Principales movimientos del arte del siglo xx

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Principales movimientos del arte del siglo xx

  1. 1. Principales movimientos del Arte del siglo xx Estilos artisticos modernos PDF generado usando el kit de herramientas de fuente abierta mwlib. Ver http://code.pediapress.com/ para mayor información. PDF generated at: Sun, 13 Oct 2013 18:55:09 UTC
  2. 2. Contenidos Artículos Impresionismo 1 Simbolismo 19 Fovismo 26 Cubismo 28 Expresionismo 35 Dadaísmo 79 Pintura minimalista 84 Action painting 85 Sintetismo (pintura) 87 Posimpresionismo 88 Arte pop 91 Modernismo (arte) 96 Surrealismo 113 Hiperrealismo 121 Arte digital 124 Muralismo 129 Pintura de América Latina 136 Referencias Fuentes y contribuyentes del artículo 139 Fuentes de imagen, Licencias y contribuyentes 141 Licencias de artículos Licencia 146
  3. 3. Impresionismo 1 Impresionismo Aunque el término Impresionismo se aplica en diferentes artes como la música y la literatura, su vertiente más conocida, y aquella que fue la precursora, es la pintura impresionista. El movimiento plástico impresionista se desarrolló a partir de la segunda mitad del siglo XIX en Europa —principalmente en Francia— caracterizado, a grandes rasgos, por el intento de plasmar la luz (la «impresión» visual) y el instante, sin reparar en la identidad de aquello que la proyectaba. Es decir, si sus antecesores pintaban formas con identidad, los impresionistas pintarán el momento de luz, más allá de las formas que Claude Monet, Impresión: soleil levant, 1872–1873 (París, Museo Marmottan subyacen bajo este. El movimiento fue Monet). Cuadro al que debe su nombre el movimiento. bautizado por la crítica como Impresionismo con ironía y escepticismo respecto al cuadro de Monet Impresión: sol naciente. Siendo diametralmente opuesto a la pintura metafísica, su importancia es clave en el desarrollo del arte posterior, especialmente del postimpresionismo y las vanguardias. Precedentes Paisajistas ingleses En la primera mitad del siglo XIX, en pleno Romanticismo, Joseph Mallord William Turner y John Constable —pintores paisajistas ingleses— sentarían las bases sobre las que más adelante trabajarían los impresionistas.[cita requerida] De Turner los impresionistas tomarían su gusto por la fugacidad, sus superficies borrosas y vaporosas y el difuminado y mezcla de amarillos y rojos intensos. Así como la descripción de un momento visual más allá de la descripción formal, en el que la luz y los colores dan lugar a una «impresión» más poderosa. El máximo exponente de estas características lo encontramos en Lluvia, vapor y velocidad (1844) National Gallery de Londres, cuadro que podríamos considerar ya preimpresionista. Los impresionistas eliminarán el componente sublime de la obra de Turner, propio de la pintura romántica. John Ruskin, Importante teórico inglés del Romanticismo, defendía la impresión frente a la descripción.
  4. 4. Impresionismo 2 Édouard Manet Si hay un autor clave entre los precursores del movimiento impresionista, este es Édouard Manet. Dos trabajos son esenciales en la comprensión de su influencia sobre el grupo. Édouard Manet, Le Déjeuner sur l'Herbe (1863). Museo de Orsay. En su Almuerzo sobre la hierba Manet presenta un bodegón. Pese a que las figuras representadas son humanas, el autor trabaja el cuadro como si fuera una naturaleza muerta. Esto se evidencia por la ausencia de conexión de unos personajes con otros, tres personajes van vestidos mientras que el cuarto está desnudo; las miradas nunca se encuentran aunque haya un personaje hablando y la disposición en primer (cesta y comida), segundo (grupo) y tercer término (mujer en el agua) es meramente compositiva. Este trabajo influenciará a los impresionistas en la desatención del modelo y de la narración. Por otra parte El bar del Folies-Bergère evidenciará el deseo de tratar los fenómenos lumínicos al introducir un espejo al fondo que refleja toda la profundidad de la sala y las grandes lámparas de araña, iluminación artificial que crea una luz difusa y menos directa y, por tanto, más difícil de pintar, recordándonos a las escenas festivas de Renoir. Édouard Manet, El bar del Folies-Bergère (1881–1882) Courtauld Institute de Londres.
  5. 5. Impresionismo 3 Corot y la escuela de Barbizon Los impresionistas habían tenido un precedente en Camille Corot y en la Escuela de Barbizon. Corot tuvo un importante papel en la formulación del Impresionismo, porque renunció a muchos de los recursos formales renacentistas prefiriendo concentrar su atención en espacios más planos, más sencillos y en superficies más luminosas. Y, aunque a diferencia de los impresionistas nunca llegó a fragmentar la luz en sus componentes cromáticos y siempre organizó y simplificó sus formas para conseguir una cierta composición clásica, también usó con frecuencia una elevada clave tonal así como, en términos generales, un frescor y una espontaneidad nuevos en el Salón oficial. Historia Camille Corot, Autorretrato Inicios Con anterioridad al Impresionismo, el marco artístico, era dominado por el eclecticismo, al que respondió la generación de las rupturas estilísticas, una serie de rupturas que darán personalidad propia al arte moderno. La primera de ellas o, si se prefiere, su preámbulo, es el Impresionismo, un movimiento, resultado de una prolongada evolución, que coloca definitivamente al siglo XIX bajo el signo del paisaje y que busca un lenguaje nuevo basado en un naturalismo extremo. Tiende a usar con creciente frecuencia colores puros y sin mezcla, sobre todo los tres colores primarios y sus complementarios, y a prescindir de negros, pardos y tonos terrosos. Aprendieron también a manejar la pintura más libre y sueltamente, sin tratar de ocultar sus pinceladas fragmentadas y la luz se fue convirtiendo en el gran factor unificador de la figura y el paisaje. Millet, Les Glaneuses (1857), Museo de Orsay.
  6. 6. Impresionismo 4 Florecimiento y primera exposición El año 1873 marcará un giro característico del Impresionismo: el paso de la fase preparatoria a la fase de florecimiento. Los tanteos estaban olvidados y el trabajo adelantado. Pisarro y Monet habían hecho en Londres estudios de edificios envueltos en nieblas; Alfred Sisley, aún más vaporoso, se les había adelantado por ese camino; Renoir se hallaba, de momento, bajo la total influencia de Monet; y Edgar Degas empezaba a tratar los tutús de sus bailarinas del mismo modo que Monet o Renoir las flores del campo. Todos los impresionistas, incluyendo a Berthe Morisot, eran ya conscientes de formar un grupo y de tener iguales objetivos que defender. Su primera aparición pública como tal se estaba fraguando. A fin de pesar más a los ojos del público intentaron atraerse a otros artistas y fundaron una Sociedad anónima de pintores, escultores y grabadores que, por fin, en 1874, logró organizar una muestra en los salones del fotógrafo Nadar. En total participaron treinta y nueve pintores con más de ciento sesenta y cinco obras de las que diez eran de Degas, la mayor aportación individual del grupo, y entre las que estaba la ya legendaria Impresión: sol naciente de Monet que, burlonamente citada por un crítico, dio nombre al grupo. Portada del catálogo para la primera exposición impresionista (1874). La difusión El Impresionismo se difunde en toda Europa (entre otras cosas, gracias a la facilidad y rapidez con la que se podía ejecutar una obra).
  7. 7. Impresionismo 5 Técnica y estética impresionista Colores puros La segunda mitad del siglo XIX presenció importantes evoluciones científicas y técnicas que permitieron la creación de nuevos pigmentos con los que los pintores darían nuevos colores a su pintura, generalmente al óleo. Los pintores consiguieron una pureza y saturación del color hasta entonces impensables, en ocasiones, con productos no naturales. A partir del uso de colores puros o saturados, los artistas dieron lugar a la ley del contraste cromático, es decir: «todo color es relativo a los colores que le rodean», y la ley de colores complementarios enriqueciendo el uso de colores puros bajo contrastes, generalmente de fríos y cálidos. Las sombras pasaron de estar compuestas por colores oscuros a estar compuestas por colores fríos o desaturados que, a la vez, creaban ilusión de profundidad. Del mismo modo, las luces pasaron de ser claras a ser saturadas y cálidas, resaltando del fondo. Podemos decir que, rompiendo con la dinámica clásica del claroscuro, más propio del dibujo, una sombra podría ser Claude Monet, Catedral de Ruan. En la entrada más intensa, clara y saturada que una luz y, sin embargo, seguir principal de la catedral distinguimos azul creando ilusión de sombra y profundidad. Asimismo enriquecieron el ultramar y violeta para las sombras (colores más lenguaje plástico separando los recursos propios del dibujo y aplicando saturados que la parte superior, más iluminada) al únicamente los recursos propios de la pintura: es decir, el color. Para igual que naranja dentro de la misma zona de sombra para definir los reflejos en la oscuridad. definir la forma, su riqueza de color les permitió afinar el volumen mediante más matices lumínicos, creando luces dentro de las zonas de sombra y sombras dentro de las zonas iluminadas recurriendo únicamente al uso del color. Un buen ejemplo del uso de los colores saturados para luces y sombras indistintamente lo encontramos en el cuadro La catedral de Ruan de Claude Monet al lado. Este uso de los colores sería absorbido después por las primeras vanguardias, especialmente por el fovismo de Matisse o Gauguin. Pincelada gestáltica Claude Monet, Parlamento de Londres. Pinceladas lineales de colores puros dan lugar a una visión unitaria de atmósfera y gradación de cálidos a fríos. Aunque la teoría gestáltica apareció más adelante, los pintores impresionistas mostraron plásticamente lo que la psicología de la Gestalt vendría a demostrar psicológica y científicamente más adelante: perceptivamente, si se dan ciertas condiciones, partes inconexas dan lugar a un todo unitario. El uso de pequeñas pinceladas de colores puros resultó en un todo vibrante; y, aunque las pinceladas aisladamente no obedecieran a la forma o al color local del modelo, en conjunto —al ser percibidas global y unitariamente— adquirían la unidad necesaria para percibir un todo definido. Este recurso fue llevado al máximo por los neoimpresionistas, también conocidos como puntillistas como Seurat o Signac.
