Aquella mañana no fue igual que las anteriores. En medio de la tarea cotidiana alguien muy especial se dirigió a unos cuan...
Pastoral Vocacional Franciscana (HFIC):  Convivencia Vocacional
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HERMANAS FRANCISCANAS DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN.

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Pastoral Vocacional Franciscana (HFIC): Convivencia Vocacional

  1. 1. Aquella mañana no fue igual que las anteriores. En medio de la tarea cotidiana alguien muy especial se dirigió a unos cuantos hombres y dijo a cada uno: «Ven y sígueme». No utilizó grandes discursos, ni grandes argumentaciones. Simplemente dijo dos verbos en imperativo con la suficiente fuerza y contenido como para cambiar la vida de aquellos que serían sus futuros discípulos. También hoy, Jesús sigue realizando esta llamada a muchos jóvenes para que, como aquellos primeros compañeros de camino, sean pregoneros de la Buena Nueva y transmisores del gran mensaje de amor del Padre. Jesús sigue llamando a muchos jóvenes porque necesita mensajeros de su Reino que lleven cada día su Palabra a un mundo tan necesitado de alguien que lo llene en profundidad; un mundo que necesita, aunque no se dé cuenta, de Dios. Jesús sigue llamando y... ¿quién sabe? ¿Tal vez quiere dirigirse a ti?... Por eso ahora, a solas contigo mismo y con Dios, prepara tu corazón, tu oído... Escucha y deja que él te hable. Sólo así podrás sentir si te está hablando con esas palabras que un día dirigió a sus discípulos: «Ven y sígueme».Promoción Vocacional FranciscanaHermanas Franciscanas de la Inmaculada ConcepciónProvincia de Nuestra Señora de la Paz2011VEN Y SIGUEME2011PROMOCIÓN VOCACIONAL FRANCISCANA<br />CONVIVENCIA VOCACIONAL<br />DINAMICA 1<br />LA LLAMADA DE TELÉFONO<br />AMBIENTACIÓN:<br />Al llegar a lugar, se podría hacer lo siguiente: <br />Se le pide el número de teléfono, si lo tiene.<br />Se les da una pegatina en forma de marcador de teléfono antiguo (redondo, con un espacio para escribir su número de teléfono y/o su nombre).<br />PRESENTACIÓN: LA LLAMADA DE TELÉFONO <br />Este momento sirve para presentar toda la Convivencia Vocacional, tener una primera reunión de grupo y una breve presentación de los participantes.<br />Material necesario<br />- Pegatinas de teléfonos de colores para la presentación y para los grupos<br />- Teléfono escondido (y alguien fuera y que llame al número de ese teléfono)<br />- Tener decidido los lugares donde se pueden reunir por grupos (¿en la misma sala?)<br />- Folios A3 (con un teléfono por membrete o en el centro del papel) para cada grupo.<br />A. Presentación<br />Con sencillez cada uno se va presentando: dice quién es, qué hace y cómo ha venido a la convivencia (quién le ha invitado, qué busca aquí, qué eco ha producido en él/ella la invitación que se les envió). Tras presentarse se le va imponiendo un pin-pegatina que representa un teléfono de un determinado color. Esto nos servirá después para hacer los grupos.<br />B. Ensayo de Cantos<br />C. Gesto: LA LLAMADA DE TELÉFONO<br />*PROVOCACIÓN<br />Se hace la pequeña escenificación siguiente: los gestos y las palabras han de ser claros, incluso exagerados, para que se capten bien.<br />Tras la presentación, ensayo de cantos... el que dirige comienza a explicar de qué va a ir la convivencia, pero sin decir nada aún en concreto. Al poco tiempo comienza a sonar un teléfono que está escondido en algún sitio de la sala (debajo de la mesa...).Sigue explicando un poco sin apercibirse del sonido del teléfono<br />en un principio.<br />A la 5ª ó 6ª llamada sí cae en la cuenta del sonido. Se detiene, busca el teléfono, lo saca y lo señala diciendo algo así como: "¡Ah! ¡un teléfono!". <br />A continuación lo descuelga y dice bien claro: "¿Dígame?". <br />Entonces entabla un diálogo ficticio por teléfono: "¿Así que eres tú?... ¿Qué quieres...? Sí, sí... pero, ¿cómo?... ¡ah, ya! Vale, de acuerdo, lo haré...".<br />Cuelga el teléfono y se queda mirando a la gente.<br />* PROFUNDIZACIÓN<br />Sin añadir mucho más. Se les pregunta si se han dado cuenta bien de lo que ha pasado. Y se les propone lo siguiente: <br />Por grupos (cada grupo lo formarán los que tengan las pegatinas de los teléfonos del mismo color) han de comentar qué cree cada uno que tiene que ver lo que ha pasado con la Convivencia Vocacional. Después de dialogar, pueden poner por escrito las conclusiones-puntos principales.<br />* PUESTA EN COMÚN<br />Tras un tiempo suficiente se le pide a cada grupo que comunique a los otros aquello que hayan visto en los grupos. Se pueden ayudar de lo que hayan escrito - dibujado.<br /> * SÍNTESIS<br />El que dirige, sirviéndose de lo comentado en cada grupo expone ahora lo que pretende la Convivencia Vocacional y la relación que tiene con el gesto de la llamada por Teléfono. Más o menos puede ser lo siguiente:<br />- Esquema de una Llamada de Teléfono:<br />EMISOR-TRANSMISOR-RECEPTOR<br />(El que llama)-(El teléfono)-(El que contesta)<br />COMUNICACIÓN-RETROALIMENTACIÓN<br />(diálogo, mensaje, respuesta)<br />- Aplicación a la Convivencia Vocacional:<br />"Vocación": del latín "vocare" = llamar; <br />Algo tiene que ver la Vocación con la llamada<br />El que llama (Emisor) es Dios: tiene una vocación ("llamada") para cada uno.<br />Esta convivencia trata de ayudar a encontrarla (puede que sea la de franciscana/o... o no).<br />El que ha de contestar (Receptor) eres TÚ, CADA UNO: todos tenemos que dar una respuesta a la llamada de Dios y, de hecho se la damos (afirmativa o negativa...). <br />Sólo tú puedes dar la respuesta a la llamada de Dios.<br />El teléfono (Transmisor) es/son los medios de los que Dios se sirve para entrar en comunicación contigo y los que tú te vales o puedes valer para entrar en comunicación con Dios. <br />El mensaje, a lo que Dios te llama, y tu respuesta, es lo que tienes que descubrir. Pero para descubrir "A qué llama Dios" es necesario un camino de Comunicación con él, con uno mismo, con los demás... un discernimiento.<br />En esta Convivencia Vocacional vamos a tratar de ayudarte a profundizar en cada uno de los elementos de ese proceso de descubrimiento de la llamada de Dios, de su mensaje, de los medios que él se sirve y tú te puedes servir...<br />Por otro lado, también vas a tener oportunidad de ir metiéndote en la escucha de la llamada concreta que Dios a ti, en particular te va dirigiendo.<br />Estas dos cosas <br />-PROFUNDIZACIÓN EN LOS ELEMENTOS DE LA LLAMADA<br />-VOCACIÓN (más objetivo) <br />Y DISCERNIMIENTO DE TU PROPIA VOCACIÓN (más subjetivo)<br />- se van a mezclar a lo largo de toda la Convivencia.<br />* CONCLUSIÓN<br />Se termina animándolos a meterse a fondo, sin miedo, y a aprovechar al máximo. Se canta algo que pegue.<br />ORACIÓN <br />DINAMICA 2<br />MATERIAL NECESARIO<br />- Cartel de un rostro sin ojos, con un esparadrapo en la boca y unos tapones en los oídos<br />- Fotocopias de la oración, repartidas<br />CANTO DE ENTRADA<br />MOTIVACIÓN AMBIENTAL<br />* La sala está en penumbra. En medio puede contemplarse la silueta de un rostro sin ojos que tiene un esparadrapo en los labios (mudo) y unos tapones de corcho en los oídos (sordo). <br />Se invita simplemente a que los presentes se detengan y observen el significado de esa silueta y hagan sus interpretaciones personales.<br />Después se les invita a que interpreten lo que ven y a que expresen lo que sienten en el momento del comienzo de la oración.<br />* Algunos comentarios introductorios:<br /> <br />. Has venido desde muy lejos.<br />. Has venido para clarificar una presunta llamada del Señor.<br />. Has llegado aquí y vienes con unas disposiciones muy concretas. <br />¿Miedo? ¿esperanza? ¿inquietud? ¿dudas? ¿resistencias? ¿ilusiones?<br />Ante todo ello, lo primero que conviene es que cuanto antes te pongas delante del Señor y le dejes a Él el protagonismo de tu trabajo y de tus acciones.<br />ORACIÓN<br />Dios Todododeroso que envió a su Hijo al mundo y que hizo oír a los sordos, hablar a los mudos, ver a los ciegos y andar a los paralíticos os transmite su poder sanador de manera que si estáis sordos podáis oír, si sois mudos podáis hablar, si sois ciegos podáis ver, si os inmoviliza una parálisis podáis andar. Que Él se haga presente y esté con vosotros.<br />SALMO DESDE LA PREGUNTA ABIERTA<br />¿Hasta cuándo, Señor, me ocultarás tu rostro? <br />¿Hasta cuándo te olvidarás de mí? <br />¿Será para siempre, Jesús?<br />¿Hasta cuándo durará tu silencio en mi vida?<br />¿Hasta cuándo estos oídos míos no escucharán tus dulces palabras?<br />¿Hasta cuándo no entenderé el sentido de tu voz?<br />¿Hasta cuando...?<br />Señor, aunque no entienda, aunque no te comprenda, sigue a mi lado<br />Señor, aunque no te vea, aunque te sienta ausente de mi vida, no me abandones.<br />¿Hasta cuándo mi fe seguirá siendo tan débil y cobarde?<br />¿Hasta cuándo no reconoceré tu rostro y tu voz, Jesús?<br />¿Hasta cuándo viviré una vida sin sentido y sin rumbo?<br />¿Hasta cuándo callaré tu nombre ante los demás?<br />¿Hasta cuándo me olvidaré de tí y de tus palabras de vida?<br />¿Hasta cuando...?<br />Señor, limpia mis oídos interiores y abre mi corazón a tus palabras<br />Señor, quita la venda de mis ojos y purifícame para que te vea.<br />¿Hasta cuándo tendré, Señor, congojas en mi alma? ¿hasta cuándo?<br />¿Hasta cuándo mi corazón se sentirá sólo y deprimido?<br />¿Hasta cuándo seguiré teniendo miedo a los problemas de la vida?<br />¿Hasta cuándo seguiré caminando sólo como si tú no existieses?