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El arte de la transición alimenticia

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http://dietavitalista.com

La dieta vitalista es un proceso, paso a paso, que tiene como objetivo la regeneración, desintoxicación y la eliminación de adicciones alimenticias y malas costumbre. Con ello potenciar, de manera sostenida, su sensación de vitalidad.

La dieta vitalista NO le prohíbe en ningún momento el consumo de tal o cual alimento (exceptuando la comida rápida y alimentos industriales que si debe evitar), solo le advierte cuáles son vitales y cuales son una pérdida de tiempo y dinero. Al mismo tiempo, no le exige que elimine el consumo de proteína animal de su dieta o de cereales, sino que esta pase a ser una pequeña parte, especialmente durante el proceso de regeneración.

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El arte de la transición alimenticia

  1. 1. Dieta Vitalista Vol.2 El arte de la transición Una guía paso a paso hacia una mayor bienestar, vitalidad física y mental a través de una dieta sencilla, vibrante y económica... Stefan Kutter DietaVitalista.com La eBookeria.com @2013
  2. 2. ¿Qué significa el arte de la transición? El arte de la transición El comienzo... ¿Qué significa realmente la desintoxicación? ¿Hay veneno en mi cuerpo? ¿Qué enfermedades, además de la gota, son consecuencia del exceso de ácido en el  cuerpo? La demencia senil como un síntoma de intoxicación Reacciones del sistema inmunológico ¿Qué debe hacer en el momento que durante el proceso de desintoxicación, se  sienta enferma(o)? Pirámide Vitalista; plan de transición por etapas Etapa 1: Hidratar las células de su cuerpo de su cuerpo 7 Argumentos a favor del consumo suficiente de agua: ¿Hambre o sed? Allí el dilema Tome agua antes o después de comer; no durante las comidas. ¿A qué nos referimos con agua clara? Punto de control 1: Etapa 2: Fortalecer la existencia y consumo de minerales; más vegetales, preparados  de la manera adecuada. Pastillas, cápsulas y brebajes mágicos; mantenga el escepticismo. Punto de control 2: Etapa 3: Disminuir la cantidad de ácidos presentes en su cuerpo. Punto de control 3: Visite el centro de control siguiendo este enlace. Etapa 4: Evitar el consumo de alimentos generadores de alergias.
  3. 3. Punto de control 4: Etapa 5: Viva mejor, mayor vitalidad. “Amasar, batir, extraer” El consumo de germinados; oro puro Etapa 6: Limpieza de los intestinos La importancia del intestino en nuestra salud Limpieza intestinal: Punto de control 6: Etapa 7: Incrementar el consumo de alimentos “verdes”. El equipo soñado; frutas y vegetales verdes Punto de control 7: Etapa 8: Disminuir el consumo de toxinas Sustancia hormonales Tóxicos en el medio ambiente Venenos vegetales Punto de control 8: Etapa 9: Eliminando adicciones alimenticias El columpio de azúcar Edúlcorantes artificiales (Endulzantes) Etapa 10: Rutina alimenticia instintiva.
  4. 4. ¿Qué significa el arte de la transición? El segundo volumen de la Dieta Vitalista, le lleva paso a paso, sin riesgos ni grandes sacrificios  o gastos y dotándola(o) de un arsenal de conocimiento, construyendo una base sólida de  hidratación, consumo de sustancias vitales junto con un proceso paralelo de liberación y  expulsión de toxinas que en muchos de los casos generan adicciones alimenticias. Todo esto  entendiendo el por qué sin ningún tipo de cambios radicales; “del apuro solo queda el cansancio  y los malestares”. Podríamos además casi asegurar que durante la transición y el cambio que  voluntariamente realizará en su rutina alimenticia disminuirá el presupuesto que debe invertir en  su alimentación. Después de finalizar el proceso de transición le será mucho más fácil desistir  de ciertos alimentos, ya que su dependencia, fisiológica y mental, se ha debilitado.  En el primer volumen de la dieta vitalista le hemos enfrentado a mitos de la alimentación, que  sean por la razones, son una constante en la conciencia alimentaria de la cultura occidental ­  por ello la sospecha sobre las empresas y sus intenciones comerciales ­ que no son más que  eso mitos, la importancia del aspecto vital de los alimentos y sus efectos sobre nuestra salud  física e incluso mental.  Pero el cambio de una dieta estándar, occidental incluso globalizada ­ las similitudes de la dieta  en Europa y las Américas son impresionantes ­ a una basada en la vitalidad de los alimentos,  no es nada fácil;  y recuerde, las costumbres se establecen en la infancia así que no olvide a  sus hijos durante este cambio en su dieta. Sin embargo el luchar contra la costumbre no es lo más complicado de la evolución. Esos  largos años de consumo de alimentos no vitales han dejado, sin duda, sus huellas, sean  visibles como el sobrepeso y aquellas intangibles como un hígado maltrecho, vapuleado de  tanto trabajo innecesario y la debilidad de sus órganos en general. Usted será consciente de  este autocastigo solo cuando ya sea muy tarde.  Sin embargo, al evolucionar hacia una dieta vitalista, se dará cuenta la cantidad de toxinas que  el cuerpo intenta desechar ­ este proceso de desintoxicación resulta ser, en ciertas ocasiones,  una dificultad adicional debido a los efectos físicos; sea en la digestión o leves alergias, son en  su momento experiencias molestas que sin embargo ratifican la cantidad de toxinas que ha  consumido en su vida.  El arte de la transición Como siempre en la vida, es mejor prevenir, exponerse a horas de trabajo, pequeños  sacrificios, ahorro, a lamentar; sufrir de pobreza en la vejez, y en este caso, de enfermedades  tan molestas como evitables, las enfermedades de la civilización, de reyes, modernas, del  progreso. Aquellas generadas por un estilo de vida sedentario, priorizando el consumo de  alimentos “rentables”. 
