Prog Ed16 Ingrid Odgers

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Prog Ed16 Ingrid Odgers

  1. 1. PROGRAMA RADIO WEB de Ingrid Odgers Emitido el MARTES 5 de Mayo 2009 Florencia Smith - Chile Las Muertas Tú Tú me vas Tú me vas a venir a decir Tú me vas a venir a decir a mí Que estoy prestada Que no puedo parir Ni por la boca Ni por el vientre Que no puedo hacerme la renuncia A mi debilidad Que no puedo asomarme a esa casa Morbosa Donde la muerte hizo de su cuerpo Un hijo de ninguna vida Donde justo en el centro de la herida infecta Me esta creciendo una plaga que no se parece a ninguna de las mil Y esa ruina Me esta llenando una palabra entera por dentro y al mismo tiempo me esta perforando Justo ahí Donde nada de mí se parece a nada de ti ni de nadie Tú acaso Alguna vez como nula vez me vas a venir a decir Que tengo la voz hecha un hilo apenas un silbido de páramo desierto apenas un cuchillo y una tocadura accidental y que si no fuera por esta sordina de voz que me queda No podría reconocérseme el silencio nefasto que aguardo Porque estoy prestada Porque no sé decirme dejar de expeler así Porque no sé darme de comer cuando hace frío Porque no sé abrigarme cuando nadie me conoce Porque no sé mentirme cuando los hechos están abiertos ante mi Porque no sé colmarme si apenas me soporto tampoco sé sostenerme si malamente me paro en amargo Porque no sé cantarme la duda tal como viene Porque no sé conducirme sin estos gestos pesados de la mente 1
  2. 2. Porque no conozco la adaptación sino a un margen Porque no puedo soslayarme ante mis huidas Porque no puedo ocultar la marca que castiga a mi cuerpo y sin embargo me ato el paso y sin embargo me cuezo la demora sin irme Porque no convengo decir atenerme deberme obedecerme En alguna parte del resto del miedo Ese cadáver y ese mundo mal se leen Porque no doy altura ni asco suficiente Para dejar de expelerme así Para dejar de manifestar esta arcaica sola manera Para dejar de estar siempre en la parálisis en la fractura en el hueso desfasado en el frío tarde y atiborrado de surcos Y me doblo Tan tensa como me soy me doblo y sé guardarme Aunque a veces me sobrevenga el riesgo de partirme me doblo y me incomodo y pareciera que fuese a quedarme así en el desajuste y sigo ensayando hasta hincharme y endurecerme y quizá mutilarme sin verme mientras tú Tú vas Tú me vas Tú me fuiste a decir Tú me quisiste decir que No que esta parte mía como ajena me es no saca no corta no duele no aguanta cuando se la golpea Tú me hiciste decir que yo lo quise que sin mí no habría catástrofe y yo, Catástrofe y el crimen y mi ancho paladar abierto y mis costillas duras y mi aliento suicida y mi parte mas abierta se borrarán de una memoria debilitada cuando amanezca Tú me hiciste repetir que no Que sin mí ni mi suceso No habría cárcel de carne No habría ventanas selladas ni puertas descerrajadas 2
  3. 3. Que sin este porte ni este género No habría las ganas De más Es por esto que ahora vienes Te allegas sosteniéndome en las muñecas Y así Toda cosida como estoy No te hablo No sé hablar cuando tengo la lengua rota Y nadie se acerca para abrirme Para que salga esa espera Esa tortura Esa palabra que me creció hinchada Y que dice No Que se dice No Que se sabe No Que se inventa No He de aprender a darme A mentirme A abrigarme A decirme A cantarme A conducirme A definirme Esos son verbos que nunca olvidamos Es sólo que la historia nos hizo suponerlo Es solo que no estaba contemplado demorarse Ni que el día de hoy nos dieran en llamar Las Muertas *Texto escrito para ChilePoesía 2008, martes 25 de noviembre, Día internacional de la no violencia contra la mujer, lectura en la Plaza de La Constitución, Santiago. Hay niños Hay niños bajitos que aprenden a estirarse en cuerpo y mente como un equilibrista del fuego elástico en las sienes Hay niños de pelo oscuro que impulsan a las neuróticas a campos de dulces concentraciones y torturas Hay niños de gestos torpes que no saben prender bien el cigarrillo de la mujer pero que al quemar poco a poco el dedo índice le encienden una hoguera de recíproca fugacidad Hay niños atentos educados como orfanatarios en donde asienten a las más mínimas órdenes sean estas sexuales o no 3
  4. 4. Hay niños pulsionados y llevados a torrentes por sus vasos coagulados de puro gesto Niños que buscan hombres y mujeres para sentirse menos solos para sentirse bien amados hasta cuando amanece bien temprano y se dan cuenta que la piel se les está arrugando Hay niños que altos en su compostura implantan una mirada definitiva en las cortezas de los ojos de otras niñas Ellas se ilusionan porque piensan que los niños altos con el pelo revuelto miran así para siempre y las arrojarán a sus brazos como testigos impávidos de asesinatos múltiples Hay niños grandes de manos de pianista en alguna pauta perdida niños de uñas blancas casi transparentes como sus palabras desperdigadas en el ocio de una noche borracha Los silencios de esos niños ángeles son como costritas que se posan leves en la epidermis del deseo y las niñas ancianas osan tocar las escamas como evidenciadas ante un acontecimiento elemental de suspicacias Hay niños que temen un poco cuando se les ama Hay niños que piensan que las citas a medias en bares de hoteles no tienen más destino que escribirlas en cuadernos antiguos y a cuadros Hay niños profanos y fugaces, emancipados en las fiestas de sus magnetismos eternos Hay niños blancos de cejas castañas que alimentan pasiones de niños en la fuga de un cuadro en el punto de una coma existencial Hay niños amados que uno sin conocer ya está adorando y cuando llegan Las miradas son la comprensión de una letanía imposible e inigualada de tanto esperarla Hay niños bellos como la prisión de los bosques a cierta hora Niños que acuden a los sueños porque sus cuerpos están hechos de inconsciencia pura Hay niños