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Poemas para Programa Radio Web – I. Odgers
Isabel Matta Bazan -Perú
(3 POEMAS DE “SOLEDAD NUESTRA)
NO QUIERO
Preveo el sil...
(4 POEMAS DEL LIBRO “REINA MORIBUNDA”)
La cocina es un fogón de infierno
los pescados se han quemado
las hormigas multipli...
Cuando no soy río soy mar que besa el malecón.
Soy montaña donde no crecen los cactus.
Cuando no soy río bravo, intenso y ...
(3 Poemas de poemario inédito que publicaré el año 2009-
temática mística)
EUCARISTÍA
A unos metros tu santo corazón me es...
Roy Dávatoc - Perú
Poemas varios
2
No salgas a la calle; decías,
afuera los niños se anuncian con sangre
y me romperían el...
Si fuera un puño.
Si fuera un puño violento
te haría pedazos.
Luego polvo.
Polvo fino.
Entonces te ausentarás.
Te irás de ...
la muerte no cabe en ti.
-un niño camina de rodillas
y le reza a un árbol atravesado
por una bala perdida-
(La muerte se h...
las largas horas inacabadas de mi vida.
III.-
Hijos del mundo,
sumen su vida y no su muerte
en los días de otoño;
cuando s...
Lo romántico y lo patético
es que te amo cuando nos embriagamos,
amo la lujuria que desatas antes de amanecer,
amo el vací...
Tocan la puerta.
Tocan la puerta; mujer,
la puerta que nadie atiende hace años,
la que tiene bolsillos como los pantalones...
Inocencia.
Debe hacerse la luz para nosotros
mientras los demonios consumistas
están durmiendo
entrepernados
en sus butaca...
y fue a parar a ese lugar oscuro e infectado por faldas cortas
y buenas piernas femeninas.
Poema 1
Como en barrotes
prisió...
mientras tú y yo nos suicidados con las puntas de los dedos
como esas niñas muertas de risas: adolescentes madres recién p...
que no me dejen crucificado de las venas
porque ya conozco el dolor.
Esta carne mía que arde a rojo vivo,
se aprisiona com...
Aquel niño
que se mira en los bajos fondos del cielo
imponiendo tonos raros
a la soledad,
haciendo rebotar las piedras,
mi...
Pateo un árbol inocente
mientras espero locomoción,
arrojo piedras al día para que se vaya.
Serán eternas las ganas de beb...
Esta es mi máscara, partera de pueblo,
Provinciana de talones partidos
con olor a sauce y ruido de reguero
torso polvorien...
en ese motel de mala muerte
que nos da vida por cuatro lucas
la hora con derecho a una piscola.
Después de un mes, una hor...
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Prog Odgers Edicion06

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Textos literarios para programa radio Web digital

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Prog Odgers Edicion06

  1. 1. Poemas para Programa Radio Web – I. Odgers Isabel Matta Bazan -Perú (3 POEMAS DE “SOLEDAD NUESTRA) NO QUIERO Preveo el silencio de los autos el silencio de mi espalda. el silencio del silencio. y lo peor, mi húmedo silencio. Nones. Aleja tu falo dorado. Los palafitos me pertenecen. AZUL, AZUL Las luciérnagas que perdieron su luz te rodean, estrella azul, azul. y se quiebran lentamente y en el sueño te poseen estrella azul, azul. Fascindas dejan valles, queman campos y arremeten a tu encuentro. Pero eres ficción y ninguna te halla, aunque te proclames, aunque te corone, aunque digas “ pienso, luego, existo”. CONQUISTADOR No toques mi tablero de ajedrez. Expulsa tus caballos, tu rey maligno, tu reina prostituta y cortesana, que los peones son libres en mi tierra de cuadrados. Toman desayuno y no escupen sangre (la que quisieras mezclar con cemento para construir tus centros comerciales). 1
