Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

Corrupcion Mexico 1

3,920 views

Published on

  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

Corrupcion Mexico 1

  1. 1. INSTITUTO DE INVESTIGACIONES SOCIALES, UNAM LABORATORIO DE DOCUMENTACIÓN Y ANÁLISIS DE LA CORRUPCIÓN CULTURA DE LA TRANSPARENCIA EN EL SERVICIO PÚBLICO: Prácticas y percepciones relativas a los procedimientos de adquisiciones Encuesta a funcionarios responsables y funcionarios usuarios de los departamentos de adquisiciones de 17 secretarías de estado y 4 organismos descentralizados Abril de 2005 1
  2. 2. UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO INSTITUTO DE INVESTIGACIONES SOCIALES UNIDAD DE ESTUDIOS SOBRE LA OPINIÓN Instituto de Investigaciones Sociales Dr. Rene Millán Valenzuela Laboratorio de Documentación y Análisis de la Corrupción Dr. Antonio Azuela de la Cueva Coordinación y Diseño de la Investigación Mtra. Julia Isabel Flores Dávila Asistentes de investigación Mtro. Carlos Silva Forné Mtro. Mauricio Padrón Innamorato Mtra. Patricia Román Reyes Lic. Rebeca Domínguez Cortina Lic. Jorge Tello Torres Diseño de la muestra y cálculo de estimadores para la obtención de muestra Mtra. Yvon Angulo Análisis estadístico Act. Guillermo Cuevas Pineda Act. Luis Calva Sánchez Act. Enrique Martínez Carpio Apoyo Técnico Lic. Horacio Hernández Avilés Lic. Alberto Romero Beltrán Lic. Carlos Flores Ruiz Apoyo de cómputo Ing. Arturo Mondragón Lule Apoyo secretarial Navorina Díaz Pineda 2
  3. 3. CULTURA DE LA TRANSPARENCIA EN EL SERVICIO PÚBLICO: Percepción del ejercicio de la función pública: opiniones, actitudes y valores Encuesta a funcionarios responsables y funcionarios usuarios de los departamentos de adquisiciones de 17 secretarías de estado y 4 organismos descentralizados ÍNDICE GENERAL 3 I. INTRODUCCION 7 II. APROXIMACIONES TEORICAS 12 II.1. Acercamientos a la corrupción 12 II.1.1. Definiciones 13 II.1.2. Orígenes de la corrupción 14 II.1.3. Diferencias entre corrupción política y burocrática 15 II.1.4. Diversos acercamientos metodológicos 17 II.2. La cultura de la transparencia del servicio público 18 II.2.1. La cultura del servicio público: cultura de la transparencia y cultura de 18 las organizaciones III. APROXIMACIONES METODOLOGICAS 23 III.1. Metodología de la investigación 23 III.2. Variables del estudio 25 III.3. Análisis de las categorías de las respuestas “no sabe” y “no contesta” 27 III.4. Criterios para la clasificación de los funcionarios entrevistados 33 IV. PERFIL LABRAL DE LA POBLACION ENTREVISTADA 37 IV.1. Funciones desarrolladas por los trabajadores 37 IV.2. Participación en los procesos de adquisiciones 38 IV.3. Condición de actividad 38 IV.4. Características del trabajo 39 IV.5. Trayectorias ocupacionales de los funcionarios 39 IV.6. Prestaciones 40 IV.7. Tipos de contratación 41 IV.8. Integración al servicio civil de carrera 41 IV.9. Reclutamiento de personal 42 V. PERFIL SOCIODEMOGRÁFICO DE LA POBLACIÓN ENTREVISTADA 45 V.1. Sexo, estado civil y edad 45 V.2. Escolaridad 45 V.3. Nivel de ingresos 46 V.4. Diferencias por género 47 VI. EVALUACIÓN DE LA SITUACIÓN POLÍTICA Y ECONÓMICA DEL PAÍS 48 VI.1. Percepción de la situación política del país 48 VI.2. Percepción de la situación económica del país 48 VII. EVALUACIÓN DE LA SITUACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA 50 VII.1 Evaluación de la administración pública en México 50 VIII. CALIDAD DE LOS PROCEDIMIENTOS ADMINISTRATIVOS 51 3
  4. 4. VIII.1. Procesos de adquisiciones 51 VIII.2. Adjudicaciones directas y licitaciones restringidas 53 VIII.3. Razones para realizar adjudicaciones directas 58 VIII.4. Evaluación del mecanismo de licitaciones 58 VIII.5. Tiempos de los procesos de adquisición de bienes y servicios 60 IX. RESULTADOS DE LAS ADQUISICIONES 63 IX.1. Evaluación de la calidad de los servicios 63 IX.2. Mejoras en el servicio 63 IX.3. Percepción de la relación con los proveedores 73 X. CONOCIMIENTO Y APEGO A LA LEY 79 X.1. Conocimiento de la ley 79 X.2. Excepciones a las licitaciones públicas 80 X.3. Apego a la normatividad 81 XI. MECANISMOS DE EVALUACION Y CONTROL 83 XI.1. Órganos de evaluación interna 83 XI.2. Consultas a los usuarios 84 XI.3. Procesos de evaluación interna y transparencia 85 XI.4. Procesos de evaluación externa y transparencia 86 XI.4.1. Evaluación de la SECODAM 86 XI.5. Conocimiento de la contraloría social 91 XI.6. Funciones del contralor ciudadano 92 XI.7. Existencia de otras formas de participación ciudadana en los procesos 94 XI.8. Medidas para mejorar la administración 95 XI.9. Beneficios obtenidos por las propuestas 96 XII. CULTURA Y PRÁCTICAS ADMINISTRATIVAS 97 XII.1. Reclutamiento de personal 97 XII.2 Desempeño según prácticas administrativas 99 XII.3. Denuncia de conductas ilícitas 101 XII.4. Aplicación de medidas correctivas 102 XIII. PERCEPCIÓN DE LA TRANSPARENCIA Y CORRUPCIÓN EN LA 103 ADMINISTRACION PUBLICA XIII.1. Valores y actitudes hacia el superior jerárquico 104 XIII.2. Lealtad y confianza 104 XIII.3. Lealtad entre jefes y empleados 107 XIII.4. Lealtad y capacidad 110 XIII.5. Tolerancia hacia conductas de corrupción 113 XIII.6. Cultura de la denuncia 115 XIII.7. Prácticas de corrupción más frecuentes 117 XIII.8. Percepción de la corrupción según niveles de la administración pública 119 XIII.9. Percepción de la corrupción en la acción de la administración en 122 adquisiciones XIII.10 Percepción de niveles de corrupción según Secretarías de Estado 126 XIII.11. Percepción de costos y beneficios de los actos de corrupción 127 XIII.12. Percepción de la penas aplicadas a los actos corruptos 128 XIII.13 Percepción de los tipos de sanciones aplicadas a los funcionarios 129 4
  5. 5. corruptos XIV. ÍNDICE DE ACEPTACIÓN DE PRÁCTICAS DE TRANSPARENCIA Y 132 CORRUPCIÓN Y RESULTADOS PRELIMINARES DE LA REGRESIÓN XV. PERCEPCIONES GENERALES SOBRE LA CORRUCPION 140 XV.1 Origen, causas y responsabilidades frente a la corrupción 140 XV.2. Exceso de trámites 140 XV.3. Centralización de los servicios 141 XV.4. Calificación a la corrupción 141 XV.5. Soluciones percibidas frente a la corrupción 143 XVI. CONCLUSIONES 152 XVII. BIBLIOGRAFÍA 161 ANEXOS ANEXO I. TABLAS CRUZADAS ANEXO II. CUESTIONARIO ANEXO III. DISEÑO MUESTRAL ANEXO IV. LISTADO DE FUNCIONARIOS ENTREVISTADOS POR SECRETARIA 5
  6. 6. I. INTRODUCCION Este trabajo sintetiza los resultados de la investigación Cultura de la Transparencia en el Servicio Público: Prácticas y percepciones relativas a los procedimientos de adquisiciones que consistió en una encuesta a funcionarios responsables y funcionarios usuarios de los departamentos de adquisiciones de 17 secretarías de estado y 4 organismos descentralizados La investigación se orienta a conocer las características de la cultura del servicio público, mediante el estudio de la relación que existe entre los ciudadanos y las instituciones a través de las políticas públicas, que se manifiesta en una cultura del servicio público. Los objetivos generales de la investigación son los siguientes: • Conocer las percepciones y prácticas relativas a los procedimientos de adquisiciones • El apego a una cultura de la legalidad • Medir la tolerancia a prácticas de corrupción de los funcionarios responsables, funcionarios usuarios y proveedores del sector de adquisiciones de 21 dependencias y entidades del Gobierno Federal. Como objetivos particulares de estudio la investigación se dirigió a: • Conocer el impacto de la corrupción en sectores seleccionados de áreas prioritarias en los ámbitos público y privado • Conocer la percepción sobre la corrupción en el ejercicio de la función pública • Conocer el nivel de profesionalización con respecto a la normatividad de los funcionarios y empleados de los sectores público y privado en materia de adquisiciones 6
  7. 7. La encuesta fue diseñada por especialistas del laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción y de la Unidad de Estudios Sobre la Opinión del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM (UDESO), y levantada por las empresas BIMSA, Berumen y Consulta-Mitofsky y procesada por la UDESO, para conocer los factores principales que inciden en las actitudes, opiniones y valores de la población entrevistada frente a la transparencia, la legalidad y el servicio público. La investigación se dirige también, a recoger las percepciones del desempeño institucional y algunos elementos de la cultura del servicio público en México. En ella se sintetizan los resultados de las percepciones, actitudes, opiniones y valores de los funcionarios responsables de adquisiciones y de los funcionarios usuarios de estos servicios, en 17 secretarías de estado y 4 organismos descentralizados del gobierno federal. Con el propósito de hacer posible que el estudio sea replicado por otros, se exponen las nociones teóricas, las consideraciones metodológicas que fundamentan el trabajo, los resultados de la encuesta en el lugar de trabajo aplicada a 1641 personas, así como un breve análisis de sus efectos y significados. De la investigación se desprende que la cultura de la transparencia aún no ha arraigado entre los funcionarios y sus proveedores en el país. La desconfianza y el temor a brindar información se evidenciaron en las negativas de los funcionarios a ser entrevistados. Existe una brecha entre las élites responsables y los usuarios del servicio de adquisiciones. Esta brecha se refleja también en la existencia de dos visiones distintas del servicio público y dos culturas del servicio público distintas. Estas 7