  5. 5. ● Enfermedades metabólicas y endocrinas como la obesidad, la diabetes mellitus tipo 2,  el síndrome metabólico y la osteoporosis. ● Enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis, hipertensión arterial, infarto  del miocardio y otras cardiopatías. ● Enfermedades nutrimentales y psiquiátricas podemos encontrar a los trastornos  alimentarios, los trastornos del estado de ánimo y el abuso de sustancias. ● Otras enfermedades: Cáncer, insuficiencia renal crónica, alergias y asma. Por otro lado, la mayoría de guías de nutrición se esfuerzan tanto en generar fidelidad y una  base de negocio a través de recetas y consejos mágicos que olvidan en cierta forma la  importancia de un proceso de “desintoxicación”; sea porque no es un producto comercial, exige  esfuerzo o simplemente por priorizar la fidelidad de los lectores.  Y no lo olvide, la solución no está en consumir cápsulas, tabletas o brebajes milagrosos; puede  incluso ser peligroso. La solución es el consumo de alimentos vitales ­ en base a una guía  básica que le ofrece la dieta vitalista ­ y lograr liberar su cuerpo de toxinas.  No son necesarios  químicos ni sustancias extrañas; basta con visitar el supermercado, y eso sí, preferir los  productos originarios de la zona donde reside. No se preocupe, este libro le guia paso a paso.  Nota: Muchas cápsulas y tratamientos que prometen disminución de peso en poco tiempo  logran su propósito, pero a costa de la estimulación excesiva de órganos como el hígado, los  riñones y el páncreas. Por supuesto, a corto plazo, algunos de estos tratamiento logran  resultados, debido al trabajo extra de estos órganos, pero las consecuencias son  excesivamente peligrosas; problemas en lo riñones, cirrosis e incluso cáncer pueden ser los  resultados a mediano plazo. ¡Evite los milagros, priorice lo natural! ¡La desintoxicación es el primer paso! Siguiendo el mismo tono de los resultados a corto plazo, muchos autores evitan mencionar las  molestias que puede experimentar a la hora de llevar adelante un proceso de desintoxicación;  sea por miedo a perder lectores, prejuicios o siguiendo la tendencia de “mejor no contar, que  decir toda la verdad”. Basta de ello... El cuerpo humano es la máquina más perfecta sobre la faz de la tierra  ­ pero para muestra un  botón, la cantidad de seres humanos padeciendo enfermedades modernas. Es notable que  también se les llame “enfermedades de reyes”, por aquello que en el pasado eran los únicos  que tenían la disponibilidad de los productos que quisieran ­ la guillotina de muchos de ellos.  Nunca la humanidad ha disfrutado de la disponibilidad de productos presentes en el mercado.  Nosotros, con la dieta vitalista, cumplimos con ofrecerle toda la información que necesita para  lograr criterio propio, sin tomar una posición radical o fundamentalista. Los alimentos  industriales que encontramos en los supermercados alimentan, no son venenosos pero al  mismo tiempo, debido a las necesidades de refrigeración, tiempo de vida y la tendencia al 
  6. 6. consumo excesivo de sal y azúcar llevan a sus fabricantes a usar químicos y aditivos de sabor  de los cuales desconocemos en muchas ocasiones sus efectos. No olvide el famoso  amarillo nro. 5 Un ejemplo básico es el uso de biodiesel es un motor a combustión. Durante la transición de                                  diesel proveniente del petróleo a biodiesel, el primer efecto visible es la expulsión de gran                              cantidad de humo durante el arranque.  ¿Por qué sucede? Mientras el automóvil está detenido, todas las sustancias de desecho                          acumuladas por el uso de combustible de petróleo se disuelven, se separan de los filtros y el                                  sistema en general. A mayor antigüedad del automóvil, mayor cantidad desechos acumulados                        en el tiempo y en consecuencia mayor cantidad de humo. Igualmente proporcional a la calidad                              del combustible usado en el pasado y del biodiesel.  La dieta vitalista incluye un programa, paso a paso, para llevar adelante el importante proceso  de desintoxicación minimizando esas pequeñas molestias y poniendo a su disposición toda la  información necesaria para adecuarlo a sus necesidades.  