  2. 2. (4 POEMAS DEL LIBRO “REINA MORIBUNDA”) La cocina es un fogón de infierno los pescados se han quemado las hormigas multiplicaron sus antenas. Soy la muerte comiendo arroz en bancas de madera recién labradas. Mi padre ausente, mi amor ausente. Los pichones muertos de la tarde han caído de árboles azules con olor a almendras. Tras mis ojos se oculta un rostro lleno de máscaras que se forjan como bronce caliente. ¿Podré recordar mi nombre mañana, o caminaré cinco mil peldaños para deshacerme de los vestigios del olvido? Piel o cementerio. Manos o nichos. El amor se esconde como un pequeño cadáver que no sabe donde resucitar. El silencio lo esconde en su puño en sus manos mezquinas, reservadas y egoístas en sus líneas, que como nichos o trincheras ocultan los albores del amor. Siempre hablaba el crepúsculo con su boca de muerto. Jugaba con el viento sobre la arena como un fantasma y nadie conocía la imagen de su mirada al alba o el canto de los gallos al amanecer. Ni siquiera el sonido de los pájaros. Todo era crepúsculo. Animales adoloridos de frío, gente y sombras. Sombras y dolor. Y después del crepúsculo, la noche. El crepúsculo y la noche. Como si dijera: “y después del dolor, la muerte, y luego el dolor y vuelta la muerte”. 2
  3. 3. Cuando no soy río soy mar que besa el malecón. Soy montaña donde no crecen los cactus. Cuando no soy río bravo, intenso y feliz soy árbol olvidado en plena carretera. Cuando no soy río de extensiones magníficas soy la piedra que se sumerge sin sentir. Porque el río es la constancia de la felicidad, a veces rápido a veces lento pero siempre caminando hacia delante. Pero cuando no soy río soy la casa donde se velan los difuntos y no he de sonreír, ni mirar, ni gritar al cielo, ni recibir los dones. Entonces soy la pluma que no se mece con el viento las piernas que se destrozan en un solo lugar. Como un perro que súbitamente amanece alado persigo el hueso con menos esfuerzo que ayer. De noche lo hago mejor porque la carne duerme, el espíritu se levanta y las piedras ciegas hablan lentamente con esa boca que apenas se abre. Las polillas bogong le tememos al sol, nos seca las articulaciones cual bisagras de biombos chinos atacadas por el óxido espeluznante que nos marca el tiempo. Como ebrias trasnochadas buscamos el osario entero hacemos lo que sea por hallar el esqueleto completo nos sumimos bajo las cuevas llenas de ecos, lechuzas y arañas. Y nos odian porque lo destruimos todo con el pensamiento. Obsesionadas por los capullos tejemos como locas para no morir quietas como los gorriones en invierno. Y tejemos y volamos y nos llenamos de placer sólo en la noche. Esquizofrénico vuelo nocturno, medicina urgente, viento azul. Otoño, no digas que nos viste, sólo déjanos volar al norte cual cometas en miniatura que anhelan recalar en el llano. Que nuestra apariencia de barro no asuste a las flores sólo déjanos hallar la poesía, nuestro hueso predilecto. 3
  4. 4. (3 Poemas de poemario inédito que publicaré el año 2009- temática mística) EUCARISTÍA A unos metros tu santo corazón me espera y pienso cuántos pasos me hacen falta Para llegar a ti, para que llegues a mi ¿cuántos pasos me hacen falta? para que al fin tu amor toque mi alma y no se seque como un papel bajo el sol. REVELACION La lluvia es su voz a gotas, el sol su risa de fuego, el viento respiración en mi alma y luego calla, y ese silencio apretado es música de confrontación de espejo con ojos irreales, de distorsión anímica de conciencia en otro cuerpo, de cuerpo engañoso. Quién podría mirarlo y luego no hacerse preguntas, ¿quién? si El es todo, ciencia natural y misterio, jardín de revelación, pozo y manantial, río y océano. SI ME TOCARAS Naces, transformas, amas, resucitas, tocas las piedras y se enamoran de la tierra tocas el mar y se transforma en vereda. Si me tocaras sería más luz que noche más mano que espalda, más silencio que palabras. 4
  5. 5. Roy Dávatoc - Perú Poemas varios 2 No salgas a la calle; decías, afuera los niños se anuncian con sangre y me romperían el vientre a patadas. Las arterias de Lima no se encienden como en la sierra y tú lo sabes, madre; debo aprender a sembrar las miserias de la muerte para no comer de mi padre sobre la tarde. Extraña manera de saborear la vida en Lima, he aprendido a traer las guerras entre dientes mientras clavan de rodillas a los hombres a la vuelta de una amarilla calle. 7 A plantar en esta tierra no volveré; porque han sido arrancado de ella mis pasos y Lima me ha dejado sedentario. A quien le quede algo de árbol o de mar en su mano que regrese de la urbe porque aquí se añora la sangre que nutre la plaza. Que venga, que llegue, que convoque sus fantasmas y sus ejércitos, que hable de patria o de muerte sin que nos ejecuten por la nuca. Que pida consejos a este o al otro Dios y en su nombre o en el nombre de los hombres libre batallas inútiles. Pero que vuelva pronto, que me asesine e incendie este poema, y vuelva empezar sobre las cenizas de lo que no debe morir. 5