  8. 8. Impresionismo 6 Seurat, La Parade. Los neoimpresionistas llevaron al extremo esta pincelada gestáltica, en este caso en forma de puntos, dando lugar a un color y forma unitarios. Forma La descripción de la forma, relegada a segundo plano y dejada a manos del dibujante y no del pintor queda subordinada a la definición de las condiciones particulares de iluminación. Por eso los artistas impresionistas buscarán condiciones pintorescas de iluminación como retos a su genio, recurriendo a iluminaciones de interior por luz artificial —como Edgar Degas y sus bailarinas—, la iluminación natural filtrada —como Auguste Renoir y la luz pasando entre hojas de árboles— o la iluminación al aire libre con reflejos en el agua o multitudes de gente como Claude Monet. La pintura pasa a ocuparse de aquello que le es intrínseco: la luz y el color y en ningún caso a la descripción formal del volumen heredada del clasicismo; Así las formas se diluyen, se mezclan o se separan de forma imprecisa dependiendo de la luz a la que están sometidas, dando lugar a esa «impresión» que le da nombre al movimiento. Auguste Renoir, La Balançoire. La plasmación de la luz sobre el cuerpo es más importante que la descripción de su forma. Variantes en la estética impresionista
  9. 9. Impresionismo No todos los pintores del grupo fueron iguales y, ni mucho menos, fielmente ortodoxos con respecto a la estética impresionista. Las sólidas estructuras de luz y sombra de Eduard Manet fueron realizadas en su mayoría en interiores, después de muchos estudios preliminares, y tienen la dicción formal del arte de estudio, no la frescura de la pintura al aire libre. La atmósfera y el color local no eran, ni mucho menos, sus objetivos primordiales, y cuando representaba lo que parece, a primera vista, un tema «impresionista» era capaz de cargarlo con tantas ironías y contradicciones que llegaba a empañar toda su inmediatez. Dejando aparte a Berthe Morisot, el pintor del grupo que más se le aproxima es Edgar Degas, con una pintura difícil de comprender por su aguda inteligencia, sus intrigantes mezclas de categorías, sus influencias poco convencionales y, sobre todo, su tan traída y tan llevada «frialdad», aquella fría y precisa objetividad que fue una de las máscaras de su infatigable poder de deliberación estética. De hecho, ningún pintor del grupo es tan puramente impresionista como Claude Monet. En su obra el factor dominante es un claro esfuerzo por incorporar el nuevo modo de visión, sobre todo el carácter de la luz, mientras que la composición de grandes masas y superficies sirve únicamente para establecer cierta coherencia. Por su parte, Renoir es el pintor que nos convence de que la estética del Impresionismo fue, sobre todo, hedonista. El placer parece la cualidad más evidente de su obra, el placer inmediato y ardiente que produce en él la pintura. Nunca se dejó agobiar por problemas de estilo y llegó a decir que el objeto de un cuadro consiste simplemente en decorar una pared y que por eso era importante que los colores fueran agradables por sí mismos. Sin duda, Camille Pissarro fue el menos espectacular de los impresionistas porque es un pintor más tonal que esencialmente colorista. Pero, decano del Impresionismo, tuvo un importante papel como conciencia moral y guía artístico. Y, por último, trabajando a veces con Renoir y a veces con Monet, estaba Alfred Sisley, influido por ambos. Durante toda su vida siguió fielmente las directrices de los impresionistas pero nunca llegó a abandonar «la caza del motivo» y siempre se dejó llevar espontáneamente, con una facultad de comunicación directa, por un Romanticismo subyacente y lleno de poesía. Recordando siempre que la primera manifestación oficial del impresionismo fue la exposición organizada en 1874 en el estudio del fotógrafo Nadar, al margen del Salón oficial, por un grupo de pintores (Bazille, Cézanne, Degas, Monet, Morisot, Pissarro, Renoir, Sisley), cuyas obras motivaron el rechazo generalizado de la crítica y del público. Un cuadro de Monet, Impresión, sol naciente, motivó la denominación «impresionismo», creada con intención peyorativa por el crítico Leroy. Esta primera muestra fue el punto de llegada de un período de formación iniciado unos quince años antes por un grupo de artistas de la Academia Suiza (Pissarro, Cézanne, Guillaumin, Monet, Renoir, Sisley, Bazille), quienes, interesados en romper con los planteamientos pictóricos tradicionales y a partir de las innovaciones de Corot y de los paisajistas de la escuela de Barbizon, se centraron en la pintura al aire libre y buscaron el plasmado cambiante de la luminosidad de los paisajes y de las figuras humanas. Durante este período inicial fue fundamental la figura de Manet, quien, con La merienda campestre y con Olimpia, se convirtió en el abanderado del antiacademicismo. Tras la primera exposición, los impresionistas reunieron sus obras en siete ocasiones más (1876, 1877 —que plasmó el momento de mayor cohesión del movimiento—, 1879, 1880, 1881, 1882 y 1886), a lo largo de las cuales dejaron de participar algunos de los artistas pioneros (Cézanne, Monet, Renoir, Sisley) y se añadieron nuevos nombres (Cassatt, Gauguin, Redon, Seurat, Signac). Las primeras publicaciones importantes sobre la nueva tendencia fueron los artículos de Zola (en L'Évènement) y de Castagnary (en Le Siècle), La nouvelle peinture (1876), de Duranti, y la Historia de los pintores impresionistas (1878), de Duret. El impresionismo creó escuela también en otros países europeos; son de destacar Zandomeneghi en Italia; en España, Regoyos, finales de 1915, Eugenio Hermoso, La Juma, la Rifa y sus amigas, y 1920 por Sorolla, Claus en Bélgica, Grabar e Isaac Levitán en Rusia, Steer y Sickert en Gran Bretaña y Sargent, Hassam y Twachtman en EE UU. Tenemos que recordar que también implicó a los músicos impresionistas, frente al dramatismo de los románticos, trataron de aludir más que de afirmar y se expresaron más por medio de la disociación armónica y del timbre y del color de los instrumentos que por medio de la melodía. Sus máximos representantes fueron C. Debussy y M. Ravel, 7
  10. 10. Impresionismo 8 aunque también estuvieron influenciados por esta técnica autores como P. Dukas, F. Delius, A. Caplet, F. Schmitt o R. Vaughan Williams. Algunos pintores impresionistas • • • • • • • • • • • • • Frédéric Bazille Gustave Caillebotte Mary Cassatt Paul Cézanne (considerado impresionista, aunque más adelante dejará el grupo y se anticipará al Cubismo) Edgar Degas Armand Guillaumin Édouard Manet (considerado el precursor por excelencia de la pintura impresionista) Claude Monet (el más prolífico y quien más definió la estética del grupo) Berthe Morisot Camille Pissarro Pierre-Auguste Renoir Alfred Sisley Henri Rouart Cronología Línea del tiempo de los impresionistas franceses La pintura de la época impresionista en el resto de Europa Alemania Los criterios que se utilizan para evaluar el fenómeno estilístico internacional, llamado Impresionismo, es la proximidad o el alejamiento respecto a la pintura francesa de este período. Esto es válido también para los países de habla germana.[1] Entre los precursores alemanes de la pintura al aire libre podemos mencionar: Karl Blechen (1798 – 1840); Carl Gustav Carus (1789 – 1869); Johann Georg Dillis (1759 – 1841); Wilhelm Leibl ( 1844 – 1900); Adolph von Menzel (1815 – 1905); Carl Schuch ( 1846 – 1903); y, Johannes Sperl (1840 – 1905). Muchos pintores impresionistas alemanes tuvieron estadías más o menos prolongadas en París, que había desplazado a Roma como meca de la peregrinación. Este desplazamiento fue fuertemente impulsado por el surgimiento de academias, escuelas privadas de arte y por las exposiciones universales que se organizaron en París desde 1855. Algunos pintores de la época, con sus obras más significativas son: • Lovis Corinth (1858 – 1925); [2] • El negro "Otelo", 1884, Óleo sobre lienzo 78 x 58,5 cm • Autorretrato con esqueleto, 1896, Óleo sobre lienzo 66 x 86 cm [3] • Desnudo acostado, 1899, Óleo sobre lienzo 75 x 120 cm • Autorretrato con su mujer y copa de champán, 1902, Óleo sobre lienzo 98,5 x 108,5 cm [4] • En el jardín de Max Halbe, 1899, Óleo sobre lienzo 75 x 100 cm • Día del Emperador en Hamburgo, 1911, Óleo sobre tela 70 x 90,5 cm • Retrato de Juluis Meier-Graefe, 1917, Óleo sobre lienzo 90 x 70 cm [5]
  11. 11. Impresionismo • Autorretrato con sombrero de paja, 1913, Óleo sobre lienzo 98 x 66 cm • Pascua en el Walcheunsee, 1922, Óleo sobre lienzo 60,5 x 80 cm [6] • Autorretrato con sombrero de paja, 1923, Óleo sobre cartón 68,5 x 84 cm [7] • Ferdinand Hodler (1853 - 1918); [8] • Manzano en flor, hacia 1890, Óleo sobre lienzo 26,5 x 40 cm • Retrato de Louise Delphine Duchosal, 1885, Óleo sobre lienzo 55 x 46 cm [9] • Leo von König (1871 – 1944); ver información en alemán • Gotthard Kuehl (1850 – 1915); ver información en alemán • Wilhelm Leibl (1844 - 1900); [10] • Walter Leistikow (1865 - 1908);[11] ver información en alemán • Puesta de sol en el Lago de Grunewald, 1898, Óleo sobre lienzo 167 x 252 cm [12] • Max Liebermann (1874 – 1935); [13] • Cervecería con jardín en Múnich, 1884, Óleo sobre lienzo. 95 x 69 cm • Las desplumadoras de gansos, hacia 1870/71, Óleo sobre lienzo. 172 x 118 cm (considerado por los críticos berlineses como "ideal absoluto de la fealdad" • Hora de recreo en el orfelinato de Ámsterdam, hacia 1881/82, Óleo sobre lienzo. 78,5 x 107,5 cm • • • • • • • • • • Mujer con cabras, 1890, Óleo sobre lienzo. 127 x 172 cm Convento de Steven en Laiden, 1889, Óleo sobre lienzo. 78 x 100 cm Muchachos bañándese, 1898, Óleo sobre lienzo. 122 x 151 cm Jóvenes en la playa, 1900 [14] El merendero "De Oude Vinck" en Leiden, 1905, Óleo sobre lienzo. 71,7 x 88 cm El hombre de los papagayos, 1902, Óleo sobre lienzo. 102,3 x 72,3 cm [15] La avenida de los papagayos en el zoológico de Ámsterdam, 1902, Óleo sobre lienzo. 88 x 72,5 cm [16] Escena de playa en Nordwijk, 1908, Óleo sobre lienzo. 663 x 80,5 cm Carrera de caballos en los Cascinem, 1909, Óleo sobre lienzo. 52,5 x 74 cm Autorretrato, 1911, Óleo sobre lienzo. 81 x 65 cm • Adolf Friedrich Erdmann von Menzel (1815 - 1905);[17] • Partida del Rey Guillermo I al ejercoto el 31 de julio de 1870, 1871, Óleo sobre lienzo 63 x 78 cm • Christian Rohlfs (1849 - 1938); [18] • Bosque de abedules, 1907, Óleo sobre lienzo 117 x 75 cm [19] • Max Slevogt (1868 – 1932); [20] • • • • • • Danza de la muerte, 1896, Óleo sobre lienzo 102 x 123 cm [21] El hombre de los papagayos, 1901, Óleo sobre lienzo 81,5 x 65,7 cm Vista hacia el Alster en Hamburgo, 1905, Óleo sobre lienzo 59 x 76 cm Jardín de flores en Neu-Cladow, 1912, Óleo sobre lienzo 66 x 83 cm El jardín de la villa de los Steinbart en Berlín, 1911, Óleo sobre lienzo 85,5 x 105,5 cm Retrato de la Sra. C., 1917, Óleo sobre lienzo. 71 x 52 cm • Wilhelm Trübner (1851 – 1917); [22] • El restaurante en la Isla de las Mujeres, 1891, Óleo sobre lienzo 48 x 65 cm • Portal del convento de Neuburg cerca de Heidelberg, 1913, Óleo sobre lienzo 62 x 80 cm • Fritz von Uhde (1848 – 1911); [23] • Hijos de pescadores en Zandvoort, 1882, Óleo sobre lienzo 60 x 80 cm. Cuadros enraizados en la herencia del realismo. • La hermana mayor, 1885, Óleo sobre cartón 48,5 x 33 cm 9
