Voces de Libertad

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Hombre, conciencia y libertad, escucha a tu voz interior y sigue adelante, aún cuando la nada terrible sea tu aliado, no estás solo somos miles, millones de personas que te acompañamos con el pensamiento, con el caminar, con los gritos de protesta, porque sabemos que estás allí y percibimos tu deseo de vernos entonar a tu lado, un Canto de LIBERTAD.

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Voces de Libertad

  1. 1. PRÓLOGO A lo largo de la historia, el hombre se ha propuesto encontrar el modelo social, mediante el cual podamos vivir en armonía, con oportunidades equitativas al alcance de todos, desde las cuales las personas puedan desarrollar sus potenciales y saber de lo bueno que nos puede brindar la vida. En este batallar constante, es cómo de pronto, la literatura siempre intenta a través de las palabras reivindicar la condición humana, con el fin de sensibilizarnos y entregar una nueva oportunidad para aquellos que tocados por la mala fortuna de la vida, han hallado en su camino un destino no elegido desde el cual la soledad ha sido mayor, llena de cuestionamientos que desbarajustan toda propuesta ideal de una sociedad en donde lograr ser justo, honrado y noble, exige un gran compromiso. Pero no todos los destinos se muestran favorables, es difícil a veces encontrar en nuestras existencias el camino de retorno a casa fácil. Pero es que, es tan sencillo poder hablar sobre el bien y el mal, cuando no se conocen las carencias, el abandono y la soledad a los que se enfrentan muchos seres humanos, que de pronto ser indiferentes ante algo tan crudo como son las experiencias extremas es pecar de insensible y egoísta. Por eso es que, a través de la poesía, visionamos con pasión lo que el corazón nos propone, buscando con insistencia la manera en cómo puede el hombre ser feliz. Un poema es quizá por ello, la expresión más sensible de lo que el hombre padece, desde emociones perfectas e insuperables, hasta aquellas donde el desgarrado encuentro con la tragedia nos hace ver los propósitos verdaderos que nos reanimen de esa rutina en la que parece todo ya haberse dicho, o que la vivencia nada nuevo ha de entregarnos. Porque mientras en el mundo, hay personas que sonríen, hay también muchas otras que, estando al margen, se interpretan así mismas como luchas constantes. Un poema es la esencia de todo lo que nos pasa por muy diferentes que seamos los unos de los otros. Un poema es el acercamiento entre una persona con otra de diferente cultura; un poema es la afirmación positiva de que más allá de toda imposibilidad, más allá de toda aflicción, siempre habrá alguien para recordarnos que no estamos solos, que en la hora crítica, las palabras pueden ser el estímulo, el amigo, el que confirma que la experiencia es humana y universal, que podemos encontrarnos identificados sean cuales fueran nuestras condiciones o circunstancias, con la esperanza de que al elevar los ojos al cielo, estemos donde estemos, esas palabras nos acompañen con su testimonio, como se pretende con este poemario. Por ello, quiero agradecer profundamente a todos los autores y poetas que han colaborado en esta causa, pues con su empeño e ilusión ha sido posible llevar a cabo esta obra, y que con sus mensajes pretenden transmitir una palabra de ánimo para todos aquellos que en este momento saben que el camino no es fácil.
  2. 2. Asimismo, quiero dar las gracias a Grupos Emagister, medio a través del cual, nuestros escritores han transmitido sus obras, así como a nuestro compañero Jorge Polanco Novoa, por su fuerza y empeño en esta causa. Y a todos esos hombres privados de su libertad, a los que va dedicada esta gran obra, deseo que, cuando lean estos poemas piensen que la vida vale la pena, por más dura que haya sido ésta en algún momento. Que estos versos les acompañen en sus sueños de libertad. Amparo Climent.
  3. 3. INTRODUCCION Querido hermano. Hoy de frente a la esperanza quiero que escuches mi voz; recuerda que por muy larga y dura sea que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar. No debes perder la ilusión de seguir teniendo ilusiones. Las necesitas, son el cimiento de los ideales que un día cercano apurarán tu lucha por hacerlas realidad Hombre, conciencia y libertad, escucha a tu voz interior y sigue adelante, aún cuando la nada terrible sea tu aliado, no estás solo somos miles, millones de personas que te acompañamos con el pensamiento, con el caminar, con los gritos de protesta, porque sabemos que estás allí y percibimos tu deseo de vernos entonar a tu lado, un Canto de LIBERTAD. La peor cárcel es la ignorancia. María Estela Ramírez
  4. 4. Que las mentes de los hombres libres sean ejemplo de libertad para todos los compañeros presos en el mundo. Tratemos que nuestros países vivan en paz y armonía. Apoyemos con nuestras ideas a la prevención del delito en el mundo. Hace 53 meses nació la idea de luchar por la dignidad de mis compañeros. Este gran logro se cumplió gracias a todos Uds., mis queridos amigos que me acompañaron todo este tiempo con sus debates, sugerencias y consejos. Mi compromiso es con todos los penales del Perú, casi 48 mil compañeros privados de su libertad y sus respectivas familias que leerán con gran entusiasmo y estímulo, cada poema aquí expuesto. Libertad tú que te has marchado de mi vida y te recuerdo cada día, tú que dejas a los seres humanos en los caminos de injusticia, quiero pedirte una tregua antes de seguir luchando. Llévate a estos viejos olvidados, a esos hombres débiles y enfermos en las cárceles, aquellos que perdieron todo por las drogas. Déjalos ir, para que pasen los últimos años junto a la poca familia que les queda. Tal vez mi tiempo espera tu capricho, pero soy más fuerte que Tú; no me asusta el poder de las alfombras rojas, maltrataste mi corazón como has querido y no lograste quebrarme, ni podrás hacerlo jamás. Mi lucha siempre será contigo, igual que la de mi pueblo, preso por las injusticias. Cada día solo me endurece mi alma y enriqueces con tu terquedad mi espíritu de lucha por la libertad. Jorge Polanco Novoa
  5. 5. ARGENTINA
  6. 6. No lo olvides Ya sabes que sigo queriendo. De mi mente no borraré, tus añorados elementos. Tu risa. Tu voz. Tu ser inquieto, etéreo, casi angélico. Semblante de océano Atlántico, movimientos ondulantes, constantes. Caricias de cielos. Amor sembraste, mas no paraste a recogerlo, tan siquiera la cosecha vistes, y aunque sus frutos ofrecieron, no los comiste. ¿Quién alquilara mi olvido? Quiero pues, darte tu boleto. Quiero lo que quieras. Y mi deseo es claro, puro y bien cierto. Si quieres marchar, mis bendiciones te acompañaran. Aquí queda tu trigo plateado, recogido, molido, hecho pan. Si hambre tuvieras en tu caminar, y mangares no hallares, date la vuelta, tu hambruna en mí saciarás. Expectante me tendrás, Ve en paz, corazón. Marcha a tu destino, qué a dónde vas, siempre bien te acogerán. Esparce tu Amor, hazlo siempre, y tu recompensa será paz. María Estela Ramírez - Argentina
  7. 7. Amando Te he amado con la sencillez de la hiedra cuando acaricia la pared, subiendo, subiendo, sin preguntar adónde va. Te he amado con el frenesí de septiembre abriéndose en flor, sin cuestionar su duración. Te he amado con la libertad de las palabras escapando de la página sin nada más que respirar. Hoy te he visto en los ojos del viento y en el pico de un buitre, desgarrando mi mundo. Sin embargo aun así con la libertad de las palabras, con el frenesí de septiembre, con la sencillez de la hiedra, te sigo amando. Nelda Cinto – Argentina
  8. 8. Los Heridos Sintiendo el hollín de aquella piel, Ya la brisa lima sus bustos de bronce. ¡Rosa, la de tu boca, la del “sin luz”!, Escuchando metálicas gotas… Nada resuena (sería una avalancha de mitos). Puja el tiempo pariendo madrugadas, La sangre y la sombra de lo que será, Pero el mundo es tu desvelo, la sabia de las rocas. Y su cuerpo crucificado en la arena, Morir los inviernos, tibieza sin luz. ¡Santa!, ¡la de la noche!, ¡áspera cruz! Lo cotidiano, membrillo del jueves…un látigo, el querer. Estamos heridos… Nacer a tientas abiertos, el corazón de cartón… Y en la noche eterna en sus brazos, En la anomia de la penumbra, Hay una correspondencia extraña con lo deseado. No hay eco para voz cansada, sácame de este solipsismo, No se si es real… Dime tú si conoces la otra cara de la luna, La veta romántica de la desesperación, La angustia sideral de los muertos, El cause manso del silencio, La entraña tibia el hábito, La libertad nonata de lo que será, El llanto de alguien en algún lugar, La dimensión escuálida del tiempo, El perdón de los verdugos, Los testigos mudos de un crimen soñado, La risa tierna de la infancia, Las inusitadas formas del caos, El orgullo de lo heredado, El desengaño súbito del despertar. Estamos heridos… Sin embargo parecía más grande aquel mar de tintas. Cristian Ezequiel Guarinos – Argentina
  9. 9. Mas allá de los mares Como la brisa que sangra el néctar de la flor arrancada en las gélidas y brumosas madrugadas, como el arco iris puente roto de dos mundos perdidos bajo el atezado cielo donde habita el estruendo del rayo maldecido, allí vomita mi vientre su sal de silencios contenidos. Como grita mi boca con su garganta ensangrentada las blasfemias más sentidas, como mueren en el infértil útero las amarguras no paridas. Así muere..... tu amado nombre....... sobre los lacerantes riscos de mi tempestuosa vida. Como en guturales gemidos de mi boca no entendidos vocifero a los mares que te he perdido, como así lloran los niños sus dulces caídos, así te lloro amargamente ....amor prohibido... Como clamar tu nombre al mundo me es negado y en cuerpo a ti llegar no puedo, mas morir en silencio prefiero, En los más profundos y ardientes volcanes del infierno. Para el ser amado que llegó a mi vida, justo cuando la marea de mi amor se retiraba. Roque A. Rodríguez - Argentina El cielo es gris El cielo es gris Cuando nadie lo mira. Los ángeles lloran Cuando nadie los recuerda. La nieve cae en silencio Cuando tus palabras Acarician mi alma. Norma Alasia – Argentina
  10. 10. Ilusión Esta sed que, imperiosa, a mí me acucia, de libar el dulce néctar de sus labios, me conduce por caminos solitarios, nunca antes recorridos con minucia. Me interno en ellos, en sincero anhelo de poder recobrar mis esperanzas y, acortando larguísimas distancias, darle así, un lugar, a mis desvelos. Dulces ansias, aferrarme a la ilusión de saber que alguien me espera en su ventana para poder lograr la comunión, de ser dos que, sin contacto real, se aman y logran transmitir sus sentimientos con dulces expresiones y palabras. Stella Maris Perelda – Argentina
  11. 11. Abuelo Cansado y aislado se quedó aquel hombre, Recostado en el banco de la plaza, Nadie lo buscaba, a nadie le servía, Sólo lo acompañaba una bolsa Y la botella de grapa que día a día reponía. Bebía y bebía para poder dormir. La pesadumbre lo acompañó en sus sueños, El viento y la helada resquebrajaban Sus harapos viejos y descoloridos. Los ruidos no interrumpían su morada, Estaba meloso y acurrucado Muy guardado a su sueño La mañana venía asomando Y él no quería despertar. Se encontraba rodeado de placeres, Familias, autos lujosos, idas y venidas, Gente… que le llama Don, Los ruídos de las sirenas… Lo habían vuelto a la realidad. Vio guardapolvos blancos y celestes Girando a su alrededor, En su rostro se dibujó una sonrisa… Perdido en la incertidumbre, De golpe, ver tanta gente que, Intentó escaparle al tumulto, Pero viéndose acorralado No medió palabra alguna, Despacio, lento y tranquilo Se puso de pie y murmuró Estoy mejor que antes Que vivía en la abundancia Y creía ser feliz. Gloria Inés Bamundi – Argentina
  12. 12. Alguien a quien amar La noche la encuentra sentada en el pequeño portal. Pensando en el pasado ,en ese amor que junto a ella no está. En sus ojos no hay tristeza , ellos solo reflejan momentos de felicidad. Cuando muy jóvenes eran , cuando sus almas gemelas volaban en libertad. Hoy solo quedan recuerdos de aquel amor de verdad . La noche la encuentra sentada en el pequeño portal. Feliz de tener recuerdos, agradeciéndole a Dios de haber tenido en la vida alguien a quien amar . y que le ha dejado huellas por las que puede andar. Mirta Inés Camiño – Argentina Poema ¿Sin ti nada soy? NO. ¿Sin mi todo lo eres? TAMPOCO. Más queriendo tenerte, me ofusco en poseerte. Pensándolo bien te tengo a mi lado, y tú al mío siempre permaneces. Aunque truene, y espanten, aunque pasten, y pasen. ¿Quién mejor que tú? Nada, ni nadie. Te tengo, y no te veo. Te veo, y no te tengo. Sin desearte, llegaste. Y llegaste sin verte. Te quiero sin quererte. Y sin quererte, te quiero. ¡Cuánto tiempo para hallarte! Valió la espera, si para siempre te tengo, sin olvidarme, u olvidarte.