  6. 6. Si fuera un puño. Si fuera un puño violento te haría pedazos. Luego polvo. Polvo fino. Entonces te ausentarás. Te irás de mis manos, y te dejaré ir. Serás sólo la ausencia envolvente, asfixiante e imperceptible. Te transpiraré y te respiraré; y vivirás en mí; doliente e inexorable; inevitable. Entonces; colgaré mis fuerzas y mi violencia, y sólo viviré donde existas; cerca de mi escondite, en esta asfixia que llora y gime, porque si me resisto, aunque no quiera, yo también me volveré polvo: polvo fino. Conversación -Hace mis 50 años atrás- (Que no te sorprenda si soy aquel viejo que jugaba a volar mariposas al pie del árbol de tu casa) La muerte no cabe en mi aunque huelo a ella siempre; aunque sea ese pájaro salvaje que le gusta jugar con mis ojos… la muerte no cabe en mi. La muerte tampoco cabe en ti; porque tienes más luz que el cielo y más fuerza que el mar…. 6
  7. 7. la muerte no cabe en ti. -un niño camina de rodillas y le reza a un árbol atravesado por una bala perdida- (La muerte se ha olvidado de levantarse temprano y se ha olvidado de cantar) Nota: Ése niño y ése anciano soy yo. Dos A la misma que nombro hoy la sostengo desde el balcón con el borde de mis labios; la siento áspera, con humor de madera; y ha perdido el perfume; ese aroma salvaje que la hace libre. Mi lengua la acaricia y la devuelve, la posa sobre mi mano, esa palma ajada que tiene su rostro. Mis ojos se compadecen porque algo en mi vive cuando la veo vibrar por los besos que le da el viento. I.- Lo que no sé, es hasta dónde llegar con éste poema, ahora que la sensación ha invadido mis buenas intenciones, ahora-solo-, cuando me descubro en la mitad de mis caminos y veo perdidas las horas, 7
  8. 8. las largas horas inacabadas de mi vida. III.- Hijos del mundo, sumen su vida y no su muerte en los días de otoño; cuando su mano dormida bloquee la sombra antes de morir su esperanza. Es sólo un paso éste acento sin armas, es sólo una cuerda sin gemidos de odio cuando abrace el silencio. Hijos del mundo, no afilen sus palabras ni asalten la noche para llorar; ofrezcan sus brazos a la libertad y añadan su experiencia de vida antes de empuñar la soledad Dulce Soledad. Noche; tu boca tiene prisioneras todas mis formas de amarla, todos mis sueños de carey, toda su geometría traslúcida cubriendo de estaciones la pared. Noche; aquí al filo de mi mesa dame un sedante su olor, -una mezcla de rosas y nardos- para que el otoño no sea violentado en un minuto; para que mi sangre sea continuamente instantánea; para que su nombre sea el mío y nuestro pedazo de pan siempre la canción más pura y su mundo eternamente plano.. Inverosímil. 8
  9. 9. Lo romántico y lo patético es que te amo cuando nos embriagamos, amo la lujuria que desatas antes de amanecer, amo el vacío que llenas en mi cama, el silencio que rompes de mi alcoba y la voz que le das a mi almohada. Amo -y sin mentirte- las frases huecas de despedidas que ahora extraño y no supe festejar. Veinte. Huir en otra piel y abismarte entre las sombras no cubrirán tus alas ni abrirá el sendero en tus cabellos; pero sucede que si dejas a merced tus instintos para poseer y sentirte poseída; tu cuerpo caerá en mi demencia y se agitará en guerras. Entonces, te cuidado con la nube en tu cabeza que te arropa con sábanas rosas. Sed. Las almas se declaran en huelga -pasa un hombre, pasa un árbol con la sien atravesada por una bala- dejando como única herencia promesas en el paraíso. Las manos no se planchan pero se lavan la sangre de las uñas -el mundo gira cuando se dispara un revólver y una niña llora a rodillas de su padre- mientras algunos nos mienten a diestra y siniestra. Una mujer llora la ausencia de su hijo -y yo tengo ganas de violar a Dios para reclamarle mis plegarias- y en el puño siembra el ojo morado de un ángel 9