  12. 12. Impresionismo • Ejercicio de tambores (Tambores bávaros), 1883, Óleo sobre madera 72 x 95 cm. El pintor otorga gran importancia al carácter aleatorio de la composición, que sin embargo concretizó después de numerosos dibujos previos y estudios. El público tubo bastante dificultad, en apreciar esta obra, al mismo tiempo monumental y casual. • La marcha hacia Belén (Marcha dura), hacia 1890, Óleo sobre lienzo 117 x 126 cm. • Dos hijas en el jardín, 1892, Óleo sobre lienzo 145,5 x 116,5 cm. Obra mucho más impresionista, tanto desde el punto de vista de la temárica, como desde el punto de vista del color. • En el jardín (Las hijas del artista), 1906, Óleo sobre lienzo 70 x 100 cm • Lesser Ury (1861 – 1931); [24] • Walter Richard Sickert (1860 - 1942) • Albert Weisgerber (1878 – 1915); [25] • Paseo a caballo por el Jardín Inglés de Múnich, 1910, Óleo sobre lienzo 60 x 70,5 cm • Heinrich von Zügel (1850 – 1941). En general, el "hallazgo" de las nuevas tendencias de la pintura francesa, es reconocida por los pintores alemanes, a partir de los años 90. Algunos autores consideran que estas afirmaciones tienen por finalidad evitar que fuera puesta en duda la originalidad de la propia pintura. Bélgica Con la proclamación del Reino de Bélgica en 1830, y a causa del creciente sentimiento nacionalista, surgieron esfuerzos destinados a perfilar un arte belga independiente. El arte belga, derivado de las tradiciones de los Países Bajos, y que con los pintores flamencos Peter Paul Rubens (1577 – 1640) y Pieter Bruegel el Viejo (1525/30 – 1569) podían enorgullecerse de una importante tradición pictórica propia, pero a mediados del siglo XIX, se encontraba bajo una fuerte influencia de sus vecinos franceses. En los años sesenta y comienzo de los setenta fue adquiriendo fuerza la admiración de la nueva pintura francesa, especialmente de Courbet, Millet, Degas y Manet.[26] Sin embargo el Impresionismo entró con vacilación y demora en la pintura belga. En esta penetración tuvo un importante rol la llamada Escuela de Tervueren. En 1884 surgió el grupo llamado Les XX (Los Veinte), del cual participaba, como fundador, uno de los pintores más famosos de la época, Isidore Verheyden ( 1846 – 1905), quien se manifestaba escéptico respecto a las últimas consecuencias del impresionismo, lo cual lo condujo más tarde a abandonar el movimiento. Una de las discípulas más conocidas de Verheyden fue Anna Boch ( 1848 – 1936) quien también pertenecía al “Les XX”, percibía con gran lucidez la problemática y las tendencias del arte moderno. La pintora compró muy pronto obras de Seurat y Gauguin, y adquirió la única pintura que Van Gogh logró vender en el transcurso de su vida. El grupo de “Les XX” tuvo un rol fundamental en la entrada, la difusión y el conocimiento de la pintura impresionista en Bélgica. En el grupo de "Les XX" se encontraban, entre otros: • Georges Lemmen (1854 - 1930) [27] • Autorretrato - 1890 - Óleo sobre lienzo - 43 x 38 cm (estilo puntillista) • Vista del Támesis - 1892 - Óleo sobre lienzo - 62 x 86,7 cm (estilo divisionista) 10
  13. 13. Impresionismo 11 • Guillaume Vogels (1836 - 1896) [28] • Alfred William Finch (1854 - 1930) [29] • Los almiares de heno - 1889 - Óleo sobre lienzo - 32 x 50 cm (estilo puntillista) • Théo van Rysselberghe (1862 - 1926) van Rysselberghe • Grandes nubes, fiordo de Christiania - 1893 - Óleo sobre lienzo 50,8 x 63 cm (estilo divisionista) • Retrato de Auguste Descamps, el tìo del pintor - 1894, 64 x 53 cm - (estilo divisionista) Puesta de sol sobre la nieve - Guillaume Vogels • Familia reunida en un huerto - 1890, 115,5 x 161,5 cm • Fernand Khnopff (1858 - 1921) [30] • Henry van de Velde (1863 - 1957) [31] • Mujer en la ventana - 1889 - Óleo sobre lienzo - 111 x 125 cm (estilo puntillista) • Sillones en la playa en Blankenberge - 1888 - Óleo sobre lienzo - 71 x 100 cm (estilo puntillista) Para varios pintores del grupo de "Los Veinte", la manera impresionista y neoimpresionista no fue otra cosa sino una etapa de transición hacia las corrientes simbolistas y expresionistas, fenómeno que se ha intentado atribuir a un componente místico de la pintura flamenca. España La pintura española aportó una fuerte contribución al impresionismo francés. La entonación grisácea y terrosa predominante en algunas obras de Velázquez (1599-1660), Murillo (1618-1682), Francisco de Zurbarán (1598-1664) y Francisco de Goya (1746-1828), despertaron gran interés entre los impresionistas franceses, especialmente en Manet, que manifestó una gran admiración por la "Edad dorada" de la pintura española, y visitó España en 1865 una única vez, aunque su admiración por este país es anterior a este viaje, y le llegó a través de un amigo de su padre, el crítico de arte Charles Blanc.[32] El impacto de la revolución del impresionismo en los pintores españoles no es algo muy claro. Obviamente, se conocían las innovaciones técnicas y estéticas, pero su aplicación no fue ni inmediata ni total. El uso de la pincelada suelta no tiene por qué ser una influencia impresionista por sí, y estaba presente con anterioridad Niño en las rocas, de Sorolla (1905). en la pintura española. El plenairismo en la pintura de paisaje se venía empleando también. Los efectos luminosos y cromáticos son las verdaderas novedades. No obstante, hay una genérica consideración como "impresionistas" o "pre-impresionistas" de muchos pintores del último tercio del siglo XIX. Muchos de ellos evolucionaron hacia el impresionismo a partir del realismo (denominación también muy problemática). También se utiliza la etiqueta "luminista" (no menos ambigua), especialmente para los pintores valencianos (luminismo valenciano) de entre los que destacan Joaquín Sorolla o Teodoro Andreu. Otros nombres que se suelen asociar al impresionismo español
  14. 14. Impresionismo 12 son Darío de Regoyos, Ignacio Pinazo, o Aureliano Beruete. Avanzado el final del siglo, especialmente en Cataluña, cambian los presupuestos estilísticos de la pintura de vanguardia, que se redefine como modernismo (modernismo catalán, Santiago Rusiñol, Ramon Casas). Véase también: • Adolfo Guiard • Anselmo Guinea Ugalde • Luis Jiménez y Aranda, (1845 - 1928) • Martín Rico, (1833-1908) El gallinero, de Regoyos (1912). • Luis Gallardo, (1868-1937) • Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Impresionismo españolCommons. Holanda La pintura holandesa del siglo XVII tuvo una gran influencia en los pintores impresionistas franceses de la Escuela de Barbizon, quienes encontraban en los paisajes de Salomon van Ruysdael (1600 - 1670), por ejemplo, una concepción de la naturaleza moderna que correspondía a sus propias aspiraciones. Los impresionistas franceses también reconocieron esas cualidades y en la década de los sesenta, los pintores Frans Hals (1585 - 1666) y Jan Vermeer (1632 - 1675) despertaron profundo interés de aquellos artistas. En la obra de Hals apreciaban especialmente la pincelada ancha y libre, mientras que en Vermeer admiraban la virtuosa coloración.[33] Los pintores franceses de la época impresionista conocieron estos pintores, no solo a través de los cuadros expuestos en el Museo del Louvre, sino que también a través de los artículos del crítico de arte francés Théophile Thoré (1824 1869), y a través de numerosos contactos personales. Monet, por ejemplo consideraba al holandés Johan Barthold Jongkind (1819 - 1869) como su maestro más importante, junto a Boudin. En Jongkind se pone de evidencia, en forma muy especial la acción reciproca que se dio entre los pintores holandeses y franceses, que resultaron más tarde muy importantes para el impresionismo. En esta línea tuvo importancia, en las décadas de los setenta y ochenta, la llamada Escuela de la Haya, de la cual participaron, entre otros: • Floris Arntzenius (1864 - 1925);[34] • Matthijs Maris;[35] • Adolph Artz [36] • Willem Maris (1844 - 1910); [37] • Gerard Bilders [38] • Anton Mauve (1844 - 1910); [39] • Johannes Warnardus Bilders (1811 - 1890); [40] • Hendrik Willem Mesdag;[41] • Bernard Blommers [42] • Taco Mesdag • Hendrik Pieter Bremmer (1871 - 1956) (Divisionista) • Sina Mesdag-van Houten [43] • Théophile de Bock [44] • Albert Neuhuys [45] • Johannes Bosboom [46] • Willem Roelofs (1822 - 1897); [47] • Paul Gabriël [48] • Philip Sadée • Johannes Hubertus Leonardus de Haas [49] • Julius van de Sande Bakhuyzen [50]
  15. 15. Impresionismo 13 • Jacob Hendricus (1837 - 1899); • Willem Bastiaan Tholen • Matthijs Hendricus (1837 - 1917); • Jan Theodorus Toorop (1858 - 1928) [51] (Círculo Artístico de la Haya) • Gerrit van Houten [52] • Johannes Hendrik Weissenbruch (1824 - 1903). • Jozef Israëls (1824 - 1911); [53] • Willem de Zwart [54] • Jacob Maris [55] Hungría La autoestima de los húngaros resultó profundamente avalada a raíz del fracaso de su sublevación contra los Habsburgo en 1848/49. El país, caracterizado por una producción agropecuaria basada en el latifundio, se encontraba significativamente retrasado respecto a los países de Europa Occidental. Este hecho ha influenciado también el desarrollo de las artes en este período. Las principales motivaciones para los artistas húngaros de este período se encontraban la representación de la propia historia nacional, y los festejos en torno a las celebraciones del “milenio” de la conquista del país por parte de los jinetes magiares, y el descubrimiento y valoración de las particularidades de la vida popular y de las particularidades del paisaje.[56] Mihály Munkácsy (1844 - 1900) contemporáneo de Monet y Liebermann, adquirió buena reputación internacional en Düsseldorf y en París, donde permaneció entre 1872 y 1896. Su fama se basó en su vigoroso realismo, pero manteniendo simultáneamente una eficaz “pintura de salón”, utilizando una amplia gama de temas que fueron desde las escenas de la alta sociedad y lujosas decoraciones hasta obras en torno a dramas sociales y las cruentas luchas de liberación. La luz y el color, en las obras de Munkácsy no fueron influenciadas por la pintura al aire libre, siendo que solamente sus estudios tenían esa frescura e impulsiva espontaneidad. László Páal (1846 – 1879), amigo de Munkácsy, que vivió sus pocos años creativos en una situación muy difícil en París y Fontainebleau, después de estudiar en Múnich, fue quien introdujo los principios de la Escuela de Barbizon en la pintura húngara. Los principales pintores húngaros que adirieron al Impresionismo son: • László Páal (1846 – 1879) [57] • Camino en el bosque de Fontainebleau, 1876, Óleo sobre lienzo, 65 x 46 cm • Pál Szinyei Merse (1845 - 1920) [58] • Globo cautivo, 1878, Óleo sobre lienzo, 41,5 x 39 cm • Fiesta de mayo o Desayuno al aire libre, 1873, Óleo sobre lienzo, 123 x 161,5 cm [59] • Pradera con amapolas, 1896, Óleo sobre lienzo, 39 x 63,2 cm • Károly Ferenczy (1862 - 1917) [60] • Octubre de 1903, Óleo sobre lienzo, 126 x 107 cm • Día de verano, 1906, Óleo sobre lienzo, 100 x 103,2 cm [61] • József Rippl-Rónai (1861 - 1927)[62] • Cuando se vive de los recuerdos, 1904, Óleo sobre cartón, 70,5 x 103 cm • Dama en un vestido con pintas blancas, 1889, Óleo sobre lienzo, 187 x 75 cm Pradera con amapolas
  16. 16. Impresionismo Italia El desarrollo que el impresionismo tuvo en Italia fue algo particular, gracias a la experiencia de Federico Zandomeneghi y Giuseppe De Nittis, y de los Macchiaioli, más próximos, sin embargo a la tradición del Cuatrocento del siglo XV.[63] Se destacan en el período los pintores: • Giovanni Boldini (1842 - 1931);[64] • Retrato de Mlle Lantelme, 1907, Óleo sobre lienzo, 227 x 118 cm • Giuseppe Abbati (1836 - 1868);[65] • Paisaje de Castiglioncello, 1863, Óleo sobre madera, 10 x 30 cm • Giovanni Fattori (1825 - 1908);[66] • La rotonda de Palmieri 1866, Óleo sobre lienzo, 12 x 30 cm • Almiar, después de 1872, Óleo sobre madera, 24 x 43 cm [67] • Silvestro Lega (1826 - 1895);[68] • Bajo la pérgola, 1868, Óleo sobre lienzo, 75 x 93,5 cm [69] • Mazzini moribundo, 1873, Óleo sobre lienzo, 76 x 96,6 cm [70] • La lectura, 1875, Óleo sobre lienzo, 38,5 x 22,5 cm • • • • Serafino de Tívoli (1826 - 1892);[71] Vincenzo Cabianca (1827 - 1902);[72] Adriano Cecioni (1836 - 1886);[73] Raffaelo Sernesi (1838 - 1866); • Pratone alle Cascine, hacia 1860, Óleo sobre cartón 12 x 19,5 cm [74] • Telemaco Signorini (1835 - 1901);[75] • El suburbio Porta Adriana en Ravenna, 1875, Óleo sobre lienzo, 66 x 100 cm • La sala de dementes de San Bonifacio, Florencia, hacia 1866/67, Óleo sobre lienzo, 63 x 95 cm [76] • Gugliermo Ciardi (1842 - 1917); • Mies de oro, 1883, Óleo sobre lienzo, 132 x 275 cm • Giuseppe De Nittis (1846 - 1884);[77] • Victoria Embankment, Londres, 1875, Óleo sobre lienzo, 19 x 31 cm • Desayuno en el jardín, hacia 1884, Óleo sobre lienzo, 81 x 117 cm [78] • Federico Zandomeneghi (1841 - 1931);[79] • • • • • • Pescando en el Sena (El Sena) 1878, Óleo sobre madera, 16 x 29 cm Le Moulin de la Galette, 1878, Óleo sobre lienzo, 80 x 120 cm Plaza de Amberes en París, 1880, Óleo sobre lienzo, 100 x 135 cm Juegos en el Parque Monceau, Óleo sobre lienzo, 73 x 92 cm Señora en la pradera, 1895, Óleo sobre lienzo, 46 x 38 cm Retrato de una muchacha joven, hacia 1893 - 1895, Óleo sobre lienzo, 60,5 x 73,5 cm • Gaetano Previati (1852 - 1920);[80] • En la pradera, 1889/90, Óleo sobre lienzo, 62 x 56,5 cm • Giovanni Batista Segantini (1858 - 1899);[81] • Mediodía sobre los Alpes (Día de viento), 1891, Óleo sobre lienzo, 77,5 x 71,5 cm [82] • El arado, 1890, Óleo sobre lienzo, 116 x 227 cm [83] • Giacomo Balla (1871 - 1958); 14
  17. 17. Impresionismo 15 • La novia de Villa Borghese, 1901, Óleo sobre lienzo, 60,5 x 90 cm • Umberto Boccioni (1882 - 1916);[84] • Retrato de la pintora Adriana Bisi-Fabbri, 1907, Óleo sobre lienzo, 52 x 95 cm • Giuseppe Pellizza de Volpedo (1868 - 1907); [85] • Ropa al sol, 1905, Óleo sobre lienzo, 87 x 131 cm Galería de imágenes Trouville, Eugène Boudin, 1864 Autorretrato. Paul Cezanne, 1864 Los bebedores de absenta, Edgar Degas, 1876 La primera bailarina, Edgar Degas Rue Montorgueil, Claude Monet Serie: Millares, Claude Monet Serie: Ninfas, Claude Monet Baile en el Moulin de la Galette (Le Bal au Moulin de la Galette), Pierre-Auguste Renoir, 1976 Los castañeros de Osny, Camille Pissarro El valle de los naranjos, Santiago Rusiñol Paseo a orillas del mar, Joaquín Sorolla
