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PERU - agro camino al bicentenario

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PERU - agro camino al bicentenario

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PERU - agro camino al bicentenario

  1. 1. HACIA UNA NUEVA POLÍTICA DE ESTADO PARA EL DESARROLLO AGRARIO Calle Los Geranios 446 Lince, Lima, Peru. Telf: (511) 4409666 Fax: (511) 4229736 www.ata.com.pe
  2. 2. PERÚ: ELAGRO CAMINO AL BICENTENARIO HACIA UNA NUEVA POLÍTICA DE ESTADO PARA EL DESARROLLO AGRARIO José Manuel Hernández Calderón ASESORES TÉCNICOS ASOCIADOS S.A.
  3. 3. Titulo: Hacia Una Nueva Política de Estado para El Desarrollo Agrario Autor: José Manuel Hernández Calderón Producción General: Promotora Lima E-mail: promotoralima@yahoo.es 2011 LIMA - PERÚ
  4. 4. A mi esposa Jesús y mis hijos José Manuel, Marco Antonio y Claudia María, con el cariño de siempre.
  5. 5. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario A manera de introducción Mi padre a sus 98 años de edad todavía conduce directamente sus tierras en la Irri- gación San Lorenzo y en el Bajo Piura, en el departamento de Piura. Al comenzar el nuevo año, como en tantas otras veces, me dijo: “espero que este año sea mejor”. La esperanza y los sueños lo empujan a conseguir nuevos logros, aunque el peso de los años es ya su principal restricción. El quedó huérfano de padre y madre antes de los cinco años y nunca fue a una escuela, pero aprendió a leer y escribir, y, sobre todo a “sacar bien sus cuentas”. La orfandad y las innombrables escaseces en su infancia y adolescencia le forjaron una lógica económica que ha regido su vida. A mis alum- nos de la universidad les contaba la anécdota que cuando concluí mis estudios de agronomía, hace ya 37 años, fui a la parcela de mi padre y le sugerí que cambiara las plantaciones de mango criollo por variedades de mango de exportación; me escu- chó atentamente y, al concluir mi alocución, su reacción inmediata fue ¿cuánto voy a ganar? A él no le preocupaba el cambio, o si debía aprender nuevas tecnologías, o lo mucho que debía trabajar. No; lo que a él le interesaba era ver la rentabilidad de mi propuesta. Por supuesto, estuve en aprietos, regresé a estudiar economía agrícola y asenté mis raíces en la ciudad capital; pero él sí cambió sus cultivos. Como mi padre, todos los agricultores piensan en tener saldos o utilidades al final de la venta de sus cosechas; pero una gran mayoría sólo alcanza a producir para cubrir sus necesidades básicas y algunos otros sólo producen para sobrevivir. Hay mucha pobreza en el campo. Nuestro país está creciendo y nos satisface saber que el 2010 el PBI aumentó en 8,8%. Tenemos grandes oportunidades; pero persisten las asimetrías y desigualda- des entre el sector urbano y el rural.
  6. 6. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. El sector rural es eminentemente agropecuario. Las últimas cifras oficiales reportan que la pobreza ha disminuido a 34,8% a nivel nacional. Sin embargo, en el sector rural seis de cada diez pobladores son pobres y tres de cada diez extremadamente pobres. Los pobres rurales son casi 4 veces más pobres que los pobres urbanos. Esta asimetría y desigualdad no debe continuar. Por otra parte, los reportes oficiales sobre el agro nos dicen que seguimos creciendo (4,4% en el último año) y que batimos récord en exportaciones; pero, a la vez, la brecha alimentaria se incrementa a niveles muy preocupantes. Sólo en seis produc- tos alimenticios importamos por un monto de US$ 1 500 millones, que nos hace muy vulnerables frente a las variaciones de oferta y precios en el mercado interna- cional. Si tenemos un crecimiento económico sostenido y la gran masa de agricultores y pobladores rurales sigue en la pobreza y, además, aumenta la inseguridad alimen- taria, entonces algo no estamos haciendo bien; o dicho de otro modo, algo estamos haciendo mal o mucho de lo que se requiere no lo hacemos. Debemos trabajar por un país sin pobreza, unido, con progreso y oportunida� des para todos. Tengamos un compromiso con los pobres del Perú y orientemos nuestra acción con preferencia a la reducción de las desigualdades, la inclusión social y el desarrollo equitativo. Las personas ligadas al agro, debemos sembrar el rostro de la inclusión social y nuestro propósito prioritario debe ser eliminar la pobreza extrema. Procuremos que los gobiernos establezcan consensos y pongan en práctica una po- lítica gubernamental inclusiva, para el desarrollo sostenible, competitivo y equitati- vo; basada en una doctrina que privilegie al ser humano, que fomente la solidaridad, la libertad, la igualdad y la justicia como fundamentos del desarrollo y la paz. Por lo antes dicho, creo en una economía social de mercado, pero con equidad y justicia social. Del mismo modo, valoro con orgullo nuestro mestizaje y nuestra identidad; valoro el sueño emprendedor de los provincianos, de los micro, peque- ños y medianos empresarios. Tengo fe en que algún día las estadísticas de pobreza extrema sólo serán datos de la historia. Por ello, abrigo la esperanza que más pronto que tarde los gobiernos se preocuparán realmente por los pobres y que los gober- nantes no les darán migajas para captar sus votos en tiempos de elección. Ese es el primer cambio que necesitamos. Cuando ello suceda habremos dado un gran salto en favor de los menos favorecidos.
  7. 7. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario Los convoco a que juntos luchemos por cambiar la situación. Soñemos con un Perú grande para nuestros hijos; por un Perú para todos. Luchemos y soñemos por un país sin pobres. Soñemos y luchemos para que se nos reconozca como ciudadanos del mundo. Nadie lo hará por nosotros. Ha pasado mucho tiempo y tenemos una deuda social con el sector rural que debemos empezar a honrar. Que los problemas no nos detengan, porque la grandeza de nuestros pueblos y el coraje de la gente son suficientes para alcanzar esos sueños. En este libro incluyo propuestas que espero sean útiles para tomar las decisiones co- rrectas. No son la panacea ni tampoco estoy descubriendo la pólvora. Este libro es sólo una contribución al debate y me sentiré muy honrado que se entienda como tal. Permítanme agradecer a mi esposa, Jesús, por la revisión de los borradores de este documento y por sus siempre bien reconocidas sugerencias. José Manuel Hernández C. Lima, enero de 2011
  8. 8. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. INDICE DE CONTENIDO Presentación Sección I: Entendiendo el Contexto del Desarrollo Agrario 1.0 Situación General del Agro Peruano 1.1 Disponibilidad de Recursos naturales 1.2 Aspectos de Producción 1.3 Mercados Externos 1.4 Servicios al Agro 2.0 Escenarios Globalizados 2.1 Cambio Climático y Crisis del Agua 2.2 Crisis Energética y Bionergía 2.3 Crisis Alimentaria y Biotecnología 2.4 Megatendencias y Bloques Comerciales 3.0 Restricciones y Potencialidades Sección II: Visión del Modelo de Competencia para el Agro camino al Bicentenario 1.0 Visión de Futuro para el Agro 3 3 5 13 24 27 27 31 33 37 39 Pág. 1 45
  9. 9. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 2.0 Marco de Políticas para el Desarrollo Agrario 2.1 El Ser Humano y la Subsidiaridad en las Políticas de Desarrollo 2.2 El Marco Constitucional y Legal 2.3 Políticas Propuestas en el Acuerdo Nacional 2.4 Ejes Estratégicos Propuestos por CEPLAN 3.0 Desafíos Estratégicos para el Bicentenario 3.1 Enfoque Estratégico 3.2 Ejes Claves en la Agenda Política 4.0 Nuevo Modelo de Competencia 4.1 Enfoque de Políticas para Mejorar Competitividad 4.2 Acción Gubernamental Preferente a Pequeños Agricultores y a la Producción en Sierra Sección III: Políticas de Estado para el Desarrollo Agrario 1.0 Políticas en el Contexto Nacional 1.1 Prioridad del Agro y Seguridad Alimentaria 1,2 Políticas Macroeconómicas y de Comercio Exterior 1.3 Infraestructura, Desarrollo Rural y Seguridad Jurídica a la Propiedad 2.0 Políticas Específicas para el Sector Agrario 2.1 Prioridad de Inversiones y de la Pequeña Agricultura 2.2 Servicios Agrarios 2.3 Comercialización, Agroindustria, Crédito y Seguro Agrario 2.4 Uso y Conservación de Recursos Naturales 2.5 Fortalecimiento de Institucionalidad Pública y Privada Sección IV: Programas Estratégicos de Gobierno para el Agro 1.0 El Esfuerzo Hacia los más Pobres 2.0 Programa de Competitividad Focalizado para Pequeños Agricultores 2.1 Alcance del Programa 2.2 Focalización del Programa 103 110 113 48 48 50 52 53 54 54 57 70 70 81 86 86 88 90 91 91 92 96 97 100
  10. 10. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 3.0 Crédito Solidario: Banco de los Pobres 3.1 Introducción 3.2 Naturaleza de la Propuesta 3.3 Experiencias Internacionales y su Viabilidad en el País 3.4 Constitución de un Fondo de Crédito Solidario 4.0 Asociatividad y Acción Colectiva 4.1 Fomento de Asociatividad, Cadenas Productivas y Clusters 4.2 Reconversión de la Institucionalidad Privada 5.0 Gestión del Agua y Tecnificación del Riego 5.1 Programa de Cosecha de Agua 5.2 Programa de Tecnificación del Riego 6.0 Programa de Forestacion en la Sierra 7.0 Límites a la Propiedad de la Tierra en el Agro Anexos 114 114 117 119 121 124 124 127 128 129 131 132 134 149
  11. 11. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 1 PRESENTACIÓN Perú ha tenido un crecimiento económico importante en la última década. Los indi- cadores de PBI, el crecimiento de las exportaciones, la estabilidad económica, son signos de lo avanzado. Sin embargo, en el sector rural y en los estratos sociales más bajos los indicadores dejan mucho que desear. Aún en el momento presente encon- tramos que el 60,3% de la población rural es pobre y alrededor del 27,8% vive bajo la línea de extrema pobreza. Estos compatriotas nuestros se consideran excluidos del sistema y eso no puede continuar. A la luz de los nuevos escenarios internacionales, incluido el cambio climático, la crisis alimentaria y energética, los avances en la biotecnología y nanotecnología, así como por la constitución de nuevos ejes económicos y comerciales y los rápidos cambios que se van avizorando como producto de la globalización de la economía mundial, es necesario reenfocar las políticas de desarrollo sobre la base de criterios de competitividad, sostenibilidad y equidad; a fin de que éstas contribuyan real- mente a la reducción de las asimetrías y desigualdades y sacar de la pobreza a una amplia población nacional. En tal sentido, el presente documento tiene el propósito de contribuir al entendi- miento de los problemas y de las propuestas de desarrollo que pudieran ser útiles para que los dirigentes políticos tengan posiciones claras, serias y consistentes so- bre la acción gubernamental y las estrategias de intervención, en el largo plazo, a fin de lograr un agro próspero en beneficio de esta y de las siguientes generaciones. Actuemos mirando los próximos 20 o 30 años en el marco de una economía globa- lizada, en la que se manifestarán nuevos escenarios regionales y de bloques comer- ciales ampliados. Para ello, lo primero que debemos hacer es concordar una Nueva Política de Estado para el Desarrollo Agrario Nacional; una política incluyente de
  12. 12. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 2 toda la diversidad que nos caracteriza, que responda a las exigencias de competiti- vidad, equidad y desarrollo sustentable, y que permita enfrentar adecuadamente los retos que significa la inserción de la agricultura peruana en el contexto internacio- nal que caracterizará las próximas décadas; así como su enorme contribución a la seguridad alimentaria, entendiendo a ésta como el “derecho a la alimentación” de todos los peruanos. La concepción de desarrollo agrario debe ser la expresión de la voluntad política que el Estado y la sociedad civil plasmen como visión de futuro para el agro perua- no, con la participación de todos los sectores sociales y políticos del país, involu- crados directa e indirectamente con el quehacer del agro. Necesitamos de la acción colectiva para salir adelante. Seamos conscientes de la necesidad de concertar y establecer consensos respecto a las políticas y las leyes pertinentes, los programas y los proyectos prioritarios en las tres regiones naturales del país; que por su misma naturaleza deben ser de largo plazo y, por ende, van más allá de lo que corresponde a un período de gobierno. Actuemos en esa perspectiva. La primera sección del libro es un enfoque resumido de la situación general del agro y del contexto en el que se desenvuelve, identificando las restricciones y potencia- lidades más relevantes, a fin de que sirvan como sustento a las propuestas que se discuten en las siguientes secciones. La segunda sección trata de la visión de un nuevo modelo de competencia con miras al Bicentenario de nuestra Independencia, precisando los ejes claves que deberían ser atendidos para lograr al 2021 un agro próspero, incluyente y sostenible. La sección tercera incluye, de manera resumida y esquemática las propuestas de Políticas de Estado para apalancar el desarrollo agrario, algunas de ellas han sido consensuadas y aprobadas en el Acuerdo Nacional y otras, la mayoría, son propues- tas adicionales que podrían tenerse en cuenta para asegurar el desarrollo sostenido del agro en el largo plazo. La cuarta sección incluye propuestas específicas de gobierno para algunos aspectos de la actividad agraria que, a mi juicio, no han sido atendidos y que deberían consi- derarse prioritariamente para lograr la inclusión económica de la mayor parte de la agricultura nacional que es la pequeña agricultura y la agricultura de subsistencia, afianzando la seguridad alimentaria nacional.
