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Religiosidad en la red

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Religiosidad en la red

  1. 1. Religiosidad en la red Nuevo horizonte para el creyente Luis Ignacio Sierra G. Profesor Asociado Departamento de Comunicación. Facultad de Comunicación y Lenguaje, Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia.lisierra@javeriana.edu.co Resumen Este texto intenta mostrar cómo el nuevo milenio se presenta con perspectivas claras de pluralismo religioso multimedial. Nuevos modos de ver, sentir, participar, percibir y visibilizar lo religioso a través de la red mundial de Internet, con un sinnúmero de posibilidades pero, igualmente con no pocas limitaciones y cuestionamientos para el creyente. E l nuevo milenio nos abre progresivamente a una etapa inéditade la historia humana. Innumerables indicios revelan que asistimos a transformacionessustanciales en nuestros modos de vivir, de ver, de informarnos, de mirar yrepresentar la realidad. Todo convoca a pensar y actuar tanto global como localmente.Vivimos y actuamos por encima y más allá de nuestras fronteras. Esta sociedaddispone de medios sofisticados de comunicación, particularmente audiovisuales yelectrónicos, que permiten un contacto activo, simultáneo y recíproco entre actoresindividuales, traspasando cualquier frontera de país, religión y continente. La relacióninterpersonal, más emotiva, directa y cara a cara, comienza a ser mediada coninusitada intensidad por la frivolidad de pantallas de toda índole. Pertenecemos a unasociedad desterritorializada, que se dice no exclusiva, sino abierta e inclusiva, perollena paradójicamente de profundos y agudos contrastes, de nuevas brechas ydesigualdades sociales.La religiosidad, al igual que muchos otros fenómenos de la actividad humana, se havenido transfor- mando también al ritmo de los acelerados avances tecnológicos. Lapantalla, particularmente la del computador, es, en este caso, el nuevo templo quecongrega, convoca a multitudes para practicar y compartir un solo credo: laglobalización del mensaje religioso, en simultaneidad con los distintos acontecimientos.Se ha convertido en ‘púlpito virtual’ desde donde emanan toda clase de discursos, quevan desde la más pura ortodoxia hasta los más refinados esoterismos.Muchos autores constatan que en el terreno religioso presenciamos una agudaparadoja: de una parte, amplios grupos sociales viven con una visión secularizada delmundo – un mundo ‘sin Dios’, donde las preguntas por el Ser Supremo han quedadorelegadas -, y, de otra, se da a la vez una explosión de nuevas formas de búsqueda delo trascendente[1]. Para otros especialistas, estamos lejos de asistir al retorno de lasreligiones institucionales. Al contrario, por un lado, asistimos al fenómeno de lafragmentación de la experiencia religiosa en el seno de las grandes religiones, por otrolado, estamos frente a la emergencia de una experiencia religiosa difusa y ecléctica,que subvierte los conceptos tradicionales de religión, dado que no pretende
  2. 2. constituirse en una religión, sino en ser una contraposición a ellas. Por ese y muchosotros factores, el fenómeno de la experiencia religiosa en la actualidad es complejo deabordar[2].Con la llegada de la ‘nueva cultura’ creada por la comunicación moderna,especialmente las inmensas potencialidades que brinda la red de Internet, el fenómenoreligioso adquiere las pro- porciones de un nuevo horizonte por descubrir y trabajarpor parte del creyente. Al ampliarse y visibilizarse mejor el panorama religioso a travésde la red mundial, el horizonte para el creyente se ha reconfigurado con nuevas ofertasy posibilidades. La producción e intercambio de información y contenido simbólicoreferido a lo religioso-espiritual se encuentra ya disponible en abundancia y ampliavariedad en la Red. Desde esas nuevas experiencias del fenómeno religioso surgenvarios interrogantes que dan motivos para pensar: ¿de qué tipo de religiosidad se trataen la Red?, ¿qué busca la gente al acercarse a sitios web de religiosidad o deexperiencias espirituales virtuales?, ¿qué impacto tienen esas prácticas para la vivenciareal religiosa de la gente?, ¿cómo se configura lo simbólico religioso en la Red?, ¿cómovisibilizar auténticamente a Dios, la religiosidad, la espiritualidad en el marco de lasnuevas tecnologías globalizadoras?, ¿qué implicaciones comunicativas tiene esta nuevapráctica cultural? o, el interrogante clave planteado por Michel de Certeau: ¿qué papeljuegan en los procesos de elaboración de las creencias colectivas las nuevastecnologías culturales? Se trata de resolver el enigma de ¿cómo se construye lacreencia en nuestras sociedades, sobre qué bases se producen sistemas de credibilidadentre los grupos sociales?[3]. Interrogantes estos que desbordan aquí nuestrasposibilidades y darían lugar para una o varias investigaciones.Con el ánimo sólo de esbozar algunas pistas de reflexión este texto intenta mostrarcómo el nuevo milenio se presenta con perspectivas claras de pluralismo religiosomultimedial. Nuevos modos de ver, sentir, participar, percibir y visibilizar lo religioso através de la red mundial de Internet, con un sinnúmero de posibilidades pero, a la vezcon no pocas limitaciones y cuestionamientos para el cre- yente. Inicialmente, veremoscómo ha incidido el fenómeno de la posmodernidad en la religiosidad en la eratelemática. Describiremos luego rasgos característicos de la llamada ‘religiosidad on-line’, particularmente en lo referente a la religiosidad católica y, finalmente,plantearemos algunos cues- tionamientos y desafíos que surgen a partir del auge deeste fenómeno contemporáneo.1. Posmodernidad y religiosidad en la era virtualEl consenso es unánime en torno a la comprensión de laposmodernidad como época del desencanto, como época delas diferentes crisis por las que ha pasado una sociedad quele ha apostado a la razón como explicación suprema de larealidad y de la existencia humana. Según Max Weber, laidea de la modernidad en Occidente se erige sobre unproceso de desencantamiento del mundo, proceso que secaracteriza por la pérdida de un sentido que unifique lasdistintas esferas de la vida social.En la perspectiva planteada por Michel Maffesoli[4] sepuede comprender la mitología de pasaje de la modernidada la posmodernidad del nuevo milenio, como la configuración de una época de cambiosustancial de los valores modernos, es decir, los valores que constituyen a los