  13. 13. Aunque no te quiera, quiero quererte. Aunque no te albergue, me tienes. Cógeme el corazón y estrújamelo de tu arte. Cuéceme meciéndome, y tenme siempre, siempre. No me espantes te lo ruego, acaríciame. Dame, dame todo lo que quieras otorgarme, pero hazme entender que lo que no me des, es porque falta no hace. Y haz que mi ser se calme. Tengo mucha sed. No quiero perderte. No quiero olvidarte. Que sea patente. Que sea fehaciente. Tenme en tu recuerdo presente, que sin ti, me hallo ausente. Estela Ramírez - Argentina
  14. 14. Amor que permanece Nuestro amor adolescente atravesó mil pruebas mientras las hojas del calendario volaban cual gaviotas en cielos de calma y de tormentas. Y ese amor florecía con todo su esplendor en cada hijo, desafiándonos a seguir tomados de las manos por la vida, mientras el tiempo implacable iba abonando de esperanza los proyectos y regando con aguas tolerantes cada día. Pasaron los años, el amor maduró, la pasión se torno mas serena y al hacer el balance supimos, que la muerte le concederá a uno de los dos el privilegio de ver partir al otro hasta que llegue el próximo encuentro. Blanca Norma – Argentina
  15. 15. La espera Entre soledades y palomas... La dama espera. Entre soles y lunas... La dama espera. Entre interminables primaveras... La dama espera lejanas promesas. Perdida entre recuerdos y realidades, la dama observa cómo su juventud la abandona... Esperando. Siempre esperando aquella llegada. Su corazón se enfría. Y su cuerpo se congela... Esperando. Alguien se compadece al verla frágil como un ave. Y la conserva en una caja... Y la cubre de flores. Entre soledades y palomas... Un fantasma sigue esperando Sobre un banco vacío repiqueteado por las lágrimas. Sergio j. Roda – argentina
  16. 16. En tus ojos En tus ojos, late el sueño que ambicionas, Dulce anhelo que atesora la emoción, Al descanso que me anima tu mirada, Me confiesas en secreto, tu canción. Tu refugio, ha perdido la batalla, Fuertes muros te han dejado de ocultar, Una a una, han caído las murallas, Que te aislaban solitaria, al despertar. No hay secretos al resguardo de tu alma, En tus ojos, brota el aire que tomé, Hasta el tiempo se detuvo fascinado, Al calmar entre tus labios, a esta sed. En tu huerto cobran vida los jazmines, La tristeza de la espera, terminó, a la sombra de los sauces te contemplo, Sabe a fresas, dulce niña tu calor. En tus ojos nace el cielo, se abre el alba Gira el viento, se hace trizas la razón, No hay morada más perfecta, que tus brazos Siento raudo el suspirar, del corazón. El rubor de tus mejillas, te delatan, No hay disfraces que le brinden contención, el profundo palpitar de tus sentidos, Se alza en vuelo en un suspiro, entre los dos. Ya no hay ecos de dolor en mi memoria, Tierno abrigo que tus manos, aquietó, En tu vientre mis caricias sosegaron, La impaciencia y el coraje, de tu amor Siendo el cáliz de tus dones, mi victoria, y el amparo de mi esencia, tu virtud., En tus ojos, sobra el resto de conciencia se abre paso la inocencia, cuando estás tu. Ricardo Raúl Benedetti – Argentina
  17. 17. Eres Eres agua clara, Llevas en los ojos la sal del mar, dulce la mirada, suave el hablar, una inquietante manera de andar. Caricia eres Eres quien llega sin avisar, y no se hace esperar. Eres, con solo estar. En tu cuerpo, colinas y valles, hay toda una geografía difícil de olvidar. Te escondes, siendo vida, sombra quieres ser, y al hacerte dudar juegas a muerte con mi corazón. Eres, cuando y entonces, el amor te vuelve muda. Eres, una, otra, cuando tanta vez, tus ojos se convierten en verdad desnuda, Tu piel no deja espacio a mi razón, El amor te hace agua clara. Y tu voz, música en la noche oscura. Y llegas a mi alma como ola de mar, mojada de pasión. Eres, quieres, ser sensata locura, y también, por qué no, escasa y sabia cordura, que hace que todo pueda volver a tener, su empezar. Y más: Sonríes, apoyas tu frente en mi hombro y te echas, como así, a andar. Es que eres siempre. Y por eso mismo, siempre serás. Eres. Porque para mí nunca, nunca fuiste jamás. Ricardo Ibarra – Argentina
  18. 18. Madrugadas Me gustan las madrugadas, Cuando tu voz hueca, En fuga, se trepa por el espacio pleno de mi espalda . Y se esconde, como un niño asustado, en el claro cóncavo de mi cuello Te siento, entonces, deslizarte hacia mi plexo Subir y bajar, Esperar ansioso El momento de introducirte En el laberinto de mi oreja acariciando mi garganta por dentro ,a ciegas buscando las melodías ocultas ,que mis cuerdas vocales, imaginan Y llegar sin más hasta las órbitas internas de mis ojos Para besarlos despacio Para soñarlos cielos Para apurar la noche y esta oscuridad que rompe en mil pedazos la mañana. María Zuretti – Argentina
  19. 19. Yo he creado para ti Yo he creado para ti, un universo nuevo, donde todas las estrellas tendrán un nombre nuevo, y en cada nombre habrá una letra de tu nombre. Yo he creado para ti, un mundo nuevo, donde todas las calles de las grandes ciudades y de los más recónditos, ocultos y olvidados pueblecillos, tendrán un nombre nuevo, y en cada nombre habrá una letra de tu nombre. Yo he creado para ti, un idioma de amor nuevo, donde en cada palabra habrá una letra de tu nombre. Yo he creado para ti, un lecho nuevo, de sábanas de seda, donde habitarán mil claveles desmayados de silenciosa pasión, y en cada flor habrá una letra de tu nombre. Yo he creado para ti, una nueva manera de esperarte, en la esquina de tu casa por las noches estrelladas, y contando cuántas estrellas nuevas hay, que aún no tienen su nombre con la letra de tu nombre. Yo he creado para ti, en las noches de oscuridad, calles con luces nuevas y en cada haz de luz que se pierde, en la indiferente y dormida oscuridad, tendrá un nombre nuevo, y en cada nombre habrá una letra de tu nombre. Yo he creado para ti, lluvia nueva, y cada gota que llora el cielo, tendrá un nombre nuevo y en cada nombre habrá una letra de tu nombre. Yo he creado para ti, una forma diferente de morir, que es cortándome mis venas en el amanecer de tu olvido y ponerle a cada gota de sangre un nombre nuevo, y en cada nombre habrá una letra de tu nombre. Roque A Rodríguez - Argentina.
  20. 20. Quiso el viento En el aire, la campana refulgente ambiciosa de moverse sulfatada, todo canto, todo nombre en torno al Este me convida dulces notas olvidadas. Huelo y paso del olvido a la memoria Me despierto del sosiego empedernido, Y subiendo hacia lo alto cual paloma, Me detengo en los acordes, como en nidos. Ahonda el viento mis cantares prodigiosos, vuelve nubes y tormentas las tristezas, me susurra lentamente, y, en mis ojos, cada armónico decir es la belleza. ¡Si lograra esconderte en el armario!, si pudiera sostenerte para siempre, y al llegar un nuevo día de calvario, reencontrarme con el alma del valiente. Pero, ¿quién escucharía mis cantares, si tan solo fueras mío, viento amigo?, el silencio apostaría al caminante, y tan sólo quedaría un sueño herido. Es por ello, que deseo que te vayas, rogaré tu compañía en el hastío, debes irte a recorrer otros paisajes, despertando, como lo has hecho conmigo. Fabiola Fuhr – Argentina
  21. 21. Si tuviera un amor… Si tuviera un amor, inventaría dorados bosques llenos de extravagantes, coloridas flores. La luna empalagaría el aire, que sean testigos los amores amantes. Si tuviera un amor, crearía un universo de dorados perfumes. Sentimientos nacidos del alma errante abrazarían a lánguidos y tristes seres humanos desamparados. Nadie me dijo que a través de la ventana vería palidecer el amor de cada día. Nadie me dijo que el amor es inalcanzable, como la dulce, frágil y etérea eternidad. Nunca pienses que estoy vencida, estoy brillante, lúcida, como si fuese a morir. Hoy estoy perpleja, desorientada, como quien olvidó vivir. Fracasé en mis intentos por ser feliz. Fracasé en mis intentos de descubrir quién soy. ¿Seré algo? Ya no creo en mí, tú ¿que piensas? Me descolgué del mundo civilizado para recorrer los prados, sus hierbas y árboles frutados. Aspiré a ver el cerebro de los genios, pero, ellos estaban dormidos. Sus cerebros teñidos de dolor, estaban dormidos, soñando. Tal vez elucubrando nuevas, realizables aspiraciones. Tal vez elucubrando el sueño de una mariposa dorada
  22. 22. de tanto mirar el sol. El viento silbaba despacio, lentamente, entre los arbustos. Tus ojos de esmeralda transparente atravesaban mi alma. La noche creció a mi alrededor, mis alas de papel disfrazaron el cielo caminante. El sueño se hizo realidad: mi alma se fue a jugar con los ángeles. Patricia Vilas – Argentina También También los amores se desgastan. Heridas milenarias socavaron los intentos de tus caricias y los atrevimientos de mis besos… ¿Y el amor que abrigamos con desvelos y sostuvimos con rituales? Los amores se desgastan más allá de los intentos, más allá de las palabras, aunque encendamos hogueras para protegerlos. …Se deshacen. Graciela Bonisconti - Argentina
  23. 23. Tu ausencia Tu ausencia, sed del caminante, días de desierto. . . En ella no hay palabras ni inspiración, ni nada antítesis para explicarla . . . Así brota el bello olor a ti, el suave sentir húmedo roce de tu boca en mí. Tu cuerpo oasis de mi alma se conjuga en cada lenta pero urgente entrega para mí. Tus besos… tus manos , embriaguez de amor, se funden en danza de placer eres néctar de azahar, exquisito manjar, lluvia de jazmines aroma de mar. Aceleras mis días y mi corazón vienes, alimentas mi alma y te vas. . . Tu ausencia, sed del caminante días de desierto. Catalina Bran – Argentina
  24. 24. Sentimientos No puedo expresar mis sentimientos diciendo que mi amor tu eres ni con pensamientos y mucho menos con palabras quizás con el sol, si el te alumbrara No puedo expresar mis sentimientos y decir lo mucho que te quiero por que es el silencio guardián de mi sueños y si un latido de mi corazón hablara acabaría con el hechizo que vuela entre las alas Pero entre las penumbras tenues de la noche mordiendo mis labios escapa el silencio de un amor callado. este amor sin voz se parece a una perla engarzada en noches de silencio donde dulces serenatas esparcen notas musicales con perfume de rosas y violeta música de fondo vibración sonora y mi sed de poeta enamorada saciada con tu alma. María Elena – Argentina
  25. 25. BRASIL
  26. 26. Fina hoja Garabatos de amor hoja fina de papel de seda El viento brisa nocturna la quita de mi pecho Y la lleva leve hoja fina garabatada por mi mano Se va el destino distante la recibe hoja fina cargada por el aire a la mano de mi amada Alma leve posa breve en sus labios hoja fina en la brisa beso de almas en amor Cicero Franco – Brasil Como el mármol Nuestras manos casi se tocan Como el mármol de Rodin Sensuales casi hambrientas se elevan en espiral Nuestras manos casi se tocan Como el mármol de Rodin Ellas danzan enredadas bajo el fuego del arrebol Nuestras manos casi se tocan Como el mármol de Rodin Entre ellas la distancia delgada hoja de papel Nuestras manos casi se tocan Como el mármol de Rodin
  27. 27. Latitudes discordantes sin el tato a la luz del sol Nuestras manos casi se tocan Como el mármol de Rodin Mientras somos juntos sinfonía en si bemol Nuestras manos casi se tocan Como el mármol de Rodin Cicero Franco – Brasil Una sonrisa en el espejo Dejo el espejo encendido en la palidez de la tarde, para que nos diga donde recomienza el amor. Gateas inseguro por entre los muebles del abismo, y te ríes cuando no encuentras nada más. Mis senos clavan en ti otro espejismo: despedimos lo improbable, masticamos sus vicios. Rumores recorren los naipes del silencio. El espejo descifra un mecanismo de convulsiones: laberinto enloquecido que no sabe salir de si. Apenas nos amamos la ciudad se disuelve. Robo tus pequeños placeres, ruinas desfiguradas, usinas de semen-fatuo, alaridos tallados en la noche como un saqueo. Es tan rudo como haces el amor con un maniquí. Floriano Martins – Brasil
  28. 28. CHILE
  29. 29. Poema Me acuerdo de tu rostro que se fijó en mis días, mujer de saya azul y de tostada frente, que en mi niñez y sobre mi tierra de ambrosía vi abrir el surco negro en un abril ardiente. Alzaba en la taberna, honda la copa impura el que te apegó un hijo al pecho de azucena, y bajo ese recuerdo, que te era quemadura, caía la simiente de tu mano, serena. Segar te vi en enero los trigos de tu hijo, y sin comprender tuve en ti los ojos fijos, agrandados al par de maravilla y llanto. Y el lodo de tus pies todavía besara, porque entre cien mundanas no he encontrado tu cara ¡y aun te sigo en los surcos la sombra con mi canto! Elizabeth Santiago – Chile Algo de lo nuestro Mirada fija en cuencas vacías Columnas de anillos sin igual Es el quien nos permite caminar Retrato sonriente pero inerte Eres la copia de la muerte La carne que sostenías en aquel Se fue porque la tierra A grito la pedía Así nos las pedirá algún día Eres el armazón de tantas penas y canción Que en silencio transportabas un gran corazón Te miramos e ignoramos Pero pasa el tiempo Y ahí estás silencioso y sentencioso Como diciendo Mañana seremos iguales Te miro y te vuelvo a mirar