Desintoxicarse es un gran chance y un paso adelante en la dirección correcta, el bienestar de  cuerpo y mente; pero eso sí, no debe relacionarse con medicinas, caros procedimientos,  rutinas difíciles de seguir o costos adicionales.  Sí solo lograse eliminar una mínima parte de las  toxinas que se han acumulado en sus órganos, células y tejidos adiposos, ¡experimentará un  renacer! ¡una sensación de vitalidad inexplicable! Pero tan bello es el resultado como lo  responsable que se debe ser con sí mismo ­ seguir nuestras indicaciones con disciplina y  cariño por su salud.  Todo el conocimiento necesario lo encontrará en el contenido de la Dieta Vitalista y al leer  estas líneas hemos adquirido un compromiso contigo, sea por la vía que sea que hayas llegado  a nosotros, estamos a la orden para responder cualquier duda, escuchar experiencia y atender  sugerencias. Haga sus preguntas en este enlace o escriba en su navegador  http://dietavitalista.com/asesoria­dieta­vitalista/ Por último, le pedimos que siga paso a paso nuestras indicaciones, y no caiga en la tentación  de tomar atajos, caminos rápidos que usualmente nos llevan al error, destruyen resultados  positivos. Hablamos de recortar tiempos, intentar ingerir mayor cantidad de alimentos que las  recomendadas o lo peor, adquirir pastillas “milagrosas” que ningún momento forman parte de  nuestras recomendaciones; la naturaleza nos ofrece todo, solo basta con que le escuchemos.  Siguiendo nuestra estrategia de ofrecer todo el conocimiento necesario, te explicaremos cuales  son los efectos colaterales posibles del proceso de desintoxicación, sus causas y las medidas  a tomar. 
  7. 7. El comienzo... ¡Nunca cambies un sistema en funcionamiento, si no sabes exactamente lo que estás haciendo! A pesar que no te sientas satisfecha(o) con tu estado físico, el cuerpo sigue funcionando sea el  que sea aquel “combustible” que pongas a su disposición. Seguramente no lo hace  perfectamente, ¡pero funciona! Pero al mismo tiempo, ¿porqué habla la dieta vitalista de  desintoxicar? Sí “tóxico” se refiere a una sustancia que produce daño en un ser vivo, venenoso  en diferentes escalas ­ ¿Por qué sigue con vida? La respuesta es simple; el cuerpo humano es una máquina perfecta, de un nivel de adaptación  enorme, especialmente a los alimentos que dispone y sigue funcionando. Eso sí, como todo  esfuerzo implica mayor desgaste, tiempos de vida más cortos y su exposición a crisis  momentáneas debido a la acumulación de estrés, exceso de trabajo y problemas en general;  como toda máquina, un defecto  puede crear una reacción en cadena destructiva.  Por otro lado, existe una expresión común en el mundo informático; “no toques un sistema en  funcionamiento si no haces exactamente lo que estás haciendo”, mal o bien, está funcionando y  si se expone a un cambio mal planificado, abrupto y desorganizado, lo mas seguro es que el  remedio sea peor a la enfermedad. Todos los cambios, sea el sistema que sea, deben ser  llevados a cabo basados en el conocimiento mayor sobre el mismo y de una manera pausada y  controlada. Un ejemplo muy básico es los problemas digestivos que genera el cambio de  alimentación, a la hora de viajar o cenar en un restaurante de comida extranjera.  El cuerpo humano logra aprovechar al máximo alimentos de baja calidad, el desecho de  los componentes negativos de los mismos y así sobrevivir períodos difíciles.  La triste realidad es que en el siglo XXI, en la época de la comida rápida y la oferta casi ilimitada  de alimentos ­ incluso en los países llamados en desarrollo ­ esta exposición a alimentos no  adecuados se ha convertido en la norma. En base a la publicidad, o simplemente al  desconocimientos y falta de curiosidad asumimos que nuestro cuerpo es casi indestructible e  ingerimos descontroladamente todo producto que aparece en los medios sin siquiera detenerse  un segundo y pensar; “¿será que un producto tan barato es realmente adecuado?”, el precio  uno de los criterios más superficiales para poner en tela de juicio la calidad de ciertos alimentos,  especialmente aquellos galletas, papas fritas también llamados chips.  Alguien que expone su cuerpo a una mala alimentación ­ y con mala incluimos  a casi toda la 
