visión integradora para la soluciónde conflictos de uso y competencia territorial, perdiendo por tanto su eficiencia. Unejemplo de lo anterior, es que la normatividad que se aplica sobre calidad de aguaen los estuarios y aguas costeras o marinas, es la misma que para el recursohídrico continental o inclusive el subterráneo, desconociéndose las diferenciassustantivas del comportamiento de la contaminación sobre cada una de ellas y susparticularidades fisicoquímicas.De la misma forma, uno de los principales problemas que se da para el manejointegrado de la zona costera es la falta de coordinación entre las instituciones confunciones y competencias en el tema y de una aproximación holística a labúsqueda de soluciones a los problemas ambientales. De acuerdo con el análisisrealizado en la Política Nacional Ambiental para el desarrollo sostenible delos espacios oceánicos, zonas costeras e insulares de Colombia, más de unainstitución realiza actividades similares dentro del mismo ámbito de cobertura,creándose duplicidad e inadecuada asignación de funciones, lo cual obstaculizaun manejo eficaz. Se han realizado esfuerzos de coordinación, pero estosmecanismos no han sido los más efectivos. Por ello, es necesario tener claro elproblema a abordar, así como tener un intercambio de información fluido entre lasinstituciones.El propósito de este documento es realizar un análisis sobre los planteamientosdel Código de los Recursos Naturales - Decreto 2811 de 1974 - y sus posterioresreglamentaciones y cuales han sido los impactos de su implementación enrelación con el mejoramiento de la calidad ambiental costera y marina, realizandoesta evaluación con base en la situación actual de la contaminación y susorígenes, los conflictos de uso y ocupación de la zona costeras y marina dada lanaturaleza jurídica de los bienes presentes, la relación existente con los procesosde desarrollo y ordenamiento territorial - principalmente en las cuencashidrográficas, los instrumentos disponibles para la gestión ambiental relacionadoscon el tema y la institucionalidad con que cuenta actualmente el país paradesarrollar una gestión integral de las zonas costeras y oceánicas.Finalmente, se harán unas recomendaciones sobre como desde la perspectiva delautor se debería actuar para articular y mejorar los diferentes instrumentosdisponibles en pro de atender adecuadamente la problemática ambiental yterritorial de las zonas costeras y el mar adyacente.II. Situación actual de la contaminación costera y marina y sus fuentes. 6
  7. 7. Según Escobar, J. (2002)4, las fuentes terrestres de contaminación de las zonascosteras y el mar deberían ocupar hoy una posición tan destacada en la temáticaambiental como la tiene la preocupación por el cambio climático. Sin embargo, enla práctica esto aún no ocurre. La alteración y destrucción del hábitat, los efectosen la salud humana, la eutroficación, la disminución de las poblaciones de peces yotros recursos vivos, cambios en el flujo de sedimentos, son aspectos vinculados alas fuentes fijas y difusas de la contaminación producida por actividades quetienen lugar en tierra y que por el efecto de captación de agua que tienen lascuencas hidrográficas, generan efectos concentrados en las desembocaduras delos ríos en las zonas costeras y mares adyacenetes. El caso más importante enColombia es el efecto de los contaminantes en la desembocadura del ríoMagdalena en el mar Caribe.Las fuentes puntuales de contaminación en tierra representan aquellas actividadescuyos desechos son vertidos directamente a los cuerpos de agua receptoras y elsitio de vertimiento es fácilmente distinguible. Las fuentes no puntuales decontaminación terrestre son conocidas como “fuentes difusas”, se generan por unagama amplia de actividades humanas en la que los contaminantes producidos ycontenidos en sus descargas, no tienen un punto obvio de entrada a los cuerposde agua receptoras.5De acuerdo con GESAMP (2001)6, las principales fuentes fijas de contaminacióncorresponden a las plantas industriales, desechos municipales y sitios deextracción, explotación y construcción como excavaciones (explotación agrícola,aprovechamiento forestales, minería, etc). Los contaminantes presentes en lasfuentes industriales son por lo general nutrientes, metales pesados, compuestosorgánicos específicos, radionúcleidos y alteraciones a las propiedades físico–químicas específicas como pH, salinidad, demanda de oxígeno, dureza, etc. Loscomponentes de los desechos son microorganismos patógenos, nutrientes ycarbono orgánico y se encuentran combinados con aceites, grasas y productosquímicos derivados de las industrias, los que entran en las corrientes de desechosdomésticos a través de los sistemas de alcantarillado y la escorrentía pluvial. Losdesechos industriales contienen además cantidades altas de materia orgánicaprovenientes de las plantas procesadoras de alimentos y bebidas y de la industria4 Escobar, J. 2002. La contaminación de los ríos y sus efectos en las áreas costeras y el mar. Serie Recursos Naturales eInfraestructura No. 50. CEPAL.5 Para efectos de evaluar los efectos de la contaminación de los ríos en el mar y áreas costeras no es muy útil ni necesario distinguirel origen de la contaminación como difusa o puntual, ya que ambas finalmente se concentran en la desembocadura de un río. Si esútil saber de dónde proviene para combatir la contaminación en su origen (A. Dourojeanni).6 GESAMP (IMO/FAO/UNESCO–IOC/WMO/WHO/AIEA/UN/UNEP- Joint Group of Experts on the Scientific Aspects on MarineEnvironmental Protection), 2001. Protecting the Oceans from Land-based Activities GESAMP Reports and Studies (71): p.162 7
  8. 8. del cuero y de la madera. Otras actividades aumentan la descarga de sedimentoscomo los relaves mineros.Las fuentes difusas más evidentes corresponden a la agricultura, por el uso depesticidas e insecticidas, así como el aporte de residuos de insumos agrícolas yrestos de vegetales y animales. Muchas veces se produce la contaminación deacuíferos. La actividad forestal comercial intensiva también es una fuente difusade contaminantes y produce, al igual que la actividad agrícola, cargas denutrientes, pesticidas y sedimentos. El principal efecto de estas actividades es elincremento en la movilización de sedimentos, nutrientes y material particulado.a) La importancia de los ecosistemas marinos y costeros.Los ecosistemas marinos y costeros figuran entre los ecosistemas másproductivos de la Tierra. Sus características se pueden agrupar en componentes,funciones y propiedades. La estructura del sistema son los componentes bióticos yabióticos que abarcan el suelo, el agua, la flora y la fauna. Las interacciones deestos componentes se expresan en funciones, con inclusión del ciclo de nutrientesy el intercambio de aguas superficiales y subterráneas y entre la superficie y laatmósfera. Además, el sistema tiene una composición, como la diversidad deespecies.Las complejas interacciones del agua, los suelos, la topografía, losmicroorganismos, las plantas y los animales hacen posible que los ecosistemasmarinos y costeros figuren entre los más productivos. Los seres humanos puedenexplotar estos componentes estructurales directamente como productos (peces,madera, especies de fauna y flora silvestres) o beneficiarse indirectamente de lasinteracciones de los componentes, expresadas como funciones (recarga deacuíferos, protección contra tormentas). Además, es posible que aprecien la meraexistencia (por ejemplo, cuando forman parte de su patrimonio cultural), aunqueno los utilicen directamente. Los usos de estas distintas características dan un altovalor económico a estos ecosistemas que, de hecho, sustentan a un buen númerode poblaciones de manera directa, al tiempo que aportan bienes y servicios másallá de sus límites espaciales soportando las actividades productivas de lossectores.Un claro ejemplo de lo anterior lo encontramos en los ecosistemas de manglar conun rendimiento neto promedio cercano a los 10 g. de materia orgánica/m2/año,siendo la producción de hojarasca la base de la riqueza orgánica que seencuentra en el piso del manglar. Los procesos de fragmentación ydescomposición de las hojas, mediante la contribución de los organismosconsumidores en los niveles tróficos bajos, hacen disponible la materia orgánica 8
