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Ajedrez curso completo iii garry kasparov(1)

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el tomo de 3 del curso de gary kasparov

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Ajedrez curso completo iii garry kasparov(1)

  1. 1. GAR RY KASPAROV Campeón del Mundo AM C U R S O COMPLETO 3
  2. 2. La fuerza dc una pieza sc hace más manifiesta, incluso se multiplica, cuando actúa en coordinación con otra. El llamado ataque a la descubierta conjuga el poder de dos figuras: una que descubre y la otra cuyo campo de acción queda despejado con el movimiento de la primera. Temibles amenazas pueden construirse a su ° ¿En qué CPHSÍSÍG el ataque ampara en descubierta? - Distintas variantes de ataque a la descubierta - Ejemplos de combinaciones basadas en el ataque doble - El jaque doble 'l. i it Unidades 10 y 11 / , l - Viaje infernal 1 Londres, 1912 V ‘Ïi ‘TCIOÍ - Ejemplos y problemas ‘Qoïtuticz-Ii , ; _, l / /V ‘ S
  3. 3. Curso de táctica (Il) En la anterior unidad. analizamos las posibilidades tácticas que ofre- cía el tema de la pieza clavada. La disposición de la descubierta es similar, pero en este caso es el bando atacante quien posee dos pie- zas en una misma línea o diagonal, y al mover de su lugar la pieza intermedia descubre la acción de la otra con mortlferos efectos. ¿En qué consiste el ataque en descubierta? Surge un ataque en descubiena cuando una determinada figura se retira para permitir el ataque de otra del mismo color sobre una pieza o punto estratégico importante del campo enemigo. En el margen izquierdo del diagrama la torre no da jaque al rey con- trario porque una pieza propia intercepta la columna. Lo mismo ocurre en el otro flanco con el alfil. cuya amenaza sobre la torre 1 se ve interceptada por el caballo. NUDUÜNG Retirando el alfil a cualquier casilla, incluso a una controlada por una pieza contraria pues la amenaza sobre el rey es prioritaria, di- cha pieza «descubre» la acción de la torre y el monarca negro que- da bajo amenaza. De igual modo. al mover el caballo en cualquier dirección, el alfil que circula por casillas blancas ataca la torre adversaria. Razonando un poco se pueden adivinar fácilmente las múltiples apli- caciones que tiene este movimiento característico. Su fuerza primor- dial radica en que la pieza que actúa como barrera entre atacante y defensor. es decir, la pieza que descubre, puede dirigirse a cual- quier punto, no importa si está protegido o no. siempre y cuando. claro está, el objetivo amenazado sea de mayor valor que la figura «sacrificada». A] mismo tiempo la pieza que mueve puede crear nue- vas amenazas. imposibles de detener.
  4. 4. (, Nru) rlt’ lar/ im llll Mucho más eficaz, a la vez que dificil de responder, es la descu- bierta sobre el rey, variante de este recurso conocida como jaque a la deseubiena. Como es lógico el monarca es la única de las pie- zas que no puede ser sacrificada bajo ningún concepto. y ello limi- ta sobremanera las posibilidades del bando defensor. El ataque a la descubierta cobro oi rey oa una de las modalida- des más incisivos de este toma. y oa conocido como «¡aque a la descubierta- Contemplemos el siguiente ejemplo: En este instructivo ejemplo, rey negro y dama blanca comparten la misma columna. El caballo impide que la situación sea jaque. Si lo retiramos el monarca tendrá que afrontar el ataque vertical de la dama. Apártese el caballo, pues, a una situación comprometedora para el contrario. l. Cc4+. Otra posibilidad (l. CxdS+, .. .), por idéntica razón a la que posi- bilita la jugada del texto, hubiera ganado un peón, pero el horizon- te de las blancas es mucho más alto. Da igual que dos piezas negras (el peón «dS» y el caballo «b6») eontrolen el punto crítico. La captura del Cc4 no es posible mien- tras rey y dama estén en contacto directo. Las negras pueden inter- ceptar el jaque: l. .. .. Ac? Pero no con ello han podido evitar la consiguiente perdida de ma- terial.
  5. 5. (¿aint «¡l ÏtiiÏíttl ¡’li Veámoslo de inmediato: 2. Cxas. El resto de la partida será rutinario si las blancas saben explotar la importante ventaja que han adquirido gracias al ataque a la des- cubierta. En realidad este interesante caso ha mostrado la auténtica fuerza de un elemento primordial de la táctica: el hecho que un solo movi- miento puede representar dos amenazas simultáneas con dos pie- zas distintas. Muy frecuentemente resulta imposible parar ambas. El ataque en descubierta permite plantear con un sólo movivnion- to amenazas intentos sobre plazas o puntos del ubiera distin- tos: con frecuencia. rosana imposible defender ambos. La siguiente posición es algo más laboriosa y se puede encuadrar en el grupo de las combinacionesLas blancas realizan un sacrificio aparente para recuperar con creces el obsequio: En el diagrama aparece una posición muy caracteristica, favorable para la culminación de un jaque doble que defina la partida. A primera vista resulta difícil determinar que’ tiene mayor funda- mento: la persistente presión con las piezas negras sobre el punto «c4», o bien el eventual ataque sobre el ala de rey que las blancas puedan organizar. El siguiente movimiento deshace todo género de dudas al respecto: l. Dg4!! . Planteando la más directa amenaza en ajedrez, el jaque mate (2. Dxg7+ +). Por evidente que parezca la amenaza. las blancas se aseguran con ella el triunfo inminente. MQBÜIONO
  6. 6. Curso de’ ¡ur-um III; Las negras defienden el punto crítico avanzando el peón. la nea, Para desarmar la amenaza las negras disponían también del avance l. f6, que permitiría el acceso de la dama a la defensa. Tampoco esta medida impedía el siguiente golpe mortal: 2. Ch6+, Ataque simultáneo al rey y a la dama con dos piezas distintas. Des- pués de 2. . .., R37 3. Dxd7. . .., no cabe duda de que el destino del negro es ser derrotado. Una minima demostración de técnica sera suficiente para concretar la ventaja material. El ataque a la descubierta ea una de laa arrnaa mia temlblee de la tactlca aledreclatlca, ya que generalmente fuerza la reapuea- ta del contrario y le lrnplde controlar tedoe loa puntos atacados. La pieza que ae rellra puede. en un jaque deecublerte e amena- zando a una figura mea poderosa, moverae a cualquier caallla lndependlememente de que data ae encuentre preteflde e ne. Distintas variantes de ataque a la deacublerta IÜQDWGNG Además del ya analizado «jaque a la descubierta», existen otros mo- dos de amenaza indirecta tras una pieza propia. Característica es el ataque sobre una unidad de valor superior, pero distinta al rey. Generalmente una pieza de valor alto que se encuentre indefensa proporciona al bando que tiene la iniciativa algún recurso. Por tal razón la Tc7 negra es un interesante punto de mira para lanzar la ofensiva. NÜDUHGNQ
  7. 7. Como dicha pieza se encuentra en la misma columna que la torre del primer jugador. surgen las primeras ideas: retirar el alfil. pero. .. ¿dónde? l. Ad2. Tx cl no seria más que un mero cambio de piezas. Hay que buscar algo más iticisivo: l. Axfóll. Dos piezas blancas están indefensas, pero a la vez plantean sendos ataques. Ello crea una disyuntiva muy triste a las negras: capturar la torre para perder la dama o bien eliminar el alfil a costa de sacri- ficar su torre. Como es lógico escogen el camino menos perjudicial: l. .. ., Axfó 2. Txc7. Las blancas han conquistado una torre y un peón al módico precio de un alfil. El balance les resulta muy favorable. En otros casos el objetivo principal de la descubierta no es el rey mismo ni otra pieza. Se puede conjugar la amenaza sobre una figu- ra con la búsqueda de una casilla clave para nuestros planes: No cabe duda de que el caballo se ha instalado en un cuadro exce- lente. pero aún menos dudoso resulta que si no estuviera en él las blancas matarian en una sola jugada con l. Dh8+ +. Como la dama no tiene la facultad de atravesar sus propias piezas. deben tomarse medidas sutiles: l. Cd5!! . He aqui lo que anunciamos anteriormente. La amenaza sobre la dama negra, con todo lo que significa. no es más que una cuestión secundaria. de ¡a misma manera que lo es la posible captura del caballo sacrificado. NGBÜONO NQbGONG
  8. 8. l unn th‘ i'm lui! v/ I/ Lo realmente crucial es que la dama aspira a desplazarse a «hs», desde donde provocaría automáticamente una situación de mate. 1. DgS la mejor manera de sobrevivir, en vista de l. ex dS 2. Dh8+ +. Ahora la dama negra acude a interceptar cl jaque. 2. Dh8+. vga Aparentemente lada resuelto. pen). .. 3. Ag7+ l. Ya conocemos este tema. estudiado en la unidad anterior. El hecho de que la dama está clavada impide la captura del alfil. La respuesta negra es forzada: 3o eee; 4. Dxg8+. El fin de las negras está muy cerca. Ejemplos de combinaciones basadas en el ataque doble Afirmar que la mejor defensa contra un ataque a la descubierta es evitar que tal posibilidad surja en el tablero casi suena a Perogru- llo, pero nos da la auténtica dimensión de la fuerza que posee este golpe. Generalmente ambos bandos emplean estrictamente esta regla, por lo que aplicar este recurso no es fácil de conseguir a menos que se fuerce una situación favorable mediante la realización de prepa- rativos previos. entre los que se incluyen pequenos sacrificios y ma- niobms tácticas.
  9. 9. (Llrw di‘ racnru (¡II En la presente posición las blancas disponen de la posibilidad de despejar. cs decir descubrir, la acción de su torre «dl» mediante el simple cambio de peones. De poco ha de servir esta circunstancia puesto que la Td7 se halla muy bien protegida. entre otras piezas por el caballo. El primer paso para alcanzar el triunfo es dejar al segundo jugador desprovisto de dicha salvaguardia: 1. Txfól. gxfó Primer objetivo cumplido. Pero ¿de que’ nos ha servido el sacrifi- cio? A primera vista de nada, puesto que tras 2. d xcS. las ne- gras cambian la torre dando jaque. con lo que eliminan la opción de capturar la dama y será en realidad ésta la que male el peón. Gracias a ello nos damos cuenta de que uno de los caminos de con- trarrestar el ataque a la descubierta es la loma. bien de la pieza agre- sora o bien de la que descubre. dando jaque simultáneamente. con lo que se impide la concreción inmediata de la amenaza. Une de ln tornan de contrarrestar un ¡loque e le «¡encubierta consiste en le capture con jaque de une de ¡ee dee piezas que participan en le ofensiva. Pero los recursos del blanco no se han agotado: 2. Dxd7+! !. Con esta jugada se consigue que rey negro y torre blanca compar- tan la misma columna. VOQDGONO NUblflOND NQLOONO
  10. 10. ( (¡FW! U1’ ¡’UCHLÏI III! Las negras no disponen de la defensa antes apuntada, sencillamen- te porque es el rey la pieza atacada. 2. . .., Rxd? 3. dxc5+. Ahora si que es una acción efectiva el descubrir. Nüátflüüfl Después de la continuación 3. Rc‘! 4. cxb6+ . R xb6, es hora de hacer recuento. Las blancas han conquistado una dama (Dbó), una torre (Td7) y un caballo (Cfó); mientras que el negro ha logra- do a cambio una dama y una torre. Como vemos. el primer juga- dor aventaja a su rival por una pieza. Ver algo más allá de la combinación Es un error frecuente el concluir el cálculo de una combinación con la captura de la pieza que se pretendía conquistar. En ciertas ocasiones ello puede reportar desagradables sorpresas. Resulta conveniente estudiar una o dos jugadas mas allá para evitar sobresaltos. En la primera de las posiciones las biancas se ciegan con la posibilidad de capturar una torre descubriendo con jaque el alfil: 1. Axh7+? , es la jugada que escogieron. La maniobra funciona si las negras capturan con rey o caballo. pero se Las blancas jugaron aqui 1. Ax rm Las blancas jugaron 1. Ma. llevan una desgradable sorpresa: 1. Dxh7 2. TxdG, Db1+. y en seguida iuerzan mate. El segundo caso tuvo un desenlace similar. Una movida aparentemente aguda del alfil (1. Ala, .. .) descubre la acción de la torre a la vez que plantea una amenaza sobre la dama. Pero antes de dejarse arrastrar por un entusiasmo poco lundamentado, debieron haber medido mejor las consecuencias. EI juego prosiguió 1. Txie; 2. Tx b7, Ac6+. y cuando el jaque sea cubierto el aliil capturará la torre (véase el tercer diagrama). Posición después de 1. M8 rxra 2. Txb7 Ac6+.