  8. 8. civilización que vive en lo que llamamos modernidad ­ realmente, sin saberlo y sin experimentar  dolores algunos, ya que el cuerpo “calla y trabaja”, vive con el organismo en un constante  estado de stress que incluso se refleja en el estado mental. Al no sentir dolores ni molestias  pensamos “pero sí estoy saludable, como un bebé”, cuando en realidad en muchos casos nos  encontramos al borde del colapso y especialmente nos encontramos acumulando, año tras  años, problemas que en algún momento se manifestarán de maneras bastante dolorosas;  artritis, enfermedad de la gota, problemas hormonales, entre otros.  Desafortunadamente el cuerpo humano baja la cabeza, continúa trabajando sin quejarse más  allá de lo mínimo necesario; solo nos alerta cuando es demasiado tarde, no cuenta con  mecanismos de precaución preventivos. Y el mayor problema sucede cuando “creemos” que,  basados en lo que nos cuentan, la publicidad y ciertos mitos (ver Volumen nro. 1: Mitos de la  alimentación) nos alimentamos más o menos de manera adecuada; Comer mejor NO es  comer productos más caros ­ es consumir lo más natural, los alimentos llenos de vitalidad que  en muchas ocasiones incluso son los más económicos.  Un ejemplo puede ser la experiencia de consumir alimentos inadecuados, exponerse a una  intoxicación lo que le provoca sensaciones de náuseas y vómitos, y sin saberlo la presión  arterial se incrementa ­ el cuerpo intenta expulsar las toxinas lo más rápido posible ­ la actividad  del hígado y los riñones se multiplica ­ proceso de sobrecarga que le genera sensación de  cansancio, sueño o molestias digestivas leves ­ y las toxinas serán expulsadas a través del  sistema digestivo, la orina o las glándulas sudoríparas ­ reflejado en el color y olor intenso de la  orina las heces. Todo esto seguido por un proceso de deshidratación ­ algo de dolor de cabeza ­  y cansancio. Seguramente que este proceso le parece conocido; especialmente después de una                      celebración, después de consumir mucha carne y/o alcohol. Es exactamente la misma                        situación, el mismo estrés y los mismos resultados.  El cuerpo humano, expuesto a procesos como el mencionado anteriormente no es capaz de  expulsar la totalidad de las toxinas, por lo que intenta acumularlas en sitios accesibles y así  evitar el envenenamiento de las células (tejido adiposo por ejemplo ­ la llamada “barriga”  cervecera”).  El proceso de evacuación de esas grandes cantidades de ácidos y sustancias acumuladas  durante largos períodos de tiempo es, por otro lado, una experiencia ajena que la mayoría de  personas que desconocen este libro, al deporte en general o al menos a la publicidad de  clínicas desintoxicación. Estas llamadas clínicas que ofrecen curas de desintoxicación ­ una o  varias semanas ­ indudablemente que realizan un excelente trabajo y aunque es una opción,  implica altos costos que no cualquier familia puede enfrentar, además que para cierto público es  más un símbolo de estatus que un proceso preventivo.  Por otro lado, como lo mencionamos una y otra vez en la dieta vitalista, el cuerpo humano NO  funciona como un filtro de café, como sí eliminar las toxinas fuese un proceso sencillo parecido 
  9. 9. a la “parada en boxes” conocida en la fórmula 1 (carreras de autos) o una sesión de maquillaje  donde se realza lo positivo y se esconde lo negativo; la belleza externa se puede condicionar, y  mucho, con la personalidad y autoestima además de la existencia del maquillaje como engaño a  la realidad, pero la salud no, no existe paños de agua tibia ni procesos milagrosos. Sin  duda que implica un cambio, más o menos radical dependiendo de sus expectativas y  motivación, de su estilo de vida y alimentación.  Es importante mencionar que después de iniciar un proceso de desintoxicación usted sentirá un  nivel de vitalidad que nunca ha experimentado. Pero no olvide, a pesar que sentirá resultados  positivos poco tiempo después de iniciarlo, no quiere decir que ha llegado a la meta; los  resultados a mediano plazo serán mucho más impresionantes. ¡No caiga en la tentación de  darse por satisfecha(o) con tan poco! ¡Lo mejor está por llegar!  