  30. 30. Tus sonrisas quietas y serenas Esa mirada burlona y muy honda Parecida a la Gioconda Te admiro y respeto Simplemente eres el reflejo Que da en un espejo Dime si no es cierto Estás en las páginas de mis enseñanzas Pero eres único Sólo eres referencia De la cual se habla en distintas conferencias Eres el que sostiene mi cuerpo corporal Te pude adivinar tu nombre esqueleto Fernando Castro – Chile Crónicas de un hombre anónimo ¿Que ocurrirá cuando la verdura de las eras se seque y de paso a la hojarasca? Cuando se haga difícil mi caminar, cuando la ciudadela, se desplome al paso del viento y sólo tenga el polvo a mis pies?,. Seguramente alguien dirá un verso en mi nombre y seré bueno. sin embargo, mis restos inadvertidos no detendrán a la ciudad. La calle por donde pasé no tendrá mi rostro , ni el color de mi piel coronará los árboles, ni estará en los semáforos . Mi sangre, que no movió navíos volverá a la tierra simplemente húmeda, espesa como es la sangre y mis huesos que no son pilares ni cimiento pétreo, se confundirá en la arena y seré arena... Alguien dirá un verso en mi nombre y seré bueno...... Y el pasado y mi vida serán palabras y mi llanto y mis ojos.... Y me convertiré en palabras, retahílas de palabras que se las llevará el viento. Iván Clobares Sánchez – Chile
  31. 31. ¿Dónde terminas Tú? ¿Dónde terminas tú, si sigues en mis pensamientos y te adelantas como un grito, cuando te dejo y me sigues a las penumbras de mis bosques a los barrancos, a mis cimas, donde mis nubes se hacen tenues para no ensombrecer tus alegrías. ¿Dónde terminas tú, cuando el día cómplice derrama, hasta nosotros las esperanzas verdes, los amaneceres rotos. ¿Dónde terminas tú, si tus ojos educados de paisajes yo los aprendo por la mañana con la unción de estar sintiendo el calor de tu mirada. ¿Dónde terminas tú, si en los reencuentros ,tus brazos que me esperan, tus fiebres, tus ojos, tus besos, nunca me han dejado. ¿Dónde terminas tú, mujer de carne palpitante cuando te siento sobre mi como arco crepitante, buscando con tus manos, ebrias de rocíos, todo el rocío mío. ¿Dónde terminas tú, compañera encendida cuando te mezclo con mi cuerpo con cadencias no aprendidas. ¿Dónde terminas tú, cuando separo tus rodillas y bebo los secretos temblores que, desde el fondo de ti, escondidos, afloran trémulos de olores húmedos de rocíos. ¿Dónde terminas tú,
  32. 32. cuando siento arquear tu torso, tu respirar entrecortado, tus pudibundos secretos vencidos y compruebo que tu destino, de ser mía se a cumplido. ¿Dónde terminas tú y empiezo yo, amada, donde...? Iván Clobares Sánchez – Chile Te invento Construyo, sin tu presencia, el amor espero al compás del tiempo como un diario nuevo abandonado en la estancia donde crece la ilusión. Te presiento, asida del aire, como agua quieta o sueño dulce Hoy creo ( me convenzo) Que nunca estuve tan cerca de tu orilla ni de tu nombre. Ni tú más cerca de mis llanuras. Desde este lugar donde reverdece la soledad, se divisan trémulas lunas entre la neblina del sueño te busco, con ojos largos, inquisitivos; te grito.... Desciende hasta mis ojos el eco de mi llamada compruebo que nada soy sin ti. Entonces te invento. Iván Clobares Sánchez
  33. 33. Prisionero de tu amor Desde un rincón sombrío de este calabozo, Añoro tu presencia y evoco tu recuerdo, Para sentirte cerca, te hablo, te converso, Te cuento de mis días en horroroso encierro. Por ti llegué hasta aquí, por mostrarte mi amor, Por demostrar que te amo, yo llegué a delinquir, Sin pensar que matando, nada iba a conseguir, Los celos me cegaron, más fuerte fue el dolor. Son cinco años un día que llevo encerrado, Sin sentir tu calor, tu deseo, ni tu amor, De tus ojos oscuros necesito ese fulgor, Que iluminen mis días de preso confinado. La ley siempre ciega, no comprende el amor, Porque se odia o mata, cuestión de honor, Sólo quiero justicia, necesito el perdón, Oírlo de tu boca, trae a mi vida valor. Valor que yo preciso, para aquí poder seguir, Sin ti, sin tus caricias, aprender a vivir. Aprender que esta celda, es un eterno sufrir, Si tu me faltas vida, aquí solo, he de morir Olga Cruz Manterota – Chile Distancia Distancia, ese es mi problema. Tú allá, yo sola aquí. No ves acaso que mi camino es eterno? Creía que estábamos a un paso, Pero las ilusiones desaparecieron Y me dejaron aquí, con pequeño un caos. Creía que todo era fabuloso, Pero todo se derrumba alrededor, Dejando a mi lado un lecho triste y sangrante… Estaba segura de tantas cosas… Y ahora tu mirada sigue en mí, esa que perturba y hace
  34. 34. que la agonía sea una opción respetable… Y sigues mirando, pero ahora mi mente crea un reflejo tuyo Que mira hacia el horizonte… Te creía cercano, como parte de mí Pero eres inalcanzable, incluso Corro y corro y no te alcanzo, Aunque estás a dos pasos de mí. Por qué será así el destino? Tú sigues con esa mirada y siento un leve vacío en ella. Acaso mi tiempo se está acabando Y la oportunidad vuela hasta el ocaso? Las hojas caen y el tiempo pasa… pasa. Mi hora de vivir se ha acabado, Ya no puedo pedir otra oportunidad, Porque tuve miles. Sé que llega la oscuridad a nuestro cielo. Sólo te pido ahora que pienses en mí Por última vez Y que tomes mi mano por un segundo. Geraldine Quevedo – Chile
  35. 35. COLOMBIA
  36. 36. Bellos recuerdos Me gusta conversar contigo Es hermoso recordar aquel ayer Ese ayer que un día lo vivimos En un romance lindo y dulce como miel. Bellos recuerdos a mi mente llegan Tu boca, tu mirada, el caminar Esa elegancia……ese porte, me encantaba Sin palabras me dejabas, no lo podía evitar. ¡Qué recuerdos aquellos! ¡Qué tardes! Disfrutaba, de lo lindo con tu voz La alegría impregnaba mis sentidos Anhelaba disfrutar, esta relación, Aunque siempre los cargos de conciencia Me atacaban e impedían, entregarte el corazón. Si……”.Me gustaría” en un monólogo decía Disfrutar, vanagloriarme con tu amor. Compartir contigo muchos días, Pero el remordimiento me atacó. Marché entonces un día, sin decirte nada Sin darte un beso…..menos un adiós “Tengo que hacerlo”, a diario repetía Aunque me cause, una gran pena, un gran dolor. Pasó el tiempo……..fueron eternos días Y de ti, no supe nada... todo se acabó. Pero hoy que te encuentro nuevamente Has contagiado de alegría mi corazón. Mi amigo y confidente eternamente Quiero que seas ahora,…No, me digas que no. Para hablarte de mis cosas, Si tú quieres aceptar, gracias te doy. Ahora me parece, estar mirando un bello ser Que una tarde en mi camino se cruzó Que mi corazón, hizo estremecer Pero una tarde también, de mi vida se marchó. ¡Feliz reencuentro!… Amo esa noche En que divisamos nuestros rostros, oh, por DIOS! La sentí, la viví con un derroche De sentimientos imborrables
  37. 37. Te lo digo, hoy, Porque aunque escapar te dejé, muy triste Es grato recordarte…Es un honor. Gloria Espinosa – Colombia Te llevo conmigo Te llevo conmigo como llevan las noches impresas la melancolía, como la tempestad lleva los vientos, como la inmensidad del mar lleva sus elocuentes silencios. Te llevo conmigo, presa tu imagen y tu recuerdo, como esculpido en mi mente, sin que la distancia, ni el tiempo, ni circunstancia alguna puedan borrarte. Te llevo conmigo porque contigo en mi mente, ilusiono la vida de no morir interiormente, de robarle a los sueños fantasía y contigo vuelo en el silencio de mi pensamiento imaginando, lo que jamás podrá ser Rubby Martínez – Colombia
  38. 38. Árbol en luna Es más fácil escribir a algo ausente. A cuando eras luna e inundabas el cielo de naranja. Ahora te escurriste hacia la tierra para posarte sobre el verde, sobre mí. El olor húmedo de la noche empapa mis ramas; el tuyo apenas ha empezado a deslizarse por mis hojas. El viento nos hace el amor y mis raíces brillan debajo de la tierra, palpitan fuerte al cielo respirando con cada gota de luna nueva. Te veo suicidar un poquito de ti hacia la tierra el suicidio más hermoso. Tu necesidad ahogada de mostrarte toda termina desintegrándote en el suelo. Quien mire de lejos ese árbol goteando luna sentirá en su pecho el frío profundo que envuelve a esos dos seres cálidamente. Viendo las gotas precipitarse entre las ramas y el silencio perderá sus piernas, sólo podrá abrir sus brazos y sus ojos a los olores que emite cada crujido de luna, cada beso agrietado en su corteza. A ese árbol que se sacude hacia los lados para estremecer sus venas con cada roce dorado. A ese árbol gigante goteando luna hasta que su corteza se torna azul del regocijo. Susana Romero – Colombia
  39. 39. El preso Amor mío, desde la soledad de mi celda y escuchando el incesante trinar de los pajarillos tras estas cuatro rejas, quiero decirte: “Te amo” ¿Sabes? He sido el más vil de los hombres….No te merezco, pero aún así, tus gestos de nobleza, son maravillosos razón poderosa para que te ame con mayor intensidad. Lo siento…..No sabes cuánto lo siento corazón porque aquí, prisionero, me muero de soledad, me hace falta escuchar tus risas y tu voz……y como aborrezco no poder hacerlo… Me odio a mi mismo por la infamia que cometí de no haber sido así, hoy estaría contigo….. Junto a ti para quererte y disfrutar de las delicias de tu amor. Cómo te extraño amor mío Cómo anhelo alzar mis alas y volar…..volar muy alto, tan alto que llegue al cielo y postrarme de rodillas ante el Creador para suplicarle perdón, sí, perdón por haberle fallado a EL y a ti. Después, quiero bajar……..pero antes, asiré la estrella más hermosa y resplandeciente Que será mi guía…..mi luz…….esa luz que me llevará en tu búsqueda a refugiarme entre tus brazos, a sentir tu respiración tu amor, ese amor puro y limpio que me has profesado y demostrado y que me ha reconfortado en esta prisión, porque tú has sido, mi bastón, la fuerza más poderosa que me ha hecho soportar esta terrible situación. Nena, gracias por amarme, por estar conmigo desde los albores de mi estadía en este presidio y porque tú has sido mi consuelo en este trasegar desde que me privaron de la libertad. ¡ah! y porque sé perfectamente que tú estarás conmigo hasta el epílogo de mi condena. Te amo y te amaré por siempre…… Gloria Espinosa – Colombia
  40. 40. Poema Haremos de este bosque un jardín colorido tomaré tu cuerpo y lo enredaré en el mío muéstrame tus ganas, delicados suspiros y yo desembocaré los deseos míos. Hunde tu hombría en mi feminidad sacia mi vientre con la humedad de la pasión deja que vuelen las mariposas y el río siga su camino… yo soy tu mar y tu eres el río no es sólo mi sexo que a gritos te reclama… es la necesidad de amar que nace en tus entrañas me acechas cual fiera hambrienta y me acorralas… y este es apenas el comienzo de la batalla, y… poco apoco… nos devoramos como fieras hambrientas... hasta la saciedad… Betty Julieth Vélez Ramírez – Colombia
  41. 41. A bordo de mi alma Voy tendiendo galope a bordo de mi alma, con ella la erótica llama que danza con la muerte. Es el tenue espejismo de una vida, es el reflejo del sentimiento, aún del mismo pensamiento que idolatra la beldad esculpida, De quién..? del hombre exterior, sí ,nos ocupamos de nosotros mismos, de egos hipócritas y con cinismos arcaicos, enlutamos nuestro interior, La belleza que se refleja ante los ojos del hombre es diferente, pero Dios en nuestro interior a unido a las dos, sólo que la belleza interior con los ojos No se ve, ella se siente con el corazón, el hombre pasa la vida a bordo de su alma, que no siendo corcel llora, soporta con calma el egoísmo la vanidad del YO sin razón César A. Zambrano – Colombia
  42. 42. Ese pétalo color de transparencia en una sola piel Aún sabe anoche mi recuerdo aún deambulan por ahí los pájaros oscuros víctimas de este cielo que nos inventamos Aún creo pensar que estas dormida dibujando esta realidad que parece de ensueño. Ensueño de loco, de metálicas sensaciones donde se inmolan las ondas del sonido pero el eco de la desnudez retumba este cadáver inmóvil resquebrajado ya por esas palabras que nunca pronuncias Arruinado en mi forma de camaleón o pulpo sólo invirtiendo un poco de mis manos invisibles en tu boca, en tu cueva buscándote el bolsillo donde guardas el alma buscando en las orillas tus murciélagos ocultos las polillas que tienes en ese cajón olvidado lleno de recuerdos, de máscaras y espejos de barro, como te debe saber tu lengua como si ella fuera una ninfa que deambula cuerpos calcinados como si fuera una parte del cielo de los muertos una especie de manto que cubre la putrefacción para darle vida a las rosas para que afuera caminen contentos con nuestro dolor para que afuera ángeles vouyeristas aplaudan nuestra masacre Y eso es lo que más te aterra verte comprometida con la muerte haciendo parte de los jinetes de la inquisición perdiendo las fuerzas de tu animal nocturno gateando sobre tus anteriores metamorfosis para no despertarlas… Pero ya es demasiado tarde para rezos ya tu perfume huele a claveles ya tus manos no están entre cerezos y mis cabellos son tumbas en la nieve.