  9. 9. para consumo “in situ “y para exportación desde el manglar hacia los esteros,lagunas y sistemas naturales adyacentes.Esta exportación es de 7 a 15 Ton/ha/año [Cintrón 1981; Cintrón et. Al. 1983 enMAVDT, 2000], estimándose a su vez que por lo menos un 10% de la misma estransformada en tejido de peces y otros organismos, lo que explica la importanciadel manglar en el sustento de la fracción biótica del ecosistema y en el aporte a lariqueza de los estuarios y otros ecosistemas adyacentes como las praderas defanerógamas y los arrecifes coralinos. Baker, 1982, menciona que en condicionesóptimas, la producción primaria bruta del manglar puede sobrepasar las 20.000Kcal/m2/año, que es la más alta de las comunidades marinas o terrestres, porencima de otras como la agricultura mecanizada [12.000 Kcal/m2/año] y el océanoabierto [1.000 Kcal/m2/año]. Estos datos muestran con toda claridad que de laconservación y uso sostenible del manglar dependerá en gran mediada, porejemplo, la existencia de stocks de pesca adecuados en el largo plazo.Un caso muy ilustrativo de esta situación se da en el Golfo de Morrosquillo, que alver cortado el flujo ciénaga - océano, ha visto disminuida su pesca de 1.100Ton/año, a 90 Ton/año [Alvarado 1996 en MAVDT, 2000)]. Claro que allí confluyenotros factores, pero definitivamente la construcción de la vía Tolú - Coveñas y eldesarrollo turístico costero que afectó el manglar, fueron definitivos en el cierre delflujo energético y sus consecuencias.Por otra parte, los arrecifes de coral rivalizan en diversidad biológica con losbosques tropicales húmedos; es posible que contengan el 25% de todas lasespecies marinas. Se estima que los arrecifes alojan a unas 4.000 especies depeces y a 800 especies de corales que forman arrecifes; es posible que el númerode especies asociadas a los arrecifes se eleve a más de un millón. Se ha estimadoque los arrecifes bien manejados pueden producir 15 toneladas de pescado yotros alimentos marinos por km2/año.Sin embargo, y ante estas evidencias, una de las principales causas de ladisminución y conversión excesivas de los ecosistemas marinos y costeros y susrecursos es con frecuencia que sus valores no comerciales no se tienen en cuentaadecuadamente en las decisiones concernientes al desarrollo, por lo tanto, para suconservación, uso sostenible, gestión y manejo integral se requiere de un enfoqueque reconozca sus requerimientos ecológicos y los usos múltiples que dependende la oferta ambiental (económico, social, cultural y ambiental) que garantice lasostenibilidad del aprovechamiento en el largo plazo con la participación de todosy cada uno de los actores y sectores involucrados. 9
  10. 10. Según lo establecido en el documento CONPES 3164 de mayo de 20027,Colombia, en los departamentos costeros e insulares, alberga cerca del 49.4% dela población colombiana, posee ecosistemas estratégicos y recursos que proveenservicios ambientales y son la base para desarrollar actividades económicas. Sinembargo, la mayoría de los asentamientos humanos costeros y las actividadeseconómicas que allí se desarrollan o las influyen, se planifican inadecuadamente,generando impactos ambientales y contaminación que afectan la disponibilidad ycalidad de los recursos marinos y costeros, la calidad de vida de la población y sudesarrollo económico.A manera ilustrativa, se estima que en acceso a acueducto y saneamiento básico,en la región Caribe, el 62% de la población tiene acceso al servicio de acueducto yel 45% al de alcantarillado; en la región del Pacífico, las coberturas son del 67.5%en acueducto y del 42% en alcantarillado; y en la Región Caribe Insular, son del28% y 6% en acueducto y alcantarillado respectivamente. La insuficiente coberturade estos servicios implica el inadecuado manejo y disposición de vertimientoslíquidos y residuos sólidos con los impactos ambientales que ya he mencionado.Reconociendo esta situación se deben proponer mecanismos de coordinación queconlleven tanto, a la incorporación del componente ambiental en los Planes deDesarrollo y/o Expansión sectoriales, así como a la inclusión de los ecosistemasmarinos y costeros dentro de los procesos de planificación del desarrollo y deordenamiento territorial, para su uso sostenible, manejo y conservación.Otra herramienta valiosa para comenzar a revertir esta situación es la valoraciónecológica y económica de los ecosistemas que significa asignar un valor al uso desus componentes estructurales, funciones y composición. En este orden de ideas,es necesario conocer los ecosistemas para determinar su valor real, lo cualimplica, avanzar substantivamente en la generación de información que permitamejorar su conocimiento y valorar y comparar los distintos beneficios que ofrecen.Casi todos los sectores productivos primarios dependen en cierta forma de unfuncionamiento eficiente de la base de recursos naturales y de la oferta ambientalque a través de ellos se genera. En el país se está tomando conciencia sobreestos aspectos y lo que en un pasado no muy lejano resultaba algo utópico, comoes el hecho de la participación del sector productivo en la conservación, hoyempieza a tener sentido a través de la vinculación de entidades como INCODER,autoridad pesquera nacional, en iniciativas de declaratoria, establecimiento ymanejo de áreas marinas protegidas. Conservar lo que se usa parece ser laorientación y el derrotero adecuado para la sustentabilidad del desarrollo.7 Plan de Acción 2002 – 2004 para la implementación de la Política Nacional Ambiental para el desarrollo sostenible de los espaciosoceánicos y zonas costeras e insulares de Colombia. DNP – MinAmbiente. 10
  11. 11. b) Impactos de la contaminación sobre las zonas costeras, mares adyacentes y su base naturalLas fuentes terrestres de contaminación costera en el Caribe y Pacíficocolombiano dependen de la intensidad y naturaleza de las actividades que sedesarrollan en las cuencas hidrográficas aportantes. Resulta evidente que laatención de la problemática derivada de la contaminación marina por lasactividades que se desarrollan en el continente amerita de la consideración dearticular y coordinar las acciones que se realizan en las cuencas.De esta forma la prevención, control y manejo de la contaminación costera ymarina requiere considerar la ordenación y manejo de las cuencas hidrográficascomo un instrumento central y primordial, lo que permite plantear una primeraconclusión: la contaminación del medio marino – costero está estrechamentevinculada con el desarrollo y ordenamiento territorial de las cuencas hidrográficasy con las actividades que allí se permitan.Los problemas ambientales producto del aumento de actividades agrícolas, laurbanización del territorio, la deforestación de la parte alta de las cuencas ydeterioro de ecosistemas vitales para la oferta hídrica, la alteración de sistemashidrológicos completos, (por ejemplo, por desecación de humedales oconstrucción de obras de infraestructura inadecuadas), producen importantescargas de nutrientes, contaminantes y sedimentos que se acumulan en las aguasy ecosistemas costeros, cuya capacidad de asimilación y respuesta no es infinita.Si no armonizamos los diferentes instrumentos disponibles para la planificación deldesarrollo y el ordenamiento territorial en el ámbito de nuestras cuencas con laspropuestas de manejo y gestión de los ecosistemas costeros y marinos será pocoprobable modificar las tendencias ambientales a las cuales se enfrentan estosúltimos. De todas formas, la situación actual tiene y tendrá repercusiones nosolamente sobre la “biodiversidad” sino, en un contexto más amplio yantropocéntrico, sobre las condiciones de vida de poblaciones y comunidadesasentadas en las costas que son las receptoras de los problemas ambientales ylas consecuencias sobre su desarrollo económico, social y salubridad.Para ilustrar este aparte se presenta la síntesis del diagnóstico que soporta elPrograma Nacional de investigación, evaluación, prevención, reducción y controlde Fuentes Terrestres y Marinas de Contaminación al Mar –PNICM- que formulóel COMITÉ NACIONAL DE CONTAMINACIÓN MARINA con el liderazgo delMinisterio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, el INVEMAR y laSecretaría Ejecutiva de la Comisión Colombiana del Océano, y que adoptado enesta última instancia en junio de 2004. 11
  12. 12. A. REGIÓN CARIBEEn el Caribe se facilitan los procesos de acumulación de contaminantes, por elhecho de ser un mar cerrado, de aguas localmente someras, más tranquilo ydonde rara vez la marea sube más de 60 cm. En esta región, incluyendo el áreainsular del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, a diferenciade la costa sobre el Pacífico, los procesos de poblamiento e industrialización hansido acelerados, facilitados por la cantidad y la variedad de medios de transporte yvías de comunicación, tanto con el centro del país como con el exterior. Sumado aesto, en el Caribe desemboca el río Magdalena, la principal arteria fluvial del país,que recoge desechos y sedimentos de las principales ciudades y centros deproducción económica de la zona andina, donde se concentran la mayor parte delas actividades productivas y el mayor número de habitantes. Por esta razón lacarga de contaminantes que entra al Caribe es mucho mayor que la del Pacífico,así como el número de fuentes de contaminación que impactan la calidad de susaguas.Según INVEMAR, (2004), las descargas municipales, industriales, agrícolas y losvertimientos de residuos oleosos de la actividad marítima y portuaria, así como laactividad petrolera, son las principales fuentes generales de contaminación ydeterioro de las aguas de la cuenca del Caribe, ocasionando la presencia detóxicos orgánicos, metales pesados, sólidos suspendidos, microorganismospatógenos y nutrientes a los ambientes marino-costeros en ésta región. R í o s d e l a c uenc a C ar i b e R í o Le ón 1% R io Le o n c ito 1% R i o M agd ale n a 68% C an al d e l D iq u e O tro s 4% 9% R í o S in ú R io Atrato 3% 23% R í o P alo m in o 0% R io D o n D ie go 0% R í o Fu n d ac i ónFigura No.1. Aportes en términos de caudal de los principales ríos de la cuencadel Caribe colombiano. Se incluyen ríos con caudales mayores a 1`500.000 m3 día-1 . INVEMAR, 2004.Por su magnitud e impacto, merece especial atención la cuenca del ríoMagdalena, que cubre el 22% de la superficie del territorio nacional, alberga el 12