  3. 3. individuos y la sociedad en su conjunto, valores, según Michel Foucault, queconstituyen la episteme, es decir, la representación y las organizaciones de una épocadada. En ese sentido, sostiene Maffesoli, la episteme de la modernidad podríaresumirse en tres aspectos: primero, la idea de unidad, de reducción a lo Uno. Losgrandes relatos de referencia (metarelatos en términos de Lyotard), especialmente enla segunda mitad del siglo XIX, realizaron la ‘homogenización de la repre- sentación’.El ocaso de los grandes relatos, se expresa tal vez, en los nuevos regímenesdiscursivos de los medios. Segundo, en los siglos XVIII, XIX se asiste a la invención delindividuo, como entidad homogénea basado en una lógica de identidad, generandoposteriormente una teorización del individuo y el individualismo. Finalmente, está lahegemonía de la razón como factor clave en la constitución del individuo y la sociedad.De la emancipación del individuo y de la razón, llevada a cabo por el humanismo, porel renacimiento y por la revolución científica, en algunos de sus teóricos, se llegó a laerradicación de la religión y de la idea de Dios como condición para la autoafirmacióndel hombre. De la primera ilustración (razón subjetiva) y la segunda ilustración (razónpráctica), se ha venido gestando la tercera ilustración (razón comunicacional)[5].Así, de la exasperación y ‘saturación’ de ciertos valores modernos está emergiendo unanueva mane- ra de ‘estar juntos’. Los acentos se desplazan hacia la expansión denuevos ejes: lo local, el localismo, las afirmaciones localistas, maneras de vestir,hablar, hacer, comportarse, en un ‘brico- lage ideológico’, "una especie de babelizacióndel mundo". Maffesoli propone la metáfora del ‘tribalismo’, como extraña pulsión quelleva al individuo a hacer como el otro, a existir formal- mente gracias a la mirada delotro. "En ese tribalismo, en ese ‘estar de moda’, en esa imitación, la verdaderaimportancia está en la imagen, en el imaginario, en la imaginación, justamente porqueno hay más prevalencia de la razón, que dejó de ser elemento de hegemonía. Sicreásemos un neologismo, diría que experimentamos la emergencia de un mundoimaginal. Lo imaginal estaría sucediendo al mundo en el cual prevalecía la razón"[6].Está pues en juego un estilo y un modo de vida que compromete casi todas las esferasde la intimidad y de la esfera pública. Dice Mabel Paccini, que lo que está en juego, sonlas formas de construcción de las creencias y, no menos importante, la reinvención delos lazos sociales.Nos sentimos inmersos entonces en una era cultural de lo icónico y audiovisual, de lodigital y lo telemático, que nos seduce a cada instante. Como dice A. Renaud,asistimos al surgimiento del nuevo régimen de lo visible y con ello a un nuevo régimende discursividad, de tratamiento del saber. La imagen contiene y despliega plenamenteuna cuota de saber, de igual forma que la visibilidad, asumida por la imagen, incorporay materializa iconológicamente el concepto, aportándole una dimensión estética,sensible. Baudrillard lo resume admirablemente: "En el corazón de esta videoculturasiempre hay una pantalla, pero no hay forzosamente una mirada"[7].Porque si la experiencia icónica y audiovisual replantea desde su misma raíz los modosde relación con la realidad, es decir, desde las transformaciones de nuestraspercepciones de espacio y tiempo, paradójicamente nos coloca frente a unaproliferación de imágenes que provocan igualmente un vacío de significación demuchas de ellas al ser sometidas a la ‘lógica de la mercancía’. Como lo sostiene J.Martín Barbero, "vivimos bajo la hegemonía audiovisual que descubre, pone al descu-bierto, las contradicciones de una modernidad otra, esa a la que acceden y de la quese apropian las mayorías sin dejar su cultura oral, mestizándola con las imaginerías de
  4. 4. la visualidad electrónica (…), si ya no se escribe ni se lee como antes es porquetampoco se puede ver ni expresar como antes"[8].El consenso entre muchos especialistas es que los nuevos medios surgidos gracias alos avances de la tecnología, nos acercan al mundo, rompen las barreras del espacio ydel tiempo y pueden potenciar la comunicación humana, pero también pueden generaruna actitud de pasividad, de uni- direccionalidad y nos pueden imponer unpensamiento rápido, único e inmediato, en el que no hay tiempo para la reflexión y elanálisis.Nos encontramos en plena situación de <<cambio de paradigma>>, en los inicios deuna nueva forma social de estar en el mundo. Evidentemente, Internet es unaexpresión y a la vez un instrumento importante de ello: es una herramientacomunicacional completamente novedosa, que se añade a otros mass mediamultiplicando las fuentes de mensajes. (...). En Internet <<cabe de todo>>: lasabiduría y la ordinariez; la paz y la guerra, la ciencia y el oscurantismo, lo sagrado ylo esotérico en un caleidoscopio sin brújula"[9].Para J. F. Lyotard, uno de los primeros teóricos de este cambio, la crisis de losmetarelatos se constituye en clave explicativa de los cambios sustanciales entremodernidad y postmodernidad. Esa crisis no ha dejado por fuera la esfera de loreligioso. Todo lo contrario, tanto la crisis como el resurgimiento de lo religioso se hanconstituído en uno de los mayores indicadores de este nuevo período en nuestrahistoria. Sin embargo, la irrupción de lo religioso no es necesariamente el retorno de losagrado y parecen más formas de neopaganismo. Un nuevo discurso religioso que,para muchos teólogos, nos adentra en una época ecuménica.. En el ámbito religioso hasido decisivo el impacto de la secularización y el pluralismo de valores. A ello hancontribuido, sin duda, no sólo innumerables factores políticos, culturales, sociales,tecnológicos, económicos vividos a escala mundial, sino también factores claves aescala local, las conquistas sociales, la visibilización de la pluralidad cultural.Lo que Peter Berger llama secularización de la conciencia ha llevado a que los fieles,particu- larmente católicos, hagan una resignificación de la doctrina que aprendieronde la Iglesia. Un replanteamiento que ha llevado a muchos a darle otro significado alos principios y dogmas religiosos aprendidos, a su idea de la Iglesia y a la mismarepresentación de Dios. Lo que otros denominan una flexibilidad dogmática. "En unsentido amplio, la secularización de la conciencia implica la posibilidad que tienen loslaicos para comunicarse directamente con Dios, ser escuchados y obtener su respuesta[...] Es decir, los laicos también pueden dar lo sagrado a los demás, con lo cualprescinden de la jerarquía eclesiástica"[10]. El individuo ha adaptado la religión a susociedad y su cultura y recurre a la búsqueda de nuevas directrices con las que habráde organizar su entorno y darle sentido a su existencia.De un discurso religioso eminentemente teocéntrico, totalizante, hegemónico, vigentea lo largo de sucesivos siglos, se ha dado en los últimos años un viraje radical hacia undiscurso religioso plural, fragmentado, policéntrico, politeista, antropomorfo, naturistay esotérico. Las condiciones contem- poráneas de la fe y de su transmisión han variadosustancialmente.Lo religioso se presenta con unas características muy propias en el nuevo horizonte dela postmo- dernidad. Para muchos se trata de un bricolaje tendenciosamentesincretista, de des-tradicio- nalización y des-doctrinación. La ideología postmoderna,
