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Joseph A. Tetlow. Ejercicios espirituales en la vida corriente

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Joseph A. Tetlow. Ejercicios espirituales en la vida corriente

  1. 1. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 ESCOGIENDO A CRISTO EN EL MUNDO ______________________________ ORIENTACION DE LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO SEGUN LAS ANOTACIONES 18 Y 19 _________________________________ MANUAL ______________________________ Joseph A. Tetlow s.j. The Institute of Jesuit Sources Saint Louis (USA), 1989 (Traducción castellana: Departamento de Pastoral del Colegio Técnico Javier, Asunción, Paraguay, 1993) PROLOGO Entre las cosas que suelen mucho ayudar, e intrínsecamente, los hombres, V.R. sabe que hay una muy principal: los Ejercicios. Os recuerdo, pues, que hay que emplear esta arma, muy familiar a nuestra Compañía. Con estas palabras unos días antes de su muerte, concretamente el 18 de julio de 1556, respondía S. Ignacio, por medio del P. Polanco, al P. Fulvio Androzzi ante las peticiones de éste para que el santo lo orientase en su apostolado. Estas palabras siguen siendo hoy providenciales para nuestro apostolado. Si el prior de la Cartuja de Colonia, Gerardo Kalkbrenner, en el siglo XVI decía que iría, si fuese preciso, a las Indias para dar con semejante tesoro, pues todo sacrificio se le hacía pequeño en comparación de las riquezas que encerraba y el Dr. Bartolomé Torres decía que treinta años de teología no le habían 1 En todo amar y servir
  2. 2. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 aprovechado tanto como esos pocos días de Ejercicios que tuvo en Alcalá, hoy, en pleno siglo XX, un estudiante llega a decir: "Jamás pensé en el resultado maravilloso que pudieran reportarme. Tanto erré desconsolado. Tanto buscar la paz y no encontrarla... Sólo me pregunto constantemente: ¿Por qué no haberlos hecho antes?". El P. General, Peter-Hans Kolvenbach, nos ha recordado hace poco la importancia y revitalización de los Ejercicios en el discurso sobre el estado de la Compañía a la Congregación de Provinciales el 20 de septiembre de 1990 en Loyola: "En la Compañía y fuera de ella el ministerio de los Ejercicios está conociendo un aumento indiscutible. El nuevo entusiasmo de que es objeto está ligado en la Compañía al creciente interés que suscitan las fuentes de la espiritualidad ignaciana... Este redescubrimiento de la espiritualidad ignaciana, que debería ponerse más regularmente a disposición de las generaciones jóvenes, está lejos de provenir de una nostalgia del pasado o de un esfuerzo de restauración: nos empuja, al contrario, hacia adelante y su interpelación nos invita a encarnar la contemplación del ministerio de Cristo en nuestra actividad diaria... El movimiento "ad extra" que atraviesa el apostolado de la Compañía debería empujarnos a buscar otros públicos que los que ya alcanzamos. Así hay mucho que hacer con los jóvenes y grupos menos favorecidos. Tocados a veces por corrientes espirituales desencarnadas, estos sectores podrían descubrir, gracias a los Ejercicios y la atención que se les seguirá dispensando, una auténtica espiritualidad apostólica". Con la traducción de estos "Ejercicios Espirituales de S. Ignacio en la vida ordinaria" del P. Joseph A. Tetlow, s.j. pretendemos ofrecer un apoyo más para que los Ejercicios sigan siendo nuestra mejor arma en nuestro compromiso bajo el estandarte de la cruz en la lucha crucial de nuestro tiempo: la lucha por la fe y la lucha por la justicia que la misma fe exige. EJERCICIOS ESPIRITUALES EN LA VIDA ORDINARIA INTRODUCCION 1ª ENTREVISTA. 2 En todo amar y servir
  3. 3. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 - Presentar de un modo serio los Ejercicios al ejercitante. Señalar que pueden durar entre 6 y 8 meses. También recordarle que ha de haber un momento de oración diaria que puede empezar por 15 minutos y que ha de llegar con el transcurso del tiempo a una hora. Por último señalar que ha de tener una entrevista semanal con su director. - Señalar claramente las funciones del director espiritual a lo largo de los EE. EE. No es ni un dios ni un ordenador. Es simplemente un medio entre el Creador y la creatura. No es alguien para contarle las cositas de mi vida, sino que su función es principalmente la de orientar, aconsejar y ayudar en la oración. Dejar bien sentado que la conversación entre el ejercitante y el director es absolutamente privada y que no trascenderá. - Comunicar lo que son los EE. EE. Insistir en el conocimiento interno de Cristo a través de los momentos de oración y la meditación de la vida de Cristo en la vida diaria. Reflejar la propia vida en esa meditación para llegar a descubrir cuál es la voluntad de Dios para mi vida. - Asegurar que la persona responda a la oración. Para ello el ejercitante ha de disponer de tiempo y voluntad. Cerciorarse de que la oración es algo importante para el ejercitante. Esta es de la motivaciones más importantes que habrá que aclarar al principio de los EE. EE. Dejar claro que los EE. EE. no nos van a solucionar la vida ni son una varita mágica para nuestros problemas. Por ello las primeras semanas serán de prueba y según sea la evolución y la evaluación de esas primeras semanas se continuará o no. - Pedir para la siguiente semana que el ejercitante escriba su camino en la vida espiritual en el cual identifique los elementos de presencia de Dios, de ausencia y de lucha. Esto servirá tanto para el director que comienza a conocer la vida interior de ejercitante como para éste mismo que rememorará momentos claves de su vida interior que servirán de aperitivo para introducirse en el camino de los EE.EE. 3 En todo amar y servir
  4. 4. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 2ª ENTREVISTA. - Explicar cómo va a ser el proceso: todas las semanas se va a preguntar cómo fue la semana, se entregará una hoja, se darán sugerencias, se dará una oración, lecturas, etc. - Cambiar sólo cuando las cosas no funcionen. - Se puede ver junto con el ejercitante cada semana el apartado "Solo para recordar". - Escuchar la biografía de la vida espiritual pedida la semana anterior. No interrumpir a no ser que sea en caso de necesidad. Escribir o recordar las cosas significativas. Ver qué es lo que se repite, las preocupaciones, las cuestiones positivas, etc. Comentar esto con el ejercitante. Pedir, en caso de necesidad, que amplíe algunos de los puntos. - A partir del día siguiente a esta entrevista se comenzará con 6 semanas de introducción a los EE.EE. En ella se experimentará con diversos modos de rezar para que el ejercitante vaya llegando a un modo personal de realizar la oración. - Importancia de que se marque un momento del día entre 15 y 30 minutos para realizar la oración. Empezar a entrenarse en la fidelidad a ese momento de oración. Buscar el lugar que más tranquilidad me pueda producir y donde más paz pueda encontrar. - Ambientar algo el lugar de oración (una Biblia, una vela, etc.). La posición será la que más ayude en cada momento al ejercitante para que se comunique con su Criador y Señor. - Una vez acabada la oración anotar inmediatamente lo ocurrido durante la misma. Para ello será muy útil el examen de la oración que se dará en esta 2ª entrevista. No es necesario hacer el examen completo todos los días. Lo recomendable es que se tomen dos o tres preguntas al azar y se examine en ellas. Eso sí, la pregunta 7ª es siempre obligatoria, es la pregunta que nos invita a anotar lo que hemos sentido en nuestra oración. - Sería recomendable entregar una breve biografía de S. Ignacio en la cual quede claro el origen de los EE.EE. Esto servirá como composición de lugar histórica que ayudará al ejercitante a sentirse más identificado con la experiencia fundante de esos EE.EE. que ahora comienza a realizar. - El director podría hablar de la propia experiencia de oración. Podría hablar de cómo Dios nos llena y nos atrae a la vida y a dar vida a través de la oración. 4 En todo amar y servir
  5. 5. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 UNA SEMANA DE ORACION SOLO PARA RECORDAR. 1. La oración llega fácilmente hasta nosotros cuando nosotros dejamos que llegue. 2. Haciendo uso de los EE.EE. con casi toda probabilidad vas a encontrar tu modo concreto y personal de rezar. 3. Todo lo que vas a necesitar es una Biblia, un cuaderno de notas, espacio para rezar y marcar un tiempo para la oración. 4. Cuando vayas a rezar: acuérdate primero que estás ante la santa presencia de Dios. Entonces toma el pasaje de ese día y suavemente léelo todo. Piensa sobre él durante algún tiempo y si te sientes llamado a hacerlo, habla a Dios con reverencia. Procura acordarte siempre que el mejor final de la oración es hacerlo con un Padrenuestro, ya que fue con esa oración que Jesús nos enseñó a orar. PASAJES DE LA ESCRITURA. Estos pasajes se utilizarán uno para cada día de esta semana de preparación. Intenta emplear para cada uno de los pasajes el periodo de tiempo que marcaste para tu oración. 1. Juan 4, 7-14. Toda persona que llega hasta el pozo de Jesús no va a volver con sed. 2. Juan 10,1-21. Jesús es el Buen Pastor; Él me conoce por mi nombre. 3. Lucas 5, 27-32. Jesús viene para personas como yo. Yo también soy pecador. 4. Mateo 12, 1-12. Cristo viene para el mundo de mi existencia concreta, ¿lo recibo?. 5. Mateo 14, 13-21. Jesús cura a los enfermos y alimenta a los hambrientos. 6. Lucas 15, 1-32. Tres parábolas sobre el amor misericordioso de Dios. 7. Repetición de la oración en la que haya sido más consolado o en la que he encontrado más dificultad, resistencias, o que creas que no he aprovechado suficientemente. En todo caso, en la que haya habido mociones espirituales. (Fijarse para comprender más este punto en el apartado g. de la hoja Rezando con las Escrituras ). 5 En todo amar y servir
  6. 6. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 POST SCRIPTUM Después de rezar el Padrenuestro, toma unos minutos para anotar en tu cuaderno una referencia sobre el pasaje que has rezado y de cualquier cosa que has descubierto en la oración o los deseos fuertes que hayas experimentado. 6 En todo amar y servir
  7. 7. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 REZANDO CON LAS ESCRITURAS Antes de iniciar la oración busca el pasaje que vas a rezar. Después de tener abierto el libro, hazte consciente de que estás ante la presencia de la Palabra Viva, ante la presencia del Unico que puede garantizar lo que está escrito. a.) Ahora, en primer lugar, lee todo el pasaje lentamente, moviendo los labios o leyendo suavemente en voz alta. Así podrás diferenciar la lectura de la Palabra de cualquier otra lectura que puedas hacer. b.) En segundo lugar, pon el libro a un lado y a partir de aquello que te acuerdas, escribe palabras o frases que te quedaron en la mente. (Si no te acuerdas de ninguna procura volver a leer el texto nuevamente, escribe entonces lo que te haya quedado). c.) Tercero, fíjate en cada una de las palabras o frases que tengas anotadas y piensa en ellas... ¿Qué significan? ¿Qué dicen? ¿Qué está sintiendo la persona que las dice? ¿A quién está dirigida la palabra o la frase? Cuando estés pensando de esta manera puedes dirigirte a Dios en tercera persona. d.) Cuarto, a lo largo de tu oración o cuando estuvieres llegando al fin, piensa lo que significa todo esto para ti, para tu vida personal, para el mundo en que vives, para tu vida, para ti mismo. e.) Finalmente, acaba así: conscientemente recoge todos tus pensamientos y vuélvete a Dios Nuestro Señor. Piensa ahora en Dios como Tú. Habla con Él de aquellas cosas que te hagan sentir en presencia de Dios, de aquello que sentiste durante la oración. ¿Qué podría dar a Dios? ¿Qué estoy queriendo de Dios? f.) Puede pasar que no tengas acabado el pasaje. El pasaje no es una tarea, es el lugar para encontrar a Dios. Puede ocurrir que alguna vez no encuentres casi ningún significado al pasaje; pide entonces a Dios comprensión y un corazón sensible. Continúa con el pasaje cuanto tiempo puedas. g.) Tanto el pasaje en el que encuentras un enorme significado como, por el contrario, en el pasaje en el que no encuentras ningún sentido, será objeto de volver una y otra vez hasta saber lo que debes hacer con ese pasaje. Solamente entonces podrás pasar a otro. Lo importante es dejar que cada palabra de la Escritura pueda enraizarse profundamente en tu vida. 7 En todo amar y servir