  13. 13. 1.1 DISPONIBILIDAD DE RECURSOS NATURALES Perú dispone de 7,61 millones de hectáreas de tierras con diversos grados de apti- tud para la agricultura (6% de la superficie nacional). Adicionalmente se dispone de 17,9 millones de hectáreas para pastos y 48,7 millones para forestales. El resto corresponde a tierras de protección. Es lamentable que las cifras censales correspondan a 25 años atrás; sin embargo, dan idea de cómo es la estructura de la propiedad y la conducción de la tierra agrí- cola en el país. Según el Censo Agropecuario de 1994, un total de 5,48 millones de hectáreas de tierras aptas para la agricultura pertenecen a 1’745,770 Unidades Agropecuarias, de las cuales el 16% está en la costa, el 52% en la sierra y 32% en la selva. A lo indicado en el Censo antes mencionado, el Ministerio de Agricultura reporta que disponemos de 71,8 millones de hectáreas de bosques naturales, y 16,9 millo- nes de hectáreas de pastos naturales (11 millones en la sierra). También disponemos de 13,5 millones de hectáreas para plantaciones con fines de protección de cuencas y 10,5 millones para plantaciones forestales (7,5 millones en sierra, 2,5 millones en selva y 0,5 millones de hectáreas en costa). También se reporta que 7,39 millones están deforestadas, 3,72 millones están como áreas libres y 3,67 millones como áreas ocupadas. ENTENDIENDO EL CONTEXTO DEL DESARROLLO AGRARIO 1.0 SITUACIÓN GENERAL DELAGRO PERUANO
  14. 14. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 4 Se utilizan en la producción agrícola alrededor de 2,56 millones de hectáreas (2% del territorio y 34% de la superficie potencial apta). La agricultura bajo riego, que es la de mayor desarrollo, se sustenta en 1,73 millones de hectáreas. En la región costeña hay 1,08 millones de hectáreas con infraestructura de riego pero sólo se utilizan alrededor de 836 mil hectáreas. Perú es un país megadiverso. Es el cuarto país en el mundo con mayor diversidad biológica. El clima y la biodiversidad son ventajas inigualables que nos permiten producir todo tipo de productos agropecuarios y poder asegurar el abastecimiento al mercado interno y externo durante todo el año. Perú tiene 84 de las 104 zonas de vida reconocidas en el mundo; lo que determina una amplia biodiversidad y voca- ción para la agricultura (en el país se estima que existen 25 000 especies de plantas). La costa es un invernadero natural, mientras que en la sierra y selva hay productos nativos y exóticos, plantas medicinales, plantas ornamentales y otras para los que se avizora un gran porvenir en el mercado internacional y que nos permite consti- tuirnos en una buena despensa de alimentos para el mundo. Nuestra biodiversidad es un gran privilegio frente a los mercados internacionales, que no debemos desa- provechar. Costa 4,0% Sierra 21,0% Selva 75,0% Distribución de Recursos Hídricos La distribución de los recursos hídricos responde a las caracte- rísticas particulares de cada re- gión del país, Perú tiene una precipitación promedio de 1920 mm/año. América del Sur, el continente más rico en recursos de aguas dulces, tiene 1520 mm/año. El promedio mundial es de 970 mm/año de precipita- ción promedio anual. En Perú, la disponibilidad promedio de recursos hídricos es buena, el problema es su mala distribu- ción territorial y a lo largo del año, su deficiente manejo, uso y conservación del recurso. Las descargas máximas de los ríos se dan en 3 a 4 meses (de diciembre a marzo); estimándose que en estos meses fluye el 60 a 70% del escurrimiento anual. De toda la disponibilidad de agua en las cuencas hidrográficas del país, tan sólo se utiliza el 0,09% en las actividades económicas y para cubrir los requerimientos de
  15. 15. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 5 la población nacional. El Sector agrario consume alrededor del 86% del agua utili- zada en el país. Luego está en importancia el consumo de la población e industria con el 13% y muy atrás el de la minería y otros usos. fuertes Prob.de D&S 49.2% Tierras Afectadas por Drenaje y Salinidad (296 400 ha) Ligeros Prob. D&S 29.1% Moderados a fuertes Prob.de S 21.7% En la costa peruana, alre- dedor de 296 400 ha (27%) de las tierras irri- gadas están afectadas con problemas de drenaje y salinidad, en diverso gra- do, por el ineficiente uso del agua, pues prevalecen los sistemas de riego por gravedad con eficiencias de 35 a 40%. A pesar de los esfuerzos e inversio- nes en proyectos de riego y drenaje, no se aprecian mejoras sustanciales en la efi- ciencia del riego. El mayor potencial y competitividad corresponde a los 54 valles de la región de cos- ta. La costa, con el 16% de la superficie cultivada en el país, genera el 76% del PBI global, el 50% del PBI agrícola, y soporta el 60% de la población del país. La sierra genera el 17% del PBI global, 37% del PBI agrícola y soporta el 30% de la pobla- ción. La región de selva, a pesar de su inmensa extensión, escasamente aporta con el 7% del PBI global y el 14% del PBI agrícola, sustentando el 10% de población. 1.2 ASPECTOS DE PRODUCCIÓN Indicadores de Producción: Es redundante hablar de la importancia del agro en el desarrollo nacional; sin em- bargo, es válido recordar que el agro no sólo es suministrador de alimentos para la población nacional, sino que es el principal generador de empleos e ingresos en el ámbito rural. El agro es el eje central para la Seguridad Alimentaria y el Desarrollo Sostenible.
  16. 16. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 6 El Sector Agrario aportó en el año 2010 el 8% del Producto Bruto Interno del país (1 ), generó el 9% de las exportaciones totales y brinda ocupación al 28,5% de la Población Económicamente Activa nacional y 65,5% de la PEA agrícola. 4000 4500 5000 5500 6000 6500 7000 7500 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 MillonesUS$ AÑOS PERU: EVOLUCIÓN DEL PBI AGRARIO (Millones US$ - Base 1994) El PBI agrario, en valores constantes de 1994 ha pasado de 5 000 millones en el año 2000 a 7 170 Millones en el 2010. Estamos cre- ciendo pero no lo suficiente. La acti- vidad pecuaria ha crecido más que la actividad agrícola. En el último año, el subsector pecua- rio creció 5,4% (influenciado por la avicultura) y el agrícola 3,6%, con un promedio de 4,4% para todo el sector; su- perior al promedio de 2,3% logrado en el 2009 a pesar de la crisis internacional, pues se tuvo buen crecimiento en la actividad pecuaria (4,4% versus 0,9% de la actividad agrícola). En términos de PBI agrícola per cápita a precios constantes, lo obtenido en el año 2000 fue similar a lo que se tenía en el año 1970. Habíamos bajado tanto que recién después de 30 años recuperamos los niveles que nuestros padres habían logrado (2 ). A partir del año 2000 se manifiesta una tendencia creciente, lenta, con un pro- medio ligeramente superior al 3% en los últimos 10 años, que esperamos continúe con mayor dinamismo. Y con seguridad lo lograremos si se aplican conceptos y políticas integrales como las que mencionamos en las siguientes secciones de este documento. 1 : Banco Central de Reserva del Perú; Indicadores Económicos. Lima, enero 2010. 2 : Hernández Calderón, José. “Situación Económica del Agro”. Asesores Técnicos Asociados S.A. Conferencia a la Junta Nacional de Usuarios de Riego del Perú. Lima, diciembre 2002.
  17. 17. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 7 2,837 2,758 2,773 2,784 2,716 2,868 2,950 2,927 3,005 3,089 3,080 1000 1500 2000 2500 3000 3500 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 Milesha Superficie Total Sembrada en el País (Miles ha) A pesar del creci- miento económico nacional y del cre- cimiento de agro, en el sector Rural el 60,3% de la po- blación es pobre y el 27,8% vive en condiciones de po- breza extrema. Se estima que alrede- dor del 60% de los ingresos de los ho- gares del ámbito rural dependen directamente de la agricultura; lo que determina que estos hogares se constituyan en un grupo muy vulnerable frente a los cambios o dificultades en este sector. De otra parte, si bien hace 17 años que no se realiza un Censo Agropecuario (el último fue en 1994), los reportes del Ministerio de Agricultura incluyen cifras estadísticas de siembras, rendimientos y producción que asumimos como válidas. En cuanto a la producción agrícola, según las cifras oficiales disponibles, en el país, anualmente se siembran alrededor de 3,08 millones de hectáreas con todos los cul- tivos, incluyendo los que se siembran en segunda campaña dentro de un año. Los registros oficiales de siembras y cosechas se establecen por campañas, de agosto de un año a julio del año siguiente. En este documento se consideran como cifras equivalentes al año calendario. La magnitud de las superficies sembradas varía de una campaña a otra dependiendo de muchos factores, como la disponibilidad de agua, el clima, la disponibilidad de semillas e insumos, los resultados de la campaña anterior, las expectativas de demanda y precios, etc. Conjugando todo ello, a pesar de los altibajos, se aprecia un incremento de la superficie sembrada anualmente. El incremento en superficie cultivada en la década pasada significan 252 000 hectá- reas adicionales, especialmente por el aumento de cultivos permanentes (frutales). Los cultivos transitorios o anuales y los semipermanentes representan el 78% del total sembrado, mientras que los permanentes el 22% restante.