  5. 5. como ideología pura, niega a Dios y la posibilidad de relacionarse con El. Sin embargo,inserta otros aspectos culturales e históricos, ofrece perspectivas nuevas pararelacionarse con Dios. En opinión de J. Habermas, esta "nueva intrans- parencia" estámarcada por una ‘crisis religiosa’.No obstante, pese a los pronósticos de Feuerbach, Marx y Nietzche, la esperadamuerte de la religión no se ha producido. Se observa, por el contrario, un "resurgirreligioso". El resurgimiento, más que la vuelta de lo religioso, de lo sagrado, la sed porel misterio, por la trascendencia, por la mística en distintas formas, aparece despuésde la exclusión de lo sagrado por la secularización. Sin embargo, “el <<regreso>> o el<<despertar>> de lo religioso en Occidente exige sin duda un discernimientoexigente. Si bien se trata, en la mayor parte, más de un regreso del sentimientoreligioso que de una adhesión personal a Dios en comunión de fe con la Iglesia, no sepuede negar por otra parte que muchas personas en número creciente, vuelven a estaratentos a una dimensión de la existencia humana que caracterizan, según los casos,como espiritual, religiosa o sagrada”[11].Hoy son muchas las religiones históricas o del libro que han ido dando pasos definitivospara estar presentes en Internet y ofrecer así información y presencia religiosa a losnavegantes sedientos de trascendencia. Según la teóloga brasileña María ClaraBingemer, hay un aparente resurgir de valores como la gratuidad, el deseo, elsentimiento, y el redescubrimiento, en una dimensión, de la naturaleza y la relacióndel hombre con el planeta.En esa misma línea, el teólogo jesuita Alberto Parra, percibe que "asistimos hoy a unaexplosión del entusiasmo religioso. Si bien es cierto que ha muerto el dios de lametafísica, el dios de las gramáticas deístas, es incuestionable la constatación de unresurgir religioso que debe explicarse también por el hastío general de la sociedadcapitalista, consumista, hedonista, materialista que intuye la supervivencia de lo mejorde lo humano (...). Las religiones vuelven a insinuarse para la conciencia general comola gran reserva de humanidad de este planeta y sus juegos de lenguaje se tornanarrolladoramente significativos. El fenómeno religioso en la alborada de lapostmodernidad se hace incontenible: grupos y movimientos, carismatismos ypentecostalismos, neognosticismos y satanismos, nuevoerismo y milenarismo,reencarnacionismo y esoterismo, naturismo y multipli- cación de iglesias libres, juntocon la pesadez y el cansancio de las iglesias históricas encalladas en el dogma, en lasteologías filosóficas, en los preciosismos gramaticales y en la férrea y desconcertantedisciplina (...) "[12].Según observadores expertos, asistimos a una presencialización de lo sagrado en elámbito secular. Una sensibilidad mística, difusa y ecléctica, basada en elementos de latradición cristiana, junto con referencias orientales, cósmicas, herméticas, psicológicasy humanistas, componen el nuevo culto de contornos difusos y afiliación fluida ycambiante que está en el trasfondo de muchos de los nuevos movimientos religiosos yde la reconfiguración espiritual de la época. Se advierte igualmente unreencantamiento de la vida cotidiana mediante la referencia a lo oscuro del destino, lasuerte, lo sorprendente, lo inexplicable, la luz interior. Una religiosidad magnificada yde tono menor, que se mueve desde el horóscopo hasta el maravillosismo milagrero delas apariciones o de las sorpren- dentes propiedades de los cristales de cuarzo.La recomposición religiosa contemporánea se caracteriza por los retos más evidentesde la nueva sensibilidad religiosa al cristianismo, marcados por rasgos tan
  6. 6. característicos como: la fragmentación de las religiones institucionales, el eclecticismodoctrinal; el énfasis en el individuo y un concepto de salvación para él en solitario; elexperimento emocional; el pragmatismo en la consideración y vivencia de la religión, yel esnobismo esotérico.No obstante todo ello, las dimensiones religioso-simbólicas se muestran fundamentalesy relevantes para el análisis socio-cultural y para el sondeo de la conciencia humana.La religión es una construcción humana donde se reflejan, en grados y modosdiversos, las búsquedas y crisis de la situación histórica, de las cristalizacionesinstitucionales y de las prácticas sociales dominantes. La religión y la religiosidad no sepueden entender al margen de estas vicisitudes. Religión y sociedad se implicanmutuamente y revelan de alguna manera el devenir histórico de la humanidad.La religiosidad es la esencia del hombre que se manifiesta en vivir, actuar y existircomo hombre precisamente a través de su relación con lo último, absoluto y eterno. Elhombre está constituído de tal manera que se realiza autotrascendiéndose. El impulsoinminente de la autotrascendencia es el dinamismo de la vida que se llama amor. Elhombre postmoderno, al negar a Dios, ha perdido este fin último del amor humano, suesencia espiritual. Al negar su dimensión religiosa ha perdido el núcleo y clave de laintegración total de su persona. Se contenta con una religiosidad ‘light’, blanda,caracterizada por una creencia genérica, difusa en Dios, extremadamente cómoda ycoexistente, una moral de conveniencia y una práctica acomodaticia a lascircunstancias y necesidades personales.Si bien la postmodernidad como tal rechaza a Dios, la fe y la Iglesia, ofrece noobstante criterios válidos para actualizar las relaciones con Dios en la nueva etapahistórica. Las distintas prácticas religiosas posibilitan un espacio valioso para suanálisis y consideración desde diferentes perspectivas, principalmente la comunicativa.El creyente que hace hoy un sincretismo religioso postmoderno, desea mantener unasrelaciones creíbles con Dios, unas relaciones muy libres, personales o subjetivas,estéticas y radicalizadas.En concreto, se trata de propiciar en el creyente que vive la postmodernidad unasrelaciones creíbles con Dios, con una imagen de Dios que simpatice con la sensibilidadactual y con los criterios sobre la dignidad de la persona adulta. Es básica lainculturación adecuada del Dios-Misterio. Prefiriendo que no sea la razón quienimponga esa relación sino la experiencia personal y la libre elección. La mismacredibilidad de las relaciones lo lleva al pluralismo: cada persona puede relacionarseválidamente con Dios, desde su religión, ambiente cultural o simplemente desde susideas personales. Está descartado el fanatismo, los fundamentalismos, de quien creeestar, o trata de imponer, ‘la religión única y verdadera’ para salvarse. El creyentepostmoderno, por el contrario, está abierto al ecumenismo, al diálogo respetuoso contodos los credos, sin dogmatismos exclu- yentes, a las exigencias novedosas de losagrado.En tal sentido, el creyente postmoderno anhela una libertad sin ataduras, y eso conmayor razón en la esfera religiosa. Dios es un "Tú" con quien relacionarse con tal quese salve la autonomía humana. Los hombres deben gozar de una libertad paraconstruir la imagen de Dios, con plena autonomía y pleno ejercicio de la libertadinterior. Por ello ese mismo sujeto ya no responde a principios absolutos y universales,exalta la dignidad individual, elige unas opciones subjetivas, muy personales, querevaloricen la interioridad y la buena intención. Las relaciones con Dios están