  18. 18. Impresionismo Referencias [1] Andreas Bluhm - "A la luz de la libertad" - El Impresionismo en Alemania Segunda parte Capitulo 11, Pág. 433 a 465 - Editor principal: Ingo F. Walter, El impresionismo, Oceano, 2003,ISBN 970-651-766-9 [2] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Lovis_Corinth [3] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Lovis_Corinth_010. jpg [4] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Lovis_Corinth,_self_portrait_with_Charlotte. jpg [5] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Lovis_Corinth_-_Julius_Meier-Graefe. jpg [6] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Lovis_Corinth_007. jpg [7] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Lovis_Corinth_Selbstbildnis_mit_dem_Strohhut. jpg [8] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Ferdinand_Hodler [9] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Ferdinand_Hodler_009. jpg [10] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Wilhelm_Leibl [11] http:/ / de. wikipedia. org/ wiki/ Walter_Leistikow [12] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Leistikow,_Walter_-_Riverscene_with_Forest_Beyond. jpg [13] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Max_Liebermann?uselang=fr [14] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Liebermann_Badende_Jungen_1900. jpeg [15] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Max_Liebermann_Papageienmann_1902. jpg [16] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Liebermann_Papageienallee_1902. jpeg [17] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Adolph_von_Menzel [18] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Christian_Rohlfs [19] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Rohlfs_-_Birkenwald. jpg [20] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Max_Slevogt [21] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Slevogt5. jpg [22] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Wilhelm_Tr%C3%BCbner [23] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Fritz_von_Uhde [24] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Lesser_Ury [25] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Albert_Weisgerber [26] Karin Sagner-Dûchting - "Impresionismo en Bélgica: La Búsqueda de la Luz en la Pintura" - Capitulo 10, Pág. 419 a 431 - Editor principal: Ingo F. Walter, El impresionismo, Oceano, 2003,ISBN 970-651-766-9 [27] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Georges_Lemmen [28] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Guillaume_Vogels [29] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Willy_Finch. jpg [30] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Fernand_Khnopff [31] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Henry_van_de_Velde [32] Karin Sagner-Dûchting - "La Pintura en España en la época del Impresionismo" - Capitulo 15, Pág. 553 a 557 - Editor principal: Ingo F. Walter, El impresionismo, Oceano, 2003,ISBN 970-651-766-9 [33] Karin Sagner-Dûchting - "Tradiciòn y Modernismo: La Escuela de la Haya y los Impresionistas de Amsterdam" - Capitulo 10, Pág. 407 a 431 - Editor principal: Ingo F. Walter, El impresionismo, Oceano, 2003,ISBN 970-651-766-9 [34] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Floris_Arntzenius [35] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Matthijs_Maris [36] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Woman_sewing. png [37] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Willem_Maris [38] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Paintings_by_Gerard_Bilders_in_the_Rijksmuseum_Amsterdam [39] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Anton_Mauve [40] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Dutch_Painting_in_the_19th_Century_-_J. _W. _Bilders_-_The_Little_Lake. png [41] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Hendrik_Willem_Mesdag [42] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Bernard_Blommers [43] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:SientjeMesdag. jpg [44] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Th%C3%A9ophile_de_Bock [45] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Albert_Neuhuys. jpg [46] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Johannes_Bosboom [47] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Willem_Roelofs [48] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Paul_Gabri%C3%ABl [49] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Johannes_Hubertus_Leonardus_de_Haas [50] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:JuliusvandeSandeBakhuyzen. jpg [51] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Jan_Toorop [52] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Gerrit_van_Houten [53] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Jozef_Isra%C3%ABls 16
  19. 19. Impresionismo [54] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Willem_de_Zwart [55] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Jacob_Maris [56] Peter H. Feist. "Entre la Patria y Europa: Impresionistas en Europa Central y del Sur" Capítulo 13, pag.519 - 524 - Editor principal: Ingo F. Walter, El impresionismo, Oceano, 2003,ISBN 970-651-766-9 [57] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:László_Paál [58] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Pál_Szinyei_Merse [59] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Pal_Szinei-Merse_001. jpg [60] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Károly_Ferenczy [61] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Ferenczy,_Károly_-_Summertime_(1906). jpg [62] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:József_Rippl-Rónai [63] Karin Sagner-Dûchting - "El Impresionismo y la Pintura Italiana en la Segunda Mitad del Siglo XIX" - Capitulo 14, Pág. 533 a 551 - Editor principal: Ingo F. Walter, El impresionismo, Oceano, 2003,ISBN 970-651-766-9 [64] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Giovanni_Boldini [65] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Giuseppe_Abbati [66] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Giovanni_Fattori [67] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Giovanni_Fattori_021. jpg [68] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Silvestro_Lega [69] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Silvestro_Lega_001. jpg [70] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Silvestro_Lega_-_Morte_di_Mazzini. jpg [71] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Serafino_de_Tivoli. jpg [72] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Vincenzo_Cabianca [73] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Adriano_Cecioni [74] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Sernesi_Pratone_alle_Cascine. jpg [75] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Telemaco_Signorini [76] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Telemaco_Signorini,_La_sala_delle_agitate_al_San_Bonifazio_in_Firenze,_1865,_66x59cm. jpg [77] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Giuseppe_de_Nittis [78] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Colazione_in_giardino. jpg [79] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Federico_Zandomeneghi [80] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Gaetano_Previati [81] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Giovanni_Segantini [82] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Mittag_in_den_Alpen_1891. jpg [83] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ File:Das_Pfl%C3%BCgen_1890. jpg [84] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Umberto_Boccioni [85] http:/ / commons. wikimedia. org/ wiki/ Category:Giuseppe_Pellizza_da_Volpedo Bibliografía En español: • Ingo F. Walter, El impresionismo, Océano, 2003, ISBN 970-651-766-9 En italiano: • • • • Giulio Carlo Argan, L'arte moderna, 1994 Bernard Denvir, L'impressionismo, Art Dossier n° 73 Gioia Mori, Impressionismo, Van Gogh e il Giappone, Art Dossier n° 149 Maria Teresa Benedetti, Impressionismo: le origini, Art Dossier n° 159 En francés: • • • • Sophie Monneret, L'Impressionnisme et son époque, Paris, 1979, ISBN 2-221-05222-6 Claire Barbillon, CD-Rom Les Impressionnistes, RMN/Musée d'Orsay, 1997 Pascal Bonafoux, Correspondances impressionnistes, Editions Diane de Selliers, 2008 Norbert Dremus, L'impressionnisme élémentaire, Musée d'Orsay, 2006 En inglés: • Baumann, Félix; Karabelnik, Marianne, et al. (1994). Degas Portraits. London: Merrell Holberton. ISBN 1-85894-014-1 17
  20. 20. Impresionismo • Denvir, Bernard (1990). The Thames and Hudson Encyclopaedia of Impressionism. London: Thames and Hudson. ISBN 0-500-20239-7 • Gordon, Robert; Forge, Andrew (1988). Degas. New York: Harry N. Abrams. ISBN 0-8109-1142-6 • Gowing, Lawrence, with Adriani, Götz; Krumrine, Mary Louise; Lewis, Mary Tompkins; Patin, Sylvie; Rewald, John (1988). Cézanne: The Early Years 1859-1872. New York: Harry N. Abrams. • Moskowitz, Ira; Sérullaz, Maurice (1962). French Impressionists: A Selection of Drawings of the French 19th Century. Boston and Toronto: Little, Brown and Company. ISBN 0-316-58560-2 • Rewald, John (1973). The History of Impressionism (4th, Revised Ed.). New York: The Museum of Modern Art. ISBN 0-87070-360-9 • Richardson, John (1976). Manet (3rd Ed.). Oxford: Phaidon Press Ltd. ISBN 0-7148-1743-0 • Rosenblum, Robert (1989). Paintings in the Musée d'Orsay. New York: Stewart, Tabori & Chang. ISBN 1-55670-099-7 En húngaro: • A művészet története: A rokokótól 1900-ig, Corvina, ISBN 963-13-2815-5 Enlaces externos • Wikcionario tiene definiciones para impresionismo.Wikcionario • Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre ImpresionismoCommons. • impressionniste.net (http://www.impressionniste.net/), portal sobre el impresionismo (en inglés y francés). • Impresionismo (http://www.masdearte.com/index.php?view=article&catid=59&id=7823& option=com_content&Itemid=8) en Masdearte.com. • Los mejores cuadros impresionistas y post-impresionistas (http://listas.20minutos.es/lista/ los-mejores-cuadros-de-pintores-impresionistas-y-post-impresionistas-358906/); Ranking: Vota por tus preferidos 18
  21. 21. Simbolismo 19 Simbolismo El Simbolismo fue uno de los movimientos artísticos más importantes de finales del siglo XIX, originado en Francia y en Bélgica. En un manifiesto literario, publicado en 1886, Jean Moréas definió este nuevo estilo como «enemigo de la enseñanza, la declamación, la falsa sensibilidad y la descripción objetiva». Para los simbolistas, el mundo es un misterio por descifrar, y el poeta debe para ello trazar las correspondencias ocultas que unen los objetos sensibles (por ejemplo, Rimbaud establece una correspondencia entre las vocales y los colores en su soneto Vocales). Para ello es esencial el uso de la sinestesia. El movimiento tiene sus orígenes en Las flores del mal, libro emblema de Charles Baudelaire. El escritor Edgar Allan Poe, a quien Baudelaire apreciaba en gran medida, influyó también decisivamente en el movimiento, proporcionándole la mayoría de imágenes y figuras literarias que utilizaría. La estética del Simbolismo fue desarrollada por Stéphane Mallarmé y Paul Verlaine en la década de 1870. Para 1880, el movimiento había atraído toda una generación de jóvenes escritores cansados de los movimientos realistas. La muerte del sepulturero de Carlos Schwabe forma un compendio visual de los principales temas del simbolismo. Muerte, ángeles, nieve y las dramáticas poses de los personajes. Evolución Orígenes y precursores El Simbolismo fue en sus comienzos una reacción literaria contra el Naturalismo y Realismo, movimientos anti-idealistas que exaltaban la realidad cotidiana y la ubicaban por encima del ideal. Estos movimientos provocaron un fuerte rechazo en la juventud parisina, llevándolos a exaltar la espiritualidad, la imaginación y los sueños.[1] El primer escritor en reaccionar fue el poeta francés Charles Baudelaire, hoy considerado padre de la lírica moderna y punto de partida de movimientos como el Parnasianismo, el Decadentismo, el Modernismo y el Simbolismo. Sus obras, entre las que destacan Las flores del mal, Los pequeños poemas en prosa y Los paraísos artificiales, fueron tan renovadoras que algunas de ellas fueron prohibidas por considerarse oscuras e inmorales, al retratar sin tapujos el uso de drogas, la sexualidad y el satanismo. El primer movimiento descendiente de esta ideología postromántica sería el Parnasianismo. Charles Baudelaire, precursor del Simbolismo.