El objetivo es que por sus propios medios, a su propia velocidad y en base a las instrucciones y  conocimiento que le ofrece la dieta vitalista, logre de manera consecuente incrementar su  sensación de vitalidad, mejorando su estado de bienestar físico y en consecuencia mental, en  base a una mejor alimentación ­ más vital, más natural, más variada, usando productos de su  región y con mayor variedad de sabores y experiencias. Conocerá algo más que su dieta  común, sin por ello disminuir los sabores. Y como punto final, casi seguramente su presupuesto  de alimentación será menor ya que consumirá productos más baratos.  La mejora en su apariencia será tal vez el elemento de mayor motivación. Mientras usted  expone su cuerpo a la comida rápida y exceso de productos de origen animal, su organismo  usa los pocos elementos vitales disponibles en los órganos más importantes dejando de lado el  cabello, la piel, las uñas por ejemplo. Sea el caso que el estado de su organismo, de su cuerpo,  no sea lo más importante para usted, la mejora de su aspecto externo seguramente le dará un  poco más de motivación para seguir adelante; no creerá los resultados. Y no olvide, ¡cuerpo  sano, mente sana! y cabello, piel y uñas sanas.  ¿Qué significa realmente la desintoxicación? ¿Hay veneno en mi cuerpo? Según el doctor Jentschura, un reconocido experto en homeopatía, las llamadas “toxinas” son  principalmente sales de ácido neutralizadas durante los procesos digestivos, almacenados  principalmente en los tejidos conectivos (principalmente en el tejido adiposo, generando  sobrepeso) y protegidos de del metabolismo a través de una barrera de agua y grasa. El cuerpo  desea evitar que esas toxinas entren al sistema y en cierta forma envenenen el sistema, pero al  mismo tiempo, debido al exceso de toxinas, no le es posible expulsarlas todas.  El tema que mencionamos, sobre el almacenamiento de toxinas e incluso su existencia, es                            polémico y su discusión está usualmente cargada de emociones. La medicina moderna l                          enfrenta con mucho escepticismo ­ sin embargo, la única solución que ofrece es la medicina                              curativa, medicinas y más medicinas pero pocos consejos preventivo para evitar que una                         
  10. 10. personas llegue a la enfermedad.  En algunos casos se menciona en los medios los conocidos “2 litros de agua” o las “6 a 9                                      porciones de frutas y vegetales al día”. Pero en ningún momento se aclara cómo deben ser                                cocidos estos vegetales, sí realmente deben comerse crudos y por último, ¿cuántos seres                          humanos tienen al alcance de su bolsillo y tiempo el lujo de comer 6 a 9 veces al día? La dieta vitalista no tiene como objetivo poner en tela de juicio el conocimiento y la forma de                                    trabajo de la medicina moderna, pero sí desea enfrentarse con la publicidad encubierta y lo                              ilógico que significa dejar la salud de su cuerpo a la suerte de químicos contenidos en pastillas                                  y cápsulas, que usted desconoce totalmente su contenido, en lugar de confiar en su ser, lo                                natural, y simplemente comer mejor.  Deje las medicinas para momentos de enfermedad, para cuando realmente no hay otra                          alternativa. Confíe en su cuerpo, que es la máquina más perfecta, ¡pero ayúdale leyendo y                              aplicando la dieta vitalista! Un ejemplo muy común en nuestra sociedad, es la respuesta de un profesional de la medicina a  las causas de la enfermedad de la gota le contará sobre la existencia de cristales ácido úrico  que se acumulan en las articulaciones y tejidos generando dolores e inflamación. Igualmente  como solución, le recetará analgésicos así como le recomendará evitar el consumo de carnes,  granos, alcohol e incluso tomate y tomar mucha agua. Pero la pregunta es; ¿cómo es posible  que ese ácido se acumula de esa manera y en tan alta concentración? ¿No es el cuerpo  humano una máquina perfecta, que encuentra soluciones a las más complejas soluciones, en  caso de hambre, sed o cansancio extremo?  