  43. 43. Sólo sé que el viento esculpe nuestros nombres Sobre una lápida que atraviesa nuestros cuerpos. Óscar Marín – Colombia Ella necesitaba Ella necesitaba una palabra Él sólo la miró Ella quería sentirse halagada Él sólo la criticó Ella deseaba Sentirse útil Él sólo La comparó Aún así, Ella se sentía amada Mientras que Él solo...la Abandonaba. Ana María Mejía – Colombia
  44. 44. No te rindas amor Ante la fragilidad de mi esperanza Vuelco mi deseo, de volver a verte Retomo mis recuerdos, revuelco mis escritos y ahí te veo No te rindas, mi amor No es el momento No provoques un desastre irreparable Déjame explicarte, Aún te amo Bajo la penumbra de mi alcoba, estoy llorando por tu ausencia Sólo tú puedes calmarme. Sirenas pasan en la calle, aullidos escalofriantes por doquier Es la noche, Que me aturde, sin percatarse de tu ausencia No te rindas, mi amor Vuelve y ámame. Elena Sierra – Colombia ¿Para qué escribo un poema? Todos los días escribo un poema que lanza tu nombre al aire en mis noches oscuras frente al mar. Un poema lleno de aromáticas flores, con perfume de rosas, azahares y amores. Todos los días escribo un poema inspirado en el trinar de los pájaros, en la pureza de las aguas azules, en el devenir de las olas del mar, en las estrellas que con su claridad alumbran mi amor por ti. Todos los días escribo un poema que palpa cada célula del cuerpo, que no se cansa de mirar en la distancia cada entorno de tu figura de miel. Un poema con música celestial, con millones de figuras literarias. Como: “me alumbra tu mirada”, “no me cabe tu amor en mi costado” “te sueño despierto porque dormido
  45. 45. menos te puedo olvidar” Y muchas más. Todos los días te escribo un poema con el silencio cómplice de la distancia Y el recuerdo imperecedero de tu risa. Eloy Pereira – Colombia Sentirte Tocar tu boca, besar tus labios, Atravesar tu piel, perderme en tu mirada, Acariciar tu rostro, Tenerte cerca y que cerca sea también cuando estas lejos, Poder sentir tu alma, Sentirte realmente con todo lo que ello implica, Tomar tu mano correr juntos, volar a lugares insospechados, Encontrar la magia de un sentimiento verdadero…… Tocar mi boca, besar mis labios, Atravesar mi piel, perderte en mi mirada, Acariciar mi rostro, tenerme cerca aún cuando la distancia nos separe, Sentirme palpitar, vivir contigo, Tomar mi mano abrir las alas, volar, Saber que la fantasía es real, La magia esta en todo aquello que no es falso, En cada cosa que no utiliza disfraz…. Sé que quieres hacerlo, Ya he visto el brillo en tus ojos, el temblor en tus manos, El rubor en tus mejillas, Pronuncia alto lo que tratas de susurrar, Así de pronto te escucharé, Quizá tomaré tu mano y te responderé igual…. Alejandra – Colombia
  46. 46. Tócame Tócame y haz nacer amaneceres en mi piel. Mañanas luminosas y atardeceres salvadores esperan por ti en mi alma anhelante. Tócame y haz que florezcan las palabras que jamás fueron dichas, los abrazos guardados en el misterio del tiempo, los besos que esperan el final de la noche. Modélame como la brisa marina esculpe la arena. Recorre mis senderos en éxodos libertarios. Sumérgete en mis húmedas tormentas. Exíliate en mí con tu deseo. Y allí en el lugar donde se confunden la vida y la muerte, donde habitan los secretos de los dioses, allí en el tiempo primigenio donde brotan todas las mañanas y cada noche es una promesa inviolada, allí navegaremos juntos el océano infinito del silencio. Claudia Susana Uscátegui – Colombia
  47. 47. COSTA RICA
  48. 48. Soñarte despierta La una en mi reloj… sigo despierta, Pensando en ti con ansia ferviente Inalcanzable es mi deseo ardiente Insomne mi amor continúa alerta…. Recuerdos que cruzan por mi mente Te hacen importante; y silenciosa Hermosa noche que vivo ociosa Pensando solo en ti continuamente Amor! No sabes que deseo provoca Mirar el cielo en mi ventana abierta Y yo ansío soñarte despierta Y despierta quedarme soñando tu boca Vivo! Pero vivo para amarte Con un amor total, desconocido, Tantas cosas son las que he vivido Menos una al fin, la de adorarte ¡Cuánto te pienso amor mío! ¡Cuánto te lloro y te llamo! Cuanto decirte que te amo Aquí en mi lecho vacío! La una en mi reloj; mi ansia loca Pensando sola en mi ventana abierta… ¡y yo ansío soñarte despierta Y despierta quedarme soñando tu boca! Diana Yesenia Meoño Quirós – Costa Rica
  49. 49. No logro odiarte Odiarte yo no puedo, Aunque mi corazón lo anhela. Borrarte de mis memorias, Desaparecerte de mis sueños Eso es todo lo que quiero. Jugaste con mi vida, Lastimaste tú mi ego; Mi corazón has hecho trizas Y aún así odiarte yo no puedo. Quisiera poder decirte: Te odio, te detesto… Pero el sentimiento de mi alma Contrario es a estos deseos. El consuelo de mi vida En esta paradoja está, Que aunque daño tú me hiciste, Contaminar mi alma… Eso no lo pudiste lograr. William Calderón – Costa Rica
  50. 50. A ti te amo Tu rostro tan claro como el de un amanecer Tus ojos tan negros como la oscuridad de la noche Tus pechos tan suaves como pétalos de rosa Tus piernas tan largas como una cordillera Tus dedos tan delgados y frágiles como el rayo de sol a pleno atardecer Me hacen pensar que eres la vida misma Lo tienes todo Y no tienes nada Sí, eres la vida, aunque a veces sabes a muerte Amarga como la hiel, dulce como la miel A ti te quiero, a ti te amo Eres la luz de mi vida Aunque a veces tu luz, mis ojos cegaría Eres la sombra que me sigue Y a veces tu oscuridad me posee A ti te quiero, a ti te amo Eres música de suaves tonos la cual mis oídos alegra Aunque en muchas ocasiones ya me has ensordecido mi nena Solo me queda decir A ti te quiero a ti te amo. Joseph Camacho Chacón-Costa Rica
  51. 51. CUBA
  52. 52. Tu boca Tu boca puede ser la rosa, puede ser la espina, puede ser la paz y la discordia, Esa boca que me besa y me sofoca, que me alimenta y me llena, que me aprisiona, Ay amor es todo en mi la dulzura de tu boca, la luz cegadora que me toca, Cuando entre besos me encierras y me haces tuya entre tus labios, Tu boca, todo es posible en tu boca, que me enjuicia y sacrifica cuando la culpa me azota, Que me vence moribunda cuando con besos me toma, Boca de dulce poesía de palabras soñadoras, que me da alas al alma… como mariposa, Tu boca de guerra y justicia que me domina y me enjuicia cuando soy la malhechora, Pero que seria de mí sin esa divina boca, que me besa si me toca que me enjuicia y me domina, Seria una espina sin rosas, alas desnudas y rotas, corazón que va sin vida. Made Montero – Cuba Desnudas ansias Escondido en tu negruna cabellera libaré la gustosa miel de tu boca (lentamente así, cual si quedara poca) hasta saturarme de tu primavera. Inyectaré el néctar de tu alma desnuda, a las desnudas ansias del alma mía, hasta que nos descubra celoso el día al punto que tu aliento a mi aliento anuda. Me extasiaré con tu aroma embriagador, (mientras derramas caricias sin medida) anheloso que no llegue la partida para quedarme colgado de tu amor. Jorge Luis Puig Chávez – Cuba
  53. 53. En mi Habana Por sus calles caminando, muy temprano en la mañana, alegre yo voy mirando, como amanece en mi Habana. El malecón serpenteando el norte de mi ciudad, lo disfruto caminando, admirando esa beldad. La beldad que me enternece, al caminar de mañana, cuando brillante amanece un nuevo día en mi Habana. El Morro, con su farola, se yergue muy majestuoso y lo acarician las olas del Atlántico impetuoso. El Casco Histórico muestra su arquitectura temprana, así los años demuestran la antigüedad en mi Habana. Cada municipio ofrece su belleza peculiar, por eso Habana mereces un amor muy especial. Así describo el paseo que disfruté de mañana, reflejando lo que veo de hermoso y bello en mi Habana. Verena García – Cuba
  54. 54. ECUADOR
  55. 55. Vienes Tan chiquito, tan chiquito invita tus sueños y frágil mundo nadando en agua luz de fuente y te mueves, y me mueves el alma Sujeto la mano de tu ángel en camino y con la otra sólo siento que ahí estás luchamos aquí afuera por tener tu lugar tú acoges nuestro intento y le dices dios: Tú me diste ese soplo y por ti estoy aquí sí, me tardé en ocupar mi casita por ti ahora ya no quiero dejar ya mi lugar mira, afuera, tengo quien me espera y me enseñarán a soñar. Darío Calderón – Ecuador
  56. 56. EL SALVADOR
  57. 57. Luna Mi corazón suspira por tus besos, Aunque ya te fueras volando con el norte, Rudimentario y platónico amorío Indiscutiblemente ensueño de lozano brío, Apenas extasiado por el rocío virginal de la mañana. Mi pena nocturnal comienza cuando, A pesar de mi canto que no escuchas, Golosa de oír tu propia risa De tu luz argentina te das reflejo involuntario A costa de la mar, embravecida por mi amor La muy ingrata te lleva cual vela frágil, Endeble como mi alma prisionera por tu fulgor, Nadie podrá negar que mi sombrío albur fuera A ti Selene entregado en pedazos de mi esencia. José Antonio Torres – El Salvador
  58. 58. ESPAÑA
  59. 59. A solas Abrazada al silencio más puro, canta la canción de las noches perdidas Fuerte y lento. Quema como el gas azul de los mecheros. Canta, y se miente como mienten todos los boleros, Tiene nombre de mujer, Como mi corazón, como mi olvido, como la piel. Los fugitivos del deber no tienen más amor que el que ya perdieron. No tienen más canción que ésta de las noches perdidas, Como perdida es su voz, que suena igual que beso estampado en el telegrama urgente, en alas al viento. Tiene nombre de mujer como la nieve Como la libertad. Como mi alma. Que fugitiva, a solas, canta su canción de noches perdidas. Lluí Bertrán – España
