Jorge Luis Borges: filosofía y enigma

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Borges es un universo capaz de albergar múltiples universos. La materia creativa surge de la memoria y la imaginación surge del olvido, porque la memoria es constante pérdida y sin embargo necesita reconstruir lo perdido, esa reconstrucción ya es ficción pues no recupera la realidad sino elabora otra realidad a partir de elementos fragmentados ordenándose en la continuidad del tiempo, mirando hacia atrás, sin poder detenerse en el camino.

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Jorge Luis Borges: filosofía y enigma

  1. 1. Jorge Luis Borges: filosofía yenigmaSobre la presencia de la filosofía en laobra literaria de Jorge Luis BorgesBorges es un universo capaz de albergar múltiples universos. Lamateria creativa surge de la memoria y la imaginación surge delolvido, porque la memoria es constante pérdida y sin embargonecesita reconstruir lo perdido, esa reconstrucción ya es ficciónpues no recupera la realidad sino elabora otra realidad a partir deelementos fragmentados ordenándose en la continuidad deltiempo, mirando hacia atrás, sin poder detenerse en el camino. José Manuel Martínez Sánchez La eternidad, escribe Borges, es un artificio espléndido quenos libra, siquiera de manera fugaz, de la intolerable opresión delo sucesivo. El hombre está ineludiblemente sujeto al tiempo.Movimiento e inmovilidad se producen siempre en espacio ytiempo. El movimiento precisa de un lugar distinto en un tiempodistinto mientras que la inmovilidad se produce en un mismolugar pero en distintos puntos del tiempo. Esta elucidación -a laque Borges llegó tras su fascinación por la lectura del filósofoHeráclito- refleja una verdad universal que sin duda Heideggerincluiría en su concepción de existencia auténtica pues talpreocupación ontológica nace de la angustia (Angst) del hombrepor suestar en el mundo. De este modo el concepto taoístade inacción que se refiere a la quietud del individuo en cuerpo ymente sigue estando resignado a un estado temporal pues no hay
  2. 2. otra forma posible de estar en el mundo. Por tanto pensar laeternidad no es más que pensar en la esencia del ser, el enigma denuestra continuidad una vez liberados de las cadenas del tiempo.Así Borges trata este tema –sobre todo en sus relatos- desde lamágica visión de quien no se somete a los arquetipos del existir.El sueño, por tanto, será el territorio más inexplorado y fascinantepor el que Borges transitará. El sueño es –tómese este asertocomo propio y subjetivo- quietud del cuerpo, quietud de laconciencia, movimiento de la inconsciencia y por tanto únicoestado mental – dejemos aparte la muerte- en el que no existimos.¿Entonces qué somos cuando no existimos? Si el ser es ante todoenigma, ¿no es el sueño un enigma? Afirma Heidegger que elexistir es siempre algo inacabado, porque su conclusión suponedejar de ser, claro está que para Heidegger la muerte es laconclusión del ser y sólo menciona que la muerte esla posibilidad más pura del existir. Tras estas suposiciones metafísicas volvamos al tema delsueño, enormemente relevante en la obra y en la vida de JorgeLuis Borges. En El hacedor encontramos unos versos quedesvelan el sentimiento onírico borgiano: Sentir que la vida esotro sueño/ que sueña no soñar y que la muerte/ que teme nuestracarne es esa muerte/ de cada noche, que se llama sueño. El sueñocorresponderá a la realidad y sin embargo supondrá la verdaderamuerte. Borges parte de la actitud calderoniana y configura unanueva actitud, la suya propia, que se define como un estado único,el verdadero sueño, y un segundo estado onírico dependiente delprimero que es la vida: otro sueño que sueña no soñar. Pero ¿esrealmente la interpretación adecuada establecer esta jerarquía? Talhipótesis se derrumba al formularnos esta otra cuestión: Sila muerte teme nuestra carne, ¿acaso no será porque el cuerpolimita al ser y por tanto el hombre se libera de éste cuando lesobreviene el sueño? En un principio nadie diría que esta cuestiónsea un argumento no favorable para la hipótesis del sueño comoverdadera realidad, sin embargo, hemos de establecer unasegunda suposición: si el cuerpo limita al ser ¿por qué durante elsueño la voluntariedad del hombre queda limitada y durante lavigilia se siente el hombre verdaderamente libre? Creo que