  8. 8. culturas distintas evidencian dos percepciones distintas del país: entre las élites responsables y los usuarios El estudio indica la presencia de dos culturas distintas: entre funcionarios con larga permanencia en la administración pública y los nuevos que recién ingresan, así como entre quienes mencionaron contar con servicio civil de carrera y quienes dijeron no tenerlo. La mitad de la población encuestada reconoce no saber si se realizan licitaciones en las secretarías para la adquisición de bienes, productos o servicios. Los servicios que realizan licitaciones en más elevada proporción son los relacionados con la papelería y los servicios de copiado. Mayormente son los funcionarios de la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de la Función Pública y la Secretaría de la Seguridad Pública quienes indican que nunca se realizan licitaciones. Las razones más destacadas aducidas por los funcionarios encuestados para no llevar a cabo licitaciones son, para cuatro de cada diez encuestados, la dificultad para lograr la rápida adquisición de los bienes y servicios. Una elevada proporción de trabajadores de PEMEX sostiene esta opinión La investigación muestra que existe una gran desconfianza y falta de credibilidad en las instituciones y los partidos políticos y se observa una amplia gama de perspectivas y valoraciones, de corte negativo sobre el sistema de impartición de justicia en el país. Los políticos, los partidos políticos y los sindicatos son las instituciones reconocidas como las más corruptas por los encuestados en general, Las medidas que la población encuestada considera son las más necesarias y eficaces para solucionar el problema de la corrupción son la capacitación al personal, el mejoramiento de la legislación y el aumento de los controles internos. Las medidas consideradas menos eficaces son las denuncias anónimas 8
  9. 9. Finalmente, La presencia de una cultura de transparencia se asocia principalmente con factores: • De índole individual: la escolaridad y la autopercepción • Asociados al sistema político: percepción de corrupción en actores político; percepción de corrupción en la administración y percepción de impunidad, costos de incurrir en conductas de corrupción (aprobar un trámite incorrecto) • Los factores asociados a la trayectoria y el desempeño profesional no son relevantes para explicar la presencia de una cultura de transparencia: no importa si se es funcionario responsable o usuario ambos tienen las mismas posibilidades de participar en actos de corrupción • El conocimiento de la ley no es un factor relevante para la presencia de una cultura de transparencia De lo anterior se desprende: • La importancia de educar en una cultura de la transparencia y de apego a la legalidad • La consolidación efectiva del estado de derecho • Crear condiciones de confianza en las instituciones del sistema político • Homogeneizar y profesionalizar el servicio público Los apartados en los que se divide este informe son los siguientes: el primer apartado contiene una introducción al estudio. Las consideraciones teóricas y metodológicas de la investigación se consignan en un segundo apartado; en el tercero se presenta un perfil de la población entrevistada por lo que respecta a sus puestos y trayectorias; en el cuarto apartado se analiza su perfil sociodemográfico; en un quinto apartado se estudian las percepciones sobre la situación del país que permiten reconstruir el contexto en el que se enmarcan las diversas opiniones; en 9
  10. 10. el sexto apartado se abordan las percepciones y evaluación de la administración publica en México. Un séptimo apartado se dedica a la calidad de los procedimientos administrativos en el área de adquisiciones; en el octavo, se examinan las percepciones sobre el sistema judicial de nuestro país; el octavo se hace lo mismo con los resultados de las adquisiciones. Uno noveno apartado se dirige a estudiar el conocimiento de la ley de adquisiciones, así como las percepciones de su vinculación con la realidad actual del país. En un noveno apartado se estudian la disposición hacia la democracia sus reglas y valores; el décimo apartado se dirige a analizar los mecanismos de evaluación y control del desempeño de las instituciones. El apartado undécimo se dedica al examen de la cultura y prácticas administrativas, mientras que el duodécimo consigna las percepciones de la transparencia y corrupción en la administración pública . El décimo tercer apartado se dirige a recoger las percepciones generales sobre la corrupción en el país. El apartado final incluye un resumen de los resultados de la investigación y consigna las conclusiones del trabajo. El documento se acompaña de cuatro anexos que comprenden: el diseño de la muestra (anexo I), los instrumentos utilizados en la investigación (anexo II) y las tablas que contienen los cruces básicos para cada pregunta (anexo III). En el anexo IV, se presentan la metodología utilizada para realizar el trabajo de campo. Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción Unidad de Estudios Sobre la Opinión Instituto de Investigaciones Sociales UNAM Abril de 2005 10
  11. 11. II. APROXIMACIONES TEORICAS II.1. Acercamientos a la corrupción La corrupción es un fenómeno complejo y multifacético con múltiples causas y efectos y asume varias formas y funciones en distintos contextos. El fenómeno de corrupción varía desde un acto de pago de un soborno, o un pago contraindicado por la ley hasta el mal funcionamiento endémico de un sistema político y económico. El problema de la corrupción ha sido visto como un tema estructural de política o economía, o como un problema moral o cultural individual. La definición de corrupción consecuentemente varía de los términos amplios de “abuso del poder público” hasta “decaimiento moral” a definiciones legales estrictas como un acto de soborno que involucra a un servidor público y una transferencia de recursos tangibles. En consecuencia, el estudio de la corrupción ha sido multidisciplinario y disperso y abarca desde la construcción de modelos teóricos hasta descripciones detalladas de escándalos de corrupción. Se ha estudiado como un problema de subdesarrollo político, económico, moral o cultural. La naturaleza compleja de la corrupción ha llevado a la mayoría de los observadores a estar de acuerdo en que permea varias sociedades y no existen soluciones fáciles a este problema. Se ha hecho notar también que la corrupción no desaparece cuando un país se desarrolla, o se moderniza, sino que toma nuevas formas (Girling: 1997). 11
  12. 12. II.1.1.Definiciones En una extensa revisión de la literatura sobre el tema Amundsen clasifica los discursos académicos contemporáneos sobre corrupción de acuerdo a distintas disciplinas sociales (Amundsen and Fjeldstad 2000). La investigación sobre corrupción incluye la clasificación de las diversas formas de corrupción con el propósito de operacionalizar el concepto. Los investigadores han definido a la corrupción como una relación particular entre el Estado y la sociedad y han elaborado la distinción entre corrupción política y corrupción burocrática. Otra distinción analítica amplia ha sido la de corrupción funcional y corrupción disfuncional, o como un mecanismo de extracción “hacia arriba” o “hacia abajo”. En otras ocasiones el enfoque se centra en la relación entre la corrupción y otros fenómenos o procesos, como por ejemplo, en las agendas recientes de la ciencia política, se ha colocado a la corrupción y la lucha contra la misma en la agenda más amplia de la democratización1 El papel decisivo del estado se refleja en la mayoría de las definiciones de la corrupción, que se entiende como una relación particular estado-sociedad. La corrupción ha sido definida convencionalmente como la apropiación privada de bienes públicos. Es el abuso de los recursos públicos por servidores públicos para la obtención de beneficios privados. La definición de corrupción utilizada por Transparencia Internacional y el Banco Mundial señala que “es el abuso del poder público para fines (o beneficios) privados”2. Otra definición utilizada con frecuencia es “una transacción entre actores de los sectores público y privado a través de la cual los bienes colectivos son ilegítimamente convertidos en beneficios privados. Este último punto, es enfatizado por Rose-Ackerman3 que señala que la 1 . Véase: Jens Chr. Andvig and Odd-Helge Fjeldstad Research on Corruption a Policy Oriented Survey, Final report, December 2000, NORAD Chr. Michelsen Institute (CMI) & Norwegian Institute of International Affairs (NUPI) 2 . Transparency International (1998): “Corruption perception index 1998”. http://www.transparency.de/index.html [13.12.00]. 3 Rose-Ackerman, Rose (1978): Corruption. A Study in Political Economy. London/New York: Academic Press. 12
  13. 13. corrupción existe en la interfase de los sectores públicos y privados, definición que apunta a la distinción weberiana entre lo público y lo privado como fundamento de la administración y la política no corruptas4 En la definición clásica de Nye la corrupción es “un comportamiento que se desvía de los deberes formales de un rol público (por elección o designación) por causas (personales, familiares o de un grupo) a la búsqueda privada de beneficios de riqueza o status5. Samuel Huntington señaló que “donde las oportunidades políticas son escasas, la corrupción ocurre a medida que la gente la utiliza para obtener poder, y donde las oportunidades económicas son pocas, la corrupción ocurre cuando el poder político es utilizado para perseguir riquezas”6. II.1.2.Orígenes de la corrupción Dadas las definiciones de corrupción como un estado particular de la relación entre el Estado y la sociedad los orígenes de la corrupción se localizan en los dos campos de interacción: entre el estado y la sociedad, y más allá de ellos, esto es a nivel nacional e internacional. Además, tiene lugar dentro del propio Estado, en sus varios niveles. En el nivel institucional nacional dentro de los varios niveles y agencias del Estado, la corrupción puede desarrollarse entre las distintas ramas del gobierno (ejecutivo, legislativo o judicial) y entre las instituciones políticas y administrativas. Estas relaciones pueden corromperse por la sobreposición de funciones, autoridades en conflicto, luchas por el poder político o por acceso a recursos escasos, flujos manipulados de información y relaciones personales de dependencia o lealtad. 4 Rose-Ackerman, Susan (1999): Corruption and Government. Causes, Consequences and Reform.Cambridge: Cambridge University Press. 5 Nye, J.S. (1967): “Corruption and political development”, American Political Science Review, vol. 61,no. 2, pp. 417-427. 6 Huntington, S.P. (1968): “Modernization and corruption”, en Political order in Changing Societies, Samuel P. Huntington, New Haven, Connecticut: Yale University Press. Pp. 59–71. 13