  8. 8. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 EXAMEN DE LA ORACION (Cómo Dios actuó en mi durante el tiempo de oración) 1. ¿Qué sentimientos se hicieron dominantes durante mi oración? Positivos: paz, alegría, confianza, ánimo, valentía, apertura, experiencia de sentido de la vida.... Negativos: angustia, tristeza, desconfianza, desánimo, cerramiento, oscuridad, confusión... 2. ¿Cuál de los versículos de la Escritura o pensamientos o sentimientos me han marcado más en la oración? 3. ¿Qué puntos comprendí, entendí mejor o quedaron más claros para mí? 4. ¿Qué apegos, impulsos, inspiraciones, iluminaciones, deseos, etc. experimenté durante la oración? 5. ¿Ya antes, en alguna ocasión o época de mi vida, había sentido algún apego, deseo, etc. idéntico? ¿Cuándo? ¿Cómo respondí a ellos hasta hoy? 6. ¿Sentí resistencias, repugnancias, miedos, etc. de esos apegos, deseos, etc.? ¿Por qué? 7. Anotar lo que te parece más significativo del examen. 8 En todo amar y servir
  9. 9. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 BREVE BIOGRAFIA DE SAN IGNACIO DE LOYOLA Nació Íñigo, como le dicen los españoles a quienes se llaman Ignacio, el onceavo hijo de una familia de once hermanos. Vio la luz primera en el castillo de sus mayores; situado en Azpeitia, el corazón del País Vasco español. De familia de hidalgos, Ignacio López de Loyola, que así se llamaba, vino al mundo un año antes de que Colón descubriera América cambiando la faz del mundo. Íñigo estaba elegido por Dios a influir en la historia del hombre. De sus años mozos sólo sabemos que fueron similares a los de los jóvenes de su tiempo y rango social. Las armas, la vida militar y las mujeres constituían su principal atracción, y fue creciendo entre amoríos y duelos, cacerías y torneos. Nunca mostró afición a las cosas de la Iglesia sino a la vida osada, galante y vanidosa de los nobles de su época. Como ese don Alonso Quijano, personaje famoso de la literatura cervantina, llenaba sus pocas horas libres leyendo, ensimismado, la vida de los héroes y los libros de Caballería. La vida de El Cid, las aventuras de Amadís de Gaula, los juegos de los hombres y las historias de mujeres llenaban sus inquietudes. La expulsión de los moros, la aparición de América y sus riquezas y el ascenso al trono del gran Emperador Carlos V, llevan a España a la prosperidad y a la cumbre del dominio de Europa. Por esta época nuestro personaje fue aceptado como gentilhombre en la poderosa corte de Don Antonio Manrique de Lara, Duque de Nájera y Virrey de Navarra, quien residía en Pamplona. Y pocos años después, en 1521, cuando Iñigo cumplía 30 años de edad, se produce un cambio fundamental en su vida; Navarra que había sido un reino independiente es anexada a Castilla y gobernada por un virrey; Francisco I de Francia, encabezaba la ambición de volverle a dar su independencia. Con este fin envió un ejército de 30.000 hombres. Atacaron la ciudad y Loyola, atrincherado en el castillo, al mando de un puñado de valientes, defendía su posición dispuesto a entregar su vida. Pero no era sólo esto lo que le iba a deparar el destino, sino algo peor que lo martirizaría el resto de su vida. Una bala de cañón le pasó por entre las piernas, destrozándole la rodilla derecha e hiriéndole la izquierda. La plaza cayó en manos del enemigo y se inició el martirio de Iñigo. Con una de sus piernas rotas y desangrándose es llevado en camilla por unos 80 kms. hasta ponerlo en manos de los médicos, quienes resuelven que hay que operar para colocar los huesos en su lugar. Y así lo hacen, sin un alivio para atenuar esos horribles dolores y sin que nuestro Iñigo dé señal de dolor distinto a apretar los puños, hasta el punto de sangrarle las palmas de las manos. Pero después comprendieron que los huesos no habían quedado en su lugar y que se debería repetir la operación. Digamos, 9 En todo amar y servir
  10. 10. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 mejor, la sangrienta carnicería, para acomodarlos debidamente, lo que hicieron sin que Ignacio se quejara ni trascendieran sus terribles dolores. Durante la larga y penosa recuperación, buscando distracción quiso leer más libros de caballería, pero sólo encontró La vida de Cristo y la Vida de los Santos. Su lectura le hizo reflexionar y llegar a comprender y anhelar el vivir una vida de privaciones y sacrificios. Rumiando estos pensamientos, creció en él el deseo de emular la vida de Jesús y de los santos. Estas reflexiones fueron conformándose en escritos que más tarde serían la base de sus Ejercicios Espirituales, que contenían el germen de su gran obra: la Compañía de Jesús. Y decide imitar la vida de Jesús y se promete que, al sanar, irá a Jerusalén como peregrino. Cuando tenía 31 años Ignacio se marchó de Loyola con un gran deseo de servir a "Dios Nuestro Señor". Pasó la noche del 24 de marzo de 1522 en una "vela de armas" en la capilla de la abadía benedictina en Montserrat. De acá en adelante Ignacio fue ejemplo de una persona dedicada a Dios. Vivió para Dios. Dios era el centro y la preocupación de las reflexiones de Ignacio, el objeto de su amor especial, y la Persona bien querida por quien quería hacer todas las acciones en las que consiste el diario vivir. Quería estar ligado irrevocablemente a Dios, y con este fin, quemaba los puentes que lo pudieran llevar a otros caminos, a una manera de vivir en la que se interesaría por otras cosas distintas de Dios y de los hombres por quien Jesús había derramado su sangre. Poco después de su "vela de armas" en Montserrat, Ignacio fue a Manresa donde se quedó hasta febrero de 1523. Pasó largos ratos en oración y haciendo penitencia en una cueva que daba sobre el río Cardoner. Dice san Ignacio que en esa época Dios lo trató como un maestro trata a un escolar cuando le enseña. Aquí es donde el Maestro Divino, por el don de gracia mística de tipo bien intensivo, le ayudó a Ignacio a formar su visión del mundo alrededor del plan divino en la creación y la redención del hombre. Estas experiencias produjeron imágenes imperfectas que Ignacio trató de describir años más tarde. Enfocaron su devoción especialmente sobre la Trinidad. Le dieron entendimiento acerca del plan de Dios en la creación. Le aumentaron su comprensión de la Eucaristía y le dieron un nuevo conocimiento acerca de Cristo y María, los dos mediadores en el plan divino de la redención. Unieron y profundizaron su conocimiento previo por un visión intelectual que Dios le concedió al lado del río Cardoner. En Manresa, Ignacio concibió su apreciación por la "Imitación de Cristo" y tomó sus primeros pasos para ayudar a los demás. De allí en adelante el esfuerzo apostólico se hizo parte cada vez más importante de su pensamiento. Cuando se marchó del pequeño pueblo sus ideas sobre el plan divino, con el papel del hombre y la importancia de dar gloria y servicio a Dios y ayudar a los hombres, se había formado en sus elementos esenciales. Los Ejercicios Espirituales son el producto de este proceso de conversión y aprendizaje de san Ignacio. 10 En todo amar y servir
  11. 11. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 Y es así como en la extrema pobreza, viviendo de la caridad, se embarca en Barcelona hacia Roma, a suplicar al Papa que le conceda permiso de visitar la Tierra Santa. A su regreso a Barcelona inicia sus estudios sobre Latín, Humanidades, Arte y Filosofía, necesarios para cumplir con su gran deseo de ordenarse sacerdote. Luego en Salamanca y en la Sorbona continúa su formación espiritual y es en esta época cuando empieza a rodearse de "amigos en el Señor", ajustando sus vidas a las normas de sus Ejercicios Espirituales. Pedro Fabro, notable por su obra en Europa, y Francisco Javier, el gran misionero de las Indias Orientales, serán sus compañeros de habitación en París y sus primeros compañeros en el grupo de "amigos en el Señor". Luego se les unen Diego Laínez, Alfonso Salmerón, Nicolás Bobadilla y Simón Rodríguez, pequeño grupo que se ve aumentado a diez personas con Claudio Jayo, Pascasio Broet, sacerdotes, y Juan Coduri. La vida que llevan, inspirada en la de Cristo, los llena de felicidad. Deciden ir a Roma y obtener licencia para volver a Jerusalén y el Papa Pablo III, complacido, les da además autorización para que un obispo consagre como sacerdotes a los que aún no lo son. La guerra con los turcos impide el peregrinaje a la Tierra Santa, por lo que el grupo se reúne y permanece en Venecia, alojándose en hospitales, en donde alivian a los enfermos sin olvidar los estudios de los Ejercicios Espirituales. Y es en estos días, el 24 de junio de 1537, cuando sucede el hecho más trascendente en la vida de Ignacio: es ordenado sacerdote, a la edad de 46 años. Intensifica sus estudios durante un año más se prepara para decir su primera Misa. La Eucaristía es el lazo que lo une a Dios. Regresan a Roma a ponerse a las órdenes del Papa y cuando les preguntan que quiénes son responden, con orgullo, que ellos son la Compañía de Jesús; además de sus votos de castidad, pobreza y obediencia, hacen otro de sumisión al Vicario de Cristo. Preparan la Fórmula del Instituto, aprobada por Bula Papal, la que establece que el Superior se llamará General y será vitalicio, así nace la Orden Religiosa. Contra su voluntad es elegido General y durante los siguientes 15 años escribe la Constitución de la Orden y dirige a sus compañeros, que se han esparcido por el mundo, cartas sabias, llenas de consejos y de guías para lograr la mayor Gloria de Dios. San Ignacio recomienda que debemos orar como si todo dependiera de nosotros y trabajar como si todo dependiera de Dios. Orienta en escuelas, enseña y prepara jesuitas en el colegio que se convertiría en la Universidad Gregoriana y su vida y la de sus seguidores se inspira en la oración. San Ignacio oraba por los hombres, por la humanidad. Y orando, orando, le entregó su alma al Señor el 31 de julio de 1536. 11 En todo amar y servir
  12. 12. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 3ª ENTREVISTA. LO QUE SE NECESITA SABER. -En cuanto al rezo, ¿es fácil o confuso?. El ejercitante, ¿está acostumbrado a rezar con la Escritura o es algo nuevo para él? Da señales de saber meditar. - ¿Con qué seriedad está haciendo los EE.EE.? - ¿Tiene problemas mecánicos (encontrar los pasajes, postura de oración, lugar de oración, etc.)? - ¿Comienza a surgir (o re-surgir) algo nuevo o importante en relación a la vida o fe del ejercitante? - ¿Habla de sus esperanzas, miedos, deseos, etc.? - Un resumen de lo que se quiere escuchar podría ser el siguiente: + ¿hay confianza en la fidelidad de Dios? + ¿quiere rezar, conocer a Dios? + ¿siente dependencia de Dios? LO QUE SE NECESITA DECIR. - ¿Cómo llega a la presencia de Dios? ¿cómo habla con Dios? ¿mueve los labios, acaba con un Padrenuestro? ¿Escucha a Dios? - Comenzar a familiarizar al ejercitante con el Principio y Fundamento. - Comenzar a insistir en la persona como algo precioso y respetado por Dios, un Dios que es todo Amor y Misericordia. - Dios Creador que sigue creando. - Importancia de Jesús en todo el proceso de la humanidad. PARA EL DIRECTOR DE EE.EE. - Combinar el escuchar y el hablar. Lo más importante es el escuchar. Compartir también las propias experiencias de la vida espiritual y las propias convicciones y creencias acerca de Dios. 12 En todo amar y servir