Nuestra respuesta es clara; el ácido úrico es un producto residual de algunos procesos como la  digestión de proteínas, por ello la prohibición de consumo de carnes y granos. Una persona que  llega a sufrir de esta enfermedad ha agotado, debido a los altos niveles de ácido úrico, los  espacios disponibles para la acumulación de toxinas en los tejidos conectivos, ya que los  órganos responsables de su expulsión (especialmente los riñones) están sobrecargados y  además posee baja disponibilidad de sustancias requeridas para el proceso de expulsión  (minerales básicos). El resultado final es que esta sustancia se va ubicando en los últimos  espacios disponibles, las articulaciones y poco a poco se va cristalizando.  A veces 1 + 1 SI es igual a 2.  ¿Qué enfermedades, además de la gota, son consecuencia del exceso de ácido en el cuerpo? Cómo tal vez ha escuchado, los riñones son los encargados de la expulsión de ácidos, un  proceso que sucede principalmente durante la noche. Durante el día una parte de esos ácidos 
  11. 11. de desecho es almacenado temporalmente en los tejidos conectivos, hasta el anochecer  cuando nuestro cuerpo está expuesto, al menos en teoría a una menor exigencia física, cuando  vuelven a estar libres en el cuerpo y ser expulsados por los riñones. Por ello es lo más normal  que en las horas de la mañana la orina tenga un color fuerte amarillo, su olor incluso su textura  es perceptible.  Sin embargo, la capacidad de transporte de ácidos de la orina es limitada, valor influenciado no  solo por la cantidad de ácido a desechar sino por la cantidad de agua ingerida, sustancias de  ayuda disponibles para la neutralización de estos ácidos en el cuerpo. El pH, recordando las  clases de química en el colegio, es el sistema de medición de la acidez o basicidad de una  muestra, siendo el valor pH de la sangre cercano en todo momento a 7,35 por lo que igualmente  la sangre no puede ser un medio de desecho de los ácidos sobrantes. El cuerpo humano, la  maquinaria más perfecta (o una de tantas), encuentra por supuesto una solución; eso sí, la  culpa de los problemas que generan esas soluciones de emergencia y alternativas no las tiene  el cuerpo humano.  Si hacemos una analogía a nuestra relación con la basura que generamos cada día, esto serían  las situaciones más comunes en el momento que nos sobrepase su cantidad: 1. Debajo de la alfombra – los tejidos conectivos debajo de la piel representan un gran                              cantidad de espacio para el almacenamiento de toxinas. ¿Le parece conocida la piel de                            naranja? Allí están las toxinas que mencionamos. 2. Tirar la basura por la ventana ­ el sudor extremo es una de las posibles maneras para                                  expulsar los desechos del cuerpo solubles en agua, especialmente de aquellas toxinas                        y desechos solubles en agua. Al mismo tiempo todas las glándulas generadoras de                          mucosas aumenta su producción; por ejemplo la piel genera más sebo (piel grasosa,                          resto sebáceos en axilas y genitales), más escamas y callos, expulsando desechos                        solubles en grasa.  3. Quemar la basura ­ cuando el sudor, los fluidos y el sebo no son suficientes para                                transportar todos los desechos y toxinas almacenadas, entonces serán ubicadas en el                        lugar más adecuado posible o en la superficie, para ser QUEMADO; generando olores,                          el llamado humor.  4. Abandonarla: El cuerpo tolera la existencia de aquellas sustancias que a pesar de su                            toxicidad, reaccionen de alguna manera con ciertos minerales o sustancias vitales,                      neutralizando el peligro, pero consumiendo a la vez valiosos elementos nutritivos. Esta                        estrategia además incrementa el riesgo de sufrir infecciones y parásitos.  5. Almacenarlo en algún lugar: El sistema vascular ofrece un gran superficie de                        almacenamiento de grasas y cal excedentes de la mala alimentación. Esta acumulación                        se fija formando lodo, cristales y hasta cálculos (piedras).  …y por último, si la basura es demasiada es imposible que no queden restos en la casa.Estoss  desechos quedan acumulados en células o en la linfa (líquido transparente que recorre los  vasos linfático). Imagine nadar en una piscina llena de agua contaminada... así viven sus  células. 