  14. 14. En particular, la débil separación entre el servicio público y los partidos políticos, la débil profesionalización de la burocracia y la falta de rendición de cuentas y transparencia administrativa, así como el deficiente control político y de los mecanismos de auditoría incrementarán la corrupción: “A medida que aumenta la discrecionalidad de los servidores públicos a través de regulaciones abundantes, complejas y no transparentes, se incrementará la probabilidad de que aparezca la corrupción”7 II.1.3. Diferencias entre corrupción política y burocrática La distinción entre corrupción política y burocrática es ambigua. Depende de la separación weberiana de la política y la administración, que se ha probado que es difícil de implantar en los países más pobres y por lo tanto, escasamente observable. No obstante, dicha distinción es importante en términos analíticos. La corrupción política es algo más que la desviación de las normas legales formales y escritas, de los mandatos de las cortes y de los códigos de ética profesionales. La corrupción política es cuando los gobernantes abusan de las leyes y las regulaciones o ignorar y arreglan dichas leyes para beneficiar a sus propios intereses o a intereses privados. Se da cuando las bases legales contra las cuales son juzgadas y evaluadas las prácticas corruptas son débiles o sujetas a deformaciones por los líderes. La corrupción política puede ser incidental, controlada o negociada, como en la mayoría de las democracias consolidadas. La corrupción política o gran corrupción tiene lugar en los niveles más altos de la autoridad política, cuando los políticos y tomadores de decisiones quien están investidos del poder de autorizar e implantar las leyes en el nombre del pueblo son corruptos. La corrupción política se da cuando la formulación de las políticas públicas y la legislación se arreglan para beneficiar a los políticos y a los legisladores. 7 Véase: Jens Chr. Andvig and Odd-Helge Fjeldstad Research on Corruption, op. cit. p. 13 14
  15. 15. En forma similar, la corrupción burocrática puede tener lugar en el nivel de implantación de las políticas públicas sin necesariamente ser parte del sistema político o que tenga repercusiones políticas. Esto sucede con frecuencia cuando un gobierno fuerte y transparente ha sido capaz de limpiar los corredores del poder, pero no cada unidad del servicio público, siendo el caso de que ciertos servicios o burócratas están todavía comprometidos con prácticas corruptas. Al mismo tiempo, la corrupción burocrática y la política tienden a desarrollarse en forma conjunta y a reforzarse una a la otra. La corrupción política está apoyada generalmente en pirámides burocráticas extendidas, pirámides de extracción hacia arriba. Y la corrupción en lugares con alto poder es contagiosa a niveles inferiores, es por esta razón que una definición estricta de la definición de corrupción como una desviación de las reglas formales y un enfoque particular en la corrupción burocrática puede estar sesgado. La corrupción burocrática puede ser controlada y restringida cuando existen voluntad y capacidad política para implantar las regulaciones necesarias. En algunas democracias liberales la corrupción ha disminuido a través de auditorías, legislación y reformas institucionales. La corrupción política es de naturaleza incidental y ocasional y se relaciona con el sistema político existente por las reformas, revitalización de las instituciones políticas de rendición de cuentas como las judiciales, legislativas y administrativas. En los países son corrupción sistémica política o administrativa, el marco legal del estado es insuficiente8 como término de referencia para juzgar el problema de la corrupción. Así los efectos degenerativos de la corrupción política no pueden ser contratacados sólo por enfoques legalistas o administrativos. Tendrán que imponerse estándares o metas morales, normativas, éticas y políticas. La 8 Véase: Johnston, Michael (1996): “The search for definitions: The vitality of politics and the issue of corruption.” International Social Science Journal, no. 149, pp. 639-58. 15
  16. 16. corrupción endémica necesita de reformas políticas radicales, un sistema de rendición de cuentas y una democratización profunda. II.1.4.Diversos acercamientos metodológicos Los debates internacionales sobre cómo acercarse al fenómeno de la corrupción se desarrollan sobre una definición general y ampliamente aceptada que es “el abuso del servicio público para la obtención de ganancias privadas” (Amundsen 1999, Rose-Ackerman 1996). Esta definición depende de la existencia de un dominio público que sea reconocible, separado de la esfera privada. En la ciencia política la concepción del servicio público está fuertemente influenciada por el tipo ideal de Max Weber de la racionalidad legal. El paradigma de la racionalidad legal se considera básico para entender la corrupción como la falta de separación de los ámbitos público y privado. Esta perspectiva de análisis de la administración pública ha sido cuestionada. La mayoría de los antropólogos sociales considera que la definición convencional de corrupción es demasiado estrecha y se orienta demasiado a la ilegalidad de las prácticas. “Los juicios de las personas sobre los cursos de la acción no emergen de un juego invariable de normas culturalmente universal que ayude a las personas a decidir si determinadas acciones podrían ser clasificadas como corruptas o no. Sino que es necesario ver cómo varían de un país a otro” 9. Dadas tales variaciones es necesario realizar exploraciones de cómo los actores evalúan por si mismos las prácticas sociales. Algunas normas sociales y de comportamiento tienden a facilitar la corrupción, como la “existencia de unas reglas del juego fluidas y siempre negociables, múltiples sistemas de normas, intermediarios, prácticas de donación de regalos, cadenas de solidaridad, familias extensas, y formas de autoridad 9 Véase: Jens Chr. Andvig and Odd-Helge Fjeldstad Research on Corruption, op. cit. p. 165 16
  17. 17. neopatrimonialistas” (Olivier de Sardan 1996). El examen de las lógicas socioculturales que alimentan las prácticas cotidianas revelará lo que cada quien considera que es y no es la corrupción y ello es materia de la experiencia social. II.2. Cultura de la transparencia del servidor público Es posible situar una de las causas de la corrupción en el modo de relación que desde hace tiempo se ha establecido entre las instituciones y los ciudadanos. La falta de transparencia e información en la toma de decisiones, la escasa participación e involucramiento de los ciudadanos en la elaboración y cambio de las políticas públicas, a los que se aúna la existencia de normas y reglamentaciones inadecuadas u obsoletas, propician la transgresión de las normas y el establecimiento de reglas de juego paralelas basadas en el uso de mecanismos y acuerdos informales, y con ello, la aparición de conductas de corrupción. Lo anterior, ha contribuido a desarrollar una cultura del servicio público, presente en los diversos ámbitos de acción y que es compartida tanto por los ciudadanos, como por los servidores públicos. Una de las características de dicha cultura se muestra en su falta de transparencia, la escasa responsabilidad ciudadana y del servidor público con respecto al uso de los bienes y servicios públicos -que dada la lejanía del ciudadano con respecto a la esfera pública, a la que se considera ajeno-, son considerados como bienes que no pertenecen a nadie en particular, y por ello, susceptibles de disposición. II.2.1.La cultura del servicio público: cultura de la transparencia y cultura de las organizaciones Cultura de la transparencia del servidor público La cultura de la transparencia en el servicio público se define como las ideologías, normas y rutinas orientadas a brindar acceso a la información con oportunidad, 17
  18. 18. visibilidad del trabajo que gobiernan las expectativas y el comportamiento del staff burocrático así como las relaciones de la organización con su entorno externo. La creación de una cultura de acceso, significa crear una cultura donde proveer información sea contemplado como una parte integral y valorada del trabajo de cada servidor público, no entendido como algo accesorio al trabajo real o como una molestia adicional. El cambio en esta percepción influenciará la manera en que es creada la información gubernamental, clasificada y comunicada. El elemento de transparencia significa que las siguientes metas son fundamentales para la cultura del servicio público: • Proporcionar al ciudadano la mayor visibilidad del trabajo que está siendo desarrollado • Proveer información disponible y con oportunidad Uno de los obstáculos mayores que se presenta para implantar cambios conducentes a la transparencia es la existencia de una cultura organizacional fuertemente enraizada, que puede ejerce efectos en el cambio de la organización, limitando la extensión de las reformas e impidiendo ir más allá de los cambios estructurales y de reglas formales para romper con los valores e incentivos subyacentes e incitar a realizar cambios significativos y sustanciales en el comportamiento organizacional. En aquellos lugares donde las metas de las reformas son consistentes con los elementos de la cultura organizacional existente el éxito e dicha implantación ha sido más evidente. Del mismo modo, en donde las reformas han demandado cambios a un nivel profundo de las ideologías, normas y rutinas se ha encontrado con resistencia considerable y en algunos casos, incluso, ha fracasado. 18
  19. 19. Lo que indica la experiencia es que un entendimiento completo de la dinámica compleja del cambio de y dentro de las organizaciones, debe dirigirse no sólo a los factores sistémicos que demandan un cambio, sino también, a los factores internos críticos que moldean la ejecución de las reformas estratégicas y de sus resultados finales. Se plantea entonces la necesidad de discernir la relación dinámica entre las organizaciones y el ambiente, especificar las condiciones bajo las cuales pueden sobrevivir y alternativamente, como obtienen autonomía de e influencia sobre sus principales funciones. independencia financiera, y control sobre la información y la acción experta. Estos son primeros pasos esenciales en la comprensión de las oportunidades y condiciones para el comportamiento y el cambio de las organizaciones. No obstante, sin una teoría social de la organización poco se puede explicar sobre el contenido de esos comportamientos y la dirección y sentido del cambio. Los académicos constructivistas de la teoría sociológica de la organización han ampliado esos modelos para explorar la naturaleza de la acción: la vida social de los actores organizacionales que explica los resultados de comportamiento y los procesos de cambio no predecibles por otros métodos. Estos modelos exploran la interacción de factores internos y externos que generan fuentes de poder independiente e influencia en las políticas públicas y en las prácticas de las organizaciones. El denominador común es la afirmación de que las organizaciones, una vez pasado el punto de su creación, evolucionan para convertirse en actores sociales por derecho propio, desarrollando y desplegando intereses y comportamiento que aseguren su legitimidad y sobrevivencia en los ambientes institucionales externos. Esta concepción de la acción de las organizaciones está construida sobre la observación de las organizaciones que buscan alcanzar sus metas en ambientes 19