  7. 7. configuradas por la subjetividad, por la soledad en la intimidad. Es el sujeto personacon su situación concreta la norma definitiva para obrar y no precisamente losprincipios absolutos, los criterios del magisterio o las órdenes emanadas de cualquierautoridad.Sobresale de igual forma en el creyente postmoderno la estética y el pragmatismo delo religioso como revalorización del ‘ahora’ como manifestación de lo ‘último’ y‘definitivo’. Mucha cercanía de lo místico, lo esotérico y la contemplación oriental. Sinembargo, existe mucha ambigüedad y un velado ateísmo. Se caracteriza por uncomportamiento pragmático, sin el influjo de la ley, basado principalmente en el deseo,pero con un sentido de exaltación progresista.En fin, creemos que dentro de este nuevo espíritu epocal, la necesidad de expresiónreligiosa, la vivencia y práctica espiritual, la pluralidad de expresiones que brotan de lainterioridad humana en búsqueda de trascendencia, el ecumenismo creciente, seguiránmarcando la diferencia con cualquier pretensión absolutista de secularización ocualquier intento por radicalizar posiciones dogmáticas o autoritarias en la esfera de loreligioso.Dentro de ese nuevo espíritu no se puede desconocer, desde luego, el influjo arrolladorde la tecnología informática en la comprensión religiosa, en una generación depersonas crecidas en las redes de Internet. Tendencias, inquietudes y necesidadesreligiosas del usuario de Internet en lo relacionado con dudas, convicciones o creenciasmás íntimas. Se ha ido desarrollando con fuerza la llamada ‘religiosidad on-line’, dondela Red se ha convertido en el espacio de difusión para nuevas tendencias religiosas,espirituales y toda clase de propuestas que van desde los horóscopos, rituales,manuales espirituales, guías y talleres de oración, hasta esoterismo y magia encantidad[13].Se afronta así el riesgo del relativismo religioso que el teólogo A. Brighenti describecomo una de las características de la religiosidad en la contemporaneidad, “queproclama el derecho de cada uno a tener su propia creencia, basado en dos principios:no hay una única verdad, sino varias; no hay una única forma de vida religiosa, sinouna pluralidad, pues todas las religiones son buenas. En consecuencia, se acentúa laexperiencia personal, en una especie de misticismo supraecuménico, libre de lasumisión a las instituciones. Es la emergencia de “comunidades emocionales”, cimen-tadas en la experiencia espiritual alrededor de un líder, pero que tampoco ejerce unpapel organizador y controlador del espacio religioso. Emerge, como alternativa a lainstitucionalización rígida de la experiencia religiosa, la conformación de una especiede “iglesias invisibles”, en las que hay dificultad para creer con los otros y en lo que losotros creen. De ahí la provisioriedad de las representaciones de las creencias, siemprerelativas al momento en que se vive y a los problemas que busca resolver”[14]Estamos sumergidos de esta forma en lo que J. C. Uhía llama, la ‘sociedad revelada’,donde mediante la refrendación de una comunicación totalizadora e integradora de larealidad se da la posibilidad de convertir en público lo que hasta ese instantepermanecía oculto. Nuevas determinaciones constituyen el paradigma de la sociedadrevelada: la hiperaceleración, de cambios y mutaciones constantes; loautocognoscente, derivado de lo anterior, que apunta al lenguaje y lenguajes comomeollo del pensamiento y revelación de la interacción humana; y, un devenir digital,con la explosión de nuevos lenguajes y la revelación de lo social como fuente deanálisis y comunicación. La metáfora de nuestro tiempo es el software, el ‘know how’ y
  8. 8. parece ser también el sentido de nuestra propia exaltación como sociedades y comoindividuos."La sociedad postmoderna es de hecho una sociedad revelada. Su máxima expresiónes, en efecto, la telecomunicación y la complejidad de sus propias veleidades. Elmundo contemporáneo sólo existe en torno de su difusión, de su publicación. El mayorsentido que parece adquirir la realidad es la posibilidad de ser divulgada [...] Lasociedad revelada está tejida sobre la base de una proximidad virtual, sin embargo, enla era de la comunicación es evidente un aislamiento personal e individual"[15].De otraforma, pero con el mismo sentido lo sostiene Manuel Castells:”En estos tiemposdifíciles, el fundamentalismo religioso es probablemente la fuerza más formidable deseguridad personal y movilización colectiva. En un mundo de flujos globales deriqueza, poder e imágenes, la búsqueda de la identidad colectiva o individual, atribuídao construída, se convierte en la fuente fundamental de significado social”[16].En síntesis, el fenómeno de la religiosidad, en su amplia y variada gama deexpresiones, se está transformando de manera vertiginosa y sorprendente en todos lossentidos, reconfigurando sus discursos, ritualidades y expresiones simbólicas según ladinámica de las transformaciones que caracterizan estos tiempos posmodernos.2. Encontrar a Dios en el ciberespacioSobre ese trasfondo de eclecticismo posmoderno irrumpe el fenómeno y la experienciareligiosa de la humanidad adaptándose a las exigencias de la era virtual y elciberespacio y así la inquietud por la trascendencia, no obstante la crecientesecularización, no desaparece sino que se vuelve plural y polimorfa. Al fin y al cabo,Internet pone ahora al alcance de todas las instituciones la posibilidad de crear suspropios medios de comunicación utilizando, en beneficio de sus estrategias, laprivilegiada información de que disponen.Por eso, hablar hoy de ‘religiosidad on-line’ es referirse a diferentes aspectos de unamisma realidad relacionada con la trascendencia.. Se trata de observar la forma comoirrumpe el discurso religioso y espiritual en la Red y se visibiliza a través de múltiplesportales de información y comunicación religiosa, de home-pages referidasespecíficamente a asuntos religiosos o espirituales, de websites con diferentes ofertasde espiritualidad. Internet se ha convertido en – ‘areópago digital’ – de difusión paranuevas tendencias religiosas, nuevas expresiones, nuevos encuentros, nuevasritualidades, nuevas formas de decir y vivir distintos credos, distintas opcionesreligiosas, nuevas experiencias de espiritualidad digitalizada.Como informa Thelma Glisamaniego[17], paulatinamente Internet se está convirtiendoen un nuevo medio de evangelización y de promoción de la fe en todo el mundo. Elestudio, llevado a cabo por la Pew Internet & American Life Project(http:// www.pewinternet.org), institución dedicada a estudiar el impacto de Interneten diversos ámbitos (familia, escuela, trabajo, centros de salud, etc), y respondida poralrededor de 1300 grupos religiosos, reveló que Internet está siendo utilizada parafortalecer la fe y el crecimiento espiritual; para evangelizar y llevar a cabo misiones ensus comunidades alrededor del mundo; para incrementar su presencia y visibilidad enlas comunidades, y para explicar y dar a conocer sus creencias. Estas confesionestambién aseguraron usar Internet para difundir sermones e información básica;interactuar, mediante discusiones acerca de temas espirituales y rezar en línea.