  3. 3. también podemos responder a esta cuestión pues sería el cuerpo elelemento materializado del estado-único que incluye laacepción otro sueño que sueña no soñar, es decir, el cuerpo es laauténtica substancia del sueño. Los versos citados anteriormente tal vez nieguen –desde elpunto de vista de la estética literaria- tales presuposicionesontológicas y convendría no detenerse en reflexiones que nofueran estrictamente literarias. Sin embargo, el principal objetivode este artículo es tratar de ahondar en las cuestiones filosóficasque se desvelan en la obra de Borges, no con afán crítico omeramente expositivo sino interpretativo. Pero antes de proseguirsería oportuno señalar que Borges nunca se consideró unpensador ni quiso que sus textos se tomaran como materiafilosófica. En palabras del propio escritor: Yo soy un lector,simplemente. A mí no se me ha ocurrido nada. Se me hanocurrido fábulas con temas filosóficos, pero no ideas filosóficas.La humildad del escritor era extremada y considero que el lectordebe personalmente juzgar si los textos de Borges revelan o no,ideas filosóficas. El escritor, crítico y filósofo Mauthner -al queBorges guardaba especial admiración- manifestó que la filosofíaes esencialmente lingüística, esto es, que la verdadera esencia dela misma radica en el lenguaje y es éste el que forja nuevasrealidades y por tanto amplifica la realidad. ¿No podemosconsiderar a Miguel de Cervantes un filósofo porque no hayacreado un sistema filosófico? ¿No es el Quijote, además de unaobra literaria estilísticamente perfecta, una reflexión implícitaacerca de las múltiples realidades que el ser humano puedeforjarse de una misma visión? ¿No expresó Cervantes la ideafilosófica que mucho más tarde enunciaría Schopenhauer? FueSchopenhauer quien enunció: el mundo es mi representación,pero sin embargo a través de una obra literaria, el Quijote, lamisma idea es sugerida por otro medio que no se corresponde aldel tratado filosófico sino al género literario de la novela. De estemodo, llegamos a la conclusión de que la ficción, a veces, aportanuevas visiones de la realidad. El filósofo y escritor FernandoSavater afirma lo siguiente: Una de las intuiciones más genialesde Borges (y que prueba su profunda comprensión de la tradición
  4. 4. filosófica) es que contempla las grandes construccionesespeculativas no como productos refinados del uso lógico de larazón, sino por el contrario como obras maestras de laimaginación. Además Fernando Savater añade: Sin duda eleclecticismo filosófico de Borges no es simple consecuencia,como él quiso hacernos creer, de incapacidad para alumbrarideas propias, sino de un radical y poético ‘escepticismo’, el cualtambién implica una toma de postura especulativa. Savater nospresenta a un Borges completamente capaz de formular ideaspropias pero siempre enmascaradas en un entramado de ficcionesque Borges concibe para poder caminar con mayor libertad, puesdonde realmente se siente cómodo es donde su identidad sedesdobla, se bifurca o se engrandece en los territorios de la gnosisy de otras ficciones en que él se sueña, desde los espejos, loslaberintos o las bibliotecas. Por eso Borges es un universo capazde albergar múltiples universos. La materia creativa surge de lamemoria y la imaginación surge del olvido, porque la memoria esconstante pérdida y sin embargo necesita reconstruir lo perdido,esa reconstrucción ya es ficción pues no recupera la realidad sinoelabora otra realidad a partir de elementos fragmentadosordenándose en la continuidad del tiempo, mirando hacia atrás,sin poder detenerse en el camino. El tiempo es un tema fundamental en la obra de Borges yconsidero que en esta cuestión el escritor argentino sí aportó ideasrealmente extraordinarias. Pero como en cualquier cuestiónfilosófica, no hay progreso, sino como bien señalaba Savater,especulación. No es ciencia, no es tecnología, toda indagaciónfilosófica es creación, es literatura, es conocimiento ypensamiento. Lo que distingue precisamente a la filosofía es labúsqueda de lo que no está al alcance del hombre pero que sinembargo es lo que le hace ser hombre. La existencia sólo esposible en el tiempo y pensarla fuera del mismo –la eternidad-será pura imaginación. En palabras del escritor: Nuestro destino[…] no es espantoso por irreal, es espantoso porque esirreversible y de hierro. El tiempo es la sustancia de que estoyhecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; esun tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me