suaves y viajantes en los ojos de los trenes en la noche a punto Hay niños que cuando abrazan resquebrajan y mutilan quietamente la presión de la muerte en la espalda tensionada Hay niños cruentos veloces displicentes asombrosos cuando hablan Hay niños de todos y de nadie Niños que se dominan solos y que nadie sabe controlar porque no son predecibles como el frío en los dedos y en los huesos Hay niños que dicen te quiero lento y bajo Hay niños malcriados y hermosos que ciegan al sol con sus movimientos retardos Hay niños que he visto que he tocado que he coloreado Pero nunca había conocido a un niño hecho de ángel a oscuras en la cofradía de las especies en la lubricación de palabras que vienen no sé de dónde nunca así había desde niña sido embebida por un niño de-mente que en su locura lógica determinara los rasgos de las huidas y los bordes traspasados hay niños ciertos pero de tan inmensos la falsedad asoma sin querer en sus textoscuerpos 4
  5. 5. TERESA CALDERON -CHILE A SABER ¿El poeta nace o se hace? Un poeta es un poeta El poeta del año 2.000 Fines de siglo para el poeta El poeta = 1% de inspiración 99% de transpiración De poeta y de loco, todos un poco Desafío de la página en blanco o de la mente en blanco del poeta Cada poeta como un blanco de la artillería de otros poetas. EXPLICO ALGUNAS COSAS entre poetas no nos vendamos pailas de cobre El poeta nace nace desencantado vociferando a mares o haciendo mutis por el foro hasta que el médico le manda el primer bofetón Si el poeta golpeara primero golpearía dos veces. EL POETA NACE Nace sin el don de la palabra Dios lo guarde Se toma su tiempo para armar una frase coherente Si naciera hablando y traspusiera los umbrales de la muerte súbita 5
  6. 6. aún podría optar a ingeniero comercial banquero bolsero ganador de la polla gol kino raspe y gane o el loto. Flor de poeta Si naciera hablando mandaría a medio mundo a buena parte. LO CIERTO ES QUE EL POETA SE HACE no controla esfínteres cuando nace el poeta se hace en los pañales se hace en su santa madre que lo parió ERGO el poeta nace cuando se hace se hace el loco y la modestia aparte El poeta nace cuando se hace el poeta Todos alguna vez se hacen. EL POETA NACE SIN VER MÁS QUE PENUMBRAS EN LAS COSAS no ve una No hay peor poeta que el que no quiere ver Si pudiera ver pediría injertos de ojos en todo el cuerpo para atrapar el mundo y un mismo hecho desde toda posible dimensión Entonces no sería poeta Sería el poeta Deformes la Mosca Allien E.T. la Forfícula el poeta Barata. 6
  7. 7. AFORTUNADAMENTE EL POETA NACE sin oír si no los ruidos Si escuchara lo que se dice alrededor de su cuna no es problema de lenguaje no hay idiomas preferenciales pediría ser sordo como tapia sordo de la sordera misma en sí tapia intraspasable por lisonjeros aduladores envidiosos y gusanos Esto me han buolto míos enemigos malos. UN POETA ES UN POETA poeta de tiempo completo peso completo poeta medio gallo pesado Poeta virgen que le copia a todos Poeta pendenciero belicoso curagüilla bacán tollero fulero hombre mujer de la calle la ciudad rural de la academia unión chica Poetas que no están ni ahí con nadie y nadie está ni ahí con ellos Poeta de las alturas torres san Borja del Paine de las bajas pasiones poeta mayor mayorcito menor de edad posmoderno filibustero Poeta con horario de oficina ni se movió de su escritorio. UN POETA ES UN POETA un tipo que se las cree todas se pasa películas y llora como ninguno 7
  8. 8. cree que la poesía es una isla hay que llegar como sea A aletazo limpio aplica la eutanasia En su opinión casi todos los poetas son malena les falta algo descuidan el oficio no tienen nada que decir y sus proyectos son poco interesantes en fin su existencia viene a ser de suyo irrelevante. ALGO ASÍ COMO QUE un poeta es un poeta y dos son multitud. EL POETA ES UN DIOS CUANDO SUEÑA y un mendigo cuando piensa Cuando piensa cómo liquidarle la reputación a otro poeta Cuando se alegra si el amigo poeta le confiesa ya no estoy escribiendo poesía Cuando piensa que él es único y destinatario de todos los honores lógicamente instalado en una época incapaz de comprender tal dechado de virtud y maravilla Cuando piensa que él y sólo él es el Poeta. 8
  9. 9. EYRA HARBAR -PANAMA La mirada tendida al punto distante precipitada en la confusa nada, habla del prisionero perpetuo: tiempo al tiempo, uno y uno, los días de uno. Cronos indócil te poseyó prohibiendo la abundancia, su trayectoria de humo viene a contemplarte con una legión de pérdidas. Diminuta debacle ante los ojos de la muerte. Contar cuántas veces el péndulo, mirar al dromedario en la alcoba con su báculo hincado en la arena incierta y la necesidad de saber sin resignarse. Dime, ¿qué nos urge? Es natural morir errando. No usaré esta vez la guerra a mi favor, olas de fuego sólo blasfeman palabras ingratas, porque en las cosas del corazón manda el corazón, 9
  10. 10. como al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Esta es la historia que he de recordar ante el peligro de muerte, aquí y ahora sembrarme desnuda para nacer de nuevo. Que el amor me identifique, pagaré su tributo siempre con la inocencia de aquello que no es volátil, pero se encima con leones ardientes que a mordidas me dejan lívida y entre llamas me liberan del pacto con el odio. Esta es la historia que he de recordar, lo nuestro es sonreír en las encrucijadas, aún en el infierno, aún en el ojo de la rabia, sonreír con la gema de la vida entre las manos sosteniendo precipicios y existencia. Camino en la tierra partida con los caídos en batalla. Los minutos que se han ido bajan el rostro como en los funerales, mas es su paso lo que amé; en sus ojos tristes confiesan con Neruda que he vivido 10