  13. 13. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 COMO SOY AMADO POR DIOS SOLO PARA RECORDAR. 1. ¿Encontraste o determinaste un tiempo para poder rezar sin ser incomodado?. 2. ¿Encontraste o determinaste un lugar (una silla, una mesa, una pieza) como lugar de oración.? 3. Vas a necesitar solamente de una Biblia, un cuaderno y estas hojas. PASAJES DE LA ESCRITURA O DE LOS EJERCICIOS. 1. Lc 11, 1-13. Señor, enséñame a rezar. 2. Salmo 139. Dios, tú me formaste en el seno materno. 3. Rezando a partir de mi dossier (ver hoja adjunta). 4. Mt 6, 25-34. Considerar las flores del campo. 5. Repetición de la oración del día anterior. 6. Isaías 43, 1-7. Tú eres precioso a mis ojos y yo te amo. 7. Salmo 139, de nuevo. Dios, tú creas mi ser más íntimo. ORACION DE ESTA SEMANA Oh Señor, Dios mío, Tú que me llamaste del sueño de la nada solamente por tu 13 En todo amar y servir
  14. 14. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 tremendo amor, Tú quieres hacer seres buenos y bellos. Tú me llamaste por mi propio nombre en el seno materno. Tú me diste la respiración, la luz y el movimiento y caminaste conmigo en cada momento de la existencia. Estoy admirado, Señor del universo, por tu atención por mí, por el tierno cuidado que tienes para conmigo. Crea en mi la confianza que Tú produces, y yo esperaré en Ti y te desearé todos los días. Amén. Notas sobre la oración. 1. Observa que tienes que leer una nota que el director te dará antes de ir a rezar, porque esa hoja te dará el marco para tu oración. Encontrarás esta regla general: preparar la materia para la oración con anticipación -digamos, la tarde anteriorayuda tremendamente. 2. En cuanto estés rezando, puedes adoptar cualquier posición que te ayude -sentado, en pie, de rodillas, reclinado, cabeza para arriba o para abajo, (postrado)-y mantente en esa posición en cuanto te ayude a rezar. Cambia de posición cuando no ayude. 14 En todo amar y servir
  15. 15. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 REZANDO SOBRE MI DOSSIER En el cuaderno anotaré todos los acontecimientos vitales de mi existencia. A medida que voy anotando cada dato, elevaré mi mente a Dios que me creó, alabándolo y dando gracias al Creador por este detalle de la historia de mi vida y de mí mismo. Nota: Dios escogió que yo viniese a nacer en un lugar particular y en un tiempo determinado, en una familia y de una raza particulares, y así en todo lo restante. ¿Estoy contento con lo que Dios escogió para mi vida? Así, para comenzar, escribo los nombres completos, lugares de nacimiento y fechas de aniversario de mis padres. Anoto mi propio nacimiento, donde viví y cualquier detalle médico significativo. Anoto mi sexo, raza o grupo étnico, el color de mi cabello y de mis ojos, y mi constitución física. Anoto también las características de mis hermanos y hermanas, de mis tíos y tías, de mis primos y primas. Anoto las ciudades y direcciones donde viví antes de los siete años. Todo esto Dios lo escogió para mi; por todo esto, alabo y doy gracias a Dios. Entonces, anoto una media docena de características y cualidades personales que fueron desarrolladas en mí antes de que yo pudiese hacer cualquier elección. Seguridad personal o ansiedad, inteligencia, el idioma o idiomas que hablo, los hábitos de estudio, las actividades que me gustan y hasta mi orientación sexual. Anoto al mismo tiempo una media docena de características o cualidades que heredé de mis padres o de mi familia o de mi país en general, aquellas que me gustan y así mismo algunas que ya perdí. Todo esto, también, Dios lo escogió para mí dentro de mi familia humana; por todo esto, alabo y doy gracias a Dios. Si tengo tiempo, continuo anotando seis cualidades personales mías que me gusten de un modo especial. Tal vez yo sea tranquilo, o arrojado y guste de esta manera de ser. Tal vez sea cuidadoso con mis cosas, o sensible a los sentimientos de los otros, o digno de confianza. Tal vez yo sea enérgico, o capaz de realizar grandes tareas. Anoto estas cualidades y las reconozco como dones del Unico que me hizo. Todo esto, también Dios escogió para mi dentro de la familia humana; por todo esto, alabo y doy gracias a Dios. Finalmente, si todavía tengo tiempo, voy a anotar cinco o seis cualidades personales que no me gusten de un modo especial. Tal vez sea demasiado alto o bajo, o no pueda eliminar una actitud que considero fea. Tal vez yo tenga una imagen negativa de mí mismo. O tenga una enfermedad. Anoto estas características y las reconozco como dones del Unico que me hizo. Todo esto, también, Dios escogió para mi dentro de la familia humana; por todo esto, alabo y doy gracias a Dios. 15 En todo amar y servir
  16. 16. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 Si todavía tengo tiempo, recito el salmo 139. Pero recuerdo que no es que Dios haya terminado de hacerme hace ya mucho tiempo, cuando fui concebido o nací. Recuerdo que Dios continua haciéndome, tiene esperanzas en relación a mi y desea que yo continúe creciendo en el amor hasta el punto en que ame todo cuanto Dios ama. 16 En todo amar y servir
  17. 17. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 4ª ENTREVISTA. LO QUE SE NECESITA SABER. - ¿Consigue rezar con facilidad? - ¿Tiene algún tipo de método evaluativo? -¿Tiene método en la oración? ¿Profundiza en la fidelidad a Dios? - ¿Quiere rezar, conocer a Dios? - ¿Está dispuesto a que Dios le enseñe a rezar? - ¿Prepara la oración con antelación? LO QUE TIENE QUE DECIR. - Hablar de la importancia de cómo Dios nos mira, siempre nos mira; siempre nos mira. - Mencionar la palabra repetición pero sin decir mucho. Decir que en el futuro puede haber más repeticiones. - Compartir con el ejercitante la manera de ser de las cosas. PARA EL DIRECTOR DE EE. Se necesita paciencia con el ejercitante. Éste puede demorar para articular lo que vive. Para ayudar a articular, repetir lo que él dice con otras palabras. YO SOY CONSTANTEMENTE CREADO POR DIOS SOLO PARA RECORDAR. 1. Cuando te dirijas a Dios, comienza percibiendo cómo Él te contempla todo el tiempo, cómo Él se acuerda de ti poderosamente y con cariño. 2. Cuando llegas al final de tu oración, ten un diálogo con Dios. Podrías hablar con tu Criador, o con Jesús de Nazaret, o con cualquiera que estuviese presente en tu oración. 17 En todo amar y servir
  18. 18. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 PASAJES DE LA ESCRITURA. 1. Lc 4, 16-30. Jesús se percibe a sí mismo como un nazareno, viviendo en la Paz Romana. El Padre cuida de Él durante toda su vida y ahora Él "se aleja caminando entre ellos". El Espíritu de Jesús hace que aparezcan grandes deseos en Él de reconciliar todo el mundo con Dios. 2. Oración de consideración: El modo de ser de las cosas . 3. Oseas 11, 1-4. Dios me llevó en sus brazos a lo largo de mi infancia. Ahora yo soy un adulto. ¿De qué modo yo puedo experimentar que Dios todavía me está llevando en mi vida? 4. Salmo 103. Dios derramó en mí bondad. La vida humana termina rápidamente, pero Dios sostiene mi vida cariñosamente. Dios poderosamente alcanza sus fines. 5. Job, 1, 21; capítulos 38, 39 y 40, 1-5. Lee estos pasajes con espíritu de oración. 6. Isaías 45, 7-13. Dios me hizo. Él conoce mi "forma" y de qué material estoy hecho. Él determina cómo yo voy a ser usado. 7. Repetir Lucas 4, 16-30. Jesús de Nazaret lee el libro. ORACION DE LA SEMANA Señor, poderoso Dios, con poder y sabiduría Tú hiciste mi mundo y a mí mismo. Tú escogiste mi mundo vital, mi tiempo, mi ciudad, mi lengua. Tú me diste entendimiento y pasiones; Tú me creaste lleno de deseos y energías. Tú me diste voz para cantar canciones para ti mismo, en nombre de toda la Creación. Por todas estas cosas que han pasado entre nosotros, yo te doy gracias. A todo lo que Tú estás haciendo ahora en mí yo digo sí. En nombre de Aquel en quien todas las cosas dicen sí, Jesús, mi Señor y buen hermano, que vive y reina contigo, por todos los siglos. Amén. Notas sobre la oración. 1. Si sabes cómo rezar con la imaginación, puedes hacerlo. Imagínate, por ejemplo, que eres un águila y que Dios te está dando forma y entonces le hablas a Él lo que tú ahora estás sintiendo y experimentando. 18 En todo amar y servir
  19. 19. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 2. Cuando repitas el pasaje de Lucas 4, da más tiempo a las ideas, deseos, sentimientos que fueran particularmente fuertes y buenos, y aquellos que parezcan haber sido particularmente problemáticos u oscuros. Vuelve a aquellos lugares donde sentiste falta de valor, rechazo, amargura, o simplemente nada, lugares como los "agujeros negros" de nuestro universo de los cuales no sale ni luz ni calor. Vuelve también a aquellos lugares donde experimentaste un gran coraje, amor por Dios, y entusiasmo para continuar adelante, lugares como los volcanes de nuestro planeta que arrojan ríos de materia ardiente y que braman con energía. Vas a visitar muchos de esos "agujeros negros y volcanes" durante los Ejercicios Ignacianos. 3. Anotar sobre la lectura, en un espíritu de oración (como en el caso de la lectura de Job) que lees suavemente, paras y vas degustando palabras y frases, hablando con Dios, el Señor, y no sintiendo ninguna presión para terminar el pasaje. 19 En todo amar y servir
  20. 20. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 EL MODO DE SER DE LAS COSAS Ten en cuenta que el Señor está creando todas las cosas continuamente. Tenemos la tendencia de fijarnos en "La gran explosión" (Big Bang ) al comienzo, o en la evolución de la vida. Pero Dios continúa creando en todo momento. Aun mientras crecemos y maduramos Dios continúa creándonos de la nada momento a momento. Su apasionado amor creador, palpita en el núcleo de todo mi ser, mi Origen. Dios me crea concretamente. Él escogió mi tiempo y lugar, mis padres, mis dones. Dios continúa formando aquello que me hace un ser humano y quien soy. Dios crea "por amor", lo cual significa que Él quiere compartir su amor, tener a quien amar y quien lo ame. Yo soy inteligente y libre, de manera que puedo amar como Dios mi Creador ama. Al llamarme a vivir mis cualidades y características especiales, Dios sembró profundamente en mí un propósito original, la expresión concreta de sus deseos y esperanzas en mí y para mí. Mi vida consiste en descubrir en mí ese propósito original, en realizar ese yo concreto y llevarlo a cabo. Si yo me desarrollo hasta llegar a ser la persona que Dios ha estado deseando que yo sea, yo manifestaré el poder creativo y la gloria de Dios. Porque una persona plenamente desarrollada es la gloria de Dios. Si yo sé quién es Dios y quién soy yo, y vivo de acuerdo a ese conocimiento, alabaré a Dios en la mañana y le daré gracias en la noche, tratando de que las esperanzas de Dios para mí y para con mi mundo se cumplan. Todas las criaturas tienen un propósito original similar. Por lo tanto yo debo vivir entre lo creado de tal manera que alcance mi plenitud, usando o no lo creado, disfrutando o no de la compañía de otros, dependiendo de si esto me ayuda a desarrollar mi propósito original. Aun en medio de este orden y armonía, el Creador cortésmente nos deja nuestra libertad. Nosotros decidimos si vamos a mantener ese orden, rectitud y justicia. Cuando decidimos no hacerlo creamos el caos en la tierra. Con seguridad Dios sabe esto. Pero la esperanza de Dios ha sido siempre que la humanidad llegue a darse cuenta y reconozca que Él siempre ocupa el primer lugar y viva esa realidad creando nuestra vida en común en orden y amor. La voluntad de Dios es nuestra paz. No la paz del silencio y de la muerte, sino el suave y tranquilo murmullo de un amor dinámico y maravillosamente ordenado. Esto es lo que Dios quiere en la tierra. 20 En todo amar y servir
  21. 21. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 5ª ENTREVISTA. LO QUE SE NECESITA SABER. - Consultar el tiempo que se dedica a la oración. - ¿Crece el ejercitante en gratitud a Dios? - ¿Usa el ejercitante la fantasía e imaginación en su oración? - ¿Siente que Dios le ama tal y como es? - Presentar la presencia de Dios como un don, no como una amenaza. LO QUE HAY QUE DECIR. - La importancia de saber qué es lo que quiero en la oración. - Hablar del coloquio. - Compartir la experiencia propia del ejercitador con el ejercitante. - No influenciar en las decisiones del ejercitante. - Tener sentido, idea, de la oración de la persona. - Cuáles son las expectativas del ejercitante (observarlas, no comunicarlas al ejercitante). - ¿Qué es lo que está buscando en estos EE.? 21 En todo amar y servir