  11. 11. Londres A finales del siglo xvm el aje- drez era una afición muy difun- dida entre Ia aristrocracia y Ia floreciente burguesía británica. y en Londres habia clubes — Divan. Westminster- cuya ac- (¡vidad fundamental era el jue- go del ajedrez. El gran Philidor vivió en Londres desde 1792 hasta su muerte. acaecida en 1795 y sus exhibiciones des- pertaron gran interés. En los años treinta del siglo xrx juga- dores de gran prestigio, como Cochrane o Alexander Mac- Donnell, fueron considerados entre los mejores de Europa: MacDonne/ I disputó seis legen- darios encuentros, en ei West- minster Club de Londres. con- tra el frances La Bourdonnars. La derrota de MacDonnell hirió profundamente el orgullo londi- nense, y numerosos jugadores decidieron dedicarse al ajedrez para lavar esa mancha: el prin- cipal de ellos lue Howard Staunton (1810-1874). Slaunlon organizó en Londres el primer gran torneo internacional de ajedrez (1851). cuya celebra- ción es un hilo básico en la his- toria del juego. En aquellos años Londres era la meca del ajedrez europeo. y los más grandes jugadores del mundo ansiaban viajar a la capital bn‘- tánica: La Bourdonnais, murió alli, Lowenthel la escogió como patria de adopción, y Wilhelm Steinitz vivio en ella muchos años, al igual que Zukerrort. En la última parte del siglo Lon- dres decayd como centro de atracción ajedrecislico y aun- que siguieron saliendo de sus clubes grandes jugadores (como Bird. Blackburne o Ya- tes). los viejos dias de gloria ha- bian asado. Viaje infernal ¡’A R TI DA S Partida jugada en Londres, 1912 Blancas: Edward Lasker Negras: George Thomas l. d4. f5 La llamada Defensa Holan- dcsa; las negras avanzan su peón «f» para evitar que el blanco constituya un cemro de peones con 2. c4. 2. Cc3, Procura jugar inmediatamen- te c4. La mejor jugada es aqui 2. c4, aunque también resul- ta muy fuerte el sacrificio de peón 2. c4 (Gambito Staunton). 2. . .., Cfó 3. AgS, c6 4. c4. f X c4 5. Cxe4, Ae7 6. Axf6,. .. En este caso conviene cam- biar el alfil por el caballo de f6, porque el caballo blanco quedará muy bien ubicado en el centro. 6. . .., Axfó 7. Cf3. 0-0 8. Ad3, b6 Thomas busca poner en jue- go el alfil por b7 (lo que se llama un afianchetto»). 9. C05. Ab7 l0. DhS. Las blancas han desarrollado sus piezas antes que su adver- sario, y crean graves amena- zas sobre el enroque. La más inmediata es ll. Cx f6+, se- guida de l2. Dxh7++. La defensa l0. g6 permitiría el sacrificio ll. Cxgó. l0. . ... De7 Con esto las negras creen sal- var lo peor, pues si ahora ll. C><f6+, gxfó, y cl mate en h7 queda defendido; pero en este momento las blancas rca- lizan una serie de jugadas («combinación») que culmi- man en mate. ll. DXh7+! !,. .. Müálflfifla
  12. 12. De aqui en adelante todas las jugadas de las negras son for- mdas. ll. Rxh? l2. Cxf6+. Un jaque doble «a la descu- bienan: el caballo da jaque y, ¡i la ver. descubre la acción de su alfil. que también amena- za ul rey. l2. . ... Rhó Claro que si l2. . .., RhS I}. (‘gó mate. 13. Ce5-g4+. RgS 14. h4+. RH |5. g3+. RÍJ 16. . -e2+. RgZ l7. Th2+. Rgl l8. Rd2+ + 8 I I I‘ ‘i’ i l. i 1 ‘Ü 1 6 i 1 ¿J 5 4 ¡:4 ¿‘i ‘t 3 ‘i 2 t) ' iv ¿t i_‘i t l"! ' a b c d e t g n A partir de la posicion del primer diagrama. ¿que hubie- ra opinado el lector si alguien le hubiera dicho que las blan- cas darían mate forzado con la torre de dama. .. y sin mo- verla‘? El ajedrez rápido La hermosa partida que aparece en esta pagina no se jugo a un ritmo normal de torneos; lue una partida amistosa de las llamadas -iapidas-. en las que cada uno de los adversarios tiene un tiempo breve de reflexion. Las partidas de torneos normalmente se juegan a un ritmo de 40 jugadas cada dos horas de reflexion para cada / U98d0f_ esto es. cada una de los contrincantes tiene dos horas en su reloj al comenzar el juego. Cuando haya consumido esas dos horas de su tiempo. debe haber cumplido la jugada n. “ 40; si no Io ha hecho. pierde la partida Si la partida no ha concluido aun. se establece un nuevo limite de 1 hora para 20 jugadas. Si aiin persiste la lucha entonces. la partida se aplaza. En las partidas «rapidas- el tiempo convenido es mucho menor: a veces 15 minutos. a veces to, a veces 5, para cada jugador y para toda la partida. Logicnrrtenle. de esta manera las jugadas se meditan menos y las partidas sue/ en ser muy incorrectas: pero en cambio son muy intensas y emocionantes. dado que no solo hay que jugar bien. sino rapidamente Un linal de partida con ambos adversarios apremiados de tiempo. con las banderas de sus relojes a punto de caer. es uno de los espectáculos mas emocionantes que puedan contemplarse; evoca los dramáticos finales de algunos partidos de baloncesto, cuando ambos equipos tienen opcion al triunlo En los ultimos años se ha popularizado un ritmo de juego intermedio. en el que cada contrincante tiene media hora para toda la partida t-Chess Active-. o -Ajedrez Activo-l modalidad el jugador tiene también un tiempo limitado para efectuar sus jugadas Una sesion de simultaneas a cargo del campeon del mundo Gerry Kaspatov. En esta {i}
  13. 13. ( unn m- Iu- Hu: ¡III El ejemplo que se trata a continuación ilustra un pequeno gran triun- fo de la lógica. Ambas damas se encuentran enfrcntadas tras la simple barrera de un alfil. Las blancas aspiran a realizar una descubierta, pero sin que el cambio de damas sea posible. ¿Cómo? La única posibilidad es dar jaque. Es necesario prepararlo: l. Txe6+! !, Situado el rey en el centro. el jaque de un alfil sólo puede venir por las diagonales a4-e8 o h5-e8. El alfil negro intercepta la primera, mientras que la segunda está obturada por el peón f7. La jugada del texto ofrece material, si bien envenenado; cualquiera que sea Ia toma, el alfil dará jaque en una u otra diagonal. Vea- mos. Si l. fxeó 2. Ag6+, O bien: l. .. ., Axeó 2. Ab5+. En ambos casos la dama será capturada. Debe advertírse que nin- guna de las respuestas es forzada: el rey negro puede mover a d8 o f8, pero las blancas consiguen un peón de ventaja y privan al rey contrario de la posibilidad del enroque. La siguiente partida no contiene una sino dos descubiertas, cuya conjunción conduce al fin de las negras. Es un juego real disputa- do por Ahues y un ajedrecista desconocido en Berlín, el año 1932. Lo mas curioso de la posición es que el Ab3, aparentemente ino- fensivo por su lejanía respecto del enroque, será el arma decisiva.
  14. 14. (‘nrw tÍl mmm (ll) El jaque doble Imaginemos situaciones como las que a continuación se reflejan: NWhWONG A ambos lados del tablero se está produciendo un jaque doble, como consecuencia del ataque de dos piezas distintas sobre el rey. ¿Cuál 1 ha sido la última jugada del blanco? , cabría preguntarse. Si el soberano de las negras ya se encontraba sometido a un ataque, ¿cómo ha podido una segunda pieza dar jaque de nuevo? Esta pre- gunta sólo tiene respuesta partiendo de estas otras posiciones. No existe jaque alguno, pero con l. Cc4+, o bien l. Ae6+. .. ., se alcanzan las situaciones del diagrama anterior. Lo que nos da a entender que el jaque doble es una variante del jaque descubierto. Pero aún cabe señalar un aspecto más. El jaque descubierto simple reserva en algunos casos la posibilidad de interceptarlo mediante la oposición de una figura. En esta nueva variante la duplicidad de ataques fuerza al rey a mover en todos los casos. Eso lo hace aún más temible. En el jaque doble. el rey amenazado sólo tiene le opción de mo- ver e un cuadro que no eetó controlado por lee plena agresores. La bella combinación que ahora sigue es difícil de adivinar excepto para aquellos aficionados que intuitivamentc eapten la imagen de mate, pero es. sin duda. una excelente demostración de la fuerza que posee el tema táctico que nos ocupa. MQÓUNGQG Se trata de una partida diputada por el ingenioso maestro soviético I Kasparian. durante una exhibición de simultáneas. í-
  15. 15. 77t7a; ?}7,; ï¡, .—. , ¡,77 Los movimientos iniciales de las blancas obedecen a un análisis pro- fundo. l. Tx cói. Desde los primeros pasos de la partida, todas las jugadas se reali- zan con un objetivo a corto. medio o largo plazo. En este caso la sutil visión de las blancas prevé con bastante antelación los aconte- cimientos de la futura lucha. Las negras toman la torre ofrecida. l! CIO’ 2. De4+. Rb7 La respuesta de las negras no podía ser otra, puesto que se necesi- taba defender el alfil para no quedar en inferioridad material. Sin embargo. existen serios inconvenientes: 3. Dxe6+, La antesala de la descubierta es este brillante sacrificio inesperado de la dama. De nuevo las negras deben aceptar el presente: 3. . .., R><e6 4. Ce5+. Jaque doble ¿Por qué en esta casilla y no en otra? Primero porque otra jugada de caballo permitiría la íntercepción del jaque con 4. dS: y se- gundo. porque el objetivo que se persigue es atraer el rey hacia el centro del tablero, donde será más vulnerable al ataque de las pie- zas blancas. y otra descubierta que no fuera la del texto daría op- ción a retirarse hacia la retaguardia (4. . .., Rd7). MOAMÜIVO MQÁÚÜDNW
  16. 16. ( JIÏVI fl! ’ ¡"UL/ NSU ¡III Ahora la respuesta de las negras no puede ser otra que. .. 4. . .., RC5 5. Cd3+, Nuevamente empuja al rey Iracia adelante S. .. ., Rd4 6. Rd2!! . lüühdlOüfl ¡Maravilloso! Dado que un jaque eficaz no era posible, Kasparian 1 prepara el siguiente y definitivo. Esta «tranquila» jugada da protagonismo al rey blanco, que ahora cubre los cuadros «c3» y «c3». Nada puede impedir que las negras reciban mate en el próximo turno. 6. De6 ‘l. e3+ + Pocas veces el rey en el centro geométrico del tablero, cuando aún hay muchas piezas en juego, puede escapar a la ejecución. RESUMEN: unidades 10 y 11 So dico que una pieza está elevado cuando eu movimiento implicaría la captura de ¡me ploze del mismo color situado dotráe. o La clavada es absoluta si la pieza cubierta es el rey, en cuyo caso el movimiento es reglamentariamente imposible. o Para desclavar una pieza, puede moverse la pieza indefensa situada detrás de la primera, o interponer delante o detrás de ésta otras figuras bien defendidas. o Las clavadas no afectan sólo a piezas. sino también a puntos de importancia clave para el ataque contrario. , El ataque e le descubierta coneleto on el ¡toque simultáneo do dos piezas, el movimiento do una de lee cuoloe «doecubro» le acción de lz otro. o La descubierta con jaque al rey contrario supone una de las modalidades más peligrosas de este movimiento 0 La descubierta supone la posibilidad de atacar simultáneamente con dos piezas varios puntos dstintos del tablero. o Si el jaque a la descubierta es doble (con las dos piezas), el bando defensor únicamente tiene el recurso de mover su rey, y no el de capturar las piezas agresoras o el de interponer otras piezas.
  17. 17. Ejemplo 1 Las blancas disponen de la oportunidad de preparar un ataque sobre dos piezas. lo que les va a proporcionar una suculenta ventaja material. ¿Cuál es la secuencia correcta para lograrlo? Juegan blancas Para realizar un ataque a la descubierta es necesario que dos piezas contrarias compartan la misma línea (columna, fila o diagonal). El primer paso es conseguirlo, a lo cual va destinado el siguiente movimiento: 1. A97, La torre negra sólo tiene una casilla para escapar al acoso del alfil, aunque en vista de los resultados tal vez debia considerarse su sacrificio como mal menor. Veamos: 1. . .., Tea. Ahora ya es posible aplicar el golpe estudiado: 2. Ab4l, Tras lo cual las negras han de perder su dama ya que la captura de la torre implica, además. la ejecución sumaria del soberano negro: 2. . .., Txed 3. Axas, con una superioridad decisiva. Ejemplo 2 Juegan blancas Un característico método de explotar la indefensión de un alfil y el subdesarrollo del ala de dama. La posibilidad de amenazar mate. sin ¡aque pero con ataque indirecto sobre el rey. abre el camino para obtener una superioridad considerable. La jugada exacta es 1. C95, Las blancas amenazan principalmente 2. Dxh7++. lo que requiere medidas para evitarlo por parte de las negras. El caballo está indefenso. pero como veremos este hecho tiene sus compensaciones. Tras 1. Dxgs 2. Axb7. la torre negra en «a8» no tiene escapatoria. Es necesario deienderla, pero tras 2. Cd? 3. AxaB, TxaB es claro que las blancas han salido favorecidas en los cambios.
