T. 9 la monarquía de la restauración 2011

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Presentación modificada por Isabel Moratal del colegio Escolapias que corresponde al tema 9 de historia de España, la monarquía de la Restauración, de la editorial SaNTILLANA

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T. 9 la monarquía de la restauración 2011

  1. 1. 9 La monarquía de la Restauración PARA COMENZAR PRESENTACIÓN RECURSOS INTERNET
  2. 2. Para comenzar Seguir
  3. 3. 1.- La creación del sistema canovista 1.1.- Los orígenes del proceso restaurador 1.2.- La formación de los partidos Conservador y Liberal 2.- Las bases del sistema de la Restauración 2.1.- La Constitución de 1876 2.2.- La monarquía, centro del sistema 2.3.- Las bases sociales y políticas: el caciquismo Índice 3.- Los mecanismos del sistema político 4.1.- El reinado de Alfonso XII 4.2.- La regencia de María Cristina 4.- La práctica política 5.1.- La política colonial y su fracaso 5.2.- La pérdida de las colonias 5.3.- Las consecuencias del desastre: crisis de conciencia y regeneracionismo 3.1.- El sistema de partidos 3.2.- El turnismo 3.3.- El fraude electoral 5.- El desastre de 1898 6.- La oposición a la Restauración 6.1.- El carlismo 6.2.- Los nacionalismos 6.3.- La oposición republicana 6.4.- El movimiento obrero
  4. 4. Fue el resultado de un largo proceso de maniobras diplomáticas durante el Sexenio Los orígenes del proceso restaurador 1.- La creación del sistema canovista Antonio Cánovas del Castillo fue el político encargado de restaurar la monarquía borbónica en Alfonso XII , el hijo de Isabel II La más importante de las cuales fue la Abdicación de Isabel II en su hijo Se creó el «partido alfonsino», de carácter conservador (partido moderado), bajo el lema « paz y orden » <ul><li>Las clases moderadas, medias y altas </li></ul><ul><li>Los terratenientes de las Antillas (lobby esclavista) con importantes figuras del moderantismo </li></ul>Con el apoyo de RESTAURACI Ó N
  5. 5. Los orígenes del proceso restaurador 1.- La creación del sistema canovista A pesar de que Alfonso XII llegó al poder a través del pronunciamiento del general Martínez Campos , Cánovas deseaba un ejército subordinado al poder civil Las ideas principales del proyector restaurador se presentaron en el Manifiesto de Sandhurst , en diciembre de 1874 <ul><li>Monarquía constitucional, abierta e integradora </li></ul><ul><li>Tradición católica compatible con la libertad </li></ul><ul><li>Superación de las constituciones anteriores: 45,69 </li></ul>Doc 1 DOC. 1
  6. 6. Partido Conservador La formación de los partidos Conservador y Liberal El proyecto de Cánovas pretendía que la monarquía fuese la base y los partidos un instrumento a su servicio ( dos partidos mayoritarios con alternancia en el poder ) <ul><li>Dirigido por Cánovas del Castillo, representa el sector más conservador de la Restauración </li></ul><ul><li>Restos del partido moderado y algunos progresistas </li></ul><ul><li>Se trataba de conciliar a los isabelinos con los revolucionarios del sexenio </li></ul>1.- La creación del sistema canovista Partido Liberal <ul><li>Dirigido por Sagasta, representando el sector progresista y Unión Liberal de la Restauración </li></ul><ul><li>Defendían C. 69, aunque querían colaborar con Cánovas </li></ul>Y que creasen un muro de contención a los radicalismos carlista y republicano Ver cuadro DOC. 2
  7. 8. 2.- Las bases del sistema de la Restauración El pragmatismo, lejos de posturas dogmáticas La soberanía compartida rey-Cortes Tradición monárquica hereditaria Pesimismo Basado en el estudio de la historia de la decadencia de España Defensa de las costumbres y la historia de España <ul><li>El ejército, al mando del rey, debía quedar al margen de la política </li></ul><ul><li>El sistema electoral se basaba en el fraude permanente para favorecer al grupo dominante: </li></ul>Además <ul><ul><ul><ul><li>Los electores eran figurantes de una farsa manejada por el rey, el gobierno de turno y los caciques locales </li></ul></ul></ul></ul>Las bases ideológicas del sistema político de Cánovas
  8. 9. La Constitución de 1876 2.- Las bases del sistema de la Restauración La de mayor vigencia en la Hª Contemporánea de España, hasta la dictadura de Primo de Rivera en 1923 Mostraba el espíritu de partida: el pacto Los puntos más polémicos quedaban en manos de los gobiernos de turno (el sufragio o la cuestión religiosa) Los rasgos más importantes eran <ul><li>La soberanía compartida rey-Cortes </li></ul><ul><li>El derecho al sufragio se dejaba pendiente a leyes posteriores </li></ul><ul><li>Se declaraba el Estado confesional con libertad religiosa en privado </li></ul>Era una síntesis y un punto medio entre las constituciones de 1845 y 1869 Su nota más destacada fue la estabilidad Es un texto breve, aprobada por amplia mayoría de diputados elegidos por sufragio universal 2.1.- La Constitución 1869 2.2.- La monarquía centro del sistema 3.3- El caciquismo Ampliación constitucion DOC. 3
