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Maza Primera semana EE

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MANUEL PABLO MAZA MIQUEL, S.J.
DIOSES QUE NO SALVAN
Apuntes para ayudar a los que se ejercitan ...
Maza Primera semana EE

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ÍNDICE
Prólogo
1. Primero lo primero.
2. Después de cada rato de oración: indicaciones para eva...
Maza Primera semana EE

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Este pequeño libro continúa introduciendo al proceso de los Ejercicios
Espirituales de San Igna...
Maza Primera semana EE

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clima de desierto, apartados del medio en el que se vive en silencio. Es
una experiencia que si...
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4. Pido lo que más quiero obtener en la oración.
5. Leo el texto escogido para la oración. Lo l...
Maza Primera semana EE

Consolación
Aumento de fe, esperanza y amor.
Paz, alegría, confianza, ánimo, valor,
experiencia de...
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Pido al Señor sentir que soy pecador perdonado. Esto quiere decir, reconocer
de verdad que soy ...
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Carlos Rafael Cabarrús, S.J. precisa así de que se trata la primera semana:
La experiencia de l...
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• Delante de la generosidad del Padre captamos la magnitud de nuestro
egoísmo, vemos qué equivo...
Maza Primera semana EE 10

• Nadie puede saltarse el drama del pecado para colocarse en la salida, en el
camino de la salv...
Maza Primera semana EE 11

En Génesis 1,31 leemos, “Y vio Dios que todo cuanto había hecho era muy
bueno”. Mira nuestro mu...
Maza Primera semana EE 12

Juan 1, 5-8). Después de plantear el Principio y Fundamento, Ignacio de Loyola
invita al que ha...
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criaturas están expuestas a la mentira y a la rebeldía inútil contra nuestra
condición limitada...
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pequeño con la novedad del designio del Señor (verso 4); lo llama seductor
(verso 9); acusador ...
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Mirándome a mí mismo, considerar qué he hecho por Cristo, qué hago por
Cristo, qué debo hacer p...
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primer lugar, el mal siempre es mentiroso y torcido, afirma que Dios les ha
prohibido al hombre...
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Cada quien ha recordado con el Génesis la maldad humana, y ha intentado
comprender algunos de s...
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<<conocer que estaban desnudos>> (Gn 3,7).... La desnudez de la que se
percata la pareja pecado...
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3. Nuestra cultura posee muchos mecanismos que pretenden desplazar a Dios
del centro de la vida...
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11.
Buscando las raíces del mal en mí.

Petición.

Que yo tome conciencia de la realidad del ma...
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“Mi corazón no es engreído, ni mis ojos soberbios. Ni me he puesto a buscar
cosas grandiosas o ...
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imaginación, pero me parecía oír el ruido del agua meciéndose burlona dentro de
la cantimplora....
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“El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; quien beba del agua que yo le
daré no tendrá sed ...
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aunque es de noche. 15
14.
Volviendo sobre lo meditado hasta ahora en la primera semana

Compos...
Maza Primera semana EE 25

1. ¿Por qué tendemos a fabricar ídolos?
El camino de la libertad siempre tiene dificultades, os...
Maza Primera semana EE 26

16.
Una comparación entre el ídolo (el becerro de oro) y
Yahvé, el Dios Vivo y Verdadero.
El be...
Maza Primera semana EE 27

Deuteronomio 32. Moisés resume la historia de Israel, y él mismo quedará
fuera de la tierra pro...
Maza Primera semana EE 28

Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor
¿Cómo quedan tu idea de s...
Maza Primera semana EE 29

¿La salvación un insulto a nuestra capacidad? ¿Quién no ha experientado la
complicidad propia c...
Maza Primera semana EE 30

2. ¿Hasta qué punto acepto yo, con mis nombres y apellidos, que
efectivamente necesito un Salva...
Maza Primera semana EE 31

está vencido, el Reino se ha acercado. Tomen otro camino y crean en la Buena
Nueva--“ (Marcos 1...
Maza Primera semana EE 32

arreglar todo, aunque luego se quede igual o peor, pero a nadie le gusta que le
digan: --mire, ...
Maza Primera semana EE 33

La maldad, el desorden y la estrategia del mundo
como poder contrario al Señor.
A la luz del Es...
Maza Primera semana EE 34

7. El no responsabilizarnos de los que hacen la vida con nosotros, como si lo
único que contase...
Maza Primera semana EE 35

Si por cada discurso de político, de graduación, homilía dominical, editorial de
periódico cond...
Maza Primera semana EE 36

La seriedad de la libertad humana.
Esta nota previa, tomada de una obra de Olegario González Ca...
Maza Primera semana EE 37