  5. 5. consume, pero yo soy el fuego. El mundo, desgraciadamente, esreal; yo, desgraciadamente, soy Borges. Sobre este ‘yo’ forjadode tiempo hay un ‘yo’ integral que se corresponde con el tiempointegral, es decir, el Todo es el tiempo, y nosotros seríamos unaporción mínima de ese Todo constituido en la continuidad deltiempo, así, el mundo, sería un inmenso reloj de arena. A partir dela máxima de Heráclito, Borges añade esta fascinanteapreciación: Pero como los mares urden oscuros canjes/ Y elplaneta es poroso, también es verdadero/ Afirmar que todohombre se ha bañado en el Ganges. El protagonista del relato Laforma de la espada considera que lo que hace un hombre lohacen todos los hombresy conviene con Shopenhauer enque cualquier hombre es todos los hombres. Se refiere –Borges- ados actuaciones de dos personajes concretos, Eva y Jesucristo,para señalar que lo que ambos hicieron –la desobediencia y elsacrificio- fue fruto de una voluntad universal, la del hombrecomo un solo ser fuera del tiempo atomizado en múltiples seresen el tiempo. Esta cuestión filosófica del tiempo se traslada ya alplano teológico de la eternidad y como consecuencia al tema deDios. La tendencia de Borges –como señala en el epílogo a Otrasinquisiciones- a estimar las ideas religiosas o filosóficas por suvalor estético y aún por lo que encierran de singular y demaravilloso convierte al escritor argentino en un jugadorprofesional de lo trascendente, es decir, un irónico creador que sedivierte en los laberintos de la razón. Borges es fiel al carácterlúdico que todo filósofo no debe olvidar al adentrarse en laspreguntas sin resolver de la humanidad, por eso, es un auténticofilósofo, pues sigue lo que Platón considerase esencial en todalabor filosófica: Spoudaios paizein, jugar en serio 1. Y es que elinstrumento fundamental en Borges para tratar los grandes temasde la historia de la literatura y de la filosofía es la ironía, comoseñala Manuel Benavides en su magnífico ensayo Borges y lametafísica: La empresa de Borges es una pregunta obsesiva porlos poderes respectivos de la poesía y de la filosofía, de laimagen y el concepto. La respuesta es irónica; unas y otrosdenuncian los límites de nuestra finitud. Y la ironía -señala M.Benavides citando a Federico Schlegel- es la forma de laparadoja.
  6. 6. Como ya se ha señalado, lo realmente fascinante en Borgeses la forma en que configura la realidad por medio del lenguajedotando ésta de elementos filosóficos integrados en la visiónglobal del mudo. Ya en la Edad Media -tradición que Borgesconocía- se establece una relación entre el lenguaje, elpensamiento y la realidad, contemplando el ser como resultado dela significación que por medio del pensamiento se establecía delmundo, y se reconocía el pensamiento, por tanto, como la realidadlingüística de cada individuo o de una lengua determinada y enconsecuencia, una concreta visión del mundo. Esta tradición seabandona durante mucho tiempo y es en Alemania dondepermaneció y se cultivó en mayor medida. El filósofo alemánMauthner –al que ya me he referido- se ocupó de considerar estaperspectiva de corte logicista y profundizó en ella. Borges valoróenormemente las tesis de Mauthner e hizo lo que siempre solíahacer cuando una idea le seducía, convertirla en literatura. Sinembargo –y esto resulta curioso- Borges sentía una gran repulsiónpor el filósofo Heidegger el cual señaló y sostuvo que el lenguajees la casa del ser. En su vivienda mora el hombre. Lospensadores y los poetas son los guardianes de esta vivienda, algoque supone una afinidad intelectual entre ambos, aunque losmotivos de su desagrado por Heidegger eran por otras cuestionesno estrictamente filosóficas que no son necesarias señalar.En su magistral relato Tlön, Uqbar, Orbius Tertius, Borgesdescubre en una enciclopedia – con asombro absoluto- el idealistaplaneta de Tlön y nos lo describe detalladamente. La ficciónusurpa poco a poco a la misma realidad, como bien expresa DiegoValverde Villena: Un mundo imaginario que empieza a filtrarse –tenuemente al principio, luego con progresiva fuerza- en elmundo real. De nuevo la cuestión del lenguaje cobra aquí vitalimportancia pues las características del lenguaje de Tlön vienendeterminadas por su concepción de la realidad y el modo en queexpresan el mundo le sirve a Borges para entender cómo loperciben. Su lenguaje y las derivaciones de su lenguaje – la
