Informe oea drogas

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Informe de la OEA sobre las drogas discutiéndose en Ciudad Antigua, Guatemala del 4 al 6 de junio de 2013

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Informe oea drogas

  1. 1. OAS Cataloging-in-Publication DataInsulza, José Miguel.El problema de las drogas en las Américas.p. ; cm. (OEA documentos oficiales)ISBN 978-0-8270-5988-71. Drug abuse--America. 2. Drug control--America. 3. Drug traffic--America. 4. Drug addiction--America.I. Organization of American States. Secretary General. OEA/Ser.D/XXV.4Secretario GeneralJosé Miguel InsulzaSecretario de Seguridad MultidimensionalAdam BlackwellSecretario Ejecutivo de la CICADPaul SimonsEditoresAlvaro BrionesFrancisco CumsilleAdriana HenaoBryce PardoDiseño GráficoAlejandro AhumadaAll rights reservedTodos los derechos reservados
  2. 2. El problema delas drogas en lasaméricasOrganización de los Estados AmericanosSecretaría General
  3. 3. El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados Americanos 5INTRODUCCIÓNEn los últimos dos años el debate hemisférico sobre las políticas de drogasse ha hecho mucho más activo e intenso. Parece haber una actitud más abiertaa entablar un diálogo acerca de las actuales políticas y, en algunos sectores, unadisposición a experimentar enfoques no tradicionales hacia el tema.Los intensos niveles de violencia asociados al narcotráfico –especialmenteen países afectados por la producción, tránsito y tráfico de drogas ilegales– hansido el factor principal de alarma que ha llevado a las autoridades del más altonivel a involucrarse de manera más activa en este debate. Otros factores deter-minantes de esta nueva actitud han sido los cambios en los patrones de consumode drogas en el Hemisferio, la mayor prevalencia de este consumo, la violenciaque afecta a los grupos más vulnerables de la sociedad y la demanda crecientede servicios de salud para el tratamiento de las adicciones.Líderes hemisféricos, ex Jefes de Estado, académicos y representantes dela sociedad civil, preocupados por el impacto de la violencia relacionada con lasdrogas y el continuo flujo de drogas en la región, han promovido la adopción depolíticas orientadas a reducir la importancia de la justicia penal en el control deéstas. Informes emanados de grupos de alto nivel como la Comisión Global sobrePolíticas de Drogas, al enfatizar la necesidad de reducir los daños a la salud, laseguridad y el bienestar de los individuos y la sociedad, favorecen la óptica detratar el consumo de drogas como una cuestión de salud pública, de reducir elconsumo con campañas de prevención basadas en la evidencia y de alentar laexperimentación con modelos de regulación legal de ciertas drogas, entre otrasrecomendaciones.Sin embargo, al mismo tiempo se escuchan otras voces que plantean quees prematuro dar por fracasados los enfoques actuales sobre el tema. Sin dejarde reconocer que ha habido deficiencias en su aplicación, estos planteamientossostienen que los países están comenzando a implementar a nivel nacional políti-cas consistentes con la “Estrategia Hemisférica de Drogas” y su “Plan de Acción2011 – 2015”, adoptados en 2011 por los Estados miembros de la ComisiónInteramericana contra el Abuso de Drogas (CICAD) de la Organización de losEstados Americanos. Esta Estrategia plantea un enfoque integrado y balanceadopara la elaboración de políticas de drogas, que enfatiza la reducción de la ofertay la demanda poniendo atención especial a medidas de control y cooperación in-ternacional de manera consistente con las Convenciones de las Naciones Unidassobre la materia.Existen puntos de consenso entre ambos tipos de planteamientos: los doscoinciden en reconocer que la dependencia de drogas es una enfermedad cróni-ca (o recurrente) que requiere la respuesta de un tratamiento de salud pública;coinciden, igualmente, en la necesidad de promover el control de drogas sobrela base de evidencia e incorporando los temas de género y la participación de lasociedad civil en la definición de las políticas. De igual manera ambos se concen-
  4. 4. El Problema de las Drogas en las Américas | Introducción6tran en la dimensión humana del problema al no caracterizar al consumidor dedrogas como objeto del sistema de justicia penal exclusivamente y al promoveralternativas al encarcelamiento de personas dependientes de drogas que hayancometido delitos.En la medida que avanza el debate es posible advertir, empero, que no obs-tante el interés internacional que suscita el problema y de todos los recursos quese han destinado a su análisis, es poco lo que sabemos acerca de lo que funcionabien y cómo utilizar buenas prácticas que no sólo son conocidas sino que estándisponibles para uso o réplica.Contamos con muchos buenos ejemplos de ello. Se trata de iniciativas quepermiten enriquecer el diálogo y que pueden inspirar a cada país a entender cómose pueden enfrentar con éxito los diferentes desafíos de las drogas de acuerdoa su propio contexto y sus características económicas, políticas y sociales. Sepuede citar, por ejemplo, la recuperación de la presencia de Estado en áreas ru-rales y corredores de drogas en Colombia; los casos de la policía con orientacióncomunitaria en Nicaragua y Brasil; el desarrollo alternativo como en el caso delModelo San Martín en el Perú; la despenalización de la tenencia para consumopersonal en muchos países (que no ha incrementado el consumo y ha reducidola carga sobre los consumidores y el sistema judicial); las innovaciones en la ju-risdicción penal y la prevención de sobredosis en Estados Unidos; el intercambiode agujas y otros programas de reducción de daños para evitar el uso inseguroy la transmisión del VIH en Canadá; el control social para contener el cultivo dela coca en Bolivia; el desarrollo de Normas Internacionales para la Prevencióndel Consumo de Drogas por parte de la Oficina de las Naciones Unidas contrala Droga y el Delito; y la construcción de instituciones fuertes para promover lasalud en Chile y Costa Rica.Adicionalmente, hemos logrado un mejor entendimiento de muchos factoresrelacionados con la iniciación y consumo continuo de drogas, así como un mayorconocimiento científico sobre los factores de riesgo que contribuyen a explicarpor qué una minoría de usuarios eventualmente desarrolla un consumo problemá-tico. También entendemos mejor el contexto y las normas sociales en las que esmás probable que la dependencia se desarrolle y genere daños a las personas yen la comunidad en general.Sabemos, además, que los patrones de consumo se están modificando. Porejemplo, el consumo de la cocaína está incrementándose en el Cono Sur y dismi-nuyendo en los Estados Unidos, en donde el consumo de cannabis está aumen-tando y el uso indebido de las drogas farmacéuticas legales se ha convertido enla preocupación principal. Sobre Estados Unidos se puede agregar que si bien elconsumo de cannabis permanece ilegal en la mayor parte de este país, se percibeun cambio en la opinión pública, que se tradujo en el voto de 2012 para legalizaresta sustancia en dos estados y que se expresa también en que la mayoría de losciudadanos apoya su legalización y regulación. No ocurre lo mismo con la opiniónpública de la mayoría de los otros países del hemisferio.La creciente preocupación sobre el tema de los medios de comunicación enmuchos países, incluyendo los medios sociales, da cuenta de un mundo muchomás consciente de la violencia y del sufrimiento relacionado con el problema delas drogas. Existe un mayor conocimiento de los costos humanos y sociales nosolo del consumo sino también de la producción y del tránsito de sustancias con-troladas. El mundo es consciente, además, de la enorme estructura económicailícita promovida por las ganancias del negocio ilegal de las drogas. Un negocioy unas ganancias que distorsionan las economías, enriquecen y empoderan alcrimen organizado y generan corrupción en el sector público.
  5. 5. El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados Americanos 7Parte de esa preocupación se vuelca también sobre los costos económicos ysociales de las leyes y políticas promulgadas para controlar las drogas. Se señalaque las inversiones destinadas a expandir las capacidades policiales, judiciales ypenales desarrolladas a ese efecto pueden ir en detrimento de las inversionesen salud, educación y otros bienes sociales.Este último tipo de reclamos cobra mayor vigor cuando se constata que lasformas en que el problema de las drogas afecta a nuestros países es diversa ypor lo tanto son también diversas las formas de reaccionar a él y los efectos queesas reacción puedan tener. A nivel interno, algunos países afrontan tendenciasrelativamente altas de consumo de drogas ilícitas y sus consecuentes problemasrelacionados con aspectos como la salud pública y la criminalidad. Otros paísesno son consumidores principales de sustancias controladas, pero tienen tasasmayores de violencia que se relacionan en parte con la acción de las fuerzasdel orden en contra de la producción, el tráfico y el tránsito de drogas ilegales ysus efectos en materia de violencia criminal. Mientras que algunos países tienenmayores recursos y mayor fortaleza institucional para enfrentar mejor los dañosrelacionados con el mercado ilegal y con el consumo de drogas, así como paraasumir los costos que se derivan de su control, otros países enfrentan mayoresdificultades al lidiar con estos problemas. Por eso, las políticas que pueden serútiles para algunos países (como reducir los recursos destinados al control deltránsito, por ejemplo) pueden ser percibidas por otros países como extremada-mente dañinas, lo que haría muy difícil la cooperación internacional. No hay duda,entonces, que en las discusiones del futuro sobre políticas de drogas podemosseguir encontrando no sólo acuerdos, sino también importantes desacuerdos.Se pueden destacar, no obstante, importantes progresos. Existe una mejorcomprensión de la dependencia de las drogas, que se enfrenta ahora como unproblema de salud pública. El consumo de cocaína se ha reducido en mercadosque han sido históricamente significativos. Se ha logrado desmantelar enormesorganizaciones de tráfico de drogas y sus líderes han sido procesados y condena-dos. Los países han establecido unidades de inteligencia financiera para combatirel lavado de activos. Han mejorado los mecanismos de cooperación internacio-nal. Más de la mitad de los países del Hemisferio tienen estrategias nacionalesvigentes para el control de las drogas. Los programas de prevención a nivel deescuela primaria y secundaria se han incrementado. Los países han expandido suhabilidad de llevar a cabo encuestas nacionales periódicas sobre la prevalenciade las drogas. Se han reforzado, por último, el Estado de derecho y las reformasjudiciales en varios países.La otra cara de la moneda es que la financiación para programas de controlde drogas sigue siendo débil, especialmente en lo que concierne a la prevención yel tratamiento. Aunque las incautaciones han aumentado, el flujo general de dro-gas sigue estable y robusto. Los programas de desarrollo alternativo han logradoalgunos éxitos locales que no han sido extendidos a nivel nacional.Conscientes de todas estas realidades y de los desafíos que ellas plantean,las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas decidieron dar unpaso adelante en la búsqueda de caminos para desentrañar sus complejidades yavanzar en fórmulas que den lugar a una mayor efectividad en su manejo. Paracumplir con tal propósito se confirió un mandato explícito a la Organización delos Estados Americanos.