  11. 11. y cruzo, como todos, los desenlaces y pérdidas, y es aquello lo que ríe, y es aquello lo que ríe. ¿Qué fuerza es ésta que vuelve a desafiar la muerte? Caemos en la tentación de causas perdidas tocándonos ahogados en el balbuceo del polvo con la quijada rendida en la dínamo de corazonadas, con el pubis maullando, tristes tigres sin disimulo, en su garganta rosada, absolutoria, la lengua bebiendo el filo flagrante de una medusa ciclónica. Esta recámara compensa ajados abandonos y masturbaciones resignadas a malabares inútiles. Cae desbocada una túnica exquisita, esquilada con el medio cuerno de las pestañas, mirándonos la piel, las pecas, las cuencas honradas con pañuelos y bienvenidas, peregrinos eternamente heridos por el peor tiempo. Pasa, 11
  12. 12. la vida pasa milimétrica, un día, dos, la medida de lo justo para arriesgarse a lo profundo mientras algo se pierde. Seducidos ya nos damos fuego que dura la noche, no es tiempo, no es tiempo, sus migajas a deshora aquello que nos une. Si tocamos la puerta es para volver por lo imperfecto. Las mejores historias tienen los huesos abiertos en la almohada con la tierna pertenencia del vacío. No queda más que haber sonreído hasta la saciedad. La única verdad es que amanecerá y veremos. (de Un jardín necesario. 2007) JAVIER ALVARADO -PANAMA De Soy mi Desconocido (2008) ESCRITURA PODÀLICA O LOS FANTASMAS PARA NO MORIRSE Entre mi pie y tu pie Cae un rayo Un reír o el purificar de almas gemelas Araño tu respiración 12
  13. 13. Con ese color de Dios ante el desamparo Invitándome a dormir como si no tuviera sueño Como si me hubiera inventado Ante un pecho de mi madre Toda riente en el naufragio y en el fragor que hace Bostezar las copas, Y como decirlo Si ella es extraña, paridora del Renacimiento y de las axilas de la flauta, ahora que no hay adoración ni pactos Para que se arrullen mis hermanos en el fondeadero, Si es terrible Porque no se acuerda de nosotros ni lanza puñados De pétalos al aire; Si es copioso para mí lo aleteante terrestre cuando tu sexo Me hace trampas al escribir y al dinamitar todo ese relámpago Que me hace ser maniático; Si cada día estoy triste, como un tren de muerte Llorando de súplica y de suplicantes Si en esos ojos yo no me encuentro Terciando a la abeja más pura Para que me mates con los últimos tobillos, Mucho menos con estas manos Que son la medianía de estas selvas aulladoras, Esa fanfarria colorada de los animales postizos Tan livianos en el desvestirse 13
  14. 14. Y en el patear del oro al precipicio Cuando caen sílabas, vocales Extramuros, dioses, Baudelaire llorando La parentela en el resplandor del lávame Y el espectáculo de lo que no soy Vertiendo uno a uno estos espejos Y estos fantasmas que me he puesto para no morirme. SOY MI DESCONOCIDO Los poetas no tienen biografía. Su obra es su biografía. … Escribimos para ser lo que somos o para ser aquello que no somos. En uno o en otro caso, nos buscamos a nosotros mismos. Y si tenemos la suerte de encontrarnos-señal de creación- descubriremos que somos un desconocido. Siempre el otro, siempre él, inseparable, ajeno, con tu cara y la mía, tú siempre conmigo y siempre solo. Octavio Paz, El Desconocido de Sí mismo (Refiriéndose a Fernando Pessoa en unas traducciones) Yo que inventé los reinos Para ser el único, Que revelaba las sangres Y las diademas oscuras de la reina, La caperuza de los sueños 14
  15. 15. Que portaba una hoz para acribillar semillas. Aquí están todos apuntándome con sus fantasmas. No es hora de reinar Ni de taladrar océanos para recolectar palabras. Hundes un talón en el cieno para perpetuarte. No hallas salvación. Usas la máscara con el aullido de los soles. No es más que un eructo, que una infección Incurable para la anestesia. Para tu evidencia de vino blanco Que consagra a los tálamos del luto. He perdido llaves por hallarte, Por cacofoniarte en la vastedad Cuando me encuentro sin evidencias en el fondo, La anulación de tus fábulas hasta la muerte Cuando copulaba en cementerios Jugaba a la dinastía perdida Cuando el humo hendía ceremonias, Rizos de bruja y hogueras temibles. Soy mi desconocido. Para este poema que huye de sí mismo. Soy mi desconocido para el agua Para la tierra, para el yunque, para el fuego, Para el aire y el oficio de alfanjes 15
  16. 16. Que me conjura a la piedra. Soy yo el espíritu, el mahometano, cristiano, protestante Que se vacía en las quejumbres del otoño. Soy un poco la sangre y el vértigo, La escoba invisible para espantar relámpagos, Ratones de campo o de ciudad con capuchas Para rumiar las tripas de mi sueño. Tanto escalar estas montañas y buscar la piedra De Sísifo, o la cruz que aún carga un cirineo Para espantarse del cieno, a los demonios; Un terrible potaje y una configuración de estrellas, Cacerías del musgo para tu hambre inviolable. Te sacas los dientes y empuñas una llovizna, La cosecha se tiende a tus pies Y bebes lagartos y mitos de la copa De algún faraón. Soñaste con ser arqueólogo Mas la letra traicionó tu mano sin historia. Invasión dorada para los infantes poderosos, Rastros de padres y de madres Y el hijito que se columpia con los gritos Del closet. Dios es un tranvía para el olvido. Soy mi desconocido para el contubernio, 16
  17. 17. Para las fugas de las hilanderas Que hieren tu corza La toga de inviernos que adora El temible escalpelo. Voy cayendo en mi tiempo; Abres un laberinto y amas todos los sexos. Eres un hombre. Eres una mujer; O mas bien: Nadie puede engañar las leyes de Mendel. Hay muchos que las engañan. Pero un manto real me cubre Sin piedad y sin aleluyas Cuando respiro tus hojas fulgurantes. Soy mi desconocido para la barca, Para el vikingo, para los guerreros y el trueno. Soy mi desconocido para todo lo presente y lo ausente. Todo calla por mí Y si callo Allí estará el mar y el bosque como todas mis historias, Como amantes que entran en mi cama y hallan el divino ardor De primavera; Como la sangre y sus arcanos, la libélula inviolable El cervatillo sin cerradura Y el obsceno que se apodera del poema de todos los años. Hay mas que una costumbre y un túnel Que sólo sucede. 17