  22. 22. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 EL PROYECTO DE DIOS ESCONDIDO PROFUNDAMENTE EN LAS COSAS: SALVARLO TODO SOLO PARA RECORDAR. 1. Dios nuestro Criador y Señor escribe sus esperanzas en nuestros deseos. Si nuestros corazones fueron hechos para Él, entonces Él tiene plantado profundamente deseos de Él en nuestros corazones. Si el mandamiento de Dios es que nos amemos unos a otros y que hagamos justicia en nuestras relaciones con todos, entonces profundamente en nuestro ser quema un deseo apasionado de hacer esas cosas, y realizar esos deseos nos va ha hacer santamente felices. Por causa de eso nos animamos a pedir a Dios lo que deseamos en la oración y en nuestros ejercicios. 2. Estás terminando el primer mes de los Ejercicios que tú has querido comenzar. Podrías comenzar planteándote si estás haciendo aquello que planeaste. PASAJES DE LA ESCRITURA. 1. Efesios 1, 3-13. ¿Podría enumerar los dones de la gracia que Dios está siempre dándome a mí? Estoy entre aquellos que conocen a Jesucristo. Dios me escogió para que yo le acreditase, amase y confiase en Él. 2. 2ª Corintios 5, 14-18. La humanidad ahora comparte la vida de Jesús resucitado. Dios decidió que los pecados de las personas no destruyesen su creación. Este es primeramente el trabajo de Dios y no el mío. 3. Romanos 8, 14-17, 26-27. Dentro de mi propia vida, el Espíritu me tomó y me enseñó cómo conocer a Dios. Yo voy a heredar la vida con Jesús, criatura de Dios. Mi propio espíritu conoce a Dios como Padre querido. 4. Lc 15, 11-32. Se trata de la lectura del Hijo Pródigo. Él quería amar a los dos hijos. Espera que ellos se vuelvan a Él. 5. Lc 13, 10-17. Jesús quiere curar a cualquier persona que sufre. No deja que las costumbres establecidas impidan la acción del don curativo de Dios. 6. Considerar nuevamente El modo de ser de las cosas. 7. Repetir uno de los pasajes de la Escritura. ORACION DE LA SEMANA Dios todopoderoso que siempre cuidas de mi, Tú eres poderoso para dar la vida 22 En todo amar y servir
  23. 23. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 y para quitarla. Tú ordenas todas las cosas desde el principio hasta el final, valiéndote de mi comprensión, valiéndote de mi imaginación. Tu apasionada esperanza es que todos sean salvados del egoísmo y de la autodestrucción. Tú no quieres que ninguno perezca, que ninguno viva para siempre llorando. En lugar de eso, Tú quieres que un reino de amor surja de dentro de nuestros corazones y quieres abrazar todas las personas y todas las cosas sobre la tierra. Yo te alabo y agradezco que me enseñes todas estas cosas a través de Cristo nuestro Señor. Amén. CENTRARSE Cuando vamos a la oración, precisamos recoger nuestros pensamientos dispersos y nuestros afectos de tal manera que nos presentemos delante de Dios con un sólo corazón. Los autores dan diferentes nombres a este proceso. Algunos hablan de llegar a quietud, o de alcanzar un sentido de armonía entre los seres. Algunos hablan de alcanzar la autoconcentración, de tal modo que mis pensamientos y deseos no se manifiesten desordenadamente, sino que lleguen a una coherencia y a un descanso. Muchos hablan de "centrar-se", queriendo significar que podemos llegar al propio centro de nosotros mismos por un momento y desear y hacer a partir de ese centro. Cualquiera que sea el nombre que uses, puedes reconocer que cierta quietud y concentración ayuda mucho cuando comenzamos nuestra oración. Aquí tienes algunos modos de realizar este "centrar-se" que podrías utilizar. Puede ser que ya tengas tu modo de hacer eso. Si no es así, experimenta las variadas maneras hasta que seas capaz de rezar más fácilmente. 1. De pie o sentado (o tomando cualquier otra posición que te ayude). Concéntrate por un momento en ti mismo de pie, o sentado, o en cualquier posición que te ayude. Presta atención a cada parte de tu cuerpo: las leves sensaciones sobre tu cabeza y tu rostro; el rozar de tu ropa sobre tu cuello; la posición de tus brazos y manos; las presiones de tu cadera o del peso sobre tus costillas, sobre tu estómago; la presión del peso sobre los talones de sus pies. Entonces siéntete a ti mismo en esa posición total, y pide a Dios que te permita sentirte en su propia presencia: delante de su Criador y Señor. 2. Escoge una posición tranquila. Suave y gentilmente concentra tu atención en la propia respiración, focalizando tu atención en la entrada y salida del aire por la nariz. Permanece en esa posición algún tiempo, hasta que llegues a sentirte tranquilo. 23 En todo amar y servir
  24. 24. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 Respirando de esta manera puedes comenzar a pensar en algunas palabras conforme vas respirando. Así, piensa: "Señor Jesucristo" en cuanto estás inspirando y "Rey de la eterna gloria" durante la expiración y así una y otra vez. O usa la "Oración de Jesús", pensando "Jesucristo" cuando inspires y "ten piedad de mi" cuando expires. Después de continuar así durante algún tiempo, suavemente vuelve al material de oración que preparaste. Comprende que nunca "terminamos" este tipo de oración, simplemente pasamos de esta a otra clase de oración. 3. Toma una posición tranquila. Gradualmente vas tomando conciencia de lo que estás viviendo. Escucha con atención cada sonido, intentando distinguir cada sonido del fondo general del ruido. Oye simplemente los sonidos, sin intentar imaginar de donde proceden y sin intentar interpretarlos. De modo consciente, deja que los sonidos continúen como son en si mismos, sabiendo que ellos no te atacan ni te violentan, ni dependen de ti. En la medida en que dejes que ellos continúen enteramente abandonados a si mismos, haz crecer la conciencia de que estás en presencia de su Creador y Señor. Del mismo modo que puedes tomar conciencia de los sonidos que estás escuchando, puedes tomar conciencia de lo que estás viendo y hasta de los olores y perfumes que estás sintiendo. 4. En lugar de comenzar procurando una posición muy quieta, podrías comenzar a concentrarte con un movimiento o gesto suave. Por ejemplo, puedes pensar en una breve jaculatoria u oración breve: "Señor, Tú eres Dios; vengo a Ti; doy este momento solamente para ti, susténtame todo en Ti" y conforme vas pensando en esto, puedes acompañar lo que dices con gestos o danzas. Eleva suavemente tu mano, suavemente inclina tu cintura, suavemente sustenta tus manos juntas como si ellas estuviesen llenas de regalos. Después de un tiempo haciendo esto, vas a reconocer que la quietud crece y vuelves a la materia que tenías de antemano decidido rezar. 5. Otros usan otros medios. Enciende una vela para sentir su perfume y presencia. Fíjate en un pequeño objeto que tengas colocado delante de ti, como una pequeña piedra, viendo cuidadosamente todo lo que ella puede mostrarte, hasta que puedas sentir el hecho de que Dios nuestro Criador te está creando continuamente tanto a ti como a la piedra. Pon una música suave. Quema incienso. Atención a estas reglas generales. Podemos encontrar un modo de concentrarnos. Comúnmente tenemos un modo más útil en determinados momentos que en otros. A veces nos sentimos más dispersos de lo normal y precisamos usar entonces medios para centrarnos, los cuales normalmente podríamos no usar. Centrarse muestra ser útil, pero no es un fin en si mismo, y en determinados momentos expresa o conduce a un tipo de autoabsorción que vuelve la oración un poco más difícil. Centrarse al comienzo 24 En todo amar y servir
  25. 25. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 de la oración hace que, normalmente, la oración sea más fácil de ser hecha. 25 En todo amar y servir
  26. 26. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 6ª ENTREVISTA. LO QUE UNO NECESITA SABER. - ¿Está preparada la persona para entrar en la 1ª Semana? - Ver las cosas externas (tiempo, cuaderno, examen, etc.) - Repeticiones, ¿está acostumbrándose a ellas? - ¿Comprende el Principio y Fundamento y la indiferencia ignaciana? - ¿Está creciendo en su interior? LO QUE SE NECESITA DECIR. - Ayudarle a entender cómo en ocasiones no hemos respondido a lo que Dios me pidió. Ver como no hemos respondido y aceptar responsabilidades. - ¿Está de verdad entrando en los EE.? - Esperar que la persona crezca cada vez más en la libertad interior. - Hacerle ver que es pecadora, pero que el Señor quiere entrar en su vida. 26 En todo amar y servir
  27. 27. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 CONTINUAMENTE DIOS ME LLAMA POR MI NOMBRE SOLAMENTE PARA RECORDAR. 1. La oración es para escuchar. Haz esto con la Escritura empleando una metodología simple: ten escogido un pasaje, léelo en voz alta. Después deja el texto y recuerda las palabras y las frases que leíste. Deja que cada una de ellas pase por tu mente, pensando en cada una de ellas, siempre dispuesto a hablar con Dios nuestro Señor y escuchar lo que Él te quiere decir. Este método ayuda a mantener una actitud de escucha. 2. Dios nos crió dentro de una circunstancia concreta y te dio dones y carismas concretos. Sin imposiciones; Dios nuestro Criador y Señor plantó en ti no sólo dones y limitaciones que nos conducen a determinadas elecciones de vida, sino que también plantó los deseos que te inclinan a hacer esas elecciones concretas. Tu tarea como criatura es descubrir lo que Dios desea de ti, descubrimiento que tú debes realizar en lo profundo de tu ser con toda libertad para poner en práctica tus más profundos deseos. En esto cosiste nuestra alegría y felicidad más profunda. PASAJES DE LA ESCRITURA. 1. Efesios 2, 1-10. Toda mi vida y todo mi ser es una obra de arte de Dios. Él mismo me escogió para hacerme así. A veces vivo como si no hubiese sido llamado por Dios. 2. Considerar La manera como las cosas podrían ser. 3. Génesis 22, 1-19: Aquí tenemos la historia de una persona que estaba dispuesta a entregar la cosa más importante de su vida. 4. Repetición. Volver de nuevo a los agujeros negros en que no acontece nada, o donde aparezcan cosas desagradables. Y volver a los volcanes en los cuales encontraste amor de Dios y luz interior. 5. Isaías 6, 1-13. Isaías se descubre llamado por el Señor Dios. ¿Quién soy yo para poder ser llamado por Dios? ¿Estoy dispuesto a llevar el Reino de Dios al mundo en que vivo? 6. Romanos 8, 23-39: No puedo imaginarme viviendo la vida como las cosas pueden ser. Pero el universo no posee ningún poder comparable al de Dios. El Señor forma todas las cosas para mi bien, para mí que fui llamado por Él. 27 En todo amar y servir
  28. 28. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 7. Repetición. Volver de nuevo a los agujeros negros y volcanes. ORACION PARA LA SEMANA Dios Todopoderoso y Omnipotente, Tú eres el comienzo y el fin, el Alfa y Omega. Tú comienzas todas las cosas y haces que todas las cosas regresen a ti; ninguna criatura puede crearse a si misma, ningún ser vivo despierta de la nada por si mismo. Nada en ti te obliga a amarme. Antes de mi nacimiento me amabas con un amor eterno y ahora tu amor total arde en lo profundo de mi ser. Te reconozco como mi Creador y Señor, en el comienzo de todas las cosas, todos los días, siempre. Sólo Tú eres Dios que vives y reinas para siempre. Amén. Nota breve. Cuando pides un don a Dios, una actitud, una manera de hacer las cosas, una conquista determinada en tu vida, tú, implícitamente, te estás comprometiendo a realizar las mudanzas interiores que ese don va a traerte o pedirte. 28 En todo amar y servir