  9. 10. La monarquía, centro del sistema 2.- Las bases del sistema de la Restauración La monarquía cumplía un triple papel en este sistema político <ul><li>Era expresión de la continuidad histórica </li></ul><ul><li>Era la garantía del orden social </li></ul><ul><li>El monarca era la piedra angular del sistema </li></ul>La monarquía era el Estado, no su representación - El rey “soldado” cabeza del ejército -Regulaba los tres poderes -Dirigía la vida política
  10. 11. 2.- Las bases del sistema de la Restauración Las bases sociales y políticas: el caciquismo Definido por Joaquín Costa el régimen era oligárquico , caciquil y corrupto . Sin embargo, proporcionó un largo período de estabilidad política y social Un grupo reducido (burguesía y aristocracia) dominaba el sistema, mientras que la «España real» (clases medias y populares) quedaba excluida El caciquismo se basaba en las relaciones de patronazgo y clientelismo , (reciben favores a cambio de fidelidad) que ya existían en el Sexenio Sus tres ejes eran <ul><li>Los altos cargos en Madrid </li></ul><ul><li>los gobernadores civiles en las provincias </li></ul><ul><li>los «caciques» en los pueblos </li></ul>Concedían favores (trabajo, dinero) a cambio de votos y apoyo político El por qué del Caciquismo - Atraso económico - Analfabetismo - Desmovilizacion política - el dinero como instrumento de dominación - fenómeno social propio de la mentalidad de la época Ampliación
  11. 12. -Socialismo y anarquismo 3.1.- El sistema de partidos Acabó imponiéndose un sistema bipartidista, bajo el dominio del Partido Conservador y del Liberal -Tenían una considerable indefinición ideológica -El Conservador era cercano a los moderados y el Liberal a los progresistas El republicanismo estaba muy dividido 3.- Los mecanismos del sistema político: 3.1.- El sistema de partidos 3.2.- El turnismo 3.3- El fraude electoral <ul><li>Los republicanos radicales, de Ruiz Zorilla </li></ul><ul><li>Los unitarios, de Emilio Castelar </li></ul><ul><li>Los federales de Pi i Margall </li></ul>Destacaban A la derecha se situaba el carlismo, muy dividido después de la derrota de 1876 Al margen del sistema se encontraban los movimientos de base obrera Los movimientos nacionalistas también nacieron en esta época -PNV y la Lliga Regionalista Al margen de los dos grandes, había otros partidos pero excluidos del poder
  12. 13. <ul><li>Las elecciones se manipulaban para que el nuevo gobierno tuviera mayoría en las Cortes </li></ul>3.2.-El turnismo Se trataba de establecer una -Democracia puramente formal o «sistema liberal sin democracia» Desde el año 1881 se estableció el turno pacífico entre los dos partidos dinásticos y se alejó el riesgo de pronunciamientos y motines Se seguían estos pasos 3.- Los mecanismos del sistema político La corona llamaba a gobernar al partido en la oposición: Liberal o Conservador Se disolvían las Cortes y se convocaban nuevas elecciones El turnismo se consolidó con el “Pacto del Pardo” (acuerdo de Cánovas, Sagasta y Mª Cristina) DOC. 6 DOC. 8
  13. 14. <ul><li>El proceso electoral estaba en manos del gobierno y de sus hombres de paja , no de los electores </li></ul>3.3.- El fraude electoral Daba mucho poder a los ayuntamientos y a los alcaldes - elaboraban el censo electoral - Revisaban el proceso electoral La ley electoral de 1878 eliminó el sufragio universal reconocido en 1868 El proceso era el siguiente 3.- Los mecanismos del sistema político Encasillado: nombre del futuro parlamentario en cada “casilla” del mapa electoral elegido por Ministerio de Gobernación los gobernadores aseguran su elección junto con los alcaldes y la ayuda de los caciques Pucherazo: manipulación de los resultados electorales Si no resultaba lo previsto… DOC. 21
