DESASTRE POR INUNDACIONES Y
DESLIZAMIENTOS
DEPARTAMENTO DE SANTANDER
FEBRERO DE 2005
Observatorio de Salud Pública de Sant...
Comité Ejecutivo
HUGO HELIODORO AGUILAR NARANJO – Gobernador de Santander
RICARDO FLOREZ RUEDA – Secretario de Salud de Sa...
PROLOGO
Dado que la relación del hombre con la naturaleza se ha visto seriamente afectada por el
abuso del medio ambiente,...
sobre la situación de desastre que vivió el departamento a raíz de las intensas lluvias,
evidenciado por el hecho de no ha...
1 INTRODUCCION
1.1 Antecedentes
Los desastres tienen un vínculo importante con el desarrollo de la humanidad. La Historia
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municipios de Girón y Bucaramanga, además de la quebrada La Iglesia, que afectaron los
asentamientos humanos ubicados en l...
Es de resaltar el hecho de que, a pesar de que las lluvias del día 9 de febrero
tuvieron una fuerte repercusión, las preci...
apreciarse la distribución que tuvieron los eventos en el municipio de Girón, clasificada
por número de damnificados, mien...
Figura 3. Municipios afectados por el desastre. Departamento de Santander, Febrero de 2005
Figura 4. Barrios afectados por el desastre. Municipio de Girón, Febrero de 2005
Figura 5. Barrios afectados por el desastre. Municipio de Bucaramanga, Febrero de 2005
2 MATERIALES Y MÉTODOS
Para la caracterización, seguimiento y control de las comunidades afectadas por el
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Meseta del Municipio de Girón, caracterizada por estar dividida en 4 asentamientos con
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3 RESULTADOS
Los resultados que se presentan en este boletín son los registrados por el equipo de
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3.1 Diagnóstico inicial del desastre
El desastre natural tipo inundación afectó a varios municipios del departamento de
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Figura 6. Población afectada por el desastre, según afiliación a la seguridad social – Bucaramanga
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Figura 7. Población afectada por el desastre, según afiliación a la seguridad social – Girón
Tabla 3. Línea de base de mor...
respectivamente. Las afectaciones psicológicas fueron la sintomatología mayoritaria
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3.5 Resultados de la evaluación psicológica cualitativa en una
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población en los síntomas de PIEL (p< 0,00...
Enfermedad Diarreica Aguda (EDA), Alteraciones psicológicas y del comportamiento
(AFECT. PSICOLOGICA) y Alteraciones de la...
Tabla 6. Tasa de ataque* de diagnósticos sindromáticos en albergues de Girón luego del desastre . Febrero de
2005**
Grupos...
Durante los días 19 y 20 de febrero (sábado y domingo), el registro de los síntomas se
hizo de forma irregular en las zona...
inspeccionados sólo el 4% tenían larvas; del total de depósitos se traton con larvicida
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En acci...
4 DISCUSIÓN
Los desastres secundarios a inundaciones son el tipo de desastre natural mas frecuente,
con un mayor compromis...
coberturas, es un sesgo de registro por parte del personal encuestador que tendría que
ser contrastado con un monitoreo re...
5 CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
La metodología no concertada en su totalidad y el equipo humano no capacitado en
forma ad...
La morbilidad observada en los albergues define las prioridades en materia de salud, de
atención y medicamentos que deben ...
6 REFERENCIAS
1
Caldas, P. Zeballos, L. Los SILOS y los preparativos para desastres y emergencias. OPS/OMS. Publicación
Científica N° 51...
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Impacto en Salud de Inundaciones y Deslizamientos en Santander 2005

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Boletin del Observatorio de Salud Pública de Santander en el cual se presenta la descripción y el análisis de la situación de salud pública y de las personas afectadas por el desastre ocurrido en el Departamento de Santander, con especial énfasis en los Municipios de Girón y Bucaramanga, donde se registraron las principales consecuencias de las inundaciones y deslizamientos de febrero del 2005.

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Impacto en Salud de Inundaciones y Deslizamientos en Santander 2005

  1. 1. DESASTRE POR INUNDACIONES Y DESLIZAMIENTOS DEPARTAMENTO DE SANTANDER FEBRERO DE 2005 Observatorio de Salud Pública de Santander – Abril de 2005
  2. 2. Comité Ejecutivo HUGO HELIODORO AGUILAR NARANJO – Gobernador de Santander RICARDO FLOREZ RUEDA – Secretario de Salud de Santander HONORIO GALVIS AGUILAR – Alcalde de Bucaramanga MARIO SERGIO ORTEGA OLARTE – Secretario de Salud y Ambiente de Bucaramanga JAIRO ULLOA CADENA – Alcalde de Floridablanca PATRICIA MAHECHA GUTIERREZ - Secretaria de Salud de Floridablanca JORGE RICARDO LEON FRANCO – Director Fundación FOSCAL Director General VIRGILIO GALVIS RAMIREZ, MD. Coordinación Científica y Ejecutiva RAFAEL GUSTAVO ORTIZ MARTINEZ, Ing. JUAN JOSE REY SERRANO, MD. MSc. SORAYA SALCEDO MENDOZA, MD. Esp. Epidemiología. Área Técnica Laura Andrea Rodríguez Villamizar, MD. MSc (C) Paul Anthony Camacho López, MD. MSc (C) Alba Nury Ramírez Cano, Bac. MSc. Juan Camilo González Pinzón, MD. MPH. Yolanda Tarazona Alvarez, Psi. Carlos Valenzuela Arbélaez, Estadístico. Karla Paola DiazGranados Sánchez, Ing. Diana María Delgado Chinchilla, CS. Observatorio de Salud Pública de Santander Fundación Oftalmológica de Santander Carlos Ardila Lulle Autopista a Florida. Urb. El Bosque Torre Milton Salazar Piso 9 Floridablanca, Santander Teléfono: (7) 6798632 - Fax: 6798629 observatorio@saludsantander.gov.co Secretaría de Salud de Santander Gobernación de Santander Calle 45 No. 11 – 52 Bucaramanga, Santander. Teléfono: 6336233 www.saludsantander.gov.co epidemis@saludsantander.gov.co
  3. 3. PROLOGO Dado que la relación del hombre con la naturaleza se ha visto seriamente afectada por el abuso del medio ambiente, en nuestro país los fenómenos naturales se convierten muchas veces en desastres. Ante estas situaciones es necesario disponer de herramientas adecuadas para el seguimiento y el control de la morbimortalidad que pueden aparecer con posterioridad a los eventos, facilitando la adecuada toma de decisiones por parte de la autoridad sanitaria. La epidemiología es una de las mejores herramientas para este propósito ya que permite establecer las prioridades para focalizar la ayuda humanitaria. La epidemiología nos sirve para conocer con anticipación el perfil de salud de las áreas vulnerables y para planificar las actividades de respuesta. Tiene gran utilidad en la etapa de respuesta, en la cual la conducción precoz de una evaluación apropiada de los daños, más la información de la evolución de la morbilidad y de los factores de riesgo para la salud en una comunidad, nos permite identificar las necesidades urgentes y establecer las prioridades de apoyo a la población afectada. Además de su utilidad en la etapa de respuesta, es innegable su gran beneficio en el manejo de la postemergencia, aquella etapa en la que los afectados se ubican en lugares temporales de alojamiento que en la mayoría de las veces no cumplen con las condiciones higiénico-sanitarias adecuadas al no disponer de agua potable y disposición adecuada de excretas y residuos sólidos, lo que hace que aumenten los factores de riesgo para la aparición de eventos de importancia en Salud Pública tales como enfermedades infecciosas o psicosociales. Ante este riesgo aumentado se hace necesario poder disponer de un sistema ágil, práctico y oportuno que permita monitorear la situación de salud de los lugares de albergue temporal y nos alerte tempranamente sobre la posible aparición de un brote o epidemia, para poder intervenir a tiempo y evitar fatalidades. Desafortunadamente, a pesar de este gran valor de la epidemiología en el manejo de la postemergencia, frecuentemente los estudios epidemiológicos se han centrado en las enfermedades y en las condiciones de salud más comunes, lo cual ha significado grandes mejorías en el tratamiento de estas condiciones, pero no se le ha prestado suficiente atención al impacto que tienen los desastres naturales y tecnológicos en la salud de la población. Por lo Tanto se hace necesario que los sistemas de vigilancia epidemiológica rutinaria instituyan mecanismos de alerta y de contingencia, con un listado de las posibles enfermedades relacionadas con cada tipo de desastre, establecer un sencillo programa de recolección de datos y poner en marcha programas de control de las enfermedades. De la misma manera, los Programas de Emergencias y Desastres deben considerar a los eventos de gran trascendencia sobre la Salud Pública como Emergencias y manejarlos como tal. Al lograr una integración funcional de la Vigilancia Epidemiológica (Observatorio de Salud Pública de Santander-Sala de Situación), con el Área de Emergencias y Desastres (Centro Regulador de Urgencias y Emergencias, Red Hospitalaria del Departamento y Programa de Emergencias y Desastres), en un espacio funcional llamado “Centro de Operaciones de Emergencia de Salud (COE)”, que funcione en etapa de emergencia y de No emergencia, se podrá generar un mayor impacto en el tema de emergencias y desastres, mediante el entendimiento más amplio del concepto de emergencias incorporando eventos de origen antrópico y de salud pública. El trabajo presentado por el Observatorio de Salud Pública de Santander en este documento es un claro ejemplo de esa articulación funcional traducida en un gran impacto
  4. 4. sobre la situación de desastre que vivió el departamento a raíz de las intensas lluvias, evidenciado por el hecho de no haberse presentado casos de mortalidad ni brotes o epidemias a pesar de la condiciones adversas en las que aún están las personas afectadas por su ubicación en asentamientos inadecuados. JORGE E. VICTORIA R. Área de Salud en Desastres y Emergencias Complejas ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD Oficina de Bucaramanga, Santander, Colombia.