  6. 6. El Problema de las Drogas en las Américas | Introducción8El propósito de este Informe Sobre el Problema de las Drogas en las Américases dar cumplimiento a ese acuerdo y satisfacer ese mandato. Nos proponemoscon él asistir a las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas en ladefinición de un marco de referencia para el tratamiento de este problema en suspaíses, así como para futuras políticas y acciones multilaterales.Para cumplir esta tarea de la manera más amplia y útil posible, decidimosadoptar dos enfoques, a la vez distintos y complementarios. Por una parte, rea-lizar un amplio estudio técnico del consumo, producción, tránsito, comercio ydimensión del negocio de las drogas en el Hemisferio, examinando al mismotiempo las políticas públicas adoptadas para enfrentar los problemas, de saludpública, ilegalidad y violencia que suscitan, así como su impacto social y políticoen nuestras sociedades. Hemos denominado a ese aspecto del Informe, InformeAnalítico. Como un complemento necesario de éste decidimos desarrollar tam-bién un Informe de Escenarios en el que, a diferencia de aquel, no se muestra larealidad que es sino la que podría ser. Lo elaboramos sobre la base de las opinio-nes y visiones de futuro de académicos, líderes políticos, líderes sociales y ex-pertos de todo el continente, que representan todas las vertientes del problemay que contribuyeron con entusiasmo a este esfuerzo.El Informe Analítico que se presenta en este volumen es una síntesis detodos los estudios – que también son publicados como anexos - realizados porgrupos de profesionales de alta competencia que se abocaron a esa tarea durantela segunda mitad de 2012. Se presenta dividido en 10 Capítulos que inician conuna definición del tema que nos preocupa y una explicación de cómo abordare-mos su análisis. Comenzamos ese análisis, en el Capítulo 2, por el examen delas razones que llevaron a la sociedad a preocuparse por el consumo de ciertassustancias y a decidir controlarlas, esto es a los efectos de las drogas sobre lasalud humana. Conscientes de que esa decisión, si bien necesaria, dio lugar ala actividad económica ilícita destinada a abastecer la demanda de productosprohibidos, dedicamos los capítulos 3,4,5 y 6 al examen detenido de las formascomo, en nuestro continente, tiene lugar el cultivo, la producción, la distribución(o tránsito) y la venta final de sustancias controladas. En el contexto de eseexamen nos detenemos en la revisión del volumen y las distintas formas queadopta la actividad así como su impacto ambiental y la reacción del Estado, susconsecuencias y limitaciones.El capítulo 7 está dedicado al estudio del consumo de las diferentes drogasque son usadas en nuestros países, analizando en particular las razones que lle-van a los seres humanos a consumirlas, a las formas de tratamiento y prevenciónposibles y practicadas en la actualidad y a sus efectos sobre la exclusión socialy el ejercicio de los derechos humanos, además de la reacción de nuestros Esta-Los mandatarios del hemisferio iniciamos una valiosa discusiónsobre el problema mundial de las drogas. Coincidimos en lanecesidad de analizar los resultados de la actual política enlas Américas y de explorar nuevos enfoques para fortalecer estalucha y para ser más efectivos. Le hemos dado un mandato a laOEA para tal fin.Declaración del Presidente de la República de Colombia,Juan Manuel Santos Calderón,tras la clausura de la VI Cumbre de las AméricasCartagena de Indias, 15 de abril de 2012
  7. 7. El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados Americanos 9dos, sus consecuencias y limitaciones. En el Capítulo 8 se exponen con detallelas diferentes formas de violencia criminal asociadas a las diferentes etapas de lacadena de valor de la economía ilegal de drogas, incluida aquella que se presentaen la fase de consumo de esas sustancias. En particular nos detenemos en laconsideración de las posibles razones que explican por qué esa violencia se hacepresente con mayor intensidad y virulencia en algunos países y no en otros, asícomo en la necesaria comparación entre la letalidad del consumo de drogas y laletalidad de la acción criminal. El Capítulo 9, a su vez, está dedicado al examende las alternativas legales y regulatorias frente al problema, en particular sus orí-genes y características, las tendencias actuales a la despenalización, reducciónde sanciones y legalización, los posibles costos y beneficios de estas distintasalternativas así como a la revisión de otras alternativas distintas a la acción enel plano jurídico.Finalmente en el Capítulo 10 ofrecemos nuestra propia contribución al diálo-go que se inicia con la presentación de este Informe, exponiendo los criterios quenos llevan a concluir que el problema de las drogas en las Américas es un temahemisferico que se expresa en un proceso único el cual, sin embargo, admite tra-tamientos distintos en cada una de sus fases y en los países en los cuales ellastienen lugar. Concluimos igualmente que no existe una relación indisoluble entreel problema de las drogas y la situación de inseguridad en que viven muchosciudadanos de las Américas, aunque esta es diferente para cada país o grupo depaíses y que la inseguridad afecta más a aquellas sociedades en las cuales el Es-tado no esta en condiciones de entregar respuestas eficaces. Enfatizamos, igual-mente, la necesidad de enfrentar el consumo de drogas con un enfoque de saludpública. Finalmente concluimos también que el problema de las drogas debe serabordado de manera diferenciada y flexible entre nuestros países, en función dela forma cómo éste los afecta en particular.Abordar la complejidad del problema de las drogas requiere consultar muchospuntos de vista distintos y permitir que las ideas fluyan en el ambiente más abier-to posible. A ese propósito obedece la segunta parte de nuestro informe, quehemos llamado Informe de Escenarios.Para construir el Informe de Escenarios reunimos, junto a nuestros asociados deReos Partners y Centro de Liderazgo y Gestión, un grupo de numerosos especialistasy personas vinculadas vitalmente al tema - intelectuales, autoridades, espacialistasen salud pública, líderes sociales y comunitarios - que interactuaron para imaginar elposible desarrollo futuro del Problema.Como somos conscientes también de que no existe un solo futuro, sino quemuchos futuros que se construyen sobre la base de nuestras decisiones del pre-sente, ofrecemos cuatro posibilidades sobre lo que podría llegar a ser en el futuroel “problema de las drogas” en las Américas. Ninguna de ellas representa lo queserá ni lo que queremos que sea, pero todas ellas podrían llegar a ser de ocurriralgunos hechos y de adoptarse determinadas decisiones políticas. Conocer esasposibilidades, analizar sus causas y efectos, sacar conclusiones respecto de ellas,es una tarea que juzgamos no solamente útil sino que necesaria para nuestra re-flexión individual y colectiva sobre el Problema.Tres de los cuatro escenarios expuestos –“Juntos”, “Caminos” y “Resilien-cia”- describen distintas alternativas de futuro según se ponga el acento en el for-talecimiento institucional, la experimentación con modificaciones legales o la ca-pacidad de reacción ante el problema desde la comunidad. El cuarto, “Ruptura”,nos advierte sobre lo que podría ocurrir si no somos capaces en el corto plazo dearribar a una visión compartida que nos permita sumar nuestros esfuerzos paraenfrentar el problema, respetando al mismo tiempo nuestra diversidad frente a él.
  8. 8. El Problema de las Drogas en las Américas | Introducción10De cada uno de estos escenarios surge una gran variedad de oportunidades ydesafíos colectivos y multilaterales que deben ser los factores sobresalientes deldebate posterior. En las drogas, como en cualquier otro problema social comple-jo, existe una amplia gama de motivaciones y convicciones que influyen muchoen el tejido social. Por ende, los escenarios son un buen punto de partida paraque nuestros líderes, y nuestros pueblos en última instancia, definan rumbos co-lectivos y sostenibles en medio de la diversidad.Tanto el Informe Analítico como el Informe de Escenarios que componen esteInforme Sobre el problema de las Drogas en las Américas son el resultado delesfuerzo colectivo de un gran número de especialistas, líderes sociales, académi-cos, políticos, empresarios y servidores públicos de todos los Estados miembrosde la Organización de los Estados Americanos, así como de la inestimable cola-boración del personal de la Secretaría General de nuestra Organización. A todosellos va mi reconocimiento y mi agradecimiento por el generoso despliegue desus capacidades empleado en llevar a buen fin este esfuerzo colectivo.De esta forma hemos respondido al mandato explícito que la Sexta Cumbrede las Américas nos confiriera. Al otorgarnos el privilegio de elaborar este Infor-me, las Jefas y Jefes de Estado de nuestro continente nos asignaron una altaresponsabilidad pero a la vez nos definieron límites muy precisos para respondera ella. Por ello en este Informe exponemos hechos que sirvan a la toma de deci-siones, pero no imponemos soluciones. Ello les corresponde a nuestros líderes,quienes podrán contar en el debate futuro con una base firme para sus delibera-ciones. Este Informe no es, por lo tanto, una conclusión, sino sólo el inicio de undebate largamente esperado.José Miguel InsulzaSecretario General de laOrganización de los Estados Americanos
  9. 9. InformeAnalítico
  10. 10. 1. El punto de partida: qué es el “problema de las drogas” y cómo será analizado2. La droga en la salud humana3. El cultivo de drogas o de insumos para la producción de drogas3.1. Cultivo de coca3.2. Cultivo de amapola3.3. Cultivo de cannabis3.4. Impacto ambiental3.5. La reacción del Estado, sus dificultades y consecuencias4. Producción de drogas4.1. Producción de cocaína4.2. Producción de heroína4.3. Producción de drogas sintéticas y sustancias emergentes4.4. Producción de nuevas sustancias psicoactivas4.5. Producción de fármacos4.6. Producción de precursores químicos4.7. Impacto ambiental4.8. Producción de drogas y violencia5. Distribución o tránsito de drogas e insumos para producir drogas5.1. Flujos de cocaína5.2. Flujos de marihuana5.3. Flujos de drogas sintéticas5.4. Impacto ambiental5.5. La reacción del Estado, sus dificultades y consecuencias6. La venta de drogas6.1. El tamaño del mercado y quienes se benefician de él6.2. A donde va el dinero: corrupción lavado de activos y gobernabilidad democrática6.3. La venta de cocaína6.4. La venta de heroína6.5. La venta de marihuana6.6. Venta de estimulantes tipo anfetamina6.7. La venta de nuevas sustancias psicoactivas6.8. La reacción del Estado, sus dificultades y consecuencias1721292931323335393940404142424243474749494950555557606060616262Indice
  11. 11. 7. El consumo de drogas7.1. Por qué los seres humanos consumen drogas7.2. Qué drogas se consumen en las Américas y en qué volumen7.3 Tratamiento y prevención7.4 La reacción del Estado, sus dificultades y consecuencias7.5 Derechos humanos y exclusión social8. Drogas, delito y violencia8.1. Tránsito de drogas y violencia: La presenciaprincipal del delito organizado transnacional8.2. La violencia asociada al cultivo, la producción yla venta de drogas8.3. Consumo de drogas y violencia8.4. ¿Por qué el problema de las drogas generadiferentes situaciones de violencia entre nuestrospaíses? 9. Alternativas legales y regulatorias9.1 Terminología9.2 Elaboración y evaluación de las políticas decontrol de drogas9.3 Tendencias: despenalización, reducción desanciones, y más9.4 Leyes sobre la disponibilidad9.5 Modelos de disponibilidad legal9.6 Costos y beneficios de las alternativas legales yregulatorias9.7 Otras alternativas10. Contribución A Un Diálogo Que Se Inicia10.1 El problema de las drogas es un tema hemisférico10.2 El problema de las drogas admite tratamientos distintos en cada una de sus fases y en los paises en los cuales ellas tienen lugar10.3 No existe una relación indisoluble entre el problema de las drogas y la situación de inseguridad en que viven muchos ciudadanos de las américas, aunque ésta es diferente para cada país o grupo de países10.4 La inseguridad afecta más a aquellas sociedades en las cuales el estado no esta en condiciones de entregar respuestas eficaces10.5 Es necesario enfrentar el consumo de drogas con un enfoque de salud pública10.6 El problema de las drogas debe ser abordado de manera diferenciada y flexible entre nuestros países, en función de la forma cómo éste los afecta en particularColaboradores676769727576797983858591919395969798100105105106107108109110113
