Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

La generación de 1914: José Ortega y Gasset

8,886 views

Published on

Una aproximación a la generación de escritores españoles de 1914, con especial énfasis en José Ortega y Gasset

Published in: Education
  • Be the first to comment

La generación de 1914: José Ortega y Gasset

  1. 1. El ensayo español del siglo XX La generación de 1914: José Ortega y Gasset Gabriela Zayas De Lille IES Leonardo da Vinci Sant Cugat del Vallès
  2. 2. De nuevo el término “Generación” <ul><li>Se utiliza con fines pedagógicos se uiliza para hablar de una serie de escritores muy originales, con unos puntos de vista muy personales, muy diferentes entre sí, pero que vivieron y escribieron en la misma época. </li></ul><ul><li>Nacieron en torno a 1880, tienen actividad desde 1900 y son: Gabriel Miró, Ramón Pérez de Ayala, Juan Ramón Jiménez, José Ortega y Gasset , Manuel Azaña, Gregorio Marañón y Ramón Gómez de la Serna. </li></ul>
  3. 3. Características propias de estos escritores <ul><li>Son escritores innovadores, rompedores, originales. </li></ul><ul><li>Se caracterizan por su sólida formación intelectual y por la sistematización de sus propuestas. </li></ul><ul><li>Son europeístas. Los novecentistas se sienten atraídos por la cultura europea y analizan los problemas de España desde esa nueva perspectiva. Su propuesta consiste en modernizar intelectualmente el país. </li></ul><ul><li>Son intelectualistas. El rechazo del sentimentalismo y de la exaltación personal les lleva al análisis racional del arte, incluso en poesía. </li></ul><ul><li>Buscan el arte puro. El arte ha de perseguir como finalidad única el placer estético. </li></ul><ul><li>Preocupación por la forma. Son esteticistas. Ese anhelo conduce a la depuración máxima del lenguaje, a la perfección en las formas y a un arte para minorías. </li></ul><ul><li>Una de las propuestas es el arte ‘deshumanizado’: el arte puro. </li></ul>
  4. 4. Novecentistas y Noventayochos <ul><li>Tanto la Generación del 98 como la del 14 comparten preocupaciones y convicciones frente al siglo XIX y, más concretamente, frente a la Restauración de la monarquía borbónica. </li></ul><ul><li>Pero a finales de la primera década del siglo XX, las pequeñas disensiones entre ambos grupos comienzan a convertirse en grandes diferencias. </li></ul><ul><li>Ortega declara superada la época del nietzscheanismo puro y combate a Maeztu y a Unamuno. Se declara abiertamente en contra de la insociabilidad en la lectura moral de Baroja. La nueva actitud novecentista se observa claramente en Pérez de Ayala, que deja a un lado la denuncia y el lamento y se propone actuar de una manera práctica. Los componentes de esta generación son conscientes del papel político que debe desempeñar la intelectualidad, tanto en la investigación de la realidad del país como en la defensa del avance liberal. </li></ul>
  5. 5. Escritores ‘del 1914’ Gabriel Miró, Juan Ramón Jiménez, Ramón Gómez de la Serna y Gregorio Marañón. Manuel Azaña, Ramón Pérez de Ayala y José Ortega y Gasset
  6. 6. José Ortega y Gasset Madrid 1883-1955
  7. 7. José Ortega y Gasset <ul><li>Nació en Madrid en 1883. Estudió en la Universidad de Madrid, donde se doctoró en 1904 en Filosofía. </li></ul><ul><li>Posteriormente viajó a Alemania para ampliar sus estudios de Filosofía. Residió en Leipzig, Berlín y, sobre todo, en Marburgo, centro entonces del neokantismo. </li></ul><ul><li>En 1908 regresa a España y en 1911, con apenas 28 años de edad, es nombrado catedrático de Metafísica en la Universidad de Madrid. </li></ul><ul><li>En 1914 publica el libro Meditaciones del Quijote , y por esta época funda la “Liga de Educación Política”, desde la que defiende sus postulados liberales y modernizadores de España. </li></ul><ul><li>En 1923 funda la Revista de Occidente , que con la editorial de igual nombre constituiría durante muchos años el principal medio de difusión en España de las ideas filosóficas europeas, especialmente las alemanas. </li></ul><ul><li>Antes había participado en la creación de la revista España y del diario El Sol. En estos años, Ortega publica España invertebrada y El tema de nuestro tiempo . Más tarde, en la década de los treinta, publica La rebelión de las masas, Meditaciones sobre la técnica y En torno a Galileo . </li></ul><ul><li>Ortega y Gasset murió el año 1955 en Madrid, adonde había regresado poco antes. Tras su muerte aparecieron de forma póstuma otras obras destacables, como Unas lecciones de metafísica. </li></ul><ul><li>Hasta 1910 Ortega defiende una filosofía de tendencia objetivista, en la que se da mayor importancia a las cosas y a las ideas sobre las personas. Pero a partir de 1914, su pensamiento cambia profundamente para discurrir por los cauces del perspectivismo primero (hasta el año 1923), y del racio-vitalismo después (hasta su muerte). </li></ul>