  13. 13. 80% de la población y produce el 85% del total del producto interno bruto (Barg,1990)8. Esta cuenca abarca un área de 256.622 km2, la del río Cauca un área de63.300 km2 y la del río Atrato un área de 35.000 km 2; otros ríos como el SanJorge y Sinú drenan también el territorio Caribe, son de escasa longitud perotranscurren por zonas de alta pluviosidad que los hacen bastante caudalosos ygeneran ocasionalmente inundaciones en las amplias llanuras caribeñas.En total los 27 principales ríos vierten al Caribe colombiano en promedio 10.667m3. seg-1 de aguas dulces con sustancias contaminantes de diferente índole. Losmás importantes por su caudal, carga de sedimentos, tóxicos químicos eimpactos, son el río Magdalena, con su Brazo el Canal del Dique, los cuales tienenuna basta zona de influencia en el Caribe; su participación en el aporte a éstaregión es significativamente alta con relación a los otros tributarios, con unacontribución del 67% del caudal total, 93% del aporte de carga en términos deDBO5 y un 64% de la carga total de coliformes fecales (Garay, et al, 2001 enPNICM, 2004). Con una marcada diferencia le siguen en importancia los ríos deldepartamento de Antioquia, el Atrato, el León y Leoncito con un aporte del 24%del caudal total, 2,4% de la contribución en DBO5 y 1,8% en aportes de coliformesfecales (Garay, et al, 2002, en PNICM, 2004). Otros ríos de importancia en elCaribe, por sus aportes al mar son el Sinú en el Dpto. de Córdoba y los que nacenen la Sierra Nevada de Santa Marta que vierten sus aguas a la zona costera delDpto. del Magdalena y a la Ciénaga Grande de Santa Marta. • Eutrofización y FertilizaciónSegún los resultados de los últimos 3 años de monitoreo de la REDCAM (Red deMonitoreo de la Calidad Ambiental Marina de Colombia), en el comportamiento delas variables fisicoquímicas y nutrientes en el Caribe se han encontrado valoresque superan los límites permisibles en San Andrés (Bahía Hooker, Johnny Cay,Zona adyacente al alcantarillado municipal y El Cove), Riohacha, Santa Marta(zona adyacente al Emisario Submarino), frente a la Ciénaga Grande de SantaMarta, en Barranquilla (Bocas de Ceniza), en Cartagena (bahía de Cartagena yciénaga de Tesca), los caños Guainí y Zaragocilla en el Golfo de Morrosquillo quereciben aguas residuales de Tolú y San Onofre y, en la zona adyacente a ladesembocadura del río León (golfo de Urabá). Estos valores, significativamentealtos comparados con el resto del país, deben su origen a los vertimientos deaguas servidas urbanas de los asentamientos humanos localizados en las costasy riveras de los ríos, y a las actividades agropecuarias en las cuencas y zonascosteras con elevado desarrollo agrícola, las cuales reciben importantescantidades de nutrientes provenientes del uso de fertilizantes, como en las zonasbananeras del Magdalena y Urabá.8 U. Barg, 1990. La Contaminación de las Aguas Continentales de Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Perú yVenezuela, COPESCAL Documento Técnico. No 8. FAO Roma, p. 24. 13
  14. 14. • Hidrocarburos del petróleoLa problemática de los residuos de hidrocarburos en las zonas costerascolombianas tiene su origen en actividades portuarias y marítimas; y por eltransporte, refinación y usos del petróleo y sus derivados (Garay, 2000). Tanto enel Caribe como en el Pacífico, existen problemas locales por derrames crónicos enlos puertos, las refinerías de petróleo y por los buques de cabotaje, o accidentalespor los buques de tráfico internacional.Se han reportado concentraciones de hidrocarburos aromáticos y alifáticos enaguas, sedimentos y organismos marinos en todo el Caribe colombiano, desdeCastilletes hasta Urabá (Garay, 2000 en Garay, 1992). Presentándose lasmayores concentraciones en la zona de Cartagena, donde el nivel en aguassupera ampliamente la norma internacional para aguas no contaminadas que esde 10 ug/l (UNESCO, 1974; en Garay, 1992 y 2002). Valores promedio de hasta50 ug/l han sido reportados en estaciones cercanas a los vertimientos industriales,refinería y fondeaderos de buques en la Bahía. Valores entre 5 y 10 ug/l han sidoencontrados para aguas del Golfo de Morrosquillo, Barranquilla, Santa Marta ySan Andrés (Garay, 1992 y 2002). Mientras que la zona de la Guajira presenta lasmenores concentraciones con valores promedio entre 0.5 y 5 ug/l.En sedimentos, los mayores valores encontrados para hidrocarburos totales hasido en promedio de 500 ug/g en la Bahía de Cartagena y Bahía Hooker en SanAndrés, mientras que los menores se reportan en la Guajira. Los organismos(Bivalvos) con mayores concentraciones de hidrocarburos totales se reportan en lazona de Cartagena con valores promedio de 30 ug/g, mientras que los mas bajosresultan ser los organismos colectados en Bahía Cispatá y la Ciénaga Grande deSanta Marta con valores promedio de 5 ug/l (Garay, 1992 y 2002).El monitoreo realizado por la REDCAM (2001 – 2003) comprueba la informaciónhistórica, detectándose valores que superan este nivel en San Andrés, SantaMarta, Barranquilla, bahía de Cartagena, Tinajones (desembocadura del río Sinú)y el golfo de Urabá, donde se muestra la influencia que ejercen las actividadesmarítimas y portuarias, así como las descargas de los ríos de mayor caudal. • PlaguicidasHistóricamente se han reportado niveles relativamente altos de concentracionesde plaguicidas organoclorados en aguas, sedimentos y organismos de variaszonas del Caribe colombiano, especialmente las influenciadas por las actividadesagrícolas y los ríos. Por ejemplo, en la Ciénaga Grande de Santa Marta, se hanreportado concentraciones de Aldrín entre 0.36 a 1.07 ppb, Lindano 0.40 a 44.2ppb, Dieldrín 0.13 a 1.91 ppb y DDT total 0.01 a 0.08 ppb, especialmente en zonas 14
  15. 15. cercanas a las desembocaduras de los ríos provenientes de las zonas bananerasde la Sierra Nevada de Santa Marta, el Sevilla, Aracataca y Fundación (Ramírez,1988-2000).En las zonas costeras de Bolívar, principalmente la Bahía de Cartagena y laCiénaga de Tesca, también han sido reportadas concentraciones deorganoclorados en aguas, sedimentos y organismos; niveles de Aldrín, DDT,Heptacloro, Dieldrín y HCHs, se reportan en niveles de 0.01 a 0.34 ppb en laBahía (Garay, 1985 y 1993; y Castro, 1998). De la misma forma, en la Ciénaga deTesca se han encontrado concentraciones de Aldrín, Lindano, Heptacloro, DDT ysus metabolitos DDE y DDD y PCBs, con valores entre 0.030 y 3.8 ng/g ensedimentos, entre 0.079 a 59.5 ng/l en aguas y entre 0.09 a 0.78 ng/g en peces deimportancia comercial (Garay, 1993; Castro, 1997). En el Golfo de Morrosquillo seencontraron concentraciones de Aldrín, DDT, Lindano y Heptacloro en aguas enconcentraciones muy bajas, que van de 0.001 a 0.01 ng/l (Garay, 1992 y 1998).Sin embargo, los registros actuales muestran valores ubicados en el rango menoral nivel de referencia de 30 ng/l, en la mayor parte del Caribe, lo cual puedesignificar que se esté presentado un incremento en el uso de otro tipo deplaguicidas, los cuales no han sido monitoreados. • Metales PesadosLa contaminación por metales pesados se ha constituido en una de las formasmás tóxicas para los ecosistemas acuáticos. Dado que son elementos poco onada biodegradables, tienden a acumularse en los tejidos de animales yvegetales acuáticos y permanecen en ellos por largos períodos, desencadenandoprocesos de bioconcentración, biomagnificación y bioacumulación. De acuerdocon el Caribean Environment Programme (CEP) y los estudios del INVEMAR, lasaguas del litoral Caribe han sufrido incremento en la contaminación por estoselementos durante las dos últimas décadas, siendo las zonas mas afectadasaquellas cercanas o donde se han ubicado los principales asentamientoshumanos, como es el caso de las ciudades de Cartagena, Barranquilla, SantaMarta, Coveñas, Tolú y Riohacha.Los resultados sobre niveles de concentración de metales pesados Cd, Cr y Pb,durante los últimos 3 años mostraron que las zonas más afectadas son la bahía deCartagena, la desembocadura del río Magdalena y el sector industrial de LasFlores en Barranquilla, con valores que se clasifican como Contaminación Media.Los estudios sobre metales llevados a cabo en una de las zonas críticas delCaribe colombiano, la Bahía de Cartagena, han evidenciado la presencia aún ensedimentos de niveles de Hg de 7.67 ug/g, valor por encima de la norma 15