futilidad, se desprecia y anula a sí mismo por insignificante. Cierta sicología
y filosofía han...
Manuel Maza. Ejercicios espirituales. Primera semana. Dioses que no salvan
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  1. 1. Maza Primera semana EE 1 MANUEL PABLO MAZA MIQUEL, S.J. DIOSES QUE NO SALVAN Apuntes para ayudar a los que se ejercitan en la Primera Semana de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Comunidades de Vida Cristiana, Santo Domingo, República Dominicana. Se encorva Bel, se desploma Nebó1; sus imágenes las cargan sobre bestias y acémilas, y las estatuas, cargadas en andas, son una carga abrumadora; a una se encorvan y se desploman: incapaces de librar al que los lleva, ellos mismos marchan al desierto. Escúchame, casa de Jacob, con quien he cargado desde que nacieron, a quien he llevado desde que salieron de las entrañas: hasta su vejez yo seré el mismo, hasta las canas yo los sostendré; yo lo he hecho, yo los seguiré llevando, y los sostendré y los libraré. ¿A quién me compararán, me igualarán o me asemejarán que se me pueda comparar? Sacan oro de la cartera y pesan plata en la balanza; ajustan el precio con un orfebre que con ese material les fabrique un dios, se postran y lo adoran. Se lo cargan a hombros, lo transportan; Donde lo ponen, allí se queda; No se mueve de su sitio. Por mucho que le griten no responde, no los salva del peligro. Recuérdenlo y medítenlo: Reflexionen, rebeldes, Recordando el pasado predicho. Yo soy Dios y no hay otro: no hay otro Dios como yo” (Isaías 46, 1 – 9). Bel y Nebó son dioses del imperio babilónico, la potencia que arrasó, primero Israel y luego Judá. Sus ejércitos parecían invencibles, pero los persas los desbarataron. Bel y Nebó son dioses del panteón asirio-babilónico: Bel, dios del cielo, Nebó, dios de la sabiduría, los dos serán aplastados. Los babilonios y sus dioses tendrán que huir apresuradamente, y entonces, esos ídolos de piedra, signos de su poder y dominio, se volverán una peso insoportable para las mulas desfallecientes que los cargan bamboleándolos y para los derrotados babilonios cuya huída retrasan. 1
  2. 2. Maza Primera semana EE 2 ÍNDICE Prólogo 1. Primero lo primero. 2. Después de cada rato de oración: indicaciones para evaluar tu oración. 3. Algunas indicaciones para ir entrando en la primera semana. 4. ¿Qué fruto, qué disposición le pido al Señor que me conceda personalmente en esta primera semana de los Ejercicios Espirituales? 5. ¿Cuál es la meta y el objetivo de la semana? 6. Un aporte de Santiago Arzubialde, S.J. 7. Sano realismo. 8. Repetición de la oración. 9. Génesis y la irresponsabilidad humana. El pecado de Adán y Eva. 10 . Una repetición sobre el pecado en Génesis 3. 11. Buscando las raíces del mal en mí. 12. Estas lecturas del libro del Génesis y de la Carta a los Romanos te pueden ayudar a volver sobre lo meditado. 13. El tamaño de mi sed. 14. Volviendo sobre lo meditado hasta ahora en la primera semana. 15. El pecado del pueblo en su marcha por el desierto, ilumina el nuestro. 16. Una comparación entre el ídolo (el becerro de oro) y Yahvé, el Dios vivo y verdadero. 17. Una pequeña meditación sobre la salvación. 18. La Salvación, ¿un insulto? 19. Jesús de Nazaret nos llama a la conversión. 20. La maldad, el desorden y la estrategia del mundo como poder contrario al Señor. A la luz del Espíritu contemplamos las raíces de nuestro pecado. Recorriendo el pecado y la llamada a la conversión en el Evangelio de Marcos: 1. La incapacidad de hacer el bien por los esquemas mentales que nos aprisionan, Marcos 3, 1-6. 2. ¡Atención! Salió un sembrador a sembrar, Marcos 4, 1 – 20. 3. La desintegración, Marcos 5, 1 – 20. 4. El rechazo del Señor que nos sale al encuentro en lo cotidiano, Marcos 6, 1 – 6. 5. El escándalo de fariseos y letrados venidos de la capital ante los discípulos que no se lavan las manos, Mc 7, 1 – 23. 6. El corazón de la mujer y del hombre, Mc 7, 21. 7. La levadura de los fariseos, Mc 8, 15. 21. Jesús es buena noticia para los pecadores, Marcos 2,17. 22. Meditación sobre el infierno. La seriedad de la libertad humana. 1. ¿Qué tienes que ver con nosotros, Jesús de Nazaret? Marcos 1, 24. 2. ¿Has venido a acabar con nosotros? Marcos 1, 24. 3. “Sé quien eres: el Consagrado (el Cristo) de Dios”, Marcos 1, 24. 4. ¿Por qué éste habla éste así?, ¿quién puede perdonar pecados, sino Dios? Marcos 2,7. 23. Repitiendo lo meditado hasta ahora. Se puede leer despacio el Salmo 51 (50) Misericordia, Dios por tu bondad. 24. Algunos consejos. 25. Elías profeta: de la arrogancia a la escucha. 26. Para responsabilizarnos del proceso de nuestras vidas, nos interrogarnos en estas direcciones. 27. Reglas más propias de las primera semana para sentir y conocer de alguna manera las varias mociones que se producen en el alma. 28 Algunas enseñanzas útiles sobre las reglas del discernimiento de espíritus. Prólogo
  3. 3. Maza Primera semana EE 3 Este pequeño libro continúa introduciendo al proceso de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola (1491? – 1556). Pienso que estas meditaciones sencillas pueden servir a personas sin mucha experiencia de oración para ir gustando algunas intuiciones fundamentales de los Ejercicios Espirituales, y vivir un primer encuentro con el Señor a través de los dinamismos, y experiencias que estas meditaciones pudieran suscitar con la luz y el calor del Espíritu Santo. En el primer librito intentamos presentar las anotaciones y lo que Ignacio llamó el Principio y Fundamento. Te resultará provechoso volver a meditar despacio ese texto lleno de luces e intuiciones capaces de orientar toda una vida. Esta es una presentación actualizada del Principio y Fundamento en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. 2 Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio nos dan una serie de pautas para la vida. Dice así: -- Yo creo que fui creado para compartir mi vida y mi amor con Dios y con los demás para siempre. Yo creo que Dios creó todas las demás cosas para ayudarme a alcanzar este propósito. Por lo tanto, creo que debo usar las demás cosas que Dios ha creado, si es que me van a ayudar a alcanzar mi objetivo y descartar aquellas que me lo van a impedir. Y por lo mismo, eso también quiere decir que yo no debo preferir algunas cosas sobre otras. Por ejemplo, no debo valorar de inmediato salud sobre la enfermedad, la riqueza sobre la pobreza, el honor sobre el deshonor, o una vida larga sobre una corta. Yo creo que la única medida para valorar y preferir alguna cosa debe ser: ¿en qué forma me ayuda esto para alcanzar el propósito para el cual Dios me creó? Estaría yo dispuesto a adoptar este pensamiento como una guía para el resto de mi vida? ¿Si no, en qué forma lo cambiaría para hacerlo más aceptable? Ahora, en este librito, siempre bajo el impulso del viento del Espíritu, consideramos cómo nos hemos apartado del designio del Señor y cómo somos pecadores perdonados a quienes han restablecido en el camino de la vida. Recordemos qué son los Ejercicios Espirituales. Hace poco Carlos Cabarrús, S.J., los definía así: “Los Ejercicios Espirituales son experiencias de oración (de 8 a 10 días generalmente, y de 30 días conforme a como lo escribió San Ignacio), en Mark Link, S.J., Desafío. Un programa de reflexión diaria basado en Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio (Allen Texas: RCL Company, 1993) 78. Esta excelente obra puede ser adquirida en BookWorld Services Inc, 1933 Whitfield Park Loop, Sarasota, Fl 34243. EE.UU: Teléfono 1800-444-2524. 2
  4. 4. Maza Primera semana EE 4 clima de desierto, apartados del medio en el que se vive en silencio. Es una experiencia que siempre debe ser acompañada por alguien que da los temas para la oración y con quien se confronta cada día lo que va aconteciendo en ella. Tienen en sí mismos una secuencia: una entrada ubicadora, el Principio y Fundamento, luego la experiencia de la misericordia, sentirse pecador(a) e invitado(a) por ello mismo a construir el Reino, Meditación del Reino. La mejor manera de construirlo es el seguimiento de Jesús –contemplación de la encarnación, nacimiento, vida oculta, y la vida pública, meditación de las dos banderas (la de Jesús o contra Jesús), meditación de “binarios” tipos de gente (evaluación a la voluntad de seguir a Jesús), consideración de tres maneras de humildad (evaluación de la fuerza del afecto con que se sigue a Jesús). Este seguimiento entraña la experiencia pascual: la cruz y la resurrección. Terminan con el broche de la <<contemplación para alcanzar amor>>.3 1. Primero lo primero. Recordemos y profundicemos algunas de las convicciones y enseñanzas tratadas en el primer librito de apuntes, “Desplegando la vela”. Orar siempre es responderle al Señor en una relación que Él comenzó. Cuando Jesús nos enseñó a orar así: “Cuando oren, digan: Padre Nuestro...” nos estaba enseñando que orar es volver el corazón agradecido al Padre, reconociendo su inmenso amor que siempre nos precede. Puede favorecer nuestra oración, seguir algunos pasos a la hora de orar. Este esquema resume con sus propias palabras el propuesto por el P. Ignacio Huarte, S.J., en su obra Despertar a la Vida Diferente, te puede ayudar a entrar en la oración. De los diez pasos que siguen a continuación, tú sabrás escoger y dejar según te ayuden: 1. Procuro serenarme y tranquilizarme. Me relajo. Puedo cantar una canción, fijar mi mirada en una estampa devota, leer despacio un salmo. 2. Tomo conciencia de que estoy delante de Alguien, no simplemente delante de un libro. Saludo al Señor con todo amor y respeto. Me siento, me paro o me arrodillo según me ayude. 3. Hago mi oración preparatoria. Esta la escribió el mismo Ignacio y la adaptó Ignacio Huarte: “Señor que todas mis intenciones [deseos, planes, intereses, motivos...], acciones [conversar, moverme, caminar, mirar, escuchar...] y operaciones [examinar, reflexionar, estudiar, sentir] sean puramente ordenadas de tal manera que siempre y en todo estén de acuerdo con tu intención en mi vida, con lo que Tú quieres para mi vida y la vida de los demás” Carlos Rafael Cabarrús, S.J. “La Espiritualidad Ignaciana, es laical. Apuntes sobre <<ignacianidad>> en Apuntes Ignacianos 32 (mayo – agosto 2001) 16 y 17,nota 6. El P. Cabarrús, S.J., es el Director del Instituto Centroamericano de Espiritualidad (ICE) en Guatemala. Apuntes Ignacianos se publica por el Centro Ignaciano de Reflexión y Ejercicios (CIRE), Carrera 10 No. 65 – 48, Bogotá, Colombia. 3
  5. 5. Maza Primera semana EE 5 4. Pido lo que más quiero obtener en la oración. 5. Leo el texto escogido para la oración. Lo leo despacio, con calma, sin apuros. 6. Procuro recordar lo que he leído, para comprenderlo mejor. Señalo los puntos, las ideas que más me llamaron la atención en la presentación del tema o la lectura del texto. 7. Me imagino el lugar donde sucede lo que se dice en el texto. 8. Repaso con calma la escena y me detengo en lo que más me llama la atención. No temas repetir varias veces un mismo tema y volver sobre aquello que más te llama la atención. 9. Reflexiono sobre lo que veo en el pasaje, el texto de la Palabra de Dios que estoy meditando. Pienso por qué eso es importante, cómo me afecta, qué me sucede, qué me pasa a mí cuando las cosas no funcionan así como el Señor propone. 10. Converso con María, con Jesús, con el Padre; ahora para agradecerles, en otro momento para pedir la gracia que necesito. San Ignacio llamaba coloquio a esta manera de orar. Es una conversación sabrosa, entre amigos. Comparto sobre lo que más he sentido en este rato de oración. Le doy gracias al Señor y le pido luz para conocer sus propuestas y fuerza para poner en práctica en la vida lo que Él me ha ido dando en la oración. 2. Después de cada rato de oración: Indicaciones para evaluar tu oración. Terminado el rato de oración me pregunto qué tal me fue. Estos interrogantes que se inspiran en los apuntes Despertar a una vida diferente, de Ignacio Huarte, pueden ayudarte a evaluar y hacer más verdadera tu oración: 1. ¿Preparé la oración? ¿He sido fiel en seguir los pasos que me ayudan a entrar en la oración? 2. ¿He puesto los medios que me ayudan a hacer oración: silencio, lugar, momento, postura, tiempo dedicado a la oración? 3. ¿Escuché al Señor o me limité a hablarle sin pausa ni respiro? 4. ¿Qué sentimientos predominaron durante mi oración? Al final de este librito encontrarás las reglas del discernimiento que se aplican a la primera semana. Si quieres las puedes ir leyendo y hasta meditando lentamente para asimilar sus enseñanzas. Este cuadro que sigue resume dos conceptos claves de estas reglas.
  6. 6. Maza Primera semana EE Consolación Aumento de fe, esperanza y amor. Paz, alegría, confianza, ánimo, valor, experiencia de que los caminos se allanan, sentido de la vida, gratitud, docilidad a los designios del Señor. 6 Desolación Ansiedad, miedo, sentimientos de fracaso, como cortado de todo, enredado, paralizado. Angustia, tristeza, desconfianza, desánimo, oscuridad, confusión. 1. ¿Qué versículos, pasajes, personajes, actitudes me impactaron más, me sanaron, orientaron, me hicieron bien? 2. ¿Qué puntos o aspectos comprendí mejor o me quedaron más claros para mí, para mi vida? 3. ¿He experimentado durante la oración algunos llamados, invitaciones, deseos de parte del Señor? Ejemplo, acercarme a alguien para pedirle perdón, ofrecerme para algún trabajo, aquietarme en un trabajo emprendido en nombre del Señor. 4. ¿He experimentado durante la oración alguna repugnancia, dificultad, miedo, resistencias ante los llamados, inspiraciones y deseos que viene del Señor? ¿Por qué? 5. Anota lo más importante en algún cuaderno, de manera breve. Sé fiel en anotar lo que vives y no confundas lo sentido en la oración con lo que luego tú misma, o tu mismo elaboras y construyes. 6. Da gracias al Señor por este rato de oración. 3. Algunas indicaciones para ir entrando en la primera semana. En los Ejercicios Espirituales, Ignacio de Loyola llama “semanas” a los diversos momentos espirituales por los cuales va pasando la persona que se va adentrando en el proceso de los Ejercicios. Las semanas de Ignacio no se refieren a esa división que abarca siete días de cada mes, se refieren a fases o tiempos fuertes marcados por una tónica. La primera semana está marcada por la consideración de nuestro pecado y de la inmensa misericordia del Señor que nos ha perdonado y llamado de la muerte y la oscuridad del egoísmo a la vida y la luz de los hijos de Dios. 7. ¿Qué fruto, qué disposición le pido al Señor que me conceda personalmente en esta primera semana de los Ejercicios Espirituales?