  18. 18. Problema 1 mua-cianuro Juegan blancas Más que un auténtico problema. cabe considerar esta posición como un mero ejercicio o recordatorio del tema tratado en esta unidad: el ataque a la descubierta. También es útil para aprender una regla práctica muy lógica pero que los principiantes con frecuencia suelen olvidar: que los movimientos activos no son siempre «hacia adelante». Contémplese la posición con objetividad. Para su caballo las blancas disponen de una casilla muy adecuada en «a5». donde no puede ser desalojado y desde la cual puede hostigar a las piezas enemigas. No cabe duda que tarde o temprano deberá ocuparla. pero ¿tiene que hacerlo inmediatamente. o dispone en este instante de mejores alternativas? Problema 2 NQ-BOIGONIQ Juegan blancas En esta posición no existe la posibilidad de un jaque a la descubierta, puesto que el rey no se encuentra en la misma linea que alguna de las piezas blancas. Sin embargo, ya hemos enumerado otro tipo de ataques en descubierta que no involucran al monarca. Es hora de aplicarlos y de demostrar su comprensión con este caso práctico. La primera jugada es fundamental para conseguir una superioridad material importante. Deduzca lógicamente cuál es la jugada correcta. Problema 3 NQhUIOlNG Juegan blancas En la unidad precedente se estudió el significado de la «pieza clavada» y por tal razón es fácil constatar que el caballo en «eS-o de las blancas no puede actuar con entera libertad debido a la amenaza sobre la dama. Tambien se aprendió que cuando tras la pieza clavada no se encuentra el rey. dicha clavada sólo es relativa. En ciertos casos. como el presente, cuando la pieza clavante y la que se encuentra tras la figura inmovilizada pueden atacarse recíprocamente. existe la posibilidad de que la desclavada se produzca gracias, precisamente. a un ataque en descubierta sobre la unidad agresora. Con estas pistas. trate de averiguar cuál es la continuación más adecuada en la posición del diagrama.
  19. 19. Problema 4 Problema 6 Juegan blancas Ya hemos advertido que. debido a la peligrosa fuerza del ataque a la descubierta. el jugador que defiende no suele dar facilidades para incurrir en él, al menos de una manera simple y directa. Casi en todos los casos en que se produce este terna. sucede porque el bando atacante lo prepara con movimientos previos que muchas veces encierran sacrificios. A largo plazo dichos preparativos son profundas combinaciones, pero cuando bastan pocas jugadas se trata de maniobras tácticas más fáciles de captar. En la posición del problema. las blancas crean con un preciso movimiento las condiciones adecuadas para que el ataque a la descubierta tenga electos decisivos en el juego. Descubra la secuencia correcta. Problema 5 MQhUlONQ Juegan blancas En esta posición se observa a simple vista que el peón pasado y avanzado de las blancas limita mucho la actividad de las piezas negras. En concreto la dama ve muy restringida su capacidad de movimiento. ya que desempeña la exclusiva tarea de evitar que dicho peón se translorme en dama. lo cual hará tan pronto alcance la octava lila. Sin embargo. la labor del primer jugador sera ardua si no consigue que el contrario ceda en su bloqueo. Por fortuna eso es algo que puede suceder muy pronto si actúa con precisión y aprovecha todas las ventajas de que en este preciso instante goza. Particularmente cabe señalar la situación del rey negro en la segunda horizontal. Juegan blancas El último de los problemas es un ejercicio completo de táctica. Encierra los preparativos de un jaque en descubierta. la ejecución de dicho ataque y por último la explotación de una pieza clavada que cubre una casilla decisiva donde el blanco acabará dando un brillante mate. Trate de descubrir la secuencia completa sin efectuar las jugadas sobre el tablero. Sera un excelente ejercicio de cálculo. al que debe comenzar a habituarse. Si no logra dar con la solución, inténtalo entonces moviendo algunas piezas en las jugadas iniciales.
  20. 20. Solución 1 La mejor jugada es un retroceso con el caballo: 1. cel +, (jaque con la torre). Después de que el rey mueva. el caballo capturará la torre. Las negras están perdidas. Solución 2 La torre blanca en «D1» y la negra en «b8- se encuentran en la misma columna. únicamente separadas por seis casillas y un allil. Si logramos que el alfil desaparezca creando a su vez una amenaza más fuerte, la torre negra será presa fácil. La continuación para ello es ‘l. Agsll, Cuando el alfil sea capturado (t. Dxg8, por ejemplo), las blancas capturarán la torre: 2. Txbs. Solución 3 Aunque el caballo blanco está clavado, puede librarse de ese peso con una amenaza tan poderosa como la que pesa sobre su dama: 1. cxd7l, ... Ataque al descubierto sobre la dama. Si 1. Txd? 2. Dxe8, mientras que a 1. Txe2 sigue 2. Cxf6+. R97 3. Txe2. con una neta superioridad para las blancas. Solución 4 Para realizar un ataque a la descubierta deben crearse las condiciones adecuadas: 1. cxc7, ataca la torre «a8», que no puede mover, pero si ‘l. .. ., Dxc7 2. Axe6+, Axe6 3. Dxc7, ganando la importante dama negra. Solución 5 Si el peón blanco pudiera avanzar en este preciso instante, además de coronar, la torre blanca daria jaque al rey negro. Por eso: 1. Dxfall, y tras 1. . .., Data, sl que se puede continuar 2. ca= D+, a la descubierta con la torre. Solución 6 Una solución algo más compleja, que se inicia de la siguiente manera. 1. Dd7+! !, Prepara el siguiente jaque a la descubierta. 1. . .., Axel? 2. 066+ (a la descubierta). impide que el rey huya por e47». 2. . .., ¡Ida 3. Cf7+, R08. Ahora el alfil «d? » está clavado cubriendo la casilla «de» donde la torre blanca aspira a dar mate apoyada por el caballo. Debe aprovecharse esta circunstancia: 4. Ten-r, AxeB 5. TdB++. Un bello problema.
  21. 21. L'no de los temas tácticos que se dan con mayor frecuencia en la práctica cs el de la pieza que ataca de manera simultánea a dos o más contrarias. Casi siempre estas amenazas múltiples, particularmente temibles, originan la ganancia forzosa de material. La presente unidad se dedica especialmente a SU estudio. ’ El aiaqüe 0Gb‘? 60m0 arma en la partida o El ataque doble como tema de combinación o Ataques dobles con alfile: torres y rey o El ataque virtuoso. Mahr-Ostrau, 1923 0 Ejemplos y problemas
  22. 22. Curso de táctica (III) La acción ofensiva de las diversas piezas permite en el curso de la partida crear desde una detemtinada casilla amenazas diferentes so- bre piezas o puntos clave del bando contrario. La fuerza de estos ataques dobles es tal que en muchas ocasiones no hay inconvenien- te en prepararlos con algún sacrificio de material, que se verá com- pensado con creces al finalizar la maniobra. El ata ue doble como arma en la partida Ante todo, conviene clarificar exactamente que es un doble ataque o ataque doble. El concepto no es difícil de entender. Tomando por ejemplo la posición del diagrama, queda claro que la dama blanca está amenazando al mismo tiempo el alfil y la tone negras. Ambas piezas pueden mover como la dama en un cierto sen- tido. pero esta muestra su superioridad sobre ellas atacando a la torre en diagonal y al alfil por la fila, es decir, por la via por la que cada una no puede replicar. Las negras sólo pueden salvarse jugando l. .. ., Tf8. que defiende el alfil, o contraatacando por otro sector (un jaque, por ejemplo). Si no existen estas posibilidades, de- ben perder material. Así. en este otro ejemplo, una situación similar a la de antes de- muestra no tener solución satisfactoria. Las negras tienen atacados el caballo de c5 y la torre de a8, y las jugadas que podrían defender a ambos no surten efecto. Por ejemplo. tras l. .. ., Cb7 2. Dxh7, la dama blanca captura igual- mente al caballo. Si la torre intenta proteger al caballo con l. .. ., us o l. .. ., ‘R28. comprueba que no puede, debido a la presencia de los peones de a6 y c7; la dama negra no puede socorrer a la vez a ambas piezas atacadas, como no lo puede hacer tampoco ningu- na otra pieza negra, ni se puede dar jaque ni contraatacar. Las ne-
  23. 23. l. mw tlc ¡ac/ mz rllh gras pierden material y la última jugada blanca (suponemos que fue DdS) fue un acierto. Ahora bien. imaginemos que las blancas. entreviendo la posibilidad de llegar a esta situación, la hubieran for- zado mediante un pequeño sacrificio de material. Diríamos enton- ces que han ejecutado una correcta combinación táctica. Esto podria haber sucedido, por ejemplo, a partir de la posición del diagrama. ‘J hlflfll Las blancas juegan l. f6. . .., con la vista puesta en llegar a la posi- ción que ya conocemos, lo cual podría suceder tras las siguientes t jugadas: l. .. ., Axfó 2: Cxf6+, Dxf6 3. DdS. Evidentemente. en este caso la devolución momentánea del peón de mas de que gozaban las blancas antes de jugar l. f6. habría que- dado más que justificada, pues posteriormente han ganado todo un caballo. El ataque doble se prepara muchas veces de forma combinativa. La amenaza puede consistir tanto en la ganancia de material como en un jaque mate, lo cual sucede en la siguiente posición: Las blancas pueden jugar l. De4, atacando la torre de a8 y amena- zando Dh7+ +, ya que la dama cuenta con el apoyo del alfil de d3. En este caso, aunque en h7 no hay ninguna pieza negra, se trata exactamente de un ataque doble, pues la amenaza de jaque mate implica un ataque directo al rey. Precisamente los ataques dobles que incluyen un jaque al rey son especialmente temibles, porque excluyen la posibilidad de un con- traataque intermedio en otro sector del tablero mientras el rey sea objeto de una amenaza directa. Son muy frecuentes los ataques dobles efectuados por la dama y pueden producirse ya en las primeras jugadas de la partida. Así en la posición del diagrama, si las blancas creen que es buena idea atacar 1 al caballo negro de l'6 avanzando su Eón, están en un error. y Nláévlflflü
  24. 24. Comprobémoslo con la siguiente variante: l. e 1’, DaS+ 2. Cc3. Dxe5+ El ataque doble de la dama ha ganado un peón. Otros ataques do- bles eon jaque similares pueden ganar una pieza. Un ejemplo de ataque doble con jaque qtte gana una pieza fuerte y puede darse en plena apertura de la partida es el siguiente: Las negras ttcaban dc jugar l. Aaó, que constituye un error. Su intención es cambiar el alfil por el blanco dc d3, lo que podria estar bien fundamentado. pero no advierten el ataque doble que se- guira a cominuacion: 2. Axaó, Cxa6 3. Dust-t», Dd7 4. Dxa6. Como consecuencia. se ganó el caballo. Veamos a continuación otro ejemplo, sacado de la teoría de las aper- turas. Juegan las negras, y la teoría les recomienda I. Dd5; pero no es posible descubrir la razón de esta jugada sin darse cuenta exacta de lo ue las blancas amenazan. 6 1 si qt» 3 2 _ , 1 ‘iii’ t’ f, c a f T o í 8 Ji t! ’ i” s, Z 7 1 1 c“ i: i i: 6 si. 1 1 s Jl: 4‘ L 3 2 - 1 Ü ‘ÏÏ 77 (b t‘ d l n h BtÍJ. «t: JL ¿i s i 3 2 l *: : a o c a . r n _h BUÏÏ ‘W tÏ’ l’. 7 1 1 1 i 1 Í 6 ‘El i. ‘v i. - i Í 3 2
  25. 25. (‘una de ¡acta-u (lll; Pareeería mucho más lógico jugar l. Dxfó, pero en ese caso se perdería un alfil del siguiente modo: l. .. ., Dxfó 2. Cxeó. No es posible tomar con la dama debido a la presencia de la torre de el. Si. en cambio. las negras siguen: 2.. ... f x c6 3. Dh5+. g6 4. DXC5, Se habia perdido el alfil de c5. Nuevamente se muestra la gran ca- pacidad de la dama para atacar a distancia y con rapidez, debido a su gran movilidad, y la peligrosidad del ataque doble con jaque. en particular cuando existen piezas indefensas en el tablero, como lo estaba el alfil de c5. Sl el ataque doble ee elempre un arme poderosa. cuando uno de los dos ataques ae efectúe sobre el rey mediante una amena- za de mate o un ¡aque directo. ee conviene en especialmente declelvo. ya que lmplde en general toda poelbllldad de contraa- taque. El ataque doble como tema de combinación Como ya se ha dicho, el ataque doble sirve muchas veces para la recuperación, incluso con creces, de un material previamente entre- gado. Por ejemplo aquí las blancas ganan un peón basándose de nuevo en un ataque doble con jaque (en realidad de un ataque triple) efec- tuado por su dama.