  22. 22. Simbolismo Los simbolistas fueron separándose del parnasianismo porque no compartían la devoción de este por el verso perfecto. El Simbolismo se inclinaba más bien hacia el hermetismo, desarrollando un modelo de versificación más libre y desdeñando la claridad y objetividad del Parnasianismo. No obstante, varias características parnasianas fueron acogidas, como su gusto por los juegos de palabras, la musicalidad en los versos y, más que nada, el lema de Théophile Gautier del arte por el arte. Los movimientos quedaron completamente separados cuando Arthur Rimbaud y otros poetas se mofaron del estilo perfeccionista parnasiano, publicando varias parodias sobre el modo de escribir de sus más prominentes figuras.[2] La llegada de los poetas malditos Otros dos precursores del simbolismo fueron los franceses Arthur Rimbaud y Paul Verlaine. Estos dos poetas, que para esa época tenían una azarosa relación amorosa, fueron decisivos para el arranque del movimiento. Rimbaud, que contaba con 17 años, fue el más influyente, al buscar lo que llamó su alquimia del verbo en la cual trataba de convertirse en vidente por medio del desarreglo de todos los sentidos. Con este pretexto pasó a sumirse, junto a Verlaine, en toda una ola de excesos. Vagabundeaba día y noche por las calles de París para luego presentarse en las reuniones literarias con la ropa sucia o en estado etílico, hechos que rápidamente le dieron mala fama y el sobrenombre de enfant terrible. Sus obras más representativas fueron Una temporada en el infierno e Iluminaciones. En cuanto a Verlaine, su libro de crítica literaria Los poetas malditos se covirtió en el más influyente escrito dentro del Simbolismo hasta esa época, mostrando la verdadera esencia del movimiento. En él se exponían ensayos sobre Tristan Corbière, Arthur Rimbaud, Stéphane Mallarmé, Marceline Desbordes-Valmore, Villiers de L'Isle-Adam, y "Pobre Lelian" (anagrama del propio Verlaine), poetas que Verlaine bautizó como malditos. Verlaine expuso que dentro de su individual y única forma, el genio de cada uno de ellos había sido también su maldición, alejándolos del resto de personas y llevándolos de esta forma a abrazar el hermetismo y la idiosincrasia como formas de escritura.[3] También fueron retratados como desiguales respecto a la sociedad, al llevar vidas trágicas y entregarse con frecuencia a tendencias autodestructivas; todo esto como consecuencia de sus dones literarios. El concepto de Verlaine del poeta maldito fue en parte tomado del poema de Baudelaire llamado Bendición, que abre su libro Las flores del mal.[4] Después de esto, Paul Verlaine pasó a convertirse en el líder del decadentismo (movimiento literario hermano del Simbolismo) y Stéphane Mallarmé (1842–1898) pasó a ser la figura más representativa del Simbolismo, en especial después de publicar su libro Una tirada de dados jamás abolirá el azar, creando un lenguaje hermético cercano al antiguo culteranismo español y a la sintaxis del inglés y reuniendo semana a semana a decenas de seguidores del movimiento en su casa. 20
  23. 23. Simbolismo 21 Movimiento Definición y estilo La poesía simbolista busca vestir a la idea de una forma sensible, posee intenciones metafísicas, además intenta utilizar el lenguaje literario como instrumento cognoscitivo, por lo cual se encuentra impregnada de misterio y misticismo. Fue considerado en su tiempo por algunos como el lado oscuro del Romanticismo. En cuanto al estilo, basaban sus esfuerzos en encontrar una musicalidad perfecta en sus rimas, dejando a un segundo plano la belleza del verso. Intentaban encontrar lo que Charles Baudelaire denominó la teoría de las «correspondencias», las secretas afinidades entre el mundo sensible y el mundo espiritual. Para ello utilizaban determinados mecanismos estéticos, como la sinestesia. El manifiesto simbolista El pecado por Franz Stuck Los simbolistas creían que el arte debía apuntar a capturar las verdades más absolutas, las cuales sólo podían ser obtenidas por métodos indirectos y ambiguos. De esta forma, escribieron con un estilo altamente metafórico y sugestivo. El manifiesto simbolista, publicado por Jean Moréas, definía al Simbolismo como enemigo de la enseñanza, la declamación, la falsa sensibilidad, la descripción objetiva y señalaba que su objetivo no está en sí mismo, sino en expresar el Ideal: "Ainsi, dans cet art, les tableaux de la nature, les actions des humains, tous les phénomènes concrets ne sauraient se manifester eux-mêmes ; ce sont là des apparences sensibles destinées à représenter leurs affinités ésotériques avec des Idées primordiales." (En este arte, las escenas de la naturaleza, las acciones de los seres humanos y todo el resto de fenómenos existentes no serán nombrados para expresarse a sí mismos; serán más bien plataformas sensibles destinadas a mostrar sus afinidades esotéricas con los Ideales primordiales.[5]) Prosa y teatro simbolista En contraste con la importancia que tuvo en la poesía, el Simbolismo tuvo una repercusión menor en la narrativa y el teatro. Aun así aparecieron novelas como A contrapelo, de Joris-Karl Huysmans, que exploraba diversos temas relacionados con la estética simbolista. Esta novela, en la que casi no existe trama, expone los gustos decadentes del recluso y rebelde conde Des Esseintes. Oscar Wilde imitó esta novela en numerosos pasajes de su obra El retrato de Dorian Gray. Otra obra importante en prosa simbolista es Cuentos crueles de Villiers de L'Isle-Adam. En cuanto al teatro, el énfasis en la vida de ensueños y fantasías que promovían los simbolistas hizo difícil su completa aceptación por parte de críticos y corrientes contemporáneas. Sin embargo la obra Axël, también de Villiers de L'Isle-Adam, fue definitivamente la obra teatral más influenciada por el Simbolismo. En la obra, después de un conflicto inicial, un príncipe y una princesa se enamoran y pasan horas haciendo maravillosos planes para el futuro. Pero luego, al aceptar que la vida jamás podría cumplir dichas ilusiones y expectativas, ambos se suicidan. Otra obra teatral con gran carga simbolista es la tragedia Salomé de Oscar Wilde.
  24. 24. Simbolismo 22 Poetas más representativos • Charles Baudelaire (1821-1867) • Conde de Lautréamont (1846-1870) • Stéphane Mallarmé (1842-1898) • Jean Moréas (1856-1910) • Germain Nouveau (1851-1920) • Arthur Rimbaud (1854-1891) • Albert Samain (1858-1900) • Paul Valéry (1871-1945) • Paul Verlaine (1844-1896) • Villiers de (1838-1889) L'Isle-Adam Influencia en la literatura latinoamericana Coin de table, retrato colectivo de los simbolistas. Paul Verlaine y Arthur Rimbaud sentados a la izquierda. El simbolismo literario hispano, con algunos importantes antecedentes peninsulares como Gustavo Adolfo Bécquer y Salvador Rueda, se subsumió en un movimiento más general conocido como Modernismo, que empezó en Hispanoamérica. Se encuentra Simbolismo ya en los cubanos Julián del Casal y José Martí, en el colombiano José Asunción Silva, en el mexicano Manuel Gutiérrez Nájera y otros autores posrománticos americanos como el argentino Leopoldo Lugones,el uruguayo Julio Herrera y Reissig, Ricardo Jaimes Freyre, Amado Nervo, Salvador Díaz Mirón, Guillermo Valencia, o el peruano, José María Eguren; el nicaragüense Rubén Darío, gran introductor del Modernismo en España, lo asimiló y difundió. En España lo cultivaron Antonio y Manuel Machado, Juan Ramón Jiménez, Francisco Villaespesa y Ramón Pérez de Ayala entre los más importantes. El simbolismo en otras artes Paralelamente a la preocupación del impresionismo por la pintura al aire libre contra el academicismo oficial y a los intentos de construcción científica de la pintura por el llamado puntillismo, se desarrolla una nueva concepción sobre la función y objeto de la pintura. Los simbolistas —cuyos precedentes se encuentran en William Blake, los nazarenos y los prerrafaelitas— propugnan una pintura de contenido poético. El movimiento simbolista reacciona contra los valores del materialismo y del pragmatismo de la sociedad industrial, reivindicando la búsqueda interior y la verdad universal y para ello se sirven de los sueños que gracias a Freud ya no conciben únicamente como imágenes irreales, sino como un medio de expresión de la realidad. El Simbolismo no pudo desarrollarse mediante un estilo unitario; por eso, se hace muy difícil definirlo de forma general. Es más bien un conglomerado de encuentros pictóricos individuales. Necesitó desde un principio de un idioma pictórico abstractivo. En consecuencia, los pintores hicieron uso de un vocabulario de formas lineal y ornamental y de una composición del cuadro antinaturalista. Son especialmente estos elementos abstractivos y acentuados en la linealidad, así como las relaciones composicionales inmanentes al cuadro, los que hacen del Simbolismo el precursor del tan cercano Modernismo. En Gustave Moreau existe una visión particular sobre la belleza, el amor y la muerte. Pierre Puvis de Chavannes parece perpetuar la claridad y el rigor compositivo del clasicismo combinado con colores planos y claros. Sus obras parecen vacías de movimiento y de luz. Odilon Redon encamina sus esfuerzos hacia la representación de ideas, de tal manera que su obra se aproxima a
  25. 25. Simbolismo lo que más tarde será la estética surrealista. El Simbolismo es una tendencia que supera nacionalidades, límites cronológicos y estilos personales. Para complicar más la cuestión, el Simbolismo derivará en una aplicación bella y cotidiana de honda raigambre en el arte europeo de fines del siglo XIX y principios del XX: el Art Nouveau. El Simbolismo pretende restaurar significado al arte, que había quedado desprovisto de éste con la revolución impresionista. Mientras que otros neoimpresionistas se inclinan por ramas científicas o políticas, el Simbolismo se decanta hacia una espiritualidad frecuentemente cercana a posiciones religiosas y místicas. La fantasía, la intimidad, la subjetividad exaltada sustituyen la pretenciosa objetividad de impresionistas y neo-impresionistas. Continúan con la intención romántica de expresar a través del color, y no quedarse solamente en la interpretación. Ahí encontramos el nexo de unión con el resto de neo-impresionistas, puesto que las teorías del color local y los efectos derivados de las yuxtaposiciones de primarios, complementarios, etc., les resultarán muy útiles a la hora de componer sus imágenes, muy emotivas, como en la casi violenta visión de la pasión amorosa que Klimt ofrece en su Dánae. Los simbolistas encontraron un apoyo paralelo en los escritores: Charles Baudelaire, Jean Moréas, en contra del naturalismo descarnado de Zola. En cuanto a la escultura, Rodin fue el más cercano a sus planteamientos, y pese a todo, íntimamente ligado a los presupuestos del gran escultor impresionista Edgar Degas. Muy cercana a los planteamientos del Simbolismo, en cuyo seno se inscribe, se sitúa la Escuela de Pont-Aven, una de las primeras en definirse como tal. Pont-Aven es una pequeña localidad rural de la Bretaña francesa, a donde se dirigió en 1886 un grupo de pintores neo-impresionistas. El primero de todos fue Émile Bernard, que trataba de recuperar la integridad de lo rústico, de lo arcaico, en una región totalmente ajena a los avances de la vida moderna. Bernard cultivó un estilo muy personal de colores planos, perfectamente delimitados en contornos silueteados. La escultura simbolista El Simbolismo posee una estética académica, y se presta más a las realizaciones escultóricas de vanguardia. Junto con Rodin destacan Aristide Maillol (1861–1944), que es el gran maestro de la escultura simbolista. La noche, Isla de Francia, Flores en la pradera, Venus, Flora, El río. También destacan Adolf von Hildebrand, Estatua ecuestre del príncipe regente, Medardo Rosso, Niño enfermo, Cabeza de niño, Emile-Antoine Bourdelle, Hércules arquero. Pintura simbolista En el ámbito de la pintura, el simbolismo encuentra exponentes como Gustave Moreau (francés que nace en 1826 y muere en 1898). Sus pinturas más destacadas son "Júpiter y Semele", "Europa y el toro" y "los unicornios". También está el artista Odilon Redon, otro francés que nace en 1840 y fallece en 1915. Como obras importantes, hay que destacar "El carro de Apolo", "Druida" y "viejo alado con larga barba". Hay que destacar también a "Los Nabis", un grupo de tres artistas que son Félix Valloton (suizo, 1865-1925) (obra: "La pelota"), Pierre Bonnard (francés, 1867-1947) (obra: "Mujeres en el jardín") y Edouard Vuillard (francés 1868-1940) (obras: "Jardines públicos" y "Los dos escolares") y finalmente con Néstor Martín-Fernández de la Torre desaparece el simbolismo tras su muerte, ya que él lo representaba siempre en todas sus pinturas. 23