  12. 12. El punto departida:qué es el“problema de lasdrogas” y cómoserá analizado01
  13. 13. 17El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados AmericanosEl punto de partida:qué es el “problema delas drogas” y cómo seráanalizado.1. Como pocos conceptos en el esce-nario mundial contemporáneo, el “Pro-blema de las Drogas” se muestra her-mético e indeterminado. La expresiónno es mencionada en ninguno de losdocumentos oficiales de obligada refe-rencia sobre el tema, desde el ya cen-tenario Convenio Internacional del Opiode 1912 hasta la más reciente Con-vención de las Naciones Unidas contrael Tráfico Ilícito de Estupefacientes ySustancias Sicotrópicas de 1988.Sin embargo, el “Problema” exis-te y preocupa. Preocupa a las Jefasy Jefes de Estado y de Gobierno queencargaron el presente Informe, perotambién al ciudadano común. Preocupaa la mujer que ve el tráfico de drogaspracticado en su vecindario como unaamenaza inminente para sus hijos y laintegridad de su hogar; al juez que debecondenar a un vendedor o, en muchospaíses, a un consumidor de drogas; alos voluntarios de una ONG que tratande apoyar a jóvenes drogadictos y allegislador que debe interpretar la diver-sidad de voluntades de sus representa-dos frente a este problema.Todos viven el problema, pero loviven de manera distinta. Y lo mismoocurre con los países, para los cuales elproblema se manifiesta de manera dife-rente según sus realidades específicas.Los niveles de desarrollo económico,las estructuras institucionales, las prio-ridades políticas, son diferentes entrenuestros países, como también lo sonlos patrones de consumo de drogas, lostemas de salud y los efectos de la acti-vidad del crimen organizado asociadosal problema. Lo cierto es que nuestrospaíses sienten y viven de manera diver-sa lo que denominamos “Problema delas Drogas” e incluso en el interior decada uno de ellos el problema puede lle-gar a plantearse de manera diversa enel ámbito rural y en las áreas urbanas.Ocurre de tal modo no sólo debi-do a la diversidad existente entre lospaíses del Hemisferio, sino porque elproblema mismo se compone de di-ferentes manifestaciones que afec-tan también de manera diferenciada anuestros países, al grado de hacer difí-cil, quizá imposible, capturar en un soloconjunto de recomendaciones políticasla variedad y extensión de desafíos queese problema, en esas diversas mani-festaciones, plantea.El punto de partida de este análi-sis es, en consecuencia, que no existeun solo problema relacionado con lasdrogas sino múltiples problemas aso-ciados, a su vez, a la diversidad de ca-racterísticas de nuestros países perotambién a la posición que ellos ocupanen relación al problema.Para abordar este Informe, por con-siguiente, es preciso organizar el con-junto de diferentes aspectos y partesde aquello que en términos genéricosconocemos como “Problema de lasDrogas”, que son vividos y percibidoscon diferentes intensidades y con dife-rentes impactos por los países de nues-tro Hemisferio. Sólo la identificación delas partes que lo componen y de la re-
  14. 14. El Problema de las Drogas en las Américas | 1. El punto de Partida: Qué es el “Problema de las Drogas” y cómo será analizado18lación que mantienen entre sí, nos per-mitirá explicar la totalidad del problemaasí como sus efectos sobre nuestrospaíses y sus pueblos y responder a laspreguntas cruciales en torno a él.¿Cuáles son esas partes que com-ponen el “Problema de las Drogas”?El consumo de las sustancias consi-deradas ilícitas por las convencionesinternacionales, así como sus conse-cuencias sobre la salud de los sereshumanos que las consumen, son par-te principal de ese problema, pero nosu único componente. La experienciahistórica es pródiga en ejemplos quemuestran que en la medida que existanbienes y servicios demandados por lasociedad que permanecen prohibidos,existirán los incentivos para que pros-pere la actividad económica destinadaa abastecerlos. Esa actividad económi-ca, al estar asociada a una prohibición,automáticamente califica como ilegal ysu práctica, de manera igualmente au-tomática, como delito y en casi todassus etapas como delito organizado. Ypuesto que esta economía ilegal gene-ra mercados igualmente ilegales, talesmercados no están sujetos a regulacio-nes o normas impuestos socialmente niestán abiertos a procesos regulares decompetencia.En consecuencia, las normas y pro-cesos regulatorios que rigen la produc-ción y el tráfico, son los que imponenlos propios delincuentes; y la únicacompetencia que puede existir para queel negocio prospere y se expanda es laviolencia. Ese conjunto de actividadesilícitas destinadas a permitir el acceso alas sustancias prohibidas son tambiénparte del “Problema de las Drogas”.Para efectos de este Informe, enconsecuencia, consideraremos “Proble-ma de las Drogas” al conjunto de ac-tividades asociadas a la elaboración,comercialización y consumo de sustan-cias declaradas prohibidas por las con-venciones internacionales relativas altema de las drogas o estupefacientes.En el curso del examen de cada unade las partes de ese proceso examina-remos también su organización econó-mica. El proceso en su conjunto cons-tituye una actividad económica (unacadena de valor) lo que hace necesa-rio identificar la utilidad que genera, aquiénes beneficia y en qué medida, encada parte de la cadena. De igual ma-nera se examinará la actividad criminalque protege las distintas etapas delproceso, los daños que produce y lasrespuestas del Estado frente a ella. Seexpondrán, asimismo, los efectos quelas distintas partes del “Problema delas Drogas” tienen sobre el medio am-biente. Finalmente se examinará, conrelación a cada una de estas partes delproblema, las capacidades de reaccióndel Estado, sus limitaciones y las for-mas que ellas asumen.Específicamente se analizará:a) El cultivo, en el caso que se tratede sustancias de origen vegetal oque productos de ese origen sirvande materia prima para la producciónde la sustancia ilícita.b) La producción, no sólo de las dro-gas consideradas como producto fi-nal, sino también de aquellos bienesque son necesarios para producirlasy cuya producción está prohibida.c) La distribución o tránsito de las sus-tancias y de los insumos necesariospara producirlas.d) La violencia que ejerce el crimenorganizado que, aunque acompañatodo el proceso, se manifiesta prin-cipalmente en la fase del tráfico y laconvierte en aquella en que se ge-nera la mayor violencia y el mayornúmero de víctimas.e) La comercialización (o venta) de lassustancias a sus consumidores fi-nales, momento en que se generala mayor ganancia.f) El consumo. En particular por quése consumen drogas, cuántas per-sonas las consumen en nuestrocontinente, qué drogas consumeny cuáles son los daños que ellasproducen.
  15. 15. LA DROGAEN LA SALUDHUMANA02
  16. 16. 21El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados AmericanosLA DROGAEN LA SALUDHUMANA2. Se ha señalado antes que las con-secuencias del consumo de drogas so-bre la salud de los seres humanos sonuna parte principal del “Problema deDrogas”. Son esas consecuencias lasque han llevado a la sociedad a con-trolar tal consumo, una decisión que,como también se ha señalado, ha ge-nerado una economía ilegal con enor-mes secuelas en materia de violencia ydelito. El esfuerzo que la sociedad hacepor evitar los daños que el consumo dedrogas provoca sobre la salud de losseres humanos se encuentra, en con-secuencia, en la base del “Problema deDrogas” y, por consiguiente, es lógicoque este Informe comience por el exa-men de ese daño.Las diferentes drogas impactan ymodifican múltiples sistemas y órga-nos, especialmente el cerebro, con con-secuencias aún más severas entre losjóvenes. La investigación desarrolladaen las últimas décadas en el campo delas neurociencias ha aportado evidenciaque permite sustentar una relación ínti-ma entre las estructuras cerebrales y lasconductas asociadas con el consumo dedrogas. Esta relación se agrega a la pre-disposición, a los efectos a corto y largoplazo que puede causar el consumo desustancias y la importante participaciónde los factores medioambientalesl1. 1 Volkow ND, Li TK. “Drug addiction: theneurobiology of behaviour gone awry”. Nat Rev Neu-rosci 2004;12:963-70. Goldstein RZ, Volkow ND.“Dysfunction of the prefrontal cortex in addiction:neuroimaging findings and clinical implications”.Nat Rev Neurosc2011;12(11):652-69. Volkow ND,Los factores que llevan a una per-sona a comenzar a consumir drogas ylas razones por las cuales desarrollael trastorno de dependencia, involu-cran una poderosa interacción entre elcerebro y una serie de determinantesbiológicos, psicológicos y sociales delentorno del individuo. La dependenciase caracteriza por el uso compulsivo dedrogas a pesar de las consecuencias ne-gativas asociadas con su empleo. Estecomportamiento fue tradicionalmenteconsiderado como una “mala decisión”que el sujeto adicto toma en forma vo-luntaria. Sin embargo gracias al avanceen el conocimiento de la neurobiologíade las adicciones ahora se sabe que elconsumo repetido de drogas se siguede cambios persistentes en el funcio-namiento del sistema nervioso central2.Las drogas, legales o ilegales,pueden producir dependencia. En eseproceso, un mecanismo clave es queaumentan la concentración del neuro-transmisor llamado dopamina, en unazona específica del cerebro: el núcleoaccumbens, que es probablemente elcentro del placer más importante. El ce-rebro cuenta también con áreas y circui-tos vinculados con la capacidad de eva-luar los riesgos de una situación e inhibirconductas potencialmente perjudiciales.Los estudios con imágenes cerebralesmuestran que los sujetos con depen-Fowler JS, Gene-Jack W. “The addicted humanbrain: insights from imaging studies”. J Clin In-vest2003;111(10):1444–51.2 Volkow ND, Li TK. “Drug addiction: theneurobiology of behaviour gone awry”. Ed. Cit.
  17. 17. El Problema de las Drogas en las Américas | 2. La Droga en la Salud Humana22dencia a sustancias psicoactivas pre-sentan una disfunción en aquellas re-giones del cerebro que son críticas parala toma de decisiones, el aprendizaje, lamemoria y el control de la conducta.3No existe un factor que determine,por sí solo, que una persona desarrolledependencia a las drogas. Sin embargola ciencia ha identificado una variedadde factores de riesgo que contribuyenal desarrollo de la adicción. Uno de losmás importantes es la edad del primerconsumo. Las neurociencias han de-mostrado que el cerebro de los niños yadolescentes están aún desarrollándo-se y que el consumo de drogas duran-te ese periodo puede tener consecuen-cias significativas en el largo plazo.Existen estructuras del cerebro hu-mano que continúan madurando hastalos 25 años de edad, especialmenteaquellas relacionadas con funcionesmentales complejas y con la capacidadde controlar los impulsos. Las drogasmodifican el equilibrio de la neuroquí-3 Volkow ND, Fowler JS, Gene-Jack W.“The addicted human brain: insights from imagingstudies”. J Clin Invest2003;111(10):1444–51.Goldstein RZ, Volkow ND. “Dysfunction of theprefrontal cortex in addiction: neuroimaging findingsand clinical implications”. Ed. Cit.Fuente: NIDA/NIH - Las drogas, el cerebro y el comportamiento: La ciencia de la adicción.mica cerebral y las señales que condu-cen los complejos procesos de madu-ración de esas estructuras. El consumodurante esta etapa puede traer reper-cusiones a largo plazo, ya que tambiénpuede alterar el proceso de selecciónde las conexiones neuronales que enel futuro permitirán el funcionamientoíntegro del cerebro4y por ello la nece-sidad de evitar el consumo o, cuandomenos, retrasar la edad de inicio. Mien-tras más se retrase el inicio en el con-sumo de cualquier sustancia, despuésde que hayan concluido los procesosde desarrollo cerebral comentados, laacción preventiva tendrá un mayor im-pacto.La Cannabis Sativa, o marihuana,tiene como compuesto activo al te-trahidrocannabinol (THC), que afecta laregulación de las emociones, memoria,atención, control de la atención y la per-4 Paus T, Keshavan M, Giedd JN. “Why domany psychiatric disorders emerge during adolescen-ce?” Nat Rev Neurosci2008;9(12):947-57.