  26. 26. (‘una ¿lt ¡turna (lll; La combinación se inicia con la entrega del alfil: l. Axt'7+. Rxf7 2. Dd5+. zlluque (rfp/ e: ul rey y a ambos caballos También era posible 3. Dxa5. Evidentemente. l. Dd5, Cxc4 2. Dxe4+ , no hubiera logrado nada de todo ello. ya que con 2. . .., De7, las negras clavarían la dama blanca. impidiendo la captura del caballo. Por eso había que comenzar con el sacrificio aparente Axf7+. capturando en seguida el peón. 2. . .., Res 3. Dxe4+, Aquí las blancas conciben la posibilidad de tomar el peón de c6 con su alfil para atacar de manera simultánea c8 y b7. Para que ello sea efectivo es preciso hacer desaparecer, mediante un cambio momentáneamente desvcntajoso, el alfil defensor de c8. Previamente será preciso cambiar damas: l. Dxh7, Txb7 2. Txe8+. Txe8 Ahora se ha atraído ya a las torres negras a las casillas adecuadas. Por consiguiente. el ataque doble despliega toda su eficacia: 3. A xc6. Y las blancas han ganado un peón. Es digno de destacarse que a las negras les hubiera ido mucho peor en caso de haber tomado en la segunda jugada con el rey. ya que, combinando el tema de la cla- vada, ya conocido. con un segundo ataque doble, las blancas hu- bieran podido ganar más material (2. . .., Rxe8 3. Axe6+ ): la to- NQñWONQ
  27. 27. De hecho, si las negras intentaran 3. . .., Td7 4. Axd7+, Rxd7, todavia empeorarlan su situación, debido a S. Cb6+ que ganaría también la otra torre (véase el diagrama). En este caso c6 fue la casilla clave desde donde el alfil planteó sus eficaces ataques múltiples. En la siguiente posición, las blancas deben jugar y tienen atacado el caballo de eS. Pero por otra parte Tc7, que ahora. mismo no es una jugada efecti- a por estar la dama negra controlando esa casilla. puede serlo si esta torre entra en acción en combinación con su dama. Teniendo en cuenta que la dama y la torre dobladas en la séptima fila resultan especialmente efectivas, las blancas conciben la posi- bilidad de llevar su dama a g7, y emprenden camino hacia alli in- mediatamente pese al caballo atacado. l. Dg3, fXeS 2. Dg7, Esta jugada puede ser considerada perfectamente una amenaza do- ble. ya que ataca la torre de h8 y amenaza Tc7 al mismo tiempo (el ataque es triple si contamos también el indefenso peón de eS, pero ese es un detalle de menor importancia en este caso). La jugada negra es la única que salva la torre. 2. . .., 118 3. Tc7, Con doble amenaza —triple en realidad— de jaque mate en c7 o d7 y de captura del alfil de b7. Las negras deben escoger entre 3. . .., Dxc7 4. Dxc7. Ad5 5. Dxe5, d3 6. b3. con cambio de dama y peón (once puntos) por torre y alfil (ocho puntos) que les deja en desventaja neta, o bien intentar 3. . .., Dd6. Nuátfldïflü (‘unn (le lar/ nn II/ II
  28. 28. t ‘arto de (url/ cu (III; Veamos esta última jugada y sus probables consecuencias. 3 . .., D116 4. Tx b7, d3 S. Ta7. Sc amenaza 6. Ta8 seguido de jaque mate. Las negras deben procurar evitar esa jugada, y tener constantemente en cuenta que su dama está atada a la defensa del mate en e7 y d7. S. .. ., Dd8 6. Dxh7. Tf5 Las blancas amenazaban 7. Dg6+ . .. ., seguida de jaque mate, por lo que las negras proporcionan un escape a su rey. El remedio, no obstante, es efímero. 7. Dgs-t». ‘¡T8 8. Dxe6+. Seguida de jaque mate a la siguiente. (8. De7 9. Dxe7+ + ). En este ejemplo se ha podido observar el ataque doble propiamente di- cho en la tercera jugada, pero debemos considerar la segunda (Dg7) una especie de ataque doble «de segunda generación» consistente en amenazar una pieza (torre de h8) al tiempo que otro ataque doble. En la posición del siguiente diagrama las negras se dan cuenta de la gran fuerza que tendria la colocación eventual de la dama en c3, donde ahora tienen una torre, para realizar un ataque doble con jaque al rey, que ganaría la torre de d2 y tras capturarla probable- mente podria llevar la partida al jaque mate. Naturalmente, en c3 no se puede de momento colocar la dama pues ya está situada otra pieza y no hay tiempo para lentos preparativos por cuanto las blancas amenazan 2. Dh8 + , que podria venir segui- da de jaque mate entrando en h7 con la torre.
  29. 29. (‘u/ w dt’ (ut ¡ha (II/ I Por ese motivo, la torre negra de c3 «se aparta» y deja el sitio a su señora aun a costa de su propia vida, y lo hace de la forma más compulsiva: dando jaque al rey. I. .. ., Tf3+ 2. gxf3. Jugada forzada En efecto. tras 2. Rgl, Del + 3. Rh2, Dg3+ 4. Rgl. Tel+ 5. Afl. Tx fl + +, también sería jaque mate. La dama se sitúa ahora en la casilla clave. 2. . .., De3+ 3. Rgz. Dxf3+ Recuperando con creces el material entregado, y con muchas posi- bilidades de dar mate. Se podía también. por supuesto, haber to- mado ya con la dama la torre de d2, recuperando el material antes entregado. Pero, como vamos a ver, la jugada elegida por las negras es más fuerte aún. 4. Rh2. 0 bien 4. Rgl, 731+ 5. Rh2, Txhl male 4. Dxhl + Esto implica una nueva variedad especifica dc ataque doble: la dama negra da jaque al rey y, cuando este se aparta del jaque, puede cap- turar una pieza (en este caso la dama blanca) situada detrás del rey en la línea por la que se dio el jaque (en este caso la columna h). Se habla en este caso de ganancia de material «a través» del rey o de ataque doble atravesando al rey. Naturalmente, también se dan ataques dobles «atravesando» la dama o incluso otras piezas. pero es un tema que con muchísima frecuencia va relacionado con un jaque al rey. 5. R33, Te3+ Y, finalmente. las negras no capturan ni la dama ni la torre sino que van directamente a por el objetivo supremo: el rey. MUAUOÑO NUBÜIONG
  30. 30. El ataque virtuoso Partida jugada en Mahr-Ostrau, 1923 Blancas: Altiba Rubinstein Negras: Karel Hromadkn l. c4, c5 2. f4, El Gambito de Rey, apertura que fue cara a los jugadores del siglo pasado y que aún se utiliza ocasionalmente en lor- ncos de alta competición. 2. . .., ACS Una de las respuestas de que disponen las negras; las otras son 2. ex l'4 y 2. dS (el Contragambito Falkbeer). Esta jugada de las negras es posible porque si ahora el blanco jugase 3. fxeS? . las negras destruirian la posición adversaria por medio de 3. . .., Dh4 + . 3. cn. d6 4. Cc3, cu. 5. Ac4. Ccó o. d3, Ag4 Ambos bandos han respetado rigurosamente las leyes del de- sarrollo, y la posición está más o menos equilibrada. ‘I. k3. Axr3 8. Dxr3, Cd4 9. Dg3, Si las negras ahora capturan cl peón de c2 con jaque y luego toman la torre, la dama blan- ca toma el peón de g7, atacan- do la tome y el punto f7. y ob- tiene un ataque fortísimo. 9. De7 l0. fxes. dxes ll. Rdl, Si el blanco jugase ahora Il. Dxg7, seguiría ll. .. ., Tg8. y el que atacaria seria el ban- do negro. ll. .. ., c6 l2. a4, Ta8 l3. TH. h6 Sc amenazaba la molesta l4. AgS. PARTIDAS Cel. 0-0-0 Cxdd, Axdd c3. Ab6 a5. Ae7 A23. Rbs Rcz. Mubmüüü u-I-n-t-n-n-n 299K“? ?? Las negras estaban antenazan- do ahora 19. Cxc4, que antes no servía por Dg4+. l9. . .., R28 20. Tf3. CdS Elegante jugada: si las blancas tomaran el caballo, seguiría 2|. .. ., c4, atacando la dama y la torre y recuperando ma- terial. 21. Agll, A partir de esta profunda ju- gada Rubinstein inicia un ata- que sobre el rey enemigo, ata- que que conducirá con fineza de virtuoso. 21. . .., Cf4 22. DH. Amenazando mate. 22. . .., Ab8
  31. 31. Ïl M USA S Esto parece un error, pues per- mite la captura del peón de h3. atacando la dama y elimi- nando cl alfil de gl; pero Ru- binstein ha calculado muy lejos. 23. . .., Cxh3 24. Tx f7. Dd6 Si 24. . .., Cxf2 25. Txe7, Tgf8 26. Txg7, ganando un peón. 25. Dh6!! . Sobre esta sorpresa pivotaba todo el ataque blanco. Se amenaza mate en b7 y la dama no puede tomarse: 25. axb6 26. axbót-(descu- bierta de la torre), Aa7 27. Txa7+, Rb8 28. Tl‘7xb7+, Re8 29. Aa6,. .., ganando. 25. . .., Td7 26. Ac5!. Txf? La dama no podia alejarse del ataque y seguir defendiendo su torre (si 26. . .., De7 27. Dxc7, T>< c7 28. Tx c7, A x c7 29. Ax gs); por lo tan- to, las negras tratan de cam- biarla por varias piezas. 27. A xd6, Tf2+ Si ahora 28. Rb3, Axdó, y las blancas no pueden tomar la torre de g8 pues ahora si sc puede capturar su dama. Las negras quedarían con una to- rre y un caballo por la dama y podrian resistir. Pero Ru- binstein, el virtuoso, culmina su obra de arte con un finísi- mo ataque doble: 28. Dxf2!, Cxf2 29. Acsll. Nada daba 29. Axb8, Tx b8; en cambio, con la que se jugó las blancas atacan el caballo de f2 y la torre de s8; como ésta no puede defender el ca- ballo desde f8 porque el alfil la tomaría. las negras pierden una pieza sin compensación, y por lo tanto se rindieron. Aklba Rubinstein El que llegaría a ser uno de los jugadores de ajedrez más com- pletos y efectivas de todos los tiempos nació en 1882 en Sta- wisky, Polonia (aunque enton- ces pertenecía a Rusia). en el seno de una familia iudia. Su padre pretendió encauzarle ha- cia los estudios religiosos, pero el joven aprendió a jugar al aje- drez a los 16 años y dedicó to- das sus energías a este juego. Sus progresos fueron especta- culares. y a partir de 1905 cuando ganó un torneo impor- tante en Banner. fue conside- rado uno de los jugadores más fuertes del mundo. Ganó u ocupo primerlsimos puestos en las más duras pruebas entre 1907 y 1912; este fue. precisa- mente. su gran año, pues que- do primero en los cuatro tor- neos que jugó: San Sebastián, Piestany. Breslau y Vilnius. Po- siblemente en este momento de su carrera Rubinstein era el mejor j ugador del mundo, pero el Campeón Mundial Dr. Em- manuel Lasker planteó condi- ciones tan duras para poner en juego su titulo que Rubinstein se quedó sin su oportunidad. El estallido de la guerra del 14 terminó abruptamente con las negociaciones. Durante el con- lficto el gran jugador polaco su- lrió grandes penufias que afec- taron gravemente su equilibrio. y aunque siguió obteniendo ex- celentes resultados hasta 1922. no recuperó su anterior contundencia. Afeclado de agoralobia y de manías perse- cutorias. acabó por perder to- talmente el control de sus fa-
  32. 32. (‘unn (Ir ¡tïfttvu IÍÍÍI La siguiente jugada blanca es forzada. 6. Rf2, Del + + Jaque male. Muy bonito, desde luego. Debe destacarse que, aunque en este caso se realizó el ataque doble D423. las negras desdeñaron después la con» tinuación lógica del mismo (la captura de la torre). al encontrar una variante aún mejor. Lejos de conformarse con la captura de las piezas menores, así. las blancas buscaron la posibilidad óptima, y ésta resultó ser un ata- que de mate, iniciado a partir dc 3. Dxf3+. En ls pulido ds ¡hdmi hay quo buscar stampn sl movimiento optimo: lnctuso cuando so ha dsscubisnn stgo bueno. comio- no seguir buscsndo stgo maior. Evldsnlsmonto. sl existo ls po- sibilidad, nsds son mojo! quo du ¡sqoo malo, objetivo máximo. En el siguiente ejemplo. las blancas eneadenan en su ofensiva dos ataques dobles. Posición de partida El primero implicará un sacrificio de peón. pero preparará cl sc- gundo, que es el que decidirá la partida. Las blancas efectúan un ataque doble con un peón: l. f5. AXIS La jugada realizada por las negras parece, desde luego. la única ma- ncm de no perder cl alfil.
  33. 33. ( una th‘ ltrrhtti INI! Pero tras la siguiente jugada, el alfil no escapa de las garras de la dama blanca. l. DCS. .. . 2. . ... Dg4 3. CX ¡"S-h . .. ¿saque doble: Pam dar ¿trapo mare y al alfil al rey por ¡:6 De modo que el ataque doble dio sus frutos. Se puede preguntar: ¿Por qué no empezar con DCS. alterando cl orden dc las dos juga- das? La respuesta cs que tras I. Dc5, f5! no habría ni mate (el rey negro escapa por f6) ni ataque doble. E1 rey negro utiliza la vía de escape abierta: 3. . .., R36 4. Ta8-r. Y ahora tenemos un ataque doble «atravesando» al rey. como an- tes se comentó. Lo que sigue es una auténtica carnicería: 4. Rh5 S. Cg3+. .. . Jaque con dos piezas‘ al tic-napa S. RIM En caso de haberse jugado S. .. .. Rhó. seguiría 6. Df8+. y mate a la siguiente jugada. Ahora parecen sucesivamente la dama y el rey negros. 6. Txg4+. Rxg-t ‘I. urs+. RM 8. l)h5++ También 8. DM era mate. En este remate se ha podido ver. además del ataque doble. un jaque doble (por tanto, cn descubierta) y la busca del mate más corto.