  14. 16. <ul><li>La falta de libertades se mostró en la política educativa (se exigió la fidelidad al gobierno), en el control de la libertad de expresión y de imprenta o por el limitado derecho de reunión </li></ul>El reinado de Alfonso XII 4.- La práctica política El dominio del Partido Conservador (1876-1881) Etapa conocida como «dictadura canovista» por el fuerte carácter autoritario de su política Con el objetivo de <ul><li>Consolidar la monarquía recién restaurada </li></ul><ul><li>Construir un sistema de orden y centralizado </li></ul>La ley electoral conservadora privaba del derecho al voto a cinco de cada seis ciudadanos mayores de 25 años Con las exigencias Orovio, se desposeyó de sus cátedras a los krausistas (Giner de los Ríos) y a los de la Institución Libre de Enseñanza <ul><li>Censura, cierres, suspensiones, juicios </li></ul><ul><li>División de partidos en legales e ilegales </li></ul>
  15. 17. 4.- La práctica política Se pudieron concluir varios conflictos: la guerra carlista y la sublevación cubana <ul><li>Derrota de Carlos VII: abolición de los fueros vascos, decadencia carlismo </li></ul><ul><li>Paz de Zanjón en 1878 (amnistía, libertad esclavos) pero sin estatus de provincia española </li></ul>- A pesar de los conciertos económicos de Canovas, dio lugar al fuerismo y nacionalismo vasco continuación El dominio del Partido Conservador (1876-1881)
  16. 18. La consolidación del sistema (1881-1885) En 1881 empezó a gobernar el Partido Liberal de Sagasta, con la puesta en práctica de derechos y libertades postergados desde fin del Sexenio Acción de gobierno <ul><li>Se modernizó el ejército y la marina </li></ul><ul><li>Se practicó una política librecambista (que afectó a los industriales) </li></ul><ul><li>Se amplió el sufragio pero no se impuso el sufragio universal </li></ul><ul><li>Se amplió la libertad de expresión y de imprenta </li></ul><ul><li>Reforma educativa (vuelve el krausismo) pero creciente presencia de la iglesia </li></ul>- En 1885 muere Alfonso XII y comienza la regencia de su esposa Mª Cristina de Habsburgo
  17. 20. La regencia de María Cristina Tras la muerte de Alfonso XII comenzó la regencia de su mujer, (embarazada de Alfonso XIII) María Cristina de Habsburgo <ul><li>Con el Pacto de El Pardo se consolidaba el turno pacífico, el sistema canovista y la regente se mantuvo al margen de la política </li></ul>4.- La práctica política El «gobierno largo» liberal (1885-1890) Fue una época de reformas liberales <ul><li>Ley de Asociaciones de 1887 (legalización de sindicatos y partidos obreros –UGT y PSOE-) </li></ul><ul><li>Ley del Jurado (supresión de la censura previa) </li></ul><ul><li>Ley de sufragio universal en 1890 (se mantuvo el fraude electoral y parlamentario) </li></ul><ul><li>El código civil y la legislación de procedimiento administrativo mejoraron el funcionamiento del estado </li></ul><ul><li>La reforma del ejército (servicio militar obligatorio, sistema de ascensos que se aplicó años después) </li></ul><ul><li>Política exterior intentó dar mayor presencia en las relaciones internacionales: embajadas, alianzas pero sin peso en el Congreso de Berlín (reparto de África) </li></ul>DOC. 11
  18. 21. 4.- La práctica política La crisis de fin de siglo (1890-1898) con gobiernos conservadores y liberales <ul><li>Sagasta abandona el gobierno por divisiones internas en su partido: surgieron tres problemas que desembocaron en la crisis de 1898: </li></ul><ul><ul><li>la situación de las colonias (Melilla y nuevo levantamiento en Cuba y Filipinas) </li></ul></ul><ul><ul><li>la cuestión social </li></ul></ul><ul><ul><li>y el auge de los regionalismos convertidos en nacionalismos </li></ul></ul><ul><li>En 1892 José Martí creó el Partido Revolucionario Cubano y José Rizal la Liga Filipina, que dio lugar, en 1895, a una nueva guerra contra España </li></ul><ul><li>el intento de «regeneracionismo» del sistema con el conservador Silvela, para alejarse de las prácticas corruptas, fracasó </li></ul><ul><li>la polémica librecambismo-proteccionismo </li></ul>- El asesinato de Cánovas y el desastre del 98 cambiarán la situación
  19. 22. La guerra larga de Cuba (1868-1878) 5.- La cuestión social y la guerra de Cuba durante el Sexenio Se inició con el « Grito de Yara» (Manuel de Céspedes) La guerra se acabó en época de la Restauración ( Paz de Zanjón , 1878) <ul><li>Interés estadounidense </li></ul><ul><li>Persistencia de la esclavitud </li></ul><ul><li>Deseo de independencia </li></ul>Pag. 199 Provocada por MAMBISES CUBANOS DOC. 18