  10. 10. Tocan la puerta. Tocan la puerta; mujer, la puerta que nadie atiende hace años, la que tiene bolsillos como los pantalones y late condenándose cuando te ausentas. Tocan ocultos con el amor de dos niños mientras la tarde cae celosa con lluvia de palomas, prisionera de amargura y de distancias. Pero entre tú y yo solo existen segundas criaturas; todas en puntillas junto al muro, con hilos negros sobre las faldas. Y ahora que todos los desánimos se han marchado, se quedan contigo mi alma mi voz y mi palabra. Como dos hermanitos. El Perú cada día se desbarata más y cada día se pone más sordo y torpe; las palabras de buena fe ya no funcionan; han caído entre el lodo y ya nadie las quiere usar. No es posible competir sólo con palabras contra rifles y cuchillos; por eso, debemos decidir para liberarnos. Aquí todo poblador muere por la boca o por la sien si no concuerdan con las ideas del feudal. Esto parece un cuento de nunca acabar. Ludwing me dice con mucho afán que en Colombia la revolución ha tomado gran importancia y también han empezado a quemar las biblias para despertar al pueblo. Este es el concepto asertivo del sacrificio que es menester para que dejen de hablar por nosotros los fusiles pero con tristeza nos es imposible aquí en el Perú. 10
  11. 11. Inocencia. Debe hacerse la luz para nosotros mientras los demonios consumistas están durmiendo entrepernados en sus butacas de cuero fino; le dije. Me lanzó una mirada indecisa y frunciendo en ceño se alejó a servirse un poco de tequila. Me dijo que él no tiene altar ni patria y no espera inmolarse por un sudario que no es el suyo, pues cree que al final hasta las estrellas sangran en compañía de los pétalos sin luz cree que el rocío es el nombre de una mujer que le gustaron las flores. Astilla. El Perú se ha puesto peligrosos para los hombres como él: carentes de entendimiento. Él es uno de los tipos no muy bien vestidos frente al muro de su infancia; me recuerda mucho a mí cuando bendecía mi boca cada vez que comía la forma consagrada de la iglesia. Él también se siente un pecador porque en su pecho sólo hace amargas las noches y en su frente la podredumbre le sabe a mares y a lunas. Necios. Yo le había dicho que afuera todo es peligroso, incluso los pájaros en la cornisa. También le advertí que le podían extirpar el corazón a poquitos, pero aún así se aceleró como un rayo 11
  12. 12. y fue a parar a ese lugar oscuro e infectado por faldas cortas y buenas piernas femeninas. Poema 1 Como en barrotes prisión de humor; del cielo roca y carne, furia libre, silvestre cierre de día con deslumbre. Puños tontamente mojados con letras de tempestad, de saliva descompuesta, tirada cuál sangre en el renglón. Sal de mina en los jaspes, reflejos rajados, casi rotos, como el vapor sabor mar; tristeza, furia de danzas rotas en mi cabeza, las penas… Al final, sólo sueños incendiados. Vida y muerte. Vida y muerte es mirar el mundo en un disparo y sentir resbalar la sangre para estallar con grandes gemidos de animal; es tomar un grano de arena con el dedo -húmedo- sumergirlo en la boca y con él descubrirse en medio del océano; es voltear a mirar a la gente y en ese gesto acariciar el hálito de alguien que a pasado a trote. Vida y muerte es tocarte las manos y tener el sentido del tacto dispuesto -como Dios para el hombre- al lado derecho de la palabra Todos mis domingos se incendian. Afuera ruge el cielo como un desgraciado 12