  18. 18. He bajado aquí a la tierra para oír El erotismo de los pozos, el cuervo del asombro Y el vegetal que se coció sin aya Como todos los epitafios de la naturaleza. Soy mi desconocido para el que soy cuando estoy en trance. UNA ABUELA Y UN NIETO RETORNAN DE LA NIEBLA A mi abuela Lucila Medrano de Carrizo. In memorian. Se ha ido la luz y cortan las tinieblas del lenguaje, el parque solo es asediado por amantes terrestres y pájaros de petrificada espuma; forasteros como reses deambulan en el corral de los comensales. La abuela espera en la casa con los panes abiertos y la leche de la acostumbrada vaca. Aquel niño va con su linterna a recorrer las huellas de su yo el primo enfermo solo deduce la luna de su maldad y aquel niño sigue caminando 18
  19. 19. por siglos y siglos de velas apagadas. Pero aún así la abuela espera y abuela y nieto son rimas pastorales que retornan de la niebla. EUGENIA SANCHEZ NIETO- COLOMBIA Circulo Un cuerpo en el asfalto dos pieles deseosas de tacto en el bar alguien se acerca con un beso en la mano una joven corre seguida por perros blancos adolescentes siniestros esperan el gran momento una navaja se adentra, un cuerpo en el asfalto gritos en la noche la danza del viento eleva cuerpos, prendas, mugre cuánta multiplicidad de actos. Dos pieles deseosas de tacto se adentran espejos invisibles hieren un cuerpo un hombre trasnochado recorre un largo corredor amenazado abre puertas ellos en el lecho no vieron el alba cuánta multiplicidad de actos, un círculo, un círculo de miedo. En el bar la sensual se entrega al ritmo desde la oscuridad alguien observa espera el justo momento de asirla a su piel ojos, ojos, lamparones en la noche el vino se derrama en los manteles los ebrios se buscan y se adentran cuánta multiplicidad de actos, un cuerpo en el asfalto. Perros blancos ansían la carne más pura vapores indeseables recorren un barrio sin luz una joven corre seguida por perros blancos adolescentes siniestros fuman tranquilamente a la sombra del frío un centinela desde su banco hace siluetas de humo perros blancos desgarran la carne más pura un cuerpo en el asfalto, un círculo, un círculo de miedo. 19
  20. 20. El Olor del Océano Hay un hilo que entrelaza a los paseantes el calor prepara sus dragones negros ondulan a mediodía el ritmo en sus perfectos muslos las prendas vuelan, liberan los hermosos cuerpos el calor prepara sus dragones hembras beben jarras de agua gruesos labios muerden mangos maduros siento el olor del océano mi piel se dispone al fastuoso encuentro hombres fuertes bajo el sol deslizan su húmeda lengua el calor prepara sus dragones arena, arena caliente, el trópico en su esplendor pieles aceitadas en manos del océano perpleja me sumerjo en el abismo. Evocando a María Luisa Bombal Al amanecer ebrio aún le conoció desde ese día quiso atarlo a su cuerpo por todos los costados pero él hábil y enamoradizo se escabulló extranjero en Bogotá, en Estambul, en Florencia a cualquier lugar donde llegaba su habla inagotable enamoraba a viejos y jóvenes las mujeres ofrecían su desnudez para cualquier desvarío. Un día en una céntrica calle una mujer olvidada por él le llamó por su nombre él la miró, sorprendido trataba de memorizar un pasaje perdido al lado de aquella hermosa quien le apuntaba con un revolver. Herido en medio del delirio y el gentío balbuceaba : es la loca, la poeta, la mujer que me inventa. HECTOR CEDIEL - COLOMBIA Poética Soy Cediel. Héctor Cediel He vivido para mis versos y por eso brota sangre turbia 20
  21. 21. por entre las comisuras de mi corazón Soy la sonrisa de las historias viejas El poeta a quién se le mueren los sueños y se le derrumban los castillos de azar Soy un sobreviviente de la guerra sucia Aún me acecha el hambre de los buitres Los amigos ya no tocan a mi puerta solo me rodean extraños desde que despierto No sé que germinará de la tierra mañana Ni imagino al mundo engendrado por el odio Mis amigos del alma se han silenciado… Ahora invento a la Primavera Hace Sol, pero son tiempos invernales Las manos e nuestras almas se ensuciaron Con la sangre de la inocente indiferencia Las herraduras de la muerte tallaron Un camino infame hacia la vergüenza La patria da bandazos como un ave herida Abandonada a la deriva por la cobardía Todo mi dolor y heridas son poesía Hasta el amor fue despiadado mordiéndome los labios o arrancándole placer a mi piel con las uñas No soy viejo ni joven, pero contemplo Desde las ruinas el umbral de la muerte-vida Me desnudo. Me despojo hasta de la última prenda Y le grito al amor que no se muera Soy Cediel. Héctor Cediel LA MÁS ALTA SOLEDAD Nadie se imagina el frío del corazón y de las piedras Naufragué en alta mar Sobreviví al fuego, a la sed al hambre y al olvido He contemplado por horas sin esperanza hacía el horizonte No sé en donde vibra la vida o en donde se cocinan las buenas nuevas No sé si recorriendo 21
  22. 22. las calles vacías pueda encontrar una razón para vivir Siento frías la mirada las manos ,los pies y todo lo que me rodea Siento un inmenso vacío en el alma Todos los caminos que conducen a la felicidad se esfumaron en una misteriosa bruma Ahora solo le hablo al silencio y dejo que el tiempo fluya sin razón, sin destino Soy como las hojas del olvido barrido por los dientes del rastrillo Alejandro Cabrol - ARGENTINA Entrevisiones Preconcibiendo el dibujo del dialecto milenario tus ojos duermen embrujos de sueños inexplorados. Absorto al impar sabor aletargando mi lengua, intuido a ojos cerrados, recordado cuando mengua. Saliéndolo a cosechar en tiempos de primavera o a la primera ocasión favorable que tuviera. Mapas de trazo sutil, indicios desesperados del tesoro de rubíes que conservas sepultado. Contornos de agudas formas entre insectos disecados en la gruta sin final donde forjaré mi hado. 22