  18. 18. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 8 Año Cultivos Transitorios Cultivos Permanentes Cultivos Semipermanente s Total (Miles ha) 2000 1 996.3 496.6 344.3 2 837.2 2001 1 969.9 493.9 294.6 2 758.4 2002 1 959.8 500.6 312.2 2 772.6 2003 1 938.9 511.0 333.6 2 783.5 2004 1 859.8 531.7 324.0 2 715.5 2005 2 004.4 539.2 324.2 2 867.8 2006 2 040.5 576.9 332.2 2 949.6 2007 1 972.6 596.7 357.4 2 926.7 2008 2 016.7 626.7 361.3 3 004.7 2009 2 043.1 667.2 379.1 3 089.4 PERÚ: Superficie sembrada anualmente. Miles de hectáreas Es importante men- cionar que diez culti- vos principales cu- bren alrededor del 70% de la superficie cultivada anualmente en el país; destacando arroz, café, maíz amarillo duro, papa, maíz amiláceo, pláta- no y cebada. Café 12.1% Plátano 5.7% Arroz 12.4% Maízamarillo 9.1% Maízamiláceo 8.1% Cebadagrano 5.1% Trigo 5.1% Papa 8.7% Yuca 3.2% Algodón 1.1% Otros 29.4% PERÚ: Cultivos Principales - 2009 (3,09 Mio ha) Los cultivos líderes en la exportación no tradicional, como es- párragos, alcachofas, pimientos, uvas y otros, que se condu- cen con alta tecnolo- gía, apenas involu- cran un total de 90 000 a 100 000 hectá- reas; la mayor parte de los cuales se insta- lan en la costa perua- na. A ellos se agrega, un cultivo tradicional como el café con 374 000 hectáreas y cacao con 90 000 hectáreas. Las primeras representan sólo el 3% de todo lo que se siembra anualmente; pero si aumentamos café y cacao la representación de los pro- ductos exportados llegarían al 15% de las siembras totales anuales en el país. Lo que pone en evidencia que el grueso de la producción se orienta al mercado interno, y es donde no están poniendo énfasis las políticas de desarrollo agrario. Los rendimientos de los cultivos, en los registros oficiales, muestran mejoras, aun- que todavía los promedios nacionales son muy bajos en relación con los rendimien- tos que se obtienen en las fincas conducidas con adecuadas tecnologías y con lo que se obtiene en otros países productores. Las diferencias son muy notables. Aquí hay un espacio amplio para dar un gran salto en la productividad.
  19. 19. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 9 En cuanto a la producción pecuaria, destacan como principales actividades la avi- cultura, seguida de la ganadería vacuna y en menor proporción los porcinos, ovinos, camélidos y otros. La avicultura (carne y huevos) representa alrededor del 50% del valor de producción pecuaria; en tanto que la ganadería vacuna el 30%; siendo el 20% generado por las otras actividades. La producción ganadera (vacunos, ovinos y camélidos) se concentra en la sierra; siendo su desarrollo poco tecnificado y basado mayormente en pastos naturales. Dentro de la actividad ganadera, la producción de leche tiene un espacio relevante; aunque la rentabilidad es muy influenciada por los precios internacionales subsidiados y por la presencia oligopsónica de las mayores empresas compradoras de leche fresca, que tienen una posición determinante en los precios a los ganaderos. Actualmente se produce poco más de 1,50 millones de toneladas de leche fresca por año, concentrándose el 50% de la producción en tres departamentos: Arequipa, Lima y Cajamarca. Como ya se dijo, la actividad pecuaria ha sido la de mayor crecimiento en la década pasada, impulsada en mayor medida por la avicultura, como respuesta al incremen- to de la demanda de la población. Este crecimiento influye en la demanda de maíz amarillo, que se cubre con importaciones. Es importante mencionar que la ganadería de camélidos (alpacas, llamas, vicuñas, guanacos), con la producción de fibra y carne, es la actividad económica más im- portante en las zonas altoandinas y sirve de sustento a cerca de 150 000 familias de comunidades campesinas ubicadas en la zona de sierra con mayor pobreza, como Ayacucho, Puno, Junín, Apurímac y Huancavelica. El Sector Forestal, si bien se sustenta en 78 millones de hectáreas, su contribución a la generación del PBI es muy baja. Existen 800 mil hectáreas de plantaciones fo- restales y 10 millones de hectáreas para reforestación. La productividad en el sector, medida en términos de PBI per cápita, se estima en alrededor de 1 200 US$/habitante/año. El segmento agroexportador es el líder en tecnología y competitividad, y ha mostrado un gran crecimiento en la última déca- da, pero todavía es un segmento pequeño que no logra “jalar” a los otros segmentos de productores. Es evidente la falta de integración de los agronegocios y la casi nula articulación de los agroexportadores con el resto de os productores; lo que está originando asimetrías, que las políticas y la acción gubernamental deben tender a reducirlas. A pesar de los avances en las exportaciones, el problema central en el agro peruano es la baja competitividad y rentabilidad del sector, que convierte a gran parte de la actividad agraria en poco rentable.
  20. 20. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 10 La baja rentabilidad es la manifestación de bajos ingresos y altos costos unitarios de producción y post cosecha. En ellos impactan, por un lado, los bajos precios de los productos agropecuarios y los bajos rendimientos de los cultivos principales y, por otro lado, el alto costo de los insumos y de los servicios al agro. Esta situación tiene como causas principales la fragmentación de la producción, escasa capacidad de or- ganización y limitada capacidad empresarial de los productores, atraso tecnológico, inadecuados sistemas de comercialización, desfavorables términos de intercambio campo-ciudad, poco acceso al capital, insuficiencia de servicios técnicos, influencia de las distorsiones de los precios internacionales por subvenciones y subsidios, y sobrecostos derivados de una tributación no acorde con la realidad del campo. Esta situación se acrecienta con el hecho de que una alta proporción de las mejores tierras agrícolas del país (la mayoría de las cuales estuvo en manos de empresas asociativas) es manejada ineficientemente por pequeños productores con escasa vi- sión y capacidad de gestión empresarial, la deficiente infraestructura física y de ser- vicios para la articulación a los mercados, los escasos incentivos a la formalización de los agricultores, la limitada promoción de la inversión privada en proyectos pro- ductivos y en tecnificación y la alta vulnerabilidad frente a fenómenos climáticos. Todo ello limita la capacidad de competencia y la expansión económica del sector y dificulta el crecimiento internacional de las empresas agrarias que incursionan en el comercio exterior. El nivel de capitalización en el agro prácticamente se ha mantenido. Si tomamos como indicador de la inversión a la importación de bienes de capital para el agro, ésta alcanzó el récord de US$ 61,7 millones a fines de la década del noventa; pero decayó a partir de ese año y se ha recuperado en los últimos años de la década pasada llegando a US$ 72 millones en el 2009 (3 ). Si no hay inversión no hay me- joramiento tecnológico y no hay expansión productiva, y si la deuda es alta ésta se constituye en una pesada carga que restringe la competitividad de la agricultura. A pesar de las dificultades, el agro es el sector con más posibilidades de crecimiento en el largo plazo. La disponibilidad de tierras y de agua sustenta la ampliación de nuestra frontera agrícola con adecuados proyectos de riego. El posicionamiento y la alta competitividad de nuestros productos de exportación no tradicional permiten ver con optimismo los mercados externos con productos de mayor valor agregado. Podemos crecer construyendo más infraestructura, incorporando tecnología y me- jorando la capacidad de los recursos humanos; pero es necesario incorporar en esta corriente a la pequeña agricultura. 3 : Banco Central de Reserva del Perú; “Memorias Año 2009”. Lima, marzo 2010.
  21. 21. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 11 Estructura y Tipología de Producción Existe una alta fragmentación en la propiedad de la tierra; prevaleciendo las peque- ñas propiedades. El excesivo fraccionamiento de la propiedad es un problema que limita la provisión de servicios, la organización y planeamiento de la producción, la producción a escala y la productividad. La Reforma Agraria de la década de los 70 y el Proceso de Parcelación de los años 80 no contribuyeron a solucionar estos problemas y, por el contrario, los acrecentaron. A eso hay que sumar también los impactos de la década del terrorismo que desoló el campo. Según el Censo Agrope- cuario de 1994 (el último de su género realizado en el país), el 63% del número de agricultores tiene parcelas con tamaño menor de 3 ha y otro 29% tiene entre 3 y 10 ha. Estos estratos conducen en conjunto el 61% de la tierra cultivada (22% y 39% respectivamente); lo que significa que la mayor parte de la agricultura se basa en pe- queñas propiedades (menores de 10 ha) con serias restricciones de competitividad. <3.0 ha 22.3% 3.0a 9.9 39.2% 10.0 a 49.9 22.7% > 50 ha 15.8% Distribución de Superficie Bajo Riego por Tamaño de Productores (Censo 1994) En los agricultores, prevalece una pobla- ción adulta y se esti- ma que en el presen- te el 53% de los conductores de tie- rras agrícolas tiene más de 55 años de edad. El 20,5% de los agricultores no sabe leer ni escribir y el 59% tan sólo tie- ne educación prima- ria. Esto repercute en la escasa o nula comprensión y aplicación de nuevas o mejo- res tecnologías, en la poca actitud para asumir riesgos frente a los cambios tecnológicos y en la baja propensión al trabajo conjunto, la planificación de culti- vos, la integración económica y la reconversión productiva. Este es nuestro agricul- tor y cualquier propuesta de cambio debe tener clara esta realidad.
  22. 22. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 12 Tipos de Agricultura en el País Agricultura tradicional: 2’300,000 ha; cultivos tradicionales para mercado interno y exportación tradicional. Dispersa, fraccionada, limitado acceso a mercados, baja tecnología, escasa rentabilidad, baja a muy baja capacidad de competencia y muy vulnerable Agricultura moderna de exportación no tradicional: 100,000 ha con diversos cultivos. Alta tecnología, rentable y competitiva + Agricultura de autoconsumo: 600,000 ha en minifundios con cultivos alimenticios básicos. Sin tecnología, ineficiente y no rentable + En el país coexisten diversos tipos de agricultura, con variantes a nivel de regiones y valles como expresión de la diversidad ecológica, la disponibilidad de agua y suelo, la estructura de propiedad y las diferencias culturales y grados de educación de la población dedicada a la agricultura. Los diversos tipos son agrupados general- mente en: agricultura comercial empresarial (agricultura moderna con tecnología avanzada), agricultura comercial campesina (agricultura tradicional orientada prin- cipalmente al mercado interno) y agricultura de subsistencia (mayormente de auto- consumo) que se desarrolla en fincas muy pequeñas que no generan ingresos sufi- cientes para las familias campesinas. Esta es una realidad que debe considerarse en la definición y aplicación de políticas y estrategias de desarrollo agrario y rural, puesto que cada tipo de agricultura tiene sus particularidades y requiere servicios diferenciados.