  18. 18. 23El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados Americanoscepción5. El consumo intenso de ma-rihuana incrementa la probabilidad deque se presenten síntomas psicóticos,depresivos y conducta suicida6. La in-vestigación indica que las alteracionescognitivas producidas por esta drogapodrían ser reversibles una vez que lapersona deja de consumirla, pero otrosestudios demuestran que el consumointenso durante la adolescencia puedeproducir cambios persistentes.7La evi-dencia científica disponible señala quees una droga asociada a una menormortalidad en comparación con otrassustancias, pero que no está exenta dedaños potenciales y está asociada conriesgos mayores si se consume en laadolescencia.El uso terapéutico de esta droga yaes una realidad en lugares de los Es-tados Unidos y en algunos países deEuropa del Oeste y Central. La eviden-cia del uso terapéutico está en plenodesarrollo y en la actualidad demuestraresultados diversos cuyo estudio es ne-cesario proseguir, utilizando metodolo-gías científicas adecuadas.La cocaína es un potente estimu-lante con una gran capacidad adicti-va. Se extrae de las hojas de la plan-5 Piomelli D. “The molecular logic ofendocannabinoid signaling”. Nat Rev Neuros-ci2003;4(11):873-84.6 Moore TH, Zammit S, Lingford-Hughes A,Barnes TR, Jones PB, Burke M, Lewis G. “Canna-bis use and risk of psychotic or affective mentalhealth outcomes: a systematic review”. Lan-cet2007;370(9584):319-28.7 Se ha reportado que el consumo antes delos 26 años de edad incrementa la probabilidad depresentar síntomas psicóticos entre 1.20 - 7.04 ve-ces, e incluso más cuando el individuo presenta sus-ceptibilidad genética. Cf Caspi A, Moffitt TE, CannonM, McClay J, Murray R, Harrington H, Taylor A.“Moderation of the effect of adolescent-onset canna-bis use on adult psychosis by a functional polymor-phism in the catechol-O-methyltransferase gene:longitudinal evidence of a gene X environment inte-raction”. Biol Psychiatry2005;57(10):Biol Psychiatry.Crean RD, Crane NA, Mason BJ. “An evidence basedreview of acute and long-term effects of canna-bis use on executive cognitive function”. J AddictMed2011;5(1):1-8. Fontes MA, Bolla KI, Cunha PJ,Almeida PP, Jungerman F, Laranjeira RR, BressanRA, Lacerda AL. “Cannabis use before age 15 andsubsequent executive functioning”. Br J Psychia-try2011;198(6):442-7. Becker B, Wagner D, Gou-zoulis-Mayfrank E, Spuentrup E, Daumann J. “Theimpact of early-onset cannabis use on functionalbrain correlates of working memory”. Prog Neurop-sychopharmacol Biol Psychiatry2010;34(6):837-45.ta Erithroxylon coca. El consumo decocaína produce una amplia gama deefectos nocivos en la salud a cortoplazo, alteraciones de la transmisiónde los estímulos nerviosos, formaciónde coágulos en el interior de los vasossanguíneos, trastornos del ritmo y lascontracciones cardiacas, infartos enórganos especialmente susceptiblescomo corazón y cerebro. A largo plazoprovoca atrofia cerebral, alteracionesen la memoria, trastornos del sueño ydel ánimo como la depresión8.La heroína es parte del grupo de losopiáceos y se obtiene del procesamien-to de la amapola. Una de sus formasde consumo es por vía intravenosa,por lo que rápidamente llega al cere-bro, donde se convierte en morfina yactiva receptores celulares específicos.La heroína es una sustancia psicoacti-va altamente adictiva, que genera unarápida dependencia física y psicológicaen los consumidores. Se asocia a suconsumo una gran cantidad de muer-tes por sobredosis y por la transmisiónde enfermedades infecciosas9debido alintercambio de jeringas.El alcohol es el principal factor cau-sal de más de 60 tipos de enfermedadesy lesiones y es responsable de aproxi-madamente 2,5 millones de muertesen el mundo cada año10. El consumode alcohol en grandes cantidades porperiodos prolongados de tiempo, repre-senta un grave riesgo para la salud. Suconsumo en la adolescencia es espe-cialmente nocivo. La evidencia muestraque las personas que empiezan a beberantes de los 15 años de edad tienencuatro veces más probabilidad de desa-rrollar dependencia en algún momentode sus vidas. Dado el proceso de desa-rrollo del cerebro, el consumo de alco-hol en la adolescencia, especialmentesi se hace en grandes cantidades, pue-de alterarlo, afectando tanto las estruc-8 SOCIDROGALCOHOL. “Cocaína: GuíasClínicas SOCIDROGALCOHOL basadas en la Evi-dencia Científica”. Valencia, España; 2007. NIDA.“Cocaína: abuso y adicción”. Serie de Reportes deInvestigación. Maryland, E.E.U.U.; 2010.9 NIDA. “Heroína: abuso y adicción. Seriede Reportes de Investigación”. Maryland, E.E.U.U.;200510 WHO, “Global Status Report on Alcoholand Health”, Ginebra, Suiza, 2011.
  19. 19. El Problema de las Drogas en las Américas | 2. La Droga en la Salud Humana24turas como sus funciones. Esto puedeocasionar problemas cognitivos o deaprendizaje, aumentando la propensióna la dependencia.Los inhalables son un rango diver-so de sustancias que tienen diferentesefectos psicoactivos y toxicológicos.Su uso prolongado está relacionadocon una diversidad de trastornos neu-ropsicológicos, incluidos la pérdida dela coordinación muscular y el deteriorodel cerebro.Una herramienta útil para el análi-sis de las consecuencias para la saluddel consumo de drogas es un indicadorde la OMS denominado carga globalde enfermedad (“Global Burden of Di-sease”), que evalúa el impacto de lasenfermedades, lesiones y otros facto-res de riesgo con base en la mortalidadprematura y días vividos sin salud. Dela lista total con 88 condiciones, lostrastornos por uso de drogas contro-ladas y alcohol ocupan los lugares 31y 35 a nivel mundial respectivamente;esto implica que las drogas controla-das contribuyen con 0,8% y el alcohol0,7% de la carga mundial de mortali-dad y discapacidad.Si bien todas las regiones de Amé-rica ocupan lugares por encima de lamedia mundial de la carga de enfer-medad, tanto para drogas controladascomo para alcohol, en nuestra regióntampoco ocupan los primeros lugaresde carga global de enfermedad compa-rados con otras afecciones. DestacanEstados Unidos y Canadá, con los lu-gares 11 (en el caso de drogas contro-ladas) y 19 (en el caso de alcohol). Enlos países de la región Sur de AméricaLatina (Chile, Argentina y Uruguay), lasdrogas controladas y el alcohol ocupanlos lugares 18 y 19 y en la zona tro-pical, los lugares 22 y 17 respectiva-mente11.El consumo de alcohol y otras dro-gas son factores de riesgo en el caso11 Murray C, Vos T, Lozano R, Naghavi M,Flaxman AD, Michaud C, Ezzati M, et.al. “Disability-adjusted life years (DALYs) for 291 diseases andinjuries in 21 regions, 1990–2010: a systematicanalysis for the Global Burden of Disease Study2010”. Lancet 2010;380(9859):2197 – 223.de 60 enfermedades y lesiones aso-ciadas a accidentes y violencia. En elHemisferio, el uso de drogas ocupa ellugar 19 entre 43 factores de riesgoanalizados, ocupando un lugar anteriora este promedio Canadá y Estados Uni-dos (lugar 10), la región Andina (11),y las regiones Sur (13) y Tropical deAmérica Latina (13)12.Los opioides son responsables depoco más de la mitad de las muertesasociadas con drogas controladas (55,4por ciento). El aumento en la mortalidadasociada con esta causa aumentó 385por ciento entre 1990 y 2010, lo querefleja el incremento en su abuso. Lacontribución de la cocaína a la mortali-dad general es marginal (0,6 por ciento)y ha disminuido desde 199013.La mortalidad por cannabis pareceser insignificante y no ha sido reporta-da de manera independiente.12 Lim SS, Vos T, Flaxman AD, Danaei G,Shibuya K, Adair-Rohani H, Amann M. “A compara-tive risk assessment of burden of disease and injuryattributable to 67 risk factors and risk factor clustersin 21 regions, 1990-2010: a systematic analysis forthe Global Burden of Disease Study 2010”. Lancet2013;380(9859):2224-60.13 Lozano R, Naghavi M, Foreman K, Lim S,Shibuya K, Aboyans V, et.al. Op. cit..
  20. 20. 25El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados AmericanosLAS DROGAS Y EL DESARROLLOEl problema de las drogas afecta todos los pilares del desarrollo: el productivo, elpolítico, el social y el ambiental. Más aún si se consideran los impactos que ejercen sobrela sociedad los distintos eslabones del problema (producción, tráfico, venta, consumo),como también los costos y efectos asociados al modo en que los Estados enfrentan lasituación. Para entender esa relación es necesario tener en cuenta que, igual que las dro-gas, el desarrollo es un proceso complejo en el cual se combinan las dimensiones produc-tiva, social, política y ambiental, que en su conjunto generan un crecimiento sostenidoen el largo plazo. El gran desafío, por lo mismo, es plantearse alternativas de política deEstado para enfrentar este problema a fin de que el mismo tenga los menores efectosnegativos sobre la sociedad y el desarrollo.La criminalización de amplios sectores de la población puede tener un efecto perni-cioso en la “naturalización” del delito y la transgresión a las normas en una proporcióncreciente de la sociedad, sumado a la “normalización” de la actividad criminal a medidaque se extiende la economía ilegal de las drogas, siendo ambos fenómenos corrosivospara la cohesión social. En primer lugar, porque la cohesión social implica la adhesiónde la ciudadanía a normas e instituciones consagradas colectivamente por la sociedad,y tanto del lado de las políticas como del lado de la respuesta social, esta adhesión seve erosionada en relación al problema de las drogas. Naturalizar la actividad ilegal, comola violación al Estado de derecho, son dos formas de corroer la adhesión a normas einstituciones. Por otro lado la producción y el tráfico de drogas ilícitas pueden generarlo que se ha dado en llamar cohesión social perversa, a saber, relaciones de lealtad yreciprocidad, y un fuerte sentido de pertenencia y reconocimiento, pero fundados en elcrimen y la violencia.La vulnerabilidad a la drogodependencia, si bien radica en importante medida enrasgos individuales, también puede verse agravada por la vulnerabilidad social, vale de-cir, por condiciones estructurales que hacen más probable el paso del uso no dependien-te al uso dependiente, o bien al consumo de drogas con mayores daños asociados, tantopara el consumidor como para terceros. Así, se ha visto que variables tales como menoreducación, menor acceso al empleo, mayor vinculación con situaciones de violenciapueden tornar a las personas más vulnerables a caer en patrones más problemáticos deconsumo de drogas ilícitas. Esto no necesariamente como relación necesaria e inexora-ble; pero estas condiciones de exclusión a la vez refuerzan procesos psicológicos y desubjetivación, tales como baja autoestima, falta de confianza en las propias capacidadesy visión fatalista del futuro, que pueden debilitar la autoregulación en relación al consu-mo de drogas. El estigma o la penalización del consumo operan, en tales circunstancias,como agravante, pues no previene el consumo problemático sino que lo encapsula en lamarginalidad y la falta de oportunidades. Sin duda es necesario abordar el Problema de las Drogas en consonancia con polí-ticas que enfrenten las múltiples formas de exclusión social: falta de voz pública, faltade accesos a servicios, falta de ingresos para satisfacer necesidades básicas, falta deempleo formal, falta de perspectivas de futuro. Y también con políticas de gobernabili-dad (transparencia, garantía de la seguridad, presencia del Estado, funcionamiento dela justicia). A problemas estructurales deben plantearse respuestas estructurales. Estono significa, claro está, que las políticas ante el Problema de la Droga deben perder es-pecificidad y diluirse en políticas de integración social y gobernabilidad. Significa, por elcontrario, que estas líneas de política deben dialogar y transversalizarse para provocarlas necesarias sinergias. Y sobre todo significa interrogarse hasta qué punto las políti-cas vigentes hasta ahora, bajo el paradigma de la penalización y criminalización, reducenmás daños de los que precipitan.