  7. 7. religión, las letras, la metafísica- presuponen el idealismo, señalaBorges en el relato. Se observa evidente que la religión, las letrasy la metafísica son derivaciones del lenguaje, lenguaje éste queadvierte la noción idealista del mundo y de tal modo conciben unmundo en el que sólo hay sucesividad temporal sin espacio enella, no hay sustantivos […] hay verbos impersonales, calificadospor sufijos (o prefijos) monosilábicos de valor adverbial. Eladjetivo monosilábico es la palabra esencial y el sustantivoes acumulación de adjetivos. El sustantivo es la creación delobjeto inexistente hasta entonces originado de la idea. Las cosasse van creando a medida que el hombre las va uniendo en latemporalidad a través de los procesos mentales sucesivos.Los tlönianos no conciben que lo espacial perdure en el tiempo.También se piensa en la eternidad pero ya sólo como unahipótesis no como una percepción, la memoria, la teología, elsueño, incluso el materialismo (lógica y paradoja), son tambiénelementos teóricos interpretativos de lo real. La filosofía en Tlönse considera un juego, no buscan la verdad […] buscan elasombro y por eso se incluye en la rama de la literatura fantástica.La paradoja de las monedas es un insulto al idealismo tlöniano –que no admite el número plural-, sólo hay una moneda –elconcepto- y las demás sólo poseen valor metafórico, si laigualdad comporta la identidad, habría que admitir asimismo quelas nueve monedas son una sola. Se llega a la conclusión de quetodo es uno –recordando a Platón y a Schopenhauer- y que todoslos hombres, en el vertiginoso instante del coito, son el mismohombre. Todos los hombres que repiten una línea deShakespeare, son William Shakespeare, tema que también sepresenta en Pierre Menard, autor del Quijote y en tantos otrospoemas, relatos y ensayos borgianos. La idea es memoria yperdura en su recuerdo y con ella el objeto que representa, elolvido disipa el objeto y el hecho de que en cualquier ser perdurela idea hará que perdure el objeto, a veces unos pájaros, uncaballo, han salvado las ruinas de un anfiteatro. El asombro deBorges al descubrir el planeta de Tlön es la prueba de que lafilosofía forma parte de la literatura fantástica y tales ideasfilosóficas son las que han concebido a los objetos y a los seresdel conspirado Tlön. Sea este relato prueba tangible de un
  8. 8. pensamiento que -trasformado en ficción literaria- camina másallá de sus límites estéticos. Detengámonos ahora en el Borges oral, otro Borges distintoal de su literatura. Las palabras de un maestro, de un pensadorintenso y extenso. Podemos prescindir en nuestro pensamientodel espacio, pero de ninguna manera podemos prescindir deltiempo, señala Borges en sus conversaciones con RobertoAlifano. Borges nos hace imaginar un mundo donde sólotuviéramos un sentido, el oído. Así nuestros únicos instrumentosde comunicación serían las palabras y la música. Como dijoSchopenhauer, la música no es algo que se agrega al mundo: lamúsica es un mundo en sí misma. Sin embargo no podemos imaginar un mundo sin tiempoporque el tiempo es el problema esencial de la existencia. Eltiempo es la sucesión. Existir es ser tiempo. Nosotros somostiempo. […] El tiempo está hecho de memoria […] Y esamemoria está hecha a su vez, en buena parte, de olvido. Borges elabora un discurso en el que da voz a muchos delos grandes maestros de la palabra y de la idea, de este modo suspalabras suenan todavía más altas, llenas de verdad. En Borgesencontramos a filósofos como Heráclito, Platón, San Agustín,Plotino, Kant, Berkeley, Schopenhaer, Hume, Spinoza... Nombresque por sí mismos abarcan múltiples senderos, Borges sabeinvocarlos en el momento justo en que se debe hacer, cuandoprecisa de ellos, cuando a partir de ellos se busca a sí mismo, asínos ofrece una reflexión concebida pausadamente, fruto de susaber y de su imaginar. Borges se definía lector antes que escritor,por eso gran parte de su literatura es un homenaje a todas suslecturas, es una fascinación por la palabra que mora en aquelloslaberintos de ficciones, de nombres y adjetivos, de tiempos yciclos, de versos hallados en ese viaje luminoso de la mente quecomienza siempre en una biblioteca. El 11 de enero de 1975 mantienen un inquietante diálogo
