Lecciones De La Vida Cristiana MóDulo 1 LeccióN 6

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Sexta Lección, "Usted ha sido justificado"

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Lecciones De La Vida Cristiana MóDulo 1 LeccióN 6

  1. 1. LECCIONE S PARA LA V I D A C R I S T I A N A Ciclo 1: Puntos esenciales de su fe Curso B: Cómo entender lo que ha cambiado Lección 6: Usted ha sido justificado Sección 1 Al terminar esta sección de la lección 6, usted debe estar en capacidad de: A. Reconocer el significado de la Justificación y explicar sus tres características B. Entender la relación entre justificación y justicia Lea Romanos 5:1, 17-21 En las lecciones anteriores examinamos algunos elementos claves en la vida del creyente. Vimos que Dios nos ama tal como somos, y por lo tanto, nos ha perdonado, redimido y reconciliado. Y Él lo hizo, no porque mereciéramos la salvación que Él ofrece, sino porque gracias a Su amor, Él supo qué necesitábamos esa salvación desesperadamente, y no había forma de alcanzarla por nuestra cuenta, sin la intervención de Él. Habiendo puesto este fundamento en nuestros estudios, continuaremos explorando cómo este hecho de la gracia de Dios nos ha cambiado a cada uno de nosotros que ha aceptado a Jesucristo como Señor. En esta lección veremos como Dios nos ha justificado mediante Su hijo. Es necesario que entendamos que el asunto de la justificación es crucial para el sistema doctrinal de un cristiano; porque si tenemos una percepción tergiversada de este asunto tan importante, entonces no podremos comprender adecuadamente nuestra libertad y liberación en Cristo Jesús. La justificación no es sólo una palabra teológica altisonante que los predicadores utilizan; ¡más bien se trata de la base y el fundamento de todo lo que creemos como cristianos! En realidad, no hay forma de que podamos disfrutar de la vida cristiana victoriosa, a menos que comprendamos lo que significa ser justificados según la Escritura. Ahora, el mejor lugar para empezar es examinar simplemente el significado de la palabra “justificación”. En el griego, el idioma original del Nuevo Testamento, la palabra para “justificación” proviene de la misma raíz del vocablo traducido como “justo”. Por consiguiente, justificación y justicia están esencialmente relacionadas. Cuando decimos que un hombre está justificado lo que queremos decir, es que ha sido declarado justo a los ojos de Dios; también ha sido absuelto de su culpa, y la justicia de Jesucristo ha sido puesta sobre él. ¿Y cómo es esto posible? Pues ya hemos visto en las lecciones anteriores que el hombre es sumamente pecador, y que no hay nadie justo. (Rom 3:10-18,23). Sin embargo, la doctrina de la justificación afirma que todo creyente ha sido declarado justo por el mismo Dios. Y esto sólo Página 25
  2. 2. LECCIONE S PARA LA V I D A C R I S T I A N A es posible gracias al sacrificio expiatorio de Cristo en la cruz. (Rom 3:23-24) Dios no ha pasado por alto nuestro pecado, ni tampoco ha declarado que éste sea irrelevante, sino que más bien, al reconocer la seriedad del pecado y el hecho de que éste nos separaba de su santidad tan pura, Él nos juzgó a cada uno, nos halló culpables y luego dirigió nuestro castigo hacia Su hijo. Cristo fue nuestro sustituto, y llevó sobre sí el castigo que nosotros merecíamos. Por tanto, por medio de Él ya se ha hecho expiación por nuestro pecado, y el Dios santo puede mirarnos una vez más sin poner en tela de juicio su justicia perfecta. 1: ¿Falso o verdadero? Nuestra justificación en Cristo es como el caso de un juez que declara “culpable” a un criminal y luego pone el castigo por el crimen sobre sí mismo, en vez de ponerlo sobre el verdadero culpable. Hay tres aspectos fundamentales que debemos de comprender, y cada uno de ellos se presenta en la siguiente declaración: DIOS nos ha justificado por GRACIA mediante la FE. Esto significa que nuestra justificación es un don que Dios nos dio gratuitamente debido a su gran amor por nosotros. No existe forma de que pudiéramos habernos ganado nuestra propia posición como “justos”; por lo tanto, Dios procedió a asegurar nuestra salvación a favor de nosotros. (2 Cor 5:21) Nosotros entramos a esa relación salvadora con Dios cuando aceptamos a Su Hijo por fe, o en otras palabras, al creer en el evangelio y recibir a Cristo como nuestro Salvador. 2: Selección única. ¿Cuál de las siguientes declaraciones no corresponde? Las tres características de la justificación explican: a. quién nos justificó b. por qué fuimos justificados c. cuándo tiene lugar la justificación de cada persona d. cómo se completa nuestra justificación Sección 2 Al terminar esta sección de la lección 6, usted debe estar en capacidad de: Página 26