  12. 12. Solamente el sistema vascular ofrece una superficie de almacenamiento de más de 1000  kilómetros de longitud, lo que significa cerca de 50 metros cuadrados (m²). Eso si, poco  después que su cuerpo haya (mal)utilizado toda este espacio de almacenamiento, como  depósito de desechos, empezará a sentir los rigores algunas de las que llamamos  “enfermedades de la civilización”; celulitis (piel de naranja), psoriasis, caspa, infecciones, o  alergias, molestias inofensivas pero que pueden tener directa relación con mala alimentación,  metabolismo o un exceso de ácidos en su organismo.  Lo cierto es que la mayor parte de los ácidos son desechados a través de la respiración, al  expulsar el ácido carbónico ­ por eso es muy importante salir al aire libre y hacer ejercicio. Por  otra parte, el exceso de estas sustancias pueden llegar ser un gran problema para su salud.  Las soluciones de emergencia, como el consumo de minerales alcalinos para neutralizar los  ácidos excedentes puede ser una solución parcial más no efectiva, ya que se genera una  especie de subproducto, cal residual que en combinación con los residuos de grasa en sus  arterias es un factor de alto riesgo, multiplicando la posibilidad de infartos o colapsos.  Todo esto sin necesidad que usted coma en exceso o se asidua(o) visitante de los  establecimientos de comida rápida ­ lo que sería aún peor; nuestra rutina alimenticia ha sido  durante tanto tiempo determinada por elementos externos al bienestar social y junto con el  continuo desarrollo de la ciencia, con todos los errores y pruebas a las que inevitablemente lleva  un proceso de investigación, nos han dejado mitos, costumbres y una estructura de valores que  representa el “buen comer” como el exceso, la opulencia y sobre todo, el consumo de  productos de origen animal, como única fuente de proteínas y donde su consumo es vital. En la  primera parte de esta serie “Mitos de la alimentación” hemos empezado a deconstruir esos  paradigmas…  El proceso de desintoxicación tiene como objetivo recordarle su organismo algo  olvidado, no por falta de memoria sino por la cantidad de trabajo que le hace pasar; el  desechar esas sustancias problemáticas que tienen tanto tiempo almacenadas así como  apoyar a los órganos encargados de la expulsión de estas sustancias durante este arduo  proceso que les espera.  Sin embargo no debe subestimar que la liberación o salida de esas toxinas de sus almacenes  representa, si se lleva a cabo de manera desordenada o violenta, puede igualmente afectar su  salud. Usted ha generado durante años toxinas, y su cuerpo ha logrado mal o bien controlar su  cantidad, el almacenarlo y evitar la catástrofe; eso si, por el momento. Por ello es importante  que no se apresure, y siga nuestro plan responsable y minuciosamente.  “Desintoxicación saludable
  13. 13. significa: Expulsión ≥ Liberación” El principio básico y lógico del proceso es lograr que la capacidad de expulsión de  toxinas de su cuerpo sea igual o mayor a la cantidad de toxinas que libera su cuerpo;  aquellas que se desprenden de las células, sistema vascular y otros almacenes que ha  llenado durante todo estos años de mala alimentación. Para lograrlo no solo es necesario  aumentar la capacidad de expulsión, sino que la velocidad de liberación de toxinas sea  controlada; acelerar el proceso con tabletas o un cambio radical en su dieta puede ser muy  riesgoso.  Una prueba de la directa relación entre el exceso de toxinas y los cambios de ánimo,  cansancio, sensación de fatiga en aquellos que llevan intentan desintoxicar su cuerpo, bajar de  peso, así como mujeres embarazadas (que enfrentan cambios radicales) o durante  tratamientos de ayuno. Paciencia, conciencia, conocimiento y disciplina...  El rebajar de peso demasiado rápido puede ser peligroso para el cerebro; si las toxinas que  están siendo liberadas durante la desintoxicación no son expulsadas, estas se acumulan en el  tejido graso más próximo, el cerebro. Esta aseveración es confirmada por neurólogos que  relacionan la demencia senil, el llamado Alzheimer como una de las más conocidas y un  proceso de intoxicación del cerebro a partir de las toxinas presentes en el cuerpo.  La demencia senil como un síntoma de intoxicación Con la vejez el cuerpo humano pierde no solo peso corporal, flexibilidad y velocidad, sino la  capacidad de los órganos responsables de separar y expulsar las toxinas pierden su  efectividad. Si no se toman medidas al respecto, se pone en peligro el mantener la claridad  mental en edad adulta. Algunos de los residuos y toxinas se liberan los tejidos grasos donde se  han acumulado a través de los años y rápidamente se alojan en los tejidos nerviosos, aún  saludables.  Este ejemplo es conocido de las aves migratorias, que en su esfuerzo por alcanzar su destino,  queman sus reservas de grasas al no consumir la necesaria cantidad de líquido. Si las mismas  han estado expuestas a niveles importantes de toxinas solubles en grasa, sea por su  alimentación así como elementos artificiales como los pesticidas y metales pesados, la  ausencia de grasas se refleja en una transferencia muy rápida de estos residuos tóxicos al  sistema nervioso, lo que literalmente paraliza al animal, quitándole la vida.  Aunque ninguna actividad humana se acerque al esfuerzo que realizan las aves migratorias,  debemos entender que igualmente nos vemos expuestos a una gran cantidad de “venenos 