  26. 26. Simbolismo Simbolismo pictórico Pictóricamente las características más relevantes son las siguientes: • Color: a veces se utilizaban colores fuertes para resaltar el sentido onírico de lo sobrenatural. Del mismo modo el uso de colores pasteles, por parte de algunos artistas, junto con la difuminación del color, perseguía el mismo objetivo. • Temática: Pervive un interés por lo subjetivo, lo irracional, al igual que en el romanticismo. No se quedan en la mera apariencia física del objeto sino que a través de él se llega a lo sobrenatural, lo cual va unido a un especial interés por la religión. Los pintores y poetas ya no pretenden plasmar el mundo exterior sino el de sus sueños y fantasías por medio de la alusión del símbolo. La pintura se propone como medio de expresión del estado de ánimo, de las emociones y de las ideas del individuo, a través del símbolo o de la idea. Una de las novedades más importantes, a nivel temático, es el de la mujer fatal. Surge la unión entre el Eros y el Thanatos y en ello subyace una nueva relación entre sexos. A la pintura se la define con conceptos como ideista (de ideas), simbolista, sintética, subjetiva y decorativa. • Técnicas: Lo que une a los artistas es el deseo de crear una pintura no supeditada a la realidad, en oposición al realismo, y en donde cada símbolo tiene una concreción propia en la aportación subjetiva del espectador y del pintor. No hay una lectura única, sino que cada obra puede remitir cosas distintas a cada individuo. Su originalidad, pues, no estriba en la técnica, sino en el contenido. Los simbolistas españoles estuvieron fuertemente influidos por el arte de los precursores, entre los que destacan Gustave Moreau, Pierre Puvis de Chavannes, Arnold Böcklin, Edward Burne-Jones y Robert Bresdin. Muchos se decantaron solamente con el auténtico exponente del Simbolismo. Odilon Redon, que cultivó un estilo de colores puros y una temática fantasiosa, buscaba una síntesis entre el sueño y la vida. Sin embargo, ya se habían manifestado estas ideas en el Gauguin de la Escuela de Pont-Aven y en sus seguidores. Posteriormente, los Nabis, segunda generación simbolista, aspiraron a traducir estas ideas en forma de vida y en activas reformas. Al contrario que el impresionismo, escuela concreta y localizada básicamente en Francia, el Simbolismo fue un gran movimiento que también se extendió a España. Se difundió a partir de 1890, y adoptó diferentes interpretaciones. En Cataluña cabe señalar la obra de Joan Brull, Adrià Gual y del Santiago Rusiñol de mediados de los años de 1890. En el seno del Simbolismo tomó también cuerpo una tendencia que acentuaba ciertos trazos de sus figuraciones, lo que desequilibraba la representación objetivista de las cosas en un sentido fuertemente expresivo. En Bélgica cabe señalar la obra de Jean Delville, Fernand Khnopff y Degouve de Nuncques, en la línea del culto a lo misterioso. Esta tendencia, que tiene un precursor claro en el belga Félicien Rops, está representada por Jan Toorop, una de las figuras clave, junto a Klimt, del Simbolismo pictórico. En Italia, por el contrario, el Simbolismo tuvo una fuerte base de minucioso realismo en la obra de Gaetano Previati, Giovanni Segantini y Pellizza da Volpedo. También en Alemania el arte simbolista se caracterizó por una técnica muy realista, pero con una temática idealista; destaca aquí Ferdinand Hodler (Suizo). En los países escandinavos se caracteriza por una visión austera y una acusada expresión de la soledad, con artistas como V. Hammershoi, Harald Sohlberg, Thorárinn B. Thorláksson y Magnus Enckell. La excepción sería el fines Akseli Gallen-Kallela, inclinado hacia la mitología. Cabe señalar la marcada influencia del Simbolismo en movimientos posteriores, como el Art nouveau o el Surrealismo. 24
  27. 27. Simbolismo Los representantes • Gustave Moreau (1826–1898): gran dibujante y de gran virtuosismo técnico. Es un narrador de sueños y extrañas visiones. Su fuente de inspiración principal es la mitología. • Gustav Klimt (1862–1918): sin duda uno de los más importantes representantes del Simbolismo, de cuyas obras se podrían destacar El beso, El friso de Beethoven, Palas Atenea, Judith I, Las tres edades de la mujer, Nuda Veritas y Dánae. La mayoría de sus cuadros están cargados de un sentido lírico-decorativo y retratan a mujeres fatales, jóvenes, pelirrojas y sensuales. • Odilon Redon (1840–1916) es el más puro de los simbolistas. Representa lo mágico, lo visionario y lo fabuloso. El sueño, La Esfinge, El nacimiento de Venus, Las flores del mal, Mujer y flores. • Pierre Puvis Chavannes (1824–1898) es el más idealista del grupo. Utiliza tintas planas, subordinadas a un buen dibujo. El pobre pescador, Bosque sagrado, Musas inspiradoras. • Carlos Schwabe es un pintor de gran imaginación para plasmar imágenes oníricas. Es precursor del modernismo. Spleen e ideal, La boda del poeta y la musa. • Leon Spilliaert: La travesía. • Edward Robert Hughes: Un idilio de sueño. • Herbert James Draper: Lamento de Ícaro. • Franz von Stuck: El pecado. • Néstor Martín-Fernández de la Torre: Considerado el último simbolista, con él murió el simbolismo. La escuela de Pont-Aven Desde 1873 la villa de Pont-Aven es frecuentada por los alumnos de la Escuela de Bellas Artes de París. En 1886 llega Gauguín y en 1888 se instala un grupo de pintores dispuestos a seguir sus enseñanzas al margen de la Academia. Participan en la exposición del Café Volpini en 1889. Ese mismo año, Gauguín marcha para Tahití y el grupo se desvanece. Sus obras se caracterizan por el uso libre del color —pueden pintar la hierba roja si así lo sienten—, que se aplica en grandes manchas y con tintas planas. Utilizan el cloisonismo. El resultado es una obra altamente decorativa. En esta forma de pintar ha influido mucho el conocimiento del arte primitivo y las estampas japonesas. Existe una voluntad de sintetizar las formas. Son una síntesis entre el estilo impresionista y el simbolista por lo que pueden ser considerados simbolistas, por su espíritu. Entre los pintores más destacados de Pont-Aven están Emile Bernard: Bretones bailando en la pradera, Charles Laval: Autorretrato, Meijer de Haan: Bretonas tejiendo cáñamo, Paul Sérusier: Naturaleza muerta con escalera, Claude-Emile Schuffenecker: Los acantilados de Concarneau, Cuno Amiet, Louis Anquetin y Roderic O’Connor. Los nabis Los nabis son seguidores de las ideas estéticas de la escuela de Pont-Aven, pero no pertenecen a la Academia, o son desertores. Nabis significa profetas, en hebreo. Intentaron que el Impresionismo se acercase al Simbolismo, por lo que se les puede considerar simbolistas. Su concepción estética es fundamentalmente decorativa, por lo que lo que se plasma en el cuadro es un juego de sensaciones, más que una construcción intelectual. Utilizan colores planos, con un gran sentido estético. Tienen una libertad absoluta a la hora de utilizar el color y las composiciones. Usaron todo tipo de materiales en sus cuadros, pintura, cola, cartón, etc., para diferenciar texturas, pero sin llegar al collage. Proyectaron vidrieras y usaron litografías y grabados para expresarse. Decoraron teatros, portadas de libros, revistas y cualquier cosa que les solicitasen, trabajando por encargo. Esto implicó, por un lado que sus obras fuesen ampliamente conocidas y por otro que no fuesen únicas, sino que se imprimían y repetían, dando a la obra de arte una nueva dimensión. La obra de arte deja de ser única, a pesar de ello no crearon escuela. 25
  28. 28. Simbolismo Entre los nabis destacan pintores como Pierre Bonnard: Retrato de Nathanson y la señora Bonnard, Edouard Vuillard: Autorretrato, Maurice Denis: Paisaje con árboles verdes, Félix Vallotton: La lectora, Ker Xavier Roussel: Montones junto al mar, Henri-Gabriel Ibels, y Paul Ranson. También pueden considerarse nabís los tres grandes simbolistas, Gustave Moreau, Odilon Redon y Chavannes. Referencias [1] [2] [3] [4] [5] Balakian, Anna, The Symbolist Movement: a critical appraisal. Random House, 1967, ch. 2 Arthur Rimbaud, L'Album zutique Paul Verlaine, Les Poètes maudits Charles Baudelaire, Bénédiction Jean Moreas, Le Manifeste du Symbolisme (http:/ / www. ieeff. org/ manifestesymbolisme. htm), Le Figaro, 1886 Enlaces externos • Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Simbolismo. Commons • Arte del siglo XIX: Simbolismo (http://pastranec.net/arte/sigloxix/simbol.htm) • El Simbolismo en pocas palabras (http://www.arteseleccion.com/movimientos-es/simbolismo-155) Fovismo El fovismo, también conocido como fauvismo, en francés fauvisme, (1904-1908) fue un movimiento pictórico francés caracterizado por un empleo provocativo del color. Su nombre procede del calificativo fauve, fiera en español, dado por el crítico de arte Louis Vauxcelles al conjunto de obras presentadas en el Salón de Otoño de París de 1905. El precursor de este movimiento fue Henri Matisse y su mayor influencia en la pintura posterior se ha relacionado con la utilización libre del color. Origen del nombre El término fovismo surge durante la celebración del Salón de Otoño de 1905 donde se presentaron numerosas obras a concurso y aparecieron problemas a la hora de clasificar y encajar algunas de ellas. Fue algo Paisaje: Provenza por Alfred Henry Maurer, c. parecido a lo que pasó en su momento con los impresionistas cuando 1912. una serie de pinturas fueron calificadas de «incoherentes» y sus autores excluidos del salón por expresarse de un modo intenso y diferente. El crítico Louis Vauxcelles afirmó sobre ese conjunto de obras Mais c'est Donatello parmi les fauves (Pero, es Donatello entre las fieras), por lo que de la palabra fauve se derivó en fauvisme (fauvismo o fovismo). La mención a Donatello se debe a que en la misma sala había una escultura de corte renacentista. Los autores de las obras no dieron importancia a lo peyorativo del nombre «fauvisme», sino que, en cambio, lo adoptaron como distintivo de sus obras. 26
  29. 29. Fovismo 27 Contexto En 1904 Henri Matisse considerado padre del fovismo, pintó Lujo, calma y voluptuosidad, considerada como la obra síntesis del posimpresionismo que fue fruto de un ejercicio de búsqueda personal y se convirtió virtualmente en un manifiesto de lo que sería el fauvismo poco después. La utilización subjetiva del color y la simplificación del dibujo empleados por Matisse sorprendieron a todos cuando fue expuesto por primera vez, mientras que su desinterés por el acabado y sus colores chillones le granjearon el desprecio de la crítica cuando expuso sus paisajes, pintados en Colliure, en el Salón de Otoño de 1905. Allí también se expuso el Retrato de la Señora Matisse o la La Raie Verte (La línea verde) donde se presentaba como una caricatura de la feminidad y una excentricidad en la pintura de retrato. Autorretrato por Isaac Grünewald, discípulo de Henri Matisse, 1915. El repudio de la crítica convirtió al fovismo en el grupo de vanguardia en París, poco después Maurice de Vlaminck se unió al fovismo de Henri Matisse y André Derain. Como movimiento expresionista, apareció cronológicamente a la vez que el Expresionismo alemán, con una propuesta de protesta contraria al Positivismo, al Naturalismo y al Impresionismo. Sus principales influencias vienen de Paul Gauguin y de las ideas de Zola, Nietzsche, Stirner y Huysmans. Aunque concebían la actividad artística como consecuencia de un impulso vital, su punto de partida fue la resolución de problemas puramente plásticos, como el empleo del color en una doble función plástica y constructiva al mismo tiempo. El maestro del grupo fue Gustave Moreau, en cuya escuela estudiaron Matisse y Rouault, Marquet, Manguin, Camoin y Jean Puy. Moureau no enseñaba ninguna doctrina sino que forzaba a sus alumnos a pintar con independencia y con la técnica que fuera más adecuada a su temperamento. De la obra de Gauguin aprendieron la libertad en el uso del color, que llevaron al extremo (los colores como cartuchos de dinamita, que diría Derain), así como la liberación del temperamento y el instinto personal. También admiraban la capacidad de síntesis y el sentido decorativo de la obra de Gauguin. Para los fauvistas el cuadro debía ser expresión, no composición y orden. Características • El fundamento de este movimiento es la liberación del color respecto al dibujo exaltando los contrastes cromáticos. Los artistas fauves van a trabajar con la teoría del color interpretando qué colores son primarios, cuáles son secundarios y cuáles son complementarios. Mediante este planteamiento consiguieron una complementariedad entre colores, lo que producía un mayor contraste visual y una mayor fuerza cromática. • Este planteamiento, conocido como modelo RYB, clasifica los colores en: • Colores Primarios: rojo, amarillo, azul • Colores Secundarios: se obtienen mezclando colores primarios: rojo + azul (violeta); rojo + amarillo (naranja); amarillo + azul (verde). • Complementarios: se entiende por color complementario de otro, el color que se sitúa en la parte opuesta: para el verde es el rojo, para el azul es el naranja y para el amarillo es el violeta. • En esta búsqueda tan dirigida hacia el color se olvidan otros aspectos como el modelado, el claroscuro o la perspectiva. La técnica pictórica fovista emplea toques rápidos y vigorosos, trazos toscos y discontinuos, aunque se cree distorsión en las figuras: se persigue dar una sensación de espontaneidad.