  5. 5. 1 INTRODUCCION 1.1 Antecedentes Los desastres tienen un vínculo importante con el desarrollo de la humanidad. La Historia muestra cómo los desastres influyen en forma directa en los procesos sociales, culturales, económicos y de salud, generando la necesidad de formular estrategias para controlar los efectos de estos eventos sobre las comunidades1. Los desastres tienen un gran impacto en la salud pública y han influido en el desarrollo de los países afectados y sus comunidades. Por este motivo, la XLIV Asamblea General de las Naciones Unidas planteó a las naciones un programa decenal que proyectaba reducir las pérdidas de vida, evitar daños a la propiedad y disminuir las alteraciones de las condiciones sociales y económicas de los pueblos, como efectos asociados a la presentación de desastres 2, 3 . Es necesario caracterizar el concepto de desastre como “la sumatoria de alteraciones intensas en las personas, los bienes, los servicios y el medio ambiente, causadas por un suceso natural o antrópico y que exceden la capacidad de respuesta de la comunidad afectada”. La Organización Mundial de la Salud, desde el punto de vista sanitario, define un desastre como “situaciones imprevistas que representan serias e inmediatas amenazas para la salud pública”4, 5 . Desde la perspectiva de la salud pública, los desastres dependen directamente de factores de riesgo potenciales como el subdesarrollo, el aumento de las poblaciones, la urbanización inadecuada, la modificación significativa de los patrones climatológicos, los desequilibrios medioambientales y el uso inadecuado de la tecnología frente al ambiente sostenible6, 7 . Por este motivo, un desastre tiene cinco niveles de efecto: la producción de un desbalance en la mortalidad y morbilidad, en especial en la población afectada; el cambio en el comportamiento de las enfermedades transmisibles y de los riesgos ambientales habituales para las comunidades; el impacto directo sobre la capacidad de respuesta de la oferta de servicios de salud; los efectos sobre la salud mental y el comportamiento humano y las dificultades en el desarrollo de soluciones colectivas, incluyendo la reconstrucción y rehabilitación8, 9 . En este documento se presenta la descripción y el análisis de la situación de salud pública y de las personas afectadas por el desastre ocurrido en el Departamento de Santander, con especial énfasis en los Municipios de Girón y Bucaramanga, donde se registraron las principales consecuencias. 1.2 Descripción del evento El Departamento de Santander se ubica en la región centro oriental de Colombia. Tiene una superficie de 30.537 km2 y una población total de 2.086,649 habitantes, de los cuales el 3,2% (66.400 personas) son Personas en Situación de Desplazamiento Interno debido al conflicto armado del país. Está dividido en dos grandes zonas: la cordillera Oriental y el Valle Medio del Río Magdalena. Su capital es la ciudad de Bucaramanga con 568.136 habitantes (Figura 1). El día 9 de febrero de 2005, luego de una lluvia continua por más de 12 horas, se presentó una creciente y desbordamiento de los Ríos Frío y De Oro a la altura de los
  6. 6. municipios de Girón y Bucaramanga, además de la quebrada La Iglesia, que afectaron los asentamientos humanos ubicados en la riberas de estos ríos, principalmente de personas en situación de desplazamiento. Figura 1. Mapa de Santander 2005 SANTANDERSANTANDER, A, AÑÑO 2005O 2005 Municipios : 87 Provincias : 6 Población : 2.086.649 Hab. Menores 5 a.: 234.400 (11,2%) NBI : 31,0% Superficie : 30.537 km2 Densidad : 68,3 Hab/km2 Desplazados : 66.400 Fuente: Proyecciones DANE, IGAC, Secretaría Departamental de Salud García Rovira Mares Guanentá Comunera Vélez Soto El tiempo lluvioso se mantuvo en todo el oriente del país, pero particularmente sobre los Santanderes debido a la persistencia de un frente frío, cuya mayor intensidad se registró durante el día sábado 11 de febrero. Las lluvias en los anteriores sectores alcanzaron intensidades inusuales, muy por encima de los 100 mm en 24 horas, ocasionando incremento en los niveles de los ríos y deslizamientos en zonas de ladera. Cuando se estaba iniciando un plan de acción en ambos municipios para el manejo de la postemergencia del evento ocurrido el 9 de febrero, ocurrió un segundo evento catastrófico: lluvias fuertes y continuas entre las 18:00 horas del viernes 11 de febrero y las 11:00 horas del sábado 12 de febrero de 2005, que ocasionaron una creciente tipo avalancha de mucha mayor magnitud que la presentada dos días atrás. La avalancha devastó una zona mucho más grande que la inicial (Ver Cuadro 1). Además se presentaron múltiples deslizamientos de tierra en las zonas de escarpa y ladera que destruyeron y sepultaron casas, además de taponar las vías de acceso a Bucaramanga y Girón. Estos registros de precipitaciones permiten establecer que, en forma general, las lluvias que se presentaron durante los días 9 y 11 de febrero fueron las precipitaciones de agua más fuertes registradas en los últimos 30 años en el departamento. De igual forma, puede concluirse que las lluvias de estos días tuvieron un comportamiento similar, ligeramente más intenso y con un cubrimiento más amplio el día 11 de febrero. La distribución de las precipitaciones en el país para este día se presentan en la Figura 2, donde puede apreciarse la alta intensidad sobre el área correspondiente al departamento de Santander. En la Figura 3 se presenta una clasificación de los municipios afectados, por número de viviendas damnificadas y una distribución de densidad de puntos por número de víctimas fatales.
