España | ¡que se vayan todos! | Democracia_YA!

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España | ¡que se vayan todos! | Democracia_YA!

  1. 1. España: ¡Que se vayan todos! ¿Qué ocurre en España? Manifiesto “Democracia real ya”Somos personas normales y corrientes. Somos como tú: gente que se levanta por las mañanas paraestudiar, para trabajar o para buscar trabajo, gente que tiene familia y amigos. Gente que trabaja durotodos los días para vivir y dar un futuro mejor a los que nos rodean. Unos nos consideramos másprogresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías biendefinidas, otros nos consideramos apolíticos… Pero todos estamos preocupados e indignados por elpanorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos,empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie.Esta situación nos hace daño a todos diariamente. Pero si todos nos unimos, podemos cambiarla. Eshora de ponerse en movimiento, hora de construir entre todos una sociedad mejor. Por ello sostenemosfirmemente lo siguiente:• Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libreacceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.• Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a lavivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollopersonal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.• El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estasprioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad.• La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser delpueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Susfunciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación políticaciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, nola de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes podereseconómicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por lasinamovibles siglas del PPSOE.• El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cualconduce a la violencia, que rechazamos. El obsoleto y antinatural modelo económico vigente bloquea lamaquinaria social en una espiral que se consume a sí misma enriqueciendo a unos pocos y sumiendo enla pobreza y la escasez al resto. Hasta el colapso.• La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y elbienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo yconsumidores infelices.• Los ciudadanos formamos parte del engranaje de una máquina destinada a enriquecer a una minoríaque no sabe ni de nuestras necesidades.Somos anónimos, pero sin nosotros nada de esto existiría, pues nosotros movemos el mundo.• Si como sociedad aprendemos a no fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica quenunca redunda en beneficio de la mayoría, podremos eliminar los abusos y carencias que todos sufrimos.• Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos queponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, porqué lo compro y a quién se lo compro.Por todo lo anterior, estoy indignado. Creo que puedo cambiarlo. Creo que puedo ayudar. Sé que unidospodemos. Sal con nosotros. Es tu derecho. http://democraciarealya.es/
  2. 2. España: ¡Que se vayan todos! España: ¡Que se vayan todos!Somos muchos los que en estos días hemos confluido en las calles en las protestas. Todosnos hemos identificado en el rechazo a los partidos políticos, en el rechazo a los sindicatos, alos empresarios... Ante todo nos hemos dado cuenta de que hemos llegado al límite. Queestamos hartos de ser los parias de este mundo. Que no soportamos más que unos pocos sellenen los bolsillos y vivan como reyes, mientras que a otros nos aprieten las tuercas más alláde todo límite con tal de mantener la salud de la sacrosanta economía. Que sabemos que paracambiar esto tenemos que luchar nosotros mismos, al margen de partidos, sindicatos y demásrepresentantes que quieren endosarnos. Por encima de todo, esta realidad está expresandouna cuestión fundamental que afecta en todo el mundo: la contraposición de necesidades eintereses entre la economía y la humanidad. Esto lo han entendido perfectamente nuestroshermanos rebeldes en el Norte de África, esto lo entendemos hoy aquí cuando la situación yaes insostenible para todos nosotros y salimos a luchar. Hemos aguantado lo inaguantable,hemos sufrido un empeoramiento en las condiciones de vida que no se producían desde hacedécadas. Pero finalmente hemos dicho basta, y aquí estamos, expresando nuestro rechazo atodo este sistema infernal que transforma nuestra