  23. 23. A LA LUZ NEGRA Al vaciarme de fluidos quedo lleno de vacíos que me suelen carcomer disparándome preguntas que casi nunca me gustan ni consigo comprender. Cierro los ojos en vano pues los impulsos profanos quedan del lado de adentro. Y dejo a espaldas el fuego aun sabiendo que luego de rehuirle lo encuentro. Al restregarme los ojos desvelados, más que rojos, fijo fotos censurables traídas por el insomnio al interno manicomio de mi mente irrefrenable. Abro ventanas y puertas buscando aire y respuestas, intentando apaciguar agudos rastros salobres, de energías superiores que intuyo del más allá. Pateo piedras descalzo en camino a cielos falsos como queriendo enmendar tantos errores pasados, heridas que habrán quedado para siempre sin curar. Enfrentando la corriente pertinaz, indiferente con anzuelos desmañados a capturar esos peces, o a convencer altos jueces de ser por fin liberado. Viene el sol para salvarme de fantasmas urticantes, de a poco se desvanecen aplazando la tortura de otra noche de locura multiplicada mil veces. 23
  24. 24. Qué raro... la luz apaga azules siluetas vagas que en la oscuridad se mecen. Vendrá de nuevo la maga sin importar lo que haga ISSA MARTINEZ – CHILE Lloro, me pierdo o escabullo de ese sitio del papel en blanco que no quiere decir nada. No más tintas de madrugada y especies, que me retornen a los laberintos del pasado ni que iluminen rastros de futuros irresueltos. Solo queda el instante del retorno por la propia sangre, sus silencios heridos, los espacios clausurados que desahuciaron su resistencia. Soy un mural de pátinas descascaradas que no se restauran, una hoja de otoño conforme, un espacio en el espacio donde los amaneceres no rompen ni atestiguan nada: salitre de cada ola plena que secó sus voces, roca necia que pretende conservar la débil raíz de un retoño. El papel se plaga de jeroglíficos que sólo entiende el espejo roto, pero los espacios en blanco que quedan: esos ya no hablan, ni me invitan, ni me cuentan su historia; esa que decía que todo era posible. La que nos nombraba… Hector Cediel - Colombia CARTAS DE AMOR DE UN ENFERMO DEMENCIALMENTE LOCO Dedicado a ISABEL TORO “ISATOLUP” 1 Soy un animal enamorado por el vino de las estrellas; un demente enfermo de locura y amartelado al aroma de tu piel; me has acompañado como la lepra 24
  25. 25. durante un rico manojo de años. Se que te han herido algunos versos, pero muchos te acompañarán durante como las sombras de las largas jornadas, así solo haya sido un accidente en tu historia. Mi alma conoció contigo la claridad y la magia de la demencia carmín de los sueños, en una modesta y solitaria habitación, que ya llevo grabada para siempre en mi corazón; alquilada a extraños forasteros, a medrosos pasajeros que siempre ingresan sin más equipaje que los disfraces que llevan puestos… nómadas siempre sin un rumbo por destino… solo deliran sus pasos errabundos… como el cansancio de las huellas que dejan estampadas el dolor y el desencanto los enfermos mentales, por los pasillos de los sanatorios… Revoloteamos como caballos de fuego y te amé de rodillas… y te amé así o asa en silencio y te adore con palabras soeces. Me conmoviste con embarazos indescriptibles y culilleros; atemorizantes como todos los compromisos no deseados con el futuro; y sin embargo, te seguí jineteando como a una ardorosa sierva salvaje. Te resucité como a una sonata muerta; bramamos como animales retozando o como las ramas de los árboles otoñales o las alas de las mariposas cuando se abren al abandonar las crisálidas; como un glúteo furioso cuando ansía ser empalado y escarmentado por la saliva del fuego; o los labios vaginales al rendirse sin capitular al deseo. Tus sentimientos de mármol, pudren al verde de mis risas; me he impregnado con la alegría de los pájaros, con el musgo de las llamas virginales de las durmientes que en la oscuridad se ensalvajan. Me ha derruido el silencio del amor; florece la tristeza como el amarillo de una tarde de invierno, cuando el dolor no es más que una sonrisa loca, extasiada por las mentiras piadosas que intentan en vano mitigar el daño. El fin solo nos muestra el rostro otoñal de la vida que se escapa como una rata murte acobardada por la vergüenza. Ya no eres la mujer bella y apacible que conocí; siento apagado el fulgor de tu pasión y sin sentido tus ligeros azores... esas necedades que devastan mi deseo por ti. EL LOCO 2 Escucho la voz de una sociedad inexistente; de una decadencia que se empina sobre el estiércol para comprender al odioso lenguaje, de una sociedad muda o que se acobarda frente a la agresividad de los malandros murtes. Nadie es maestro de nadie, porque todos a nuestra manera, tenemos que aprender de nuestros errores y aciertos; nos seduce el paganismo que brota de un absurdo pragmatismo, que crea dioses a su conveniencia y realidades que se engendran del delirio desbocado, de las pasiones de aquellos rebaños que piensan con un cerebro seco, un cerebro que desconoce el canto de los pájaros y la música melodiosa de las tempestades místicas del viento. La naturaleza engendra versos que brotan del oscurantismo que intenta descifrar los conceptos de los jeroglíficos y de los absurdos crucigramas de los pensamientos de las sensaciones, que rompen los esquemas de la lógica de los discursos y de esa morbosidad con la que el pensamiento, hila los eslabones que conectan a los sentidos con el absurdo de una realidad que delira, con el fulgor invernal de los arreboles del verano o de los neurotransmisores cuando se excitan con las caricias de las feromonas, cuando se deslizan sobre sus genitales raptando. Cuestiono la ceguera de los 25