  34. 34. (‘una de ¡arriva IIIII Ataques dobles con alllles, torres y a En la mayoria de casos, como se ha podido ver, la dama se muestra muy eficaz para los ataques dobles. por su extraordinaria movili- dad y potencia. También el peón y cl caballo son atacantes dobles temibles porque su juego, a corta distancia, y el hecho de que nor- malmente tengan menor valor que las piezas que pueden atacar, ha- cen que su ataque doble sea casi siempre muy ventajoso para su ban- do. Pero el ataque doble es consustancial a todas las piezas por su capacidad de moverse en direcciones distintas; también el alfil. la torre y el propio rey pueden efectuar ataques dobles con eficacia. A continuación se estudiarán ejemplos de ataques dobles efectua- dos por estas tres piezas. y en la próxima unidad sc estudiarán ca- sos de ataques dobles con peones. caballos y piezas diversas. Cualquier plan ¡modo on ¡loans ¡tocar a otra y por tomo puc- do ¡Cocinar un ataque doble. Los ntaquoo dobles do peón o ca- ballo no producen on muchos ocular»: sobre plena más vn- llosas situados a con: distancia. y molan ur muy pollgronoc. LI damn. tono y ¡ml atacan dudo lejos. y on cancela! la dama ¡provocan muy Non ¡u gran movilidad. En el siguiente caso. torres negras y alfil se combinan bien para ga- nar dos peones con el tema del ataque doble. Las negras apuntan con sus torres y su alfil al punto c3. Este. no obstante, parece bien protegido. Pero el alfil abrirá brecha para la penetración de las torres, aprove- chando que el rey blanco y el caballo están a tiro de ataque doble. l. .. ., Axc3 2. bxc3, Txc3+ El ataque doble 3. Re2. Tx b3 4. Tx d6. Tc2+ 5. Rf l. Tx h2 Ann-num ThI+ que ganaría la lane de al s. Rgt. Tb3-b2 Con dos peones de ¡trás y posición muy superior. las negras han decidido la partida a su favor. NUBGGING
  35. 35. t uru- IÍI’ ¡’utlnrl rllh En el siguiente ejemplo las blancas ganan con ttn jaque de la torre que implica un ataque doble «atravesando» al rey o un jaque mate. pero aún más curiosa es la jugada inicial, un jaque que implica un ataque doble al rey y al alfil efectuado por ¡un alfil! ¿Puede un alfil atacar a un colega que. como es lógico. tendrá oca- sión de matarlo primero a él? En este caso si. pues con ello zafa del ataque a su dama. Las blancas pueden jugar l. Te8 + , Rd7. pero su dama sigue ataca- da por cl alfil enemigo y la dama negra evitará la jugada 2. De7 +. Asi que en vez de eso juegan: l. AbS+. Jugada que intplica un ataque doble Si el alfil es capturado por su colega negro. la dama blanca se verá libre del ataque. y tras l. Axbfi 2. Tc8+, Rd? 3. Tx h8. . ... las blancas habrán ganado material ya que. corno se sabe, la torre vale más que el alfil. Por ello las negras toman el alfil blanco con su dama. l. .. .. l)xb5 2. Te8-h R27 La dama blanca sigue atacada. y aún no se puede por tanto tomar la torre de h8. pero la diferencia es que ahora la dama negra ya no cubre c7. Las blancas aprovechan de inmediato esta circunstancia: 3. Dc7+ . Dd7 Y no 3. . ... Cd7. a causa de 4. Dd6+ + 4. Dc5+, Sería un error el intercambio de damas para tomar despues la torre de h8. ya que tras 4. Dxd7+. Cxd7. las torres se defienden mu- tuamcnte. G N 0073500
  36. 36. í, mw «¡r fu". nm tIII/ La réplica negra es forzada. y única. 4. . ... l)d6 S. Dxdó-t- + Jaque ¡nau- El ataque doble del alfil fue el preludio de un ataque mortal sobn: el rey efectuado por la dama. En este ejemplo. de manera muy sencilla. el propio rey de las blan- cas amcnazará dos piezas negras. Es cierto que la colocación de éstas es deficiente en grado extremo. pero también puede extraerse la conclusión de que el rey mismo puc- de ser una eficaz pieza de ataque. En efecto. el primer movimiento del rey blanco deja el alfil atacado con tan sólo una casilla a donde ir. tras lo cual sobreviene el ataque a doble. 7 5 l. RC8. AÜ’ 5 2. Rb7. . .. 4 MQ Muevan el alfil o el caballo. las negras pierden la otra pieza. Las 1 blancas quedarán con una ventaja decisiva. El ny también puede ur una plan atacante, on espacial cuan- do quads poco material sobre ol tablero. y desde ¡tngo puede asimismo efectuar auque: dont“. A modo de conclusión. puede afirmarse que el ataque doble. tri- ple. etc. . es una útil arma para ganar material. bien por sí sola o bien enlazada con otros recursos como el jaque. la descubierta. la clavada, etc. Es también un frecuente tema inspirador de combina- ciones.
  37. 37. u 731. i añ; 1 .9. s; i a i 3' I. 2 ÏÏ fi u’ i; l. i“: a b c d e l g En esta posición existen cuatro piezas fuertes de las blancas. además del rey. Cada una de ellas puede efectuar un ataque doble, más o menos eficaz según los casos. ¿De qué ataques se trata? En primer lugar, la torre de di puede ir a d7 y alli amenazar al mismo tiempo el alfil de a7 y el peón de e7. forzando por tanto la ganancia de un peón. no tanto porque el alfil esté obligado a mover (está protegido por el Cbs), sino porque el citado peón no tiene una defensa satisfactoria. Este ataque, además de recuperar poco material. tiene el inconveniente de permitir el jaque 1. Ta1+. bastante fuerte, y por lo tanto es un movimiento poco efectivo. que estrictamente no se puede calificar de ataque doble. La torre de e3. por su parte. puede tomar el peón de e6 y asi atacar al tiempo el alfil de g8 y el caballo de a6, dos piezas fuertes e indelensas. Es algo más eficaz por tanto que el anterior pero admite, entre otras. la fuerte replica de contraalaque 1. Ac2 (1. Tbt sería una respuesta aún mas exacta). En cuanto a los alfiles blancos. el de g2 puede efectuar el movimiento 1. Aca. con ataque al caballo de bS, y que implica una segunda amenaza indirecta sobre la torre de a4 «atravesando» el caballo. Este puede ser defendido. sin embargo. EI más fuerte de todos los «dobles» y la mejor jugada que las blancas pueden hacer en esta posición es 1. Ae5+. .. .. ataque doble con jaque que amenaza también la indefensa torre negra de b2. Tras. por ejemplo. 1. . .., Rb7 2. Axbz, .. el Hi i s? ’ ela i; it. sii ¿a i iliiii .5 u, . i‘, Las blancas mantienen otras amenazas de ataque doble y han recuperado más material que de cualquier otra manera (su desventaja de material, según la cuenta convencional, a‘ a u L’ i. ‘ s ‘ll! ’ 1 ‘ s 1 1 4: 1 al i. 2: I’- _ v _ ¡l a ¡bi É d e l g la Juegan blancas El modo de ganar. esta vez. es sencillo: la dama blanca está en condiciones de efectuar un buen ataque doble, siempre que antes le faciliten el camino con un pequeño sacrificio de material. que será recuperado con creces. ¿Se ha visto ya la manera? Desde luego. se trata de jugar 1. Txc3, . .., para que la posibilidad del ataque doble con jaque al rey que se plantearla con 2. De5+. defienda indirectamente esta torre blanca de c3 de la torre adversaria. Si el rey negro en vez de en ha estuviera en g7, empero, esta posibilidad no serviría debido a que tras 1. Txc3. Txc3 2. De5+. cabría la defensa 2. Die. l seria ahora de sólo tres puntos). _
  38. 38. Problema 1 Juegan blancas Existen diversas piezas negras sin defensa. en particular dos de ellas que parecen susceptibles de ataque doble. especialmente por parte de la dama blanca. Cabe recordar que la dama es eficaz atacando al alfil por columna o fila y a la torre por diagonal. cuando no pueden replicar. Por supuesto. la torre de h4 puede mover a e4 y defender su allii. Se trata. por tanto. de encontrar cómo la dama puede atacarlos a ambos dominando de paso a4. Teniendo en cuenta la gran movilidad de la dama, no ha de ser imposible encontrar esa casilla. Problema 2 Juegan blancas El peón negro de d4 puede ser capturado por tres piezas distintas (caballo. aliil y peón). mas llama la atencion que es el punto de conlluencia de la diagonal donde está el rey negro y de aquella otra donde está su aliil de b6. Esto posibilita a las blancas el empleo de un procedimiento tipico: pequeño sacrificio para destruir la delensa de d4. y atracción simultánea a b6 de una pieza de mayor valor. para concluir con un jaque con ataque doble que recogerá los frutos de lo sembrado. Problema 3 Juegan blancas Tal vez aqui no se vea claro de entrada el ataque doble. pero si Ia posibilidad de electuar un cambio de caballo por alfil. Hay que estudiar pues la situación antes y despues de ese posible cambio forzado. Un detalle: ambas torres negras están en la misma diagonal. Recordando la pieza blanca que mueve por las diagonales. sabremos quien ha de asestar un golpe que implicará ventaja de material. Problema 4 La partida acaba de empezar y ya las blancas han cometido un grave error (las jugadas han sido 1. a4, eS 2. f4, 96 3. i xe5?, ... ). La pieza más móvil de las negras entrará inmediatamente en Juego. pues le han abierto camino para dar jaque al rey contrario. Con un ataque doble. poco después. se ganará una torre. peones aparte. Para las blancas la única alternativa seria recibir mate. Todo ello por pretender
  39. 39. comer un peón negro que Problema 6 Problema 7 resultó poco «comestible». Nutri" "mamada: Juegan negras Juegan negras Juegan blancas Mediante una sencilla captura. En esta posición el primer las negras conseguirán tres jugador está en disposición de Problema 5 cosas: amenazar una pieza asegurarse un pequeño importante de las blancas. aumento de su «plus-o de atacar un peón significativo por material. El primer cambio sera a las posibilidades de dar mate. y igualado y el segundo 7 amenazar otro ataque doble. aparentemente favorable a las 6 mediante la técnica de negras, pero la clave estará en «atravesar-o la dama blanca para la tercera jugada. El tema de 5 capturar la pieza de atrás. En clavada también tiene que ver 4 resumen. las negras cuentan con todo ello, al evitar que una 3 con una desventaja material de de las piezas objeto del ataque 2 caballo y peón. pero están en doble pueda mover defendiendo condiciones de resercirse. sin a la otra. ‘ duda. Juegan blancas Un sencillo caso de ataque I doble con el rey. Las negras poseen alfil y caballo y. en caso de corresponderles jugar. seria 4 suficiente ese material para que tuvieran posibilidad de dar mate. Pero toca mover a las l blancas y una de ambas piezas morirá necesariamente si hacen la jugada idónea. con lo que el resultado final será de tablas.
  40. 40. Solución 1 1. Dot. con ataque doble el altil de es y a la torre de M. El otro ataque doble posible (1. D16, . ..) no resultaba ten tuerte. debido a que entonces la defensa t. T34 hubiera dado resultado. Solución 2 1. Txbs. Tabs 2. Axdu. ganando la torre. Tras la primera jugada la pieza está perdida y no es posible ta replica de ataque dobte con ¡aque que podria suponer t. Tc1+. debido ala presencia dei cabello blanco en a2 que cubre la casilla ot. Solución 3 1. cua. ens 2. Ads. Naturalmente. ambas torres negras pueden mover a ea oon to cua! una defenderá a Ia otra. pero el cambio de torre por alfil sigue siendo muy ventajoso para las blancas Solución 4 a . ... DIMM. Este jaque es fuerte por implicar un ataque doble al rey y al peón de a4. Las blancas han permitido esta jugada con su errónea captura de ta jugada 3. Si ahora mueven 4. Re2, Dxe4+ 5. Rf2. Ac5+ .64. Axd4+ 7. R93. h5. y es muy probable que reciban mate bastante pronto. debido a la expuesta situación de su rey. Algo menos ntráglca» puede ser ia continuacion 4. 93, . .., pero permite el ataque doble a rey y torre: 4. . ... 0204+ 5. D02, Dxhí. Solución 5 t. Rbs, gana una de las piezas negras Si el rey negro estuviera en e7. este ataque doble seria bastante inofensivo. debido a que se podria replicar con 1. Rds. solución 6 1. Dxf3 2. ‘m. (Única Jugada aceptable; defiende al mismo tiempo la torre y el peón de l2. que podia ser capturado con un paltgrostsimo jaque) 2. . ... 004+ (Jaque intermedio para empeorar la posición del rey blanco que ya no podra enrocar) 3. ¡d2, Ta8-ca (Y las negras efectúan a pesar de todo un segundo ataque doble) 3. Dxfl, Tacos. Si las blancas hubieran enrocado corto en su 2.‘ jugada. este movimiento encerrada. además. la amenaza 4. T964» +. Las negras amenazan ios poderosisimos jaques Td6 o Tde. Las blancas pueden evitarios con 4. De7, pero en ese caso las negras juegan 4. . .., DIM». y la expuesta situacion del rey blanco las de cierta ventaja. pese a llevar un peón de menos. Solución 7 1. Axdd, Axdfl (1. 3x04 permitiría inmediatamente el ataque doble) 2. Tudo. oxdd 3. 1'07. con ataque doble al cabaltodetflyalattildefl. Si este no estuviera ciavado al rey. cabría ta defensa a A36. pero al no ser ello posible las blancas tomaran Itmpiamente una de ias dos piezas por lo menos. con to cua! aumentarán au ventaja de material a tres 900033».