  7. 7. Maza Primera semana EE 7 Pido al Señor sentir que soy pecador perdonado. Esto quiere decir, reconocer de verdad que soy pecador, que muchas veces pongo excusas para no reconocer la maldad de mi pecado, digo, “me engañaron”, “soy débil”, “la culpa la tienen los demás”. Sentir estos dos aspectos “pecador perdonado” es una gracia. Sin el favor de Dios, fácilmente seguiré excusándome y no asumiré responsable y lúcidamente la maldad de mi pecado; o sintiéndome pecador, me derrumbaré en el abismo del desaliento. Puede sucederme que viéndome perdonado, a lo mejor, me creo que ese perdón me lo gané yo con mis obras, con mis méritos, que le “compré” el perdón a Dios. En esta primera parte de la primera semana reflexionamos y oramos nuestro pecado y la misericordia sin límites que Dios nos tiene. 6. ¿Cuál es la meta y el objetivo de la semana? Así lo explica el P. Ignacio Huarte en la obra citada que venimos presentando y comentando: Sentir, entender, comprender en profundidad, dejarme afectar y tocar por esta realidad: 1. El pecado hace fracasar y destruye todo el plan de Dios. 2. Yo mismo colaboro con ese mal que es el pecado. 3. Y esto produce en mí dolor ante tanto amor de Dios no correspondido. Una guaracha cubana de la primera mitad del siglo XX, decía así: “La culpa de todo la tiene el totí”. Hay un merengue dominicano en cual, el cantante, para no sentirse responsable va repitiendo; “yo no me doy cuenta”. San Agustín en sus Confesiones, se quejaba : “Tarde te amé hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Tú estabas dentro de mí; yo, fuera. Por fuera te buscaba y me lanzaba sobre el bien y la belleza creados por ti. Tu estabas conmigo y yo no estaba contigo ni conmigo. Me retenían lejos las cosas. No te veía ni te sentía, ni te echaba de menos. Mostraste tu resplandor y pusiste en fuga mi ceguera. Exhalaste tu perfume, y respiré, y suspiro por ti. Gusté de ti, y siento hambre y sed. Me tocaste, y me abraso en tu paz.
  8. 8. Maza Primera semana EE 8 Carlos Rafael Cabarrús, S.J. precisa así de que se trata la primera semana: La experiencia de la Primera Semana es la del(a) pecador(a) perdonado(a). Acá lo que se tiene que vivenciar es cómo ha estado entorpecido nuestro hacer 4; es captar que, por causa de nuestro pecado, <<se hace>> se hace llevar a la muerte a Jesús... ... Esta experiencia es la que posibilita el diálogo propuesto por Ignacio: <<¿Qué he hecho por Cristo, qué hago por Cristo, qué debo hacer por Cristo?>> [53]. Aquí nos encontramos que el sentir se convierte en hacer ¡en una tarea!. Es decir, la experiencia fundamental. PRIMERA SEMANA Estamos envueltos en estructuras de pecado. Aun sin darnos cuenta, nuestros valores y decisiones están determinados por el pecado, tanto, que llegamos a confundir, la mentira con la verdad, la injusticia con la justicia, la oscuridad con la luz. Se han institucionalizado muchas formas de egoísmo. Las meditaciones de la primera semana, sobre la realidad del Mal y su significado, son una ocasión para contemplar más profundamente, descubrir y admirar los abismos del amor de Dios, revelado en Cristo, nuestro salvador. 5 Esta sección que viene a continuación se puede saltar. Si quieres, la puedes ir leyendo luego a ratos, retomando alguno de estos pensamientos. Se trata de una reflexiones a partir de la fe sobre esa realidad que llamamos pecado. Lo que sigue, resume una serie de convicciones que he extraído del excelente estudio Ejercicios Espirituales de S. Ignacio. Historia y Análisis, Santiago Arzubialde, S.J., (Bilbao-Santander: Mensajero-Sal Terrae ,1991). Al resumen de las ideas de Arzubialde, añado mis ideas en letra cursiva. 6. Un aporte de Santiago Arzubialde, S.J. Pudiera ayudarte a entrar en la primera semana el tener en cuenta algunas de estas ideas. • Con las meditaciones de la primera semana, San Ignacio no pretende crear ansiedad, ni escrúpulos, ni deprimir o destruir. No hay que manipular a nadie para que ame a Dios. La verdad, el amor, el bien, la unidad, la belleza se abren paso por si solas hasta nuestro corazón. Es verdad que el mal nos atenaza y mina tantos proyectos, pero el bien tiene su estrategia y gracia para entrar y salir como en casa propia en toda la realidad. Todo lo creado es bueno y el bien está en las profundidades de la creación como en casa propia. Antes, en el artículo que estamos citando, Cabarrús ha señalado como la matriz, las directrices molde para formar <<lo ignaciano>> en alguien, eso que llamamos <<ignacianidad>>. Pues bien, esa matriz está constituida por una triple experiencia: sentir, hacer y padecer. Estos verbos son la concreción de la base de la espiritualidad ignaciana que consiste en experimentar. 5 Estas ideas dependen de unos apuntes sobre los Ejercicios Espirituales escritos por Luis Oraá, S.J. 4
  9. 9. Maza Primera semana EE 9 • Delante de la generosidad del Padre captamos la magnitud de nuestro egoísmo, vemos qué equivocada está nuestra búsqueda obsesiva de seguridad, éxito, reconocimiento, status, posesiones, fama, recursos, control, poder, comodidad, etc. Nuestro egoísmo e ingratitud se captan mejor ante la generosidad y la lealtad del Padre. • El mal apenas lo detectamos. Si logramos detectar el mal, es por gracia de Dios. En un mundo tramposo, que yo pueda ver la trampa como trampa es una gracia que viene de Aquel que es veraz. • La misericordia de Dios nos supera tanto que es inabarcable. No alcanzamos a creerla. Nos resulta más fácil aceptar a un Dios que nos pida cuentas cual juez implacable. Nos desconcierta e interpela un Dios misericordioso, que nos abrace, nos perdone, nos vista con las mejores ropas y nos siente a su mesa para compartir su profunda alegría por nuestro regreso. • La cruz revela hasta dónde llegamos nosotros. La cruz revela hasta dónde llega el amor de Dios, por amor a mí, por ahí pasó el Señor Jesús, adentrándose en la oscuridad de la muerte. La experiencia del mal es sólo el reverso de la cruz, la misericordia es más fuerte que el mal. La cruz es también una encrucijada en la cual se cruzan el proyecto de Dios y el de la humanidad. • Ignacio busca que lleguemos a la compunción por el reblandecimiento de las capas más endurecidas del ser humano, que se abre al misterio de la gracia y del perdón, y de este modo retorna a la docilidad original [23]. 6 La docilidad de la filiación que nace de la confianza en la fidelidad del Padre. Esta fidelidad ha sido redentora en cada historia personal, una y otra vez. 7 Dios no me quiere porque sea bueno, Dios me quiere tanto, tal y como soy, que yo llegaré a ser bueno, algo sacará de mí ese amor leal y serio. • “El hombre, la mujer, experimentan, junto con la vergüenza y confusión [48,45 ; 55,4], el consuelo del perdón y la misericordia de Dios. El ser humano, se experimenta pecador y al mismo tiempo intensamente amado, precisamente en la suma indigencia de su pecado; rescatado por el consuelo del perdón de donde ni él mismo ni nadie podría haber rescatado fuera de la misericordia de Dios Padre en la entrega de su Hijo [53]. Es, pues, la experiencia de la gratuidad del perdón. Porque nadie puede concederse a sí mismo el perdón. El perdón nos viene <de fuera>, del otro, en este caso de Dios. Y esto ni se puede arrebatar, ni es fruto del propio esfuerzo o de la propia justicia, sino que lo lleva a término la acción gratuita de la misericordia de Dios. Nadie puede hacer que amanezca. En éste y los otros libritos, esos números que aparecen entre corchetes [ ] se refieren al texto de los Ejercicios Espirituales. Como sabes, puedes encontrar en la WEB varias versiones. Basta usar un buscador y digitar “Ejercicios Espirituales”. 7 Arzubialde, 119. 6
  10. 10. Maza Primera semana EE 10 • Nadie puede saltarse el drama del pecado para colocarse en la salida, en el camino de la salvación. Nadie puede ignorar el drama de la libertad. Sería renunciar a conocer a Dios, Salvador mío y de todos. La vida comienza con el perdón de Dios. “...el perdón hace pasar al hombre de la propia justicia, en que el individuo pretende refugiarse, a la experiencia de la justicia de Dios; y le sitúa correctamente ante Aquel, ante sí mismo y ante los demás. Con la vida, Dios le concede al hombre, en Cristo, su ser y su verdadera identidad filial [53].” 8 Mi seguridad reposa en la lealtad del Señor. • Nuestra propia justicia : no puede nada, no puede curar la raíz del pecado (se desbarata la autosuficiencia, la conciencia del propio poder y seguridad). Parte de mi enfermedad es querer curarme a mí mismo. • Se trata de experimentar el don de Dios, la salvación gratuita, hecha esta experiencia insustituible: no necesitamos protegernos de nuestro pecado, ni atribuirnos el bien que Dios nos regala. “Sólo quedan Dios y su perdón, su gloria y la propia indigencia creatural”. ¡Cómo me alegro de ver lo vacías que están mis manos, cuando descubro cuánto te me quieres dar! • Ignacio “trata de experimentar el pecado como separación [negación de nuestra condición de criaturas] del Dios de la vida, y los resultados que de tal ruptura se derivan para toda la humanidad : la aniquilación del hombre, la corrupción del género humano [51,2]... El pecado es mentira, aislamiento y negación de la realidad, quien peca vuelve al caos, a la nada, a la oscuridad y a la soledad completa. • La vergüenza y la confusión [provienen] de que nuestro amor se siente abrumado por el crecido e intenso dolor por haber ofendido a quien tanto le ama [55,4] <<crecido e intenso dolor y lágrimas de mis pecados>>. 9 La única tristeza es haberle correspondido tan mal. • El filósofo Friedrich Nietzsche, en su libro el Anticristo, afirma que el sacerdote establece su voluntad de poder creando una conciencia de pecado entre los fieles. 10 Es cierto que nos pueden manipular creando en nosotros sentimientos de culpa con una base falsa, manipulada, impuesta, pero no es menos cierto que el sentimiento de responsabilidad ante la maldad cometida no es exterior a nosotros, nace desde la hondura de nuestro ser. Existe una correspondencia entre la realidad y su verdad y la alegría luminosa que estalla en nuestro corazón. Existe una correspondencia entre la mentira y la maldad afirmada por nuestro corazón y el daño causado a otros. Bien y mal son dimensiones arbitrariamente designadas por la cultura, están o no en armonía con las profundidades de nuestro ser y de la realidad. No en vano el Salmo 129 (130) dice así: “Desde lo hondo a ti grito Señor; Señor, escucha mi voz; estén tus oídos atentos a la voz de mi súplica”. 8 Arzubialde, 120. Arzubialde,123. 10 Arzubialde, 119. 9
  11. 11. Maza Primera semana EE 11 En Génesis 1,31 leemos, “Y vio Dios que todo cuanto había hecho era muy bueno”. Mira nuestro mundo: las guerras en las que se gastan en media hora los presupuestos de varios países, mira el lujo insultante de unos pocos y la miseria de millones. En Nairobi, un católico de Kenya relataba, con lágrimas, la triste historia de una adolescente que se prostituyó para poder comer, murió a los 16 años y dejó un niño enfermo de SIDA, que ahora aguarda la muerte. Luego nos daba las estadísticas de los miles de africanos y africanas heridos de la enfermedad y de la pobreza. En los 1960 se escuchaba un canto que le preguntaba los militares, “¿A dónde han ido a parar las flores, a dónde han ido a parar los muchachos? ¿A dónde se han ido? Se han ido a los cementerios. ¡Oh, cuándo aprenderán de una vez por todas, cuándo aprenderán!” ¿Hemos aprendido? En un danzón cubano, se relata cómo una niña grabó su nombre en el tronco de un árbol, y el árbol, conmovido y triste, le dejó caer una flor. Años más tarde, el árbol, le pregunta a la niña: --yo guardo siempre tu querido nombre , ¿y tú que has hecho de mi pobre flor?-- ¿No es ésa la pregunta del Padre a cada uno de nosotros? Yo guardo siempre tu querido nombre, ¿y tú qué has hecho de mi Hijo y de su mensaje? No nos dio una flor, ¡nos entregó a su Hijo! ¿Qué hemos hecho de Él? Pablo se queja de que la sabiduría de Dios, Jesús de Nazaret, fue rechazada por los príncipes de la tierra, “—pues de haberla conocido no hubieran crucificado al Señor de la Gloria” (1ra Corintios 2, 6-9). El Salmo 106 “¡Aleluya! Alaben al Señor porque es bueno...” va cantando el olvido de Israel de tanto amor con el que el Señor les amó. Una y otra vez, el Salmo repite, “Pero pronto echaron sus obras al olvido y no confiaron en sus designios” (Salmo 106, 13). Aquí hay dos claves para entender la maldad del pecado: es olvido de las obras de la lealtad de Dios y desconfianza en su proyecto. Nos fabricamos otros proyectos y otros dioses que nos dan una confianza tan inmediata como engañosa y nos despeñamos en el fracaso, la autodestrucción y la muerte. Se puede meditar este Salmo. Para reflexionar y meditar: intenta escribir tu Salmo 106: ¿quién ha sido el Señor para ti y quién has sido tú para el Señor? 7. Sano realismo. El pecado y su maldad afectan radicalmente todo lo creado, pero no han vencido el amor de Dios. Hemos venido meditando en el librito anterior, el proyecto de vida que el Señor nos propone para alcanzar una plenitud eterna. San Ignacio de Loyola llamaba a esta propuesta: “el Principio y Fundamento”. Sería una mentira pretender que vivimos de acuerdo a esta propuesta. San Juan nos instruye así : “Si decimos que estamos en comunión con él, y caminamos en tinieblas, mentimos y no obramos la verdad”. Y todavía más adelante, “Si decimos : “no tenemos pecado, nos engañamos y la verdad no está en nosotros.” (1 ra Carta de