  30. 30. Fovismo 28 • Otra característica de esta pintura es su intención de expresar sentimiento, algo que anteriormente intentaron los pintores Nabis. Esto hace que percibieran la naturaleza y lo que les rodea en función de sus sentimientos. • El dibujo será un aspecto secundario para estos artistas, sin embargo Matisse no se olvidó de su importancia. También se destacaba la función decorativa y se empleaban las líneas onduladas. • Defendían una actitud rebelde, un intento de transgresión de las normas con respecto a la pintura. Buscaban en definitiva, algo diferente, que les hiciese avanzar en el ámbito artístico. • Con respecto a los temas que pintaban existía gran variedad: algunos pintaron el mundo rural y otros el ámbito urbano. Algunos realizaron desnudos e interiores, mientras otros preferían la pintura al aire libre influidos por las costumbres del impresionismo, otros mostraban la importancia de sentir la alegría de vivir. Referencias • El Essers, V., «La modernidad clásica. La pintura durante la primera mitad del siglo XX», en el libro Los maestros de la pintura occidental, volumen II, Taschen, 2005. ISBN 3-8228-4744-5 Enlaces externos • El movimiento fauve y la primacía del color (http://enriquecastanos.com/fauvismo.htm) • Galería de imágenes (http://www.sanderhome.com/Fauves/) Cubismo El cubismo fue un movimiento artístico desarrollado entre 1907 y 1914, nacido en Francia y encabezado por Pablo Picasso, Georges Braque y Juan Gris. Es una tendencia esencial pues da pie al resto de las vanguardias europeas del siglo XX. No se trata de un ismo más, sino de la ruptura definitiva con la pintura tradicional. El término cubismo fue acuñado por el crítico francés Louis Vauxcelles, el mismo que había bautizado a los fauvistas motejándolos de fauves (fieras); en el caso de Braque y sus pinturas de L'Estaque, Vauxcelles dijo, despreciativamente, que era una pintura compuesta por «pequeños cubos». Se originó así el concepto de «cubismo». «Cuando hacíamos cubismo, no teníamos ninguna intención de hacer cubismo, sino únicamente de expresar lo que teníamos dentro». Pablo Picasso.[1] Pablo Picasso, el iniciador del cubismo, retratado por Juan Gris, 1912, óleo sobre lienzo, 93,4 x 74,3 cm, Instituto de Arte de Chicago..
  31. 31. Cubismo 29 El cubismo es considerado la primera vanguardia, ya que rompe con el último estatuto renacentista vigente a principios del siglo XX, la perspectiva. En los cuadros cubistas, desaparece la perspectiva tradicional. Trata las formas de la naturaleza por medio de figuras geométricas, fragmentando líneas y superficies. Se adopta así la llamada «perspectiva múltiple»: se representan todas las partes de un objeto en un mismo plano. La representación del mundo pasaba a no tener ningún compromiso con la apariencia de las cosas desde un punto de vista determinado, sino con lo que se sabe de ellas. Por eso aparecían al mismo tiempo y en el mismo plano vistas diversas del objeto: por ejemplo, se representa de frente y de perfil; en un rostro humano, la nariz está de perfil y el ojo de frente; una botella aparece en su corte vertical y su corte horizontal. Ya no existe un punto de vista único. No hay sensación de profundidad. Los detalles se suprimen, y a veces acaba representando el objeto por un solo aspecto, como ocurre con los violines, insinuados sólo por la presencia de la cola del mismo. Juan Gris: Guitarra y mandolina, 1919, Galerie Beyeler, Basilea. A pesar de ser pintura de vanguardia los géneros que se pintan no son nuevos, y entre ellos se encuentran sobre todo bodegones, paisajes y retratos. Se eliminan los colores sugerentes que tan típicos eran del impresionismo o el fauvismo. En lugar de ello, utiliza como tonos pictóricos apagados los grises, verdes y marrones. El monocromatismo predominó en la primera época del cubismo, posteriormente se abrió más la paleta. Con todas estas innovaciones, el arte acepta su condición de arte, y permite que esta condición se vea en la obra, es decir es parte intrínseca de la misma. El cuadro cobra autonomía como objeto con independencia de lo que representa, por ello se llega con el tiempo a pegar o clavar a la tela todo tipo de objetos hasta formar collages. La obra resultante es de difícil comprensión al no tener un referente naturalista inmediato, y ello explica que fuera el primero de los movimientos artísticos que necesitó una exégesis por parte de la "crítica", llegando a considerarse el discurso escrito tan importante como la misma práctica artística. De ahí en adelante, todos los movimientos artísticos de vanguardia vinieron acompañados de textos críticos que los explicaban. Historia El cubismo tuvo como centro neurálgico la ciudad de París, y como jefes y maestros del movimiento figuraban los españoles Pablo Picasso y Juan Gris y los franceses Georges Braque y Fernand Léger. El movimiento efectivamente se inicia con el cuadro "Las Señoritas de Avignon" (Demoiselles D'Avignon) de Pablo Picasso. Como elemento precursor del cubismo destaca la influencia de las esculturas africanas y las exposiciones retrospectivas de Georges Seurat (1905) y de Paul Cézanne (1907). El cubismo surge en la primera década del siglo XX, constituyendo la primera de las vanguardias artísticas. Entre las circunstancias que contribuyeron a su surgimiento, se ha señalado tradicionalmente tanto la obra de Cézanne como el arte de otras culturas, particularmente la africana. En efecto, Cézanne pretendió representar la realidad reduciéndola a sus formas esenciales,[2] intentando representar los volúmenes sobre la superficie plana del lienzo de una manera nueva, tendencia que fue seguida por los cubistas. Ya antes que él, los neoimpresionistas Seurat y Signac tendieron a
  32. 32. Cubismo estructurar geométricamente sus cuadros. Lo que Picasso y Braque tomaron de Cézanne fue la técnica para resolver ese problema de lograr una nueva figuración de las cosas, dando a los objetos solidez y densidad, apartándose de las tendencias impresionistas que habían acabado disolviendo las formas en su búsqueda exclusiva de los efectos de la luz. Por otro lado, el imperialismo puso a Occidente en contacto con otras civilizaciones con un arte propio y distinto del europeo. A través de diversas exposiciones, Picasso conoció la escultura ibérica y la africana, que simplificaban las formas y, además, ponían en evidencia que la pintura tradicional obedecía a una pura convención a la hora de representar los objetos conforme a las ideas renacentistas de perspectiva lineal y aérea. Lo que parece actualmente excesivo a los historiadores de arte es atribuir una influencia directa de las máscaras africanas con la obra picassiana. Todo ello no hubiera sido posible sin la aparición de la fotografía pues esta, al representar la realidad visual de manera más exacta que la pintura, liberó a este último arte de la obligación de representar las cosas tal como aparecen ante nuestros ojos y forzó a los artistas a buscarle un sentido diferente a la mera transcripción a las dos dimensiones de la apariencia externa de las cosas. La aparición del cubismo se ha relacionado, además, con otros dos hechos acontecidos en la misma década que revelan que las cosas pueden ser diferentes a como aparentan ser: el psicoanálisis al evidenciar que pueden existir motivaciones más profundas para los actos y pensamientos humanos, y la teoría de la relatividad, que revela que el mundo no es exactamente, en su estructura profunda, como lo presentaba la geometría euclidiana. Cubismo analítico o hermético (1909-1912) En 1909 Braque y Picasso estrechan su amistad y consiguen desarrollar la nueva tendencia. Juntos crearon las dos tendencias del cubismo. La primera es el cubismo analítico (1909-1912), en donde la pintura es casi monocroma en gris y ocre. Los colores en este momento no interesaban pues lo importante eran los diferentes puntos de vista y la geometrización, no el cromatismo. Fueron elaborando un «nuevo lenguaje» que analiza la realidad y la descompone en múltiples elementos geométricos. Los puntos de vista se multiplicaron, abandonando definitivamente la unidad del punto de vista de la perspectiva renacentista. Se introducen en la pintura los «pasos», definidos como ligeras interrupciones de la línea del contorno. Los volúmenes grandes se fragmentan en volúmenes más pequeños. Entre las obras de esta fase del cubismo se encuentra el Retrato de Kahnweiler (1910, Instituto de Arte de Chicago). A este período también se le llama de cubismo hermético, pues por la cantidad de puntos de vista representados, algunas obras parecen casi abstractas. Al hermetismo se llega porque los planos acaban independizándose en relación al volumen de manera que es difícil descodificar la figuración, reconstruir mentalmente el objeto que esos planos representan. El color no ayudaba, al ser prácticamente monocromos y muchas veces convencionales, no relacionados con el auténtico color del objeto. La imagen representada, en definitiva, era ilegible, casi imposible de ver, a no ser por algunos objetos como una pipa, o letras de periódico, que permiten distinguir lo que se está representando. Es en esta fase cuando el cubismo se presenta en público. Pero no por obra de Picasso y Braque, que exponían privadamente en la galería Kahnweiler, sino por otros pintores que conocieron la obra de aquellos en sus talleres. Se presentaron al Salón de los Independientes de 1911. En su sala 41 aparecieron obras de Jean Metzinger, Albert Gleizes, Henri Le Fauconnier, Fernand Léger y Robert Delaunay. Provocaron el escándalo y rechazo de público y crítica. Ello llevó a que se construyera ya una obra doctrinal de primera hora explicando los hallazgos de la nueva tendencia. Así, el primer estudio teórico del cubismo lo hicieron en 1912 Gleizes y Metzinger: Du cubisme («Sobre el cubismo»). Apollinaire, por su parte, escribió Les peintres cubistes («Los pintores cubistas. Meditaciones estéticas») en 1913. Hubo otras adhesiones, como la de la mecenas Gertrude Stein o los marchantes como Ambroise Vollard y Henry Kahnweiler. Otros poetas, además de Apollinaire, defendieron el nuevo estilo: Pierre Reverdy y Max Jacob. Además del rechazo de los tradicionalistas de la pintura, hubo posteriormente críticos que venían de la propia vanguardia, centradas en dos problemas que planteaba el cubismo: su estatismo y su adhesión a lo figurativo. En efecto, sobre todo los futuristas objetaron al cubismo que en sus obras el movimiento estuviera ausente, siendo así 30