  60. 60. Sueño Llévame a sus ojos, sueño… Y quítame con su luz Las sombras que sostienen Las cadenas de mi esperanza. Llévame en un iluso sueño… Y arrójame al abismo De su ternura y su dulzura Que son mi encanto y consuelo. Llévame a su piel, sueño… Y deja que su aroma Me embriague hasta sentir Que su piel es la mía. Llévame a su boca, sueño… Que quiero beber de sus labios El fuego de su pasión, Que es mi dulce delirio. Y abrazados eternamente… Nuestros cuerpos bañados de luna Se fundirán en uno solo… Y se llamará… DULZURA. Routinguer Garrido – España
  61. 61. La rosa de mi jardín Humilde siervo del campo siempre fui con mi arado y la simiente hasta que te descubrí, humilde siervo campestre. De mi tierra vieja, seca y curtida entre cardos vislumbré algo que rebosaba vida y entonces me enamoré. ¡ Algo vivo en ese piso ! ni clavel, ni amapola, ni jazmín, ni violeta, ni narciso... ¡ Una rosa ! La rosa de mi jardín. A una flor tan delicada, imposible mi visión, aquella tarde calmada entregué mi corazón. Te cuidé, te mimé, te regué con lágrimas y sudor. Noche a noche te soñé prendido de tu esplendor. Ya no volveré a estar sólo, ni el clavel, ni la amapola, ni el jazmín, ni la violeta, ni el gladiolo... Por la rosa. La rosa de mi jardín. No me abandones jamás, por favor nunca te mueras o mi alma romperás con tu recuerdo y mis penas. Una esperanza encontré cuando en mi tierra naciste, y yo siempre te amaré por la ilusión que me diste. Ojala fueras mujer para romper mi tristeza, y poder amarte siempre admirando tu belleza. Carlos Alberto Sánchez – España
  62. 62. Tu camino y mi camino Tu camino y mi camino Se juntaron una vez, En el cruce se separan Para no volverse a ver. Camino por la vereda Sin volver la vista atrás Con los recuerdos perdidos, Buscando un no sé qué...... De ilusiones y esperanzas Que no se cumplen jamás. Hoy el polvo del camino Me trajo un vago recuerdo El viento grita tu nombre... En los árboles las hojas Se quedan quietas Silencio y quietud... Y una sombra que pasa Que rellena los silencios Y un recuerdo ya lejano Y una nostalgia y un deseo Y una esperanza perdida. En mi camino hay rosas y espinas No siempre supe coger las rosas Sin clavarme las espinas Por eso en mi corazón Hay penas y alegrías, .....y hoy tu recuerdo Me trae un pasado ya lejano El camino no se puede desandar Y la rosa que corte Ya no volverá al rosal. Las espinas están clavadas Y duelen al apretar. Recuerdos solo recuerdos Recuerdos y nada más Tina Ferreira – España
  63. 63. Ayer Ayer tus ojos cruzaron en silencio la barrera de lo injusto Y con chispeantes sonrisas de agitada osadía Turbaron mis sentidos y adormilaron mis principios Como mariposas nocturnas en vuelo insistente Recorrieron la profundidad de los míos Penetraron en las cuencas de los sueños y los mitos Y acariciaron mis mejillas encendidas de pasión Ayer tus labios desafiaron las tormentas más frías Como pinceladas que enmarcan un tibio deseo Se encontraron en una sonrisa encantadora Y mientras sus movimientos dibujaban palabras Su sabor viajaba en olas vaporosas de suspiros Al encuentro de la impaciente dulzura de los míos Que modulaban un tonto comentario sobre el clima Mónica Ripoll-Tyrrell – España
  64. 64. Hay una verdad Descubrirás que hay una verdad. la que vive en ti. la que vive en mi. y sí!..mi amor. yo lucho por ti. tu luchas por mi Escúchame.... Yo estoy aquí... solo para ti... nunca te dejaré.... Yo estoy aquí... sólo para ti... Y descubrirás que hay una verdad. La que vive en ti. la que vive en mi. nunca te dejé amor. no te dejaré. vive en mi que yo vivo en ti. Susana Díaz - España Déjame que te diga Déjame que te diga, cuánto te quiero. Déjame que te diga, cuánto te deseo. Déjame que te diga... todo lo que siento, lo que llevo dentro de mi corazón. Pero déjame que te lo diga, acariciando tu cuerpo. Besando tus sabios labios, que tanto placer dan a los míos.
  65. 65. Déjame que te lo diga, oliendo tu aroma a hombre, a hojas silvestres, a furioso viento que arranca el salitre del mar. De ese mar que tanto me gusta. Como el agua del mar, tu lames mi piel, recorres todo mi ser, levantas en mí, oleadas de placer, y luego me dejas, dulcemente agotada, en la orilla de nuestra playa. Tendida en la arena que forman las sábanas arrugadas de nuestra cama. cálidas y suaves, como tu mirada. Guardan entre sus pliegues, suspiros, palabras de amor, gemidos. Déjame que te diga, que esta noche te espero, con la ventana abierta abrazada a la luna traviesa, que al oído me sisea, como nos observan ella y las estrellas, día tras día, María Santana - España.
  66. 66. Contigo Siempre No debes quedarte, amor, esperando la ternura de la brisa en tu ventana. No debes mirarte, flor, en las aguas procelosas que se agitan de espesura entre el viento y la montaña. No debes sufrir ausencias. No debes perder tu calma ni dejar que tu mirada se estremezca entre horizontes de hojas pardas que se van. Porque yo estaré contigo en la música que calla, como el beso en la mañana, cuando te acerques al río y preguntes a las aguas. En el brillo de tus ojos estaré como una llama para alumbrar el camino que nos une sin distancia en los aromas secretos de naranjos y limones, como si fuéramos flores entre abrazos de azahar. Ya estoy contigo, mi amor. Muy dentro y muy cerca estoy contigo como la blanca sonrisa que el aire besa y te deja muy despacio, muy despacio y muy dulcemente, junto al pálpito en tu pecho, junto al carmín en tus labios y entre la dulce caricia de tu alma, mi presencia. Estoy contigo en la sombra que te protege del sol.
  67. 67. Estoy contigo en la ropa que te protege del frío. Día y noche estoy contigo con el canto de la alondra, con el aire en tu balcón, y en tu cama y en tu colcha. Y si quieres que me acerque por el jardín a tu alcoba, treparé hasta el mismo cielo para abrazarte en la sombra, muy despacio y en silencio, como el aire que te arropa, y seré esa brisa leve. Como un rayo de la luna, hasta tu cama me llego, y me deslizo en tus sueños para llevarte a las verdes praderas, bosques y fuentes del paraíso secreto. Allí se oculta el misterio de tu encanto y tu ternura. Y cuando la tarde besa el horizonte en tu frente, ten por seguro que lleva, como una virgen de nieve, la paloma que te entrega el amor que vive siempre. Juan Antonio López Benedí – España
  68. 68. El goteo de tus sueños Sirena mía, Hay noches en las que a pesar de los años transcurridos durmiendo junto a ti, acostado a tu lado, contemplo la luminosa quietud de tu sonrisa adormecida, y de nuevo me siento enamorado. Sirena mía, Hay noches en las que el goteo que supura la escama de tus sueños, filtrándose a través de los resquicios que halla entre los pliegues de la sábana, roza mi cuerpo, me llena de deseo y enloquece mi alma enamorada. Sirena mía, Hay noches en las que al soñar que estás lejos, muy lejos de mí, de este islote solitario y desierto que soy yo sin ti, intento atravesar a nado el agua toda que nos separa, mas es en vano... Y entonces siento inconsolables remolinos de soledad agitándose airadamente en mi interior, tempestuosos oleajes en los que mi pasión por ti, rugiendo desatada, se estrella contra el oscuro y despiadado acantilado de tu ausencia con furia desbordada... Por regla general, varias horas después, me suelo despertar entre la húmeda y viscosa espuma de una gran ola que ha llegado hasta empaparme las sábanas. Pedro Gallego Lainez – España
  69. 69. Poesía El más profundo de mis deseos mata mi alma, que negra está ya convertida, tu más sublime deseo mi alma acata sin quejas, y entera sufre dolorida. Duele, mi corazón se lamenta y llora porque te he dejado marchar, te he perdido, mi más profundo ser el silencio mora y abate al cansado y roto cuerpo, henchido. Más me duele no saber mi sentimiento, vago eterno por la noche, y por el día caigo en la trampa, de lo que sufro y siento preso en la cárcel, brutal triste agonía. Mi pluma sangra tinta y lágrimas, ríos ahogan mi alma, que inundada resiste todos los incesantes golpes umbríos y todo aquel llanto que mi mente embiste. Mis ojos marrones, os he abandonado, el por qué se escapa a mí, todavía siento en mi humor el amor enamorado, que antes de conocerte yo ya sentía. ¡Cómo expresar con palabras mi dolor! Si el dolor es tan profundo y sin sentido. ¡Cómo escapar del infierno y su calor! Si el calor es mi camino a lo perdido. Sentir que me agota el alma, se serena en mí la sensación, de la muerte estía escucho su brillar, de mi sufrir mena, por intentar alcanzarte como mía. Para mí, que exhausto ando, el Infierno existe en mi adentro, que combate en mil batallas, dolorosa herida me recubre y viste y crea lo que, mi amor, en mi rostro hallas. ¡Rómpeme el ser, dolor tedioso y maldito, que no aguanto!¡Rómpemelo que no vive sin su amor! Atado en mi haber sigue el rito
  70. 70. oscuro, que de tu ser aparte y prive. Dame ya la paz, vida engañosa y triste, que pueda tranquilo estar en mi alegría ociosa, que por ti éste de luto asiste alejado de sí, de la amada mía. G. Torres – España El resuello Ando buscando por ahí la sombra alargada de un padre amoroso, sin caer, y no es baladí, que esos ojos como espadas son mi sino sin retorno. Huérfana, con el dolor de mi niñez te busco, con la vista opaca del ciprés, con el lento caminar del miedo, con la errada costumbre que destila su cruel veneno. Y espero, a pesar de que por fin entiendo que tu mano amada jamás recogerá mis dedos, que ese beso de ángel que sueño no será para mí, sino sólo un resuello en mi cuerpo. Y por fin el anhelo que sentí descorchará, sereno, mis párpados de acero. Burbujeará sobre mi pecho arrasando en silencio lo que sin ti no siento. Habrá un momento de llanto, sentiré fuego en las sienes y el frío de la clausura, que en su autismo sobreviene.