<br />¿Hasta cuándo tus caminos seguirán sin ser mis caminos?<br />¿Hasta cuándo mi voz se elevará hacia tí sin recibir una respuesta?<br />¿Hasta cuándo...?<br />Mira, Señor, respóndeme; te he hecho mis preguntas.<br />Repódenme, Señor y sé tu mismo la respuesta a mi llamada.<br />Ilumina mis ojos y no me dejes dormir en la sombra de la muerte.<br />No dejes, Señor que el enemigo que me rodea, me pueda.<br />Fortalece mi fe débil, incierta ante la duda, floja ante la prueba.<br />Yo confío en tu amor, pues tú eres la respuesta que busco.<br />Yo confío en tu salvación y mi corazón en tí se alegra.<br />LECTURA DE LA PALABRA: Mc 8,31-37<br />"En aquel tiempo, marchó Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Le presentan un sordo, que, además hablaba con dificultad y le ruegan que imponga la mano sobre él. Él apartándole de la gente, a solas, le metió los dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua. Y, levantando los ojos al cielo, dio un gemido y le dijo: "Effatá" (que quiere decir: !Abréte!). Se abrieron sus oídos y, al instante, se soltó la atadura de su lengua y hablaba correctamente. Jesús les mandó que a nadie se lo contaran. Pero cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo publicaban. Y se maravillaban sobre manera y decían. "Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos"<br />DINÁMICA<br />A continuación se hacer caer en la cuenta de los diversos momentos del pasaje, para que puedan tomar conciencia de los mismos:<br />-El paso de Jesús: <br />-En país extranjero. No está en su tierra.<br />-Presentan un sordomudo:<br />-Enfermedad: Sordera y mudez<br />-Jesús lo aparta de la gente<br />-Jesús entra en contacto directo con el enfermo<br />-Jesús cura: Oídos abiertos y lengua suelta<br />-Jesús manda discreción.<br />MOMENTO DE REFLEXIÓN<br />Se coloca una música de fondo y todos la van escuchando, mientras se va reflexionando juntos.<br />MOMENTO DE RESPUESTA<br />Se invita a todos a participar en una sencilla oración de petición. Puede ir orientada desde la siguiente manera concreta de hacerla:<br />1. Pidamos al Señor que nos abra los oídos de nuestro corazón para poder escuchar con claridad sus palabras y su invitación. Las peticiones pueden ser así:<br />-Van encabezadas por: "Abre, Señor, nuestros oídos cuando...."<br />-Todos responden. "Ábrelos, Señor"<br />2. Pidamos al Señor que suelte nuestra lengua y nos haga hablarle a Él y hablar de Él a los otros. Que el Señor nos haga transmisores de buenas palabras, de palabras de bendición. <br />Las peticiones pueden ser:<br />-Van encabezadas por: "Suelta, Señor, nuestra lengua cuando..."<br />-Todos responden: "Porque queremos ser la voz de tu palabra"<br />3. Pedimos, al final, por esta Convivencia de discernimiento vocacional que estamos celebrando. Vamos a pedir a Dios cosas muy concretas que necesitamos parar adelante en nuestro camino de fidelidad y de respuesta generosa a Él.<br />ORACIÓN A MARÍA<br />María de Nazaret, mujer sencilla y abierta, desde el silencio y la soledad, tú escuchaste limpiamente la voz del Señor y la guardaste en tu corazón inmaculado. Tú también supiste pronunciar con tu vida una sola palabra pero esencial: HAGASE.<br />Dicen que tú cuidas de nosotros, que te apareces bellísima, atenta, preocupada derramando luz y alegría. <br />Sé tú, nuestra Madre, nuestra catequista, nuestra acompañante. <br />Te necesitamos, María de Nazaret. Intercede por nosotros. <br />Aparécete a nosotros. <br />Muéstranos a Jesús, el fruto bendito de tu vientre, Amiga, Hermana, Madre, Fuente y Vida nuestra; ruega por nosotros a Dios Padre<br />Ayúdanos a evitar las trampas del Maligno. <br />Alértanos en los momentos de peligro. <br />Despierta nuestros oídos en los momentos de confusión y de ruido. <br />Inúndanos en el silencio misterioso de Dios. <br />No permitas que nuestras sorderas nos impidan acoger la Palabra de Dios. <br />Cuida nuestros oídos para que oigamos bien a Jesús, le comprendamos a fondo y nos dejemos convencer por Él.<br />Como tú, Mujer de la escucha del Señor.<br />CANTO FINAL<br />DINAMICA 3<br />ORACIÓN<br />Historia de una llamada: Samuel<br />CANTO DE ENTRADA<br />SALUDO-AMBIENTACIÓN<br />Acabamos de levantarnos y nuestros pensamientos y palabras primeras queremos dirigirlas al Señor. Estamos buscándole. Queremos, desde el comienzo del día, hacerle una llamada en alta voz. Desde el teléfono de la esperanza de nuestra oración le decimos que esperamos su respuesta. Lo nuestro es un Adviento. Que no tarde en ponerse al aparato. Y que reconozcamos llenos de gozo el cálido timbre de su voz.<br />-Ven, Señor, a visitarnos a nosotros que somos tus hijos. VEN SEÑOR<br />-Escucha, Señor, nuestro clamor. ESCÚCHANOS, SEÑOR<br />-No tardes en atendernos. NO TARDES, SEÑOR.<br />SALMO DE AGRADECIMIENTO<br />Señor Jesús, te doy gracias por haberme llamado a esta Convivencia Vocacional.<br />Comprendo que es otro signo de tu cariño y de tu amor conmigo. Tú me estás convocando a tu presencia.<br />Estás guiando mis pasos y mi corazón para que llegue a tomar conciencia de la fuerza y del gozo del evangelio. Tú deseas envolverme en tu misericordia. Tú sabes que estoy buscando el camino que he de recorrer. Sabes también que quisiera poder reconocer e interpretar las huellas que tu dejas para animar y dirigir mis pasos. <br />Haz que sea ese mi más grande deseo.<br />Haz que cada descubrimiento que haga se convierta para mí en ocasión de elegirte, de servirte y de proclamarte a todos.<br />Haz que sea muy disponible para obedecer a la vocación a la que tú me llamas, que sea incansable en buscarla,<br />pronto para aceptar y paciente para permitir su maduración.<br />Haz que sea cabal y honesto en seguirla siempre<br />a pesar de las complicaciones y dificultades que sé que vendrán.<br />Te confío también la búsqueda de todos estos amigos y compañeros<br />que caminan junto a mí en esta Convivencia<br />y también las búsquedas vocacionales<br />de todos los jóvenes del mundo. Amén.<br />LECTURA<br />"Servía el niño Samuel a Dios a las órdenes de Elí; en aquel tiempo era rara la palabra de Dios y no eran corrientes la visiones. Cierto día estaba Elí acostado en su habitación - sus ojos iban debilitándose y ya no podía ver-, no estaba aún apagada la lámpara de Dios y Samuel estaba acostado en el santuario del Señor, donde estaba el arca. Llamó Dios: "¡Samuel, Samuel!". El respondió: "¡Aquí estoy!", y corrió donde Elí diciendo: "Aquí estoy porque me has llamado". Pero Elí le contestó: "Yo no te he llamado. Vuélvete a acostar". El se fue y se acostó. Volvió a llamar Dios: "¡Samuel, Samuel!". Se levantó Samuel y se fue donde Elí diciendo: "Aquí estoy porque me has llamado". Elí le respondió: "Yo no te he llamado, hijo mío, vuélvete a acostar". Aún no conocía Samuel a Dios, pues no le había sido revelada la palabra de Dios. Por tercera vez llamó Dios a Samuel y él se levantó y se fue donde Elí diciendo: "Aquí estoy porque me has llamado". Comprendió entonces Elí que era Dios quien llamaba al niño y dijo a Samuel: "Vete y acuéstate, y si te llaman dirás: Habla, Señor, que tu siervo escucha". Samuel se fue y se acostó en su sitio. (Sigue detrás) Vino Dios, se paró y llamó como las veces anteriores: "¡Samuel, Samuel!". Respondió Samuel: "Habla, Señor, que tu siervo te escucha". Y habló Dios a Samuel.<br />DETALLES DE LA LECTURA QUE DAN QUE PENSAR<br />A) "En aquel tiempo era rara la palabra de Dios": Cuando leemos esta indicación nos sentimos sobrecogidos por una gran tristeza, porque también en nuestros días se puede hablar así. Que la palabra de Dios era rara quiere decir no sólo que no se hacía oir con frecuencia, sino que era poco advertida, que no se le ponía atención. El teléfono de Dios suele ser poco atendido. <br />B) El templo. <br />Todo sucede en el templo. La llamada de Dios en este caso se manifiesta en relación con el templo, en el lugar de la oración, del recogimiento, del silencio. No todos los llamamientos suceden en el templo. Sin embargo el hecho de que la iglesia, mi parroquia, esta Iglesia a la que iré a rezar,... es también un lugar en el cual se manifiesta la palabra de Dios. ¿Me está llamando Dios en mi grupo?<br />C) El equívoco de la llamada. <br />Dios llama, pero Samuel no entiende lo que pasa. Confunde la voz de Dios con otra. A veces se necesita trabajo para reconocer la voz de Dios y es necesario tener paciencia, probar y volver a probar. Hay que poner remedio a la angustia que dan las prisas. Hay que dar tiempo al tiempo. No esperar conclusiones inmediatas.<br />Cualquier equívoco es posible y lo superaremos con la buena voluntad y con los consejos de los otros. Es que Dios suele llamar muy bajito y no es fácil reconocer su voz en medio de tantas interferencias.<br />D) Elí, el intermediario. <br />La figura del sacerdote Elí aparece en la Sagrada Escritura con defectos llamativos. Pero sin embargo es un intermediario auténtico y autorizado que conduce al Señor. Será él precisamente quien oriente a Samuel. La llamada a través de operador también es frecuente.<br />E) La gradualidad de la llamada de Dios: <br />Sucede por insinuaciones sucesivas. Las primeras no son directamente perceptibles. Después poco a poco van siendo más claras. Es que con frecuencia la intuición de la llamada no suele ser instantánea, sino que es el punto de llegada de muchos acercamientos sucesivos que insistiendo sobre la línea nos hacen comprender que el Señor se está manifestando. El teléfono de Dios aporrea el entendimiento con llamadas constantes y machaconas. Las repite. Siempre las repite. <br />PETICIONES: <br />Completemos las frases:<br />Feliz el hombre que...