  26. 26. sentidos que intentan descifrar a su manera, los versos de ese dulce paganismo que nos reduce a casi todos, a aprendices de orfebrería, a neófitos novicios en el arte amatorio de la seducción. Es curioso que un verso encierre tantas interpretaciones o facetas como los visos que deslumbran, a las interpretaciones del pensamiento. Un cuerpo vestido, encierra a un alma castrada, fosilizada, emparedada por un doloroso desasosiego que la desnuda; un cuerpo desnudo, regresa al naturismo puro, a la esencia más franca, real y auténtica. Alejo Urdaneta - VENEZUELA A Alberto TODO CAE EN EL SILENCIO I Todo cae en el silencio de la tierra: las aguas tormentosas de las nubes y el cristal del arroyo o de la acequia. Todo llega a la sombra de magma y piedra, y allí queda. Resplandeciente en el fuego de la noche, la tierra ilumina en fragor de voces roncas. Guardan las claras ciudades la música de enseres perdidos, y en el sopor de las tardes circulan las golondrinas en ascenso de viento, a otros parajes. II Eran sagradas las ramas del bosque, sagrado el aire matinal y el rojo manto del atardecer. En el piélago verdoso los bajeles llevaban mercancías, llevaban a los hombres: una misma ola por el mundo, la espuma igual que las galaxias. Y quedaban en la tierra los adioses, los pañuelos y las sirenas de las naves, amor y mar en el mismo lecho. En la profunda tierra 26
  27. 27. estaba la luz del rescoldo, renuente a entregarse a la noche para renacer de nuevo. Volcán de cortezas incendiadas por el perfume de las grutas y las piedras. III Dormías bajo la llovizna, sobre el mármol de la luna. La sombra venía a la sombra en las riberas del cauce. Era tu cuerpo de carne regia, bronce de vino y de rosa, esmaltado con el oro del mundo en la breve hora de la tarde. Adánico, levantado en columnas florentinas, en una mano la honda de lucha, en la otra la espada benigna. Se te hizo montaña el tiempo, un coral de horizontes se alumbró con la pura voz del alba, y creció en cascada el tambor de la victoria, y fue canción de fantasía que trazaba geometrías en el aire con el verbo inasible del poema o el exacto compás sobre las plazas. IV Una vez era el rocío, como el sueño; otra vez limpio torrente, cabalgata del esfuerzo. Pero en la extensa jornada, fueses piedra o fueses viento, en el puño la gloriosa bandera del triunfo compasivo por el dolor de la espera. Ibas tras la rubia carrera de las nubes, canto rodado en los arroyos del cielo, el otro cielo de burbujas que bullen al sonar de las campanas desde lejanos y fríos templos. 27
  28. 28. V Ahora te guarda el silencio, todo cae en el silencio de la tierra, y no hay luz ni movimiento ni rumor ni llanto. La hora suspendió la arena de su reloj de tiempo, la llama coloreó la estancia del misterio. Ahora estás en otro cielo sin ángeles ni trompetas, y el único adorno en tus manos es la lumbre inacabable, la brillante antorcha de tu alma que enciende la noche. Alejo Urdaneta 19 de febrero 2009 “Siento cantar un ruiseñor, a veces, Sobre una rama, y es sólo mi sangre Que está pensando en ti sin que lo sepa” Daniel Devoto (Canciones contra mudanza) RUISEÑOR 1 ¡No bebas de esa copa el licor de negra textura! Busca la belleza que alza su mano hasta tus ojos y los hará brillar. El dulce dolor que te engaña alimenta abatidas corolas, disfraz de hogueras de savia. Y cuando la pena descienda como frágil lluvia de abril, no hilvanes con sus pétalos un rosario de silencio. Toma la mano de la música en el amanecer de tu sueño, aprieta en el puño la sal del oleaje, siente el tumulto alado de la luz. 28
  29. 29. 2 Cuando llegue luego el crepúsculo, el melisma del ruiseñor gemirá por ti la queja, y un apacible sopor herido de música, en algún lugar de penumbra surtirá de murmullos tu ensueño, avivado por la llama de la vela. En la copa, un ruboroso vino hará de la vieja congoja saciedad de fulgor matinal, hasta que cante de nuevo el ruiseñor y sientas fluir en la sangre la fuente de su voz sideral. Ana Muela Sopeña, Bilbao, España DICEN . Dicen que ya no vienes a los bosques, para soñar desnudo con mi piel. . Dicen que te has mudado a otra ciudad, donde mis ecos suaves no se escuchan, pero yo no lo siento en mi interior. . Creo que aún cabalgas en el tiempo de la belleza exhausta y melancólica. EVANGELINA ARROYO - ARGENTINA (A MARIANO) ojos de zamba resuenan en la noche abierta un grito de ensueño 29
  30. 30. sobre tu piel de salamanca diablos que vienen a pintar de azul nuestra danza insomne esta tierra nueva esta lluvia de querer y guitarra y música animal en tus ojos primitivos en tu espuma fundada en el color arena de tu cuerpo ojos de zamba la noche se abre toda la noche escribo con la garganta herida nuestra agua de ensueño Margarita Laso - Ecuador Valdivia me llamas con humedad me humedeces con llamas tu cama es una plantación de palmeras olla silbadora el vértigo mío vértigo viejo como tu espíritu vértigo tu espíritu viejo tú Erosonera (iv) un ceibo que cuida el horizonte 30
  31. 31. tiene menos orgullo que el que orilla tus piernas un ceibo en tus piernas africanas matará mi deseo la cadera cruje como un cangrejo un crujido en la tenaza de mis huesos matará mi deseo trago de ardiente agua un ceibo te orilla los crujidos una huella de hollín los vellos y tobillos y una equis que enrosca mi cintura una equis matará mi deseo La Contemplación (i) y tus besos como el órgano de la catedral como sus tubos largos como el dejo de sus bajos tus besos hondos graves como la octava de pedales cuyas lentas vibraciones son las últimas que escucha el oído humano fértiles como el teclado de tierra y la resonancia de sus pesados temblores 31
  32. 32. En La Memoria De Mis Sentidos en la memoria de mis sentidos canoa el dolor de labios mi cuerpo sobre el tuyo mis brazos turbamar en tu cabeza la piel del pecho rosa la piel del pecho tus piernas son las puertas de las mías tus piernas la piragua mi boca sobre tu boca busca la sal de su sexo como la red pincha las aguas en la memoria de mis sentidos se hincan tus dientes mis labios se espantan beso de peces mis labios se riegan rosa partida beso partido rosa de peces -no te vayas- te dice mi boca colorada -no te vayas- te dice la memoria de mi 32