  33. 33. Cubismo que el mundo actual es esencialmente dinámico. Guido Severini, a quien se considera el más cubista dentro del futurismo, lo criticó en Del Cubismo al Clasicismo (1921), aunque con el tiempo (1960) reconoció que debía al cubismo gran parte de su técnica. Algunos cubistas fueron sensibles a esta crítica y crearon obras influidas por el futurismo, como hizo Marcel Duchamp con su primera versión de Desnudo bajando una escalera (1911, Museo de Arte de Filadelfia, col. Arensberg). Por otro lado, aunque en su época no resultaba fácil deslindar el cubismo de la abstracción, hoy resulta evidente que siguen sujetos a una representación figurativa de las cosas reales. Se seguían representando sillas, botellas o figuras humanas, aunque las descompusieran en planos y volúmenes geométricos. No se apartaban de representar la realidad, sino que querían representarla en el cuadro con un nuevo lenguaje. El camino trazado por Picasso y Braque pronto fue seguido por los pintores Juan Gris (José Victoriano González) y Louis Marcoussis, el primero influido por Picasso, el segundo por Braque. Gris, tercer gran nombre del cubismo. Este madrileño malvivía en París dibujando para revistas y periódicos. A partir de 1911 se interesó por el problema de la luz sobre los objetos, creando cuadros con iluminación naturalista, en los que los rayos luminosos oblicuos y paralelos entre sí inciden sobre formas rígidas, como puede verse en su Retrato de Picasso de 1912. Él mismo dijo haber adoptado el cubismo «analítico», multiplicando los puntos de vista y usando colores vivos. Para el año 1912, Braque y Picasso ya habían realizado collages, y Gris comenzó a introducir en sus obras diversos materiales como la madera o la tapicería, bien imitándolos, bien pegándolos (El lavabo, 1912). Braque, por su parte, influyó en el polaco Marcoussis (Ludwig Markus). Más ortodoxo y menos original que Gris, creó una obra con colores intensos y cercana a veces al futurismo. Comenzó en 1912 a trabajar el cubismo analítico, con obras como Naturaleza muerta con damero (1912, Museo Nacional de Arte Moderno, Centro Georges Pompidou). Cubismo sintético (1912-1914) En El Portugués (1911) de Braque aparecen palabras y números, lo que abrió una nueva vía que llevó al segundo período del cubismo, el cubismo sintético (1912-1914). Braque, que había sido el primero en utilizar la caligrafía, y que más de una vez intentó imitar la madera o el mármol, fue quien inició esta última fase del cubismo al realizar papier collés, pegando directamente papeles decorados en la pintura. Picasso y Braque comenzaron a incorporar material gráfico como páginas de diario y papeles pintados, técnica que se conoce como collage. En 1912 Picasso realizó su primer collage, Naturaleza muerta con silla de paja (Museo Picasso, París), en el que añade al lienzo pasta de papel y hule. El color es más rico que en la fase anterior, como puede verse en los rojos y azules de Botella de Suze (1913, Saint Louis, Misuri, Universidad Washington). Estas obras sintéticas son más simples, más sencillas de entender en cuanto a que son más figurativas, se ve claramente lo que se pretende representar. Los objetos ya no se reducen a volúmenes y planos expuestos en diversas perspectivas hasta ser irreconocibles, sino que se reducen a sus atributos esenciales, a aquello que los caracteriza de manera inequívoca sin lo cual no serían lo que son. Por ello, aunque reducido a lo esencial, queda claro en todo momento lo que son. Para representar los objetos «tipo» de manera objetiva y permanente, y no a través de la subjetividad del pincel, se recurre a lo que parece un ensamblaje. Los cuadros están formados por diversos materiales cotidianos que se pegaban o clavaban a la tela, como tiras de papel de tapicerías, periódico, partituras, naipes, cajetillas de cigarros o cajas de cerillas. El cuadro se construye con elementos diversos, tanto tradicionales (la pintura al óleo) como nuevos (como el papel de periódico). Los cafés y la música inspiraron estos bodegones. Otras obras de Picasso pertenecientes a esta fase del cubismo sintético son El jugador de cartas (1913-14) o Naturaleza muerta verde (1914). Braque realiza en esta época El clarinete (1913), el Correo (1913), Aria de Bach (1913-14) o Violeta de Parma (1914). En este período Juan Gris realiza una pintura más libre y colorista. Emblemática es su Place Ravignan, naturaleza muerta ante una ventana abierta (1915), donde el exterior se representa a la manera tradicional, con perspectiva renacentista, mientras que el interior de formas deconstruidas y compuestas desde diversos puntos de vista con planos quebrados. Por su parte, Marcoussis llega a la cumbre de su tarea creadora con obras más poéticas y personales como Músico (1914, Galería Nacional de Washington, col. Chester Dale) 31
  34. 34. Cubismo 32 María Blanchard nunca llegó a la total descomposición de la forma pero dejó su manufactura en forma de ricos colores. Su famosa "Mujer con abanico" (1916, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía),"Naturaleza muerta" (1917, Fundación telefónica) o "Mujer con guitarra" (1917, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía) son ejemplos del intenso estudio que realiza sobre la anatomía de las cosas, como señaló Ramón Gómez de la Serna y del peso del color en su pintura. Tras esta etapa regresa a las técnicas figurativas donde queda impresa la influencia de las vanguardias. La Primera Guerra Mundial puso fin a la fase más creadora del cubismo. Muchos de los pintores cubistas, al ser franceses, fueron llamados a la lucha (Braque, Léger, Metzinger, Gleizes, Villon y Lhote). En la posguerra, sólo Juan Gris siguió trabajando el cubismo más o menos ortodoxo, aunque en un estilo más austero y simple, en el que los objetos quedaron reducidos a su esencia geométrica. Marcoussis creó una obra más poética. Braque siguió trabajando en la misma línea del cubismo sintético, con papel encolado. Nuevos pintores adoptaron un lenguaje cubista, como María Blanchard. Pero la mayoría de los pintores hasta entonces cubistas, empezando por el propio Picasso, fueron adoptando nuevas tendencias, como ocurre con Duchamp y Picabia, que crearon el dadaísmo o Mondrian que se adhirió a la abstracción. El cubismo, como movimiento pictórico, se puede dar por terminado hacia 1919. El cubismo en otras artes Fue el francés Apollinaire quien lo adaptó en la literatura. Busca recomponer la realidad mezclando imágenes y conceptos al azar. Una de sus aportaciones fue el caligrama. El cubismo repercutió en la escultura, a través de técnicas similares al collage del cubismo sintético. La escultura empezó a construirse con materiales de desecho, elaborándose con piezas diversas y no procedentes de un solo bloque de piedra o mármol. Con ello se crea la llamada estética de «ausencia de masa», al surgir huecos y vacíos entre las superficies. Como los arquitectos, los escultores no dan forma a un volumen, sino que crean espacios. El propio Pablo Picasso realizó esculturas cubistas. Escultores que crearon obras cubistas fueron Alexander Archipenko, Jacques Lipchitz y Henri Laurens, además de los españoles Pablo Gargallo y, sobre todo, Julio González, pionero en el uso del hierro gracias a la soldadura autógena, lo que abrió todo un mundo de posibilidades a la escultura del siglo XX. Escultura de Picasso -Homme aux bras écartés (1961) erigida en la plaza Picasso de Basilea Otros pintores del cubismo Además de Pablo Picasso y Braque, a los que se considera fundadores del cubismo, y Juan Gris y Marcoussis, sus más directos seguidores, el cubismo fue seguido por una multitud de artistas entre 1911 y 1914. Algunos de ellos se agruparon bajo la denominación de Section d'Or o Grupo de Puteaux: Albert Gleizes, Jean Metzinger, Juan Gris, Fernand Léger y André Lhote. De este colectivo surgió, en 1912 el orfismo, cuyos máximos representantes son Robert Delaunay y František Kupka, quienes acabaron renunciando a la representación figurativa y centrándose en el color se aproximaron a la abstracción geométrica, como anticipó ya su Villa de París, de Delaunay (1910). El tema acabó desapareciendo totalmente en obras como Formas circulares (1912-13). Se ha denominado a este estilo como cubismo abstracto o rayonismo. Kupka, próximo al cubismo, comenzó a estudiar, a partir de 1912, la forma en que el espacio podía representarse mediante planos de color (Planos verticales Amorpha, 1912) o líneas sinuosas. También Francis Picabia recreó los volúmenes de la realidad de manera bastante abstracta (Procesión en Sevilla, 1912) lo que
  35. 35. Cubismo le llevó, a partir de 1913, a la no-figuración. Gleizes cultivó un cubismo cezaniano más figurativo que el resto y en el que aparecía la figura humana esquematizada; no obstante, también tuvo una fase analítica. Obras destacadas de Gleizes son: Árbol (1910, París, col. part.), Caza (1911, París, col. comandante Houot), Hombres en el balcón (1912, Museo de Arte de Filadelfia, col. Arensberg), Desgranado de la cosecha (1912, Museo Guggenheim de Nueva York), Bañistas (quizá su obra más conocida, de 1912, Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París), Retrato de Figuière (1913, museo de Lyon) y Mujeres cosiendo (Otterlo, Museo Kröller-Múller). Su amigo Metzinger, con quien escribió Sobre el cubismo tuvo una primera fase analítica en la que predomina el estudio de la estructura, para pasar luego a una fase cezaniana en la que predomina el estudio de los volúmenes. De Metzinger destacan sus Desnudos de 1910-1911, la Merienda (1910-11, Museo de Arte de Filadelfia, col. Arensberg), el Pájaro azul (1913, Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París), Bañistas (1913, Museo de Arte de Filadelfia) y Mujer haciendo calceta (1919, Museo Nacional de Arte Moderno, Centro Georges-Pompidou). Henri Le Fauconnier (1881-1946) realizó estudios de desnudos cuyos volúmenes fue fragmentando, explorando la incidencia de la luz sobre ellos. Creó «una especie de de Impresionismo cubista bastante personal» que puede verse en obras como Retrato de Paul Castiaux (1910), Abundancia (1910-11) o Cazador (1912). Roger de La Fresnaye: Conquista del aire, 1913, óleo sobre lienzo, Más original que todos ellos fue Fernand Léger. Museo de Arte Moderno, Nueva York. Desarrolló un estilo personal que refleja su atracción por la máquina. Célebre es su obra Figuras desnudas en el bosque [3](1909-1910, Otterlo, Museo Kröller-Müller), que se puede considerar obra intermedia entre el cubismo y el futurismo, movimiento este último fascinado con la máquina y el movimiento. En esta obra se aprecia igualmente su predilección por las formas y los volúmenes, propia del cubismo cezaniano. Después de experimentar con los volúmenes, comienza a dar preponderancia al color a partir de 1913, en composiciones llenas de dinamismo. Por una fase cubista pasó el gran pintor holandés Piet Mondrian al instalarse en París en 1911. Cultivó el cubismo analítico en el período 1911-1914. Sus estudios sobre el ángulo recto, y las formas planas acabaron llevándole a la abstracción. Al volver a Ámsterdam fundó, junto a Van Doesburg, el grupo De Stijl (1917). En torno a su revista se constituyeron artistas directamente influidos por el cubismo. Hubo otros que adaptaron el cubismo a su temperamento. Entre ellos cabe citar, en primer lugar, a Jacques Villon, que conoció el cubismo a través de su hermano Marcel Duchamp. Estudió los volúmenes, compuso sus cuadros en estructuras piramidales y empleó colores vivos. Su cubismo fue moderado, como el de Roger de la Fresnaye, que aunque adoptó la superposición de planos, no llegó a romper de manera clara con la figuración y la perspectiva. Se vio influido por Delaunay, lo que le llevó a realizar sus mejores obras construidas sobre todo con el color: Conquista del aire (1913) y muchas Naturalezas muertas (1913-14). Después de la guerra volvió al clasicismo. Finalmente, André Lhote se enmarca en una tendencia a adaptar el estilo cubista a las reglas de la composición clásica. Además de los ya citados, se puede considerar que hicieron obras cubistas: Marcel Duchamp, Sonia Delaunay, Emilio Pettoruti, Carlos Sotomayor y Enrique Sobisch. 33
  36. 36. Cubismo El purismo de Charles Edouart Jeanneret y Amadée Ozenfant surgió en 1918 como una derivación del cubismo. Referencias [1] Diccionario Larousse de la Pintura, tomo I. [2] «Consideramos la naturaleza por el cilindro, la esfera y el cono», dijo Cézanne. [3] http:/ / www. epdlp. com/ pintor. php?id=292 Bibliografía • Carrassat, P.F.R. y Marcadé, I.: «CUBISMO (analítico, sintético)», en “Movimientos de la pintura, págs. 102-105, colección Reconocer el arte, Larousse, Barcelona, © Spes Editorial, S.L., 2004, ISBN 84-8332-596-9 • Essers, V.: «La modernidad clásica. La pintura durante la primera mitad del siglo XX», en Los maestros de la pintura occidental, volumen II, Taschen, 2005. ISBN 3-8228-4744-5, pág. 546-547 • Habasque, Guy: «CUBISMO», en Diccionario Larousse de la pintura, tomo I, págs. 438-442, Barcelona, © Editorial Planeta-De Agostini, S.A., 1987, ISBN 84-395-0649-X • Laneyrie-Dagen, Nadeije: «Los inicios de la abstracción», en Leer la pintura, págs.256, colección Reconocer el arte, Larousse, Barcelona, © Spes Editorial, S.L., 2005, ISBN 84-8332-598-5 • Marchán Fiz, Simón: «Nacimiento y evolución del cubismo (1907-1914): Braque, Picasso y J. Gris», en Summa Artis. Historia general del arte (Antología, vol. XII), págs. 53-92, Madrid, © Espasa Calpe, S.A., 2004; Simón Marchán, 1994, 1995, ISBN 84-670-1363-X • Ramírez Domínguez, Juan Antonio: «El cubismo», en Historia del Arte, págs. 776-784, Anaya, Madrid, © José María de Azcárate Ristori, Alfonso Emilio Pérez Sánchez y Juan Antonio Ramírez Domínguez, Ediciones Anaya, S.A., 1986, Madrid, ISBN 84-207-1408-9 Enlaces externos • Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre CubismoCommons. • Movimientos:Cubismo (http://www.masdearte.com/item_movimientos_st.cfm?letra=c&noticiaid=58) • El Cubismo en muy pocas palabras (http://www.arteseleccion.com/movimientos-es/cubismo-2) 34

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