  9. 9. Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato moderado por OrlandoBarone, se alternan diversos temas vitales: la primeramanifestación artística, el lenguaje y las revoluciones dellenguaje, la unidad geográfica de Latinoamérica, la realidad através del artista… Borges habla en todo momento con esaluminosidad verbal tan frecuente en sus conversaciones. ErnestoSábato, sin embargo, polemiza con su compatriotainsistentemente, parece no estar de acuerdo con él en muchascosas. También se habla sobre Dios y la creencia. Sábatomanifiesta que el catolicismo es un despropósito pues no se basaen la sensatez sino en el absurdo,querer aplicar nuestrascategorías humanas y sobre todo racionales a algo que lastrasciende… Un disparate, comenta Sábato. Borges añadeirónicamente: creo que basta un dolor de muelas para negar laexistencia de un Dios todopoderoso. Este diálogo teólogico esbreve pero indica en Borges un escepticismo religioso propio delhombre occidental moderno, o mejor dicho, posmoderno, Borgesprefiere aceptar su propia propuesta enigmática de un Dios quenos está soñando, que estamos soñando, que es soñado al mismotiempo. Borges entiende que Dios es una gran ficción del hombrey por tanto, un maravilloso -quizá el más importante- personajeliterario que ha dado la humanidad desplegado además enJesucristo. Hay un arquetipo posible: Dios es tan generoso con elhombre, que le da todo, hasta la posibilidad del Infierno. Peroquién sabe si esos regalos convienen, ¿no? Es la contestación deBorges a Sabato ante la afirmación de éste de la posible existenciade un Dios todopoderoso y perverso que se complace –recogiendo la ironía borgiana- causándonos dolor de muelas. Estaidea de Borges de la generosidad y malevolencia de Dios seintroduce en muchos de sus poemas afirmando siempre laexistencia de la deidad, del ser superior creador de seres.Recordemos los primeros versos de uno de los poemas máscélebres de Borges, el ‘poema de los dones’: Nadie rebaje alágrima o reproche / esta declaración de la maestría / de Dios,que con magnífica ironía / me dio a la vez los libros y la noche.Dios, el ser absoluto, el todo, lo eterno, es una mirada que elhombre no alcanza a visualizar nítidamente, sin duda, sin temor,sin misterio, por tanto, la visión más esclarecedora – como ya se
  10. 10. ha advertido- es la ironía, puesto que su principal suposición es lalógica y atenta mirada, crítica y punzante, transgresora y fatídica,descreída y aguda, astuta y elocuente pero basada siempre en loabsurdo o en lo antagónico, en ese espacio inherente de larealidad que se nos escapa, que no sabemos explicar, donde no sepuede negar o afirmar algo pues tal inferencia no admite unadeducción lógica, la ironía es la respuesta y la pregunta al mismotiempo, dice lo que no dice y no dice lo que realmente dice, esuna exactitud burlada, un disparate que se presenta comoindiscutible, que confunde aclarando.El senador Boecio en su libro De Consolatione Philosophaedescribió una carrera de caballos y un espectador que laobservaba y a un Dios que a su vez observaba la carrera y alespectador. Borges imagina que ese Dios también esobservado: Dios mueve al jugador y éste, la pieza. / ¿Qué Diosdetrás de Dios la trama empieza / De polvo y tiempo y sueño yagonía? Es incontestable el origen pues se basa en la idea deeternidad que es, de este modo, atemporal y simultanea. Enpalabras de Borges: la eternidad es la muy aventurada hipótesisde que existe un instante, y que en ese instante convergen todo elpasado, todos nuestros ayeres como dijo Shakespeare, todo elpresente y todo el porvenir.No podemos olvidar, finalmente, que una parte del discurso deBorges se expresa en términos utópicos. Lo difícil sería saber elgrado de utopía que ocupa en todo el corpus borgiano. Parte deuna ordenación del mundo literaria pero que sin embargo se acogea una extrema y sensata idea de libertad en que el lector rechaza oacepta el texto al que se ocupa. Borges, más lector que escritor,nos muestra el escenario de su lugar ideal, lugar que le es vedado
  11. 11. físicamente, como cualquier lugar utópico, pero que sin embargopuede reconocer en su memoria, que es la que elabora su discursoestético, y en la que debe apoyarse para vencer al olvido de símismo, del Borges que se aleja.Trabajo publicado en la revista "La rosa profunda", nº0,noviembre 2004. ISSN: 1699-4671.

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