  23. 23. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 13 1.3 MERCADOS EXTERNOS El Agro y los Mercados Externos Si buscamos una orientación al mercado, la agricultura es en esencia una actividad riesgosa debido a que la producción y los rendimientos están condicionados a las manifestaciones de la naturaleza. Por lo general, las siembras tienden a concentrar- se en función de la disponibilidad de agua, y esto determina concentración estacio- nal en la oferta de los productos agrícolas (“sobreoferta estacional”) con impacto negativo en los precios. La falta de programación y la escasa difusión de informa- ción contribuyen a que esta situación se repita cada año. Hemos señalado antes, que la excesiva fragmentación de la oferta (relacionada con la fragmentación de la propiedad de la tierra y el poco desarrollo de la asociatividad no permite una economía de escala en la oferta de productos y, por tanto, el agri- cultor no tiene capacidad de negociación frente a los comerciantes. A ello se agrega la dispersión de la producción en varias zonas de producción y la falta de vías de comunicación en muchas áreas rurales; todo lo cual determinan una débil articu- lación con los mercados finales de consumo y un exceso de intermediación en el mercado interno, que no brindan un servicio adecuado y que, además, su servicio es muy caro y con altas pérdidas postcosecha, acentuado por las deficiencias en la in- fraestructura de comercialización, tanto mayorista como minorista. Si los pequeños agricultores no se organizan para ofrecer en conjunto sus productos, jamás saldrán de la pobreza. Ese es un reto hacia el cual se debe reorientar, de manera urgente, gran parte de la acción gubernamental. La situación descrita tiene mayor impacto cuando se trata del desarrollo de las ex- portaciones. Falta mucho por hacer en términos de agronegocios, cadenas produc- tivas y clusters, en los que se involucre a los pequeños agricultores para que no se queden al margen de los beneficios del proceso exportador. Otro aspecto importante es la alta dependencia externa frente a la importación de alimentos, los cuales están sujetos a las variaciones en el comercio internacional y que son portadores de subvenciones internas y subsidios a las exportaciones en su país de origen; lo que finalmente influye en los precios internos de los productos agropecuarios en el país, afectando la rentabilidad de los cultivos. En caso contra- rio, cuando los precios internacionales suben, nuestra posición es más débil por la alta brecha alimentaria. Es más, en tal caso, deberían subir los precios de la produc-
  24. 24. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 14 ción interna, pero, por una desarticulación en la comercialización y por la posición de dominio que mantienen los intermediarios, la cadena de valor no favorece a los agricultores. Esto explica por qué los precios de los productos del agro no han subido en la mis- ma magnitud que los precios urbanos; manteniéndose los desfavorables términos de intercambio del campo frente a la ciudad. Los mercadeos externos cada vez son más exigentes y con un alto nivel de compe- tencia. La excelencia en calidad, el abastecimiento justo a tiempo, la competitividad en costos y precios internacionales y la conservación ambiental son aspectos que prevalecerán y se acentuarán en las próximas décadas. La calidad implica, también, que los productos deben ser muy nutritivos, sanos e inocuos para la salud humana. Los requerimientos de alta calidad en los alimentos condicionarán, cada vez más, las actividades de producción, procesamiento y comercialización y la orientación de los servicios y las estrategias para el desarrollo exportador. También es impor- tante la tendencia creciente del mercado mundial de “productos orgánicos” en el cual Perú tiene aún poca participación, pero dispone de un amplio potencial para producirlos. Pronto serán requisitos comerciales la aplicación de los protocolos GAP y GMP (siglas en inglés de Buenas Prácticas Agrícolas y Buenas Prácticas de Manufactura) para asegurar la confianza y proteger a los consumidores y obtener productos sanos que cumplan con los estándares de calidad aceptados por los comercializadores y consumidores y que no afecten el medio ambiente. “No se trata de ofrecer lo que se puede producir sino de ofrecer lo que el mercado desea comprar y los agronegocios están en condiciones de vender en términos competitivos” (4 ). Estos son aspectos sobre los cuales aún no empezamos un trabajo sistemático a gran escala, pero que necesitamos enfrentarlos con prontitud. De otra parte, la creciente globalización obliga a aplicar nuevos enfoques para lo- grar el crecimiento de las empresas agrarias hacia afuera y mayor competitividad en el comercio internacional. Esto pasa por promover y apoyar el desarrollo em- presarial para el comercio exterior, mejorar la infraestructura y los servicios a la exportación y lograr acuerdos comerciales para un mercado ampliado. Todos los países pugnan por ingresar a los principales mercados externos y se preparan para 4 : Hernández Calderón, José M. “Agroexportación: Estrategias para Lograr Competitividad”. Universidad Nacional Agraria-ADEX-ATA, Editorial Promotora Lima; 383 pág. Lima, octubre del 2002.
  25. 25. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 15 competir en ellos. No debemos quedarnos a la zaga. Aquí hay otro gran reto para la acción gubernamental y de las organizaciones privadas ligadas a la exportación. Los acuerdos de libre comercio son mecanismos que favorecen el crecimiento de las exportaciones al facilitar el acceso o ingreso de los productos a los mercados ampliados; pero a la vez son una puerta para el ingreso de productos subsidiados, que distorsionan el mercado interno. Los Tratados de Libre Comercio (TLC) son ventajosos en la medida que los principios de equidad y reciprocidad sean adecua- damente considerados en las negociaciones internacionales para evitar asimetría en los flujos comerciales; por ello, no se debe olvidar que el sector agrario tiene serios problemas estructurales que le hacen difícil competir en un mercado ampliado. Un TLC no es una panacea que resolverá nuestros problemas, pues sólo implica la ampliación del mercado y el otorgamiento de facilidades para ingresar a él. Si nues- tros productos no son competitivos y no cumplen con los requerimientos y exigen- cias de los consumidores, con seguridad no ingresarán a ese mercado ampliado y entonces el TLC será una ilusión para la mayoría de agricultores. De lo que se trata entonces es de lograr una ampliación del mercado y al mismo tiempo preocuparnos por resolver los problemas internos del agro para hacerlo más competitivo en el mercado global Exportaciones Las exportaciones agropecuarias han crecido de manera impactante en los últimos años y se han cuadruplicado en la última década, pasando de US$ 779 millones en el año 2000 a US$ 3 158 millones en el 2010 (información de SUNAT); y con posi- bilidades de mantener el ritmo de crecimiento en la presente década. En el año 2009 tuvimos una caída en las exportaciones como consecuencia de la crisis financiera internacional, pero éstas se recuperaron en el último año. A pesar de lo avanzado en las exportaciones, el valor exportado no refleja el vasto potencial del país para abastecer el mercado externo y, comparativamente con los países vecinos, estamos a la zaga. Aquí hay mucho camino por recorrer.
  26. 26. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 16 500 1,000 1,500 2,000 2,500 3,000 3,500 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 779 778 926 1,008 1,316 1,561 2,066 2,167 2,596 2,460 3,158 MillonesUS$ Evolución de Exportaciones (Millones US$) Los países de la Unión Europea se han con- vertido en el principal mercado externo de los productos perua- nos; habiendo capta- do el 43% de lo ex- portado en el 2010. El 75% del volumen ex- portado es captado, en conjunto, por el mercado norteameri- cano y el mercado europeo; teniendo gran incidencia el valor del café. El 25% restante lo captan diversos otros mercados. Estados Unidos es un mercado con más de 290 millones de consumidores y un in- greso per cápita de 33 900 US$/pc/año. La Unión Europea es un bloque de 500 mi- llones de consumidores (en los 27 países) con un ingreso per cápita de 22 500 US$/ pc/año. Estos mercados continuarán como los principales mercado para los pro- ductos del agro; pero deben complementarse los esfuerzos del sector privado para incrementar nuestra participación en el mercado asiático, especialmente en China, que sin duda será el de mayor dinamismo en la presente década y en la próxima. PERU:Mercados Mundiales para Productos delAgro (2010) Merconorte 31.9% Unión Europea 43.2% China y H. Kong 1.8% Mercosur 2.1% CAN 9.8% Asia 2.9% Chile 2.0% Otros 6.1% La economía China está creciendo a un ritmo sostenido supe- rior al 9% anual en su PBI, con reservas in- ternacionales de US$ 403 300 millones y una población supe- rior a 1 350 millones de habitantes. China ya es una potencia co- mercial y en los próxi- mos años inclinará la balanza a favor del continente asiático, en desmedro de Europa y Estados Unidos.
  27. 27. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 17 0 1000 2000 3000 4000 5000 6000 7000 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 MillonesUS$ Evolución de Exportaciones Totales a Principales Países Compradores USA Canadá Reino Unido China Japón Alemania En el presente, to- davía Estados Unidos es nuestro principal compra- dor de todo lo que exportamos (pro- ductos agrarios y no agrarios). Sin embargo, el creci- miento de las ex- portaciones tota- les a China ha dado un gran sal- to, que ya en el 2009 y 2010 fue- ron cercanas a las ventas que hici- mos a Estados Unidos, especialmente por minerales. En el año 2010, Perú exportó a China por un valor total de US$ 5 426 millones (a Estados Unidos vendimos por un valor de US$ 5 720 millones), en tanto que las importaciones peruanos de pro- ductos chinos fueron de US$ 5 115 millones. De esta manera, China se ha conver- tido en el segundo socio comercial del Perú (5 ). Por tanto, Perú debe mirar con mucho interés este gran mercado y debe enfocar sus estrategias para ingresar y posesionarse en él lo antes posible con frutas, hortalizas, plantas medicinales, ma- dera y otros. Café 28.1% Espárrago 13.5% Páprika 2.8% Mango 3.6% Palta 2.7% Uva 5.7% Alcachofa 3.0% Pim. Piquillo 1.6% Plátano 1.6% Conser. Hort. 2.3% Otros 35.1% Principales ProductosAgrícolas de Exportación 2010 La participación porcentual de cada producto, en el conjunto exporta- do, varía de un año a otro dependien- do de la demanda y los precios. En el año 2010 el 65% de las exportacio- nes se concentró 5 : SUNAT; Exportaciones Peruanas por Bloques Económicos - Estadísticas 2010; Lima, enero 2011.
  28. 28. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 18 en diez productos. Exceptuando el café, los otros nueve productos principales co- rresponden al grupo de frutos y hortalizas, que no son cultivos extensivos y, por tanto, no puede haber grandes saltos en superficie cultivada de un año a otro. De ahí la conveniencia de no sólo incrementar el volumen de exportaciones, sino de diversificar la oferta exportable y diversificar mercados. Un segmento que está tomando auge, como respuesta a los requerimientos del mer- cado internacional, es el referido a la exportación de “productos orgánicos”, entre los que destaca: banano de Tumbes y Piura, Café verde de Piura y selva alta, kiwi- cha y quinua de la sierra sur, etc. Aquí nace otro reto para la institucionalidad pú- blica y privada, se refiere al desarrollo de mercados externos y la promoción de la “agricultura orgánica”, para mejorar la calidad de los productos y organizar la ofer- ta desde la etapa de producción hasta que los productos llegan al consumidor. En el café se ha logrado un gran avance. En el caso de los granos, la mayoría de nuestras comunidades producen de manera orgánica ancestralmente, no porque conozcan las exigencias del mercado externo (pues la mayor parte se orienta al autoconsumo), sino porque no se han integrado a la agricultura comercial o porque no tienen dinero para comprar los insumos. El alto valor nutritivo de nuestros granos andinos nati- vos ha despertado el interés del consumidor en los países desarrollados y debemos prepararnos para abastecerlos. Es cuestión de organizar a los productores y apoyar- los convenientemente para que su actividad sea rentable y competitiva. Para consolidar y ampliar lo avanzado, se requiere mejorar la competitividad de las exportaciones con medidas que reduzcan los costos del proceso, especialmente los referidos a la logística que aún son altos en comparación con los costos en los países vecinos. Según informes del Banco Mundial (6 ), en el año 2004 los costos de la logística en el Perú representaban el 24% del PBI, mientras que en los países desarrollados sólo alcanzaba el 9%. Se ha avanzado en este tema con la construc- ción de carreteras y mejoramiento de puertos y aeropuertos, pero tenemos todavía mucho por hacer. Las inversiones en infraestructura básica para la exportación, como ampliación y mejoramiento de la red de frigoríficos, electricidad, caminos ru- rales y otros, escapa a los alcances del sector agrario, pero son factores importantes en la competitividad de las exportaciones agropecuarias que merecen la atención gubernamental. Finalmente, es conveniente señalar lo que significa el sector agroexportador en el Perú en términos de superficie cultivada. Excluyendo las superficies dedicadas a la 6 : Citado por ADEX. Lima 21 de abril de 2004.
