Ficha TéCnica De Un Toque De Canela

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Ficha TéCnica De Un Toque De Canela

  1. 1. CUADRO SINÓPTICO DE LA PELÍCULA Un toque de canela<br />TÍTULOUn toque de canelaDIRECCIÓNTassos BoulmetisPAÍSGreciaAÑO1993DURACIÓN110mm.GÉNEROComedia dramática REPARTOGeorge Corraface (Fanis Iakovedis), Ieroklis Michalidis (Savas Iakovidis), Tamer Karadagli (Mustafá), Reina Louizidou (Soultana Iakovidou), Basak Köklukaya (Saime), Tassos Bandi (Vassilis), Stelios Mainas (Tío Aimillios), Markos Osse (Fanis niño), Thodoros Exarchos (Doctor).GUIÓNTassos BoulmatisPRODUCCIÓNLilly Papadopoulou y Artemis Skouloudi.MÚSICAEvanthia MavropsaridisFOTOGRAFÍATakis Zervoulakos.MONTAJEGeorge MavropsaridisFECHA DE ESTRENO19 de noviembre de 2004<br />TEMAUn planteamiento que relaciona cocina, astronomía, especias y vida en el rico marco geográfico del Bósforo de los años sesenta.<br />ARGUMENTO<br />Fanis Iakovidis es un profesor de astrofísica en Atenas. A sus cuarenta años, sus investigaciones sobre la materia negra, hacen de él un especialista famoso en el campo. Su vida atraviesa un impasse que la astronomía no logra resolver. Su abuelo y mentor, Vasilis, vive en Estambul y es un filósofo de la cocina. Fanis no ve a su abuelo desde los 7 años. Por ello, cuando el anciano decide repentinamente regresar a Grecia después de tantos años, su inminente visita se presenta como un acontecimiento clave en la vida de Fanis.<br />TRATAMIENTO DEL ARGUMENTO<br />¿CÓMO SE PRESENTA EL ARGUMENTO?El argumento se presenta como un menú en tres platos. La presentación es clara del contenido de la película. Un bebé intenta aprehender el pezón de su madre para alimentarse. Éste se muestra reticente. La madre para motivarle, pone un poco de azúcar en su pecho. El niño, ante tal énfasis en el sabor, no puede resistirlo y comienza a chupar instintivamente (escena 1). Los primeros platos, Estambul 1959: la infancia, las lecciones del abuelo, la iniciación en el arte culinario, en la magia de las especias, en la percepción de que somos química y cuerpos orgánicos igualmente de perceptibles que la canela o el orégano. “La cocina de Estambul se caracteriza por el abundante uso de especias. Y ello se debe, a que hace tiempo Estambul fue una gran metrópolis. De todo el mundo, abandonaban sus países de origen y viajaban a Estambul para comenzar una nueva vida. Para no olvidar la tierra de donde procedían, estos inmigrantes solían incorporar cuentos tradicionales de sus países a sus recetas culinarias. Todo lo que llevaban en sus maletas era una pizca de pimienta, un poco de orégano y unas hebras de azafrán”. Los segundos platos, Atenas 1964: la infancia y la adolescencia, el amor y la separación, las deportaciones y la extrañeza en Grecia, la Junta Militar y la invasión de Chipre. Finalmente, los postres, la actualidad, el reencuentro entre Seime y Fanis y la percepción de que el tiempo no pasa en vano y que cualquier acontecimiento, hecho o decisión es irreversible.¿CUÁL ES SU TIEMPO?Como dijimos son tres instantáneas sacadas en tres tiempos. Tres ventanas a tres realidades diferentes en la vida de una persona. De la mano del director vamos presenciando las tres secuencias de la vida de Fanis y los sabores que tienen que ver con la infancia, juventud, adolescencia y madurez. Recordemos aquel cuadro de Caspar David de los tres veleros en el mar: uno cercano, otro en un medio plano y el último lejano que representan las tres edades del hombre. O el cuadro de Klimt de las edades de la mujer. Es un film sobre el paso del tiempo en el que el protagonista es la comida. Los intertítulos ayudan al espectador a situarse. Cómo brújulas, nos orientamos perfectamente en este viaje de sabores y experiencias multisensoriales.