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testimonia la presencia del Señor en nuestra existencia. Pertenecer más que poseer: elsecreto del amor gratuito del Maestr...
fuentes. Debe ser capaz de adaptar la Palabra de Dios con pensamientos nuevos. Debetener una actitud positiva y entusiasta...
ciegos", como lo expresa Jesús en Mateo 15:14 como resultado, tanto el maestro como susalumnos, caen en el hoyo.Para ir co...
Podríamos seguir profundizando en los principios, que con sus palabras y acciones Jesús,como el gran maestro de la histori...
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De algunos principios cristologico sobre los que podemos construir una pedagogia acorde con la realidad

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De algunos principios cristologico sobre los que podemos construir una pedagogia acorde con la realidad

  1. 1. DE ALGUNOS PRINCIPIOS CRISTOLOGICOS SOBRE LA QUE LOS MAESTROSPODEMOS CONSTRUIR UNA PEDAGOGIA ACORDE CON LA REALIDADPor Jhoani Rave Rivera.1Deseo iniciar esta reflexión invitando a mis compañeros Maestros y Maestras a pensar ennuestro quehacer diario y redescubrir el llamado que El Señor nos ha hecho a través denuestro servicio Docente por forjar la conciencia de nuestros estudiantes y desarrollar enellos las competencias para la vida. Esta reflexión permite acercarnos a la figura de Jesús deNazaret, como el Maestro de Maestros, como el “Maestro Inolvidable”2al que todos estamosllamados a seguir.La formación en la facultades de educación ha ido tomando conciencia de la importancia delprofesor, como un formador integral de sus estudiantes, en cada una de las dimensiones queconstituyen al ser humano, es decir no solo ser un mero instructor o transmisor deconocimiento académico, sino un verdadero maestro que se acerca a sus estudiantes nosolo con el propósito de llegar a su mentes sino también a sus corazones. Nosotros losdocentes por vocación, por elección y por opción estamos llamados a ser verdaderosMaestros, que a ejemplo del Señor Jesús, comparten su vida, sus emociones, susdificultades, sus sentimientos, sus proyectos y sueños con sus discípulos.Para nosotros, los educadores cristianos y los demás educadores, a pesar de las diferentesteorías y aportes de lo diversos pedagogos en la historia, debemos reconocer que Jesús deNazaret, ha sido el más grande educador de la historia. En tiempos de Jesús, discípulo eratoda persona que escuchaba y aprendía las enseñanzas del maestro tener discípulos erasimplemente una de las condiciones para el desempeño de la actividad de Jesús en laPalestina como maestro y profeta; de igual manera para nosotros como educadorescristianos que estamos llamados, a ejemplo de Jesús, a ser no solo Maestros de su buenanueva a través de nuestro discurso cognitivo, si no sobre todo con nuestras vidas que1Lic. En Ciencias Religiosas. Universidad de San Buenaventura de Cali. Esp. En Educación y Sagrada Escritura Fundación Universitaria Católica “LumenGentium”. Diplomado en pedagogía Universitaria. Universidad Libre. Seccional cali2CURY, Augusto Jorge. El Maestro Inolvidable: Análisis de la inteligencia de Cristo, ed. Academia de Inteligencia. Sao Paulo 2003
  2. 2. testimonia la presencia del Señor en nuestra existencia. Pertenecer más que poseer: elsecreto del amor gratuito del Maestro y del discípulo, Quien sigue a Jesús no es un discípulocualquiera que aprende cualquier clase de doctrina, sino que se convierte en discípuloamado, capaz de narrar las maravillas de DiosNo podemos ser maestros sin ser profetas. Si enseñamos solo conocimientos seremosdocentes, profesores o instructores pero no Maestros, con la inherente condición de sertambién profetas. Profetas que guiados por la fuerza del Espíritu Santo anuncian la BuenaNueva, la Buena Noticia que viene de parte de Dios, en medio de las Malas Nuevas, de lasMalas Noticias que permanentemente, como avalancha, caen sobre nuestra comunidadeducativa, sobre nuestra sociedad.En medio de esta situación como herederos de la buena nueva, como discípulos del Maestrode los Maestros seguimos siendo llamados a ser Maestros que anuncian gozosamente elevangelio del Señor Jesús, para que se cumpla en nosotros el dicho de Isaías 52,7: “¡Quéhermosos son sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz,del que trae las buenas nuevas de gozo, del que anuncia la salvación”Decimos que a la condición de ser maestros es inherente la de ser profeta. Y ¿Quién es unprofeta? es un hombre o una mujer que habla a los hombres en nombre de Dios el mensajeque ha recibido de Dios. Los profetas eran mensajeros llamados especialmente e inspiradospor Dios. "Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo."(2Pedro 1:21). Nosotros también estamos llamados a ser llenos del Espíritu Santo para quepenetre nuestros pensamientos y bajo su influencia realizar nuestra misión de anunciar elReino de Dios y denunciar la corrupción de un sistema ético, social, político y económico delmomento histórico que estamos viviendo.Podríamos preguntarnos ¿cuáles son las condiciones que debe tener el Maestro Cristianoque busca discípulos para Cristo? Pues bien aquí presentamos unas cuantas: Debe teneruna relación personal con Cristo Jesús. Debe vivir la vida cristiana en obediencia a la palabrade Dios. No puede vivir en abierto desacuerdo con los principios bíblicos. Debe ser sensible,tierno e interesado en las necesidades de los otros. No debe temer el trabajo duro, ya que laenseñanza requiere horas de preparación y estudio, además del desgaste emocional yespiritual al enseñar. Debe ser creativo con ideas originales, y saber buscar ideas de otras