  29. 29. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 19 producción de café y cacao (374 000 ha y 90 000 ha, respectivamente), la produc- ción de los productos del agro orientados mayoritariamente a la exportación (prin- cipalmente hortalizas y frutas) se sustenta en el uso de alrededor de 90 000 a 100 000 ha, que escasamente representan el 4,1% de la superficie bajo riego y 3% de la superficie total sembrada en el país en el año 2010. Esta información nos permite colegir que es muy importante y necesario promover las exportaciones, pero no de- bemos concentrarnos ni atribuirle responsabilidades a este pequeño sector para re- solver todos los problemas de la agricultura peruana. Esencialmente, se requiere de políticas y estrategias sectoriales integrales para una reconversión de la agricultura orientada al mercado interno, que es la mayoritaria, a fin de asegurar su rentabilidad y competitividad. Esta es la “Agenda Interna” aún pendiente. Importaciones y Brecha Comercial Alimentaria Los productos alimenticios importados cada vez tienen más presencia en el consu- mo de la población nacional. En el año 2000 las importaciones totales de productos del agro alcanzaron los US$ 939 millones, y en el 2010 hemos importado alrededor de US$ 3 089 millones (7 ). En diez años hemos más que triplicado el uso de divisas para comprar lo que necesitamos de productos del agro. Este incremento se ha de- bido al aumento de los precios internacionales y, en especial, a la mayor cantidad de productos alimenticios importados, como trigo, maíz, arroz y aceite de soya. El año 2008 fue un año especial. Los precios de los productos alimenticios básicos se incrementaron hasta límites inesperados, pero cayeron en el 2009, coincidiendo con las repercusiones de la crisis financiera mundial iniciado en el segundo se- mestre del 2008. Eso puede volver a suceder. No es un secreto el aumento de la población, la mayor capacidad de compra y el mayor consumo per cápita en los países emergentes, como China e India; así como el uso de productos del agro para biocombustibles y la manifestación cada vez más recurrente de eventos climáticos extremos, entre otros. Si bien los precios bajaron en el 2009 a niveles cercanos a los del 2007, no es menos cierto que la tendencia es a mantenerse elevados y a incre- mentarse; lo cual nos hace más vulnerables porque al aumentar nuestro consumo la dependencia se incrementa. 7 : Cifras preliminares reportadas por SUNAT, enero 2011.
  30. 30. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 20 500 1,000 1,500 2,000 2,500 3,000 3,500 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 929 1,049 1,081 1,144 1,402 1,541 1,690 2,340 3,224 2,333 3,089 MillonesUS$ Evolución de Importaciones (Millones US$) TOTAL Trigo Maíz Arroz Aceite Soya Algodón 1995 168.70 128.80 52.60 91.00 44.40 2000 168.36 93.19 26.40 27.67 41.57 2001 197.29 94.71 14.67 67.40 51.97 2002 194.27 104.86 9.77 106.25 50.42 2003 210.31 116.49 5.10 125.16 58.22 2004 257.27 153.99 31.38 146.18 61.36 2005 253.68 166.98 49.01 142.43 64.98 2006 265.31 213.90 15.83 166.55 51.12 2007 411.83 327.68 34.96 230.31 88.81 2008 587.77 395.11 101.05 354.48 95.49 2009 388.32 308.84 55.72 230.33 64.51 2010 429.36 434.07 61.78 324.56 130.69 Perú: Importación del Agro: 1995 - 2010 En Millones de US$ - CIF Para el año 2010, el valor de importa- ciones en los seis productos agrícolas principales (trigo, maíz, arroz, algo- dón, azúcar y aceite de soya) superaron los US$ 1 505 mi- llones; es decir, cuatro y medio ve- ces más del valor importado en el año 2000 por los mis- mos productos (US$ 360 millones). Otros productos importantes son: torta de soya, leche, cebada, harinas, aceite de palma y manzanas, en los cuales el monto supera los millones anuales. Considerando que el 2008 fue un año atípico, las importacio- nes del 2010 ya superaron lo importado en el 2007 y el 2009. Cada vez dependemos más de productos alimenticios importados, especialmente cereales y aceites. A pesar que en el último año las exportaciones agrícolas superaron las importacio- nes, la brecha alimentaria tiende a acentuarse y hacernos más frágiles si se mantie- ne el crecimiento de la importación de los principales productos que impactan la canasta básica de alimentos y compiten con la producción nacional.
  31. 31. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 21 Nuestra dependencia es alta en trigo, maíz amarillo duro y aceites. Prácticamente el 90% del trigo que consumimos proviene del extranjero; en maíz amarillo im- portamos más del 60% de lo que consumimos y en aceite de soya importamos más del 90% de lo que consumimos en el país. En arroz la dependencia es baja (4%), aunque ello no debería suceder por la gran cantidad de tierras que dedicamos a este cultivo. Lo paradójico es importar algodón y azúcar con los que antes fuimos gran- des productores y exportadores. En el último año, el 66% de la fibra de algodón uti- lizada en la industria textil fue importada, convirtiéndonos en maquiladores de fibra importada (8 ); mientras que el 10% del azúcar tuvo origen foráneo. A comienzos del 2000 se sembraban cerca de 90 000 hectáreas de algodonero y hoy apenas se cubren 35 000 ha. Lo lamentable es que todos estos productos los podemos producir en el Perú, sin ningún problema, salvo la restricción del financiamiento; pero estamos dando trabajo a extranjeros en vez de generar trabajo en nuestro país. En cuanto al origen de los productos importados, este depende de las disponibili- dades y precios en cada uno de los países proveedores. En el año 2010, el 58% del maíz amarillo duro y el 73% del aceite de soya vinieron de Argentina; en tanto que el 86% del algodón, 29% de maíz y el 47% del trigo provinieron de Estados Unidos. Estos son los principales países proveedores de estos productos. Producto Valor Millones US$-CIF Volumen (t) Rendimiento Equivalente (t/ha) Superficie Equivalente (ha) Trigo 429.36 1 687 194 1.43 1179 856 Maiz Amarillo Duro 434.07 1 904 298 4.23 450 189 Arroz 61.78 94 662 5.17 18 310 Algodón fibra (*) 130.69 66 536 0.89 74 760 Azúcar de caña 124.70 196 204 14.51 13 522 Soya-aceite (**) 324.56 351 157 0.35 1003 306 TOTAL 1505.16 2 739 943 EQUIVALENCIA EN SUPERFICIE DE PRODUCTOS AGRICOLAS IMPORTADOS AÑO 2010 Las cifras an- teriores de importacio- nes resultan más impac- tantes si se e x p r e s a n como “equi- valente a su- perficie culti- vada” en el país. En el año 2009, las importaciones de los productos antes indicados significaron el equi- valente a 2,27 millones de hectáreas cultivadas en el país (calculada en base a ren- 8 : En el 2003, cuando se aprobó el ATPDEA y se iniciaba la discusión del TLC con Esta- dos Unidos, Marco Hernández (“Impacto del ATPDEA en el Sector Rural Perua- no: Caso del Algodón”, UNA-AGRUM; Lima, junio 2003), pronosticó que si no apli- cábamos una serie de estrategias integrales íbamos a terminar de maquiladores de algodón importado. Bueno eso sucedió y es tiempo de reenfocar nuestras acciones.
  32. 32. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 22 dimientos promedio nacionales)(9 ). Esta cifra se incrementó a un total de 2,74 mi- llones de hectáreas en el año 2010, habiéndose duplicado en diez años. Es preocupante que las importaciones de����������������������������������������sólo�����������������������������������SEIS productos del agro sean equi� valentes a la producción de 2.74 millones de hectáreas, que representan el 89% de toda la superficie sembrada anualmente en el país (incluida segunda campa- ña), con toda la gama de cultivos que se reporta en las estadísticas del Ministerio de Agricultura. Si comparamos las cifras del año 2000 con las del 2010 se aprecia con meridiana claridad que nuestra dependencia alimentaria ha llegado a límites inimaginables. En el año 2000, el volumen (cantidad) de importación de los seis productos más impor- tantes representó un total equivalente de 1,38 millones de hectáreas versus la cifra de superficie total sembrada en el país ese año que fue de 2,84 millones de hectáreas (el 49%). En el 2010 la cifra ha llegado a 2,74 millones comparadas con un total de 3,08 millones de hectáreas sembradas en el país (89%). El salto más impactante en el aumento del volumen importado se aprecia en maíz amarillo y aceite de soya. El incremento en el volumen de productos importados se explica porque la producción interna no puede satisfacer la creciente demanda de alimentos de la población nacional. Esta debe ser nuestra mayor preocupación. 2,837 2,758 2,773 2,784 2,716 2,868 2,950 2,927 3,005 3,089 3,080 1,380 1,817 1,924 1,859 2,012 2,286 2,420 2,554 2,353 2,267 2,740 1000 1500 2000 2500 3000 3500 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 Milesha Superficie Total Sembrada en el País y Superficie Equivalente de Importación de Alimentos (Miles ha) Superficie Sembrada Equivalencia deImportaciones ¿Qué esperamos para el futuro? En este caso, n u e s t r o s esfuerzos deben orientarse a i n c r e m e n t a r la producción interna y mejorar la competitividad para reducir la dependencia externa. Sin embargo, pensar en reemplazar toda la importación de trigo y soya con producción nacional parece una utopía, porque tendríamos que 9 : El volumen de importación (t) se divide entre el “rendimiento equivalente” en chacra. Por ejemplo, el algodón en términos de fibra (desmotada), la caña de azúcar en términos de azúcar/ha, la soya en términos de aceite de soya por hectárea, con los respectivos índices de conversión de producto en chacra a producto procesado.
  33. 33. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 23 sembrar más de 2 millones de hectáreas adicionales, con ambos cultivos, lo que significa más del doble de la superficie disponible en la costa y el 86% de la super- ficie nacional bajo riego. Tenemos tierras, pero no en la magnitud que se requiere. En cambio, sí lo podríamos hacer, sin mayor apremio, con maíz, algodón, arroz y azúcar, en los que se puede lograr altos rendimientos. En maíz amarillo sembramos en el país, alrededor de 300 000 hectáreas por año y las importaciones de este pro- ducto superaron en el último año las 450 000 ha. Si sólo nos concentráramos en este cultivo podríamos reducir significativamente nuestra dependencia alimenta- ria. El trigo en el país se cultiva principalmente en áreas de minifundio en la sierra por lo que resulta difícil competir con la productividad de las grandes zonas de pro- ducción en el mundo. En el caso de soya, en el Perú tenemos productos oleaginosos alternativos que pueden tener un gran despegue si se les apoya convenientemente. Tal es el caso de palma aceitera en la selva peruana, que es también una buena alternativa para sustituir el cultivo de coca en las zonas cocaleras. Aún así, sólo podríamos alcanzar una sustitución parcial. Asegurar el acceso de la población nacional a los alimentos, con una provisión suficiente, es brindar Seguridad Alimentaria; y esto debe ser la preocupación fun- damental de los gobiernos. Nos hemos descuidado demasiado y todavía no reac� cionamos como se debe. Por tanto, las políticas y estrategias gubernamentales para reducir la brecha alimen- taria deberían orientarse, de preferencia, al apoyo de aquellos productos para los cuales tenemos un buen potencial de producción y con los que podemos asegurar un alto porcentaje de autoabastecimiento. Promover la exportación es muy bueno (10 ), pero no podemos descuidar la otra gran masa de la producción nacional. Nuestros mercados potenciales externos no son para cultivos extensivos; por ello, no podemos sembrar 50 000 hectáreas adiciona- les de espárrago, o una superficie similar con pimiento piquillo o alcachofa, porque traeríamos abajo los precios en esos mercados. En cambio, sí podemos sembrar sin problemas y en el corto plazo 50 000 hectáreas adicionales de algodón o 150 000 hectáreas adicionales de maíz, sin afectar los precios y por el contrario con grandes beneficios para el país. En esto debemos actuar con prontitud. 10 : En el 2002 publiqué el libro “Agroexportación: Estrategias para Lograr Competitividad” (UNA-ADEX). Ahí se detalla mucho de lo que se puede hacer para aprovechar nuestro potencial exportador.