  71. 71. Una reverencia absurda cara a cara yo y mi espanto. María Dolores Fernández – España La memoria del olvido. como duele el silencio y la distancia cercana, los años dormidos despliegan sus negras alas. Del miedo de lo vivido y olvidado la memoria acechante atrapa el tiempo de la desesperanza. Agito mis manos, negando lo real, la niebla no se desvanece, el vacío me llama Me arrastra al fondo donde habitan las felices promesas olvidadas. las alas rotas, la esperanza desahuciada. Me entrego al dolor reconocido, al recuerdo de la piel a las yermas lágrimas derramadas. A las noches sin luna y al silencio de la huida. al amor agotado, quebrada mi alma desvalida al dolor del fracaso, al error de la lucha perdida. Margarita Jiménez – España
  72. 72. Perdóname… si puedes Si todavía se mueren tu mente y tu corazón por este loco de amor y no te avergüenza el verme, perdóname, por favor, perdóname si aún puedes. Cúlpame de ese dolor que en tus adentros te hiere, cúlpame si ya no tienes garantías de mi amor pero, intenta, si tú puedes, impedir mi perdición. Toda la culpa fue mía, pues fui yo quien te ofendió, pero yo le pido a Dios y a esta mi Virgen querida que, si mancillo tu amor, me lleven a la deriva. Siento mucho lo ocurrido, te lo juro que lo siento, siento también tus gemidos, tus reproches, tus lamentos, mi engaño, tu sufrimiento y lo ingrato que yo he sido. A ese enorme corazón, del que siempre fuiste dueña, dejé de echarle la leña que de mí necesitó y… se apagó, luego huyó sin dejar las nuevas señas. Déjame de nuevo entrar en tu hermoso santuario, olvida que fui sicario en tu vida terrenal y dale otra vez la paz a este corazón precario. Se lo pido a Dios primero y después de Dios, a ti, que me creáis al decir que yo te quiero y te quiero… Que te quiero es un decir, te adoro y por ti muero. Soy totalmente sincero en esta mi oculta carta, si te vas, si tú me faltas lloraré, te lo prometo, serás mi propio fantasma y yo… tu fiel carcelero. Esta es mi confesión de amor y de sentimiento, y con ella sólo intento hablar con tu corazón para que borre en el tiempo mi aborrecible actuación. ¡Perdóname, si aún puedes, perdóname, por favor! Fuentesaúco - España
  73. 73. Poesía Necesito tenerte cerca, necesito tu calor, ese calor que me transmites, con solo una mirada. Eres mi todo, y si ti no soy nada, eres todo lo que necesito, lo que necesito para no estar acabada. No soy nadie, si tú no estás, mi vida no tiene sentido si tu alejado estas. Ahora estoy sola, pensando en ti, pensando en lo que te diré la próxima vez que te vea. Vivo en las nubes, soñando contigo pensando en ti cada minuto y segundo. Eres lo que yo mas quiero, eso sin lo que no se puede vivir eso que se necesita para no estar tiste sino feliz. Sigo soñando, y lo seguiré haciendo, hasta ese momento en que juntos estemos. Paloma González – España
  74. 74. Poema Apenas parpadeo ya eres ensueño, gusto tu nombre, te pronuncio; paladeo. Es bonito amor poder hablar así en la sinfonía de la lluvia; con sus gotas… de ti. Y es curioso, ninguna diapositiva en mi mente que no sea de ese amor nuestro, queda de entonces. Solo tu imagen, las mismas preguntas: Como de terciopelo y seda pareces princesa, ¿qué flores te cedieron su fragancia? ¿Con qué pétalos confeccionada tu piel? De donde el cantarín arroyo de cascabeles transparentes que prestó el rumor para tu risa, ni sé que verdes campiñas mecidas por el viento dieron las ondulaciones a tu pelo. Poco más que preguntas… Donde tomó estos suspiros entre sus alas el viento; brisa, caricia en mis labios que susurra: <<soy un suspiro; para ti tomé su aliento>>. ¿Más que eso?: Por no recordar no recuerdo las palabras con que vestí tu pubis para en vez de una protesta regalarme aquel <<te quiero>> No se como llamarías hoy a esta locura mía; de ti, si es que pudiera evitar por un instante… beberte las palabras. ¿Dime amor, como la llamarías?... Donde estés, sigue prestando para mí tus susurros al viento, y en cada lluvia de Abril vuelve amor, para recordar conmigo ¡ven a compartir de nuevo!… aquellos sueños. Jesús García – España
  75. 75. Siempre te amare Aunque las lunas sean negras. Y no vuelvan los pájaros blancos A cantar en los brazos del aire. Aunque las aguas no corran Ni en piedra escriban la historia Ni muevan de sitio la tierra. Aunque tu piel sea de escarcha Y tu vientre sea mudo Y su garganta reseca. Aunque las flores florezcan marchitas, Manchadas, marcadas, malditas Cortadas y sin espinas. Aunque vengas demasiado tarde Y no viva para esperarte Y aunque no vengas. Aunque la nieve ya baje pisada Oscura, caliente, tocada, Desecha y deshonrada, Y se convierta en cal viva Que cubra las piedras una a una, Y las rompa en montones de tierra. Aunque de fuego vengan las nubes Y la lluvia queme los montes Y el Sol desaparezca con los cielos. Aunque una racha de viento hirviente Nos separe la piel de la carne Y triture nuestros huesos. Aunque un ruido seco, grave y hondo Haga temblar las casas y los árboles Y levante los suelos. Aunque el olor del espliego Dure solo un momento y, después, Todo huela a tierra quemada. Aunque el silencio sea eterno y terrible, Sin hojas, sin pájaros, sin agua, Sin vida. Aunque una paz definitiva se adueñe del mundo
  76. 76. Porque no quede nada ni nadie para romperla. Aunque la encina no silbe. Y se esconda y se calle y olvide Avisar al amor al que sirve Aunque muera y aunque mueras. Aunque Dios no quiera,. ...siempre te amare. Antonio Morales Arias – España Un canto al amor Amo ese silencio que sin querer, Sutilmente se escapa de tu mirada. Aquellos besos furtivos en la noche. La primera caricia, el primer beso. Ese amor que transforma mis sentidos. Dejando de ser yo en un momento. Extiendo mis brazos y miro hacia arriba Busco con emoción ese encuentro. Amo esa suavidad al abrazarme, tu mirada, Ese ansia amor mío embriagada, de libertad. La ternura de tus besos, tus caricias. Ese aroma de color azul que domina ese cuerpo. Amo la timidez oculta en tus mejillas, Esos pasos inciertos en la partida, Esa voz que me enamora como mujer, Ese beso profundo que me hace dibujar la luna. Amo todos tus defectos, tus manías, Esa manera desordenada de conducirte, Tus imperfecciones y sinsabores, Te amo por supuesto a ti, por eso te lo digo. María José Solano – España
  77. 77. Vivir sin tus ojos Puedo vivir al margen de tus ojos, vaciar mi ser, dejar pasar los días en una vida tibia, gris, baldía, ajena a tus atardeceres rojos. Puedo sembrar mi vida de despojos, sellar mi alma en una tumba fría, marcarme a hierro y fuego y agonía, sofocar mis anhelos entre abrojos. Ahogar mi sed de mar entre tu ausencia, en tus aguas no hallar nunca sustento: la espera de tu luz, desesperada. Olvidar de tu playa mi querencia, en sus olas jamás buscar aliento y apartar de tus ojos mi mirada. Javier Vigueras – España Poema Llámame poesía, siempre que sonrías, cada vez que te pida, un abrazo, vida mía. Llámame poesía, en cada verso que escribas, por cada palabra que envías, un dulce deseo de vida. Llámame poesía, amigo mío, es mi vida, por verso que recitas, un corazón y un destino María José Capel – España
  78. 78. Poemas Esperanza "Hay un pasado que se fue para siempre, Pero hay un presente que todavía es nuestro, No hay que perder la esperanza, Pues solo el creer en ella, Ya nos proporciona consuelo y dicha, Y es el sueño de cada amanecer". Encrucijada Ayer juré que no te volvería a amar, Hoy vi tus ojos y me he vuelto a enamorar. ¿Por qué no te das cuenta de que te quiero? Te miro y me sonríes, Y en mi interior, Siento que de amor muero. Conocerte Me hablas y yo te observo en silencio, Pareciera que el tiempo se detiene en ese momento. No sé qué extrañas sensaciones se apoderan de mi mente, Sólo sé que me perdí y tú fuiste mi aliciente. Cada nuevo día para mí es quererte, Que me correspondas, esa será mi suerte. Amparo Climent – España
  79. 79. Tú y Yo Dejamos atrás todo lo vivido, nos sentimos parte de una nueva realidad, donde florecen las semillas de la felicidad, recuperando aquello que creíamos perdido. Escrito está en el libro del amor eterno, la vida y el destino nos buscó, apartados y distantes nos unió, para que tuviéramos primavera en lugar de invierno. El azar a veces es caprichoso, muchos obstáculos tuvimos que salvar, antes de poder sentir la dicha de amar, que a ambos nos envuelve con su halo gozoso. Los dioses del amor se pusieron de acuerdo, pactaron en una hermosa madrugada, que tú fueras mío y yo tu amada, en un sentimiento loco y a la vez muy cuerdo. Me preguntaste si creía en el destino, en ése que une el amor y la vida, como magia sutilmente acontecida, como hechizo puro y cristalino. Afirmé que sí sin dudarlo un segundo, sentí tu mano que aferraba la mía, y tu voz escuché en la lejanía, decirme que desde ahora tú eras mi mundo. Pude notarlo desde que te vi, sentí ese nudo especial, percibí el hondo palpitar, de la conexión que me unió a ti. Nuestra energía se ha encontrado en el cielo, todo el placer del mundo se combina, para alcanzar juntos esta dicha divina, de ser yo tu reina y tú el rey de mi anhelo. Cierra los ojos conmigo, el universo entero trabaja, y ya en eso nos aventaja,
  80. 80. y sólo deseo poder estar contigo. Nos ilumina la luz del amor, tu bosque y el mío ya brillan, tan sólo hay que regar la semilla, y dejarla crecer con pasión. Poder percibir tu aroma profundo, olvidar el pasado doliente, centrarnos tan sólo en el presente, no existe nada, sólo nuestro mundo. Me llamas ángel de felicidad, y tú eres mi refugio y mi caricia, tus palabras el bálsamo y la delicia, que anulan cualquier dificultad. Tu corazón se desprendió, y junto al mío palpita en este momento, en perfecto acoplamiento, lleno de amor y calor. Y en su viaje escribió tu nombre y el mío, para que todo el mundo lo vea en el cielo, enlazados permanecerán desde ahora, entre nubes de terciopelo. Amparo Climent – España
  81. 81. Mi niña bonita Niña bonita, ¿a qué hueles? No es a rosas, ni jazmines, ni a manzana, ni a laureles, es un aroma especial, solo tuyo, olor a cielo, olor a luz, en tu piel, olor a pelo rizado, olor a mies, en el campo, olor a luna, olor a cuerpo sano, olor a vida, a sueños, olor a palabras, a cariños, y a muchas, muchas más cosas, que huelo, cuando me das, un beso. Así hueles, niña mía. Desde tu corazón, sube ese olor, que hace palpitar, llenando el alma, de gozo y felicidad. Dedicado a Ana. Amparo Climent – España
  82. 82. Te necesito Te necesito en mis días y mis noches, al dormir y al despertar, te necesito cuando hablas y en silencio, cuando caigo y me ayudas a levantar. Te necesito con locura y sin sentido, no me preguntes el por qué, cuando lloro y cuando río, cuando calmas mi sed. Te necesito sin promesas, cuando vienes y luego te vas, te necesito para quererte, sólo por la dicha de amar. Te necesito de principio a fin, toda una vida para compartir, en el gozo y el dolor, te necesito… junto a mí. Amparo Climent – España
  83. 83. Enferma de amor Me dejaste, porque así estaba escrito. Me dejaste y seguiste tu camino. Y si breve es la vida como una gota de rocío que se disipa al salir el sol, ¿por qué me dejaste? Y si fugaz es nuestro ensueño y pronto nuestras cenizas serán pasto de las yerbas en las riberas del monte, ¿por qué me dejaste? Día a día esperé tu venida. Se marchitó mi juventud, el verano arrasó la levedad de las flores y los otoños inmolaron las postreras hojas de mi esperanza. Pero tú, que todo lo eras para mí, me dejaste. Mas sentada en el umbral de mi puerta sé que la suave brisa de nuevas primaveras suspirará lánguidamente, que el pájaro invisible cantará otra vez en la espesura, que una vez más el color de las flores pintara de verdades la campiña, que el abismo de lo eterno avivará el secreto de los cielos y que se renovará mi esperanza en la gozosas noches del abril de mis deseos. Y ahora, esperando tu venida, sé que mi vida despertará en otra sorpresa de amor cuando el nuevo día alboree cantando nuestro encuentro. Pedro Martínez Borrego – España
  84. 84. Vida Espero tu alegría. Quiero tu esperanza. Encuentro tu dulzura Deseo siempre tu vida. Ambiciono tus amores, Ese añorado equilibrio, La riqueza de tu manantial, Deseo siempre tu vida. Descubro tu mañana, Escondida en tu inocencia, Los clamores se hacen noche. Deseo siempre tu vida. Sueño con esa riqueza, La fuerza renovadora de tu paz, La sabia conducta de tu gente, Deseo siempre tu vida. Aguardo tu justicia, El ansiado premio de libertad, Una nueva ruta por recorrer, Deseo siempre tu vida. María José Solano – España