  13. 13. mientras tú y yo nos suicidados con las puntas de los dedos como esas niñas muertas de risas: adolescentes madres recién paridas. Afuera todo es fantástico y todo peligroso, todo es sangre cuando tú y yo queremos besarnos como dos tórtolas y nos inyectamos luz en los pies todo se enciende y todo se consagra, y apareces luminosa, incendiada de otoños en la cara y en los cabellos, y revientas en mí como agua salada que carcome las heridas. Ya todo ha cambiado; los niños sueñan recostados en esos postes pintados de saliva negra es esa enfermedad que llenan sus pulmones y su cabeza y se nos rompen los pechos diminutos mientras estamos acompañando a la muerte. Suciedad....digo: sociedad. Debo probar la cárcel en estos días porque mi palabra no será regida apocalípticamente por relamidos columnistas de prensa amarilla. Cuida a los niños, mujer, porque afuera nos llenan de plomo los cuerpos con el traca, traca, traca, de las ametralladoras ahí los hombres caen como hojitas secas y no quiero llorar sobre charcos de sangre. Tú también cuídate del señor feudal y de los Judas que siguen vigentes en los hospitales; no vaya a ser que quieran derramar más sangre bajo el puente para crucificar tus palabras entre barrotes de acero. Dile a los niños; amor, que pronto haremos presente tu palabra y la mía y estaremos escapando de este surrealismo absurdo. VIII Mi madre tiene la paz de los muertos y la quietud de una flor; tiene la fragancia de nardos , de cantutas y geranios cuando la poso en mis brazos; mi madre tiene la lengua de fuego que va anunciando mi muerte; tiene la forma de mis manos y de mi pecho, y de la tibia luz en mis labios, amaneciendo. VII Quiera Dios, quieras tú y el tiempo; madre, 13
  14. 14. que no me dejen crucificado de las venas porque ya conozco el dolor. Esta carne mía que arde a rojo vivo, se aprisiona como paloma y se hunde en su necedad; clama, en esta fría prisión, donde la sangre se bebe caliente, a sorbitos y pausadamente. V Mi madre es aquel árbol que anhelo ser, el de los buenos frutos y buena sombra; mi madre tiene los pasos enfermos sobre los caminos graves, la luz del cielo y del sol, tiene los restos y los rastros que algún día heredaré. Mi madre es el rojo umbral directo al corazón, es el latido del mundo y de mi mano abierta que pide perdón. Locos. A veces ni tú ni yo necesitamos pastillas, ni jeringas o chocolates intuyo, tal vez necesitemos algo de lluvia o un pasto verde dónde descansar; quizá agua de hierbaluisa o manzanilla para calmar algunas neuronas alteradas. Creo que debe ser porque hoy estamos a la altura de los muertos; quien sabe; o quizá yo esté desvariando porque veo próxima mi locura. En Pallasca hubo un niño A Bernardo Rafael Álvarez El fue el niño que corría como el viento con un toro de trapo y otras deudas , con ese toro rojo que mugía sobre sus hombros en los grandes prados que le dibujé. -con mi mente-. 14
  15. 15. Aquel niño que se mira en los bajos fondos del cielo imponiendo tonos raros a la soledad, haciendo rebotar las piedras, mientras se introducía a la boca -como caramelos- esos versos sufridos de Vallejo y ahora, juega con mi mente al Yan-ken-po. Biografía: Roy Dávatoc, seudónimo de Roiser David Dávila Atoche (Jaén-Perú, 1981). Actualmente reside en la ciudad de Lima. Estudia la carrera de Administración de empresas en la universidad nacional Enrique Guzmán y Valle “La Cantuta” . Forma parte de la fundación cultural “Laberintos” en Colombia y es miembro del grupo literario “Puka Yuraq” en Perú. Algunos de sus poemas y textos han sido publicados en las revistas literarias como: “Remolinos” de Perú; “El quirófano” de Ecuador,”Poeta” de Argentina, “Antropofagia” de Colombia, “Letras” de España; así como también tiene participación en la revista “Atanor” de España; y el centro cultural “El túnel” de Pamplona-Colombia y algunos blogs que usan algunos poetas para la difusión del arte. También se hace presente a través del la difusión televisiva “Arte y Cultura” que dirige la poeta española Antonia Pérez García Publica este 2009 su poemario: Confesiones para Raziel; con la editorial alternativa OREM; de la ciudad de Trujillo-Perú. Para contactos con el escritor. roy.davatoc@gmail.com www.roydavatoc.blogspot.com Silvia Rodriguez - Talca, Chile Eterno retorno ¿Quién a mi en esta hora? Las horas se tornan marfil comienza otro movimiento en la ciudad y yo con intenciones de seguir bebiéndome la vida en una sola noche. Nada que hacer, los bares cierran se termina el copete y beber en casa es más aburrido que un lunes a las nueve de la mañana. 15