  21. 21. El Cultivo DeDrogas O DeInsumos ParaLa ProducciónDe Drogas03
  22. 22. 29El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados AmericanosEl Cultivo De DrogasO De Insumos Para LaProducción De Drogas3. 3.1 Cultivo de cocaLa coca se cultiva en los paísesandinos, principalmente Colombia,Perú y Bolivia. Las estimaciones sobresu cultivo varían según la fuente. Lasprincipales fuentes son el Gobierno delos Estados Unidos y la Oficina de lasNaciones Unidas Contra la Droga y elDelito (ONUDD). Las estimaciones deesta última son realizadas sobre la basede imágenes satelitales de la totalidaddel país examinado, lo que implica quecultivos menores a 0.25 hectáreas nopuedan ser identificados. Las estima-ciones de Estados Unidos, a su vez, sebasan en imágenes de alta resolucióntomadas en áreas seleccionadas alazar en regiones en las que se sabe ose presume que se cultiva coca. Ambostipos de estimaciones son limitados ysólo pueden ofrecer una aproximacióna la realidad, que permanece ignoradaen su verdadera dimensión.Se estima que en la región andi-na las áreas de cultivo han disminui-do aproximadamente un 30 por cientodesde 2000, debido a erradicacionesy, en particular, a la reducción de másdel 50 por ciento de las zonas de cul-tivo en Colombia, provocadas a su vezpor la intervención del Estado 1.1 Statistics for Colombia, Perú and Bolivia at:http://www.whitehouse.gov/ondcp/targeting-cocaí-na-at-the-source. Total Andean compiled by addingthe country data.Fuente: Informe Mundial de DrogasGrafico 1:Tendencias del Cultivo de Coca en la Región Andina 1990 - 2011
  23. 23. El Problema de las Drogas en las Américas | 3. El Cultivo de Drogas o de Insumos para la Producción de Drogas30Las zonas donde se cultiva la cocapermanecieron relativamente constan-tes durante el periodo de decrecimientogeneral de cultivos, aunque se obser-varon cambios en la densidad y la ex-tensión de los mismos. Como muestranlos mapas, en Colombia disminuyó laextensión total de áreas bajo produc-ción, mientras que por lo general se in-crementó la densidad de cultivos en laszonas de producción en Perú y Bolivia.En Colombia, el cultivo de la cocapor lo general se realiza en áreas muyaisladas de las comunidades vecinas-no solo físicamente sino que tambiéneconómicamente- debido a que los cul-tivadores de coca desde un principiobuscaron evitar la detección de sus ac-tividades ilícitas. Las comunidades quecultivan coca tradicionalmente han te-nido un acceso limitado a los serviciosde las instituciones del Estado. Ademásdeben sufrir la presencia de grupos ar-mados que operan al margen de la leyy explotan tanto las tierras como a laspersonas que allí residen.En Perú y Bolivia, a diferencia deColombia, la coca se cultiva con fre-cuencia en zonas agrícolas cercanas apueblos rurales y mercados que estánbien conectados con los sistemas eco-nómicos y de transporte del país. Enambos países se encuentran cultivosde coca no solo en zonas remotas sinotambién junto a cultivos lícitos, cam-pos de pastura y zonas boscosas. EnPerú hay grandes cultivos de coca enel valle del Alto Huallaga así como enregiones controladas por la organiza-ción guerrillera Sendero Luminoso o losrestos de ese movimiento. Los cultiva-dores de coca que han migrado desdelas zonas coqueras tradicionales se hanestablecido en nuevas regiones, expan-diendo el cultivo.Densidad de los Cultivos de Coca en la Región Andina 2010Densidad de los Cultivos de Coca en la Región andina 2004
  24. 24. 31El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados AmericanosUso tradicional de la hoja de coca:Bolivia y la Convención de 1961La hoja de coca es originaria de los países andinos y es un elemento dealgunas culturas indígenas de esa región. Sin embargo, en forma paralelaal uso tradicional, se ha desarrollado el cultivo destinado a la producciónde cocaína en varios países de Sudamérica.La hoja de coca fue introducida en la Lista I (altamente restringida) desustancias bajo la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientesde las Naciones Unidas, a fin de limitar la producción de la coca, suprocesamiento y exportación. El artículo 49, busca la abolición de lamasticación de la hoja de coca después de 25 años a partir de la entradaen vigor del tratado.En 2009, el Estado Plurinacional de Bolivia propuso una enmienda a laConvención de 1961 para eliminar los controles del uso tradicional dela hoja de coca. Después de que 18 Estados Partes presentaran susrechazos, la enmienda fracasó en 2011. El Estado Plurinacional de Boliviase retiró del convenio ese año y solicitó nuevamente su re-adhesión conuna reserva en el uso tradicional de la coca. La Junta Internacional deFiscalización de Estupefacientes (JIFE), en su informe anual de 2011,expresó su preocupación de que esa medida, “aunque técnicamenteesté permitida por la Convención, es contraria al objeto fundamental y alespíritu de ésta”. 1La JIFE igualmente expresó otras inquietudes respectoa la integridad del sistema internacional de fiscalización de drogas.Luego de presentarse menos de las 62 necesarias objeciones a la re-adhesión, El Estado Plurinacional de Bolivia logró reingresar a la ConvenciónÚnica con una reserva, conciliando así sus obligaciones internacionalescon su Constitución. Entre los Estados Miembros de la OEA, solo EstadosUnidos, Canadá y México se opusieron a la propuesta de enmienda o a lare-adhesión del Estado Plurinacional de Bolivia.Si bien el uso tradicional de la hoja de coca es común en Bolivia y Perú,no se han completado estudios para determinar qué cantidad de hojas decoca se necesita para satisfacer la demanda de su uso tradicional. TantoBolivia como Perú, de acuerdo a su legislación interna, han designadoáreas donde está permitido el cultivo legal de la hoja de coca.1 INCB 2011 Annual Report, p. 37.3.2 Cultivo deAmapolaLa ONUDD estima que en 2010 enMéxico fueron cultivadas alrededor de14.000 hectáreas de amapolas para laproducción de opio (post-erradicación)y que en Colombia se cultivaron entre300 y 400 hectáreas, aproximadamen-te la misma cantidad que ambos paíseshabían cultivado durante los dos añosprevios. Esto marca un cambio sus-tancial con la situación de una décadaatrás, cuando Colombia producía vir-tualmente toda la amapola para la pro-ducción de opio en el hemisferio.La amapola para opio en Méxicoes cultivada en las laderas de la SierraMadre, en los estados de Durango, Chi-huahua y Sinaloa, así como más haciael sur, en Guerrero y Michoacán. Lasparcelas son generalmente pequeñas y
  25. 25. El Problema de las Drogas en las Américas | 3. El Cultivo de Drogas o de Insumos para la Producción de Drogas32están situadas en zonas de difícil acce-so. Existen antecedentes de cultivos deamapola en Guatemala y que estos seencuentran cerca de la frontera con Mé-xico, pero no hay estimados confiablessobre la cantidad de tierra cultivada.De acuerdo a cálculos de los Esta-dos Unidos, el rendimiento del total delos cultivos de heroína en el Hemisferiotiene el potencial de producir 50 tone-ladas métricas1de heroína pura2, cál-culo que excede el consumo estimadode Estados Unidos y México3. Méxicoinformó que erradicó 15.484 hectáreasen 2010, Colombia 711 y Ecuador918, cifras congruentes con las tasasestimadas de producción. Guatemalainformó que erradicó 1.490 hectáreasde amapola para opio en 20114.Colombia y Ecuador registraron ci-fras de decomisos anuales récord, de1,7 y 0,9 toneladas de heroína respec-tivamente, en 20105. Esto constituyeuna gran cantidad de interdicción si secompara con la cantidad de amapolaque se cree ha sido cultivada en estosdos países.1 US Department of State, InternationalNarcotics and Crime Strategy Report. Availableat: http://www.state.gov/j/inl/rls/nrcrpt/2011/vol1/156361.htm#México2 Producción potencial es la cantidad deheroína que podría ser producida si cada planta fuesecultivada y convertida en heroína 100% pura. Es uncálculo útil para hacer comparaciones universales,pero no mide la cantidad real de heroína que entra almercado ilegal en un año en particular ni la cantidaddisponible para los consumidores. La cantidad deamapola cultivable pero no cultivada se desconoce,igual que se desconoce lo que se pierde en la manu-factura y en el proceso de transporte, incluyendo eldaño provocado por los elementos naturales.3 El consumo de heroína en Estados Unidos,a diferencia de la prevalencia, se desconoce. Elúltimo estudio oficial publicado analizó el periodocomprendido entre los años 1988 y 2000. Susestimaciones de consumo se basaron en una extra-polación del gasto en que incurrieron los usuariospara comprar la droga. Este estudio estimó queen Estados Unidos el consumo de heroína fluctuabaentre 11 y 17 toneladas métricas por año, con unpromedio anual de 13 toneladas métricas. Office ofNational Drug Control Policy, What America’s UsersSpend on Illegal Drugs, 1988–2000. Washington,DC: Executive Office of the President (December2001).4 United Nations Office on Drugs and Crime,World Drug Report 2012. Page 27, table 95 Id. P. 32, map 7.3.3 Cultivo de CannabisLa marihuana es una preparaciónde la planta de cannabis usada comoun psicoactivo y por algunos consu-midores por sus efectos terapéuticos.Es la droga controlada de mayor pro-ducción y consumo en las Américas. Elcannabis está incluido en las Listas I yVI de la Convención Única sobre Estu-pefacientes, que prohíbe la produccióny posesión de esta sustancia exceptopara fines médicos y científicos.La planta de cannabis florece en di-versos climas y altitudes, desde el niveldel mar hasta 3.000 metros de altura.En términos prácticos, puede creceren cualquier zona geográfica, especial-mente debido al aumento del cultivobajo techo. El rendimiento por plantadepende de la calidad del cannabis ode la concentración del componentepsicoactivo THC. El cannabis con unaconcentración más elevada de THC tie-ne un precio más alto por unidad, perotambién produce una cantidad muchomenor por planta; el de inferior calidadpuede incluir hojas y pequeños tallosque diluyen la concentración de THCpero que se puede producir en mayorescantidades. El cannabis de gran poten-cia, como el “Sinsemilla”, consiste deplantas hembras secas sin semillas enflorescencia, que requiere un cultivo detrabajo intensivo y de técnicas particu-lares para su cosecha.México, Estados Unidos, Colom-bia, Paraguay y Canadá son los princi-pales países productores de cannabisen las Américas6. Se considera quedesde México se suministra alrededorde la mitad del cannabis que se consu-me en Estados Unidos, aunque existeincertidumbre con respecto al porcen-taje. Desde Paraguay se provee granparte del cannabis en el Cono Sur, entanto que Jamaica y San Vicente y lasGranadinas son una fuente importantedel cannabis en el Caribe.6 UNODC (2011). World Drug Report 2011:The Cannabis Market.