  85. 85. Soneto XXXII Me diste lo mejor que tú tenías, me ofreciste lo que siempre te clamé, me otorgaste tu dulzura, y yo te amé, dándote la pasión que merecías. Te fundiste a mí, tal como querías, te sentiste dócil cuando te llamé, te miraste en mí, y tus ojos reclamé para ser mi faro en las noches frías. Seremos siempre la sutil pareja que una sus cuerpos en un amor ciego aunque el mundo insista en que no nos deja. Seré yo tu paz, seré tu sosiego, seré el silencio que nunca se queja, seré tu vida, y a ti yo me entrego. FUENTESAUCO - España
  86. 86. ESTADOS UNIDOS
  87. 87. Carta a mi amigo del alma Me dices que ya no puedes volar… Y me duele tu dolor, Cuando en tu adentro no hay ardor, No lo quieres intentar… Me dices que ya no puedes volar… Y comprendo tu tristeza, Si has perdido la pureza, De la infancia en tu mirar. Pero deja que te recuerde, Cuando éramos pequeños, Y del mundo éramos dueños, Con nuestra inocencia rebelde. Auténticos Espartanos, Piratas embravecidos, Reyes engrandecidos, Indios bravíos y osados. Hoy te encuentras encerrado, Por circunstancias de la vida, Pero tu realidad y la mía, Están en el mismo plano. Desearías ser amado, Abrazado, deseado en verdad, Pero es dura la realidad, Ese sueño se ha esfumado. Pero………. Nunca podrán lograr, Las rejas y las cadenas, Los grilletes y las condenas, Que te escapes a volar… Julio Germán – Estados Unidos
  88. 88. FRANCIA
  89. 89. Bruma El planeta es una niña ultrajada Con días sin muñecas y ojos sin pupilas Su valijita espera en un andén cualquiera Junto a millones de dolores sin eco Un tren que portará a la tumba su corazón sin guantes. Un brote deshojado en mi pecho es el mundo Agujero de piedra, brecha de vacío Todos los cálices convergen en mi sangre Soy una fuente en actitud de entrega Pero la herida atraviesa la boca del poema El desamparo reta al cielo Y sacude el alma de la tierra. ¿O acaso Dios ha muerto? Desamparados todos Desamparada ¿Por qué mis ojos miran los adentros ¿Y por qué a mis ojos los miran los adentros? Nadie responde sino el Absoluto. Cristal y acero soy pero todos ven la espada Y nadie imagina mi astilla de cristales. Resistiré blindada en poesía Resistiré asida al murmullo de los astros Resistiré encaramada en la cima de una hierba Prendida a esta luna de nieve navegante de brumas Que me mira desde el follaje del árbol que la mece. Todavía puedo abrir las manos a mis otros No moriré sin ver que Cristo tañe en la valijita No moriré sin que la brújula presagie una epifanía. Cristina Castelló – Francia
  90. 90. GUATEMALA
  91. 91. Beso eterno Hoy te tuve frente a frente Y me he sentido como un demente El contemplar tu rostro, tu boca Como el río en el mar desemboca Querían mis labios inmolarse Acompañado por el tenue humo Al escuchar tus palabras yo asumo Que en mi boca al igual que el tabaco Contando los segundos con un ábaco Querían tus labios inmolarse Y conformar ambos labios un beso Ir con él hacia el futuro y al regreso Hacer tangible de cada uno el sueño Volvernos cada uno de nosotros el dueño Queriendo nuestros labios transmutarse Pero transcurría el tiempo irrevocable Volviendo a nuestro orgullo más afable Apartándonos tú y yo de nuestra unión Capaces fuimos de matar la pasión Sin nuestro beso completarse Al parecer no era el momento, ni la hora A pesar que nuestro amor al otro añora No pudimos contemplar nuestro rostro Luego de probar la dulce miel del otro ¡Nuestro beso! ¡Tendrá que esperarse! Jesús Méndez – Guatemala
  92. 92. Despedida Causa tanto dolor tu ausencia, nada es igual, existe una división en mi ser, parte de mi corazón, pensamiento, ilusión o simplemente parte de mi vida queda donde viví algo tan hermoso como lo es el amor. Es triste, doloroso y me deja con una sensación de no querer seguir adelante muy fuerte, creo que moriré o tal vez algo en mi murió ya. ¿Cuánto tiempo debe durar el duelo?, ¿Por cuánto tiempo seguirá este sentimiento?, ¿Por cuánto tiempo tendré que esperar a ver nuevamente la luz?, ¿Cuánto tiempo tomará olvidar?, ¿Será posible olvidar? , y ¿Si la veo?, ¿Que pasará si la veo? y ¿Si pasa de largo?, ¿Me devastará su despecho? , tantas preguntas sin respuesta, tantos sentimientos que jamás habría querido sentir, tantas lágrimas que ruedan sin cesar. El paso del tiempo es como siempre inexorable, puntual, al mismo ritmo, sin pausas, sin contratiempos, entonces ¿Por qué siento que mi vida se detuvo?, ¿Por qué siento que no avanzo? , veo el reloj y no camina, los segundos parecen minutos y los minutos horas, trabajo sin saber que hago, camino sin rumbo, veo sin observar, oigo sin escuchar, mi boca no percibe sabor y la vida ha perdido el color, intento sobrevivir sin querer hacerlo, sin saber para qué..... Velia y José Miguel - Guatemala
  93. 93. Tan solo una historia Te creé en una historia, en un mundo perfecto Con un amor infinito lleno de felicidad, Creé una y mil cosas pensando en ti, Siempre amándote como nunca, como a nada, como nadie. Te amé, te amo, te amaré… Pero…, quizá no a ti,..Quizá a alguien más. ¿Quizá?..., ¡sí!, ahora lo recuerdo. No…, no es a ti,… ¡claro!, debí saberlo Te veo y sé que no es a ti, no eres tú ¡No!…, no es a tu imagen ni siquiera a tu sombra, Ni a tu rostro, ni a lo que él mismo refleja, No es a lo que percibo que eres, que jamás desee que fueras, No…, no es a ello, es a ti, no eres tú. Pero… ¿Por qué llorar?, ¿Por qué he de sentir el dolor que siento?, ¿Por qué mi alma se deshace, como si ese ser querido hubiese muerto? Si el verdadero desenlace narra una sola verdad, Verdad que me dice que no fue a ti, no fuiste tú, No fue ni a tu sombra, ni a tu imagen, Fue a ese ser de mi historia, historia que en la que te creé… …A quien amé, amo y amaré. Historia que tampoco fue historia, pues jamás sucedió Tan solo fue ilusión, sueño y pretensión de algo mejor De un amor y un mundo solo entre tú y yo. Más no hay problema, ni injusticia, tampoco rencor, Porque ni tú eras tú, ni yo era yo en ese mundo perfecto, Tan sólo fue un amor cúspide, producto de mí historia. J. G. Alvarado – Guatemala
  94. 94. MARRUECOS
  95. 95. El amor El Amor, como al ruiseñor, No se le puede tener prisionero. Es como el tiempo, …tras la lluvia, sale el sol El Amor es como una tierra A la que hay que sembrar. Es fuego: Al principio arde y, al final, sólo rescoldos. Es como un niño, al que hay que enseñarle a caminar. Como la vida, empieza joven y termina maduro. Es como un perfume que trae el viento. El Amor es como un cigarrillo: una vez probado, nos hacemos adictos. El Amor es como una herida: aunque se cura, deja cicatrices que nos recuerda el dolor. El Amor es como una espina que ya no está clavada …su dolor perdura. El Amor es como la vida misma. que ya no está clavada …su dolor perdura. El Amor es como la vida misma Rochdi Loubna – Marruecos
  96. 96. MEXICO
  97. 97. Triste relato Las palabras no bastan mi corazón esta herido has dañado mi aura con traición y castigo. Mi ausencia hoy te duele no puedo ayudarte solo quiero pedirte que me olvides y marches. Añorare otro cuerpo recorrer con mis manos recordando en momentos que fui tuya al fundirme en tus brazos. No te miento te amo y el deseo ha crecido pero es más el dolor que contigo he vivido. Olvidarte es momento y regresar a los años en que amar era gozo y no un triste relato. Mayra Angélica Acosta – México
  98. 98. Quisiera… Quisiera que, tus manos que aún no conozco, tocasen mi mundo de ilusión. Te amo por toda la sensibilidad que emana de ellas, al escribir palabras bellas, palabras de amor, palabras de amistad, palabras de apoyo… Quisiera que, esas manos que con tanto ardor rodean mi ser, tocasen mi alma inmarcesible y llena de amor, con tanto anhelo, que el mismo cielo se estremeciera. Quisiera que tus manos describieran un panorama de mar, de Norte a Sur, y de Sur a norte, donde todo ese amor que me describen, rematara en él, un eclipse total que desborde la pasión. Quisiera que tus manos nunca circundaran otros cuerpos, ni otros ojos, ni otros sentimientos como lo hacen conmigo, quisiera que, todas esas palabras que escriben tus manos, fueran para mí, y tan solo para mí. Sylvia Dávila Rodríguez. – México
  99. 99. Bajo la mortecina luz Bajo la mortecina luz de una bujía insomne, tu cuerpo. Has crecido, oh, mujer, carne de Dios. Tú, mi amado fémur desde el comienzo de los tiempos, curvatura perfecta y firme del instante perpetuo, de pechos generosos, rebosantes de mieles y fragancias, de esa sabia savia de tu savia. Ambrosía, panacea, maná celeste. Pálido mármol, arcilla de breves y duras y amadas curvaturas e intersticios. Diosa de la carne para mi carne templo. Cuerpo desnudo, carne desnuda, sombra desnuda. José Luis Domínguez - México.
  100. 100. Cómo decirte Te amo en la sombra como rosa en invernadero que espera día a día tu calor que como las gotas del rocío llenan cada parte de mi ser. Como decirte que te amo no encuentro la palabra precisa que sin alejarte pueda decirte cuanto... Te amo Llenas mis espacios con una simple sonrisa; mi alegría se sonroja de imaginar una noche tierna Cómo decirte que te amo sin el temor de perderte si sólo volteas y ves a una amiga. Cuando... Mi corazón... Grita por todos sus torrentes ¡Te amo!... ¡Te amo! Ven... Busca por cada rincón del invernadero ahí está tu rosa la más hermosa... la más sonriente la soñadora de anhelos y esperanzas que quiere caminar de tu mano cada día de tu vida; florecer con tus años florecer en tu dulzura florecer en tu palabra de un te amo. Llévame en tu alma, en tu cuerpo, en tu sangre, en tu piel; abrígame como las ramas del árbol que cobijan a sus amantes raíces de por vida.. un deseo escondido de sentir tu cuerpo y decirte... Te amo…te amo… Te amo... Rosa Delia – México
  101. 101. Como huellas en la arena Como huellas en la arena Caricias, abrazos y besos Los recuerdos, que dejaste Se borran poco a poco Como huellas en la arena Como los recuerdos, Los momentos juntos Se pierden y se ahogan En un mar de olvido Un te amo en el viento A petición tuya me alejo Con lágrimas de ti Y heridas en el alma A una eterna agonía Caricias, abrazos y besos Caminas en otra dirección Me pides no mirar atrás Tú ya muy lejos No me oyes gritar te amo Se borran poco a poco Continúo caminado Más y más me alejo de ti Solo, sin mirar atrás En un camino de lágrimas Con el tiempo de cómplice Como huellas en la arena Un te amo en el viento Con el tiempo de cómplice Se borran poco a poco Como huellas en la arena… Benjamin Rodríguez Audiffred – México
  102. 102. Mujer Eres inaccesible y misteriosa, la criatura divina que se prolonga, que se vive, que se goza... Eres la eterna caricia en disputa, un beso a la deriva; eres frágil, solemne, caprichosa; eres un mundo aparte como la música de Proust, polifónica; eres más que una costilla, ofidio que se enreda en mi garganta. Tu nombre es primigenia, la primera Eva, la de conciencia erótica, la que contempla los días que se deshojan, la maternal María, la soberbia Helena, la sombra de Beatriz que ocupa mi conciencia; la misma Magdalena de siempre... José Antonio Vásquez – México
  103. 103. Y solo por amarte Tengo ganas de verte, Volver a tenerte, Y estrecharte entre mis brazos. Tengo ganas de besarte, Poder acariciarte, Y hundirme en tu piel. Tengo miedo a perderte Y ni siquiera te tengo, Pero no pierdo la esperanza de hacerlo. Es que me pierdo en mi fantasía Pero recapacito y sólo, Sólo queda hacerte una poesía. ¿Y qué ganaste al besarme? Si luego tú ibas a dejarme. ¿De qué valieron tus palabras? Si lo que hiciste fue solo ilusionarme. Pero a pesar de todo Aquí me tienes así, Y así, dejaría todo, Solo por amarte. Arturo González – México
  104. 104. Desde una isla Con la cara frente al mar en el silencio acuciante en que me duermo, frente a un sopor en que espero con nostalgia ese camino que me indique el horizonte de tu encuentro. En ese instante me pregunto ¿Qué es amor…..? Un diligente extraño sentimiento en cada noche en que el sol nace para decir ausencia de agua. O quizá un prolongado aplauso entre orgasmos cuya luz extrema languidece con la sensación de calma o ese el amor que no sé prevalece como quimera enfebrecida tras los lóbulos de la mariposa del goce. O quizá de mañana en la intemperie la rosa desabotone una vez más el olor de la mirada y el color en que descansa tu mano atada al corazón. Frente a la silla en que te espera durante las ausencias del sueño y la nostalgia estará el o ella I don´t know. Pero mañana quizá mañana, durante el ocio de la espera pueda aventurarse con su maquillaje eterno y mundano. Y se presente ante mí como eso, como el amor que espero; noctámbulo y sumiso. Plegable a la ruina de mis dudas o quizá como una manzana eternamente roja que degusto y asumo como un goce lentamente efímero Quiza… Martín Gallegos – México