  7. 7. Es de resaltar el hecho de que, a pesar de que las lluvias del día 9 de febrero tuvieron una fuerte repercusión, las precipitaciones del día 11 tuvieron consecuencias mayores, en términos de escurrimiento de agua, debido a que el suelo aún se encontraba saturado por la masiva filtración de las precipitaciones de las 48 horas previas. Cuadro 1. Registro de precipitaciones de agua de las estaciones de monitoreo del IDEAM Estación de Monitoreo Precipitación en milímetros (mm) de agua 9 de Febrero 2005 11 de Febrero 2005 Máxima precipitación previa Llano Grande (Girón) 182 170 100,2 mm desde 1971 Palogordo (Girón) 150 125 132 mm desde 1967 Pantano (Lebrija) 50 166 125 mm desde 1967 Granja Departamental (Piedecuesta) 93 86,5 IDEAM Bucaramanga (Av Qda Seca Cra 30) 47 88,3 Fuente: División de Hidrología y Meteorología. IDEAM Santander Este evento requirió la conformación de un Centro de Operaciones de Emergencia -COE-, apoyado por la OPS, desde donde se manejó la fase de emergencia mediante la coordinación de las acciones de búsqueda, rescate, socorro y evacuación de las víctimas del municipio de Girón hacia Bucaramanga. Se gestionaron y proveyeron los recursos necesarios para la atención de urgencias mediante la activación de un convenio entre la Secretaría de Salud del Departamento y todas las Instituciones de Salud del Área Metropolitana de Bucaramanga para atender a los pacientes víctimas de esta emergencia. Permanentemente se evaluó la situación, se tomaron decisiones y se produjeron informes del impacto y de las actividades realizadas –conteniendo datos objetivos sobre desaparecidos, muertos y heridos– a las autoridades nacionales, la prensa y la población en general. En el COE se definieron como objetivos específicos: 1. Realizar un censo de población en lugares afectados 2. Elaborar un diagnóstico sanitario 3. Hacer un diagnóstico de factores de riesgo relacionados con el ambiente 4. Monitorear la situación de salud y formular recomendaciones para prevenir brotes y epidemias En total fueron afectados 23 municipios en el departamento de Santander: Bucaramanga, Girón, Lebrija, Barrancabermeja, Betulia, Bolívar, Cimitarra, El Carmen, El Cerrito, El Playón, Floridablanca, Guacamayo, Landázuri, Piedecuesta, Puerto Parra, Puerto Wilches, Rionegro, Sabana de Torres, San Vicente de Chucurí, Santa Helena del Opon, Simacota, Socorro y Zapatoca. La Gobernación de Santander declaró la Urgencia Manifiesta para disponer de recursos que permitieran ayudar a los damnificados; a su vez, los municipios afectados declararon la alerta roja. El resultado de las jornadas descritas fue una sucesión de muertes y daños en la infraestructura de las zonas urbanas y rurales aledañas a los puntos involucrados de los municipios afectados, especialmente en Girón y Bucaramanga. En la Figura 4 puede
  8. 8. apreciarse la distribución que tuvieron los eventos en el municipio de Girón, clasificada por número de damnificados, mientras la Figura 5 presenta la misma distribución para el municipio de Bucaramanga. Figura 2 Precipitación Nacional 11 de Febrero de 2005 Fuente: IDEAM Colombia – Servicio de Pronósticos y Alertas
  9. 9. Figura 3. Municipios afectados por el desastre. Departamento de Santander, Febrero de 2005
  10. 10. Figura 4. Barrios afectados por el desastre. Municipio de Girón, Febrero de 2005
  11. 11. Figura 5. Barrios afectados por el desastre. Municipio de Bucaramanga, Febrero de 2005
  12. 12. 2 MATERIALES Y MÉTODOS Para la caracterización, seguimiento y control de las comunidades afectadas por el desastre tipo inundación descrito, se movilizaron recursos humanos y técnicos que tuvieron como finalidad obtener información real y actualizada de la situación de salud derivada del desastre. Con la información se determinaron las poblaciones con mayor riesgo, la morbilidad general y las necesidades específicas de las comunidades afectadas, con el propósito de orientar las intervenciones de salud pública. 2.1 Equipo humano La Secretaria de Salud Departamental, con apoyo de la OPS, decidió en primera instancia concentrar su intervención en el municipio de Girón, dada la magnitud del desastre en ese municipio. Para esto convocó a todo su personal de Salud Pública de las áreas de Promoción de la Salud, Prevención de la Enfermedad, Vigilancia Epidemiológica, Saneamiento Básico, Control de Vectores, Salud Mental y Nutrición, conformando un equipo interdisciplinario y diseñando un plan de choque para hacer frente a la situación de salud en la zona afectada. Se contó con la participación de personal profesional y técnico de salud voluntario, con participación de las autoridades civiles y de salud del municipio de Girón. Se geo- referenció la zona afectada y se subdividió por sectores de riesgo. Se convocó y capacitó a los funcionarios de la Subdirección de Salud Pública, a los voluntarios y al personal de Salud de la Alcaldía y la ESE Hospital San Juan de Dios del Municipio de Girón, para impartir instrucciones sobre el uso y diligenciamiento de los instrumentos con los cuales se recogió la información (Ver Anexo). En el levantamiento de la información del Municipio de Bucaramanga se contó con la participación de las distintas dependencias de la Alcaldía Municipal, en especial con el grupo de auxiliares de enfermería del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de la Secretaria de Salud y Ambiente. Se conformaron grupos con participación de profesionales de Medicina, Enfermeras profesionales, trabajo social, comunicadores sociales, técnicos de saneamiento, técnicos de ETV, Auxiliares de enfermería, sicólogos entre otros, se designan lideres por grupo, teniendo en cuenta su experticia y vinculación institucional. Los equipos conformados tuvieron como misión inicial recorrer las zonas asignadas para evaluar daños y necesidades en salud ambiental, levantando una caracterización demográfica de las zonas y albergues; evaluar daños y necesidades en salud de las personas, priorizando estado vacunal de menores de 6 años y mayores de 6 años; vigilancia epidemiológica e identificando su afiliación al Sistema de Salud entre otros. La Secretaria de Salud de Santander además coordinó acciones intersectoriales con las facultades de Psicología de las universidades Autónoma y Pontificia Bolivariana de Bucaramanga, la Corporación YRAKA, la Fundación Apoyo a los Scout y la facultad de trabajo social de la Universidad Industrial de Santander, conformando un grupo de 92 facilitadores compuesto por profesionales y estudiantes de psicología y trabajo social de ultimo semestre, para desarrollar una metodología orientadora en atención de la salud mental de los damnificados. La Universitaria de Santander prestó apoyo logístico para estas actividades. Se tomó como lugar de estudio la zona de riesgo de Colinas de la
  13. 13. Meseta del Municipio de Girón, caracterizada por estar dividida en 4 asentamientos con antecedente de factor traumático anterior debido a desplazamiento forzoso. La metodología de levantamiento de la información psicosocial se realizó por medio de una guía de observación participante en donde se incluyeron las categorías: estructura familiar; roles actuales y de cambio; violencia infantil, conyugal e intracomunitaria; cuidadores y situación social y de escolaridad de los menores; además de las subjetividades encontradas por los investigadores. El registro, consolidación y análisis preliminar de la información se realizó por parte de las oficinas de epidemiología de las Secretarias de Salud de Santander y Bucaramanga. La depuración y el análisis consolidado de la información se realizaron en el Observatorio de Salud Pública de Santander– Sala de Situación de Desastres. 2.2 Instrumentos y registro La recolección de la información demográfica y epidemiológica relacionada con el desastre se basó en los instrumentos recomendados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en situaciones de emergencia tipo desastre natural10. De acuerdo con la emergencia presentada estos formatos se adecuaron por parte de la Subdirección de Salud Pública para realizar el censo de la población, vigilancia epidemiológica diaria, coberturas subjetivas de vacunación para menores y mayores de 6 años y el formato para la evaluación de la situación sanitaria de albergues. Para el monitoreo de los eventos en salud de la población se dispuso una recolección de información diaria de los aspectos epidemiológicos, que permitieran orientar acciones estratégicas de intervención comunitaria. Los formatos de registro de monitoreo epidemiológico del municipio de Girón se basaron en información subjetiva de síntomas, con la finalidad de extender su aplicación no sólo al personal de salud sino también a agentes comunitarios; el monitoreo del municipio de Bucaramanga se basó en diagnósticos sindromáticos principales registrados por auxiliares de enfermería. El formato de registro de la información de cobertura PAI fue tomado y adaptado de los registros utilizados en la Secretaría de Salud de Santander. El registro y consolidación de la información se realizó en los programa EPI-INFO versiones 200011, EPI-INFO 6.04d12, Microsoft Excel13 . 2.3 Procesamiento y análisis El procesamiento y la presentación de datos se realizaron con ayuda de los paquetes estadísticos utilizados para el registro. El análisis que se presenta es de tipo descriptivo cuantitativo y cualitativo con algunos cruces bivariados de importancia. Se presenta una descripción espacial del desastre, que enriquece y facilita el análisis poblacional. Ahora bien, con el fin de establecer diferencias significativas entre algunas de las variables, se utilizaron pruebas de hipótesis para muestras independientes.
  14. 14. 3 RESULTADOS Los resultados que se presentan en este boletín son los registrados por el equipo de campo con su correspondiente revisión y depuración. Se verificó el diligenciamiento de todos los instrumentos encontrando que para el censo individual del Municipio de Girón, de las 9081 personas censadas, existe una ausencia del dato de edad en el 26,4% (2399 registros) y un 27,5% (2494 registros) en el dato de aseguramiento. En el censo individual del Municipio de Bucaramanga, de las 4899 personas censadas, el 1,1% (57 registros) carecen de dato de edad y un 6,2% (306 registros) del dato de aseguramiento. Para facilitar la lectura e interpretación, las tablas de datos se presentan sin tener en cuenta los registros “sin dato”. Cuadro 2. Diagnóstico inicial de afectación por desastre tipo inundación. Santander, Febrero de 2005 MUNICIPIO VIVIENDAS DESTR UIDAS AVERI ADAS FAMILIAS DAMNIFICADAS MUER TOS MORBILIDAD HOSPITALARIA OBSERVACIONES Bucaramanga 2372 1186 3558 8 2412 No Especificada Girón 2700 580 3280 10 86 No Especificada Floridablanca 0 18 18 2 6 No Especificada Piedecuesta 10 68 78 0 0 Deslizamientos Lebrija 97 116 213 19 3 Deslizamientos Rionegro 0 85 85 0 0 No Especificada El Playón 4 42 46 0 0 Afectación vial Betulia 30 227 257 0 0 Afectación vial San Vicente 290 94 384 4 86 Afectación vial Cimitarra 15 65 80 0 0 Deslizamientos Landázuri 250 40 290 0 0 Afectación vial Puerto Parra 68 150 218 0 0 Cultivos y vías Simacota 0 30 30 0 0 Cultivos y vías Bolívar 2 30 32 0 0 Cultivos y vías Sabana de Torres 0 52 52 1 0 100 predios, 8500 Ha Cerrito 0 10 10 0 0 Afectación vial Guacamayo 4 0 4 0 0 No Especificada El Carmen 0 50 50 0 0 Afectación vial Santa Helena del Opón 0 20 20 0 0 Afectación vial Barrancabermeja 15 48 63 0 1 No Especificada Zapatoca 0 25 25 0 0 Afectación vial Socorro 0 5 5 0 0 Afectación vial Puerto Wilches 0 0 0 0 0 No Especificada Fuente: Gobernación de Santander. Comité Nacional de Emergencias y Desastres.