  41. 41. Continúa cn ésta unidad cl desarrollo clcl tema táctico del ataque doble, clul que sc ofrecieron diversos ejemplos en la unidad anterior. En ésta sc estudian los ticvbles del caballo, los más importantes y frccttctttcs. Ttttnbicn sc tratan los ataques dobles dc los peones y w‘ realiza un brcvc análisis del ataque clohlc como amenaza que. aun sin producirse efectivamente. permite extraer ventajas dc una determinada posición. - EI caballo. padre del ataque doble A‘ Etetnplos de dobles de caballo » Los ataques dobles fallidos Los ataques dobles con et puOn ° El «lourchette» o «galas»- o Ataque doble y coronación ° Las ugatas» también fallan La armonía del acoso. Viena. 1929 Ïjürtïtrztri = Ejemplos y problemas 330M ‘;
  42. 42. Curso de táctica (IV) En la unidad anterior se analizó un arma táctica de gran importan- cia cn el desarrollo de la partida de ajedrez: el ataque doble, recur- so mediante el cual uno de los bandos obtiene ventaja material —y en casos más sutiles. posicional— por medio dcl ataque simultá- neo a dos objetivos diferentes. El caballo, padre del ataque doble Todas las piezas. incluso el rey. pueden realizar ataques dobles; pero esta es el anna prcdilecta de los caballos. No es exagerado decir que el caballo es el padre del ataque doble; éste es su gran recurso y la base de su peligrosidad. El diagrama muestra un ejemplo elemental. Tras la jugada l. Cc3+, tenemos lo que se llama «jaque a toda la familia» en el lenguaje coloquial de los ajcdrccistas. Desde c3. el terrible caballo ataca al mismo tiempo al rey aniversario. a la dama y a ambas torres. El blanco deberá jugar su rey y cl caballo captu- I rará la dama o cualquiera de las otras piezas. MQDÜIOÑG Es interesante que el lector observe que. aunque hubiera piezas blan- cas o negras en las casillas f3. f2. c2. d2, d3, etc. . no afcctarían a la movilidad de la pieza agresora. Ejemplos de dobles de caballo Un ejemplo de aplicación práctica más corriente lo vemos en cl dia- grama: Posición de partida En esta posición les corresponde jugar a las blancas, y el tema dcl ataque doble se entrclaza aquí con el del ataque al punto l7. cuya
  43. 43. El blanco juega su caballo. saltando a la casilla critica: l. Cxfl. Aracando a la vez la dama y la torre de h8. Las negras no pueden capturar el caballo ni retirar ninguna de sus dos piezas con jaque o atacando algún objetivo importante del ad- versarío. de modo que deben resignarse a jugar la pieza de más va- lor de las dos que están bajo ataque. lo nn 2. Cxhs, Es posible que las negras logren evitar la salida del caballo y tenni- nen por capturarla; pero aun así el bando blanco queda con venta- ja: ha ganado una torre y perderá sólo un caballo. El punto c2 de las blancas y el c7 de las negras suelen ser también objeto del ataque doble de los caballos: Posición de partida En la posición dcl diagrama juegan las negras. y su ventaja de de- sarrollo les permite introducir un ataque doble de efectos contun- dentes. El salto del caballo al centro del tablero coloca a las blancas ante problemas insolubles: l. .. ., Cd4 La amenaza es 2. Cxc2+. atacando el rey y la torre a la vez. Las blancas no tienen defensa satisfactoria ante esta amenaza. No es una solución desarrollar su caballo a a3, porque las negras juga- rian. 2. . ... AxaJ. seguido de 3. . .., Cxc2+. Tampoco es posible jugar 2. Rd], porque existe un jaque a la descubierta que gana la torre igualmente: 2. Cb3+. (mm t/ t‘ ttirlnti ¡N! ‘NQÓOONQ NQJGIONO dNG&UYOSIO üNUOMOÑO
  44. 44. l mu. .¡. ll/ LÍKJ ¡Il I Las blancas deben resignarse a perder una calidad (torre por un ca- bailo). 2. 0-0. Cxez 3. Cc3. Cxal 4. Txal. Las negras disponen de calidad y peón de ventaja. más que sufi- ciente para ganar con un juego correcto. Es poco frecuente que el doble de caballo aparezca directamente; en esos casos suele tratarse de un descuido de uno de los bandos. la verdadera fuerza del doble reside en su aparición como comple- mento de una maniobra en la que intervienen otras piezas. Veamos un ejemplo. Posición de partida En esta posición. que surge de una Defensa Phiiidor (l. est. c5 2. CB. d6). el caballo blanco realiza una auténtica exhibición de movili- dad a base de ataques dobles. y en un raudo galope deglutirá nada menos que la torre de a8. Analicemos atentamente la secuencia de jugadas: l. CgS. 0-0 2. Axf7+. Este sacrificio habilita al caballo la casilla c6, desde donde realiza- rá su segundo ataque doble (el primero fue la amenaza sobre f7). Con el salto a c6. el caballo atacará la dama y el peón de c7. 2o no} 3. Ceó, La clama no puede permanecer cn su casilla de origen ni defender -NUáUIBONQ B 7 6 5 4 3 2 1
  45. 45. (‘una de MHÍKKI IlH En la práctica, dispone de una única retirada: 3. . ... De8 4a nee Tercer y decisivo ataque doble. La dama debe volver a jugar, y el caballo captura la torre de a8. 4. . ... Dd8 5. Cxafl. El caballo que hace cinco jugadas estaba en l‘ 3 ha capturado. gra- cias a una serie de ataques dobles. ln lejana torre de a8. Júzguese si es o no un arma poderosa esta de los ataques dobles del caballo. El cabello. en colaboracion con atrae piezas. adquiere una gran fuerza en el ataque graciaa a eu positividad de reailzar ataques simultanea a ¡naa de un objetivo. Ea necesario tener siempre presume esta posibilidad de ataque a dos puntos aimuitaneoe por parta de esta pieza. que resultan particularmente peiigroeoe por la dificultad de prevenidos al ser el cabalio la única pieza habilitada para saltar sobre las demás. Combinación con atague doble de caballo Ya se han visto algunos casos en los que el caballo, en colaboración con otras piezas, ejerce su facultad de atacar dos objetivos diferen- tes. Vamos a ver ahora algunos ejemplos más ricos en contenido. Posición de partida En esta posición. derivada de una Defensa Siciliana (l. c4, c5). jue- gun las negras. El problema estructural básico de su posición es el peón atrasado de d6. que por no disponer del apoyo de otro peón v estar situado en una columna abierta. es débil.
  46. 46. Al tratar de librarse dc esa debilidad, las negras no realizan la me- “mi . i v, ’ ¿_ i M jor jugada (l. a6). sino que cometen un instructivo error. " “" 7i i Í Í i i l. .. ., d5 sl i Q 53 ¿B 1 i a! :3 3é ¿r ‘Fres piezas blancas atacan el peón que acaba de avanzar y tres pie- 2' i’ « 33 zas lo defienden, de modo que la jugada parece muy buena; adiós 1 ' A LL ‘¿i? U. debilidad del peón y de la casilla dS. ' S” B‘ E E‘ e Y g n Pero véase lo que sucede en realidad: , ” . " a- L ¿‘a ‘¡la e 4m. 0444 2. exd5,Cxd5 7 i i Í i i 3. CxdS. AXdS GE i si ¡i .5. Í 4: ai 2g ti, x_; ,1), :_: y. i_': _ Todo parece estar bajo control. pero no cs así; el caballo de bS está Ii L. h if‘. U. al acecho. a b c a E 1 g n " Sigue un golpe inesperado: ¡{g fi z Walt, i. É: 3. Dxd5!, "1 i i i i 6» 5 L: i 3 2 e. IÍÉ‘. _ 3; Una captura soprcndente; para no quedar directamente con pieza 1 L‘. [l de menos. las negras deben tomar la dama ofrecida. a u e a a r q’ ‘n Así lo hacen de inmediato: ají}? ! ‘Si n i. z 4. Dxd5 s. mn 7€ 1 i a’? i i Í 5. Cc7+, 6. CxdS. e; i El calm/ lo ataca u un tiempo 5. ¿y ‘ al rey y a la danra. 4 A i Las blancas. gracias a esta combinacion culmmada con el ataque y n a H A i doble del caballo, han ganado una pieza. El sacrificio transitorio 2 e’ ‘4 '= ’ i -4 i de la clama blanca forzó a su similar negra a abandonar la vigilan- 1 Q ' _’ 1 cía del unto c7. lo ue crmitíó el doble uanador del caballo. w " n i
  47. 47. (¡NSU UVA‘ {Midis h ¡Í! i Este nuevo ejemplo no hace más que aplicar los principios que ya hemos desarrollado. aunque de forma más compleja. Juegan las blancas; la posición está tomada de una partida Reti- Tartakower, del gran torneo de Nueva York de 1924: se trata de una sariante que pudo haber sucedido, pero que no se jugó sobre el ta- blero. Las negras acaban de capturar un peón cn 34, y las blancas no pueden tomar el caballo: si l. Dxg4+, .. .. sigue sencillamente l. Rb7! y la dama blanca se pierde al quedar clavada por el ata- que dela torre sobre el rey. Si se opta por l. Cxg4. las negras responden l. .. ., Db6+. y una vez que las blancas muevan el rey o cubran con su dama. sigue 2. Dxd8, ganando una calidad. Pero las blancas disponen de un recurso espléndido que les permite alzarse con la victoria: ‘o ou ‘o un Movíntenlo basado 2. D x g4 + , en la ¡movilidad del (‘c3 La captura que no era posible en la jugada anterior. ahora si lo es. El rey negro se retira a h7; pero no varíaba nada 2. RFI. 2. . .. Rh7 3. Dxg7+! , La clave de toda la maniobra: rey y dama negros han sido arrastra- dos a posiciones en las que serán victimas de la agilidad del caballo blanco. Obviamente. el rey negro no tiene más opción que capturar. 3. . ... Rxg’! 4. Cf5+. .. . Un limpisimo ataque doble: el caballo capturará la dama y el blan- __co quedará con taieza de vcntaia v posición ganadora.