<br />. Está en su casa cuando Dios le llama SEA FELIZ POR SIEMPRE<br />. Está cerca de los teléfonos por donde Dios habla<br />SEA FELIZ POR SIEMPRE<br />. Levanta el auricular y escucha el mensaje de Dios<br />SEA FELIZ POR SIEMPRE<br />. Responde con el "sí dígame"... SEA FELIZ POR<br />SIEMPRE<br />. Tiene línea directa con Dios SEA FELIZ POR<br />SIEMPRE<br />. .... etc SEA FELIZ POR SIEMPRE<br />Pobre del hombre que...<br />. Nunca se pone al alcance de Dios PERDÓNALE, SEÑOR<br />. Ha desconectado para siempre PERDÓNALE, SEÑOR<br />. Oye el teléfono pero no se atreve a cogerlo PERDÓNALE, SEÑOR<br />. Oye el teléfono y siente miedo PERDÓNALE, SEÑOR<br />. Tiene estropeado su teléfono PERDÓNALE, SEÑOR<br />. Oye el teléfono y desconfía de tí PERDÓNALE, SEÑOR<br />. .... etc PERDÓNALE, SEÑOR<br />Oración final a María…<br />DINAMICA 4<br />ESTÁN LLAMANDO A UNO:<br />"yo ante la llamada"<br />Material necesario<br />- Cartel: "ESTÁN LLAMANDO A UNO" (con la palabra "Uno" más destacada)<br />- Chinchetas o adhesivo para ponerla en la pared<br />- Biblia para la narración de la Parábola del Sembrador<br />- Alba y teléfono para el que cuenta la "Parábola del Telefonista"<br />- Fotocopias con los dibujos de las distintas situaciones<br />- 2 Fotocopias del texto de las parábolas<br />Objetivos<br />Esta actividad está encaminada a doble objetivo:<br />Que los jóvenes caigan en la cuenta de cual es su situación actual frente a la llamada de Dios: predisposición actual, actitudes, grado de receptividad;<br />Que sepan poner nombres a algunas de las dificultades más frecuentes a la hora de escuchar-responder a la llamada de Dios;<br />B. Gesto: ESTÁN LLAMANDO A UNO<br />* PRESENTACIÓN<br />Se saca un cartel donde se lea "ESTÁN LLAMANDO A UNO", donde la palabra "Uno " se encuentre más destacada (más grande, más oscura, distinto tipo de letra...). <br />Se cuelga en algún lugar bien visible.<br />Se les dice que nos vamos a detener un poco en la situación de ese "uno" al que se le llama (que puede ser cada uno de ellos). Vamos a tratar de ayudarles a que ellos descubran en qué situación de receptividad, en qué actitud se encuentran frente a la llamada de Dios.<br />* HAPPENING: "La parábola del Telefonista".<br />Alguien les pregunta si conocen la "Parábola del Sembrador". De qué va, personajes... Y comienza a narrarla (con la Biblia en la mano). Se trata de que, mientras la va leyendo otro -puede ir vestido con alba- va interrumpiéndole y contando una parábola parecida pero sobre un teléfono. (Lo que está en cursiva es el texto de Mc 4, 1ss; lo que está en negrita, el texto de la "Parábola del telefonista")<br />"De nuevo comenzó a enseñar en la ribera del lago y acudió a él tanta gente que subió a una barca en el mar y se sentó, mientras toda la gente estaba en tierra, en la orilla. Les enseñaba muchas cosas en parábolas. Les decía: Escuchad: Salió el sembrador a sembrar..."<br />(En ese momento entra otro, le interrumpe y comienza también a hablar.<br /> Se alternan unos y otros)<br />"¿Y por qué no, mejor: Salió el Telefonista a telefonear...?"<br />" Y al sembrar..."<br />" Y al llamar..."<br />"Al sembrar, parte de la semilla cayó junto al camino y vinieron las aves y se la comieron..."<br />" Es decir, al llamar algunos estaban comunicando y no pudieron ni siquiera saber que les llamaban... Y otros no estaban en casa y, por tanto, no se enteraron"<br />"Otra parte cayó entre piedras, donde no había mucha tierra. Y brotó en seguida, porque la semilla no tenía profundidad en la tierra, pero en cuanto salió el sol la abrasó y se secó por no tener raíz..."<br />"Otro descolgó en seguida el teléfono pero pensó que la llamada era para otro, no puso mucha atención y, al poco tiempo se le olvidó..." <br />"Y otro que al sonar el teléfono, se encontraba en el sótano de la casa y no quiso hacer el esfuerzo de subir las escaleras para cogerlo..."<br />"Otra cayó entre espinas y, al crecer los espinos, la sofocaron y no dio fruto..." "Bueno, en realidad lo que pasó es que al coger el teléfono tenía puesta la radio y la televisión tan fuerte mientras hablaba que no entendía nada y, al final, colgó de un telefonazo para enterarse bien cómo acababa la peli..."<br />"Otra parte, en fin, cayó en buena tierra y dio fruto lozano y crecido, dando unos treinta, otros sesenta y otros cien..."<br />"¡Bueno, bueno, espera! Que esta parábola también pasaron otras cosas antes de llegar a los buenos... Mira, a otro lo llamaron cuando no estaba en casa. Sin embargo tenía contestador automático y quedó allí el mensaje. Más tarde pudo escucharlo. Otro cuando lo llamaron no estaba en casa, pero recogió el mensaje su madre. Fue precisamente ella quien se lo comunicó al llegar. ...Y por fín, llamaron a otros que sí estaban en casa y lo cogieron (unos tardaron un poquito más, otros un poquito menos...Otros incluso tenían un móvil y lo cogieron al instante) y escucharon con agrado y dieron respuesta a la llamada... unos mejor que otros, como es normal"<br />"Y añadió: el que tenga oídos para oír que oiga".<br />"Eso, que el que tenga teléfono que descuelgue y escuche con atención lo que se le dice"<br />Continúa el diálogo ahora entre el que leía la parábola del sembrador y el otro.<br />"Pero, ¿qué significa toda esa parábola?".<br />"¿No lo entiendes?¡Ay, qué torpes sois a veces!<br />(Entonces se le reparte a los chavales la fotocopia con las diversas situaciones posibles para que comprendan mejor y para que vayan apuntando si ello les ayuda).<br />El telefonista es Dios. Y la llamada que hace es la Palabra que dirige a cada uno...<br />¿Quiénes son los que están comunicando al llamar?<br />Los que están comunicando son aquellos que tienen puesto el corazón en miles cosas distintas y no conceden ningún tiempo ni ninguna posibilidad a escuchar la Voluntad de Dios.<br />¿Y los que no están en casa?<br />Los que no están en casa son aquellos que viven como fuera de sí. Sólo preocupados de su fachada, de su imagen, de lo que los demás piensan de ellos. Pero no son dueños de su vida, de lo que quieren, y nunca se han metido dentro de sí, en el fondo de su corazón y de su alma para encontrarse con Dios y ver qué es lo que el piensa sobre su vida.<br />¿Quién es el que descuelga pero piensa que la llamada no es para él?<br />El que descuelga pero piensa que la llamada no es para él es aquél que teme encontrarse con su propia verdad. Anda instalado en sus propias comodidades y, además, piensa que lo que Dios le va a decir sólo le va a traer problemas... Por eso prefieren que "la cosa no va conmigo" y que otros arreen con los problemas...<br />¿Y a quién se refiere el que estaba en el sótano y no quiso subir a responder?<br />El que estaba abajo y no quiso hacer el esfuerzo de subir las escaleras se refieren a aquellos que, aunque estuviesen en principio dispuestos a escuchar la llamada de Dios, cualquier dificultad (el miedo, el esfuerzo...) les atenaza y les impide responderle.<br />¿Y qué quiere decir lo del que tenía la tele puesta y la radio a todo volumen?<br />El que toma el teléfono pero no apaga la tele o la radio para escuchar con claridad es aquel que no pone los medios adecuados para escuchar de verdad la voz de Dios. O aquel a quien las preocupaciones del mundo y los distintos mensajes que este ofrece se lo comen... y acaban por vencer a la llamada de Dios.<br />¿Y el que tiene un contestador automático?<br />El que tiene el mensaje en el contestador automático es aquel que, en principio, no entiende la llamada de Dios. Pero ésta, si no se le cierran del todo las puertas, más tarde o más temprano cala en la persona.<br />¿Y aquel a quien su madre le toma la llamada?<br />Se parece al anterior. Dios se sirve de otras personas que ayudan a uno a encontrarse con su palabra. Aunque siempre es uno y no nadie más el que tiene que responder a Dios.<br />¿Y los que están en casa y toman la llamada?<br />Los que si están en casa y cogen el mensaje ellos mismos, son aquellos que acogen la palabra de Dios (algunos tardan más, otros menos, como el del móvil), la asimilan y dan fruto: el treinta, el sesenta o el ciento por uno".<br />* PROFUNDIZACIÓN<br />Se comenta con los jóvenes si lo han entendido, más o menos.<br />Entonces se le da a cada uno un folio con las distintas posibilidades-situaciones ante la llamada de Dios (y con algunos pequeños textos que puedan completar) y se les dice que piense, cada uno en qué situación se encuentra actualmente, con que "escena" de la "Parábola del telefonista" se identifica más. <br />ANEXO I: para fotocopiar y entregar.<br />EL QUE COMUNICA EL QUE NO ESTÁ EN CASA <br />EL QUE CREE QUE EL QUE ESTABA EN EL SÓTANO<br />LA COSA NO VA CON ÉL Y POR NO SUBIR...<br />EL QUE TENÍA PUESTA EL QUE TENÍA EL CONTESTADOR<br />LA TELE Y LA RADIO AUTOMÁTICO PUESTO<br />EL QUE RECIBIÓ EL RECADO EL QUE ESCUCHA LA LLAMADA<br />POR OTRA PERSONA LA ACOGE Y RESPONDE CON ALEGRÍA<br />ANEXO II: PARA EL HAPPENING <br />(dos copias una para cada uno de los que leen)<br />"De nuevo comenzó a enseñar en la ribera del lago y acudió a él tanta gente que subió a una barca en el mar y se sentó, mientras toda la gente estaba en tierra, en la orilla. Les enseñaba muchas cosas en parábolas. Les decía:<br />Escuchad: Salió el sembrador a sembrar..."<br />(En ese momento entra otro, le interrumpe y comienza también a hablar. Se alternan unos y otros)<br />"¿Y por qué no, mejor: Salió el Telefonista a telefonear...?"<br />" Y al sembrar..."