¿CÓMO ES SU DESARROLLO?En los años 50, Fanis recibe las primeras lecciones de su abuelo en la pequeña tienda situada en el mercado de Estambul. Vasilis sabe cómo influir para que un novio diga que sí a una joven prometida o que una reunión diplomática se desenvuelva por los cauces del diálogo y la prudencia (escena 3). En una de esas sesiones de aprendizaje, Vasilis comenta a su nieto que la palabra “gastrónomo” incluye la palabra “astrónomo” y que la pimienta es caliente y quema, tiene que ver con el sol; Mercurio también quema, por lo que pondremos pimentón; canela para Afrodita (o Venus) que como todas las mujeres es dulce y amarga; finalmente, para la Tierra, sal que no se ve pero que potencia el sabor de los alimentos. Es así, como Fanis va conociendo un universo de sabores, cosa que influirá más tarde en su carrera de astronomía. Para él, la Vía Láctea será siempre algo más que el conjunto de todos sus planetas, galaxias y estrellas al igual que para los antiguos griegos (escena 4). Esta parte es también la del descubrimiento del primer amor: Seime. Si Fanis le dice el secreto de las albóndigas ella bailará para él. El secreto será la canela. (escena 5). En otro momento, el abuelo Vasilis advierte a su nieto que “En Micenas crecen los claveles, en Delfos las rosas, en la acrópolis el orégano. La geografía es mágica y el mejor sitio para aprenderlo es en el faro. Junto al faro la brújula gira descontrolada y el aire magnetiza la mente y los ojos”, sobre todo si estas al lado de la persona que amas y ésta lleva un paraguas de color naranja. En nuestro itinerario vital y gastronómico, “los aperitivos -comenta en algún momento Fanis-, se parecen a las historias que narran los viajes de la humanidad. Contienen sabores y aromas que seducen los sentidos y te preparan para un viaje de aventura. Quizás por eso, la palabra griega “epíestrofí” (regresar), contiene la palabra “estrofí” (vuelta), que a su vez, contiene la palabra “trofí” (comida)” (escena 7). Quizás por eso, la geografía y la gastronomía también están íntimamente relacionadas. Esta primera parte que tiene que ver con los primeros platos termina en la estación de tren de Estambul. Las estaciones de ferrocarril son el lugar de la despedida, la melancolía, las ausencias y los futuros inciertos. Por eso, este punto de la película acaba con la deportación. “Los turcos nos expulsaban como griegos y los griegos nos recibían como turcos”. El abuelo da unos consejos a su nieto: “háblale a los otros de las cosas que no pueden ver porque a todos nos gusta disfrutar de los desconocido, ocurre lo mismo con la comida. ¡Qué importa que no se vea la sal, si la comida es sabrosa y podemos saborearla! No se ve, pero la esencia está en la sal”. Seime también se despide, le regala su minicocina: “Cuando vaya a visitarte tú cocinarás y yo bailaré para ti” (escena 8). Los segundos platos comienzan en Atenas, el año 1964. Es el descubrimiento del talento de Fanis que se revela a sus 7 años como un chef de primera. Esto es muy raro. Todos los casos de jóvenes talentos han acabado mal. El sacerdote ortodoxo exorciza el ambiente pero se rinde encantado a unos canapés de Fanis, para acabar diciendo esto es contranatura, “acaso cocinaba nuestro señor Jesucristo” (escena 10). En el colegio, la maestra explica a su padre que juega con niñas. El padre le regala un tirachinas pero Fanis no quiere matar pájaros. En fin, la conclusión es la prohibición de entrar en la cocina. Fanis decide exiliarse en su propia casa. Vive en el lavabo (escena 11). De repente, decide regresar por su cuenta a Estambul pero el día que escoge para su viaje es el del 21 de abril de 1967, el día