  20. 20. competitivos y demandantes, no sólo por la adopción de estructuras formales apropiadas y tecnología, sino también al crear en el tiempo distintas culturas organizacionales. Dentro de las organizaciones la cultura naturalmente evoluciona con el tiempo o es estratégicamente creada por líderes como un medio de enfrentar los requerimientos externos para su supervivencia y crecimiento, así como para alcanzar la integración interna que permita realizar operaciones eficientes y medios de adaptación. Los elementos definitorios de la cultura afectan al comportamiento de las organizaciones a través de reglas formales y estructuras informales que moldean las expectativas de los miembros acerca de sus propios roles e identidades, así como lo que constituyen los pensamientos e ideas normativa e instrumentalmente apropiadas. A lo largo del tiempo, es a través de los procesos de socialización en el que los miembros de la organización internalizan respuestas a los problemas y retos, la cultura organizacional se enraiza fuertemente y se vuelve resistente al cambio. Las mismas ideologías, normas, lenguajes y rutinas que ayudan a aliviar la incertidumbre y proveen estabilidad, también inhiben el aprendizaje organizacional que conlleva una reflexión acerca de ideologías, valores y metas. En otras palabras, esta cultura se convierte en un filtro a través del cual las organizaciones interpretan las señales del ambiente y las traducen en decisiones de la organización con vistas a agendas selectivas y prácticas de política. Más aún, esta cultura actúa como un punto de fricción o de tensión y constricción sobre el cambio llevando a la organización en una trayectoria de múltiples resultados que van desde la preservación del statu quo hasta diversos grados de adaptación o aprendizaje. 20
  21. 21. De lo anterior, se desprende que la creación de acciones tendientes a la creación de nuevas culturas organizacionales en el sector público es un elemento importante para lograr una cultura de la transparencia en el país. 21
  22. 22. III. APROXIMACIONES METODOLOGICAS III.1. Metodología de la investigación Para dar cuenta de las situaciones anteriores, se requiere integrar en un marco básico de interpretación conocimientos de varias disciplinas: la administración pública, el derecho, la sociología, demografía y estadística, pero ello requiere también, de una combinación de metodologías de investigación. Es necesario, por una parte, identificar los puntos de referencia principales de la población estudiada, dibujar un mapa inicial de los entrevistados y las particularidades de su ocupación, trayectoria profesional y de sus características demográficas, sociales y económicas. Por otra parte, importa conocer la opinión, valoraciones y percepciones de los entrevistados sobre los procesos de adquisiciones. Eso sólo es posible mediante el empleo de metodologías cuantitativas, que permiten obtener representatividad, a la vez que extensión. En la investigación se recurrió al uso de la encuesta, con este propósito se diseñaron dos instrumentos: una ficha de registro diseñada para recoger la información de cada entrevistado, su trayectoria profesional y su entorno; y un cuestionario de opinión dirigido a recoger las percepciones, actitudes y valoraciones de los entrevistados sobre el servicio publico, la transparencia en las adquisiciones y la corrupción en el país y en la administración pública. El cuestionario consta de preguntas cerradas y abiertas e incluye una sección sociodemográfica que permite captar datos relativos a las condiciones de vida de los entrevistados (Véase Anexo II). Se elaboraron 16 versiones distintas del cuestionario, para su elaboración se contó con la aportación de distintos sectores: académicos, de la administración pública y del sector privado. Una vez que se aprobó la versión final se llevó a cabo una prueba piloto para conocer la respuesta de los entrevistados a su duración y 22
  23. 23. fraseo, así como la pertinencia de las preguntas y se realizaron nuevas adaptaciones al cuestionario. Durante los meses de septiembre de 2004 a febrero de 2005, se entrevistó en su lugar de trabajo a 1641 funcionarios responsables y usuarios de los departamentos de adquisiciones en 17 secretarías de estado y 4 organismos decentralizados del gobierno federal. Los detalles relativos al diseño de la muestra se consignan en el Anexo metodológico I (Véase Anexo I). Las bases de datos de funcionarios sobre las que se elaboró la muestra fueron proporcionadas por la propia Secretaría de la Función Pública. Hubo que rehacerlas varias veces, debido a imprecisiones y desactualizaciones. En esta tarea colaboró la Secretaría de la Función Pública. Se presentó una fuerte negativa inicial de los funcionarios a ser entrevistados. Al mes de noviembre de 2005 se contabilizaron 2800 visitas y 920 rechazos en 19 de los 21 organismos seleccionados. Dada esta negativa, se solicitó una carta personalizada a cada funcionario responsable de los departamentos de adquisiciones de la Secretaría de la Función Pública para que se permitiera realizar las entrevistas. Se realizaron 3,800 visitas en los 21 organismos seleccionados. Se dieron 294 rechazos definitivos 23
  24. 24. Cuadro 1 Secretarías y organismos públicos visitados  SEP  SECTUR  STRABAJO  PGR  SEGOB  SSALUD  SREXTERIORES  SECONOMÍA  SRA  SENERGÍA  SCT  SEDESOL  SAGARPA  SEMARNAT  SHCP  IMSS  COMISIÓN NACIONAL  CFE DEL AGUA  PEMEX  SFP  SRE Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. III.2. Variables del estudio Las variables consideradas en el estudio fueron las siguientes: • Variables sociodemográficas y socioeconómicas de la población objeto de estudio: Se tuvieron en cuenta variables como el sexo, la edad, así como el nivel de escolaridad, la condición de actividad y el ingreso familiar, y las características de profesionales. Con dichas variables se puede esbozar un perfil sociodemográfico y de trayectoria en el puesto, sus características generales y especificidades. • Percepciones sobre la situación del país: Se tienen en cuenta las percepciones sobre la situación por la que atraviesa México, y las expectativas para el futuro que posee la población entrevistada. • Evaluación de la administración pública en México: Se tuvieron en cuenta las valoraciones de la población frente a diversas instituciones de la administración pública, antes y después del año 2000. • Calidad en los procesos de adquisiciones: Se tuvieron en cuenta los procesos de adjudicaciones directas y licitaciones restringidas, las contrataciones de emergencia, la evaluación de los mecanismos de licitación, y 24
  25. 25. los tiempos y costos de estos procesos. • Resultados de las adquisiciones. En este rubro se consideraron el nivel de satisfacción de los usuarios, la evaluación de la calidad y eficiencia al brindar los servicios, las mejoras en el servicio, la relación con los proveedores y la percepción de corrupción en las adquisiciones. • Conocimiento y apego a la ley de adquisiciones. De acuerdo a los objetivos de la investigación, se le concedió una importancia particular al análisis de las actitudes, opiniones, percepciones y valores de los encuestados sobre la ley de adquisiciones, así como de su aplicación y la cultura de la legalidad en general. • Percepciones sobre los mecanismos de evaluación y auditoría: Se analizaron las actitudes y percepciones sobre los mecanismos de evaluación internos y externos: auditorías, SFP y Contraloría ciudadana. • Cultura y prácticas administrativas: las actitudes, percepciones y opiniones sobre el servicio publico -elementos centrales en el cuestionario- se han analizado a través de la exploración de las percepciones que posee la población entrevistada sobre las prácticas más frecuentes n la administración y los valores que las guían. • Percepciones de la transparencia y corrupción en la administración pública: De igual forma, se analizó esta esfera a través de las opiniones y percepciones que posee la población objeto de estudio sobre las prácticas de corrupción, su origen, causas y evolución, así como las responsabilidades frente a la corrupción. Se incluyen además variables diseñadas para captar los focos de corrupción, los costos y beneficios de los actos corruptos, la percepción de las penas y sanciones aplicadas en esos casos. • Percepciones generales sobre la corrupción. Incluye la calificación de actores políticos y sociales corruptos, la autocalificación en la escala de corrupción; las soluciones percibidas a este problema y preguntas para captar los mecanismos percibidos para solucionarlo. 25