<br />" Y al llamar..."<br />"Al sembrar, parte de la semilla cayó junto al camino y vinieron las aves y se la comieron..."<br />" Es decir, al llamar algunos estaban comunicando y no pudieron ni siquiera saber que les llamaban... Y otros no estaban en casa y, por tanto, no se enteraron"<br />"Otra parte cayó entre piedras, donde no había mucha tierra. Y brotó en seguida, porque la semilla no tenía profundidad en la tierra, pero en cuanto<br />salió el sol la abrasó y se secó por no tener raíz..."<br />"Otro descolgó en seguida el teléfono pero pensó que la llamada era para otro, no puso mucha atención y, al poco tiempo se le olvidó..."<br />"Y otro que al sonar el teléfono, se encontraba en el sótano de la casa y no quiso hacer el esfuerzo de subir las escaleras para tomarlo..."<br />"Otra cayó entre espinas y, al crecer los espinos, la sofocaron y no dio fruto..." "Bueno, en realidad lo que pasó es que al coger el teléfono tenía puesta la radio y la televisión tan fuerte mientras hablaba que no entendía nada y, al final, colgó de un telefonazo para enterarse bien cómo acababa la peli..."<br />"Otra parte, en fin, cayó en buena tierra y dio fruto lozano y crecido, dando unos treinta, otros sesenta y otros cien..."<br />"¡Bueno, bueno, espera! Que esta parábola también pasaron otras cosas antes de llegar a los buenos...<br />Mira, a otro lo llamaron cuando no estaba en casa. Sin embargo tenía contestador automático y quedó allí el mensaje. Más tarde pudo escucharlo. <br />Otro cuando lo llamaron no estaba en casa, pero recogió el mensaje su madre. Fue precisamente ella quien se lo comunicó al llegar.<br />...Y por fín, llamaron a otros que sí estaban en casa y lo cogieron (unos tardaron un poquito más, otros un poquito menos...Otros incluso tenían un móvil y lo cogieron al instante) y escucharon con agrado y dieron respuesta a la llamada... unos mejor que otros, como es normal"<br />"Y añadió: el que tenga oídos para oír que oiga".<br />"Eso, que el que tenga teléfono que descuelgue y escuche con atención lo que se le dice"<br />Continúa el diálogo ahora entre el que leía la parábola del sembrador y el otro.<br />"Pero, ¿qué significa toda esa parábola?".<br />"¿No lo entiendes?<br />¡Ay, qué torpes eres a veces!<br />(Entonces se le reparte a los participantes la fotocopia con las diversas situaciones posibles para que comprendan mejor y para que vayan apuntando si ello les ayuda).<br />El telefonista es Dios. Y la llamada que hace es la Palabra que dirige a cada uno...<br />¿Quiénes son los que están comunicando al llamar?<br />Los que están comunicando son aquellos que tienen puesto el corazón en miles cosas distintas y no conceden ningún tiempo ni ninguna posibilidad a escuchar la Voluntad de Dios.<br />¿Y los que no están en casa?<br />Los que no están en casa son aquellos que viven como fuera de sí. Sólo preocupados de su fachada, de su imagen, de lo que los demás piensan de ellos. Pero no son dueños de su vida, de lo que quieren, y nunca se han metido dentro de sí, en el fondo de su corazón y de su alma para encontrarse con Dios y ver qué es lo que el piensa sobre su vida.<br />¿Quién es el que descuelga pero piensa que la llamada no es para él?<br />El que descuelga pero piensa que la llamada no es para él es aquél que teme encontrarse con su propia verdad. Anda instalado en sus propias comodidades y, además, piensa que lo que Dios le va a decir sólo le va a traer problemas... Por eso prefieren que "la cosa no va conmigo" y que otros arreen con los problemas...<br />¿Y a quién se refiere el que estaba en el sótano y no quiso subir a responder?<br />El que estaba abajo y no quiso hacer el esfuerzo de subir las escaleras se refieren a aquellos que, aunque estuviesen en principio dispuestos a escuchar la llamada de Dios, cualquier dificultad (el miedo, el esfuerzo...) les atenaza y les impide responderle.<br />¿Y qué quiere decir lo del que tenía la tele puesta y la radio a todo volumen?<br />El que coje el teléfono pero no apaga la tele o la radio para escuchar con claridad es aquel que no pone los medios adecuados para escuchar de verdad la voz de Dios. O aquel a quien las preocupaciones del mundo y los distintos mensajes que este ofrece se lo comen... y acaban por vencer a la llamada de Dios.<br />¿Y el que tiene un contestador automático?<br />El que tiene el mensaje en el contestador automático es aquel que, en principio, no entiende la llamada de Dios. Pero ésta, si no se le cierran del todo las puertas, más tarde o más temprano cala en la persona. <br />¿Y aquel a quien su madre le coje la llamada?<br />Se parece al anterior. Dios se sirve de otras personas que ayudan a uno a encontrarse con su palabra. Aunque siempre es uno y no nadie más el<br />que tiene que responder a Dios.<br />¿Y los que están en casa y cogen la llamada?<br />Los que si están en casa y cogen el mensaje ellos mismos, son aquellos que acogen la palabra de Dios (algunos tardan más, otros menos, como el del móvil), la asimilan y dan fruto: el treinta, el sesenta o el ciento por uno".<br />DINAMICA 5<br />ESTÁN LLAMANDO A UNO: <br />EL TIMBRAZO<br />ORIENTACIÓN DE LA ACTIVIDAD<br />-Hemos centrado anteriormente la dinámica de la convivencia en torno a la comunicación telefónica que nos va a servir como cauce para el desarrollo de las actividades. <br />-En este momento nos interesa centrarnos en lo que vamos a llamar el timbrazo, es decir, se trata de identificar el ruído, la sonoridad de la llamada. Obviamente se trata de utilizar un lenguaje simbólico que conviene explicar y aplicar en concreto <br />B. PRESENTACIÓN DE LA DINÁMICA<br />La dinámica podría ir orientada en torno al proceso marcado por estos pasos concretos:<br />1. Motivación para hacer este trabajo:<br />A) Dios llama. Se hace oír. Hay otras voces, pero la del Señor se hace presente siempre. Si no se escucha, no se exigiría la respuesta.<br />B) Esta llamada debe ser "audible" e "inteligible". El sujeto debe darse cuenta de que le están llamado. No se puede hablar de llamada si la persona<br />no es consciente de alguna manera de que está recibiendo un mensaje personal.<br />C) La dificultad consiste en que no hemos sido educados para percibir el tono de la llamada de Dios. O por decirlo de otra manera, hemos de aprender los procedimientos que utiliza el Señor para dar su "timbrazo" de llamada.<br />E) El trabajo que proponemos va a consistir precisamente en identificar algunas de las formas más frecuentes mediante las que suele llamar el Señor y de esa manera poder reconocerlas en la propia vida.<br />2. La sonoridad de la llamada<br />A Dios nadie le ha visto jamás. Jesús, después de morir y subir al cielo está presente de una forma misteriosa. Ya no habla directamente a nadie. No ha perdido presencia, pero sí visibilidad. Su existencia es en el Espíritu, quien le hace presente. Esto quiere decir que El se hace "audible" y "visible"<br />sacramentalmente, es decir, a través de mediaciones. Tras su exaltación ha cristificado el mundo entero, hasta el punto de que cualquier experiencia humana, cualquier lugar, cualquier acontecimiento, cualquier circunstancia, sin recorte alguno, puede ser vehículo, ocasión y pretexto para el encuentro con el Señor.<br />Cuando una persona se hace consciente de una llamada de Dios en una de esas circunstancias concretas, hablamos de "signos" o "señales" de la llamada. <br />A quien las experimenta le resulta relativamente fácil localizarlas e identificarlas por su densidad peculiar. Ellas dan conciencia vocacional.<br />Revisten ciertos rasgos indentificativos que pasamos a resaltar:<br />Provocan una sacudida interior. A veces violenta, las mas suele ser suave. En ocasiones rápida, en otras vehiculada en un lento proceso. Pero el sujeto en cuestión experimenta algo nuevo y extraño: Le atrae y gusta y, a la vez, le da un poco de miedo.<br />La reacción de miedo. Es frecuente. Señal de que uno ha percibido el alcance de la llamada y que en efecto va a complicar un poco la vida. Y se reacciona poniendo excusas, o buscándose alguna razón que justifique el no y nos deje tranquilos. Las convivencias vocacionales hay quien las toma como ocasión para decirle definitivamente no al Señor.<br />Ponen en sintonía con Jesús. Traba una amistad peculiar con El. Desde entonces uno se reconoce amigo del Señor. La amistad es identificativa. Esto quiere decir que la verdadera llamada se reconoce no tanto por la espectaculairdad sino por el caudal de seguimiento que generan en la persona.<br />Conduce a sentirse distintos, siendo los mismos. No se trata de una comedura de coco, sino una alteración personal, dado que se ha modificado total o parcialmente<br />3. Las llamadas<br />Algunos tonos de la llamada del Señor expresados de una manera simbólica por medio de algunos personajes que reciben una llamada en situaciones particulares y concretas, tal como aparecen en las tablas que se les entrega con la dinámica del trabajo.<br />EXPLICACIÓN DE LOS PERSONAJES<br />MOISÉS-La llamada de la "zarza ardiendo" es una experiencia religiosa intensa.-A veces Dios llama en experiencias muy densas de fe, que introducen al sujeto en elmundo de lo sensible y de lo denso. Pueden ser por ejemplo con motivo deconvivencias, encuentros, colonias, momentos de una intensidad particular...etcELÍAS-Elías va huyendo de los enemigos. Está quemado. Ya no puede más. Se echa paradescansar y olvidarse de todo. Viene de vuelta.-A veces Dios se hace oír precisamente en estas situaciones de cansancio. Después demucho camino andado, la persona llega al convencimiento de que no merece la penacontinuar. No tiene sentido tanto lío. No tiene fuerzas para meterse en más fregados.