  9. 9. Las grandes religiones están asumiendo el reto de "traducir" a los nuevos lenguajes dela cultura digital, todo el acervo de su riqueza doctrinal, moral, litúrgica, pastoral. Lasreligiones históricas monoteistas hacen presencia en este ciberespacio: cristianismo,islamismo y judaísmo tienen ya clara identidad digital, accesible desde cualquier lugardel planeta. Es de resaltar cómo se han multiplicado en los últimos cinco años páginasweb dedicadas a favorecer, bien sea a nivel individual o colectivo, el recogimiento, laoración, la meditación dirigidas o asistidas desde la pantalla del computador.De cinco años para acá la Iglesia católica hace presencia en la red de Internet, en las‘autopistas de la información’, con alrededor de más de mil páginas web. En el casocatólico, se trata de ofrecer auténticas razones para la esperanza y el anuncio deJesucristo como camino, verdad y vida del mundo para todas las épocas. Se trata deun anuncio del evangelio a través de nuevos lenguajes y nuevos formatos. "Vamossiendo testigos de una convergencia de globalización humana que, lejos de unaevolución meramente económica (paradigma del hombre teledirigido y manipulado),más bien parece inspirarse en ese otro sentido de la evolución creativa, en donde lainteractividad del hombre se pone de manifiesto como continuación de lo social-dinámico"[18].De manera particular, se han multiplicado vertiginosamente los portales católicos enlengua castellana, influenciados en gran parte por el trabajo desarrollado por la RIIAL(Red Informática de la Iglesia en América Latina). La Iglesia hace uso de uninstrumento, la informática, que supone su inserción en la era del mundo digital.[19].Ahora es posible encontrar toda clase de información y subsidios religiosos que vandesde reseñas históricas de las distintas religiones, textos bíblicos, oraciones, prácticasdevocionales, calendarios litúrgicos, experiencias pastorales, hasta bibliotecas digitalesde grandes dimensiones que son de incalculable valor para la vida eclesial, etc."Seguramente la aparente Babel de Internet es aprovechada por el Espíritu de Diospara hacer florecer, como en un nuevo Pentecostés, la presencia de Dios en el mundo.Corresponde a los cristianos un discernimiento constante de estas realidades”[20]. Yael Papa Juan Pablo II ha anunciado que dedicará al fenómeno de Internet, la próximaJornada mundial de las Comunicaciones Sociales, en enero de 2002, bajo el lema:“Internet: un nuevo foro para la proclamación del evangelio”.Según informe de la Unesco (1999) 75 millones de personas tienen correo electrónico,y circulan 3000 millones de mensajes mensualmente en el mundo. Internet se imponecomo soporte de información, capaz de transmitir en tiempo real la actualidad juntocon la radio, la prensa y la televisión. Internet parece estar llamada a transformar lascondiciones de trabajo rompiendo el aislamiento científico y cultural. Mutación deformas de producción, intercambio y aprendizaje y socialización. Nuevas formas decongregarse y de compartir una misma fe religiosa. Esfuerzos como los de AICA(Agencia Informativa Católica Argentina) y la RIIAL como proyecto conjunto delPontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales y el CELAM, se constituyen enejemplo palpable de la inserción de la Iglesia católica en la era del mundo digital.En el caso católico, encontramos innumerables páginas con trasfondo religioso, comosoporte de datos relativos a lo religioso, teológico, espiritual. Espacios informativos, ode oración virtual, valiéndose de los recursos tecnológicos, con la ayuda de una guíaen la pantalla. Se trata de orar delante de Dios, valiéndose de la mediacióntecnológica. Evidentemente no es lo mismo entrar a una página determinada paraobtener información específica sobre determinado asunto, que visitar un sitio como"Sacred Space", www.jesuit.ie/prayer/langs.html[21], manejado por los jesuitas
  10. 10. de Irlanda, aparece en varios idiomas, dedicado exclusivamente a la oración diaria on-line en la pantalla, donde se brinda un lugar de interconectividad y se puededesarrollar diferentes ejercicios de espiritualidad cristiana. Figura con un registro de2’694.487visitantes.A título informativo, y apoyados en los informes actualizados que emite el Boletín SOI-RIIAL[22] sobre el fenómeno religioso: el horizonte creyente enInternet, presentamos algunos portales refe- ridos a información religiosa o aespiritualidad católica, como indicativo de la dinámica que invade la Red mundial, quepermite al cibernauta, que quiera ir más allá del sentido científico, cultural o comercial,indagar sobre el sentido religioso que también da forma a la Red de Redes. Losportales religiosos han surgido, en su mayoría, inspirados en los portales comercialescomo www.altavista.com o www.yahoo.com . Sobra anotar que las principalesinstituciones oficiales de la Iglesia católica (El Vaticano, las Diócesis, ConferenciasEpiscopales, Congregaciones, Asociaciones, etc.) cuentan con su respectiva páginaweb, ampliamente documentada y permanentemente renovada a disposición de losnavegantes virtuales. Los primeros portales católicos fueron los de lengua inglesa, a los cuales fueronsiguiendo los de las otras lenguas.www.catholic.net primer portal católico de la RIIAL, multilingüe que propaga elEspíritu en la Red. Tiene muchos links a publicaciones, documentos pontificios,directorio católico en Internet, etc.www.cin.org también muy completo, presenta áreas de ritos Romano y Oriental,éste subdividido en Bizantino, Maronita, Mekita, Ruso y Ucraniano.www.cathcom.net presenta novedades, santos, foro católico.www.catholic.church.org presenta la Iglesia que habla y reza en castellano.www.hombrenuevo.org Es un portal que se define como un centro multimediacatólico, productor de programas de radio y televisión que son una herramienta eficazpara los cristianos comprometidos en la evangelización del Tercer Milenio. Ofrece otroslinks católicos, e-mail, multimedia, se pueden hacer preguntas, y tiene acceso directo anoticieros católicos diarios.www.servicato.com Enlaces y textos propios, da paso a otras agencias de noticiaseclesiales como Acidigital, Aceprensa y Zenit; tiene anillos de Internet.y suscripción. Esun servidor católico amplio.www.tomaelcontrol.com Lo han promocionado familias que quieren ayudar a sushijos para que sean críticos y selectivos con los medios de comunicación. Ofrecen links,contenidos propios, acceso a otras webs, archivo fotográfico, preguntas y respuestas.www.aciprensa.com Servicio de prensa y contenidos católicos. Actualizadodiariamente. Links con otras webs. Tiene buscador propio, da acceso a la enciclopediacatólica, a noticias en audio, servicio informativo, e-mail, portal muy ordenado y claro.