  33. 33. MARCELA MUÑOZ MOLINA, PUERTO NATALES-CHILE ENCONTRAR QUISIERA LA MAQUINA DE BORRAR Encontrar Quisiera la máquina de borrar. Algo así como el incinerador de la memoria algo así como el desalojo de las piezas más oscuras de una vida que no alcanza. una mano que entre y atrape sin compasión las imágenes de la tortura, las imágenes en blanco que sólo sirven para restarme horas de sueño, una mano que arranque de raíz la raíz de los colores que me inmovilizan. Encontrar quisiera la máquina de borrar. y comenzar absolutamente de nuevo, brotar como una hoja en otro paisaje, un paisaje que lo sea todo, un paisaje de viento y árbol, de inmensidad infinita un paisaje donde cada cinco minutos amanezca otra vez. Y uno ahí, convertido en tierra, convertido en un pájaro veloz, capaz de volar sin batir las alas. Y uno ahí, entero, completo, mudo sin articular palabra de tanta lejanía, haciendo de un segundo toda la vida, sabiendo que toda la vida no basta para contemplarlo todo. Encontrar quisiera la máquina de borrar. Salir de aquí, diciendo hasta la tarde y no volver nunca más. Volver al principio inocente y antiguo donde no existe riesgo de perder esa inocencia volver a mis piedras y a mi cueva, al rugido de mis bestias, volver a mi carrera desesperada por la pampa correr sólo por correr por jugar con el viento. Hoy no me salva, ni el amarillo de este cielo abierto ni el mar imponente a menos de tres cuadras no me salva un recuerdo no me salva una nostalgia no me salva la envoltura de mi alma. 33
  34. 34. Hoy sólo me salvaría encontrar la máquina de borrar. AL FINAL Los poetas se van y como por obra de un hechizo, de ellos no quedan ni sus ropas. Los poetas siempre se van completamente. están siempre de paso, unidos al mundo por el cordón de la palabra, del sonido, de la imagen. Están cerca, pero siempre hay en ellos, algo que los hace transparentes, ausentes, algo que los convierte en pájaros cotidianos. Pasan la primera parte de su vida tratando de encajar en un mundo que nunca es del todo acogedor y la segunda, construyendo un mundo aparte, que es acogedor sólo para algunos. Hasta que se van. Casi nada queda de ellos, algunos recuerdos alrededor de la lápida, un discurso corto y nostálgico, el intento por atrapar la última despedida de un ser que siempre fue de humo. Sólo la palabra los salva y los perdona. La palabra los trae y la palabra se los lleva. la palabra, de espaldas al tiempo, los hace por un costado humanos y por otro lado eternos. ROCIO L' AMAR - CHILE MEMORIOSAS aún después de haberme civilizado soy ese terco animal que hace de sus ojos una ventana rota .. todo y nada .. en contra del zarzagán amé el hastío la casita azulona del universo las estacas los clavos el destemple la punta del proyectil 34
  35. 35. lo más nuestro de nosotros el afán paralelo .. es un tintinear que permanece .. como un golpecito de vaho entre mis muslos las huellas son poquitas .. pero aquí languidecimos el tórax atenuamos la sed en un vericueto de esa ley natural .. las náyades dicen que el pliego de aleluyas ya tiene un nombre .. sanguíneo y alto. JUAN CARLOS RIVERA - ARGENTINA ARCA DE NOÉ Es cierto: “el derecho a ser héroes se conquista” Slogan revolucionario Hemos perdido la tierra desde que comenzó el diluvio, en esta diminuta arca sólo se escucha el ronquido de ratas y palomas, feliz destinos para las aguas feroces que terminarán inundándolo todo con la procacidad de buscar un nuevo orden. Sostuve la centella azul con mis dientes, pero nunca me fue entregada la llave para llegar a paraíso firme. Anduve, caí, adopté la risa del pez con la llama y su eterno crepitar de lentejuelas circulando muy cerca de las alas del diablo, 35
  36. 36. sólo que el mar borró, una vez más, mis huellas sobre la arena. Gocé de las pesadillas en la oscuridad del foso imaginando recalar en una ribera sin la memoria de otra partida. Alguien torció la cuerda en medio de la tempestad y algunos corazones frágiles escucharon el tañer del arpa con sonrisas de vencidos a la deriva. Nuestra suerte esta escrita: somos un amasijo de bestias y ángeles con una costumbre enfermiza para las tristezas y los perdones. Sólo que unos pocos siguen buscando un puerto seguro donde recostar su espalda o una playa desierta sin arenas movedizas. Mientras, yo escribo e imagino bienvenidas en este río rojizo a donde no llegará el arca con su angustiosa manía de no alcanzar el horizonte. Buenos Aires, 9 de julio 2005. JUAN CARLOS RIVERA - ARGENTINA OVEJA FUERA DEL REBAÑO “(...) honrado será el que no altere la balanza de pesar las culpas/ y valiente 36
  37. 37. quien acepte el castigo/ y ha de crecer quien comience a andar después de haber caído”. Éxodo, Celima Bernal. Vengo de desahogar mis rabias bajo el árbol de las lamentaciones con mi atormentado esqueleto ya sin piel lacerante y bordado de magulladuras a punto de quebrar el cristal que le inmuniza de los cuervos inclementes. A quién le regalaré la terquedad de este sollozo y quién recibirá la última mirada compasiva cuando el tumulto arrastre río abajo la certidumbre que me seca. Los amigos no imaginarán cuánto recé por ellos, recostado sobre el brocal del pozo donde apenas se dibuja el fantasma de alguien que deseó crucificarme tramando con alevosía y prepotencia sus silencios. De nada servirá que cadáveres y máscaras con caras de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, torpemente abandonadas en el recodo de mi espalda, intenten convertirme en el ser taciturno que fallece o que alguien disfrazado de Dios 37