  29. 29. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 LA MANERA COMO LAS COSAS PUEDEN SER Mi vida está hecha de un conjunto de cosas: cosas que me atraen y cosas que rechazo y que me llenan de abominación. De alguna manera, en un principio las cosas de mi alrededor son valiosas para mí. Por ejemplo, mis pulmones absorben oxígeno y mi sistema digestivo absorbe todo lo que mi cuerpo necesita para continuar viviendo y trabajando. Pero soy una persona libre. ¿Cómo puedo saber qué elecciones son valiosas para mí? ¿Cuáles, de todas las cosas que puede tener o no tener, me llevarán a Dios y me harán feliz y útil? Ninguna de esas cosas por si mismas son buenas para mí. Ninguna de esas alternativas puede garantizar la felicidad a las personas: hacer mucho dinero, no tener nada de dinero; tener poder e influencia, vivir como cualquier otro ciudadano; casarme, ser soltero; tener salud, estar enfermo; vivir muchos años, morir muy joven. El hecho es que Dios, nuestro Creador y Señor, decide cuál de las alternativas son de valor para mí y en mí para mi mundo real y concreto. Dios me atiende; Dios me escoge cual de todas las oportunidades y alternativas a mi alcance me llevarán a mi auténtico ser. Algunas cosas me hacen amar más a Dios y a los otros. Otras cosas me hacen más egoísta y más inclinado a amarme más a mí mismo. Entonces, si encuentro una cosa atractiva o no, escogeré solamente aquellas que me lleven a Dios y me conduzcan a mi más auténtico ser. Esto parece obvio y simple, pero es preciso caer en la cuenta en qué consiste: no tener siempre una determinación fija para seleccionar una alternativa entre varias. Por ejemplo, no voy a decidir que, en cualquier caso, escogeré la alternativa que me permita hacer más dinero en comparación con cualquier otra alternativa en la cual puedo conseguir menos dinero. ¿Puedo permitirme vivir solamente para tener una salud de hierro? No, yo me mantengo en equilibrio hasta que tenga decidido cuál alternativa me llevará a Dios y a amar a los que me rodean. Este equilibrio puede llegar a ser cuestión de vida o muerte cuando se trata de asuntos importantes. El abogado que se permite tener un deseo desequilibrado puede ser rico, puede aprovechar una oportunidad dada para obtener, injustamente, una gran suma de dinero. El socio en un negocio que es demasiado 29 En todo amar y servir
  30. 30. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 ambicioso puede decir graves mentiras acerca sobre un colega para poder adelantársele con la intención de obtener un nuevo y mejor cargo. Su falta de equilibrio delante de las cosas buenas y de ricas oportunidades le prepara el camino para ir contra su propósito original en la vida y, contrariamente también, a su ser más auténtico. Y si, por esta falta de equilibrio, actuamos de esta manera mortal una vez, ¿qué nos impedirá que lo volvamos a hacer nuevamente y que cada vez desequilibremos más nuestra vida hasta ser personas realmente destruidas? Obviamente, esta posición equilibrada resulta ser enormemente difícil. Entretanto parece posible si se crece en el Amor de Dios y se alcanza el Reino de Dios con todos los santos. Supongamos que Dios ha estado esperando que yo me case y yo insisto en ser sacerdote o monja y entonces soy desleal y después dejo de ser sacerdote o monja. Supongamos que Dios me dio una esposa o esposo maravilloso y dejo morir nuestro amor porque doy preferencia a mi trabajo. Supongamos que Dios espera que yo crease muchos bienes para el bien de los otros, y yo rehuso trabajar para poner esos bienes al servicio de los pobres. Sé que soy capaz de destruir mi propia vida, como otros ya lo han hecho, para establecer conscientemente mis propios valores e intentar forzar a Dios para que esté de acuerdo conmigo. Sé que puedo hacer daño permanentemente a los otros si fracaso en la vivencia auténtica de mi propio ser, ignorando lo que Dios espera de mi. ¿Quién puede alcanzar esta sabiduría y este equilibrio por si mismo? Necesito del poder de Dios trabajando en mí. Para Dios todo es posible. 30 En todo amar y servir
  31. 31. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 7ª ENTREVISTA. LO QUE SE NECESITA SABER. - Seriedad en la persona para continuar. - ¿Qué propósito trae al hacer estos EE.EE.? - ¿Tocó ya algunos puntos importantes de su vida? - ¿Sabe y se acostumbra a hacer el examen de conciencia? LO QUE SE NECESITA DECIR. - Seriedad en el tiempo de oración. - Sentirse cómodo en la oración. - Capacidad de pedirle a Dios lo que uno necesita. - Capacidad de examinar la oración después de realizarla. - Creer en Dios creador y experimentar el Dios personal. - Capacidad para sentir entusiasmo-vergüenza-tristeza. 31 En todo amar y servir
  32. 32. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 MI VIDA ES UN DON DE DIOS PARA MI Y MI RESPUESTA A DIOS SOLO PARA RECORDAR. 1. Has reflexionado sobre las verdades que están contenidas en las breves frases del Principio y Fundamento. Podrías leer ese pequeño parágrafo cada día de esta semana. 2. Toda actividad humana oscila entre lo encantador y lo monótono. Estos ejercicios te van a consolar mucho a veces, y otras veces vas a padecer una tremenda desolación. Cuando esas oscilaciones acontezcan, acéptalas con paciencia, pues podrás aprender bastante de ti mismo y de tu mundo. PASAJES DE LA ESCRITURA. 1. Romanos 7, 14-25. Pablo encontró las mismas contradicciones que yo encuentro en mi mismo. Son una fuerza en el mundo. Pero Dios, en Cristo, escogió o decidió derrotar a esa fuerza. 2. Repetición. 3. Hebreos 2, 5-13. ¿Qué ve Dios en la humanidad? Jesús vive en nuestra carne, pero no podemos ahora ver eso claramente. Por decisión de Dios, Jesús es mi hermano. 4. Repetición. 5. Jn 1, 1-18. Yo puedo descansar en Él, que es "el comienzo". Jesús vive y continua en mi humanidad. Él me da muchos dones. 6. Deuteronomio 30, 15-20. En esta tierra a donde Dios me lleva, puedo escoger vida o muerte. Dios me honra tan profundamente que Él me da espacio para escoger. Todos mis antepasados hicieron esta elección en la fe. 7. Volverse a los agujeros negros y volcanes. 32 En todo amar y servir
  33. 33. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 ORACION DE LA SEMANA Señor, Dios Todopoderoso, Tú me estimas tanto. Tú me das tantos días y años, tanta fortaleza y habilidades, tantas cosas ricas y máquinas espléndidas, y me rodeas con tantas personas que yo puedo amar. Enséñame esta única cosa por encima de todas, Señor: cómo puedo elegir en mi vida para devolverte tantas maravillas como Tú me has dado. Por Cristo Jesús, mi Dios y buen hermano. Amén. Notas breves. Examinar la estructura de tu día de oración: la preparación del material; el tiempo de oración entrando en presencia de Dios, leyendo el pasaje del texto, ponderándolo, hablando con Dios Nuestro Señor, terminando con un Padrenuestro. Revisando la oración y tomando algunas notas. Examinando a la noche tu oración y tu día. Y después, prepararte nuevamente. Todo eso al servicio de Dios, nuestro Señor y representa respeto y amor para consigo mismo. Alaba a Dios porque te ha conducido hasta este momento!. 33 En todo amar y servir
  34. 34. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 EJERCICIOS ESPIRITUALES EN LA VIDA ORDINARIA PRIMERA SEMANA 34 En todo amar y servir
  35. 35. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 8ª ENTREVISTA. LO QUE SE NECESITA DECIR. - Hacerle recordar la importancia del examen de conciencia teniendo en cuenta especialmente la oración. - Es bueno hablar de los suplementos que se van a entregar. Estos son ayudas, no es necesario que la persona pase por todos los puntos que están a lo largo de estos EE. - Señalar que se van a repetir las meditaciones. - Es bueno recordarse a uno mismo y al ejercitante que el pecado es un misterio. - Lo que estamos queriendo de Dios es una profundización y entendimiento más fuerte de lo que es el pecado en cada uno de nosotros y en el mundo. - No pedimos miedo y desesperación, pero sí que pedimos vergüenza, tristeza y lágrimas al ver el dolor que supone el pecado. - Es bueno que la persona use el cerebro. Que piense lo que los humanos hacen con los humanos. En cuanto la persona está pensando el Espíritu le va a mover a tener vergüenza y lágrimas. PARA EL DIRECTOR. - Usando este método el ejercitante tendrá que hacer un esfuerzo serio pues los materiales así lo exigen. Otros van a necesitar de una oración menos rigurosa. Estas personas podrán utilizar más la Escritura. LA FUERZA NEGATIVA DEL PECADO EN EL MUNDO SOLO PARA RECORDAR. 1. La práctica de rever cómo fue tu día antes de acostarte será cada día más útil. 2. Cuando vayas a rezar sobre el pecado de la humanidad, vas a necesitar usar la cabeza. Esto es, en esos momentos precisas pensar, usar tu imaginación, ponderar, considerar. Un exceso de emoción es como humo sin fuego y calor. 35 En todo amar y servir
  36. 36. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 3. Lo que quiero ahora: sentir el poder del pecado en mi naturaleza humana y sentir confusión porque pequé y no sufrí tanto por este motivo. MATERIA PARA AYUDAR A LA CONSIDERACION DEL PECADO. 1. El pecado de los ángeles . Jesús dice: "Vi a Satanás caer como un relámpago del cielo". (Lc. 10, 18). 2. El pecado de Adán y Eva : "La muerte viene a través de una persona... todos mueren en Adán". (1ª Cor. 15, 21). 3. Repetición. (Génesis 3, 1-19). 4. El pecado de una persona. "¡Loco! Esta misma noche te será pedida tu alma". (Lc. 12,20). 5. Repetición. Jesús dice al respecto de Judas: "Mejor sería que este hombre no hubiese nacido".(Mt. 26,24). 6. Repetición. Visita de nuevo los agujeros negros y volcanes. 7. Meditación sobre el infierno. "Vengan ustedes benditos de mi Padre... Apártense de mí malditos, y vayan al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles" (Mt. 25, 34-41). ORACION DE LA SEMANA Todopoderoso y misericordioso Dios, veo con mis propios ojos la vergüenza y la miseria que nosotros, los seres humanos, practicamos en nosotros mismos y en los otros. Temo que alguna fuerza pueda causar tanta destrucción y daño. Mas pido, dame a conocer esa fuerza en todo su poder y complejidad. Dame sentir en la cosas humanas y a través de todo mi mundo cuan sutil y violentamente prospera el pecado. Dame coraje, Dios santísimo, para ver el pecado en toda su fealdad. Amén. Otras lecturas. Aquí tienes algunas Escrituras que puedes utilizar si quieres como apoyo: 1. 2Pe. 2,4. Cuando los ángeles pecaron, Dios los aprisionó. 2. Rom. 3, 9-18. Cómo vive ahora la humanidad. 3. Rom. 5, 6-11. Jesús muere por nosotros, por nuestros pecados, podemos confiar en Él. 4. Gál. 5, 16-26. Cómo somos solicitados por el Espíritu y por el pecado. 36 En todo amar y servir
  37. 37. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 5. Salmo 51. 37 En todo amar y servir
  38. 38. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 EL PECADO DE LOS ANGELES 1 . Me pongo en presencia de Dios y me ofrezco a Él. 2. Después me sitúo en mi mundo. Soy uno más entre los seres humanos. Oigo hablar de guerras, de hombres que hacen fortunas traficando con drogas. Leo diariamente sobre asesinatos ocurridos en mi propia ciudad. Respiro el aire que la gente ha contaminado con químicos nocivos. Consumo alimentos que obstruyen mis arterias, recargan mi sistema digestivo y afectan mi raciocinio. Tal vez comencé a fumar antes de que supiera que era nocivo. Tal vez me haya habituado a usar algunas drogas. Yo contribuyo al pago de armamentos cuyo poder mortífero es tan grande que hacen imposible conseguir por medio de ellos la paz para la cual fueron creados y en cambio amenazan la seguridad del mundo entero. Por medio de la propaganda me convencen de ideas que no son completamente ciertas. Mi cultura está saciada de placer y toma decisiones trascendentales con el solo objeto de obtener ese placer. Cuando los medios de comunicación no me dicen mentiras, me engañan con errores y puntos de vista equivocados. Aun cuando desee una distribución más equitativa de agua pura y alimentos nutritivos, yo sé que millones mueren de enfermedades mientras que yo puedo tomar agua potable y comer platos internacionales. Continúo haciendo una lista de los errores y maldades existentes hasta caer en cuenta de la triste realidad del mundo en el cual vivo. Este es mi mundo real, no importa cuán seguro y a salvo me sienta en mi propia situación. Sin ser lúgubre ni necio, veo mi mundo y mi vida como realmente son. 3. Ahora le ruego a Dios lo que anhelo: le pido a Él que me haga sentir vergüenza tanto por mis pecados irreflexivos como por los deliberados; quiero sentirme abrumado al reconocer que otros sufren de tal forma debido a los pecados humanos y que yo he sufrido tan poco, a pesar de haber sido y continuar siendo un pecador. Ahora acerca de los ángeles. 1. Recuerdo que Jesús dijo que Él veía a Satanás caer del cielo como un rayo (Lucas 10,18). 2. Entonces pienso. ¿Creo que Dios crea seres inteligentes fuera de los humanos? ¿Creo que todos los seres inteligentes tienen que tener cuerpo? Santo Tomás dice que debido a que los ángeles tienen inteligencias poderosas, se enteran de las cosas con una rapidez asombrosa y toman decisiones con todo su ser. Una vez que un ángel decide estar en pro o en contra del servicio de Dios, lleva a cabo esa decisión con todo su ser. ¿Qué pienso acerca de todo esto? Supongamos que un ser altamente poderoso estuviera a cargo de todas las fuerzas de nuestra galaxia y 38 En todo amar y servir