  26. 26. III.3. Análisis de las categorías de las respuestas “no sabe” y “no contesta” La falta de respuesta por parte de los informantes es uno de los posibles errores que afectan a una encuesta en la fase de recogida de la información. En este sentido, nuestra encuesta presentó en muchas preguntas porcentajes muy elevados de la categoría “no sabe / no contesta”, por lo cual, bajo una primera mirada, podría suponerse que se está delante de un error del tipo antes mencionado. Una encuesta que aborda temas sobre corrupción es posible pensar que obtenga un porcentaje muy elevado de falta de respuesta por la reticencia de los entrevistados a contestar sobre un tema de alta sensibilidad. Sin embargo, si desglosamos la categoría entre aquellos informantes que respondieron que no sabían responder la pregunta y aquellos que directamente no quisieron contestar, es la primera categoría en la que se concentran casi todas las respuestas siendo marginal la falta de respuesta en todo el cuestionario. Igualmente habría que preguntarse acerca de tan altos porcentajes de “no sabe” en muchas preguntas de la encuesta. La respuesta a esta interrogante es doble: por un lado preguntas sobre conocimientos muy específicos que muchos informantes no estaban en posición de conocer, y segundo y más preocupante (y este es un resultado interesante del estudio), falta de conocimiento sobre temas que sí deberían conocer funcionarios vinculados en su labores con la temática de las preguntas. Si se dirige una rápida mirada a las tablas cruzadas resultantes del estudio se puede apreciar como los porcentajes de la categoría “no sabe” no alcanzan cifras muy elevadas en aquellas preguntas sobre información personal del entrevistado, o en preguntas de opiniones generales que se realizan. Sólo se alcanzan elevados niveles de no saber contestar en los casos de preguntas sobre conocimientos específicos sobre el funcionamiento de procesos administrativas de su secretaría. Un ejemplo claro de esto son las preguntas referidas a los procesos 26
  27. 27. administrativos en el área de adquisiciones. Los porcentajes de la categoría “no sabe” van elevándose en función del nivel de especificidad de la pregunta en cuanto a los procedimientos al respecto. Al preguntar sobre la frecuencia con la que se hacen adquisiciones directas de algunos productos o servicios los porcentajes de “no sabe” alcanzan a alrededor de un tercio de los entrevistados, mientras que dichos porcentajes alcanzan a tres de cada cuatro entrevistados al preguntar sobre el tiempo de anticipación con el que se inician estos procesos. Ahora bien, podemos apreciar que el comportamiento de ese “no sabe” se distribuye de forma esperable en función del tipo de funcionario que contesta la encuesta. Por un lado, los funcionarios de ocupan cargos de personal de base duplican en la categoría “no sabe” a otros funcionarios de mayor rango tal como podemos apreciar en el siguiente cuadro para el caso de la adquisición directa de vehículos: Cuadro 2 ¿Con qué frecuencia hacen adquisiciones directas de los siguientes productos o servicios? Vehículos A Cargo SIEMPRE NUNCA NS NC Total VECES Mandos Superiores 1.7 7.6 67.1 23.1 0.5 100 Mandos Medios 2.0 10.1 55.7 31.4 0.9 100 Personal Operativo 17.5 55.0 25.0 2.5 100 Personal de Base 1.4 5.1 36.6 56.8 0.2 100 NC 100.0 100 Total 1.6 7.7 54.1 36.0 0.5 100 Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. Más marcada es la diferencia en la misma categoría si se considera si el funcionario tiene o no alguna participación en los procesos de adquisiciones. En este caso en porcentaje de “no sabe” es más de tres veces más elevado para los funcionarios que no participan en estos procesos. Nuevamente ejemplificamos con las adquisiciones directas en el caso de los vehículos: 27
  28. 28. Cuadro 3 ¿Con qué frecuencia hacen adquisiciones directas de los siguientes productos o servicios? Vehículos ¿Tiene usted SIEMPRE A VECES NUNCA NS NC Total alguna SI 3.2 20.2 62.8 13.9 100.0 intervención en NO 1.3 4.8 52.0 41.2 0.7 100.0 los procesos de adquisiciones? Total 1.6 7.7 54.1 36.0 0.5 100.0 Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. El comportamiento de la categoría “no sabe” es similar para el caso de los otros productos y servicios sobre los que se consultó (Véanse Tablas 58 – 63). Como mencionamos anteriormente, los porcentajes son más elevados en las preguntas de procesos más específicos, por ejemplo los tiempos de anticipación de las adquisiciones. En este caso el comportamiento de la categoría “no sabe” también varía dependiendo si se trata de personal de base o de funcionarios de mayor rango, pero por tratarse de conocimientos más específicos los porcentajes de “no sabe” continúan siendo muy elevados. Vemos un ejemplo para el caso de los tiempos de adquisición del material de papelería: Cuadro 4 La última vez que contrataron los siguientes bienes y servicios en esta dependencia, ¿con que tanta anticipación se iniciaron los procesos de adquisición?... Material de papelería MENOS 6 3 Cargo 1 AÑO DE 3 NS NC Total MESES MESES MESES Mandos Superiores 7.4 5.2 7.3 13.7 65.6 0.8 100.0 Mandos Medios 7.5 6.4 4.2 15.8 64.5 1.8 100.0 Personal Operativo 7.5 10.0 5.0 2.5 72.5 2.5 100.0 Personal de Base 2.9 1.8 1.8 9.4 84.0 0.2 100.0 NC 100.0 100.0 Total 6.0 4.6 4.7 12.7 71.1 0.9 100.0 Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. Para el caso de los funcionarios que declararon que participan o no participan en los procesos de adquisiciones las diferencias de la misma categoría son mucho más altas. Igualmente, llama la atención el bajo conocimiento sobre dichos 28
  29. 29. procesos por parte del personal que sí tendría que estar al tanto de dicha información. Nuevamente ejemplifiquemos con el material de papelería, un servicio que muestra un comportamiento similar al de otros productos o servicios sobre los que se interrogó: Cuadro 5 La última vez que contrataron los siguientes bienes y servicios en esta dependencia, ¿con que tanta anticipación se iniciaron los procesos de adquisición?... Material de papelería MENOS 3 ¿Tiene usted alguna 1 AÑO 6 MESES DE 3 NS NC Total MESES intervención en los MESES procesos de SI 9.8 12.6 13.9 22.7 41.0 100.0 adquisiciones? NO 5.1 2.6 2.5 10.3 78.3 1.1 100.0 Total 6.0 4.6 4.7 12.7 71.1 0.9 100.0 Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. Como puede apreciarse, la categoría “no sabe” es el doble para el caso de los funcionarios que declararon no intervenir en las adquisiciones, sin embargo, el porcentaje es muy elevado para los que sí participaron. Los porcentajes de “no sabe” para la pregunta por la suficiencia o insuficiencia de estos tiempos sigue un comportamiento similar al descrito anteriormente (Véanse Tablas 72 a 78). La satisfacción con la calidad de los servicios, como sería esperable, ya no muestra porcentajes tan elevados de “no sabe”. Sin embargo para algunos casos como la flotilla de vehículos o el servicio de viajes los porcentajes de no saber responder son mucho más elevados (53.4% para los vehículos y 46.3% para los servicios de viaje, contra, por ejemplo, 15% en el caso del material de papelería). Lo que sucede es que los usuarios de los dos primeros servicios son mucho menos extendidos que los últimos y eso de refleja en los resultados señalados. Similar es el comportamiento ante las preguntas referidas a la rapidez con que se brindan esos productos o servicios (Véanse Tablas 85 – 90). 29
  30. 30. Cuando las preguntas vuelven a referirse a conocimiento más especializado sobre los procesos de adquisición los porcentajes de la categoría “no sabe” se elevan, pero nuevamente presentan una importante variación en función de nivel de los funcionarios dentro de la secretaría, tal como se ejemplifica en el siguiente cuadro para el caso de el servicio de computadoras. Cuadro 6 Si se cambiara de proveedores, ¿qué tanto cree usted que mejorarían los siguientes servicios? Computadoras Cargo MUCHO ALGO POCO NADA NS NC Total Mandos Superiores 9.0 13.6 15.6 34.4 26.5 0.8 100.0 Mandos Medios 10.1 14.5 14.7 30.9 29.4 0.4 100.0 Personal Operativo 5.0 22.5 12.5 10.0 50.0 100.0 Personal de Base 8.2 10.4 8.4 16.6 55.6 0.8 100.0 NC 100.0 100.0 Total 9.0 13.0 13.0 27.4 36.9 0.7 100.0 Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. Como es esperable, una diferencia más marcada en esta categoría de respuesta se presenta en el caso de la división entre funcionarios que participan y que no participan de los procesos de adquisición. El porcentaje de “no sabe” para el caso de los funcionarios que sí participan de los procesos de adquisiciones es menos de la tercera parte del porcentaje que alcanza para el caso no los que no lo hacen. Igualmente, podría considerarse como falta de conocimiento en la materia que 15% no haya sabido responder a la pregunta. Un comportamiento similar se da en las preguntas que refieren a los otros servicios (Véanse Tablas 91 – 96). Cuadro 7 Si se cambiara de proveedores, ¿qué tanto cree usted que mejorarían los siguientes servicios? Computadoras ¿Tiene usted alguna MUCHO ALGO POCO NADA NS NC Total intervención en los SI 7.9 17.0 20.2 39.7 14.8 0.3 100.0 procesos de NO 9.2 12.1 11.3 24.4 42.2 0.8 100.0 adquisiciones? Total 9.0 13.0 13.0 27.4 36.9 0.7 100.0 Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. 30
  31. 31. Otras preguntas sobre los procesos de adquisición siguen un comportamiento similar al descrito hasta el momento, tal como es el caso de las preguntas sobre las quejas que realizan los proveedores (Tablas 97 y 98), la normatividad sobre las adquisiciones (Tablas 99, 100 y 116) Las preguntas sobre áreas específicas de las secretarías y sobre el conocimiento de la ley de adquisiciones también alcanzan porcentajes de la categoría “no sabe” muy elevados. Para el caso de preguntas sobre áreas o dependencias en las que existe mayor corrupción la frecuencia de la categoría “no sabe” no solamente es muy elevada (cerca de la mitad de los funcionarios entrevistados), sino que el porcentaje no varía en función de los tipos de funcionario. En este caso, el porcentaje elevado no parece deberse a falta de información específica como era el caso de muchas de las anteriores preguntas, sino a la temática sensible de la pregunta y al no querer comprometerse con una respuesta al interior de la misma secretaría en donde se trabaja cotidianamente (Véase Tabla 142). Con relación al conocimiento que los funcionarios tienen sobre la ley de adquisiciones, las diferencias entre funcionarios de distinto tipo vuelven a ser muy significativas. Pongamos el ejemplo de la pregunta sobre los procesos de contratación que establece la Ley de Adquisiciones, particularmente de la mención de la obligación de llamar a una licitación pública. Los porcentajes de la categoría “no sabe” son diversos para los distintos niveles de funcionarios: Cuadro 8 ¿Podría decirme los procesos de contratación que establece la Ley de Adquisiciones? Licitación pública nacional e internacional SI NO Cargo Total MENCION MENCION Mandos Superiores 71.6 28.4 100.0 Mandos Medios 61.4 38.6 100.0 Personal Operativo 42.5 57.5 100.0 Personal de Base 12.1 87.9 100.0 NC 100.0 100.0 Total 49.5 50.5 100.0 Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. 31