  16. 16. Pateo un árbol inocente mientras espero locomoción, arrojo piedras al día para que se vaya. Serán eternas las ganas de beber pero no puedo esperar la puta noche en esta maldita esquina. Resignada, camino en perfecto zigzag las dos cuadras que faltan para llegar a casa donde madre y hermanos esperan a esta pobre criatura de dios. Se me olvida, eso era en la infancia ahora soy grande. Madura. Independiente. Tanto para decir que vivo sola con mi boca que a veces extraña una mesa compartida y un plato de sopa. La maldita chapa de la puerta, se corre de su lugar me esquiva la llave, no me quiere dejar entrar. Como siempre el destino es tan injusto conmigo. ¡Ya! ¡Listo! estoy acostada con la ropa aún puesta. Estoy como ángel en semana santa. Pienso que nunca más. Es la última vez que bebo. Prometo cuidarme, dejar de beber unos meses. La verdad, necesito dormir tranquilita para eso me digo mentiras a conciencia que después de la resaca todo comenzará de nuevo. Antifaz innecesario Esta es mi máscara. Mujer de esfuerzo y porfía. Porfiada, testaruda como tronco de álamo. Esta es mi máscara, Venus doméstica, cotidiana pariendo versos, limpiando historia, muebles, sacudiendo estrellas antes que la noche se prenda. Esta es mi máscara, perra que a solas Corta el cordón umbilical Donde nacen fantasmas y pesadillas. Esta es mi máscara, hembra simple. Quebrada. Reconstituida. Ignorada. Reconstituida. Hecha mierda. Reconstituida gracias a estas rodillas que codo a codo han sabido encontrar Puerta. 16
  17. 17. Esta es mi máscara, partera de pueblo, Provinciana de talones partidos con olor a sauce y ruido de reguero torso polvoriento entre matas de toronjil y otras hiervas milenarias. Esta es mi máscara, mujer magma. A la antigua usanza. Habitual escribidora. Eterna respiradora de noches seráficas. Carne pálida entreverada con la memoria Mujer al fin, cruzando espejos donde las máscaras No existen. No se conocen. No sirven. Muérete poeta Que pena Silvia, que pena A esta puta vida no hay como darle gusto Te quemas las pestañas pensando Escribiendo con pulmones Que amanecen tosiendo por resfrío Y humo de cigarros bien fumados Creas poemitas. Cuentitos, una novela Que postulas y los eruditos rechazan El jurado entiende de palabritas provincianas No tienes técnica pueblerina de mierda No sabes que todo es técnica hoy en día La penicilina emergente se aprueba Después del lobby el codazo y la coima Deja esa postura de poeta o escritora De no comprar comida para juntar la moneda Para la botellita de vino y el cigarro Deja de sacarle punta a la noche Y amanecer escribiendo que tus creaciones Son bumerang que nadie recoge Entiende pendeja, el palo al gato Así, con cueva, se lo darás Después que te mueras. Amantes de una hora Ayer no pude ausentarme de tí de abrir la noche al medio día 17
  18. 18. en ese motel de mala muerte que nos da vida por cuatro lucas la hora con derecho a una piscola. Después de un mes, una hora con la carne desplegada al viento lamiendo hasta los suspiros y el aroma a pisco que intercambiamos entre cada beso. Por una hora somos inmorales pero inmorales felices llenos de lujuria y pócimas diabólicas porque sí, estás embrujado con la tempestad de mi carne. Ayer después de un mes cayendo en la rutina cotidiana de lo aceptable estuvimos vivos, resucitamos por una hora a la hora de almuerzo fuimos pintores rayando la obra maestra con pinceladas de locura. Enero 2009 Música Marc Anthony Celine Dion 18

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