  16. 16. permisible que es de 0.5 ug/g (Camacho, 1997). Lo anterior denota que aunpersisten niveles de concentración de Hg, generados hace ya 20 años por lafábrica de Cloro – Soda (ÁLCALIS DE COLOMBIA).En la Cienaga Grande de Santa Marta, las concentraciones de metales handemostrado un progresivo aumento en sus diferentes compartimentos: aguas,sedimentos y organismos. Se detectaron concentraciones elevadas de los metalesCd, Cu y Zn, cuyos valores son de 11.1 ug/g, 39.2 ug/g y 171 ug/g,respectivamente, comparadas con los limites permisibles establecidos por la EPAy por el Ontario Ministry of the Environment Legislation, Ministerio de Salud delBrasil, entre otras (Wallnr-Kersanach, 1996). Estas concentraciones se registraronen las zonas con mayor influencia del Río Magdalena, denotando así mismo sudirecta influencia sobre la cuenca del Caribe. En el resto de las zonas costerasespecialmente de la Guajira, Magdalena, San Andrés y parte de Sucre, Córdoba,así como y el norte de Chocó no presentan niveles significativos de metalespesados. • Contaminación microbiológicaLos estudios realizados muestran que en la mayoría de playas turísticas delCaribe colombiano se sobrepasan los límites permisibles establecidos por lalegislación colombiana para aguas de contacto primario (hasta 200 NMP/100 mlpara Coniformes fecales), tanto en la época seca como en la húmeda,principalmente en los departamentos de Atlántico, Bolívar, Magdalena, Sucre yCórdoba. Solo las playas ubicadas en el sector del Cabo de la Vela en eldepartamento de la Guajira, las del Parque Tayrona en el Magdalena y las deNecoclí en Antioquia y Capurganá en Chocó, muestran niveles permisibles, enrazón de que no se encuentran influenciadas por los vertimientos domésticos.Las tendencias en el comportamiento de los niveles de microorganismospatógenos de algunas playas específicas, como la playa Rodadero en SantaMarta; playa Coveñas en Córdoba; bahía de Cartagena y ciénaga de La Virgen enBolívar y Rocky Cay en el departamento de San Andrés y Providencia; demuestraque los mayores niveles de coliformes fecales aumentan en la temporada turísticade mitad y final de año, así como también se observa incremento en la épocalluviosa, por efecto del mayor contenido de aguas residuales domésticas quearrastran los tributarios que tienen influencia en estas zonas.Con base en los resultados expuestos, en el Caribe colombiano se identifican seisáreas críticas debida a la contaminación proveniente de fuentes terrestres ymarítimas, localizadas en:  San Andrés: Las principales fuentes de contaminación que afectan la calidad de sus aguas marinas y costeras son los vertimientos domésticos y 16
  17. 17. los residuos del transporte marítimo (cabotaje y turismo), que se incrementan en temporadas turísticas altas, generando incrementos en los niveles de hidrocarburos, nutrientes y bacterias coliformes, siendo los sitios más afectados bahía Hooker, El Cove y el área adyacente al vertimiento del alcantarillado sanitario de la Isla. Santa Marta: Los vertimientos domésticos de Santa Marta y Ciénaga, los vertimientos oleosos provenientes de la actividad del trasporte marítimo y los puertos, así como los aportes de los ríos, afectan significativamente la calidad de sus aguas y los ecosistemas asociados. Barranquilla: Comprende especialmente la desembocadura del río Magdalena (Bocas de Ceniza) y sus áreas adyacentes, Puerto Colombia y las ciénagas de Mallorquín y Balboa. Es una de las zonas más críticas por contaminación en el país, dadas las múltiples actividades que se realizan en la ciudad y el aporte proveniente de la cuenca (vertimientos domésticos, industriales, puerto y desembocadura del río Magdalena). Cartagena: La zona de Cartagena abarca la ciénaga de La Virgen y las bahías de Cartagena y Barbacoas. Esta zona se considera una de las más críticas de toda la zona costera y marina del país, tanto por la magnitud y persistencia de contaminantes, como por la riqueza y biodiversidad de sus ecosistemas. En Cartagena se realiza una multiplicidad de actividades económicas, como industriales, turísticas, portuarias, pesca, etc.; vertimientos domésticos, industriales, escorrentías, canal del Dique, agroquímicos, etc.; por tal razón se considera una de las zonas prioritarias para emprender acciones de saneamiento, control y mejoramiento ambiental. Golfo de Morrosquillo: Incluyendo la bahía de Cispatá y la desembocadura del río Sinú (Tinajones). Esta zona se considera como una de las áreas críticas del Caribe colombiano por las cargas de contaminantes que ingresan a la zona marina y costera y por los niveles de concentración y persistencia de contaminantes identificados y cuantificados. Aunque en el Golfo no se presentan ciudades de la magnitud de Cartagena o Barranquilla, si es una zona que recibe un aporte importante de turistas que se dispersan a lo largo de toda la costa, desde Berrugas hasta Cispatá; a esto se suma, la carencia de sistemas de tratamiento de las aguas residuales, los vertimientos de aceites e hidrocarburos del transporte terrestre y marítimo y los residuos de agroquímicos tóxicos que llegan por el río Sinú desde las áreas agrícolas e industriales del interior del departamento. Golfo de Urabá: Esta zona recibe las descargas del río Atrato y otros ríos como el León y Leoncito, que arrastran residuos de agroquímicos y metales resultantes de las actividades agrícolas y mineras de la zona. A esto se suman los residuos oleosos del trasporte marítimo, los nutrientes y microbiológicos provenientes de las localidades costeras, como Turbo y Necoclí, lo que resulta en niveles elevados y persistentes de contaminantes 17
  18. 18. que hacen de esta área como una de las zonas costeras con características críticas.B. REGIÓN PACÍFICOAl igual que en el Caribe, los ríos son las principales vías de entrada de residuosorgánicos tóxicos, metales pesados, sedimentos, microorganismos y nutrientes alos ambientes marino-costeros de la región del Pacífico colombiano (Figura No. 2).Las cuencas de los ríos San Juan y Patía cubren respectivamente áreas de24,000 km2 y 14,605 km2. Esta cuenca se caracteriza por tener tributarioscaudalosos de corta longitud, debido a las altas precipitaciones en su hoyahidrográfica (9.000 mm año-1).En total los 9 principales ríos vierten al Pacífico colombiano en promedio 5.047 m 3seg-1 de aguas con cargas significativas de sedimentos y otros contaminantes,siendo los mas importantes por su caudal, cargas e impactos, el río San Juan(Chocó), el cual inunda una gran cuenca hidrográfica que incluye parte de losdepartamentos del Chocó y Valle del Cauca y tiene una basta zona de influenciaen el Pacífico (Garay, 2001). Su contribución al aporte en el Pacífico es muysignificativa, llegando a ser el 40,7% del caudal total, el 1,9 % del aporte de cargaen términos de DBO5 y un 18,7% en carga de Coliformes fecales. Le siguen enimportancia los ríos del departamento de Nariño, el Iscuandé y el Mira, los cualesaportan el 29,3% del caudal total, el 95,9% de la carga de DBO5 y el 37,9% deColiformes fecales que entran al Pacífico colombiano. Ríos de la cuenca del Pacífico R io Anchicayá 2% R io D ag ua 2% R io Po ted o R io M icay 1% 12 % R io R ap o s o R í o G uap i 1% O tro s R io S an Juan 12 % 59% 41% R í o M ira 17% R í o Is cuand é 12 % Figura No. 2. Aportes en términos de caudal de los principales ríos de la cuenca del Pacífico colombiano(INVEMAR, 2004).En comparación con el Caribe, las aguas del Pacífico son más frías, de menorsalinidad y la productividad del fitoplancton es mayor. Por ser abierta, la costa 18
  19. 19. recibe mayor influencia del oleaje y las mareas, las cuales son mucho másamplias, de hasta 4 a 5 metros; también es una costa muy activa sísmicamente(IDEAM, 1998 en PNICM 2004). En la cuenca del Pacífico los niveles de desarrollourbano, agrícola e industrial son mucho menores que en el Caribe (Garzón-Ferreira, 1998). La infraestructura para el transporte y las comunicaciones hacia elinterior del país o hacia otros países es poco desarrollada y en algunas zonas esinexistente; este hecho conlleva a que el nivel de poblamiento sea reducido. Porestas razones, la presión sobre los recursos ha sido menor que en el Caribe, conpocas excepciones. • Eutrofización y FertilizaciónSegún los resultados de los últimos 3 años de monitoreo, el comportamiento delas variables fisicoquímicas y nutrientes en el Pacífico, las zonas que presentanvalores de las variables por fuera de los rangos normales se localizan en la bahíade Buenaventura, en las zonas de influencia de las desembocaduras de los ríosMicay y Saija en el Cauca y La Tola en Nariño, evidenciando fenómenos deeutrofización en algunos casos, y en otros sitios contribuyendo a la fertilización delmar. En la Figura 16 se representan los puntos y áreas en donde se presentaroncontaminantes por encima de los valores normales, considerados como referenciade aguas de buena calidad. • Hidrocarburos del PetróleoHistóricamente, las zonas más afectadas por los residuos oleosos sonBuenaventura y Tumaco, en razón del tráfico marítimo internacional y de cabotajeque generan residuos oleosos. En menor grado de impacto se encuentran Guapi,Bahía Solano y Ladrilleros. Regiones como el norte del Chocó y Cauca y el sur delValle del Cauca permanecen relativamente limpias de estos compuestos. Segúnlos muestreos realizados durante el 2001 al 2003, el impacto por hidrocarburos esalto y crónico en la bahía de Buenaventura y Tumaco.De los monitoreos de hidrocarburos realizados por el CCCP desde 1986 hasta lafecha, se encontró que en promedio las concentraciones aumentanprogresivamente desde aguas 0.25 ug/l, sedimentos 1.18 ug/g hasta organismos(Bivalvos) 7.45 ug/g (Calero y Casanova, 1997; Invemar, 2002). • PlaguicidasA pesar de ser una región con reducido desarrollo agrícola, los niveles de residuosorganoclorados fueron más elevados de lo que se podría esperar (hasta 94 ng l-1),en sitios como El Valle y Nuquí en el Chocó, Guapi y Timbiquí en Cauca y lasdesembocaduras de los ríos Mira y La Tola en Nariño. Probablemente estas 19