  32. 32. La diferencia es aún más marcada para la distinción entre funcionarios que participan en los procesos de adquisición y aquellos que no lo hacen: Cuadro 9 ¿Podría decirme los procesos de contratación que establece la Ley de Adquisiciones? Licitación pública nacional e internacional SI NO ¿Tiene usted alguna Total MENCION MENCION intervención en los SI 89.9 10.1 100.0 procesos de NO 39.9 60.1 100.0 adquisiciones? Total 49.5 50.5 100.0 Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. Nueve de cada diez funcionarios vinculados a los procesos de adquisición mencionaron la necesidad de convocar a licitación pública, mientras que sólo lo hicieron cuatro de cada diez funcionarios que no participan en dichos procedimientos administrativos. Un comportamiento similar de la categoría “no sabe” es el que se presenta en las preguntas que refieran a las excepciones a la ley de adquisiciones, a la realización de auditorias y a la existencia y funcionamiento de los organismos de contralor ciudadano sobre estos procedimientos (Véanse Tablas 162 a 184). III.4 Criterios para la clasificación de los funcionarios entrevistados La clasificación de tipo de funcionarios se hizo con base a sus facultades y nivel de decisión señaladas en el articulo 5 la Ley Federal los Trabajadores al Servicio del Estado, donde describe las funcionarios que desempeñan los funcionarios de confianza de la administración pública federal: Según el artículo 5, son trabajadores de confianza, aquellos que desempeñan funciones que conforme a los catálogos de puestos sean de: 32
  33. 33. a).- Dirección, que le confieren la representatividad e implican poder de decisión en el ejercicio del mando a nivel directores generales, directores de área, adjuntos, subdirectores y jefes de departamento. b).- Inspección, vigilancia y fiscalización: exclusivamente a nivel de las jefaturas y sub- jefaturas, cuando estén considerados en el presupuesto de la dependencia o entidad de que se trate, así como el personal técnico que en forma exclusiva y permanente este desempeñando tales funciones ocupando puestos que a la fecha son de confianza. c).- Manejo de fondos o valores, cuando se implique la facultad legal de disponer de estos, determinando su aplicación o destino. El personal de apoyo queda excluido. d).- Auditoria: a nivel de auditores y sub- auditores generales, así como el personal técnico que en forma exclusiva y permanente desempeñe tales funciones, siempre que presupuestalmente dependa de las contralorías o de las áreas de auditoria. e).- Control directo de adquisiciones: cuando tengan la representación de la dependencia o entidad de que se trate, con facultades para tomar decisiones sobre las adquisiciones y compras, así como el personal encargado de apoyar con elementos técnicos estas decisiones y que ocupe puestos presupuestalmente considerados en estas áreas de las dependencias y entidades con tales características. f).- En almacenes e inventarios, el responsable de autorizar el ingreso o salida de bienes o valores y su destino o la baja y alta en inventarios. g).- Investigación científica, siempre que implique facultades para determinar el sentido y la forma de la investigación que se lleve a cabo. h).- Asesoría o consultaría, únicamente cuando se proporcione a los siguientes servicios públicos superiores; secretario, sub- secretario, oficial mayor, coordinador general y director general en las dependencias del gobierno federal o sus equivalentes en las entidades. i).- El personal adscrito presupuestalmente a las secretarias particulares o ayudantías. 33
  34. 34. j).- Los secretarios particulares de: secretario, sub- secretario, oficial mayor y director general de las dependencias del ejecutivo federal o sus equivalentes en las entidades, así como los destinados presupuestalmente al servicio de los funcionarios a que se refiere la fracción i de este articulo. k).- Los agentes del ministerio publico federal y del distrito. l).- Los agentes de las policías judiciales y los miembros de las policías preventivas. Han de considerarse de base todas las categorías que con aquella clasificación consigne el catalogo de empleos de la federación, para el personal docente de la secretaria de educación publica. La clasificación de los puestos de confianza en cada una de las dependencias o entidades, formara parte de su catalogo de puestos. iii.- en el poder legislativo; en la cámara de diputados; el oficial mayor el director general de departamentos y oficinas, el tesorero general, los cajeros de la tesorería, director general de administración, el oficial mayor de la gran comisión, el director industrial de la imprenta y encuadernación y el director de la biblioteca del congreso. En la contaduría mayor de hacienda: el contador y el subcontador mayor, los directores y subdirectores, los jefes de departamento, los auditores, los asesores y los secretarios particulares de los funcionarios mencionados. En la cámara de senadores: oficial mayor, tesorero y subtesorero; iv.- en el poder judicial: los secretarios de los ministros de la suprema corte de justicia de la nación y en el tribunal superior de justicia del distrito federal, los secretarios del tribunal pleno y de las salas; El personal de base (personal operativo) comprendidos dentro del articulo anterior. Estos se subdividen según las funciones que desempeñan en: Grupos servicios: Personal que se caracteriza por la ejecución de actividades de apoyo mecanográfico, limpieza, mensajería, transportación de personas y 34
  35. 35. documentos, almacenamiento de recursos materiales, mantenimiento y vigilancia de inmuebles, orientación al público Grupo administrativo: Personal que desempeña funciones tales como: elaborar, tramitar y controlar documentos, registrar en controles establecidos, actualizar información, operar máquinas de oficina, glosar documentos, realizar actividades secretariales y de archivo, así como, de cálculo, análisis y clasificación. Grupo técnico: Personal en cuyos puestos se aplican conocimientos teóricos- prácticos como el realizar estudios y programas técnicos, sobre diversas materias de especialización, operar equipos especializados de cómputo y electrónica, etc. Resolviendo problemas de carácter técnico. Grupo profesional: Personal que lleva a cabo la aplicación de conocimientos teórico-científicos, para realizar estudios técnicos y administrativos, que requieren de investigación o del conocimiento de materias a nivel profesional y que permiten evaluar situaciones y proporcionar alternativas de solución. De los funcionarios responsables entrevistados el 68.9% (199) tiene una intervención directa en los procesos de adquisiciones, el 4.5% son responsables de administración de recursos humanos, el 5.5% son responsables de la administración de recursos financieros, el 40.1% son responsables de adquisición de bienes y contratación de servicios y el 26.0% son responsables de administración de bienes y recursos materiales De los funcionarios usuarios entrevistados sólo el 8.7% tiene una intervención directa en los procesos de adquisiciones. El 39.6% de los entrevistados se dedican a las siguientes labores; el 6.9% son analistas de información, el 8.8% se ubican en el asesoramiento y apoyo jurídico, el 7.8% en la auditoria y control, el 10.2% en la elaboración de proyectos y normas y el 47.6% es personal operativo del departamento. 35
  36. 36. IV. PERFIL LABORAL DE LA POBLACIÓN ENTREVISTADA De acuerdo con el cargo que los funcionarios ocupan en las secretarías, el 38.0% respondió que ocupa cargos que se podrían clasificar como de mandos superiores, el 29.1% de los encuestados indicó que ocupa cargos que corresponden a la categoría de mandos medios, el 33.0% contestó que ocupa cargos que se pueden agrupar bajo el rubro de personal operativo (Véase tabla 5). IV. 1. Funciones desarrolladas por los trabajadores Es importante destacar en este análisis las funciones que desarrollan los encuestados en las secretarías en las que trabajan. A este respecto se puede decir que el 41.8% declaró desarrollar funciones operativas en general, el 9.6% se ocupa en el área de adquisiciones de bienes y contratación de servicios, el 8.9% desempeña funciones relacionadas con la elaboración de proyectos y normas, el 7.9% tiene funciones vinculadas con la administración de bienes y recursos materiales, y el resto de los encuestados desarrolla funciones que van desde el análisis de la información (6.0%) hasta el seguimiento de programas (1.3%) (Véase Tabla 1). Entre los encuestados que declararon ocupar mandos superiores, el 31.5% desarrolla funciones operativas en general, el 12.4% se encarga de la elaboración de proyectos y normas y el 11.1% tiene como responsabilidad la adquisición de bienes y contratación de servicios. Un patrón distinto se observa para los encuestados que se ubican en mandos medios de los cuales el 34.6% están en funciones operativas; el 15.1%, en la adquisición de bienes y contratación de servicios y el 11.1% en la administración de bienes y recursos materiales (Véase Tabla 1). La amplia mayoría de los encuestados que se ubica como personal operativo desarrolla funciones operativas en general (60.1%) (Véase Tabla 1). 36
  37. 37. IV. 2. Participación en los procesos de adquisiciones Prácticamente ocho de cada diez encuestados (80.7%) indicaron que no participan del proceso de adquisiciones, mientras que el 19.3% de los encuestados manifestó que participa de este proceso (Véase tabla 12). Los encuestados que tienen cargos de mandos medios y superiores participan en el proceso de adquisiciones en mucho mayor medida (29.5% y 26.2%, respectivamente) que el personal operativo (1.5%) (Véase Tabla 12). Casi todos los funcionarios (97.7%) que trabajan en la Comisión Nacional del Agua y en la Procuraduría General de la República (96.2%) señaló que no intervienen en los procesos de adquisiciones. Mientras que son los entrevistados de la Secretaría de Economía (28.3%) y la Secretaría de Desarrollo Social (27.7%) quienes en mayor proporción señalan tener algún tipo de intervención en los procesos de adquisiciones (Véase tabla 12). IV. 3. Condición de actividad Prácticamente todos los funcionarios de la muestra (93.7%) realizan su trabajo en cada una de las secretarías de manera exclusiva, sin desarrollar otra actividad laboral. Quienes tienen otra ocupación se dedican mayormente al comercio o a un negocio por cuenta propia (32.0%), son profesores (23.3%), tienen oficios varios y diversos (15.5%) o bien declaran ser consultores (10.7%) (Véase Tabla 196). Este mismo patrón se observa al hacer el análisis por cargo o puesto ya que tanto los mandos superiores (93.1%), como los medios (93.9%) y el personal operativo (94.1%) indicaron no tener otro trabajo (Véase Tabla 196). Entre los funcionarios que desarrollan otra actividad laboral además de desempeñarse en las secretarías, destacan los trabajadores de la Secretaría de energía (12.0%), de la Secretaría de Gobernación (10.5%) y el IMSS (9.5) (Véase Tabla 196). 37