en que la Junta militar toma el poder en Grecia. Fanis es rescatado del vagón del tren con destino a Constantinopla en la estación de Atenas. Alistan a Fanis en los Boyscout para reforzar su masculinidad pero acaba sorprendido por la policía cocinando en un burdel. La entrevista con el funcionario de la policía no tiene desperdicio. Un discurso fascistoide con unas prescripciones a modo de receta médica. El policía le aconseja educación patriótica que incluye visita a los palacios reales y al Museo de la Guerra, dos veces por semana después de las comidas (escena 12). El consejo de la maestra va en el mismo sentido. Fanis debe aprender orgullo étnico y los héroes griegos (escena 13). Fanis regresa al burdel. Sus primeras experiencias sexuales son allí. Cocina a cambio de favores sexuales. La voz, en off de Fanis sugiere que: “Los primeros platos de nuestra cocina, de un modo u otro siempre te hacen volver a la infancia. Al instante, te sientes sumergido en las generosas ofrendas de la cocinera para disfrutarlas plenamente hasta que se oye el sonido del teléfono, el timbre de la puerta o la voz de un mensaje”. En este momento, la radio anuncia la invasión de Chipre por los turcos, acontecimiento que sucedió en julio de 1974 (escena 14). Esta parte finaliza con la travesura de Fanis con su tío Aemillios, por cierto capitán de cruceros de lujo por el Mediterráneo, un Ulises contemporáneo que anhela Ítaca. Tío Aemillios anuncia a Fanis que se va a casar. Para la ocasión, a la que asistirá el abuelo, pide a Fanis que cocine para él. Lela, su prometida, sólo cocina huevos fritos. El abuelo debe quedar impresionado. Fanis le pide que abandone. Que no se case. Aemillios contesta: “En la vida hay dos clases de viajeros. Los que miran al mapa para trazar una nueva ruta y los que se miran en el espejo. Los que miran el mapa son los que se van. Los que se miran en el espejo son los que regresan. Yo me he mirado en el espejo antes de este viaje. He encontrado a Lela, una buena chica de buena familia y he pedido su mano. Yo nunca había hecho una cosa así. Cumpliré mi promesa y me casaré con ella. Lo he prometido” (escena 15). Fanis traza un plan. Pone Kisamu mut en el hunkiar y hace vomitar a toda la familia. Definitivamente, el abuelo no acude. Su padre, Savas Michalidis, es taxativo en su aseveración: “El abuelo jamás abandonará Estambul. Ninguno de nosotros lo habría hecho por nada del mundo. A Estambul la llaman la ciudad porque es la ciudad más bonita del mundo. Cuando fueron a avisarnos. El oficial turco me dijo al oído que si me convertía al Islam, yo, no vosotros, podríamos quedarnos. No habría problema. ¿Sabes que me atormenta todos estos años? Que no dije que no inmediatamente. Durante cinco segundos lo estuve pensando seriamente. Que el señor me perdone. Aquellos fueron los cinco peores segundos de mi vida. La música, puestas de sol, conversaciones, Grecia. La Grecia que nosotros imaginábamos era más bonita que la que encontramos cuando llegamos. Que Dios me perdone. Quitáoslo de la cabeza porque el abuelo no vendrá mañana”. La última parte tiene que ver con los postres. Como es el final, no contaré mucho. Pero sí diré que es la parte de la reconciliación, reconciliación con el pasado, con el amor, con la historia, con la ciencia. Fanis regresa a Estambul y pretende quedarse. Se dirige a la Universidad del Bósforo a buscar trabajo. Podrá impartir un seminario sobre la materia negra. Imaginamos que nunca abandonará Estambul. También es la reconciliación con Seime, aunque ésta también ha dirigido su vida en otro sentido en ausencia de Fanis. Anticiparé que el primer amor es el más auténtico, perdurable, inocente, mágico, imborrable, melancólico. Finalizaré diciendo lo que Fanis respecto a los postres: “En nuestra cocina, los postres son el epílogo de todos los cuentos de hadas. Al final, a la hora de la verdad, todas las emociones que nuestro héroe ha temido y evitado, salen a flote. Los postres amortiguan los sonidos y terminan con la celebración” (escena 17).