  12. 12. Maza Primera semana EE 12 Juan 1, 5-8). Después de plantear el Principio y Fundamento, Ignacio de Loyola invita al que hace los Ejercicios Espirituales a considerar durante un tiempo su propio pecado. Ignacio llamaba a este tiempo la primera semana. No está de moda hablar del pecado. Parte de la culpa la tenemos nosotros los cristianos. Durante siglos nuestras autoridades y enseñanzas calificaron como pecado a varias aspiraciones y realizaciones humanas sanas y legítimas. Mencionemos algunas : el baile, las ganancias honestas, la dimensión sexual, la libertad de conciencia y los derechos fundamentales, especialmente los políticos. Los cristianos sentamos en el banquillo de los acusados y con traje de pecado a estos aspectos de la vida humana. No nos extrañemos de que uno de los grandes acusados por nuestra mentalidad actual sea el mismo pecado. Sin embargo, no tendremos una sociedad mejor, ni nosotros mismos nos desarrollaremos hacia una plenitud más dichosa, si no somos capaces de reconocer, de manera serena y humilde, la enorme distancia entre lo que queremos y lo que vivimos. San Pablo resumió así la tragedia de nuestra irremediable división interna : “Realmente, mi proceder no lo comprendo, pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco” (Romanos 7, 14 -16). ¿Habrá alguien tan ingenuo o tan soberbio que pretenda encarnar en sus palabras, intereses e ideas el punto más alto de la humanidad? Cuando los pensadores ilustrados del siglo XVIII concibieron una sociedad políticamente viable, dividieron los poderes en tres : ejecutivo, legislativo y judicial. Enfoquemos por un instante al poder ejecutivo de cualquier estado. Aquellos pensadores sabían que difícilmente el poder ejecutivo sería buen juez de sus actos, y con razón temían que lo bien fundado de las leyes padeciese si éstas eran elaboradas del poder ejecutivo. Escribieron con sano realismo, reconocieron la tendencia humana a la prepotencia. ¿Y nosotros seremos tan ingenuos como para pensar que todas nuestras acciones, pensamientos y juicios son justos y nobles? Ya sabemos lo que pasó cuando Jesús de Nazaret invitó a sus oyentes, “Aquél de ustedes que esté sin pecado, que le arroje [a la pecadora] la primera piedra” (Juan 8, 7). Todo el mundo se alegra cuando le dicen que su flamante carro nuevo tiene una garantía que lo cubre, ¿la garantía que cubre a un carro nuevo es signo de responsabilidad o motivo de desaliento ? La lista de cuándo tocan las revisiones del carro, ¿es motivo de indignación o de sana atención ? , ¿y a nosotros, nuestras decisiones, relaciones e intereses, cuándo fue la última vez nos revisaron? Nos reímos de la gente que anda por la calle en carros que parecen combos, por la cantidad de piezas y rotos que les van sonando, y a nosotros, ¿no nos suena nada, no se nos sale por ningún hoyo el aceite de nuestra vida? ¿Acaso nos entran bien los cambios, y es satisfactorio nuestro kilometraje? Es verdad que nuestro ser, creado por Dios, está destinado a la comunión eterna con El. Ahora bien, hemos de reconocer, que este ser creado con un destino eterno, vive una vida perecedera y limitada por la muerte. Nosotros somos pequeños y débiles y siempre estamos expuestos a actuar movidos de la pasión, de la mentira y del egoísmo. ¿Nos destruirá el reconocer con sano realismo que no somos la fuente de la vida, ni de la verdad, ni del bien, de la unidad o de lo bello ? ¡Somos criaturas y nos realizamos en comunión con Dios! Cuando intentamos escapar a nuestra condición de criaturas, fracasamos. Nadie se ha levantado de la tierra halándose por sus propios pelos. Todas las
  13. 13. Maza Primera semana EE 13 criaturas están expuestas a la mentira y a la rebeldía inútil contra nuestra condición limitada. Es tan común a las criaturas el no querer serlo ni aceptarlo, que Ignacio de Loyola, siguiendo la intuición de la Sagrada Escritura, coloca también a nivel de los ángeles, el pecado y la soberbia de no querer situarnos ante Dios como seres limitados. Ignacio quiere que meditemos cómo los ángeles “...siendo ellos criados en gracia, no quisieron ayudarse con su libertad para hacer reverencia, y obediencia a su Creador y Señor, viniendo en soberbia, fueron convertidos de gracia en malicia y lanzados del cielo al infierno”. Ignacio nos pone a meditar sobre el fracaso de los ángeles en el número [50]. Habían sido creados por amor gratuito y no lo reconocieron. Les parecía que el don de la vida y del ser era un insulto. Quisieron ser ellos sus propios dioses, su centro, y esa misma soberbia, transformó la belleza y la simpatía agradecida, en la maldad retorcida que no soporta la verdad ni la dicha. Conocemos lo que ha sucedido en la historia de la humanidad cuando líderes y sistemas se han creído perfectos. Los mayores errores y pecados de nuestra querida Iglesia sucedieron por identificarse soberbiamente con el Mesías, el Reino o la verdad. Atrevámonos a preguntarnos, ¿qué ha sucedido en nuestras vidas cuando no nos hemos aceptado serenamente como criaturas limitadas ? Podemos abordar con sano realismo esta dimensión oscura de nuestra existencia. San Juan nos llena de esperanza al instruirnos en su primera carta, “ Si reconocemos nuestros pecados, fiel y justo es Él para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda injusticia. Si decimos : -No hemos pecado--, le hacemos mentiroso y su Palabra no está en nosotros” (1 ra de Juan 1,9-10). Preguntas para ayudar la reflexión: 1. ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo reconocernos criaturas? 2. ¿Por qué rechazamos el aceptar que somos pecadores? 3. El mal es una realidad que nos asedia y nos afecta por dentro y por fuera. El Antiguo Testamento sustenta un monoteísmo radical, y asegurándolo, nos habla de una voluntad hostil a los seres humanos y a Dios (Ver Job 13). Es un poder que no cree para nada en el amor desinteresado (Job 1,9). La Biblia señala un poder adverso al hombre y al designio de amor de Dios (Zacarías 3,1-5). Es una entidad, un poder adverso, que arguye y acusa con mentira y calumnia, al ser humano, para colocarlo en una visión distorsionada de la realidad, de Dios y de sí mismo, para desanimar, destruir. Es una instancia que envidia la felicidad del hombre, de la mujer (Sabiduría 2, 24), es un poder astuto (Génesis 3, 1) y seductor (Génesis 3,13). Jesús mismo lo califica de “homicida y mentiroso desde los orígenes” (Juan 8, 44). ¿Estoy enredado en la mentira, en los mecanismos del egoísmo implacable, o el odio que trae siempre la muerte? El mal conlleva el rechazo de la amistad con el Señor, la mentira, la cerrazón egoísta estéril y la muerte, ¿pienso que conmigo será distinto? 4. Se puede meditar todo el Capítulo 12 del Apocalipsis, donde el autor fortalece a las Iglesias con un relato simbólico, en cual Satanás, capitán del mal, es calificado de enemigo de la vida, de lo que nace frágil y
  14. 14. Maza Primera semana EE 14 pequeño con la novedad del designio del Señor (verso 4); lo llama seductor (verso 9); acusador implacable (verso 10) , lleno de furor porque le va quedando poco tiempo (verso 12), busca aniquilar a los que realizan el designio de Dios (verso 15) y es un despechado, un amargado (verso 17). ¿Se da en ti alguna de esas actitudes, te sientes atrapado en alguno de estos mecanismos? 5. Ignacio recomienda que esta oración se concluya con un coloquio ante Cristo crucificado. Me imagino que estoy delante de Cristo muerto en la cruz. Un canto de las iglesias cristianas del sur de los Estados Unidos pregunta así, una y otra vez, “¿estabas tú allí, cuando crucificaron a mi Señor? ¡Oh, dime!, ¿estabas tú allí?”. Ignacio quiere que conversemos con el Señor con mucho amor, considerando, como el Hijo, pasó de ser Creador a hacer hombre, de una vida eterna a una muerte temporal, y así morir por mis pecados, morir por causa de la misma maldad de la cual están fabricados todos mis pecados. Y luego mirándome a mí mismo, preguntarme, ¿qué he hecho por Cristo? ¿Qué hago por Cristo? ¿Qué debo hacer por Cristo?. “Y así viéndole tal y así colgado en la cruz, discurrir por lo que se ofreciere” [53]. 8. Repetición de la oración. Ignacio de Loyola estaba persuadido de que una de las claves en la vida, y sobre todo en la vida del espíritu, es la profundidad. Vuelve sobre lo meditado, deteniéndote allí donde encontraste más luz para tu vida, allí donde te sentiste acogido por el Señor, o donde tenías miedo. Puedes terminar con estas preguntas de Luis Oraa, S.J.,11 comentando a Néstor Jaén S.J. 1. ¿En qué institución, grupo, persona, o realidad social de las que vives o de las que participas, sientes más el pecado ? 2. ¿Qué consecuencias personales, daño, ha tenido para ti el pecado propio o ajeno ? 3. ¿Qué consecuencias personales, qué daño se ha seguido a otros por tu pecado ? Contemplando a Cristo Nuestro Señor, delante y puesto en cruz, habla con Él. Considera cómo de creador ha venido a hacerse hombre, y de vida eterna a muerte temporal, para así morir por mis pecados. Varias veces en mi vida, el P. Luis María Oraa, S.J. nos acompañó a mí y a otros compañeros en los Ejercicios Espirituales. En otras ocasiones, me prestó sus apuntes, luego me comentaba con sonrisa pícara: -- de seguro habrás perdido todos los apuntes que te di--. Con este pequeño libro intentaba demostrarle que atesoraba sus apuntes e intuiciones. Durante años me le adelanté y sorprendí muchas veces a Luisín, como le decíamos los que compartimos con Él en la Parroquia Domingo Savio, pero esta vez, Él se nos adelantó a todos, el 27 de Noviembre de 2003 fallecía en su Bilbao natal. Es hermoso haber saboreado la experiencia de los Ejercicios Espirituales, todavía más, es haber conocido a un compañero inolvidable que los vivía. 11
  15. 15. Maza Primera semana EE 15 Mirándome a mí mismo, considerar qué he hecho por Cristo, qué hago por Cristo, qué debo hacer por Cristo. Mirando a Cristo en la cruz, deja fluir el afecto, expresando lo que se te ocurra [53]. (Esquema de L. Oraá sobre el texto de los Ejercicios Espirituales = EE.EE). Recuerda preparar tu oración y de adentrarte en ella con respeto. Si te ayuda, recorre los pasos del P. Huarte al comienzo de este librito. No olvides, después de cada rato de oración, evaluar tu manera de orar. Al principio de este librito tienes algunas indicaciones que te pueden ayudar. 9. Génesis y la irresponsabilidad humana. El pecado de Adán y Eva. Hoy continuamos reflexionando sobre el pecado siguiendo algunas de las meditaciones de los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola. Vivimos en la era de las precisiones. Una letra mal puesta en una dirección de correo electrónico nos deja incomunicados, pero en la vida de cada día, mentimos y perjudicamos a los demás, y pretendemos que el mal que hacemos no nos afecta, ni a nosotros como individuos, ni a la sociedad en la cual vivimos. Con la ayuda del Señor, atrevámonos hoy a mirar de frente nuestra maldad. Lo haremos, orando con Ignacio de Loyola lo que él llamaba las meditaciones de la primera semana, un tiempo en el cual el ejercitante se coloca delante de Dios para mirar, por un lado, su falta de responsabilidad y por otro, la generosa misericordia con la cual Dios siempre le ha respondido. El no cesa de llamarnos para que caminemos en la lealtad. Siempre que Ignacio de Loyola proponía una meditación, quería que el ejercitante hiciera una petición al Señor y la repitiese a su manera, dejándola brotar del corazón. Petición: cada una, cada uno, puede pedir algo así : “Señor, que yo tome conciencia de la realidad del mal que existe en mí. Que pueda descubrir la raíz más honda de mi condición de pecador, y que lo haga a la luz de tu amor leal que siempre me has ofrecido sin condiciones. Tu amor y tu perdón se han ido entretejiendo con las ramas secas de mi maldad, ayúdame a captar cómo me has ido salvando. Ayúdame a corresponderte con una amistad leal.“ Los mismos Salmos nos dan una pauta de cómo conviene hacer esta petición : “Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Que lo confiesen los redimidos por el Señor, los que Él rescató de la mano del enemigo, los que reunió de todos los países : norte y sur, oriente y occidente” (Salmo 106,1- 3) El libro del Génesis nos ofrece varias pistas para adentrarnos en el fracaso de nuestra maldad. Tomemos todo el capítulo tercero del libro del Génesis. Dejemos atrás una manera de abordar estos pasajes, como si ellos fueran un reportaje de lo que sucedió una mala tarde en el paraíso, y considerémoslos como un mensaje inspirado para nosotros, acerca de lo que ocurre toda vez que pecamos. Vamos a notar diversos aspectos de cómo se presenta el mal en este capítulo. Luego cada uno puede ver cómo ese aspecto ha estado presente en su vida . En