  26. 26. 33El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados AmericanosDebido a las variaciones de rendi-miento, que depende de la calidad de lamarihuana, es difícil calcular el poten-cial de la producción. Estados Unidosha estado calculando el nivel de cultivoen México desde los años 80, pero estepaís sostiene que la metodología utiliza-da no es correcta y que se sobrestimasu producción. La ONUDD está traba-jando con México para ayudar al go-bierno a calcular mejor la erradicacióndel cannabis; entre tanto, se reveló quese destruyeron 16.547 hectáreas en20097. Estados Unidos, que computasu erradicación por número de plantas,erradicó cerca de 10 millones de plantasde cannabis de cultivo exterior y más de400 mil cultivadas bajo techo en 2009.El cultivo de cannabis bajo techo hacambiado significativamente el carácterdel comercio, especialmente en EstadosUnidos y Canadá. Por medio de Internetse puede encontrar todo tipo de infor-mación acerca de su cultivo, germina-ción y cosecha, así como obtener se-millas y equipo especializado necesariopara esa tarea. Con frecuencia se utili-zan técnicas agrícolas sofisticadas paraaumentar la cosecha, la calidad y la po-tencia, así como para cruzar con otrostipos con el fin de obtener nuevas ca-racterísticas de sabor o aroma. Actual-mente no es posible calcular la cantidadde cannabis que se cultiva bajo techoen todo el mundo8.3.4 Impacto ambientalEl cultivo de drogas de origen ve-getal se realiza en muchos casos enzonas selváticas de gran valor ecoló-gico, generando consecuencias inme-diatas para el ambiente: la defores-tación, la degradación de tierras y lacontaminación. Muchas actividadeseconómicas tradicionales –agricultura,minería, ganadería, entre otras- ejer-cen en conjunto un impacto negativosobre los ecosistemas, en parte debidoa la tendencia a reemplazar bosquespor áreas de cultivo. Los anteceden-tes que se entregan a continuación, en7 Idem.8 Ibidem.consecuencia, son igualmente válidospara actividades lícitas e ilícitas, sinque pueda establecerse con certeza laimportancia relativa de cada una, aun-que por sus limitaciones característicases probable que el daño provocado porlos cultivos ilícitos sea inferior a aquelprovocado por las actividades lícitas.Es posible afirmar, sin embargo, quees también probable que el proceso deimpacto ambiental se acelere con loscultivos ilícitos pues su producción, ge-neralmente en zonas geográficas aisla-das de los centros urbanos donde noexisten vías de penetración y la presen-cia estatal se dificulta, tiende a ampliarla frontera agrícola. Asimismo, el ritmoy los métodos de producción, que noincluyen medidas para promover la sos-tenibilidad de las tierras, contribuyen aexacerbar el impacto ambiental.Más allá de los daños atribuibles ala producción, los mismos procesos defiscalización de drogas pueden compli-car el problema. Algunos estudios hansostenido que la aspersión aérea delherbicida glifosato causa un impactonegativo en el medio ambiente y la sa-lud humana, lo cual ha sido causa depreocupación en regiones de Colombiadonde se emplea este método de con-trol de cultivos ilícitos.Por otra parte, en respuesta al te-mor por la erradicación, los producto-res ilegales intentan acelerar los ciclosproductivos al máximo posible, obte-niendo el mayor rendimiento de la tie-rra al menor plazo. Igualmente tiendena situarse en lugares con abundantescuerpos de agua que permiten su uti-lización en el procesamiento y elimina-ción de los desechos. Por otro lado, lapresencia de ríos navegables facilita laintroducción de sustancias químicasmediante contrabando procedente depaíses vecinos, así como la salida degrandes volúmenes de producto termi-nado. Los productores de drogas optanpor ecosistemas con abundante presen-cia de biomasa vegetal que dificulta laubicación de los cultivos, laboratoriosy bodegas para las sustancias quími-cas, y que cumplen con las exigenciasclimáticas de las variedades de plantasque se desean cultivar.
  27. 27. El Problema de las Drogas en las Américas | 3. El Cultivo de Drogas o de Insumos para la Producción de Drogas34A pesar de que es muy difícil produ-cir información confiable sobre la mag-nitud de la deforestación causada porlos cultivos ilícitos, algunos estudiossugieren que en Perú se han destruido2,5 millones de hectáreas de bosqueamazónico para cultivar coca9. En Co-lombia se calcula que más de un millónde hectáreas de bosque nativo han sidoeliminadas como resultado de los cul-tivos ilícitos y que por cada hectáreade coca, se deforestan cuatro hectá-reas de selva, casi siempre medianteel método de la tala y la quema. Porsu parte, en Estados Unidos –particu-larmente en los condados de Humboldty Mendocino en California, un territoriomundialmente conocido por sus pinosrojos gigantes–, recientemente diferen-tes medios de comunicación10, estu-dios académicos11y entes estatales12han denunciado la preocupante expan-sión de la tala imprudente de bosques,el desvío ilegal de los arroyos y el usode pesticidas y fertilizantes que conta-minan los cursos de agua y matan ani-males silvestres debido a los cultivosde marihuana y su continua expansión.El impacto ambiental no solo afec-ta a los países productores de cultivosilícitos: el despeje por medio de la talay quema contribuye a generar cam-bios en el equilibrio de los gases de laatmósfera. La quema de los bosquestropicales emite grandes cantidades demetano, dióxido de carbono, monóxidode carbono y óxidos de nitrógeno, losllamados gases del efecto invernadero.Además los químicos o insumosempleados en la producción de drogascontroladas, son resistentes a la biode-gradación y son tóxicos, pero además9 DEVIDA http://www.devida.gob.pe/ima-ges/documentos/Impacto_ambiental_del_cultivo_de_coca.ppt10 How Industrial Pot Growers Ravage theLand: A Google Earth Tour, Harkinson Josh, MotherJones, 06/02/13http://www.motherjones.com/blue-marble/2013/02/google-earth-tour-marijuana-farms-environment-video11 Humboldt Institute for Interdisciplinary Ma-rijuana Research • 1 Harpst St., Arcata, CA 95521http://www.humboldt.edu/hiimr/news.html12 A growing issue: Environmental Impactsof Medical Marijuana in Northern California”, Califor-nia Department of Fish and Game- Northern Region,Draft Briefing, July 2012.tienen altos niveles de movilidad: unavez introducidos al medio ambientepueden viajar grandes distancias a tra-vés de un proceso de ciclos múltiplesde evaporación y condensación conoci-do como “efecto saltamontes”.3.5 La reacción del Estado, sus dificultadesy consecuenciasReducción de los cultivos ilícitos ydesarrollo alternativoColombia, Bolivia y Perú han imple-mentado programas de erradicación ma-nual forzosa para controlar los cultivosilícitos. En Colombia el método principales la aspersión aérea, aunque su impor-tancia está disminuyendo.México ha realizado la erradicaciónmanual de marihuana y amapola para opiocomo parte de su estrategia de controlde drogas durante décadas; entre 2008y la primera mitad de 2012, el númerode hectáreas de amapolas erradicadasascendió a 15.600 por año. Guatemalatambién erradica cultivos de amapola ymarihuana y, como ya se ha señalado,por lo menos 1.490 hectáreas de amapo-las fueron erradicadas en 2011.13Perú ha estado ejecutando progra-mas de desarrollo alternativo desde1995, con el objetivo de ofrecer incen-tivos a los agricultores que les alientena abandonar el cultivo de la coca14. EnBolivia, los programas de desarrollo alter-nativo se han llevado a cabo desde me-diados de la década de los años 70, conapoyo internacional. Sin embargo, enninguno de estos casos el valor econó-mico de los productos de desarrollo alter-nativo alcanzó el de los cultivos ilícitos.13 Prensa Libre, (Guatemala), “DestruyenCultivos de Amapola y Marihuana por US $318 Mi-llones,” May 24, 2012. http://www.prensalibre.com/san_marcos/Destruyen-cultivos-marihuana-US318-millones_0_706129666.html14 National Strategy for Combating Drugs,2012-2016, Perú. DEVIDA.
  28. 28. 35El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados AmericanosEn Colombia, el gobierno ha pro-curado contrarrestar el aumento de loscultivos de coca mediante la creaciónde una base económica local y regionalsólida para el trabajo agrícola, agroin-dustrial y forestal. Además, Colombiaestá desarrollando actualmente una po-lítica sobre tenencia de la tierra para laszonas tradicionales de cultivo de cocacon el objeto de ayudar a afianzar elapoyo local para las actividades lícitascomo alternativas a la coca15. El de-sarrollo alternativo ha sido una piedraangular de la respuesta internacional alcomercio ilícito de drogas por décadas.El objetivo es estimular a los cultivado-res de drogas a orientarse hacia otroscultivos remunerativos, como el cacaoo el café. Sin embargo la asociacióndel desarrollo alternativo con las activi-dades de la represión, incluidas erradi-cación y aspersión aérea, ha afectadonegativamente las actitudes de las co-munidades directamente involucradas.Este hecho es relevante porque sin laparticipación de estas comunidades noexiste posibilidad de desarrollo de pro-gramas eficaces de cultivo alternativo.Durante los últimos años se handiseñado mecanismos innovadores dedesarrollo alternativo, como subsidiosmonetarios condicionados antes utili-zados solamente en política social16. EnColombia, mediante el “Programa deFamilias de Guardabosques” se realiza-ron pagos a más de 122.000 familias,logrando como condición mantener222.000 hectáreas de bosques pre-viamente dañados por cultivos ilícitos.Otro ejemplo relevante se encuentra enBolivia, donde la racionalización o erra-dicación de los cultivos de coca se haconstituido en una política de Estado,sobre la base del diálogo, la concerta-ción y el control social. El Estado Pluri-nacional de Bolivia aplica dos concep-tos distintos en su política de controlde cultivos de hoja de coca: por una15 Ver Plan de Desarrollo Nacional 2010-2014.16 Estos subsidios monetarios condicionadoslos utilizan los Gobiernos como instrumento de Polí-tica Social a los pobres en zonas rurales de Colom-bia y México, pero a nivel general se han usado enun total de 14 países en toda la región: Argentina,Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Sal-vador, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Rep.Dominicana, Paraguay y Perú.parte, la racionalización de cultivos,que contempla la participación o acuer-do voluntario de los productores con laestrategia de reducción de la superficiecultivada, y por otra parte la erradica-ción, que se ejecuta en parques nacio-nales y en áreas donde el cultivo dehoja de coca no es permitido. Ambasprácticas son exclusivamente manua-les y no se utiliza aspersión química .Impacto de las políticas dereducción de cultivos y desarrolloalternativoSi bien las zonas bajo cultivo hanfluctuado con el tiempo en cada unode los principales países productores,la producción global en general hapermanecido estable. Los avances enla erradicación en Colombia han sidocompensados, ya que la producción enBolivia ha permanecido estable y la delPerú ha aumentado.Según se ha dicho ya, el potencialde producción de cocaína en Colombiaha disminuido significativamente enaños recientes, debido en cierta me-dida al éxito de los esfuerzos del PlanColombia17. Se cree que la mayor pre-sencia del Estado en áreas que no es-taban atendidas por el gobierno ha re-ducido las cosechas de coca18porqueha llevado a los agricultores a trabajaren parcelas más pequeñas, menos pro-ductivas y más alejadas de las zonaspobladas, lo cual dificulta que puedanatender sus cultivos y adquirir y aplicarfertilizantes e insecticidas.La erradicación aérea con herbici-das reduce la productividad del cultivode la coca al debilitar o matar las plan-tas en un cultivo activo; ocasionalmen-te puede destruir todos los cultivos decoca o provocar que los campos sean17 El Plan Colombia combinó estrategiaeconómica con estrategia fiscal, un proceso denegociación de paz, estrategia de defensa, reformajudicial, estrategia contra narcóticos, alternativas dedesarrollo, estrategia de inclusión social y comunita-ria, expansión de programas de salud y educación ycolaboración internacional basada en el principio deresponsabilidad compartida. “Plan Colombia”, Bogo-tá, Imprenta Nacional, Oct. 1999.18 En Colombia el promedio de producciónpor hoja de coca disminuyó de 6.300 Kg./Ha./año en2005 a 4.200 Kg./Ha./año en 2011, esto es 33%.