  39. 39. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 que este ser decidiera hacer las cosas a su manera en lugar de guardar las leyes de Dios. ¿Qué clase de destrucción ocasionaría esto? Supongamos que yo obrara de la misma manera y una vez hecha mi decisión, mi elección fuera irrevocable; la misma destrucción me aniquilaría. 3. Ahora reconozco cómo me siento acerca de las veces que yo opté por hacer mi voluntad en lugar de lo que yo sabía que era correcto. ¿Cómo es posible que los ángeles estén sumidos en el odio y yo todavía puedo cambiar? Al final, me vuelvo a Jesucristo colgando en su Cruz y hablo con Él. Le pregunto cómo es posible que el Señor y Creador haya venido desde la eternidad infinita a sufrir la muerte aquí en la tierra muriendo por nuestros pecados. Reflexiono entonces sobre mi vida y me pregunto: - ¿Qué he hecho por Cristo? - ¿Qué estoy haciendo por Cristo? - ¿Qué debería hacer por Cristo? Hablo con Él como un amigo y termino rezando un Padre Nuestro. 39 En todo amar y servir
  40. 40. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 EL PECADO DE ADAN Y EVA 1. Me pongo en presencia de Dios y me ofrezco a Él. 2. Entonces, me sitúo en mi mundo real. Soy uno más entre los seres humanos. Oigo hablar de guerras, de hombres que hacen fortunas traficando con drogas. Leo diariamente sobre asesinatos ocurridos en mi propia ciudad. Respiro el aire que la gente ha contaminado con químicos nocivos. Consumo alimentos que obstruyen mis arterias, recargan mi sistema digestivo y afectan mi raciocinio. Tal vez comencé a fumar antes de que supiera que era nocivo. Tal vez me haya habituado a usar algunas drogas. Yo contribuyo al pago de armamentos cuyo poder mortífero es tan grande que hacen imposible conseguir por medio de ellos la paz para la cual fueron creados y en cambio amenazan la seguridad del mundo entero. Por medio de la propaganda me convencen de ideas que no son completamente ciertas. Aun cuando desee una distribución más equitativa de agua pura y alimentos nutritivos, yo sé que millones mueren de enfermedades mientras que yo puedo tomar agua potable y comer platos internacionales. Continúo. Este es mi mundo real, no importa cuán seguro y a salvo me sienta en mi propia situación. Sin ser lúgubre ni necio, veo mi mundo y mi vida como realmente son. 3. Ahora le ruego a Dios lo que anhelo: le pido a Él que me haga sentir vergüenza tanto por mis pecados irreflexivos como por los deliberados; quiero sentirme abrumado al reconocer que otros sufren de tal forma debido a los pecados humanos y que yo he sufrido tan poco, a pesar de haber sido y continuar siendo un pecador. Ahora acerca de Adán y Eva. 1. Recuerdo lo que dijo San Pablo a los Romanos: "Por tanto, como por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte y así la muerte alcanzó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron" (Rom. 5,12). 2. Entonces pienso en esto. Aun cuando yo pueda creer que Dios trajo a la humanidad a este muno a través de la evolución, debo creer que en algún momento y en algún lugar en la tierra, los primeros seres humanos empezaron a vivir. Crecieron intelectualmente conscientes del bien y del mal, y algunos de ellos escogieron hacer el mal. Abusaron de lo que se les dio. Optaron por usar lo que les era prohibido por sus propias conciencias. Decidieron voluntariamente, establecer su propio sistema de valores en lugar de permitir que el Espíritu de Dios los guiara. De este pecado surgieron muchos otros. De ese pecado vino la muerte. Como consecuencia de este pecado original, nos inundó con la fuerza de un torrente toda la miseria, la desdicha, la maldad y la muerte que reinan en el 40 En todo amar y servir
  41. 41. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 mundo de hoy. 3. ¿Lo que ellos hicieron -una simple acción humana- habrá podido ser tan abrumadoramente peor que lo que yo he hecho, o pueda hacer? Sin embargo, ¿cuál es la consecuencia de mi pecado? ¿Por qué me trata Dios de una manera tan diferente? Reflexiono sobre cómo me siento acerca de todo esto. Finalmente establezco mi coloquio con Jesús crucificado, y le pregunto cómo llegó Él a esto. Y me surgen las siguientes preguntas: - ¿Qué he hecho yo por Cristo? - ¿Qué estoy yo haciendo por Cristo? - ¿Qué debo hacer yo por Cristo? Converso sobre estos puntos con Él. Termino con el Padre Nuestro. 41 En todo amar y servir
  42. 42. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 EL PECADO DE UNA PERSONA 1. Me pongo en presencia de Dios y me ofrezco a Él. 2. Me sitúo en mi mundo real. Pienso cómo vivo rodeado de violencia e ira, en un ambiente cada vez más deteriorado, sumido en mentiras, errores y falsedades, y bajo el peligro real de un holocausto nuclear. Tengo que buscar mi camino a través de todo esto. 3. Ahora le ruego a Dios lo que anhelo: le pido a Él que me haga sentir vergüenza tanto por mis pecados irreflexivos como por los deliberados; quiero sentirme abrumado al reconocer que otros sufren de tal forma debido a los pecados humanos y que yo he sufrido tan poco, a pesar de haber sido y continuar siendo un pecador. Ahora pienso en una persona que murió separada de Dios. 1. Recuerdo que Jesús dijo en una de sus historias, que un hombre rico, "Dives", había menospreciado a su desdichado vecino y terminó en un lugar, separado por un gran abismo del seno de Abrahán, estando eternamente sediento (Lc. 16,1931). 2. Reflexiono sobre esto. Jesús mismo dijo muy claramente que algunas personas estaban encaminadas a vivir eternamente separadas de Dios. La Iglesia ha enseñado consistentemente, que ciertas acciones y formas de vida llevan a la autodestrucción; a una vida después de la vida que sólo puede ser llamada totalmente miserable. Si una persona se ha amado sólo a sí misma y no ha deseado sino esto, entonces él o ella lo logrará eternamente: vivirá totalmente sólo, sin amar, con la excepción del amor propio. 3. Recuerdo que ciertos dictadores de este siglo han asesinado a un gran número de personas por su gran deseo de tener poder personal sobre los demás. ¿Dónde están ahora? Recuerdo que algunas personas ricas han pasado su vida entera amasando fortunas sin hacer nada por los pobres y por los que están sufriendo ante sus propios ojos. ¿Qué les sucedió al morir? Otras personas pasan toda su breve vida disfrutando incesantemente de placeres sensuales, hiriendo y causando daños a otros sin ninguna consideración y usándolos para su propio placer. ¿Qué les pasa a ellos cuando mueren? ¿Dónde están ahora? 4. Me imagino a un hombre joven en Vietnam, gradualmente volviéndose insensible, a medida que dispara sobre las chozas. En realidad, está matando a algunas personas. Adquiere gusto por esta mortífera ocupación. Piensa que como no sabe en realidad quienes son sus enemigos y quienes no lo son, esto no tiene importancia. Un día se encuentra con un hombre de edad acompañado por unos niños y los mata deliberadamente y sin motivo. Entonces, lo matan. ¿Qué clase de 42 En todo amar y servir
  43. 43. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 vida llevó? ¿Dónde está ahora? 5. Entonces, pienso en mí. ¿He tratado de alcanzar algo destruyéndome en el proceso? ¿Por qué no han causado mis estupideces las desdichas que otras han causado? ¿Quiero arriesgar el acabar mi vida totalmente solo, por siempre solo, sin amar a nadie sino a mi mismo. Entonces hago mi coloquio con Jesús en su cruz, permitiendo que surjan estas preguntas: - ¿Qué he hecho por Cristo? - ¿Qué estoy haciendo por Cristo? - ¿Qué debería hacer por Cristo? Rezo el Padre Nuestro. 43 En todo amar y servir
  44. 44. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 UNA MEDITACION SOBRE EL INFIERNO 1. Me coloco en presencia de Dios y me ofrezco a Él. 2. Entonces, me sitúo en mi mundo real. Considero cómo vivo rodeado de violencia e ira; mi ambiente se deteriora poco a poco por la autodecepción, por la falta de esperanza y por el error y por la continua amenaza de un holocausto nuclear. Tengo que hacer mi camino en medio de todo esto. 3. Y ahora pido a Dios lo que deseo: pido que me haga sentir una profunda sensación de pérdida y del dolor que sufre una persona que perdió el amor para siempre. Caso de experimentar esto, abrazarme fuertemente al amor de Dios. Entonces considero el infierno. 1. Primero, recuerdo lo que Jesús le dijo a sus discípulos sobre el Juicio Final. El rey de la gloria dirá a algunos: "Vengan benditos de mi Padre", y a otros: "Apártense de mí, cargando su propia maldición" (Mt. 25). 2. Entonces pienso en lo que significa el infierno. Primero, alienación. Tenemos dentro de nosotros mismos una orientación para los otros y para el Otro, esto es, para Dios; en el infierno estamos orientados para nosotros mismos. Segundo, soledad. Pierdo a los otros, sin embargo no puede decir ni saber quiénes son esos seres que pierdo. Tercero, frustración. Mi propio yo se entiendo como siendo un "aleluya" dicho en la alabanza y en la acción de gracias; en el infierno, sólo puedo gruñir, frustrado por no ser para mí mi propia verdad. Cuarto, el absurdo. Dios escribe en mí mismo los valores -lealtad, fidelidad, veracidad, honestidad, servicio a los otros- que, conservados, podrían haberme hecho feliz; pero durante mi mida escogí otros valores con la esperanza de que me harían feliz -p.e., tener poder sobre los otros, sentirme totalmente seguro, gastar mi dinero y otras cosas del mismo tipo-. Ahora sé que los valores que escogí eran absurdos, sin raíces en mi verdadero yo. Vivo el absurdo, ahora y para siempre. 3. Entonces me asombro de que todo eso pudiese ser como un lugar. ¿Cuáles son los sonidos y las visiones de un lugar donde las personas viven totalmente ensimismadas? ¿Cómo se ha de sentir la atmósfera donde cada cual vive para sí mismo, solo y frustrado? 4. Durante algún tiempo me imagino en esa situación. ¿Qué tipo de ira amarga podría sentir en mi mismo? ¿Podría lamentarme por haber hecho cosas que me llevaran a eso? Finalmente me vuelvo a Jesús y le digo algo así: Señor Jesucristo, Tú me salvaste de la muerte después de la muerte, de la soledad 44 En todo amar y servir
  45. 45. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 definitiva. Tú no dejaste que ninguna criatura me hiciese caer en la muerte y en el foso. Oh Señor, Tú me salvaste y me apreciaste, aun cuando no te tenía en mi mente, aun cuando realmente no me importabas. Difícilmente puedo creer en tal amor; no puedo entenderlo. Por favor, Señor, permíteme temer, más que cualquier cosa, aquello que me haga perderte a ti y a tu amor. Déjame nombrar esa pérdida: el infierno. Tú, Señor, manténme fuera de él. Amén. 45 En todo amar y servir
  46. 46. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 9ª ENTREVISTA. LO QUE SE NECESITA SABER. - ¿Consiguió seguir con los Ejercicios (Meditación sobre los ángeles, Adán y Eva, etc.)? - ¿Cómo rezó con estas meditaciones? - Si no pasó nada, ¿cuál es el marco de su oración? Examinar los siguientes aspectos: presencia, composición, petición, puntos, coloquio. ¿Consiguió estos puntos? - ¿Ha entrado en la materia pensando y sintiendo con respecto al pecado? ¿El sentimiento hacia el pecado es real? ¿tiene sentido o está la persona muy dominada por su pecado (escrúpulos) olvidando el amor y misericordia de Dios? - ¿Le ha pedido a Dios vergüenza y ser confundido por los propios pecados? - ¿Camina en consolación o desolación? LO QUE SE NECESITA DECIR. - En algún momento hablar de la importancia de la confesión general. Esto lo tiene que hablar el ejercitador cuando lo juzgue más oportuno. - Llamar la atención sobre el hecho de que no vale nada la autocompasión y la autoconcentración. Lo que se necesita es salir de la propia persona hacia Dios. - Profundo conocimiento del pecado en la fe viene como don de Dios. Dios lo facilita a su tiempo y manera. - Hablar detenidamente sobre el suplemento Meditación sobre nuestros pecados. ACERCA DEL DIRECTOR. - Ha de estar atento a las consolaciones y desolaciones del ejercitante. - Ha de estar tranquilo. 46 En todo amar y servir