  48. 48. t ‘unn str nun“: ¡It 1 Los ataques dobles fallidos No siempre el ataque doble es arma de victoria. o medio para sal- var una posición comprometida. A veces el recurso falla, y es bue- no que se conozcan ejemplos al respecto. Posición de partida Juegan las blancas. y aparentemente disponen de un golpe formi- dable. Pero como veremos, afortunadamente ningún recurso tácti- co ni principio estratégico es de aplicación universal en ajedrez, con la única excepción del que dice que si se da jaque tnate al rival, se gana la partida. El caballo mueve a una casilla desde la que efectúa, no ya un ata- que doble, sino triple: l. CfS. .. . Se amenaza tomar la dama en c7 con jaque. la torre en d6. Y Por si fuera poco, la dama amenaza además dar mate en g7, apoyada por el caballo. Sin embargo. el blanco no obtiene ninguna ventaja con este golpe aparentemente decisivo, porque las negras. con una sola jugada, neu- Irnlizan las tres amenazas: l. .. .. Dfó! 2. Dxfó. Tx f6 El cambio de damas resultaba prácticamente obligado. porque las demás opciones llevaban a posiciones aún más precarias. Los ataques dobles con el peón El más modesto de los trcbejos. el peón. juega un papel decisivo en la partida de ajedrez. El gran Francois A. Danican Philidor. uno de los mayores pensadores que ha dado el ajedrez, sostenía —y con mucha razón- que «los peones son el alma del ajedrez». Y no sólo por la posibilidad de transformarse en una pieza mayor si alcanzan la última fila del campo adversario. sino por su propia potencia como icza. Ya se ha examinado someramente e i l s ¡ODBUIQNÜ Midi-MONO NUJ-(BCINID
  49. 49. vuestra con mayor profundidad en unidades posteriores del presente Curso. de cómo la configuración de peones es lo que determina, s esencia. el valor real de las pieus y la estrategia general de la acuda. Pero ahora vamos a ocupamos de una de las posibilidades ¿embativas caracteristicas del peón: la de atacar dos objetivos dife- zaes del adversario; su facultad de introducir ataques dobles. Estudiaremos sucesivamente las dos posibilidades esenciaels de ¿aque doble del peón: el ataque a dos piezas o «gafas», y el ataque aut: amenaza de coronación. El «ofourchette» o «gafas» Ea el detalle de posición que aparece en el diagrama. las blancas weden avanzar su peón (l. eS) y capturar una de las piezas del ri- val. salvo en el caso de que una de ellas pueda retirarse con jaque o atacando algún otro objetivo blanco. Esta forma particular de ataque doble, característica del peón. pro- duce sobre el tablero una imagen curiosa, que recibe los más diver» sos nombres: en francés se le llama «fourchette» o tenedor, porque e! peón pincha las piezas adversarias como si se tratara de una hor- quina. En castellano los ajedrecistas suelen llamarlo «gafas», por razones que no necesitan mayor aclaración. Las «ngafasi» son un recurso táctico temible, ai que hay que estar permanentemente atentos. Vamos a ver algunos ejemplos: Posición de partida Juegan las blancas. Éstas tienen las posibilidad de dar unas «ga- fas- directas por medio de l. c5. pues el caballo de c4 apoya el avance ¿el peón: pero esa no es la forma correcta de jugar. En efecto. tras 1:5. AcS + , las blancas deben atender al jaque, después de lo cual d caballo negro se retira y las blancas no han ganado nada. A partir de la posición original. debe jugarse de otra forma: l. Cxdó. Tx dó 2. c5, ahora sí. ninguna de las dos piezas negras puede retirarse atacan- do un objetivo valioso del adversario, por lo cual una de ellas será mevitablemente capturada. pu-m-xs4 e _, :5 - —- NUÁMONG Lunar: ¡lc ïnfifuu (ll a
  50. 50. Rudolf Splelmann El gran maestro Rudoll Spiel- mann se caractenzó siempre por Intentar ganar las partidas con el mayor grado de belleza puramente art/ etica posible. dando menor importancia a la termica o a la filosofia abstrac- ta del ajedrez (naturalmente. esas apreciaciones pueden ser objeto de muchas ¡natacio- nes: la polemica entre estética y tecnica. que probablemente as una lalsa antítesis, es tan vle¡'e como el ajedrez). Spiel- mann nació en la Viena Impe- rial en 1883 Fue uno de los ni- ños prodigio del ajedrez que. el contrario de otros. pudieron su- perar ese micro para llegar a triunfar también de mayores Lo que más le peaudioo proba- blemente para llegar a lo más alto fue un temperamento ex- tremadamente nervioso. Era muy luerta en las posiciones complicadas. pero no logro de- rrotar a maestros como Capa- blanca, de gran virtuosismo tecnico y sangre iría. Gano di- versos torneos menores pero solamente uno. ya hacia el ñ- nal de su carrera. de autentica primera Illa: al de Semmerfng de 1926. delante de Nimzo- witch y Alekhlne, que un año despues llegaría a campeon del mundo. En España jugó el luerte tor- neo de San Sebastian de 1912. en el que coraslguio el tercer lu- gar En general. en todos los tomeos en los que participaba se mostraba como un compe- tidor siempre peligroso para cualquier adversario. y derrotó a los campeones mundiales en más de una ocasion. Reli le consideró el último represen- RA R TIDA S La armonía del acoso Partida jugada en Viena, 1929 Blancas: Splelmann Negras: Honlinger l. c4. c6 2. M. ds 3. Cc3. dxc-t 4. Cxc4. Ctó Las negras han planteado la defensa Caro-Kaon, de moda por entonces en los círculos vienescs. S. Cg3. c6 6. CB. c5 7. Ad3. Ccó 8. dxc5. AxcS 9. a3. 0-0 l0. 0-0. b6 ll. M. M7 l2. M32. De? Tras la próxima jugada. que deja un caballo negro arrin- conado cn la banda y poco activo. la posición blanca dc- mucstra claramente ser más armoniosa y coherente con su proyecto: ataque al enroque. 13. bS. Cas 14. CeS. Ab? lS. Cg4. Comienza el acoso sistemáti- co y la eliminación de las de- fensas. IS. .. .. Dd8 l6. Cc3. C65 l7. DhS. Amenaza l8. Dxh7+ +. l7. . ... a6 l8. Cg-i. Amenaza l9. Ch6+ +. l8. . ... M6 Después de l8. . ... Cf6 l9.DeS. R37 20. Ch5+, gxhS 21. Dg5+. Rh8 22. Cx f6. las negras estarían totalmente perdidas. l9. Cxf6+, Cxfó 20. Dhó. Te8 2|. Tal-dl, De7 22. Ttl-el. .. . La armonía dcl acoso blanco es total. Diversos temas tác- ticos se vnn a suceder ahora cn aras dc la consecución dcl mate.
  51. 51. 22. Ce8 Z3. (T5. S13‘. ada (del peón c6) y aper- de diagonal (23. g x f5 24. A x f5. con mate en h7 o ¿aptura del alfil con el peón m. ganando la dama). . .. .. D05 . TcS. Ad5 Ce7+. 3,1 n: L‘. Despcjc dc fila (la 5L‘). ame- uza intermedia y ataque LJbIc. 25. l)xe7 26. Dxh7+. = I a I Ó ‘ I. W t "H"? - 1 t t = i _ J. Ü - ¿. i‘ L! E1 a u c a e l g n Destrucción de defensa. lÉTdCCÍÓn dcl rey a casilla des- fauorzilvlc _v provocación de ¿íuvada dcl peón de gó. 2o. Rxh7 27. ThS+. (lavada y descubierta del ¡tl- ÍÏX de b2. 27. . ... Rg8 18. Th8+ + Jaque male. El ajedrez y la Viena de entreguerras La partida Spielmann-Honlinger fue jugada en el torneo de Viena de i929. Dicha ciudad habla sido hasta el año 1918 la capital del extenso Imperio Auslrohúngaro. una de las principales potencias europeas desde hacia siglos. En esa epoca anterior a la primera guerra mundial, muchas personalidades celebres de los diferentes campos de la cultura eran vienesas o residieron en Viena durante periodos decisivos de sus vidas; en ajedrez, por ejemplo. Wilhelm Sleinitz. el primer gran maestro reconocido oficialmente como campeón del mundo. Tras la guerra y la desmembración del Imperio podía pensarse que la ciudad entraría en una decadencia rápida. Pero en todos los campos de la cultura y entre ellos en el ajedrez. de forma casi sorprendente, no sólo no ocurrió asi sino que el astro vienes siguio‘ iluminando Europa con una luz más intensa que antes. St cabe. Fue la epoca del Círculo de Viena (Pepper. Camap. Ayer”) y de los geniales Reir. Spielmann. Nimzowitch, Grünleld. Breyer. Hromdaka y otros ajedrecistas que. vieneses o no. eran participantes habituales o contertulios asiduos de los clubs y centros ajedreclslicos vieneses de aquel/ os momentos. Hasta el trágico advenimiento del Anschluss hilleriano, tambien en ajedrez. alemanes. judios. checos y cosmopolitas se encontraban en Viena como en su casa. Ecos de un esplendor pasado: una plácida sesión de ajedrez en un parque de Viena.
  52. 52. l unu dc ¡dt nuc- lll’: Al igual que sucede en otros ataques dobles ya estudiados, las «ga- las» directas rara vez aparecen en una partida de cierto nivel; sola- mente un grave descuido puede permitir un ataque de estas caracte- risticas. Sin embargo, el ataque doble del peón puede ser un arma mortal en el curso, o como culminación. dc una maniobra combi- nativa. con participación de otras piezas. Veamos: Posición de partida En esta posición las negras acaban de jugar Dd6, que es un gra- ve error. Las blancas aprovechan su superior desarrollo para ganar material con unas «tgafas»: l. c5. El peón puede capturarse; pero la dama negra quedará en la misma columna que el rey. Este detalle justifica sobradamente la entrega dcl peón. l. .. ., DXeS 2. Tel. C424 Única para tratar de salvar la dama; pero el recurso no cs suficiente. Las siguientes jugadas lo demuestran: 3. Cxc4, ¡Ixe-t 4. Txe4.
  53. 53. ("ur-m de‘ Iurltrd (Il) Ataque doble y coronación El ataque doble con el peón no sc limita sólo a las «gafas»; tam- bién. dada la facultad que tiene de transformarse en otra pieza. el peón puede realizar un ataque doble amenazando alguna pieza enc- miga y al mismo tiempo la coronación. Esta posibilidad deriva de una caracteristica del peón que ya co- nacemos: su doble movilidad. En efecto. avanza en vertical y cap- tura en diagonal. Por esa razón, si está situado en la séptima fila. su avance constituye en si mismo una amenaza tan decisiva como la de ganar sin compensación la dama enemiga. Veamos un ejemplo instructivo de esta posibilidad: Posición de partida En la posición del diagrama. las blancas tienen una torre de me- nos. Sin embargo. los peligrosos peones de c6 y c7 son una arma que. bien explotada, les dará la victoria. La casilla de coronación (c8) está ceiosamente controlada. pero el caballo de f6 está atacando y. si se retira. el alfil podrá tomar la torre. Si el negro, a quien corresponde jugar. retira su caballo a gti o dS. el blanco gana mediante 2. Axh8. Tx h8 3. Tf8. y el peón de c7 corona. De modo que no hay otra jugada que la del texto: l. .. .. Ch‘! Las negras controlan asi la casilla f8. con lo que previenen la ma- niobra apuntada. Pero el recurso no es suficiente. como se verá de inmediato: 2. Axh8, Tx h8 3. TÍ8!. A pesar de todo. Ahora no se puede jugar 3. Cxf8. por 4. 0R= n+
  54. 54. l ¡Ni-I «Ir ¡un tu . ¡ IN; De modo que no hay más remedio que jugar: 3. . ... Txis 4. exl’8=D, Cxfs S. e7!, —NÜBUCGNG Amenaza al caballo de f8 y la jugada e82 D +: un ataque doble en toda regla. El negro pierde la pieza que tiene de ventaja, y con ella la partida: S. .. .. Rn 6. exf8=D+. Rxfa 7o Rd], ooo dMUbÚOflÜ Con final fácilmente ganado. El ataque doble con ol peón tiene dos formas: o Non la agresión a dos pinzas del adversario simultáneamente (comúnmente iia- msdo quiso). o bien is opresión s uns pins con ls ¡menus simultánea do eoronsr on otra casilla. Estos recursos son muy imponentes. pues suelen constituir elementos decisivos de uno maniobra combinativa. Las «gafas» también fallan Para finalizar con el tema, vamos a comprobar que tampoco el do- ble ataque con un peón es un arma infalible. Nos valdremos para ello de un ejemplo célebre: Posición de partida Esta histórica posición se produjo en una partida entre Adolf An- derssen, con blancas, y Max Lange. Este último habia permitido unas «gafas» a sus dos piezas desarrolladas —el caballo de c4 y el alfil de g4— porque ninguna de las dos puede tomarse inmediata- mente: si l. fxe4, Axdl; y si i. fxg4. Dh4+ 2. g3. Cxg3. con
  55. 55. (‘mm dc ut neu IH 1 Anderssen, confiado en la fuerza de sus «gafas», jugó: l. 0-0. . .. Ahora el rey parece seguro y las piezas siguen atacadas. Una caerá forzosamente (si l. .. ., A115 2. a4). Pero eso no significa que las blancas tengan ventaja. ¡Ni mucho menos! lo con‘ Este poderoso golpe paraliza el juego blanco. al evitar el desarrollo de su flanco de dama. Las blancas toman el alfil (es obvio que no valía 2. f x c4? Axdl). 2. Íxg4. Ac5+ 3. RM. Cg3+! Ofrece una segunda pieza a las blancas. que no puede ser rechazada. Sin embargo, las blancas están perdidas: sus piezas no tienen juego y el rey se encuentra en grave peligro. 4. hxg3. DgS Amenaza . ... Dh6+ + S. T15. IIS! Si ahora las blancas capturan la dama con 6. Tx gs. .. .. es mate de inmediato 6. hx24+ +. "‘”°"'”°“° number-asia -nuhuouo
  56. 56. i ¡nan J. - mu/ ra (I! ) Las blancas aún encuentran un recurso: o. gXhS. nxrs No podía ser 6. Tx hS + '. ’ por 7. D x hS. y las blancas ganarian. Ahora parece que las blancas llegan a tiempo de defender lo más grave: 7. g4. Txhs-H! Conrlttce al mau- inevitable s. gXhS, no4 Hfliüblflüüfi Con la amenaza 9. Dh4 + +. La dama negra debia jugar a esta casilla para clavar el peón de g2. Después de esa precisa jugada. los esfuerzos de las blancas son inú- tiies: 9. m3. DM+ l0. nus. Del+ n. ma. Agt + La colaboración del alfil es decisiva. al obstruir la vía de escape. El rey negro no tiene más que una casilla a su disposición- l2. Rhl. Af2+ 13. Rhz. Dgl++ Jaque male Unas «gafas» gue hicieron hisroriamafisar suyo. ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡
  57. 57. EJERCICIOS Ejemplo 1 Juogan blancas La situación es de igualdad material; sin embargo, las blancas logran obtener ventaja decisiva por medio de una combinación cuyo obiotlvo es un ataque doble ¿Puede usted encontrarla? El caballo negro está atacado por dos piezas blancas. pero está también datendldo por dos unidades negras. de modo que si las blancas lo capturan directamente perderán una mandad- (torre contra caballo). Los laquos de la dama blanca en d4 o b2 no parecen ofrecer una vontala Inmediata decisiva. aunque tal vez por medio de 1. Dd4+. .. las blancas obtengan una posición superior. Sin embargo. veamos quo sucede si las blancas capturan ei caballo negro: 1. 7x05. Tacos. Ahora os posible dar el jaque de caballo en a6: sl las negras muevan su rey. entonces ol caballo captura la torre de c5 y gana; y sl las negras toman el caballo con su dama (2. Ce6+. 0x06). la torre de c5 queda lndolonsa. La posición resultante en este último caso no significa ventaja alguna para las blancas; han perdido una torre por un caballo. y han recuperado luego una torre por un caballo. y la partida está igualada. Pero esta posibilidad de dar ¡aque con el caballo en a6 nos da la clave de la solución: 2. Dxe8, Dates 3. can. RIO 4. caros. Las blancas. con el ataque doble del caballo, han ganado una pieza Ejemplo 2 Juegan blancos Las blancas tienen una calidad de menos. y aparentemente están perdidas. El intento de ganar la dama del adversario por rnadio do 1. 617+. R98 2. CeS ¡aque descubierto (con la dama). lracasa por 2. Dxc4. Sin embargo, las blancas ganan en esta posición por medio de uno de los mates más 13 espectaculares del ajedrez; mate que es posible por un terrible ataque doble del caballo. ¿Cómo se logra esa posición ganadora? El problema principal consiste on que la dama blanca está atacada; de manera que si después de 1. Cl7+. R98 el caballo vuelve a lugar. el rey negro queda en jaque t-a la deacublertan), pero la dama blanca es capturada. Sin embargo. el caballo puede salir dando también toque: 1. 60+. ng! 2. Ch6+, ... Ambas piezas blancas dan jaque: cada una de ollas puede ser capturada. pero la otra continuaría dando jaque. de modo que sólo es posible mover el rey. Si 2. "Hi8. se seguiría a D17 mate. de modo que el rey debe volver a ha: 2. . ... Rb8. Hemos descubierto que el blanco al menos tiene tablas por jaque perpetuo: 3. Ct7+. Ftga 4. Cb6+. y asi hasta el Infinito. Pero sabemos que el blanco puede ganar. ¿Hay en esta posicion una forma de obtener ta victoria? Si la hay. y podremos encontrarla si consideramos quo el caballo, desde hs. no solamente ataca el punto l7. sino también el punto ga Asi. la espectacular jugada que sigue no resulta tan dillcil: 3. agua. La dama se sacrifica junto al rey defendida por el caballo: pero ésto no ha dejado detener bajo su mira el punto f7: 3. . ... Targa 4. Cf7++. Este hermoso mata se conoce con la denominación francesa oetouftém o mate ahogado En español se lo llama, muy gráficamente. -mato do la cozn.