  16. 16. Maza Primera semana EE 16 primer lugar, el mal siempre es mentiroso y torcido, afirma que Dios les ha prohibido al hombre y la mujer el comer de cualquier árbol del paraíso. ¡Mentira ! Lo que el Señor ha prohibido es comer del árbol de la vida, del árbol de la ciencia del bien y del mal (ver Génesis 2, 9). Es decir, lo que le está prohibido a toda mujer y a todo hombre (todos somos Adán y Eva) es que le pongan la mano al bien y al mal, como si fueran realidades disponibles y moldeables de acuerdo a los intereses y conveniencias del ser humano. Con gran profundidad filosófica, el autor sagrado entiende que la vida del hombre y de la mujer dependen de evitar el mal y de hacer el bien, aunque ninguna de las dos actividades estén sometidas a la manipulación humana. La serpiente continúa su argumentación, ella representaba en las culturas circundantes la fuerza hostil a Dios y a su plan, más tarde, otros autores bíblicos verán en ella al espíritu del mal. En el texto que comentamos, encontramos un segundo aspecto del mal : la serpiente presenta a Dios como rival celoso y adverso a los seres humanos, como un límite injusto en la carrera del hombre y de la mujer hacia su propia divinización: “serán como dioses”, promete la serpiente. La mujer se forma un juicio que depende de su propio interés, un juicio formado a nivel de lo que se come, de lo que se ve, de lo apetecible, y finalmente, hasta usa la excusa de que el fruto la iba colocar en nivel de mayor sabiduría. Ella tomó del fruto y comió, y dio también a su marido, que igualmente comió. Un paréntesis para recordar que probablemente, el autor sagrado pone a la mujer primero, pues en la corte de Salomón, cuando comenzaron a elaborarse y recogerse estos relatos, algunas de las mujeres del rey daban culto a la diosa Astarté, diosa de la fertilidad. Estas mujeres llevaron al rey Salomón a dar culto a esos dioses, olvidando a la lealtad salvadora de Yahvé Veamos un tercer aspecto : pecando, el hombre y la mujer, continúan viviendo en la misma realidad, pero ahora la viven en tensión, en conflicto, se les vuelve problemática : se ven desnudos. Dios había sido su fuente de vida, ahora lo miran con desconfianza, se esconden de Él. Un cuarto aspecto del mal aparece al ser interrogados por Dios. Adán y Eva revelan su incapacidad de asumir el peso de sus acciones, son irresponsables, se han quedado sin respuesta. Al no poder responder, recurren a una nueva maldad, culparse el uno a la otra. El pecado siempre rompe la sociedad y la comunión que Dios formó entre el hombre y la mujer. El autor sagrado, quiere explicar porqué la mujer, representada como dadora de vida, da a luz con dolor, porqué el trabajo del hombre, representado en la época como agricultor, es tan penoso. Su respuesta es clara : el pecado hace que la tensión rija las actividades que nos definen como humanos, en este pasaje se representa así : la mujer vive la tensión entre el ansia y la sumisión; el hombre padece la tensión entre el alimento y el sudor. Ahora bien, el fruto más amargo del pecado es este quinto aspecto, haber escogido un camino que nos distancia de la amistad con el Dios de la vida. Pero el Señor no nos deja en nuestro extravío alienador. En la Biblia entera y en nuestras vidas, el Señor es siempre el que nos busca para preguntarnos, “¿Dónde estás ?”. Podemos continuar meditando en Génesis los capítulos 4 al 11, considerando el poder destructor del pecado y la eterna lealtad del Señor que siempre salva y ofrece una nueva vida.
  17. 17. Maza Primera semana EE 17 Cada quien ha recordado con el Génesis la maldad humana, y ha intentado comprender algunos de sus aspectos. A lo largo de nuestra meditación, Ignacio de Loyola nos invita a pedirle a Dios el sentir vergüenza y confusión por ser autores de tanto mal, y habiendo experimentando tanta misericordia revelada en Cristo, preguntarnos cómo debamos responderle en lo adelante. Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor. 1. A la luz de la Palabra y de la bondad del Señor, recorre los aspectos del pecado de Adán y Eva, mira cómo esos pasos se dan en todo pecado nuestro. Nuestros primeros padres se pierden. El Señor los busca. El Señor ha salido a buscarnos a cada uno de nosotros, también te ha buscado a ti. Toma un momento para agradecer, para pedir perdón, para reconocer e identificar el camino hacia la maldad, para reconocer y agradecer la voz de Dios y ver hacia dónde te llama. 2. ¿Qué respondes a la pregunta que el Señor te hace a ti como también se la hiciera a Adán y Eva: “¿dónde estás?” Génesis 3, 9. 3. La maldad de Adán y Eva tiene grave consecuencias para ellos, pero el Señor les coloca en un camino de conversión. ¿Quién te ha colocado en un camino de conversión? 10 . Una repetición sobre el pecado en Génesis 3. Si te ayuda, puedes repetir lo que acabas de meditar, deteniéndote en aquellos aspectos que más te hayan impactado. También luego, puedes volver sobre ese capítulo 3 del Génesis leyendo y meditando estas ideas: Petición: Señor, que pueda comprender la malicia del pecado para rechazarlo. Que de ahora en adelante en mi vida, yo no sea más colaborador del pecado. Esta petición, u otra parecida de tu propia inventiva, se puede repetir en las próximas meditaciones. “...el pecado de que se nos habla aquí [en Génesis 3] no es una transgresión cualquiera : el autor lo describe de tal forma que en él emerge la esencia condensada de todo pecado, en cuanto opción decisoria de la libertad del hombre frente a Dios. Asistimos a la declaración de independencia de un poder (pretendidamente) autonómico, que se yergue ante el poder central y lo desplaza. Se ha traspasado el límite ; el hombre, la mujer, el centro, a saber, el lugar de Dios ; creen así poder ser por naturaleza [como si tuvieran en sí mismos, por su propio ser y estructura] lo que sólo podían ser por gracia [es decir, regalo de un Dios amigo leal]. Y el sujeto de la transgresión no es ni la mujer sola ni el varón solo, sino ambos conjuntamente ; peca el ser humano completo, la unidad de dos en una sola carne.” Más abajo, el autor añade : “La serpiente había prometido que <<se les abrirían los ojos>> (Génesis 3,5), así es, mas no para <<conocer todo>>, sino para
  18. 18. Maza Primera semana EE 18 <<conocer que estaban desnudos>> (Gn 3,7).... La desnudez de la que se percata la pareja pecadora no tiene, en principio, ninguna connotación sexual ; según la mentalidad bíblica, es signo de degradación, indignidad y envilecimiento, con la consiguiente pérdida de autoridad y autoestima : Gn 9,21 ; 2 Samuel 6,2022 ; Ezequiel 16,35-40 ; Os 2,5. “El pecado es esencialmente falaz e ilusorio ; nunca cumple su promesa (el cuarto evangelio llamará al demonio <<padre de la mentira>> : Jn 8, 41-44).” El pecado es, ante todo, ruptura de la relación hombre Dios. Ahora que se ha consumado, los que estaban hechos para vivir junto a Dios, no soportan su vecindad.”...Huyen. Sin éxito. Yahvé llama a Adán y éste tiene que comparecer ante Él. “El que había sido creado como ser responsable tiene que dar razón de sí. A través del interrogatorio de Yahvé, Génesis señala otros dos rasgos típicos del pecado: “1. con él se introduce en la realidad una dinámica disgregadora, que sitúa bajo el signo de la escisión todo lo que se había originado bajo el signo de la comunión (hombre-Dios, varón-mujer, hombre-mundo) [todo queda roto] ; 2. propio de la conciencia culpable es el no reconocimiento de culpabilidad ; ni el hombre ni la mujer admiten su responsabilidad ; sino que pugnan por trasladarla a otro ser ; en última instancia a la serpiente (= a una instancia impersonal). Pero ésta no es llamada a declarar ; la encuesta divina se agota en las personas ; el animal no es dador de respuesta (responsable) ni interlocutor de Dios.” La sentencia de Dios intima como sentencia cosas normales : la serpiente repta, la mujer da a luz con dolor, el hombre lucha con la naturaleza, pero “La experiencia de pecado contamina cualquier otra experiencia humana ; ninguna zona queda exenta...La perversión de las relaciones modifica la percepción de la realidad...Lo que al Yahvista le interesa denunciar es “la fractura que en el plan de Dios ha inducido el pecado del hombre”. Para el Yahvista la razón del desorden, es la culpabilidad humana a la que atribuye la responsabilidad de la situación actual de manera global y simplista. El verso Gn 3,5 mantiene viva la esperanza. “La historia será, a despecho de la pecaminosidad humana, historia de salvación, no de perdición ; las palabras condenatorias de la sentencia no son, en suma, la última palabra.” Yahvé sigue siendo tierno : viste a los culpables (Gn 3,21). En conclusión : “la culpabilidad humana ha convertido el mundo en un reino del pecado ; éste es un hecho a la vez personal y social ; sus orígenes se confunden con los de la propia humanidad”. 12 Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor 1. En qué aspectos de mi vida experimento más la división y disgregación que genera el pecado? 2. ¿En qué aspectos de la sociedad en que vivo advierto más esa división del pecado? 12 Estoy resumiendo y comentando a Juan L. Ruíz de la Peña, El don de Dios. Antropología teológica especial, (Santander : Sal Terrae, 1991), páginas 64-67, 78. He reordenado el material presentado por él.
  19. 19. Maza Primera semana EE 19 3. Nuestra cultura posee muchos mecanismos que pretenden desplazar a Dios del centro de la vida, del sentido, y de la felicidad, ¿acaso esos mecanismos que pretenden competir con Dios también actúan en mí ? ¿en qué áreas de mi vida he desplazado al Señor del centro? 4. Aquí y ahora, sigo vivo y en un camino de luz y verdad porque Dios me ama, le doy gracias. Con su ayuda, intento descubrir qué mentiras y falsas pretensiones debo desterrar de mi vida, y qué actitudes, valores y decisiones debo promover y abrazar para vivir en su luz y su amistad. “A los dioses de este mundo que tanto me complacían ¡cuántos los siguen! Y es sólo para mal. No les ofreceré yo sacrificios ni sonarán sus nombres en mis labios.” Salmo 16 “Guárdame, oh Dios, en ti está mi refugio”. Vale la pena orar despacio delante del Señor este Salmo donde se capta la tensión entre los que siguen a los dioses de este mundo y los que han puesto su vida en manos del Señor. Contradicciones En muchos barcos negreros, que traían desde las costas de Africa a hombres y mujeres encadenados bajo cubierta, se leía este letrero : “Se prohibe blasfemar”. La misma generación de misioneros españoles y portugueses que defendieron la humanidad de los indios heroicamente, aceptaron, sin inquietarse, la situación que encontraron respecto de los esclavos africanos, ¿qué se nos estará escapando a nuestra generación ? El mejor resumen En el siglo primero podemos concentrar nuestra atención en tres realidades históricas que aplastaban las vidas de millones de personas : el dominio político sacralizado del Imperio Romano, el absurdo extremismo al cual habían llegado la ley y el culto en la teocracia judía, y el abuso desalmado que vivían los pobres y excluidos en la Palestina del siglo primero. De estas tres realidades se puede hacer un comentario y análisis breve, profundo y hasta definitivo : la cruz de Cristo. ¿Y a mí, no me hace falta un salvador? Jürgen Moltmann cita a Josep Pieper, en el prólogo de La Teología de la Esperanza para avisarnos que hay dos grandes raíces del pecado : la desesperación, al darnos cuenta que resbalamos hacia lo animal, los abismos del egoísmo, y no damos ni para ser seres humanos ; o la presunción de creernos como dioses. Las dos nos apartan de Dios, de nosotros mismos y de la verdad. Las dos han costado millones de vidas, empezando o terminando por la propia. Todos queremos salvar al mundo, pero nadie quiere fregar su plato, ni volver a llenar la jarra de agua en la nevera para que los demás tengan agua fría
  20. 20. Maza Primera semana EE 20 11. Buscando las raíces del mal en mí. Petición. Que yo tome conciencia de la realidad del mal que hay en mí. Que pueda descubrir la raíz de mis faltas. Conocer de manera lúcida y serena mi realidad de pecador, con todo su alcance social y comunitario. Descubrir el amor infinito de Dios en la trama de mi pecado e integrar este amor en mi realidad cristiana, de manera que viva en la esperanza de que Jesús me ha ido salvando. La meditación pudiera tener estos pasos. 13 1. ¿Qué cosas te hacen sentir mal con frecuencia con una culpabilidad moral? 2. ¿Cuáles son tus mayores omisiones en relación con Dios, con los demás y con las cosas? 3. ¿Tienes muchos conflictos con los demás? ¿Vives aislado, encerrado en ti mismo? 4. ¿De dónde surgen estas actitudes? 5. ¿De tu componente hedonístico? (¿búsqueda del placer desordenadamente, de la comodidad, pereza, gula? 6. ¿De tu componente agresivo? (Ira, soberbia, autosuficiencia, envidia, afán de dominio, de poder, (frustración). 7. ¿De tu estructura temerosa? (cobardía, falsa prudencia, pánico al riesgo, timidez). 8. ¿Tu infancia tiene que ver con el predominio de un componente u otro ? Hay tres raíces fundamentales del mal: 1. La soberbia de no aceptar que somos criaturas, entonces, la dependencia se vuelve un insulto, 2. Cuando nuestra dependencia de ser criaturas la vivimos como una amenaza, entonces, respondemos queriendo ser un poder ante Dios, y 3. Vivimos nuestra dependencia como fuente de inseguridad y respondemos a los retos de la vida derrumbándonos, hundiéndonos o buscando seguridad donde no la hay, aferrándonos a ídolos y cavando cisternas agrietadas, “Doble mal ha hecho mi pueblo: a mí me dejaron, Manantial de aguas vivas, para hacerse cisternas, cisternas agrietadas, que el agua no retienen” Jeremías 2,13. Resumiendo. Estas pueden ser algunas raíces de pecados: • la búsqueda de la comodidad a toda costa; • la búsqueda del poder: afán de poder, dominio, envidia, soberbia, competitividad; • la pusilanimidad, no buscar nada, cobardía, miedo al riesgo. 13 Estas reflexiones se apoyan en Nestor Jaén S.J., comentado por Luis M. Oraá S.J., a quien sigo muy de cerca en esta Semana.
  21. 21. Maza Primera semana EE 21 “Mi corazón no es engreído, ni mis ojos soberbios. Ni me he puesto a buscar cosas grandiosas o muy maravillosas para mí” (Salmo 130). 12. Estas lecturas del libro del Génesis y de la Carta a los Romanos te pueden ayudar a volver sobre lo meditado. Génesis 3 Adán y Eva. Viven mal su condición de criaturas. Se dejan engañar. El Señor pregunta, ¿dónde estás? Génesis 4 Caín y Abel, inseguridad, competencia, muerte y luego desentenderse. El Señor salva a Caín. Génesis 6 El diluvio, ¿puedo decir que por mí no hubiera llovido? El Señor prepara una nueva humanidad. Génesis 11 Querían tocar el cielo, y luego no podían ni comunicarse en la tierra. Los satélites tirándole fotos a Marte, y mucha gente no sabe nada de los niños de Etiopía y Somalia. ¿Hay algo más triste y ridículo que los esfuerzos titánicos y brillantes de los campeonatos deportivos, finales de series, super-lo-que-tedé-la-gana y olimpíadas mundiales, mientras respondemos con incompetencia y discusiones a los millones muriendo de hambre ? Algunos religiosos, religiosas, laicas y laicos tocamos el cielo con la torre de la formación, con los estudios de graduados y brillantes proyectos pastorales, luego nos ha dado más trabajo estar en contacto con los compañeros, la gente pobre de nuestros sufridos pueblos, y hasta con nosotros mismos. Romanos 7,14-25 El pecado que hay en mí, la estructura dañada. Romanos 1,20-32 El apartarse de Dios, lleva a todo género de infidelidades y pecados. 13. El tamaño de mi sed Petición: La petición la podemos hacer orando despacio el Salmo 42, “Como anhela la cierva estar junto al arroyo, así mi alma desea, Señor, estar contigo”. Hacía años que no subía al Pico Duarte por Mata Grande y ya me había olvidado de la bajada interminable hacia la Guácara. Se me había terminado el agua subiendo una loma terrible que termina en el sendero que llaman “el filo de la navaja”. Hacía mucho rato que no tomaba agua y en mi sed, me iba fijando en la cantimplora del muchacho que iba bajando delante de mi. No sé si sería mi