  11. 11. www.churchforum.org.mx e uno de los primeros y más visitados portales de laIglesia católica, miembro de la Red Informática. Noticias de actualidad, enlaces, e-mail, foros de discusión.www.multimedios.org portal católico de la biblioteca electrónica cristiana, tambiénen portugués. Contiene últimas novedades, enlaces, tienda, programas, consultas,suscripción.www.portaldeoracion.com Se trata de una empresa colombiana dedicada al serviciode la comunidad orante en general. Su mayor interés es mejorar la calidad de vida decada una de las personas que ingresen voluntariamente al portal. Ofrece servicios dechat de oración y asesoría espiritual, al igual que la posibilidad de crear comunidadvirtual de oración.www.fecinema.sitio.net portal católico dedicado a la promoción y divulgación delcine con contenido religioso, católico.www.partenia.fr primera diócesis virtual católica, de Monseñor Jacques Gaillot.Cuenta con una amplia información y servicio de catequesis virtual.Por el lado evangélico protestante, existen portales como:www.amen-amen.net es un nuevo buscador cristiano que cuenta con muchosenlaces a sitios web con relación a la información cristiana evangélica protestante.Tiene temas bíblicos, chat-foro, eventos, librería, música, medios de comunicación.www.siervo.com portal de la iglesia Bautista, cuenta con más de 422 enlaces paraescoger. Categorías, ayudas, chats, Biblia, noticias y buscador.www.cristianet.com portal protestante, tal vez algo radicales puesto que calificande secta a los católicos, anglicanos... Se autodenominaron ‘el sitio cristiano enInternet’. Tiene un buscador, hacen referencia a temas de educación, comunicación,comercios, etc.Portales de otras religiones:www.webislam.com portal del Islam en español. Informaciones, preguntas yrespuestas sobre el Islam, biblioteca virtual islámica, la mujer, pensamientos,sociedad, ciencia, arte, literatura. Así mismo tiene buscador, y enlace con otraspáginas.www.hebreos.net portal hebreo donde se puede encontrar todo para vivir eljudaísmo en la red. Recetas, tradiciones y foro de discusión. En laces con otraspáginas.www.bamitzva.com.ar portal de la comunidad hebrea que pretende recrear unpunto de encuentro donde las instituciones de la comunidad puedan difundir suhistoria, sus actividades, organizar eventos.
  12. 12. www.ciudadfutura.com portal de la Nueva Era que permite buscar dentro y fuerade la ciudad futura, remitiendo al usuario a otros buscadores y webs. Desarrollaampliamente el tema de esoterismo y astrología.Aparte de estos sitios existen otras guías que orientan y proveen recursos informativossobre asuntos religiosos en Internet, por ejemplo:Finding God in the Cyberspace (guíaelaborada por John L. Gresham, MLSPhD), www.fontbonne.edu/libserv/fgic ; o Cybertheology (is a whole new way oflooking at God) www.dialspace.dial.pipex.com . Sobre espiritualidad en línea,libros, artículos einvestigaciones:www.december.com/cmc/mag/1997/mar/toc.html Otrasorganizaciones religiosas virtuales: The Monastery of Christ in theDesert:www.christdesert.orgSe han venido desarrollando igualmente con especial vigor en la Red las Ciber-Iglesias[23] o Iglesias Virtuales. Son entidades que existen sólo en Internet y notienen una estructura equivalente en el mundo real. Algunas de ellas existen yfuncionan como estructuras eclesiásticas, ofreciendo servicios semanales a través detecnologías como RealAudioVideo que permiten a los miembros escuchar los sermonesy unirse al canto colectivo-virtual. Este fenómeno va más allá del simple uso de unnuevo medio; implica el aprendizaje de un nuevo modo de comunicar fe y Biblia. Eldeseo de que el Evangelio <<entre en el ciberespacio>> ha dado lugar al surgimientode Ciber-evangelizadores que se adentran en este nuevo universo. Este es el llamado“E-vangelismo”, forma de dar testimonio on-line a través de páginas web, chat-rooms,libros y recursos disponibles en Internet. Las CiberIglesias se han convertido en unespacio sagrado al que los devotos viajan para interactuar con otros. Corresponden alo que se denomina “Comunidad virtual” y que Manuel Castells caracteriza como: “unared electrónica autodefinida de comunicación interactiva, organiza- da en torno a uninterés o propósito compartido, aunque a veces la comunicación se convierte en símisma en la meta”[24]. Algunos ejemplos de estas Cyber-Iglesias:www.godweb.org <<The First Church on Cyberspace>> , conjunto ecuménicode Iglesias y de individuos, fundada por Rev. Charles Henderson, de la IglesiaPresbiteriana en New Jersey, USA. El fundador considera que Internet tiene el poder dela Reforma Protestante de abrir nuevos caminos ‘para que la gente practique la fe y secomunique con los demás y con Dios’. Los rasgos más sobresalientes de esta Iglesiason las reuniones on-line los domingos, sermones y canciones grabadas, chat-rooms yanuncios. Sus objetivos son manifestar la presencia del Creador dentro del caoscreativo de Internet, facilitar la formación de nuevas comunidades de fe.www.dogchurch.org <<Virtual Church of the Blind Chihuahua>> Esta webafirma que los humanos deben relacionarse con Dios haciendo ruido en la direcciónindicada por El y esperando ser recompensados por ello. Su web está organizada através de links según las partes de una catedral tradicional. En la ‘nave’ se puedenseleccionar recursos para la meditación y los oficios diarios; el ‘scriptorium’ pone alalcance del visitante una ‘colección única de manuscritos iluminados y benditos’.www.ciberiglesia.net <CiberD@vid’98> Resultado del acontecimientomultimedia originado en verano de 1986 en Toledo. En él se han unido artistas,pastoralistas y creativos de todas las ramas del arte para presentar el mensaje deJesús, cantado, orado, danzado, celebrado, pintado, reído, leído en lenguajes y medios
  13. 13. inculturados, encarnados en la realidad de los jóvenes abiertos a los cambios sociales yeclesiales.Este pequeño espectro nos da una muestra del alcance y cubrimiento en la Redmundial logrado por las diferentes expresiones del fenómeno religioso en escasos cincoaños de desarrollo. Sin duda, Internet está teniendo un papel importante en laconstrucción de los grupos religiosos. Las páginas web y el correo electrónico estánhaciendo una diferencia en la vida de estos grupos. Las websites religiosos han sidocreados principalmente para servir a las necesidades locales de la comunidad.Los tres rasgos más importantes de la página web de una confesión religiosa son: enprimer lugar, los contenidos que hacen que el visitante pueda satisfacer susnecesidades; en segundo lugar, los textos religiosos que incluyen los sermones; y,finalmente, los enlaces que ayudan a los visitantes a dirigirse a otras páginas parahacer consultas y ampliar la información y para encontrar materiales de estudio y deoración[25]. Sin duda, asistimos, a través del desarrrollo de este fenómeno, a unnuevo lugar de experiencia de la fe religiosa del ser humano.3. Cuestionamientos y desafíosEl fenómeno de la religiosidad y espiritualidad virtual, las nuevas prácticas religiosasinteractivas a través de la Red, no dejan de suscitar algunos cuestionamientos en elsentido de lo que tradicionalmente se ha entendido como comunidad de creyentes,comunidad de fe, comunidad ecle- sial.Pero, tal vez antes de plantearlos valga la pena explicar, siguiendo a un especialistacomo John B. Thompson, la caracterización y sentido de la interacción mediática,interacción que de alguna manera se desarrolla en este tipo de experiencia religiosavirtual.. Para Thompson, los tipos de situación interactiva creados por la utilización delos medios de comunicación resultan de tres tipos de relación: <<interacción cara acara>>, <<interacción mediática>> y, <<casi-interacción mediática>>[26] . Laprimera, tiene lugar en el contexto de co-presencia, donde los participantes están unofrente al otro y comparten un sistema de referencia espacio-temporal común, posee uncarácter dialógico, con multiplicidad y abundancia de señales simbólicas. La segunda,implica el uso de medios técnicos (papel, cables eléctricos, ondas electro-magnéticas,etc) que permiten transmitir información o contenido simbólico a individuos que esténen lugares distantes, alejados en el tiempo o ambos casos. Aquí la ubicación de losparticipantes se da en contextos espacial y/o temporalmente distintos. Losparticipantes no pueden asumir que los otros entiendan expresiones deícticas (aquí,ahora) que utilizan. Implica una cierta limitación de pistas simbólicas a disposición delos participantes. La tercera forma de interacción, se refiere al tipo de relacionessociales establecidas por los medios de comunicación de masas (libros, periódicos,radio, televisión, etc.), implica la disponibilidad extendida de información y contenidosimbólico en el espacio y/o tiempo; está relacionada a través del espacio y el tiempo.Implica una reducción del surtido de señales simbólicas. Aquí las formas simbólicasposeen un carácter monológico, en el sentido de que el flujo de comunicación resultamás que otra cosa unidireccional. No posee el grado de reciprocidad y lasespecificidades interpersonales de otras formas de interacción. Sin embargo, este tipode interacción crea cierto tipo de situación social en la que los individuos se conectanunos con otros en un proceso de comunicación e intercambio simbólico[27].