  58. 58. Problema 1 Juegan blancos Las blancas tienen material de menos (calidad y peón): pero. al corresponderles el turno. se aseguran una ventaja material decisiva por medio de una combinación integrada por un ataque doble y el poder de la dama y el alfil en la gran diagonal. Problema 2 Juegan blancas En esta posición las negras. además de un peón de ventata. disponen de una agresiva posicion de sus piezas. lo que parece otorgarle buenas perspectivas de lograr la victoria. Sln embargo. su rey se encuentra en posicion precaria ¿Como sacan las blancas ventaja de esta circunstancia. teniendo en cuenta que les corresponde lugar? Problema 3 Las negras disponen de una dama neta de ventqa. y las blancas sólo disponen de un caballo y dos peones para crear problemas al rey negro. bastante mal situado. Sin embargo. por medio de una muy bella maniobra logran salvarse. aplicando desde luego el tema del ataque doble. La posición se deriva de una famosa composición (o sea. no derive de partida viva). Problema 4 I D ir 9 Juegan blancas La diferencia material en favor de las negras es abrumadora pero las blancas disponen de una larga y hermosa maniobra. basada en los ataques dobles del caballo. que le proporciona la victoria. ¿Puede el lector encontrarla antes de mirar la solución?
  59. 59. Problema 5 NU h (IIQNJQ Juegan blancas En este estudio extraordinario del gran jugador. teórico y compositor Ricardo Reti (1889- 1929). las blancas. que tienen la mano. parecen imponerse lácilmenle por medio de I. Txct. dxcI-D 2. Cb3+. con pieza de ventaja. Compruebe el lector si esa variante proporciona realmente la victoria, y si no es asi. trate de encontrar el camino correcto. Problema 6 Nlaláüfifla Juegan blancas Las negras llenen ventaja material. pero su rey está muy mal situado. ¿Pueden las blancas sacar ventajas de esta situacion? ¿Alguno de los dos jaques que puede dar el alfil de f1 (Ac-H o Ah3+) permite obtener la victoria? Problema 7 Juegan blancas Aparentemente. las blancas ganan por medio de un ataque doble del peón: después de: 1 (TIR; la honra: daban desplazar su my. y el avance del peón. amenazando o8=D o exds-D parece ganador: ¿Es esto asi? ¿Disponen las negras de algún recurso contra esta amanaza? Problema 8 NQbUICOQO Juegan blancas Esta posicion es ei linal de un dificil y bello estudio del compositor Kasantsev. Las blancas se imponen con cuatro enérglcos golpes, tres de los cuales se dan con peones. Juega un papel decisivo el peón de a3. que ejerce doble acción sobra las casillas f4 y a4. decisivas para el mate que se produce.
  60. 60. SOLUCIONES Solución 1 1. Ch6+, .. ., con ataque doble el rey y a la dama. El caballo puede tomarse con el peón de 97: 1. gxh6. pero entonces se abre la diagonal a la umequlneu lntegtade por el cabello y el alfil. La solución completa es. entonces. asi: 1. Chu», axb6 2. Dha++. Si 1. ana 2. Cxl7+. ganando. Solución 2 Si el blanco trata de jugar 1. Ce7, amenazando T98 male. las negras caplurarlan ese caballo dando jaque na la descubierta- con su dama. y ganerian. Pero sl el rey negro ye estuviera en ga. entonces si serie posible lugar el caballo blanco a e7. dando jaque doble a rey y dama, pues ei cabello negro de d5 quedaria «nevado- por la dama blanca. Una vez que se ha razonada de esta lorma. la solución es sencilla: 1. 158+, 8x58 2. ce7+, ganando la dama la partida. Solución 3 Las blancas. contra un juego correcto de las negras. no pueden ganar la partida pero si salvarse de la derrota con un recurso oculto y bello: 1. Cb6+. Barca. Claro que sl l. Rc5 2. Cxd7+. capturando el altil ydandoiaquedobleaireyya la dama. Pere ¿qué pasa después de la jugada del texto? Las blancas disponen de un pero el peon de c6 capturarla dicha pieza. de modo que la poslclon parece desesperada. Sin embargo. una vez más las apariencias engañan: 2. edu-ll. cua. Y la partida ee tables. pues el rey de las blancas está ahogado. Solución 4 Una sucesión notable de ataques a la dama con la torre aparentemente indelensa. pero en realldad protegida por los ¡‘aquest dobles del caballo, permite e las blancas imponerse: 1. 1194. Oct. Si l. Das 2. Tha. y le dame esta perdida ante el ¡aque de caballo en c6. 2. Tc8, ona. Como puede comprobarse. es la unica retirada. Sl 2. DxcB 3. Cc6+. 3. Thai. CM. Otra vez forzada: al a DxhB 4. 096+. 4. Tx Mi. Dos S. TM. De7 6. Tbl. y la dama negra esta cazada. Solución 5 La jugada 1. Txct. fracasa. pues les negras responden. no l. dxcl-D 2. Cb3+. ganando. slno l. dxcl-Cii. con rabtae Este recurso lngenioso es el que el lector debia trate! de descubrir por si solo La solucion verdadera es larga y bastante compleja. de modo que. si no logro hallada. no debe desmoraiizarse: 1. Teal. dl a0 2. Txcï. Ahora sl; si la dama captura la torre. al blanco juega 3. Cb3+ y 13 entonces. y tiene sólo una casilla para escapar a los dobles de caballo o a los jeques de torre: 2. . .., 065+ 3. el. Des. Otra vez única; si 3. Daz 4. Tall, seguido de Cb3+. En todas las demás caelllas la dama se plerde ante un jaque de caballo o de torre. 4. Ta1+ll, Y las negras plerden la dama. Si 4. Dxal 5. Cb3+. y cualquiera de las dos jugadas posibles de rey pennite el jaque mortal del caballo en 63 o d7. Solución 6 1. 1013+, f5. Única. 2. ext6+. La captura «nal paso- pennite tornar e! peón con ¡aque y. al mismo tiempo. atacar la dama de e? y la torre de 97. 2. . ... M74- (en descublena) 3. fxe7. . .., y ganan. Solución 7 No siempre ios ataques dobles. como se ha vlslo. son recomendables: 1. CIS-r». M6 2. a7 Con ataque doble al caballo y a la casllla de coronación 2. . .., Axfsl 3. e8=D, Th2+ +. Solución 8 1. i144». R15 2. 944-11. Para que el peón negro qurte a su propio rey la casilla 94. 2. . .., hxgó 3. T1444. El peón apoya el jaque de torre en f4. 3. . .., Axf4 4. e4++. Un linal i, hifi .
  61. 61. En esta unidad aparecen nuevos temas tácticos, dirigidos a crear en el tablero las posibilidades dc cierre de lineas, de bloqueo de una determinada casilla, de envío de piezas a determinados puntos neurálgicos o, por el contrario, de cierre hermético ; r de una posibilidad de salida. " La ODSÍFUCCÍÓ" Y el bloqueo 4» Combinaciones de atracción o encaminamiento ° sacrificios y combinaciones en ataques «rayos X» 4 Unidad}? a _ F La‘ eclosión de un " joven artista. ' ' - A Amsterdam, 1889 É! Ejemplos y problemas l . v . ‘ V’! i:
  62. 62. Curso de táctica (VIII) La dinámica mágica de las combinaciones del ajedrez siempre guarda sorpresas con su tejido de amenazas y contraamenazas, de fintas y celadas. basadas las más de las veces en la consecución del objeti- vo supremo del jaque mate. al cual pueden subordinarse los más diversos sacrificios de piezas. La obstrucción el blo ueo Se produce en ocasiones una situación en la que determinada casi- lla se erige en clave de una defensa. en punto decisivo por donde pasan o donde llegan efectivos que pueden salvar a su rey del mate, o proteger a su bando de importantes amenazas. El otro bando puede intentar entonces estrangular el paso de los refuerzos adversarios. colocando algún obstáculo en ese camino. Las importantes venta- jas que pueden obtenerse compensarán. probablemente, cualquier sacrificio necesario para colocar ese «prohibido el paso». Veamos a continuación un ejemplo de este terna espectacular. bas- tante frecuente en la práctica. Posición de partida Las negras mueven. Podrán dar mate con uno de sus caballos en f2, pero de momento han de solventar el problema de que las blan- cas se defiendan dc la amenaza con h3, pues, si las negras jugaran l. Cd} entonces 2. h3, Cf2+ . 3. RhZ. y aún no habrian logrado dar mate. Esa defensa puede ser bloqueada. obligando a la tone a ocupar la casilla h3. l. .. .. Ch3 Este caballo se sacrifica para que el otro dé mate.
  63. 63. t. :l"u efg‘ fill tu .1 H HU La amenaza es clara: este caballo puede dar mate en la casilla f2. 2. Tx h3. ernus-incesto: Existia la alternativa 2. Tf4+. Cxf4 3. gxf4. C f5. que alargaria la partida. si bien las negras acabarían ganando igualmente. El movimiento definitivo del bando negro: 2. . ... Cgd La defensa h} (asi como la de TM) ya no es posible. La torre blo- quea torpemente a su peón h. de modo que las blancas no pueden evitar el mate C f2 a la siguiente jugada. HNUÓÜIÜINQ Veamos un ejemplo célebre de bloqueo de la defensa mediante avance de peón. Posición de partida El genial Robert Fischer atacaba el enroquc dc las negras en esta posición y ante la posibilidad de amenazar mate con la jugada l. eS, que deseubriría el alfil de d3, para que relbrzara a la dama cuan- do ésta jugara D><h7+ +. se ve que las negras podrian responder con l. .. ., f5, bloqueando la diagonal d3-h7 y descubriendo la dia- gonal e8-h5 por la que la dama negra amenazaria a la blanca. dhïüáiflflflm Tras el cambio de damas. ambos bandos quedarían con un caballo atacado y sin peligros para las negras. Pero, si se pudiera bloquear la casilla f6. eS ganaría fuerza. Fischer jugó simplemente: 1. Tfó. Rg8 Las negras consideraron acertadamente que. si hubieran jugado l. Axfó. 2. eS les dejaba sin recursos. pues el alfil en f6 ya no podria ni siquiera apoyar la defensa que constituiría h6, y. tras 2. . .., Rg7. 3. Dxh7, seguiría siendo mate al bloquear el alfil la fuga del rey por f6. ¿Nübmfllflfi

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