¡Ya está bien!MATEO-Dios se hace presente en el mundo del trabajo de todos los días. Allí donde el hombrese afana por labrarse un futuro, se puede dar con alguna frecuencia la llamada de Diospara otro trabajo. Sucede de diversas maneras:-Unas veces porque uno se hastía del trabajo que lleva entre manos yno le ve sentido, no le llena, quiere algo más... ¡y en un momento loencuentra!-Otras veces porque pasa "algo" en el trabajo que desestabiliza todo yhace que el sujeto ponga en cuestión todo lo que viene haciendo y daun giro radical a su manera de emplear la vidaMAGOS-Los magos quedaron sobrecogidos y "flipados" por una estrella. Era una estrellamuda. No hablaba, pero les encandiló. Y la siguieron. Y dejaron su tierra, su familia,sus posesiones, sus costumbres, su trabajo... por seguir ... No preguntaron la meta dellegada. Les bastaba la fascinación con que les imantaba.-Nos evoca este símbolo la frecuente fascinación que provoca por ejemplo unpersonaje que destaque por su temple, por sus cualidades, por su talla humana yreligiosa, por su estilo.... Los modelos de identificación suelen movilizar. Sonacontecimientos de llamada. Atraen y seducen.JOSÉ-Los sueños suelen liberar la fantasía inconsciente del sujeto. Se convierten enocasiones en portadores de llamadas, porque despiertan deseos y movilizan muchasenergías dormidas.-Las inclinaciones personales suelen nacer por la mediación de esos sueños...MARÍA-María percibió la llamada del Señor en su casa de Nazaret, en la normalidad de suvida, en un día ordinario, sin que ocurriera nada espectacular en el exterior. No pasóaparentemente nada llamativo. Pero un ángel del Señor entabló una conversaciónfundamental con ella, que cambió la historia.-Dios llama también en la vida ordinaria. Sin que pase nada. A veces en forma de lentatoma de conciencia donde hay preguntas, miedos, resistencias, dudas que aclarar,... enotras ocasiones como una irrupción violenta de clarividencia que evita toda discusiónNOÉ-La vocación de Noé se suscita en el marco de una gran tragedia mundial. En medio dela desgracia extrema, del dolor y de la muerte, del caos... en medio de la furia desatadade las tormentas, allí hay un hombre respondiendo a la llamada del Señor-Lo negativo, lo trágico, la muerte, la desgracia, la enfermedad, la ruina, el desastre...en ocasiones es el aliado de Dios que se vale de los medios más ingeniosos para entraren el corazón de un hombre y robárselo.SAMUEL-Cuando recibió la llamada del Señor era "monaguillo" en el templo, a las órdenes delsacerdote Elí. La misma educación religiosa, la religiosidad popular, la dinámica de lapropia educación normal -en tantas ocasiones rutinaria, maquinal, ramplona- religiosael vehículo portador de la llamada. En ese ambiente religioso es donde se percibe lallamada.ELIAS-En el susurro suave de la reflexión, en la oración silenciosa en la cumbre de unamontaña, en un momento de paz y de serenidad muy grandes. Hay toda unaestabilidad. No se dan estridencias.-Cuando un hombre se en-si-misma y entra en contacto con el Señor, suele descubrircon una clara percepción su llamada, que le deja en el corazón un sesgo de consuelo yde serenidad enorme.DAVID-Es llamado en su familia. La familia sigue siendo, lo ha sido antes con mayorfrecuencia, mediación directa de la llamada del Señor. La voz inefable del Señor enocasiones sobreviene también por la educación familiar, por el trato, por la relación -casi siempre positiva, y también en la negativa- con quienes se encuentran máscercanos afectivamente.SAULO-Es un "enemigo de los seguidores de Jesús". Jesús llama a quien llama. Es este uncaso típico de llamada a uno que en principio está en la oposición. Y sin embargo lamirada del Señor ha descansado sobre él y constituyó en su apóstol y testigo.-A veces, a quien menos se lo piensa, el señor le da también el susto...JEREMÍAS-Era todavía muy niño cuando oyó la llamada de Dios. Además se sentía sincualidades notorias, ni se veía particularmente agraciado. Se sabía inmaduro y frágilpara poder soportar el peso de la llamada.-En ocasiones en edades tempranas y con deficiencias notables que suscitanobjeciones, se percibe también con una inaudita claridad la llamada del Señor queturba el corazón. Dios llama cuando llama. No se ajusta nunca a nuestros presupuestoshumanos y pedagógicos, sino que toma su soberana iniciativa sin pedir permiso anadie.ANDRÉSSIMÓN-El relato resalta entre otras cosas que la llamada no va directamente de Jesús a Simón,sino que en esta ocasión le llega por la mediación de Andrés. Jesús suele llamar enocasiones con intermediarios concretos.-Suele suceder una suerte de intrusismo en esto de la vocación. Alguien lanza un díauna pregunta: ¿Y tú? ¿Por qué no? Una pregunta que deja desconcertado a quien se ladirigen.<br />TRABAJO PERSONAL<br />Repasa en primer lugar las ideas que más te han llamado la atención en la presentación del tema. Saca tus conclusiones personales. Piensa si ha quedado suficientemente clara la exposición.<br />Haz memoria de tu propia experiencia personal. Seguro que hasta el día de hoy has tenido tus experiencias personales de llamada del Señor. ¿Las recuerdas? ¿tienen algún parecido a las que te hemos presentado en la tabla que te hemos entregado? Escribe en tus papeles los tres momentos de llamada que más te hayan impactado.<br />Trata de caer en la cuenta de tus reacciones personales, tus sentimientos emocionales en el momento de percibir esas presuntas llamadas del Señor.<br />LOS TIPOS DE "TIMBRAZO"<br />PERSONAJESÍMBOLOSIGNIFICADOTEXTO<br />LAS AVERÍAS DEL TELÉFONO:<br />Dificultades ante la respuesta<br />Material necesario<br />- Fotocopia con los espacios para rellenar: "Mis miedos"; "mis dudas"; "mis perezas"<br />A. Objetivos<br />A través de una pequeña charla (lo más ágil y concreta posible), hacer caer en la cuenta a las jovenes de las dificultades, impedimentos, problemas, más frecuentes a la hora de enfrentarse con la llamada de Dios y con una posible respuesta.<br />B. Averías frecuentes ante la llamada de Dios<br />*AVERÍAS "VISIBLES"<br />Estas no son las más preocupantes, pues son fácilmente detectables. Son averías manifiestas. Se ven venir y, por tanto, se pueden poner los remedios a tiempo. Entre las más importantes están:<br />- la avería del egoísmo<br />- la dejadez de la fe<br />- la violencia<br />- el capricho<br />- la incostancia (el ser "veleta", como Pilatos)<br />* AVERÍAS "INVISIBLES"<br />Son más preocupantes, pues están pero no se ven. No se detectan con facilidad; se camuflan y se excusan, a veces bajo apariencia de bien. Podemos englobarlas en tres tipos principales.<br />1. LA PEREZA.<br />+ Síntomas:<br />Posponer - retrasar las decisiones: "Sí, pero no hoy".<br />En el fondo se esconde mucha cobardía. A Jesús nadie se atreve a decirle "no" y por eso se recurre al<br />"después".<br />Esconderse en el activismo (es una pereza enmascarada).<br />Se procura hacer muchas actividades para, en el fondo no se hace lo que se tiene que hacer. Se está más<br />interesado en la "misión" que en "El Señor de la misión" <br />Las Excusas.<br />A veces pueden estar justificadas, pero otras no. Las hay profesionales, familiares ("es que mi madre se va a llevar un disgusto..."), ambientales.<br />Esperar a tenerlo todo muy clarito.<br />Y al final... no se hace nada.<br />+ Indicaciones para la reparación:<br />Evitar prisas e indecisión.<br />Pero avanzar algo. Hacerlo "ya".<br />2. DUDAS.<br />+ Síntomas.<br />Efecto Noria: Dar vueltas sobres sí. Vueltas y vueltas... y nunca se avanza.<br />Las prisas: comienzan las prisas, tratando de evitar dificultades.<br />Verse sin cualidades<br />+ Indicaciones para la reparación:<br />Acompañamiento Personal.<br />Grupo Vocacional.<br />Partir de lo que se tiene claro ya.<br />(Produce el efecto dínamo: cuando se avanza... se enciende la luz de la bicicleta. Si no, no se enciende)<br />3. MIEDOS.<br />La del miedo es una experiencia que hay que pasar. Es propia de cualquier opción, en la que hay que pasar por rupturas y renuncias. Y, cuando estas no se dan... no hay vocación.<br />+ Síntomas.<br />No querer hablar en absoluto del tema. (Por si las moscas) Miedo a equivocarse.<br />Presiones (a favor o en contra de una opción).<br />Dentro de estas las hay "duras" (la familia...) y "blandas" (miedo a decepcionar a alguien...).<br />Miedo a las Renuncias.<br />(A cosas materiales, a ambientes, proyectos, estilos de vida, personas...)<br />+ Indicaciones para la reparación:<br />Hacer propias lo de San Pablo:<br />"Todo lo puedo en Aquel que me conforta"<br />"Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres".<br />Conocer y confiar en Jesús<br />Tener un buen guía, algún acompañante (un "Técnico").<br />C. Trabajo Personal.<br />Cada uno, con la plantilla del Anexo que se les entregará, medita acerca de sus "Averías" en el diálogo con Dios (perezas, dudas, miedos).<br />Anexo: para fotocopiar y repartir para que ayude a las jóvenes a la reflexión.<br />DINAMICA 6<br />AVERÍAS DE MI TELÉFONO<br />Oración:<br />LA LLAMADA A MARÍA<br />Material necesario<br />- Dos fotocopias del Texto adaptado de la anunciación<br />- Dos teléfonos (en caso de que se escenifique la Anunciación)<br />- Fotocopia del "Diario de María" y de las dos oraciones comunes<br />- Velas para el gesto del final<br />- Fotocopias de los papeles con los "Sí" también para el gesto.