  14. 14. Desde esa perspectiva, vale la pena entonces preguntarse por el tipo de interacciónque se genera al entrar en contacto con un portal de contenido religioso o espiritual,donde supuestamente el individuo va en búsqueda de algo...! ¿Cómo afecta a laexperiencia de fe en comunidad el anonimato digital, la espiritualidad virtual? ¿En quémedida se ve deslegitimada o desfavorecida, con este tipo de prácticas, la creación decomunidades reales, presenciales, vivas y emotivas, donde se puede compartir encalor y afecto humano la experiencia de fe religiosa o espiritual? ¿No se está con estoincentivando cada vez más una religiosidad intimista, individualista, anónima, fría eintangible, en detrimento de la formación y fortalecimiento de ‘comunidades vivas defe’...? ¿El progresivo incremento de las ciberiglesias no terminará por desplazar yvolver arcaica y prehistórica la tradi- cional comunidad parroquial, y el mismo templo,como lugar de convergencia simbólica y celebración comunitaria de la fe...?Como afirma Thompson, “si el desarrollo de los media no ha llevado a la desapariciónde la tradición, sí, en cambio, la ha transformado en aspectos fundamentales. Con eldesarrollo de los medios de comunicación, la formación y transmisión de la tradicióndepende cada vez más de formas de comunicación que no tienen carácter cara-a-cara,lo que, a su vez, conlleva ciertas consecuencias: el cultivo de valores y creenciasdepende cada vez más de formas de interacción que implican productos mediáticos, locual ha llevado a que la tradición se desritualice progresivamente. En la medida en quela transmisión de la tradición se vuelve más dependiente de las formas mediáticas decomunicación, también se desvincula de los individuos, con los que se puedeinteractuar en la vida cotidiana, es decir, se vuelvedespersonalizada, [...] generándoselo que se ha llamado ‘intimidad no recíproca a distancia’. Además, en la medida en quela transmisión de la tradición se vincula cada vez más a los medios de comunicación,las tradiciones fueron gradual y parcialmente desubicadas en la medida en que cadavez dependían más de las formas mediáticas de comunicación para su mantenimientoy transmisión de una generación a la siguiente [...] Sin embargo, las tradicionesdesubicadas pero no desterritorializadas se reformularon de manera que permitieronreincorporarse a una multiplicidad de lugares y reconectadas a unidades territorialesque excedían los límites de la <interacción cara a cara>”[28].En otros términos, tal vez más posmodernos, lo plantea Juan C. Uhía: “... se haceevidente una búsqueda espiritual que quiere poner de manifiesto el valor de lainterioridad, posiblemente como defensa ante la invasión pública que rodea todosnuestros actos. Pero esta espiritualidad se quiere libre de toda clase de formalismoinstitucional e incluso adquiere ribetes de magia y animismo. La tribu se hace presenteen los intentos de una revitalización de lo religioso en su expresión más primitiva y a laque ni siquiera escapan las confesiones mayoritarias”[29].El desafío es ciertamente romper el círculo de la individualidad, la privacidad, elanonimato, la asepsia espiritual, sin perder de vista el recurso tecnológico de punta,sin sobrevalorar el artificio tecnológico, ni sobredimensionar lo virtual-digital porencima de la realidad misma de la trascendencia como núcleo central de todaexperiencia viva de religiosidad y espiritualidad.No pueden dejarse de lado interrogantes como: ¿qué repercusiones tendrá laexpresión y vivencia de una religiosidad digitalizada?; ¿cuál será el tipo de religión quese desarrollará en los próximos tiempos?; ¿persistirán las iglesias-comunidadcelebrativa de fe como las conocemos hoy?; ¿se llegará a una religión multimediática,anónina e impersonal...?; ¿quién decidirá el rumbo que habrá de seguir la religión...?;¿la tecnología digitalizada no vaciará progresivamente la religión de los bienes
  15. 15. simbólicos, místicos, de contemplación y gratuidad, es decir, la verdadera dimensióndel misterio...?[30]. Esta nueva cultura mediática que está en proceso de formación presenta desafíossignificativos a la conceptualización y organización del ideal de la fe cristiana, susprácticas y su organización. Para muchos especialistas, el Espíritu creativo de Diostrabaja a lo largo del desarrollo de la civilización humana, continuamente gestando lonuevo. No se ve razón para que lo nuevo que está emergiendo hoy no sea el resultadode la continua actividad creativa de Dios, de la misma manera que en períodosanteriores, trayendo consigo todas las ambigüedades de creación y degradación quecaracteriza todos nuestros esfuerzos humanos. De alguna manera la nueva culturamediática tiene el potencial de una seria destrucción humana, por otro lado, tiene elpotencial de quitar de raíz algunos de los modelos destructivos que han estadoatrincherados por centurias. La pregunta es: ¿De qué manera debe contextualizarse lafe cristiana en este nuevo contexto cultural?; ¿qué cambios creativos está presentandoDios a nuestra herencia de pensamiento, prácticas y organización a través de lonuevo?. Y, ¿de qué formas nuestra herencia modela la forma creativa en que vivimoscomo miembros de esta cultura a través de adaptaciones, resistencias, estímulos,críticas, alegrías, compañerismo y servicio de manera de participar en la creacióncontinua de Dios?[31].El tema deja, sin duda, abiertas y planteadas innumerables cuestiones detrascendencia para el porvenir de la experiencia religiosa y espiritual de lahumanidad. Concluimos esta reflexión recogiendo el testimonio escrito por un cristianoanglicano: “Voy a la iglesia cada domingo para nutrir mi sentimiento de sentirme partedel Cuerpo de Cristo, para reforzar el sentido de pertenencia a una cadena irrompiblede fe, con la comunión de los santos. Aquí en mi computador puedo leerlo y escribirlo,y tal vez pueda decirlo, pero cuando voy a mi iglesia parroquial puedo verdaderamentecreerlo!”[32].- Bogotá, 20.XI.01BibliografíaAragüés, José A. "La religión en un nuevocontexto". www.mercaba.org/FICHAS/DIOS/alegre_aragüésBrighenti, Agenor. "A Igreja do futuro e o futuro da Igreja – Perspectivas para aevangelizacâo na aurora do terceiro milenio". Paulus, Sâo Paulo, 2001.Carrasquilla, Jesús "Modernidad y Cristianismo: debate inconcluso. Apuntes para unareflexión desde nuestro tiempo". Universitas Xaveriana, Cali, 2000, p. 38-42.Castells, Manuel . La era de la información. En: La sociedad red. Vol. I, Siglo XXI,México. 1999.