  15. 15. 3.1 Diagnóstico inicial del desastre El desastre natural tipo inundación afectó a varios municipios del departamento de Santander, según la información consolidada por el Comité Nacional de Emergencias y Desastres. Las mayores áreas de afectación están localizadas en las provincias Comunera, Mares y Soto de acuerdo con el diagnóstico que se reportó durante las 48 posteriores al evento (ver Cuadro 2 y Figura 3). Los municipios con un mayor efecto debido al desastre fueron San Juan de Girón y Bucaramanga (ver Figura 4 y Figura 5). La tasa de letalidad fue de 16,32 y 11,012 por cada 10.000 afectados por el desastre para Bucaramanga y Girón respectivamente; pero, la tasa instantánea de mortalidad general es mayor para Girón siendo de 8,59 por cada 100.000 habitantes, comparada con la tasa de Bucaramanga que fue de 1,42 por cada 100.000 habitantes. 3.2 Censo individual de personas afectadas La población afectada por el desastre en el municipio de Bucaramanga tuvo una distribución por género similar a la del municipio en general, siendo las mujeres el 50.97% de la población censada. Tabla 1. Población afectada por el desastre según grupos edad, género y aseguramiento en el municipio de Bucaramanga GRUPOS DE EDAD Contributivo Subsidiado Vinculado Otro Total N % N % N % N % N % Menores de un Año 5 1,19 48 2,04 38 2,31 3 2,34 94 2,07 De 1 a 4 Años 49 11,64 261 11,07 210 12,78 17 13,28 537 11,80 De 5 a 14 Años 122 28,98 697 29,57 426 25,93 43 33,59 1288 28,31 De 15 a 44 Años 206 48,93 1056 44,80 775 47,17 45 35,16 2082 45,77 De 45 a 64 Años 33 7,84 218 9,25 146 8,89 16 12,50 413 9,08 Mayor de 65 Años 6 1,43 77 3,27 48 2,92 4 3,13 135 2,97 TOTAL 421 100 2357 100 1643 100 128 100 4549 100 Fuente: Secretaria de Salud y Ambiente de Bucaramanga La Tabla 1 muestra la distribución por grupos etáreos de la población afectada, siendo los grupos de edades entre 15 a 44 años y 5 a 14 años el 45.77% y 28.31% del total, respectivamente. Los menores de cinco años representan el 13,87% y los mayores de 65 el 2,97% de la población afectada. Estos datos indican que los niños menores de 14 años tuvieron mayor participación en el desastre si se tiene en cuenta que la población general de Bucaramanga en este grupo de edad llega sólo al 30%14 . Con base en el régimen de aseguramiento, podría decirse que el 82,41% de la población afectada corresponde a personas de escasos recursos debido a que el 48,28% de la población refirió pertenecer al régimen subsidiado y 34,21% manifestaron ser vinculados (Ver Figura 6). En el régimen subsidiado se observa una diferencia en la distribución por género en el grupo entre 15 a 44 años, siendo las mujeres el género predominante (Χ2 :14,14; p< 0,0001). El grupo de personas reportadas como “otro” corresponde a población fuera del sistema, pues al revisar los datos se encontró que sólo dos de estas personas pertenecían a entidades adaptadas.
  16. 16. Figura 6. Población afectada por el desastre, según afiliación a la seguridad social – Bucaramanga La población afectada por el desastre tipo inundación en el municipio de Girón, según los datos procesados por este estudio, fue de 9.081 personas y el 51,73% correspondió al género femenino, similar a la distribución del total de la población de este municipio. Tabla 2. Población afectada por el desastre según grupos edad y aseguramiento en el municipio de Girón GRUPO DE EDAD Contributivo Subsidiado Vinculado Otro Total N % N % N % N % N % Menores de un año 13 1,49 49 2,08 39 1,99 11 2,35 112 1,98 De 1 a 4 años 70 8,04 275 11,65 190 9,68 47 10,04 582 10,28 de 5 a 14 años 208 23,88 653 27,67 502 25,59 115 24,57 1478 26,11 De 15 a 44 años 408 46,84 1035 43,86 972 49,54 235 50,21 2650 46,81 De 45 a 64 años 131 15,04 270 11,44 202 10,30 50 10,68 653 11,54 Mayores de 65 años 41 4,71 78 3,31 57 2,91 10 2,14 186 3,29 Total 871 100 2360 100 1962 100 468 100 5661 100 Fuente: Secretaria de Salud de Santander – Sala Situacional La Tabla 2 muestra que la distribución por grupos etáreos de la población afectada también presenta similitud a la de la población general estimada para Girón, con un 46,81% y 26,11%, que representa a la población entre los 15 a 44 años y 5 a 14 años, respectivamente. Los menores de cinco años corresponden al 12,26% y los mayores de 65 al 3,29% de la población general. En relación con el régimen de aseguramiento, el 76.68% de los afectados en Girón pueden considerarse personas de escasos recursos, dado que un 41.68% de la población refirió pertenecer al régimen subsidiado y 35% manifestaron ser vinculados. De manera similar a Bucaramanga, en el régimen subsidiado se observa una diferencia en la distribución por género en el grupo entre 15 a 44 años, siendo las mujeres afiliadas en mayor proporción a este régimen (Χ2 :3,9; p< 0,0483). 9.25% 51.81% 36.12% 2.81% Contributivo Subsidiado Vinculado Otro
  17. 17. Figura 7. Población afectada por el desastre, según afiliación a la seguridad social – Girón Tabla 3. Línea de base de morbilidad por diagnósticos sindromáticos principales según grupos de edad en la población afectada por desastre tipo inundación en el municipio de Bucaramanga GRUPO DE EDAD DIAGNÓSTICOS SINDROMÁTICOS SIN SINT. EDA IRA PIEL TRAUMA AFECT. PSIC AFECT ANIMAL DENGUE VARICELA ICTERICIA TOTAL Menores de 1 año 63 9 14 13 0 0 0 0 1 0 100 1 a 4 años 370 70 94 25 3 4 1 7 0 0 574 5 a 14 años 1111 54 97 39 14 23 1 20 2 5 1366 15 a 44 años 1762 64 105 95 68 75 2 42 1 1 2215 45 a 64 años 318 10 27 20 20 33 1 13 0 0 442 Mas 65 años 94 3 10 9 19 7 0 3 0 0 145 SIN DATO 54 1 1 0 0 0 0 1 0 0 57 TOTAL 3772 211 348 201 124 142 5 86 4 6 4899 Fuente. Secretaria de Salud y Ambiente de Bucaramanga La línea de base de los diagnósticos sindromáticos fue registrada en Bucaramanga en el momento del censo, y muestra que el 23% de las personas afectadas presentaban algún síntoma de alteración de la salud (ver Tabla 3). De las personas sintomáticas el 30,88% presentaban síntomas relacionados con Infección Respiratoria Aguda (IRA), el 18,72% con Enfermedad Diarréica Aguda (EDA), el 17,83% lesiones de la piel y tejido tegumentario (PIEL), el 12,6% alteraciones psicológicas y el 11% presentaban síntomas relacionados con trauma físico derivado del desastre (TRAUMA). En el análisis por grupos de edad, en los niños menores de un año las alteraciones de piel representan un 35,14% del total de síntomas y en los niños entre 1 a 4 años la IRA representa el 46% de la morbilidad. En el grupo de niños entre 5 a 14 años llama la atención la manifestación de alteraciones psicológicas en un 9,02%. Los adultos jóvenes presentaron un 16,56% y 15,01% para alteraciones psicológicas y trauma, 15.39% 41.69% 34.66% 8.27% Contributivo Subsidiado Vinculado Otro