  105. 105. El amor es tantas cosas El amor es la carne, la mansedumbre de la carne, la agonía de la razón y de la sinrazón, la apología de la muerte. El juego del placer es el amor, no, no es cierto. Es el silencio, es la pena martillando el cerebro, es el veneno, es el humo, no, es la envidia, no, es la misericordia, no, es el estentóreo corazón. Es el ardor, es el filo incandescente sobre la epidermis metafísica. El amor es fingir que lo ignoras. Nunca, no digas nunca, al amor, a la sangre y su latido estrepitoso. Por amor a la luz las mariposas se inmolan, el hombre también. El amor, que no el hombre, la mujer, que no el hombre, son los que dejan su más profunda huella sobre la superficie de la tierra. Jose Luis Domínguez – México
  106. 106. El botón de Rosa Cuando te conocí antaño, eras un botón de rosa. Con apenas pocos años, abriéndote primorosa. Me imagino que al paso del tiempo, abriste majestuosa tus pétalos, y enseñaste al mundo tu centro, bello, y colorido como sándalos… La primavera te hizo madurar, con los rayos del sol de marzo. Llegó el amor, aprendiste a amar, y derramaste lágrimas de cuarzo. Porque el amor siempre viene, acompañado de su pesar… viene con la pena que te hiere, de aquel que deseas besar. Ofrendaste tus pétalos voluptuosos, hermosos y vibrantes a la vida… viviste los momentos más hermosos, de la manera más intensa y atrevida. Pero hoy… en el ocaso de tus días, vienes a ser menos que tu sombra. Nada de tus más lejanas lozanías, murió tu osadía, ya nada te asombra… ¿Y tus días de vigoroso afán?, ¿Y tus noches de amor desenfrenado?, Hoy te preguntas: ¿dónde están?.. de todo aquello… ¿qué ha quedado? Solo un recuerdo olvidado, del cenit dorado de tu mundo. Un vil recuerdo empolvado, y un gran suspiro profundo… Jes Hur – México
  107. 107. El soldado ¿Qué mundo estoy viviendo señor? guerras, hambre .muerte laceran al universo sin piedad las naciones gastan enormes riquezas en armamentos y estrategia militar Dad de comer al hambriento no existe en el diccionario universal la ambición del poderío en cerebros inteligentes borran todo vestigio de humanidad ¿Señor? te ruego no dejes que mi cuerpo se pierda en el anonimato de una guerra sin piedad Si tu puedes, borra de la mente la idea de aquellos que quieren al mundo destrozar vuelve las armas, en palomas de la paz No quiero morir, ante el estruendo de ráfagas de fuego que quieren, mi vida arrebatar No quiero morir y cerrar los ojos sin mirar al cielo y las estrellas como cuando niño solía contemplar Presto estoy al combate y no sé si he de regresar el deber me llama, pero mi corazón se quedara atrás con los seres que amo y nunca he de olvidar No mas guerras alcemos la voz al mundo proclamando paz y hermandad Dora Luz – México
  108. 108. Guaroj de la ausencia En la sombra de la tarde Casi mía, casi ajena, En el hueco de mis brazos Se dibuja tu silueta, Y se asoma la cadencia Del ritmo de tu melena, En las sombras perfiladas Del ocaso que se acerca, En la sombra de la tarde Se dibuja tu silueta. Y me muero en ese instante, Que la tarde cambia inquieta, Entre sombras rematadas, ¡Muero por tenerte cerca! Abrazado a tu recuerdo El vacío me condena, Al eterno sufrimiento De vivir sin tu presencia, Y me muero en ese instante, Muero por tenerte cerca. Los fantasmas de la tarde, Los demonios de la ausencia, Como sombras espectrales Me apuñalan y me dejan, En crepúsculos sangrantes Nutridos de mi flaqueza, ¡Cuando te lloro ausente! ¡Cuando reclamo tu esencia! Los fantasmas de la tarde, Me apuñalan y me dejan. Muerto en vida en el ocaso El dolor y la tristeza, Como dos perros me muerden, Y mi alma me condena, Parece que alimentara La crueldad de su fiereza, ¡Nada queda de mi cuerpo! ¡Nada, si tu no estas cerca! Muerto en vida en el ocaso, Y mi alma me condena. Darío Chávez – México
  109. 109. En un mar de olvido En la arena escribo te amo No veo la primera ola Y aun siento tus besos Las marcas que deje A pesar de remarcarlas Se pierden como las huellas Son fragmentos rotos Los recuerdos que compartimos Rotos y esparcidos Intento rescatarlos Como un pescador Con una red de sueños El pecho sin corazón Con una lenta agonía Me mata sin razón Oh estrellas ayúdenme Ha dejar de sufrir ¡No dejen que muera! Lentamente me recuesto Sobre la arena y miro Contemplo las estrellas Apaguen mi llanto Que ha formando un mar Un mar de olvido La arena suave Me cobija y abraza Para descansar en ella Cansado ya de luchar Luchar contra la soledad Mis fuerzas me abandonan Ya no escucho nada Ya no siento nada Sin ti he muerto
  110. 110. La última ola me arrastra El mar de olvido me reclama Me hundo poco a poco En sus profundidades me ahoga Ciego, sordo y mudo Lentamente muero En un mar de olvido… Benjamin Rodríguez Audiffred, México Mi amor en rojo Podría en cada una de mis letras vaciar una a una mis emociones contenidas, podría…pero temo. Podría describir el infierno en que vivo sin tu amor, más algo aún peor al desamor es despertar tu compasión. Sólo diré lo que para mí significas: Eres el rojo amanecer que con su tibio calor me abriga y acaricia. El beso del astro rey a la tierra, La divina presencia convertida en vida, El milagro que renovó mi fe. Eres el mediodía insistente en mi tarde, Y la luz permanente en mi obscura noche, El calor en mi invierno y el verano eterno. Eres la célula que contiene mi sangre que en torrente baña cada uno de mis tejidos, órganos y sentidos. Quien continuamente acelera mis pulsaciones, sonroja mi piel y me hace vibrar. Eres el fuego que no puedo controlar, que no deseo sofocar y avivo en mi mente.
  111. 111. En mi loca fantasía vives permanentemente, provocándome yo misma el daño, caminar en brasas y formando mis sueños en el humo. Eres la ternura que llegó después de la tortura del único amor que dejó heridas sangrantes, el ocupar el tiempo en secar tus lágrimas enjugó las mías. Yo cavé mi propia tumba y en ella hoy me consume el fuego del amor y pasión que por ti siento. Eres todo y nada, porque no soy de tu amor dueña, aunque ya he sido tuya en sueños, en ellos tus labios pálidos buscan los míos, mis manos acarician tu espalda y tu pecho, nuestros aromas se mezclan y nuestros vientres se unen, sin dejar de danzar un solo instante. Eres un amor imposible, un sueño inalcanzable, lo prohibido e improbable. Eres la llama que no puedo extinguir… Elizabeth Larrañaga – México
  112. 112. No digas que es amor No digas que es amor Y solo cállame. Recuerda que no hay tiempo. Las miradas no bastaran Aquí no hay latidos Pero hazme querer detener el corazón. No digas que es amor Y solo desnúdame Recuerda que la piel viste mejor Las líneas de mi tatuaje te marcaran Aquí la tinta no dice ningún nombre Pero hazme gritar el tuyo. No digas que es amor y solo bésame Recuerda esto es la vida, aquí no tenemos alas Aquí no hay Ángeles pero hazme volar a ti. No digas que es amor Y solo átame Recuerda que es mi cama Las almohadas no estorbaran Aquí solo cabemos los dos. No digas que es amor Y solo provócame Recuerda que la lujuria es un pecado mejor Las ventanas se abrirán Aquí las reglas no se limitan Pero hazme verte en mí. Glenny Torres – México
  113. 113. Por África En esa tierra de inmenso calor Como de varias primaveras Las lágrimas de sus raíces brotan Es necesario llenar de amor Ahí donde el ave blanca no acostumbra su vuelo y la tierra muestra su lado cruel Los niños carecen de pelo Donde deseo que brote más miel La majestad de la noche y sus estrellas refresca los sueños perdidos de sus hombres y de todas ellas Tierra olvida tu rencor y permite que el trigo crezca Deja que la lluvia esparza su olor y el hambre desaparezca Olvida también los saqueos de tus bienes La esclavitud implantada por el inconciente Pues la mayor riqueza la posee tu gente Permítele al balón causar un nuevo giro en próximos días y cambiar tu rostro triste y sombrío por el de risas y alegrías Juan Manuel Rodríguez – México
  114. 114. Ven Ven y haz las delicias de mi paladar, regálame tus besos de leche y miel. Ven que te quiero mil besos dar, y decirte al oído que te quiero bien. Cierro mis ojos y todo se desvanece en derredor, sólo tu imagen querida, persiste y perdura, iluminando mi vida intensamente como un sol, aclarando las sombras de mi noche oscura. Que no hay nada más suave y más terso que tu piel, que mi más bella melodía es tu voz, que después de acariciarme deseo lo hagas otra vez, y si muero, que sea en tus brazos hoy. Que estoy envuelto en la luz de tu mirada, y cuando tu voz me llama, lo olvido todo. Vivo suspendido en tu hermosa calma, que no concibo vivir ya, de otro modo. Hay millones de palabras anudadas en mi garganta, luchando por salir a cantar tu belleza, mujer amada, y he de decir que todo el abecedario no me alcanza, para describir brevemente las cualidades, de tu alma. Por eso en vez de decirlo, lo pienso en forma abstracta, de ese modo te hago más inconmensurable que el universo. No hay nada más grande que el pensamiento que te retrata, revelando tu figura tridimensional digna de un cuento. Quiero decirte hermosa, que cuando estamos enamorados: la realidad se transforma, se hace lo feo bello, y los más grandes defectos parecen atributos idealizados, y aunque sé que todo es falso, ¡muero sin ello! Ven y narcotízame con tu aliento y tu presencia, con ese veneno de amor que me da y quita la vida, no me abandones en el vacío de tu ausencia, que cuando no estás todo es arista que me lastima. Jesús Hurtado – México
  115. 115. Colibrí Tu ternura encarna la dulzura de las miles de las flores la entregas sin reservas a un compañero eterno. Hermoso como un colibrí te mueves libremente de flor en flor derramando sueños de fertilización. Fusionas tu alma en mi corazón que alegre sonríe y vibra sin cesar, Sí, ... en cada estación mi corazón renace con mayor ilusión... renaces con singularidad perfección del tiempo inmóvil... sin estrago alguno; sí, en cada estación sabes quien soy, regresas sin condición te puedo alcanzar en lo inalcanzable del tiempo con mi ternura con mi cariño; en cada estación nos reencontramos en el mismo lugar, te siento sensible al escuchar tus palabras, te siento tierno en el abrazo que me das, te siento vulnerable por tu melancolía; y me atas a tus raíces por siempre como el amor que me ata a ti, aunque sea una extraña que no te dejo de amar. Rosa Delia – México
  116. 116. Ojos Verdes Me enamora tu mirar, hombre maduro, sereno, profundo, con pies plantados al amar y con alas desplegadas para volar. Amo tus ojos verdes, y tu saber fecundo. Cuando te miro me sumerjo en el mar y mi cuerpo se pierde entre algas marinas y tus ojos verdes. Elizabeth Larrañaga - México
  117. 117. NICARAGUA
  118. 118. Carta de amor desde la cárcel En esta triste situación que vivo, no me atrevo a pensar lo que sucede, te extraño tanto, te recuerdo siempre, y las cosas no son, como yo quiero. Pero te puedo amar desde este infierno, y superar lo duro de no verte, pensando que al salir voy a encontrarte, y terminar, al fin, mi mala suerte. Te voy a dar amor, amor del bueno, Ese amor que tú sueñas todavía, Ese que yo adivino en tu mirada, Y noto que lo buscas, en la mía. Y si lo quiere Dios vas a esperarme, Con la misma esperanza enternecida, Yo te quiero, mi amor, con toda mi alma, Y tú sabes muy bien, que eres mi vida. Mauricio Pérez Salgado – Nicaragua
  119. 119. Invierno Ha cambiado el tiempo de estación De tu mano te has llevado mi verano No me acostumbro al cruel invierno Que has dejado, al emprender el vuelo. Soy pájaro por tu adiós, herido Paloma que en tus brazos encontró su nido De los cielos nómada, errante sin tu amor hoy vivo. No niegues abrigo a un pájaro herido, Que hoy sediento busca tus besos Y en el manjar de tu cuerpo, ve su alimento. Deja que el viento esparza tu aroma Que guíe tu esencia mis alas cansadas. Deja que sea tu cuerpo mi eterna morada Que no sea eterno mi invierno, ni lejano tu encuentro. Ana Carballo – Nicaragua No significa nada Qué puede significar que me desangre si no extrañar lo cerca que estuvimos; el dolor que se empina en la garganta, desesperado, ya, por tragar aire: No significa nada; es inaccesible todo manifestar atolondrado, toda búsqueda aérea, todo beso mal dado. Una cosa me consta: ni tú ni yo vinimos a buscar significados, pero aquí estamos altos, cada quién en su jaula, dispuestos aceptar a todo trance, que si acaso el amor, o el desamor, hubimos compartido: No significa nada. Mauricio Pérez Salgado – Nicaragua
  120. 120. PARAGUAY

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