  34. 34. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 24 Nos estamos descuidando dentro de nuestra propia casa. Las grandes políticas de la “Agenda Interna” para el agro aún siguen pendientes. Por ello, cada vez compramos mayor cantidad de productos externos, que podríamos producirlos en el país, gene- rando empleo y riqueza para los peruanos. 1.4 SERVICIOS AL AGRO El Ministerio de Agricultura tiene una frondosa estructura y bastante personal, a ni- vel central y regional; lo que podría inducir a pensar que el suministro de servicios al agro es suficiente. Pero esto no es así. Falta concertar y aplicar políticas de largo plazo que sean los ejes rectores de la intervención del Estado. En cada cambio de gobierno o de Ministro se varían las estrategias y las prioridades, originando vaive- nes que conducen al desorden, poca credibilidad y poco liderazgo de la institucio- nalidad pública en el agro. Mucho del accionar de las entidades públicas se orienta a los trámites burocráticos y poco a brindar servicios a los agricultores. Instituciones privadas como ONG y asociaciones y organizaciones agrarias tratan de suplir estas deficiencias en la provisión de servicios a los agricultores; pero queda mucho por hacer a nivel de pequeños productores. Falta planificación en fincas y valles, falta asistencia técnica y capacitación a pe- queños productores, no hay apoyo en organización de sistemas de comercialización y en la constitución de organizaciones (asociatividad) para la prestación de servi- cios; todo lo cual se manifiesta en una débil articulación de la oferta con el mercado, sobre oferta estacional y bajos precios para los agricultores. En cuanto a los servicios de innovación y transferencia de tecnología, son escasos y desarticulados. Los esfuerzos de las entidades gubernamentales han venido a me- nos en la prestación de estos servicios; lo cual resulta contraproducente porque aho- ra es cuanto más se les necesita, debido, por un lado, a la competencia generada con la apertura de mercados y, por otro lado, debido a las oportunidades de exportación que se abren con los acuerdos comerciales. La comercialización interna es uno de los eslabones principales en la cadena de valor de los productos del agro, que articula la producción con el mercado. Existe un exceso de intermediación, que convierte a este sistema en ineficiente y muy one- roso, con altas pérdidas o mermas y altos precios al consumidor en relación con los precios que recibe el agricultor. La informalidad, el poco acceso al crédito y la falta de organizaciones de productores fortalecen la intervención de los intermediarios
  35. 35. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 25 “habilitadores” de créditos (que otorgan dinero y/o insumos para ser pagados al momento de la venta de las cosechas) quienes tienen mayor poder de negociación al momento de la fijación de precios al productor. Lo mismo sucede en productos agroindustriales donde hay concentración de compra de parte de los agroindustria- les, caso de los molineros (maíz y arroz) o las desmotadoras (algodón). Esto genera serias distorsiones en la formación de los precios, afectando a los productores. Después de 40 años pronto se haría realidad el Gran Mercado Mayorista de Lima, que se constituiría en un gran centro formador de precios, cuya información sería fácilmente irradiada con la tecnología actual. Sin embargo, podría quedarse como una solución aislada porque no hay una red de centros de acopio y empaque en las zonas de producción ni se ha avanzado en la red de mercados mayoristas a nivel nacional que hace mucho viene proponiéndose. En este escenario, el consumidor paga 2 a 3 veces más de lo que recibe el productor. Evidentemente hay costos como el acopio, empaque, almacenamiento, transporte, que son asumidos por los diversos agentes que participan en el proceso y que deben ser cubiertos por el consumidor final; pero aún así estos costos no justifican los pre- cios finales. Dentro de este intrincado de ineficiencias una de las manifestaciones es el alto porcentaje de mermas, especialmente en productos perecederos, como hortalizas, frutas y tubérculos. En todo el proceso, las mermas por deterioro en estos productos se estiman en 20 a 30%, que fácilmente puede representar una pérdida económica de US$ 200 millones por año sólo por el mal manejo durante el proceso comercial. Mucho se ha hablado sobre las soluciones pero muy poco se ha avanzado. La or- ganización empresarial de los productores, la adecuada y oportuna información de mercados en cuanto a precios y volúmenes de transacciones a nivel mayorista, el mejoramiento de la infraestructura comercial, son propuestas muy repetidas que continúan en el tintero y que no se han abordado con políticas coherentes de largo plazo. Si hacemos lo que venimos proponiendo hace mucho tiempo, son seguridad tendremos un gran impacto en la reducción de mermas o pérdidas post cosecha, una más equitativa formación de precios y una mejor calidad en los productos que llegan a la mesa de los consumidores. En cuanto al financiamiento al agro, no es una novedad que el servicio de crédito al agro es caro y de difícil acceso y, en muchos casos, es la principal restricción para la actividad agraria. Los pequeños son los más afectados. El excesivo fracciona- miento de las propiedades determinan que el servicio tenga altos costos operativos,
  36. 36. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 26 lo que sumado a los altos riesgos (naturales y de mercado) y a la falta de colaterales que sirvan de garantía a los préstamos, convierten al agro en poco atractivo para el sistema financiero. Será por esto que el agro sólo capta el 4% del total de créditos otorgados por todo el sistema financiero. Según las cifras del año 2010, la Banca múltiple comercial prestó principalmente a medianos y grandes agricultores y agroindustriales. De un total otorgado en el 2010 (a noviembre) el 71%, o sea cerca de US$ 940 millones se orientaron a grandes y medianos agricultores. En tanto que el resto del sistema financiero prestó a los pequeños, que en conjunto captaron alrededor de US$ 390 millones de los créditos otorgados. Hay un gran déficit para cubrir los requerimientos de las 3,00 millones de hectáreas que se siembran anualmente en el país. Entidades Total Créditos (Millones S/.) Créditos Totales (Nº) Créditos al Agro (Millones S/.) Créditos en Agro (Nº) Promedio en Agro (Soles) Indice Morosidad (%) Banca Múltiple 74,768.97 626,241 2,624.74 31,713 82,765.00 1.59 Empresas Financieras 3,132.08 451,350 132.00 22,065 5,982.00 3.95 Cajas Municipales 6,328.81 650,618 534.26 59,255 9,016.00 5.55 Cajas Rurales 1,334.09 208,261 354.67 55,133 6,433.00 5.12 Edpymes 801.72 164,012 74.05 13,889 5,332.00 5.49 TOTAL 86,365.67 2,100,482 3,719.72 182,055 20,432.00 Fuente: Superintendencia de Banca y Seguros, 2010 Perú: Créditos comerciales otorgados al 30 de noviembre 2010 A pesar de sus esfuerzos, AGROBANCO no cubre las expectativas de los agriculto- res y ganaderos y se ha convertido en una “promesa incumplida” al no disponer del monto de recursos requeridos y al no actuar como banco de primer piso. Ante la poca cobertura del sistema formal, queda a los pequeños y minifundistas re- currir a los informales (prestamistas, habilitadores, intermediarios) o, sencillamen- te, no utilizar créditos. En la medida que los agricultores con menos de 10 hectáreas conducen en conjunto el 61% de la tierra apta para la agricultura, es imprescindible poner en marcha una alternativa que apoye los esfuerzos para reconvertir la peque- ña agricultura, incrementar la productividad y generar mayor valor a la producción en el campo. Se requieren esfuerzos integrados, concertados y paquetes de servicios de acción focalizada que actúen como verdaderos focos de irradiación de nuevas tecnologías y de cambios en los sistemas de producción. Algunos proyectos de organizaciones no gubernamentales y programas como los de PRONAMACHCS/MINAG y “Sie-
  37. 37. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 27 rra Productiva” nos confirman que se pueden lograr grandes saltos en la micro y pequeña agricultura cuando se localizan e integran los esfuerzos y, a la vez, cuando apoyamos con todos los servicios que se requieren en una cadena productiva; desde la preparación del suelo, la tecnificación del riego, hasta la organización de la co- mercialización de las cosechas. Todo visto de manera integral. No hay que descu- brir la pólvora. Sólo basta poner en práctica las experiencias exitosas y ejecutar lo que se viene proponiendo hace muchos años. 2.0 ESCENARIOS GLOBALIZADOS 2.1 CAMBIO CLIMÁTICO Y CRISIS EL AGUA No es un secreto que en el mundo están ocurriendo fuertes cambios en el clima. El cambio climático, ya está entre nosotros y es consecuencia del calentamiento global por todo lo que hicimos en el pasado. La acelerada industrialización, la quema de combustibles fósiles y la deforestación son las principales causas de esos cambios. Hay demasiado CO2 y otros gases de efecto invernadero que los océanos y los bosques no pueden absorber. Sus manifestaciones en la naturaleza son muy pode- rosas como para neutralizarlas; no podemos evitarlas, pero sí mitigar sus efectos y adaptarnos a este cambio. El cambio climático es el tema más preocupante en la agenda ambiental de la co- munidad internacional. Mucha información y discusión de propuestas se ha dado en el seno de las Naciones Unidas, por ejemplo a través de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático. En Perú el tema también está en la agenda técnica; aunque la fuerza de las decisiones políticas y los avances no son del todo los deseados. La seguridad, desarrollo y sostenibilidad en la provisión de los recursos hídricos en el mundo entero se ven amenazados por el cambio climático. Según el Cuarto Re- porte del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, el impacto en América Latina puede significar el retroceso de glaciares tropicales y la desaparición de los pequeños glaciares de montaña y reducción de la escorrentía superficial en 30% (11 ). 11 : Panel Intergubernamental del Cambio Climático-IPCC, Cuarto Reporte; Ginebra, 2008.
  38. 38. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 28 “Para algunos, la crisis del agua supone caminar a diario largas distancias para obtener agua potable suficiente, limpia o no, únicamente para salir adelante. Para otros, implica sufrir una desnutrición evitable o padecer enfermedades causadas por las sequías, las inundaciones o por un sistema de saneamiento inadecuado. También hay quienes la viven como una falta de fondos, instituciones o conocimien- tos para resolver los problemas locales del uso y distribución del agua” (12 ). El calentamiento global viene aparejado con inundaciones, sequías, heladas y ace- lerada desglaciación. Por las diferencias geográficas y en ecosistemas, los impactos serán muy diferentes de una zona a otra. El cambio climático afectará la calidad y el uso de las tierras y la productividad; incidirá en plagas y enfermedades, en la biodi- versidad y los ecosistemas; aumentará la aridez, la salinidad y el agotamiento de las aguas subterráneas. Habrá una mayor variabilidad en la disponibilidad de agua, en ríos, lagos y acuíferos, y la frecuencia será creciente en sequías e inundaciones. El calentamiento y el crecimiento de la población, así como el aumento de la contami- nación, harán que la escasez del agua sea más exacerbada. En el mar habrá cambios importantes en el ecosistema, por elevación del nivel y la temperatura del mar. En cuanto a los cultivos, el cambio impactará en el desarrollo vegetativo, sanidad y rendimientos. Algunas zonas serán más afectadas que otras, algunas resultarán be- neficiadas con mayor disponibilidad de agua; para algunos cultivos el cambio será bueno, para otros no. No podemos detener el cambio climático, esto es inevitable; pero sí podemos mi- tigar sus efectos adaptando los cultivos, crianzas y sistemas de producción a ese cambio, protegiendo la calidad de vida de las generaciones futuras. Se requiere una acción gubernamental clara y sostenida de sensibilización, no exenta de la con- certación con la población, para prepararnos y adecuarnos a esos cambios y otras acciones de apoyo para aprovecharlos. Esto implica una cultura de adaptación al cambio climático. Perú es un país extremadamente vulnerable al cambio climático. Según el Centro Tyndall de Gran Bretaña (13 ), Perú será el tercero de los países más afectados por la brusca variación del clima, después de Bangladesh y Honduras. Los efectos ya se sienten. Los glaciares están disminuyendo, hay una mayor frecuencia de eventos 12 : Naciones Unidas-Programa Mundial de Evaluación de Recursos Hídricos; “El Agua: Una Responsabilidad Compartida”. 2º Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo. Francia, marzo, 2006 13 : Centro Tydall para Investigaciones Climáticas de la Universidad de Manchester; “Country level risk measures of climate-related natural disater and implications for adaptation to climate change”. Londres, 2003
  39. 39. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 29 climáticos extremos y la frecuencia de lluvias está cambiando, escasez de agua y tropicalización en la costa, falta de lluvias en la sierra, atraso de lluvias en la costa norte, cambios en la temperatura del mar, son algunos de los efectos evidentes. Las disputas por el agua también aumentan y obligan a cambios en la concepción de los proyectos hidráulicos y a nuevas relaciones entre los gobiernos regionales y locales con las comunidades y la sociedad entera. Todo para mitigar la crisis del agua. Se estima que en los últimos 30 a 40 años hemos perdido más del 30% de la masa de glaciares (14 ) en el país; lo que implicará menor disponibilidad de agua, y sus con- secuentes efectos negativos en la producción agraria y una mayor vulnerabilidad de la población rural. Ya para el 2008 se estimaba que el derretimiento de los glaciares ha implicado una disminución del 12% en la disponibilidad de agua dulce en la zona costera (15 ). Se pronostica que para el año 2020 habrán desaparecido todos los glaciares por debajo de los 5000 msnm. Esto es muy serio si se tiene en cuenta que durante el período de estiaje, el 70% de los recursos hídricos provienen de estos glaciares(16 ); a lo que se suma el hecho que el 66% de la superficie cultivada anual- mente se conduce en condiciones de secano (depende de las lluvias) y sólo el 34% se conduce con riego. Los más afectados serán los agricultores de la áreas margina- les y de las partes bajas de los valles costeños y la agricultura de secano en la sierra. En estas zonas predominan los minifundios y pequeños agricultores. Debe tenerse en cuenta también que alrededor del 70% de la energía que se usa en Perú proviene de centrales hidroeléctricas y algunas de ellas se encuentran en cuencas glaciares. En Perú hay suficiente agua, pero sólo se aprovecha el 0,09% del escurrimiento superficial. En promedio, la precipitación es de 1 920 mm/año, mayor al promedio de América del Sur (el continente con más agua). Sin embargo, la mala distribución geográfica y la variación estacional afectan la disponibilidad del agua en los luga- res que más se le requiere. Por ello, el suministro de agua en el país es un reto con múltiples facetas, pues existen zonas con severa escasez, hay desperdicio y conta- minación, etc. La mayor cantidad de agua está en la Selva, pero la mayor parte de 14 : Estudios efectuados en 18 cordilleras nevadas del Perú muestran que entre 1970 y 1997 se perdió el 21,9% de la masa glaciar. Igualmente, estudios realizados en la Cordillera Blanca de Ancash demuestran que entre 1970 y 2003 se perdió el 27,1% de la masa glaciar. Cabe anotar, que en los últimos años la pérdida es aún más creciente (Asesores Técnicos Asociados S.A, 2002). 15 : Magrin, GO y otros; “Latin America Climate Change 2007: Impacts, Adaptation an Vulnerability”, Cambridge University Press, Cambridge-UK, 2008 16 : De acuerdo a lo presentado en el Seminario “Cambios Climáticos y Retroceso de los Glaciares en la Zona Andina”, realizado en Quito-Ecuador en Octubre del 2006, Perú es el país andino con alta dependencia de los glaciares en época de estiaje (Bolivia solo depende el 20% y en Ecuador y Colombia de 4 a 5%).