  20. 20. concentraciones se deban al uso de compuestos organoclorados para campañasantimaláricas y las campañas de fumigación de cultivos ilícitos. Históricamente enesta región se han encontrado niveles de concentración promedio de plaguicidasorganoclorados para sedimentos de 12.42 ng/g y en organismos (Bivalvos) de94.53 ng/g, presentando una relación de 1:7.6, lo que indica que existe una grancapacidad por parte de los bivalvos de acumular estos compuestos, tomándolosdel sedimento en su proceso metabólico (Calero y Casanova, 1995). El DDT y susmetabolitos han presentado un comportamiento irregular durante el periodo de laúltima década, especialmente en organismos, en razón a que están asociados auna serie de características fisiológicas; mientras que en los sedimentos son másestables. • Metales pesadosEn el Pacífico, las concentraciones de Cd medidas en la Ensenada de Tumaco norepresentan riesgo de contaminación, mientras que en la Bahía de Buenaventuralos valores se presentan entre 2.1 a 5.1 ug/g, sobrepasando los valoresconsiderados como normales para sedimentos en bahías y costas, que es de 2ug/g (Calero y Casanova, 1997). Otros metales altamente tóxicos como el Hg y elPb se encontraron en diferentes áreas de estudio de la costa Pacifica colombianaen concentraciones de 0.15 ug/g a 3.5 ug/g el primero y de 2.1 ug/g a 52.3 ug/gpara el segundo (Calero y Casanova, 1997). Los niveles de mercurio ensedimentos para Buenaventura son mayores a 0.51 mg/g, considerado como“concentración alta” por la NOAA (1990). Con respecto a los niveles en aguascosteras y marinas, sus concentraciones no presentan valores significativos,siendo las áreas con mayores niveles las desembocaduras de los ríos y las zonasadyacentes a las ciudades costeras. • Contaminación microbiológicaLos niveles de contaminantes microbiológicos son preocupantes en el Pacíficocolombiano. La mayoría de las playas monitoreadas durante el 2001 al 2003sobrepasaron los niveles de coliformes fecales contemplados en el artículo 42 deldecreto 1594 de 1984. Estos resultados son consecuencia del vertimiento directode aguas servidas urbanas en el sector costero, poca cobertura del sistema dealcantarillado, lixiviados de basuras y pozos sépticos. Los mayores niveles de losindicadores de contaminación fecal se localizan en las zonas adyacentes a losasentamientos humanos y en la desembocadura de los ríos, especialmente en laépoca lluviosa.Por lo anterior se considera que en la costa Pacífica colombiana existen tres áreascríticas debidas al impacto de la contaminación proveniente de fuentes terrestres ymarítimas, localizadas en: 20
  21. 21.  Buenaventura: Zona donde convergen diversas actividades, como el transporte marítimo de carga a través de uno de los puertos más importantes del país, el turismo y las descargas de varios tributarios, lo que sumado al mal manejo de vertimientos domésticos e industriales ha ocasionado la presencia de niveles altos y persistentes de contaminantes en sus aguas.  Tumaco: Puerto, donde al igual que Buenaventura convergen diversas actividades, como el transporte marítimo de cabotaje y pesquero, el turismo y las descargas de varios tributarios, lo que sumado al mal manejo de vertimientos domésticos e industriales, especialmente residuos de alimentos y de maderas, ha ocasionado la presencia de niveles altos y persistentes de contaminantes en sus aguas.  En La Tola (Nariño) y Guapi (Cauca) se localiza otra zona, donde el impacto de la contaminación es significativa, al punto que se presentan valores de algunos contaminantes que sobrepasan los niveles de referencia.III. La situación de los bienes de uso público en las zonas costeras colombianas.Otro de los factores de notoria influencia en el estado actual de base natural de laszonas costeras se relaciona con el espacio público y los bienes de uso público queforman parte del mismo. La Constitución Política de Colombia establece en suarticulo 82 que es un deber del Estado, velar por la protección de la integridad delespacio público y por su destinación al uso común, el cual prevalece sobre elparticular. Se entiende por espacio público todos los bienes que por su naturaleza,uso o afectación están destinados a satisfacer necesidades e intereses colectivos,que trascienden por tanto el derecho individual. Lo constituyen entre otros, loscuerpos de agua, las aguas requeridas para la circulación tanto peatonal comovehicular, para la recreación pública, la seguridad, la tranquilidad ciudadana, lasfuentes de agua, parques, plazas y similares, las necesarias para la preservacióny conservación de las playas marítimas y fluviales, esteros y el entorno de lagos yaguas interiores, los terrenos de bajamar, sus elementos vegetativos, arenas ycorales, los elementos que conforman el patrimonio histórico y cultural y todosaquellos existentes o proyectados para el uso o disfrute colectivo (Guarín, 1997)9.Los bienes de uso público se clasifican en:9 Guarín, J. 1997. Consultoría jurídica ambiental para la elaboración de políticas y estrategias para el manejo integrado de las zonascosteras en Colombia. Minambiente. 21
  22. 22. • Bienes de uso público marítimo: el mar territorial, el mar jurisdiccional o adyacente y alta mar. • Bienes de uso público terrestre: calles, plazas, puentes, caminos públicos, etc. • Bienes de uso público fluvial o lacustre: ríos y todas las aguas que corren por el territorio nacional en cauces naturales o no, con excepción de las privadas10. • Bienes de uso público aéreo: atmósfera, espacio aéreo, espectro eleLa naturaleza jurídica de estos bienes, es que son del dominio público,imprescriptibles e inalienables y por lo tanto, las obras, construcciones y edificiosque allí se levantan, sin los permisos y autorizaciones correspondientes,constituyen usurpación al patrimonio colectivo.Adicionalmente, hay que tener en cuenta que la mención de los bienes de usopúblico realizada por el Código Civil no es taxativa, pues dentro de ella con eltiempo se han involucrado otro tipo de bienes como los humedales, dondeespecíficamente el Consejo de Estado ha dicho: ”Por tratarse de bienes de usopúblico, por regla general no es admisible la existencia de derechos adquiridossobre los inmuebles conocidos con el nombre de humedales. Sin embargo, porexcepción, es jurídicamente válida la referencia a derechos a privados adquiridoscuando la vertiente "nace y muere dentro de una misma heredad" o cuando elhumedal se encuentra en terrenos de propiedad privada11”.Enfrentan como principales problemas los siguientes: condiciones higiénicosanitarias deficientes, multiplicidad de jurisdicciones y competenciasinstitucionales, concentración espacial y temporal de la demanda de los bienes deuso público, excesivo número de ocupaciones sobre las playas marítimas,excesiva construcción sobre terrenos colindantes con las playas eliminando losaccesos al mar y áreas necesarias para la preservación de las playas.Problemática que se puede resumir en multiplicidad de actividades sobre losbienes de uso público del dominio marítimo, (turismo, pesca, puertos, residencial,recreo, industria) y prevalencia del interés particular sobre el interés colectivogeneral que debe ser protegido de la degradación, con especial concentración enCartagena, Barranquilla, Santa Marta, El Rodadero, Buenaventura, Tumaco, BahíaSolano, Turbo y el Golfo de Morrosquillo (Steer R. et al, 1997).A esta situación se ha llegado en general, por actuaciones inconexas, donde no haexistido coordinación entre la legislación del dominio público marítimo y la10 Artículo 81 del Decreto 2811 de 1.974. son privativas las aguas cuando nacen y mueren en una misma heredad, cuando brotannaturalmente a su superficie y se evaporan o desaparecen bajo la superficie de la misma heredad.11 Consejo de Estado. - Sala de Consulta y Servicio Civil, 28 de octubre de 1994. 22
  23. 23. existente para la planificación del uso del suelo, sin tener en cuenta la interaccióntierra - mar, ni la necesidad de establecer medidas que garanticen la preservacióny la conservación de estos espacios.Las autoridades nacionales como garantes de los bienes de uso público hantolerado o permitido la pérdida gradual del dominio de la Nación sobre playas yzonas de acrecimiento (depósito de sedimentos). La figura de la concesión en estamateria es un acto administrativo (Decreto Ley 2324/84), por el cual se otorga eluso y goce de las playas, terrenos de bajamar y aguas marítimas a losparticulares autorizando el uso y construcciones distintas a la vivienda, con lacondición de revertirlas a la Nación una vez expirado el plazo previsto en laResolución que las otorga. La falta de seguimiento a las obligaciones impuestas alos usuarios en estas autorizaciones de ocupación temporal ha conducido a quesu efectividad sea mínima.A toda esta situación se puede agregar el carácter fragmentario de nuestralegislación, que obliga a aplicar disposiciones legales sobre bienes de uso públicodel siglo XIX e inicios del XX, como el Código Civil y Código Fiscal. La legislaciónrelativa a los bienes de uso público del dominio marítimo, prácticamente no existepor lo que esta sujeta a la libre interpretación de los usuarios, sea el Estado o losparticulares.En la búsqueda de mejorar este diagnóstico se deben integrar los ecosistemascosteros y marinos y aquellos que interactúan con estos en los procesos deplanificación de uso del espacio físico, la tierra, los recursos naturales y elordenamiento del territorio, reconociéndolos como parte vital del territorio.IV. La implementación de un enfoque ecosistémico en la ordenación del territorio y manejo integral de cuencas hidrográficas y su efecto en las áreas costeras.La mayor parte de la población del mundo y de América Latina, vive en la partemedia y baja de las cuencas hidrográficas, concentrada en grandes ciudades, ypor lo tanto su calidad de vida depende en gran parte del manejo que se dé en laszonas de captación y las zonas protectoras de los ríos. Las inversiones pararecuperar y restaurar los servicios ambientales como el agua son bastante altaspara la sociedad, por lo cual cada vez se vuelve más necesaria la búsqueda demecanismos de planificación y gestión con una perspectiva ecosistémica(Andrade, A., 2004)12.12 Andrade, A en colaboración con F. Navarrete, 2004. Lineamientos para la aplicación del enfoque ecosistémico a la gestión integraldel recurso hídrico. Serie Manuales de Educación y Capacitación Ambiental. PNUMA. México. 112 pp. 23