  22. 22. Maza Primera semana EE 22 imaginación, pero me parecía oír el ruido del agua meciéndose burlona dentro de la cantimplora. Aquella bajada no se terminaba nunca. El sol de la tarde caía a pico sobre nosotros, el polvo que levantaban los de adelante me resecaba todavía más la garganta, la falta de sombra en un sendero que se empeñaba en recorrerle neciamente el espinazo a una loma, llena de árboles, pero ninguno crecía cerca del sendero para defendernos con su sombra en aquel camino seco de una tarde eterna. De pronto, el l muchacho que iba delante de mí, agarró su cantimplora y empezó a botarle el agua, que se pegaba al polvo del camino. En dos saltos estaba a su lado y le reclamé incómodo: --yo muriéndome de sed, y ¡tú botando el agua!--- Tranquilo, Padre -- me respondió sonriendo, --detrás de esas cañas que vemos adelante, corre un río, su sed ha terminado--. Así fue. Habíamos llegado a la Guácara. Me quité las botas y con ropa y todo, en el calor de las cuatro y media de la tarde, me tiré al agua fría. Al rato ya era otra persona, y hasta me reía con mis compañeros de ruta. Muchas veces comparo la maldad del pecado a esta situación: imagínese que usted fuera el caminante sediento de aquella tarde interminable. Colóquese allí, peleando rabioso, muerto de sed, por el agua caliente y vieja de una cantimplora medio vacía, en lugar, de avanzar y encontrar el río para bañarse en él. A veces nos creemos que el tamaño de nuestra sed se reduce al agua sucia y vieja de la cantimplora más cercana. Tenemos sed de Dios, de su verdad y de su plenitud y nada ni nadie nos puede calmar esa sed. Desesperados, nos agachamos y nos abalanzamos sobre cualquier charco sucio para calmar nuestra sed, pero nuestra sed es del Señor. San Agustín decía: “nos hiciste Señor para ti y nuestro corazón no descansará hasta que repose en ti”. Pecar es preferir el agua caliente y turbia de nuestras cantimploras al río de la vida que el Señor nos ofrece. Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor. 1. ¿Dónde pones tu seguridad, en el agua de tu cantimplora, o en el río de agua viva que el Señor te promete? 2. Con el río delante de ti, ¿has preferido el agua caliente de tu cantimplora? Puedes meditar estos pasajes que se te ofrecen a continuación. Luego conversa despacio con el Señor mirando su generosidad y tu vida. “¡Espántense, cielos, de ello, horrorícense y pásmense” -- palabra del Señor--, porque dos maldades ha cometido mi pueblo; me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y se cavaron aljibes, aljibes agrietados que no retienen el agua.” Jeremías 2, 12 – 13.
  23. 23. Maza Primera semana EE 23 “El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; quien beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, pues el agua que le daré se convertirá dentro de él en manantial que brota dando vida eterna. -- Señor, dame de esa agua, para que no tenga sed y no tenga que venir acá a sacar agua--” (Juan 4, 13-15). “Oh Dios, qué valioso es tu amor: los hijos de los hombres hallan abrigo a la sombra de tus alas. Se sacian con lo mejor de tu casa, los embriagas en un torrente de delicias. En ti está la fuente de la vida y por tu Luz vemos la luz” (Salmo 36, 8- 10). “Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco, mi alma tiene sed de ti, en pos de ti mi carne desfallece cual tierra seca, sedienta, sin agua” (Salmo 63). Una vieja tonada dominicana canta que así: “a mi me dieron agua en un jarro pichao, pichao, pichao, el jarro está pichao”. ¿Y no es así nuestro corazón? ¿Cuánto durará el amor guardado en un corazón partido? “Dios quiere que nos desarrollemos. Cuando le rechazamos y cerramos nuestros oídos a su voz, es precisamente cuando introducimos en nuestra vida la estrechez y la superficialidad. La certeza de que Dios quiere para nosotros vida, crecimiento y desarrollo es el fundamento de toda fe verdadera. Por desgracia, abundan demasiado los que sólo ven a Dios como una amenaza y temen, por ejemplo, decir la oración de abandono de Charles de Foucauld, <<Haz de mí lo que quieras>>, porque piensan que Dios va a utilizar ese abandono total para destruir su felicidad y despojarles de lo que ellos tienen en mayor estima. Tales pensamientos reposan en una caricatura de Dios y de sus relaciones con los seres humanos. Dios es nuestro creador, lo que significa que es a Él a quien debemos la vida, y que su único deseo es el crecimiento de esta vida para su pleno desarrollo. Abriéndonos plenamente a su gracia, le damos la oportunidad de proseguir su obra creadora y vivificante, de tal forma que nos hacemos más humanos cuanto más abiertos estamos a Dios” 14 “¡Qué bien sé yo la fonte que mana y corre: aunque es de noche! Aquella eterna fonte está escondida, qué bien sé yo do tiene su manida, aunque es de noche! ............................. Aquesta eterna fonte está escondida en este vivo pan por darnos vida, aunque es de noche. Aquí se está llamando a las criaturas y de esta agua se hartan, aunque a oscuras porque es de noche. Aquesta viva fuente que deseo en este pan de vida yo la veo, 14 Piet Van Breemen, <<Te he llamado por tu nombre>> (Santander: Sal Terrae, 1997), 14 – 15.
  24. 24. Maza Primera semana EE 24 aunque es de noche. 15 14. Volviendo sobre lo meditado hasta ahora en la primera semana Composición de lugar: recorra los canales de la televisión. Luego lea en la Primera Carta de Juan 2, 15-17, “...todo lo que hay en el mundo –la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos, y la jactancia de las riquezas—no viene del Padre, sino del mundo” Petición • Conocimiento del pecado del mundo para apartarme de él. • Conocimiento del desorden que hay en mí para avergonzarme y colocarme en el sitio que me corresponde delante de Dios. • Encontrarme con el Señor, que es Padre bueno ; conocerlo mejor a través del perdón, la misericordia que me ofrece. Textos Te puede ayudar, leer despacio y meditar estos textos. Recuerda de repetir siempre la misma petición que hemos indicado más arriba u otra que consideres más apropiada. Éxodo 32. Ante la inseguridad de la marcha, Israel prefiere fabricarse un “dios” que “vaya delante de ellos” de manera visible, Vivimos la trascendencia. Recuerdo que en una de las primeras escenas de la película “El Séptimo Sello” el protagonista se queja de que no hay nada peor en esta vida que meterse a servir a un Dios que no se ve. “Dieron culto a ídolos, lo que fue una trampa para ellos” (Salmo 106, 36). “¿Quién modela un dios o funde una imagen si no es para sacar algo? Miren: todos sus socios quedarán defraudados, porque los que fabrican ídolos no pasan de ser hombres” (Isaías 44, 10-11) 15. El pecado del pueblo en su marcha por el desierto, ilumina el nuestro. Leer lentamente Éxodo 32 entero. Dejar que la experiencia de Israel, vaya iluminando nuestra experiencia para que, bajo la luz del Señor, nos descubramos como fabricantes y adoradores de ídolos que niegan al Dios verdadero, nuestra originalidad, y la vida. Un ídolo es todo aquello que ocupa el lugar de Dios, dirigiendo nuestra vida. Responde con tu experiencia estas preguntas. Luego puedes leer lo que han respondido otros. San Juan de la Cruz., versos citados por Olegario González de Cardedal, La Entraña del Cristianismo, (Salamanca: Secretariado Trinitario, 1998, 2da edición), 456. 15
  25. 25. Maza Primera semana EE 25 1. ¿Por qué tendemos a fabricar ídolos? El camino de la libertad siempre tiene dificultades, oscuridades. El camino hacia la alianza y la comunión tiene pruebas, tentaciones. Creemos en Dios en una situación de oscuridad, nos parece que tarda en venir, y “no sabemos qué ha sido de él” (Ex 32,1). Moisés siempre tarda en bajar del cerro. El tiempo siempre nos parece largo (Ex 32,1). Cuesta amar a un Señor que no se ve, preferimos fabricarnos “un Dios que nos lleve adelante” (Ex 32,1). Nosotros queremos ver, tocar, asegurarnos. Los ídolos nos proporcionan toda suerte de ventajas tangibles, cotizadas y respetadas por este mundo. Al Señor siempre le seguimos parándonos en el horizonte de nuestros mejores deseos y esperanzas, pero nadie sujeta a Dios, a Dios se le cree . 2. ¿Por qué el ídolo da una falsa paz? Porque todo ídolo es manipulable, no hace caminar, está fabricado a nuestra medida y según nuestros intereses. La falsa paz nace de no creer, no esperar, no arriesgar, no amar, no contradecir a los poderes y poderosos de este mundo, siempre dispuestos a regalarnos a todos, la madera y el oro para fabricar otros ídolos piadosos que dejen las cosas como están. Todo menos adorar al Dios Vivo y verdadero. Vale la pena leer Isaías 44, 6-23; 45, 14-25; 46,1-13. 3. ¿Por qué nos deslumbran tanto los ídolos? Todos los ídolos son “divinos” a base de oro, plata, poder, temor, mentira, hipocresía, desánimo, encubrimiento, parálisis, petrificación. El Dios Vivo no parece nada, pero Él es el único Dios y no hay otro. 4. ¿Por qué se nos hace tan fácil confiar y creer en los ídolos? Todo ídolo está fabricado a imagen y semejanza de su fabricante y del mal que éste padece. 5. La actitud de quien sirve a Yahvé ante la idolatría. El pueblo de separa de Moisés y de Yahvé, pero ni Moisés ni Yahvé se separan de este pueblo rebelde y difícil. Vale la pena leer Números 14, 1-19. Yahvé revela su verdad y su lealtad en este hecho: le mantiene su alianza a este pueblo idólatra. El Dios verdadero ama y se compadece de este pueblo pecador e idólatra. El Dios Vivo se arriesga todo Él para salvar a este pueblo idólatra y rescatarle de su extravío. El Dios Vivo no quiere ser Dios sin su pueblo, le mantiene la alianza al pueblo infiel. Los dioses falsos y sus adoradores condenan sin apelación ni remedio al pueblo idólatra, no les importa su suerte. Estarían dispuestos a buscarse otro pueblo, con lo cual muestran su falsedad. La gloria del Dios Vivo y su verdad se revelan salvando. Los ídolos necesitan perder y condenar al pueblo pecador para ser tenidos en cuenta.
  26. 26. Maza Primera semana EE 26 16. Una comparación entre el ídolo (el becerro de oro) y Yahvé, el Dios Vivo y Verdadero. El becerro de oro o cualquier ídolo. Siempre presente, al alcance de la mano. Isaías 44, 9- 28. Tiene los ojos que le han fabricado. Pero en realidad el ídolo no ve, no oye, nada ni nadie le importa. Carece de palabra y de designio. Está solo y engendra soledad. Asegura, crea dependencia. No se mueve. Brilla, su valor es atractivo y evidente. Se le puede nombrar, medir, predecir. Nos lleva a reinterpretar falsamente la historia, a reconocerle un valor que no tiene en realidad. Israel mentirá al afirmar que el becerro “le sacó de Egipto”. Exige la sangre de los más débiles, se beneficia de las estructuras injustas de poder y las confirma. Ni el ídolo, ni sus dueños se cuestionan para nada. Autocentrado, nos digiere y autocentra. El ídolo harta, aburre y se repite Ni padece, ni se compadece, controla, somete y mata. Yahvé No se ve. Su designio parece tardar. Es un Dios escondido Isaías 45,15. No parece ver, ni interesarse en la suerte de su pueblo. Pero “ha visto la aflicción de su pueblo”, posee un plan de salvación que termina en la comunión con Él. Desafía, interpela, consolida a Israel. Va adelante, pone a caminar y hay que seguirle. No parece valer ante la dificultad. Es el innombrable, siempre mayor. Dios mismo hace su interpretación de sus acciones históricas, de la obra de liberación para la alianza que lleva a una mayor libertad, a la vida, la alabanza. Se duele con su pueblo. Capaz de padecer por su pueblo, de entregar lo más querido por rescatar al pueblo de la maldad que esclaviza. Renuncia, sale de sí, descentra. Es novedad que plenifica. Por compasión, padece para dar vida. Concluir con un coloquio en el cual puedo pedir así: Señor y Padre, Dios de amor y lealtad, danos la gracia de adorarte a ti como único Dios, líbranos de los ídolos, ayúdanos a vivir en amistad contigo, conociéndote y amándote a ti y tu designio, pues en ello está la vida y la libertad. Podemos leer despacio: El Salmo 78 “Escucha pueblo mío mi enseñanza” El Salmo 106 “ ¡Aleluya! Alaben al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia. ¿Quién podrá contar los prodigios del Señor y todas sus maravillas?” . Salmo 107 “¡Alaben al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Que así digan los rescatados por el Señor, los que él rescató del enemigo”.
  27. 27. Maza Primera semana EE 27 Deuteronomio 32. Moisés resume la historia de Israel, y él mismo quedará fuera de la tierra prometida,. Se pueden meditar con provecho los capítulos 45,46 y 47 de Isaías, hay mecanismos aseguradores que no se sostienen en pie ante los desafíos y embates de la historia. Jeremías 2, Jeremías denuncia el pecado de su pueblo. Fíjate en estos componentes del pecado denunciados por el profeta: olvidar ingratamente después de haber conocido, poner la confianza donde no hay solidez y darle la espalda a Aquél que se ha mostrado leal de manera incomparable, finalmente, guardar donde no hay ninguna seguridad. Salmos 25 “A ti Yahvé, levanto mi alma” 38, “Yahvé, no me corrijas en tu enojo” 39, “Yo me decía, --Guardaré mis caminos sin pecar con mi lengua--” 51, “Tenme, piedad, oh Dios, por tu amor” 73, “En verdad bueno es Dios para Israel” 106 “¡Aleluya! ¡Dad gracias a Yahvé porque es bueno...! 107 “¡Aleluya! ¡Dad gracias a Yahvé porque es bueno, porque es eterno su amor! 124 “Si Yahvé no hubiera estado por nosotros” 130 “Desde lo más profundo grito a ti, Yahvé”. 17. Una pequeña meditación sobre la salvación. Jesús lo vio acostado y, sabiendo que llevaba así mucho tiempo, le dice: -- ¿Quieres curarte?-Le contestó el enfermo: -- Señor, no tengo nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. En lo que llego yo, se ha metido otro antes. Le dice Jesús: -- Levántate, toma la camilla y camina.” Juan 5, 6-8. Este pequeño pasaje nos presenta varios aspectos de la salvación: Viene de Dios. Es Jesús quien le mira y le habla. No importa lo desesperado de la situación, el tiempo que llevemos enredados en mecanismos de muerte. El Señor es vencedor de toda falta de libertad, de la muerte y del mal. La salvación rompe la soledad y la impotencia. Dios no salva en un momento, ni nos pone a entrar en competencia con otros para salvarnos. No se trata de ver quién llega primero. La salvación siempre responsabiliza de lo que podemos. Se trata de levantarnos, cargar la camilla en la que hemos vividos derrotados y emprender la marcha.