  40. 40. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 30 la población está en la Costa. En efecto, el 98% de la disponibilidad de agua está en la vertiente del Atlántico y el 60 a 70% de la población está en la vertiente del Pacífico. A ello se suma el hecho que la mayor parte de esa agua discurre en los meses de verano. El uso del agua en la agricultura es muy ineficiente (35 a 40% de eficiencia), por uso de sistemas tradicionales de riego. A ello se suma que el 27% de la superficie disponible para la agricultura en la costa peruana está afectada por problemas de drenaje y salinidad en diverso grado, precisamente por el mal uso del agua de riego. Hace una década venimos hablando que al cumplirse el primer cuarto de este Siglo XXI tendríamos severas condiciones de escasez de agua (estrés hídrico). En efecto, los estudios efectuados por Asesores Técnicos Asociados S.A-ATA (17 ), publicados el 2002 pusieron sobre el tapete, con claridad y de manera descarnada, las graves consecuencias en la disponibilidad de agua si continuábamos con una gestión tan deficiente en el uso y conservación de los recursos hídricos. Bueno, en los últimos 10 años hemos hecho casi nada por cambiar el diagnóstico efectuado en esos años. A partir del año 2025, en general, seremos un país con estrés hídrico permanente. Sin embargo, ya en estos tiempos hay zonas del país en donde no hay suficiente agua. Se habla de escasez cuando se dispone de menos de 1 000 m3 /hab/año, y nosotros tendremos un promedio menor que eso. Actualmente, en el valle del Rí- mac sólo tenemos, en promedio anual, 126 m3 /hab/año; motivo por el cual estamos anexando y trasvasando el agua de otros cuencas vecinas. Por otra parte, hay un suministro inequitativo del agua. Todavía 10 millones de pe- ruanos no disponen de agua potable y saneamiento y viven en condiciones de atraso socioeconómico, desigualdad y pobreza. El suministro de agua debe ser entendido como una palanca importante en el desarrollo y todos los habitantes deben tener acceso al agua de calidad. Este es un compromiso pendiente con los pobres del país. Los procesos de adaptación al cambio climático deberán incluir la eficiente ges- tión de las cuencas hidrográficas; que involucra la gestión integral de los recursos hídricos, construcción de infraestructura para almacenamiento de agua, mejora- miento de la infraestructura de riego, tecnificación acelerada de los sistemas de riego, infraestructura de drenaje, uso adecuado de las aguas subterráneas; manejo 17 : Asesores Técnicos Asociados S.A-ATA, “Plan de Gestión de Oferta de Agua en las Cuencas de los Proyectos Hidráulicos de Costa del INADE”, Instituto Nacional de Desarrollo-INADE, Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento; Lima, Octubre 2002.
  41. 41. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 31 agroforestal en las cuencas altas, incluyendo forestación, reforestación y manejo de bosques naturales; el acondicionamiento territorial, la provisión de información, los seguros de riesgo, los sistemas de alerta; cambio en sistemas de producción y otros. Para ello, se requiere aplicar políticas claras en las cuencas para compartir el agua de manera equitativa, aumentar la protección frente a los riesgos naturales y asegu- rar la sostenibilidad de los ecosistemas; a fin de mitigar los efectos negativos en el suministro de agua, la producción y el abastecimiento de alimentos. 2.2 CRISIS ENERGÉTICA Y BIOENERGÍA En el Siglo XX las relaciones energéticas entre productores y consumidores se es- tablecieron desde la región de Oriente Medio hacia Europa y Estados Unidos, que fueron las dos grandes regiones consumidoras. En el Siglo XXI las interdepen- dencias energéticas se han desplazado hacia la región Asia-Pacífico. De la misma forma se ha desplazado la emisión de gases de efecto invernadero. Este desplaza- miento de interdependencias energéticas es muy importante por el nuevo equilibrio de poder que se está consolidando en el mundo. Los países productores utilizan los recursos energéticos para conseguir objetivos de política exterior. En este escena- rio, el calentamiento global se está integrando en los nuevos conceptos de seguridad nacional e internacional (18 ). El cambio climático reduce la disponibilidad de agua para la generación de energía hidroeléctrica y, por otro lado, el precio de los combustibles fósiles aumenta. Esto origina una crisis en el mercado energético, potenciando el desarrollo de la bioener- gía, que es más barata (en algunos casos subsidiada) y menos contaminante. Sin embargo, su desarrollo, en vez de ser una respuesta a un nuevo tipo de demanda, ha sido más una respuesta a las medidas de política tomadas en las países de la Or- ganización para la Cooperación y el Desarrollo Económico-OCDE que establecen mandatos para la mezcla de combustibles. En Perú, se ha dado una clara señal del compromiso para el desarrollo de los bio- combustibles líquidos; es así que a partir del año 2007 se establecieron los linea- mientos para la mezcla de combustibles con etanol de 7,8% en el 2010 y la mezcla de 5% de biodiesel en 2011; hemos comenzado pero aún estamos lejos de esas 18 : Marín, Manuel; “Cambio Climático: de Copenhague a México, en Búsqueda del Tratado Perdido”. Foro de Biarritz 2010; Biarritz - Francia, Noviembre 2010
  42. 42. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 32 metas. Para etanol se usa como principal materia prima a la caña de azúcar y para biodiesel se utiliza palma aceitera y jatropha o piñón blanco. La crisis energética hace que la producción de biocombustibles vaya en au- mento. Si este crecimiento implica competencia por tierra y agua con cul- tivos alimenticios, y si aumentan los precios de las materias primas y de los precios de los alimentos, entonces estaremos con problemas en la se- guridad alimentaria. El uso de cultivos orientados a la alimentación o la ampliación de cultivos para combustibles que compiten con cultivos ali- menticios puede impactar fuertemente en las disponibilidades y precios de los alimentos. Esto no es bueno. El desarrollo bioenergético no debe ser una amenaza para la seguridad alimentaria. Debemos lograr que los beneficios de la bioenergía sean balanceados con los impactos en la seguridad alimentaria y el medio ambiente. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación-FAO considera que “la bioenergía ofrece muchas nuevas oportunidades, pero si ésta no es manejada con cautela, puede significar altos riesgos”. El crecimiento bioenergético promovido y conducido de manera apropiada puede impulsar nuevas oportunidades para modernizar la agricultura y la economía rural, puede mejorar el acceso a las poblaciones rurales para energías limpias, con lo cual puede significar un gran aporte en el desarrollo rural y de las poblaciones altoandi- nas. Por ello, para lograr desarrollo sostenible de la bioenergía se requiere conjugar adecuadamente criterios ambientales y sociales. La utilización de la biomasa para la producción energética debe promoverse con políticas claras que aumenten las ventajas y disminuyan los riesgos y la competencia con la producción de alimentos y que no afecte la biodiversidad (como monocultivos a gran escala y/o introducción de materiales genéticamente modificados). Se puede producir energía con diversas materias primas; por lo que no debemos promover la producción de biocombusti- bles en zonas en donde se compite con la producción de alimentos o con el uso de cultivos en los cuales somos deficitarios (por ejemplo, el caso del maíz para bio- diesel). Estudios reciente de la FAO establecen que la producción de bioenergía a pequeña escala, en comunidades locales, puede significar una gran contribución para me- jorar el nivel de vida de las poblaciones pobres. El uso de los desechos en vez
  43. 43. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 33 de quemarlos, la producción con siembras intercaladas o mixtas (para alimentos y combustibles), la obtención de subproductos derivados del biogás, como los ferti- lizantes, son algunas ventajas de la producción a pequeña escala. Estas nuevas for- mas de bioenergía no tienen las restricciones de la bioenergía con biocombustibles líquidos. En la Cumbre de Cancún – Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Cli- mático en Cancún, realizada en el 2010, se aprobó la creación del “Fondo Verde” por un monto de US$ 100 000 millones al año hasta el 2020 para protección de sel- vas tropicales y apoyar el desarrollo de energía limpias o renovables (eólica, solar, biomasa). Gran parte de estos recursos se utilizarán también para apoyar a los paí- ses en desarrollo para que puedan afrontar las consecuencias del cambio climático y adaptar sus economías a procesos más ecológicos. Ahí hay una oportunidad para financiar proyectos en el país, que no debemos desaprovechar. 2.3 CRISIS ALIMENTARIA Y BIOTECNOLOGÍA Cada año la población aumenta, el cambio climático amenaza con reducir la dis- ponibilidad de agua y consecuentemente se reduce la producción de alimentos, la competencia de los cultivos para producir biocombustibles, el mayor consumo de los países emergentes (como China e India) y la disminución de stocks, se mani- fiesta en mayores precios de alimentos. Esto significa menos disponibilidad de ali- mentos al alcance de la población mundial y, por tanto, crisis alimentaria. Según el informe de la FAO del año 2008, cerca de 950 millones de personas sufren hambre en el mundo. Según datos del INEI para el 2009 (19 ), en promedio, los hogares peruanos gastan en alimentos el 41,1% de sus ingresos per cápita. Los pobladores rurales gastan el 58,1% de sus ingresos. En un escenario de crisis alimentaria mundial, estos po- bres rurales serán los más afectados. Perú es importador neto de alimentos básicos (maíz, trigo, soya, leche y otros), por lo que es muy vulnerable al aumento de los precios internacionales. Cada año batimos récord de importaciones de alimentos. La dependencia externa afecta la Seguridad Alimentaria. En cualquier escenario futuro, nuestra preocupación debe centrarse en la Seguridad Alimentaria, que esté basada en una adecuada disponibilidad de alimentos para el suministro a todos los peruanos, con acceso material y económico para todos, esta- 19 INEI, ob.cit.