  20. 23. La política colonial y su fracaso 5.- El desastre de 1898 En reinado de Fernando VII el imperio español alcanzó la independencia Los problemas coloniales se iniciaron con el Sexenio (la guerra de Cuba) y Filipinas La política colonial de los gobiernos de España fueron un fracaso Puerto Rico <ul><li>Con autonomía desde 1872 </li></ul><ul><li>Abolida la esclavitud </li></ul><ul><li>Dominación española a través del control de la elite económica </li></ul>Cuba Tres corrientes: - Españolistas: en contra de cualquier reforma - Autonomistas - y <ul><li>Movimiento i ndependentista dirigido por el Partido Revolucionario Cubano (José Martí) </li></ul>Filipinas <ul><li>Escasa presencia española y baja ocupación </li></ul><ul><li>Fracaso en las reformas </li></ul><ul><li>Movimiento independentista dirigido por la Liga Filipina de José Rizal </li></ul>DOC. 13
  21. 24. La pérdida de las colonias La última guerra cubana se inició con la insurrección nacionalista en 1895 <ul><li>Tuvo dos períodos : entre 1895 y 1898 la guerra se desarrolló entre españoles y cubanos; en 1898 se produjo la intervención de los Estados Unidos </li></ul>5.- El desastre de 1898 La guerra hispanocubana (1895-1898) <ul><li>Primera etapa: sublevación y muerte de José Martí, en 1885 </li></ul><ul><li>Segunda etapa: época de Martínez Campos y de máximo avance rebelde </li></ul><ul><li>Tercera etapa: Época de Weyler </li></ul><ul><li>Cuarta etapa: desembocó en el enfrentamiento contra los Estados Unidos </li></ul>Con cuatro fases La guerra hispano-estadounidense (1898) Estados Unidos interviene en su período de máxima expansión imperialista (Cleveland y McKinley) -El interés por Cuba se concretó en el intento de comprar la isla (300 mill) y en la ayuda a los insurrectos La excusa fue el hundimiento del acorazado estadounidense Maine
  22. 25. La flota americana derrotó a la española en dos batallas: Cavite (Filipinas) y Santiago de Cuba Tras el Tratado de París , España cedía Puerto Rico, Filipinas y Guam a los Estados Unidos (20 mill) y se reconocía la independencia de Cuba
  23. 26. Reina Mercedes
  24. 27. Las consecuencias del desastre: crisis de conciencia y regeneracionismo La derrota engendró un nuevo espíritu: el regeneracionismo: balance , examen de conciencia de intelectuales y políticos en el tránsito al s XX <ul><li>Dignificación de la política, modernización social y superación del atraso cultural </li></ul>5.- El desastre de 1898 Políticos que pretendían regenerar el país sin modificar el sistema <ul><li>Macías Picavea </li></ul><ul><li>Lucas Mallada </li></ul><ul><li>Joaquín Costa Liga Nacional de Productores </li></ul>Intelectuales al margen del sistema <ul><li>Francisco Silvela </li></ul><ul><li>General Polavieja </li></ul>Su fracaso mostraba la incapacidad del sistema para evolucionar Generación del 98 (Unamuno, Valle Inclán, Machado…) -Cuestionaban la capacidad del pueblo español para progresar, consideraban la falta de educación uno de los males y criticaban el sistema y su funcionamiento El regeneracionismo ya “domesticado”se convirtió en parte del programa de los conservadores (Maura o Silvela) y de los liberales (Canalejas o Alba) y dejó de ser un peligro en s XX DOC. 16
  25. 28. <ul><li>En el siglo XX se creó la Lliga Regionalista, de Enric Prat de la Riba i Francesc Cambó </li></ul><ul><li>En el siglo XIX se elaboraron dos modelos alternativos de catalanidad (frente a la concepción española de Cánovas) </li></ul>El nacionalismo catalán El carlismo 6.- La oposición a la Restauración La derrota del carlismo en 1876 acabó con la confrontación armada y abrió la vía de la política <ul><li>En 1888 hubo una escisión: entre los integristas (católicos intransigentes) de Cándido Nocedal y las Juntas Tradicionalistas </li></ul>Los nacionalistas -Nace en los años 30 del siglo XIX, enfrentado al centralismo liberal y en defensa de la cultura y la lengua tradicionales de Cataluña ( Renaixença ). Comienza siendo un movimiento literario y cultural para acabar siendo político -El republicanismo federal de Valentí Almirall que reclamaba soberanía y se creó el Diari Catalá y I Congrés Catalanista -El de carácter conservador y corporativo, defensor del regionalismo y Catalanismo católico (Torras i Bages) que fue el que se impuso en los 90 Crearon <ul><li>Las Bases de Manresa , 1892 </li></ul>Era el primer gran partido del nacionalismo catalán <ul><li>Hasta el Sexenio el catalanismo se redujo a manifestación cultural </li></ul><ul><li>En la 1ª República el federalismo fue la base de la opción política del catalanismo </li></ul>
  26. 29. Enric Prat de la Riba fundó la Unió Catalanista (1891) de ideología conservadora y católica. Al año siguiente, esta organización aprueba las denominadas Bases de Manresa , programa en el que se reclama el autogobierno y una división de competencias entre el estado español y la autonomía catalana. Fuertemente nacionalista, la Unió Catalanista no tuvo planteamientos separatistas.