  38. 38. IV. 4. Características del trabajo La mayoría de los funcionarios encuestados (68.4%) indican que trabajan de manera interna, en tanto que el 20.5% de los trabajadores desarrolla su actividad tanto de forma interna como de cara al público, y uno de cada diez (10.2%) solo trabaja de cara al público (Véase tabla 4). Prácticamente la totalidad de la población encuestada manifestó que el departamento en el que trabaja no cuenta con otras oficinas o centros. Los trabajadores de la Secretaría de la Función Pública son quienes en mayor medida señalaron esta situación (94.8%), seguidos de los encuestados en la Secretaría de Energía (88.0%) y por último los trabajadores de la Secretaría de Gobernación (87.4%) (Véase Tabla 2). La amplia mayoría (83.3%) de los encuestados indicó que, en la oficina en la que trabajan son asistidos por algún tipo de servicio externo para el desarrollo de su trabajo, mientras que el 15.7% de los encuestados señaló que no reciben asistencia de ningún tipo (Véase tabla 17). IV.5. Trayectorias ocupacionales La mitad de los encuestados (50.1%) señala que ha trabajado siempre en la administración pública en tanto que el 49.7% no lo había hecho hasta el trabajo en la actual secretaría (Véase tabla 6). Mientras que la mayoría de los encuestados con mandos superiores (51.5%) y de mandos medios (51.2%) señalaron haber trabajado siempre en la administración pública, esta proporción desciende al 47.5% del personal operativo (Véase tabla 6). 38
  39. 39. Los funcionarios del IMSS son los que en mayor proporción (65.1%) indican que han trabajado siempre en la administración pública, mientras que los funcionarios de la Secretaría de Gobernación son quienes en menor medida (40.0%) se han desarrollado en este nicho laboral (Véase tabla 6). Si bien no se observaron diferencias significativas en la proporción de encuestados que siempre trabajaron en la administración pública, se encuentran diferencias en las respuestas de los encuestados que siempre han trabajado en la misma secretaría. Casi tres de cada diez encuestados (28.3%) de mandos superiores han trabajado siempre en la misma secretaría, proporción que aumenta a cuatro de cada diez (45.9%) de los encuestados de mandos medios y se incrementa aún más para el personal operativo (75.9%) (Véase tabla 7). Son los trabajadores de PEMEX los que en la proporción más elevada (71.2%) manifiestan que siempre han trabajado en esa institución, mientras que en el extremo opuesto se encuentran los funcionarios de la Secretaría de de Seguridad Pública (el 85.7% de los encuestados indican que no han trabajado siempre en esa secretaria) (Véase tabla 7). Otras instituciones estatales en las que los funcionarios encuestados se han desenvuelto son el Gobierno Estatal (12.6%), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (6.8%), la Secretaría de Salud (5.8%), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (5.6%) y la Procuraduría General de la República (4.3%) (Véase tabla 8). IV.6. Prestaciones El 57.5% de los encuestados reportó contar con prestaciones del ISSSTE, el 21.0% indicó tener prestaciones del IMSS, el 19.7% de los funcionarios entrevistados declaró que cuenta con algún seguro médico privado y el 6.0% de los trabajadores cuentan con prestaciones del hospital de PEMEX (Véase tabla 202). 39
  40. 40. Atendiendo esta situación para cada una de las secretarías se puede observar que la mayoría de los funcionarios entrevistados cuentan con seguros del ISSSTE, IMSS o particulares (Véase tabla 202). IV.7. Tipos de contratación La mayoría de los encuestados (65.4%) indica que es personal de confianza, mientras que el 17.1% señaló estar contratado como empleado de base, el 6.2% de los funcionarios manifestaron que sus contratos son por honorarios; y un 9.8% de los entrevistados indicó que trabajan como eventuales (Véase tabla 14). Los encuestados de mandos superiores en un 88.3% son personal de confianza, los mandos medios en un 76.1% indicaron ser personal de confianza y el personal operativo, en el 36.8% señaló ser empleado de base (Véase tabla 14). Las personas que laboran en la Secretaria de Seguridad Pública indicaron prácticamente en nueve de cada diez casos (87.9%) que son trabajadores de confianza, mientras que el 21.6% de los trabajadores de la Secretaría de Educación Pública trabajan por honorarios. Por otra parte el 32.5% de los entrevistados de las Secretaría de Turismo laboran como empleados de base y el 36.4% de los entrevistados de la Comisión Nacional del Agua respondieron que tienen trabajo por eventualidad (Véase tabla 14). IV.8. Integración al servicio civil de carrera Llama la atención que quienes dijeron pertenecer al servicio civil de carrera superan en número a los funcionarios que realmente pertenecen al servicio civil de carrera de la administración pública federal. Un número considerable de los entrevistados dijo pertenecer al servicio civil de carrera de la administración pública federal: el 36.6% señaló contar con esta integración, mientras que el 40
  41. 41. 56.8% de la población encuestada manifestó no encontrarse integrada al servicio civil de carrera (Véase tabla 10). Lo anterior no sólo pone de relieve un desconocimiento de lo que es el servicio civil de carrera entre los entrevistados, que no conocen en qué consiste dicho servicio y los requisitos necesarios para pertenecer a él; sino que al mismo tiempo, manifiesta una carencia en la información y capacitación brindada en las diversas secretarías y en el servicio público federal. Si se analizan con cuidado las opiniones de quienes dijeron estar incorporados al servicio civil de carrera, contrastan fuertemente con las de los funcionarios que dijeron no pertenecer. La mayoría de los encuestados de mandos superiores (54.7%) indicó estar incorporado al servicio civil de carrera. Esta proporción desciende al 41.7% de los mandos medios y a tan sólo 1 de cada diez encuestados del personal operativo (10.9%). Es de destacar la alta proporción de personal operativo que indicó no saber si está incorporado al servicio civil de carrera (11.2%) frente a 4.2% de los mandos medios y el 2.4% de los mandos superiores (Véase tabla 10). La mayor proporción de funcionarios (61.7%) que se encuentran incorporados al servicio civil de carrera son trabajadores de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y trabajadores de la Secretaría de Gobernación (55.8%). Por otra parte entre las secretarías con menor proporción de trabajadores incorporados al servicio civil de carrera se encuentran el IMSS (el 93.7% de los entrevistados indicó no estar incorporados al servicio civil de carrera) y PEMEX (el 87.5% respondieron de igual forma) (Véase tabla 10). IV.9. Reclutamiento de personal En el cuestionario se incluyó una batería de preguntas que permitieran lograr un acercamiento al reclutamiento de personal y la relación de éste con prácticas de corrupción. 41
  42. 42. Una de las preguntas empleadas con este fin fue: Por lo que usted ha visto, ¿las personas que trabajan en esta oficina, tienen o no tienen parientes trabajando en esta secretaría? El 2.1% respondió sí, todos tienen parientes aquí; el 12.1%, sí, muchas personas tienen parientes aquí; el 38.5%, sí, pocas personas tienen parientes aquí y el 36.5%, no, nadie tiene parientes aquí. El 0.2% dio otra respuesta. El 10.5% no supo y el 0.1% no contestó (Véase tabla 101). Es el personal operativo quien en mayor medida considera que muchas personas tienen parientes trabajando en la secretaría (21.4%), en comparación con los mandos superiores y medios (7.1% y 8.0%, respectivamente) (Véase tabla 101). Por un lado, los encuestados que más señalaron que pocas personas tienen parientes en esa dependencia fueron los de la Secretaría de la Reforma Agraria (60.0%) y los que menos respondieron de esta forma fueron los de la Comisión Nacional del Agua (11.4%). Por otro lado, los funcionarios que más contestaron que nadie tiene parientes en esa secretaría fueron los de la Procuraduría General de la República (61.5%) y los que menos respondieron de esta forma fueron los de la Secretaría de la Reforma Agraria (11.7%), con lo cual se verifica el dato antes mencionado (Véase tabla 101). A continuación se señalan los resultados del análisis con base en el tipo de funcionario. Se percibe que los responsables contestaron en menor medida que pocas personas tienen parientes en esa dependencia (31.5%), en comparación con los usuarios (40.0%). En cuanto a la opción de respuesta no, nadie tiene parientes aquí, se observa una tendencia opuesta (53.3%, los responsables y 32.9%, los usuarios) (Véase tabla 101). El 38.7% de los funcionarios siempre han trabajado en la administración pública ofreció la primera respuesta aquí analizada, mientras que el 38.4% de los no lo han hecho respondió de la misma forma. Para la segunda respuesta con mayor 42
  43. 43. mención, los resultados son los siguientes: 35.2% para los que siempre han trabajo en la administración pública y 38.0% para los que no (Véase tabla 101). Los encuestados que siempre han trabajado en la misma secretaría respondieron en mayor medida que pocas personas tienen parientes en esa dependencia (42.5%), en comparación con los que no lo han hecho (34.9%). En contraste, los que siempre han trabajado en la misma secretaría respondieron en menor medida que nadie tienen parientes ahí (28.6%), en comparación con los que no lo han hecho (41.6%) (Véase tabla 101). El 37.7% de los funcionarios que están incorporados al servicio civil de carrera manifestó que pocas personas tienen parientes en esa secretaría, en comparación con el 38.7% de los que no lo están. Del mismo modo, el 44.7% de los funcionarios que están incorporados al servicio civil de carrera manifestó que nadie tienen parientes ahí, en comparación con el 32.4% de los que no lo están (Véase tabla 101). También se advierte que los funcionarios que intervienen en el proceso de adquisiciones respondieron en mayor medida nadie tienen parientes en esa secretaría (46.7%) en comparación con los que no intervienen (34.1%). Finalmente, los dos tipos de funcionarios respondieron casi con la misma frecuencia que pocas personas tienen parientes en esa dependencia (34.4% y 39.5%, respectivamente) (Véase tabla 101). 43