  29. 29. El Problema de las Drogas en las Américas | 3. El Cultivo de Drogas o de Insumos para la Producción de Drogas36abandonados inmediatamente. Losherbicidas tienen un impacto más me-dible sobre la productividad de la cocaporque al repetirse sus aplicaciones setiende a reducir significativamente lascosechas, aun cuando tienen un im-pacto más limitado de reducir el áreade cultivo.La evidencia proveniente de Colom-bia, Perú y Bolivia sugiere que las in-versiones en la erradicación han tenidocierto éxito en contraer la producciónde la coca a nivel local. Sin embargolos críticos alegan que la erradicaciónpor sí sola aumenta el precio de los cul-tivos, estimula la producción adicionalen zonas más remotas, produce nivelescrecientes de inestabilidad y tiene pocoimpacto sobre el precio y la disponibi-lidad de las drogas en los mercados deconsumo.El desarrollo alternativo, por sí mis-mo, ha ofrecido la asistencia necesa-ria a poblaciones sin poder económicopero no ha terminado en forma con-gruente y duradera con el problemadel cultivo de la coca. En Colombia,debido en parte a las restricciones deseguridad necesarias para implantarlo,el desarrollo alternativo ha tenido unimpacto relativamente modesto en lalimitación del área de cultivo de coca.En los casos en que el desarrolloalternativo ha producido resultados,estos han sido sólo de alcance local.Si bien algunas comunidades han deja-do los cultivos ilegales, esto no ha sidosuficiente para tener influencia directasobre los cultivos y la producción na-cional19de drogas, por ejemplo el casodel Modelo San Martín en Perú20. Hastala fecha, la producción y los cultivosilegales generalmente se han desplaza-do a otros lugares.19 UNODD World Drug Report 201220 Modelo de Desarrollo Alternativo de laRegión San Martín
  30. 30. Producciónde drogas04
  31. 31. 39El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados AmericanosPRODUCCIÓNDE DROGAS4. 4.1 Producción de cocaínaColombia, Perú y Bolivia son lospaíses de origen de toda la cocaínaconsumida en el mundo, ya sea comoproducto final o en alguna etapa de suelaboración para terminar de ser proce-sada en otro lugar. Según fuentes de losEstados Unidos, la producción mundialtotal de cocaína, que disminuyó entre losaños 2000 y 2008, se ha estabilizado enaproximadamente 800 toneladas métri-cas por año. Colombia, el país que ante-riormente producía la mayor cantidad decocaína, disminuyó su producción duran-te la última década, al tiempo que Perú yBolivia la aumentaban.Los métodos de producción en Co-lombia han incrementado su eficienciadurante la última década y en años recien-tes ha habido avances similares en Perú yBolivia. Dada la creciente eficacia de loscontroles sobre precursores químicos querealizan autoridades nacionales e interna-cionales, los narcotraficantes colombia-nos ahora han comenzado a manufactu-rar sus propios precursores. También seha observado el reciclaje de combustiblesy solventes entre los productores colom-bianos, lo cual ha reducido el volumen deproductos químicos que se requieren paraextraer los alcaloides de las hojas de coca.Gráfico 2Producción potencial de cocaína (toneladas métricas)** El concepto “producción potencial” ya ha sido explicado en la nota 18. La cantidad de coca cultivablepero no cultivada se desconoce, igual que lo perdido durante la producción o el traslado antes de llegar almercado.Fuente: ONDCP
  32. 32. El Problema de las Drogas en las Américas | 4. Producción de Drogas404.2 Producción deheroína Como ya se ha señalado, aúnexisten significativas brechas de infor-mación sobre la cantidad del cultivo deamapolas y producción de heroína enlos Estados Miembros de la OEA. Sinembargo es posible afirmar que Méxi-co ha reemplazado a Colombia como lafuente principal de heroína en las Amé-ricas. En México se produce heroína demuy baja calidad “black tar heroin” yheroína marrón, pero es posible que laactividad se haya expandido para pro-ducir heroína de mejor calidad en unaforma más concentrada1.4.3 Producción dedrogas sintéticasy sustancias emergentesLos estimulantes tipo anfetamina(ETA) se encuentran entre las sustan-cias sintéticas de mayor abuso. A di-ferencia de la cocaína y la heroína, losETA pueden ser manufacturados encualquier lugar, a bajo costo y con fa-cilidad. Desde 1990, más de 60 paísesdel mundo han registrado por lo me-nos alguna producción ilícita relaciona-da con los ETA y cada vez más paísesestán detectando su producción todoslos años2. Estos productos se puedenmanufacturar en fábricas industrialesde gran escala, en pequeños laborato-rios móviles o incluso en la cocina de1 National Drug Intelligence Center of the USDepartment of Justice. 2011 National Drug ThreatAssessment. August 2011. 27 – 30. “Dado quelos cultivos de amapola no mexicana en el Hemisfe-rio son inferiores a 2.500 Ha. en 2010 y el potencialde cultivo de heroína blanca en Colombia se estimóen 2,1 toneladas métricas (equivalente puro) en2009, no se puede dejar de concluir que al menosparte de las 13 toneladas métricas de heroína puraconsumidas en Estados Unidos son heroína blancade México. La evaluación nacional de la amenazade drogas en Estados Unidos en 20011 estableceque: “Las investigaciones periodísticas sugieren quelos productores de heroína en México podrían estarutilizando técnicas colombianas de procesamientopara producir heroína blanca en polvo; sin embargoel análisis no ha confirmado la existencia de estaforma de heroína.”2 World Drug Report 2012, Op. cit.cualquier casa.Los estimulantes sintéticos inclu-yen la anfetamina, la metanfetamina,la metacatinona y sustancias como eléxtasis. La metanfetamina, un estimu-lante del sistema nervioso central, esla sustancia en este grupo de drogasque más comúnmente se consume. Esde fácil elaboración mediante el uso deefedrina y pseudoefedrina, dos quími-cos que se utilizan como ingredientesen los medicamentos para los resfríosy que aún están legalmente disponiblesen gran parte del mundo. Como resul-tado del fortalecimiento de los contro-les del tráfico de los precursores máscomunes utilizados, los productores ilí-citos han cambiado sus métodos y es-tán reemplazando precursores tradicio-nales con otros químicos alternativos o“pre-precursores”, que no están bajo elcontrol internacional.La anfetamina y la metanfetaminaestán incluidas en la Lista II del Conve-nio de las Naciones Unidas sobre Sus-tancias Sicotrópicas de 1971 y puedenser obtenidas con una receta médica.Las anfetaminas son utilizadas paratratar la narcolepsia (un trastorno delsueño) y el déficit de atención por hi-peractividad.A continuación se presentan algu-nas tendencias recientes en el campode la producción de estimulantes tipoanfetamina:• El aumento de los controles deprecursores químicos en EstadosUnidos tuvo como consecuencia eltraslado de la manufactura de dro-gas sintéticas a México.• Cuando el gobierno mexicano re-forzó sus controles, más precurso-res fueron desviados a Centroamé-rica, específicamente a Guatemalay Honduras.• La elaboración de los ETA es con-trolada por las organizaciones denarcotraficantes o por otras redescriminales. En México, por ejem-plo, la organización de narcotra-ficantes “La Familia Michoacana”es considerada como el grupo que
  33. 33. 41El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados Americanosdomina la elaboración de las me-tanfetaminas. México es el únicopaís latinoamericano que ha infor-mado sobre decomisos de ETA querepresentan un porcentaje signifi-cativo del total mundial (20% en2010) y hay señales de un consi-derable aumento3.• La manufactura es un negocio glo-balizado. La mayor parte de la efe-drina que se envía a México pro-cede de China, República Checa,Suiza, Tailandia, India, Bangladeshy Estados Unidos.• De acuerdo a la ONUDD, en 2009Guatemala realizó confiscacionesde metanfetaminas por un total demás de 10,6 toneladas cúbicas, ysi bien en 2010 el gobierno reportósolo 15 kilos confiscados, las au-toridades aún consideran que Gua-temala es un importante punto detránsito de envíos de pseudoefedri-na procedentes de la India y Ban-gladesh en ruta a México.• En 2009 aumentó la oferta de me-tanfetaminas en las calles de Esta-dos Unidos y era vendida a preciosmás bajos debido a que los cartelesmexicanos comenzaron a elaborarla droga con precursores menoscontrolados, tales como el ácidofenilacético, que se usa frecuente-mente para fragancias y para me-jorar el sabor de los alimentos.• Han comenzado a aparecer nue-vos indicadores de elaboración ytráfico de ETA en algunos paísesde Sudamérica, Centroamérica y elCaribe.• Entre 2001 y 2006 se descubrieronlaboratorios clandestinos de ETA yotras drogas sintéticas en Argenti-na (2003), Suriname (2003), Chile(2002) y Colombia (2001 y 2002),mientras que en 2008 se detec-taron laboratorios en Guatemala,Brasil y Argentina. En 2009 seconfiscó otro laboratorio en Brasil,además de tres en Guatemala.3 World Drug Report 2012, Op. cit.4.4 Producción denuevassustanciaspsicoactivasLas nuevas sustancias psicoactivas(NSP) son una clase de nuevas drogasnarcóticas psicotrópicas en su estadopuro o en preparación, que no estácontrolada por la Convención Única de1961 sobre Estupefacientes o por elConvenio de las Naciones Unidas so-bre Sustancias Sicotrópicas de 1971.Entre las NSP se incluyen compuestossintéticos tales como los cannabinoi-des sintéticos, catinonas sintéticas, pi-perazinas y las sustancias psicoactivastradicionales de origen vegetal talescomo el qat (Catha edulis), kratom (Mi-tragyna speciosa) y Salvia divinorum.Algunas de las nuevas sustanciaspsicoactivas tienen propiedades farma-cológicas y producen efectos similaresa las drogas controladas, tales comola cocaína, el éxtasis y las anfetami-nas, por lo tanto, con frecuencia secomercializan como “alternativas le-gales” a las drogas controladas. LasNSP se venden como “fertilizante paraplantas”, “sales de baño” o “químicosde investigación”, en polvo, tabletas,cápsulas o como mezclas para fumar.Las confiscaciones se han realizado entodas partes del mundo, incluidos Aus-tralia y Nueva Zelanda, Este y Sudes-te Asiático, Cercano y Medio Oriente,África, Europa, Norteamérica4y Suda-mérica.Si bien muchas de las sustanciaspsicoactivas están en el mercado des-de hace mucho tiempo, la diversidad delos productos ha aumentado considera-blemente, debido a la adaptabilidad yflexibilidad de los productores. La va-riedad, las formas físicas cambiantesy las modificaciones constantes de lasetiquetas de los envases dificultan suidentificación por parte de las autorida-des de control y vigilancia. Muchas ve-ces los laboratorios no tienen la capa-4 Se incluye en esta subregión a EstadosUnidos, Canadá y México.