  27. 30. <ul><li>- La literatura idealizante del mundo rural y la reconstrucción histórica basada en mitos, leyendas y tradiciones fue la base del primer nacionalismo vasco </li></ul><ul><li>Tras la derrota carlista de 1876, el fuerismo se dividió en dos grupos : </li></ul>El nacionalismo vasco 6.- La oposición a la Restauración Los nacionalistas -Se fundamentó en tres elementos: el fuerismo , las guerras carlistas y el proceso industrializador <ul><li>Euskaros navarros (defendían la unión vasco-navarra para reivindicar los fueros) </li></ul><ul><li>Euskalerriacos vizcaínos (defensores del autonomismo) Sagarminaga </li></ul>Los principales líderes surgieron del carlismo: Sabino Arana reivindicó raza, lengua y costumbres tradicionales con carácter xenófobo y racista) aunque fue moderando sus ideas Fundó <ul><li>El Partido Nacionalista Vasco , 1895 </li></ul>El nacionalismo gallego -En el siglo XIX se mantuvo en el campo literario y cultural El nacionalismo valenciano - Lo Rat Penat en 1878, en defensa de la lengua valenciana con Llombart y Llorente La burguesía industrial (siderurgia y comercio) y la clase obrera se distanciaban del nacionalismo por considerarlo reaccionario y tradicionalista DOC. 19
  28. 31. El Partido Federal <ul><li>PI I MARGALL </li></ul><ul><li>Descentralización, laicismo y anticlericalismo </li></ul><ul><li>El único que se mantuvo unido </li></ul><ul><li>Base urbana aunque amplia implantación en campo catalán y andaluz </li></ul>El sector dirigido por Ruiz Zorrilla y SALMERÓN <ul><li>De raíz más radical </li></ul><ul><li>Defendía el motín popular o el levantamiento militar </li></ul>La oposición republicana Los principales partidos republicanos despues del fracaso de la 1ª República y crisis del 98 E Partido Posibilista o republicano histórico CASTELAR <ul><li>Era el más moderado </li></ul><ul><li>clases medias y burguesía </li></ul><ul><li>Andalucía, Aragón, Cataluña Valencia </li></ul><ul><li>Tras la implantación del sufragio universal se integraron en el sistema de la Restauración </li></ul>6.- La oposición a la Restauración El papel social del republicanismo fue mayor que su representación parlamentaria Estaba presente en casinos, clubes, prensa, escuelas… En pugna con el ascenso del socialismo y anarquismo´, no siempre se podían delimitar
  29. 32. La cuestión social: génesis del movimiento obrero durante el sexenio En el Sexenio el obrerismo empezó a estar influido por el anarquismo y el socialismo y se alejó del republicanismo La revolución de 1868 no se completó con las conquistas sociales deseadas por la clase obrera Estimuló otras corrientes políticas y movimientos sociales - Se inició la influencia del pensamiento anarquista de raíz bakuninista. -Se fundó la Federación Regional Española de la AIT (pag.198) El movimiento obrero En 1879, Pablo Iglesias fundó el PSOE , de ideología marxista y con voluntad de participar políticamente En 1888, se creó la UGT, de orientación socialista El anarquismo , introducido por Giuseppe Fanelli , fue la ideología más importante entre el obrerismo español del siglo XIX fue clandestino y perseguido -Se impuso el anarquismo violento (atentados terroristas contra gobierno, ejército, burguesía y la iglesia) La Mano Negra sembró el terror en Andalucía aunque nunca se pudo probar su existencia -El ideario obrerista se difundía a través de las Casas del Pueblo - Los socialistas tenían su propio periódico El Socialista DOC. 17
  30. 33. Internet La Restauración borbónica Edad Contemporánea Restauración y fin de la monarquía La Restauración borbónica 1874-1902 vídeos (Política, economía, sociedad…) Textos Seguir
  31. 34. Internet vídeos y animaciones La guerra de Cuba (Artehistoria) Cuestionarios interactivos La Restauración borbónica 1874-1902 Constituciones de España Web La Restauración borbónica
  32. 35. Los imperios coloniales
  33. 36. Texto: El Manifiesto de Sandhurst Huérfana la nación ahora de todo derecho público e indefinidamente privada de sus libertades, natural es que vuelva los ojos a su acostumbrado derecho constitucional y a aquellas libres instituciones que ni en 1812 le impidieron defender su independencia ni acabar en 1840 otra empeñada guerra civil. Les debió, además, muchos años de progreso constante, de prosperidad, de crédito y aun de alguna honra […] Por todo esto, sin duda, lo único que inspira ya confianza en España es una monarquía hereditaria y representativa, mirándola como irreemplazable garantía de sus derechos e intereses desde las clases obreras hasta las más elevadas. […] No hay que esperar que decida yo nada de plano y arbitrariamente: sin Cortes no resolvieron negocios arduos los príncipes españoles allá en los antiguos tiempos de la monarquía, y esta justísima regla de conducta no he de olvidarla yo en mi condición presente, y cuando todos los españoles están ya habituados a los procedimientos parlamentarios. Llegado el caso, fácil será que se entiendan y concierten las cuestiones por resolver un príncipe leal y un pueblo libre. Nada deseo tanto como que nuestra patria lo sea de verdad. A ello ha de contribuir poderosamente la dura lección de estos tiempos. Sea la que quiera mi propia suerte ni dejaré de ser buen español ni, como todos mis antepasados, buen católico, ni, como hombre del siglo, verdaderamente liberal. Manifiesto de don Alfonso de Borbón, Sandhurst, 1 de diciembre de 1874 DOC. 1
