Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

Los libros de dios

315 views

Published on

Los editores de nuestras vidas...

Published in: Spiritual
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

Los libros de dios

  1. 1. Los libros de DiosLa verdad es que este Jefe nuestro se gasta un humor... cósmico.Primero los creó de barro. Por algún motivo que no nos comunicó, ni tan siquiera a Pedro, no legustó aquello y les retiró su soplo de vida. Nuestras mentes, tan privilegiadas para acabar condragones, proteger almas y cuerpos o incluso hacer que dos miradas se crucen produciéndose lachispa del amor entre ambas, son completamente inútiles a la hora de buscar aquella primeraGeneración. Quizás sea inútil seguir buscando, ¿no os parece, amigos?Sobre todo porque la Segunda Generación sí prosperó. Tan imperfecta como es, ha resultado lafavorita del Jefe. Y también de su Adversario, todo hay que decirlo. ¿Será el juego que les da y lessalva del Aburrimiento lo que ha propiciado que ya haya unos seis mil millones de humanos por elCosmos?Sí, sí, de acuerdo, nunca es propicio pensar sonre el Pensamiento Supremo y sus decisiones. Suscaminos no son menos inescrutrables para nosotros que para las criaturillas de ahí “abajo”.Yo estoy convencido de que el Jefe debe de estar pensando en una Tercera Generación, si es que nola ha iniciado ya en algún sistema estelar que aún creamos vacío de vida. Sería muy propio de suPersona, sí. Y lo creo porque esta Humanidad no parece reconocer ningún límite a su depravaciónvía el desamor que se tienen todos sus miembros. Cada actuación nuestra requiere más y másprudencia, casi no podemos saber a veces si no estaremos cayendo en el Mal.Perdonad el estremecimiento, sabéis que es una posibilidad cada día más grande, con esos pequeñosmonstruos de ahí abajo.Aunque hay algunas regiones de su mundo donde el Jefe se divierte especialmente. Casualmente (ono) es donde menos predicamento tiene, donde más están perdiendo la Fe, el Jefe los perdone suinconsciencia.Ya sabéis cuál es la actividad preferida por nuestro Jefe. Ningún humano ha intuido jamás que lo de“a su imagen y semejanza” era un circunloquio: la actividad que más gusta a los humanos, laactividad elevada, entendedme, es también la que más gustan de practicar al Jefe y su Adversario(seguro que esa casualidad es una de las cosas que más hace rabiar al rabudo). Por lo que me heenterado, ninguno puede pasar un segundo, por decirlo así en este marco intemporal, sin hacerlo.Y los humanos lo mismo. Es increíble lo que han avanzado, no sé si ellos solos o ayudados poralgunos de nosotros, al estilo de nuestro amigo Prometeo. Curiosamente fue una de las aplicacionesde lo que Prometeo les reveló lo que les inició en la actividad divina favorita, y dicen que quizás porello la realización Zeus decidió castigarlo: ¿cómo iba a pensar nadie entonces que las actividadeshumanas podrían ser tan reveladoras y “divertidas”?Pero ya veis. Comenzaron fijándose en lo que hacía el humo y algunas sustancias terrestres sobresuperficies que sólo un loco pensaría aptas para la creación. Nadie sabe de dónde les vino esacaracterística tan suya (y no digo virtud ni defecto, porque aún no está claro qué es), la imaginación.Poco después aprendieron que no necesitaban las cuevas para ello, y que el placer era mayor sicreaban en dosis hiperconcentradas, en trozos pequeños.De las teas a los cinceles, de las cuevas a las tablillas y de las tablillas al pergamino. Estos humanosnunca han dejado de escribir. Escapa a nuestra comprensión que con esa visión tan limitada que lesha dejado la evolución puedan detenerse tanto tiempo en actividades tan poco relacionadas con lasupervivencia, salvo que sea cierto lo que dicen algunos, que precisamente siguen creando para nocaer en la locura y... pervivir. Inútiles, ¿acaso no se les ha revelado suficientes veces que la vida eslo único que tienen asegurado?Bueno, amigos, todos conoceis lo que ellos llaman Historia. Si incluso alguno de ellos se hanespecializado en “estudiarla”, cuando bastaría que se quitasen el velo de los ojos y nospreguntasen...Precisamente en esas regiones descreídas, las que se piensan más “ricas”, el tema de la creación estáviviendo un momento especial. Van a dejar atrás el material que más les ha hecho avanzar, sí, másincluso que ese estúpido silicio al que se van a abandonar. Van a dejar los libros, los tomos, aunqueseguirán llamando libro a lo que ahora serán “bits” y “bytes”. El nuevo formato del libro
  2. 2. electrónico...Toda su historia innovando, cambiando, explorando, buscando sin saberlo la divinidad, incluso eneste aspecto que de tan lateral como lo ven, no se dan cuenta de que es clave, su clave, de hecho.Siempre cambiando el formato, lo requiera o no el contenido.Me pregunto por qué se lo permite el Jefe.Bueno, en realidad, no es más que un modo más de aplicar ese humor cósmico Suyo del que oshablaba al principio.¿Cuándo se darán cuenta esos monstruitos que cada uno es una novela que esos dos devoran confruición cada vez que muere uno? ¿Cómo no se han dado cuenta de que el Jefe sólo se lleva lasnovelas buenas y que en el cara o cruz del principio del Tiempo al Adversario le tocó leer y releersólo los bodrios, las novelas humanas más predecibles y peor escritas por sus únicos protagonistas?Mientras tanto, se siguen divirtiendo con el libro electrónico, sin darse cuenta de que lo único queles salva del olvido de aquella Primera Humanidad de barro es que sigan gustando al Lectorsupremo, el lector de lectores, el Metalector, el creador del único formato hasta ahora “eterno” einmutable, evolución aparte...¿Que cuál es nuestro papel, compadres ángeles, en todo esto? Es fácil verlo, ¿no creeis?Conectamos, seleccionamos, intervenimos o no, intercedemos, inspiramos, sugerimos en lo másíntimo de las consciencias. Incluso me pregunto si este proceder nuestro es Bueno, o Neutral, oincluso... Malo. A fin de cuentas, y al revés que los personajes de sus libros, estas novelas gozan dellibre albedrío... Amigos, somos... los editores.

×