  47. 47. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 UNA MEDITACION SOBRE NUESTROS PECADOS SOLAMENTE PARA RECORDAR. 1. Los pasajes de la Escritura, las notas, son para ser usadas fuera de tu tiempo de oración. Ellas pueden ayudar a mantener el estado de oración. 2. Ten en cuenta que vuelves más fructífero tu tiempo de oración si preparas con antelación la materia de oración o mejor sería si la preparas por la noche a la hora de hacer el examen de conciencia. 3. Acuérdate que, cuando te colocas en la presencia de Dios, el Señor está constantemente para ti, con amor y Él se preocupa de ti, en todos los momentos de la vida. 4. Lo que quiero ahora: quiero un conocimiento más perspicaz de cómo y cuando pequé. Que el Señor me abra a una tristeza y vergüenza profundas por todo lo que he hecho. Quisiera llorar como Simón Pedro lloró. ALGUNOS PASAJES QUE NOS PUEDEN AYUDAR A MEDITAR SOBRE NUESTROS PECADOS. 1. Sobre mis pecados. Los recuerdo. 2. Repetición. Jesús dice a Pedro: "Simón, Hijo de Juan, ¿me amas?" (Jn. 21,17). 3. Sobre mis pecados. Los pondero. 4. Repetición. Jesús pregunta a sus discípulos: "¿De qué le vale al hombre ganar el mundo si se va a perder a sí mismo?"(Lc. 9,25). 5. Sobre mis pecados. Me coloco delante de Dios y de toda la Creación. 6. Repetición de este tiempo de oración: vuélvete a los agujeros negros y a los volcanes. 7. Meditación sobre el infierno. Jesús dice: "Y tú, Cafarnaum, quisiste estar tan alta como el cielo. Serás lanzada al infierno. Porque, si los milagros que se hicieron en ti hubiesen sido hechos en Sodoma, ella todavía estaría en pie" (Mt. 11, 23). 47 En todo amar y servir
  48. 48. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 ORACION DE LA SEMANA Dios todopoderoso y eterno, dame la fuerza de espíritu para reconocer mis pecados y el coraje de sentir vergüenza por ellos. Haz que me sienta confuso, para que mis pecados no me destrocen, como destrozan a los otros. Enséñame a llorar por las heridas y daños que yo he infligido a los demás con mi pecado. Por favor, Señor, yo quiero realmente vivir consciente de cómo he dejado que esta raíz terrible del mal esté presente en mí y en mi mundo. Amén. Otros pasajes que pueden ayudar. Aquí tienes otras lecturas de las Escrituras que puedes emplear para tus oraciones. 1. Efesios 2, 1-10. Estábamos muertos por el pecado y Él nos vino a salvar. 2. Colosenses 1, 13-14. Él nos trajo de la oscuridad a la luz. 3. Colosenses 1, 21-22. Él nos transformó de enemigos en santos. 4. Santiago 1, 13-18. Dios no nos tienta, son nuestros deseos engañosos los que lo hacen. Nuestros deseos engañosos dan luz al pecado y el pecado a la muerte. 5. Salmo 32. Soy un miserable hasta que confiese mi pecado a Dios. 6. 1ª Corintios 13, 17. Sin el amor no soy nada. 7. Romanos 7, 14-25. Pobre de mí, ¿quién me salvará?. 48 En todo amar y servir
  49. 49. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 UNA MEDITACION SOBRE NUESTROS PECADOS 1. Me coloco en presencia de Dios y me ofrezco a Él. 2. Entonces, me coloco en mi mundo real. Considero cómo vivo rodeado por la violencia y por el disgusto. Mi ambiente se deteriora paulatinamente por la autodecepción, por la mentira y por el error. Considero que he dejado entrar mucho de ese desorden en mí mismo. 3. Y ahora, pido a Dios lo que estoy buscando: sentir la tristeza del pecado en mi propia vida, cada vez más y más profundamente. Que haga llorar a mi corazón por mis pecados y que lloren también mis ojos. Primero: recuerdo mis pecados. Me vuelvo a los lugares en que viví y veo lo que ocurre allí. Recuerdo las cosas que hice a los otros -trabajos, amistades, proyectos, juegos, etc.-. Me vuelvo a los lugares en que estudié y trabajé. Cuando recuerdo un incidente o una acción, yo lo recuerdo cuidadosamente en la presencia del Señor Jesús: ¿Qué pasó allí? ¿qué estaba detrás de las palabras y los gestos? ¿cuál era mi proyecto entonces? ¿qué estaba en mi corazón?. Segundo: peso mis pecados. Veo paso a paso, la fealdad de mis pecados, cuán detestables fueron esas acciones y palabras. Veo como mis pecados podrían ser cosas miserables, incluso cuando no fuesen contra los mandamientos de Dios o contra mi propia conciencia. Entonces me digo paso a paso: ¿quién soy yo que hago estas cosas?. ¿Soy acaso la persona más importante y mejor del mundo? ¿mi propio valor traspasa el valor de los santos y ángeles, hasta tal punto que deba insistir en mantener mi propio punto de vista, en contra de las esperanzas de Dios sobre mí? A veces parezco ser una fábrica de enlatados, en la cual cada lata está infectada; cualquier cosa que toco queda manchada. Tercero: miro, paso a paso, a mi Dios. Él me cría constantemente dándome el bien para realizarlo, formando en mí necesidades y propósitos que me conducirían a mi santidad y felicidad, haciendo que aparezcan buenos deseos en mí, por causa de su amor y por causa del gran amor que siente por mis semejantes y por mi propio ser. Dios es gentil y bondadoso. Dios es sabio y sumamente paciente. Dios me da sus dones y hasta se da a Sí mismo. ¿Y qué hago yo sino considerar como vil las santas necesidades y propósitos e ignorar despreciando los muchos buenos deseos, para ir en busca de 49 En todo amar y servir
  50. 50. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 placeres y de poder? Acaso, ¿soy yo como Dios?. Cuarto: contemplo toda la creación de Dios. Cuando miro el maravilloso orden del universo y el mundo inconsciente de los pájaros y animales, fijo mi admiración en que no se hayan vuelto contra mí, cada uno a su manera, como una seria mancha en el conjunto de su belleza. Cuando yo renuncio a ser yo mismo, la estabilidad de la tierra continua sustentándome y el sol se niega a quemarme como un plástico. Cuando realizo cosas malolientes las flores me ofrecen su fragancia y los pájaros continúan cantando cuando yo paseaba a su alrededor. Aún, cuando yo estaba completamente alejado de Dios, de la ley que Él imprimió, la tierra y el mar me sustentaban, el aire seguía entrando en mis pulmones, la comida fue digerida por mi sistema digestivo, la luz entró por mis ojos. Y, yo estaba totalmente fuera de sincronía con todo eso. Pero, ¿qué es eso? ¿Por qué las personas santas no fueron movidas por el espíritu para terminar con mi maldad, o hasta conmigo mismo? ¿Cómo pudieron continuar protegiéndome los ángeles, en lugar de abandonarme en esta vida? ¿Por qué no fui colocado en el lugar en que se encuentran tantas personas que son como yo? Finalmente. Me vuelvo a Dios, mi misericordioso Señor. Le digo lo que se me ocurre dentro de mí, explicitándole mis pensamientos y dándole gracias por haberme dado vida todo el tiempo hasta este momento. Y me determino con la ayuda divina a no hacer nada de eso nuevamente. Y, termino con un Padre Nuestro. 50 En todo amar y servir
  51. 51. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 10ª ENTREVISTA. LO QUE SE NECESITA SABER. - ¿Baja a lo concreto de su vida y pecado o está dando vueltas y más vueltas? - ¿Habla de alguna situación pecaminosa? ¿Se tiene problema con esa situación? ¿Se habla o no se habla de esas cosas importantes? ¿Se les da la importancia debida? - Mirar si la persona tiene fuerza interior para saber si ve los motivos que le llevan al pecado y está dispuesta a salir del abismo. - ¿Está preparando los puntos de la oración con antelación? LO QUE SE NECESITA DECIR. - Importancia de la penitencia. - Si no pasa nada cambiar la oración. Recomendar otros pasajes, más imaginación, etc. Si todo está seco que medite la Escritura (el lavatorio de los pies, etc.). A lo mejor le viene bien lecturas del tipo Tony de Mello para meditar su propio pecado con imaginación (puede ser la vivencia del propio entierro que está en Sadhana ). - Insistir en la importancia del Triple Coloquio. - Hablar de la confesión general. 51 En todo amar y servir
  52. 52. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 ANTE MI PECADO Y ANTE MI ESTADO DE PECADO CLAMO A LOS SANTOS SOLAMENTE PARA RECORDAR. 1. En el coloquio final de la oración o en cualquier momento de la oración, hablo a Dios tal como un amigo habla con otro amigo, o quizá de la misma manera en la que un subordinado de mucha confianza habla con su jefe. Puedes hablar sobre cómo te van las cosas, explicar lo que estás haciendo, pedir consejo o explicación. Tal vez, te reconozcas culpado por algún error o solicitando algún favor. 2. Lo que quiero ahora: pido a Dios que me dé una tristeza más profunda y más intensa por mis pecados . MATERIALES PARA LA ORACION DE ESTA SEMANA. 1. Sobre el pecado de los ángeles o de Adán y Eva en el marco de Triple Coloquio. 2. Sobre el pecado de una persona en el marco del Triple Coloquio. 3. Sobre mis pecados . Los recuerdo y vuelvo al Triple Coloquio. 4. Sobre mis pecados . Los peso y vuelvo al Triple Coloquio. 5. Una meditación sobre mi propia muerte. Todos habremos de morir alguna vez. Poco a poco has de convertirte. 6. Repetición volviendo a los agujeros negros y volcanes. 7. Una meditación sobre el infierno. "Ahora muere el hombre pobre... y el hombre rico también muere". (Lc 16, 19-31). 52 En todo amar y servir
  53. 53. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 ORACION DE LA SEMANA Yo te llamo, María Madre de Dios, Nuestra Señor, para que me consigas ese don: sentir en mi corazón dolor por mis pecados; y en mi espíritu la descomposición de mi pecado. Yo te llamo, Jesús, Señor y Redentor, para compartir contigo la pesada carga que Tú llevas por todos nuestros pecados. Yo te llamo, Padre de todos, para que me saques de la ciega nada, para que me llenes de tu espíritu de luz para reconocer el pecado cuando venga, para ver donde trabaja el pecado, para estar libre del pecado al cual estaba entregado. Otros pasajes que pueden ayudar. Aquí tienes otras lecturas de las Escrituras que puedes emplear para tus oraciones. 1. Judas 1, 6. El pecado de los ángeles. 2. 2 Samuel 11, 1-15. David y Urías. 3. Lc 18, 9-14. El fariseo y el publicano. 4. 1ª Jn 1, 8-2, 2. Si decimos que no tenemos pecado mentimos. Él es el justo. 5. Lc 15. La oveja perdida. El dracma perdido. El hijo pródigo. 6. Lc 7, 36-50. Le fueron perdonados sus muchos pecados porque mucho amó. 53 En todo amar y servir
  54. 54. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 EL TRIPLE COLOQUIO 1. Me fijo en la mirada amorosa de Dios. Me ofrezco todo entero a Él. 2. Coloco mi ser pecador en medio de este mundo lleno de pecado. 3. Entonces pido a Dios lo que quiero: una comprensión cada vez más profunda de mi pecado y de mi estado de pecado. Quiero sentir vergüenza por lo que hice y por todo lo que dejé de hacer y llegar a sentir disgusto por el desorden de mis acciones y deseos. Yo mismo pediré a Dios que llene mi corazón y mis ojos de lágrimas, si Él quiere darme ese don. Considero algunos puntos particulares de las meditaciones sobre el pecado de los ángeles, de nuestros primeros padres, de una persona o de las meditaciones de mi propio pecado. Después de esto, hago uso de los tres coloquios de la siguiente manera: * Primero. Hablo con la Madre de Jesús, le pido a ella que me alcance de su Hijo estos tres favores: + el conocimiento de mis propios pecados. Descubrir cómo ellos están en la base de mis acciones y un sentimiento de rechazo ante esas actitudes, decisiones, acciones, costumbres, hábitos; + una comprensión grande del desorden de este modo de ser, una comprensión que me deje lleno de dolor y que me conduzca a rectificar en mi vida. + un conocimiento lleno de fe del interior del mundo que rodea mi vida y un disgusto de sus antivalores y sus propósitos. Quiero dejar todo eso. Y rezo el Ave María. * Segundo. Hablo con el Hijo de María y pido a Jesús que me obtenga esos mismos tres dones del Padre. Entonces rezo la oración de Jesús varias veces. * Tercero. Hago estas mismas peticiones directamente al Padre: que Él mismo, el Señor eterno de todo, me lo dé. Termino con el Padre Nuestro. 54 En todo amar y servir