  18. 18. respectivamente. Las afectaciones psicológicas fueron la sintomatología mayoritaria (26,61%) de los adultos entre 45 a 64 años. Finalmente, la población mayor de 65 años presentó un 37,25% de alteraciones debidas a trauma durante el desastre. La EDA y la IRA afectaron en mayor proporción a los menores de 5 años en comparación con el resto de la población (Χ2 :39,81; p< 0,000 y Χ2 :27,89; p< 0,000, respectivamente). El trauma afectó prioritariamente a la población adulta, especialmente a los mayores de 65 años (Χ2 :37,6; p< 0,000) y la afectación psicológica no presentó diferencias significativas entre los grupos de edad de mayores de 5 años. La población de los albergues con mayor prevalencia de síntomas en la línea de base del censo en forma general fueron Club Ferrocarriles y Pablón (Norte); Villa Chimitá, 12 de Octubre, Brisas de Provenza, San Gerardo y Campo Hermoso. Los albergues más afectados por IRA fueron Villa Chimitá y Club Ferrocarriles, los más afectados por EDA fueron Campo Hermoso, 12 de Octubre y San Luis y la afectación psicológica fue de predominio en los albergues de Campo Hermoso, Club de Ferrocarriles y Villa Chimitá en el momento del censo. En Girón, el censo familiar registró un total de 1075 personas cabeza de hogar, de las cuales el 33% presentaba alguna alteración de salud. Dentro de esta morbilidad, el 33,24% corresponde a alteraciones respiratorias, el 19,45% lesiones traumáticas no especificas, el 15,89% lesiones de la piel y tejido tegumentario y un 13,61% enfermedad diarreica aguda. El promedio de integrantes por familia en este censo fue de 3.72 personas. Los lugares donde se registró mayor morbilidad inicial fueron los sectores Brisas del Río, La Isla, El Carmen, El Poblado, Altos del Carrizal, Mirador del Carrizal, Valle de los Caballeros, Valle de Paz, Río de Oro, El Gallineral, Portal de Castilla y las veredas Cerrejuela y San Rafael. 3.3 Diagnóstico Sanitario y Ambiental La Secretaria de Salud de Santander durante la evaluación de los lugares afectados encontró varios tipos de alojamientos, los cuales fueron clasificados en cuatro categorías de acuerdo con sus características así: • ALBERGUE: inmueble acondicionado como lugar de habitación temporal, que cuenta con condiciones sanitarias básicas para su uso. • ZONAS PRIORIDAD 1A (CAMBUCHES): área geográfica homogénea devastada total o parcialmente, y que se encuentra ubicada en alto riesgo y sin condiciones sanitarias. • ZONAS PRIORIDAD 1B (ZONAS DEVASTADAS HABITADAS): áreas geográficas homogéneas, devastadas total o parcialmente y que se encuentran ubicadas en zonas de alto riesgo por deslizamientos; cobertura insuficiente de servicios públicos (agua potable, alcantarillado, aseo, energía eléctrica y gas domiciliario). • ZONAS PRIORIDAD 1C: viviendas impactadas con lodo, tierra y escombros en forma parcial o total, con inestabilidad de terreno o riesgo de avalancha; cobertura insuficiente de servicios públicos (agua potable, alcantarillado, aseo, energía eléctrica y gas domiciliario) En el diagnóstico sanitario y ambiental se encontraron 35 lugares definidos como albergues o zonas en el Municipio de Girón. En un 57% de los albergues fue posible la clasificación de riesgo de deslizamientos. De éstos albergues clasificados, el 40%
  19. 19. mostraron un riesgo medio, el 35% riesgo alto y un 25% riesgo bajo. A partir de este diagnóstico se encontraron 1098 familias reportadas en 17 albergues que contienen esta información (49.6%).En el 22.8% de los albergues visitados se registró el número de habitantes, obteniendo un dato parcial de 13783 personas. Las características demográficas del diagnóstico teniendo como unidad de medida el albergue, muestran que la mediana por albergue fue de 37 familias y de 118 personas (con un rango de personas entre 6 y 5000). Se determinaron las condiciones sanitarias para habitabilidad en las diferentes zonas y albergues y con base en ellas se clasificaron como lugares no aptos para alojamiento el 43% de las zonas y albergues. 3.4 Coberturas Plan Ampliado de Inmunizaciones (PAI) en población afectada El monitoreo rápido de coberturas del programa PAI en los lugares afectados por el desastre en el Municipio de Girón tuvio como base para el registro la información subjetiva de las madres de los menores, debido a que durante las inundaciones y deslizamientos la mayoría de madres refirieron la pérdida de los carné de vacunación. Es de resaltar que las madres encuestadas tenían excelente claridad del esquema de vacunación de sus hijos, hecho que aporta confiabilidad a los hallazgos (Ver Tabla 4). El monitorero subjetivo se realizó en 680 niños y niñas menores de seis años. Se encontró que el 64,9% de los menores de seis años tienen esquema completo de vacunación para su edad. En la evaluación de los menores de un año se encontró que el 31.2% tienen tercera dosis de polio, el 90.6% tienen dosis de Recién Nacido de Hepatitis B y el 15.6% tiene vacunación con pentavalente. Se encontró que el 50% de los menores de un año tenían esquema adecuado para la edad en el momento de la encuesta. Tabla 4. Coberturas de vacunación en menores de seis años afectados por el desastre en el Municipio de Girón. Febrero de 2005 GRUPOS ETAREOS TOTAL Polio DPT BCG Hepatitis B H.I.B TV FA 3a % 3a % U % 3ª % 3a % U % U % Menores de 1 año 96 30 31,25 19 19,79 87 90,63 15 15,63 25 26,04 1 a 4 años 447 337 75,39 318 71,14 400 89,49 308 68,90 310 69,35 360 80,54 362 80,98 5 años 137 102 74,45 102 74,45 118 86,13 102 74,45 104 75,91 108 78,83 105 76,64 Menores de 5 años 680 469 68,97 439 64,56 605 88,97 425 62,50 439 64,56 468 68,82 467 68,68 Mayores de 5 años 13 10 76,92 10 76,92 11 84,62 5 38,46 8 61,54 9 69,23 10 76,92 POBLACIÓN 693 479 69,12 449 64,79 616 88,89 430 62,05 447 64,50 477 68,83 477 68,83 Fuente: Secretaria de Salud de Santander – Sala Situacional (U = Dosis Unica. *En los menores de un año corresponde a la cobertura de vacuna Pentavalente.) En el censo de la población mayor de seis años se encuestaron 2215 hombres y mujeres. En las mujeres de 11 a 49 años, a quienes se extiende el programa PAI, el 40,6% tienen tres o más dosis de Toxoide Tetánico. La cobertura subjetiva de vacunación antiamarílica en hombres y mujeres fue de 56.97%.
  20. 20. 3.5 Resultados de la evaluación psicológica cualitativa en una zona de desastre La zona tomada como referencia para el trabajo de atención psicosocial fue el asentamiento Colinas de la Meseta del Municipio de Girón, conformado por 850 habitantes aproximadamente, entre adultos y menores de edad. A través de esta intervencion se evidenció que la estructura familiar en su mayoría corresponde a familia monoparental en donde la mujer es cabeza de hogar y familias extensas con vínculo de unión libre; estas últimas en su mayoría fueron referidas como disfuncionales por presencia de categorías fenoménicas de violencia física, verbal y psicológica. El entorno comunitario se observó perturbado por la desorganización social, ya que se presentó dificultad en la toma de decisiones consensuadas entre la comunidad y los líderes que los representan. Durante la dinámica de terapia lúdica con los niños y niñas se evidenció, en el proceso de reestructuración cognitiva a través de relatos libres y dibujos del hecho, que la emergencia se percibe entre éstos como un castigo divino por las malas actuaciones de ellos y sus padres, a su vez en la observación directa se encontraron comportamientos agresivos, hiperactivos y de aislamiento entre pares. Como manifestaciones psicológicas negativas emergieron la perdida de interés a restablecer su proyecto de vida y en la población escolarizada baja autoestima por ser señalados por sus compañeros y docentes ante la comunidad estudiantil como personas dignas de lástima. 3.6 Monitoreo y control epidemiológico de albergues En el municipio de Bucaramanga el monitoreo epidemiológico se realizó solamente en albergues, teniendo como base de registro los diagnósticos sindromáticos principales. El monitoreo se inició el 15 de febrero, cuatro días después del desastre, registrando hasta el 28 de febrero un total de 1380 diagnósticos sindromáticos, con una tasa de ataque1 de 28 eventos sintomáticos por cada 100 personas afectadas por el desastre. En la Tabla 5 se observa que de los diez grupos sindromáticos, las cinco tasas de ataque más altas fueron para Enfermedad Diarreica Aguda (EDA), Infección Respiratoria Aguda (IRA), Alteraciones de la piel y tejido tegumentario (PIEL), Síntomas de dengue (DENGUE) y lesiones físicas no especificadas (TRAUMA). Es importante aclarar que en la categoría otros diagnósticos se registraron principalmente vómito, tos, dolor de oído y fiebre sin otros síntomas asociados, por lo cual ésta tasa de ataque de 2,86 por 100 habitantes corresponde a síntomas mal clasificados que podrían hacer parte de los diagnósticos sindromáticos definidos. En los resultados por grupos de edades se observó una tasa de ataque de 136, 60.8 y 47.59 por 100 personas afectadas en los grupos de edad de menores de un año, de 1 a 4 años y mayores de 65 años, respectivamente. Al evaluar como grupos vulnerables a los menores de cinco años y los mayores de 65 años y compararlos con el resto de la población afectada, se observó que existe diferencias significativas para algunos diagnósticos sindromáticos. En los menores de 5 años se encontraron diferencia en las tasas de ataque comparadas con el resto de la población: para EDA de 29,67 (p< 0,000), para IRA de 25,67 (p< 0,000), para PIEL de 8,9 (p< 0,000) y para TRAUMA de 0,59 (p< 1 Tasa de ataque: Número de eventos observados / Total población en riesgo (población afectada por desastre)