  3. 3. LECCIONE S PARA LA V I D A C R I S T I A N A A. Reconocer la relevancia contemporánea de su justificación en Cristo B. Distinguir entre justificación y santificación, y comprender cómo tal entendimiento está en estrecha relación con la manera en que usted se relaciona con Dios cada día. C. Examinar las actitudes de incredulidad e indiferencia hacia el pecado debidas a ideas erróneas acerca de la justificación y el perdón. D. Recordar Rom 5:8 y memorizar Rom 5:9, entendiendo las implicaciones del pasaje en su propia relación con Dios. Y entonces, aunque todos estábamos atascados en el pecado, impotentes para efectuar nuestra propia redención, y siendo “aborrecedores de Dios” (Rom 1:18-32), ahora podemos llamarnos hijos de Dios, y “herederos conforme a la esperanza de la vida eterna” (Tit 3:7). Este hecho, obviamente, tiene implicaciones en nuestra conducta y carácter, pues ya no andamos caminando torpemente por el mundo sin ningún propósito ni esperanza. El Espíritu Santo ha entrado ahora a nuestros corazones y nuestras vidas, y nos hemos convertido en “coherederos” con Jesús, “hijos de Dios” plenamente (Rom 8:16-17). Al haber recibido a Cristo como Señor hemos llegado a ser “nueva creación”, y nuestro viejo hombre ha sido desechado (2 Cor 5:17). Es crucial que usted entienda que su novedad en Cristo se declara en el momento en que usted lo recibe a Él. Usted ha sido justificado hoy. Sabiendo que Dios ha cambiado su opinión total en cuanto a usted a partir de Su gracia, ¿cómo se siente con respecto a su nueva identidad? Anote su repuesta en su cuaderno, confesando cualquier incredulidad que usted tenga Fíjese en el orden de los eventos: Primero venimos a Cristo y luego nuestras actitudes y acciones cambian. Demasiadas personas aplazan una decisión por Cristo debido a que tienen un deseo devoto de esperar hasta que sus vidas estén lo suficientemente limpias para acercarse a Dios. Estimado amigo, estas personas han empezado a hacer esto ¡al revés! A Dios no le interesa cuánto podamos “limpiarnos” nosotros mismos, ya que Él sabe que nunca podremos perfeccionar nuestras vidas lo suficiente como para hacernos dignos de Él. Él desea, mas bien, que vengamos a Él tal como somos, para así poder empezar Él mismo a cambiar y perfeccionar nuestras vidas de adentro hacia fuera. A este proceso se le llama santificación, y está completamente separado de la justificación. Recuerde que nuestra justificación quedó completa con el sacrificio de Cristo hace dos mil años, mientras que nuestra santificación es la purificación cotidiana de nuestras vidas, bajo la dirección y el poder del Espíritu Santo. Página 27
  4. 4. LECCIONE S PARA LA V I D A C R I S T I A N A Ahora que usted que ha sido justificado a los ojos de Dios, sin importar lo que las acciones de su vida reflejen ¿cómo cambia esto la forma en que usted se acerca a Dios cada día? ¿Lo hace sentirse libre para ser honesto con Él en cuanto a su pecado, y confesarlo, sabiendo que Él no va a despojarlo de su manto de justicia, o a declararlo indigno de presentarse ante Él? Responda en su cuaderno. La comprensión de que nuestra justificación es algo fuera de nosotros mismos que Dios ya ha completado, es algo sumamente liberador para el cristiano. Esto significa que no estamos atrapados debajo de una interminable lista de “haz esto, no hagas aquello”, que debemos mantener meticulosamente para salvarnos. (Gál 3:2-5; 5:1) Nuestra mejor conducta no puede ni podrá asegurar nuestra eternidad con Dios; sólo la sangre de Jesús puede hacer eso. Sin embargo, esto no significa, desde luego, ¡una licencia para pecar y para actuar de la manera que nos plazca! La presencia del Espíritu Santo, quién reside en nosotros, nos cambia desde adentro. Esto significa que a medida que Dios obra dentro de nosotros para cambiar nuestras actitudes se va a dar un efecto positivo en nuestras acciones. Debido a que estamos revestidos de la justicia de Cristo (Gál 3:27), el espíritu dentro de nosotros obrará para conformar diariamente nuestras acciones a las de Jesús, de manera que empecemos a desarrollar una actitud sincera como la de Cristo, (Fil 2:5-11) Pídale al Señor que le muestre las formas en que sus acciones puedan reflejar la obra que Él ha efectuado dentro de usted y glorifíquelo por eso. Pídale luego que le revele las áreas de su vida donde usted ha permitido que la indiferencia o la mala doctrina le llevaran a pecar, a buscar excusas y abusar del perdón y la justificación de Dios. Anote en su cuaderno sus pensamientos, alabanzas y oraciones. A medida que vayamos creciendo en nuestra comprensión de la justificación y de la repercusión que la obra salvadora de Cristo tiene en nuestras vidas, Jesús vendrá a ser más y más real para nosotros. De modo que, el siguiente paso natural en nuestro estudio será considerar en su totalidad las implicaciones de la crucifixión en la vida de cada uno de nosotros, lo cual examinaremos en nuestra siguiente lección, “Usted ha sido crucificado”. 3: Memorice Rom 5:9 y recuerde Rom 5:8. Sin consultar su Biblia o los pasajes bíblicos previos en el folleto, llene los espacios de abajo: Página 28
  5. 5. LECCIONE S PARA LA V I D A C R I S T I A N A “Mas Dios __________ su amor para con nosotros, en que siendo aún ____________, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya _____________ en su _________, por Él seremos salvos de la ira” Rom 5:8-9 Al entender la magnitud de cómo el sacrificio de Cristo en la cruz lo transformó a usted, y transformó la manera en que Dios lo ve, ¿qué desea usted que su vida refleje? Página 29

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