  28. 28. Maza Primera semana EE 28 Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor ¿Cómo quedan tu idea de salvación y del salvador, después de meditar este pasaje? 18. La Salvación, ¿un insulto? 16 Vamos entrando en las actitudes de la Primera Semana de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Todos necesitamos ser transformados por la fuerza salvadora de la Pascua de Jesús. Al inicio vamos a destacar un tema clave de la primera semana de los Ejercicios de San Ignacio : Jesús, el Cristo, salvador de todos. Reconozcámoslo: la salvación no tiene buena prensa entre nosotros. Encuentro tres motivos principales para esta mala fama del término "salvación". Primero, muchos ven en la salvación una actividad interesada solamente en la situación después de la muerte. Una especie de interés en los bienes raíces celestiales. Otros asocian la salvación con una huida y deserción de esta vida, sus luchas y tareas. Finalmente, no falta quien vea en el anuncio de la salvación un insulto a la capacidad de los seres humanos para transformar esta tierra en un mundo más justo y humano. ¿Será esto la salvación que trajo Jesús de Nazaret y que Juan Pablo II nos invitó recientemente a conmemorar con motivo del jubileo? Veamos, en primer lugar, por qué la salvación anunciada por Jesús no se refiere simplemente a una situación que tendría lugar después de esta vida. El hecho más seguro de la vida de Jesús es su muerte. Los romanos apenas se ocuparon de los asuntos de aquellas regiones sin importancia, como la Palestina. Y sin embargo, varios de ellos consignan el ajusticiamiento de Jesús en tiempos de Poncio Pilatos. Claramente, la salvación que Jesús anunció no era simplemente un asunto de la otra vida. De ser así, no se hubiera ganado el rechazo y la oposición de los escribas, fariseos, saduceos y sumos sacerdotes. La salvación anunciada por Jesús tiene que ver con esta vida donde hay tramposos, oportunistas y gente buena, capaz de dar hasta lo poco que tiene para vivir. Sin duda que la salvación anunciada por Jesús llega a su plenitud en la vida eterna, pero se relaciona tan seriamente con esta vida que por anunciarla Jesús murió en una cruz. ¿La salvación una huida y deserción? Es cierto que, en algún momento de su vida, Jesús se ausentó de los sitios donde corría peligro; pero no dejó de condenar los abusos, los intentos de manipular a Dios y se atrevió a enfrentar las instancias de poder del Israel de su época. ¿Son éstas las palabras de un cobarde: "¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos hipócritas... Ustedes también parecen exteriormente como hombres religiosos, pero en su interior están llenos de hipocresía y de maldad"? (Mateo 23,27-28). La salvación de Jesús no tiene nada de escapismo. 16 Listín Diario, 10 de noviembre de 1996.
  29. 29. Maza Primera semana EE 29 ¿La salvación un insulto a nuestra capacidad? ¿Quién no ha experientado la complicidad propia con el mal? Una mirada serena y justa a nosotros mismos nos debe llevar a reconocer nuestras posibilidades y limitaciones. La maldad no es algo que nos asedia desde afuera, tiene complicidad en nosotros. Cuando Juan Pablo II propone que todos los católicos celebremos a Jesús como Salvador, nos está invitando a responsabilizarnos de la gran transformación que Jesús ha realizado y se nos ofrece: el poder amar. Lo mejor de la tierra no acontece cuando la dejan sola y plagada de malezas. Lo mejor de la tierra se revela cuando el arado, la lluvia y la semilla la convocan a dar lo mejor de sí. La semilla no es insulto, es gracia que llama al trabajo para sacar lo mejor de la tierra. En la semilla vuelta árbol, la tierra asciende al cielo sin dejar de afincar sus raíces en lo hondo del suelo y de anidar gorriones en sus ramas. En este comienzo de un nuevo milenio, la frente en alto, celebremos con Juan Pablo II que desde hace dos mil años: "El sembrador ha salido sembrar..." (Mateo 13,3). Israel nació a la libertad pasando a través del Mar Rojo. Ese fue su bautismo. Cada año, Israel reactualizaba su experiencia fundacional celebrando la Pascua, conmemorando el paso del Mar Rojo que les llevó la libertad del desierto, a la alianza con Yahvé y a entrar en la tierra prometida. La Pascua del pueblo judío celebraba cada año : 1. que dejaron atrás la esclavitud en Egipto, sin dignidad ni salida 2. la admirable acción del Señor, quien en su fidelidad les había liberado de la esclavitud y les había invitado a una vida nueva ; 3. liberando al pueblo, Dios lo fundó ; 4. celebraban esa nueva relación de amistad que el Señor había iniciado con su acción liberadora y que ahora Israel continuaba viviendo según la ley, el camino que concretizaba la Alianza. La Comunidad celebra cada año en la Pascua de Jesús y rememora : 1. que hemos pasado por el agua del Bautismo, de la sepultura de la muerte del pecado, al nacimiento y resurrección de una vida nueva, fundamentada, no en el egoísmo, sino en el amor ; 2. la admirable entrega de Jesús que fue fiel hasta la muerte, y la acción del Padre que lo resucitó con la fuerza vivificadora del Espíritu Santo ; 3. Dios ha reunido una comunidad de la Nueva Alianza fundada en el cuerpo entregado, y la sangre derramada de Jesús, participemos en la Eucaristía; 4. celebramos la resurrección de Jesús, y estamos invitados a vivir la fuerza de la resurrección en el día a día de nuestras vidas. Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor 1. ¿Acepto que también a mí me llama el Señor a pasar de la muerte del egoísmo y del pecado a la vida del servicio y del amor?
  30. 30. Maza Primera semana EE 30 2. ¿Hasta qué punto acepto yo, con mis nombres y apellidos, que efectivamente necesito un Salvador? Puedes decirlo en voz alta, yo, fulana/o de tal y más cual, necesito un Salvador. 3. Si quieres lee despacio el Salmo 121 “Dirijo la mirada hacia los cerros en busca de socorro”; o también el Salmo 116 “¡Aleluya!, Amo al Señor, porque escucha el clamor de mi plegaria”. 4. Trata de señalar los trazos de tu Egipto, ¿cuáles son las esclavitudes de las cuales el Señor te invita a salir? 5. Pídele luz al Señor, para identificar las más importantes. He aquí algunos ejemplos de esclavitudes: 1. El afán de seguridad que te lleva a amontonar recursos materiales ; 2. Una inseguridad malsana que te lleva a autoafirmarte desmedidamente con daño de los que te rodean, desatendiendo a sus necesidades ; 3. Un egoísmo que te lleva a encerrarte en un mundoburbuja ajeno a la suerte de los hermanos, a sus luchas por la vida; 4. Un afán de comodidad que te lleva a engañarte acerca de los verdaderos retos de tu vida, y tu identidad más honda, te consuelas diciendo que –ya llegaste-- ; que –esas propuestas de una vida diferente son para otros, no para ti--, que de esta piedra no puede salir agua (Números 20, 1-13). Con la luz del Señor, puedes mirar tus pecados y pedir perdón. Recorre el Salmo 51 “Piedad de mí Señor, en tu bondad”. El pecado perdona nos revela nuestro Salvador, nos llena de confianza y de agradecimiento y nos invita a acercarnos a Él para oír su llamado con un corazón entero. 19. Jesús de Nazaret nos llama a la conversión. Petición: También a mí, Jesús de Nazaret, ayúdame a creer en la Buena Noticia y convertirme a tus propuestas. Al comienzo de cada Eucaristía, cada Adviento y cada Cuaresma, la Iglesia nos vuelve a colocar ante el llamado a la conversión para vivir de acuerdo a la Buena Noticia. Conversión quiere decir cambio de mente, pero no se refiere simplemente a un asunto intelectual, la conversión es algo que afecta la vida entera, se trata de tomar otro camino, de fundar la vida sobre otras alianzas, presupuestos y experiencias. Cualquier persona sensata cae en la cuenta de que la conversión escapa a nuestras fuerzas y posibilidades, sencillamente es un don, una gracia de Dios que nos llama, nos atrae y nos mueve desde adentro a un cambio. Durante su vida, Jesús llamó a la conversión. Marcos nos lo presenta así : “Después que tomaron preso a Juan, Jesús fue a la provincia de Galilea y empezó a proclamar la Buena Nueva de Dios. Hablaba en esta forma : --El plazo
  31. 31. Maza Primera semana EE 31 está vencido, el Reino se ha acercado. Tomen otro camino y crean en la Buena Nueva--“ (Marcos 1, 14-15). La actitudes de la cuaresma estructuran la primera semana de los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola, en la cual se nos confronta con nuestra necesidad de conversión. Ignacio concretiza así varias de las gracias que el ejercitante debe pedir en la primera semana : conocer y aborrecer los pecados propios, sentir el desorden de mis actividades y prioridades, para cambiar de vida con la gracia de Dios, dejándome ordenar por las prioridades del Señor, y finalmente, pedir conocimiento del mundo, ese sistema basado en la mentira y la soberbia, para que aborreciéndolo, aparte de mí las cosas mundanas y vanas. Conocer el pecado propio es ya una gracia. Vivimos en un mundo tan egoísta y tramposo, que nos da trabajo mirar nuestra propia maldad e incoherencia. Valga un ejemplo. No pretendo saber mucho de finanzas, pero, ¿hay proporción entre el lío y la protesta que se forma cada vez que quieren poner un nuevo impuesto, y el lío y la denuncia que debimos haber organizado, hace rato, por la forma en que se gastaron los recursos del estado por los gobiernos que han existido desde 1966? Tiene sentido gritar por lo que nos van a quitar, pero, ¿cómo entender el silencio por lo que ya nos quitaron a todos? Parecería como si sólo nos doliese el futuro, pero ¡ni siquiera eso es verdad! ¿Qué hemos hecho para garantizar que esas sumas cuantiosas se gasten con una transparencia, tan diáfana, que permita detectar y perseguir cualquier mal uso de los recursos de todos? Nos duele el dinero que nos quitan a cada uno, pero no parecen dolernos el robo, y la desesperante ineficiencia que han mantenido en una pobreza inhumana a cientos de familias dominicanas. En las ceremonias oficiales y privadas, seguimos la más refinada etiqueta, para jugar pelota nos preocupamos de que se marquen bien los terrenos, pero a la hora de manejar el sustento y la vida de las mayorías, nada está marcado, improvisamos, repetimos y nos dejamos envolver en complicadas marañas burocráticas que hacen imposible el encontrar a los responsables de actos de corrupción, y ahora que venga otro y haga lo mismo. Hay periodistas que después de tediosas investigaciones, se han jugado su fama y su vida denunciando fechorías increíbles, pero apenas se investiga nada con inteligencia y perseverancia, caiga quien caiga. Por fuera las autoridades y los sectores de poder parecen indignarse, pero, ¿y será verdad? En la época de Jesús, los fariseos no se sentaban a la mesa sin lavarse las manos, tenían mucho cuidado de lavar por fuera las copas y los platos, pero, no reconocían la podredumbre en su interior. Jesús los atacó así : “el interior de ustedes está lleno de rapiñas y perversidades. ¡Estúpidos! El que hizo lo exterior, ¿no hizo también lo interior?” (Lucas 11, 37-40). Necesitamos una conversión, un nuevo orden, pero no lo tendremos mientras no cambien nuestras prioridades. Nos reímos de los gobiernos que se la pasan cortando cintas e inaugurando obras, que luego se quedan a medio talle, pero nosotros mismos, en nuestras vidas, no sabemos lo que queremos, o gastamos nuestro tiempo y nuestros recursos en actividades que sólo son apariencia. Nos sucede igual que a los fariseos del tiempo de Jesús: nos desvivimos en crear una imagen, en arreglar la fachada, pero nos falta la valentía de ir por orden, de encarar primero lo que no puede esperar. Cualquier fuerza política que se atreva a decir detalladamente lo que sí va a hacer, y lo que no podrá llevar a cabo, ¡no saldría electa nunca! Porque la gente desea que vayan y le digan que se lo van a