  3. 3. fuentes. Debe ser capaz de adaptar la Palabra de Dios con pensamientos nuevos. Debetener una actitud positiva y entusiasta. El carácter del maestro influye en la enseñanza. Nodebe ser demasiado pasivo ni pesimista. Debe ser persona con autoridad.Los textos evangélicos nos presentan en repetidas ocasiones a Jesús enseñando a supueblo, a los discípulos, a los maestros de la Ley (escribas). En varios de ellos se señala lareacción positiva de quienes lo escuchan o contemplan. Su forma de enseñar impresionabamucho, pues "enseñaba con autoridad" (Marcos. 1, 22). Por eso cuando Jesús enseña: seintegra a la vida del pueblo, se coloca al alcance de la gente, participa de su vida, lesenseña de manera que entienden, su mensaje es claro y transparente.Ser maestro de la palabra de Dios, es el mayor privilegio que se puede gozar. Significa estaríntimamente vinculado al Maestro por Excelencia, nuestro Señor Jesucristo, ya que granparte de su ministerio comprendía la enseñanza. Él delegó poder y autoridad a susDiscípulos para que continuaran esa labor. Y les dijo: "Id por todo el mundo y predicar elevangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo; más el que no creyere,será condenado." Marcos 16:15-16. "Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobrevosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, yhasta lo último de la tierra." Hechos 1:8.Dios ha puesto sus ojos en nosotros como maestros, y ese deseo de enseñar que brotadesde lo profundo de nuestro ser, no es sino un llamado del Señor. Él necesita de nosotrospara la educación de los niños y las niñas que el tanto ama. Sus inmortales vidasrepresentan gran valor. Jesús murió por cada uno de ellos en la cruz. No derramó supreciosa sangre, en precio de rescate, solamente por los adultos, sino que también lo hizopor los niños.Al llamarnos para ser maestros, Dios dispuso que nosotros ayudáramos a otros sereshumanos a aprender. No importa cuán grande o cuán pequeño sea a quien enseñe, siempreestará centrado alrededor de tres factores: El Maestro, la enseñanza y el discípuloEl maestro que abre su vida al Señor, producirá el fruto del Espíritu Santo y podrá respaldarsu enseñanza con experiencias reales. Es triste, pero es verdad, hay muchos maestros queenseñan el evangelio, sin gozar de una relación personal con Dios. Son "ciegos guías de
  4. 4. ciegos", como lo expresa Jesús en Mateo 15:14 como resultado, tanto el maestro como susalumnos, caen en el hoyo.Para ir concluyendo, podemos decir que Jesús, fue realmente un verdadero maestro, no soloporque intelectualmente era muy competente, sino además porque conocía perfectamente laley y los profetas. Pero el elemento fundamental de Jesús como verdadero maestro seencuentra en los siguientes aspectos: llamó los que quiso y les acepto realmente como eran,sentado así el principio de la tolerancia. Los doce apóstoles estaban muy lejos de ser“superhombres”. ¿Cómo fue que escogió Jesús a sus discípulos? en Lucas 6:12-17 leemos,“en aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando llegó el día,llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos”.Jesús fue amoroso y compasivo frente al sufrimiento del ser humano curando sus dolenciascorporales y afectivas, expresando a través de estas acciones otros dos principios como elamor y la compasión. “Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porqueestaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a susdiscípulos: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies queenvíe obreros a su mies.»” (Mateo 9,36-38)Denunció el abuso de los dirigentes políticos y religiosos de su tiempo y reclamando paraDios lo que es Dios y para el Cesar lo que es del Cesar, proclamando así el principio de laJusticia. (Mateo 22, 15-21).Proclamó más que la verdad nos haría libres, y dio su vida por defender sus ideas, susprincipios, su mensaje liberador, ensañando otros dos principios: que la verdad y la Libertadvan de las manos y que al expresar la verdad nos condena a la muerte, donde alcanzamos laplenitud de la libertad, al no sentir temor por ello, pues algún día moriremos. “Si vosotrospermaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; conoceréis la verdad, yla verdad os hará libres” (Juan 8:32).
  5. 5. Podríamos seguir profundizando en los principios, que con sus palabras y acciones Jesús,como el gran maestro de la historia, nos dejo. Pero no se trata de hablar de Jesús, si no deprocurar ser su discípulo como educador, hasta alcanzar el grado de MAESTRO.No se trata únicamente de disertar sobre Jesús y los valores del Reino, sino de hacer vidanosotros sus palabras y sus acciones. Solo El Señor Jesús es el modelo de Maestro quedebemos de seguir para transformar nuestras vidas y las vidas de nuestros niños y nuestrosjóvenes. Solo nos queda seguir preguntando como Pedro: “Señor, a quién iremos? Tútienes palabras de vida eterna”. Juan 6, 68

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