  14. 14. ambientales”, pesticidas y otros elementos que tal vez aún no conocemos y que seguramente,  especialmente en esta era donde la modernidad ha llegado hasta los últimos rincones del  planeta, nos llevarán en mayor o menor medida, a sufrir de alguna de las “enfermedades de la  civilización” si antes no tomamos medidas respecto a nuestra alimentación y desintoxicación. Si experimenta gran apetito por la grasa durante el cambio de su rutina alimenticia, las causas  no solo se debe a la costumbre y al hambre mental, sino a que la grasa es requerida por las  células y el tejido nervioso, sino incluso es indispensable para algunos procesos de  desintoxicación, de aquellas substancia solubles en grasa. Es necesario comer cierta cantidad  de grasa, pero no cualquiera, ni en cualquier cantidad y tomando en cuenta la relación de ácidos  grasos; Omega 3 vs. Omega 6. Resumen: Si durante el proceso de transición experimenta algunos dolores de cabeza leves,  fatiga, inflamación inexplicable (orzuelos, alergias) e incluso algún cambio en su humor,  seguramente que las vías de evacuación de toxinas están haciendo un esfuerzo extremo  (hígado, riñones, intestinos) y/o la disponibilidad de elementos vitales, nutrientes, no es la  suficiente. El plan de la dieta vitalista representa un plan estructurado para evitar estos  síntomas.  Reacciones del sistema inmunológico Paralelamente a los problemas y riesgos que representa la liberación repentina de toxinas  acumuladas en tejidos grasos ­ debido a una rutina alimenticia moderna, por un largo período de  tiempo ­ es importante mencionar posibles reacciones de su sistema inmunológico, cuya  probabilidad es realmente baja, pero posible. La Dieta Vitalista le muestra toda la información  que requiere, sin limitaciones.  Las causas son principalmente dos: ● la entrada a un proceso de hiperactividad del sistema, llamado “crisis curativas”, donde  el cuerpo reacciona de manera enérgica frente a toxinas y residuos, o ● efectos sicológicos y fisiológicos que reflejan lo difícil del proceso y que afectan un poco  su capacidad de defensa.  Realmente estas dos situaciones pueden suceder de la misma manera en su día a día, al  mantener la rutina alimenticia a la que está acostumbrada(o). Lo importante en este caso y el  deseo del programa de la dieta vitalista es evitar que estos efectos se multipliquen y evitar en  dado caso su impacto.  Es posible que haya experimentado raras reacciones alérgicas, diarrea o algún malestar  digestivo al intentar incorporar alimentos o recetas saludables a su dieta, o al intentar un  proceso de ayuno o desintoxicación anteriormente. El sistema inmunológico es influenciado de  muchas maneras por la alimentación, como ejemplo lo importante que es el consumo de 
  15. 15. vitamina C para evitar o curar un resfriado.  En este caso, la vitamina C es uno de los antioxidantes más importantes del organismo,  requerido entre otros por las llamadas células NK, importante linfocito encargado de atacar y  eliminar patógenos ­ generadores de enfermedades ­ como las bacterias, usando elementos  oxidantes. Al no contar con elemento antioxidantes neutralizantes, la respuesta del sistema  inmunológico a estos elementos patógenos es baja o incluso nula. Igualmente sucede con la  vitamina D, entre otros elementos. Esas reacciones alérgicas se deben a la reacción inmunológica repentina del cuerpo frente a  amenazas latentes, que no había podido ser atacada hasta ese momento debido a la falta de,  en el caso mencionado, vitamina C. El cuerpo entiende la emergencia y reacciona  inmediatamente al contar con esas sustancias; sin embargo, para usted este  agresiva  reacción se refleja en molestias.  Una máquina requiere de momento de mantenimiento, a veces molestos, no solo para alargar  su vida útil sino para que su funcionamiento sea ideal, sin dolores de cabeza, fallas repentinas o  incluso la pérdida total. La dieta vitalista es su plan de mantenimiento... Una reacción repentina de intolerancia a ciertos alimentos o rutinas no significa que debilidad - todo lo contrario. Con ello podemos explicar la común ola de resfriados al inicio de la época de lluvias (en países  tropicales) o esa sensación de fatiga masiva en la primavera (en países con estaciones). A  mayor exposición a los rayos solares, mayor actividad del metabolismo lo que libera toxinas.  Además la vitamina D se genera en la piel y junto con una buen alimentación, con elementos  vitales que potencian la liberación de toxinas forman una combinación sin igual. Es posible sin  embargo que, sí inicia el plan de la dieta vitalista poco antes de estos períodos del año, la  reacción de sus sistema inmunológico sea más fuerte de lo normal; ¡¡¡pero ya sabe por qué,  así que no se detenga!!! Estas reacciones son muestras que su cuerpo está funcionando de nuevo, eliminando lo que  debe eliminar y poniendo a prueba sus defensas. Mejor ahora que seguir acumulando  problemas que en un futuro ya no tendrán solución. “La medicina es el arte de distraer al enfermo, mientras la naturaleza cura sus dolencias.“  Voltaire Ha llegado al final de la prueba de lectura….. Visite la página oficial del Vol. 2 aquí, la recopilación de recetas, la página del Vol. 1 (Mitos de la  alimentación, o solicite acceso aquí al cursos gratuito Online. 
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