<br />A. Monición de entrada<br />María también tuvo su historia de llamadas de Dios (de timbrazos...) en su vida. Porque lo de María también fue una Vocación: la de ser la Madre del Salvador. Entre todos los momentos de llamada que ella tendría en su vida, hay uno que tiene especial significación e importancia. Un momento único, fundamental en su vida y en la del resto de toda la humanidad: el momento de decir "Sí" a la llamada de Dios, de aceptar el papel que el Padre le encomendaba en su plan de salvación. Se trata de "La llamada a María". Vamos en este rato a tratar de acercarnos a ese relato y a dejar que resuenen en nosotros los sentimientos de ella.<br />B. Canto<br />C. Oración a María, la oyente<br />María, Madre:<br />Tú conoces mi corazón,<br />mi limitación,<br />al verme arrastrado<br />por el egoísmo y la soberbia.<br />Te pido la actitud que Tú tuviste<br />para escuchar el mensaje de Dios.<br />La actitud de disponibilidad, de apertura a<br />su Palabra, a su voluntad.<br />La actitud de valentía para decir Sí<br />a lo que Dios me proponga.<br />La actitud de saber mirar con los ojos de Dios<br />y ver más allá de lo que parece duro,<br />el camino de mi felicidad;<br />más allá de lo que parece difícil,<br />una invitación a superarme;<br />más allá de lo que parece imposible,<br />la presencia de Dios que todo lo puede.<br />María, la del Sí,<br />ayúdame a mirarte a ti con ojos ilusionados<br />y aprender a responder con alegría a la llamada del Padre.<br />D. Palabra de Dios.<br />Vamos a meternos en el pasaje de la Llamada de María. Pero, en el contexto de toda esta convivencia que estamos teniendo, lo vamos a contemplar... en clave de llamada telefónica. ¿Quién sabe si los ángeles de hoy utilizan teléfonos para "anunciar"?<br />(Dos personajes. Uno es el Ángel Gabriel. Otro María. Se puede escenificar. María estaría haciendo alguna tarea doméstica y tiene un teléfono cerca. También el ángel habla por teléfono)<br />-Ríiiing. Ríiiing.<br />MARÍA:(Hablando para sí) ¿Quién será a estas horas? No espero la llamada de nadie.<br />- ¿Sí? ¿Dígame?<br />ÁNGEL: Buenas Noches. ¿Está María?<br />MARÍA: Sí, soy yo.<br />ÁNGEL: En ese caso: Alégrate, llena de gracia, el Señor esta contigo, muy cerquita de ti y nunca te deja.<br />MARÍA: (De nuevo, habla para sí, tapando el auricular) ¿Quien será este que me piropea de este modo? ¿A qué viene tanto halago?<br />(Vuelve a escuchar)<br />ÁNGEL: Deja de temer, María, porque le has caído muy bien a Dios y has hallado gracia ante Él. Concebirás y darás a luz un hijo, al que le pondrás el nombre de Jesús. Será muy grande y lo llamarán el Hijo del que está en lo Alto. Dios le dará el trono de David, de quien desciende. Reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no se acabará nunca.<br />MARÍA: Pero, ¿cómo va a ser todo eso que me cuentas, si no estoy casada?<br />ÁNGEL: Sencillo. Mira, el Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el que nacerá de ti será santo y llamado Hijo de Dios. Créetelo. También tu prima Isabel está embarazada ahora, es su ancianidad y ya está de seis meses la que decían que era estéril. Y es que, para Dios NO HAY NADA IMPOSIBLE.<br />MARÍA: Aquí está la esclava del Señor, que se cumpla en mí tal y como has dicho.<br />ÁNGEL: Adios.<br />MARÍA: Sí,¡ A-Dios se le ocurre cada cosa...!<br />OTRO: Más o menos, esto es PALABRA DE DIOS<br />(Te alabamos, Señor)<br />E. Canto de respuesta<br />F. Reflexión: El día del Angel, tomado del Apócrifo de María, de J. L. Martín Descalzo<br /> (se reparte en este momento).<br />Tomado del "Diario de María"<br />G. Gesto<br />En un clima de silencio, con música de fondo, se les invita a lo siguiente:<br />Por cada sentimiento que se haya despertado en ellos, parecido a alguno de los que han ido apareciendo en la oración (en las oraciones leídas, en el texto de la Anuncianción, en el "Diario de María", en el testimonio...) se les invita a que se levanten y enciendan una vela cada uno y pongan un papel donde se lee "María" delante de la imagen de la virgen, por cada sentimiento experimentado (por ejemplo: disponibilidad, miedo, alegría, esperanza, confianza...). <br />Quien quiera, lo dice también en voz alta.<br />I. Peticiones<br />Convencidos de que en hacer la Voluntad de Dios está la Vida con mayúsculas, digamos:<br />- Para que sepamos escuchar la llamada de Dios<br />HÁGASE EN MÍ SEGÚN TU PALABRA<br />- Para que sepamos responder con alegría<br />HÁGASE EN MÍ SEGÚN TU PALABRA<br />- Para que experimentemos la belleza de esa respuesta<br />HÁGASE EN MÍ SEGÚN TU PALABRA<br />- Para que la llamada de Dios y nuestra respuesta sean un diálogo sin ocultamientos ni caretas por nuestra parte<br />HÁGASE EN MÍ SEGÚN TU PALABRA<br />-....<br />Madre, que escuchaste llena de esperanza el plan de Amor de Dios y respondiste a su llamada:<br />- Ayúdanos a responder a la llamada a la amistad<br />ENSÉÑANOS A DECIR "SÍ"<br />- Ayúdanos a responder a la llamada a la oración<br />ENSÉÑANOS A DECIR "SÍ"<br />- Ayúdanos a responder a la llamada a nuestra vocación<br />ENSÉÑANOS A DECIR "SÍ"<br />- Ayúdanos a responder a la llamada de los más necesitados<br />ENSÉÑANOS A DECIR "SÍ"<br />-...<br />Dios te Salve...<br />J. Canto final: Magníficat<br />Sí Sí Sí SíSí Sí Sí SíSí Sí Sí Sí Sí Sí SíSíSí Sí Sí SíSí Sí Sí SíSí Sí Sí SíSí Sí Sí Sí Sí Sí Sí SíSí Sí Sí SíSí Sí Sí SíSí í<br />Oración:<br />LA LLAMADA A MARÍA<br />CANTO<br />ORACIÓN A MARÍA, LA OYENTE<br />María, Madre:<br />Tú conoces mi corazón, mi limitación, al verme arrastrado por el egoísmo y la soberbia. Te pido la actitud que Tú tuviste para escuchar el mensaje de Dios. La actitud de disponibilidad, de apertura a su Palabra, a su voluntad.<br />La actitud de valentía para decir Sí a lo que Dios me proponga. La actitud de saber mirar con los ojos de Dios y ver más allá de lo que parece duro,<br />el camino de mi felicidad; más allá de lo que parece difícil, una invitación a superarme; más allá de lo que parece imposible, la presencia de Dios que todo lo puede. María, la del Sí, ayúdame a mirarte a ti con ojos ilusionados<br />y aprender a responder con alegría a la llamada del Padre.<br />4. PALABRA DE DIOS<br />.<br />Lc 1, 26-38: la Vocación de María<br />CANTO DE RESPUESTA<br />DINAMICA 7<br />ORACIÓN DE LA MAÑANA:<br />María, la operadora de teléfonos<br />MATERIAL NECESARIO<br />- Cartel con el dibujo de una centralita de teléfonos (de las antiguas: mesa con botones, clavijas, cables..., auriculares con micrófono incorporado para la boca)<br />- Fotocopias de la oración, repartidas.<br />1. MOTIVACIÓN AMBIENTAL<br />Quizás ya existan métodos más avanzados, pero todos conocen el artilugio este que ven en el dibujo (se señala al cartel). Es una centralita de Telefonía. Como ven solían estar provistas de muchos botones, clavijas, conexiones. Servía para poner en diálogo a dos personas por teléfono. Primitivamente en los pueblos todas las llamadas se canalizaban a través de ella. Todas tenían que pasar por el aparato. También en los hoteles y en los lugares con varias extensiones se usaban así. Un instrumento útil al servicio de la<br />comunicación. Pero nos olvidamos algo fundamental. Toda esta labor, todo este proceso, requería el trabajo de una persona que tenía que pasar largos ratos sentada detrás de la centralita para poder hacer las conexiones, contestar a las llamadas, etc. Normalmente era una mujer, llamada "Operadora". Quizá pasara desapercibida. Quizá no fuese un papel importante: lo que realmente se buscaba era hablar con otra persona. Pero era un servicio imprescindible en determinados momentos.<br />Pues bien, María podría ser considerada como la gran "Operadora" cristiana. Ella sólo existe para traernos la presencia de Jesús y para -a la vez- mostrarnos el camino hacia Él. que es -por supuesto- el Verdaderamente importante. Sin embargo la figura de María resulta fundamental en muchos de esos procesos de encuentro con Jesucristo.<br />Dejémonos mover por María en esta oración. Que ella sea una "Operadora" útil en nuestro camino de encuentro con de la Llamada de Dios.<br />2. CANTO <br />3. LECTURA BÍBLICA: pasaje de la Operadora en Caná (Jn 2, 1-12).<br />Vamos a escuchar este pasaje poniendo sobre todo atención a la intervención de María, a menudo puente entre las necesidades de los hombres y Dios, y cómo desaparece de la escena una vez realizada su misión.<br />"Tres días después hubo una boda en Caná de Galilea. La madre de Jesús estaba invitada. También lo estaban Jesús y sus discípulos. Se les acabó el vino, y entonces la madre de Jesús le dijo:<br />-No les queda vino.<br />Jesús le respondió:<br />-Mujer, ¿cómo se te ocurre?. Todavía no ha llegado mi hora.<br />Su madre, sin embargo, dijo a los sirvientes:<br />-HACED LO QUE ÉL OS DIGA.<br />Había allí seis tinajas de piedra, de las que sirven para los ritos de purificación de los judíos, de unos cien litros de capacidad cada una.<br />Jesús indicó a los sirvientes:<br />-Llenad de agua esas tinajas.<br />Y las llenaron hasta el borde. Jesús les dijo:<br />-Sacadlo ahora y llevádselo al mayordomo para que lo pruebe.<br />Y ellos se lo llevaron.<br />El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde lo habían sacado; los sirvientes sí que lo sabían pues habían sacado el agua.<br />Entonces llamó al esposo y le dijo:<br />-Todo el mundo pone al principio el vino mejor, y cuando todos han bebido bastante, se sirve un vino inferior, pero tú has dejado el mejor vino para el final.<br />Este fue el primer signo que hizo Jesús. Lo realizó en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él."