  8. 8. Bibliografía: El Espectador (1916) <ul><li>Cuando el pensamiento se ve forzado a adoptar una actitud beligerante contra el pasado inmediato, la colectividad intelectual queda escindida en dos grupos. De un lado, la gran masa mayoritaria de los que insisten en la ideología establecida; de otro, una escasa minoría de corazones de vanguardia, de almas alerta que vislumbran a lo lejos zonas de piel aún intacta. Esta minoría vive condenada a no ser bien entendida: los gestos que en ella provoca la visión de los nuevos paisajes no pueden ser rectamente interpretados por la masa de retaguardia que avanza a su zaga y aún no ha llegado a la altitud desde la cual la terra incognita se otea. De aquí que la minoría de avanzada viva en una situación de peligro ante el nuevo territorio que ha de conquistar el vulgo retardatario que hostiliza a su espalda. Mientras edifica lo nuevo, tiene que defenderse de lo viejo, manejando a un tiempo, como los reconstructores de Jerusalén, la azada y el asta. </li></ul>
  9. 9. La verdad <ul><li>De todas las enseñanzas que la vida me ha proporcionado, la más acerba, más inquietante, más irritante para mí ha sido convencerme de que la especie menos frecuente sobre la tierra es la de los hombres veraces. Yo he buscado en torno, con mirada suplicante de náufrago los hombres a quienes importase la verdad, la pura verdad, lo que las cosas son por sí mismas, y apenas he hallado alguno. Los he buscado cerca y lejos, entre los artistas y entre los labradores, entre los ingenuos y los &quot;sabios&quot;. Como Ibn-Batuta, he tomado el palo del peregrino y hecho vía por el mundo en busca, como él, de los santos de la tierra, de los hombres de alma especular y serena que reciben la pura reflexión del ser de las cosas. ¡Y he hallado tan pocos, tan pocos, que me ahogo! </li></ul>
  10. 10. La verdad… <ul><li>Sí: congoja de ahogo siento, porque un alma necesita respirar almas afines, y quien ama sobre todo la verdad necesita respirar aire de almas veraces. No he hallado en derredor sino políticos, gentes a quienes no interesa ver el mundo como él es, dispuestas sólo a usar de las cosas como les conviene. Política se hace en las academias y en las escuelas, en un libro de versos y en el libro de historia, en el gesto rígido del hombre moral y en el gesto frívolo del libertino, en el salón de las damas y en la celda del monje (…) </li></ul><ul><li>Hace falta, pues, afirmarse de nuevo en la obligación de la verdad, en el derecho de la verdad. </li></ul>
  11. 11. La España invertebrada <ul><li>El punto de partida de Ortega es la idea de sinoikismo o incorporación, utilizada por Mommsen para la interpretación de la historia de Roma; una nación -dice Ortega- es un sistema dinámico, una empresa, y por tanto o se está integrando o se está desintegrando. Lo que define una nación es un proyecto sugestivo de vida en común; los grupos nacionales &quot;no conviven por estar juntos, sino para hacer juntos algo&quot;. </li></ul>
  12. 12. España Invertebrada 2 <ul><li>Desde este punto de vista interpreta Ortega el nacimiento en España, a principios de siglo, de regionalismos, nacionalismos, separatismos, como una continuación dentro del cuerpo nacional de una tendencia disgregadora iniciada en el Imperio desde fines del siglo XVI y nunca interrrumpida. La unidad española se hace para realizar una gran empresa, una Weltpolitik, como vieron ya Guicciardini y Maquiavelo. </li></ul>
  13. 13. España Invertebrada 3 <ul><li>Pero frente a este impulso de totalización sobreviene luego el particularismo; por etapas sucesivas, desde 1580 se va produciendo la desintegración del Imperio, y al acabar el siglo XIX comienza el particularismo dentro de la Península. &quot;La esencia del particularismo es que cada grupo empieza a sentirse a sí mismo como aparte, y en consecuencia deja de compartir los sentimientos de los demás&quot;. </li></ul>
  14. 14. España invertebrada 4 <ul><li>Ortega advierte que ese particularismo no es sólo de la periferia regionalista, sino también del poder central: &quot;Castilla ha hecho a España, y Castilla la ha deshecho&quot;. La falta de innovación, la angostura del reinado de Felipe III, la identificación que la Monarquía y la Iglesia españolas han hecho de sus destinos propios con los verdaderamente nacionales, todo ello ha fomentado una selección inversa. </li></ul>
  15. 15. La rebelión de las masas <ul><li>Ortega se pregunta: &quot;Quién manda en el mundo?&quot; Europa -dice Ortega- siente graves dudas sobre si manda o no, y sobre si mañana mandará. Hay una desmoralización general: &quot;Europa se ha quedado sin moral&quot;; la vida tiene que estar puesta siempre a una empresa, y las empresas nacionales europeas se han quedado pequeñas, no son suficientes, incitantes ni técnicamente posibles. </li></ul>
  16. 16. La rebelión de las masas <ul><li>El error del pacifismo es pensar que para eliminar la guerra basta con no hacerla o, a lo sumo, trabajar en que no se haga. Y la verdad es que la paz es una cosa que también hay que hacer. Hay que inventar toda una serie de nuevas técnicas . </li></ul>
  17. 17. <ul><li>Si no se hace, las guerras reaparecerán una y otra vez. Uno de los peligros mayores es la información respectiva de unos pueblos sobre otros y el hecho constante de la opinión torpe y equivocada que mutuamente tienen y difunden. Y la consecuencia de todo ello es una crisis de las vigencias europeas. </li></ul>

×