  34. 37. DOC. 3 Texto: La Constitución de 1876 Art. 11.º La religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado. La Nación se obliga a mantener el culto y sus ministros. Nadie será molestado en territorio español por sus opiniones religiosas […]. No se permitirán, sin embargo, otras ceremonias ni manifestaciones públicas que las de la religión del Estado […]. Art. 13.º Todo español tiene derecho: De emitir libremente sus ideas y opiniones, ya de palabra, ya por escrito, valiéndose de la imprenta o de otro procedimiento semejante, sin sujeción a la censura previa. De reunirse pacíficamente. De asociarse para los fines de la vida humana. De dirigir peticiones individual o colectivamente al Rey, a las Cortes y a las autoridades. El derecho de petición no podrá ejercerse por ninguna clase de fuerza armada. Art. 18.º La potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey. Art. 19.º Las Cortes se componen de dos Cuerpos Colegisladores, iguales en facultades: el Senado y el Congreso de los Diputados. [...] Art. 50.º La potestad de hacer ejecutar las leyes reside en el Rey, y su autoridad se extiende a todo cuanto conduce a la conservación del orden público en el interior y a la seguridad del Estado en la exterior, conforme a la Constitución y a las leyes. Art. 51.º El Rey sanciona y promulga las leyes. 30 de junio de 1876
  35. 38. El sistema político de la Constitución de 1876 DOC. 4
  36. 39. Mapa del caciquismo en España, Alm a n a que Gedeón , 1898 DOC. 5
  37. 40. DOC. 6 Texto: El fraude electoral Si no fuera por las grandes desgracias que causan al país, nuestras elecciones serían uno de los espectáculos más divertidos que podrían verse en Europa. [...]. Entre nosotros reina la farsa en toda su desnudez, una farsa completa, especial y exclusiva de las elecciones españolas; tanto si el sufragio es universal como si es restringido nunca hay más que un solo y único elector: el ministro de Gobernación. Este con sus gobernadores de provincia y el innumerable ejército de empleados de todas clases, sin excluir a los altos dignatarios de la magistratura y el profesorado, prepara, ejecuta y consuma las elecciones […]. Se confeccionan las listas de electores poniendo algunos nombres reales entre una serie de nombres imaginarios, y sobre todo nombres de difuntos que en el acto de votación están representados por empleados subalternos vestidos con trajes civiles para ir a votar. […] los últimos restos de legalidad y de pudor electoral fueron destruidos precisamente por el partido del señor Sagasta, quien tiene la pretensión de representar el matiz más liberal de los monárquicos. […] A este partido liberal se debe, sin lugar a duda, la creación de la Partida de la Porra, que salpicó de sangre las calles de muchas ciudades que se atrevieron a oponer resistencia a la voluntad de los que dirigían las elecciones. [...] Desde entonces lo grotesco llegó al extremo de instalar colegios electorales en el local del Círculo, propiedad del partido dominante, local cuyo acceso estaba prohibido a los que no eran socios del mismo. VALENTÍ ALMIRALL, España tal como es, 1886
  38. 41. El fraude electoral DOC. 6
  39. 42. El mecanismo del fraude electoral DOC. 7
  40. 43. Presidentes del gobierno durante la primera etapa de la Restauración DOC. 8
  41. 44. Población española con derecho a sufragio (1869-1890) DOC. 11
  42. 45. Caricatura publicada en la revista L’Esquellade laTorratxa DOC. 25 y 26 Resultados electorales al Congreso de los Diputados (1876-1899)
  43. 46. Texto: La opinión de Cánovas sobre el sufragio universal DOC. 12 El sufragio universal, que es en sí mismo una malísima institución política, una institución incompatible con todo ordenado régimen político, y más si ese régimen es el monárquico, el sufragio universal, aun cuando sea verdad (y sobre todo ha de ser verdad), es incompatible a la larga con la propiedad individual, con la desigualdad de las fortunas y con todo lo que no sea un socialismo desatentado y anárquico. El sufragio universal no puede ser más que un instrumento de socialismo o una farsa vil, y, en estos últimos tiempos, es, bajo ese título postrero, como he juzgado conveniente calificarlo. Cualesquiera que sean los peligros y los inconvenientes del sufragio universal, es inútil discutirlo ahora. ¿Quién piensa, quién ha dicho siquiera que, después de que en España se haya votado una Iey de sufragio universal, las opiniones de las muchedumbres, de los pobres, de los que nada tienen, estarán representadas en las urnas electorales? ¿Hay alguien que sospeche esto siquiera? ¿A qué, pues, discutir el sufragio universal? Ya he indicado brevemente a qué consecuencias puede llegar ese sufragio. En otras ocasiones lo he discutido; y, si llegara el caso, como simple tema académico, podría discutirlo de nuevo. A. CÁNOVAS DEL CASTILLO, 8 de noviembre de 1888