  38. 38. asesine su ternura con gestos de premeditada resurrección. Lejos, tan cerca de la agónica palabra que se pudre sigo almacenando la alquimia de quienes saludan y aplauden la furia de la oveja fuera del rebaño, ante las nuevas luces del mundo. Anahi Duzevich Bezoz, Cañada de Gómez, Argentina . MIRANDO LA NOCHE ESTRELLADA DE VICENT V. GOGH . Hay en la noche un efecto misterioso una luna borgiana (amarilla) un azul gastado de lucidez y locura y un maravilloso salpicar de estrellas. Los sueños pueden penetrar el universo vagar concientes un instante pleno, y en madeja tenue e infinita, con los ojos abiertos, inspirar un verso. Antes que la noche me quite sus estrellas quiero caminar por mil senderos pincelados abierta al mundo del misterio. Sentir que existo, que arribo de otros tiempos, que perpetuaré mi luz en otras vidas hasta hoy desconocidas. Hay en la noche un espejo de locura que penetra el universo, una luna borgiana y un maravilloso salpicar de estrellas. 38
  39. 39. FRANCISCO JESÚS MUÑOZ SOLER –ESPAñA Ondulándose sobre si misma envuelve su cercano espacio con el atrayente sabor de su perfumada estética, desprendiendo aromas por los perfiles de sus rasgos retenida estática de intima percepción. Grechka Lee Maldonado - Kissimmee, FL Estados Unidos NO TE OLVIDARÉ Adormece en el alba su pecho tendido y surge en su tristeza lluvia tenue, que le llora a la ausencia duelen sus ojos llorosos llanto enmudecido lágrimas secas, por su paso solitario desierto, vacio que ronda entre la bruma del tiempo sempiterno, incesante padece de estragos en su piel grito, desespero, atónito, desconcierto contra los hojas del frio que escapan, sobre la corriente de su desvelo soplan entre rápidos los sollozos, su mejilla rasga su partida en su mirar va vedado el desconsuelo, hermosos recuerdos 39
  40. 40. que yacen en su memoria cual pesares se sienten en su pecho amanecido (sollozos, lamentos) perdida en su desvarío con su dolor, descargado de su pecho la emoción desnuda despojada, con el corazón partido en dos, abierto ensangrentado y es en su sufrir, desplegado en llanto y su boca prendida de su aliento, con sus labios cansados de lamentar musitando débil su entrecortada voz: ¡Jamás… jamás te olvidare! Juan Carlos Rivera - Argentina ISLA ADVERSA “Dentro están las cosas en su sitio las crestas el azul las heces apacibles (...)” Apremios (1989), Ada Elba Pérez. 40
  41. 41. el mar se me suicidó a pedazos, fue cayendo poco a poco, a mansalva dentro de mi corazón y terminó inundándolo. con él se fugó toda la extensión de la playa y el sabor de algún rocío extraño cuando soñaba con la inmensidad que no se alcanza. soy testigo de cierta obcecación insular que no conoce límites cuando las olas baten contra los farallones y hacen peligrar el mustio silencio de inoportunas ceguedades. He subido hasta mi último peldaño para reencontrar su inmensidad, para escuchar su rumor oscuro rodeándolo todo y apenas alcanzo a divisar su traicionera calma su espesura de signos su encantadora embriaguez su bofetada traidora justo al borde de un camino que alguien denominó encrucijada. Siempre soñé con el mar y su ademán de sombras infinita frontera entre tanto viento y territorio blasfemia desaforada que reniega de códigos y dobleces y lo engulle todo. Mi mar es otra mentira entre ceja y ceja 41
  42. 42. una fiesta antigua otra alegoría que me salva/ procacidad convertida en largo sufrimiento apodado trampa, cárcel, cerco, concilio, simulación, desconcierto. Mi mar es una isla adversa/ otra frontera innecesaria. ©Juan Carlos Rivera Buenos Aires, 19 de julio de 2001. Sin mar. The Bohemian Prince, San José, Costa Rica EXISTENCIA . Si he atravesado la línea Es desde allí donde nace mi inconsciencia De donde nace la penumbra la luz Creando algo que aún desconoce la ciencia En estado “stand by”, aun inconsciente Se me ha otorgado otro suspiro… . Es allí, donde he dibujado líneas Desde los rincones más incógnitos de la mente Creando trazos y dibujos Que al génesis carecen de sentido Pero a como se lleva a cabo el apocalipsis Se torna tosco y negro, buscando una luz . Es cuando despierto de ese estado “stand by” Y me he dado cuenta, cuando me exalto en pesadilla Que no hay diferencia entre vivir y soñar Entonces trato de volver al aposento De aquél donde por primera vez vi la luz Y me he dado cuenta, que las cosas van más allá de una existencia . Y vivo pensando en que hubo más allá del ayer Y ya no busco respuestas, sino formas de entender Aún cuando se llenan de aire mis pulmones, imágenes en mis ojos Aún cuando corre por mis venas la más insípida sustancia Y por cualquier vuelco del destino me existencia se sostiene Prendida de un hilo que a veces gira sin sentido… . 42
  43. 43. Y aún me he dado cuenta… que lo más raro que me ha pasado. ESTER MORA – Chile LA AZOTEA SE LLENÓ DE PALOMAS La azotea se ha llenado de palomas y el patio floreció más que nunca. Vienen caminando los zapallos y el apio. No puedes negar que la huerta está viva no puedes decir que la vida tiene una fuerza verde o de verdad Has llegado a creer que el amor es verde? y la energía es blanca no sabemos no calculamos de que está hecho el misterio. .. Que hace crecer el amor el odio y otras yerbas será por eso que las palomas siguen llegando. ROCIO L'AMAR -CHILE LA ENVIDIA dalila del valle de soreq diosita del big bang la raja la femme fatale morocha otra vez carilarga por esas noches deshilachadas oliendo a algo más que ball de diables chica playboy al menos así parece la época de correfuegos el obeso labio de tu puñal abriéndose paso entre millones de rajaduras en un salón oculto la lewinsky tiene buen lejos o sea 43
  44. 44. nadie espera que vuelva y yo enumere a todas mis amigas con sex appeal. Publicado por INGRID en miércoles, abril 29, 2009 0 comentarios Etiquetas: difusión programa radio web ingrid odgers, Chile 44

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