  34. 34. El Problema de las Drogas en las Américas | 4. Producción de Drogas42cidad analítica, forense y toxicológicapara identificarlas. Además, existe soloun pequeño número de normas de re-ferencia o en algunos casos no existennormas que puedan facilitar el trabajode identificación. Con frecuencia, laverdadera composición de las nuevassustancias psicoactivas es desconoci-da para los usuarios, trabajadores de lasalud o autoridades de control. La listade contenidos en el envase no siempreindica los ingredientes activos ni lostérminos genéricos que son utilizados.4.5 Producción de fármacosLos fármacos generalmente son re-cetados o administrados por profesio-nales de la salud para el tratamiento demuchas patologías, pero sus propieda-des psicoactivas los hacen muy atrac-tivos para su desvío y “uso no médi-co”. Por “uso no médico” se entiendesu uso luego de ser obtenidos sin unaconsulta médica previa o una receta ocuando no se los utiliza de la forma y conla dosis recetada. En Estados Unidos yalgunos países latinoamericanos, el usode fármacos para uso no médico es másprevalente que cualquier otra droga con-trolada, excepto la marihuana.La producción lícita mundial de mu-chos opioides, incluidos morfina, co-deína, tebaína, hidrocodona, oxicodonay metadona, ha aumentado notable-mente durante las últimas dos déca-das, lo que permite suponer su desvia-ción para uso no médico. Por ejemplo,la elaboración global de oxicodona, unopioide comúnmente mal utilizado quese vende como OxyContin en los Es-tados Unidos, aumentó de 2 toneladasen 1990 a más de 135 toneladas en2009, más de dos tercios de las cualesse manufactura en Estados Unidos.4.6 Producción deprecursoresquímicosPara elaborar drogas controladasse precisan ciertas sustancias químicasesenciales y precursores químicos quese desvían del comercio lícito o se ma-nufacturan clandestinamente. Durantelos últimos años se ha observado unconsiderable aumento de la producciónde estimulantes tipo anfetamina, lo queha provocado una creciente preocupa-ción por la posibilidad de aumentos enla producción de los precursores y sus-tancias químicas que se utilizan para suelaboración.Complica los esfuerzos para con-trolar los precursores químicos el hechoque los traficantes están produciendoprecursores controlados y químicosesenciales sobre la base de químicosno controlados. Por ejemplo:• El permanganato de potasio, un quí-mico importante en el procesamien-to de la cocaína, puede ser elabo-rado con dióxido de manganato ymanganato de potasio.• Soluciones de amohína que se uti-lizan en la extracción de la pastade cocaína, se producen utilizandourea.• El ácido clorhídrico, empleado paraconvertir la base de cocaína encocaína hidroclorhídrica, se produ-ce usando ácido sulfúrico y sal demesa.4.7 Impacto ambientalLa producción de metanfetaminasprovoca impacto ambiental en los prin-cipales países productores, incluyendolos Estados Unidos, México y cada vezmás Centroamérica. Según la Adminis-tración de Control de Drogas (DEA) deEstados Unidos, se utilizan aproxima-damente 12 productos químicos peli-grosos en la fabricación de esta droga,estos incluyen el ácido sulfúrico, éter,tolueno, acetona y amoníaco anhidro.Como resultado, la producción de unkilo de metanfetamina puede producircinco o seis kilos de residuos tóxicos,que a veces se vierten directamente aldrenaje, contaminando el agua de usodoméstico y los sistemas agrícolas de
  35. 35. 43El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados Americanosriego5. Similar es el caso de la cocaínay la heroína, que requieren la aplica-ción de sustancias tóxicas como amo-níaco, acetona y ácido clorhídrico, quetambién afectan negativamente el en-torno donde se producen.Tal como se vio anteriormente enel contexto de erradicación, las condi-ciones de ilegalidad igualmente incidenen la contaminación ambiental en lasetapas de transformación artesanal oindustrial de las drogas.Adicionalmente debe considerar-se que cuando las fuerzas policialesencuentran “fábricas” clandestinas,aplican el método de destrucción másaccesible para ellos, lo que normal-mente significa que vierten barrilesde insumos líquidos y arrojan envasesplásticos al suelo o a los arroyos o lesprenden fuego.4.8 La reaccióndel Estado, susdificultades y consecuenciasAunque los indicadores son impre-cisos, todo hace suponer que el núme-ro de laboratorios destruidos, las con-fiscaciones de cocaína y la producciónmundial de cocaína se han reducidodesde mediados de la última década.A nivel mundial, las confiscaciones decocaína en 2011 disminuyeron en un7,5% desde el volumen anual más alto,de 750 toneladas, registrado en 2005.La mayoría de las confiscaciones en2011 tuvieron lugar en Sudamérica(52%), en países donde se cultiva lahoja de coca y se manufactura la ma-yor parte de la cocaína en laboratoriosclandestinos, seguido de Norteamérica(25%) y Centroamérica (12%). La ma-yoría de los laboratorios y precursoresdetectados y destruidos fueron encon-trados en los países productores dedrogas, especialmente Colombia6. Sin5 Utah Department of Health. Resource Gui-de to Methamphetamine Decontamination. 2008.6 Observatorio de Drogas Ministerio de Inte-rior y Justicia de Colombia. “En 2001 en Colombiaembargo, laboratorios de elaboracióndel hidrocloruro de cocaína han sidodestruidos en otros países del hemisfe-rio, entre ellos Argentina, Chile, Ecua-dor, Venezuela y Estados Unidos.México ha informado que confiscó48 toneladas métricas en 2007, 19,6en 2008, y 21,5 en 2009, con núme-ros más bajos en años recientes: 9,9 en2010, 11,3 en 2011, y 1,2 en el primersemestre de 2012. Las confiscacionesde heroína alcanzaron un promedio de394,7 kilos por año entre 2005 y 2011,con un inusual volumen confiscado de694,7 kilos en 20117. Aun tomando encuenta estos 695 kilos, las cantidadesincautadas son más pequeñas que lasque se lograron en Ecuador y Colombia,donde se cultiva mucho menos amapo-las para opio. En 2011, México arrestóa 10.979 ciudadanos mexicanos y 218extranjeros por delitos relacionados conlas drogas, incluidos 22 narcotraficantesde alto nivel8.Los esfuerzos de interdicción handerivado en la confiscación de porcen-tajes importantes de ciertas drogas, in-cluido hasta 40% de la cocaína produ-cida a nivel global en los últimos años.La mayor parte de estas incautacioneshan sido realizadas en América Latina.La interdicción focalizada ha tenidocomo efecto, sin embargo, el trasladode actividades de tráfico y produccióna nuevas localizaciones. De manera si-milar, los esfuerzos agresivos para con-tener la producción y el tránsito de co-caína en Bolivia y Perú, iniciados en losúltimos años de los 80, probablementeocasionaron el traslado del cultivo defueron detectadas y destruidas 2.447 infraestruc-turas ilegales para la producción y extracción dedrogas, de las cuales 2.2000 fueron infraestructuraspara la extracción de base y pasta de coca, 200laboratorios para el procesamiento de hidroclorurode cocaína, un laboratorio de heroína, 39 laborato-rios de marihuana, 7 laboratorios de permanganatode potasio y 81 refinerías de gasolina en pequeñaescala.”7 Estados Unidos Mexicanos. “Anexo Esta-dístico.” Sexto Informe de Gobierno. Septiembre2012. <http://sexto.informe.calderon.presidencia.gob.mx/pdf/ANEXO_ESTADISTICO/02_ESTADISTI-CAS_NACIONALES/2_ESTADO_DE_DERECHO_Y_SE-GURIDAD.pdf>.8 U.S. State Department of State. 2012International Narcotics Control Strategy Report (INC-SR). March 2012.
  36. 36. El Problema de las Drogas en las Américas | 4. Producción de Drogas44la coca a Colombia a mediados de ladécada de los 90.Desde 1999, año en que se inicióel Plan Colombia, este país ha imple-mentado una estrategia coordinadaque incluye acciones militares y poli-ciales contra los grupos armados ilega-les y los traficantes, la reforma judicial,programas de desarrollo social y erra-dicación de cultivos. Estos esfuerzostienen por objeto reducir la violencia yconsolidar la presencia del Estado enáreas donde se encuentran tradicional-mente los cultivos ilícitos y se realizanotras actividades ilegales como la talade árboles y la minería ilícitas.En este terreno el fortalecimien-to de las capacidades institucionalessigue siendo crucial. En la actualidadexisten diversos esfuerzos en marchaen esa dirección. Por ejemplo, Méxicoha desarrollado esfuerzos, en particu-lar en el plano federal, por fortalecerla policía encargada del crimen organi-zado. Ese país se encuentra abocado,además, a una reforma judicial que sibien se encuentra en sus etapas ini-ciales continúa siendo tramitada en lasinstancias legislativas regulares.
  37. 37. DISTRIBUCIÓNO TRÁNSITODE DROGAS EINSUMOS PARAPRODUCIRDROGAS05
  38. 38. 47El Problema de las Drogas en las Américas | Organización de los Estados AmericanosDISTRIBUCIÓN O TRÁNSITODE DROGAS E INSUMOSPARA PRODUCIR DROGAS5. 5.1 Flujos decocaínaSegún indican análisis del gobiernoestadounidense, el 95% de la cocaínaconfiscada en los Estados Unidos –elmercado individual más grande de laregión– es de origen colombiano. El flu-jo de cocaína hacia los Estados Unidosprobablemente disminuyó entre 2007y 2010, pero los datos disponibles sonimprecisos. En 2007 el flujo promediohacia los Estados Unidos fue de 400 a600 toneladas métricas, dependiendode si se estima con base en la deman-da estadounidense o en la potencialoferta colombiana1; sobre las mismas1 Office of National Drug Control Policy (ON-DCP). Cocaine Smuggling in 2010 ONDCP. January2012.bases las estimaciones indican que en2010 el flujo anual desde Colombiahacia el mercado estadounidense fuede aproximadamente 400 toneladasmétricas2, lo cual es congruente conuna disminución del consumo en losEstados Unidos3.Aunque el Caribe fue una rutaprincipal de tránsito de cocaína hastamediados de los años 90, actualmen-te 80% de la cocaína destinada a losEstados Unidos pasa por Centroaméri-ca y México. El flujo se realiza princi-palmente desde Colombia a través delas costas del Caribe y del Pacífico. Enel Pacífico, la cocaína se dirige desdeColombia hacia el norte y se desem-barca en Centroamérica o en México.Otra ruta pasa por Ecuador y se dirigehacia el oeste de las islas Galápagos,de donde sigue rumbo al norte para en-contrarse en alta mar con navíos quela transportan a las costas de Méxicoo Centroamérica. Con el mayor uso desemisumergibles y submarinos carga-dos de cocaína, resulta difícil conocerla cantidad de cocaína que se dirigeaún más al oeste en el Pacífico antesde dirigirse al norte.La ruta del Pacífico, desde Colom-bia a México y Estados Unidos, era im-portante antes de 2009: dos tercios delos decomisos en alta mar y en puerto2 Id.3 White House Office of National Drug Con-trol Strategy. National Drug Control Strategy 2012.December 2012 “ Data Supplement 2012 Table 1.”Fuente: ONUDD

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