  44. 44. V. PERFIL SOCIODEMOGRÁFICO DE LA POBLACIÓN ENTREVISTADA V.1. Sexo, estado civil y edad El 54.5% de los funcionarios de secretarias entrevistados fueron hombres y el 45.5% mujeres. El 58.9% de los encuestados están casados, el 28.9% se declararon solteros, el 3.2% indicaron encontrarse viviendo en unión libre, el 4.1% se encuentra divorciado, el 2.1% manifiesta ser viudo y el 2.7% reporta estar separado. Esta población se distribuye por sexo de acuerdo a los grupos de edades de la siguiente manera; Cuadro 10 Distribución por sexo según grupos de edad (porcentajes) Grupos de edad Hombres Mujeres Total 18 a 19 años 28.9 71.1 100.0 20 a 24 años 46.4 53.6 100.0 25 a 29 años 43.3 56.7 100.0 30 a 34 años 50.8 49.2 100.0 35 a 39 años 58.2 41.8 100.0 45 a 49 años 67.4 32.6 100.0 50 a 54 años 58.6 41.4 100.0 Más de 55 años 67.0 33.0 100.0 Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. V.2. Escolaridad Como se puede observar en el siguiente cuadro prácticamente la mayoría de la población encuestada (46.1%) tiene nivel de estudios de licenciatura, en tanto que el 14.3% cuenta con estudios a nivel de maestría, y el 7.8% de los funcionarios declararon haber realizado una carrera comercial. Tan sólo el 0.7% de los encuestados no han tenido estudios, mientras que una proporción muy pequeña (2.1%) no ha concluido la primaria. Se trata entonces de un universo con alta escolaridad (Véase Cuadro 11). 44
  45. 45. Cuadro 11 Nivel de estudios Nivel de estudios Porcentaje No estudió nada 0.7 Primaria incompleta 2.1 Primaria completa 3.2 Secundaria incompleta 2.0 Secundaria completa 6.1 Carrera comercial 7.8 Carrera técnica 3.8 Preparatoria incompleta 3.2 Preparatoria completa 5.0 Licenciatura incompleta 5.0 Licenciatura completa 46.1 Maestría 14.3 Doctorado 0.7 Total 100.0 Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. V.3. Nivel de ingreso familiar La mayoría de la población encuestada (62.1%) declaró percibir ingresos superiores a los diez salarios mínimos, en tanto, tan sólo el 2.0% de los entrevistados manifestó contar con ingresos de 0 a un salario mínimo. La distribución de cada uno de estos estratos se presenta en el siguiente cuadro; Cuadro 12 Distribución del ingreso de la población encuestada (Porcentajes) Más de 10 0 a 1 S.M. 1 a 3 S.M. 3 a 5 S.M. 5 a 7 S.M. 7 a 10 S.M. S.M. 2.0 9.6 10.2 5.6 7.8 62.1 Fuente: Laboratorio de Documentación y Análisis de Corrupción. Unidad de Estudios sobre la Opinión, IISUNAM, 2005. Los funcionarios encuestados de las secretarías de la Procuraduría General de la República (el 80.8%), de PEMEX (el 80.2%), y de la Secretaría de Educación Pública (el 68.6%) son los trabajadores que señalaron en mayor medida percibir remuneraciones superiores a los 10 salarios mínimos. Dentro de los funcionarios que reportaron percibir los niveles salariales más bajos (de cero a un salario 45
  46. 46. mínimo) se encuentran los de la Secretaría de medio ambiente y recursos naturales (el 6.8% percibe de 0 a 1 salario mínimo), los trabajadores de la Secretaría del Trabajo y la Prevención Social (el 6.4% se ubica entre 0 y 1 salario mínimo) y los funcionarios de la Secretaría de turismo (el 6.3% reporta ingresos de 0 a 1 salario mínimo) (Véase Tabla 198). V.4. Diferencias por género A pesar que prácticamente en todas las secretarías predominan los hombres, las mujeres son mayoría en la Secretaría de turismo (constituyen el 62.8% de los funcionarios), la Secretaría de la Función Pública (las mujeres representan el 54.2% del total de trabajadores) y la Secretaría de medio ambiente y recursos naturales (el 51.1% de los funcionarios son mujeres). De los hombres encuestados el 80.3% se desempeña como responsable frente al 19.7% de mujeres en ese mismo puesto. Las mujeres son mayormente (51.0%) usuarias frente a un porcentaje de 49.0% de hombres en esa misma posición. Mientras el 76.0% de los hombres interviene en el proceso de adquisiciones tan solo el 24.0% integra y participa de este proceso. Los hombres están incorporados al servicio civil de carrera en mayor medida (66.0%) que las mujeres (34.0%) (Véase Tabla 193). Importantes diferencias se encuentran para hombres y mujeres tanto por edad como por nivel de escolaridad. Los hombres de 18 a 24 años constituyen el 28.9%, en tanto que las mujeres de ese mismo grupo de edad representan el 71.1%. Por su parte mientras que las mujeres mayores de 55 años representan el 33.0%, los hombres de esa edad representan el 67.0% en el grupo de mayores de 55 años. A su vez mientras que los hombres con primaria o menos representan 2 de cada 10 personas encuestadas con ese nivel de escolaridad (23.5%), las mujeres con este mismo nivel son casi 8 de cada 10 (76.5%). La relación inversa se observa para el nivel de escolaridad más alto: el 76.4% de los hombres cuentan con estudios de posgrado, frente a tan solo el 23.6% de las mujeres en esa situación. También se observa una relación en este sentido al analizar los ingresos (Véase Tabla 193). 46
  47. 47. VI. EVALUACIÓN DE LA SITUACIÓN POLÍTICA Y ECONÓMICA DEL PAÍS VI.1. Percepción de la situación política del país Tomando en cuenta las respuestas de los encuestados se puede observar que una alta proporción de entrevistados (46.6%) percibe como preocupante la situación política del país con respecto a la del año pasado, mientras que el 24.5% indica que es muy inestable la situación del país, el 7.4% de la población encuestada indicó que la situación del país muy estable, el 9.3% señala que es tranquila y el 8.5% señala que la situación política del país es esperanzadora (Véase Tabla 44). Los funcionarios de las secretarías de Hacienda y Crédito Público (53.9%), la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (53.4%) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (51.3%) son quienes en mayor medida consideran que la situación política del país es preocupante (Véase Tabla 44). Los grupos de encuestados que en mayor medida consideraron que la situación del país es preocupante son: los que tienen primaria o menos (55.1%), aquellos cuyo ingreso oscila entre 1 a 3 salarios mínimos (51.0%), y los que pertenecen al grupo de mayor edad. (52.4%) (Véase Tabla 44). IV.2. Percepción de la situación económica del país Las opiniones con respecto a la situación económica del país están divididas; por un lado el 38.0% de la población encuestada considera que la situación económica del país va a empeorar, y por otra parte el 35.5% opinó que la situación ha empeorado. El 15.4% de los encuestados manifestó que la situación va a seguir igual de mal y el 5.4% de los entrevistados opinó que la situación va a seguir igual de bien (Véase Tabla 45). Las características sociodemográficas de la población indican que tanto la edad, como la escolaridad y los ingresos impactan en la percepción de los encuestados, 47
  48. 48. ya que para los más jóvenes la situación del país va a mejorar en un 22.4% de los casos, proporción que se incrementa en un 34.1% en el caso de los de mayor edad. Del mismo modo se puede señalar que mientras que los encuestados con niveles de primaria y menos opinaron que la situación del país mejorará en un 15.3%, para los entrevistados con posgrado esta percepción se incrementa al 35.4%. Finalmente las personas con ingresos más bajos consideran que la situación del país va a mejorar en menor medida (12.1%) que los entrevistados con mayores ingresos (28.3%) (Véase Tabla 45). Las personas que en mayor proporción afirman que la situación del país puede empeorar son las de 18 a 24 años (44.7%), con estudios de primaria o menos (54.1%) y que reciben de 1 a 3 salarios mínimos (54.1%), lo que indica que los entrevistados en situación de mayor vulnerabilidad tienen una expectativa más pesimista –justificada por las carencias de su realidad personal-, sobre el futuro del país (Véase Tabla 46). 48
  49. 49. VII. EVALUACIÓN DE LA SITUACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA VII.1. Evaluación de la administración pública en México Observando las respuestas de las personas que trabajan en las diferentes secretarías, se puede decir que una gran parte de los entrevistados opina que la administración pública en México es más eficiente que en años anteriores (49.8%). Por otro lado el 26.5% afirma que la administración pública es menos eficiente, el 11.9% dice que es igual de eficiente y el 7.3% asegura que es igual de ineficiente que en años anteriores (Véase Tabla 48). Mientras que para la amplia mayoría de los encuestados que ocupan mandos superiores (88.3%) y medios (80.1%), la administración pública en México es más transparente desde el año 2001 a la fecha, esta proporción desciende al 53.2% del personal operativo (Véase Tabla 48). Entre los funcionarios que consideran que administración pública es mas eficiente que en años anteriores, destacan los trabajadores de la Procuraduría General de la República (73.1%), los de la Secretaría de Gobernación (60.0%) y los funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (57.3%). Los responsables de los servicios de adquisiciones en las distintas secretarías opinaron en mayor proporción (56.7%) que es más eficiente la administración pública en México en comparación con los usuarios (48.3%) (Véase Tabla 48). Entre los funcionarios que afirman que la administración pública en México es más transparente sobresalen los entrevistados de la Procuraduría General de la República (92.3%), la Comisión Federal de Electricidad (87.5%) y la Secretaría de Seguridad Pública (86.4%) (Véase Tabla 48). Cabe mencionar que las personas que en mayor proporción contestaron que es más transparente la administración pública, son personas de 25 a 29 años (88.9%), con un alto nivel de estudios (postgrado 87.0%) y con más de 10 SM (86.0%) (Véase Tabla 48). 49

×