  21. 21. 0,004). En los mayores de 65 años se encontró una diferencia con el resto de la población en los síntomas de PIEL (p< 0,003) y TRAUMA (p< 0,000); en este grupo de edad los otros síntomas presentaron una diferencia significativa, debido a la presencia de enfermedades crónicas no transmisibles. Tabla 5. Tasa de ataque* de diagnósticos sindromáticos en albergues de Bucaramanga luego del desastre . Febrero de 2005** Grupos de edad Menor 1 año 1 a 4 años 5 a 14 años 15 a 44 años 45 a 64 años Mas 65 años Total Diagnóstico Sindromático N Tasa N Tasa N Tasa N Tasa N Tasa N Tasa N Tasa EDA 52 52 148 25,78 81 5,93 75 3,39 15 3,39 8 5,52 379 7,74 IRA 48 48 125 21,78 56 4,10 77 3,48 22 4,98 13 8,97 341 6,96 PIEL 23 23 37 6,45 59 4,32 68 3,07 24 5,43 14 9,66 225 4,59 DENGUE 2 2 14 2,44 24 1,76 61 2,75 13 2,94 3 2,07 118 2,41 TRAUMA 0 0 4 0,70 17 1,24 45 2,03 17 3,85 17 11,72 100 2,04 AFECT. PSIC. 0 0 2 0,35 12 0,88 35 1,58 9 2,04 3 2,07 61 1,25 ANIMALES 0 0 1 0,17 4 0,29 3 0,14 3 0,68 0 0,00 11 0,22 VARICELA 1 1 0 0,00 2 0,15 0 0,00 0 0,00 0 0,00 3 0,06 ICTERICIA 0 0 0 0,00 2 0,15 0 0,00 0 0,00 0 0,00 2 0,04 OTRAS 10 10 18 3,14 41 3,00 41 1,85 19 4,30 11 7,59 140 2,86 TOTAL 136 136 349 60,80 298 21,82 405 18,28 122 27,60 69 47,59 1380 28,17 * Tasa de ataque por 100 afectados ** Monitoreo epidemiológico con corte a febrero 28 de 2005 La relación temporal de los diagnósticos (Figura 8) muestra que en los primeros cinco días de seguimiento se registraron el mayor número de casos sintomáticos con una tendencia descendente. En estos días los albergues con mayor número de personas sintomáticas provenían de los barrios 12 de Octubre, 5 de enero, José A. Galán, Altos de Chimitá, El Pablón, Café Madrid, San Gerardo y Campo Hermoso. Los diagnósticos más frecuentes fueron IRA y EDA, seguidas de alteraciones de la piel y alteraciones debidas a lesiones traumáticas no especificadas. A partir del día 22 se observa nuevamente un patrón en ascenso, con una estabilización durante los últimos tres días analizados, durante los cuales los síntomas notificados se presentaron principalmente en los albergues de Café Madrid, Chimitá y la escuela de Pablo VI destacándose nuevamente la EDA, IRA y ahora los síntomas de dengue como la morbilidad principal en los albergues. A pesar de que se registraron 3 casos de varicela durante el monitoreo, no se presentaron brotes. La afectación psicológica fue manifiesta por las personas afectadas durante los primeros cuatro días de seguimiento, especialmente en los albergues de San Gerardo, Granjas Norte y Pablo VI. En el municipio de Girón el monitoreo epidemiológico también se inició el 15 de febrero, cuatro días después del desastre, registrando hasta el 25 de febrero un total de 5224 síntomas, con una tasa de ataque de 57,53 eventos sintomáticos por cada 100 personas afectadas por el desastre. La Tabla 6 muestra que de los diez síntomas y diagnósticos sindromáticos, las cinco tasas de ataque más altas fueron para Infección Respiratoria Aguda (IRA), FIEBRE,
  22. 22. Enfermedad Diarreica Aguda (EDA), Alteraciones psicológicas y del comportamiento (AFECT. PSICOLOGICA) y Alteraciones de la piel y tejido tegumentario (PIEL). Es importante aclarar que en la categoría “otros diagnósticos” se registraron principalmente: dolor en diferentes partes del cuerpo, heridas leves, malestar general, dolor abdominal, conjuntivitis y dos casos de tuberculosis. Figura 8. Monitoreo de diagnósticos sindromáticos en albergues de Bucaramanga luego del desastre . Febrero de 2005 0 10 20 30 40 50 60 70 80 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 28 DIAS No.CASOS EDA IRA PIEL SINT_DENGUE TRAUMA Fuente: Secretaria de Salud y Ambiente de Bucaramanga En los resultados por grupos de edad se observó una tasa de ataque de 134.9, 107.72 y 126.43 por 100 personas afectadas en los grupos de edad de menores de un año, de 1 a 4 años y mayores de 65 años, respectivamente. Estas tasas dejan ver que en estos grupos de edad las personas presentaron comorbilidad frecuente, ya que el número de eventos excede el 100% de la población. Al evaluar como grupos vulnerables a los menores de cinco años y los mayores de 65 años y compararlos con el resto de la población afectada, se observó que existe diferencias significativas para algunos diagnósticos sindromáticos. En los menores de 5 años se encontraron tasas de ataque superiores al resto de la población: para EDA de 24.35 (p< 0,000), para IRA de 32.17 (p< 0,000), para FIEBRE de 29.04 (p< 0,000) y para VOMITO de 7,39 (p< 0,004). En los mayores de 65 años se encontró una diferencia con el resto de la población para IRA, PIEL, FIEBRE y Alteraciones psicológicas (Χ2 >3,84 p< 0,005). La relación temporal de los diagnósticos para el municipio de Girón (Figura 9) muestra que en los primeros cuatro días de seguimiento se registró el mayor número de casos sintomáticos, con una tendencia posterior descendente que en el día 25 representaba el 47,6% del total de casos reportados una semana antes. En estos días los albergues con mayor número de personas sintomáticas provenían de los barrios Convivir, Brisas del Río, Colinas de la Meseta, La Isla, Quebrada La Iglesia, El Poblado y Villa Campestre. Los síntomas más frecuentes fueron IRA y FIEBRE, seguidas de EDA, alteraciones psicológicas y finalmente alteraciones de la piel.
  23. 23. Tabla 6. Tasa de ataque* de diagnósticos sindromáticos en albergues de Girón luego del desastre . Febrero de 2005** Grupos de edad Menor 1 año 1 a 4 años 5 a 14 años 15 a 44 años 45 a 64 años Mas 65 años Total Diagnóstico Sintomático N Tasa N Tasa N Tasa N Tasa N Tasa N Tasa N Tasa EDA 46 23,96 234 24,43 184 7,71 193 4,54 68 6,69 37 13,21 762 8,39 IRA 86 44,79 284 29,65 291 12,19 448 10,55 143 14,06 71 25,36 1323 14,57 PIEL 15 7,81 85 8,87 101 4,23 204 4,80 68 6,69 36 12,86 509 5,61 FIEBRE 76 39,58 258 26,93 281 11,77 422 9,94 141 13,86 84 30,00 1262 13,90 VOMITO 16 8,33 69 7,20 89 3,73 86 2,02 19 1,87 9 3,21 288 3,17 AFECT. PSIC. 12 6,25 59 6,16 101 4,23 253 5,96 109 10,72 80 28,57 614 6,76 ANIMALES 0 0,00 1 0,10 1 0,04 8 0,19 1 0,10 0 0,00 11 0,12 CEFALEA 2 1,04 12 1,25 44 1,84 116 2,73 29 2,85 24 8,57 227 2,50 ICTERICIA 0 0,00 5 0,52 1 0,04 3 0,07 0 0,00 0 0,00 9 0,10 OTRAS 6 3,13 25 2,61 33 1,38 103 2,43 39 3,83 13 4,64 219 2,41 TOTAL2 259 134,90 1032 107,72 1126 47,15 1836 43,23 617 60,67 354 126,43 5224 57,53 * Tasa de ataque por 100 afectados ** Monitoreo epidemiológico con corte a febrero 25 de 2005 Figura 9. Monitoreo de diagnósticos sindromáticos en albergues de Girón luego del desastre . Febrero de 2005 0 50 100 150 200 250 300 15 16 17 18 21 22 23 24 25 DIAS DE SEGUIMIENTO No.CASOS FIEBRE IRA EDA PIEL ALT-PSICO Fuente: Secretaria de Salud de Santander – Sala Situacional 2 Para el cálculo de las tasas de ataque se realizó un estimado de la población afectada en Girón por grupos de edad utilizando un método de estandarización indirecto tomando como referencia la distribución de la población afectada que presenta dato de edad. Este cálculo tuvo como supuesto que existió un sesgo de subregistro no diferencial por grupos de edad por parte de los encuestadores.