  32. 32. Maza Primera semana EE 32 arreglar todo, aunque luego se quede igual o peor, pero a nadie le gusta que le digan: --mire, ahora no hay recursos para resolver estos asuntos, lo que sí se va a atender es esto y no hay para más nada.--. Los fariseos tampoco enfrentaban los grandes interrogantes de su mundo interior. Pensaban que dando limosna para el Templo lo resolvían todo y podían acallar su conciencia. El ataque de Jesús a los fariseos de su época, nos sirve y aprovecha muy bien a nosotros, los que descuidamos lo prioritario, que según Jesús de Nazaret es esto: “la justicia y el amor de Dios” (Lucas 11, 42). Vivimos en un país pobre y saqueado. Entre nosotros cobra un peso terrible lo superfluo, el lujo innecesario debiera de herir nuestra conciencia como un cuchillo afilado. Nuestra simpatía y nuestro calor humano caribeño, que se quedan en risas, besitos, compases, bebidas, trasnochadas y “tenemos que juntarnos”, y no resuelven nada, mientras nos arropan el hambre y la basura, nosotros, los que sabemos y podemos, seremos los primeros acusados. Nuestra sociedad no avanzará si seguimos buscando lo vano. La fiesta de hermanos que tenemos que organizar donde todos coman, vivan y crezcan, todavía es posible, pero, hasta ahora, los invitados a organizar esa fiesta se han disculpado todos sin excepción (Lucas 14, 18). Cuaresma, primera semana de los Ejercicios, tiempo de conversión, anda entre nosotros una buena noticia y no encuentra corazón dónde posarse. Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor 1. ¿Acepto con humildad que mi pecado es tan profundo que Dios mismo tiene que revelármelo? ¿Me atrevo a pedirle al Señor que me revele las raíces más profundas del pecado en mí? ¿Cuáles son? Ojo, no confundir el mal, el egoísmo, la maldad, con las limitaciones personales propias de todo ser limitado y finito. 2. Hemos advertido muchas contradicciones evidentes en la vida pública de nuestro país, ¿y en nosotros? ¿Cuáles son tus mayores contradicciones e incoherencias? 3. ¿Qué obras buenas has comenzado, y luego no has terminado? ¿Por qué? ¿Cuáles valdría la pena recomenzar? ¿Me siento invitada/o a algo desde ahora? 4. Hay medidas que tienen consecuencias importantes, por ejemplo, si sembráramos árboles, tendríamos más agua, identifica en tu vida un aspecto, que si lograses cambiarlo con la ayuda del Señor, tendría importantes consecuencias positivas. Identifica en tu vida, con cariño y creatividad, un camino de acción que nazca del perdón de Dios y del arrepentimiento. Un camino que vaya concretizando la nueva vida que el Señor te propone. Dale nombre a las nuevas prioridades que el Señor te va dando para ordenar tu vida según la Buena Noticia, según tu verdadero ser, libre de mentiras y trampas. 20.
  33. 33. Maza Primera semana EE 33 La maldad, el desorden y la estrategia del mundo como poder contrario al Señor. A la luz del Espíritu contemplamos las raíces de nuestro pecado. Recorriendo el pecado y la llamada a la conversión en el Evangelio de Marcos. Petición: Señor y Padre bueno, rico en misericordia, concédeme la gracia de descubrir las raíces de mi maldad para que la Buena Noticia las transforme. La incapacidad de hacer el bien por los esquemas mentales que nos aprisionan. Marcos 3, 1-6 Un hombre con la mano atrofiada. Los de la sinagoga no miran al enfermo, miran a Jesús. Jesús lo pone en medio. “¿Qué está permitido hacer en Sábado? ¿Hacer el bien o hacer el mal?” Ellos callaban. ¿Qué red de preferencias inconscientes me paralizan? Hay que cambiar de auto, de computador, pintar la casa, coger las goteras, apuntarse con tiempo en el crucero, en el viaje, ir a la fiesta de quince de la prima a la salida de la Universidad y amanecer con un trabajo que puso el profesor a última hora, no te olvides de asistir a la feria en los EE.UU., en Europa, hay que arreglar de arriba abajo el jardín, mudarse, aparecerse en Santiago en la boda de la prima, arrancar para una playa en Semana Santa, ir este Domingo a la Universidad porque el profesor quiere recuperar lo irrecuperable, dedicarle un fin de semana al curso sobre “la venta que te inventa o te revienta”, pero ¡qué trabajo nos da revisar la vida, hacer un retiro, acoger, cuidar y dejar crecer la semilla!! Marcos 4, 1 – 20 ¡Atención! Salió un sembrador a sembrar Hace rato que el Señor siembra en nuestras vidas. Los pájaros, las piedras, la poca profundidad, el sol abrasante, la falta de raíces, los cardos, espinos y abrojos que impiden dar frutos. ¿Y en mi vida? Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor ¿Qué factores hay en mi vida que no dejan crecer la semilla? He aquí algunos a modo de sugerencia: 1. Vivir como si el Señor no me quisiera más que todo cuanto yo podré quererme en mil vidas que viviera, actuar como si Dios no se ocupase de su Reino; 2. La búsqueda de la comodidad, que no me compliquen la vida; 3. La competencia que descentra, que agota; 4. El miedo a las responsabilidades; 5. El miedo al qué dirán; 6. El dejarse llevar por lo que piensa la gente, lo que toca, todo el mundo lo hace;
  34. 34. Maza Primera semana EE 34 7. El no responsabilizarnos de los que hacen la vida con nosotros, como si lo único que contase es el trabajo; 8. El dejarnos arropar por los valores y preferencias de una sociedad desalmada que nada le quita el sueño, así sea la vida del 70% del país; 9. El egoísmo que nos vuelve insolidarios y nos lleva a usar de lo nuestro sin tener en cuenta para nada las necesidades básicas de otros ; 10. La búsqueda de la seguridad a cualquier precio Marcos 5, 1 – 20 La desintegración. Todos somos un poco el geraseno, somos legión, tenemos tantas cosas que resolver y hacer, que cada uno de nosotros pudiera cantar, “me olvidé de vivir”. Somos siervos de muchos señores. Habitando sepulcros, revolviendo experiencias negativas de fracasos. Encadenados. Haciéndonos daño. El concebir la autonomía como algo cerrado, ajeno al Señor, “¿Qué tienes que ver conmigo, hijo del Dios Altísimo? Por Dios te conjuro que no me atormentes” (Mc 5, 7). El demonio ¡con el nombre de Dios en los labios! Pero para que se haga su voluntad... Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor ¿Conoces los mecanismos de desintegración en tu vida, aquello que te destruye? Conversa con el Señor tus dinamismos de desintegración pidiéndole ayuda para trabajar por construir una vida más significativa. Marcos 6, 1 – 6 El rechazo del Señor que nos sale al encuentro en lo cotidiano. Quisiéramos algo maravilloso. El rechazo de encontrar al Señor en el día a día, en los hermanos y hermanas que han ido creciendo y ahora nos invitan, también nosotros preguntamos, ¿De dónde saca éste todo eso?....¿No es éste el carpintero, el hijo de María...?. Jesús se extraña de su falta de fe. Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor El Señor se nos acerca en los pequeños eventos de las comunidades, en mujeres y hombres que nos dicen una palabra nueva, ¿lo creo así? Mc 7, 1 – 23 El escándalo de fariseos y letrados venidos de la capital ante los discípulos que no se lavan las manos. Este pueblo me honra con los labios pero su corazón está lejos de mí. Los fariseos se habían vuelto profesionales interesados: libraban a los otros de sus verdaderas obligaciones. Interesadamente ponían el templo sobre el deber de socorrer a los padres. Nos inventamos “absolutos” cómodos, a nuestra medida. Lo que sale del hombre es lo que contamina al hombre, a la mujer.
  35. 35. Maza Primera semana EE 35 Si por cada discurso de político, de graduación, homilía dominical, editorial de periódico condenando lo malo que está todo, foto de matrimonio y primera comunión, si por cada uno de estos elementos nos dieran un chin de virtud y un chele, pronto seríamos santos y multimillonarios (en dólares). Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor 1. Mirándola en su conjunto ¿qué “sale” y se desprende de mi vida profesional, qué frutos da? 2. ¿Me voy creando absolutos cómodos, me escandalizo con lo que no tiene importancia y vivo tranquilo con lo que puede destruirme? El corazón de la mujer y del hombre. Mc 7, 20-23 Ordenamos gavetas y el corazón sigue en su mismo desorden. La levadura de los fariseos Mc 8, 15. Sin darnos cuenta, el ambiente en que vivimos se arroga el derecho de dirigirnos la vida con su preferencias y disparates. Preguntas para ayudar la reflexión personal y el diálogo con el Señor 1. ¿Y dónde está mi corazón? 2. ¿Dónde debo de poner mi corazón? 21. Jesús es buena noticia para los pecadores. “Del médico, no tienen necesidad los sanos, sino los enfermos. No vine a llamar a justos, sino a pecadores” (Marcos 2,17) . Petición: Padre de todos, dame a conocer mi maldad, mi egoísmo, mi falta de fe, de esperanza y de amor, todo aquello que me aparta de ti y me lleva a desconfiar de tu lealtad incondicional. Perdona mi pecado. Líbrame del desorden que me asalta por dentro y por fuera. Ayúdame a rechazar las preferencias, la estrategia y el estilo del mundo mentiroso y a trabajar por el Reino junto a Jesús, tu Hijo y mi hermano. Amén. Otra petición Señor, Dios nuestro, también quien ha roto contigo puede volver a ti, pues ante ti no hay nada que no se pueda curar. Lo único definitivo es tu amor. Te pedimos que nos recuerdes tu nombre para que nos dirijamos a ti, y que seas nuestro Padre ahora y siempre. Danos la vida y tu amor, como dicha inmerecida, un día tras otro, hoy y siempre. Amén.17 22. Meditación sobre el infierno. 17 Tomada de Piet Van Breemen, Lo que Cuenta es el Amor, 74.
  36. 36. Maza Primera semana EE 36 La seriedad de la libertad humana. Esta nota previa, tomada de una obra de Olegario González Cardedal, la pueden saltar aquellos y aquellas que aceptan con la fe de la Iglesia y su magisterio, la condenación eterna como una posibilidad real de la existencia humana. El cristianismo ve el fundamento de la autonomía humana en un Dios, que siendo infinitud de vida en sí con anterioridad a toda otra realidad (misterio trinitario), suscita a los otros para que sean ellos mismos y participando la vida divina (de otra forma, ¿cómo podrían existir?) actúen por sí mismos. La gloria de Dios es que exista el hombre [el ser humano] y la gloria del hombre es que existe el Dios encarnado. La existencia del hombre no es necesaria, con necesidad ciega de azar o destino, sino gratuita. Un amor la ha fundado. Ahora bien, esa fundación originante que constituye su esencia es el amor. Por ello, en el hombre, carácter necesario y condición gratuita son inseparables. Sin Dios, ¿cómo llegaría a la existencia? Y Dios, que funda su ser, lo funda por amor, es decir gratuitamente. Y ese ser fundado por Dios y llamado a una relación personal sólo llega a su verdad, autonomía, despliegue y plenitud en la abertura y respuesta al Absoluto que se le ha dado como posibilidad suprema. Evidentemente, toda posibilidad es un reto y un riesgo. Y el reto de existir con Dios es máximo. A esta finitud finalizada sin el Absoluto, cerrada sobre su poquedad pese a estar llamada a la plenitud amorosa del Infinito, es a lo que llamamos condenación. Pero ésta es la incomprensible condición humana: que puede elegir contra sí misma y puede elegir contra Dios. El proceso de la modernidad frente a Dios no es sólo un proceso de comprensión sino de decisión. El pecado (determinación que el hombre toma de existir como absoluto para sí y de que no exista otro absoluto o, si existe, no obedecerle) es una constante coextensiva a toda la historia humana y a todo hombre. Y siendo una evidencia manifiesta, es un inmenso enigma. ¿Cuáles son los resultados de este proceso de reducción, negación y reapropiación antropológica de Dios? ¿Es el hombre más inteligible, más amable y más confiado sin Dios? Desde que Nietzsche anunciara, decidiéndola, la muerte de Dios, ¿se ha cumplido la profecía que ya criticara Jean Paul Richter en su célebre <<Discursos del Cristo muerto desde la cúpula del mundo diciendo no hay Dios?>>. A la oscuridad no ha sucedido la luz total, aún cuando se hayan incrementado hasta el límite los saberes, las noticias y las técnicas. La luz del sentido, de la esperanza absoluta y de la confianza gozosa en la realidad se han aminorado. Y el hombre mismo comienza a estar en peligro de perduración biológica, de intelección metafísica y de interés objetivo. De la duda o perplejidad del existencialismo hemos pasado a la vaciedad y futilidad de los tiempos postmodernos. El eclipse de Dios ha dejado sin luz al universo del hombre y sin la vida de Dios, el hombre queda confinado entre el silencio del nacimiento al silencio de la muerte. Un mínimo entretiempo que, descubierto en su
  37. 37. Maza Primera semana EE 37 futilidad, se desprecia y anula a sí mismo por insignificante. Cierta sicología y filosofía han establecido el reciente origen y el próximo fin del hombre como un capítulo de la historia de la materia. 18 ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: ¿Y cuál es la característica general del comportamiento de Jesús? Si debiéramos sintetizar en dos palabras la vida de Jesús hablaríamos de dos realidades: Reino de Dios – pobres. Ellas hacen que en él descubramos como igualmente constituyentes esas dos dimensiones que parecen contradictorias: una conciencia de soberanía, presentándose como el pregonero, el introductor, el ámbito donde acontece el reino, en cuanto que él ofrece y hace perceptibles la oferta de Dios como amor, perdón, generosidad, paz y recuperación de nuestro desvalimiento, desesperanza, desconfianza y desestima de uno mismo; es decir, como evangelio para pobres y pecadores. Nunca Jesús ha dejado la menor duda de que él sea el profeta autorizado, el lugarteniente de Dios, aquel en cuya presencia y respuesta deciden los hombres su propio destino, ya que el Padre a nadie juzga sino que deja que los hombres se juzguen a sí mismos con la respuesta al acogimiento o de rechazo que dan al Hijo. Jesús no presenta su mensaje como una oferta arbitraria, ocasional, fortuita entre otras muchas, como una más entre las que los hombres han fabricado para entretener sus ocios o consolar sus penas, sino que reclama para su hora ser “la hora última”, para su palabra, “ser la palabra del Padre”, para su mensaje ser “el mensaje de salvación-condenación. 19 Petición: Señor dame a sentir internamente la pena que padecen los que se han apartado de ti irremediablemente, para que si alguna vez mis opciones me llevan a olvidarme de tu amor eterno, a lo menos el horror de la situación de los que rechazan tu amistad me ayude a no tomar la ruta eternamente fracasada de la maldad, del egoísmo, del pecado. Vamos a considerar cómo se presenta la maldad en el Evangelio de Marcos. Esta presentación nos da pistas para adentrarnos en la situación que viven los que se han apartado definitivamente de Dios. En Marcos el pecado y el misterio del mal se presentan como una autosuficiencia cerrada, enfermizamente temerosa de ser cuestionada, desmontada. En Marcos 1, 24 el espíritu del mal se expresa así: ¿Qué tienes que ver con nosotros, Jesús de Nazaret? Marcos 1, 24. El Maligno rechaza a Jesús como entrometido. Es como si le preguntara, ¿a ti qué te importa? ¿Quién te dio vela en este entierro? Tú, ¿a santo de qué te involucras en este asunto? 18 19 Olegario González de Cardedal, La Entraña del Cristianismo, 121, 122. Ibid., 472.
  • BoscoCruzdeLoyola

    Jan. 26, 2019
  • NannisNose

    May. 28, 2015

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