  44. 47. Texto: Las ideas de José Martí DOC. 13 <ul><ul><ul><ul><ul><li>. </li></ul></ul></ul></ul></ul>Su derecho de hombres es lo que buscan los cubanos en su independencia; y la independencia se ha de buscar con alma entera de hombre. ¡Que Cuba, desolada, vuelve a nosotros los ojos! ¡Que los niños ensayan en los troncos de los caminos la fuerza de sus brazos nuevos! ¡Que las guerras estallan, cuando hay causas para ella, de la impaciencia de un valiente o de un grano de maíz! ¡Que el alma cubana se está poniendo en fila, y se ven ya, como al alba, las masas confusas! ¡Que el enemigo, menos sorprendido hoy, menos interesado, no tiene en la tierra los caudales que hubo de defender la vez pasada, ni hemos de entretenernos tanto como entonces en dimes y diretes de localidad, ni en competencias de mando, ni de envidias de pueblo, ni en esperanzas locas! ¡Que afuera tenemos el amor en el corazón, los ojos en la costa, la mano en la América, y el arma al cinto! Discurso pronunciado por José Martí, 26 de noviembre de 1891
  45. 48. Caricatura sobre la intervención americana en la guerra de Cuba DOC. 14
  46. 49. DOC. 15 La voladura del acorazado Maine
  47. 50. Monárquicos, republicanos, conservadores, liberales, todos los que tengan algún interés en que este cuerpo nacional viva, es fuerza se alarmen y preocupen con tal suceso. Las turbulencias se encauzan; las rebeldías se reprimen; hasta las locuras se reducen a la razón por la pena o por el acertado régimen; pero el corazón que cesa de latir y va dejando frías e insensibles todas las regiones del cuerpo, anuncia la descomposición y la muerte al más lego. La guerra con los ingratos hijos de Cuba no movió una sola fibra del sentimiento popular. Hablaban con elocuencia los oradores en las Cámaras de sacrificar la última peseta y derramar la postrer gota de sangre... de los demás; obsequiaban los Ayuntamientos a los soldados, que saludaban y marchaban sumisos, trayendo a la memoria el Ave César de los gladiadores romanos; sonaba Ia marcha de Cádiz; aplaudía la prensa, y el país, inerte, dejaba hacer. Era, decíamos, que no interesaba su alma en una lucha civil, una guerra contra la naturaleza y el clima, sin triunfos y sin derrotas. Se descubre más tarde nuestro verdadero enemigo; lanza un reto brutal; vamos a la guerra extranjera; se acumulan en pocos días, en breves horas, las excitaciones más vivas de la esperanza, de la ilusión, de la victoria, de las decepciones crueles, de los desencantos más amargos, y apenas si se intenta en las arterías del Suizo y de las Cuatro Calles una leve agitación por el gastado procedimiento de las antiguas recepciones y despedidas de andén de los tiempos heroicos del Sr. Romero Robledo. Se hace la paz, la razón la aconseja, los hombres de sereno juicio no la discuten; pero ella significa nuestro vencimiento, la expulsión de nuestra bandera de las tierras que descubrimos y conquistamos; todos ven que alguna diligencia más en los caudillos, mayor previsión en los Gobiernos hubieran bastado para arrancar algún momento de gloria para nosotros, una fecha o una victoria en la que descansar de tan universal decadencia y posar los ojos y los de nuestros hijos con fe en nuestra raza; todos esperaban o temían algún estremecimiento de la conciencia popular; solo se advierte una nube general de silenciosa tristeza que presta como un fondo gris al cuadro, pero sin alterar vidas, ni costumbres, ni diversiones, ni sumisión al que, sin saber por qué ni para qué, Ie toque ocupar el Gobierno. FRANCISCO SILVELA, «Sin pulso», El Tiempo , 16 de agosto de 1898 DOC. 17 Texto: Tras el desastre
  48. 51. Texto: Tratado de paz entre España y Estados Unidos de América DOC. 23 S. M. la Reina Regente de España, en nombre de su augusto hijo D. Alfonso XIII, y los Estados Unidos de América, deseando poner término al estado de guerra hoy existente entre ambas naciones […] Previa discusión de las materias pendientes han convenido en los siguientes artículos: 1.º España renuncia a todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba. En atención a que dicha isla, cuando sea evacuada por España, va a ser ocupada por los Estados Unidos […]. 2.º España cede a los Estados Unidos la isla de Puerto Rico y las demás que ahora están bajo su soberanía en las islas Occidentales y la isla de Guam en el archipiélago de las Marianas o Ladrones. 3.º España cede a los Estados Unidos el archipiélago conocido por Islas Filipinas […] los Estados Unidos pagarán a España la suma de veinte millones de dólares dentro de los tres meses después del canje de ratificaciones del presente Tratado. 4.º Los Estados Unidos, durante el término de diez años a contar desde el canje de ratificación del presente Tratado, admitirán en los puertos de las Islas Filipinas los buques y mercancías españolas, bajo las mismas condiciones que los buques y mercancías de los Estados Unidos […]. 1898