vida en mercancía.Queremos, por cierto, expresar nuestro rechazo tajante a la etiqueta de ciudadano. Bajo esaetiqueta se aglutina a todo bicho viviente, desde el político al parado, desde el dirigentesindical al estudiante, desde el empresario más forrado hasta el obrero más miserable; semezclan condiciones de vida totalmente antagónicas. Para nosotros no se trata de una luchade ciudadanos. Es una lucha de clases entre explotados y explotadores, entre proletarios yburgueses como dicen algunos. Parados, trabajadores, estudiantes, jubilados, inmigrantes...formamos una clases social sobre la que recaen, en mayor o menos medida, todos lossacrificios. Políticos, banqueros, patronos... forman la otra clase de la sociedad, la que sebeneficia, también en mayor o menor medida, de nuestras penurias. El que no quiera ver larealidad de esta sociedad de clases vive en el mundo de las maravillas.Llegados hasta aquí, protestando en las plazas de numerosos ayuntamientos del país, es horade reflexionar, es hora de concretar nuestras posiciones, de orientar bien nuestra práctica. Laheterogeneidad es grande, sin duda. Hemos confluido compañeros que llevamos muchosaños luchando contra este sistema, otros que hemos salido por primera vez a las calles, unosque tienen claro ir “a por el todo” (“lo queremos todo y ahora” rezaba una pancarta en lapuerta del sol), otros hablan de reformar diversos aspectos, otros se encuentrandesorientados, otros solo quieren manifestar su hartazgo.... Y también hay quien, esto hay quetenerlo bien presente, trata de pescar en río revuelto, quien busca canalizar este descontentopara neutralizar su fuerza aprovechando las indecisiones y debilidades que portamos.Desde luego algo que hemos discutido entre diversos compañeros en las calles es quenuestra fuerza está en el rechazo, en el movimiento de negación de lo que nos impide vivir. Eslo que ha forjado nuestra unidad en las calles. Pensamos que hay que avanzar por ahí,profundizar y concretar mejor nuestro rechazo. Por eso, porque la fuerza la tenemos en esanegación, tenemos claro que no solucionaremos nuestros problemas exigiendo mejorar lademocracia, tal y como en algunas consignas se ha escrito, ni siquiera reivindicando la mejordemocracia que nos imaginemos. Nuestra fuerza está en el rechazo que estamosmanifestando a la democracia real, la democracia “de carne y hueso” que sufrimos día a día yque no es otra cosa que la dictadura del dinero. No hay otra democracia. Es una trampareivindicar esa democracia ideal y maravillosa que nos han contado desde pequeñitos.De la misma manera no se trata de mejorar este aspecto o este otro, pues lo fundamentalseguirá en pie: la dictadura de la economía. Se trata de transformar totalmente el mundo, de http://democraciarealya.es/
  3. 3. España: ¡Que se vayan todos!cambiarlo de arriba abajo. El capitalismo no se reforma, se destruye. No hay caminosintermedios. Hay que ir al fondo, hay que ir a la abolición del capitalismo.Hemos ocupado la calle a unos días de la fiesta parlamentaria, esa fiesta donde se elige quiénserá la jeta que ejecutará las directrices del mercado. Bien, es un primer paso. Pero nopodemos quedarnos ahí. Se trata de dar continuidad al movimiento, de crear y consolidarestructuras y organizaciones para la pelea, para la discusión entre compañeros, para afrontarla represión que ya nos ha golpeado en Madrid y en Granada. Hay que ser conscientes que sinla transformación social, sin revolución social, todo seguirá igual.Llamamos a seguir mostrando todo nuestro rechazo al espectáculo del circo electoral en todaslas formas que podamos. Llamamos a levantar en todos lados la consigna “¡Que se vayantodos!”. Pero llamamos también a que la lucha continúe tras las elecciones del Domingo 22. Aque vayamos mucho más allá de estos días. No podemos dejar morir los lazos que estamosconstruyendo.Llamamos a la formación de estructuras para luchar, llamamos a que entremos en contacto, aque coordinemos el combate, a luchar en las asambleas que se están creando haciendo deellas órganos para la pelea, para la conspiración, para la discusión de la lucha, no para mítinesciudadanos. Llamamos a organizarnos en todo el país para luchar contra la tiranía de lamercancía.A LA CALLE, ¡A LUCHAR! LA DEMOCRACIA ES LA DICTADURA DEL CAPITALEL CAPITALISMO NO SE REFORMA, ¡SE DESTRUYE!BLOQUE “¡QUE SE VAYAN TODOS!” http://democraciarealya.es/

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