Dios como Nuestro Redentor

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Dios como Nuestro Redentor

  1. 1. Lección 3 para el 21 de enero de 2012
  2. 2. ¿Qué motivó la muerte de Jesús, el amor o la ira de Dios? “Ciertamente, la ira de Dios “Pero Dios demuestra su viene revelándose desde elamor por nosotros en esto: cielo contra toda impiedad e en que cuando todavía injusticia de los seres éramos pecadores, Cristo humanos, que con su maldad murió por nosotros” (Romanos, 5: 8 NVI) obstruyen la verdad” (Romanos, 1: 18 NVI) El sacrificio de Jesús fue motivado por el amor de Dios hacia nosotros. La ira de Dios se dirige contra el pecado y no contra los pecadores. El amor, la justicia y la compasión son la fuente de la redención. Al comprender cuán odioso es el pecado a los ojos de Dios, comprendemos mejor su amor al hacerse pecado por nosotros.
  3. 3. “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entretu simiente y la simiente suya; ésta te herirá enla cabeza, y tú le herirás en el calcañar” (Génesis, 3: 15)“Estas observaciones muestran claramente queen este anuncio está condensada la relación delgran conflicto entre Cristo y Satanás, una batallaque comenzó en el cielo (Apoc. 12: 7-9), continuóen la tierra, donde Cristo otra vez derrotó aSatanás (Heb. 2: 14), y terminará finalmente con ladestrucción del maligno al fin del milenio (Apoc.20: 10). Cristo no salió ileso de esta batalla. Lasseñales de los clavos en sus manos y pies y lacicatriz en su costado serán recordativos eternosde la fiera lucha en la cual la serpiente hirió a lasimiente de la mujer (Juan 20: 25; Zac. 13: 6; PE 53)”(CBA, tomo 1, sobre Génesis 3: 15)“Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies” (Romanos, 16: 20)
  4. 4. En este acto vemos reflejado tanto alPadre que entrega al Hijo, como al Hijoque entrega voluntariamente su vida.“En la ofrenda de Isaac, Dios tuvo elpropósito de prefigurar el sacrificio desu Hijo. Isaac era una figura del Hijo deDios que fue ofrecido como sacrificio porlos pecados del mundo. Dios deseabaimpresionar en Abraham el evangeliode salvación para los hombres... Habíade entender en su propio caso cuángrande era la abnegación del Diosinfinito al dar a su Hijo para rescatar alhombre de la ruina” E.G.W. (A fin de conocerle, 14 de enero)
  5. 5. ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿ysobre quién se ha manifestado el brazo deJehová? Subirá cual renuevo delante deél, y como raíz de tierra seca; no hayparecer en él, ni hermosura; leveremos, mas sin atractivo para que ledeseemos.
  6. 6. Despreciado y desechado entre loshombres, varón dedolores, experimentado en quebranto; ycomo que escondimos de él elrostro, fue menospreciado, y no loestimamos.
  7. 7. Ciertamente llevó él nuestrasenfermedades, y sufrió nuestros dolores;y nosotros le tuvimos por azotado, porherido de Dios y abatido.
  8. 8. Mas él herido fue por nuestrasrebeliones, molido por nuestros pecados; elcastigo de nuestra paz fue sobre él, y porsu llaga fuimos nosotros curados.
  9. 9. Todos nosotros nos descarriamos comoovejas, cada cual se apartó por sucamino; mas Jehová cargó en él elpecado de todos nosotros.
  10. 10. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca;como cordero fue llevado al matadero; ycomo oveja delante de sustrasquiladores, enmudeció, y no abrió suboca.
  11. 11. Por cárcel y por juicio fue quitado; y sugeneración, ¿quién la contará? Porque fuecortado de la tierra de los vivientes, ypor la rebelión de mi pueblo fue herido.
  12. 12. Y se dispuso con los impíos susepultura, mas con los ricos fue en sumuerte; aunque nunca hizo maldad, nihubo engaño en su boca.
  13. 13. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo,sujetándole a padecimiento. Cuando hayapuesto su vida en expiación por el pecado,verá linaje, vivirá por largos días, y lavoluntad de Jehová será en su manoprosperada.
  14. 14. Verá el fruto de la aflicción de su alma, yquedará satisfecho; por su conocimientojustificará mi siervo justo a muchos, yllevará las iniquidades de ellos.
  15. 15. Por tanto, yo le daré parte con losgrandes, y con los fuertes repartirádespojos; por cuanto derramó su vidahasta la muerte, y fue contado con lospecadores, habiendo él llevado el pecadode muchos, y orado por los transgresores.
  16. 16. “He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombreserá entregado a los principales sacerdotes y a losescribas, y le condenarán a muerte; y le entregarána los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, yle crucifiquen; mas al tercer día resucitará” (Mateo, 20: 18-19)El centro del ministerio de Jesús fue la cruz.Durante su ministerio, Él intentó en diversas ocasionesconcienciar a sus discípulos de la realidad de su muerte(Mateo, 17: 22-23; Marcos, 9: 31; 10: 33-34; Lucas, 9: 44;18: 32-33; Juan, 3: 14; 12: 32-33) El único recordatorio que nos dejó de su ministerio fue la Santa Cena, donde conmemoramos precisamente su muerte. “Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga” (1ª de Corintios, 11: 26)
  17. 17. ¿Has pensado alguna vez todo lo que Jesús arriesgó al cargar con nuestros pecados?“El Señor de gloria estaba muriendo en rescate por la familia humana. [...]Sobre Cristo, como sustituto y garante nuestro, fue puesta la iniquidad de todosnosotros. Fue contado por transgresor, a fin de que pudiese redimirnos de lacondenación de la ley. [...] El Salvador no podía ver a través de los portales dela tumba. [...] Temía que el pecado fuese tan ofensivo para Dios que suseparación resultase eterna. [...] El sentido del pecado, que atraía la ira delPadre sobre él como sustituto del hombre, fue lo que hizo tan amarga la copaque bebía el Hijo de Dios y quebró su corazón” (DTG 700, 701)
  18. 18. “¿Quién puede estimar el valor de un alma? Si queréis saber su valor, id al Getsemaní, y allí velad conCristo durante esas horas de angustia, cuando su sudor era como grandes gotas de sangre. Mirad alSalvador pendiente de la cruz. Oíd su clamor desesperado: "Dios mío, Dio mío, ¿por qué me hasdesamparado?" Mirad la cabeza herida, el costado atravesado, los pies maltrechos. Recordad queCristo lo arriesgó todo. Por nuestra redención el cielo mismo se puso en peligro. Podréis estimar el valorde un alma al pie de la cruz, recordando que Cristo habría entregado su vida por un solo pecador” E.G.W. (Palabras de vida del gran Maestro, cp. 15, pg. 154-155)

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