¿HAY ALGÚN DESENCADENANTE?El desencadenante, como dijimos es la inminente visita del abuelo Vasilis a Atenas. Fanis no lo ve desde los 7 años. Como veremos, la visita es abortada por un acontecimiento que sorprende a todos. ¿ES ADECUADO EN RELACIÓN CON EL TEMA QUE PRETENDE DESARROLLAR?Muy adecuado. Boulmetis nos lleva por una odisea de sabores, olores, fragancias, especias en conexión con el universo y la naturaleza humana. Como dije anteriormente somos química. La pimienta nos hace estornudar; la cebolla, llorar; la canela nos vuelve simpáticos; el chocolate, alegres; el pimentón nos pide agua; el ajo nos da calor; el azúcar, no os digo lo que hace el azúcar y la sal, mmmmh la sal, nos alegra un día y un buen tomate.¿HAY MÁS TEMAS?Sí, hay más temas. El tema de las deportaciones. En la estación de Estambul, Fanis comenta que odia los uniformes, de los policías, de los bomberos, de los militares, pero los que más, los de los agentes de inmigración. Ese día los agentes de inmigración ultrajaron todas sus pequeñas propiedades con tiza (escena 9). Todos los deportados del mundo han pasado por esa experiencia. ¿Por qué las deportaciones? La arbitrariedad política gobierna las deportaciones. En medio, miles y miles de vidas que van cargados con sus pertenencias hacia un futuro incierto. Tendrían que estar prohibidas las deportaciones. ¿Qué está en la base de estas decisiones? El miedo al otro, al desconocido, al inmigrante, al “sin papeles”. Se niega la común humanidad. Todos somos Ulises. El hombre camina, no es un animal de raíces. ¿Quién no se ha sentido paria en algún momento de su vida? Las estaciones de tren son tristes porque están llenas de maletas que viajan, a veces, en dirección única. Como Asja Lacis, la calle de dirección única de Walter Benjamin, otro deportado que murió en la frontera franco española en Port-Bou al ingerir una pastilla de morfina por miedo a caer en manos de la Gestapo. Las fronteras debieran estar prohibidas. Acaso no es la misma tierra en un lado o en otro. Las barreras administrativas, obstruyen los sueños, abortan los viajes, cercenan las ilusiones, separan a las personas, no sólo de la común humanidad sino de sí mismas. Otro tema es el de las dictaduras militares como la que se aupó al poder el 21 de abril de 1967 “el régimen de los coroneles”, recordemos la película Z de Costas Gavras del año 1969, que aborda este tema. Miles de personas, especialmente comunistas, fueron arrestadas. La Junta militar impuso una serie de decretos que anulaba las libertades civiles, la censura de prensa y la abolición de los partidos políticos, todo esto duró hasta Julio de 1974, se llamó a Karamanlís para formar el primer gobierno civil desde 1967. Todo esto nos suena verdad. Los españoles padecimos cuarenta años de dictadura militar en el que estas prácticas eran familiares: detenciones, arrestos, torturas, ejecuciones, límites en la libertad de expresión, de asociación, de prensa, partido único, nacional-catolicismo y miedo, mucho miedo.El otro tema es la invasión de Chipre. El 23 Julio de 1974, las tropas turcas invadieron Chipre y se cargaron la Enosis (unión con Grecia). En Agosto los turcos controlaban el tercio norte de la isla. En diciembre el obispo Makarios, tomó la presidencia. Todos hemos visto la ciudad de Nicosia dividida en dos por un muro que como el de Berlín, dividía el lado turco del griego a través de calles, barrios e incluso casas. Las alambradas de nuevo en el corazón de Europa. ¿Cuántos muros más? Desde entonces la división tiene un nombre: Nicosia. ¿Hasta cuándo? Estamos obligados a recordar para no repetir la historia pero el hombre debe ser el animal amnésico por excelencia. Olvidamos fácilmente y repetimos la historia, sus horrores, sus guerras, sus lágrimas y lamentaciones.