  49. 52. Texto: El desastre de 1898 DOC. 27 Si el ejército ha tenido culpabilidad, ha sido en tan corto grado, que si esa culpabilidad ha existido, realmente, no ha sido de los jefes y oficiales que allí, [en Cuba y Filipinas] se han batido, sino de los que han dirigido al ejército allí o aquí […]. Las elecciones de Diputados y Senadores se hacen con coacciones, como se han hecho esta última vez [se refiere a los comicios a Cortes de abril de 1899, celebrados a raíz de la formación del gobierno conservador de Silvela y Polavieja], y se han hecho siempre desde que existe sufragio universal, realmente no se trae aquí [a las Cortes] la genuina expresión del país; y en prueba de ello, obsérvense las palpitaciones de la opinión pública, por lo que han expuesto las Cámaras de Comercio, las Cámaras Agrícolas y lo que los pueblos han venido pidiendo a voz en grito, es decir, economías. Intervención del general Valeriano Weyler. Diario de Sesiones de las Cortes, Senado, 26 de julio de 1899
  50. 53. El bizkaino es inteligente y hábil para toda clase de trabajos; el español es corto de inteligencia y carece de maña para los trabajos más sencillos. Preguntádselo a cualquier contratista de obras y sabréis que un bizkaino hace en igual tiempo tanto como tres maketos juntos. El bizkaino es laborioso (ved labradas sus montañas hasta la cumbre); el español, perezoso y vago (contemplad sus inmensas llanuras desprovistas en absoluto de vegetación). […] El bizkaino no vale para servir, ha nacido para ser señor («etxejaun»); el español no ha nacido más que para ser vasallo y siervo […]. El bizkaino degenera el carácter si roza con el extraño; el español necesita de cuando en cuando una invasión extranjera que le civilice. […] El bizkaino es digno, a veces con exceso, y si cae en la indigencia, capaz de dejarse morir de hambre antes de pedir limosna [...]; el español es bajo hasta el colmo, y aunque se encuentre sano, prefiere vivir a cuenta del prójimo antes que trabajar […]. El aseo del bizkaino es proverbial (recordad que, cuando en la última guerra andaban hasta por Nabarra, ninguna semana les faltaba la muda interior completa que sus madres y hermanas les llevaban recorriendo a pie la distancia); el español apenas se lava una vez en su vida y se muda una vez al año. […] Oídle hablar a un bizkaino y escucharéis la más eufónica, moral y culta de las lenguas; oídle a un español y si solo le oís rebuznar podéis estar satisfechos, pues el asno no profiere voces indecentes ni blasfemias. […] Por último, según la estadística, el noventa y cinco por ciento de los crímenes que se perpetran en Bizkaya se deben a mano española, y de cuatro de los cinco restantes son autores bizkainos españolizados. SABINO ARANA, ¿Qué somos? Texto: El racismo de Sabino Arana DOC. 20
  51. 54. Texto: Visión de España en el inicio del siglo XX DOC. 24 No es, no es nuestra forma de gobierno un régimen parlamentario, viciado por corruptelas y abusos, según es uso entender, sino, al contrario, un régimen oligárquico, servido, que no moderado, por instituciones aparentemente parlamentarias. O, dicho de otro modo, no es el régimen parlamentario la regla, y excepción de ella los vicios y las corruptelas denunciadas en la prensa y en el Parlamento mismo durante sesenta años; al revés, eso que llamamos desviaciones y corruptelas constituyen el régimen, son la misma regla […] Nos enseña, en primer lugar, que el problema de la libertad, que el problema de la reforma política no es el problema ordinario de un régimen ya existente, falseado en la práctica, pero susceptible de sanearse con depurativos igualmente ordinarios, sino que es un hecho, y positivamente, todo un problema constitucional de cambio de forma de gobierno; que se trata nada menos que de una revisión del movimiento revolucionario de 1868, y, más aún, de la revolución misma de todo el siglo XIX, respuesta al estado del problema. Nos enseña, en segundo lugar, que mientras esa revolución no se haga, que mientras soportemos la actual forma de gobierno, será inútil que tomemos las leyes en serio, buscando en ellas garantía o defensa para el derecho. […] Oligarcas y caciques constituyen lo que solemos denominar clase directora o gobernante, distribuida o encasillada en «partidos». Pero aunque se lo llamemos, no lo es; si lo fuese, formaría parte integrante de la Nación, sería orgánica representación de ella, y no es sino un cuerpo extraño. Joaquín Costa, Oligarquía y caciquismo , 1901

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