  24. 24. Históricamente se ha visto que cuando las crisis ambientales se producen, laacción pública no consiste en buscar medidas correctivas en relación con losfactores generadores de la problemática, como la estabilización de la población ydel crecimiento o desarrollo tecnológico, o el ordenamiento territorial, sino másbien, ampliar los sistemas de abastecimiento a fuentes más lejanas, tal como eltrasvase de cuencas, trasladando el problema a otras áreas, territorios,comunidades e incluso a otras generaciones. Estas situaciones tienen, para elcaso de los ecosistemas costeros y marinos, un impacto ambiental importante alproducirse una clara disrupción en los flujos energéticos que ecológicamenteprovocan serias alteraciones y cambios en la estructura, funcionamiento ycomposición de estos sistemas naturales.Es fundamental aceptar que existen límites para el uso de los recursos naturales yque, muchas de las decisiones que se adoptan, pueden afectar significativamentelas opciones de sostenibilidad y del desarrollo futuro de los ecosistemas que lassoportan.Al abordar el tema del agua es esencial entender, desde el primer momento, queno existe una problemática del agua en sí, sino la suma de muchos y muydiferentes problemas parciales, distintos, que a veces se entrecruzan, quedivergen, problemas antiguos que desaparecen, problemas nuevos que emergen.Las cuencas hidrográficas, han sido reconocidas internacionalmente como lasunidades territoriales de planificación más adecuadas para la gestión integrada delos recursos hídricos. Sin embargo, existen una serie de factores, como la divisiónpolítico - administrativa del territorio, que no coinciden con los límites territorialesde las cuencas, provocando que las decisiones que afectan el ciclo hidrológico, elaprovechamiento del agua y a los habitantes de una cuenca, no consideran lasinterrelaciones que ocurren en la totalidad de este sistema integrado, comotampoco el efecto que tiene la escorrentía del agua de la cuenca en las zonascosteras y el mar13Una de las principales causas del deterioro de las cuencas hidrográficas, es notrabajar en su ordenación y manejo integralmente. Para esto hay que considerarprimordialmente la relación altitudinal existente en el transporte de los problemasambientales y su acumulación a lo largo del cauce y en sus ecosistemasconstitutivos. Las actividades que se desarrollan en la parte alta afectan de formaimportante a los tramos intermedios y bajos de la misma. Un ejemplo claro yconsistente es el impacto del cambio en el flujo de sedimentos en la Bahía de13 DOUROJEANNI, Axel y Andrei, JOURAVLEV. 2002. Crisis de gobernabilidad en la gestión del agua. No. 35. Serie RecursosNaturales e Infraestructura. CEPAL. Santiago de Chile. 24
  25. 25. Barbacoas, Bolívar, por los aportes del Canal del Dique, sobre los arrecifescoralinos en las Islas del Rosario.El caso inverso, de la afectación de las partes intermedias y altas de las cuencaspor actividades realizadas en las planicies de inundación o en las mismas zonascosteras, aunque menos frecuente, también tienen efectos importantes y a vecesdespreciados e ignorados. El ejemplo más ilustrativo es la introducción deespecies exóticas o foráneas, o el transplante de especies nativas, que puedenmigrar y alterar la dinámica y la estructura poblacional de las especies nativas,introduciendo cambios en la composición de la biodiversidad local, regional,nacional e incluso global.En general, y con raras excepciones, en Colombia las cuencas han sidoexplotadas y manejadas de manera fragmentada, en gran medida porque la visiónsobre la estructura ecológica que las soporta y mantiene es igualmentefragmentada. La tendencia es a considerar un solo aspecto o sector, sin ver elsistema en su conjunto, las interrelaciones existentes entre los ecosistemas, susnecesidades de intercambio energético para el sostenimiento de los procesosecológicos y los servicios que estos suministran.El manejo integrado de los recursos hídricos se basa en el concepto que el aguaforma parte integrante de un ecosistema y constituye un recurso natural y un biensocial y económico cuya calidad y cantidad determinan la naturaleza de suutilización (Programa 21, Naciones Unidas, 1992). El contar con fuentes de aguapermanentes, tanto por su cantidad como por su calidad, son un requisitoimprescindible para el desarrollo económico y social.En el análisis de Escobar J. (2002), sobre el manejo de la contaminación de lasaguas costeras, considerando la contaminación proveniente por cuencashidrográficas, se establece que debería ser de interés especial la gestión integraldel agua en este ámbito, debido a que sus partes bajas son las áreas másinmediatas a las costas y ejercen un efecto ambiental muy marcado sobre ellas.De manera especial ocurre en aquellas zonas de la cuenca baja, donde su ubicanlas planicies de inundación con una relación menos directa entre el área dedrenaje y el canal principal (zona intermedia) y, donde tiene lugar el transporte yalmacenamiento temporal de contaminantes y sedimentos. Estas zonas por logeneral han permanecido tímidamente consideradas en la gestión de lacontaminación de las cuencas hidrográficas y de las aguas costeras y, cuando haocurrido, se le han aplicado criterios de calidad de agua dulce. Las medidasactuales de gestión del agua que se realizan dentro del marco de la cuenca,generalmente no se extienden a lo largo de toda la cuenca y, por lo tanto, no 25
  26. 26. consideran su efecto sobre la calidad y cantidad del agua en las partes bajas delas cuencas.La gestión del agua a nivel de cuencas, consiste esencialmente en tomardecisiones de intervención teniendo en cuenta la dinámica de la cuenca, de loscauces y de las aguas captadas por la misma, así como sus efectos en el mar(Dourojeanni y Jouravlev, 2002). En las decisiones de gestión de lacontaminación del agua se deben tener en cuenta dos aspectos básicos conrespecto a las zonas costeras. Uno es referido a las decisiones sobre el controlde la contaminación, orientadas básicamente a reducir la contaminación y el flujoelevado de sedimentos y otro referido a la asignación del agua (derechos,permisos, concesiones, autorizaciones de captación y sobre los denominadoscaudales ecológicos, etc.). Estos dos elementos básicos de gestión soninterdependientes y por lo tanto deben ser analizados en conjunto, considerandoen el análisis los efectos sobre las áreas costeras.Estos hechos, y desde esta perspectiva de análisis sobre le interdependenciacuencas - zonas costeras, muestran claramente que la implementación del marconormativo reglamentario del Decreto 2811/74, Decreto 2857/81 y sus posteriormodificación a través del Decreto 1729/02 (ambos sobre ordenación yadministración de cuencas hidrográficas), no ha sido exitoso. El progreso mínimopara integrar el manejo de las cuencas hidrográficas a las costas tiene dos raícesfundamentales: la primera es que ha habido muy poco progreso en laimplementación de la ordenación y manejo integral de cuencas hidrográficas; y lasegunda es que el reconocimiento de la importancia de las zonas costeras ymares adyacentes y de los bienes y servicios que presta a la sociedad este otro50% del territorio nacional, es mínimo.Pensaría entonces que el camino a seguir es, conocidas las raíces yconsecuencias del problema, proponer un esquema de gestión que a unas escalasy proporciones realistas, y con unos objetivos alcanzables (no debemos seguirplanificando lo "ideal" pero inalcanzable) permita considerar a las cuencas y a laszonas costeras como verdaderas unidades ambientales de gestión enconsideración a sus interdependencias ecológicas, socioeconómicas yambientales.Esta propuesta no es "novedosa" y es la base del Programa de OrdenamientoAmbiental Territorial de la Política Nacional Ambiental para el desarrollo sosteniblede los espacios oceánicos y zonas costeras e insulares de Colombia, en donde seproponen 12 Unidades Ambientales Costeras y Oceánicas como marco de gestiónpara el manejo integrado de las zonas costeras. 26