  55. 55. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 REZANDO SOBRE MI PROPIA MUERTE * Como siempre me coloco en la presencia de Dios, me ofrezco totalmente a Él y presento mi ser de pecado en este mundo de pecado. * Después pido a Dios que pensando en mi propia e inevitable muerte, pueda profundizar en mi comprensión del pecado para apartarme cada vez más de Él. * Primero, uso mi imaginación, considero que estoy muriendo en un hospital. ¿Cuál es mi nivel de consciencia? ¿Estoy claro y consciente o estoy totalmente drogado? ¿Dejo en orden todas mis cosas o hay cosas sin terminar? ¿Cuántos años tengo, quién de mis amigos y parientes se encuentran a mi lado? * Entonces me pregunto: ¿qué te hubiera gustado haber hecho antes de este momento? ¿Qué hubieras hecho y qué te hubiera gustado no haber hecho? ¿Qué actitudes te dan miedo ahora que estás en la cama moribundo? ¿Qué he hecho de valioso en mi vida ahora que estoy en la cama? ¿Qué me parece verdaderamente estúpido en mi vida? * Después de considerar todo eso, hago mi Triple Coloquio. * Puedo hacer esto de otras maneras. A lo mejor espero morir en un accidente o repentinamente. Otras situaciones son válidas. * Por ejemplo, yo puedo imaginar que soy Lázaro, esperando a Jesús que no llega, permaneciendo sobre una fría piedra con todos mis dedos helados, y entonces escucho su voz que me llena de calurosa vida. ¿Podrá Lázaro sentir alguna otra vez miedo de la muerte? ¿Podrá ver su mundo y sus valores como los veía antes? * O quizá, yo podría contar las muchas maneras en las que yo podía haber muerto en cualquiera de los días más ordinarios y rutinarios de mi vida. ¿Cambia esto el modo de vivir mis días ordinarios y mi mundo de cada día? * O, por último, podría escribir un relato escribiendo mi propia muerte. ¿Cómo me hace sentir eso? ¿Cómo describiría lo que yo hice en mi vida? ¿Qué desearía incluir de todo corazón en la descripción de mi propia vida? Entonces considero si he de cambiar o aclarar alguna cosa en mi mente. 55 En todo amar y servir
  56. 56. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 CONSIDERO MI SER PECADOR DELANTE DE DIOS SOLAMENTE PARA RECORDAR. 1. Puedes volver a mirar las notas sobre el Triple Coloquio. 2. Recuerda tu reflexión durante los días de preparación: Dios nunca dejará que sientas el peso de tus pecados hasta que hayas sentido el amor inmenso y el perdón de Dios para contigo. Estamos frente a un misterio, el pecado, en el cual penetramos sólo por un don gratuito de Dios. 3. Lo que quiero ahora: pedir a Dios que me revele el misterio del pecado en mí mismo, de u modo pleno, y que Él me dé el don de arrepentirme y llorar mis pecados. MATERIALES PARA LA ORACION. 1. Un resumen de las tres últimas semanas terminando con un Triple Coloquio. 2. Repetición. 3. Repetición de Rezando sobre mi propia muerte. 4. Un resumen terminando con el Triple Coloquio. 5. Rezando sobre el Juicio Final. Jesús dice: "las personas estaban comiendo y bebiendo, se casaban, hasta el día en que Noé entró en el arca y el diluvio vino a destruirlo todo... Acontecerá lo mismo el día en que se revele el Hijo del Hombre" (Lc 17, 27-30). 6. Un resumen terminando con el Triple Coloquio. 7. Una meditación sobre el infierno. Jesús dice: "No tengan miedo de aquellos que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más... Tengan miedo de aquel que, después de matar el cuerpo, tiene el poder de matar el alma" (Lc 12, 45). 56 En todo amar y servir
  57. 57. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 ORACION DE LA SEMANA Dios que eres Santo, lamento todo lo que he hecho y todo lo que he dejado de hacer. Dios todo Santo, lamento por haber hecho de mi propio ser, un ser desordenado y de mi propia vida una vida fuera del camino. Dios todopoderoso, lamento el error del pecado en todo el mundo y la vanidad y el vacío de los acontecimientos humanos. Santo Dios, condúceme hasta tu Santo Ser. Amén. Otras lecturas. 1. Lc 8, 26-39. El endemoniado de Gerasa. 2. Isaías 43, 1-7. "Yo no te redimí. Tú eras precioso ante mis ojos". 3. Ezequiel 28, 1-19. Profecía contra el rey de Tiro. 4. Ezequiel 36, 25-32. "Yo les daré un corazón nuevo. Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios" . 5. Jn 8, 31-45. Dios es el Padre de la verdad. Satanás es el padre de la mentira. 6. Hebreos 10, 26-31. 7. Mt 25, 31-46. Cuando venga el Hijo del Hombre. 57 En todo amar y servir
  58. 58. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 EL EXAMEN DE CONCIENCIA Examino mi conciencia mirando primero todo lo que he hecho y todo lo que estoy haciendo. Del mismo modo que el amor es "hacer" y no sólo "hablar", así también ocurre con la virtud y el pecado. En general, examino mi conciencia y con sencillez veo cómo fue mi día viendo lo que hice y lo que dejé de hacer. ¿Me porté como me hubiera gustado portarme? ¿Estoy desarrollando maneras de actuar que realmente apruebo o estoy cayendo en modos de actuar que desapruebo en mi conciencia? Algunas veces, puedo concentrarme en alguna cosa en particular que estoy haciendo o dejando de hacer. Por ejemplo: quiero desarrollar el hábito de mirar mi agenda antes de aceptar cualquier compromiso y sé que me llevará cierto tiempo para desarrollar ese hábito. O quizá, he caído en la cuenta de que estoy usando el nombre de Jesús para cualquier cosa y he de dejar esa costumbre. En esos casos, muchos consideran el examen de conciencia muy útil. El examen de conciencia me ayuda a descubrir cómo estoy actuando en el día, cómo me sentí, lo que hice, lo que dejé de hacer... Aquí tienes una manera bastante experimentada de cómo hacerlo: * Primero: doy gracias a Dios Nuestro Señor por todo lo que Él ha hecho por mí y por toda la humanidad. * Segundo: pido a Dios que ilumine mi mente para ver mis pecados y para que me ayude a vivir sin ellos. * Tercero: me pregunto sobre lo que he hecho. ¿Qué he dicho o qué he dejado de decir? ¿Qué he hecho o qué he dejado de hacer? Examino mi día, tal vez un poco sistemáticamente, por periodos de tiempo o lugares o a través de algún otro método. * Cuarto: identifico cualquier cosa que no apruebo, de acuerdo con mi propia conciencia y ante el rostro de Dios le pediré que me perdone. * Quinto: miraré al futuro y decidiré cómo voy a hacer mañana si Dios me diese este don. Y termino con un Padre Nuestro. Este ejercicio puede ser realizado en unos minutos. Es muy importante que aquellos que se sientan crecer en Cristo, empleen algún tiempo al final de cada día, dando gracias a Dios por ese día y examinando cómo es que Él ha convertido en realidad tus esperanzas e intenciones. 58 En todo amar y servir
  59. 59. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 REZANDO SOBRE EL JUICIO FINAL *Después de preparar el texto de la Escritura y comenzando el tiempo de oración como siempre lo hago, leo el texto moviendo los labios, o suavemente en voz alta. Puedo de este modo ir seleccionando palabras y frases para considerarlas detenidamente una a una, o puedo conseguir que la imaginación me coloque la escena del texto y así contemplar lo que acontecerá en el futuro. * Considero, entonces, todo eso en mí mismo y cómo todo eso se aplica a mí. * Textos: Mt 25, 31-46; Daniel 13, 1-13; Apocalipsis 19, 1-10 y 21, 1-8. 59 En todo amar y servir
  60. 60. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 RESUMO LA ORACION ANTERIOR Este simple ejercicio depende de las anotaciones, de la memoria de las cosas vividas. * Aquí presentamos cosas parecidas: dos amigos están viendo un álbum de fotografías de unas vacaciones de dos semanas que pasaron juntos. Entonces se preguntan mutuamente cuántos lugares diferentes tuvieron la oportunidad de visitar. Ellos, de un golpe, pasan las fotografías rápidamente, recordando a estas personas y aquella montaña, recordando dónde hicieron las paradas. Un resumen de la oración anterior es como hacer esto. * Otro ejemplo parecido: el responsable de una pequeña organización de voluntarios examina, preparando el próximo encuentro, cuántos proyectos diferentes realizó el grupo durante los pasados seis meses y quiénes han trabajado y quiénes no. El líder, rápidamente, pasa por notas y resúmenes, contando, apreciando y valorando, y así prepara lo que va a decir a los miembros del grupo. Un resumen de la oración anterior es algo parecido a esto. * Un resumen es también como una repetición. Pero, ambas cosas son distintas. Mientras la repetición te lleva a ver sólo los agujeros negros y volcanes, el resumen te lleva más atrás, más lejos que simplemente a ver los agujeros negros y volcanes. Al hacer tu resumen vas a ver con cuidado lo que fue apareciendo durante tu oración. * De esta manera preparo bien mi tiempo de oración. Reviso todo lo que he rezado durante un periodo concreto de tiempo. Aíslo así, experiencias intensas, convicciones bien definidas, imágenes e ideas. No sólo elementos negativos, sino también positivos. * Cuando rezo, no me quedo demasiado tiempo en un único punto. Trato de describir lo que he conseguido durante este periodo, tal vez viendo de un modo más simple y claro, moviéndome a través del material. A partir de ese movimiento, a través de los frutos de la oración precedente, encuentro materia para llevar a los coloquios y las peticiones. Así, cuando esté preparado hago el Triple Coloquio. 60 En todo amar y servir
  61. 61. EE.EE. en la vida ordinaria - Introducción 1 EL EXAMEN DE CONCIENCIA CON MIRAS A UNA CONFESION GENERAL Introducción. Examino mi conciencia mirando primero todo lo que he hecho y todo lo que estoy haciendo. Miro cómo ha sido mi conducta desde la última confesión y miro cómo me gustaría que hubiese sido. ¿Actúo según mi propia conciencia o estoy adquiriendo modos de actuar que desaprueba mi propia conciencia? Soy consciente de que mi realidad de pecado sin Dios me lleva a la desesperación y que mi realidad de pecado con Dios me lleva al arrepentimiento y a una libertad cada vez mayor. El pecado es todo aquello que me deshumaniza y que deshumaniza a los otros, es decir, todo aquello que hace menos personas a las personas. Tomar conciencia de que Dios me llama desde mi miseria y mi pecado y no a pesar de mi miseria y mi pecado. Modo de hacer un examen de conciencia. * Primero: doy gracias a Dios Nuestro Señor por todo lo que Él ha hecho por mí y por toda la humanidad. * Segundo: pido a Dios que ilumine mi conciencia para ver mis pecados y para que me ayude a arrepentirme. * Tercero: examino mi vida desde la última confesión: a.) La relación con Dios. ¿Amo a Dios sobre todas las cosas o, por el contrario, otras cosas o personas ocupan el lugar que debería ocupar Dios? ¿Hago lo posible por aumentar día a día mi fidelidad y amor a Cristo y por seguirle como buen cristiano? b.) La relación conmigo mismo. ¿Me quiero tal y como Dios me ha hecho, le doy gracias por mi vida o me quejo e intento ser lo que no estoy llamado a ser? c.) La relación con los demás. Con mi familia, amigos, pareja, estudios, diversión, etc. * Cuarto: una vez que he identificado las cosas que mi conciencia no aprueba porque me alejan de la voluntad de Dios para mi vida, pido perdón a Dios. Para gustar del perdón hacen falta cinco condiciones: a.) El propio perdón. Si yo no me perdono es difícil sentir el perdón de Dios. El templo de Dios es santo y ese Templo somos nosotros (1Cor 3, 16-18). Por eso hemos de perdonarnos a nosotros mismos, pues pertenecemos a Dios, a un Dios que es misericordia. Aunque nuestra conciencia nos condene, Dios no nos condena, Dios nos ama. 61 En todo amar y servir

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