<br />PALABRA DEL SEÑOR<br />4. PROFUNDIZACIÓN.<br />Se les invita a que profundicen en el sentido de lo que acaban de escuchar. Para ello se pueden ir lanzando interrogantes, tras los cuales se deja un tiempo de silencio para pensar.<br />- ¿Cuál es la necesidad que aparece en la escena?<br />- ¿Qué hace María ante ello?<br />- ¿Y Jesús?<br />- ¿En qué momento desaparece de la escena María?<br />- ¿Quién es el verdadero protagonista de la escena? (Jesús)<br />- Entonces, ¿cuál es el papel de María?<br />5. REFLEXIÓN.<br />Se podría leer de la siguiente manera: solistas van leyendo las estrofas y, al llegar a lo que está entre paréntesis y en cursiva, se deja unos instantes de silencio para que cada uno lo lea en particular y lo haga suyo.<br />¿De dónde nacen tus palabras, María?<br /> ¿En qué sentido expresaste el secreto más profundo de tu vida en esta invitación a los sirvientes de Caná?<br /> ¿De qué experiencia profunda brotan tus palabras?<br />Ante todo, nacen de una situación de prueba: hablas en un momento de dolor, aunque encubierto. Te habías sentido rechazada. Pero, a pesar de todo, has tenido una enorme confianza en Jesús. Habías escuchado la respuesta de tu hijo: <br />"¿Cómo se te ocurre? Todavía no ha llegado mi hora". <br />Tus palabras manifiestan la superación de una prueba de silencio de Dios; te sentiste probada en tu fe y, a pesar de todo, te fiaste de tu hijo e invitaste a todos a que le obedeciesen sin vacilar.<br />(También yo, a menudo, me siento probado en la fe y en la llamada de Dios. No sé lo que Él quiere de mí. A veces ni siquiera sé si -simplemente- me quiere).<br />Tus palabras nacen de una inclinación profunda de tu corazón. Con ellas expresas el "sí" que diste en la Anunciación. Tras estas palabras estás tú, toda entera: tu "sí" al Señor lleno de alegría y confianza. <br />Claramente nos estás diciendo: estad también vosotros dispuestos a hacer lo que El os pida, todo lo que Dios os diga, ya que encontramos nuestro verdadero bien en hacer su voluntad.<br />(Cómo me gustaría creerme de una vez por todas eso: que Dios no me va a pedir y dar sino lo que es mi verdadero bien. Gracias de todas formas por recordármelo)<br />Cuando les dices a los sirvientes que obedezcan a tu hijo no sabes lo que va hacer. Es como si dijeses: "Haced cualquier cosa que El os diga". Tu corazón vive en la certeza de que hay que fiarse de Dios porque El no engaña, porque Jesús es la solución de situaciones que nos parecen sin salida.<br />(Yo tampoco sé lo que Dios va a hacer conmigo, pero -como tú- intuyo que Él está detrás de mis oscuridades, y que sus promesas... ni defraudan ni engañan).<br />"Haced lo que El os diga". María, no te andas con teorías; no nos invitas a considerar el problema, a buscar causas y culpabilidades... Sencillamente nos dices: haced, obrad. Tú sabes que no son los que dicen "Señor, Señor" sino los que hacen la voluntad de Dios los que entrarán en el Reino de los cielos: el que escucha sus palabras y las pone en práctica. Esto es construir la casa sobre roca. Tú sabes que "bienaventurados" son los que escuchan la Palabra y la guardan, no los que la estudian o discuten y se quedan ahí. <br />(Madre de la experiencia vocacional, muéstrame el camino para hacer la voluntad de Dios y entregarme generosamente al proyecto de vida que Dios tiene sobre mí).<br />6. ORACIÓN COMPARTIDA.<br />Se da un tiempo para que se vayan haciendo oraciones espontáneas, poniendo como intercesora a María. Nos dirigimos a ella diciendo:<br />"María, ayúdame a...."<br />Y todos respondemos:<br />"HACED LO QUE ÉL OS DIGA"<br />7. PADRENUESTRO.<br />Se reza con tranquilidad, sintiéndolo. Y al decir "Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo" se hace silencio.<br />8. ORACIÓN FINAL A MARÍA.<br />"Tú, María, estabas allí, en la fiesta de Caná y con tu presencia la hiciste más fiesta todavía. Era la fiesta de la presencia de tu Hijo con sus discípulos y era también la fiesta de la presencia silenciosa de la Madre. Haz que siempre estemos en actitud de descubrir la voluntad de Dios y de "hacer lo que Jesús nos diga", para que nos acerquemos a la alegría del "buen vino" que viene a traernos, y para que también nosotros nos convirtamos -como tú- en descubridores de las necesidades de los otros y en testigos de que la<br />felicidad está en hacer lo que Dios quiere". AMEN.<br />9. CANTO FINAL.<br />ORACIÓN: MARÍA, LA OPERADORA de TELÉFONO<br />DINAMICA 8<br />EL HOMBRE DEL MÓVIL<br />MATERIAL NECESARIO<br />- Fotocopias de la hoja para hacer el "Proyecto Personal Vocacional".<br />- Móviles de juguetes preparados (para ello, fotocopiar y pegar en los móviles los cartelitos del Anexo).<br />- Disfraz del "de la competencia" (es decir, de diablo, con cuernos y rabo colorado; aunque también puede llevar distintivos de una de las compañías que hacen la competencia a Telefónica)<br />- Hoja de Evaluación de la Convivencia ("PASANDO FACTURA")<br />A. OBJETIVOS:<br />- Orientar a los jóvenes acerca de los instrumentos idóneos para continuar con su discernimiento vocacional, una vez terminada la convivencia.<br />- Al mismo tiempo, prevenirles frente a lo que no ayuda a continuar con ese discernimiento.<br />- Terminar con una Eucaristía toda la convivencia.<br />- Tener tiempo para la evaluación de la convivencia.<br />B. REALIZACIÓN:<br />Se puede seguir el siguiente esquema para haya tiempo para hacer todo lo que se propone en los objetivos anteriores:<br />1. Reunión-charla acerca de los instrumentos de discernimiento.<br />2. Tiempo de reflexión personal para rellenar la hoja "El hombre del Móvil"<br />3. Eucaristía<br />4. En la acción de gracias de la Eucaristía -y como conclusión de toda la convivencia- cumplimenta la hoja de "Factura-Evaluación".<br />1. EL HOMBRE DEL MÓVIL.<br />* A modo de pequeño RESUMEN de toda la convivencia:<br />La Vocación es, básicamente un problema de comunicación (con Dios). Conviene tener en cuenta que:<br />- Para que haya comunicación debe haber Emisor, Transmisor y Receptor. Y el Emisor está continuamente emitiendo, de forma permanente.<br />Por ello hay que estar atentos a:<br />Los timbrazos (señales)<br />La actitud ante la llamada (Parábola del Telefonista)<br />Unas buenas páginas amarillas...<br />Las averías. Detectarlas y poner los medios para solventarlas.<br />* BUENO PERO, Y AHORA ¿QUÉ?.<br />( En este momento, más o menos, sale uno disfrazado de demonio, anunciando que se trata de uno de la compañía de la competencia. Desde ahora tratará de ir contradiciendo todas las propuestas que se van dando de cara a la clarificación vocacional. Deja bien clarito que "el que no quiera plantearse la Vocación de Dios, que haga lo que él diga. Así, si el que está hablando dice que un instrumento útil es la ORACIÓN PERSONAL DIARIA, el que hace de demonio dirá que por supuesto, si no se quiere complicar uno la vida con lo de la vocación "NADA DE ORACIÓN, NI MUCHO MENOS TODOS LOS DÍAS...". <br />Con esta dinámica se trata de que los jovenes se den cuenta claramente de cuáles son los "enemigos del discernimiento vocacional").<br />Al final de la convivencia lo más normal es que uno se encuentre en una de las siguientes situaciones:<br />1. CLARIFICADO: sabiendo cuál es su vocación (laical o de especial consagración)<br />2. ENTRE DOS ALTERNATIVAS: entre Vida Laical o Misionera Consagrada; entre Vida Sacerdotal o Claretiana, etc.<br />3. CON ALGUNA DIFICULTAD: mi familia, mis miedos, cuándo dar el paso, etc.<br />Para todos quizá convenga dar unas pistas para ayudar a mantenerse en disposición de encontrar la Voluntad de Dios. Se trata de procurar convertirse en "hombres y mujeres DEL MÓVIL", puesto que tener un móvil es hoy en día la mejor manera para que en cualquier momento puedas recibir llamadas o comunicarte. El "Tener un Móvil Vocacional" (es decir, usar de los instrumentos que favorecen la cercanía de Dios) ayudará a:<br />* SABER: conocer con claridad mi vocación.<br />* QUERER: desearla, estar ilusionado con ella.<br />* PODER: tomar decisiones, elegir, renunciar...<br />A continuación se indican los instrumentos que pueden ayudar en ese discernimiento. Se trata de que se expliquen brevemente y luego se les de un tiempo para que piensen acciones concretas que van a realizar en cada uno de los ámbitos. (Es como un pequeño Proyecto Personal de Discernimiento Vocacional). Deben ser cosas realizables, sencillas y evaluables. Estos instrumentos son:<br />La Oración personal diaria<br />La Eucaristía (alguna más además de la dominical)<br />La Reconciliación<br />Los Libros Formativos<br />El Acompañamiento Personal<br />El Grupo Vocacional<br />La relación con el Equipo de PJV (directa y por medio del Boletín Vocacional...)<br />Las Convivencia Vocacionales<br />La Relación con María<br />2. TIEMPO PERSONAL.}<br />En un tiempo personal y con la plantilla del "Hombre del Móvil", piensan qué pueden hacer ellos respecto a cada instrumento de ayuda.<br />3. EUCARISTÍA.<br />Dentro de la Eucaristía final, en el momento de la Liturgia de la Palabra, se podrían dejar algunos minutos para que cada uno manifieste algo de lo que ha decidido de cara a ser un "Hombre del Móvil" o hacer una petición sobre aquello que más necesite en este momento de cara a su discernimiento vocacional. En el ofertorio cada uno, simbólicamente podría entregar su hoja del "Hombre del Móvil" e, incluso, decir qué es lo que quiere entregar de modo especial a Dios. Al entregar cada uno su hoja (que después recogería) podría ir tomando a cambio un móvil de juguete - preparados con la inscripción que figura en el Anexo- si se cuenta con ellos. En la Acción de Gracias se les entrega las hojas de "FACTURA-EVALUACIÓN" para que las rellenen y luego las entreguen.