  27. 27. Según Andrade A, 2004, la adopción y puesta en práctica del enfoqueecosistémico implica integrar en el proceso de gestión ambiental a todos losactores o grupos involucrados y procurar el equilibrio entre sus intereses, a travésde la participación, responsabilidad compartida y uso de todas las formas delconocimiento. Esta visión de la gestión ambiental requiere flexibilidad yadaptabilidad, partiendo de la premisa que los ecosistemas son dinámicos ycambian tanto espacial como temporalmente y que estos cambios debenintegrarse en el proceso ya que tienen implicaciones sobre los mismosecosistemas y en los sistemas naturales adyacentes.El Enfoque Ecosistémico es una estrategia para la gestión integrada de la tierra, elagua y los recursos vivos y para mantener o restaurar los sistemas naturales, susfunciones y valores de tal manera que se promueva la conservación y el usosostenible de los ecosistemas de una forma justa y equitativa, participativa ydescentralizada, a través de la integración de los factores ecológicos, económicos,culturales y sociales dentro de un marco geográfico definido principalmente porlímites ecológicos14.Para el tema que nos ocupa, debemos resaltar que la base natural costera estacompuesta por diferentes ecosistemas tanto marinos como terrestres con distintosgrados de intensidad e intercambio de materia y energía. Las unidadesambientales propuestas corresponden a ecosistemas con una alta relaciónfuncional, con características propias distintivas, con condiciones dehomogeneidad ambiental en cuanto a su fisonomía estructural y funcional, por locual pueden delimitarse, de manera aproximada dada su dinámica intrínseca, paraun área geográfica determinada.Son estas grandes unidades lo más cercano a un sistema ambiental completo, deellas depende la particularidad y la permanencia de la cantidad y la calidad de losbienes y servicios que provee al país la zona costera y que sostiene actividadescomo la pesca, la agricultura, el comercio, el turismo, la actividad portuaria, etc.Debo resaltar que uno de los criterios, mas no el único, para su establecimientofue el grado de influencia continental en cuanto aportes de aguas dulces,sedimentos y contaminantes por descargas de ríos y ciénagas.El mayor reto de esta aproximación, sin embargo, no es tanto científico comoadministrativo e institucional, para resolver el problema de la falta de coherencia ymultiplicidad de las instituciones concurrentes (Burroughs & Clark 1995). Para poderllevar a la práctica una gestión con orientación ecosistémica, se hace necesariopropiciar la integración y coordinación de las intervenciones institucionales en losdiferentes ámbitos y escalas de intervención.14 UNEP,CBD.2000. 27
  28. 28. La gestión de las zonas costeras bajo este enfoque ecosistémico implica laconcurrencia en estos espacios de los actores y sectores involucrados, de talsuerte que los procesos de planificación o las evaluaciones ambientales deproyectos que los afectan, deben basarse en criterios múltiples.V. La institucionalidad para el manejo integrado de las zonas costerasUno de los mayores obstáculos para la implementación del manejo integrado delas zonas costeras e insulares en Colombia es la división y dispersión deresponsabilidades entre diferentes instituciones gubernamentales que tieneninjerencia en la administración de la zona costera (pesca, bosques y vida silvestre,desarrollo turístico, transporte, puertos, obras públicas, industria, urbanismo, etc.).A su vez cada una de estas define a través de sus instrumentos de planificaciónsectoriales sus objetivos de expansión y desarrollo sin considerar en el procesolas interrelaciones (positivas o negativas) de sus actividades con la de los otrossectores ni con los planes, programas y proyectos orientados a la conservación yuso sostenible de los recursos naturales.Un ejemplo claro de lo anterior es el proceso adelantado desde el año 1997cuando se decidió, conjuntamente entre MinTransporte, MinAmbiente y DNP, laelaboración del estudio de soporte para el Ordenamiento del sector portuario enambos litorales, que serviría de soporte técnico para la elaboración de los futurosPlanes de Expansión Portuaria. Como producto encontramos el documentoCONPES 3149 en donde se definen las necesidades de expansión del sector paralos años 2003 – 2004, identificando de manera paralela las áreas en dondeambientalmente se podrían desarrollar los proyectos portuarios necesarios para elpaís. Se estableció que la capacidad instalada era suficiente y estaba subutilizada,sin embargo, en la actualidad se presentan un buen número de proyectos quedesatienden esas recomendaciones y se proponen desarrollar en áreasambientalmente incompatibles.De otra parte, la realidad indica que estas situaciones generan múltiples conflictospor competencia y acceso a territorios y recursos compartidos, lo cual, aunado a laausencia de un marco legislativo y reglamentario actualizado, claro ycomplementario, genera inestabilidad y dispersión en las inversiones, desatenciónen el cumplimiento de las funciones y competencias de cada entidad, deterioro dela base ecosistémica que soporta el desarrollo y por ende la disminución de lacalidad de vida de las poblaciones costeras.La coordinación entre las entidades gubernamentales comprende la integraciónentre diversos niveles del gobierno para el manejo de las costas, Ministerios en elámbito nacional, Departamentos y Corporaciones Autónomas Regionales y las deDesarrollo Sostenible a escala regional y subregional y Municipios en el ámbito 28
  29. 29. local. Igualmente se requiere la integración vertical al interior de los Ministeriospertinentes, en especial entre el nivel nacional y los niveles regionales y locales.En Colombia, desde junio de 2004, se estableció el Comité Nacional de ManejoIntegrado de los Espacios Oceánicos y Zonas Costeras, al interior de la ComisiónColombiana del Océano15, que tiene entre sus funciones, proponerle a la Comisiónlas políticas y estrategias de desarrollo marítimo y costero de carácter nacional,sirviendo adicionalmente, como espacio para la búsqueda de consensos en laadopción y ejecución de esas políticas. Esta experiencia debe servir de referentepara medir la capacidad nacional de coordinarse y trabajar articuladamente enobjetivos comunes y de alto impacto para el desarrollo económico, social, culturaly ambiental.Sin embargo, siguen existiendo vacíos en la consolidación de instancias similaresen los ámbitos regional y local. Se plantea entonces la necesidad de pensar,diseñar e implementar un mecanismo de coordinación institucional adecuado enestos niveles, que adicionalmente interlocute con el nivel nacional y divulgue yfacilite el cumplimiento de las diversas leyes y reglamentos existentes.Otra situación que afecta la adecuada gestión del Sistema Nacional Ambiental eslo relacionado con la jurisdicción y competencia de las Corporaciones AutónomasRegionales en las zonas costeras y el mar territorial.En la Ley 99 de 1.993, al establecerse la jurisdicción de las corporacionesAutónomas Regionales por norma general, se les otorgó la correspondiente a losmunicipios que cada Corporación comprenda; entonces en la medida en que losmunicipios tengan jurisdicción sobre la porción marítima del país, la jurisdicción delas Corporaciones tendrían el equivalente jurisdiccional para el ejercicio de susfunciones y competencias, es decir para lo relativo al control ambiental del marterritorial.Según Steer R. et al, 1997, el Honorable Consejo de Estado, a solicitud delMinisterio de Minas y Energía, conceptúo lo siguiente...." Por consiguiente estáfuera de toda duda que el mar territorial colombiano no puede ser estimado comode jurisdicción de ningún Departamento o Municipio." El anterior concepto lofundamento en la Ley 14 de 1.923 y en la Ley 10 de 1.978, las que a falta de untratado internacional al respecto, definen el Mar territorial como de la Nación,sobre el cual está ejerce soberanía y que se extiende mas halla de su territoriocontinental insular y de sus aguas interiores, hasta una anchura de 12 millasnáuticas o de 22 kilómetros 224 metros.15 La Comisión Colombiana del Océano fue reestructurada mediante el decreto 347 de 2000 y es la instancia asesora del GobiernoNacional para lo asuntos relacionados con los océanos y las zonas costeras. Está presidida por el Vicepresidente de la República ycompuesta por todos los ministerios competentes en el tema, el Departamento Nacional de Planeación, academia y sectoresproductivos. 29
  30. 30. …Por lo anterior, y conforme a lo definido por el Consejo de Estado, y suimplicaciones respecto a la jurisdicciones de los municipio y las corporacionesautónomas regionales, en tratándose de mar territorial le corresponde al Estado através del Ministerio del Medio Ambiente, quien por su carácter nacional tieneincluso jurisdicción en estas zonas, el llevar a la práctica estas actividades depreservación y protección del medio marítimo en el mar territorial y su zonaadyacente”.Es de resaltar que solo el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial,tiene competencia en la zona del mar territorial y por lo tanto por ser esta laentidad encargada de la protección y preservación ambiental, sería la única quepodría realizar las actividades necesarias para el cumplimiento de estos fines, todavez que ésta función no es delegable en las corporaciones autónomas regionales,ya que al no tener jurisdicción sobre el mar territorial y su zona adyacente, nopueden, ni aún por delegación, realizar ninguna actividad de protección ambientalen estas áreas por estar fuera de su jurisdicción.La única excepción a lo manifestado anteriormente, es CORALINA, a la cual laLey 99 de 1993, le extendió su jurisdicción hasta el mar territorial y la zonaeconómica de explotación exclusiva generadas de las porciones terrestres delArchipiélago, Por lo que se deduce que las demás corporaciones que tienenriberas sobre el Océano Atlántico y Pacifico, carecen de jurisdicción sobre el marterritorial y la zona económica exclusiva que se proyecte desde el territoriocontinental, toda vez que a éstas entidades se le confirió la misma jurisdicción quele corresponde a los Departamentos y Municipios de sus áreas de influencia y porlo tanto adolecen de la misma limitación frente a las entidades territoriales.Esta situación genera un problema a solucionar: las autoridades ambientalesregionales y locales (Establecimientos Públicos Ambientales de los Distritos deCartagena, Barranquilla y Santa Marta creados por Ley 768/02), no tienenjurisdicción ni competencias en la zona marítimo - costera o de mar afuera, en lazona de bajamar o franja de transición, ni en la franja de terrestre costeracomprendida desde la línea de marea alta promedio a una línea arbitrarialocalizada a 50 metros. En atención al Decreto No.2324 de 1984 estas áreas estánsometidas a la Dirección General Marítima - DIMAR, como Autoridad MarítimaNacional.Así entonces, deberán analizarse y evaluarse mecanismos claros de coordinacióninterinstitucional para llenar este vacío o formular nuevas propuestas deinstitucionalización para el manejo integrado de las zonas costeras que resuelvan,adicionalmente, los casos de concurrencia y duplicidad de competencias ytraslape de jurisdicción. 30