  24. 24. Durante los días 19 y 20 de febrero (sábado y domingo), el registro de los síntomas se hizo de forma irregular en las zonas afectadas; este registro diferencial podría inducir sesgo en la tendencia de los eventos, por lo cual se omitieron en la Figura 9. Con esta corrección gráfica se observa un patrón descendente a medida que transcurre el tiempo posterior al desastre. Las zonas y barrios que se vieron afectadas prioritariamente por IRA fueron Convivir, Colinas de la Meseta y La Isla; y los barrios que presentaron el mayor número de síntomas relacionados con alteraciones psicológicas secundarias al desastre fueron Brisas del Río, Convivir, El Poblado y Villa Campestre. 3.7 Acciones derivadas del diagnóstico y seguimiento Los diagnósticos y seguimientos realizados durante las dos primeras semanas posteriores al desastre permitieron a las Secretarías de Salud de Santander y Bucaramanga formular recomendaciones a las alcaldías de Girón y Bucaramanga, respectivamente, con relación a las acciones prioritarias dentro de los albergues y zonas de alojamiento de las personas afectadas. Dentro de las recomendaciones técnicas socializadas y acogidas que se formularon están la coordinación de acciones entre el comité local y departamental para evitar duplicación de esfuerzos; la conformación de un comité intersectorial y comunitario para la orientación de acciones prioritarias en zonas y albergues, de acuerdo con los hallazgos diarios; y la identificación y asignación de áreas de reubicación para las personas habitantes de zonas en riesgo de deslizamientos o no aptas por condiciones sanitarias. Como acciones operativas urgentes, luego del diagnóstico incial de la situación, se establecieron y realizaron las siguientes: la concertación con las aseguradoras en salud para garantizar la oportuna atención de sus afiliados afectados; la conformación de equipos interdisciplinarios para los trabajos de campo y coordinación del mismo con los líderes comunitarios; la disposición de biológicos suficientes en la E.S.E. pública para aplicar en la población detectada con esquema PAI incompleto; el monitoreo epidemiológico a enfermedades febriles entéricas y respiratorias, principalmente; y la garantización de la atención a la población afectada en las instituciones de salud del municipio. Durante el período de la emergencia se conformó un centro de operaciones local situado en la Biblioteca Virtual, en Girón, por medio del cual se realizaron análisis preliminares de la situación y se formularon recomendaciones inmediatas con respecto a problemas específicos de salud o saneamiento que se presentaban diariamente. En el área clínica, además de garantizar la atención en salud de todos los afectados, se coordinó por una parte con el Hospital Psiquiátrico San Camilo la remisión de pacientes que requerían atención especializada y por otra con el personal de salud en trabajo de campo, para remitir a todas las gestantes y niños a los programas de promoción y prevención. En el área de control de vectores, la Secretaria de Salud de Santander realizó aplicación de insecticidas con máquina motomochila en 14 zonas con un cubrimiento de 35 manzanas aproximadamente. Se utilizó vehículo para aplicación de insecticida en 11 barrios con un cubrimiento de 200 manzanas. Se realizó también control químico de Aedes Aegypti casa a casa en 40 zonas y albergues afectados. De 1.498 casas inspeccionadas, se encontraron 205 (13,7%) con larvas del vector y se trataron 634 mediante aplicación de larvicida. De los 7556 depósitos
  25. 25. inspeccionados sólo el 4% tenían larvas; del total de depósitos se traton con larvicida 1138 y se destruyeron 187. En acciones relacionadas con Salud Sanitaria y Ambiental se estableció un plan prioritario para velar por las condiciones de los albergues. La provisión de agua por sistemas alternos en cantidades suficientes fue la estrategia primordial que se diseñó para cubrir las necesidades de la comunidad; adicionalmente, entre el 17 y 18 de febrero se instalaron 44 unidades sanitarias en las zonas afectadas. El manejo de los residuos sólidos y otros desechos fue la segunda prioridad, lo que permitió el control sobre los brotes por infecciones respiratorias y enfermedades diarreicas, producidos por la acumulación de residuos domésticos y material orgánico. Finalmente, la remoción de la acumulación de lodo y escombros como factor de riesgo para afecciones respiratorias y de la piel, fue la tercera estrategia prioritaria que se desarrolló. Como actividades complemetarias se realizó educación en factores de riesgo entregando a la comunidad guías de manejo escritas sobre el adecuado del agua, de los alimentos y el control de artrópodos.
  26. 26. 4 DISCUSIÓN Los desastres secundarios a inundaciones son el tipo de desastre natural mas frecuente, con un mayor compromiso en espacio, severidad y víctimas fatales15. En Santander, el municipio con la tasa de letalidad más alta fue Bucaramanga, mientras que Girón tuvo una tasa instantánea de mortalidad general mayor que la de Bucaramanga, siendo los municipios más comprometidos durante el desastre. Las personas más afectadas por el desastre fueron los niños y las niñas menores de 15 años; sin embargo, es de destacar que los menores de cinco años y los adultos mayores de 65, tuvieron una afectación importante y debido a sus condiciones de vulnerabilidad se tomaron como grupos especiales de análisis. Los datos del censo individual mostraron la preferencia por las mujeres cabeza de familia que se tiene en cuenta para la asignación del régimen subsidiado, pues fue el género femenino el predominante en forma diferencial en la distribución por aseguramiento. La población de los grupos fuera del sistema está concentrada entre los 15 a 44 años, reflejando también la preferencia de subsidios para los menores de cinco años y los adultos mayores. El censo individual de Bucaramanga se realizó en los primeros días en las zonas afectadas y luego en los albergues, por lo cual puede tener algún grado de subregistro dado por la población que no se reubicó en albergues. En el municipio de Girón se realizó el censo tanto en zonas afectadas como en albergues, sin embargo al analizar la relación personas censadas (9081) en comparación con el número de viviendas afectadas (3280) es posible inferir que también existe un subregistro de personas afectadas. Teniendo en cuenta la línea de base de morbilidad de la población afectada en Bucaramanga, el 23% de las personas presentaban alguna alteración del proceso salud- enfermedad. Es importante resaltar que, la EDA y la IRA son los diagnósticos sindromáticos más frecuentes en los días inmediatamente posteriores al desastre. La afectación psicológica y las lesiones traumáticas no especificadas secundarias al desastre, presentan una frecuencia relevante dentro de la morbilidad sentida de la población, si se tiene en cuenta que el síndrome registrado corresponde al de mayor afectación para la persona censada, lo que los convierte en eventos trazadores para ser monitoreados luego del desastre. En el análisis por edades se observó que los adultos mayores tuvieron más trauma físico durante la tragedia, probablemente debido a su dificultad de movilización, mientras en lo jóvenes se presentaron más alteraciones psicológicas, probablemente debido a las pérdidas materiales y a su carga económica. En los resultados relacionados con la evaluación psicológica realizada en el Asentamiento Colinas de la Meseta en Girón, puede decirse que, por tener una estructura con un factor traumático anterior como es el desplazamiento forzoso, existe el riesgo de una elevación de la morbilidad mental de los trastornos psíquicos especialmente estrés agudo, estrés postraumático y ansiedad, que tendría que evaluarse posteriormente con detenimiento. La recuperación del tejido social de estos damnificados puede ser obstaculizada por estresores secundarios como la pobreza, desempleo, violencia intrafamiliar e intracomunitaria. Por otro lado, el análisis de la cobertura PAI se realizó solamente para la población afectada del municipio de Girón, por lo cual no es posible hacer análisis comparativo en este aspecto. Las coberturas observadas son preocupantes en la población total de menores de seis años y en especial en los menores de un año, en el sentido que ninguna de ellas llega al estándar deseado del 95%. Una posible explicación para estas
  27. 27. coberturas, es un sesgo de registro por parte del personal encuestador que tendría que ser contrastado con un monitoreo real de cobertura, utilizando la metodología recomendada por el Ministerio de Protección Social para la evaluación del programa PAI. El análisis del monitoreo epidemiológico por diagnósticos sindromáticos presentó mayor facilidad de análisis y responde a dos objetivos: 1). facilitar su recolección por parte del equipo de auxiliares de enfermería y no de personal médico requerido para otro tipo de acciones y 2). Orientar la intervención de las autoridades sanitarias en forma oportuna y canalizada. Los síntomas más frecuentes presentados en los albergues durante el monitoreo epidemiológico (EDA, IRA, Dengue) probablemente se asocian con las condiciones difíciles de saneamiento básico de los mismos y con los depósitos de aguas lluvias. En Bucaramanga y Girón, a pesar de las inadecuadas condiciones de refugio de las personas afectadas y la falta de personal entrenado en el manejo de situaciones de desastre, a la fecha no se han producido casos de muertes ni de brotes o epidemias, gracias en gran medida a las intervenciones realizadas en estas zonas. La tasa de ataque en menores de 1 año supera el 100%, situación que indica que en este grupo de edad las alteraciones de salud ocurrieron en más de una oportunidad durante el período de seguimiento. En el análisis de grupos vulnerables, los menores de cinco años presentaron una tasa de ataque para IRA y EDA entre cuatro y ocho veces mayor que la del resto de la población, especialmente en el municipio de Bucaramanga; en los mayores de 65 años se observó que las lesiones traumáticas no especificadas fueron 10 veces más frecuentes que en la población general y que la afectación psicológica fue entre dos y cuatro veces mayor en este grupo de edad. En la Figura 8 se observa una disminución importante de la detección de casos sintomáticos en los albergues de Bucaramanga, la cual se puede explicar porque durante los días 19 y 20 de febrero (sábado y domingo), el registro de los síntomas se hizo de forma irregular en los albergues. Este registro diferencial podría inducir sesgo en la tendencia de los eventos, por lo cual estos días de seguimiento se omitieron en la Figura 7 del monitoreo en Girón, observándose que no existe un punto crítico en la presentación de casos sintomáticos; es decir que la morbilidad después del desastre presenta un descenso en forma sostenida y lenta. En Bucaramanga y Girón, a pesar de las condiciones deficientes de refugio de las personas afectadas y la falta de personal entrenado en el manejo de situaciones de desastre, a la fecha no se han producido casos de muertes ni de brotes o epidemias. Este hecho evidencia la eficacia del esfuerzo institucional local y departamental y de la cooperación de la comunidad en el control de los factores de riesgo en salud, especialmente si se tiene en cuenta que en el municipio de Girón se dieron grandes cambios administrativos durante la posemergencia, como co9nsecuencia del cambio de Alcalde.