¿CÓMO RESUELVE?El tema se resuelve en Estambul, la ciudad más bella del mundo a ambos lados del Estrecho del Bósforo, a sur el Mar de Mármara, al norte el Mar Muerto. Puerta de Oriente. Estambul es la antigua Constantinopla. En el año 324, Constantino I El Grande eligió la antigua ciudad de Bizancio como nueva capital imperial. Sobre siete colinas, como Roma, antiguamente estuvo rodeada de murallas que en la actualidad han desaparecido. Estambul es la otra protagonista de la historia al igual que su hermana Atenas. Cuna de la Filosofía. Fanis hace un viaje a Estambul para reconciliarse con su pasado, la escena en el antiguo colmado del abuelo así lo demuestra. Fanis va recogiendo restos de antiguas esencias que componían el desván del abuelo para formar un universo en miniatura. Una vez establecido, Fanis sopla para darle vida. Todo empieza a moverse como animado por la fuerza misteriosa de la energía que sostiene el cosmos en su inmensidad.<br />EL ESTRENO<br />La película rodada en Atenas y Estambul, se estrenó en Grecia el 24 de octubre de 2003 batiendo los récord de taquilla con más de 65.000 espectadores, a pesar de que se proyectara sólo en 41 salas de todo el país. En su segunda semana, el porcentaje de taquilla aumentó sin precedentes en un 53%. Anunciada como la réplica mediterránea de Como agua para chocolate, la película ha sido número uno en las taquillas de Grecia durante siete semanas consecutivas. Un toque de canela ha participado en la Sección Oficial del Festival de Tribeca (Nueva York) y ha sido premiada con 8 galardones en el Festival Nacional de Grecia y con el Premio del Público del Festival Internacional de cine de Tesalónica. Su proyección en la SEMINCI (Semana Internacional de Cine de Valladolid), dentro de la sección “Punto de Encuentro”, obtuvo un éxito rotundo.<br />EL DIRECTOR<br />La película es en cierto modo, autobiográfica. Tassos Boulmetis ha señalado que “nací en 1957 y me trasladé a Grecia con mi familia tras la deportación de 1964. Después de 30 años volví a Estambul para visitar mi antiguo hogar, la tienda de mi padre y el colmado de mi abuelo. Cuando toqué el timbre de la escuela, la señora Emilia, mi profesora de primaria, abrió la puerta. No la había visto desde entonces. Mis dos abuelos nacieron y murieron en Estambul. Los griegos inmigrados a Estambul eran miembros activos y dinámicos de una comunidad próspera (y no miembros pasivos e inactivos de una minoría). No obstante, tuvieron la mala suerte de sufrir las consecuencias de un conflicto político: por un lado, estaba la política turca extendida en todo el país que con una paciencia hábil y perdurable consiguió despoblar una parte floreciente de la minoría y, por otro lado, estaba la política griega corta de miras que, sin una estrategia ni una visión de futuro nacional, provocó sin darse cuenta la despoblación de esta próspera sociedad griega que vivía en Estambul. Por lo tanto, la ira que se respira en mi película está dirigida principalmente a los griegos y no a mis enemigos”.<br />JUICIO PERSONAL<br />Una buena peli que abre el apetito y promete muchos viajes. Buenas noches y buena suerte mis queridos bucaneros o, mejor, butaqueros. Hasta la próxima sesión de radio en 35 mm, vuestra radio más cinéfila en Radio Sígula.<br />

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