  31. 31. VI. Instrumentos disponibles para articular los procesos de desarrollo y ordenamiento territorial de las cuencas hidrográficas y las zonas costeras con un enfoque ecosistémico.Colombia cuenta, como se ha expuesto a largo del documento, con diferentesinstrumentos de política, regulatorios, de planificación así como económicos yfinancieros, que permiten articular los procesos de desarrollo y ordenamientoterritorial de las cuencas hidrográficas con un enfoque ecosistémico en beneficiode las zonas costeras y el medio marino.Las diferentes políticas ambientales adoptadas en la última década desarrollantemas tan importantes como la conservación de los bosques, el manejo integraldel agua, la protección de los humedales y los páramos, la producción más limpia,etc., cuyos objetivos aportan en la implementación de la política ambientalconcreta desarrollada para las zonas costeras e insulares de nuestro país. Se hamencionado que las cuencas hidrográficas son las encargadas del transporte yacumulación de los impactos ambientales derivados de las diferentes actividadesdel desarrollo realizadas en tierra. Es precisamente este uno de los principalesmotivos que obligan a articular las acciones sobre el manejo del agua desde sunacimiento en los ecosistemas de alta montaña hasta su desembocadura en elmar.Las orientaciones de política en cuanto a la reforestación protectora de zonas denacimiento de ríos, páramos, bosques altoandinos y zonas de recarga deacuíferos son fundamentales a la hora de garantizar cantidad, calidad ydisponibilidad del recurso hídrico. La ordenación y manejo forestal consideradosdentro del Plan Nación de Desarrollo Forestal (MMA, 2000), son algunos de losinstrumentos disponibles para la realización de un aprovechamiento sostenible delos recursos y tierras forestales, evitando que la sobre explotación de estosrecursos y los fenómenos asociados, como el aumento de la escorrentíasuperficial, la desregulación de los cauces y los aumentos en la sedimentacióndesde las cuencas, afecten sustancialmente la base natural costera y marina, susfunciones y oferta de servicios ambientales.De la misma forma los lineamientos de política para el manejo integral del agua(MMA, 1996)16, plantean manejar la oferta nacional del agua sosteniblemente,para atender los requerimientos sociales y económicos del desarrollo en términosde cantidad, calidad y distribución espacial y temporal. Entre otros, plantea comoobjetivos específicos: proteger, recuperar y mejorar ambientalmente losecosistemas asociados al ciclo hidrológico de forma tal que del buen manejo que16 Ministerio del Medio Ambiente. 1996. Lineamientos para el manejo integral del agua. 31
  32. 32. se dé en la parte alta de las cuencas podremos disminuir las repercusionesnegativas existentes actualmente en las costas y el medio marino.En este contexto los ecosistemas de humedales, como componente regulador desistemas hidrológicos completos, cobran un valor estratégico en su función dedescontaminación y como estabilizadores de picos de caudales en épocas deinvierno. En ausencia de esta última función, por su afectación o perturbacióndirecta, los sedimentos y contaminantes que no pueden ser captados ybiodegradados (cuando esto es posible) en estos sistemas naturales, encuentransu destino final en la desembocadura de las cuencas. Las inundaciones son,igualmente, una consecuencia directa de la desregulación de las cuencashidrográficas por la intervención, deterioro y pérdida de estos ecosistemasacuáticos y otros terrestres. La política Nacional para Humedales Interioresplantea estrategias para su conservación, manejo y uso sostenible, por tanto deuna implementación exitosa de sus estrategias depende en gran medida lacalidad ambiental del medio marino y de sus ecosistemas constitutivos.Los ejemplos descritos plantean dos escenarios: el primero relacionado con lacontinuación de unos esquemas fragmentados de planificación ambiental yordenamiento del territorio, en donde estos procesos se adelantan sobre recursosnaturales renovables de una manera aislada: agua, suelos, biodiversidad, aire; y elsegundo: realizar una planificación ecorregional o ecosistémica en donde seanalizan, evalúan y proponen estrategias articuladas para la gestión y manejo deunidades de planificación completas o integrales (cuencas hidrográficas + zonascosteras), lo que nos permitirá armonizar las relaciones bióticas, físicas, sociales,económicas y culturales sobre unos territorios delimitados ecológicamente.Resulta evidente, que la segunda opción es la requerida para comenzar a revertirla tendencia del primer escenario que se describe. Obviamente, los esfuerzos paradesarrollar este enfoque ecorregional o ecosistémico requieren de “voluntad”,“concurrencia” y resultados tangibles para quienes se beneficiarían de su adopcióne implementación, ya que tradicionalmente estamos acostumbrados a esperar enel corto plazo, los resultados producto de las políticas, planes y proyectosambientales, situación que en la realidad a veces resulta imperceptible paramuchas personas.Los temas ambientales vistos como sector independiente poco aportan desde estaperspectiva “inmediatista” de análisis. El carácter transversal del ambiente, por sucondición de oferente y garante de desarrollo y bienestar social cuando se manejaadecuadamente, debe constituirse en una condición para lograrlo y para ello debenecesariamente integrarse a los instrumentos existentes para la planificación deldesarrollo y al ordenamiento del territorio, teniendo en cuenta que desde elenfoque ecosistémico la gestión ambiental no debe limitarse a la división políticoadministrativa del país. Las zonas costeras colombianas, según lo expuesto en el 32
  33. 33. numeral III de este documento dependen en gran medida de lo que hagamos, porejemplo, en la región andina y por tanto su conservación, manejo y usos quedeben considerar siempre este relacionamiento.En un contexto general, además de los instrumentos regulatorios con los quecontamos (Decreto 1541/78 y Decreto 1594/89), en nuestra normativa aparecenlos instrumentos económicos (tasas), tanto para el control de vertimientos comopara la utilización del agua. Respecto al control de la contaminación primaprincipio de “quien contamina paga” y su implementación data en Colombia desdeel año 1997. La tasa por utilización del agua es nueva en el país y aún no se hainiciado su implementación y para el caso que nos ocupa es sólo de aplicación enlos ámbitos estuarinos según el decreto 0155 de 2004.La percepción personal al respecto es que estos instrumentos han sido malinterpretados en la medida que se entinden más como instrumentos financieros yse aplican para incentivar la no contaminación así como ayudar a desistir del usode malas prácticas contaminantes más que para garantizar los objetivos deconservación de una determinada cuenca hidrográfica (obviamente incluyendo sudesembocadura en el mar), en donde se requieren de unas inversiones paragarantizar esta condición. Se desvían los recuados hacia inversiones a vecesinnecesarias (no siempre) en funcionamiento de algunas autoridades ambientalesy no en las inversiones en conservación, generación de información, sistemas deseguimiento y monitoreo requeridas. Para el caso de las zonas costeras yecosistemas adyacentes, no existe ningún ejemplo de aplicación de uninstrumento económico orientado a compensar la contaminación de las aguasabajo de la cuenca, debido a la contaminación producida en las partes altas, ni porla subsiguiente contaminación de las aguas costeras.De otro lado, vale la pena mencionar que la normatividad existente en el CNRNRsobre el mar y su fondo, si bien no desarrolla de manera especifica este esquemade manejo ecosistémico, tampoco impide su implementación, ya que losinstrumentos planteados están consagrados de manera general en el Código y ensus decretos reglamentarios, lo cual viabilizaría su implementación.El enfoque propuesto del manejo integrado costero por unidades ambientales oecorregiones, facilita, en consideración del marco reglamentario existente, laconcurrencia institucional, de los sectores productivos y la sociedad civil para ladefinición de objetivos comunes, y permite la articulación de los diferentesinstrumentos económicos y financieros disponibles para realizar las inversionesrequeridas de una manera articulada, secuencial y eficiente, garantizando elcumplimiento de los objetivos planteados por el CNRNR. Sin embargo, existenvacíos y deficiencias en el marco normativo vigente que deben necesariamente 33

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