  16. 16. De Certeau, Michel. "A invencâo do cotidiano – Artes de fazer". Capítulo XIII: Maneirasde crer. Vozes, Petrópolis, 1994.Gresham, John L. "Finding God in Cyberspace"En: www.fontbonne.edu/ibserv/figic/cyber.htm.Horsfield, Peter. "Un marco para la discusión sobre la Fe y la cultura mediáticaelectrónica" En: http://www.jmcommunications.comLagomarsino, Mario & Zarzuri, C. "Espiritualidad, televisión abierta yjuventud". Céneca, Santiago de Chile, 1998.Maffesoli, Michel. "Um desenho geral da pós-modernidade", en: Líbero. RevistaAcadémica de Pósgraduacâo da Faculdade de Comunicacâo Social Cásper Líbero, SâoPaulo, Brasil, vol. 3, n° 5, 2000, pp. 4 – 12.Paccini, Mabel. "Tiempos modernos: políticas culturales y nuevas tecnologías" en: LaComunica- ción desde las prácticas sociales – Reflexiones en torno a su investigación.Cuadernos de comu- nicación y prácticas sociales. U. Iberoamericana. México, 1990, p.35 -37.Parra, Alberto. “Religión siglo XXI”. En: Revista Optantes-Dominicos. Bogotá, 1999.RIIAL & Arzobispado de Madrid. "Guía Internet de la Iglesia Católica". Edibesa, Madrid,1999, 512 p.RIIAL – Boletín Servicio de Observación sobre Internet – SOI. www.ua-ambit/org/soi/Thompson, J.B. Los media y la modernidad – Una teoría de los medios decomunicación. Piados, Barcelona, 1998.Uhía, Juan C. "La sociedad revelada. Anotaciones para un mundo post-moderno".Convenio Andrés Bello, Bogotá, 2000.Várguez Luis A. "Modernidad y Religión al filo de dos siglos. Una reflexión inconclusa".En Rev. Convergencia, Univ. Autónoma México, n° 22, may-ago.2000, p. 125-142.[1] Cf. Boletín SOI - Servicio de Observación sobre Internet –RIIAL, sección: Fenómeno religioso: el horizonte creyente en Internet.Septiembre2001. http://www.ua-ambit.org/soi/[2] BRIGHENTI, Agenor. A Igreja do futuro e o futuro da Igreja. Perspectivas para aevangelizacâo na aurora do terceiro milenio. Paulus, Sâo Paulo, 2001.[3] DE CERTEAU, Michel. A invencâo do cotidiano. Artes de fazer. CapítuloXIII: Maneiras de crer. Vozes, Petrópolis, 1994.
  17. 17. [4] MAFFESOLI, Michel. Um desenho geral da pós-modernidade en Revista Líbero –Fundacâo Cásper Líbero, Sâo Paulo, vol. 3, n° 5, 2000, p. 4 – 12.[5] BRIGHENTI, A., o.c., p. 6.[6] MAFFESOLI, M., o.c., p. 6[7] BAUDRILLARD, J. Videosfera y sujeto fractal. En: videoculturas de fin desiglo. Cátedra, Madrid, 1989, p. 27 – 36.[8] MARTIN BARBERO, J. & REY, G. Los ejercicios del ver. Hegemonía audiovisual yficción televisiva. Gedisa, Barcelona, 1999, p. 10 – 12.[9] Cf. Boletín SOI – Servicio de Observación sobre Internet – RIIAL. Septbre.2001. http://www.ua-ambit.org/soi/[10] VARGUES, Luis A. Modernidad y Religión: al filo de dos siglos. Una reflexióninconclusa. En Convergencia. Universidad Autónoma de México, n° 22, mayo de 2000,p. 139.[11] CONSEJO PONTIFICIO DE LA CULTURA. Para una pastoral de la cultura. Ed.Vaticana, Roma, 1999, n° 26, p. 52.[12] PARRA, A. Religión siglo XXI. En Revista Optantes. Dominicos, Bogotá, 1999, p.37.[13] Cf. Boletín SOI-RIIAL – n° 85, marzo de 2000.[14] BRIGHENTI, A., o.c., p. 41-42.[15] UHIA, Juan Carlos. La sociedad revelada. Anotaciones para un mundo post-moderno. Convenio Andrés Bello, Bogotá, abril de 2000, p. 31 - 41.[16] CASTELLS, M. La era de la información. En: La sociedad red. Vol. I, Siglo XXI,México. 1999[17] GLISAMANIEGO, Thelma. Las religiones sí usan el ciberespacio. En: Boletín SOI,RIIAL, n° 156, noviembre de 2001, p. 8, 9, 10.[18] Cf. Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.. Instrucciónpastoral Aetatis Novae , n° 2- 3, 1992.[19] Para una mayor y más amplia información al respecto puede consultarse: RedInformática de la Iglesia en América Latina(RIIAL) & Arzobispado de Madrid. GuíaInternet de la Iglesia Católica – Guía de recursos Web en habla castellana yportuguesa. Edibesa, Madrid, 1999.
  18. 18. [20] Cf. Religiosidad on-line: ¿Babel o Pentecostés? En: Boletín SOI, RIIAL, n°100, julio de 2000.[21] http://www.jesuit.ie/prayer/langs.html Jesuit Communication Centre, 36Lower Leeson Street, Dublin, Ireland.[22] Ver Boletín SOI-RIIAL, n° 87, abril de 2000, p. 8 ss.[23] Ver Boletín SOI-RIIAL, n° 60, septiembre 1999., p. 7.[24] CASTELLS, M., o.c., p. 395.[25] Ver Boletín SOI-RIIAL, n° 156, noviembre de 2001, p. 9.[26] THOMPSON, J.B. Los media y la modernidad. Una teoría de los medios decomunicación. Paidós, Barcelona, 1998, p. 117-119.[27] Ibid., o.c., 119.[28] Ibid., o.c., p. 258-259.[29] UHIA, J.C., o.c., p. 69.[30] BRIGHENTI, A., o.c., p. 33 -34.[31] HORSFIELD, Peter. Un marco para la discusión sobre la Fe y la Cultura MediáticaElectrónica. En:http://www.jmcommunications.com [32] Brian Reid (Anglicans Online – On Going to Church)en: http://www.fontbonne.edu./libserv/fgic/

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