<br />EL HOMBRE DEL MÓVIL<br />ORACIÓN PERSONALDIARIAEUCARISTÍARECONCILIACIÓNLIBRO FORMATIVOACOMPAÑAMIENTOPERSONALGRUPO VOCACIONALRELACIÓN CON ELEQUIPO PJVCONVIVENCIASVOCACIONALESRELACIÓN CON MARÍAOTROSINSTRUMENTOS OMEDIOS<br />EVALUACIÓN<br />Convivencia Vocacional<br />Nombre:<br />Dirección: Teléfono:<br />Pasando Factura<br />1. En esta Convivencia lo que más me ha gustado ha sido...<br />2. Y lo que menos...<br />3. He conseguido....<br />4. Pero me ha faltado...<br />5. En el discernimiento de mi vocación me encuentro en esta situación...<br />6. Señala con una x si te gustaría:<br />-Recibir el BOLETÍN VOCACIONAL<br />-Pertenecer a un GRUPO VOCACIONAL cercano a tu lugar de origen<br />-Recibir alguna visita del Equipo de PJV durante este año<br />-Participar en las próximas CONVIVENCIAS VOCACIONALES<br />ALGUNOS TELÉFONOS DE URGENCIAS PARA ESCUCHAR LA LLAMADA DE DIOS<br /><br />¡RIIING!<br />¡RIIIING!<br />Mc , -: LOS CUATRO PRIMEROS DISCÍPULOS<br />Mt,: LEVÍ (MATEO)<br />Mc, -: ELECCIÓN DE LOS DOCE<br />Mt, -: ESCENA DE VOCACIÓN FALLIDA<br />Mc , -: EL JOVEN RICO<br />Mt , -: RENUNCIA POR JESÚS A LOS QUE SE AMA<br />Mc, -: TOMAR LA CRUZ Y NEGARSE A SÍ MISMO<br />Lc , -: RENUNCIA A TODOS LOS BIENES<br />Mt , -: RECOMPENSA AL DESPRENDIMIENTO<br />¿Sí? ¿Dígame?<br />Habla, señor,<br />que tu siervo escucha<br />1sam 3,10<br />DINAMICA 9<br />VEN Y SÍGUEME<br /> <br /> <br />1. Ambientación<br /> <br />Aquella mañana no fue igual que las anteriores. En medio de la tarea cotidiana alguien muy especial se dirigió a unos cuantos hombres y dijo a cada uno: «Ven y sígueme».<br /> <br />No utilizó grandes discursos, ni grandes argumentaciones. Simplemente dijo dos verbos en imperativo con la suficiente fuerza y contenido como para cambiar la vida de aquellos que serían sus futuros discípulos.<br /> <br />            También hoy, Jesús sigue realizando esta llamada a muchos jóvenes para que, como aquellos primeros compañeros de camino, sean pregoneros de la Buena Nueva y transmisores del gran mensaje de amor del Padre.<br /> <br />            Jesús sigue llamando a muchos jóvenes porque necesita mensajeros de su Reino que lleven cada día su Palabra a un mundo tan necesitado de alguien que lo llene en profundidad; un mundo que necesita, aunque no se dé cuenta, de Dios. Jesús sigue llamando y... ¿quién sabe? ¿Tal vez quiere dirigirse a ti?...<br /> <br />            Por eso ahora, a solas contigo mismo y con Dios, prepara tu corazón, tu oído...<br /> <br />            Escucha y deja que él te hable. Sólo así podrás sentir si te está hablando con esas palabras que un día dirigió a sus discípulos: «Ven y sígueme».<br /> <br /> <br />2. Canción<br /> <br />Yo siento, Señor, que tú me amas.<br />Yo siento, Señor, que te puedo amar.<br />Háblame, Señor, que tu siervo escucha.<br />Háblame, ¿qué quieres de mí?<br />Señor, tú has sido grande para mí.<br />En el desierto de mi vida: ¡háblame!<br /> <br />YO QUIERO ESTAR, DISPUESTO A TODO.<br />TOMA MI SER. MI CORAZON ES PARA TI:<br />POR ESO CANTO TUS MARAVILLAS,<br />POR ESO CANTO TU AMOR (bis)<br /> <br />Te alabo, Jesús, por tu grandeza.<br />Mil gracias te doy por tu gran amor.<br />Heme aquí, Señor, para acompañarte.<br />Heme aquí, qué quieres de mí.<br />Señor, tú has sido grande para mí.<br />En el desierto de mi vida: ¡háblame!<br /> <br /> <br /> <br />3. Salmo del hombre abierto a la voluntad de Dios<br /> <br />Hoy, Señor, me presento ante ti<br />con todo lo que soy y lo que tengo.<br />Acudo a ti como persona sedienta, necesitada...<br />porque sé que en ti encontraré respuesta.<br />Siento que no puedo vivir con la duda todo el tiempo<br />y que se acerca el momento de tomar una decisión.<br /> <br />Deseo ponerme ante ti con un corazón abierto como el de María,<br />con los ojos fijos en ti esperando que me dirijas tu Palabra.<br />Deseo ponerme ante ti como Abraham,<br />con el corazón lleno de tu esperanza,<br />poniendo mi vida en tus manos.<br />Deseo ponerme ante ti como Samuel,<br />con los oídos y el corazón dispuestos a escuchar tu voluntad.<br /> <br />Aquí me tienes, Señor,<br />con un deseo profundo de conocer tus designios.<br />Quisiera tener la seguridad<br />de saber lo que me pides en este momento;<br />quisiera que me hablases claramente, como a Samuel.<br />Muchas veces vivo en la eterna duda.<br />Vivo entre dos fuerzas opuestas que me provocan indecisión<br />y en medio de todo no acabo de ver claro.<br /> <br />Sácame, Señor, de esta confusión en que vivo.<br />Quiero saber con certeza el camino que tengo que seguir.<br />Quiero entrar dentro de mí mismo<br />y encontrar la fuerza suficiente<br />para darte una respuesta sin excusas, sin pretextos.<br />Quiero perder tantos miedos<br />que me impiden ver claro<br />el proyecto de vida que puedas tener sobre mí.<br /> <br />¿Qué quieres de mí, Señor? ¡Respóndeme!<br />¿Quieres que sea un discípulo tuyo<br />para anunciarte en medio de este mundo?<br />Señor, ¿qué esperas de mí? ¿por qué yo y no otro?<br />¿Cómo tener la seguridad de que es este mi camino y no otro?<br /> <br />En medio de este enjambre de dudas<br />quiero que sepas, Señor, que haré lo que me pidas.<br />Si me quieres para anunciar tu Reino, cuenta conmigo, Señor.<br />Si necesitas mi colaboración<br />para llevar a todas las personas con las que me encuentre hacia ti,<br />cuenta conmigo, Señor.<br /> <br />Si me llamas a ser testigo tuyo de una forma más radical<br />como consagrado en medio de los hombres,<br />cuenta conmigo, Señor.<br />Y si estás con deseos de dirigir tu Palabra a mi oídos y a mi corazón,<br />habla, Señor, que tu siervo escucha.<br /> <br /> <br /> <br />4. Lectura<br /> <br />Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios». Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?». Ellos le respondieron: «Maestro, ¿dónde vives? Les respondió: «Venid y lo veréis». Fueron, pues, vieron donde vivía y se quedaron con él aquel día.<br /> <br />Jn 2,35-39a<br /> <br />            Salió de nuevo por la orilla del mar, toda la gente acudía a él, y él les enseñaba. Al pasar, vio a Leví, el de Alfeo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme». Él se levantó y le siguió.<br /> <br />Mc 2,13-14<br /> <br /> <br />5. Reflexión<br /> <br />Cuando Jesús vino a los suyos sólo los pobres le recibieron. Los ricos, como tenían de todo, no necesitaban escucharle. En cambio, los pobres, los que carecían de lo más necesario, sí le recibieron. Así era también el grupo de seguidores de Jesús: unos pescadores de Galilea; gente que no se podía permitir grandes lujos, y que por tener un corazón generoso, no les importó seguir al Maestro.<br /> <br />            Por eso, para responder a la llamada de Jesús e incluso seguirle en la vida cotidiana, hay que estar desprendido de muchas cosas, porque seguir a Jesús es dar un paso en el vacío; ofrecerle la mano sabiendo que no sé adónde me llevará; dejar a un lado las seguridades humanas y poner mi seguridad en Dios.<br /> <br />            Sólo quien confía a ciegas en el proyecto de Dios sin pensar qué será de su futuro, está preparado para dar el gran paso.<br /> <br />            En este sentido, los discípulos nos dan ejemplo con su vida. Ellos no piden explicaciones a Jesús; no le preguntan el porqué de esa elección y para qué; no se preocupan por dejar lo que estaban haciendo para seguirle; ni siquiera piensan en el futuro que les espera o en el pasado que dejan. En ellos no hay ni palabras ni dudas. Sólo hay una respuesta, un hecho, una actitud: escuchan la llamada de Jesús y, al momento, lo abandonan todo por seguirle. En seguida y sin dudarlo un instante.<br /> <br /> <br />6. Peticiones<br /> <br />A Dios, de quien tenemos la seguridad que siempre nos escucha, nos dirigimos en oración sabiendo que lo que le pidamos no va a quedar sin respuesta:<br /> <br />• Para que el Señor siga llamando en su Iglesia a personas que quieran dedicar su vida al servicio de la gente, para mostrar el verdadero rostro de Dios. Roguemos al Señor.<br /> <br />• Por todos nosotros que nos encontramos juntos en oración, para que el Señor nos muestre qué pide de nosotros. Roguemos al Señor.<br /> <br />• Por aquellos que, a pesar de sentir la llamada de Dios, no dan el paso definitivo, bien por miedo, por no estar seguros, o por otros motivos. Roguemos al Señor.<br /> <br />• Por todos aquellos que han dedicado su vida al servicio del evangelio, para que Dios les dé ilusión y fuerza en todo momento. Roguemos al Señor.<br /> <br />• Por los misioneros que están trabajando, e incluso entregando la propia vida, en otros países lejanos a su patria. Roguemos al Señor.<br /> <br /> <br />7. Oración: «Manda y ordena lo que quieras»<br /> <br />Señor, tú que nos diste el que te encontráramos<br />y el ánimo para seguir buscándote,<br />no nos abandones al cansancio ni a la desesperanza.<br />Haznos buscarte siempre y cada vez con más ardor.<br />Y danos fuerzas para adelantar en la búsqueda.<br /> <br />Manda y ordena lo que quieras,<br />pero limpia mis oídos para que escuchen tu voz.<br />Sana y abre mis ojos<br />para que descubran tus indicaciones.<br />Aparta de mí toda ignorancia<br />para que reconozca tus caminos.<br />Dime a dónde debo dirigir la mirada para verte a ti,<br />y así poder cumplir lo que te agrada <br />

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