  44. 44. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 34 bilidad en la oferta, calidad e inocuidad de los alimentos. Se requieren de políticas orientadas en función de las necesidades de la población (“el derecho a la alimenta- ción”) y en relación con las potencialidades para producir alimentos. Hoy importamos con precios subsidiados, que mantiene bajos los precios internos, pero lo sucedido en el 2008 (gran alza de precios) y la tendencia de los mercados internacionales hacen prever aumentos en los precios de los alimentos. Los subsidios a la agricultura en los países desarrollados afectan la capacidad de competencia de la producción nacional. Si bien los subsidios han disminuido, según el último reporte del 2010, los países de la OECD-Organization for Economic Coo- peration and Development todavía gastan 1 000 millones de dólares diariamente para subsidiar su agricultura; de los cuales US$ 700 millones/día son subsidios a los agricultores (US$ 252 522 millones en el años 2009) y el resto va en subsidios a servicios y al consumo (20 ). El subsidio a los productores es equivalente al 22% del valor de la producción agrícola en esos países; superior al 21% del 2008, que venía disminuyendo del 31% que se subsidió en el 2002. Los productos agrícolas que reciben mayores subsidios son: arroz, trigo, maíz amarillo duro, leche y carne. Los países que más subsidiaron en el último año son los europeos (23% del valor de su producción), Japón (47%), Corea (42%) y Noruega (61%). Estados Unidos subsidió el 9% del valor de su producción agrícola en el 2009. 20 : Organization for Economic Cooperation and Development-OECD; “Agricultural Policies in OECD Countries – At a Glance 2010. Paris 2010. Estimado de Subsidios a la Agricultura (US$ Millones) Año SEP-Subsidio Estimado a Productores Subsidio Total (*) SEP/Valor total de producción 2004 2005 2006 2007 2008 2009 280 449 265 953 252 508 255 720 262 049 252 522 378 195 369 291 358 180 362 197 379 363 383 742 29% 28% 26% 22% 21% 22% Fuente: OECD. (*): Incluye subsidio a productores, servicios y consumo
  45. 45. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 35 Este es un panorama que no debemos soslayar por su impacto en la rentabilidad del agro peruano. Más aún si, como se comprueba, el crecimiento económico logrado en la última década no ha ido de la mano con el desarrollo rural y la seguridad ali- mentaria, contribuyendo poco a la disminución de la pobreza en el sector rural y a la inclusión de la vasta población asentada en este Sector. El agro no sólo es suministrador de alimentos, sino que es el principal generador de empleo e ingresos en el Sector Rural. Por ello, siendo la agricultura el principal soporte en este sector, es entendible que su escasa rentabilidad no contribuya a que esta población salga de la pobreza. Los últimos reportes en esta materia señalan que el 60,3% de la población rural peruana es pobre y el 27,8% es extremadamente pobre; es decir que no alcanzan ni siquiera a cubrir una canasta básica de alimentos. Estos pobres serán los más afectados por la crisis alimentaria mundial, debido a que gran parte de sus ingresos se orienta al consumo de alimentos (gastan en alimentos el 58,1% de sus ingresos). Debe tenerse en cuenta que a pesar que el área rural alberga sólo el 35% de la población nacional, el 57,7% de los pobres del país se concentra en ella. Como hemos dicho, la seguridad alimentaria debe ser nuestra principal preocupa- ción. Se requiere con urgencia desarrollar una cultura alimentaria nacional e incre- mentar las capacidades sociales y productivas; pero con un enfoque de desarrollo integral, competitivo, sostenible y con equidad; es decir, un tipo de desarrollo que permita asegurar la satisfacción de las necesidades del presente sin comprometer las capacidades de las futuras generaciones para atender sus propias necesidades. Ante esto, ¿Qué hay de la biotecnología? La biotecnología(21 ) permite que plantas, animales y microorganismos sean gené- ticamente modificados, con la inclusión de rasgos novedosos que no se manifiestan en su estructura original natural, por lo que se les denomina Organismos Genéti- camente Modificados-OGM. La biotecnología fue inicialmente sustentada como respuesta a los peligros en la Seguridad Alimentaria, propiciando mayor producti- vidad y calidad nutricional, lo que puede contribuir al suministro de alimentos, la salud y el desarrollo humano. Últimamente se le ve como una buena aliada en la 21 : La biotecnología incluye el cultivo de tejidos, la clonación, la reproducción asistida por marcadores y la modificación genética (tecnología genética recombinante e inyección de ácido nucleico en células, y fusión de células más allá de las familias taxonómicas que superan las barreras fisiológicas naturales de reproducción o recombinación).
  46. 46. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 36 preservación, difusión y aprovechamiento económico de los cultivos nativos y la biodiversidad. La biotecnología moderna utiliza técnicas moleculares para identificar, seleccionar y modificar las secuencias de ADN para lograr una característica genética especí- fica (por ejemplo, la resistencia a insectos) a partir de un organismo donante (mi- croorganismo, planta o animal), y transferir la secuencia al organismo receptor de modo que este exprese esa característica. La transgénesis y la creación de los OGM, conocidos como “transgénicos”, son presentados como un potencial para aumentar la productividad agrícola o el valor nutricional de los productos del agro. Sin embargo, también pueden significar ries- gos potenciales para la salud y el desarrollo humano especialmente cuando a las plantas se les insertan genes provenientes de seres vivos no vegetales. Las contro- versias, muy publicitadas en los últimos años, son sobre los transgénicos y no sobre la biotecnología moderna. En ello se debe ser muy claro. Muchos genes utilizados en los OGM no se encontraban anteriormente en el suministro de alimentos(22 ). Muchos de los genes y rasgos novedosos usados en los OGM no se les conocen an- tecedentes de uso alimentario inocuo. También pueden tener impactos perjudiciales sobre el medio ambiente. Por el momento no hay acuerdo unánime sobre sus bonda- des en el largo plazo. Por ello, debemos ser muy cuidadosos con el uso de semillas transgénicas, pues no van de la mano con la preservación de la biodiversidad y con el desarrollo de cultivos orgánicos. Según el Banco Mundial, en el 2006, el 8% de la tierra cultivada en el mundo estaba con OGM (aproximadamente 100 millones de hectáreas). Esta cifra se habría supe- rado grandemente en el 2010. En efecto, de acuerdo al último informe del Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas - ISAAA (por sus siglas en inglés) sobre el uso de cultivos transgénicos, en el año 2010 ( 23 ) se habrían sembrado 148 millones de hectáreas en el mundo; destacando las siem- bras de maíz, soya y algodón. Los cultivos GM se siembran en 29 países que han aceptado este tipo de productos e involucra a 15,4 millones de agricultores; siendo China e India los países que tienen más pequeños agricultores pobres en este tipo de 22 : Organización Mundial de la Salud-OMS; “Biotecnología Moderna de Alimentos, Salud y Desarrollo Humano: Estudio Basado en Evidencias”; Ginebra, 2005. 23 : James, Clive; “Situación Global de la Comercialización de Cultivos Transgénicos/GM 2010”. ISAAA-Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas”; ISAA; Ithaca, New York; Febrero 2011.
  47. 47. J. M. Hernández C. El Agro Camino al Bicentenario 37 producción (6,5 y 6,3 millones, respectivamente). Estados Unidos, Brasil y Argen- tina lideran las siembras de cultivos biotecnológicos genéticamente modificados. Los países en desarrollo siembran el 48% de los productos GM y, por su gran ritmo de crecimiento, se estima que en el 2015 superarán en superficie a los países indus- trializados. En cuanto a las proyecciones, se estima que el arroz transgénico (resis- tente a insectos) ingresará al mercado en el 2015. La Unión Europea ha aprobado los GM para usos industriales y actualmente ocho países ya los utilizan. Alemania y Suecia han iniciado la producción de papa transgénica. Se estima que en el 2015 esta- rían involucrados 20 países de la UE con una cobertura de 200 millones de hectáreas. Perú es un gran importador de maíz, trigo y soya; siendo nuestros principales pro- veedores Estados Unidos, Argentina, Canadá, Paraguay y Bolivia (siembra soya GM). Por tanto, ya estamos importando productos de esta categoría y no estamos tomando las precauciones del caso. 2.4 MEGATENDENCIAS Y BLOQUES COMERCIALES La globalización ha implicado apertura y competencia, pero también cambios en las tendencias de los mercados y constitución de bloques comerciales para facili- tar el acceso entre los países que constituyen tales bloques. Estos bloques se ca- racterizan por una gran masa de consumidores, con alto ingreso per cápita, con consumidores preocupados por su salud, exigentes en calidad e inocuidad de los productos y con conciencia ambientalista. Hay una tendencia hacia el consumo de alimentos orgánicos y a la constante búsqueda de sabores y presentaciones nuevas. Principales Países que siembran Cultivos Genéticamente Modificados País Millones ha Principales Cultivos Estados Unidos NA Brasil Argentina India Canadá China Paraguay Pakistán Sudáfrica Uruguay 66,8 25,4 22,9 9,4 8,8 3,5 2,6 1,4 2,2 1,1 Maíz, soya, algodón, canola, remolacha Soya, maíz, algodón Soya, maíz algodón Algodón Canola, Maíz, soya, remolacha Algodón, papaya, tomate, pimiento dulce Soya Algodón Maíz, soya, algodón Soya, maíz Fuente: ISAAA; Febrero 2010
  48. 48. El Agro Camino al Bicentenario J. M. Hernández C. 38 Pero también en ellos se manifiesta una fuerte competencia por el ingreso de nuevos competidores. Las megatendencias en este siglo muestran a la Cuenca del Pacífico como el eje estratégico. El tamaño de los mercados asiáticos resalta en este contexto. Mercados emergentes como China con 1 350 millones de consumidores e India con 1 130 millones destacan como los más influyentes. Estas dos de las mayores y más anti- guas culturas de la humanidad buscan un nuevo lugar en el escenario mundial. En conjunto albergan el 37% de la población mundial; siendo el Estado el gestor de los procesos de industrialización y modernización. China es la cuarta economía mundial y aporta el 6% del PBI global. Crece a un rit- mo superior al 9% desde que inició sus reformas; crecimiento que se ha mantenido a pesar de la reciente crisis financiera. Es el segundo consumidor de petróleo en el mundo y primer consumidor de metales básicos. Es el primero en producción y con- sumo de cereales. Las reformas económicas y sociales han disminuido la población pobre de 304 a 26 millones. En el 2010, China captó el 16% del total de las exportaciones peruanas; muy cerca de lo que captó Estados Unidos, que fue el 18%. En el 2009 las cifras fueron de 17% USA y 15% China. En la medida que continúe su ritmo de crecimiento y aumenten los precios de los commodities, China puede convertirse en dos o tres años en el principal socio comercial de Perú y captar más de lo que hoy capta Estados Unidos. India crece al 7% en promedio desde el inicio de sus reformas. Es el undécimo país en la economía mundial, aportando el 2% del PBI. Sin embargo, todavía el 34% de su población recibe 1 US$/día. Es un mercado potencial pero en la actualidad importamos más de lo que exportamos a ese país. El bloque del NAFTA o MERCONORTE tiene un total de 435 millones de consu- midores con altos ingresos per cápita y capta el 27% de las exportaciones peruanas totales. Estados Unidos es el principal mercado de nuestras exportaciones. En el 2010, USA captó el 18% de nuestras exportaciones; en tanto que el 20% de las im- portaciones peruanas totales provienen de ese país. La Unión Europea (27 países), con sus 500 millones de consumidores, es nuestro segundo comprador (17% de las exportaciones totales). Dentro de ellos nuestros principales compradores son Suiza, Países Bajos, Alemania y España.

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