  28. 28. 5 CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES La metodología no concertada en su totalidad y el equipo humano no capacitado en forma adecuada para este tipo de emergencias, genera debilidades en el registro, análisis e interpretación de la información y por lo tanto dificulta la orientación oportuna de políticas sanitarias. De esta forma se recomienda que el Comité Departamental de Emergencias y Desastres concerte y elabore un plan único que sea socializado con todos los municipios y que garantice el entrenamiento de personal en cada uno de ellos. La ubicación geográfica de la mayoría de viviendas afectadas corresponde a invasiones en sitios no aptos para urbanización. La Corporación de la Defensa del Area Metropolitana de Bucaramanga prohíbe la construcción de vivienda o desarrollos empresariales dentro de una franja crítica o de riesgo conocida; lamentablemente los Alcaldes municipales de manera irresponsable han venido siendo permisivos directa o indirectamente con los asentamientos de invasión. Por esta razón es prioritario un ejercicio más diligente de los órganos de control a este respecto, supervisando además la labor de Planeación Municipal de promover programas de vivienda segura, así como revisar la posibilidad de reubicación de las viviendas construídas en zonas de riesgo. Estas intervenciones deben basarse en diagnósticos de riesgo de afectación por desastre naturales tipo inundación como el que ya se tiene para riesgo sísmico. Debido a la obstrucción prolongada de las vías de acceso intermunicipales, la información y la intervención se vio alterada principalmente en las provincias diferentes a la de Soto, por lo cual es necesario mejorar los sistemas de comunicación e información en estas zonas. En la distribución por régimen de aseguramiento registrada en los censos individuales, si bien se observa la adecuada priorización a mujeres, niños y adultos mayores para subsidios, es preocupante la proporción de población joven que se encuentra fuera del sistema, pues es sobre la cual recae la carga de recuperación material y económica. En este sentido es importante para los entes territoriales tener como prioridad en sus metas en salud pública el aseguramiento universal. De igual forma es importante que las entidades aseguradoras (EPS/ARS) de las personas afectadas por el desastre inicien actividades de promoción, prevención y atención que son de su responsabilidad. Los bajos porcentajes de cobertura del programa ampliado de inmunizaciones encontrados en la línea de base diagnóstica en el Municipio de Girón deben analizarse a la luz de posibles sesgos en la información subjetiva. Sin embargo, se recomienda que se aprovechen estas comunidades en situación cautiva (albergues) para realizar jornadas de aplicación de biológicos. El análisis del monitoreo epidemiológico por diagnósticos sindromáticos presentó mayor facilidad de análisis; sin embargo, se recomienda tener en cuenta la categoría de otros para valorar la necesidad de adicionar nuevos diagnósticos sindromáticos que representen importancia. El seguimiento en este desastre muestra la necesidad de monitorear eventos como dengue y varicela como prioritarios dentro de los diagnósticos sindromáticos para la prevención de brotes. La población menor de cinco años estuvo proporcionalmente más afectada, especialmente en Bucaramanga, si se compara con la distribución general de la población estimada para cada uno de los municipios. Se recomienda entonces fortalecer programas integrales de atención primaria dirigidos a este grupo como la estrategia AIEPI (Atención Integral de Enfermedades Prevalentes en la Infancia).
  29. 29. La morbilidad observada en los albergues define las prioridades en materia de salud, de atención y medicamentos que deben estar disponibles ante una emergencia. Se recomienda que se tenga en cuenta esta línea de base para la planeación que se haga en el Plan Departamental de Emergencias y Desastres. En el periodo inmediato después del desastre es notoria la afectación psicológica de la población que se relaciona con la magnitud del desastre en cada municipio; se trata de una conducta emergente natural que afecta la emocionalidad de los individuos que vivencian un evento traumático como este desastre. En el seguimiento se observa un descenso lento y progresivo, que puede corresponder a un proceso adaptativo. No se descarta, sin embargo, que la población afectada presente alteraciones mentales que no puedan ser detectadas por el sistema general de monitoreo, sino que necesiten un diagnóstico y seguimiento profesional más específico. En este sentido es recomendable la conformación de alianzas intersectoriales de entidades relacionadas con el área de la salud mental (secretarias de salud, universidades y entidades privadas, entre otras) que permita tanto monitorear como intervenir en forma oportuna y con mayor cobertura las comunidades afectadas. La población debe conocer y tomar en cuenta su riesgo de afectación por desastres naturales y los entes territoriales, por su parte, deben estar en capacidad de educar a las comunidades en el control de riesgos y prevención de eventos adversos, para la cual se deben aprovechar los espacios de participación ciudadana. Puede adoptarse como estrategia la capacitación de facilitadores o promotores sociales, teniendo en cuenta el conocimiento que éstos tienen de los procesos comunitarios y de la idiosincrasia de las poblaciones afectadas, para sensibilizar a la comunidad en la disminución de la vulnerabilidad frente a estas emergencias16 .
  30. 30. 6 REFERENCIAS
  31. 31. 1 Caldas, P. Zeballos, L. Los SILOS y los preparativos para desastres y emergencias. OPS/OMS. Publicación Científica N° 519. 2 Arcos González P, Castro R, Del Busto F. Desastres y Salud Pública: Un abordaje desde el marco teórico de la epidemiología. Rev Esp Salud Pública 2002; 76: 121-132. 3 Organización Panamericana de la Salud. Manual de evaluación de daños y necesidades en salud para situaciones de desastre. Ecuador: OPS, 2004. 4 Lechat MF. The Epidemiology of Health Effects of Disasters. Epidemiol Rev 1990; 12: 192-8. 5 Organización Panamericana de la Salud. Los desastres naturales y la protección de la salud. Washington, D.C.: OPS, 2000. 6 Rodríguez Salva A, Ferry B. Guía práctica para la fase de emergencia en caso de desastres y poblaciones desplazadas. Rev Cubana Hig Epidemiol 2002;40(2):112-20 7 Organización Panamericana de la Salud. Vigilancia epidemiológica con posterioridad a los desastres naturales. Washigthon: OPS, 1982. 8 Logue JN, Evans ME, Hansen H. Research sigues and directions in the epidemiology of health effects of disasters. Epidemiol Rev 1981; 3: 140-162. 9 Malilay J, Flanders WD, Brogan D. Método modificado de muestreo por conglomerados para la evaluación rápida de necesidades después de un desastre. Rev Panam Salud Pública (Pan Am J Public Health) 1997;2(1): 7-12. 10 Organización Panamericana de la Salud. Vigilancia epidemiológica sanitaria en situaciones de desastres: guía para el nivel local. Washington, 2000. 11 CDC Atlanta. EPI-INFO versión 2000 3.2.1 12 CDC Atlanta. EPI-INFO versión 6.04d 1999. 13 Microsoft® Excel, de la suite Microsoft® Office 2003. 14 Secretaria de Salud de Santander, Organización Panamericana de la Salud. Situación de salud en Santander. Indicadores Básicos 2003. 15 Malilay J. Inundaciones. En: Noji Eric K. Impacto de los desastres en la salud pública. Organización Panamericana de la Salud. Bogotá, Colombia 2000 ISBN 92-75-32332-1. Pág 287-302. 16 Organización Panamericana de la Salud. Protección de la salud mental en situaciones de desastres y emergencias. Manuales y guías sobre desastres No. 1. Agosto 2.002.

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